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sábado, 4 de agosto de 2012

MONS. AGUER DENUNCIÓ QUE EL ESTADO OBLIGA A MÉDICOS A SER ABORTEROS, Y QUE SERÁ UNA “LISTA NEGRA” LA DE OBJETORES DE CONCIENCIA

Mons Hector Aguer

 

En su reflexión televisiva semanal en el programa “Claves para un Mundo Mejor” (América TV), MONS. HÉCTOR AGUER, Arzobispo de La Plata y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, volvió a referirse al protocolo para la atención integral de los abortos no punibles pero tratando “un aspecto particular, que son las consecuencias que esta resolución del Ministerio de Salud de la Provincia implica para el ejercicio de la medicina, porque todo el mundo sabe que los médicos están para curar, para salvar vidas, no están para matar. Pero el mencionado protocolo les impone la tarea de eliminar a niños por nacer”.

La presentación pública del malhadado protocolo no suscitó mayores reacciones. Pero los médicos tendrían que protestar personal y colegialmente, porque en aquella medida hay una presión indebida del Estado que va contra la naturaleza de la medicina misma y por tanto contra los derechos y deberes de los médicos de servir a la vida”, señaló.

Advirtió que “aquí se juega algo muy grave para la conciencia de los médicos. Ellos hacen un juramento cuando acceden a la profesión. Es el famoso juramento hipocrático. La fórmula establecida por Hipócrates no suele usarse actualmente, sino una nueva, que se llama fórmula de Ginebra, que entre sus considerandos asume esta obligación: Tendré absoluto respeto por la vida humana desde la concepción”.

Luego recordó dos declaraciones de la Academia Nacional de Medicina una de las cuales dice que terminar deliberadamente con una vida humana incipiente es inaceptable. Representa un acto en contra de la vida pues la única misión de cualquier médico es proteger y promover la vida humana, nunca destruirla. Toda legislación que autoriza el aborto es una negación de estos derechos y por lo tanto de la medicina misma”.

“De esta definición se sigue que en la resolución del Ministerio de Salud de la Provincia hay una contradicción con la esencia y la lógica de la medicina”, e indicó que “si el Estado bonaerense se obliga legalmente a favorecer el aborto y a realizarlo en sus hospitales está obligando a los médicos a ejecutar esa práctica. Si alguno de ellos interpone la objeción de conciencia, el director del hospital tiene que ir a buscar a alguien que se preste a realizar el aborto

Tras comentar que “médicos aborteros ha habido siempre, pocos felizmente pero ahora son presionados por el Estado para que se conviertan en tales” admitió que “el Protocolo para la Atención Integral de Abortos no Punibles admite la objeción de conciencia, pero los médicos tendrían que manifestar la objeción de conciencia al publicarse este protocolo, al conocerse este protocolo o bien cuando entran a prestar su servicio en una unidad hospitalaria”

Mons. Héctor Aguer añadió que entonces “se compondrá una lista de aquellos médicos que hacen objeción de conciencia y manifiestan que no están dispuestos a hacer un aborto. Esa lista se convertirá fácilmente en una lista negra. ¿Podrá, por ejemplo, un objetor de conciencia llegar a ser director de un centro médico? Ofrezco una sugerencia razonable: ¿por qué no se hace más bien una lista de médicos dispuestos a practicar abortos?”

Finalmente se preguntó también: “¿Quién nos asegura que estos médicos que respetan la vida desde la concepción no van a ser discriminados? Porque si este protocolo se ha aprobado en el ámbito de un área de política de género todos sabemos hacia dónde empuja la ideología de género y con qué prepotencia avasalladora intenta imponerse”.

Adjuntamos el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:

“La semana pasada comenté el Protocolo para la Atención Integral de Abortos no punibles, publicado por el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Yo lo califiqué de inmoral, ilegítimo, ilegal e inconstitucional. Hoy quiero tratar un aspecto particular, que son las consecuencias que esta resolución del Ministerio de Salud de la Provincia implica para el ejercicio de la medicina, porque todo el mundo sabe que los médicos están para curar, para salvar vidas, no están para matar. Pero el mencionado protocolo les impone la tarea de eliminar a niños por nacer”.

“Entonces aquí se juega algo muy grave para la conciencia de los médicos. Ellos hacen un juramento cuando acceden a la profesión. Es el famoso juramento hipocrático. La fórmula establecida por Hipócrates no suele usarse actualmente, sino una nueva, que se llama fórmula de Ginebra, que entre sus considerandos asume esta obligación: “Tendré absoluto respeto por la vida humana desde la concepción”.

“Por otra parte, la Academia Nacional de Medicina en dos declaraciones, una de 1994 y otra de 2010, ha insistido mucho en este punto, manifestando cuál es la misión del médico. Dice que “terminar deliberadamente con una vida humana incipiente es inaceptable. Representa un acto en contra de la vida pues la única misión de cualquier médico es proteger y promover la vida humana, nunca destruirla. Toda legislación que autoriza el aborto es una negación de estos derechos y por lo tanto de la medicina misma”.

“De esta definición se sigue que en la resolución del Ministerio de Salud de la Provincia hay una contradicción con la esencia y la lógica de la medicina”.

“La otra declaración de la Academia expresa: “la salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer. La obligación médica es salvar a los dos. Nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución. Si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones”.

“Ahora, si el Estado bonaerense se obliga legalmente a favorecer el aborto y a realizarlo en sus hospitales está obligando a los médicos a ejecutar esa práctica. Si alguno de ellos interpone la objeción de conciencia, el director del hospital tiene que ir a buscar a alguien que se preste a realizar el aborto. Médicos aborteros ha habido siempre, pocos felizmente pero ahora son presionados por el Estado para que se conviertan en tales. Es verdad que el Protocolo para la Atención Integral de Abortos no Punibles admite la objeción de conciencia, pero los médicos tendrían que manifestar la objeción de conciencia al publicarse este protocolo, al conocerse este protocolo o bien cuando entran a prestar su servicio en una unidad hospitalaria. Entonces se compondrá una lista de aquellos médicos que hacen objeción de conciencia y manifiestan que no están dispuestos a hacer un aborto. Esa lista se convertirá fácilmente en una lista negra. ¿Podrá, por ejemplo, un objetor de conciencia llegar a ser director de un centro médico? Ofrezco una sugerencia razonable: ¿por qué no se hace más bien una lista de médicos dispuestos a practicar abortos?”

“¿Quién nos asegura que estos médicos que respetan la vida desde la concepción no van a ser discriminados? Porque si este protocolo se ha aprobado en el ámbito de un área de política de género todos sabemos hacia dónde empuja la ideología de género y con qué prepotencia avasalladora intenta imponerse”.

“La presentación pública del malhadado protocolo no suscitó mayores reacciones. Pero los médicos tendrían que protestar personal y colegialmente, porque en aquella medida hay una presión indebida del Estado que va contra la naturaleza de la medicina misma y por tanto contra los derechos y deberes de los médicos de servir a la vida”.

FALLECIÓ EL DIRIGENTE NACIONALISTA OMAR VICENTE FERRER


El día 30 de Julio de 2012 partió a la Casa del Padre Don Omar Vicente Ferrer. “Hasta su último día, patriota nacionalista y católico apostólico romano. Hombre de fe”, según consignaron sus propios deudos.
En sus años de juventud, había sido formado en el Seminario Menor, recibiendo una gran cultura que le brindó la Iglesia Católica, orientándose luego hacia la literatura. Durante su vida, realizó diversos emprendimientos productivos, incluyendo la avicultura, siendo víctima de las nefastas políticas para el sector ejecutadas por Raúl Ricardo Alfonsín como presidente de la Argentina, convirtiendo en antieconómica la actividad. Posteriormente supo criticar también al Menemismo y a la trágica sucesión de gobiernos que nos llevaron a este deplorable presente.
Con Omar Vicente Ferrer la Argentina perdió un lúcido intérprete de las realidades nacionales, quien siempre se ha mostrado muy dolido por el colapso argentino, puesto que llamarlo decadencia o debacle resulta insuficiente.
Ferrer había participado junto con Roque Raúl Aragón, de la difusión del periódico “Independencia”, que conformó la base del Partido de la Independencia. Un núcleo nacionalista durante el primer lustro de la década del ’80 logró una importante inserción entre los militares, que permitió fundar el Partido de la Independencia; algunos de los militares que adhirieron al mismo, con el tiempo adhirieron al carapintadismo. Este partido confluyó para la fundación del MODIN, llegando a estructurar una importante tercera fuerza partidocrática a escala provincial y nacional. Omar Vicente Ferrer contempló cómo a medida que iba creciendo el movimiento, muchos de los mejores y auténticos nacionalistas iban siendo desplazados por determinados personajes que surgían fruto de componendas, y cómo lo que podía haber constituido una alternativa nacional se extinguió por un banal pacto en el que corrió mucho dinero.
Ferrer participó también del Centro de Estudios Manuel Belgrano de La Plata. También, desde los últimos años del Siglo XX y los primeros del Siglo XXI fue uno de los escritores de la platense Revista Perro Viejo, con ácidos artículos que llamaban a restaurar la Patria desde la propia identidad nacional. También participaba de las tertulias que se realizaban en la ya cerrada Librería Tradición de La Plata. Siempre fue muy irónico, como rasgo de su propiedad, y no tenía empacho en decir en la cara lo que fuese y como fuese, en tanto considerase estar afirmando una verdad. Murió aguardando una reacción patriótica que ponga freno a toda la degradación, y criticando a los “cretinos” de siempre que habitualmente también rondan en los ambientes nacionalistas.
Ferrer era afín a las ideas del grupo “Forja”, y a su vez compartía el pensamiento de los hermanos Irazusta, y a pesar de su pensamiento antiperonista supo también ser afin en los ideales con el Coronel Mohamed Alí Seineldín, otro cabal nacionalista católico.
Sí: Omar reivindicaba también la política poética que reclamaba José Antonio Primo de Rivera para salvar a la España caída en la República. Se emocionaba con el sueño de ver a la Patria restaurada con un gobierno verdaderamente nacionalista y católico, y también sabía ponerse de pie levantando su brazo derecho con la palma abierta, recordando la educación de su infancia.
Dejó en este mundo a su esposa, y la familia de su hijo y su nieta. Sus restos fueron acompañados al Cementerio Parque Iraola. Que la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, lo haya recibido amorosamente, y que en su condición de Madre, haya llevado al hijo fiel al encuentro con Cristo.

DESESPERACIÓN EN OLIVOS

cristina fernandez wilhelm llora

Por Carlos Manuel Acuña

Apenas comenzó a crecer el escándalo provocado por las andanzas del joven director del Servicio Penitenciario Federal, en Olivos se desató una verdadera tormenta. Por un lado estaban quienes aceptaban lisa y llanamente la ideologizada política carcelaria inaugurada desde el año pasado por David Hortel y consideraban que era un paso adelante en busca del poder por parte de la estructura partidaria llamada La Cámpora. Por el otro, estaban quienes evaluaron el impacto negativo que provocaría tamaña vulneración de las normas y su incidencia negativa en una población seriamente sensibilizada por la creciente inseguridad que padece.

Cristina, identificada con la primera posición no quería ceder un ápice en su respaldo expreso y formal y consideraba que era inaceptable un retroceso que se interpretaría como el reconocimiento de un error. Coincidente con su estilo que tiende a demostrar que no se equivoca jamás, recibió las primeras cifras de las consecuencias en la opinión pública y si bien no todas eran coincidentes, en líneas generales mostraron un impacto fuertemente riesgoso. De nada sirvieron los argumentos en el sentido de que el video conocido tenía cierta antigüedad, pues la Presidente ya había declarado que aprobaba las fiestas y salidas de los delincuentes comunes y resultaba difícil dar marcha atrás.

Fue cuando se optó por designar al ministro de Justicia Dr. Alak y al propio Hortel para que defendieron ante los diputados que anteayer visitaron cárceles y comprobaron - aunque con gruesos trazos informativos - la verdad del escándalo y algunas de sus intimidades. Prácticamente fueron las mismas que dimos a conocer oportunamente y que después publicó el matutino Clarín, con el agregado de que Hortel quiso justificar que asesinos, violadores y ladrones gozaran de permisos especiales para concurrir a reuniones que sobre la marcha se disfrazaron como "culturales". En realidad fue la única fórmula que se encontró más cercana para que la noticia adquiriera un matiz simpático y más aceptable, pero enseguida se recordaron las declaraciones de Sergio Shocklender en el sentido de que en realidad se asistía a la incipiente formación de una fuerza de choque kirchnerista, un dato que escandalizó a los legisladores y a quienes comenzaron a conocer más detalles del "Vatayón Militante". Para colmo, las explicaciones de Alak fueron escasamente convincentes, el reconocimiento agresivo de Hortel embarró más todavía al suceso y la elocuencia de las coloridas imágenes del video culminaron las primeras y alarmantes reacciones.

Cristina debió ser medicada y en el interin se conoció que el baterista de Callejeros que había asesinado a su mujer prendiéndole fuego y se encontraba condenado, era quien aparecía junto a Hortel quien tocaba tamboriles en una fiesta con el agregado de que Vázquez cobraba la bonita suma mensual de 42 mil pesos por prestar sus servicios musicales. Como siempre sucede en estos casos, se barajaron otras sumas y nombres de beneficiados, datos que no pudieron confirmarse plenamente pero sí contribuyeron a enrarecer la atmósfera política.

Por otra parte, ésta se encontraba bastante animada desde que en el peronismo surgió una firme resistencia en aceptar las imposiciones de la Casa Rosada en lo referente a las medidas financieras para con las provincias – mejor dicho, a la falta de esas medidas - a las que se retaceaba los porcentajes que les correspondía por el régimen de Coparticipación Federal. Si bien este problema está principalmente dirigido contra el gobernador de Buenos Aires por la interna desatada en el oficialismo, a esta altura de los acontecimientos no es Daniel Scioli quien mueve los hilos de la resistencia - por así calificarla - sino José Manuel de la Sota quien ya está abiertamente enfrentado con Cristina y su entorno. El gobernador de Córdoba ya formalizó un acuerdo con el de Santa Fe, Antonio Bonfatti y con el de San Luis,... Poggi, para exigir el pago y distribución de un 15 por ciento de las sumas adeudadas por la Nación. Si por ventura llegara a prosperar la idea de Axel Kisilloff de aumentar las retenciones a la soja en un 5 por ciento, automáticamente se abriría un nuevo frente altamente conflictivo pues el campo resistiría activamente la medida.

Más aún, los nombrados y otros gobernadores - además de Mauricio Macri, claro está - hicieron las consultas pertinentes al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, con quien habrían conversado de manera descarnada sobre las intimidades de la situación. Esto incluyó la desestabilizada salud de la presidente Cristina, sus desavenencias o dificultades familiares y hasta lo que sería su negativa a transar con acuerdos económico-financieros para con las provincias acreedoras. Lo único que queda pendiente en este escenario es el comportamiento de los sectores sindicales opositores al poder central (léase Hiugo Moyano, por ejemplo) y la decisión mancomunada de los gobernadores resueltos a seguir adelante con sus posturas rebeldes para la confección de las listas con las candidaturas para las próximas elecciones. De esta manera también está en juego el control de las Cámaras - sólo con los legisladores metropolitanos y bonaerenses se rompe el equilibrio- y con ello se podría alejar el proyecto de reforma constitucional, los revolucionarios cambios en los códigos, el surgimiento de nuevas instancias políticas, potenciales alianzas partidarias y finalmente un choque ideológico que los más radicalizados no están dispuestos a tolerar. Realmente, un panorama que hace crecer la incertidumbre, temblar a los ministros temerosos de la alteración de los nervios de una agotada Cristina que no se resigna a que cada movida le salga mal.

EL PROBLEMA DE LOS CUATRO HERMANOS

 

La Campaña de la Fraternidad convoca a todos los brasileños a una reflexión sobre la máxima “Somos todos hermanos, somos todos iguales“. Resolví dedicar así a tal reflexión mis palabras de hoy que, si otros méritos no poseen, tienen por lo menos los de ser difundidas en un periódico de amplia circulación.

Inmediatamente, sin embargo, percibí la dificultad del tema. El brasileño, por todas las vibraciones de afectividad que suben de lo más profundo de su ser, por la claridad privilegiada con que -aún cuando es inculto- intuye las grandes verdades simples y sublimes de la vida, finalmente por la marca que en él imprime su tradición cristiana, está persuadido de que somos todos iguales y hermanos. Así, por ejemplo, la mezcla racial que tiene por fundamento la igualdad y la fraternidad de todas las razas, es una constante profunda de nuestra Historia. ¿Cómo decir , pues, a nuestro público algo nuevo sobre el asunto?

Sin duda, los mentores de esa campaña habrán pensado en esto. No habrán deseado la repetición de frases hechas, sino la evocación de aspectos olvidados o la rectificación de conceptos mal entendidos, concernientes ya sea a la igualdad como a la fraternidad. Este es el único modo de decir algo nuevo al público al respecto de esos temas.

Vencida así la perplejidad preliminar, me puse a buscar algo “nuevo” para decir. La memoria auditiva me lo trajo pronto a la mente.

Igualdad. Fraternidad… ¿cuál es el otro vocablo que falta? Ah, es Libertad. Así se reconstituía en mi espíritu la trilogía de la Revolución Francesa. Al mismo tiempo una amalgama de imágenes se presentaba en tumulto a mi atención: enseñanzas divinamente luminosas del Evangelio, conceptos lapidarios del Derecho Romano, privilegios medievales, frases líricas de Rouseau, sarcasmos de Voltaire, las matanzas y la famosa Madame Roland gritando rumbo a la guillotina “Libertad, libertad, cuántos crímenes son cometidos en tu nombre“.

* * *

No. Nada grande, nada saludable, nada durable se construye en materia de cultura y civilización sin tomar en cuenta una justa medida de libertad, de igualdad y de fraternidad.

Sin embargo, los mayores crímenes de los siglos recientes fueron cometidos precisamente en nombre de una libertad sin frenos, de una igualdad absoluta y de una fraternidad sin discernimiento. Para demostrarlo no es necesario llegar hasta la Revolución Francesa; basta considerar al hijo furibundo que ésta dio a luz: el comunismo.

El comunismo cumbre la tierra de violencia. Los ejecutores inmediatos de su acción violenta en la mayor parte de las veces nada entienden de las tan nebulosas

Cuatro niños, con personalidad, inteligencia, capacidades y apariencia diferentes

lucubraciones filosóficas y económicas de Marx. Los mueve en general un raciocinio primario, que podríamos resumir así:

a) todos los hombres son hermanos;

b) cada uno debe desear para sus hermanos todo lo bueno que tiene para sí;

c) luego, la igualdad completa es la consecuencia forzosa de la fraternidad auténtica;

d) toda desigualdad es pues una injusticia;

e) de manera que, el hermano víctima de una injusticia, tiene el derecho de pedir, y aún de imponer la igualdad en nombre de la fraternidad. Es la última consecuencia de la fraternidad.

Para quienes se dejaron enredar en este sofisma, me parece que algunas reflexiones sobre la verdadera fraternidad pueden traer algo nuevo.

* * *

En el centro del problema enunciado arriba exite una cuestión fácil de poner en términos concretos.

Imaginemos una familia con cuatro gemelos, todos hombres, enteramente parecidos por su aspecto físico, por sus gustos, por la mentalidad, por el nivel inteligencia. Entre ellos reina la más entera igualdad.

Imaginemos otra familia con cuatro hijos de diferentes sexos, edades, capacidades, por su nivel inteligencia y por su modo de ser personal. Pero ellos saben armonizar y poner en colaboración esas diversidades, por la fuerza de un mutuo y profundo afecto.

Puede preguntarse: ¿en cuál de las dos familias existen condiciones de convivencia fraterna más perfectas? En otros términos, ¿la verdadera fraternidad resulta de una igualdad completa? ¿O más bien de una igualdad fundamental templada por una escala de valores diversificados y jerarquizados?

Puesto así el problema, recordé una frase de Maurois (en la biografía de Disraeli) con respecto a un grupo de amigos: “Como todos los verdaderos amigos, ellos se parecían poco“. La amistad tiene mucha relación con el amor fraterno. Este, como aquélla, se paraliza y muere en la monotonía irrespirable de la igualdad total. Por el contrario, vive, palpita y fructifica en un clima de desigualdades proporcionadas y armónicas. Con esto se derriba la identificación comunista entre igualdad total y fraternidad perfecta. Y la “fraternidad”, en lugar de conducir a la lucha de clases y a matanzas, produce una armonía y cooperación constructiva.

Esa conclusión tan lógica me parecía muy importante para carecer del apoyo de algunas citas. Las busqué en los documentos pontificios.

Oigamos la voz del gran León XIII: “Una vez más Nos lo declaramos: el remedio para esos males no será jamás la igualdad subversiva de los órdenes sociales sino esta fraternidad que, sin perjudicar en nada la dignidad de la posición social, une los corazones de todos con los mismos lazos del amor cristiano“. (Aloc. 24 de enero de 1903, al Patriciado y a la Nobleza Romana).

En seguida, consultemos a Pío XII: “Los hermanos no nacen ni permanecen todos iguales: unos son fuertes, otros débiles; unos inteligentes, otros incapaces; tal vez algunos será anormal, y también puede ser que se torne indigno. Es pues inevitable una cierta desigualdad material, intelectual, moral en una misma familia (…). Pretender la igualdad absoluta de todos sería lo mismo que pretender dar idénticas funciones a miembros diversos del mismo organismo“. (Disc. 4/06/1953, a un grupo de fieles).

Y por fin leamos al tan citado Juan XXIII. Él afirma, refiriéndose a Pío XII:

En un pueblo digno de tal nombre, todas las desigualdades que derivan no del arbitrio, sino de la propia naturaleza de las cosas; desigualdades de cultura, de haberes, de posición social -sin perjuicio, bien entendido, de la justicia y de la caridad mutua- no son absolutamente obstáculo a la existencia y al predominio de un auténtico espíritu de comunidad y fraternidad“. (Radiomensaje de Navidad de 1944) (Encíclica “Ad Petri Cathedram”, 29/06/1959).

Plinio Corrêa de Oliveira, en “Folha de S. Paulo”, 26 de febrero de 1969

PENSANDO EN LA RECONSTRUCCIÓN DEL PAÍS

Cosme Beccar Varela contrapicada_thumb[3]

Buenos Aires, 03 de Agosto del año 2012 – 1119

Por Cosme Beccar Varela

La crónica argentina revela un avance implacable de la revolución marxista-leninista. No intentemos atemperarla juzgando los hechos como la demostración de una mera voluntad de poder para lucrar. Lo que está pasando es mucho más grave.

Las noticias de los últimos días son reiteración de otras similares. Entre ellas, están el crecimiento del poder del grupo de jóvenes marxistas llamados "La Cámpora"; el descarado reclutamiento de criminales comunes a los que se les da libertad a condición de que apoyen la tiranía; la confesa intención colectivista de la usurpadora en su discurso del 2/8/2012 en la Bolsa de Buenos Aires ratificada por la estatización de toda la producción de petróleo (ver editorial "La Nación", 1/8/2012, pag. 16); la depravada inscripción de un niño inocente como "hijo" de dos homosexuales juntados en antinatural coyunda en la que está involucrado el mimado de los centristas, léase, Macri; la anunciada huelga salvaje de los subterráneos; las restricciones a la libertad de salir del país mediante la prohibición de comprar divisas creando, de paso, una diferencia de un 50% entre el cambio oficial y el cambio libre que da ocasión a los amigos de la tiranía de hacer pingües negocios; el caos creciente en el orden civil al cual colabora Macri con sus estúpidas restricciones al tránsito; la desaparición de Moyano, supuesto "líder de la oposición"; el fallo de la Corte que declara prescripto el proceso contra Verbitzky y los demás acusados del bombazo criminal en el comedor del personal de la Policía Federal que causó 23 muertos; la desaparición por quiebra de 100 establecimientos de faena ganadera y 400 tambos lecheros; la pérdida de 10.000.000 de cabezas de ganado y varias otras cosas que, "brevitatis causa", omito mencionar porque que son del dominio público.

La tendencia es evidente y el gobierno no intenta ocultarla sino exponerla con descarada soberbia. Los únicos que se niegan a verla son sus víctimas. Mi misión y mi propósito es señalarla una vez más y hacer sonar la campana de alarma. Todavía estamos a tiempo de interrumpir este proceso que acabará con los derechos y las garantías individuales en un Estado socialista.

Quisiera agregar una cosa más, para ver si consigo hacer caer de la luna a mis compañeros de desgracia. Y lo que quiero decir es que hay que advertir que cada día que pasa será más difícil acabar con esta tiranía.

Cuando Mariano Moreno, Secretario de la Primera Junta y furioso jacobino responsable de la muerte de Liniers y de muchas otras personas de bien, fue depuesto, al embarcarse para Londres dijo: "Yo me voy, pero dejo una larga cola". ¡Y por cierto que la dejó, porque la "Sociedad Patriótica" y otros integrantes de la logia a la cual pertenecía el desventurado tribuno siguieron causando estragos! (Si quiere pruebas de esta afirmación histórica, puede leer mi libro "¿Donde está el pueblo?").

Ahora está pasando lo mismo. La tiranía ha conseguido hincar el diente de tal manera en el cuerpo del país que aunque cayera la frívola usurpadora, aquella podría continuar en cabeza de otros de los varios reemplazantes de que dispone el régimen, entre ellos, la senadora Alperovich ubicada en el segundo lugar de la sucesión presidencial, o en el primero, si se suprime el turno del archi-quemado y archi-idiota Boudou, como muy probablemente ocurra.

Pero eso no es todo. Aunque todo el tinglado del poder supremo cayera, todavía quedan los innumerables canallas que han sido ubicados en diversos puestos "clave" desde los cuales están empeñados en la demolición del país.

Por ejemplo, Kicillof, el viceministro de Economía y real gestor de YPF, Hortel, Director del Servicio Penitenciario, la Corte Suprema integrada por una banda de prevaricadores y casi todos los jueces federales, los innumerables militantes de "La Cámpora" que controlan otras palancas del poder y muchos otros aliados de la izquierda que están en los medios de comunicación, en el Congreso, en los sindicatos, en las provincias y en los supuestos "partidos de oposición".

La secta marxista-leninista que gobierna desde las sombras ha tenido casi diez años para desplegar sus fuerzas y reclutar sus adeptos, inclusive en las cárceles, de donde puede sacar incontables expertos en la acción directa.

Cada día que pasa esa "fuerza de ocupación" crece más, se enriquece más y se hace más audaz. Sería ingenuo suponer que dejará el poder que tiene, simplemente porque la Sra. Kirchner o alguno de sus reemplazantes, tuvieran que abandonar el gobierno. Son como un cáncer que ha hecho metástasis, asociado al cáncer moral que ha sido desatado abriendo ancho campo a la homosexualidad, a la droga y al "amor libre". Los que practican esas inmoralidades son feroces aliados de los neo-comunistas que les consiguieron y les garantizan su libertinaje.

Suponiendo que hoy tuviéramos la dicha de conseguir que una Autoridad legítima ocupara la Presidencia de la Nación con el apoyo de la mayoría sana del pueblo, ella tendría que caminar sobre un terreno minado.

Tendría que restablecer el orden enfrentando a innumerables grupos acostumbrados a provocar impunemente el caos. Para eso, tendría que reconstruir las FFAA y la Policía y encontrar la manera de que la campaña de desprestigio que desataría inmediatamente la prensa no le enajenara el apoyo de la opinión pública, y eso sin dejarse impresionar por la "libertad de prensa" que los calumniadores enarbolarían como insignia de su malévola campaña.

Tendría que terminar con el monopolio político de la "dirigencia" corrupta e inepta, modificando la ley de partidos políticos vigente desde 1985 e impedir que la prensa siga ejerciendo el poder no escrito de ensalzar y difamar candidatos, haciendo imposible que la gente de bien pueda ser conocida y elegida, mientras se dedica a promover toda clase de canallas como "únicas opciones válidas".

Tendría que reconstruir todo lo que ha destruido la tiranía para lo cual debería convocar a todos los argentinos capaces y honestos, llamándolos de la obscuridad a que los ha condenado una política que sólo sirve a los malos y a los ineptos.

Con el agravante de que construir es lento y trabajoso, pero destruir es fácil y rápido. Una bomba puesta por uno solo puede destruir en un minuto lo que muchos tardaron años en construir.

Por eso, para que esa reconstrucción sea posible, además de una Autoridad legítima, capaz e inteligente, tendría que haber un número suficiente de gente buena y valiente que la apoyara, sin temer las maledicencias ni las violencias de los malvados.

Eso exige que desde ya esa gente se esté preparando para lo cual tiene que salir de la resignación servil en que ha caído. El silencio y la inacción en que hoy están los "buenos patriotas" hace temer que esa "masa crítica" de gente buena esté desapareciendo y que, por lo tanto, la destrucción que causa la tiranía, sea irreversible.

Por eso es tan importante que los argentinos de bien empiecen a organizarse desde ahora y a interesarse por la política en una forma activa y no meramente negativa, quejándose de lo mal que van las cosas. Hay que aprender "política" como se aprende cualquier ciencia y cualquier arte.

Hay que aprender a argumentar para persuadir a otros de lo que está bien y disuadirlos de lo que está mal. Hay que saber quién es quién para poder elegir a los que habrán de ocupar cargos públicos y principalmente, quien podría ser el Presidente que sea capaz de sacar al país de este caos provocado y maléfico.

Todavía nos queda una cierta libertad de acción. Hay que aprovecharla para aprender, ejercitarnos y conocernos. No tenemos que abusar de ese espacio que la divina Providencia nos conserva. Cuando la tiranía resuelva acabar con esa libertad será tarde. ¿Cree que exagero? Si cree eso, es que Ud. está políticamente muerto.

Cosme Beccar Varela

e-mail: correo@labotellaalmar.com