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viernes, 18 de mayo de 2012

EL CAOS SOCIAL PROVOCADO, ¿ADONDE NOS LLEVA?

Cosme Beccar Varela contrapicada

Por el Dr. Cosme Beccar Varela

Buenos Aires, 18 de Mayo del año 2012 –1106

Esto va de mal en peor. Es evidente que la tiranía de la usurpadora Kirchner y sus cómplices ha resuelto provocar el caos social del cual resulta la desarticulación de la economía, la  consiguiente pérdida de trabajo y la desesperación de la gente que se ve atrapada entre la prepotencia de sindicalistas y piqueteros y la permisividad del gobierno que deja hacer a los factores del desorden, mientras se dedica a aplicar, despiadadamente, impuestos confiscatorios a los sufridos contribuyentes y a trabar la producción con diversas medidas arbitrarias, como el cierre de las importaciones y de ciertas exportaciones y a imprimir billetes rumbo a la hiperinflación.

Este caos social no es casual ni espontáneo, repito, sino provocado por la tiranía. Como decía en el número 970 del 20/5/2010 de este periódico, la homologación de la paritaria del gremio de la alimentación en el mes de Mayo del 2010 con un aumento salarial del 35,2 % marcó un piso más abajo del cual ningún gremio podría bajar.  Y en ese artículo decía que la homologación del Ministerio de Trabajo era el principio de una larga serie de reclamos salariales que si eran aceptados, produciría inflación y si eran negados, se atizaría el caos social.

La inflación existe, pero la maquillan con las mentiras del INDEC. Los reclamos salariales, en cambio, no se ocultan y están provocando el caos social porque algunas industrias y servicios no los pueden pagar y eso produce un enfrentamiento entre empleados y patrones que el gobierno no resuelve y como consecuencia tenemos huelgas, cortes de calles y agresiones.
Y, desde luego, sufrimiento del ciudadano común que no puede viajar, no encuentra ciertas artículos esenciales en los mercados, no puede sacarse la basura de encima, no encuentra combustibles en los surtidores (lo cual en el campo es una catástrofe ya que no se puede sembrar ni cosechar), no tiene electricidad y el que la tiene no sabe en qué momento ciertamente se la cortarán y no sabe por cuanto tiempo se quedará si ella, etc. etc. etc.

Al mismo tiempo, y siempre en la sádica tarea de crear el caos, los delincuentes a mano armada, roban, violan y matan todos los días varias personas y están armados hasta los dientes, mientras la población honesta es desarmada mediante amenazas, entre ellas el artículo 189 bis 3er. párrafo del Código Penal que impone una pena de prisión de 3 a 6 años por la simple tenencia de armas de guerra (un revolver 38 es un arma de guerra según la abusiva definición administrativa).

Lo increíble del caso es que esa es una ley penal en blanco ya que deja en manos del Poder Ejecutivo definir que es un "arma de guerra" y reglamentar cómo y cuando se deben registrar esas armas. ¡Un trámite burocrático no cumplido puede mandar al infeliz ciudadano a la cárcel por 6 años!

Entretanto, la tiranía marxista-peronista, corrupta hasta los tuétanos,  asegura a sus integrantes la total impunidad por delitos realmente graves y fabulosamente lucrativos.

Y los legisladores, que no cesan de agravar las penas que amenazan a los ciudadanos honestos por diversos delitos que no son tales (fiscales, aduaneros, etc),  mantiene una pena ridículamente leve para los funcionarios públicos que no cumplen con su deber de hacer cumplir las leyes esenciales para el orden público. El artículo 248 del Código Penal sanciona sólo con 1 mes a 2 años de prisión e inhabilitación especial por doble tiempo al que "no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento le incumbiere". O sea, ¡crear el caos rumbo al marxismo-leninismo es un delito menor, jamás acusado por alguien (excepto por “La botella al mar”), dicho sea de paso!

Es sabido que el caos social se debe a que los sindicalistas y los piqueteros violan la ley continuamente. Cada vez que cortan una calle cometen por lo menos 7 delitos en concurso real, a vista y paciencia de la Policía que está a las órdenes de la usurpadora presidencial y sus ministros. Y las huelgas en los servicios públicos y otras en violación de las leyes de conciliación obligatoria, pueden ser acusadas de sedición (art. 230 del Código Pena) con pena de 1 a 4 años de prisión, entre otros delitos que los fiscales deberían investigar. Para no mencionar el enriquecimiento ilícito de los dirigentes sindicales, algunos de los cuales (¿o todos?) son millonarios.

* * *
Lo que está pasando con los subterráneos de Buenos Aires es oprobioso. Desde el 3 de Marzo hasta el 17 de Mayo hubo trece paros generales de subterráneos en "horas pico", es decir, deliberadamente fijadas para perjudicar lo más posible al indefenso habitante que debe ir o volver de su trabajo.

1.300.000 personas que los usan diariamente son así dañadas gravemente por el capricho de los dirigentes de dos gremios rivales que se disputan la dictadura sindical en los subterráneos, el AGTSYP y la UTA, pero que en total agrupan apenas a 4.765 empleados ("La Nación", 16/5/2012, pág. 19). Sin embargo, los verdaderamente responsables del atropello insolente contra el derecho de 1.300.000 personas no son más de 40 y 50 "taitas" de los sindicatos mencionados.  

Ayer y anteayer viajar en Buenos Aires fue una tortura, mientras que los empleados de los subterráneos se dedicaban a rascarse sus abultados vientres y a reírse de sus víctimas.  Ahora amenazan con hacer lo mismo el Martes, Miércoles y Jueves 22, 23 y 242 de Mayo próximos.

Al mismo tiempo, hubo ayer 17 de Mayo cuatro cortes de rutas y calles que impidieron recoger la basura de la ciudad y obligaron a la gente a quedarse con las bolsas de residuos en sus casas o ver como se acumulaban en las veredas enfrente de ellas ("Clarín", 18/5/2012, pag. 44).

Los autores de esos cortes son los atorrantes más inesperados y con menos derecho que se pueda imaginar. Por ejemplo, los que trabaron el retiro de la basura en toda la ciudad eran no más de 50 "trabajadores informales que reciclan la basura" ("Clarin", 18/5/2012, pag. 44), es decir cartoneros o "free-lancers" del basural que quieren ser tomados como empleados efectivos.

A la inacción culpable del gobierno nacional se suma la de Macri, Intendente de Buenos Aires inútil para todo servicio, que a su total incapacidad suma su rapacidad fiscal, subiendo los impuestos en forma abusiva y demostrando en todos sus actos y omisiones que lo único que le interesa es su carrera personal y no la ciudad que finge gobernar. El drama de los habitantes de Buenos Aires no le inspira ninguna medida política de emergencia y después de firmar imprudentemente un acuerdo con el kirchnerismo aceptando hacerse cargo de los subterráneos, se desdijo, sin reparar en nada la confusión que está contribuyendo a crear por su cobardía.      

¿Es, o no es esto el caos organizado y consentido por el gobierno que debería hacerlo cesar? Si me dice que no, deje de leer este artículo porque Ud. carece de los criterios básicos para juzgar lo que es una sociedad organizada y lo que es una Autoridad que cumple con su deber de hacer respetar el orden civilizado.

El 16 y el 17 de Mayo fui una de las víctimas del caos que se creó en toda la ciudad de Buenos Aires por la huelga de los subterráneos y los diversos "cortes" mencionados. La incomodidad personal me molestó mucho menos que la pena que me daba ver las colas de más de 100 metros para tomar un colectivo. ¡Quién sabe a qué hora llegaría esa gente a su casa, mientras los empleados de los subterráneos tomaban mate en las suyas, muertos de risa y gozando de la más completa impunidad!

Demasiada paciencia tenían esos sufridos viajeros. Y ese exceso de paciencia es un síntoma de la resignación servil en que está cayendo el pueblo argentino, o sea, del éxito que está obteniendo la tiranía marxista-peronista del kirchnerismo para demoler el antiguo orden e implantar el Estado marxista-leninista.

* * *

Se me ocurría pensar, habiendo tantos sindicatos de tantas cosas, ¿por qué no se forma un "sindicato" de todos las víctimas de los sindicalistas corruptos y prepotentes que se llame, por ejemplo, "Sindicato de Personas Comunes para Liberarse de la Prepotencia Sindical (SPCLPS)". Un sindicato "rompehuelgas", organizado, que supla la vil complicidad del gobierno con los caóticos y que impida la disolución social.
Es claro que enseguida descarté la idea porque si no se consigue ni siquiera formar un movimiento ciudadano de resistencia a la tiranía usurpadora, como lo ordena el art. 36 de la Constitución (versión 1994), cosa que resolvería el caos social y conseguiría muchas otras cosas, entre ellas, desalojar al kirchnerismo y a su corte de corruptos e ineptos de la "dirigencia" oficialista y pseudo-opositora, ¿cómo creer que esos mansos corderos que hacen cola cuando les niegan el transporte normal serán capaces de crear el "sindicato-rompehuelgas"?
¿Qué pasó con la Argentina que derrotó a los ingleses en 1806 y en 1807? ¿Hemos decaído tanto como para aceptar sumisamente ser esclavos de una banda de usurpadores de baja estofa? ¿Donde están los descendientes de aquellos héroes? Yo se lo digo: están divirtiéndose todo lo que pueden en la cubierta del "Titanic". Si vieran a la pobre gente que sufre en el anonimato las arbitrariedades de la prepotencia oficializada, sin que haya cabezas que la organice para su defensa, debería caérseles la cara de vergüenza. Pero esa, hace rato que la han perdido.

Cosme Beccar Varela

E-mail: correo@labotellaalmar.com

LOS QUE CREEN QUE HAN GANADO


Por Mons. Richard Williamson
Obispo de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X
LA TRAMA OCULTA DE LOS PENSADORES Y TEOLOGOS QUE DIERON SUSTENTO DOCTRINAL A LA "NUEVA TEOLOGIA" TRIUNFANTE DESDE EL CONCILIO VATICANO II
MAURICE BLONDEL, HENRI DE LUBAC, KARL RANHER: FUNDADORES DE LA "NUEVA TEOLOGIA"


Una serie excelente de artículos ha aparecido en una prestigiosa publicación italiana que tiene la virtud de adentrarnos en lo que podríamos llamar la "sala de máquinas" de la apostasía que destruye a la Iglesia.

¿Por qué hablarnos de una "sala de máquinas" de la apostasía? Al igual que en los grandes transatlánticos de principios de siglo, donde se encontraban miles de personas, con una gran actividad a bordo, -aunque de hecho los que hacían avanzar esa inmensa mole se encontraban abajo, en la gran sala de máquinas, formando un grupo relativamente reducido-, lo mismo ocurre en la gran nave de la Iglesia católica, que alberga a millones de bautizados, de muy diversas categorías, y que actualmente se encuentran totalmente desorientados, debido sobre todo a las artimañas llevadas a cabo en los interiores de esta nave por un grupo nada numeroso que ha trabajado al abrigo de miradas indiscretas.
¿Que es lo que produce el avance de la Iglesia católica? La Fe católica. ¿Y que es lo que desorienta a las almas y destruye la Fe católica? La herejía. En los trabajos de la publicación italiana citados al principio se nos habla de seis autores que son en realidad los creadores de esta herejía sutil que es el neomodernismo.

El primero de estos seis neomodernistas es un filósofo francés que nació en 1891 y murió en 1949, no siendo su nombre muy conocido fuera de determinados ambientes. Y sin embargo sin él no hubiera sido posible la celebración del Vaticano II. Se trata de Maurice Blondel. ¿Cómo es posible que la filosofía tenga tanta importancia, cuando cualquier persona dotada con un poco de sentido común sabe que, en realidad "no tiene sentido"? La respuesta es que la filosofía es un mecanismo por el cual el espíritu humano capta la realidad natural, y como todo hombre, aunque sólo sea para subsistir, tiene necesidad de estar unido a la realidad de una forma u otra, de la misma manera, tenga o no conciencia de ello, tiene que recurrir a la filosofía. Como ya lo dijo en un tiempo lejano Aristóteles, incluso en el caso de que rechacemos la filosofía, tendremos necesidad de ella para justificar este rechazo. Por ejemplo, si un hombre decide guiarse única y exclusivamente por su sensibilidad, no puede negarse que en este caso es su razón la que claudica, y así sucesivamente. Este acto de la razón, dirigiendo o no su existencia, es lo que constituye de forma explícita o implícita, consciente o inconsciente, su filosofía.

Desde hace varios siglos, el hombre moderno es cada vez más reacio a la realidad, al ser ésta dirigida por Dios y tener su origen en Dios. El hombre moderno prefiere habitar en un mundo imaginario, mundo del que sería creador y señor. Esta es la razón por la cual la filosofía moderna no tiende a captar la realidad, sino que lo que desea es expresar de cien maneras diferentes su rechazo de la realidad. Y a esto se debe que la filosofía haya adquirido tan mala fama, con razón, y como consecuencia, cualquier persona dotada con un mínimo de sentido común será mejor si se deja guiar por él.

Sin embargo la Iglesia Católica reconoce la existencia de Dios, lo adora y ama esa realidad suya que es la Creación ("hermano sol, hermana luna"), y desde hace siglos y siglos manifiesta su sumisión a esta única realidad mediante una única filosofía, como es natural, que ha demostrado su valía en todo momento y que se la conoce sobre todo con el nombre de "tomismo", en referencia clara a Santo Tomás de Aquino. Si todos los hombres quisieran someterse a la realidad, seria tenida en gran consideración la filosofía, en lugar del desprecio que se le profesa hoy en día, y así todos los hombres serían, consciente o inconscientemente tomistas.

Por el contrario el mundo moderno, impregnado de las ideas liberales y revolucionarias, rechaza el tomismo por las mismas razones que rechaza la realidad. De esto se deriva que muchos intelectuales católicos deslumbrados en demasía por el mundo moderno, buscan por todos los medios liberarse de la filosofía y de la teología tomista de la Iglesia, buscan una justificación filosófica a su mundo imaginario. Esta es la base filosófica que Blondel aportó al Padre Henri de Lubac, S.J., creador de la "nueva teología" que es, por así decir, el substrato del Concilio Vaticano II.

La primera característica que se aprecia en la obra de Maurice Blondel es esa fragilidad dentro de su imprecisión manifiesta. Sus enemigos son incapaces de definir su tesis, mientras que sus amigos se niegan a hacerlo, y de esta manera, aunque es merecedor de las condenas de la Iglesia, logra evitarlas siempre. De una forma u otra, las grandes líneas de su pensamiento no ofrecían dudas a nadie.

Blondel parte del supuesto que hay que conquistar al hombre moderno. el cual no se siente atraído casi por la filosofía objetiva, lo que significa una filosofía en la que el sujeto se somete a un objeto real. Y de esta manera, con el pretexto de ponerse al alcance del hombre moderno subjetivista, Blondel se hunde en pleno subjetivismo. Y ya que el hombre moderno se asfixia, hay que asfixiarse juntamente con él.

Siendo pues "objetivo" el espíritu humano (hecho para un objeto exterior al hombre), mientras que el corazón humano es "subjetivo" la etapa si guiente, según el razonamiento de Blondel, será afirmar que la Fe católica no pasa del espíritu al corazón, sino que, al contrario, pasaría del corazón al espíritu. San Pablo nos enseña, y esta es la posición católica correcta, que la Fe procede de nuestro exterior ("¿Y cómo creerán en Aquel si no han oído hablar de El?" Rom. 10, 14-17) mientras que Blondel afima que la Fe surge de la experiencia íntima, posición claramente modernista: la Fe es lo que yo siento.

De todo esto deduce (tercera etapa) que lo sobrenatural es una necesidad, una exigencia intrínseca a la naturaleza humana, pues "nada puede entrar en el hombre que no salga de él y que no se corresponda de alguna forma con su necesidad de expansión", según los propios términos de Blondel. De esta manera el subjetivismo de Blondel mina los fundamentos objetivos de la Fe y lo mismo ocurre con su naturalismo, el cual subvierte todo el orden sobrenatural. Y así todo el orden de la Gracia que trasciende a la Naturaleza es reducido simplemente a ésta.

Cabe preguntarse -tras lo que se ha expuesto- qué queda del Catolicismo. Lo que es seguro es que la manera con que. Blondel planteaba lo sobrenatural influyó mucho en el Padre de Lubac, quien a su vez influyó también enormemente en el concilio Vaticano II a través de los Padres conciliares, de suerte que en los principales documentos de esta magna asamblea, como Nostra Aetate y Ad Gentes, el Concilio evitó cuidadosamente el uso de la palabra "sobrenatural". Tal vez solamente un pequeño número de personas lea a los filósofos y teólogos, pero este reducido numero suele estar casi siempre en primera fila.

Blondel llegará incluso a cambiar la definición de la verdad. Rechaza la fórmula clásica tan conocida: "adecuación del espíritu y de la realidad" por ser -según él- abstracta y quimérica (hay que saber que para él, como para la mayor parte de los modernistas, el espíritu es incapaz de captar la realidad), y de aquí que Blondel re-defina la verdad como "la verdadera adecuación del espíritu y de la vida'' definición que deja fluctuar la verdad es un perpetuo movimiento, sin determinar ni fijar nada. De esto se deriva una verdad cambiante, una Fe evolutiva y una "Tradición viva" en cuyo nombre se condena sin ambages la "Tradición inmovifsta" de Monseñor Lefebvre. ¡Ah!, la verdad evoluciona.

¿Se puede afirmar que Blondel actuaba de buena fe? El Padre de Tonquedec, célebre jesuita de entonces, no opinaba así, y presentaba como pruebas toda una serie, de razones que pueden ser consideradas como pitas definitivas en los escritos de cualquier modernista:
1) Blondel trae a colación textos de Santo Tomás de Aquino, forzándoles de tal forma para decir lo contrario de lo que en realidad expresan.
2) Una y otra vez, frente a las réplicas o críticas de sus adversarios, llenas de solidez argumental, se limita a negarlas de forma categórica y superficial.
3) Afirma que no ha sido comprendido.
4) Constantemente trata de explicar los puntos en los que su pensamiento es realmente ortodoxo, de tal manera que incluso hoy no sabemos con certeza el sentido preciso de sus escritos.

Sin embargo los lectores mas perspicaces advertirán fácilmente que ciertos "golpes de timón" en el pensamiento de Blondel son solamente una máscara, máscara que se quitará únicamente al estar en compañía de sus amigos. En 1932 el Padre de Lubac llegará a reprocharle que concede demasiada importancia a las críticas provenientes de voces católicas, mientras que Blondel le responde a vuelta de correo que “¡durante el tiempo en que reinaba un "extrinsecismo" intransigente (¡léase un respeto excesivo para la realidad exterior!) se hacia necesario progresar lenta y prudentemente para no ser objeto de las penas canónicas y de esta manera culminar la tarea afanosamente emprendida”. Todo esto quiere decir que Blondel sabía perfectamente lo que hacía, pues actuaba deliberadamente cuando engañaba a las autoridades de la Iglesia respecto al núcleo de su pensamiento, buscando con estas artes permanecer oficialmente dentro de la Iglesia para cambiarla así desde "el interior".

¡Pero qué "reformador" y qué "reforma"! Y sin embargo Blondel creía sinceramente que estaba realizando esta tarea de volver a mostrar un "cristianismo auténtico" El mundo moderno le agradeció a Blondel el bombardeo del edificio de una Iglesia que estaba anclada en el pasado. Cabe preguntarse si Blondel se felicitaba en realidad por esto o por el contrario sentía algún remordimiento. Sea lo que sea, nuestro filósofo consultó al Padre de Lubac para preguntarse si sus tesis no habrían ido demasiado lejos, a lo que el sacerdote respondió al pensador seglar: no se deje llevar por esas timideces, su pensamiento es justa y espontáneamente católico. ¡Cuán grave es la responsabilidad del sacerdote!

El Padre de Lubac nace en los albores de nuestro siglo. Su fallecimiento se produjo hace solamente dos años. Cuando era estudiante en Jersey, allá por los años veinte, se sintió atraído por Blondel y por otros autores cuya doctrina ofrecía serias sospechas, respecto a los cuales ciertos jesuitas "indulgentes" permitían más o menos la lectura de sus, obras. Y aunque parezca mentira, todo esto ocurría cuando habían pasado quince años escasos de haber prohibido severamente San Pío X la enseñanza de los pensadores modernos y después de la imposición de Santo Tomás de Aquino en los Seminarios y casas de formación religiosa. Por otra parte, si el Señor había permitido que por la intercesión de San Pío X se efectuasen milagros. signos de la santidad de este Papa y de las bendiciones divinas derramadas sobre su augusta persona, es una triste verdad también que para muchos intelectuales jesuitas el Papa Santo no era nada más que un Papa con aires de párroco de corte integrista. En cuanto a los milagros, su opinión es que eran buenos para los campesinos italianos... El mundo moderno esta infectado de estas ideas perversas que penetran con facilidad estremecedora en el espíritu de la gente. ¡Qué gracia tan inmensa poder valorar a Santo Tomás de Aquino en su justa medida!

Tanto el Padre de Lubac como sus compañeros, desilusionados al no encontrar en Santo Tomás de Aquino una base filosófica en armonía con su fe modernista, buscaron este apoyo en los escritos de Maurice Blondel. De Lubac admiraba incluso a ciertos autores porque no contaban con la aprobación de Roma. No obstante, le habían enseñado que respecto a Roma había que mantenerse en una actitud externa de sumisión. Al igual que Blondel, de Lubac encubrió su doctrina hábilmente, de tal forma que Pío XII escribió en los años cincuenta que esta doctrina encubierta era el signo que distinguía a los "nuevos teólogos". Esto puede explicar la impresión que se llevaron los católicos cuando se apercibieron que los habían convertido en modernistas tras el Vaticano II.

Si Blondel abandonó la filosofía escolástica, de Lubac abandonó también la teología tradicional. En 1932 de Lubac se dirigía a Blondel para decirle que su obra filosófica había abierto el camino a una nueva teología de lo sobrenatural. Nuestra Santa Madre la Iglesia nos enseña que el orden sobrenatural de la Gracia es precisamente, como indica el término, un don gratuito, puro don de Dios. La naturaleza es capaz de recibir la Gracia, pero nunca puede exigir este don sobrenatural que es de otro orden, infinitamente superior, don que Dios concede como quiere e independientemente de la naturaleza que lo recibe. Por el contrario en la "nueva teología" de Blondel y del Padre de Lubac lo sobrenatural es una exigencia, una perfección necesaria de la naturaleza, y sin esto, se encontraría frustrada en sus aspiraciones esenciales. Dicho de otra forma, lo sobrenatural es necesario a la naturaleza y sin este elemento se encontraría inacabada e incompleta. Aun más, lo sobrenatural no es un don gratuito, es algo exigido por la naturaleza. El orden sobrenatural no es ya sobrenatural, sino... natural. Se inscribe en los límites de la naturaleza.

Aquí esta el meollo de la "nueva teología": el hombre, sencillamente por ser hombre, esta en el camino de la salvación. En esta idea se inserta la tesis de Karl Rahner: "los cristianos anónimos". es decir todos aquellos hombres que son cristianos sin saberlo, incluso sin haber sido bautizados. No es difícil deducir que tal postura conduce al indiferentismo: ¿qué importa la religión que se profese?. Y un paso más y nos encontramos con el ecumenismo. Llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿qué necesidad tenemos de la Iglesia católica para salvamos?... ¡ah, el Vaticano IE.

Blondel y de Lubac eran conscientes de que su “nueva teología”, y de forma especial su teología de lo sobrenatural, se enfrentaba al Magisterio de la Iglesia Católica, pero uno y otro afirmaban que eran ellos los que profesaban el "cristianismo auténtico" (Blondel) la "Tradición más auténtica" (Blondel) los que "habían dado vida a la antigua doctrina" (De Lubac). En 1946, el Padre Garrigou-Lagrange, dominico y tomista de gran altura publicó un artículo en el que analizaba profundamente la nueva teología, mostrando que en realidad no era nada más que una nueva versión de las tesis modernistas. El Padre de Lubac respondió al dominico Garrigou-Lagrange con una serie de insultos, mofándose de la visión simplista de Garrigou-Lagrange en cuanto al absoluto de la verdad. De Lubac acusó a los tomístas de una ignorancia notoria de la Tradición católica. Y cuando en 1951 Su Santidad Pío XII lanzó el grito de alarma contra la "nueva teología" en su Encíclica Humani Generis, de Lubac descalificó el escrito pontificio diciendo que era "muy unilateral... sin haber nada en él que me haya llamado la atención".

Blondel murió en 1949 pero Henri de Lubac vivió mucho tiempo más llegando a ver el triunfo de su “nueva teología” en el Concilio Vaticano II y en los años posteriores. A pesar de todo todavía quedaba en el Padre de Lubac el suficiente sentido católico para reconocer, siendo él no obstante quien había dado a luz la teología del Vaticano II, que las consecuencias de este Concilio habían sido un desastre para la Iglesia. Al final de sus días en un trabajo ya tardío, hizo su "examen de conciencia". En él se puede leer: "Esta época esta sujeta igualmente a las desviaciones, tropiezos, ilusiones y asaltos del espíritu del mal (...) Tal vez hubiese sido mejor concentrar mi trabajo sobre lo que es esencial en la Fe .y en la vida cristiana. Desde hace siete u ocho años me paraliza el miedo de enfrentarme, de forma concreta, con los problemas esenciales de hoy que se encuentran al rojo vivo. ¿Qué es esto, debilidad o sabiduría? ¿Tengo o no tengo razón? ¿No estaré acabando, a pesar mío, en el clan integrista que tanto me horroriza?" De esta forma de Lubac acabó su vida como la había empezado, causándole horror los defensores de la enseñanza integral y completa de la Iglesia, con la única diferencia que al principio de su carrera se alegró sólo con pensar que podía destruir el trabajo de los defensores de la Fe, mientras que al final de sus días por el contrarío, llevada a cabo la obra de destrucción, tuvo un mínimo de decencia al derramar algunas lágrimas (pocas lágrimas) sobre las ruinas que aparecían ante él...

El mejor comentario que pueda hacerse de esta trayectoria lo podemos encontrar en el secreto de Nuestra Señora de la Salette: “Los demonios (...) salidos del infierno (...) acabarán poco a poco con la Fe, incluso entre los consagrados a Dios. Les cegarán de tal manera que, de no tener una gracia especial, se apoderarán de todos ellos estos espíritus infernales. Varias instituciones religiosas perderán totalmente la Fe y llevarán a la perdición a muchas almas. Los malos libros llenarán la tierra y los demonios extenderán por todas partes una relajación total en lo que respecta al servicio de Dios...” San Pablo lo expresa con más brevedad: “En los últimos días (...) los hombres serán desleales, obstinados, orgullosos, amigos de lo carnal más que de Dios, guardando lo externo de la piedad pero sin tenerla realmente”. 2 (II Tim 3, 4-5).
URS VON BALTHASAR Y LA "MÍSTICA" ADRIANA VON SPEYR
Otro nombre importante dentro de esta historia es el Padre Hans Urs von Balthasar, muerto en 1988 cuando le faltaba muy poco para ser elevado al rango de Cardenal. Formado, como el Padre de Lubac, en la Compañía de Jesús de la que se desligó en los años cuarenta poco antes de su profesión solemne, este famoso jesuita experimentaba, a semejanza de Herir de Lubac, un rechazo total respecto de la teología escolástica junto a un deseo vehemente cíe hacer desaparecer sus fundamentos mismos. De él transcribimos lo siguiente: "Todos mis estudios hechos en la Compañía de Jesús fueron una encarnizada lucha con la desolación que impregnaba la teología, con lo que los hombres habían hecho de la gloria de la Revelación. Me era imposible soportar esta figura falsa de la Palabra de Dios y me hubiera gustado liarme a golpes a diestro y siniestro con la furia de un Sansón, y con su fuerza derribar el templo para quedar enterrado en sus ruinas... No hablaba yo a nadie de estas cosas. Przywara lo comprendía todo, incluso sin palabras, situándome en el "apocalipsis" con esa fuerza demoledora cuyo fin era dar la vuelta a su mundo mediante la violencia, para reconstruirlo después a partir de sus cimientos, sin que importase para nada cual sería el precio".

Profesaba un gran amor a la literatura y a la música, y así al final de sus estudios de Filosofía y Teología von Balthasar escribía: "Comprendí la gran ayuda que para la concepción de mi teología debía aportarme el conocimiento de Goethe, Hölderlin, Nietzsche, Holfmannsthal y sobre todo de los Padres de la Iglesia en cuyo conocimiento me había iniciado de Lubac (...). El mensaje de Goethe debía ser aplicado al fenómeno de Jesús y a la convergencia de las teologías neotestamentarias". El "fenómeno" de Jesús... ¡que expresión! Habría que preguntarse si von Balthasar guardaba la Fe católica. Pero, en verdad. ¿era necesario colocar a Nuestro Señor junto a los autores modernos y examinarle a través de ellos?

En 1936 von Balthasar es ordenado sacerdote y poco más tarde desarrolla su actividad en Bale (Suiza) en donde conoce al pensador protestante Karl Barth, cuyo "cristocentrismo radical" ejerció una influencia decisiva sobre el jesuita. Situando a Nuestro Señor Jesucristo, más bien que a la Iglesia Católica, en el corazón de la unidad de los cristianos, von Balthasar consigue algunos adeptos a su fe un tanto sospechosa, entre los cuales se encuentra una mujer llamada Adriana von Speyr, con la que permanecerá en "simbiosis teológica y psicológica" hasta el fin de su vida. Bajo la dirección espiritual de von Balthasar. Adriana comienza una larga historia de visiones místicas. Para darlas a conocer, nuestro jesuita funda una editorial, y como sus superiores no veían claro en este asunto "místico" de Adriana. von Balthasar deja la Compañía de Jesús. Para vivir se aloja en la casa del (segundo) marido de Adriana von Speyr, hasta que en 1960 las fuerzas modernistas del cercano Concilio le ganan para su causa dentro de la febril preparación del Vaticano II.

En cuanto a las “experiencias místicas” o “carismas” de Adriana von Speyr, le hubiera bastado a Urs von Balthasar aplicar los criterios que la Iglesia pone en juego en tales casos, con el fin de rechazarlos como contrarios a la Fe y a las costumbres católicas. Pero en lugar de poner a prueba el "misticismo" de Adriana a la luz del dogma católico, prefirió revisar el catolicismo siguiendo los criterios de Adriana. Veamos a continuación dos ejemplos que ejercieron una enorme influencia -la influencia de Adriana- sore la Iglesia conciliar:
1) su "teología de la sexualidad" y
2) su concepción ecuménica de la Iglesia.
En lo que respecta al primer apartado, Adriana afirmaba que el "cielo le había revelado" la necesidad de "replantearse" el "valor positivo" de la "corporeidad" o del cuerpo humano. Y así podemos leer en su Diario que "las fórmulas que establecen la necesidad de mantenerse apartados uno del otro, sin verse, están -en lo concerniente a la esfera de lo corporal- fuera de lugar". ¡Como si el pecado original ya no existiera! Esta mujer llegó a expresar su colaboración con van Balthasar en términos realmente crudos, abriendo camino a la exaltación de la "corporeidad" y estableciendo la fórmula de "integración afectiva", que consiguió desbaratar millares de vocaciones. Tampoco von Balthasar admitía que en la religión del Verbo Encarnado pueda verse disminuida la significación del cuerpo del varón y de la mujer, y quería volver a situar el amor erótico en el centro de la teología.

Para salir en defensa de las novedades increíbles contenidas en la obra de Adriana von Speyr, nuestro teólogo afirma que "la teología actual no puede comprender -al menos por el momento- las formulaciones encerradas en las "visiones" de Adriana. ¡Aunque en realidad la teología católica esta perfectamente capacitada para comprenderlas!". De tales escritos, propios de la naturaleza desprovista del concurso de la Gracia, son sus autores, según nos dice la Sagrada Escritura, "hombres impíos que se dejan llevar de sus delirios, manchan su carne, menosprecian la autoridad y blasfeman de las dignidades (...) Estos son los que fomentan las discordias; hombres animales, sin espíritu". (Ep. de S. Judas. 8 y 19).

De hecho Adriana y von Balthasar se separan de la Iglesia Católica, aunque ocultan su desviación inventando un nuevo concepto -al invertir los términos- para definir a la verdadera Iglesia que en adelante denominarán "la católica", (la católica Iglesia). Y aquí está su otro error, de consecuencias funestas: el ecumenismo.

Adriana afirma que en el transcurso de una visión, en la que se le apareció la Madre de Dios, formuló con María un acto de consagración, tras el cual la Virgen le puso durante una fracción de segundo al niño (el de Adriana y Urs von Balthasar) en los brazos, "pero no era solamente un niño, era la Una Sancta en miniatura, pudiendo ver yo misma la unidad reinante en nuestra obra emprendida que es un trabajar en Dios para la católica", (la nueva Iglesia). Adriana es una ¿convertida? del Protestantismo que no ve en el Catolicismo limitación confesional alguna. Solamente asistía a Misa en Navidad y en Pascua. Este concepto del Catolicismo se lo transmitió a von Balthasar, autor de las siguientes palabras: "En contraposición a la teología escolástica, la dimensión de la realidad católica es vasta como el mundo".

A pesar de todo esto von Balthasar critica con aspereza a Karl Rahner por su complejo "antirromano" y se opone a esa "tendencia que trata de liquidar" a los católicos posconciliares. ¿Cómo se pueden explicar estas contradicciones?

La respuesta es la influencia filosófica del alemán Hegel, y así entramos en el dominio de la Filosofía. Según la lógica hegeliana, los conceptos opuestos (por ejemplo el día y la noche, el círculo y el cuadrado) no solamente no se excluyen sino que se completan, y del conflicto que resulta entre estos conceptos opuestos ("tesis" y "antítesis") nace la "síntesis" que les une. Para von Balthasar, heredero de Adriana van Speyr, las diversas iglesias, religiones e incluso los diferentes ateísmos se completan en un proceso cuya meta es la superIglesia universal, la denominada por él "la católica", proceso que nos conduce -según él- a la verdadera Iglesia de Cristo, Iglesia en la que tiene cabida todo por más opuesto que sea, sin limitación alguna. Esta super-Iglesia ecuménica tomará cuerpo en un futuro en una síntesis total, trascendiendo a la Iglesia actual, debiendo esta última desligarse de todas sus ataduras para entrar en leal competición con los demás "sistemas" sin excluir siquiera a los cristianos anónimos, esos cristianos que ignoran que lo son, sin señal alguna que los distinga.

El ecumenismo hegeliano tuvo un papel importantísimo en Asís, en 1986, cuando el Papa Juan Pablo II no dejaba de decir que su deseo no era un movimiento sincretista, sino que al contrarío animaba a todos -por supuesto también a los católicos- a conservar la propia religión, Y es que en pura lógica hegeliana. para que haya una verdadera síntesis, la tesis y la antítesis deben permanecer inalterables,

Uno creería que el Papado podría representar, en este proceso de la super-Iglesia, un obstáculo insuperable. Von Balthasar nos responde a esta cuestión corno un perfecto hegeliano: la Iglesia debe ser no solamente de Pedro (tesis) sino también de Pablo, de María y de Juan (antítesis), y así el primado de jurisdicción desaparece en un vago primado de la caridad, Y aquí sí que reconocemos el modelo de Papado llevado a cabo por Juan Pablo II: sus viajes incesantes, su apertura universal, la llamada urgente que hace a todos para que la diversidad subsista y que al mismo tiempo llegue a realizarse la unidad milenaria.

Para von Balthasar la "catolicidad" de la verdadera Iglesia no ha llegado todavía a su plena realización, es más bien "una promesa, una esperanza escatológica". La Iglesia católica actual es la versión romana -rígida y estrecha- de la super-Iglesia ecuménica, una versión entre otras, un fragmento entre los demás fragmentos del todo, fragmento en el que -según la conocidísima expresión del Vaticano II- el todo "subsiste" (o se encuentra en parte). Dicho esto comprendemos por qué los católicos deben estar a la escucha de las demás religiones, y por qué las conversiones deben hacerse no ya a título individual, sino de forma colectiva no se trata de un retorno a la Iglesia católica actual, sino de un movimiento de todas las confesiones hacia la super-Iglesia. En realidad esto significa que los católicos deben abandonar la Iglesia Católica, por eso no hay más remedio que decir que, en lo que respecto a Urs von Balthasar, es una verdadera proposición de apostasía.

Todo esto encierra una lógica aterradora y refleja perfectamente, a medida que las ruinas de la Iglesia se acumulan a nuestro alrededor, la realidad de los hechos, Los hombres que gobiernan la Iglesia, nuestra Madre, no son tontos, y no parece probable que actúen bajo la presión de amenaza alguna ni que actúen tampoco con mala voluntad. Entonces, ¿por qué este empeño en destruir la Iglesia cuando todo el mundo puede ver los efectos desastrosos que están ocurriendo? Es precisamente en la sala de máquinas, lugar en el que actúan pensadores de las características de Blondel, de Lubac y von Balthasar, en donde hay que busca la respuesta. "Ciegos y guías de ciegos", maestros en el arte del engaño, pero a decir verdad, ¡cuánto más confundidos están ellos por el padre de la mentira! ¡Querían reformar a la Iglesia y al mundo y lo único que han hecho es llevarnos a un verdadero naufragio! ¡Kyrie eleison!
PABLO VI, EL TRIUNFO DE LA "NUEVA TEOLOGÍA"
Seguimos con nuestra larga exposición, siendo la persona del Papa Pablo VI la que analizaremos a continuación. Su Excelencia Monseñor Montini, futuro Pablo VI, era un admirador de la "nueva teología", en especial la del Padre Henri de Lubac, y de la filosofía que latía tras ella volatizando la verdad, sobre todo la de Maurice Blondel. Justo cuando la ortodoxia de Blondel era mirada en Francia con un recelo enorme, allá por los años cuarenta, Monseñor Montini. desde su puesto de Sustituto de la Secretaría de Estado, envió, en nombre de Pío XII, una carta a Blondel en la que con la autoridad de su cargo y públicamente alababa sus especulaciones filosóficas como una —contribución preciosa" en su referencia y alcance al hombre moderno.

Esta carta daba la impresión de apoyar el error doctrinal, y esto desde la suprema autoridad de la Iglesia, aunque difícilmente podía ser ésta la posición personal de Pío XII, ya que el Papa publicó en 1950 una encíclica, Humani Generis, que desde el principio hasta la última página condenaba la "nueva teología" incluso exigía a los Superiores que no fuese de ninguna forma enseñada o dada a conocer. Monseñor Montini era capaz de traicionar a Pío XII, y la prueba de esto fue cuando estableció contactos en plena guerra mundial con Stalin, a espaldas del Papa, contactos prohibidos por el Pontífice que no llegó a enterarse sino una vez consumado el hecho y a través de los servicios secretos suecos. Cuando Pío XII supo esto, alejó inmediatamente a Monseñor Montini de Roma, nombrándolo en 1954 Arzobispo de Milán, pero sin conferirle nunca el Cardenalato según costumbre ya establecida, e incluso hasta el final de su Pontificado no lo volvió a recibir en audiencia privada. La actitud de Monseñor Montini antes de abandonar Roma es típica de su forma de ser, ya que puso todo su empeño para que la encíclica Humani Generis no surtiera afecto, y así por ejemplo aseguró a Jean Guitton, liberal y admirador suyo, que la "nueva teología", tan querida por ellos dos, era una opinión respetable que solamente había sido condenada por el Papa en cuanto a la forma. A pesar de todo Humani Generis logró durante un determinado tiempo aislar al Padre de Lubac e impedir la libre circulación de sus obras. Mas una vez instalado Monseñor Montini en Milán continuó apoyando al Padre de Lubac, apoyo que no le faltó hasta el mismo momento en que Juan XXIII nombró al jesuita consultor de la Comisión preparatoria de trabajos teológicos con vístas al anunciado Concilio Vaticano 11. Sin dudar un instante lo primero que hizo Juan XXIII fue nombrar Cardenal a Monseñor Montini, de esta forma podría ser elegido Papa y así seguiría dando su apoyo a la "nueva teología".

Es innegable que Montini, Sumo Pontífice desde 1963, franqueó mucho más la entrada a los "nuevos teólogos", recibiéndolos en audiencia, concelebrando con ellos, deshaciéndose incluso en elogios. Muchos Padres Conciliares del Vaticano II, desconociendo lo que era la “nueva teología” pero sabiendo que había sido condenada, la aceptaron única y exclusivamente a causa de la actitud personal de Pablo VI.

Esta actitud de Pablo VI tenía, no obstante, un aire o matiz prudencial, dando la impresión a ciertos observadores que al actuar así se mostraba también un tanto dubitativo o indeciso. Tal vez en ciertos momentos, y sin proponérselo, su conciencia, o lo que le quedaba aún de católico, le reprochaba con angustia, cuando se detenía a pensar que estaba desviando a la Iglesia de su verdadero camino, pero su voluntad estaba resuelta a cambiar ese camino. Todas las precauciones tomadas por él tenían el único objetivo de impedir a los conservadores reaccionar de alguna manera, según propio testimonio de Monseñor Bugnini en su libro sobre la reforma litúrgica. reforma que tanto Pablo VI como él auspiciaron al unísono. Pablo VI sabía -y quería- con precisión cuál era su meta y estaba plenamente decidido a alcanzarla.

Por ejemplo, en junio de 1963 invitó al P. cíe Lubac, por medio del P. Boyer S. J. -rector cíe la Gregoriana- a un congreso tomista que debía tener lug ar en otoño, para que el P. de Lubac pronunciase una conferencia sobre Teilhard de Chardin. De esta forma el mismo Papa convertía a los tomistas en "teilhardianos". Se abrían las puertas a las que el conocido Padre Garrigou-Lagrange denominaba el camino "del escepticismo, de la fantasía y de la herejía".

Con la misma "firmeza metódica y tenaz" Pablo VI aplastó la resistencia conservadora, colocó en los centros neurálgicos del poder a los "renovadores" y les aseguró el porvenir reformando -entre otras cosas- las normas para la elección del Papa.

A semejanza del Padre de Lubac, Pablo VI, al final de sus días da la impresión de dudar o lamentarse en algunos momentos por lo que había hecho, pero igual que el Padre de Lubac, no se trata de una verdadera conversión, sino más bien lo que intenta es no cargar con la responsabilidad de tantos errores. Y por eso lo vemos en 1976 cómo alaba al P. cíe Lubac al cumplir este 80 años. Los modernistas no se convierten...

Hace poco, en 1993. en Roma y como consecuencia de todo esto, los liberales han emprendido el proceso de beatificación de su admirado Pablo VI. Ciertos amigos romanos mejor informados rogaron a los liberales no seguir con este asunto, pues habría que revelar determinados hechos obscuros de la vida privada de Pablo VI. Todo desorden intelectual va parejo siempre con un desorden moral. pero los liberales no se paran ante nada -y por eso se ve la Iglesia en la.hora actual salpicada con estos hechos- ¡Ojalá se extinga este proyecto callada y discretamente!

Lo que no cabe duda es que al morir Pablo VI, en 1978 había logrado destrozar o disolver la resistencia católica que durante el Concilio había tenido una determinada significación, mas al cabo de cierto tiempo todo quedó reducido a un grupito insignificante de "tradicionalistas" capitaneados por dos obispos ya ancianos. Desde entonces el único y gran conflicto que atrae toda la atención en la Iglesia es el protagonizado entre los extremistas del neomodemismo que ocupan los puestos docentes y los neomodernistas moderados que que ocupan los puestos docentes y los neomodernistas moderados que ocupan los puestos cíe gobierno. No se trata de una batalla entre dos poderosos, sino dos puntos de vista diferentes para que la "renovación" en la Iglesia sea llevada a cabo de la forma más adecuada.
JOSEPH RATZINGER: LA CONSOLIDACION DE LA REVOLUCION CONCILIAR
Hablemos ahora del Cardenal Ratzinger. Durante el Concilio era un joven y brillante teólogo de unos treinta años, amigo y discípulo del profesor vanguardista Karl Rahner. Poco tiempo después del Concilio, en 1968, Ratzinger publicó un libro titulado Einfühurung in das Cristentum, título que en francés aparece como La Foi chrétienne hier et audjourd' hui. En 1980 se había conseguido ya la octava edición italiana. Una vez nombrado Cardenal Prefecto para la Congregación de la Fe, Ratzinger no sólo no se arrepiente de lo escrito en este libro durante su juventud, sino que lo define como un libro "católico" y a la vez "abierto" al nuevo clima del Vaticano II. Damos a continuación una serie de citas del propio libro para que el lector vea mejor cómo realiza Ratzinger esta curiosa “combinación”.
En la página 120 se lee: "Dios es un acontecimiento para el hombre a través de los hombres, y más concretamente a través de "el hombre" (es decir Jesús) en el que se manifiesta la realidad definitiva del ser humano y que, por eso mismo, es simultáneamente Dios". (Adviértase especialmente la expresión por eso mismo).

Si las palabras tienen una significación, lo que acabamos de transcribir significa que, para Ratzinger, Jesús es Dios porque en Jesús aparece la quintaesencia, es decir, la esencia misma del hombre. En otras palabras, todo hombre que se muestre completamente, absoluta y profundamente hombre será, por esa misma razón, Dios (¡!). Por lo tanto, para creer que Jesús es Dios basta con creer que es profundamente hombre. Eliminada la Segunda Persona de la Santísima Trínidad que desciende del cielo y se hace hombre, se elimina así algo que el hombre moderno no llega a ver fácilmente. Lo que está claro es que Ratzinger combina la Fe católica con el Vaticano II porque se limita á guardar las expresiones del catolicismo, como por ejemplo la palabra "Dios", pero vaciándola de substancia. "Dios'' es solamente Un hombre eminentemente perfecto. Sin duda alguna que Ratzinger "renueva" el catolicismo. De hecho su "introducción al catolicismo" lleva a los lectores a un Cristianismo completamente nuevo. El único problema es que no tiene que ver nada con el "antiguo". el verdadero cristianismo. Lo que de verdad renueva es el modernismo y la herejía.

Podría objetarse que no es posible sacar consecuencias tan graves tomando sólo una pequeña cita sacada de su contexto. Pero desgraciadamente hay muchas más afirmaciones del mismo tono en este libro, ya que el contexto es el celo exagerado de Ratzinger por el hombre moderno, ateo e indiferente.

Analicemos otras dos muestras significativas del libro de esta renovación del Cristianismo. "¿Acaso no debemos más bien reivindicar apasionadamente a Jesús como hombre, haciendo de la Cristología (ciencia de Cristo) un humanismo o una antropología (ciencia del hombre)? De suerte que el auténtico hombre por el solo hecho de ser entera y auténticamente hombre sería Dios y Dios sería precisamente el hombre auténtico". Los concilios ecuménicos de los primeros siglos respondieron afirmativamente a estas dos cuestiones, afirma Ratzinger también en este libro. Y así para Ratzínger la Iglesia nos enseña que Jesús Hombre, por ser plenamente hombre es Dios. y por lo tanto es un hombre plenamente auténtico. Por el contrario, lo que la Iglesia nos enseña es que la plenitud de Dios se ha hecho hombre encarnándose en el seno de Virgen María, pero Ratzinger dice que no, que lo que nos enseña la Iglesia es que la plenitud del hombre se ha hecho Dios.

Veamos de cerca otro párrafo del libro: "El ser de Jesús es pura actualidad de las relaciones a partir de y por. Por el simple hecho de no ser separable de su actualidad, este ser coincide con Dios. Es al mismo tiempo el hombre modelo, el hombre del futuro, el hombre a través del cual puede percibirse cuán poco ha comenzado el hombre a ser él mismo (es decir Dios) Ratzinger afirma, dentro del contexto, que el hombre Jesús estaba tan totalmente despersonalizado que su ser era el servicio a los demás ("la pura actualidad''). El ser humano de Jesús, por lo tanto era tan perfecto que este ser humano era a la vez, el ser de Dios y el ser último del hombre, hacia quien deben tender en su evolución todos los hombres. En otras palabras, cuando todos los hombres alcancen la perfección de su evolución de la que Jesús es arquetipo, también ellos serán Dios. ¿Entre el hombre y Dios hay identidad esencial!

Para defender este libro escrito por Ratzinger en 1968, se podría alegar que su Fe era total respecto a la enseñanza de la Iglesia sobre el Verbo de Dios que desciende del Cielo para encarnarse en el seno de la Virgen. Pero sencillamente ha formulado de nuevo esta doctrina en términos plenamente humanos con el fin de que el Evangelio sea admitido por el hombre moderno y humanista. Nuestra respuesta a esta exposición tan caritativa del "humanismo" de Ratzinger no puede hacerse esperar y además va a ser necesariamente dura.

Primero: Esta es la verdad: Dios ha bajado del Cielo a la tierra para salvarnos y que podamos gozar de la Vida eterna junto a El. Formular de nuevo esta verdad en términos puramente humanos es tan inverosímil, por no decir otra cosa, como querer cambiar los colores dei arco iris.
Segundo: Cualquiera que profese la Fe católica no intentará modificarla, por mucho amor que tenga al hombre moderno.
Conclusión: Joseph Ratzinger, a juzgar por su libro de 1968, no profesaba la Fe católica e incluso no tenía la menor idea de la verdadera Fe.

¿Acaso el Cardenal Ratzinger, confirmado en su cargo por Juan Pablo II, en 1991, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en un tercer mandato de cinco años, ha desaprobado al Padre Ratzinger, teólogo de 1968? Por supuesto que no. Toda su obra ha sido reeditada varias veces y el Cardenal continúa escribiendo en Communio, la revista de la "nueva teología" fundada en 1972 por Ratzinger, Henri de Lubac y von Balthasar. Siguiendo los pasos de este "trío" se encuentran bastantes teólogos que constituyen la reserva espiritual de Juan Pablo II, situándose por una parte los ultraprogresistas dentro del campo de la enseñanza y por otra los progresistas moderados para el gobierno de la Iglesia. Actualmente Roma se halla cada vez más invadida por estos
"nuevos teólogos".

Como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Cardenal Ratzinger no ha tenido inconveniente en elogiar a Urs von Balthasar e incluso ha apoyado la apertura en Roma de un centro de formación que tiene como principales inspiradores a von Balthasar de Lubac y Adriana von Speyr. Por el contrario, las decisiones dogmáticas de la Iglesia del pasado siglo o principios de éste han sido desechadas por el Cardenal Ratzinger tratándolas de "disposiciones transitorias".
Para concluir diremos que cuando se afirma que el Cardenal Ratzinger puede restaurar la Iglesia es solamente un mito. Es cierto que a seme janza de von Balthasar y Pablo VI, Ratzinger puede a veces dar la impresión de ser un conservador, a raíz de ciertas afirmaciones, pues no le gustan los excesos del modernismo, pero por otra parte aprueba globalmente la "nueva teología" mientras que reniega del Magisterio y de la Tradición. Así se explica que enuncie falsos principios y que rechace sus conclusiones lógicas. Ante un grave error se opone con un error moderado y su respuesta a los abusos en la Iglesia no es en verdad una respuesta. Por lo tanto si no ocurre un milagro del cielo no esperemos que el Cardenal Ratzinger salve a la Iglesia, y esto a pesar de la buena fama que lo rodea. Lo que importa son las ideas, y a juzgar por las ideas que se encuentran en sus escritos y por sus mismas actuaciones, el Cardenal Ratzinger es un prefecto de la Fe sin la Fe!
JUAN PABLO II: EL DISCIPULO DE LOS NUEVOS TEOLOGOS
Nuestro último análisis concierne a la persona de Juan Pablo II. Cuando un Cardenal es partidario de la "nueva teología" es evidente que la Iglesia sufre y se lamenta por ello, pero cuando es el mismo Papa, entonces es una verdadera catástrofe. Si Pablo VI no se escondía en cuanto a su admiración por los "nuevos teólogos", Juan Pablo II se declara uno de sus discípulos. El teólogo alemán Johannes Dörmann nos lo dice en un libro reciente que acaba de publicar. Dórmann no es exactamente un tradicionalista, pero impresionado por la reunión de Asís de 1986, emprendió un trabajo sereno y objetivo en tomo a los discursos y escritos del Papa Wojtila. El Padre Dörmann nos dice que el error fundamental de Juan Pablo 11 consiste en afirmar que todos los hombres, consciente o inconscientemente, se encuentran en un estado de Redención efectiva, Redención llevada a cabo por Jesucristo, lo que significa que todos están salvados. El error proviene directamente de la "nueva teología" que glorifica al hombre hasta tal punto que introduce una confusión entre naturaleza y gracia. La naturaleza humana es tan maravillosa que por sí misma llega a lo "sobrenatural". Por lo tanto todo aquel que posee la naturaleza humana tiene también lo "sobrenatural", es decir la Gracia. Y así pues se puede afirmar que todos los hombres se encuentran en estado de Gracia y en consecuencia todos los hombres, por el solo mérito de ser hombres, están salvados. El Infierno existe, pero “vacío”, decía von Balthasar. De esta forma tenemos una visión nueva, y tan nueva, de la Iglesia, de la Revelación y de la Fe.

En lo que concierne a la Iglesia resulta que si el hombre, a lo largo de toda su existencia, posee la gracia simplemente por gozar de la naturaleza humana, entonces todos los hombres pertenecen de una cierta forma a la Iglesia, de suerte que ésta llega a hacerse una con la Humanidad. De nuevo la confusión entre la naturaleza y lo sobrenatural.

En segundo lugar, ya que la Iglesia y la Humanidad no se diferencian nada más que en la conciencia más o menos luminosa que una y otra tienen de su pertenencia a Cristo.-en general la Iglesia es más consciente que la masa de la Humanidad- resulta que todo lo que Cristo ha revelado al hombre es simplemente la propia plenitud del hombre, esa impronta sobrenatural que hay en todo hombre por el solo hecho de serlo. Sin embargo esta revelación del hombre al hombre a través de Cristo es una revelación exterior y secundaria, no totalmente necesaria, ya que todos los hombres son conscientes de su propia presencia, tienen, de forma natural, conciencia de ellos mismos y gozan incluso de una revelación interior sin tener que recurrir a cualquier revelación exterior del tipo que sea. Siguiendo este razonamiento se llega a afirmar que las diferentes religiones no son ni verdaderas ni falsas ya que todos los hombres poseen una suficiente conciencia de sí mismos a través de la religión que profesan. Por esto Juan Pablo II manifiesta un gran respeto por todas las "religiones" no católicas.

Finalmente la Fe, según este concepto, viene a ser algo así como esa conciencia que el hombre tiene de su estado "naturalmente'" sobrenatural, bien lo conozca a través de la revelación cristiana o a través de otros conductos. De lo que resulta que todas las religiones encierran alguna revelación de Dios y es por esto por lo que es necesario el diálogo entre las religiones, camino ideal para la paz religiosa que es a su vez el componente imprescindible para la paz mundial. Así se comprenden las reuniones como la de Asís y los incesantes viajes de Juan Pablo II.

Hay muchos testimonios de la sumisión de Juan Pablo II a la "nueva teología". Su primera encíclica, que data de 1978, nos recordaba la celebre frase del documento conciliar Gaudium et Spes (n.° 22): "El Hijo de Dios, a través de la Encarnación, se ha unido en cierta forma a cada hombre''. La afirmación es verdadera si con ella se da a entender que todo hombre que nace en este mundo está salvado en potencia por Cristo, pero será necesario que haga algo para pasar de la potencia al acto. Mas esta afirmación no será verdad si con ello se quiere expresar (como así lo hacen Juan Pablo 11 y el Nuevo Catecismo) que todos los hombres se encuentran salvados actualmente por Cristo, lo sepan o no y lo quieran o no.

En 1981 Juan Pablo II nombra a Monseñor Ratzinger Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En 1982 dedica grandes elogios al "archiherético" Theilhard de Chardin, con motivo del centenario de su nacimiento. En 1983 concede el cardenalato al jesuita Herir¡ de Lubac. Y en el mismo año lanza la idea para que se organice una reunión de estudio sobre von Balthasar y Adriana von Speyr, reunión que tuvo lugar en 1985. En 1988 concede la purpura cardenalicia a Urs von Balthasar, mas este muere antes de recibirla, lo que no obsta para que en la oración fúnebre que con tal motivo pronuncia en su honor el Cardenal Ratzinger, el Prefecto para la Doctrina de la Fe afirme que el gesto del Papa guarda todo su valor.

Cuando muere Henri de Lubac en 1991. Juan Pablo II envió sendos telegramas de pésame al General de la compañía de Jesús y al Cardenal Lustiger, Arzobispo de Paris, en los que hablaba de la "probidad intelectual" del jesuita, así como su “larga y fiel colaboración en tanto que servidor de la Iglesia”, servidor que supo recoger "lo mejor de la Tradición católica". En 1992 Juan Pablo II vuelve a los elogios de Henri de Lubac y de von Balthasar en tanto que promotores de la revista “Communio”, órgano oficial de la “nueva teología”. A los que escriben en esta revista se les llama “conservadores” pero en realidad son modernistas un poco “prudentes”. Tras el Papa es toda la prensa católica la que anima y elogia a la “nueva teología”. Por último, en Febrero de 1993, Juan Pablo 11 ensalzaba el libro de Blondel, La Acción, en el centenario de su luz pública y ponía a este, escritor como ejemplo a los filósofos y teólogos, un ejemplo digno de imitación.

Finalmente enumeremos los principios católicos fundamentales, tras esta triste exposición de la actitud de Juan Pablo II. principios que nos permitirán guardar nuestra Fe. con serenidad de espíritu y equilibrio, en medio de la viña del Señor devastada por su propio Vicario:
1°.- El Espíritu Santo no puede en la actualidad contradecir lo que inspiró en el pasado.
2°.- La Revelación pública de la Fe se acabó con la muerte del último de los Apóstoles. Esta es la Fe católica y nadie puede cambiarla.
3°.- La Iglesia y el Papa están asistidos por Dios para salvaguardar la Fe y no para introducir en ella novedades.
4°.- Ningún Papa puede contradecir a los Papas que le han precedido.
5°.- Ningún Papa puede ir en contra de lo que ha sido enseñado y creído por la Iglesia siempre, en todas partes y por todos.
6°.- En caso de enfrentamiento entre todos los Papas del pasado y unos pocos que corresponden a los últimos Pontificados los católicos tienen la obligación de seguir a los Papas del pasado.

Y en resumidas cuentas cuando un Papa actúa y enseña a partir de posiciones estrictamente personales, este Papa no puede exigir de los fíeles que le obedezcan ni tampoco tienen obligación los fieles de obedecerle. El privilegio de infalibilidad no incluye que el Papa pueda imponer formalmente ex cathedra a toda la Iglesia sus errores personales, pero no excluye que intente exponerlos no formalmente sino de hecho.

Si un Papa quisiese imponer un error, el celo de Cristo por su Iglesia impediría que se hiciese uso de la infalibilidad. Pero el privilegio de la infalibilidad no impediría que la Fe corriese peligro por negligencia de un Papa, lo que si impediría es la declaración ex cathedra de un error. Por lo tanto la crisis actual no pone en tela de juicio la infalibilidad pontifical, lo que ocurre es que constituye para los católicos una prueba terrible.

Para acabar diremos que nuestra obligación es rezar y hacer penitencia, impedir la destrucción cíe la Iglesia y en concreto para aquellos que tengan posibilidades de hacerlo, manifestar al Sumo Pontífice los graves deberes de su misión apostólica.

Todo lo que acabamos de exponer es muy doloroso pero también es muy consolador, conocemos claramente la batalla que nos ha tocado librar. Lo que ocurre actualmente en Roma es de lo más coherente. Desde un punto de vista humano los que gobiernan"; hoy en día a la Iglesia están como soñando, y todo induce a pensar que dejaran que ese sueño dure hasta que la Iglesia este totalmente en ruinas. Desde el punto de vista de Dios, solamente el Señor es capaz de purificar a la Iglesia, permitiendo que caiga mucha fruta podrida. y cuando la operación se haya concluido hará que la Iglesia surja indestructible de esta montaña de ruinas, radiante de belleza. El Señor es el dueño de la situación y sabe perfectamente lo que hace. El nos habla diciéndonos: "Yo soy el Señor; vuestro Dios, y no hay otros dioses fuera de Mi. Este es mi Hijo muy amado en quien tengo todas mis complacencias, y solo El es el Camino, la Verdad Y la Vida. Todas las demás soluciones son falsas, quedando finalmente reducidas a polvo y ceniza. Os amo con amor eterno. Nunca es demasiado tarde para buscar mi Rostro. Yo soy".

Constituirá una grande gracia para el futuro la posibilidad de continuar colaborando en la solución de Dios. El espera de todos nosotros que nos convirtamos en héroes y heroínas. No dejemos de pedir en nuestras oraciones la estabilidad la salud y la alegría sobrenaturales.
Publicado en "Tradición Católica", Revista de la Hermandad San Pío X, Casa San José, 28607 - El Alamo (Madrid) España. N4109 y ss. 
Fuente: Stat Veritas 

ANGOLA

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Por Ricardo Díaz

Estudios realizados en 2007 concluyeron que en Angola es común un bajo y deficiente nivel de niacina (vitamina B3).

Las epidemias de cólera, la malaria, la rabia y las fiebres hemorrágicas africanas, como la fiebre hemorrágica de Marburg, son enfermedades comunes en varias partes del país.

Muchas regiones del país tienen altas tasas de incidencia de la tuberculosis y altas tasas de prevalencia del VIH. El dengue, la filariasis, la leishmaniasis y la oncocercosis (ceguera de los ríos) son otras enfermedades transmitidas por insectos que también se producen en la región.

Angola tiene una de las más altas tasas de mortalidad infantil y una de las expectativas de vida más bajas en el mundo.

Fuente: Wilkipedia

(Agencia RD) - La presidente de la República Argentina viajó a Angola para entablar relaciones comerciales con dicho país africano. Entre otras cosas Argentina compraría armamento como el que se observa en la foto anterior.

Trascendió que también se compraría, perdón, compraría diamantes, que son una de las tantísimas riquezas que posee esa región.

La decisión de la presidente argentina, de comerciar con este país, tendría su fundamento en que considera que países como Alemania o Japón están en crisis.

--- Espacio publicitario: Visite ese país africano Angola, después se arrepentirá.

Cristina Wilhelm en Angola con el Presidente Dictador desde 1979

ES INADMISIBLE EL RETIRO DE LA HIDRATACIÓN A ENFERMOS TERMINALES

Eutanasia

La Corporación de Abogados Católicos, que preside el doctor Eduardo A. Sambrizzi, emitió un comunicado en el que al comentar la reciente sanción por el Congreso de la Nación de una ley llamada de “Muerte digna”, manifiesta su coincidencia con el contenido de la ley que admite el posible rechazo de los tratamientos médicos desproporcionados en los enfermos terminales, califica de “moralmente inadmisible” que se prive a dichos enfermos de la nutrición e hidratación, porque ello constituiría un claro acto de eutanasia por omisión, que la misma ley aprobada condena.
Texto del comunicado de los abogados católicos
     La Corporación de Abogados Católicos declara lo siguiente con respecto a la reciente sanción por el Congreso de la Nación de una norma conocida como “ley de muerte digna” -modificatoria de la ley 26.529 sobre Derechos del Paciente-, que admite la posibilidad de rechazar los tratamientos médicos considerados extraordinarios o desproporcionados, así como también los procedimientos de hidratación y alimentación:
     1) Que coincidimos con el contenido de la norma en cuanto la misma admite el derecho que tiene el paciente que presente una enfermedad irreversible o incurable, o se encuentra en estadio terminal, o haya sufrido lesiones que lo coloquen en igual situación, a rechazar tratamientos extraordinarios o desproporcionados.
     2) Que, en cambio, aun en el supuesto de que se considere irreversible en un período de tiempo mayor o menor la muerte de un enfermo terminal, resulta moralmente inadmisible la discontinuación de la nutrición e hidratación, dado que se trata de un medio ordinario y proporcionado para la conservación de la vida.
     3) Que aun practicada en forma artificial, la alimentación y la hidratación de un paciente no constituyen un tratamiento médico de carácter extraordinario o desproporcionado.
     4) Que, en consecuencia, en la medida y mientras se demuestre que cumplen su propia finalidad de procurar la hidratación y la nutrición, tales elementos deben continuar suministrándoseles al paciente hasta que sobrevenga su muerte en forma natural, la que no debe ser artificialmente adelantada por medio de su supresión, lo que constituiría un claro acto de eutanasia por omisión, debiendo señalarse al respecto que la propia ley condena en forma expresa las que denomina prácticas eutanásicas.
     Buenos Aires, 16 de mayo de 2012.

Eduardo A. Sambrizzi, presidente;

Cosme María Beccar Varela, Secretario.

Fuente: AICA

LOS OBISPOS DE ENTRE RÍOS PIDEN LA DEROGACIÓN DEL DECRETO PROVINCIAL SOBRE ABORTOS NO PUNIBLES

Abortar a un bebe

Consideran "inaceptable" la Resolución 974 del Ministerio de Salud que permite matar a una persona inocente como es el niño en gestación "por la sola manifestación de una persona, con la única garantía de su declaración jurada".

"Todo da la impresión que en realidad, lo único que se busca es que se proceda a abortar expeditivamente a instancias del Estado, por medio de sus estructuras sanitarias, y con la complicidad obligada del médico" expresaron los Obispos.

Por ello solicitaron la derogación del decreto 974 del Ministerio de Salud Provincial en el cual se aprueba la "Guía de Procedimientos para la atención de pacientes que solicitan prácticas de aborto no punibles".

Desde el 4 de mayo rige en la provincia de Entre Ríos la Guía de procedimiento para la atención de pacientes que soliciten  un aborto no punible. La Resolución 974 del Ministerio de Salud lleva la firma del ministro de Salud, Hugo Cettour. Habilita al médico tratante a consultar a un equipo interdisciplinario sobre la conveniencia de la práctica. Todo el proceso no tardará más de cinco días. Ante la solicitud de un aborto no punible “el hospital y/o el médico tratante tienen la obligación legal de practicar la intervención, siempre que exista consentimiento informado de la mujer. No deben requerir la intervención y/o autorización judicial”.

Por su parte, el senador entreriano César Eduardo Melchiori fue ejemplar en sus declaraciones: "Soy peronista y médico. Estudié Medicina y la practico desde hace años. Atendí y atiendo a todo tipo de gente, en un hospital municipal y en donde se necesite. Cuando hablo y cuando legislo, lo hago desde mi experiencia de consultorio, desde el estudio (porque lo sigo haciendo después de casi 30 años de trabajo de consultorio), desde el asesoramiento de especialistas para mi trabajo legislativo y desde la realidad que veo en la calle. Porque me preocupo por la gente. Por toda la gente, incluido el bebé en gestación (que es bebé desde el momento de la concepción). Una mujer puede sacarse al bebé del cuerpo pero nunca del corazón. Es un hecho científicamente estudiado. Se llama 'Síndrome postaborto': algo de lo que debería hablarse más. El aborto es violencia, no es sacarse una muela".

Melchiori expresó que "el aborto lo que hace es esconder la violación. En el ámbito familiar protege al violador, si no es denunciado, y somete a la víctima a continuar sumergida en la violencia".

"Tenemos que cuidar a las mujeres, sobre todo a las niñas", aseguró, al tiempo que aseveró que "este problema es tremendo y no se soluciona con el aborto. Lo digo como Senador y lo digo sobre todo como médico", añadió.

Declaración de los Obispos de la Provincia de Entre Ríos A nuestros feligreses y a la sociedad en su conjunto

Como Obispos de la Provincia , deseamos compartir estas reflexiones nacidas del estupor por una sorpresiva disposición del Ministerio de Salud. En efecto, por Resolución N° 974 del mencionado organismo provincial (Boletín Oficial del 4/V/2012) se aprueba la “Guía de Procedimientos para la atención de pacientes que solicitan prácticas de aborto no punibles.

No podemos menos que expresar el asombro y el dolor que nos ha provocado esta rápida decisión normativa, que atenta contra el bien de la vida por nacer.

Esta guía de procedimientos tiene el objetivo de aplicar una exhortación que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha adoptado en la publicitada causa “F.A.L. s/medida autosatisfactiva”, de reciente fecha. Por eso, estas reflexiones que hacemos acerca de la Resolución ministerial supone su encuadramiento en el contexto de la mencionada “recomendación” del Tribunal.

El orden jurídico argentino tiene una clara y obvia jerarquía normativa, cuyo vértice es la Constitución Nacional , en la cual se ha recogido y sancionado expresamente, con prevalencia sobre toda otra norma, el derecho a la vida y a la salud del niño por nacer. Es aquello que se indica como reconocimiento del interés superior del niño, esto es, “la máxima satisfacción integral y simultánea de los derechos y garantías reconocidos por esta ley”, el primero de los cuales es el derecho a la vida (Convención de los Derechos del Niño y su ley reglamentaria 26.061, especialmente en sus arts. 3° y 8°, y art. 75, 22 de la Constitución Nacional ).

De manera coherente con ello y junto a otros ordenamientos jurídicos provinciales, la Constitución de Entre Ríos, de reciente aprobación después de un amplio proceso participativo y con mayoritario reconocimiento parlamentario, reconoce y garantiza para las personas el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte digna (art. 16).

Dicha disposición constitucional prevalente, excluye la vigencia del art. 86 en su inciso 1° y 2° del Código Penal. Éste, de jerarquía claramente inferior, se refiere a dos circunstancias muy excepcionales en las cuales el aborto no es penado: cuando constituye el último recurso para evitar un peligro para la vida o salud de la madre, o en el caso de que el embarazo provenga de una violación o un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente.

Sorprende en consecuencia que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en lugar de resolver el caso por inconstitucionalidad en virtud del Pacto de San José de Costa Rica - aceptado por nuestro país y asumido con rango constitucional- dictamine a favor del aborto para toda mujer violada por el solo hecho de su manifestación, además de exhortar, bajo severos términos, a protocolizar el procedimiento en todo el país para que sendos incisos del artículo 86 del CP se ejecuten expeditivamente.

Todo ello se agrava al momento que la cuestionada “creatividad normativa” se termina regulando por medio de una “guía de procedimientos” establecida por resolución ministerial de la Provincia. Esto es vulnerar gravemente el orden jurídico.

En breves palabras: lo que antes despenalizaba una conducta punible del aborto, ahora se constituye en un deber del médico diplomado quien debe intervenir. Para ello se establece el protocolo hospitalario, como el que ahora nos ocupa, que recoge a tal fin las propias expresiones utilizadas en la sentencia que le sirve de base.

Todo da la impresión que en realidad, lo único que se busca es que se proceda a abortar expeditivamente a instancias del Estado, por medio de sus estructuras sanitarias, y con la complicidad obligada del médico.

La última expresión nos permite referirnos ahora a la restrictiva incorporación de la objeción de conciencia, no únicamente porque la ciñe a la expresión individual y rechaza aquella de la institución o establecimiento, sino porque además le impone un procedimiento tal que ciertamente constriñe la libertad de la decisión. Recordamos que la mentada objeción de conciencia asiste tanto al profesional cuanto a las autoridades de los establecimientos sanitarios por rigurosa aplicación del amparo constitucional (arts. 14 y 33), así como por las convenciones internacionales que las protegen (Declaración Universal de los derechos del Hombre, 18; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 18; y la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 12).

Es por eso que solicitamos la derogación del decreto 974 del Ministerio de Salud Provincial en el cual se aprueba la “Guía de Procedimientos para la atención de pacientes que solicitan prácticas de aborto no punibles”. Pedimos también se provea adecuadamente a la promoción de la defensa del niño recién concebido y la protección integral de las embarazadas que han sufrido violación.

Estas son algunas reflexiones que brotan a partir de la lectura de la normativa procedimental. Podríamos abundar en ello, pero ahora queremos insistir en cuanto nos apena que hayamos llegado a este punto de desprotección de la vida; es una verdad incuestionable que cuando el hombre no cuida del hombre -especialmente del más desprotegido como es el caso del niño por nacer, o de la mujer violada - se daña a sí mismo y lastima profundamente la sociedad en la cual habita.

Es inaceptable que la Resolución 974 del Ministerio de Salud acepte por la sola manifestación de una persona, con la única garantía de su declaración jurada, la posibilidad de matar a una persona inocente como es el niño en gestación. La vida humana desde la concepción tiene fundamento en ciencia y, paradojalmente, no lo discute la sentencia de la Corte Suprema de Justicia. Es incomprensible que esto pueda hacerse de acuerdo con la guía de procedimiento en cualquier momento del desarrollo uterino, y deba efectivizarse en lo que emerge de la normativa ministerial como un “procedimiento sumario”.

Cuanto afirmamos en esta Declaración se funda en la conciencia que ilumina a toda persona humana desde lo más profundo de su ser racional. Hablamos desde nuestra condición de ciudadanos argentinos, profundamente convencidos de la dignidad de la vida del hombre desde que existe y de la necesidad de la defensa firme de ella frente a todos los peligros, acerca de lo cual no debe haber diferencias entre quienes somos ciudadanos de un estado de derecho.

Invitamos a todos a transitar caminos para construir una patria que sea hogar de paz para todos.

Fuente: Argentinos Alerta.

FORO PARA UNA SEGURIDAD DEMOCRÁTICA: DEBATE PROYECTO DE LEY DE CREACIÓN DE LA POLICÍA JUDICIAL


"La Legislatura sale a la calle"



La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, invita a concurrir al Foro para una Seguridad Democrática a realizarse el martes 22 de Mayo a partir de las 13.30 hs. en el Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata (Calle 10  N° 733), a los efectos de considerar el Proyecto de Ley de Creación de la Policía Judicial.

El Foro tiene por finalidad permitir y promover la efectiva participación ciudadana en el proceso de debate de este proyecto de ley.

Los participantes que deseen hacer uso de la palabra, podrán inscribirse vía correo electrónico a foropoliciajudicial@senado-ba.gov.ar o al momento de la acreditación, consignando los siguientes datos:

- Lugar del Foro (La Plata)
- Nombre y apellido
- Teléfono
- Correo electrónico
- Representación institucional

El tiempo concedido a cada orador será de cinco minutos.

Los interesados podrán ampliar sus propuestas y sugerencias mediante la
entrega de documentos en soporte papel (en la mesa de acreditaciones del
Foro) y/o digital (a: foropoliciajudicial@senado-ba.gov.ar).

Esperamos contar con su presencia.
Cordialmente.

Legislatura de la Provincia de Buenos Aires
www.foroseguridad-democratica.org