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sábado, 14 de noviembre de 2009

LOS CATÓLICOS TIENEN QUE ANUNCIAR A CRISTO EN INTERNET, DICE AUTORIDAD VATICANA




El Secretario del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, Mons. Paul Tighe, señaló que los católicos, cuando están en Internet, "no anuncian un mensaje cualquiera" sino que están allí también para "anunciar, explicar, profundizar la Palabra de Cristo, que puede tocar los corazones de todos y que nos invita continuamente a un camino común de fe y servicio".

Así lo expresó el Prelado en su intervención en la reunión de la Comisión Episcopal Europea para los Medios (CEEM) que se realizar en el Vaticano. Seguidamente resaltó la importancia de que los católicos entiendan y conozcan la potencialidad de Internet. "El desafío para nosotros hombres de Iglesia está en pensar en cómo podemos estar presentes en este mundo de manera útil e inteligente. No es solo un problema tecnológico. Es necesario encontrar una estrategia, el lenguaje justo para expresar los contenidos de nuestro ministerio, de nuestra misión, un lenguaje que no sea solo textual sino también visual, que atraiga al visitante también con las imágenes", dijo el Prelado.

Al hablar luego del desafío del relativismo, Mons. Tighe destacó que para vencerlo es "fundamental dar información veraz, correcta, irrefutable, dar respuestas concretas a las preguntas más urgentes. También en el mundo de la interactividad, el relativismo se combate con la certeza, con la verdad".

En la sesión de este viernes 13 de noviembre de 2009 también intervinieron Christian Hernández Gallardo, de Facebook, Christophe Muller, director de las sociedades de YouTube en el sur y este de Europa, Medio Oriente y África, Delphine Ménard, de Wikimedia France, y Evan Prodromou, de Status.net-identica.ca; quienes han explicado la filosofía, la metodología y el funcionamiento de los instrumentos que manejan en sus empresas, instrumentos que llegan a todos.
Fuente: Aciprensa

LA ESCUELA DE FRANKFURT


Por Monseñor Richard Williamson


Comentario Eleison Nº 122


7 de Noviembre de 2009





Valiosas lecciones para todos los amigos y amantes de la “Civilización Occidental” pueden entresacarse de un análisis sobre la desviación a la izquierda en los Estados Unidos de los 60´, realizado por un Profesor en Psicología de California; estudio que puede ser consultado en el sitio http://www.theoccidentalobserver.net/articles/MacDonald-WheatlandII.html. El Profesor Kevin MacDonald analiza allí la crítica de la cultura de masas presentada en un libro acerca de “La Escuela de Fráncfort en el Exilio”.

Es necesario conocer mejor a La “Escuela de Fráncfort”. Era un pequeño pero muy influyente grupo de intelectuales no-Cristianos quienes, cuando Hitler subió al poder, emigraron de Alemania hacia los Estados Unidos de Norteamérica en donde, junto con un grupo afín de Trotskistas de Nueva York, siguieron ejerciendo una influencia fuera de toda proporción con el número de sus integrantes. Sintiendo una profunda alienación de la “cultura tradicional Anglo-Americana”, dice MacDonald, le hicieron la guerra, promoviendo al individuo contra la familia, a la multi-cultura contra el liderazgo de la raza blanca, y al modernismo contra la tradición en todos los ámbitos, especialmente en las artes. “El deseo de Theodor Adorno de una revolución socialista lo inclinó a favorecer la música Modernista, la cual dejaba al que la escuchaba con un sentimiento de insatisfacción y desubicación; música que consciente e intencionalmente evitaba la armonía y la predictibilidad”. La “Escuela de Fráncfort” quería “el fin del orden que engendró a la sonata”.

La “Escuela de Fráncfort” despreciaba la carencia del anhelo por la Revolución de la gente americana, y sus integrantes culpaban a la “pasividad, escapismo y conformismo” de esta gente —dice el Profesor— y al control de la cultura de masas en general por el “capitalismo tardío”, a través, por ejemplo, de organizaciones conservadoras que imponían estándares morales en Hollywood. Sin embargo, cuando en los 60′ ellos mismos obtuvieron el control de los medios de comunicación, de las universidades y de la política, explotaron al máximo la cultura de masas, Hollywood, y la condición de conformismo y adormecimiento de la gente, para sesgarlos hacía la izquierda. El Profesor lamenta el vicioso ataque resultante en contra de los “intereses de la raza blanca”, de la “identidad blanca” y de la “población tradicional y la cultura de Occidente”.

El Profesor tiene razón en varios aspectos. Por ejemplo, la guerra no es principalmente entre capitalismo y comunismo, como los izquierdistas originalmente pensaban y como muchos norteamericanos aún creen. El confort materialista ha arrullado a los Americanos hasta dejarlos dormidos, tanto después como antes de los 60´. También, estén fuera de control o no, Hollywood y la cultura juegan un papel muy importante en moldear las mentes y las masas (razón por la cual en los “Comentarios Eleison” frecuentemente se abordan temas culturales). Además, allí existe un pequeño grupo, consciente y resuelto, de enemigos de la “cultura tradicional Occidental”, que tienen una elevada influencia.

Sin embargo, para defender “los intereses de la raza blanca”, el Profesor necesita ir más allá de esos intereses en sí. El problema real es religioso. ¿Por qué los europeos de raza blanca siempre tenían tanto para dar? Porque por siglos y siglos cooperaron con la gracia de Dios, para aprovechar mejor la Fe Católica. ¿Por qué es que este pequeño grupo de izquierdistas aborrece tanto a la “cultura Occidental”? Porque en esta se encuentra lo que resta todavía de esa Fe. ¿Y por qué es que ese pequeño grupo se tornó tan poderoso de los 60´ en adelante? Porque en el Vaticano II (1962-1965) los mismos “Blancos” fueron principalmente responsables de la traición de los Católicos oficiales contra la Fe, que tuvo lugar en ese Concilio. El triunfo actual de los izquierdistas es, ni más ni menos, un justo castigo de Dios.

Profesor, no está usted adormecido ¡Ahora vaya y consiga un Rosario!

Kyrie eleison.

Londres, Inglaterra

FRACASO DEL ANTINATALISMO: EL ABORTO



La campaña de promoción de los preservativos, así como la legalización de la píldora abortiva RU-486, no sólo no han eliminado el numero de abortos sino que lo han aumentado vertiginosamente



Cada siete minutos se produce un aborto en España

El Instituto de Política Familiar (IPF) informó esta semana que actualmente en España cada 7,5 minutos se produce un aborto, y la cifra representaría el 15 por ciento de la totalidad de embarazos en el país.

Según el presidente del Instituto de Política Familiar, Eduardo Hertfelder, han muerto casi 700 mil personas desde la legalización del aborto, y lo más preocupante es que se ha producido una auténtica "explosión" del número de abortos en los últimos cinco años. La cifra se ha incrementado en un 37 por ciento, pasando de 51.002 a 69.857 abortos anuales.

Para el IPF esta "explosión" supone un "fracaso de la política del gobierno en varios niveles" como en la política educativa. "Las campañas de educación sexual han ´conseguido´ el triste récord de incrementar los abortos entre
adolescentes menores de 24 años. Más del 40 por ciento de los abortos (casi 30 mil abortos en el año 2001) corresponden a personas menores de 24 años. Además, casi el 55 por ciento corresponde a madres solteras".

"Esta política educativa en vez de disminuir este triste fenómeno lo que está provocando es la reincidencia. En efecto, una de cada cuatro mujeres que abortaron en el 2001 ya lo había hecho antes, al menos una vez", agregaron las fuentes.

Por otro lado, el IPF denunció el "fracaso de la política sanitaria: La campaña de promoción de los preservativos, así como la legalización de la píldora abortiva RU-486, no sólo no han eliminado el numero de abortos sino que lo han aumentado vertiginosamente, lo que constituye un fracaso rotundo".

Finalmente, criticaron la política natalista y explicaron que "el incremento de los números de abortos es una de las principales causas de la disminución de la natalidad. De hecho, simplemente con eliminar o reducir el número de abortos España alcanzaría unos índices natalidad semejantes a los de 1985, es decir de 1,6 o 1,7 hijos-mujer y, por tanto, estarían por encima de la media de la Unión Europea y bastante cercano al nivel de reemplazo generacional".

Para Hertfelder, la política del Gobierno en este tema está pareciendo a la de un "bombero-pirómano", ya que por una parte su discurso teórico es de defensa del no nacido pero su implementación práctica está "alimentando y promocionando" el número de abortos.

"Es necesario -concluyó Hertfelder- reorientar urgente y drásticamente la política sanitaria, sexual y natalista del Gobierno".
Fuente: Catholic.net