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miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA VERDAD SOBRE ROCK Y SATANISMO

¿Qué significado tiene un artículo sobre el rock y el satanismo? La lucha entre el Bien y el mal está instalada en el mundo. No es cuestión de "decidir" por quién luchamos, sino de acatar el Bien que Jesucristo nos indica en el Evangelio. Dios ha creado a todos los seres, y el diablo es el ser más inferior a todos, y aunque tenga ciertas victorias sobre algunas almas en este mundo, su derrota es segura y definitiva. La Cruz de Jesucristo fue la derrota del mal, acreditada en Su Resurrección. El Bien no se lo elige: se lo acata o se lo traiciona.


"Así como todo policía es un criminal y todos los pecadores son santos, así como la cara es la cruz, llamadme, simplemente, Lucifer porque necesito cierta moderación" (Rolling Stones, "Sympathy for the Devil")
El rock tiene un hilo conductor al satanismo, incluso entre algunas bandas que son las menos sospechadas, como los Beatles. A continuación realizaremos una breve síntesis de elementos satánicos distribuidos en la gama del ritmo rockero, para estar prevenidos.


Los satánicos Beatles
“The Beatles” fueron los mayores difusores del rock, en la versión que muchos consideran “sana”. “The Beatles” incluyó mensajes satánicos en el tema "Revolution 9" perteneciente al denominado "Álbum blanco", que eran de tipo subliminal, grabados para ser escuchados al revés mediante la técnica conocida como "Backmasking" (grabación inversa).
Tuvieron diversas épocas, fueron en algún momento católicos, y también hinduistas… pero indudablemente hubo algún “toque” satánico en su trayectoria. Incluso llegaron a decir que eran más populares que Jesús.
La portada del álbum de The Beatles "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" muestra, entre un amplio elenco de personajes, la fotografía de Aleister Crowley, conocido ocultista inglés vinculado al satanismo.

Sus Majestades Satánicas
Por su parte, la banda británica The Rolling Stones, son conocidos también como sus “satánicas majestades” debido a uno de sus discos, grabado en el último lustro de la década de 1960, y que precisamente lleva el nombre de Their Satanic Majesties Request.
También por el álbum “Beggars Banquet” que incluía el tema «Sympathy for the Devil» (que traducido significa “compasión por el Diablo”, en tanto que compadecerse es padecer con el otro, es decir padecer con el Diablo), en cuya letra su letra se describe al Diablo como un miembro más de la humanidad, acreditando así que eran adoradores de Satanás. En el festival de Altamont, un fan falleció durante la interpretación de este último tema a manos de estos “ángeles del infierno”.
Asimismo, el disco era de música psicodélica, experimental y arriesgado que se convirtió en un gran fracaso comercial. En el disco exponían cuestionamientos filosóficos futuristas y comentaban sus recientes experiencias carcelarias con el respaldo de ritmos e instrumentos exóticos, con intervención del mellotron y la incorporación de orquesta.

El Príncipe de las Tinieblas
Más tarde, Led Zeppelin resaltó la figura de Aleister Crowley, personaje por el que el guitarrista de la banda, Jimmy Page, cultivó una creciente admiración, llegando a adquirir su mansión y diversos objetos pertenecientes al popular hechicero.
La banda inglesa Black Sabbath convirtió lo Satánico y ocultista en un tema principal de sus letras, utilizándolo el diseño de sus álbumes y en su actitud. En la portada de su disco "Sabbath bloody Sabbath" entre otros símbolos aparece el "666". En el disco "Heaven and Hell" (Cielo e infierno), incluían portadas de tipo provocativo o misterioso.




En el grupo portaban en todo momento, durante toda su carrera, unas voluminosas cruces metálicas, fabricadas por el padre del vocalista del grupo, Ozzy Osbourne. El vocalista sería bautizado posteriormente por la comunidad rockera con el apelativo de “Príncipe de las Tinieblas”.

La iglesia de Satán
El disco Hotel California, de The Eagles mostraba en su portada el edificio sede de la Iglesia de Satán de Anton La Vey, un movimiento ¿religioso? públicamente satanista (es decir, una secta).
La banda Iron Maiden, encabezó la nueva ola del metal británico, conocida como NWOBHM, con el disco titulado "The Number of the Beast" (1982, “El Número de la Bestia”), incluyendo un tema del mismo título, su canción más emblemática, en la que hacía referencia a la llamada Marca de la bestia (el 666 del Apocalipsis).

Un año más tarde, el grupo de Hard rock y Glam metal Motley Crüe utilizó el Pentagrama invertido, un símbolo reconocidamente satánico, en la portada de su álbum de 1983 "Shout at the Devil" ("Grítale al diablo").
Existen grupos de black metal, que son explícitamente satánicos en la acepción más lata del término, celebrando rituales, misas negras y adorando al Diablo.
El mundo se conmocionó por los asesinatos de Charles Manson (quien reinterpretó otro tema del “Album blanco” de los "Fab Four" titulado Helter Skelter), incitando al crimen. Luego Marilyn Manson, tomaría parte de su nombre artístico del apellido del popular asesino.

“Al servicio de Satanás”
El tema Stairway to Heaven, de Led Zeppelin, al pasarlo en sentido inverso, se pueden escuchar textos y frases completas relativas al diablo, o de temática satánicas.
En 1990, Judas Priest enfrentaron un juicio en el estado norteamericano de Nevada, debido al suicidio de dos de sus fans, siendo acusados por un mensaje oculto mediante la técnica del Backmasking (grabación inversa) en el tema "Better By You, Better Than Me", perteneciente a su álbum de 1978, Stained Class.
El nombre de la banda de hard rock y heavy metal de New York "Kiss" es una sigla satánica que significa Knights in Satan Service ("Caballeros al servicio de Satanás")

El rayo satánico
La “S" satánica; representa un "lighting bolt" o rayo cayendo, que según algunos significa "Destructor”, aunque en la Biblia, en el Evangelio de San Lucas, hay un versículo que señala que Satanás había caído a la tierra como un rayo (Lc 10:18 en que Jesús dice “yo veía a Satanás cayendo como un rayo del cielo”), siendo a la vez un simbolismo de Lucifer (el Angel Luminoso Luzbel que no quiso servir a Dios y fue expulsado por el Arcángel San Miguel) . Quizás por ello se ha prestado a confusiones en el uso de ese símbolo en varias agrupaciones de rock pesado. Entre ellas está el rayo del logotipo de AC/DC o la “S” usada en ocasiones para Black Sabbath y el rayo usado por Kiss, en las dos últimas letras de su logotipo. También se puede apreciar en la "T" de Twisted Sister del álbum "you can’t stop rock and roll", o en el clásico logo de la banda de metal Slayer.

La cruz invertida y el pentagrama invertido son utilizados por numerosos grupos de black metal, heavy metal y por los satanistas en general, representan la negación del cristianismo y una abierta invitación a adorar a Lucifer.
Nada hay oculto, los mensajes son directos y explícitos: directamente se expone al diablo como un ser para la adoración.

Teniendo esta información, Usted ya lo sabe. Es incompatible adorar a Jesucristo y al demonio. No hay muchas alternativas. Usted elige... y se atiene a las consecuencias para su alma.
Cristo Vence, Cristo Reina, Cristo Impera. No lo olvides.



"FILOSOFIA CLASICA, AMISTAD Y CONCORDIA"

Reproducimos el discurso pronunciado por el Dr. Bernardino Montejano en el Colegio de Escribanos de Buenos Aires, el 20 de noviembre de 2009, titulado "Filosofía clásica, amistad y concordia", proporcionado por el INFIP.
En dicha oportunidad, el conferenciante comenzó homenajeando al día de la Soberanía y a los héroes de la Vuelta de Obligado.




Filosofía clásica, amistad y concordia.

“En las entrañas de la amistad se esconde el germen de la vida comunitaria con todas sus secuelas”
Andrés Vázquez de Prada

“El hombre perverso provoca discordia”
Proverbios, 16, 28.

I.-

Nuestra participación en estas jornadas apunta a una respuesta positiva a la soledad: la amistad y dentro de ese género, entendido en sentido muy amplio y con matices que intentaremos señalar, la concordia.

Y un comentario al primer capitel, aprovechando otro texto del autor citado: por la amistad, “las almas se enhebran para pasar a formar parte del tejido social. Ello se efectúa de un modo triple: cimentando la sociabilidad, con el servicio de amor al prójimo y por la formación personal de los amigos. Estas tres funciones ganan en profundidad lo que pierden en extensión: la sociabilidad alcanza a todos; el amor al prójimo a quienes nos rodean; la amistad a los íntimos” .

El segundo capitel se refiere a la concordia y pertenece a un libro de las Sagradas Escrituras. Como veremos más adelante la concordia, excepto en ciertos casos, se encuentra en la línea perfectiva que surge de la naturaleza humana y es fuente de múltiples bienes. Atendiendo a esto, y a los males tremendos que provoca la discordia en las diversas sociedades humanas, quien la genera no será un hombre malo, sino pésimo, pérfido, protervo.

El punto de partida es la filosofía clásica y llamamos tal, para precisar la denominación, a la filosofía griega, a las grandes intuiciones de los filósofos cosmológicos y a la elaboración sistemática realizada, siguiendo el camino abierto por Sócrates, por Platón, el padre de la filosofía occidental, y por Aristóteles, llamado por Dante, “el maestro de los que saben”. Su legado es un bien común para todos nosotros y hoy lo tenemos a nuestra disposición, para indagar una vez más en él, y a partir de él, tratar de enriquecerlo, depurarlo de sus errores, y a su vez trasmitirlo. No somos otra cosa que un eslabón más en una interminable cadena.

II.

Para nuestro Martín Fierro, de los bienes que el hombre recibió de Su Divina Majestad, el primero es la palabra, el segundo, la amistad .

Sin embargo hoy, en el contexto de la filosofía que llamamos de la exterioridad, se habla de la “palabra violada” y de la soledad del hombre contemporáneo.

La palabra es violada en dos sentidos: como medio de comunicación, o sea como expresión de nuestra interioridad, y como compromiso.

La palabra manifiesta el poder formidable del pensamiento para el bien y para el mal. Como escribe Pierre Charles S.J., “los términos que pronuncio pueden ser mentirosos y soy capaz de hacerle la guerra a la verdad. Puedo por mis palabras bombardear los espíritus, sembrar dudas, destruir el equilibrio moral de una persona y hasta de un pueblo… La mentira es un ultraje a la verdad… es a sí mismo a quien el mentiroso envilece, porque la verdad jamás es alterada por la mentira .

Pero además la palabra hoy es violada como compromiso; en lugar de teorizar acerca de la palabra de honor, sería mejor recuperar el honor de la palabra; de “esas palabras definitivas que sellan las fidelidades”, palabras de promesas, de votos, de esa perpetuidad que fija, a partir de una elección libre, el destino de toda una vida.

Todo esto parece muy extraño para una civilización que ha optado en su inmensa mayoría, no por lo que permanece, sino por lo que cambia. Hemos ingresado de lleno en la llamada “era de la transitoriedad”, y caminamos hacia un mundo, que habrá “roto irremediablemente con el pasado”, al cortar “todos los marcos con los antiguos modos de pensamiento, de sentimiento, de adaptación”.

En la nueva era, anunciada por Alvin Toffler, uno de sus profetas, se consumará la “muerte de la permanencia”; y en ella, se harán cada vez más fugaces y temporales las siguientes relaciones del hombre: a) con las cosas; y surgirá la sociedad del “tírelo, después de usado”; b) con los lugares, pues aparecen los nuevos nómades quienes los gastan cada vez más rápido; c) con las personas, al surgir el “hombre modular” que huye de todo compromiso profundo y duradero y ante quien pasan los demás cada vez más rápido; d) con las organizaciones: con lo cual se acaba la lealtad hacia los prójimos colectivos; y e) con las imágenes, pues también las ideas se crean y gastan a una velocidad cada vez mayor.

En “La tercera ola”, Toffler explicita y desarrolla el último punto y habla de un “almacén de imágenes”, que nos parece mejor llamarlo “hipermercado” para no pensar en una pulpería o un almacén de barrio. En ese inmenso negocio el hombre se pierde: “una bomba de información está estallando entre nosotros, lanzándonos una metralla de imágenes y cambiando drásticamente la forma en que cada uno percibe y actúa sobre nuestro mundo… Las imágenes se tornan cada vez más temporales… Es difícil extraer algún sentido de esta vertiginosa fantasmagoría” .

El resultado es un hombre extraviado, sin rumbo, rodeado de quimeras y delirios, indigestado por una cantidad de información que no es capaz de asimilar ni de ordenar. Un hombre prisionero de una nueva erística, tan nefasta como la antigua, practicada por los sofistas. Un hombre sin ideales permanentes que le sirvan de base para configurar su existencia.

A esta época e incluso bastante antes que Toffler, se refiere Saint-Exupéry en su carta al general X: “Los lazos de amor, que anudan al hombre de hoy… son tan poco tiernos, tan poco densos que no se siente la ausencia como antes… en esta época existe la misma facilidad de divorciarse con las cosas. Todo se cambia: las heladeras… y la casa… y la mujer… No se puede ser infiel ¿A quién sería infiel? Desierto del hombre” .

Esto ha engendrado ciertos tipos de hombres que el filósofo alemán Dietrich von Hildebrand denomina los “hombres mariposa”, superficiales, quienes “se desenvuelven nada más que en el nivel exterior de su conciencia presente” ; y otros, que llamamos con otra metáfora: los “hombres veleta”, siempre atentos, para acomodarse, en comprobar para dónde sopla el viento.

III.-

Vamos ahora, al segundo de los bienes recibidos por el hombre según Fierro: la amistad. Sin embargo, en nuestros días, los hombres se encuentran “más preocupados por la cuestión de la soledad que por la de la amistad” .

En nuestro Curso de Argumentación, ya hemos estudiado las raíces filosóficas de este problema, que vienen desde fines de la Edad Media y configuran el idealismo moderno. Ese proceso, Saturnino Álvarez Turienzo, lo encierra en pocas palabras: “el nominalismo de Ockham ve al mundo como el arenal de un desierto, como una polvareda de soledades; el mundo estará compuesto para Descartes por naturalezas solitarias” .

Los hermosos carteles preparados para estas Jornadas, por el Departamento de Comunicaciones de esta Casa, nos muestran por una parte, el panorama de la soledad, de esa soledad, que, según el mismo Martín Fierro, causa espanto: el Principito solo en la cima de la montaña, y por otra, la escenografía de la amistad, el encuentro del niño con el zorro.

Al sentirse solo, en su arribo a este planeta que le parece extraño, el Principito trata de comunicarse, obteniendo sólo la respuesta del eco, y luego, pregunta angustiado a la serpiente: “¿Dónde están los hombres? Se está un poco solo en el desierto”. Y recibe una respuesta inesperada: “Con los hombre también se está solo”, contestación que introduce el tema de otra soledad, distinta a la soledad física del desierto. Es el tema de la soledad urbana, la soledad en medio de la multitud, la soledad hosca que sufren los hombres que se aprietan y se pisan en los subterráneos y en los trenes, que viven amontonados, pero no unidos. Es lo que se ha llamado, con referencia a regímenes socialistas: “el colectivismo de soledades”.

El afán por encontrar a los hombres lo repite el Principito en su pregunta a la flor, quien le responde en forma muy breve: “No se sabe nunca dónde encontrarlos. El viento los lleva. No tienen raíces…”

Aquí se plantean dos temas básicos: la soledad urbana y el desarraigo.

La soledad urbana es un fenómeno de nuestro tiempo que se siente en especial en las megalópolis y en las ciudades que han crecido sin guardar proporciones humanas. No es la soledad del anacoreta ni del ermitaño, quienes se alejan de la proximidad física con los otros hombres, para incrementar su cercanía espiritual con ellos y con Dios; no es la soledad accidental de Robinson Crusoe; tampoco es la soledad del poeta a la cual se refiere el poeta Francisco de Quevedo y Villegas en un soneto que lleva como subtítulo Gustoso el autor con la soledad y sus estudios, el cual, en sus primeras estrofas dice:

“Retirado en la paz de estos desiertos
con pocos pero doctos libros juntos
vivo en conversación con los difuntos
y escucho con mis ojos a los muertos”.

“Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan o secundan mis asuntos;
y en músicos, callados contrapuntos,
al sueño de la vida hablan despiertos”.

No es esta soledad la de ermitaños o de poetas , sino otra, que es el resultado del debilitamiento y de la ruptura de las comunidades naturales básicas, de las solidaridades más elementales, reemplazadas por relaciones contractuales, por organizaciones despersonalizadas.

Es la soledad como saldo de una disociedad edificada a partir de los derechos y no de los deberes, resultado del individualismo y del egoísmo.

Es la soledad del anciano, que en virtud de la disolución de la gran familia se encuentra recluido y hasta a veces, depositado y abandonado, en un geriátrico donde espera la muerte; es la soledad del niño para quien no tienen tiempo sus padres y se pasa horas absorbido y deseducado por la televisión; es la soledad de la mujer o del marido, quienes como resultado del lavado de cerebro que en forma cotidiana efectúan los medios de comunicación social, los ambientes y las modas, no advierten que tienen a su lado una persona; es la soledad del pobre o del enfermo, del huérfano y de la viuda, quienes no despiertan solicitud, interés ni solidaridad de prójimos que se han evaporado.

Ionesco en La cantante calva ridiculiza la situación de un matrimonio que es una suma de dos soledades. Como la conversación es un poco larga y se desarrolla en brumosos ambientes británicos, haremos un compendio ambientado en la Argentina:

Dos rosarinos se encuentran en Córdoba en casa de una tercera persona. Después de los saludos comienza el diálogo. Me parece conocerla, señora, ¿de dónde es usted? De Rosario. Yo también, ¡qué casualidad! Y ahora ¿dónde vive? En Buenos Aires. Yo también, a lo mejor la conozco de Buenos Aires. ¿Hace mucho que se mudó? Un año. Yo también ¡que casualidad! ¿En qué barrio vive? En Belgrano. Yo también, a lo mejor la conozco del barrio. ¿En qué calle de Belgrano vive? En la calle Crámer. Tal vez la conozco de la calle Crámer. ¿En qué número de la calle Crámer vive? En el 2067. Pero yo también ¡Qué coincidencia! Y tengo una hija que se llama Alicia y tiene dos años. Yo también… Entonces no cabe duda, usted es mi mujer, ¡Isabel te he vuelto a encontrar! ¡Martín, eres tú querido!

Las soledades forzadas e involuntarias sólo se superan con la restauración de la familia, de su papel educador y trasmisor de los valores morales fundamentales y de las demás pequeñas comunidades, ámbitos propicios para el diálogo, la convivencia personalizada y la solidaridad vivida y no declamada en los discursos; una de esas comunidades es nuestro Colegio y dentro de él, nuestro Instituto, sus miembros, sus cursantes y todos aquellos que nos ayudan hoy aquí, y quienes nos han ayudado hasta ahora.

IV.-

La flor que aparece en El Principito, trae el tema de las raíces. Esa flor es natural; es distinta de las flores artificiales, quienes no necesitan raíces ni savia. Las flores naturales necesitan de la luz, del humus y del agua, deben alimentarse para vivir.

Los hombres también necesitan desarrollar sus raíces existenciales porque son ellas quienes les permiten conservar su identidad a pesar de los cambios y desarrollar sus virtualidades.

Según la escritora francesa Simon Weil, “el arraigo es tal vez la más importante y la más desconocida necesidad del alma humana. Es una de las más difíciles de definir. Un ser humano tiene una raíz por su participación real, activa y natural en la existencia de una colectividad que conserva vivos ciertos tesoros del pasado y ciertos presentimientos del porvenir. Participación natural, es decir, producida por el lugar, el nacimiento, la profesión, el entorno. Cada ser humano tiene necesidad de tener múltiples raíces. Precisa recibir casi la totalidad de su vida moral, intelectual, espiritual, por intermedio de los ambientes de los que naturalmente forma parte.”

La ruptura de esas raíces convierte al hombre en un ser anónimo sin inserción en el tiempo ni morada en el espacio.

Hoy vivimos en el mundo del hombre abstracto quien, en su universalismo desencarnado, pierde el sentido de las cosas y no advierte las consecuencias del desarraigo. De un hombre para quien las hondas palabras de Ramiro de Maeztu: “no envidio la suerte del pájaro que vuela donde quiere, sino destino del hombre que muere donde nace”, suenan como las de un extraterrestre. De un hombre que pretende ser pájaro, sin advertir que, amputado de sus raíces, sólo es un pajarón.

V.-

Volvamos a la consideración de la amistad. Y aquí se nos aparece el zorro, ese diminuto fenech de las arenas que Saint-Exupéry dibuja en el Principito quien le trasmite un diagnóstico muy poco halagüeño acerca de la suerte de la amistad en nuestra época: “Los hombres viven apurados. Compran las cosas manufacturadas a los mercaderes. Y como no existen mercaderes de amigos, los hombres no tienen amigos. Si quieres un amigo, domestícame”.

Repetimos: “como no existen mercaderes de amigos, los hombres no tienen amigos”. La amistad, es libre “si quieres un amigo” y gratuita, pues está fuera del comercio, del mercado, de la tarea de los mercaderes.

Nuestro tiempo tiene un problema con la gratuidad, porque pareciera que todo estuviera dentro de lo negociable. Es lo que señalaba el escritor francés Charles Péguy: “El mundo moderno es prostibulario porque ha vuelto negociables ciertos valores que el mundo antiguo y el mundo cristiano consideraban como no negociables”. Este poeta, pasado de edad militar murió en la Primera Guerra Mundial, al frente de sus soldados; quería ofrecer ese sacrificio por sus pecados y por los de Francia su patria carnal. Si hoy resucitara y viera que se negocia hasta con los órganos, con los vientres ¿qué diría?

Y sin embargo, la amistad estricta, verdadera, sólo puede trabarse en el ámbito de lo no negociable, de la gratuidad. Ella es “la de los hombres de bien, y semejantes en virtud, porque éstos se desean igualmente el bien por ser ellos buenos en si mismos” .

Ella es necesaria y está en la línea de perfección de nuestra naturaleza. Por eso, el querer debe dirigirse a hombre y grupos concretos, “ciertos, restringidos y circundantes: al amigo, al vecino, a la familia… Nadie que ignore a quien tiene a su lado puede proclamar de veras que ama a sus compatriotas”. Abriéndonos sin criterio, sin medida, llamaremos amigo a cualquiera sin serlo de nadie. Frivolidad que ridiculiza Molière en los que denomina “amigos del género humano”.

No es verdadera en esa línea la afirmación del médico inglés Thomas Hobbes: homo homini lupus, el hombre es el lobo del hombre, sino lo que señala Aristóteles a partir de su experiencia: “cualquiera ha podido comprobar en sus viajes como todo hombre es para todo hombre algo familiar y querido” .

VI.-

Todos necesitamos de la amistad: los ricos y los poderosos, porque cuanto más alto uno se encuentra en el orden político, social o económico, está más inseguro; los pobres y desgraciados, ya que siempre es bueno tener compañía en la desventura; los jóvenes para con docilidad recibir los consejos y la guía de los mayores, y tratar de no equivocarse; los de la tercera y cuarta edad, pues pareciera que los viejos ya no existen, para ser cuidados y auxiliados en su debilidad; y los hombres maduros “para las bellas acciones”.

El amigo es “otro yo” o como se ha dicho en forma gauchesca, aunque con poca originalidad: “yo mismo en otro cuero”.

La amistad requiere: libertad, pues no puede forzarse, no es coercible, en ella no existe la coacción; alteridad, pues se traba con otro; reciprocidad, que la distingue de la benevolencia, que es unilateral y puede ser una introducción a la amistad, la cual recién se anuda cuando hay correspondencia, tiempo, trato, que es intercambio de palabras, silencios y reflexiones; incluso, si es necesario, la “corrección amistosa”, en la cual “el carácter medicinal prima sobre el disciplinario” . Además precisa cierta comunidad axiológica en orden a un fin, a un programa o proyecto de vida, pues, como escribe Saint-Exupéry, no es mirarse uno a otro, sino “mirar juntos en la misma dirección”.

Los hombres recién serán amigos cuando hayan caminado juntos en silencio, se hayan sentado a la mesa y consumido el pan y la sal; excepto la última los hipertensos que la tienen prohibida, pero que pueden reemplazarla por un buen vaso de vino.

Un antiguo proverbio griego dice que “la mesa es la introductora de la amistad”; y José de Maistre comenta: “La invitación a un hombre para que coma en casa de otro es un acto de urbanidad… Descended desde el palacio de un monarca europeo hasta el aduar de un indio, pasad de la civilización más refinada hasta la infancia de la sociedad; examinad todas las categorías sociales, todas las condiciones, todos los caracteres y en todas partes encontraréis los convites establecidos como una especie de religión, como una demostración de consideraciones, de benevolencia, de etiqueta… Los hombres no han encontrado signo de unión más expresivo que reunirse en un banquete para tomar en común su alimento” .

La amistad perfecta es entre hombres de bien que se desean recíprocamente el bien, hombres semejantes en virtud y permanece mientras son buenos.

Enrique de Gante señala que es “la coronación de las virtudes”, pues se sostiene en otras, como la fidelidad, la lealtad y la gratitud, y estimula su práctica.

La amistad nos hace crecer; “el espíritu consigue, si se lo propone, ser palanca de sí mismo; pero siempre necesitará de un punto de apoyo que sea él mismo. Pero no de un punto de apoyo muerto, sino vivo; no un objeto, sino un amigo” .

Existen amistades fundadas en la igualdad, que son las corrientes, y otras fundadas en la superioridad, como la de los padres con los hijos y la de los maestros con los discípulos.

¿Cuál es el número ideal de amigos? Entendemos que depende del carácter de cada uno y de las circunstancias; lo que es seguro es que no se puede tener un millón de amigos como expresaba una canción. Vázquez de Prada nos recuerda que la amistad también está regida por la prudencia, la primera de las virtudes cardinales: “Un número prudente de amigos conserva a nuestra persona en movimiento y la enriquece. Demasiados, la desangran. Y si son escasos, la estacan” .

Y ahora pondremos un ejemplo griego del heroísmo al cual puede llegar una amistad; es la historia de Orestes y Pílades, que aparece recogida en las Partidas de Alfonso el Sabio y que relataremos en castellano actual: Los dos amigos estaban presos por un maleficio. Orestes fue condenado a muerte y Pílades absuelto. Cuando lo fueron a buscar para la ejecución, Pílades, conociendo el asunto, se presentó como Orestes; éste lo desmintió manifestado que el condenado era él. Enterado el rey del asunto y asombrado por la lealtad de estos amigos, empeñados cada uno en salvar al otro, liberó a ambos y les rogó que lo recibiesen, como un tercer amigo .

Pero lamentablemente también existen amistades por accidente, falsas amistades en las cuales no se quiere a la persona del otro, sino algo del otro. No se quiere al amigo por lo que es sino por algo que tiene.

Así cuando se quiere obtener un beneficio, en las amistades por interés. Alcanzado o cesado el interés, el vínculo desaparece. Así, el novio que no quiere a la novia, sino la dote que trae la novia.

Así las amistades hedonísticas o de placer. Volvamos al ejemplo: no se quiere a la novia sino la belleza de la novia. Pero cuando la juventud se marchita, cuando ya sólo quedan los rastrojos de esa belleza, cuando retorna “aquel espectro que fue locura en mi juventud”, como canta el tango “Volvió una noche”, la amistad desaparece.

Pero a pesar de todo estas amistades por accidente tienen un pálida semejanza con la verdadera amistad, que tiene otro tipo de deleite y de utilidad.

También son falsas amistades las que se anudan entre hombres viciosos para el mal. No podemos llamar amistad al vínculo que une a una banda de delincuentes, sino complicidad. Hay consorcios de vidas cara al mal, grupos destructivos unidos por el odio, que “son el sarpullido de la sociedad, la erupción de las bajas y viles malquerencias del hombre” .

VII.-

Habíamos señalado que la amistad necesita tiempo y trato, pues los amigos se hacen lenta y trabajosamente, aunque sea una labor placentera. Esta pedagogía de la amistad es la que el zorro sabio enseña al Principito.

Si quieres ser mi amigo, domestícame. Aquí el verbo francés es “Apprivoiser”, título de una magnífica monografía escrita hace un par de años por nuestra ex alumna Belén Piñeiro y publicada en Internet por la Universidad del Salvador.

Y qué significa ese verbo francés generalmente traducido por “domesticar”. Significa también asimilar, crear lazos, familiarizar, docilizar, hacer de la casa, amansar, volver más sociable, y, sin significado colectivista, socializar, en el sentido de incrementar los vínculos.

Esos lazos se anudan poco a poco. Hay que desconfiar de las confraternizaciones rápidas que suelen ser pasajeras. Los clásicos españoles las llamaban “amistades de tazas de vino” que se disuelven al dejar el umbral de la taberna.

La amistad precisa de una disciplina y por eso el zorro enseña al Principito que necesita de los “ritos”. Es un abrirse y entregarse gradualmente al otro pero sin limitaciones en la responsabilidad (por eso, no es una sociedad comercial, ni anónima ni de responsabilidad limitada).

Y ¿qué es un rito? Pregunta el Principito. Es también algo “demasiado olvidado, le contesta el zorro. Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días; una hora de las otras horas”. E inmediatamente viene la ilustración: “Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. El jueves bailan con las chicas del pueblo. El jueves, es pues, un día maravilloso. Voy a pasearme hasta la viña. Si los cazadores no bailaran un día fijo, todos los días se parecerían…”. De aquí podemos inducir una “teoría de la fiesta”.

El Principito domestica, amansa al zorro, lo hace suyo; será para él el único zorro, y, él será, para el zorro, el único niño. Nada se dice en el relato acerca de la concreción de la tarea, ni de las conversaciones, ni de los silencios, ni de los juegos; de las esperas inquietas ni de las separaciones, del desarrollo y crecimiento de la amistad, porque en su camino puede haber dificultades, circunstancias adversas, que “son la criba por donde pasan cernidos los buenos amigos” .

Pero como en este mundo todo concluye y sentimos especialmente el término de los días felices, llega la hora triste de la partida del Principito.

Con la despedida, el zorro le imparte su última lección, pero primero, le regala un secreto: “no se ve bien más que con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos” y luego le recuerda una verdad olvidada por muchos hombres de este tiempo, jalonado por tantas irresponsabilidades públicas y privadas: “eres responsable para siempre de lo que has asimilado”.

En el secreto del zorro se visualiza la influencia de Pascal, para quien el corazón es ante todo, inteligencia, luz, no mera vitalidad ni menos músculo cardíaco. Por eso ese corazón conoce “amando lúcidamente y entendiendo amorosamente; queriendo al hombre y a las cosas porque las entiende y conoce su dignidad propia y su lugar en el orbe” .

VIII.-

En el Corriere della Sera, gracias al cual estamos en Europa todos los días muy barato, apareció hace poco más de un mes un artículo del sociólogo Francesco Alberoni en su sección semanal, “Público y privado”. Entendemos que en el mismo describe con acierto y lucidez el ejercicio de la amistad, pues ella está transida de actividad: “Qué hermoso es encontrar a un amigo cuando uno está solo, cuando está angustiado, cuando tiene que tomar una decisión. Ya verlo, mientras viene a encontrarte sonriente, te serena. No habrá grandes efusiones, sólo un ligero abrazo, pero el alma está enteramente abierta”.

“Con él podéis ser sincero, decir todo aquello que quieras, sin temor, sin pudor, sabiendo que te entiende, que está de tu parte… Tu amigo no te hará preguntas que no te agraden, no dirá nada que te pueda fastidiar. Podrá hablar o estar callado, detenerse o irse rápido… Hablarás de aquello que tienes en el corazón y él te escuchará. No deberás hacer ningún esfuerzo. La amistad es antes que todo distensión, reposo”.

“Con el amigo hablamos de nuestro pasado, de nuestro futuro, no de nuestra amistad… El amigo del corazón, aquél de quien te fías, a quien revelas tus secretos seguro que no te traicionará”.

“Tu amigo tiene su vida, otros amigos que tal vez vos no conoces. Por esto puede partir cuando quiere, andar donde quiere y estar lejos, sin que vos sufras. Lo importante es que te recuerde, que te quiera bien y te abra los brazos cuando lo llames” .

Excelente descripción del trato amical: compañía, sosiego, consejo, apertura, comprensión, cooperación, silencio, discreción, reserva, recuerdos, proyectos, fidelidad, todas cosas buenas.

Y un breve comentario: como la amistad tiene potencia expansiva, se difunde, al amigo no le molesta que otros compartan la amistad.

Un texto de Saint-Exupéry, en “Citadelle”, destaca la acogida y la identificación amical: “el amigo es, en primer lugar, es el que no juzga… es el que abre su puerta al caminante, a su muleta, a su vara dejada en un rincón y que no le pide bailar para juzgar su danza. Y si el caminante cuenta de la primavera en el camino, el amigo es el que recibe en sí la primavera. Y si relata el horror del pueblo de donde viene, sufre el hambre con él”.

Nietzsche sentencia por boca de Zaratustra: “en el amigo debería tener uno el mejor enemigo”. No estamos de acuerdo. Es verdad que supuestos amigos, en lugar de corregir fraternalmente, con delicadeza y suavidad, utilizan modos ásperos, lenguas aceradas, juzgan, critican y molestan, pero el papel verdadero es otro, también señalado por Saint-Exupéry: “encontrarás demasiados jueces en el mundo. Si se trata de modelarte en otra forma y de endurecerte, deja ese trabajo a tus enemigos. Ya se encargarán de hacerte bien, como la tempestad esculpe al cedro. Tu amigo está hecho para acogerte”.

IX.-

Trataremos ahora para acabar de configurar el tema, de deslindarlo, de precisar algunos conceptos que no son amistad.

En primer lugar, la afabilidad, que es el deseo de agradar a los demás en las relaciones sociales corrientes, virtud anexa a la justicia, término medio superador de la adulación y el litigio o ánimo de contristar.

Esta virtud hace más agradable la vida social, es expresión de urbanidad y cortesía, pero carece de los requisitos que hacen honda y duradera a la amistad.

Aquí no hay elemento afectivo, intimidad, sino trato debido a los conocidos y a los desconocidos, a los que uno trata habitualmente y a los extraños.

En segundo lugar, la eutrapelia, que es la virtud anexa a la templanza que regula las relaciones sociales festivas, que “rige los momentos de esparcimiento” , que se encarna en los que se divierten con moderación y es un término medio superador del espíritu bufonesco, grosero, chabacano, por un lado y por otro, del agrio, amargo o aguafiestas, que Aristóteles llama arisco o rústico.

En tercer lugar, el afecto o aprecio, que se dirige a los prójimos con quienes uno convive. Como escribe el escritor inglés Clives Lewis, el afecto “nos enseña “primero a observar a las personas que de hecho simplemente están ahí, luego a soportarlas, después a sonreírles, a gustar de ellas y finalmente a apreciarlas” .

En cuarto lugar, la benevolencia, mediante la cual uno le desea el bien a otro, pero en ella faltan la reciprocidad, el tiempo, el trato. Ella nace de repente y puede ser un deseo de amistad.

En quinto lugar, la camaradería, que es una forma de asociación en la que prima no el afán de intimidad sino el logro de un objetivo, pues como escribe Belisario Tello, “a los camaradas los une un destino común, pero no un amor recíproco” .

Hay en la camaradería un sentido de obligación que prima sobre el amor, una disciplina a la que se doblega la voluntad subjetiva, un proyecto colectivo, político, militar, empresario, al que se sacrifican ambiciones individuales.“La proximidad de edad, ambiente y gustos nos lleva a la camaradería” .

Una breve referencia a otra virtud social, muy cara a nosotros: la justicia. ¿Qué tiene de común con la amistad? La referencia a otro, la alteridad. ¿En qué se diferencian? En que la justicia distingue, tiene en cuenta los títulos de otro; en cambio a la amistad, eso no le interesa, porque lo que para ella cuenta es la persona del otro.

Se podría decir que la justicia asegura un mínimo y que la amistad va más allá, pero sin derogar lo que está más acá. Como escribe Luis Legaz y Lacambra, “la amistad “constituye un complemento del derecho y de la justicia, a los que no puede sustituir más que superándolos, pero nunca desplazándolos” .

Por eso ya enseña Aristóteles que allí “donde los hombres son amigos, para nada hace falta la justicia, mientras si son justos tienen además necesidad de la amistad” .

X.-

Una reflexión dedicada a las queridas escribanas del Instituto y del Curso. Y para empezar una punzante expresión de Nietzsche, relativa a la amistad y la mujer: “Si eres un esclavo no puedes ser un amigo. Si eres un tirano, no puedes tener amigos. Durante mucho tiempo han estado escondidos en la mujer un esclavo y un tirano” .

O esclava o tirana, nunca amiga, en resumen. Hasta ahora hemos citado a hombres, nos hemos referido a amistades entre hombres. Podemos recorrer textos griegos y romanos, referidos a ella y en todos por “hombre” se entiende “varón”; incluso en Israel la mujer estaba rigurosamente marginada de la vida pública.

Y ¿quién es el que quiebra con hechos este desprecio explícito o implícito por la mujer y le abre los caminos de la amistad?

Es Cristo, quien realiza su primer milagro en las bodas de Caná, a instancias de una mujer, su madre, aunque todavía no hubiera llegado su hora; apenas iniciada su vida pública, la primera curación es de una mujer, que además es suegra… de Pedro; cura a una mujer que sufría hemorragias; conmovido por el llanto de una viuda, resucita a su hijo y ante el escándalo de escribas y fariseos, cura un sábado a una mujer paralítica a quien llama “hija de Abraham”.

Ya el precursor, San Juan Bautista, la voz que clama en el desierto, predica a varones y mujeres, incluso algunas marginadas, pues como expresa el Evangelio: “hasta las prostitutas creyeron en Él” (Mateo, 21,32).

También quiebra los usos sociales y en Samaría habla a solas y largamente con una mujer, como expresa San Juan en su Evangelio: “llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer” (4, 27).

Cuando quiere proponer un modelo de conducta pone el ejemplo de una mujer, una pobre viuda que da en limosna una pequeña moneda que es todo lo que tiene.

Las mujeres participan en la prédica de la Buena Nueva y hablan, hacen oír su voz como lo refiere San Lucas: “Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: ¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron!” (11, 27/8).

Cristo inaugura una nueva fraternidad que incluye a varones y mujeres y cuando recorría las ciudades y los pueblos de Galilea lo acompañaban sus apóstoles y muchas mujeres que lo ayudaban con sus bienes.

¿Cómo respondieron las mujeres a la benevolencia divina? Con grandes pruebas de amistad. Las mujeres del lugar lo acompañaron en el “Via Crucis”, lamentándose. Jesús las llama “Hijas de Jerusalén”.

Muchas mujeres lo acompañaron hasta el patíbulo. ¿Y los varones? Excepto Juan, el discípulo amado, habían desaparecido. Como comenta Miguel Cruz, “ellas, frente a Él, pronunciaron la fidelidad de la amistad”. Y concluye con una oportuna invocación al argumento de cantidad: “Un solo varón fiel, por las muchas que jamás lo abandonaron” .
XI.-

Ahora entraremos en el tema de la concordia y con el riesgo de molestar a algún distinguido colega y amigo, opositor a los argumentos de autoridad, comenzaremos con alguna referencia a Aristóteles, porque de algún lugar hay que partir, ya que no somos adanes.

El Estagirita escribe en la Ética Nicomaquea que “la concordia parece ser la amistad en la ciudad” y en “una ciudad hay concordia cuando los ciudadanos tienen la misma opinión sobre sus intereses y toman las mismas decisiones y ejecutan lo que han aprobado en común”.

También señala que la concordia es acerca de cosas importantes y que la misma se encuentra en los justos, pues estos concuerdan sobre el mismo fundamento, quieren lo justo y lo útil y a ambas cosas tienden de común acuerdo.

En este lugar, sostiene que la concordia “no es posible en los malos, a no ser en medida insignificante” .

Dentro del ámbito de la ciudad existen concordias parciales: la de los hombres de mar, de los hombres del campo, de los escribanos, etcétera.

De la enseñanza aristotélica debemos retener dos cosas: la primera, que la concordia versa sobre intereses, no sobre un amor recíproco y la segunda, que en una medida insignificante sería posible entre los malos. Es por eso, que se puede incluir en el género amistad sólo por analogía.

Luego, Cicerón se refiere al papel de ella en la conservación de la familia y de la sociedad política: “Si pudieras quitar de la naturaleza el lazo de la benevolencia, no quedaría en pie ni casa ni ciudad alguna. Y si ello no es suficiente para entender toda la fuerza de la amistad y de la concordia, puede apreciarse por las disensiones y las discordias. Porque ¿qué casa hay tan sólida, qué ciudad tan firme que, minada por los odios y las divisiones, no sea destruida hasta sus cimientos?” .

De Cicerón podemos retener la importancia que tienen la amistad y la concordia en la conservación de la familia y de la ciudad.

Como el hombre y de esto estamos profundamente convencidos, ha sido creado para el amor, para la amistad, para la comunión con los demás, el odio, tantas veces hasta proclamado en nuestros días, aunque pueda movilizar momentáneamente a masas de resentidos contra algo o alguien, a la larga, disgrega. Vázquez de Prada nos ofrece una buena comparación: “El odio convoca gente con propósitos mortíferos como por hambre se congregan los lobos para la caza; cuando la banda ha saciado su apetito, se disuelve” .



Santo Tomás de Aquino en su Comentarios a Aristóteles señala que la amistad conserva a las ciudades y que por eso, “los legisladores desean sobre todo que exista la concordia, y ahuyentan las contiendas entre los ciudadanos como enemigas de la salud de la ciudad” .

En la Suma Teológica se ocupa del tema al tratar de los pecados contra la caridad. Uno de ellos es lo que llama sedición. Ella, se da entre las partes de una muchedumbre que disienten entre sí, y se opone a un bien especial, que es la unidad de la multitud. Siembra discordia aquél que disiente desordenadamente.

Es muy interesante aquí la referencia al tirano y la cuestión del derecho de resistencia: “la perturbación de ese régimen no tiene razón de sedición a no ser que se perturbe de tal manera desordenada, que la multitud sufra mayor detrimento con la sedición que con el régimen tiránico; con todo, el más sedicioso es el tirano que fomenta discordias en el pueblo esclavizado para poder dominar con más seguridad: eso es tiránico, por encaminarse al bien peculiar del presidente con daño de la multitud” .

Hemos retenido de Aristóteles que la concordia versa acerca de intereses; existen intereses parciales y un interés general en el ámbito de la sociedad política. Así como el hombre para ser bueno debe estar ajustado al bien común, los intereses parciales, para ser justos no deben oponerse al interés general.

Es por eso que pueden existir concordias parciales desordenadas, injustas, que son reprobables. Sea la concordia de un grupo de bandidos como ciertas concordias corporativas que conspiran contra el interés general. Es por eso que la analogía propia con la amistad sólo aparece en la “ordenada concordia”, que no es otra cosa que la paz.

XII.-

Y como vamos acabando este será un final con suspenso, pues lo medular desde este momento hasta que terminemos será extraído de la obra de un gran escritor; volveremos a usar y tal vez abusar, del argumento de autoridad, pero atendiendo a las circunstancias y al desconocimiento general del personaje, entendemos que vale la pena. Cabe aclarar que este maestro cuando habla del tema se refiere a una “ordenada concordia”.
.
¿Será argentino? ¿Será contemporáneo? Lo que anota, advierte, señala, ¿tendrá algo que ver con nuestra penosa realidad y su discordia permanente, impulsada por aquellos que deberían ser los principales gestores del bien común, cuyo primer capítulo, según Santo Tomás de Aquino es “instituir a la multitud en la unidad de la paz”?

La concordia mutua de los hombres es una imagen de la ciudad divina y la discordia, un sabor de infierno, el cual, según Santa Teresa de Jesús, es un lugar donde no se ama .

Ella trae a los hombres, a las familias, a los otros grupos infrapolíticos y al Estado una serie de bienes: “La concordia reunió al género humano, fundó las ciudades, las aumentó y las conserva: introdujo las artes útiles a la vida, fomentó la riqueza y el desarrollo de las inteligencias… pero por la discordia se disgregan los hombres llenos de terror y miedo… se deshacen las sociedades rotas las leyes… crecen el hambre, la peste, la miseria, la incultura, la vagancia, las costumbres depravadas” .

Si los seres humanos se desubican, si se creen autónomos, si desconocen su carácter de criaturas, si pierden el sentido de sus límites… ¿qué sucede? “Los hombres, primero, se hacen soberbios; luego, ambiciosos, y de aquí, pendencieros, coléricos, iracundos y vengativos. Porque es imposible que cuando uno ambiciona todo, llegue a conseguir lo que ambiciona. Consecuentemente, cuando se le frustran sus deseos, perturba la tranquilidad de aquellos por quienes cree que se le ha impedido satisfacer sus apetitos” .

Del derecho, entendido erróneamente por Hobbes, como un poder de todos a todo, surge inevitablemente la guerra de todos contra todos. Nunca existirá un derecho al todo sino a alguna parte, atendiendo a nuestros títulos en el contexto de un bien común concreto y posible.

Los caminos equivocados son muchos; cuando uno percibe el error debe volver al cruce y tomar otro procurando que sea el verdadero, el que lo lleve al lugar de destino. En este campo sucede lo mismo: “La concordia no tiene más que un camino; la discordia infinitos, anchos, divergentes”.

“Una vez rota la valla de la concordia o de la vergüenza, ya no tiene coto la ferocidad” .

Ya lo cantó Martín Fierro respecto de la segunda:

“Pero les debo enseñar
Y es bueno que lo recuerden
Si la vergüenza se pierde
Jamás se vuelve a encontrar” .

Una distinguida escribana, integrante de nuestro Instituto tiene un programa radial “Soñando Buenos Aires”, y un día, como es suave, femenina, y vive aterrorizada, nos invitó a hablar de un tema que nos preocupa cada día más: la seguridad, jurídica, política, física. Ahora bien: “¿Quién puede estar seguro, una vez expulsada la justicia, única cosa que puede defender a la debilidad frente a la fuerza?” .

Veamos cómo considera nuestro escritor las condiciones de los ciudadanos en época de discordias: “cerrados dentro de la ciudad, dentro de sus casas y de sus hogares, se ven obligados a llevar una vida como si se encontraran en un bosque plagado de salteadores; la mujer, los hijos, los padres, la casa, la familia, las posesiones, todo lo que en la paz nos proporciona alegría y comodidad para la vida, en la discordia nos sirve de carga, de tristeza, de hastío: cada una de esas cosas aumenta el miedo y la sospecha de que por cualquier sitio nos venga una desgracia; todo es causa de terror, cuando ya tiene uno bastante para temer a tantos y por tantas razones” .

Las discordias son alimentadas por hombres perversos, a quienes, además de combatir, debemos compadecer, porque, como el tirano descrito por Platón, “no pueden gustar de ningún manjar agradable, puesto que tienen su paladar amargado por la bilis del odio… no pueden gozar de la dulzura de las estaciones, ni de la amenidad de los campos, ni del encanto de las aves, ni de los amigos, ni de nada que suponga alegría, porque tienen seca la fuente de la alegría de su alma ¿Es esto vivir?”

Hoy día, muchas veces, la virtud es despreciada y el vicio alabado, porque “cuando manda la locura, no sólo obra ella a su capricho, sino que hace que la sabiduría y la prudencia y la moderación sirvan de risa y sean tenidas por necedades” .

Además, “¿Qué confianza nos resta, si los que tienen por misión reparar las injurias, están dispuestos a cometerlas? ¿Cómo el jorobado y contrahecho juzgará y medirá lo recto?”.

Luego, se refiere a la equidad, a la cual Aristóteles comparaba con la regla que usaban los constructores en la isla de Lesbos para medir las piedras, una regla blanda, de plomo, que se ajustaba a ellas; para que se hagan una idea era como el centímetro que usan las costureras que puede medir a una gorda o a una flaca; pero hasta esta medida que corrige los errores de la letra de la ley y tiene en cuenta su espíritu, se desvirtúa: “Así la justicia será la regla lesbia, no para moderar y temperar los afectos de todos por el bien de todos, sino para doblarse y servir a los intereses y amistades, lo cual es lo más inicuo que pueda imaginarse .

Ciertas teorías penales se han infiltrado entre nosotros y entendemos que quieren destruir desde dentro una rama tan importante del derecho público, como es el derecho penal. Respecto a esto nos dice nuestro escritor: “siendo la finalidad de las leyes tutelar a los ciudadanos honrados y reprimir a los malvados con la amenaza de las penas; se trastorna el orden por la discordia, de modo que está asegurada la impunidad a los criminales y el terror a las personas honradas” .

XIII.-

Cuando se enteró de estas jornadas, una escribana, la última que se incorporó al Instituto, pero que con su inteligencia y con su corazón ya penetró en el mismo en profundidad, nos acercó un escrito que se refiere a la alegría, surgida de la comunión espiritual y el acercamiento interior. “Esa legítima alegría, no depende jamás de situaciones externas para sostenerse”.

Una de esas situaciones, puede ser la distancia entre los amigos, pero como afirma Santo Tomás, “la amistad verdadera no se disuelve en razón de la distancia sino sólo el acto de amistad, que es la convivencia” .

La prueba de esto y ahora volvemos a la amistad en sentido estricto para acabar, la encontramos en un relato de la vida de dos jardineros, con el cual también concluye Citadelle: estos amigos y confidentes paseaban juntos al anochecer, terminado el trabajo, en silencio, mirando los árboles y las flores, conjeturando las perspectivas del tiempo y las variaciones del clima.

Pero un día, uno de ellos es contratado por un mercader y termina en los confines del mundo.

Pasaron los años sin noticias y en una vejez de silencio, el jardinero de Citadelle,
recibió una carta de su amigo. Y como quería compartir su alegría, le pide al jefe que se la lea como se lee un poema. La carta es breve, porque los jardineros son más hábiles para la azada que para la escritura. Y el caíd leyó simplemente: “esta mañana podé mis rosales…”.

Pasaron tres años; el jefe lo envió una embajada al otro extremo del globo e instó al jardinero para que escribiera a su amigo. Aquél se pasó días encerrado, garabateando, porque necesitaba “transportarse entero” a su amigo a través de la geografía. Y ruborizado sometió al caíd su respuesta; éste leyó lo que confiaba a su amigo: “esta mañana, yo también podé mis rosales”. Como señala Saint-Exupéry, lo esencial empezaba a aparecer, “porque ellos te celebran, Señor, uniéndose a Ti, por encima de los rosales, sin saberlo… porque el amor o la amistad sólo se anudan en Ti” (CCXIX).


Esc. Bernardino Montejano

20 de noviembre de 2009.

NOTAS:
1- Vázquez de Prada, Andrés, Estudio sobre la amistad, Rialp, Madrid, 1956, p. 160.
2- Hernández José, El gaucho Martín Fierro y la vuelta de Martín Fierro, El Ateneo, Buenos Aires, p. 249.
3- La prière de toutes les choses, Desclée de Brouwer, Bruselas, 1956, p. 110.
4- Plaza y Janés, Barcelona, 1980, p. 162.
5- Écrits de guerre, Gallimard, París, 1982, p. 379. Ante esto oponemos la fidelidad a su palabra del general romano Marco Atilio Régulo.
6- El arte de vivir, Club de Lectores, Buenos Aires, 1966, p. 26.
7- Tello, Belisario, Eidología y analogía de la justicia y la amistad, Arkhé, Córdoba, 1965, p. 43.
8- El hombre y su soledad, Sígueme, Salamanca, 1983, p. 148.
9- Como señala Saturnino Alvarez Turienzo en su obra citada: “la soledad, que es tristísima y mala, se convierte en fuerza hacia la verdad y el bien cuando se la elige” (p. 136).
10- L’enacinement, Gallimard, París, 1949, p.45.
11- Ética Nicomaquea, L. VIII, III, en Ética Nicomaquea-Política, Porrúa, México, 1967, p. 104.
12- Ética Nicomaquea, L. VIII, I, en ob. cit., p. 102.
13- Vázquez de Prada, ob. cit., p. 239.
14- Las veladas de San Petersburgo, Espasa-Calpe, Buenos Aires, 1946, ps. 245/246.
15- Vázquez de Prada, ob. cit., p. 171.
16- Ob. cit., p. 161.
17- Trascripto en castellano antiguo por Miguel Cruz, en Misterio de la Amistad, Taller Cultural del Norte, San Miguel de Tucumán, 1986, p. 43.
18- Vázquez de Prada, ob. cit., p. 208.
19- Vázquez de Prada, ob. cit., p. 208.
20- Imperiale, Marcelo, “Reflexión sobre el concepto de corazón”, en Sapientia, Buenos Aires, 1995, n°197/8, p. 411.
21- “L’amicizia è fiducia e calma, l’amore una rischiosa fatica”, Milano, 5/10/2007, p. 1.
22- Sáenz Alfredo, Siete virtudes olvidadas, Gladius, Buenos Aires, 1998, p. 351.
23- Los cuatro amores, Universitaria, Santiago de Chile, 1991, p. 49.
24- Ob. cit., p. 51.
25- Vázquez de Prada, ob. cit., p. 184.
26- Amor, amistad, justicia, Instituto Nacional de Estudios Jurídicos, Madrid, 1968, p. 40.
27- Etica Nicomaquea, VIII, I, en ed. cit., p. 102.
28- Aí hblaba Zaratustra, I, en Vázquez de Prada, ob. cit., p. 192.
29- Ob.cit., p.57. Aquí habría que agregar a dos amigos de Cristo que no lo negaron en los peores momentos, José de Arimatea y Nicodemo.
30- L. IX, VI, en ed. cit., p. 122/123.
31- Lelio o De la amistad, Juventud, Barcelona, 1982, p. 180.
32- Ob. cit., p. 173.
33- CIAFIC, Buenos Aires, 1983, p. 432.
34- 2-2, q. 42, a. 2 en T. VII, B.A.C., Madrid, 1959, ps. 1092/3.
35- Vives, Juan Luis, Concordia y discordia, Séneca, México, 1940, p. 128. Dedicado a Carlos V, César Augusto, Rey de las Españas, en la ciudad de Brujas, el 1° de julio de 1529.
36- Ob. cit., p. 320.
37- Ob. cit., p. 135.
38- Ob. cit, ps. 140 y 161.
39- Ed. cit., p. 392.
40- Ob. cit., p. 204.
41- Ob. cit. p. 249.
42- Ob. cit., p. 293.
43- Ob. cit., p. 300.
44- Ob. cit. p. 308.
45- Comentario, ed. cit., p.446.

CONVOCAN A ACTO CONMEMORATIVO DEL 3 DE DICIEMBRE DE 1990


Los participantes, militares y civiles, del Pronunciamiento militar del 3 de Dic de 1990 y nuestras familias, invitan a los compatriotas al acto recordatorio que se llevará a cabo en el cementerio de La Chacarita frente al panteón que guarda los restos del líder el señor coronel Mohamed Alí Seineldín, el próximo 3 de Diciembre de 2009 a las 11hs.

¡Por Dios y por la Patria!

Comisión Acto Recordatorio del 3 de Diciembre de 1990

¿QUIEN SE OCUPA DEL PATRIMONIO CULTURAL E HISTORICO DE LA CIUDAD DE LA PLATA?





En La Plata se han realizado numerosas intervenciones en espacios públicos, ornamentos y otros bienes del patrimonio sin convocar a los especialistas.
En la Sesión del Concejo Deliberante platense celebrada el día 25 de noviembre de 2009, la Concejal Teresa Urriza presentó un pedido de informe que tiene como objeto tomar conocimiento si el Municipio cuenta con una dependencia especializada en la preservación del Patrimonio, de ser así quién es el responsable a cargo y cuáles son sus acciones.

La edil el 10 de Octubre de este año ya había presentado un pedido de informe solicitando se comunique si las intervenciones sobre esculturas y otros ornamentos del espacio público se encontraban ordenadas por el Municipio y quiénes eran los técnicos responsables a cargo. Nunca recibió respuesta a pesar que expertos en la materia habían detectado errores en la restauración que ocasionaron daños irreversibles a las esculturas en las plazas de la ciudad.
“¿La intervención en nuestro espacio público responde a un trabajo planificado? ¿El Intendente se asesora adecuadamente antes de intervenir en el bien cultural de todos los platenses? ¿Se cuidan las formas y se respetan las normas desde el Municipio?” se pregunta Urriza. Evidentemente no. Los expertos y las comisiones creadas por ordenanza a fin de garantizar la seriedad, tecnicidad y participación ciudadana nunca fueron convocados. “La ausencia de convocatoria a estas comisiones, nos hacen advertir la carencia de un criterio responsablemente formado por el Ejecutivo Municipal” afirmó la Concejal.
“Considero de suma importancia reconocer la necesidad de construir y cultivar la conciencia por el cuidado de la riqueza urbana. Se trata de bienes que necesariamente deben ser conservados por razones históricas, culturales, artísticas y sociales. Éstos configuran nuestra identidad porque sostienen la memoria de la ciudad de La Plata y es por esto que su cuidado y conservación deben hacerse con todo un cuerpo profesional que se responsabilice por la tareas.”, manifestó Teresa Urriza.
Además, agregó: “Cuidar el Patrimonio no significa sólo preservar lo que ya está hecho sino también evitar que las construcciones del futuro no atenten contra el perfil urbano y la calidad de vida de sus habitantes”
“Es inminente la Modificación del Código de Planeamiento Urbano y en este sentido, el Municipio está actuando de igual manera, esto habla de una lógica de gestión. Nunca se consulta a los profesionales, a los expertos, a los que en definitiva saben. ” finalizó la edil.

¿CONTRADICCIONES ENTRE EL MAGISTERIO PRECONCILIAR Y EL CONCILIAR?


Ordenemos un poco la Idea
La "Razón" es el Logos, y la Verdad... es Cristo.
¿Quién tiene razón entonces?


Por Emilio Nazar Kasbo



1- ACUERDO EN LOS TÉRMINOS: Depende qué se interpreta por las palabras... un mismo término interpretado con diversa extensión tiene distinto significado; es decir, usando las mismas palabras se puede estar refiriendo a cosas diversas, en lo cual se genera confusión. Por eso, Aristóteles decía que lo primero es ponerse de acuerdo en los términos, ya que de otro modo no habrá claridad. En todo caso, se debe esclarecer, iluminar, poner más claramente los dichos, a los efectos de no incurrir en confusiones (que benefician a los malos, obviamente)

2- FALSA LIBERTAD DE CONCIENCIA: Si por "libertad de conciencia" se entiende una independencia de la razón al punto de ser indiferente o incluso abiertamente contraria a la Fe, esta es lógicamente condenada. Es un libertinaje, la libertad al servicio de la perdición de las almas
3- LIBERTAD RELIGIOSA “NO ES”: El derecho a la libertad religiosa no es ni la permisión moral de adherirse al error (cf León XIII, enc. "Libertas praestantissimum"), ni un supuesto derecho al error (cf Pío XII, discurso 6 diciembre 1953)

4- LIBERTAD CIVIL EN MATERIA RELIGIOSA: Es un derecho natural de la persona humana a la libertad civil, es decir, a la inmunidad de coacción exterior, en los justos límites, en materia religiosa por parte del poder político. Este derecho natural debe ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad de manera que constituya un derecho civil (cf Dignitatis Humanae 2).

5- FALSA LIBERTAD RELIGIOSA: El derecho a la libertad religiosa no puede ser de suyo ni ilimitado (cf Pío VI, breve "Quod aliquantum"), ni limitado solamente por un ‘orden público’ concebido de manera positivista o naturalista (cf Pío IX, enc. "Quanta cura").

6- LIMITES: Los ‘justos límites’ que le son inherentes deben ser determinados para cada situación social por la prudencia política, según las exigencias del bien común, y ratificados por la autoridad civil según ‘normas jurídicas, conforme con el orden objetivo moral’ (DH 7).

7- QUANTA CURA: Con cuya idea totalmente falsa del gobierno social, no temen fomentar aquella errónea opinión sumamente funesta a la Iglesia católica y a la salud de las almas llamada delirio por Nuestro Predecesor Gregorio XVI de gloriosa memoria (en la misma Encíclica Mirari), a saber: «que la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida; y que los ciudadanos tienen derecho a la libertad omnímoda de manifestar y declarar públicamente y sin rebozo sus conceptos, sean cuales fueren, ya de palabra o por impresos, o de otro modo, sin trabas ningunas por parte de la autoridad eclesiástica o civil.» Pero cuando esto afirman temerariamente, no piensan ni consideran que predican la libertad de la perdición (San Agustín, Epístola 105 al. 166), y que «si se deja a la humana persuasión entera libertad de disputar, nunca faltará quien se oponga a la verdad, y ponga su confianza en la locuacidad de la humana sabiduría, debiendo por el contrario conocer por la misma doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, cuan obligada está a evitar esta dañosísima vanidad la fe y la sabiduría cristiana» (San León, Epístola 164 al. 133, parte 2, edición Vall). - S.S. Pio IX, encíclica Quanta Cura

8- CONCILIO VATICANO: "Este Concilio Vaticano declara que la persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Esta libertad consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción, tanto por parte de individuos como de grupos sociales y de cualquier potestad humana, y esto de tal manera que, en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos. Declara, además, que el derecho a la libertad religiosa está realmente fundado en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural . Este derecho de la persona humana a la libertad religiosa ha de ser reconocido en el ordenamiento jurídico de la sociedad, de tal manera que llegue a convertirse en un derecho civil." - Concilio Vaticano II. Declaración sobre la libertad religiosa

9- LA LIBERTAD: Para Aristóteles, en la definición clásica, la libertad es la preferencia reflexiva de lo mejor. Si aplicamos la definición al ámbito religioso, “la libertad es la preferencia reflexiva de la mejor religión”… y obviamente “la mejor religión” es la verdadera: la Católica. Lo peor, es la corrupción de lo mejor, y la libertad no puede estar a favor de lo peor, pues sería un libertinaje, el uso del libre albedrío para el mal. ¿Y quién dice que la Religión Católica es la mejor y la verdadera? Tal pregunta deja entrever un trasfondo relativista. El sentido común afirma que hay muchas religiones que sostienen posturas diversas sobre una misma cuestión, y que por tanto a la vez todas no pueden tener razón, por lo cual solamente puede haber una que tenga la Verdad completa… o ninguna (en cuyo caso se caería en el ateísmo, postura que contradice las razones de la existencia de Dios, a cuyo conocimiento la mera razón humana alcanza). Por tanto, existe Un Dios, y del mismo modo Una Religión Verdadera. Esto da para una discusión teológica y filosófica, pero la damos por sabida. O sea: sólo es libre quien conoce la Verdad y la sigue (como dijo Jesús: “La Verdad os hará libres”).

10- LA LIBERTAD DE CULTOS: ¿El Estado puede sostener una libertad de cultos irrestricta? Definitivamente, no. No se pueden aprobar cultos que atenten contra el Orden Natural. El Estado además debe establecer como permitidas a Religiones históricas, y no a cultos que además disfrazan intereses ideológicos o económicos, rellenando simples formalidades que no acreditan nada.

11- EL ESTADO CATÓLICO: Es un deber de todo Estado la catolicidad. Es decir, todo Estado debe ser Católico, lo cual implica el orden de la Cristiandad. Puede haber religiones toleradas, pero no aprobar cuanta secta aparezca, desvinculada de toda historia, orden o jerarquía. El Estado Católico no impone la Religión Católica, sino que dentro de su órbita simplemente la promueve.

12- EL ESTADO LAICO O ATEO: Esta es una aberración. Pretender un Estado ascéptico es una contradicción, ya que la población civil sujeta a las autoridades profesa alguna religión, y el Estado no puede ser indiferente ante la religión de la población. De hecho, un Estado “laico” o “ateo”, lo que hace es promover herejías y ser anticatólico, disfrazado bajo tal denominación. Es decir: el Estado que sostenga semejantes posturas no va más que a su autodisolución, a un suicidio colectivo.

13- LIBERTAD RELIGIOSA EN EL CONCILIO VATICANO II: El Concilio reconoce que toda persona humana tiene derecho a la libertad religiosa. Es decir, la adhesión a Jesucristo y a la Iglesia es un acto libre, sin coacción. La falta de libertad religiosa en muchos Estados, impide a muchas personas abrazar el catolicismo. Tal libertad religiosa “consiste en que todos los hombres han de estar inmunes de coacción”, lo cual además es un requisito del acto libre, pero no es suficiente, ya que el acto libre además necesita de la inteligencia que conduzca el acto hacia la Verdad. Afirma el Concilio que “en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos”, y por tanto se reconocen límites. La libertad religiosa sin límites (no especificados por el Concilio), es la difusión de herejías sin freno alguno, incluyendo a las más disolventes de la sociedad (como sucede hoy en día). El Concilio funda la libertad religiosa “en la dignidad misma de la persona humana, tal como se la conoce por la palabra revelada de Dios y por la misma razón natural”, pero esta afirmación no excluye el deber de conducirse en La Verdad (que es Jesucristo mismo). El Concilio pide que “la libertad religiosa” se convierta “en un derecho civil”.

14- LÍMITES A LA LIBERTAD RELIGIOSA: Dice el Concilio que en materia de “libertad religiosa” hay “límites debidos”. Es un falso “delirio” fomentar una “idea totalmente falsa del gobierno social” que sostiene que “la libertad de conciencia y cultos es un derecho propio de todo hombre, derecho que debe ser proclamado y asegurado por la ley en toda sociedad bien constituida”. La libertad de conciencia y cultos concebida como acceso al sincretismo donde cada cual elige “su verdad”, o como un ámbito indiferente al Estado, o como una omisión del reconocimiento de “Cristo Rey” que impera sobre las Naciones, o entendida como el “derecho al error y la mentira” en materia religiosa, es evidentemente un delirio. El error no engendra derechos, y el mal no es otra cosa que una carencia de bien, mientras que la persona se debe a La Verdad, al Bien y a la Belleza que en su grado absoluto se hallan en Dios, y a lo cual el Estado no escapa. Y es lógico además que todo culto que atente contra los fundamentos del Estado Católico ha de ser reprimido, en tanto sea contrario al Orden Natural. Tampoco se puede aceptar el “que los ciudadanos tienen derecho a la libertad omnímoda de manifestar y declarar públicamente y sin rebozo sus conceptos, sean cuales fueren, ya de palabra o por impresos, o de otro modo, sin trabas ningunas por parte de la autoridad eclesiástica o civil”. Esto último no sería más que el imperio de la opinión que confunde a toda la población en pos del extravío igualitarista de toda postura, confundiendo doxa con Episteme, opinión con Ciencia, y la posibilidad del error (o el error mismo) con La Verdad. Tiene ciencia el que sabe; opina el que no sabe, y no se puede permitir en un Estado Católico la difusión del modernismo condenado por la Encíclica Pascendi (que a eso se reduce, nada menos, la consideración del Papa en la Quanta Cura). Queda claro que se predica “la libertad de la perdición” que comenta San Agustín; “y que «si se deja a la humana persuasión entera libertad de disputar, nunca faltará quien se oponga a la verdad, y ponga su confianza en la locuacidad de la humana sabiduría, debiendo por el contrario conocer por la misma doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, cuan obligada está a evitar esta dañosísima vanidad la fe y la sabiduría cristiana» (San León, Epístola 164 al. 133, parte 2, edición Vall)”. No es más que promover el daño el que un Estado promueva herejías u opiniones contrarias a la Tradición de la Iglesia. Es decir, sintetizando: todo Estado tiene obligación de promover el Catolicismo y adorar a Cristo Rey como sociedad, del mismo modo que toda persona tiene la obligación de alcanzar la plena Verdad en el Catolicismo con el ideal evangelizador, en respeto de la libertad de los demás, pero no del libertinaje en materia religiosa (social o personal).

15- POSTURA MODERNISTA CONDENADA: Está condenada la “evolución del Magisterio” y su “adecuación a los tiempos con facultad de contradecirse a sí mismo. Tal condena se encuentra en la Encíclica Pascendi.

16- EXPRESIÓN EN EL CONCILIO: El modernista pretende estar en la Iglesia Católica “pero” hace observaciones “desde dentro”, afirmando que sostiene íntegramente la Doctrina “pero” algunas cosas deben ser reinterpretadas… a su conveniencia herética. Su “paraguas” es afirmar en alguna frase que respeta, acata y obedece completamente al Magisterio y al Papa, y bajo ese “paraguas” introduce alguna afirmación que leída en forma directa “puede parecer herética”, pero “que debe ser leída en todo el contexto”. ¿Qué dice la Dignitatis Humanae del Concilio? “la libertad religiosa que exigen los hombres para el cumplimiento de su obligación de rendir culto a Dios, se refiere a la inmunidad de coacción en la sociedad civil, deja íntegra la doctrina tradicional católica acerca del deber moral de los hombres y de las sociedades para con la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo”. Esto no es más que afirmar que “fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”. Luego, a la luz de estos principios deben ser estudiados todos los documentos del Concilio Vaticano II, y si hay alguna divergencia interpretativa, se debe acudir a la “íntegra doctrina tradicional”.
17- ASISTIMOS A UNA CONCILIARIZACIÓN DE LA FE CATÓLICA: Después del Concilio Vaticano II, Pablo VI empezó a citarlo en sus Encíclicas, junto a Juan XXIII, junto al Magisterio precedente. Juan Pablo II abarcó al Concilio Vaticano II, Juan XXIII, a Pablo VI, y luego sus últimas Encíclicas fueron incluso autoreferenciales. Ahora, Benedicto XVI también está haciendo lo mismo. ¿Dónde quedó el Magisterio de los Papas anteriores al Concilio Vaticano II? ¿Por qué no es citado en las Encíclicas?

18- PRECONCILIAR O POSTCONCILIAR: Hay una sola Iglesia Católica, lo cual implica unidad en el Magisterio y que no hubo ninguna “ruptura conciliar”. Por otra parte, al afirmar que el Concilio Vaticano II es patoral y no dogmático, y por tanto opinable, ha de ceder en todo lo que es confuso al Magisterio Tradicional (¿se puede llamar así? ¿Tradicional se opone a Conciliar?).

19- LENGUAJE CLARO: Jesucristo enseñó que el lenguaje del cristiano debe ser el decir sí-sí, y no-no. No cambiar, no ser “oscuro” ni confuso en los dichos. Y esta es una característica que pareciera ser una “opción pastoral”: confundamos a ver si alguno de los que está afuera se acerca a nosotros. Sin embargo, el resultado es la confusión interna, y los que están dentro se alejan confundidos por una errónea interpretación folklórica del Concilio Vaticano II. El Magisterio previo al Concilio Vaticano II se distinguió por claras condenas de los Papas a las herejías, expuestas de modo suscinto y breve, y esclareciendo a la vez cuál es la verdadera posición que se debe adoptar ante las cuestiones cuya controversia daban por finalizada con absoluta precisión.

20- EL CONCILIO VATICANO II FLOKLÓRICO: Bajo la excusa de que es un Concilio Pastoral, muchos acaban pensando que este Concilio habilita la “herejía pastoral”. El Espíritu Santo no brilla en el pecado, en las herejías, en las defecciones morales, en las confusiones ni en los abusos litúrgicos. El Espíritu Santo viene a poner fin a la confusión y al miedo, tal como sucedió en Pentecostés. Pero generalmente se cita el Concilio para afirmar cualquier disparate no contenido en el Concilio… y solamente hay que preguntar “¿en qué parte de los textos conciliares se afirma lo que usted dice?” para que se caiga abruptamente el argumento de “autoridad” sobre textos inexistentes. Es decir, se divulga el “vale todo” como si el Concilio habilitara cuanta herejía, inmoralidad y abuso litúrgico pueda existir, en el marco de la “libertad” del feligrés, del cura y del Obispo… libertad para el mal, la misma condenada por el Magisterio Tradicional.

21- ¿SOLUCIÓN?: Solamente corresponderá al Papa esclarecer la cuestión. Aquí simplemente podemos debatir, pero quien resuelve es el mismo Papa. Y sería bueno que acelere los tiempos en esclarecer tales cuestiones. Una mera opinión cede ante el conocimiento de la verdad (científica o teológica). Si el Concilio es opinable, no se puede criticar a la Fraternidad San Pío X (ni a nadie) que no lo acepte, porque no es obligatorio. Pero parece algo impuesto del mismo modo que los “democráticos” afirman su postura ideológica: “o sos democrático o te destruyo”. El problema es algo más profundo: ¿hay dos Iglesias? ¿Hay una sola Iglesia que ha cambiado de rumbo? ¿Qué es el Concilio Vaticano II? ¿Cuáles son los límites del Concilio? Y… ¿Por qué los Papas dejaron de citar al Magisterio anterior a Juan XXIII y al Concilio Vaticano II? El problema no es de la década de 1960: es actual.

HUBO UN GRAN CORTE DE LUZ EN VARIAS PROVINCIAS


Desde el final de la tarde del lunes 23 de noviembre hasta la madrugada del día 24, quedaron sin energía ocho provincias norteñas, a saber: Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Córdoba, Jujuy, San Luis y La Rioja, con algunas excepciones en algunos centros urbanos como la capital cordobesa. En Santiago del Estero, la situación se agravó porque la temperatura superó los cincuenta grados centígrados, impidiendo el funcionamiento de los aparatos de aire acondicionado.
Hace años ya se afirma que de persistir tres días con una temperatura mayor a los 30 grados, el sistema eléctrico colapsa.
El corte se prolongó hasta la madrugada solucionándose desde las 4 de la mañana aunque en diversos y amplios lugares se demoró hasta pasadas las 6. Se trata del corte de mayor envergadura, mientras se suceden cortes cada vez más seguidos en las ciudades.
El descenso de las aguas del dique de Río Tercero y la intensa sequía que soporta la zona son causas inmediatas, pero además se suma la falta de mantenimiento y ausencia de inversiones básicas que aseguren el suministro energético mediante el sistema de interconexión automática. El panorama podría agravarse para fin del corriente año 2009 o comienzos del 2010 por el incremento del consumo de Gasoil por la campaña agrícola y el mayor uso de acondicionadores de aire.
La Presidente fue informada hace meses de la fragilidad de la estructura energética y las causas de una peligrosa perspectiva que suma fallas técnicas que no fueron atendidas oportunamente, la sequía y la huelga de los capitanes de ultramar, cuyos buques traen combustible del exterior ya sea refinado o para procesar en el país, impidiendo la implementación de alternativas termoeléctricas, debiendo utilizar combustible venezolano de pésima calidad, densidad y de alto contenido de azufre que daña las turbinas y motores.
En lo que respecta al corte de anoche, según el Informador Público, la dificultad se ubicó en la transportadora de energía Transener que, en definitiva, depende de Edenor, empresa que preside Marcelo Mindlin, de la intimidad de Néstor Carlos Kirchner.

PARTICIPE DEL ASADO CRIOLLO Y ACTO TRADICIONAL DE "LA VUELTA DE OBLIGADO"



Evento: Asado criollo y acto tradicional de "La Vuelta de Obligado"

Fecha y hora de inicio: Sábado 28 de noviembre a las 11:00 hs
Finalización: El Sábado, 28 de noviembre a las 19:00
Lugar: (A CONFIRMAR) Estancia Chica. Calle 203 y 502. Campo de Deportes Colegio Tomás Moro

Se trata del festejo del Día de la Soberanía Nacional, donde conmemoramos aquella heroica batalla de "La Vuelta de Obligado".
En el evento se comparte un hermoso día de campo, con asado, vino, desfile de caballos y prueba de riendas, actuación especial de Los Colorados, y otros espectáculos, festejando la fecha y honrando a nuestros queridos héroes de una epopeya universal revitalizando en nosotros nuestros más nobles sentimientos de amor a nuestra Patria y tradiciones.


Valor de la tarjeta: $35. Incluye asado y bebida libre, helado y pastelitos criollos
Lugar: Estancia Chica. Calle 203 y 502. Campo de Deportes Colegio Tomás Moro.

Para la mejor organización la compra de las entradas se hace con anticipación en el Colegio Santo Tomás Moro de lunes a viernes desde las 8:00 hasta las 13hs. (44 e/ 11 y 12)
O a los celulares:
(011) 154-078-6852
(0221) 154-37-4758

MONS. AGUER: "LA ARGENTINA: ¿CONDENADA AL EXITO O AL FRACASO?"


Círculo de los 99 Fundado el 31 de enero de 1967 Invita Comida y disertación fin de año.



Fecha: LUNES 30 DE NOVIEMBRE DE 2.009 – HORA 20 Y 30 (Se ruega puntualidad)



Tema: “LA ARGENTINA: ¿CONDENADA AL ÈXITO O AL FRACASO?”

Disertante: S.E.R. Monseñor Héctor Aguer

Licenciado en Teología. Profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina (1979-1992) y de las Abadías Santa Escolástica y San Benito.

Ha realizado investigaciones sobre Doctrinas Medievales en el Instituto de Filosofía Práctica del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, (1981-1984) y Memorias académicas sobre San Agustín (Enarrationes in Psalmos) y Santo Tomás de Aquino (De Veritate).
Designaciones Episcopales

El 26 de febrero de 1992, el Santo Padre Juan Pablo II, lo designa Obispo Titular de Lamdia y Auxiliar de Buenos Aires. Recibió la ordenación episcopal en la Catedral de Buenos Aires el 4 de abril de 1992, por el entonces cardenal primado Antonio Quarracino.

El 26 de junio de 1998, el Santo Padre, lo designa Obispo Coadjutor de La Plata y desde el 12 de junio de 2000, se convierte en el nuevo Arzobispo de La Plata, por sucesión, donde reemplaza a su antecesor al frente de la Arquideocesis, Mons. Dr. Carlos Walter Galán (6º arzobispo y 8º obispo de la diocesis platense), que por haber llegado al límite de edad presentó su renuncia al frente de la Arquidiócesis de La Plata.

En la Conferencia Episcopal Argentina fue miembro de la Comisión de Fe y Cultura (1993-1999) y actualmente lo es de las Comisiones de Catequesis y de Educación Católica. Delegado del Episcopado Argentino para los Bienes Culturales de la Iglesia (1992-1999). Actualmente es miembro de la Región de Pastoral platense, de la Comisión Permanente del Episcopado y de la Comisión Episcopal de Educación Católica. Gran Prior para la Argentina de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, Capellán Conventual de la Soberana Orden Militar de Malta y Gran Canciller de la Universidad Católica de La Plata

En la Santa Sede es actualmente consultor de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), miembro de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia y del Consejo Internacional para la Catequesis; socio honorario de la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino.

El sábado 24 de Febrero de 2007, se dio a conocer que el Santo Padre Benedicto XVI lo nombró como nuevo miembro del Pontificio Consejo "Justicia y Paz" creado por el Siervo de Dios, Pablo VI, cuya meta es promover la paz en el mundo de acuerdo a las enseñanazas de las Sagradas Escrituras y de la Doctrina Social de la Iglesia al igual que la profundización de las enseñanazas de la Doctrina Social de la Iglesia. Dicho órgano es presidido por Su Eminencia Cardenal Renato Martino.

Desde el 11 de Noviembre de 2008, Mons. Aguer, ha sido nombrado en la 96° Asamblea Plenaria del Episcopado Argentino, Presidente de la Comisión Episcopal de Eduación Católica, de la que él ya era miembro, en reemplazo del Arzobispo de Bahía Blanca, Mons. Guillermo José Garlatti.

El sábado 17 de enero de 2009, se dio a conocer la designación -junto a varios otros prelados- la designación de mons. Aguer, como miembro del Consejo Pontificio para la Cultura, un organismo perteneciente a la Curia Romana.

Haciendo acopio del rico legado de Pablo VI, del Concilio Vaticano II y del Sínodo de los Obispos, Juan Pablo II creó en 1982 el Consejo Pontificio para la Cultura (Carta autógrafa al Cardenal Secretario de Estado, 20 mayo 1982). Con este nombramiento, monseñor Aguer pasa a formar parte de 6 dicasterios de la Curia Romana.



Lugar: Centro Naval – Calle 50 Nro. 427 e/ 3 y 4



Costo de la tarjeta $75,00



Retirar antes del sàbado 28 de noviembre en La Protectora S.S.M. de calle 49 Nro. 674 en el horario de 15 a 20 horas. Preguntar por la Sra. Nora Wenger.



Por informes, consultar a miembros de la administración:

Sr. Roberto Gómez Martino
TE 0221-421-7996
o Sr. Carlos A. Costa
TE 0221-483-8808



Preferentemente al correo electrónico: circulo99laplata@yahoo.com.ar



Luis Aristizábal

Presidente Círculo de los 99