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viernes, 27 de mayo de 2011

EN EL TEDÉUM MONS. AGUER HABLÓ DE LA “PERSONALIDAD CORPORATIVA” Y DE “LA CONCEPCIÓN ORGÁNICA DE LA SOCIEDAD”

corporativismo

El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, destacó durante el Tedéum del 25 de mayo en la Catedral platense que “el infaltable tedeum de las fiestas Patrias, más allá de las vicisitudes de su celebración oficial, atestigua una noble Tradición argentina y expresa la índole religiosa de nuestro pueblo”, y explicó que la fórmula constitucional que invoca a Dios como fuente de toda razón y justicia “no debe ser interpretada como afirmación de un vago deísmo, ya que tiene sus raíces en una cultura fecundada por la fe cristiana”.
     “Implica el reconocimiento de lo que el cristianismo ha aportado a la vida nacional, y la percepción de que siempre puede contribuir a la solidez y armonía del orden político sin ser instrumentalizado por él y sin politizarse”, precisó durante el tedeum por el 25 de Mayo en la catedral platense.
      Monseñor Aguer citó al beato Juan Pablo II para advertir que en el sistema de la democracia no pueden favorecerse “la formación de grupos dirigentes restringidos que, por intereses particulares o por motivos ideológicos, usurpan el poder del Estado”.
     “Los problemas que afectan a un régimen político son, principalmente, las deficiencias de sus hombres. En el caso de una república que asume procedimientos democráticos importa sobremanera la calidad moral de los ciudadanos y en especial sus virtudes cívicas, su respeto de la ley, su sentido de la justicia, el sincero patriotismo. Un dicho muy conocido afirma que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Más allá de la discutible verdad de esta sentencia, la afirmación supone una concepción orgánica de la sociedad, al modo de una personalidad corporativa. Existe una profunda vinculación entre la prudencia de los gobernantes y la prudencia de los gobernados; aunque por cierto sobre los primeros pesa una exigencia de ejemplaridad”, puntualizó.
     El prelado platense aseguró que el perfil elemental de un político auténtico debe ser “competencia real para la función, confiabilidad, resistencia a influencias ajenas y al funesto atractivo de la coima, temor de Dios. Este último es uno de los valores bíblicos más destacados, que equivale al reconocimiento del único Señor y de su ley, al amor de Dios y al empeño en conocer y hacer su voluntad”.

     “La Iglesia sigue el consejo que el apóstol Pablo dirigió a su discípulo Timoteo: te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna. Al elevar nuestra acción de gracias en el día de la Patria, roguemos por nuestros gobernantes y por todo el pueblo argentino”.

A continuación, el texto completo de la alocución:

Alocución de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata,
en la celebración de acción de gracias por un nuevo aniversario patrio (25 de mayo de 2011)

El infaltable tedéum de las fiestas patrias, más allá de las vicisitudes de su celebración oficial, atestigua una noble tradición argentina y expresa la índole religiosa de nuestro pueblo. El bello himno latino del siglo V es una alabanza al Dios Uno y Trino, a quien se dirige la adoración, el agradecimiento y la súplica. Se reconoce así su soberanía en el orden de la creación y de la redención y se apela a su misericordia; a él se encomiendan los pueblos cristianos. En nuestro caso, el reconocimiento se ha dado desde los orígenes de la nacionalidad y fue asumido por nuestra constitución histórica desde el preámbulo, que invoca a Dios como fuente de toda razón y justicia.

La fórmula constitucional no debe ser interpretada como afirmación de un vago deísmo, ya que tiene sus raíces en una cultura fecundada por la fe cristiana. Implica el reconocimiento de lo que el cristianismo ha aportado a la vida nacional, y la percepción de que siempre puede contribuir a la solidez y armonía del orden político sin ser instrumentalizado por él y sin politizarse. Puede hacerlo a través del testimonio de los cristianos y de su inserción concreta en la dinámica social; así fue desde el principio, tal como aparece con toda claridad en los escritos del Nuevo Testamento, en las obras de los Santos Padres y en la enseñanza de los grandes doctores católicos. Cito al respecto una elocuente declaración de Pío XII: La Iglesia no puede recluirse inerte en el secreto de sus templos y desertar de su misión providencial de formar al hombre completo y así colaborar sin pausa a la constitución del sólido fundamento de la sociedad. Tal misión le es esencial. Considerada desde este ángulo, la Iglesia puede decirse que es la sociedad de aquellos que, bajo el influjo sobrenatural de la gracia, en la perfección de su dignidad personal de hijos de Dios y en el desarrollo armónico de todas las inclinaciones y las energías humanas, edifican la potente estructura de la convivencia humana.

En el Evangelio que hemos escuchado (Mt. 22, 15-22), Jesús distingue el ámbito del César y el ámbito de Dios. Esa sentencia confirma que el mesianismo cristiano no se ha ubicado en el espacio de lo político. El Señor, que había superado en el desierto tentaciones con evidentes implicaciones políticas, procuró cuidadosamente que no se confundiera su mesianidad con las figuras del Mesías que circulaban en la cultura religiosa del judaísmo de entonces. Su posición acerca del pago de tributos al emperador encuentra eco en la enseñanza de los apóstoles sobre el acatamiento que se debe a las autoridades temporales. Puede descubrirse un ethos político en la revelación del Nuevo Testamento, pero el Reino de Dios anunciado por Jesús y hecho presente en su persona y en su palabra no es un programa político; el cristianismo no contiene una fantasía utópica. Pero la fe cristiana despierta e ilumina la conciencia del hombre y fundamenta el orden ético al señalar un camino a la razón práctica, a la cual está confiada por su propia naturaleza la organización de la sociedad. Cuando la vida política se emancipa de la moral, so pretexto de mantener una plena neutralidad del Estado, se cierne sobre la sociedad el monstruo del totalitarismo. El cardenal Ratzinger escribió hace casi veinticinco años: la liberación respecto a la moral no es otra cosa, en su misma esencia, que una liberación hacia la tiranía. La pretensión de la ideología secularista de relegar al cristianismo a la función privada de satisfacer una necesidad religiosa, negando así su dimensión pública, priva a la comunidad política del fundamento ético que sólo la fe puede asegurarle. El Estado –decía también el actual pontífice Benedicto XVI– debe reconocer como base de su propia entidad una estructura fundamental de valores cristianamente fundamentados… Debe aprender que existe una base de verdades que no está sometida al consenso, sino que lo anticipa y lo hace posible. La referencia a Dios, fuente de toda razón y justicia es insoslayable para el recto ordenamiento de la sociedad. Vale la pena recordarlo cuando el cacareado progresismo de algunos políticos se identifica con la irreligión.

La sentencia de Jesús den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios (Mt. 22, 21) debe ser correctamente entendida. No sugiere un reparto igualitario de competencias, fifty-fifty. Tertuliano ya observaba que si bien la moneda ostenta la efigie del César y por lo tanto le pertenece, el hombre, que es imagen y semejanza de Dios pertenece a Dios. La obediencia a Dios, entonces, está muy por encima de la obediencia al Estado. Los primeros mártires del cristianismo supieron resistir la prepotencia de la autoridad imperial y no se doblegaron a su ambición totalitaria. Con su ejemplo animan a los cristianos de todos los tiempos a darle siempre a Dios lo que es suyo; según el pensamiento bíblico todo es suyo, también los reinos y los emperadores. ¿Habrían de excluirse acaso las actuales repúblicas y sus gobernantes, que tantas veces se creen omnipotentes?

La sociedad nunca está lograda plenamente, debe ser de continuo edificada sobre la base de una conciencia recta y en virtud de una seria educación en las virtudes sociales. Esta observación puede aplicarse también al orden político en cuanto que es éste un aspecto valiosísimo del bien común. La imperfección superlativa del orden político ha acompañado a la Argentina desde sus orígenes; quizá sea esta deficiencia la causa principal de nuestro estancamiento, de la frustración del destino que podríamos prometernos. La simultaneidad de la independencia con el cambio de régimen político resultó fatal. En el primer cuarto de siglo a partir de 1810 se sucedieron veinte gobiernos y esa inestabilidad resultó crónica, lo mismo que la oscilación entre ideología y pragmatismo y una inclinación suicida a la discordia. El año pasado celebramos el bicentenario de la Revolución de Mayo; hoy podemos contar doscientos años desde el 25 de mayo de 1811. En esa fecha ya la Primera Junta había cedido su lugar a la Junta Grande y los principales protagonistas eran arrollados por los desbordes de la política criolla; Saavedra y Moreno, por ejemplo, se devoraron recíprocamente. El célebre y discutido Plan de Operaciones instauró el terror jacobino –cuando todo el mundo había repudiado a Robespierre– y ese espíritu sanguinario, junto con los alardes antirreligiosos de los comisarios políticos destacados por Buenos Aires con el Ejército del Norte, causaron en buena medida la pérdida del Alto Perú. Señalo sólo esos datos, que podrían abultarse con otros semejantes como signos de mal agüero.

En la actualidad solemos destacar, con razón, el bien que significan casi tres décadas de estabilidad institucional, aunque han sido alteradas por frecuentes sobresaltos e incluyen el penoso demérito de una de las crisis más graves de nuestra historia. Sin contar con la subrepticia alteración, acentuada en estos años, de la cultura nacional y de su referencia originaria al orden natural y a la tradición cristiana. Los defectos políticos del pasado se actualizan en el menoscabo de las principales instituciones de la república, en violaciones evidentes del orden jurídico, en la frustración del federalismo y en las triquiñuelas electorales. La reforma política, que en un momento no lejano la ciudadanía pareció reclamar por unanimidad y con estrépito, todavía se hace esperar, por lo menos de aquellos que no se han entregado al conformismo. Una de las falencias capitales, que se registra, por supuesto, en otras latitudes, es la tendencia a identificar el Estado con el gobierno y a éste con el coto de un partido. De allí la demonización del adversario y el interesado favoritismo con los amigos. Así sufre la democracia. Al respecto decía el beato Juan Pablo II: La Iglesia aprecia el sistema de la democracia en la medida en que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes, o bien la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica. Por eso mismo, no puede favorecer la formación de grupos dirigentes restringidos que, por intereses particulares o por motivos ideológicos, usurpan el poder del Estado (Centesimus annus, 46).

Los problemas que afectan a un régimen político son, principalmente, las deficiencias de sus hombres. En el caso de una república que asume procedimientos democráticos importa sobremanera la calidad moral de los ciudadanos y en especial sus virtudes cívicas, su respeto de la ley, su sentido de la justicia, el sincero patriotismo. Un dicho muy conocido afirma que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Más allá de la discutible verdad de esta sentencia, la afirmación supone una concepción orgánica de la sociedad, al modo de una personalidad corporativa. Existe una profunda vinculación entre la prudencia de los gobernantes y la prudencia de los gobernados; aunque por cierto sobre los primeros pesa una exigencia de ejemplaridad.

En la primera lectura de esta celebración escuchamos un sugestivo pasaje del libro del Éxodo que registra el consejo que Jetró, sacerdote de Madián, ofreció a su yerno Moisés, abrumado por el peso de la conducción del pueblo: elegir como colaboradores a hombres capaces, temerosos de Dios, dignos de confianza e insobornables (Éx. 18, 13-27). Ellos debían ejercer la función política de administrar justicia. La descripción esboza el perfil elemental de un político auténtico: competencia real para la función, confiabilidad, resistencia a influencias ajenas y al funesto atractivo de la coima, temor de Dios. Este último es uno de los valores bíblicos más destacados, que equivale al reconocimiento del único Señor y de su ley, al amor de Dios y al empeño en conocer y hacer su voluntad. También el salmo que siguió a la lectura proclama la bienaventuranza del hombre íntegro, fiel a Dios y misericordioso con su prójimo, que intenta reflejar en su vida la perfección del único que es, por excelencia, el Bondadoso, el Compasivo, el Justo (Sal. 111, 1-9).

La Iglesia sigue el consejo que el apóstol Pablo dirigió a su discípulo Timoteo: te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna (1 Tim. 2, 1 s.). Al elevar nuestra acción de gracias en el día de la Patria, roguemos por nuestros gobernantes y por todo el pueblo argentino.

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata

Fuente: AICA

EL PUEBLO QUE YA NO TENEMOS

asado

Por Marcos Attias

casasytranqueras@yahoo.com.ar

Aquel de los asados de los domingos, del vermouth de los doce platitos en el bar de la esquina, el de la pizza de anchoas con chopp de cerveza, de las puertas y ventanas abiertas, el de las sillas en las veredas mirando en el movimiento del barrio, el de los picados entre chiquilines en las calles de barrio, el de los boleros,

El de los cantores y músicos de tangos en los clubes de barrio, el ir a las estaciones de pueblo para ver pasar los trenes llenos de pasajeros o el de cargas con el furgón de cola con algún pasajero que acompañaba al único guarda con su novela de vaqueros que consumía durante el viaje. Ver a través de las ventanas del tren en movimiento los campos bañados de las espigas de oro de los trigales,que danzaban al compás del viento.

Los campos llenos de animales que hoy ya no se ven.

Los bailes de los domingos en los club de cada barrio: se nos fue Carlitos Gardel, Alberto Castillo, Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa, y tantos otros que que marcaron una época de romanticismo, de mucho amor, de mucho respeto, de mucha solidaridad, de mucho amor al país y su gente.

Hoy ya parece una especie en extinción, tenemos camiones y aviones en importación y exportación cargados de drogas. A los aviones cargados de drogas no los derriban porque dicen que la Oasis no lo permite… yo, repito, yo los derribaría sin ninguna contemplación, ya que ellos con las drogas matan millones de personas. Lo que ha tenido un desarrollo sustentable durante décadas ha sido el narcotráfico, la trata de blancas, el crimen organizado, los secuestros, y la inseguridad en general, donde el pueblo se auto encierra bajos rejas, cámaras de seguridad y así mismo vive en una constante ansiedad de inseguridad.

Aquí mas que candidaturas lo que en realidad se vota, es por un gobierno que nos de la paz que todos necesitamos, y el bienestar social, económico sustentable que permita vivir en sosiego y con ahorro, si con ahorro cosa ya extraña desde varias décadas, ojala volvamos de nuevo a la época que ya no tenemos, de seguridad, respeto, solidaridad, afectos unos con los otros y podamos vivir en paz, con esperanzas de mundo cada día mejor.

EL SENTIDO DE PATRIA

Te Deum en Catedral de La Plata

Por Silvio H. Coppola

O la sensibilidad patriótica. O el amor a la patria. Sí, ya lo sé, está en el corazón. O por lo menos eso afirma la mayoría. Y se tiene o no se tiene. Pero no está demás demostrarlo. Más en nuestra época, donde la desnacionalización es el pan nuestro de todos los días. El egoísmo individual, no deja ver que es la unión lo que potencia a una familia o a un país o un grupo cualquiera de ciudadanos o de trabajadores o de jugadores de fútbol. Lamentablemente este 25 de Mayo, para la gran mayoría de la población del país, pasa casi desapercibido. Como no sean los actos programados en el Chaco, con la asistencia de autoridades nacionales y quizás también por muchos correveydiles provinciales. Que de paso va a servir para mostrarse para las próximas elecciones, que pueden asegurar al oficialismo, cuatro años más de goces y de prebendas. El recuerdo de los verdaderos hitos de la patria, importa poco para la mayoría y por consiguiente su valoración en general, se va perdiendo con el transcurso del tiempo, lo que parece ser la finalidad última de la enseñanza pública.

Aquí en La Plata, capital de la provincia, nada más que un Te Deum en la Catedral, con asistencia de un público numeroso. La presencia de funcionarios de importancia, se limitó al Ministro de Justicia y al Intendente municipal. Es un vacío lamentable, porque parece que todos aquellos que tuvieron la oportunidad de mostrarse en su agradecimiento público a Dios por los bienes de la patria, estaban en ese momento asaz ocupados en otros menesteres. Sobre todo considerando la pugna actual del gobierno nacional con la Iglesia Católica, en todo lo que hace a la tradición, a la cultura y a la moral de nuestra nación. Y claro, uno de los exponentes de esa fricción, es el arzobispo de la ciudad y no es del caso estar presente, cuando en su exposición pueda llegar a criticar algo que haga a las autoridades nacionales. Y así la concurrencia, puede ser un obstáculo, para optar en las próximas elecciones, a la enorme cantidad de cargos públicos rentados que estarán en la palestra. No vaya a ser que una eventual presencia signifique un veto a una candidatura. Mejor curarse en salud. Se exceptúan claro está de esta semblanza, a los agnósticos y a aquellas personas que no crean en Dios o en algo que se le parezca.

Un capítulo aparte es la mínima concurrencia al Te Deum de abanderados de las escuelas, todos ellos de institutos católicos. Ninguna escuela pública representada. Claro, en ellas los actos del 25 fueron adelantados 24 horas y así sacárselos pronto de encima, privando de paso a los alumnos de cualquier alusión al Dios de aquellos que hicieron posible ese 25 de Mayo. Igualmente mínima representación en la Catedral de las fuerzas armadas y de policía. Solamente para cumplir, a excepción de la banda de música del R.7, que interpretó a la finalización del acto varias marchas musicales, atreviéndose incluso con la Marcha de las Malvinas. Como saldo positivo, podemos citar que por lo menos el 25 de Mayo es feriado el mismo día en que se conmemora. El Innombrable senador riojano, de conservar el poder de antaño, podría haberlo puesto en subasta. Y sobre todo el ¡¡Viva la Patria!!, que alguien gritó al finalizar el acto, desde la escalinata de la Catedral.

LA PLATA, 25 de Mayo de 2011.

LA UCALP PARTICIPA DE “LA NOCHE DE LOS MUSEOS”

UCALP

El sábado 28 de mayo se celebrará el “Día de los Monumentos y Sitios” y “La Noche de los Museos” lo que permitirá poder recorrer todos los monumentos históricos y los museos de La Plata, Berisso y Ensenada con entrada libre y gratuita.

El Museo de Arte Contemporáneo Beato Angélico de la Universidad Católica de La Plata, el Museo Internacional de los Muñecos, el Museo de los Trabajadores, el Museo de los Instrumentos Musicales y el Museo de los Ladrillos serán algunas de las interesantes propuestas que, como se viene realizando todos los años, se podrá recorrer de 19 a 24 hs.

Los circuitos guiados a museos tendrán, desde las 19 hs. y hasta las 22 hs., combis rotativas que saldrán desde el Teatro Argentino de La Plata.

LA RESURRECCIÓN DE HUNGRÍA

Escudo Hungria

Por Monseñor Ignacio Barreiro Carámbula (Presidente de la Human Life International/HLI)

Ha habido mucha discusión sobre la Constitución de “la Pascua de la Resurrección” de Hungría. Ese es el apodo que le han dado, no solamente porque fue aprobada con una gran mayoría a su favor el pasado 25 de abril, lunes de la Pascua de Resurrección, sino porque podría representar una resurrección de los valores que muchos pensaron habían desaparecido casi por completo de las leyes en Europa.

Debemos que comprender la importancia de este documento, y la razón por la que hay tantos en Europa que se encuentran en un estado de pánico sobre su aprobación. Es un paso sorpresivo en una dirección muy buena, representando otro paso en lo que muchos creen que en un camino de regreso largo y desnivelado, hacia las raíces de Hungría y de Europa. Es claro, no obstante, que ello marca una desviación de la ideología secular liberal la cual, como una capa pesada y plomiza, parece estar oscureciendo y aplastando tanto en el mundo contemporáneo.

El preámbulo de la constitución comienza con la primera oración del himno nacional húngaro, que lee: “Oh Señor, bendice a esta nación húngara”, trayendo a la memoria las raíces cristianas de esta nación. Luego se continúa enfatizando este tema, señalando el rol único que tuvo San Esteban en el establecimiento de Hungría y el reconocimiento del rol que el cristianismo ha tenido en su preservación. También es interesante ver el modo en que concluye la constitución: “Nosotros, los Miembros del Parlamento electos el 25 de abril de 2010, conscientes de nuestra responsabilidad ante el Hombre y ante Dios, y haciendo uso de nuestra facultad para adoptar esta constitución, hemos determinado lo que será la primera ley fundamental y unificada de Hungría, según lo anteriormente declarado”.

¡Si sólo hubiese más legisladores contemporáneos  que admitiesen que tienen una responsabilidad ante Dios!

Sin embargo, dentro de esta constitución, las innovaciones más importantes son las que se encuentran en el artículo 2, la cual establece que “se protegerá la vida del feto desde el momento de la concepción”. En este documento, en su siguiente artículo 3, nota 3, también se prohíben expresamente las prácticas eugenésicas, al igual que el uso del cuerpo humano o de sus partes para ganancia económica y para la clonación humana.

La consecuencia lógica del artículo 2 es que el aborto y otros crímenes contra la vida serán declarados, en un momento determinado, como ilegales y penalizados, luego que esta constitución entre en vigor a partir del 1 de enero de 2012. Y así como lo establece esta constitución, el gobierno le someterá al parlamento las medidas necesarias para la implementación de esta nueva ley fundamental.

Como si se intentase enfatizar la gravedad de su nuevo y redescubierto respeto por la vida humana en todas sus etapas, el gobierno ya está llevando a cabo una campaña de anuncios en contra del aborto que son muy efectivas. Es cierto que la campaña surge más por una necesidad de revertir el colapso demográfico de Hungría. Pero también es bueno ver que el buen juicio comienza a recuperar terreno en la Europa del Este.

La pregunta que muchos se hacen es si el gobierno tendrá el valor de llevarlo hasta su punto final y penalizar el crimen de aborto. Ya están siendo atacados salvajemente por los propulsores a favor del aborto en la Unión Europea y otros lugares. También están siendo presionados para revertir las medidas a favor de la vida o de mitigarlas por medio de otras tácticas.

Algunos cristianos demócratas, quienes son, en gran parte, los responsables por la inclusión de este artículo en la constitución, han declarado, tal como nos lo informó la afiliada de HLI, que ellos no están listos para seguir adelante con la penalización del aborto:

“Esta es la declaración teórica a la que estamos comprometidos; además, la misma encuentra su apoyo en la pasada decisión judicial de la Corte Constitucional. A la misma vez, estamos conscientes del hecho de que no podemos imponer una ley como ésa en la sociedad, dado que no sería aceptada por una gran mayoría de la misma. Por lo tanto, nuestro empeño ahora es el de persuadir a más y más personas que la vida humana debe ser protegida desde el momento de la concepción. Nuestro punto principal es que esta declaración teórica debe quedar claramente incluida en la constitución, y que el acto en sí puede convertirse en realidad, una vez que cambie la opinión de la mayoría en la sociedad en cuanto a este tema.

Los intentos de reavivar las leyes a favor de la vida en Hungría han estado dándose desde hace algún tiempo. La Corte Constitucional de Hungría declaró en 2000, luego que distintos grupos defensores de la vida, incluyendo a la HLI, retaron la validez de la ley de aborto, de que ciertamente era inconstitucionalmente amplia, y de que el procedimiento debería ser más restringido. Pasada esa decisión judicial, el parlamento enmendó algunos de sus aspectos superficiales, pero dichas enmiendas eran, en gran medida, ineficaces.

No hay duda que la Constitución de la Pascua de Resurrección será objeto de una demanda judicial ante el Tribunal Europeo de Derecho Humanos, tal como ha sucedido con la ley en contra del aborto de Polonia.

Y en un intento por evitar la confusión desastrosa sobre la naturaleza del matrimonio que ha sobrecogido al occidente, la nueva constitución define la familia como una que “se entiende que consiste de la unión conyugal entre un hombre y una mujer basada en su consentimiento independiente; Hungría también protegerá la institución de la familia, a la que reconoce como la base para la sobrevivencia de la nación”.

En la discusión en el documento sobre los derechos humanos, no se hace mención sobre la orientación sexual. Por lo tanto, no están presentes los argumentos constitucionales con los que se concedería un tratamiento especial a los homosexuales, ni el reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo.

Esta constitución también anima que haya generosidad con la vida. En primer lugar, hay una medida refrescante que les permitiría a los padres de familia poder votar a nombre de sus hijos menores de edad. El derecho de un menor de edad de poder votar, contados a partir de cada padre o madre, será ejercido por la madre o por su representante legal. En segundo lugar, la constitución establece que las contribuciones sobre impuestos de los padres de familia quedarán determinadas, en parte, por sus gastos en la crianza de los hijos, dándoles una exención contributiva a los padres de familia con niños pequeños, quienes lo necesitan grandemente.

Existen también otras medidas importantes en la nueva constitución. Hay una medida que establece la separación entre Iglesia y Estado, pero no se trata de una separación absoluta. En su lugar, se lee lo siguiente: “Para el logro de las metas de la comunidad, el Estado cooperará con las iglesias”.

Hay otras medidas que prometen una mayor libertad económica, tal como la medida que la economía de Hungría estará basada en el trabajo que genera valor, y en la libertad de comercio. En momentos en que tantos países están produciendo enormes déficits presupuestarios, debemos de elogiar el compromiso de Hungría para mantener una administración de su presupuesto de modo balanceado, transparente y sostenible.

El director de la afiliada de la HLI en Hungría, el doctor Imre Téglásy, tuvo un rol importante en la aprobación de esta constitución, a través de sus contactos políticos y sus esfuerzos inagotables para moldear la opinión pública y la búsqueda de apoyo. Siendo el padre de diez hijos, ya él está dando ejemplo de los valores que él promueve. Y la fortaleza es una característica de la familia Téglásy: el padre del doctor Téglásy fue parte de la iniciativa para la resistencia en contra de los rusos y los comunistas en su región durante el levantamiento en Hungría en 1956. Casi muere, y luego tuvo que pagar un precio alto de manos de las autoridades públicas, por haber defendido la libertad y los derechos humanos. Esta es la batalla que su hijo, nuestro colaborador, continúa realizando hoy día en su defensa de la vida y la familia.

Nada de lo aquí dicho significa que la Constitución de la Pascua de la Resurrección es perfecta. Por ejemplo, la misma se beneficiaría con una mayor precisión dada en algunas de sus secciones. Y un análisis concienzudo muestra que todavía abundan algunos artículos que son parte de una ideología liberal. No obstante, las limitaciones con que adolece el documento, no le resta del magno hecho que su constitución constituye un paso importante y valiente en dirección correcta. Lo que es crucial es el compromiso del gobierno en implementar una efectiva protección de la vida y la familia, y de continuar movilizándose hacia la reconstrucción de una sociedad cuya inspiración proviene de lo mejor de sus tradiciones cristianas.

Pidamos que la nueva Constitución de la Pascua de la Resurrección de Hungría verdaderamente represente la resurrección de este magnífico país que tanto ha sufrido durante su historia.

Enlaces:

The Constitution of Hungary under scrutiny (La Constitución de Hungría bajo escrutinio) – PressTVMobile – 2011 – video en inglés

Versión del original en inglés:

http://www.lifesitenews.com/news/the-resurrection-of-hungary

Traducción del inglés por: Marlene Gillette-Ibern

Fuente: 17 de mayo 2011 (Notifam) –

GOBIERNOS BUSCAN “CONTROL TOTAL” A TRAVÉS DE LA TEORÍA DEL CLIMA, SEGÚN EX CIENTÍFICO DEL CALENTAMIENTO GLOBAL

David_Evans

Por Kathleen Gilbert

Un científico que alguna vez fue un importante propagandista de la teoría del calentamiento global provocado por el hombre ha dicho que él cree ahora que la teoría no sólo es falsa, sino que está siendo explotada por los gobiernos con la esperanza de plantear temores sobre la energía “podría inclusive llevar a un gobierno mundial”.

El doctor David Evans, un ingeniero y ex consultor de la Oficina Australiana del Efecto Invernadero (ahora el Departamento de Cambio Climático), dijo en la concentración para impuestos contra el carbono, llevada a cabo en Perth, Australia, el 23 de marzo, que el debate sobre el calentamiento global “ha alcanzado proporciones ridículas y está lleno de medias verdades y malentendidos minúsculos”.

“Soy un científico que estaba en el empleo informal del carbono, comprende la evidencia, alguna vez fue un alarmista, pero ahora soy un escéptico”, dijo Evans.

El científico dijo: “La idea general que el dióxido de carbono es la causa principal del reciente calentamiento global se basa en una suposición que gracias a la evidencia empírica se demostró durante los años ´90 que era falsa.

“Pero el uso informal fue demasiado grande, con demasiados puestos de trabajo, industrias, beneficios de explotación, carreras políticas y la posibilidad de un gobierno mundial y el control total articulado sobre el resultado. Así que en lugar de admitir que estaban equivocados, los gobiernos y sus amansados científicos del clima ahora mantienen escandalosamente la ficción que el dióxido de carbono es un contaminante peligroso”.

Evans alegó que un dogma crucial de la teoría del calentamiento global – que el dióxido de carbono podría hacer que la atmósfera retenga la humedad extra – ha sido desmentido por la evidencia. Además, afirmó que las lecturas oficiales de la temperatura del aire han sido manipuladas por la colocación de los termómetros cerca de fuentes de calor artificiales.

Pero aunque la teoría de los alarmistas del calentamiento global provocado por el hombre es “ahora una falsedad conocida”, dijo Evans, “los gobiernos aceptan alegremente sus consejos, porque las únicas maneras de frenar las emisiones son a través de la imposición de impuestos y mediante el control gubernamental sobre el uso de todo tipo de energía. Y reducir las emisiones a escala mundial inclusive podría llevar a un gobierno mundial – ¡muy excitante para la clase política!”.
Se pueden leer aquí los comentarios completos del doctor Evans en el Financial Post. (en inglés)

Versión original en inglés en http://www.lifesitenews.com/news/former-global-warming-scientist-govts-seek-total-control-through-climate-th

Traducción por José Arturo Quarracino

Fuente: PERTH, Australia, 26 de mayo 2011 (Notifam) – 26/05/2011