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jueves, 1 de noviembre de 2012

GINEBRA ENTREGA A LA ARGENTINA LA CUENTA DEL EX PRESIDENTE MENEM





Por Juan Gasparini
@juangasparini, Ginebra, noviembre de 2012.


El juez de instrucción de Ginebra, Jean-Bernard Schmid, resolvió entregar a la Argentina la cuenta en la UBS del ex presidente Carlos Menem (1989-1999), dando satisfacción a un exhorto del juez federal de Buenos Aires, Norberto Oyarbide, según fuentes judiciales. Los abogados de Menem pueden todavía recurrir la decisión ante el Tribunal Penal Federal de Bellinzona, equivalente a la Cámara Nacional de Casación Penal de la Argentina.

La comisión rogatoria de Oyarbide fue cursada hace más de un año. Se basó en el delito de “defraudación en perjuicio de una administración pública”, supuestamente cometido por Menem, quien mediante un decreto avaló la firma de un contrato desfavorable para el Estado con la filial argentina de la empresa francesa Thales, por la concesión del espacio radioeléctrico nacional.

La localización de la cuenta de Menem en la UBS de Ginebra fue denunciada por la Oficina Anticorrupción del gobierno argentino, que solicitó en agosto de 2010 al juez Oyarbide que requiriera a Suiza su comunicación, bajo sospecha que el ex presidente “hubiera resultado beneficiado económicamente por las decisiones adoptadas en favor de la entonces empresa adjudicataria”. Menem cerró esa cuenta en 2004, llevándose un saldo de alrededor de 1 millón y medio de dólares, cuyo destino se desconoce.

Varios funcionarios públicos del gobierno de Menem y directivos del grupo francés involucrado fueron inculpados en las diligencias penales, entre ellos el intermediario (lobista) Jorge Neuss. También el abogado Alberto Gabrielli, personaje que otorgó la concesión del espectro celeste a Thales, investido por la Comisión Nacional de Comunicaciones argentina, aunque de acuerdo con fuentes cercanas a la investigación sería en la cuenta de su mujer, Juana Tomassi de Gabrielli (28/6/1938) -en el mismo banco que su marido, la sucursal Ginebra del establecimiento francés CIC (Crédit Mutuel-Crédit Industriel et Commercial)- por donde habrían transitado los fondos de los sobornos.

Thales (anteriormente denominada Thomson CSF) ganó, al fin del mandato de Menem en 1997, una licitación inusual y sin competidores, que convirtió a Argentina en el único país del mundo en ceder el control de su espacio radioeléctrico a una sociedad privada de origen extranjero. Otro procedimiento penal contra el grupo Thales relativo a estas operaciones es instruido desde mayo de 2006 en Francia por los jueces Renaud van Ruymbeke y Xavière Siméoni.

El contrato de este escándalo fue anulado en el 2004 por el presidente Néstor Kirchner. En 2008, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), institución del Banco Mundial encargada de arbitrar conflictos entre Estados e inversores foráneos, rechazó una demanda de indemnización de Thales contra Argentina debida a este litigio por 600 millones de dólares.

Tras la repatriación a la Argentina en 2009 y 2010 de los extractos de las cuentas suizas de Jorge Neuss, y la de Alberto Gabrielli, ambos presuntos delincuentes consiguieron el archivo del sumario por sentencia de la Cámara Nacional de Casación Penal, pero la Oficina Anticorrupción la apeló ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que aún no se ha pronunciado.

De profesión abogado, Gabrielli participó en la compañía que producía la naranjada Crush, cobrando mayor notoriedad por haber sido empresario de Radio del Plata, y de la revista Primera Plana, que terminaron en quiebra. Incombustible, se hizo conocer a través del programa televisivo de Bernardo Neustadt y Mariano Grondona, Tiempo Nuevo.

Inoxidable, supo además presumir de banquero en el First National Bank, de Miami, y pasó una temporada en la cárcel por la caída de Argentaria, banco del que fue presidente, arruinado por maniobras dolosas en perjuicio del Banco Central de la Argentina, aparentemente propulsadas por el cabecilla de los represores de la ESMA, el otrora capitán de corbeta Jorge Tigre Acosta.

Impune, en representación oficial de Argentina, Gabrielli cumplió funciones desplazándose espasmódicamente a Ginebra de 1998 a 2004, donde presidió un "grupo de estudio" en la "Oficina de Desarrollo" de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), la agencia de la ONU competente en la materia.

Coimas en torno a 25 millones de dólares vinculadas a este caso fueron oportunamente confesadas por el agente fiduciario francés Lionel Queudot, quien las triangulara con base en Ginebra. En su testimonio penal, el arrepentido relató que "en 1998 fue invitado a una cena en París a la que asistieron Neuss y el presidente Menem, quien le fue presentado por Neuss, del mismo modo que otras personas que ocupaban altos cargos en Thales y que a raíz de ello reforzó su idea que existía un acuerdo entre Thales y el gobierno de Menem". En 1999, Jorge Neuss recibió la Legión de Honor de Francia con el grado de oficial.

YA NO HAY DUDAS SOBRE LA ENFERMEDAD DE CRISTINA





Por Carlos Manuel Acuña

Tan fluida y contradictoria es la situación política, que ayer surgieron dudas acerca de la realidad del estado de salud de la presidente de la ex República Argentina. Tal como lo dijimos, algunos analistas llegaron a sospechar que se trataba de versiones impulsadas desde los aparatos de inteligencia que posee el oficialismo, a los efectos de crear una suerte de aureola alrededor de Cristina W. Fernández con el hipotético objetivo de generar un sentimiento de compasión sustentado en el grave problema que la aqueja y así, obtener una simpatía en la sociedad que hoy la rechaza. La sospecha tenía sus razones habida cuenta de la experiencia recogida a lo largo de la actual etapa cristinista que tanto jugó psicológicamente para obtener réditos políticos. La contradicción ha sido la norma y las mentiras reiteradas u olvidadas según las mediciones que constantemente se hacen sobre la opinión pública.

Sin embargo, con el correr de las horas y en fuentes incuestionables por su seriedad y ubicación en el esquema de poder en vigencia, se pudo comprobar que no sólo son ciertos los comentarios que circulan sobre este importante asunto, sino que el problema es progresivo, con un plazo preciso, mensurable y cada vez más perceptible. Ayer la Presidente tenía previsto participar en un acto para volver a inaugurar obras públicas, pero quienes la asisten resolvieron que era conveniente demorar su exposición pública. Lo cierto es que la enfermedad que ayer comentamos ha modificado el ánimo de Cristina y su comportamiento respecto de los temas que debe tratar por su alta investidura. En pocas palabras - y es inevitable reiterar las consecuencias - el problema posee un íntimo contenido político que a esta altura de las circunstancias comenzó a modificar el escenario y porque no decirlo, el devenir institucional del país.

Esto viene a ocurrir en momentos especialmente importantes para el futuro de la actual administración que debe afrontar, entre otras dificultades de particular incidencia, el acoso judicial de bienes argentinos en el exterior a raíz de la deuda externa impaga, un tema que hoy se ha convertido en un lógico motivo de inquietud. Al respecto, podemos señalar que entre otros efectos de este escenario plagado de tensiones -el caso de la Fragata Libertad es una demostración palpable de lo que mencionamos- es que las obligaciones cuyo pago mensual ha sido pactado, existe el peligro de que si la correspondiente liquidez es girada a su destino, puede ser interceptada por las demandas de bonistas que poseen un excelente mecanismo jurídico para lograr su embargo. Este asunto puede parecer simple y hasta ajeno al tema central de nuestro informe, pero el hecho es que Cristina, sin profundizar o sin buscar alternativas viables, puede cambiar bruscamente de opinión y resolver que esos pagos se hagan únicamente en el país para evitar que queden bloqueados, generándose así una complicación adicional para el desenvolvimiento administrativo. Por supuesto, ésta no es la única cuestión que está en juego, razón que convierte a la enfermedad que altera las pautas de comportamiento, en una cuestión de Estado de difícil resolución. En la práctica, Cristina ordenó que nada importante puede resolverse sin su intervención lo que no es nada simple si se tiene en cuenta que sus decisiones suelen modificarse o suspenderse de manera inesperada.

¿Que decidirán los asesores más amigos de la Presidente? ¿Cómo se solucionarán las limitaciones que ya existen para el ejercicio del cargo? Lo cierto es que hasta los más fieles seguidores del kirchnerismo no atinan a dar una respuesta a lo que ya es un conflicto inocultable. El planteo ante la opinión pública puede demorarse por un lapso limitado, incluso extenderse por varias semanas, pero lo concreto es que ya surgieron divisiones dentro del elenco gubernamental, habida cuenta que no son pocos quienes observan con justificada preocupación las alternativas - las certezas, digamos - que les ofrece el devenir. Entre ellos, tanto los jueces prevaricadores que se destacaron y destacan en el fuero penal, como los que están intensamente presionados por el intento oficialista de reemplazar buena parte de la organización periodística y económica del matutino cuya mayoría pertenece a la señora de Noble. Específicamente, lo que podemos llamar como "el caso Clarín" o "la obsesión de Cristina", es un hecho "portador de futuro" y según sea su desarrollo y final, dependerá la vida política e institucional. ¿A quién recurrirá el gobierno si la suerte le resulta adversa en el terreno jurídico...? ¿A las Fuerzas de Seguridad que, inquietas, consultan que deberían hacer si se les imparten órdenes ilegales o simplemente discutibles, o apelará a la organización de activistas para ocupar las plantas de la empresa? Obviamente, el 7 de diciembre no está en juego únicamente el concepto de propiedad o de la libertad de opinión, sino algo más profundo que a esta altura de las circunstancias toma en cuenta a los gobernadores y a otro de los componentes del Estado: la Suprema Corte de Justicia.