Páginas

miércoles, 31 de agosto de 2011

EL GOBIERNO REPARTIÓ MÁS DE $ 110 MILLONES A COOPERATIVAS BONAERENSES



Es lo que el ministerio de Desarrollo Social aportó, mediante once municipios, en el marco del programa Ingreso Social con Trabajo.
Once municipios de la provincia de Buenos Aires recibieron aportes del ministerio de Desarrollo Social por más de 110 millones de pesos.
Así, Mercedes recibió $  1.776.180; Berazategui, $ 3.176.930; Berisso, $ 10.275.770; Lomas de Zamora $ 18.797.905; y José C. Paz, $ 26.790.715. Por su parte, los municipios que recibieron aportes en el marco de la segunda etapa del plan fueron Avellaneda, Quilmes, Cañuelas, Escobar, Almirante Brown y Ezeiza por $ 10.953.110; $ 15.837.605; $ 2.220.225; $ 3.700.375;
$ 7.844.795 y $ 8.140.825, respectivamente. Cabe destacar que, en todos los casos, se trata de desembolsos que son cuotas de montos mayores.
La distribución del dinero se efectuó en el marco del plan Ingreso Social con Trabajo, que promueve la inserción laboral a través de cooperativas que realizan obras públicas de la más diversa índole, desde pintura de cordones de veredas hasta colocación de cañerías para cloacas.
En este caso, los municipios actuaron como entes ejecutores mediante un acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Social, a través del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), que forma y capacita cooperativas compuestas por alrededor de 60 trabajadores cada una.
La titular de la cartera social, Alicia Kirchner, comentó sobre este programa que: “Algunas cooperativas están consolidadas y otras están en proceso de hacerlo”.

ARGENTINA, “DE REMATE”: SE DISPARÓ LA VENTA DE TIERRAS ESTRATÉGICAS A PRECIOS MÁS BARATOS




Por Patricio Eleisegui  *
Vienen por la Patagonia!!!! Cuanto hace que la quieren y nosotros no hacemos nada! Un horror!

Saben que pueden comprar hoy pero, quizá, en un futuro alguna ley lo prohíba. Por eso, inversores extranjeros pusieron el pie en el acelerador y adelantaron desembolsos. Es que pagar apenas 100 "pesitos" por hectáreas de gran riqueza es más que tentador. Casos paradigmáticos. Cifras para el asombro.

Un pie sobre el corredor bioceánico, que en el futuro unirá el puerto chileno de Coquimbo con la ciudad brasileña de Porto Alegre, previo paso por territorio argentino.

Disponibilidad de amplias reservas forestales y recursos minerales comprobados para explotar.

Como si esto fuese poco está a una distancia de apenas 20 kilómetros del Valle de la Luna.

¿Superficie? 400.318 hectáreas, algo así como tres veces más que toda la superficie de la isla de Hong Kong.

¿Valor de venta? Una ganga: $102 la hectárea.

En buen romance, $7 menos de lo que cuesta el abono básico a la TV por cable en la Ciudad de Buenos Aires (109 pesos).

Cuesta creerlo pero es así. Se encuentra ahora a la venta.

Se trata de “Punta del Agua”, ubicada en el departamento sanjuanino de Jáchal.

Y esta verdadera oferta, vuelve a poner sobre la mesa de discusión los movimientos ahora “acelerados” que se registran en la venta de tierras argentinas tan codiciadas por extranjeros.

Lo sorprendente -además de estos valores irrisorios- es que ahora el fenómeno ganó en diversidad y en velocidad, en una suerte de carrera contrarreloj para que estas transacciones se materialicen antes de que se apruebe la ley que busca frenar este avance foráneo.

Por ahora, la aprobación de la nueva normativa -con el Congreso sesionando muy de vez en cuando y con el foco político puesto en las elecciones- está “en veremos”.

En el caso mencionado, tomado simplemente a modo de ejemplo, la oferta es motorizada por Gateway Sudamérica, una consultora de renombre internacional. Y ya despertó fuertes controversias en San Juan.

La publicidad de la propuesta vigente en la página web de la firma mencionada (que se puede consultar haciendo clic aquí), es tan tentadora como real.

Remarca que ofrecen “una de las parcelas de tierra más grandes del planeta”. Pero Punta del Agua, como se adelantó antes, no representa un caso aislado.

La misma consultora ofrece un “campo ganadero y turístico” en la provincia de Santa Cruz a la módica suma de $250 la hectárea. “Lagunas y ríos proveen de agua todo el año. 4.000 cabezas de ovejas merino, puede albergar 9.000”, reza el aviso.

Se trata de 35.000 hectáreas a un valor de u$s60 por unidad.

Situaciones como las enunciadas proliferan ahora con más ímpetu.

De hecho, hace escasas semanas se comprobó que un grupo belga adquirió, en Río Negro, unas 7.000 hectáreas, en la zona glaciar de El Bolsón, a un valor irrisorio: $153 la unidad.

En el mismo distrito, legisladores locales pusieron sobre el tapete cómo evitar que queden en otras manos unas 32 hectáreas -que gozan de una riqueza hídrica y forestal casi única- por las que deben pagarse apenas 25.000 pesos.

Precisamente en la Patagonia, estancias en áreas de la provincia de Santa Cruz -como Tres Lagos-, en cercanías de Esquel (Chubut), y en los alrededores de Bariloche (Río Negro), hoy se “rematan” prácticamente sin control estatal.

Los chinos, muy atentos

Todos estos movimientos se dan con una celeridad que, tal como sostienen funcionarios públicos y especialistas del sector, parten de una premisa: cerrar operaciones antes de que se apruebe la ley.

“Los procesos de oferta y compra se han acelerado desde que se anunció el envío del marco para su tratamiento legislativo. Se comprueban operaciones en las principales zonas de la Argentina”, remarca Pablo Orsolini, diputado nacional de la UCR por el Chaco y ex vicepresidente de Federación Agraria.

“Lo cierto es que si la discusión del proyecto no se apura, seguiremos viendo transferencias de áreas estratégicas o el desembarco de capitales chinos, como ya se está dando en Río Negro”, advierte.

Orsolini hace referencia a este punto porque el gobierno de esa provincia recientemente firmó un convenio con la empresa estatal china “Heilongjiang Beidahuang” para concretar un megaproyecto de siembra de soja que ocupará unas 200.000 hectáreas.

Si bien aún no salió a la luz la “letra chica del acuerdo”, el gobernador Miguel Saiz señaló que la provincia contactó a la inversora china con propietarios privados para que produzcan en sus campos. Y se hará cargo del estudio de factibilidad y de la documentación del proyecto.

Además, la provincia cederá tierras fiscales para la puesta en marcha de un centro agrícola experimental ligado con este emprendimiento.

La iniciativa, como era de esperar, también disparó múltiples críticas.

Entre las más fuertes figura el daño ecológico que generaría ese cultivo y el hecho de que Río Negro construya una dársena exclusiva para esta empresa, en el puerto de San Antonio Este.

Contrarreloj

Orsolini sostiene que la presentación del proyecto del Ejecutivo para frenar la compra de tierras argentinas por parte de extranjeros -detallada por iProfesional.com en este artículo- movilizó a quienes tenían pautadas transacciones para los próximos años.

“De pronto, muchos inversores se encontraron con que el tema comenzó a ganar estado público. Y que a partir de esa discusión se impulsó el proyecto. Eso empezó a empujar nuevas ventas, pero disimuladas como comercializaciones de tierra de menor rango”, asegura.

El funcionario apela a un ejemplo para ilustrar estas últimas palabras.

“En Chaco, una firma está impulsando la venta de unas 50.000 hectáreas. Pero, para evitar la polémica, la compañía optó por particionar la venta y comercializarlas en lotes de a 200 o 300 hectáreas”, indica.

Para luego añadir: “De esta forma, primero buscan usufructuar la superficie apta para la explotación agrícola. Luego, la de cría de ganado”.

A la par de este movimiento, aunque ya en la provincia de Buenos Aires, el magnate Luciano Benetton -dueño de hasta 900.000 hectáreas en la Patagonia- vuelve a aparecer en escena con la compra, aún no especificada, de tierras para la instalación de un establecimiento orientado a la cría de porcinos, en cercanía de Arrecifes.

Lo que sí está confirmado es el monto que destinará el empresario para esta iniciativa: u$s25 millones de dólares -que serán motorizados a través de Garfin Agro- una firma vinculada con el empresario italiano.

Al parecer, la compañía en cuestión ya posee en Arrecifes una planta estratégica de silos apta para el almacenamiento de unas 6.000 toneladas de cereales.

Según trascendió, Garfin Agro controla en zonas aledañas a la localidad en cuestión unas 5.000 hectáreas destinadas a la producción agrícola-ganadera.

En paralelo, versiones dan cuenta de que la firma contaría, además, con unas 12.000 hectáreas en Balcarce, y más de 3.000 en el municipio de Rivadavia.

La superficie en cuestión le garantizaría la explotación de unas 15.000 cabezas de ganado.

La Patagonia, a precio vil

En febrero de este año, iProfesional.com concretó una investigación en la que dio cuenta de ofertas de tierras en áreas estratégicas de la Patagonia a precios, cuanto menos, sorprendentes.

En dicha nota, este medio informó que tierras linderas con la cordillera de los Andes o que directamente desembocan en las aguas del mar Argentino -esto es, en zonas consideradas clave para la seguridad nacional-, son comercializadas por inmobiliarias, o cedidas por funcionarios públicos, a precios que parten de los 96 pesos.

Esto es, un valor que prácticamente no alcanza para pagar la cuota de un gimnasio de la Ciudad de Buenos Aires.

Meses después, la tendencia, en lugar de desacelerarse, ganó en intensidad.

Así, se dan casos paradigmáticos -como el caso del grupo belga anteriormente mencionado- que al comprar a $153 la hectárea, despertó fuerte polémicas reflejadas así en los medios.

En esta controversia nuevamente aparece el nombre de Joe Lewis, magnate dueño de unas 18.000 hectáreas que le aseguraron el control de todos los accesos que conducen al Lago Escondido, entre otras posesiones.

Ahora, el empresario que controlara el Hard Rock Café y quien fuera socio de Planet Hollywood ha sido acusado de presuntas violaciones a la ley de compraventa de campos en la provincia de Río Negro.

Las operaciones por las que estaría siendo investigado comprenderían el traspaso de unas 40.000 hectáreas.

“Juguemos a comprar tierras mientras la ley no está”

“La semana que viene nos reuniremos con los presidentes de las tres comisiones que están evaluando el proyecto para frenar la ‘extranjerización’. Apostamos a que pueda ser aprobado antes de fin de año”, destaca Orsolini, aunque el funcionario no puede asegurar que así ocurra, habida cuenta de las pocas sesiones que se vienen dando en el Congreso.

“Por supuesto que los capitales saben de estas intenciones. De ahí el apuro por cerrar las transacciones. También se aprovechan de que no hay una ley de arrendamientos actualizada que regule los períodos de alquiler y, por ello, empresas extranjeras actualmente pueden dominar la riqueza de tierras argentinas por varios años”, dispara.

“Hay inversores extranjeros que quieren adelantarse. Prefieren activar ahora sus planes de inversión antes de que se limiten las compras. El nivel de adquisiciones cobro un inusual dinamismo”, destaca a iProfesional.com Juan José Madero, gerente de la División Campos de LJ Ramos.

“El nivel de consultas que recibimos por parte de extranjeros creció fuerte en los últimos 20 días”, agrega.

El experto también reconoce que “en la Patagonia hay superficies que se ofrecen entre $85 y $250 la hectárea”. Sobre todo en zonas “de meseta, donde es fuerte la explotación del ganado lanar”.

* para iProfesional
Fuente: Blog Actualidad de Historia.

LA CRUZADA DEL SIGLO XXI*

Mont Saint Michel
Mont 
Saint Michel
    
Se engaña singularmente quien suponga que la acción de la Iglesia sobre los hombres es meramente individual, y que ella forma sólo personas, y no pueblos, ni culturas, ni civilizaciones.
Dios nos creó naturalmente sociables y tenemos, por el instinto de sociabilidad, la tendencia a comunicar nuestras ideas a los otros y a recibir la influencia de ellos. Lo mismo se da en las relaciones del individuo con la sociedad. Los ambientes, las leyes, las instituciones en que vivimos ejercen sobre nosotros una acción pedagógica.
¿Cómo, pues, podría la Iglesia desinteresarse de producir una cultura y una civilización, contentándose con actuar sobre cada alma a título meramente individual? Lo propio de la Iglesia es producir una cultura y una civilización cristiana. Y producir todos sus frutos en una atmósfera social plenamente católica. El católico debe aspirar a una civilización católica como el hombre encarcelado en un subterráneo desea el aire libre, y el pájaro aprisionado tiene ansias de recuperar los espacios infinitos del cielo.
Corona Carlomagno
Corona de Carlomagno
En la Edad Media, los Cruzados derramaron su sangre para libertar de las manos de los infieles el Sepulcro de N. S. Jesucristo, e instituir un Reino Cristiano en Tierra Santa... pero ¿qué es el Reino de Cristo, ideal supremo de los católicos, y, pues, nuestra meta constante? Es lo que procuraremos definir en la enumeración de principios, marco luminar de nuestra actividad.
El Reino de Cristo
La Iglesia Católica fue fundada por N. S. Jesucristo, para perpetuar entre los hombres los beneficios de la Redención. Su finalidad se identifica, pues, con la de la propia Redención: expiar los pecados de los hombres por los méritos infinitamente preciosos del Hombre-Dios; restituir así a Dios la gloria extrínseca que el pecado le había robado; y abrir a los hombres las puertas del Cielo. Esta finalidad se realiza toda en el plano sobrenatural, y en orden a la vida eterna. Ella trasciende absolutamente todo cuanto es meramente natural, terreno, perecible. Fue lo que N. S. Jesucristo afirmó, cuando dijo a Poncio Pilatos: “Mi reino no es de este mundo” (Jn., 18-36).
La vida terrena se diferencia, así, y profundamente, de la vida eterna. Pero estas dos vidas no constituyen dos planos absolutamente aislados uno del otro. Hay en los designios de la Providencia una relación íntima entre la vida terrena y la vida eterna. La vida terrena es el camino, la vida eterna es el fin. El Reino de los Cielos no es de este mundo, pero es en este mundo que está el camino por donde llegaremos hasta él. 
Así como la Escuela Militar es el camino para la carrera de las armas, o el noviciado es el camino para el definitivo ingreso en una Orden Religiosa, así la tierra es el camino para el Cielo.   
El Reinado de Dios en estado germinativo en la Tierra
Rosacea
Rosacea
Dios debe ser adorado sobre todo en espíritu y en verdad (Jn., 4, 25). Así, debemos ser puros, justos, fuertes, buenos, en lo más íntimo de nuestra alma. Pero si nuestra alma es buena, todas nuestras acciones también deben serlo necesariamente, pues el árbol bueno no puede producir sino frutos buenos (Mat., 7, 17-18). Así, es absolutamente necesario, para que conquistemos el Cielo, no sólo que en nuestro interior amemos el bien y detestemos el mal, sino que por nuestras acciones practiquemos el bien y evitemos el mal. 
Pero la vida terrena es más que el camino de la eterna bienaventuranza. ¿Qué es lo que haremos en el Cielo? Contemplaremos a Dios cara a cara, a la luz de la gloria que es la perfección de la gracia, y lo amaremos enteramente y sin fin. Ahora bien, el hombre ya goza de la vida sobrenatural en esta tierra, por el Bautismo. La Fe es una simiente de la visión beatífica. El amor de Dios, que el hombre practica creciendo en virtud y evitando el mal, ya es el propio amor sobrenatural con que él adorará a Dios en el Cielo.
El Reino de Dios se realiza en su plenitud en el otro mundo. Pero para todos nosotros, comienza a realizarse en estado germinativo en este mundo. Tal como en un noviciado ya se practica la vida religiosa, aunque en estado preparatorio, o como en una escuela militar un joven se prepara para el Ejército… viviendo la propia vida militar.  
Reinado de Cristo sobre las almas

Manuscrito
Manuscrito
 Y la Santa Iglesia Católica ya es en este mundo una imagen, y más que eso, un verdadero anticipo del Cielo. 
Por ello, todo cuanto los Santos Evangelios nos dicen del Reino de los Cielos puede ser aplicado a la Iglesia Católica, a la Fe que ella nos enseña, y a cada una de las virtudes que ella nos inculca.
Es éste el sentido de la fiesta de Cristo Rey. Rey celestial antes de todo. Pero Rey cuyo gobierno ya se ejerce en este mundo. Es Rey quien posee de derecho la autoridad suprema y plena. El Rey legisla, dirige y juzga. Su realeza se hace efectiva cuando los súbditos reconocen sus derechos y obedecen a sus leyes.
Ahora bien, Jesucristo posee sobre nosotros todos los derechos. El promulga leyes, dirige el mundo y juzgará los hombres. Cabe a nosotros tornar efectivo el Reino de Cristo obedeciendo a sus leyes.
Este reinado es un hecho individual, en cuanto considerado en la obediencia que cada alma fiel presta a N. S. Jesucristo. En efecto, el Reinado de Cristo se ejerce sobre las almas; y, pues, el alma de uno de nosotros es una parte del campo de jurisdicción de Cristo Rey. El Reinado de Cristo será un hecho social si las sociedades humanas le prestaren obediencia.
Puede decirse, pues, que el Reino de Cristo se torna efectivo en la tierra, en su sentido individual y social, cuando los hombres en lo íntimo de sus almas como en sus acciones, y las sociedades en sus instituciones, leyes, costumbres, manifestaciones culturales y artísticas, se conforman con la Ley de Cristo.
Por más concreta, brillante y tangible que sea la realidad terrena del Reino de Cristo -en el siglo XIII, por ejemplo- es preciso no olvidar que este Reino no es sino preparación y preludio. En su plenitud, el Reino de Cristo se realizará en el Cielo: “mi reino no es de este mundo…” (Jn.18, 36)
La perfección Cristiana
El Evangelio nos apunta un ideal de perfección: “Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto” (Mt. 5, 48). Este consejo que nos fue dado por N. S. Jesucristo, Él mismo nos enseña a realizarlo. En efecto, Jesucristo es la semejanza absoluta de la perfección del Padre Celestial, el Modelo supremo que todos debemos imitar. 
Nuestro Señor Jesucristo, sus virtudes, sus enseñanzas, sus acciones, son el ideal definido de la perfección hacia la cual el hombre debe tender.
Las reglas de esa perfección se encuentran en la Ley de Dios, que N. S. Jesucristo anunció “No he venido a abolir, sino a dar cumplimento” (Mt. 5, 17), en los preceptos y consejos evangélicos. Y para que el hombre no cayese en error en interpretar los Mandamientos y los consejos, N. S. Jesucristo instituyó una Iglesia infalible, que tiene el amparo divino para nunca errar en materia de Fe y moral. La fidelidad de pensamiento y de acciones en relación al magisterio de la Iglesia es, pues, el modo por el cual todos los hombres pueden conocer y practicar el ideal de perfección que es N. S. Jesucristo.
Fue lo que hicieron los Santos, que, practicando de modo heroico las virtudes que la Iglesia enseña, realizaron la imitación perfecta de N. S. Jesucristo y del Padre Celestial. Es tan verdadero que los Santos llegaron a la más alta perfección moral que los propios enemigos de la Iglesia, cuando no los ciega el furor de la impiedad, lo proclaman. De San Luis Rey de Francia, por ejemplo, escribió Voltaire: “No es posible al hombre llevar más lejos la virtud”. Lo mismo se podría decir de todos los Santos.
En consecuencia del pecado original, el hombre quedó con propensión a practicar acciones contrarias a su naturaleza rectamente entendida. Así, quedó sujeto al error en el terreno de la inteligencia, y al mal en el campo de la voluntad.
Dicha propensión es tan acentuada que, sin el auxilio de la gracia, no les sería posible a los hombres conocer ni practicar, durablemente y en su totalidad, los preceptos del orden natural. Revelándolos en lo alto del Sinaí, instituyendo en la Nueva Alianza una Iglesia destinada a protegerlos contra los sofismas y las transgresiones del hombre, así como los Sacramentos y otros medios de piedad destinados a fortalecerlo con la gracia, remedió Dios esta insuficiencia del hombre.
La gracia es un auxilio sobrenatural, destinado a robustecer la inteligencia y la voluntad del hombre para permitirle la práctica de la perfección. Dios no rehúsa la gracia a nadie. La perfección es, por lo tanto, accesible a todos.  
El ideal Cristiano de perfección social
Si admitiéramos que en determinada población la generalidad de los individuos practica la Ley de Dios, ¿qué efecto se puede esperar de ahí para la sociedad? Eso equivale a preguntar: si en un reloj cada pieza trabaja según su naturaleza y su fin, ¿qué efecto se puede esperar de ahí para el reloj? O, si cada parte de un todo es perfecta, ¿qué se debe decir del todo? 
Si hoy en día todos los hombres practicasen la ley de Dios, ¿no se resolverían rápidamente todos los problemas políticos, económicos, sociales, que nos atormentan? ¿Y qué solución se podrá esperar para ellos mientras los hombres vivieren en la inobservancia habitual de la Ley de Dios?  
La Civilización Cristiana – La cultura Cristiana
Roemer
Roemer
 Civilización es el estado de una sociedad que posee una cultura y que creó, según los principios básicos de esta cultura, todo un conjunto de costumbres, de leyes, de instituciones, de sistemas literarios y artísticos propios.
Una civilización será católica, si fuera la resultante de una cultura católica y si, por ende, el espíritu de la Iglesia fuera el propio principio normativo y vital de sus costumbres, leyes, instituciones, y sistemas literarios y artísticos.
Civilización es el estado de una sociedad que posee una cultura y que creó, según los principios básicos de esta cultura, todo un conjunto de costumbres, de leyes, de instituciones, de sistemas literarios y artísticos propios.
Una civilización será católica, si fuera la resultante de una cultura católica y si, por ende, el espíritu de la Iglesia fuera el propio principio normativo y vital de sus costumbres, leyes, instituciones, y sistemas literarios y artísticos.
Si Jesucristo es el verdadero ideal de perfección de todos los hombres, una sociedad que aplique todas Sus leyes tiene que ser una sociedad perfecta, y la cultura y la civilización nacidas de la Iglesia de Cristo tienen que ser forzosamente, no sólo la mejor civilización, sino la única verdadera. Lo dice el Santo Pontífice Pío X: “No hay verdadera civilización sin civilización moral, y no hay verdadera civilización moral sino con la Religión verdadera” (Carta al Episcopado francés del 28-VIII-1910). De donde se infiere con evidencia cristalina que no hay verdadera civilización, sino como derivación y fruto de la verdadera Religión.
La Iglesia y la Civilización Cristiana
Notre Dame
Notre Dame
Se engaña singularmente quien suponga que la acción de la Iglesia sobre los hombres es meramente individual, y que ella forma sólo personas, y no pueblos, ni culturas, ni civilizaciones.
En efecto, Dios creó los hombres naturalmente sociables, y quiso que los hombres en sociedad trabajasen unos por la santificación de los otros. Por eso los creó también influenciables. Tenemos todos, por la propia presión del instinto de sociabilidad, la tendencia a comunicar en cierta medida nuestras ideas a los otros y, en cierta medida, a recibir la influencia de ellos.
 Esto se puede afirmar en las relaciones de individuo a individuo, y del individuo con la sociedad. Los ambientes, las leyes, las instituciones en que vivimos ejercen efecto sobre nosotros, tienen sobre nosotros una acción pedagógica.
Resistir enteramente a este ambiente, cuya acción ideológica nos penetra hasta por ósmosis y como por la piel, es obra de alta y ardua virtud. Y por eso los primitivos cristianos no fueron más admirables enfrentando las fieras del Coliseo que manteniendo íntegro su espíritu católico, aunque viviesen en el seno de una sociedad pagana.
Así, la cultura y la civilización son fortísimos medios para actuar sobre las almas. Actuar para su ruina, cuando la cultura y la civilización son paganas. Para su edificación y su salvación, cuando son católicas.
¿Cómo, pues, podría la Iglesia desinteresarse de producir una cultura y una civilización, contentándose con actuar sobre cada alma a título meramente individual?
Nuestra meta: la civilización plenamente católica
Como vemos, lo propio de la Iglesia es producir una cultura y una civilización cristiana. Y producir todos sus frutos en una atmósfera social plenamente católica. El católico debe aspirar a una civilización católica como el hombre encarcelado en un subterráneo desea el aire libre, y el pájaro aprisionado tiene ansias de recuperar los espacios infinitos del cielo. 
Es ésta nuestra finalidad, nuestro gran ideal. Caminamos hacia la civilización católica que podrá nacer de los escombros del mundo de hoy, como de los escombros del mundo romano nació la civilización medieval. Caminamos hacia la conquista de este ideal, con el coraje, la perseverancia, la resolución de enfrentar y vencer todos los obstáculos, con que los Cruzados marcharon hacia Jerusalén. Porque si nuestros mayores supieron morir para reconquistar el Sepulcro de Cristo, ¿cómo no querremos nosotros -hijos de la Iglesia como ellos- luchar y morir para restaurar algo que vale infinitamente más que el preciosísimo Sepulcro del Salvador, esto es, su reinado sobre las almas y las sociedades, que Él creó y salvó para que lo amasen eternamente?
(Extractos del magistral artículo del Profesor Plinio Corrêa de Oliveira).
*Titulo del texto original: La Cruzada del Siglo XX
Por Plinio Corrêa de Oliveira In “Catolicismo” n°1 Enero de 1951
Fuente: Acción Familia