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jueves, 24 de marzo de 2011

LA VERDAD SOBRE EL 24 DE MARZO DE 1976 EN ARGENTINA

VIDELA MASSERA MARIA ESTELA MARTINEZ DE PERON

Por Emilio Nazar Kasbo

 

Describiremos de modo objetivo en esta nota qué significa el Golpe de Estado de 1976 de Argentina que instauró en el Gobierno al Proceso Militar, en una historia que tiene luces y sombras.

 

UN PODER MUNDIAL

El mundo está gobernado por el Poder Internacional del Dinero, cuyas cabezas son cada vez más públicas. Quienes manejan ese Poder Internacional sólo pueden alcanzar en su culmen la orientación económica, política, social y cultural del planeta, aunque no pueden jamás ser dueños de todas las almas de quienes decidan ser libres ante semejante fuerza. El manejo del dinero es fuente de compra de posiciones en el mundo, en un dominio material y compra de voluntades, y los dueños de ese dinero, de la deuda de las naciones del planeta, pretenden gobernar el mundo como preludio a la aparición del Anticristo.

¿Quiénes son los dueños del dinero, de la deuda de las Naciones, de los Bancos Centrales y por tanto de los créditos y dineros particulares? Sus nombres pueden obtenerse hoy fácilmente gracias a la publicidad de los nombres que integran los organismos y sociedades que son titulares de dichas entidades y que las controlan.

Este Poder Internacional del Dinero tiene dos manifestaciones: el liberalismo “democrático” y el comunismo “revolucionario”. El liberalismo se implanta en un inicial sometimiento de los trabajadores a los empresarios, subordinando estos últimos su éxito a la maximización de lucro por el lucro en sí mismo, llegando a la explotación de los empleados. En ese contexto, surge el resentimiento, que es aprovechado por el socialismo revolucionario, cuya finalidad intrínseca es la subversión total, incluso cultural. Estas dos clases de política se encarnan en gobiernos subordinados al Poder Internacional del Dinero, que los financian.

Efectivamente, tanto Estados Unidos como la Unión Soviética o China, por mencionar ejemplos más conocidos de liberalismo y socialismo, son financiados y controlados por los mismos organismos, ya que se trata de naciones endeudadas. La deuda externa es el elemento de subordinación de las naciones a ese Poder oligárquico y timocrático.

REVOLUCIÓN EN LATINOAMÉRICA

El Comunismo Internacional, uno de los brazos de ese Poder Internacional del Dinero, alentó y financió la subversión y el terrorismo en Argentina, que se mezcló en el movimiento peronista que buscaba el regreso del General Juan Domingo Perón al país, quien se encontraba en el exilio en España. Mientras los justicialistas vivían la “resistencia peronista”, buscando el regreso de su líder, el marxismo alentaba el terrorismo, la subversión y la revolución para la toma del poder.

Tropas entrenadas bajo las órdenes del gobierno de Cuba asumido por Fidel Castro, constituyeron en Argentina un Ejército que se enfrentó al gobierno de turno, fuese cual fuese. Fidel Castro esperaba reproducir el modo en que asumió el gobierno de la isla en toda Latinoamérica e incluso en África. Como su plan no funcionó en el tiempo, el gobierno de la Unión Soviética dejó de financiar a Cuba en su iniciativa, y por tanto indirectamente a los ejércitos guerrilleros que se expandieron en Latinoamérica. Toda Latinoamérica sufrió una situación similar, sujeta a una misma subversión alentada desde el mismo centro de poder mundial.

Como los Ejércitos guerrilleros, bajo diversas denominaciones, dejaron de recibir financiamiento, debieron recurrir al chantaje, la extorsión, el secuestro, el robo, todo ello mezclado con asesinatos, bombas, operativos militares, inteligencia en seguimiento de personas al servicio de los ilícitos que se planeaban cometer (confundida con “trabajo periodístico”, al estilo de Rodolfo Walsh). Los Ejércitos Guerrilleros se habían estructurado de modo celular, haciendo muy dificultoso el hallazgo de sus líderes, ya sea como cabeza política (como Mario Firmenich o Roberto Santucho) o como cabeza de inteligencia (como Horacio Verbitsky), ya que nadie tenía un contacto directo sino remoto con los mismos, quienes bajaban directivas por cadenas celulares conformadas por sus militantes.

Se trató de una guerra no convencional, en que los grupos que hoy son llamados “jóvenes idealistas” respondían a las órdenes internacionales del socialismo, que estableció la subversión en toda Latinoamérica como modo de alcanzar el poder. Se pretendía producir el llamado “vacío de poder” en el cual mediante el terror y el estupor instalado entre los gobernantes, y ante su falta de reacción positiva ante la situación, ante su inacción, los subversivos coparían el gobierno. Los periódicos de la época detallaron numerosos atentados de todo tipo, ya que la política de estos grupos consistía en salir en la sección de policiales de los diarios: la política se había convertido en un hecho delictivo.

Los subversivos se disfrazaban de estudiantes, de trabajadores o de empresarios, cuya misión no era estudiar, ni trabajar ni conducir una Empresa, sino militar en pos de una ideología materialista para alcanzar el gobierno de cualquier modo. La estructura militar subversiva en Argentina llegó a la mayor confrontación en la zona noroeste del país, cuando los Ejércitos terroristas pretendieron independizar la región, llegando incluso a presentarse ante las Naciones Unidas para el reconocimiento de su independencia, aunque no tuvieron trámite positivo.

Pero todo esto no sucedió en Argentina el 24 de marzo de 1976, sino que fue una escalada de hechos cada vez mayor y cada vez más sangrienta, surgida a fines de la década de 1960.

GUERRA ANTISUBVERSIVA

“Ellos empezaron primero”, afirman los izquierdistas. Pero “ellos” no son los “antiperonistas”, sino “las estructuras” que los subversivos pretendieron combatir: los militares (los mártires Larrabure y Amelong), los policías, los empresarios, los gremios (asesinato de Vandor y de Rucci), de los intelectuales católicos (los mártires Jordán Bruno Genta y Carlos Sacheri) y el establecimiento de una “iglesia subversiva” mediante la infiltración marxista que los justificara (de la mano de los obispos Angelelli, Hesayne, De Nevares y Novak).

Los “jóvenes idealistas”, verdaderos subversivos asesinos (“una fría máquina de matar”, los definía el Che Guevara), no buscaban el orden en la sociedad, sino la destrucción de todo orden y la implantación de la anarquía en medio del estupor social, bajo la excusa de ser ellos “el pueblo” y “representantes del pueblo”. Sin embargo, “el pueblo” les tenía espanto y horror en aquella década de 1970. Cerca de mil setecientos muertos fueron las víctimas de los subversivos, sin contar heridos, daños materiales y daños morales, cuyo número sería muy superior.

El  General Agustín Lanusse dejó el mando al designado presidente Héctor Cámpora, el cual disolvió los Tribunales que debían juzgar los hechos terroristas y abrió las cárceles para que los presos por acciones subversivas terroristas volvieran a salir, reeditando con más fuerza la ola de espanto en el país. Cuarenta años después, los “jóvenes idealistas” hoy en el poder armaron “La Cámpora”, en homenaje a quien les dio la libertad a los marxistas que luego se enfrentaron a Perón.

Efectivamente, Juan Domingo Perón regresó a la Argentina de su exilio en España, produciéndose un gravísimo incidente armado en Ezeiza. Hubo nuevamente elecciones, y Perón asumió su tercer presidencia, contemplando azorado cómo aquellos a quienes Cámpora había liberado ahora eran su propia oposición. Es decir, aquellos que decían meter bombas y matar gente para el retorno de Perón, no cesaban en su acción ya estando Perón como Presidente. Demostraron así que Perón era una excusa, y que sus fines eran otros.

Perón insultó a los montoneros, quienes se retiraron de la Plaza de Mayo. Lo acusaban de estar “viejo” y de no saber lo que estaba haciendo. Hubo copamientos subversivos de unidades  militares, episodios de terrorismo, y Perón salió a enfrentarlos cuando desde la Casa de Gobierno y bajo la dirección de “el brujo” (anticatólico) José López Rega implementó un grupo “paramilitar” llamado Alianza Anticomunista Argentina (más conocida como la Triple A). Perón respondió de ese modo a una acción similar de los subversivos: con una organización de sentido contrario. Grupos violentos de ultraderecha y de ultraizquierda, ambos denominándose peronistas, se enfrentaron. Asimismo, Perón elaboró las directivas del Modelo Argentino, contando con el Proyecto Nacional y la Comunidad Organizada, buscando implementar una Constitución Corporativista, según el sentido de tales documentos.

Perón, siendo presidente en 1974, se refirió en durísimos términos ante el copamiento del Regimiento de Azul. Tras su muerte, fue sucedido por María Estela Martínez de Perón, quien fue la vicepresidente del tercer gobierno de Perón y primer Presidente mujer del mundo, hoy exiliada en España, quien junto con sus ministros Italo Argentino Luder, Carlos Ruckauf y Antonio Cafiero, firmaron en reiteradas oportunidades sendas disposiciones denominadas “Decretos de aniquilamiento” para el exterminio de la subversión. En durísimos términos también hablaban los diputados y senadores nacionales y provinciales, puesto que todos eran blanco potencial de actos terroristas.

OPERATIVO INDEPENDENCIA

En 1975 el gobierno constitucional implementó el denominado “Operativo Independencia”, en el cual actuaron el Ejército Argentino y la Fuerza Aérea Argentina en Tucumán para aniquilar a la Compañía Ramón Rosa Jiménez del ERP, y a los militantes Montoneros que con ellos actuaban coordinadamente, enviados a apoyarlos, y que buscaban crear un 'foco revolucionario' y la declaración de independencia de la zona desde el monte tucumano.

El general retirado Acdel Edgardo Vilas fue el primer jefe militar del Operativo Independencia, lanzado por el gobierno constitucional en febrero de 1975 para reprimir a la guerrilla marxista del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), que actuaba en las sierras de Monteros, en Tucumán. Fue comandante de la Brigada de Infantería de Monte 5 con asiento en Tucumán, siendo el predecesor del general de brigada Antonio Domingo Bussi en la continuidad de la represión a la guerrilla rural.

El propio Vilas, quien estuvo a cargo del Operativo Independencia, afirmó que la guerra que se desarrollaba era una guerra "eminentemente cultural" ya que la guerrilla en el monte era sólo la manifestación armada del proceso subversivo y no la más importante.

Cabe destacar que quienes militaban en los grupos terroristas hacían previamente un “pase a la clandestinidad”, es decir, cortaban todo tipo de contacto y comunicación con el lugar donde vivían, sus familiares, sus amigos y vecinos. Esta condición en sí los convertía en “desaparecidos” por su propia voluntad, situación que les permitía actuar en actos de terrorismo sin que pudieran ser detectados, actuando con alevosía y premeditación. Del mismo modo, tenían las denominadas “cárceles del pueblo”, sitios inhumanos en que mantenían a sus secuestrados y rehenes.

Ante la creciente actividad de los grupos armados de ultraizquierda y de ultraderecha, la Presidente decidió fortalecer la acción de gobierno. Renovó la cúpula militar, que incluyó entre otras medidas la designación de Jorge Rafael Videla al frente del Ejército, como parte de un programa de endurecimiento del control.

LA “MUJER DEL LÁTIGO”

La economía sufrió daños graves, con una gran inflación, paralización de las inversiones de capital, la suspensión de las exportaciones de carne a Europa y el crecimiento de la deuda externa, pero en niveles que podían aun abonarse razonablemente.

En junio de 1975, el nuevo ministro de Economía, Celestino Rodrigo, aplicó una violenta devaluación de la moneda acompañada de aumentos de tarifas, en la medida que se recuerda como “Rodrigazo”. La política económica derivó en la primer huelga de gremios contra un gobierno peronista, alentada y potenciada por el marxismo infiltrado en las filas de dicho movimiento.

La decisión de recurrir a la fuerza militar desembocó en la firma del decreto del Operativo Independencia, que implicó la intervención bajo sus órdenes de las Fuerzas Armadas en la provincia de´Tucumán. Martínez pidió licencia del cargo por razones de salud y sus funciones fueron ejercidas por el presidente provisional del Senado Italo Argentino Luder entre el 13 de septiembre  y el 16 de octubre de 1975.

Según declaró el General Videla, ante el encargo del Gobierno de un plan para poner freno a la escalada terrorista en el país fueron presentados tres planes, uno que respetaría los derechos de todos los ciudadanos que sería a largo plazo; un segundo plan intermedio que tendría efectividad en un mediano plazo; y un tercer plan que era más inseguro y que podía ocasionar algunas víctimas inocentes pero que podía implementarse en corto plazo. Luder se decidió por el plan más riesgoso para terminar con el terrorismo en el corto plazo, y fue ese el plan que se implementó desde el gobierno democrático.

En un momento de especial tensión, María Estela Martínez de Perón amenazó en un discurso pronunciado desde el balcón de la Casa Rosada con convertirse en la mujer del látigo.

El brigadier Jesús Orlando Capellini intentó derrocar el gobierno de Isabel Perón, el 18 de diciembre de 1975. Luego, el 24 de marzo de 1976 un golpe de estado encabezado por los comandantes en jefe del ejército, marina y aeronáutica destituyó a la Presidente, sustituyéndola por una junta militar al mismo tiempo que se disolvía el Congreso. El Proceso de Reorganización Nacional, en su Estatuto, establecía que una vez solucionado el problema terrorista convocarían a nuevas elecciones democráticas, anunciando de ese modo que abandonarían el poder y que se trataba de un gobierno transitorio.

La ex presidente fue enjuiciada por malversación de fondos públicos por haber utilizado para pagar una deuda personal fondos pertenecientes a una fundación, que luego reintegró. La dictadura mantuvo detenida a María Estela Martínez de Perón durante más de cinco años, primero en la residencia de El Messidor, Neuquén y luego en una quinta en la localidad de San Vicente, ubicada en el conurbano de Buenos Aires.

MONTONEROS EN EL PODER

Una vez liberada, en julio de 1981, se radicó en Puerta de Hierro (Madrid) y abandonó en forma casi total la actividad política.

El 11 de enero de 2007 el juez federal de San Rafael de Mendoza Héctor Acosta pidió a Interpol su captura internacional en el marco de la investigación de la desaparición de un estudiante en febrero de 1976, antes del golpe de estado. Escasas horas después, el 12 de enero del mismo año fue arrestada en su domicilio de Villanueva de la Cañada, Comunidad de Madrid, España. Este estudiante fue desaparecido bajo los decretos que (previo al golpe de estado) habilitaban a las fuerzas armadas a "aniquilar los accionares subversivos", firmados por la presidenta Perón. Según el informe de la CONADEP en el libro Nunca Más hubo más de 600 denuncias de personas desaparecidas anteriores al golpe de estado, lo que pone en evidencia la desaparición sistemática de personas bajo las órdenes del período democrático.

La señora María Estela Martínez de Perón también tiene otro caso en curso por el juez federal Norberto Oyarbide en la que se la relaciona con el accionar de la Triple A.

El 12 de enero de 2007, fue detenida por la Policía Nacional española a las afueras de Madrid y fue trasladada, esposada, a la Audiencia Nacional. Tras negarse a ser extraditada voluntariamente a Argentina, fue puesta en libertad provisional por el Juez de Guardia, Juan del Olmo, mientras se resuelve el expediente ordinario de extradición, con la obligación de comparecer en el juzgado cada 15 días.

El 28 de abril de 2008, la Audiencia Nacional española consideró que los supuestos crímenes atribuidos a la ex jefa de Estado están prescriptos pues no son de lesa humanidad y en consecuencia la justicia de España rechazó el pedido de extradición.

PODER INTERNACIONAL DEL DINERO

Los subversivos, alentados por el comunismo internacional, habían logrado su objetivo: nadie quería asumir el Gobierno, nadie quería hacerse responsable por la Guerra contra el Terrorismo. El pánico se había adueñado de todo el país, y el mismo Ricardo Balbín afirmaba que nada se podía hacer ya en el país, instando a Jorge Rafael Videla a apurarse en realizar el golpe de Estado. Habían logrado su pretensión: el “vacío de poder”. Argentina en ese momento parecía ingobernable, un caos total en materia de guerra e inseguridad.

Sin embargo, el Gobierno siempre es ejercido por alguien, y es allí donde falló su especulación. La población aguardó expectante el preanunciado golpe militar, y el mismo sionista Héctor Timerman, hoy Canciller de Argentina, lo anunciaba y alentaba.

La Junta Militar asumió en marzo de 1976 con la anuencia del gobierno de Estados Unidos. Los militares mostraban así su subordinación al Imperio desde donde oficialmente se maneja la economía del mundo, el centro visible del Poder Internacional del Dinero.

Dos días después del último golpe militar en Argentina, perpetrado el 24 de marzo de 1976, el entonces secretario de Estado de Estados Unidos, el sionista Henry Kissinger, ordenó a sus subordinados "alentar" la dictadura y ofrecerle apoyo financiero. "Sean cuales sean las posibilidades que ellos tengan, necesitarán un poco de aliento nuestro", aseveró Kissinger a su secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos, William Rogers. El sionismo local, subordinado al internacional, coincidían en el futuro que depararían para la Argentina.

"No quiero darles la impresión de que son hostigados por Estados Unidos", explicó Kissinger. Al mes siguiente, Washington aprobó una partida de asistencia militar para Argentina por 50 millones de dólares para el Gobierno que encauzaría su política económica en el liberalismo, el “libre mercado” y el endeudamiento externo.

"Esta junta está poniendo a prueba el presupuesto básico de que Argentina es ingobernable", dijo Rogers, para quien el régimen se disponía a hacer "un considerable esfuerzo para involucrar a Estados Unidos" en la dictadura, "particularmente en el campo financiero”. "Es nuestro interés" que se consolide la dictadura, observó Kissinger. Pero Rogers acotó que el gobierno de Estados Unidos debería "esperar una gran represión, probablemente un buen baño de sangre" en Argentina. "Creo que deberán reprimir no solo a los terroristas sino también a los disidentes de sindicatos y partidos", añadió Kissinger.

EL NEFASTO PROCESO

El Proceso Militar volcó hacia el liberalismo la política económica. Uno de los “chicago boys”, José Alfredo Martínez de Hoz, fue ministro de Economía del primer período que “republicanamente” duró cuatro años. Obras faraónicas de estilo keynesiano financiadas por créditos externos el gran endeudamiento consiguiente, permitieron reducir la desocupación real del país a un 5%.

Sin embargo, estaba gestándose el sometimiento económico de la Argentina ya en ese período. El criterio de que el nivel de endeudamiento externo del país es aceptable en tanto puedan abonarse los intereses, aunque no se pueda pagar el capital, permitió al gobierno militar llevar a la Argentina a su máximo endeudamiento. Sumado ello a la actualización militar con el proyecto de la guerra con Chile que también se realizó en base al endeudamiento externo, armamento que luego sería utilizado en la Guerra de Malvinas.

Acdel Vilas tenía razón: había una guerra cultural. Pero los hermanos Sofovich, Mosser y el elenco ”cultural” que se dedicó a producir basura en la Argentina no cambió nunca. Ni antes ni después del Proceso Militar. Enganchados en todos los gobiernos, se han perpetuado hasta el presente, con blasfemias anticatólicas, con basura a la cual han denominado “cultura” y “cine nacional”. Esos personajes formaron parte del Proceso Militar, y jamás nadie los ha cuestionado. Hoy siguen estando por TV como si nada hubiese sucedido: Graciela Alfano, Moria Casan… o Mariano Grondona, quien redactara la proclama militar del General Onganía.

El Proceso Militar libró a la Argentina del terrorismo, estabilizó al país en el ámbito político para la gobernabilidad, pero dejó un desastre cultural, educativo, económico, social y por sobre todo espiritual que aun hoy se está pagando.

TERRORISTAS EN EL PODER

Hoy la política se convirtió en un hecho de corrupción. Los subversivos revolucionarios de ayer son el Gobierno de hoy. Y este Gobierno es el que muestra a las claras que Vilas no estaba equivocado: la guerra del marxismo unida al liberalismo actual, es cultural, ya que ambos son brazos del Poder Internacional del Dinero.

Hoy muchos  militares y miembros de las fuerzas de seguridad, responsables o no, se han convertido en presos de “lesa humanidad”, todos superando los 70 años de edad, detenidos en contra de las leyes argentinas y de los Tratados Internacionales. Hoy los subversivos terroristas del ayer son el gobierno, reciben premios del sionismo internacional, aplausos de la prensa, y ya no necesitan cometer delitos comunes para financiarse: tienen la misma estructura de gobierno para usarla en sus propios fines personales, los millones que quieran.

Cuando María Estela Martínez de Perón dejó el gobierno, más allá de los problemas y reivindicaciones gremiales, casi el 50% de la riqueza del país estaba en manos de los trabajadores. Hoy, en 2011, el 50% del presupuesto nacional está compuesto por deuda pública con financiación extranjera, es decir, por deuda externa, mientras los empresarios no poseen mercado y los trabajadores no encuentran empleo. Los desocupados reciben míseros planes sociales, viven en la miseria llegando a un 40% de la población, y otro 30% de la población vive en una pobreza sujeta a la inflación, al igual que todo el resto, cayendo también en niveles de miseria y de insatisfacción de las necesidades básicas económicas.

Hoy los docentes no tienen condiciones dignas de trabajo, en los Hospitales públicos no hay insumos, los contenidos educativos son deplorables para los estudiantes, la ideologización se da en todos los niveles, y el degeneramiento pretende ser la norma que se imponga a toda la población mediante la aprobación de inicuas leyes antinaturales. Argentina vive postrada a los pies de los nuevos ricachones vinculados al poder actual.

El Gobierno sigue subordinado al Poder Internacional del Dinero, y paga la cuestionada e ilegítima deuda externa como si fuese una “obligación”, a costa del hambre y la miseria del pueblo argentino.

La inflación real no es declarada, la falta de transparencia impera, y el hambre y la miseria no sólo económica y moral, sino también espiritual, se convierten en un grito aun silencioso. Y mientras tanto los gobernantes actuales hablan de “justicia social”.

El futuro es predecible: podemos estar aun peor, o podemos resurgir un día, de repente, como despertando de una pesadilla.

SOBRE LO QUE FUE EL TERRORISMO, SU CONTINUACIÓN, LA CRISIS POLÍTICA Y LO QUE SUCEDE EN LA REPÚBLICA

justicia y concordia

Estimados amigos y camaradas:

ayer miércoles 23 Marzo 11, estuve en el almuerzo en el Club del Progreso (en la ciudad de Buenos Aires), en donde el Dr Alberto SOLANET, Presidente de la "Asociación Civil de Abogados por la Justicia y la Concordia", como invitado especial, expuso este más que completo, claro y contundente resumen, que reenvío en archivo adjunto, de lo que ocurrió en la Argentina, en lo referido a la guerra contra el terrorismo desde los años 70, y cómo afecta en nuestros días a nuestra querida Nación y el grave peligro que implica, la situación actual, para la República y para todos los ciudadanos. ¡¡¡NO DEJEN DE LEERLO, GUARDARLO Y DIFUNDIRLO!!!

Asimismo, les informo que el Dr SOLANET, el próximo lunes 28 Marzo, a las 11 hs (hora Argentina), será entrevistado en el programa "Megabaires te invita a razonar", conducido por el Profesor Luis QUIROGA y el Licenciado Francisco BORELLO, y emitido por Radio "Conexión Abierta" que es una radio argentina que sale solo por Internet y que pueden escuchar enwww.conexionabierta.com.ar

También hago llegar este correo a los amigos y camaradas extranjeros de la región que están viviendo situaciones similares, para que conozcan la realidad argentina de boca de un distinguido hombre del Derecho que preside esta asociación que cuenta, en su escaso año y medio de vida (fué creada el 12 Ago 2009), con más de 400 abogados de Buenos Aires, muchos de ellos de altísimo prestigio en el ámbito Nacional e Internacional, y otros tantos socios adherentes (no abogados), entre los cuales tengo el honor de encontrarme. ¡¡¡UNAMOS ESFUERZOS para la lucha  y PIÚ AVANTI!!!.

Horacio Guglielmone

Ataque Monte Chingolo

INFORME DEL DR. ALBERTO SOLANET

Amigos:

Seguramente mañana 24 de marzo, el gobierno desplegará toda su artificiosa liturgia para celebrar el “Día de la Memoria la Verdad y la Justicia” La institución de ese feriado y su denominación muestra una visión sesgada, parcial y engañosa de la historia. Si de memoria y verdad se trata, resulta inconcebible que el 24 de marzo de 1976 no sea considerado como la consecuencia de una profunda y caótica crisis que estaba caracterizada por la degradación, el vacío de poder, la corrupción y una guerra ya desatada contra un terrorismo apabullante. Así fue visto en aquel entonces por la mayor parte de los argentinos.

Como siempre la fiesta abundará en la exaltación de los derechos humanos a través de genuinos interpretes de una concepción groseramente restringida de tales derechos, opuesta a la nota esencial de universalidad que debe caracterizarlos. Es una concepción viciosa, para no andar con eufemismos, que hoy, para una parte importante de los argentinos, sustituye a la legalidad. Ya no rigen ni las garantías constitucionales ni el Código Penal para aquellos que han sido fulminados por la acusación de haber cometido delitos de “lesa humanidad.

.Las bandas terroristas que asolaron a la República durante las décadas del ’60 al ’80 tenían como objetivo reiterada y públicamente declarado, tomar el poder por la violencia en el país, para luego implantar un sistema marxista-leninista, como en Cuba, cuyo gobierno brindo apoyo, asilo, entrenamiento y medios a los subversivos que tomaron las armas contra la Nación para lograr aquel empeño.

En su accionar no trepidaron en asesinar, robar, secuestrar, extorsionar, y cometer toda clase de atentados violentos, no solo contra los integrantes de las FFAA y FFSS y sus guarniciones, sino también contra civiles inocentes, políticos, empresarios, y sindicalistas

El conflicto se acentuó en la década del 70, y lamentablemente, al restablecerse en 1973 el régimen constitucional, las tres primeras medidas del Congreso y del Poder Ejecutivo fueron disolver la Cámara Federal en lo Penal con competencia para juzgar a los imputados de hechos terroristas, derogar la legislación penal que sancionaba tales conductas, y liberar indiscriminadamente a todos los imputados, procesados y legítimamente condenados por actos terroristas. Presos que habían sido juzgados con todas las garantías del debido proceso, que inmediatamente retomaron sus actividades criminales.

En esta actitud irresponsable participaron, no solo los ideólogos de la subversión, que se encaramaron en el gobierno títere de Campora, sino también, el Congreso en pleno, que por aclamación sancionó la amnistía y la disolución de la Cámara Federal. En descargo se adujo que los presos ya estaban libres. Vaya justificativo. Ni siquiera se apeló a la postura testimonial. Indudablemente esa dirigencia no estuvo a la altura de las circunstancias.

La guerra adquirió una intensidad sin precedentes. Diariamente ocurrían los más espantosos homicidios, secuestros, usurpaciones, asaltos a guarniciones militares y otros gravísimos delitos. Un verdadero baño de sangre.

A partir de decretos dictados por Isabel Perón e Italo Luder, ante una situación caótica que desbordaba a las instituciones policiales, en 1975 se ordenó a las fuerzas armadas que aniquilaran el accionar terrorista.

La guerra prosiguió con su secuela de excesos, hasta que finalmente la embestida guerrillera quedó bajo control, con muy aislados brotes de violencia.

Al asumir las autoridades constitucionales el 10 de diciembre de 1983, resolvieron enjuiciar a los Comandantes en Jefe, sustanciándose un proceso ante el Consejo Supremo de la Fuerzas Armadas y, simultáneamente, dispusieron denunciar a los dirigentes de la guerrilla en actuaciones que tuvieron limitada proyección. En cambio, los tribunales federales, después de abocarse al conocimiento de los procesos castrenses, vulnerando la garantía del juez natural, avanzaron hacia toda la línea de mando de las fuerzas armadas, de seguridad y policiales, sin excluir a quienes ostentaban las jerarquías más modestas como oficiales o suboficiales.

A partir de 1987 surgieron levantamientos militares que finalmente fueron superados a través de las leyes de punto final y obediencia debida. También los imputados de hechos subversivos fueron incluidos por el Congreso entre los beneficiados con la extinción de las acciones penales. Finalmente, en 1989 y 1990, se dictaron amplios decretos de indulto para todos los que participaron en la guerra.

Ante el estupor de muchos que consideraban superado el conflicto, e impulsada por motivaciones ideológicas y resentimientos, la confrontación resurgió, y, con auspicio del presidente Kirchner, se forjó una visión asimétrica y unilateral del último medio siglo, según la cual los militares e integrantes de las fuerzas de seguridad fueron malvados asesinos que persiguieron a jóvenes idealistas que sólo querían procurar el bien de las clases mas humildes. Se ha predicado a tiempo y a destiempo, el odio y el resentimiento contra un solo sector de la contienda, como si la guerra se hubiera desatado sin que nadie la hubiere provocado. Se fue acentuando el hostigamiento contra militares y fuerzas de seguridad cuyo objetivo es privarlos de su libertad a cualquier precio. Falsa visión de los hechos que se impuso como verdad incontrovertible en el desarrollo de los múltiples procesos judiciales y que ha hecho olvidar que el exterminio del terrorismo había sido ordenado por el propio gobierno constitucional del general Perón y clamado por todo el espectro político de los años setenta.

Los agresores de la sociedad civil ahora son apañados y se los destaca como personalidades ejemplares y hasta se les paga abultadas indemnizaciones, además de ocupar altos cargos en el Gobierno. Tamaña tropelía está descripta en detalle en el libro “Operación Primicia”. Los familiares de los conscriptos que defendieron el cuartel de Formosa y dieron su vida por la patria, reciben una magra suma de $800, mientras los familiares de los terroristas atacantes, muertos por las fuerzas del orden, recibieron sumas que van entre los “$200.000 y $600.0000, considerándoselos “desaparecidos” y en carácter de tales figuran en las lápidas construidas al efecto.

Como afirmara Abel Posse “después de los juicios a las juntas militares y de tantas condenas, los que ejercieron la violencia por orden del Estado carecen de toda esperanza legal, mientras que los violentos del otro sector, con sus miles de atentados, reciben un trato inaceptable en cualquier sociedad civilizada “.

A instancias del Poder Ejecutivo, el Congreso resolvió anular los indultos que habían sido homologados por la Corte Suprema y las leyes de obediencia debida y punto final que habían extinguido las acciones penales, leyes de amnistía que habían sido declaradas constitucionales por el mismo alto Tribunal. Luego, la propia Corte Suprema a través de los fallos a los que me referiré mas adelante, obedeciendo órdenes del Poder Ejecutivo, posibilitó la reapertura de los procesos, vulnerando la garantía de la cosa juzgada, violando de modo manifiesto el principio de legalidad, aplicando retroactivamente normas penales, desnaturalizando la forma republicana de gobierno, desconociendo la presunción de inocencia que tienen todos los procesados, negando la detención domiciliaria a quienes en derecho les correspondía, excediendo en muchos años los límites impuestos a la prisión preventiva por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y su ley reglamentaria, y ejecutando un amplio abanico de medidas persecutorias que sólo sirven para profundizar la discordia y frustrar la necesaria unión nacional. El recordado Alfredo Vítolo, tan asiduo concurrente a esta casa dijo: “ Justicia si venganza no”

De esta forma cientos de militares con destacados servicios y carreras impecables, luego de haber permanecido sin objeciones en sus respectivas fuerzas, ascendidos a jerarquías superiores en plena democracia, algunos de ellos condecorados por el Congreso como héroes en la guerra de Malvinas, comenzaron a ser imputados por la justicia por hechos ocurridos casi treinta años atrás, detenidos y sometidos a un largo encarcelamiento sin pena ni juicio. El mismo Estado que durante un gobierno constitucional les encomendó aniquilar las fuerzas irregulares que sumieron al país en la violencia de una guerra revolucionaria, el mismo Estado que dictó las leyes que significaron tres amnistías sucesivas, el mismo estado que revisó prolijamente sus casos y luego los mantuvo en actividad durante mas de quince años sin cuestionamiento alguno, ese mismo Estado modificó radicalmente su postura e instaló una persecución implacable e ilegal.

Félix Luna calificó esta circunstancia como “el regreso al pasado mas sombrío, este intento de reabrir el juzgamiento de las causas militares, negando los efectos jurídicos de la amnistía otorgada por el Congreso en 1987”, y afirmó “que, además de confundido me siento triste. Parece que somos incapaces de resolver un problema que naciones que sufrieron guerras feroces –civiles y externas- supieron cerrar honorablemente. De lo único que estoy seguro es de que alguna vez y para siempre habrá que cerrar la caja de Pandora”

Para enfrentar este verdadero esperpento jurídico, resolvimos unirnos y fundar la Asociación de Abogados para la Justicia y la Concordia, habiendo obtenido la personería jurídica a mediados del año pasado, luego de cumplir el año desde la firma del acta fundacional. Fuimos doscientos en ese entonces y hoy llegamos casi a los cuatrocientos abogados, más los adherentes que participan de idénticos ideales. Ponemos de relieve que se ha incorporado un grupo de prestigiosos médicos, quienes están monitoreando el estado de salud de los mil presos políticos, encerrados en distintas cárceles del país.

La cuestión no es ya meramente jurídica sino de naturaleza moral. No es el horror de la guerra lo que está bajo examen sino la opción sistemática por alternativas que, transcurridos casi cuarenta años desde que comenzara la etapa más violenta de la contienda, alientan el odio y la desintegración social, empujando a los más extremados a reacciones graves e imprevisibles. Son ya mil los presos políticos y el número crece de modo inquietante. Digo bien, se trata de presos políticos, pues su procesamiento y encierro obedece a una decisión política, absolutamente infundada en ningún presupuesto legal. Están presos por haber cumplido con su deber, por haber peleado en defensa de la Nación. Que democracia y que república se puede construir sobre esta realidad aciaga. En definitiva no estamos en tiempos de paz, de la paz verdadera, que como decía San Agustín, es “la tranquilidad en el orden”, y en nuestra patria no hay orden.

Nació nuestra agrupación en torno a la visita a las cárceles, para encontrarnos con los presos, recoger sus inquietudes, levantarles el ánimo, aunque en este punto por lo general ocurre lo contrario, ellos son los que nos transmiten entusiasmo y coraje para seguir en nuestro empeño. Sienten que su injusto encierro es un acto más de servicio. Una de las peores sensaciones, es asumir que las respectivas fuerzas a las que pertenecen, institucionalmente les soltaron la mano, dejándolos a merced del enemigo. Luego de cada visita, uno sale edificado por el testimonio de valor y patriotismo que nos contagian.

No hemos faltado una sola semana a las visitas a las distintas cárceles, Marcos Paz, Ezeiza, Campo de Mayo y Villa Devoto. Nuestra actividad, en el primer año de vida, ha crecido en forma constante. Hemos denunciado en distintos foros esta realidad, frente a la sociedad, indiferente y adormecida, sometida desde hace años a una venenosa e implacable campaña de adoctrinamiento sesgado, que ha logrado destruir a las fuerzas armadas, sin discernimiento alguno. La sociedad en general, la dirigencia política y empresaria dan vuelta la cara ante esta ominosa realidad. No es políticamente correcto hablar del asunto. Años atrás, observamos con estupor, que, al mejor estilo Estalinista, cerraron un siniestro acuerdo, la Sra.de Carlotto y el Ministerio de Educación, para la edición de libros de lectura, para distribuir en todas las escuelas del país, de cuyo contenido y orientación huelgan comentarios. Últimamente, se ha sumado, en acuerdo con el mismo Ministerio, un libro destinado a exaltar la figura del Che Guevara, a quien se lo presenta como una especie de “Robin Hood”. Esta ponzoña, que envenena el alma de nuestros niños, desde su más tierna infancia, no ha merecido, que yo sepa, salvo contadas excepciones, la más mínima condena.

La situación es hoy extremadamente grave porque, contrariamente a lo resuelto por la Cámara Federal cuando juzgó a los Comandantes, en el sentido de que la defensa de la sociedad agredida había sido monopolizada por las fuerzas militarizadas, sin participación de los funcionarios que cumplían actividades civiles, ahora se ha extendido a estos sectores la responsabilidad por las extralimitaciones cometidas en el curso de la guerra, haciendo tabla rasa con principios elementales del Derecho Constitucional y del Derecho Penal que distinguen desde hace años a los países civilizados. Al convalidar la detención del ex Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Jaime Smart, la cámara del distrito ha llegado al extremo de sostener que la sola circunstancia de haber aceptado y desempeñado tal cargo, es suficiente para involucrarlo en la ejecución de hechos en los que no tuvo ni pudo tener participación alguna. Con esta nueva línea jurisprudencial la revancha ya no tiene límites.

Rechazaríamos, también por razones morales, que se cometan las mismas aberraciones jurídicas con quienes ayer agredieron a la Nación y hoy gozan de los favores oficiales y desempeñan altísimos cargo en los tres poderes del Estado Nacional. Las acciones penales contra todos los contendientes están irreversiblemente extinguidas y así deberán declararlo en algún momento los jueces, si la Justicia es finalmente restablecida. Porque, como lo ha declarado la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales en su dictamen del 25 de agosto de 2005, descalificando la línea jurisprudencial iniciada a partir del año 2004, “los principios de legalidad, irretroactividad de la ley penal, ley penal más benigna, cosa juzgada, derechos adquiridos, no sólo están en el texto de la Constitución Nacional, sino en su espíritu y, más aún, constituyen la esencia del constitucionalismo clásico de los siglos XVIII y XIX, principios que no han sido modificados por las etapas posteriores del constitucionalismo, que tienen varios siglos de vigencia y que nunca han sido cuestionados”

Los propios jueces que condenaron a las Juntas han manifestado su desacuerdo con este enfadoso desvío de la justicia. Así se expresaron en el reportaje publicado en el suplemento “Enfoques” de La Nación del 15 de agosto de 2010, el Dr. Strassera: …”este gobierno quiere prolongar estos juicios como forma de agitar la banderita de los derechos humanos; A su vez el Dr. Ledesma: “Nosotros en 1985, no juzgamos a las Juntas por delitos de lesa humanidad, juzgamos por delitos comunes, y mas adelante agrega “yo creo que si se admite la imprescriptibilidad, que acabo de decir que viola el principio de legalidad , también debían ser juzgados hoy en día los líderes de la subversión” y finaliza afirmando que “ creo que el principio de legalidad no puede ser derogado por nada porque es uno de los logros mas importantes de la civilización” El Dr. Torlasco por su parte dijo: “ Aquí en este momento se están juzgando hechos que normalmente hubieran estado prescriptos de acuerdo con el artículo 18 de la Constitución,. Se está juzgando por la aplicación retroactiva la convención sobre imprescriptibilidad de delitos de lesa humanidad” Finalmente el Dr. Moreno Ocampo, opinó “Yo creo que la objeción de Ledesma de que los crímenes de lesa humanidad, si no se utilizaron en el juicios, no se pueden utilizar para la prescripción, es válida. Aquí hay un problema grave de prescripción”

Urge volver al cauce de la Constitución histórica, recurriendo incluso a los remedios que están en su texto y que ninguna convención internacional ha abolido, que permitirían afianzar la paz interior y superar las secuelas más dolorosas de nuestra guerra. Sobre el punto, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos autorizan la amnistía y el indulto “en todos los casos”, incluso “para los delitos más graves”.

La Convención Reformadora de 1994, en la misma sesión plenaria que aprobó la redacción del actual artículo 75 inciso 22 y otorgó jerarquía constitucional a varios convenios internacionales, rechazó la pretensión de que los delitos de lesa humanidad fueran imprescriptibles y no susceptibles de amnistía, indulto o conmutación. ¿Cómo es posible que ahora se reclame que los jueces juzguen y condenen rápidamente a quienes ya han sido amnistiados o indultados por delitos que, además, se encuentran prescriptos?

Todo esto configura un verdadero desvarío jurídico que incrementa el rencor y el resentimiento, y, como dijo Recondo, ex -presidente de la Asociación de Magistrados, “el desapego a la ley en defensa de intereses facciosos. ha tocado fondo en la argentina” Es evidente que no median obstáculos jurídicos genuinos que impidan recurrir a medidas pacificadoras, como lo hicieron los pueblos sabios, en Europa y América, para aplacar los odios engendrados por los enfrentamientos pasados. En la segunda guerra mundial murieron 40.millones de personas, en Nuremberg fueron condenados 38 y luego de 20 años quedó un solo preso en Dachau.

En mayo pasado, en un acto que organizamos en la plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia, en conmemoración del asesinato del Juez Quiroga, leímos a vos en cuello, una carta abierta a la Corte Suprema de Justicia, suscripta por mas de 180 abogados de la Ciudad de Buenos Aires, que días mas tarde fue publicada en el diario La Nación, mediante una solicitada de casi una página.

Entre otros conceptos manifestábamos que nos inquietaba la instauración, a través de fallos dictados por ese Tribunal, a partir del año 2003, de una suerte de derecho de dos velocidades, donde las garantías básicas contenidas en la constitución, que ese mismo cuerpo proclamó hace ciento veintitrés años, valen para unos y resultan absolutamente ineficaces para otros. A través de los precedentes “Arancibia Clavel”, “Lariz Iriondo”, “Simón” y “Mazzeo”, a los militares y fuerzas de seguridad, se les han negado derechos y principios que rigen desde siempre para todos los ciudadanos. Entre otros, decíamos, se ha desconocido el principio de legalidad, siendo estos ciudadanos juzgados por delitos llamados de “lesa humanidad” que no existían como tales al momento de los hechos, y que todavía no han recibido tratamiento legislativo para que se los defina como a todo delito, evitando así el caos interpretativo que impera actualmente, y su consecuente utilización con fines políticos contra adversarios del poder de turno. Hoy podemos afirmar, con inmensa preocupación, que respecto de un importante sector de la ciudadanía, la legalidad y el derecho, han sido sustituidos por un esquema ambiguo y difuso denominado “política de derechos humanos”.

Solo a los militares y fuerzas de seguridad no se les aplica “el plazo razonable” para su juzgamiento consagrado por el Pacto de San José de Costa Rica, y se les agravan las condiciones de encierro, manteniendo prisiones preventivas por tiempo indefinido y a personas que superan los setenta años, edad en que los jueces deben conceder la prisión domiciliaria. Las cárceles no deben ser instrumentos de tortura y no están preparadas para recibir ancianos ni enfermos. Ello ha generado más de 120 muertos en cautiverio. El P. Castellani decía que la corrupción de la justicia legal es el mal más grande que puede caer sobre una Nación.

Como consecuencia de este insoportable desvío de la administración de justicia, sustentada en el odio y la venganza, nos encontramos con mil presos políticos. Son presos políticos por cuanto su persecución y encierro obedece a una voluntad política, con la necesaria complicidad de los legisladores que anularon las leyes mencionadas, haciendo tabla rasa con un principio elemental: el Congreso no puede anular las leyes, sino, en todo caso, derogarlas para el futuro. Sin duda, lo más grave ha sido la disposición de la mayoría de los ministros de la Corte Suprema de Justicia, que terminó avalando esas nulidades..

Señores nosotros no nos agrupamos para reivindicar el llamado proceso. Sin embargo somos concientes que en los años setenta hubo una guerra, y que la subversión marxista agresora, fue derrotada en el terreno de las armas, por esas Fuerzas Armadas que combatieron en defensa de la Nación. Cambió el campo de batalla de la antigua guerra sucia de los años setenta entre terroristas que atacaban y militares que defendían. Ha sido ahora reanudada, después de años de olvido y de tranquilidad, en este nuevo campo de acción: el ámbito judicial, a través de juicios plagados de irregularidades y arbitrariedades contra los imputados.

Somos concientes que se cometieron torpezas en medio de la guerra. Pero somos igualmente concientes, que hoy, en tiempos de paz, tanto el poder político, en el que muchos de los terroristas de entonces se han encaramado, y los jueces prevaricadores que le son funcionales, llevan adelante este plan perverso de odio y de venganza, que, además demolió las fuerzas armadas y de seguridad, dejando, hoy, a la Nación absolutamente indefensa ante la región y el mundo.

Parece evidente que el propósito es que se mueran en la cárcel. Estas no están preparadas para el encierro de personas que superen los cuarenta y cinco años de edad promedio, y los presos políticos superan fácilmente los sesenta o sesenta y cinco años, muchos arriba de ochenta . Hemos podido ver casos emblemáticos, como el que se publicó en todos los diarios, por lo que resulta inocultable, me refiero a Martínez de Hoz. Los médicos legistas, funcionales al ensañamiento del Juez, estuvieron al asecho, para ubicar el instante que consideraren propicio, para mandarlo a la cárcel. Otro como el General Vertplaetsen, que fue encerrado en Marcos Paz padeciendo un acelerado proceso de Alzheimer, y fue menester llevarlo a la audiencia oral en ambulancia. Así podría comentar otros, como el caso del Comisario Patti, cuyo estado actual es de suma gravedad, o el ocurrido el mes pasado con el Cabo Marcelo Barberis, a quien, encontrándose aun convaleciente de tres by pas, se le revocó la prisión domiciliaria yendo a parar nuevamente a Marcos Paz. Es indudable que los quieren ver muertos. Las normas del debido proceso no existen para esta justicia prevaricadora.

Muchos jueces que tramitan este tipo de procesos han enviado a prisión a personas, sabiendo o debiendo saber que, por su edad o estado de salud, no estaban en condiciones de sobrevivir en un establecimiento carcelario. Estas personas son mantenidas en prisión durante largos períodos, o se les ha revocado la detención domiciliaria que tenían, pese a sufrir discapacidades agudas. Por ello esos Jueces son los responsables de los muertos en cautiverio. A partir de estos y otros hechos similares , a fin de año, nuestra asociación interpuso una denuncia ante la Corte Suprema de Justicia, haciendo hincapié en la situación aberrante de discriminación e ilegalidad , imputando a los Jueces involucrados “por delitos que podrían ir desde el homicidio, tentativa de homicidio, lesiones, abandono de personas, tormentos, sevicias, prevaricato, incumplimiento de los deberes del funcionario público, denegación y retardo de justicia, hasta la violación del cuidado de sus presos conforme la manda del artículo 18 de la Constitución Nacional (Arbs. 79, 92, 106, 144 bis Inc. 1°, 248, 269 y 273 del Código Penal)”.

Estos hechos, que se verifican exclusivamente en casos de juzgamiento de delitos llamados de "lesa humanidad", son contrarios a una tradición judicial de decoro y respeto de los derechos humanos en los procesos penales. Significan la lamentable trasgresión de diversas normas protectoras de la dignidad humana de alcance constitucional, que la Argentina se ha obligado a garantizar para todos sus ciudadanos. Estos jueces deberán responder por la responsabilidad que les cabe.

Entre otras actividades, hemos asistido a las audiencias celebradas en los distintos procesos, y podemos señalar que en muchos casos se parecen mas a un circo romano que a una instancia judicial. Muchas veces con la asistencia de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y patotas de cuantos grupos de izquierda andan por ahí. Este es el clima y el ambiente que han creado los propios jueces, para instalar en la sociedad la sensación de que está el propio demonio en el banquillo de los acusados. No puedo pasar por alto lo ocurrido en Córdoba, en la causa que se le sigue, entre otros, a los generales Videla y Menéndez. En la audiencia se hicieron presentes el Secretario de Derechos Humanos y ex terrorista, Eduardo Luis Duhalde acompañado de Baltasar Garzón, recientemente separado de la justicia española por prevaricador y coimero, quienes se permitieron hacer declaraciones acerca del proceso judicial, en un desenfadado propósito de presionar a los jueces. Es importante que estos tomen conciencia que hay cuatrocientos abogados que los estamos mirando

.Hemos denunciado, y no nos cansaremos de hacerlo, que el avasallamiento de los principios más básicos del derecho, empezando por el principio de legalidad, origina que cualquier ciudadano argentino esté en libertad condicional, sujeto al capricho del poder político. Esto no es una presunción retórica. Hemos visto como, desde la Presidencia de la República, se impulsó el procesamiento y encarcelamiento de conocidos empresarios, vinculados a los medios mas importantes de la prensa escrita, a quienes considera hostiles a los fines del Gobierno, acusándolos de absurdos delitos de “lesa humanidad”. Días pasados, atónitos, fuimos testigos de una verdadera operación política, pergeñada desde la Casa Rosada, mediante la cual, uno de los jueces más ostensiblemente corruptos de la actualidad, abusando de las fuerzas policiales, encarceló al dirigente sindical Venegas. Les decimos a quienes hasta ahora se han mantenido indiferentes ante esta lacerante realidad, que pueden ir por ellos y por sus bienes. La persecución no tiene límites.

Ayer el Canciller, en uno de sus reiterados excesos, agredió al diario La Nación y a todos sus directivos, por la nota publicada con mi firma. Con singular desparpajo arremetió contra Jaime Smart, Martinez de Hoz, la Sra. de Noble y sus hijos y dijo que la “justicia argentina debiera condenar a los civiles que fueron cómplices de la dictadura militar”. Tiempo atrás, ante el periodista Mariano Grondona, sostuvo que él no se reconciliará jamás con quienes fueron responsables y personeros de la así llamada “dictadura militar”. También destacó “que no necesitaba de ninguna reconciliación y que esto no alteraba en nada su paz”. Además de la gravedad institucional que significan ambas declaraciones, este personaje estaría instigando peligrosamente a una guerra civil entre los argentinos.

En agosto del año pasado, en una elocuentísima demostración de la decadencia que vivimos, el presidente de la Corte, Dr. Lorenzetti, acompañado de varios Ministros y políticos, absolvió posiciones ante las madres y abuelas de plaza de mayo, y por supuesto, frente al prevaricador Garzón, quien tuvo la osadía de visitarnos, para fiscalizar la conducta de estos jueces serviles y prevaricadores como él. En esta oportunidad y ante semejante auditorio, el Presidente del máximo Tribunal de la Republica, declaró que “no habrá marcha atrás en los juicios de derechos humanos”, y agregó que el avance de estas causas no solo es el resultado de una decisión política, sino del involucramiento de todos los poderes, y en especial, enfatizó, del poder judicial. Continuó manifestando que “el avance de los juicios por derechos humanos son el resultado del esfuerzo institucional de los tres poderes del Estado, y afirmó que valoraba la decisión del Congreso de anular las leyes de punto final y de obediencia debida como la de la propia Corte de declarar imprescriptibles los delitos de lesa humanidad. Como broche de oro, dijo que habían creado una comisión ínter poderes para llevar adelante esa política de “Derechos Humanos” como una política de estado. Para colmo, en oportunidad de inaugurar el año judicial volvió a machacar sobre lo mismo.

Señores, me extendí en estas manifestaciones del Presidente de la Corte, por cuanto considero que son de una gravedad extrema. Anticipa que se acabó la república por cuanto hace tabla rasa con la división de poderes, comete un grosero prejuzgamiento, reitera el gigantesco prevaricato en el que incurrió la Corte, evidencia que se ha operado la sustitución del Código Penal, por una difusa política de “derechos humanos” y, al declarar que esta injusta política es una política de Estado, está descartando la posibilidad de la reconciliación de los argentinos, El desprecio por los grandes principios del derecho y el abandono de la legalidad significan la destrucción del sistema civilizado de convivencia. Ningún ciudadano debiera consentirlo y ningún hombre de derecho dejar de denunciarlo.

En un momento, como dije al principio, pareció que las secuelas de la terrible guerra de los años setenta habían sido superadas. Todas las causas que se imputan a quienes hoy están perseguidos o presos, por los hechos de esa guerra, lo mismo que los crímenes cometidos por los subversivos que hoy no están ni perseguidos ni presos, están incuestionablemente prescriptas. Por ello los primeros están ilegalmente presos y estos últimos, legalmente libres.

La guerra que se ganó en el campo militar, se viene perdiendo en el campo cultural, en manos del enemigo. Sus mentores tienen despacho cercano al gobierno, que hasta ahora es su astuto brazo ejecutor. Veremos que ocurre de aquí en más. Salvo honrosas excepciones, tanto el poder judicial, como el legislativo le han sido funcionales y por ello hoy se vive en la argentina este clima de odio, venganza y degradación. Definitivamente no hay paz en nuestra patria.

Hemos visto con pesadumbre, como en los días de llanto y luto por la muerte de Kirchner, la hipocresía fue el lugar común de cierta dirigencia política que exaltaba su figura justamente, por su “política de derechos humanos”. También el Jefe de Gobierno de la Ciudad, en un acto completamente descolgado, y en orden a sus denodados esfuerzos para aparecer como “progresista” otorgó la “Medalla del Bicentenario” a los integrantes del Tribunal que condenó a los miembros de las Juntas Militares. Evidentemente no tomó en cuenta que estos- como queda dicho- no están de acuerdo con esta aberrante persecución judicial. Desde luego que con estos comportamientos no se contribuye a la necesaria concordia que debiera alcanzarse entre los argentinos, sino conspira a favor de la persecución y violencia desatada desde el gobierno. Insisto no hay paz en la argentina.

Es común a casi toda la dirigencia política afirmar la necesidad de arribar a un acuerdo nacional. Parece indispensable dar este paso, mediante el cual se convendrían políticas de estado, orientadas al bien común, cuya aplicación se proyecte en el tiempo, con independencia de los sucesivos gobiernos que se obligarían a respetarlas. Ahora bien, ese “Gran Acuerdo” debiera llevar, como premisa necesaria, la concreción de una amnistía general, que clausure definitivamente la situación de encono, de venganza, de persecución implacable y todas las secuelas de la guerra contra la subversión ocurrida en nuestro país hace más de treinta años.

La amnistía es un acto de recíproco olvido, quien la recibe debe devolverla y quien la da debe saber que él también la recibe. Marca un olvido, tanto de las injusticias pasadas y sufridas, como de someterlas al veredicto de la justicia presente o futura. Hasta aquí, salvo excepciones, parece no llegar nuestra dirigencia. En cuanto se pronuncia la palabra amnistía o concordia, algunos, no demoran en rasgarse las vestiduras, demostrando cuan alejados están de la racionalidad política y, seguramente, del sentimiento de la inmensa mayoría de los argentinos. Está claro que ante esta actitud farisaica, hablar de amnistía no parece ser políticamente correcto, pues aunque se trate de una minoría la que no la acepta, hace falta convicciones, grandeza y coraje para sostener la necesidad de su vigencia, virtudes que deberían aflorar en el escenario político.

El respeto a la ley es el único camino civilizado para alcanzar la Justicia. Buscamos alertar a la sociedad argentina, en especial a nuestros dirigentes políticos, a la Iglesia y a los jueces honestos e imparciales que aún quedan, sobre la urgente necesidad de reaccionar con la fuerza de la ley y el orden, contra la acción destructiva de esta revolución cultural que padecemos. Millones de argentinos lo estamos esperando. Debemos empeñarnos para que se restablezca un orden justo, soporte indispensable de la paz y la concordia.

Que Dios nos ayude.

Alberto Solanet

Club del Progreso, marzo 23 de 2011

SOMOS EL ANTIPARTIDO.

corporativismo

Por Emilio Nazar Kasbo

Organicémonos Corporativamente, y la Santa Federación resurgirá con más fuerza, sea cual fuese nuestra actual condición.

El Becerro de Oro nos tiene repodridos a todos los que no lo adoramos. Hagamos frente a los dos peligros que han surgido después de la destrucción de los Gremios Medievales a manos de la masonería y por la introducción del lucro como fin de la persona, de la empresa y del Estado: el inmovilista de derechas y el destructivo de izquierdas. La Empresa tiene como fin la persona humana, no el dinero y la generación de más dinero para que haya más dinero. ¡Despertemos de una vez!

Sí, para eso hay que reconocer a Cristo Rey, e impulsar la Civilización del Amor, de la Caridad. Ese es el secreto para que un sistema político-económico pueda funcionar. No será desde el odio y el resentimiento, sino desde la Caridad personal y social desde donde se crea el ambienta para crecer en las virtudes y alcanzar la Felicidad.

Ningún mesianismo político, condenado por el Magisterio de la Iglesia, es válido. Sabemos que el Pecado Original ha afectado a toda persona que nace, y afecta luego su vida con una tendencia al mal, al pecado. El mejor sistema sociopolítico al servicio del pecado, es el peor sistema. Por eso, se ha de buscar el mejor sistema sociopolítico al servicio de la virtud, único modo de que una Nación se levante de su postración a la cual es sometida por el Poder Internacional del Dinero.

Todo lo dicho, lo acreditamos con la Encíclica Quadragesimo Anno, que a continuación transcribimos en sus partes esenciales

91. Como todos saben, recientemente se ha iniciado una especial manera de organización sindical y corporativa, que, dada la materia de esta encíclica, debe ser explicada brevemente

93. Los colegios o corporaciones están constituidos por delegados de ambos sindicatos (es decir, de obreros y patronos) de un mismo oficio o profesión y, como verdaderos y propios instrumentos e instituciones del Estado, dirigen esos mismos sindicatos y los coordinan en las cosas de interés común.

94. Quedan prohibidas las huelgas; si las partes en litigio no se ponen de acuerdo, interviene la magistratura.

95. Con poco que se medite sobre ello, se podrá fácilmente ver cuántos beneficios reporta esta institución, que hemos expuesto muy sumariamente: la colaboración pacífica de las diversas clases, la REPRESIÓN de las organizaciones socialistas, la supresión de desórdenes, una magistratura especial ejerciendo una autoridad moderadora.

96. Mas para conseguir este nobilísimo fin y beneficiar al máximo, de una manera estable y segura, al bien común, juzgamos en primer lugar y, ante todo, absolutamente necesario que Dios asista propicio y luego que aporten su colaboración a dicho fin todos los hombres de buena voluntad.

Estamos persuadidos, además, y lo deducimos de los anterior, que ese fin se logrará con tanto mayor seguridad cuanto más copioso sea el número de aquellos que estén dispuestos a contribuir con su pericia técnica, profesional y social, y también (cosa más importante todavía) cuanto mayor sea la importancia concedida a la aportación de los principios católicos y su práctica...

97. Cuanto hemos enseñado sobre la restauración y perfeccionamiento del orden social no puede llevarse a cabo, sin embargo, sin la REFORMA DE LAS COSTUMBRES, como con toda claridad demuestra la historia.

Existió, efectivamente, en otros tiempos un orden social que, aun no siendo perfecto ni completo en todos sus puntos, no obstante, dadas las circunstancias y las necesidades de la época, estaba de algún modo conforme con la recta razón.

Y si aquel orden cayó, es indudable que no se debió a que no pudiera, evolucionando y en cierto modo ampliándose, adaptarse a las nuevas circunstancias y necesidades, sino más bien a que los hombres, o, endurecidos por el exceso de egoísmo, rehusaron ampliar los límites de ese orden en la medida que hubiera convenido al número creciente de la muchedumbre, o, seducidos por una falsa apariencia de libertad y por otros errores, rebeldes a cualquier potestad, trataron de quitarse de encima todo yugo.

98. Queda, pues, una vez llamados de nuevo a juicio tanto el actual régimen económico cuanto el socialismo, su acérrimo acusador, y dictado acerca de ellos una clara y justa sentencia, por investigar profundamente cuál sea la raíz de tantos males y por indicar que el primero y más necesario remedio consiste en la REFORMA DE LAS COSTUMBRES.

Hasta aquí la transcripción de fragmentos de la Encíclica Quadragesimo Anno.

Este es el régimen político y económico que se debe implementar. Nada hay de "ideología" (eso queda para los ignorantes y falsos acusadores), ni de "politiquería" (que sí avalan los ignorantes y falsos acusadores). La Doctrina Social de la Iglesia marca los lineamientos por los cuales la POLÍTICA DE VERDAD debe transitar.

Nótese que la Encíclica habla de reprimir a las organizaciones socialistas, llama a suprimir los desórdenes, a la vez que menciona la colaboración pacífica de las diversas clases (o más bien deberíamos llamarlas estamentos). Pero el acento está puesto en la “reforma de las costumbres”, reforma que se dirige hacia la Virtud, ya que no puede admitirse el cambio para el mal. Es decir, se necesita de las virtudes personales y sociales para establecer un sistema virtuoso, pero que jamás será perfecto dada la imperfección humana como naturaleza caída, pero sí que podrá ser perfectible, y mucho más con la ayuda de la Gracia de Dios.

Todo esto es lo que nos permitirá que la Santa Federación que existió en Argentina en tiempos del Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, sea nuevamente una realidad.

Y ¡Que viva la Santa Federación!

"CRÓNICA DE UNA SENTENCIA ANUNCIADA"

videla massera agosti

Por Luz García Hamilton

Sobre el filo de un nuevo aniversario del Pronunciamiento del 24 de marzo

 

Queridos amigos:

Hoy terminó maratónicamente el juicio por la causa Romero Niklinson que tenía como imputados al Gral Menéndez y a Albornoz.... Los que participaron en aquella época sostienen que NINGUNO DE LOS DOS TUVO ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER, y realmente ni los testigos los nombraron. Fue un allanamiento en una casa donde había una reunión de 5 militares montoneros que murieron en un enfrentamiento dice el parte oficial.

Querellante y testigos fueron hijos principalmente. Ninguno era tucumano. Entre los muertos está Pepo Saavedra Lamas.... su hijo dijo en el testimonio que su papá era “un militante rentado” y que estos juicios no son para reivindicar los jóvenes idealistas sino los militantes montoneros......

Ayer por la tarde fueron los alegatos. Buenísimos los dos abogados oficiales. Hoy por la mañana Menéndez habló como acostumbra a hacerlo y Albornoz en cambio no hizo uso de la palabra. Terminó a medio día, a las 4 de la tarde se leyó la sentencia!!!, es decir y como yo decía ayer, debería escribir “Crónica de una sentencia anunciada”

A los dos les dieron perpetua aun cuando no hay ninguna prueba contra ellos. Pero bueno, ya están acostumbrados. Lo único bueno es que, con un voto en disidencia, obvio que el de Pérez Villalobo, juez que había sido recusado por la defensa de Menéndez, el tribunal resolvió PRISIÓN DOMICILIARIA. Y eso en estos tiempos ya es bastante.....aunque hubiésemos querido la absolución para ellos.

Un beso grande....y en el día de la memoria (semejante zafarrancho), YO RECUERDO LA GUERRA QUE VIVIMOS EN TUCUMÁN Y LOS APLAUSOS EN LA PLAZA CON EL GOLPE DE ESTADO.

ALGUNAS REFLEXIONES JURÍDICAS ACERCA DE LA ACTITUD DE LA AFIP-DGI HACIA EL CAMPO

a agro

CONSENSUADAS POR LOS ABOGADOS DE LA ASOCIACION DE ABOGADOS Y RURALISTAS PARA LA DEFENSA DEL CAMPO (e.f.).

Los productores de granos han recibido nota de la AFIP-DGI en la que se les requiere información acerca de la próxima cosecha. Entre otros datos se solicita fecha y hora de inicio, duración de la cosecha, si utiliza maquinaria de terceros y nombre y CUIT del prestador. Todo ello con fundamento en el art. 35 y bajo el apercibimiento de los arts. 39 (multa) y 70 (otras sanciones) de la ley 11683 t.v.

En principio lo requerido no excede lo autorizado por el capítulo V de dicha norma, en tanto en su ejercicio no se cometan actos excesivos o desmesurados.

No obstante ello y teniendo en cuenta que lo irrazonable de lo requerido es causado por la sistemática persecución que por razones políticas ejerce el PEN sobre el sector agropecuario, me parece interesante hacer un enfoque desde el punto de vista de los requisitos esenciales del acto administrativo, por el cual se dispuso el pedido a los contribuyentes de la dicha información.

La ley 19.549 de procedimientos administrativos en su art. 7 establece seis requisitos esenciales del acto administrativo:

a) competencia

b) causa

c) objeto

d) procedimientos

e) motivación

f) finalidad.

Este último inciso dice: “Habrá de cumplirse con la finalidad que resulte de las normas que otorgan las facultades pertinentes del órgano emisor, sin poder perseguir encubiertamente otros fines públicos o privados, distintos de los que justifiquen el acto, su causa y objeto. Las medidas que el acto involucre deben ser proporcionalmente adecuadas a aquella finalidad. ……….”

La AFIP es el ente de ejecución de la política tributaria y aduanera de la Nación (art. 3, Ley 11683). Es por lo tanto el órgano que tiene como misión (finalidad) el cobro temporáneo de los tributos cuya recaudación le asignen las leyes. Y a tal efecto la ley 11683 t.v. en sus arts. 3 y 35, entre otros, la facultan a fiscalizar a los contribuyentes.

La actividad administrativa debe procurar la satisfacción concreta del interés público, del bien común. Esto constituye el fin del pronunciamiento. Cualquier desviación de esa finalidad vicia el acto.

En el texto resaltado, esto es que no debe perseguir otros fines públicos o privados, creo que surge una causal de nulidad y hasta de acciones penales hacia los funcionarios autorizantes del procedimiento, en tanto y en cuanto podamos probar que las razones por las que decidió este control es atemorizar, molestar o presionar al sector del campo y todo ello por razones de la política agonal del grupo gobernante.

Como en todo problema jurídico no basta invocar un derecho sino que es imprescindible probar los hechos a fin de llevar al juez la convicción necesaria para fallar a nuestro favor.

Si persiguiera otro fin público distinto que el de recaudar temporáneamente el tributo podría desvirtuarse el requisito de competencia. Si, además, se busca la satisfacción de otro fin de carácter privado existiría dolo por parte del funcionario autorizante, todo lo cual deberá probarse inequívocamente.

En beneficio de los interesados conviene aclarar que, si no obstante lo expresado se desease cuestionar la nota recibida. podrá asi requerirlo a esta Asociación  ( serajusticia@abogadosruraistas.com.ar ).

.

MODELO DE NOTA SUGERIDO

[LUGAR, FECHA]

Sres.

Administración Federal de Ingresos Públicos

Dirección Regional ….

División Fiscalización Externa Nro. …

Atn.: …..

De mi mayor consideración,

Por medio de la presente nos dirigimos a Ustedes a fin de dar cumplimiento a lo solicitado en su requerimiento de fecha [••••] de 2011, notificado con fecha [••••]. De acuerdo con lo solicitado, la tabla que sigue contiene la información disponible a la fecha respecto de los predios de nuestra propiedad o arrendados ubicados en la Provincia de [••••] :

Partida Nro.

Total Has.

Ubicación del Predio

(Localidad)

Has. Netas sembradas

Cultivo

Latitud y Longitud

Respecto de los puntos restantes de su requerimiento, cumplimos en informar que hasta el momento no se han determinado fecha y hora exactas de inicio de la cosecha en ninguno de los predios descriptos en la tabla precedente.

En base a nuestra experiencia en predios con superficies cultivadas similares, estimamos que la cosecha puede tener una duración de entre [••••] y [••••] días.

No se ha tomado aún una determinación acerca de la necesidad de utilizar maquinaria complementaria de terceros ni la identidad, en su caso, del prestador.

Sin otro particular saludo a Ustedes muy atentamente,

[FIRMA]

[ACLARACION]

[CARGO]

[EMPRESA]

QUID PRO QUO

Moyano

Por Silvio H. Coppola

Llega exhorto por vía diplomática, como corresponde, con origen en Suiza, donde la justicia de ese país, pide de su similar del nuestro, averiguación sobre lavado de dinero y otras minucias, en que estarían implicados Hugo Moyano, secretario general de la CGT y su hijo.

Casualmente el exhorto cae por sorteo ante el Juzgado del juez federal Oyarbide, apto para cualquier trámite relacionado con los intereses del poder ejecutivo, de la presidente y de su círculo áureo. Al enterarse de los alcances del mismo, Moyano y su séquito promueven acciones tendientes a la anulación de su trámite, en el que entran en juego la “soberanía nacional”, los intereses del “movimiento obrero” y otros ingredientes, pero no desde luego, los propios de la familia de las personas a investigar. En consecuencia parece ser que el rechazo al mencionado exhorto, desde su inicio hace un par de días, ya estaba decidido.

Así en tiempo récord, dictamina el fiscal y el complaciente juez federal, se apresura a hacer suyo dicho dictamen, rechazando al parecer por las formas la documentación presentada, pero para el caso es lo mismo, ya que tendría la “orden de arriba” de proceder en consecuencia. Orden que indudablemente recibió también el ignoto fiscal federal y que con una prontitud verdaderamente elogiable, se apresuró a cumplimentar. Así que por ahora, cualquier investigación sobre lavado de dinero, coimas, peculados y dineros mal habidos, está de hecho suspendida.

Pero por si acaso, se movieron los hilos correspondientes y los camioneros decidieron un paro para el día lunes, de adhesión al compañero Moyano, atacado por la sinarquía internacional. Después de asegurarse el rechazo del exhorto (19 hs.de hoy), para la cual indudablemente la orden vino desde arriba del PE, magnánimamente, Moyano decidió per se, levantar el paro. Y entonces, ya que sabe el mencionado de sobra que su alianza con la compañera K, es una alianza contra natura, varios compañeros de la CGT, manifiestan su apoyo al gobierno y para más, ratificando que el mismo existe nada menos que desde mayo de 2003 o sea desde que asumiera la presidencia del país, el extinto Néstor Kirchner.

Indudablemente uno de los propósitos del gorilaje de 1955, de todos los movimientos militares, de los radicales y del menemismo, fue acabar con el movimiento sindical peronista. O sea a lo mismo a que también aspiraba el terrorismo elitista y los montoneros de los 70, precisamente ahora en el poder. Claro que el actual movimiento sindical, del peronismo de Perón no posee nada y de ser nacional, pasó a ser un conglomerado de intereses espúreos, que significa antes que nada su alianza con cualquier gobierno, como este por ejemplo, que le permita medrar a sus dirigentes. No obstante están ellos siempre atentos a su supervivencia, ya que saben de sobra, aunque digan lo contrario, que apenas se descuiden se volverá a atacar desde arriba a este sindicalismo, ahora desnaturalizado, sin tener nada que ver con el antiguo sindicalismo peronista, pero sindicalismo al fin.

Una de las reflexiones que da todo esto, es el quid pro quo, entre el gobierno y Hugo Moyano y su elenco. O sea, en este caso, yo Moyano amenazo con el paro si a alguien del gobierno se le ocurre investigar algo sobre mi o mi grupo y para que no se pare al país, la K y su elenco, dan inmediatamente las órdenes correspondientes. ¿Extorsión? Tal vez. Pero hoy por ti y mañana por mi y en agradecimiento, los líderes sindicales se secan la transpiración de la frente y elogian al grupo montoneril en el gobierno y prometen continuar apoyándolo, aunque estén con el puñal atrás de la espalda, cosa que por supuesto, lo saben.

¿Y la Justicia? Ya sabemos de sobra lo que es la nuestra. Y recordamos azorados como la presidente, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, exhortó al gobierno iraní a confiar en la nuestra y entregar a los funcionarios acusados por Estados Unidos e Israel del atentado a la Amia. ¡Como para confiar!

LA PLATA, marzo 18 de 2011.

¿QUÉ ES EL PENSAMIENTO NACIONAL?

Gaucho

Por Guillermo Patterson

(Me han preguntado. Yo contesto)

No es fácil resumir con claridad qué es el Pensamiento Nacional porque, primeramente y, sobre todas las cosas, es un sentimiento que se ha de tener. Aunque amigos y enemigos saben muy bien cuando se está frente a uno de sus hombres.

Esta dificultad deriva en que no es sólo una forma de entender la Política y la Patria: también la Vida. Así se da la paradoja de aquel que tiene el Pensamiento Nacional sin saberlo, como el otro que lo es sólo de nombre y por ello solamente lo declama.

El Pensamiento Nacional es servir al verdadero Dios y no a idolillos con facha de mujer pública como la libertad y su gorro masónico; con cara de inocentona como la democracia; o con ojos llameantes como la clase. Y, sin embargo, se respetan la clase, la democracia y la libertad,

Es no buscar la majestad de la, justicia con sus ojos vendados y su balanza fría, pero adherirse a la pobre justicia humana, eterna pre tendiente a un trono inalcanzable, un poco bizca y hasta un algo tonta.

Es buscar los medios para lograr una vida virtuosa -nosotros y los otros-, sabiendo que son muy pocos los Héroes y los Santos y muchas nuestras deserciones, aflojadas y cobardías.

Es querer la belleza aunque no la comprendamos, y saludar el gesto noble para que suene como un bofetón en el rostro de los que anhelan al plebeyismo como sistema.

Pertenecer al Pensamiento Nacional es recordar en todos los actos que al Rey la hacienda y la vida se han de dar, pero queel honor es patrimonio del alma y el alma sólo es de Dios.

Es respetar el valor sin desconocer el miedo, y respetarlo en los nuestros y en nuestros enemigos.

Es amar al hombre concreto y por amor negarle la adulación, que es rebajarlo e inferirle un mal que resquebraja su alma llamada a fines trascendentes.

Es admirar al Héroe y al Santo, al pequeño de todos los días y al de los momentos críticos; al que es capaz de quemar su vida en un altar aunque no sea el nuestro y aunque ese sea su primer gesto de grandeza; porque un bel morir tutta la vita onora.

Es saber discernir entre un campeonato y una guerra, entre un soldado y un zaguero izquierdo; un Jefe y un mandatario; un servidor y un siervo.

Militar en el Pensamiento Nacional es ser grande con el grande y humilde con los humildes; que respeto a quien lo merece es justicia, no servilismo; que misericordia al que sufre es amor, no estupidez. Y que justicia con misericordia es magnanimidad.

Es pretender una sociedad armoniosa, no ordenada con la disposición triste y mediocre del termitero. Armoniosa como una catedral gótica donde los vitrales sirven a la luz, las piedras a los vitrales y las gárgolas a las piedras: y gárgolas, piedras, vitrales y luz, sirven a Dios. No como el orden de un templo pagano, maravillosa belleza formal, pura exterioridad, potente grito de amor a sí mismo. Y el amor que tenemos es para Dios, la Patria y nuestros semejantes.

Es enraizamos en la tierra de nuestros padres y abuelos sabiendo que el roble y la cina-cina sirven al mismo reparo y se alimentan de la misma fuente; y en la fuente y el reparo se hermanan.

Pensar como nacionales es ser leal con los nuestros aunque nos duela este espectáculo estéril, ridículo y feo; porque nosotros también somos de los nuestros y esa fealdad nos toca. Y donde no nos tocase, justamente por esa pre tendida limpieza no tenemos derecho a ensuciarnos con la deslealtad. Sólo como leales podremos cortar las ramas enfermas porque, en cada sangre que hagamos, correrá también la nuestra para con ella lavar la herida enferma.

Es buscar los bienes terrenos en tanto bienes y no en tanto riquezas. Es adherirse a las cosas porque son mías y porque son nuestras; no por que son cosas. Es servirse de esos bienes con un fin superior y no servir los como a ídolos falsos. Y es saber sofrenar nuestro apetito de cosas para no morir aplastados por ellas.

Es amar y respetar a nuestras mujeres: que no es nuestro estilo aquello de llorar engaños.

Es ser padres de nuestros hijos, no sus amigos. Amigos: ya se ocu parán ellos de buscarlos. Padres no tienen más que los que Dios les ha dado.

Es cumplir con nuestro trabajo como Dios manda sin dejar que el trabajo nos carcoma el alma.

Es apuntar a las estrellas de pié, no de rodillas; con la cabeza fría y el corazón caliente.

Es respetar las libertades: no el Liberalismo.

Es respetar la materia: no el Materialismo Dialéctico.

Es respetar el alma: no el Espiritualismo ni el Espiritismo.

Es respetar la Inteligencia: no la Diosa Razón.

En respetar las tradiciones heredadas de padres y abuelos: no el Festival de Cosquín.

Es ser valiente: no un compadrito.

Es ser bueno: no un idiota.

Es ser pacífico: no un Premio Nóbel de la Paz.

Es ser religioso: no un clerical.

Es amar al hombre: no a la Humanidad.

Es saber reírnos de nosotros mismos, pero no dejar que otros se rían de nosotros.

Es ser humildes como individuos y orgullosos como Nación. Es estimar la política como uno de los más nobles oficios, por más que nuestros políticos sean una banda de forajidos.

Es el Bien Común distinto y por encima de los bienes particulares, por legítimos que ellos fueren.

Poseer el Pensamiento Nacional es pensar en la Nación como un pasado común y como una empresa con un destino común, con un ministerio en el concierto de otras patrias; que sea el ámbito propicio donde se pueda alcanzar una vida virtuosa, cuyos medios para lograrla sean el bien común subordinado al Bien.

Es el Estado como rector del bien común. Rector y no como su dueño. Rector y no como su dispensador tiránico.

Es la Fuerza y la Justicia bajo exclusivo monopolio del Estado. Fuer za para defendernos de nuestros enemigos, con justicia para propios y ex traños. Fuerza limitada por la justicia y justicia apoyada en la fuerza.

Es tener al Estado por un bien necesario, digno de ser servido porque sirve; no como el mal necesario de los liberales que quieren un malevo con cofia de niñera o los marxistas que presentan a una niñera que todos saben que es un malevo.

Es sentir orgullo por servir al Estado y humildad porque por él servimos a nuestros iguales. Que hemos sido llamados para servir; no para servirnos ni para que nos sirvan. Se trata de servir sin que nos sirvan. Queremos servidores no empleados para nuestro propio provecho.

Es la economía no al servicio del Estado pero sí controlada por él, en tanto hace al bien común. Que si iniciativa personal, propiedad pri vada y espíritu de lucro están inscriptos en nuestra naturaleza, no son derechos absolutos; y es función específica del Estado el regularlos, limitarlos cuando se desmadran, y facilitar todos los medios a su alcance para protegerlos y promoverlos.

El Pensamiento Nacional no necesita de ideas o ideologías extranjeras o extranjerizantes. Pensar de otro modo es una afrenta a nuestra inteligencia y un aplauso a nuestra incapacidad. Si se piensa en Dios, la Patria y su Pueblo, todo está dicho y lo que sea extranjero estará sobrando por más que, eventualmente, coincida con nosotros.

Estos son los fines que el Pensamiento Nacional nos ha propuesto diariamente, por más que los medios contingentes sean siempre materia de discusión. Me atrevo por eso a llegar a una definición: el Pensamiento Nacional es la Patriainteligentemente amada y sacrificadamente servida.

Se terminó por la Gracia de Dios, en el día de San Celestino y Crispín, del año 2008 de la llegada de Nuestro Señor y Salvador Jesús Cristo. Que sus vidas y muertes por martirios en tiempos de Maximiano nos sirvan de guía y ejemplo.

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