Por Héctor GIULIANO (6.2.12).
El Gobierno Kirchner confunde deliberadamente a la Opinión
Pública diciendo que la Argentina se está “des-endeudando” cuando ello no es
cierto: la Deuda Pública sigue aumentando y lo hace al ritmo de unos 10.000 MD
(1) anuales.
Lo que sí es cierto es que la Argentina está “pagando” Deuda
– no sólo por Intereses sino también por Capital – pero con ello no disminuye
el Stock de la misma porque los compromisos que vencen se cancelan o reemplazan
íntegramente por nuevas obligaciones, y además de pagar esos vencimientos se
toma más deuda.
Este año, según el Presupuesto 2012 – Ley 26.728 - está
previsto que se cancele Deuda por el equivalente a 40.100 MD pero que se tome a
la vez nueva Deuda por 51.800 MD durante el Ejercicio, con lo que el stock de
Deuda aumentaría en 11.700 MD.
Y esto se hace fundamentalmente a través del muy discutible
método de usar Deuda Intra-Estado, es decir, privilegiar el pago a Acreedores Privados
y Organismos Multilaterales de Crédito (OMC) (2) usando dinero prestado por diversas
Agencias del Sector Público a las que se les entrega a cambio Títulos que no
tienen capacidad de repago demostrada.
Dicho en buen romance: que cuando se paga a Privados y/u
Organismos Internacionales tomando dinero de Entes Oficiales se cumplen los
compromisos con terceros a costa de “empapelar al Estado”: traspasándole “el
muerto” de una carga de cobro dudoso al propio Sector Público.
El propósito de este breve trabajo es mostrar qué está
haciendo realmente el Gobierno en esta materia de pagos de la Deuda y cuáles
son las consecuencias de tal comportamiento oficial.
LA POLITICA DE PAGOS DE LA DEUDA.
El Golpe de Estado Institucional que derrocó al Presidente
Rodríguez Saá (3) conllevó importantes
cambios respecto a su declaración de Cesación de Pago o Default de la Deuda
Soberana de la Argentina:
1. No se elevaron los antecedentes de la Deuda del Estado al
Congreso para investigar su Ilegitimidad,
2. Se acotó el alcance de dicho default circunscribiéndolo a
los Tenedores de Bonos Privados y no a los Organismos Financieros
Internacionales (OMC) corresponsables de la Crisis de Deuda del 2001,
3. Se instauró el criterio de salir de esa Crisis de Deuda
por cesación de pagos con más endeudamiento, producto esencialmente de la
cobertura de la pesificación asimétrica,
4. Se privilegió así la compensación a los grandes bancos, especialmente
aquéllos que habían fugado las divisas que vaciaron las Reservas Internacionales
del Banco Central (BCRA),
5. Se convalidó la exigencia del Fondo Monetario
Internacional (FMI) de retirar de la circulación las Cuasi-Monedas
sustituyéndolas por nueva Deuda Pública, y
6. Se implementó “con éxito” la política administrada por el
Dr. Lavagna, consistente básicamente en frenar parte del traslado a precios de
la macro-devaluación del peso por medio de la caída extra-ordinaria de los
Salarios Reales. Complementariamente, se disparó el Tipo de Cambio muy por
encima de la relación legalmente fijada de 1.00 US$ : 1.40 $ y se aumentaron
sustancialmente las Tasas de Interés domésticas, empezando por las que pagaba
el Estado.
La Cesación de Pagos – convertida así técnicamente en un
Default parcial – se mantuvo hasta que el país reestructuró su Deuda Pública a
través del Megacanje Kichner-Lavagna de 2005.
A partir de este acuerdo internacional se convino que la
Argentina tenía que retomar sus pagos, principalmente a los Acreedores del
Exterior, Públicos y Privados.
Pero como nuestro país no tenía ni tiene divisas suficientes
para abonar los Servicios de Capital (4) el procedimiento que se sigue es el de
Operaciones de Administración de Pasivos: refinanciación total o sistemática de
los vencimientos de Principal de las Deudas a medida que van cayendo por vía de
Novación de obligaciones si se trata del mismo Acreedor o por vía de cancelar las
deudas de unos acreedores con dinero tomado de otros nuevos.
Adicionalmente, el Gobierno Kirchner está tomando hoy más
deuda, que se utiliza para cubrir el Déficit Fiscal, ya que el Presupuesto
cierra con Deuda.
Este año, como se dijo antes, las deudas por Amortización de
Capital contra las previsiones de nuevo Endeudamiento dan un aumento neto de la
Deuda Pública de 11.700 MD.
La mayoría de estas cancelaciones se hace privilegiando el
pago a Tenedores Privados y Organismos Internacionales (OMC) a costa de tomar
más préstamos dentro del propio Sector Público, es decir, aumentando la Deuda
Intra-Estado.
LA DEUDA INTRA-ESTADO.
El Gobierno Kirchner se jacta de haber “internalizado” la
Deuda Pública y de que la mitad de la misma se encuentra contraída actualmente
con Agencias del propio Sector Público, pero este planteo es muy discutible.
Desde el punto de vista administrativo obviamente no cabe
duda que “negociar” cualquier refinanciación con Entes acreedores que forman
parte del propio Estado es más simple que hacerlo con Terceros, Privados u
Oficiales.
Pero el problema no reside en esta cuestión de forma o
intermediación sino en que el Estado no tiene capacidad de repago demostrada
para cumplir con esas obligaciones, de modo que las Deudas Intra-Sector Público
devienen así una suerte de “paga-Dios” que nadie sabe cuándo ni cómo se van a
abonar.
Y ello se traduce forzosamente en restricciones de otros
gastos necesarios del Estado, descapitalización de los organismos prestamistas
y/o desfinanciación de los sistemas de recaudación fiscal.
Porque al trasladar la carga de una Deuda Impagable al
propio Estado no sólo se comprometen y debilitan recursos propios sino también
fondos de terceros que son administrados por el Estado, como es el caso de la
ANSES, que maneja el dinero de los Jubilados, y/o de los fondos que tienen
destinos específicos, como el caso de las Reservas Internacionales del BCRA,
que tienen la finalidad legal de respaldar la Base Monetaria.
Cancelar Deuda con Terceros Acreedores utilizando fondos
tomados compulsivamente en préstamos provenientes de Organismos del Estado
privilegia entonces el pago a dichos acreedores a costa de traspasar la nueva
deuda al propio Sector Público: una deuda que, como dijimos, es de muy
improbable cumplimiento.
Según la última información oficial disponible del
Ministerio de Economía (MECON), al 30.9.2011 la Deuda Pública total de la
Administración Central era de 186.500 MD – 175.300 MD de Deuda Performing y
11.200 MD de Holdouts – de los que según el Gobierno unos 88.000 MD estarían en
manos del propio Estado (en realidad, algo menos del 50 %: un 47).
Estas cifras, en principio, no son completas porque no toman
en cuenta Deudas no Registradas por valor de unos 55/60.000 MD, que no se
computan oficialmente pero que pesan dentro de los compromisos concretos de la
Nación.
Se trata de pasivos por Capitalización de Intereses (unos
4.000 MD), Ajuste por Inflación de la Deuda indexada por CER (más de 20.000 MD)
y, sobre todo, Cupones ligados al PBI (ULPBI, por más de 30.000 MD).
Sin contar aquí las obligaciones de recompra de Deuda,
fijadas en otro 5 % sobre el Crecimiento anual del PBI, esto es, por una suma
equivalente al pago anual de las ULPBI.
Este problema se complica más aún por el comportamiento
inverso de los Bonos Públicos en función del efecto del manipuleo de la
Inflación Oficial.
Como la Deuda en Pesos indexada por CER – equivalente a unos
37.500 MD – se ajusta con el cuestionado IPC Oficial del INDEC, esta deuda
sufre en la practica un proceso de licuación frente a la Inflación Real, que
por un lado beneficia a la Tesorería, que es el Deudor, y por otro perjudica a
los Acreedores que son titulares de dicha deuda, pero que en su mayoría (por lo
menos, un 65 %) son hoy Organismos Oficiales (particularmente el caso de la ANSES).
A su vez, esta subestimación de la Inflación – que tiende a
la baja del CER – potencia en sentido contrario el Crecimiento del PBI, que se
calcula a Precios Corrientes que incluyen la Inflación Real de los Precios, con
lo que el Gobierno termina pagando más de lo normal en concepto de servicios acumulativos
de los Cupones ligados al PBI, que en su mayoría están en manos de Acreedores
Privados.
De este modo, habiendo el Gobierno rescatado gran parte de
la Deuda en Pesos indexada por CER – o heredándola directamente del fondo de
las AFJP – el efecto de licuación perjudica a los tenedores de Deuda Oficiales
(caso ANSES o Banco Nación) y beneficia a los Tenedores Privados de Cupones
PBI.
Con el agravante que no se sabe si los precios de compra de
los bonos rescatados por el Estado se pagaron a valores superiores a los de
cotización en Bolsa.
VULNERABILIDAD FINANCIERA DEL SECTOR PÚBLICO.
Como es sabido, los dos principales prestamistas
intra-Estado de la Tesorería hoy son la ANSES – a través del Fondo de Garantía
de sustentabilidad (FGS) – y el BCRA; con el apoyo supletorio del Banco Nación
Argentina (BNA) y una serie de otros Entes Públicos (como el Fondo Fiduciario
de Reconstrucción Empresaria, la Lotería Nacional, la AFIP o el PAMI).
El uso de las disponibilidades de Caja de estos organismos -independientemente
de las combinaciones posibles de administración de recursos por vía de Cash
Flow - implican, en principio, una distracción del objetivo primario de tales
recursos, que tienen aplicación o destino específico pero que se detraen así de
su finalidad primaria.
Baste pensar en lo que significa que Fideicomisos Públicos,
en lugar de atender a sus fines propios, presten su dinero al Tesoro para pagar
Deuda, contra entrega de títulos a futuro; o el caso de la Obra Social de los Jubilados
– el PAMI – prestando plata al Estado en lugar de aplicarla a la mejora de las
prestaciones.
El caso paradigmático, en este sentido, es el de la ANSES:
mientras el Gobierno Kirchner se jacta de tener actualmente un FGS acumulado
superior a los 200.000 M$, el Ente dilata la recomposición de los haberes
jubilatorios en forma masiva y difiere sistemáticamente el pago de los juicios
con sentencia en firme.
Una situación irritante, habida cuenta que la ANSES dispone
de fondos acumulados y de ingresos corrientes como para ir instrumentando una
gradual actualización de tales haberes hasta normalizar sus obligaciones
legales pero que, en cambio, las dilata o “bicicletea” en su cumplimiento con
daño al Sector Pasivo, que por razones vegetativas se va reduciendo por muerte
a partir de las edades más avanzadas, que son las que conllevan mayores retroactivos.
La ANSES no sólo destina actualmente más de la mitad del FGS
a prestarle dinero a la Tesorería sino que además le gira el excedente de
Ingresos sobre Gastos del Organismo y también las utilidades producto de tales
préstamos; siendo así que en el año 2011 le habría transferido al Gobierno unos
23.000 M$ por ambos conceptos.
Pero el caso más grave no sólo desde el punto de vista
institucional sino además por su directa relación con la Política Monetaria,
Cambiaria y Financiera del Estado es el de los préstamos masivos del BCRA al
Gobierno Nacional.
En la actualidad – según el último Balance resumido, del
23.1.12 – el Tesoro le debe al BCRA más de 46.000 MD: 31.000 MD por Títulos
Públicos en Cartera del Banco (en su mayoría correspondientes a Letras
Intransferibles a 10 años de plazo dadas contra los préstamos en divisas
tomados de las Reservas Internacionales) y 65.300 M$ (equivalentes a unos 15.100 MD) por Adelantos Transitorios,
que son operaciones a corto plazo (máximo un año) pero que se renuevan
continuamente de manera que devienen deuda permanente del Fisco.
El Gobierno Central no tiene capacidad de pago para afrontar
la devolución de estas deudas al BCRA y esto amenaza la solvencia del Banco,
que es responsable de salvaguardar el valor del Peso y que mantiene por Ley
23.928 la obligación de sostener un régimen cambiario convertible que todavía
no ha sido derogado, aunque sí limitado recientemente en la práctica.
Hoy las Reservas del BCRA – 46.700 MD – no cubren el
respaldo legal de conversión de la Base Monetaria (que equivale a 50.800 MD).
De esta forma, el BCRA no estaría ahora en condiciones de
afrontar una hipotética corrida bancaria generalizada ni está, en lo inmediato,
en condiciones de cumplir la Ley de Presupuesto 2012, que dispone el pago de
más Deuda Externa a Acreedores Privados por unos 5.700 MD con Reservas de Libre
Disponibilidad (RLD), esto es, con divisas que hoy no existen como tales ya que
las RLD se definen precisamente como las Reservas que exceden la cobertura de
la Base Monetaria.
Y todo esto sin considerar que además el BCRA tiene que responder
por los Encajes Bancarios de Depósitos en Moneda Extranjera, que suman 6.800 MD
y son de exigencia inmediata; y por la Deuda Cuasi-Fiscal de Corto Plazo por LEBAC/NOBAC,
que acumula 90.100 M$ (equivalentes a 20.800 MD) y que son instrumentos financieros
rápidamente convertibles en moneda extranjera.
Por otra parte, la forma de presentación contable de las
Reservas en el Activo del BCRA estaría soslayando el menor stock de las mismas
si se toma el saldo real de Reservas Netas, esto es, restándole las divisas
prestadas por otros Bancos Centrales, que en este momento podrían superar los
4.000 MD (5).
La actual combinación de baja de Reservas Netas (Reservas
Brutas menos divisas prestadas), Activos de Bonos en cartera de baja calidad,
encajes por Depósitos en Moneda Extranjera y pasivos de Corto y/o muy mediano
plazo por Letras/Notas indica hoy una seria exposición financiera del BCRA.
Con el agravante que el Patrimonio Neto real del Banco
producto de esta situación da lugar a que el BCRA siga girando así al Tesoro
utilidades contables pero no estrictamente líquidas y realizadas.
CONSIDERACIONES GENERALES.
Este delicado cuadro de situación financiero-fiscal del
Estado Central y de los Entes sostenedores de la Deuda Intra-Sector Público
explica en gran parte las medidas de emergencia adoptadas últimamente por el
Gobierno en cuanto a restricciones o limitaciones en materia cambiaria frente
al fin de los Superávit Gemelos.
El Déficit Fiscal del 2011 fue de 30.700 M$ y el saldo anual
de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos sería también negativo.
La Deuda Intra-Estado estaría cubriendo así un “bache”
transitorio dentro del reciclado permanente del endeudamiento público, a manera
de “préstamo-puente” interno con recursos tomados de los principales Entes
Nacionales; pero este procedimiento estaría llegando ya a su tope.
Aparentemente el Gobierno Kirchner opta, frente a este
problema, mantener su vocación política pagadora a ultranza de Servicios de la
Deuda para llevar a cabo el programa de su Hoja de Ruta: resolución del tema de
los Holdouts o tenedores de bonos que no entraron en el Megacanje de Deuda 2005
y arreglo de la Deuda Externa con los Países del Club de París para – en
función de estas dos acciones – cumplir el objetivo buscado de regresar al
Mercado Internacional de Capitales, para volver a endeudarse.
El agravamiento y la imposibilidad de sostener aumentos
ulteriores de la Deuda Intra-Estado contribuiría además a la “necesidad” de
recurrir nuevamente a esta asistencia financiera externa, sobre todo en materia
de divisas; y ello explica el empeño en usar reservas internacionales para
pagar a Acreedores Privados externos y OMC, a la espera de una futura corriente
externa “salvadora” del desequilibrio.
Si tal es el caso, esto es, si el Gobierno sigue
privilegiando el pago a estos acreedores – Privados y OMC – a costa de
“empapelar” con títulos públicos a los Entes Nacionales, las consecuencias
obvias son la desfinanciación y/o la descapitalización de los Acreedores
Oficiales; con la consecuente generación de Necesidades de Financiamiento que
ya no podrían ser cubiertas con fondos propios ni administrados por el Estado.
Y en esta categoría de grandes Acreedores vulnerables del
Fisco caen principalmente la ANSES y el BCRA.
Después de todo esto, surge entonces la doble duda lógica:
hasta qué punto puede el Gobierno seguir utilizando este expediente de la Deuda
Intra-Estado para aguantar la carga insostenible de la Deuda Pública y consecuentemente
qué puede pasar al respecto.
Si bien todo lo inherente a las claves del endeudamiento del
Estado es secreto, pudiera conjeturarse lo siguiente:
1. La exposición financiera del Sistema Previsional – FGS de
la ANSES – es muy alta pero no crítica para el Estado en la medida que pueda
seguir difiriendo o “bicicleteando” la normalización de pagos de Juicios con Sentencia
en firme y dilatando en general las causas existentes de modo que las cuentas
fiscales se sigan “beneficiando” con la muerte de jubilados y pensionados, que
tal parece ser en la practica la política oficial al respecto, sobre todo para
los de mayores retroactivos (una suerte de “solución biológica” para gran parte
de la Deuda Pública Contingente).
2. La situación del BCRA, en cambio, sería mucho más grave
para el Gobierno, dada la anotada debilidad real del Patrimonio Neto del Banco,
lo que pudiera dejarle a la Tesorería un acotado margen de Adelantos Transitorios,
que se atienden con emisión monetaria.
3. El Gobierno Kirchner necesitaría, por ende, alguna suerte
de “blindaje” externo para seguir sosteniendo sus Reservas Internacionales, garantizando
con ello la estabilidad monetaria interna y sus disponibilidades de pago de
Deuda Externa para poder volver así a los Mercados Internacionales de Capital,
para tomar más Deuda a tasas de interés algo menores que las actuales.
En este último caso, se estima crucial la política de pagos
progresivos a los Holdouts vía rescates de Deuda y, sobre todo, el arreglo con
los Países del Club de París, que permitiría destrabar Inversiones Extranjeras
privadas de Empresas de esos países en la Argentina.
El anuncio de un acuerdo de este tipo – obviamente
presentado a la Opinión Pública como “un éxito de negociación” – podría allanar
las condiciones de toma de nueva Deuda; y entonces la Argentina podría entrar
en la nueva etapa buscada de Endeudamiento Externo.-
Lic. Héctor L. GIULIANO
Buenos Aires, 6.2.2012.
NOTAS:
1 Las abreviaturas MD/M$ significan Millones de
Dólares/Pesos respectivamente; y se expresan siempre con redondeo, de modo que
pueden darse algunas mínimas diferencias entre sumatoria de términos y totales.
2 Básicamente Banco Mundial (BM o BIRF) y Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), y supletoriamente Corporación Andina de
Fomento (CAF).
3 Usamos la expresión “Golpe de Estado” porque según la
Constitución Nacional al producirse la renuncia del Dr. De la Rúa en Diciembre
de 2001 y no existiendo vicepresidente (ya que Carlos Álvarez había renunciado
con anterioridad) las autoridades debieran haber llamado a Elecciones en 60
días pero, en cambio, se eligió al entonces senador Eduardo Duhalde para
completar el mandato.
4 La Argentina no paga siquiera los Intereses completos ya
que capitaliza una porción por anatocismo, es decir, transformando parte de los
mismos en nueva Deuda por Capital, que devenga a su vez nuevos Intereses. Sobre
más de 10.000 MD anuales que se pagan por intereses – este año, 10.200 – se
capitalizarían unos 1.500 MD.
5 En el rubro Otros Pasivos, del BCRA, figuran 22.500 M$ -
equivalentes a 5.200 MD – que no aparecen desagregados pero donde se entiende
están comprendidos estos préstamos de divisas provenientes de otros Bancos Centrales.
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