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jueves, 18 de abril de 2013

EL GOBIERNO NO ESCUCHA EL MENSAJE DEL CACEROLAZO


Por Emilio Nazar Kasbo
Un mega cacerolazo convocado por las redes sociales, que a escala nacional ha sido mucho más efectivo y numeroso que el desarrollado el 8 de noviembre de 2012, no llega a conmover los oídos oficialistas.
La población ha sido desbordada por la basura del sistema partidocrático y mediático que cual germen virósico destruye la vida social.
En el medio de la indignación nacional, los candidatos a ocupar asientos electivos pretenden sacar partido de un gran acto espontáneo al cual en nada han colaborado. Escuchar a un Fernando "Pino" Solanas, a una Victoria Donda tan pu... ¿pundonorosa? haciendo gala de ser hija de desaparecidos para dar rienda suelta a sus propias fantasías personales, o a una Elisa Carrió que pretende ser opositora del mismo sistema al que ella alimenta. Todo en un panorama lamentable, ya que merecerían haber sido también objeto del cacerolazo.
Mientras tanto, la Presidente Cristina Wilhelm vive en su "Cristilandia", en el "País de las Maravillas", donde todo es "éxito", "victoria", "triunfo", teniendo como modelo a Ernesto "Che" Guevara... quien murió asesinado tras ser entregado por el mismísimo Fidel Castro.
¿Quién es el encargado del País en medio del cacerolazo? ¿El Amado Boudou, la Rokjés de Alperovich? Debieran haber renunciado ¿Dónde está la "Cris"padora de nervios? En Perú, desde donde debería haber renunciado.
Ninguno de los tres mencionados es apto para gobernar. Tampoco los sucesores por la vía sucesoria legislativa. Queda la vía administrativa: las Jerarquías de orden Militar, y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. ¿Qué podrían hacer estos, en su caso? Nada, porque carecen de inteligencia suficiente para superar la crisis que se ha planteado. Hay una gran ausencia de liderazgo, mientras que el oficialismo se cree muy "carismático" porque campea en un terreno desocupado.
El kirchnerismo ya está acostumbrándose a reaccionar ante este tipo de manifestaciones: se hace una declaración ridícula, se genera una nueva noticia, se continúa con el embate contra las instituciones, y espera que la noticia se disuelva en el tiempo, mientras sigue el gobierno con sus propósitos.
El gobierno no escucha a la población. Se cayó el mito de que hay un 54% de consenso con el gobierno, y con él el rostro de alegría de la Presidente. Sentada en su domicilio de Santa Cruz sobre la bóveda bancaria repleta de Euros, se siente "feliz" en medio de los chupamedias obsecuentes que la rodean, entre los cuales indudablemente hay personas que quieren el dinero sobre el que se encuentra sentada. Mañana, sus "fieles" admiradores que son sus mismos testaferros, la señalarán como la responsable de todos los males del país, los verdaderos y los imaginarios, y acabará con un previsible destino a manos de sus "amigos" que públicamente la alaban pero que la critican en la intimidad.
El país continuará su triste camino. La gente salió a la calle, pero nada cambió, ni cambiará, porque el rumbo seguirá siendo el mismo. El país entero empieza a arder en llamas anímicas, pero la Presidente mira para otro lado. Mañana, en TV, el programa oficialista "6,7,8" saldrá a desinformar, a vender una visión oficialista del cacerolazo... un programa que tal vez sea visto exclusivamente por la mamá de los conductores y por un pequeño nucleo de amigos del poder... y nada más.
Pero también seguirá mintiendo el Grupo Clarín, al servicio de poderes internacionales. Y también seguirá mintiendo la oposición.
De este problema nacional, sólo se sale con organización. Sólo que el individualismo y el modernismo consecuente que se ha arraigado en la conducta de la ciudadanía argentina, se convierten en el principal obstáculo al resurgimiento nacional, mucho más que la ausencia de liderazgo, pues aunque tal liderazgo existiera resultaría ineficaz debido a la indiferencia de aquellos mismos que reclaman tal liderazgo.
El cacerolazo ha sido pacífico. Oficialistas y opositores, deben renunciar todos. ¿lo harán?