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lunes, 10 de diciembre de 2012

PERFUME DE FLORES MARCHITAS



Por Enrique Guillermo Avogadro
Abogado


“Luego hazte la pregunta: ¿dónde está ahora todo esto? Humo, cenizas, leyenda; o, tal vez, ya ni siquiera leyenda”. Marco Aurelio

La viuda de Kirchner confundió –al igual que su marido desde los lejanos días de la Gobernación de Santa Cruz- “Estado” con “Gobierno”, “Gobierno” con “Poder Ejecutivo”, la “representación” de los votantes por la “delegación” de esa soberanía, y “República” con “Imperio”. En razón de esa confusión, actuó como hemos visto, es decir, transformó a los bienes y medios del Estado en gubernamentales, redujo a una categoría constitucional inferior al Poder Legislativo y pretendió hacer lo mismo con el Judicial, y desconoció que, en una República, “gobierno” son los tres poderes, transformándola, en su febril imaginación, en una monarquía absoluta.

El jueves, un día antes del terrorífico pero finalmente inocuo 7D, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, objeto de un inmundo e irracional atropello del Poder Ejecutivo, dictó una resolución que, sin exageración alguna, salvó a la República del abismo en cuyo borde mismo se encontraba. Doña Cristina, la auto-celebrada “abogada exitosa”, resultó aplazada en el examen de Derecho Constitucional al que eligió presentarse sin leer bolilla alguna.

Por la noche, después de digerir lo sucedido durante el día (más allá de la nube tóxica y el diluvio, el hecho más relevante de la década fue la declaración de todas las asociaciones de jueces del país) se me ocurrió una metáfora muy complicada. Los emperadores romanos, para calmar los reclamos de los ciudadanos en épocas de crisis, celebraban grandes fiestas, cuyo epicentro era el Coliseo, en el cual los cristianos y los gladiadores debían enfrentar a fieras salvajes. Doña Cristina hizo lo propio pero, con las tribunas llenas de fanáticos que aspiraban ver sangre, los que debían morir para contentarlos faltaron a la cita, por orden judicial.

Lo lógico hubiera sido que uno de los muchos maestros de ceremonias de la Casa Rosada –SanatellaAla-kAbalito, Anímal, Guita-rrita o Metralleta Kunkel- presentara las excusas del caso y despidiera a la multitud vociferante. Por orden directa de la Presidente, no se hizo y los actos previstos para hoy continuarán su desarrollo, aunque deban haber cambiado sus consignas. ¿Será así o seguirá echándose leña al fuego, aunque esté mojada? Con las desmesuras a las que la Casa Rosada nos tiene acostumbrados, es muy difícil prever qué sucederá, y ese incierto futuro inmediato no puede más que generar una honda preocupación.

Si la Comisión Nacional de Valores decidiera utilizar su nuevo recurso pseudo legal, que le permite prácticamente intervenir, en nombre de las minorías, los órganos de administración de las empresas, para destruir a Cablevisión con la excusa de “proteger” a Fintech, dueña del 40% (una situación incompatible con su condición de prestador de servicios públicos), generaría no sólo el descontento de sus usuarios, que son muchísimos, sino la reacción airada de sus combativos empleados; en resumen, una situación de complicado pronóstico.

Desde el viernes, desde Olivos emana un perfume a flores marchitas que predice, sin dudas, el comienzo del período del “pato rengo” en el pseudo imperio kirchnerista, confesamente sin herederos. Los sindicalistas, los suboficiales de las fuerzas armadas y de seguridad, los “barones” del Gran Buenos Aires, los gobernadores, los jubilados, la clase media, la Iglesia, los empresarios, los jueces y hasta los caciques del PJ han comenzado a percibirlo en sus fosas nasales y están preparando sus garrochas para abandonar el fracasado “modelo” de tan rimbombante nombre.

La señora de Kirchner, que no tiene un pelo –ni una extensión- de tonta, también está olfateando su final pero, como sostengo desde hace años, creo que estará dispuesta a transformarse en Nerón e incendiar Roma antes que someterse a la reglas de la democracia. Si Ud., lector, no me cree, simplemente cierre los ojos y trate de pensar en una foto en la cual se vea a doña Cristina entregándole banda y bastón a un sucesor que no sea del mismo palo. En cualquier escenario, el desastre que dejará cuando, finalmente, sea desalojada del poder –se mida en términos económicos o sociales- exigirá de quien se siente en el sillón de Rivadavia y en la ciudadanía toda un verdadero esfuerzo de imaginación y de coraje, de seriedad y de sacrificio.

Nada de eso es imposible, salvo que los argentinos insistamos en preferir este falso progresismo que tanto nos ha costado en materia de educación, de desarrollo, de empleo, de producción, de inseguridad, de descontrol gubernamental y hasta de secuestros de naves. Para readmitirnos en su seno, el mundo entero nos exigirá comportarnos como si fuéramos gente civilizada, capaz de respetar las normas y ser esclavos sólo de las leyes y de la palabra empeñada. Si, en lugar de buena educación o adecuado sistema de salud, de una infraestructura adecuada, de viviendas dignas o del autoabastecimiento energético, seguimos optando por irracionales subsidios, Fútbol para Todos, Aerolíneas Argentinas o la confiscación de YPF, si continuamos sin respetar contrato alguno o sentencia desfavorable, si continuamos tolerando que se barra con las instituciones, nuestro futuro será la nada, vestida de disolución nacional.    

Bs.As., 9 Dic 12

LA VIRGEN MARÍA, SÍMBOLO Y VICTIMA DE UNA OFENSA.



Por Monseñor HECTOR AGUER (*)

A fines del siglo VII comenzó a celebrarse en Oriente la fiesta de la Concepción de María, que se extendió luego, a través de la Italia meridional, a Inglaterra, Francia y otros países occidentales.
Entonces, la antigua creencia en la santidad original de la Madre de Dios se planteó como problema teológico, con las discusiones correspondientes.
Se fue explicitando así lo que se contenía de un modo implícito en la fe eclesial y en las afirmaciones de los Santos Padres.
Como en otros casos, la celebración litúrgica, la fiesta cristiana y la devoción del pueblo fiel, determinaron el desarrollo doctrinal y precedieron a la definición dogmática.
Se cumplió el principio según el cual la regla de la oración, es decir, el modo como la Iglesia expresa su fe en el culto litúrgico, determina lo que se debe creer, es una fuente principal de la formulación de las verdades cristianas por el magisterio de papas y concilios. Desde principios del siglo XVIII aquella fiesta se celebra en toda la Iglesia, y en 1854 el beato Pío IX, siguiendo la huella de sus predecesores y después de consultar al episcopado universal, proclamó solemnemente que la Inmaculada Concepción de María es una verdad revelada por Dios que todos los católicos debemos creer.
Pero ¿qué significa exactamente Inmaculada Concepción de María?
Esta doctrina no se refiere al modo como María concibió a su Hijo -a saber, virginalmente- sino a la situación original de ella misma; afirma que desde el primer instante de su existencia personal ella fue la “llena de gracia”, preservada del contagio del pecado y de las confusiones y estragos que son su ineluctable consecuencia.
El saludo tradicional, español y criollo, lo dice sencillamente: “Ave María purísima - sin pecado concebida”.
Algunos Padres de la Iglesia la reconocían hecha de barro puro e inmaculado, señalada a la vez como hija de Adán y distinta de todos, dotada con el don de la primera creación de parte de Dios.
Si queremos hablar con propiedad, no se trata de la primera sino de la nueva creación; la primera creación quedó atrás para siempre, como lo manifiesta plásticamente la imagen del paraíso clausurado.
En María se anticipa, como don gratuito del amor de Dios, la nueva humanidad creada por la redención de Cristo, que es superación del pecado. Todo en ella es gracia, regalo absoluto; fue colmada por un acto de elección divina antes de poder hacer ella un acto meritorio. Es una realidad ontológica, del orden del ser, previa a la virtud moral; conviene subrayar que la calificación de “purísima” o de “inmaculada”, no proclama en primer lugar la virginidad perpetua de la Madre de Dios, sino el fruto acabado de la redención obrada por Cristo, una madurez de la existencia que no depende de la experiencia del mal sino que se identifica con la total inocencia, una realización plena que cabe, milagrosamente, en la más perfecta sencillez.
El privilegio de la Inmaculada no la aleja de nosotros, más bien a nosotros nos acerca a ella; es un signo esperanzador que nos invita a tender hacia nuestro fin desde la fuente de nuestro origen bautismal, desde nuestra condición cristiana.
Representa una imagen de lo que podemos llegar a ser, no en virtud de una presunta bondad natural, como la que postulaba el optimismo naturalista de Rousseau, sino por la gracia de la redención que libera del pecado, del original que es un hábito de la naturaleza caída, y de los personales en los que se emperra nuestra alma llena de pasiones, nuestra libertad desordenada. En un escrito breve y extraño del Nuevo Testamento, la Carta de San Judas, se dice que Dios nuestro Salvador puede preservarnos de toda caída y hacernos comparecer sin mancha y con alegría en la presencia de su gloria.
Esa esperanza nuestra se alza en el estandarte de la Inmaculada.

UN ATENTADO
El recuerdo de esta fiesta del 8 de diciembre, tan entrañable para los católicos, me brinda la oportunidad de publicar mi repudio al atentado que se perpetró en el Teatro Argentino durante la representación de “Pepita Jiménez”, la ópera de Isaac Albéniz.
Con toda razón lo llamo atentado, porque fue una agresión, una ofensa contra la religión católica y expresamente contra la Virgen María.
Una crónica complaciente admitiría a lo sumo que la puesta en escena incluyó momentos fuertes, audaces, provocativos.
Digamos claramente que se trató de un hecho abusivo, no autorizado por la novela de Juan Valera ni por la versión musical de Albéniz, debido únicamente al resentimiento anticatólico del director de escena.
Para conocimiento del lector que no fue atraído por ese título menor del repertorio lírico, explico que, entre otras felonías, se exhibió durante casi veinte minutos a una mujer desnuda que representaba a la Virgen María.
Alguien pensará que no se debe cohibir la libre expresión artística, o que estoy propiciando aplicar alguna forma de censura.
Me pregunto qué hubiera sucedido, por ejemplo, si la obra representada hubiera incluido una burla o injuria contra la fe judía o alguno de sus signos religiosos más caros.
Se me ocurre que, en rigor, nadie se hubiera atrevido a tanto, y que en todo caso la comunidad judía habría protestado airadamente con justa causa, y yo la habría acompañado en la protesta.
Quizá habría actuado de oficio la sucursal bonaerense del INADI.
Pero en la Argentina de hoy sólo está permitido discriminar a los católicos y se puede blasfemar impunemente.
Las autoridades responsables del desafuero le deben una disculpa a la Iglesia Católica, y con ella el compromiso de que no volverá a ocurrir algo semejante.
Está en juego el derecho que nos asiste de no ver insultada nuestra fe, y mucho menos -si cabe- por una institución oficial de la provincia.
Que conste públicamente mi queja. Por el honor de la Inmaculada.
(*) Arzobispo de La Plata
Nota publicada por el diario El Día de La Plata

CÁTEDRA DE DERECHO- CUENTO



Una mañana cuando nuestro nuevo profesor de "Introducción al Derecho" entró en la clase lo primero que hizo fue preguntarle el nombre a un alumno que estaba sentado en la primera fila:
- ¿Cómo te llamas?
- Me llamo Juan, señor.
- ¡Vete de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más! - gritó el desagradable profesor.
Juan estaba desconcertado. Cuando reaccionó se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la clase. Todos estábamos asustados e indignados pero nadie dijo nada.
- Está bien. ¡Ahora sí! ¿Para qué sirven las leyes?...
Seguíamos asustados pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta:
- "Para que haya un orden en nuestra sociedad"
- "¡No!" contestaba el profesor
- "Para cumplirlas"
- "¡No!"
- "Para que la gente mala pague por sus actos"
- "¡¡No!! ¿Pero es que nadie sabrá responder esta pregunta?!"...
- "Para que haya justicia" -dijo tímidamente una chica.
- "¡Por fin! Eso es... para que haya justicia. Y ahora ¿para qué sirve la justicia?"
Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera. Sin embargo, seguíamos respondiendo:
- "Para salvaguardar los derechos humanos"
- "Bien, ¿qué más?", decía el profesor.
- "Para discriminar lo que está bien de lo que está mal"...
- ¡Sigan!...
- "Para premiar a quien hace el bien.
- "Ok, no está mal pero... respondan a esta pregunta: ¿actué correctamente al expulsar de la clase a Juan?...
Todos nos quedamos callados, nadie respondía.
- Quiero una respuesta decidida y unánime.
- ¡¡No!!- dijimos todos a la vez.
- ¿Podría decirse que cometí una injusticia?
- ¡Sí!
- ¿Por qué nadie hizo nada al respecto? ¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica? Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una injusticia. Todos. ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más! Vete a buscar a Juan- dijo mirándome fijamente.
Aquel día recibí la lección más práctica de mi clase de Derecho.
Cuando no defendemos nuestros derechos perdemos la dignidad, y la dignidad no se negocia.
Muy apropiado a estos tiempos, donde al parecer estamos perdiendo la dignidad…

EL 12 DE DICIEMBRE HABRÁ UNA JORNADA DE PROTESTA BONAERENSE DE UPCN



La jornada de protesta se llevará a cabo por "incumplimientos de las actas de paritarias por parte del gobierno provincial" y afectará a todos los ámbitos dela administración pública.
UPCN confirmó que el próximo 12 de diciembre de 2012 realizará una jornada de protesta en todo el territorio provincial bonaerense. Según manifestaron desde el gremio, es "en reclamo del incumplimiento de algunos acuerdos paritarios con el gobierno provincial".
En este sentido, Alberto Maguid sostuvo que "hay un incumplimiento de las actas de paritarias por parte del gobierno provincial. No cumplieron con lo que hemos resuelto sobre las subrogancias, no cumplieron la cobertura inmediata de cargos vacantes, entre otras cosas. También vamos a anticipar el reclamo salarial del año que viene".
En el mismo sentido, el dirigente gremial señaló que "los acuerdos que se logran en la comisión paritaria central no pueden ser postergados o dormir en la mesita de luz. El gobierno tiene que cumplir. Vamos a dar una primera señal de lo que estamos dispuestos a hacer".