jueves, 24 de diciembre de 2009

A 35 AÑOS DEL MARTIRIO DE CARLOS SACHERI



Muerto por su militancia católica
Por Héctor Hernández


“Sacheri se caracterizó por ser primero y como profesión y deber de estado, un filósofo. Como tal estudió, meditó y contempló la Verdad, se doctoró, enseñó a nivel de investigación, a nivel universitario y de divulgación. Su especialidad fue la filosofía práctica, esto es, la filosofía de las cosas humanas, del actuar del hombre. Estudió científicamente, como filósofo de profesión, el acto humano. Desarrolló con excelencia las «técnicas de acción apostólica». Sintió a lo vivo que el amor a la Verdad se manifiesta viviéndola, y la encarnó como nadie, viviéndola, enseñándola positivamente y combatiendo el error. Combatió el error no sólo en sus principios, sino en sus aplicaciones… Hombre con capacidad teorética como el que más. Hombre de pensamiento como nadie. Y hombre de acción… ¡Qué discípulo de Santo Tomás: «Transmitir a otros lo contemplado»! Hasta la muerte. Literalmente.”

Su testimonio cristiano inmaculado, como esposo y padre de familia, amigo, investigador, docente e impulsor de innumerables iniciativas de restauración cívico-social de inspiración cristiana, lo signó como blanco predilecto de las fuerzas anticristianas y en pleno auge de la violencia terrorista de orientación marxista, el 22 de diciembre de 1974, luego de asistir a la Santa Misa como lo hacía diariamente, fue asesinado inicua y cobardemente por el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), en presencia de su esposa y de sus siete hijos, el mayor de 14 años y la menor de tan sólo 2 años de edad. Tenía 41 años.

Días después de su asesinato, sus autores remitieron una carta a la revista Cabildo, adjudicándose cínicamente el crimen, al igual que el de otro insigne pensador católico, sucedido un mes antes:

“Nos dirigimos a Ud. con la confianza que nos dan los dos contactos mantenidos… en las personas de los queridísimos aunque extintos profesores Jordán Bruno Genta y Carlos Alberto Sacheri… Enterados de la ferviente devoción que los extintos profesaban a Cristo Rey, de quien se decían infatigables soldados, nuestra comunidad ha esperado las festividades de Cristo Rey según el antiguo y el nuevo ‘ordo missae’ y ha permitido que los nombrados comulgaran del dulce cuerpo de su Salvador para que pudieran reunirse con Él en la gloria, puesto que en este Valle de Lágrimas eran depositarios de la Santa Eucaristía…”

Su vida ejemplar y su muerte mártir, no se entienden si no tenemos presente que “ante todo y por encima de todo, Sacheri era un apóstol. Esa era la tarea esencial de su vida: Luchar en pro de la consagración del mundo y del país a Cristo, para que el Señor de las naciones reine efectivamente en ellas. En ese sentido, Sacheri era uno, católico íntegro, idéntico con su Fe. En este tiempo de tantas traiciones, de católicos que lo son en casa y no en la función pública, en casa y no en la universidad, Sacheri lo era siempre y en toda circunstancia.”

SOLICITAN LA REMOCIÓN DE PLACAS QUE RECUERDAN A TERRORISTAS




35 años atrás, el 23 de diciembre de 1975, el ERP - Ejército Revolucionario del Pueblo, decidió que iba a hacer una muestra de poder militar ante la sociedad y atacó el Batallón de Arsenales Domingo Viejobueno, en la localidad de Monte Chingolo, Provincia de Buenos Aires.
Para ello, más de 100 terroristas atacaron esta unidad, asesinando a militares y policías y aterrorizando a la población que vivía cerca de esta unidad militar.


35 años después, los nombres de 52 de los terroristas que fallecieron atacando el regimiento, están recordados en el Parque de la Memoria. 35 años después el Estado ha consagrado el derecho de los terroristas a atacar las instituciones de la Nación, durante la vigencia de un gobierno democrático, amparados en una visión distorsionada e ideologizada de los hechos.

Ante esta situación inmoral y arbitraria, es que CELTYV - Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas, presentó un escrito ante el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri y ante la Directora Ejecutiva del Instituto Espacio para la Memoria, Ana María Careaga, solicitando la remoción en el Parque de la Memoria de 52 placas con los nombres de terroristas integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo – ERP, que durante el gobierno democrático de Isabel Martínez de Perón, atacaron esta unidad militar y murieron en combate durante este ataque.

El escrito detalla los nombres de los 52 terroristas que están incluídos en el Parque de la Memoria porque según reza la placa que inicia el mismo, allí se recuerda también a

“… a los que murieron combatiendo por los mismos ideales de Justicia y Equidad”.


Qué ideales de Justicia y Equidad pueden sostener personas que atacan instituciones de la Nación, en gobiernos democráticos, para aterrorizar a la población y lograr que sus objetivos políticos sean acatados por el gobierno de turno? Qué ideales de Justicia y Equidad pueden perseguir personas que son responsables de miles de atentados terroristas y de la agresión a más de 15.000 víctimas, como lo demuestra la investigación que el CELTYV está realizando?


CELTYV nuclea a las víctimas del terrorismo y trabaja por su reconocimiento. Desconocer a las víctimas y desvirtuar los hechos históricos mantiene la impunidad de un sector que en 26 años de democracia no ha respondido por los crímenes cometidos ni ha pedido perdón a la sociedad. El rol primario de los Estados es proteger a la población civil ante agresiones atroces como las que el terrorismo realiza, por ello, que los nombres de miembros de organizaciones terroristas figuren en el Parque para la Memoria demuestra un interés por sostener la impunidad y continuar violando los DDHH de sus víctimas.


Los 52 nombres de los cuales se ha solicitado la remoción, basándose en el libro “Monte Chingolo” de Gustavo Plis Sterenberg, ex integrante del ERP, son:


Barbate, Daniel Roberto Blanco, Francisco Javier Boca, Hugo Alberto Bonet, Carlos Lucas Bruschtein, Aída Eleonora Bulit, Pascual Alejandro Cinqualbre, Carlos María Colautti, Hugo Francisco Correa, Jorge Alberto Crespo, Carlos José Cuello, Francisco Delfino, Eduardo Ablerto Enatarriaga, Nelly Noemí Escobar, Eduardo César Fabián, Orlando Benjamín Finocchiaro, Norma Concepción García, Ernesto Gatto, Silvia Ana María González, Ángel Eduardo Guaziroli, Tristán Gustavo Islas, Ismael Alfredo Lafuente, Mónica Silvia Lasorba, Vicente Lulio Lescano, Ana María Liendo, Ana María Lorenzo, Omar Juan Machado, Carlos Alberto Marabotto, María Inés Mastrogiovanni, Alejandro Ángel Menéndez, Luis Mensi, Rubén Víctor Monzón, Ismael Antonio Mosqueira, Víctor Manuel Oroño, Carlos Omar Paredes, Cristóbal Ramos, Guillermo Pablo Rinaldi, Nancy Alejandrina Salinas, Guillermo Salvador Salvador, Huberto Ángel Sánchez, Carmen Gloria Sánchez, Miguel Ángel San Martín, Guillermo Santa Cruz, Abel Jesús Schottenfeld, Gastón Raimundo Siba, Rodolfo Sportuno, Luis Alberto Stanley, Carlos Horacio Stegmayer, Roberto Bernardo Tauil, Enrique Tisminetzky, Claudio Arturo Valencia, Juan Carlos Vázquez, Víctor

"A LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES LE FALTAN 580 MILLONES PARA PAGAR LOS SUELDOS EN ENERO"



“Lamentablemente se está empezando a confirmar lo que advertimos hace tres meses: hasta hoy, 22 de diciembre, la Provincia no estaría en condiciones de pagar los sueldos en enero, dado que le faltan 580 millones de pesos para poder cubrirlos”, denunció el Vicepresidente 1º de la Cámara de Diputados bonaerense, Jorge Macri, quien además pidió que “el ministro Arlía explique con urgencia esta situación”.
El diputado por Unión PRO explicó que “la información que estamos recibiendo es que el Gobierno de Scioli estaría pensando en pagar desdoblados los sueldos de enero”
Por su parte, el titular del bloque de Unión PRO, Ramiro Gutiérrez, adelantó que junto a Macri buscarán “el acuerdo con las autoridades de Cámara y presidentes de otros bloques, para que el ministro Arlía venga de manera urgente a explicar, frente a los diputados, cual es la situación realmente, para llevar tranquilidad a las 500 mil familias que se verán afectadas si ocurre lo que venimos adelantando”.
Finalmente, Jorge Macri recordó que “cuando le advertimos al Gobernador que debía dar un golpe de timón a la administración, sin seguir de rodillas frente a la Casa Rosada, era porque preveíamos que esto podía pasar y que Kirchner no iba a salir a rescatarlo”.

ABOGADOS POR LA CONCORDIA PIDIERON POR LOS PRESOS POLÍTICOS


Queridos amigos:

Hace un año Juan Ignacio Ymaz y Mariano Gradin, a quienes les rendimos sentido homenaje, sensibles a la situación que vivían nuestros presos políticos, imaginaron la necesidad de agrupar abogados para visitar las cárceles, actividad que el primero hacía desde tiempo atrás.

Esta fue la semilla que muy pronto germinó. Ya en enero éramos casi veinte, cuando formalizamos la Asociación fuimos doscientos y hoy somos alrededor de trescientos abogados, además de los numerosos adherentes.
Si bien acerca de este drama siempre tuve la misma posición y pensamiento, luego de mi primer visita a la cárcel de Marcos Paz, y compartir un par de horas con los cautivos, asumí el firme compromiso de ocuparme en la medida de mis posibilidades, de la suerte de estos hombres sometidos al escarnio de ese injusto y vejatorio encierro. Cito mi experiencia por cuanto es la que mas conozco. Pero ello nos pasó a todos quienes iniciamos la concurrencia metódica a las cárceles de Marcos Paz, Ezeiza, Campo de Mayo y Villa Devoto. Desde hace un año, los abogados de nuestra Asociación, hemos tenido presencia todos los miércoles en estos sitios de cautiverio. Desde esta experiencia, frente a esta realidad, ningún argentino bien nacido puede permanecer indiferente.

Esta fue la semilla que dio origen a nuestra Asociación de Abogados para la Justicia y la Concordia, y será siempre el motivo que animará nuestra gestión.

Cuando conformamos nuestra Asociación, lo hicimos escandalizados por las violaciones a los derechos humanos y a las más elementales garantías constitucionales que se estaban negando en los juicios por los hechos ocurridos en la guerra de los años 70.

La Argentina había encarado un proceso de pacificación mediante la solución implementada con el dictado de las leyes de amnistía o perdón llamadas de punto final y de obediencia debida, para aquellos que cumplían funciones subordinadas, leyes que fueron convalidadas por la CSJN. Esta política fue continuada y profundizada por los presidentes Menem, De la Rua y Duhalde, mediante los indultos, hasta que el gobierno de Kirchner, trastocó todo, instaurando el aberrante régimen de venganza, enfrentamiento e ilegalidad que vivimos hoy.

Lo hizo removiendo a los integrantes de lo que el llamaba la “mayoría automática” de la Corte del Presidente Menem, sólo para reemplazarla por otra “mayoría automática” que le asegurara la reapertura de todos los juicios a militares e integrantes de las fuerzas de seguridad. Sólo a ellos y no a los guerrilleros que tomaron las armas contra el estado argentino, muchos de los cuales hoy ocupan importantes cargos en el gobierno.

Mediante fallos condenados por los más ilustres autores de la Argentina, incluida la Academia Nacional de Derecho, en dictamen unánime, esta Corte ha barrido principios liminares del derecho, entre ellos el de legalidad (Art.18, CN), irretroactividad de la ley penal, aplicación de la ley penal más benigna y cosa juzgada. Principios éstos cuya instalación y vigencia insumió siglos de la historia de Occidente.

Revisaron decisiones soberanas de los otros dos poderes y les quitaron insólitamente los instrumentos –facultad de dictar amnistías e indultos- que la Constitución les dio para lograr el fin perseguido en el Preámbulo: consolidar la paz interior.

Hoy hay más de 600 presos políticos, y son presos políticos por cuanto su detención obedece a una decisión política, inspirada en oscuros designios ideológicos. Para ello, el gobierno se vale de la complicidad de jueces miedosos y corruptos. Estos deben saber que enfrente tienen a trescientos abogados que los estamos mirando. Se sigue deteniendo gente- todos mayores o ancianos, muchos de los cuales tenían 20 años o poco más en épocas de la guerra, que son los únicos a las cuales se les niega en la Argentina las más elementales garantías de que goza un ciudadano: les niegan la excarcelación; los mantienen detenidos 5 o 6 años sin condena (contra todo que dicen los Tratados de DDHH), se los mantiene en cárceles pese a tener más de 70 años. Han muerto en cautiverio más de 60 de ellos- .

Se mantiene a la Justicia Federal ocupada casi con exclusividad en el juzgamiento de estos hechos ocurridos hace 30 años. Es la misma Justicia Federal que debe investigar en todo el país los actos de corrupción de los funcionarios del gobierno, la que juzga los delitos de tenencia de armas y tráfico de drogas.
Como resultado, a los ciudadanos nos matan como perros, reina la impunidad para los funcionarios y los delincuentes; se envía un mensaje muy claro a las fuerzas de seguridad de no intervención: sólo sus miembros no gozan de los derechos procesales mínimos cuando se los juzga, se mantiene al país enfrentado alimentando rencores del pasado, y todo en un marco de completa ilegalidad.

Abel Posse, en un formidable artículo publicado hace algunos días, en La Nación, que ha provocado la ira de la izquierda y de casi toda la dirigencia política frívola, afirmaba que “ con persistencia gramciana, los guerrilleros que rodean a los Kirschner aunque ya estaban generosamente indemnizados por sus derrotas de los 70, lograron afirmar la teoría de demoler las Fuerzas Armadas, lograr que los policías se sientan mas amenazados e inhibidos en la tarea de represión de los delincuentes en su agresión y que la justicia se ausenta en este proceso de crisis, sin reaccionar con energía ante la creciente criminalidad. Concediendo excarcelaciones a una gran cantidad de delincuentes, incluso en casos de asesinatos y uso de armas”. Debemos agregar, mientras mantiene encerrados ilegalmente a quienes, como los jueces son concientes, de ningún modo su libertad significa el menor riesgo para la sociedad.

No pretendemos reivindicar en particular a nadie. Simplemente denunciamos que si consentimos la violación de los principios constitucionales penales, no importa a cuál de nuestros adversarios le sea aplicado, estaremos poniendo en peligro la libertad de todos los ciudadanos para el futuro y abriendo las puertas a la tiranía. Desconocer el principio de legalidad -Art. 18 de la CN –que es el que contiene todas estas garantías- es el primer paso para la instauración de un grosero despotismo.

A esta altura del año, a título informativo, podemos adelantarles que el trámite de nuestra personería jurídica está avanzando, hasta ahora sin inconvenientes. Algunas de las acciones realizadas que podemos destacar, fueron nuestros viajes, a Rosario, donde nos entrevistamos con el Colegio de Abogados, familiares de presos políticos y visitas a la prisión federal y a la cárcel provincial. A Córdoba, donde nos entrevistamos con el vicepresidente de la Cámara Federal, familiares de los presos políticos, a quienes visitamos en el penal de Bower. Asimismo realizamos un acto público en la Bolsa de Comercio, con gran concurrencia. En ambas ciudades dejamos sentadas las bases para la conformación de asociaciones similares a la nuestra. En el mes de octubre organizamos una mesa redonda en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, con el tema “El Bicentenario la Justicia y la Concordia” a cargo de los Dres. José María Bandieri, Vicente Massot y Jorge Vanossi, donde también hubo una numerosa concurrencia. El 11 de noviembre en el marco del Congreso de la Unión Internacional de Juristas Católicos, celebrado en Madrid, nuestros consocios y miembros de la Mesa Directiva, Dres. Eduardo Bieule y Octavio Schindler, presentaron los objetivos de nuestra Asociación, junto a la denuncia de los hechos que dieron motivo a su fundación. Desde ya destacamos la relevancia de esta presentación, atento a la importancia de los representantes de los países concurrentes y la estrecha relación que mantiene la institución con la Santa Sede.
Hemos concurrido y seguiremos haciéndolo a las audiencias públicas en las distintas causas en que esten involucrados los presos políticos, muchas de ellas con bastante similitud a un circo romano.

Los directivos de nuestra Asociación hemos mantenido entrevistas con el Nuncio Apostólico, Obispos, dirigentes políticos, asociaciones afines, civiles y militares, con las cuales mantenemos estrecho contacto, y continuaremos haciéndolo con las autoridades militares en actividad y del Sistema Penitenciario Federal etc..
Próximamente quedará en funcionamiento la página web
Estamos planificando nuestra gestión para el año que viene.

Señores, debemos poner nuestro esfuerzo en despertar la conciencia de nuestra sociedad, influida por la historia mentirosa que aturde desde hace treinta años. Debemos empeñarnos en instalar el tema en la dirigencia política, que hasta ahora ignora dolosamente la tragedia.
Urge, en vísperas del bicentenario, volver al cauce de la constitución histórica, recurriendo a los remedios que están en su texto y que ninguna convención internacional ha abolido, que permitirían afianzar la paz interior y superar las secuelas más dolorosas de nuestra guerra, mediante una generosa ley de amnistía.

Nuestra gestión esta ordenada a reclamar el pleno restablecimiento del estado de derecho, sustento de un orden justo, cimiento indispensable para alcanzar la paz. La paz que no es pacifismo conformista. Nosotros no pertenecemos a esa clase de pacifistas. Nuestro compromiso no es el de los tibios, menos en esta hora, en esta argentina difícil, profundamente confundida y degradada. Decía Mons. Aguer que “la paz social depende de la plena vigencia de ese conjunto de relaciones de justicia”. La concordia, como bien dice Santo Tomás, no implica la unidad de opiniones, pues nada impide que los amigos opinen distinto sobre cuestiones diversas; no se trata, tampoco, de concordar sobre cualquier cosa sino sobre aquello que es provechoso a la Ciudad, es decir, lo que hace al bien de la Ciudad.

Cercanos a La Navidad, debemos postrarnos ante El Pesebre e implorar a Nuestro Señor que derrame abundantes bendiciones sobre los presos y sus familias sufrientes, sobre nosotros y nuestras familias y sobre nuestra querida patria.


Alberto Solanet,
diciembre 14 de 2009

LA EJECUCION DEL MATRIMONIO PRESIDENCIAL

Un suboficial de 27 años de edad ejecutó al matrimonio presidencial, mientras contemplaba minutos antes de matarlos las lágrimas en los ojos de quienes rigieron los destinos del país con un poder casi omnímodo, sin prácticamente resistencia alguna.
El nombre del suboficial es Dorin Marian Carlan. "Sólo sabíamos que íbamos a una 'misión de grado cero', que son las más arriesgadas que existen", declaró Carlan a la Agencia EFE.
En una revuelta popular, en medio de conjuras internas, el régimen llegó a su final. Desde su base del Regimiento de Paracaidistas Carlan junto con otros siete voluntarios se dirigieron en dos helicópteros con destino desconocido. "Volábamos como en una operación de comando, a unos 10 o 15 metros del suelo y en zig-zag", para evitar posibles ataques", explicó Carlan.
Tras pasar a buscar a un General que se sumó al grupo, arribaron a una zona militar donde el matrimonio presidencial aguardaba su destino en su condición de arrestados de facto.
Al aterrizar el helicóptero "se creó una especie de imagen apocalíptica. Se creó una nube de polvo, hojas... todas las bocas de fuego estaban dirigidas hacia nosotros. La tensión era extrema, y aun no sabíamos a qué veníamos", declaró Carlan.
El General convocó a ocho paracaidistas y les comentó que el matrimonio presidencial estaba arrestado, y que iban a ser juzgados y condenados por orden de la nueva autoridad. "¿Puedo contar con ustedes hasta el final?" les preguntó el alto mando.
Todos los voluntarios respondieron afirmativamente, tras lo cual fueron elegidos tres, entre ellos Dorin Carlan.
En un cuarto oscuro que hacía las veces de sala de documentación de la unidad militar, el matrimonio presidencial fue juzgado y condenado en menos de dos horas.
"Plazo de recurso, diez días. La sentencia se ejecuta de inmediato", escuchó Carlan cuando concluyó el juicio. Los dos paracaidistas que acompañaban a Carlan ataron las manos a la espalda del ex Presidente, mientras su esposa pidió morir al lado de su marido.
Mientras se dirigían al paredón, el ex Presidente se volvió hacia Carlan, que iba detrás con el arma en la mano, y lo miró durante algunos segundos con lágrimas en sus ojos. Recorrieron los 15 metros que distaban hasta el paredón y pusieron al matrimonio mirando hacia la pared.
El ex Presidente gritó una consigna referida al país: "socialista, libre e independiente! ¡Muerte a los traidores! ¡La historia me vengará!". Los tres paracaidistas abrieron fuego con sus metralletas.
"Él se levantó un metro del suelo al recibir los disparos. Murió súbitamente de mis balas y de las de Boeru, el tercer miembro del pelotón", declaró Carlan. Su esposa no murió de inmediato, pese a haber recibido varios tiros en la cabeza, expresó: "hacía unos movimientos macabros", momentos en el cual la remató de un disparo.




El relato es de hechos acaecidos en Rumania hace 20 años. A continuación reproducimos un artículo publicado en el diario El Mundo de España el día 23 de diciembre de 2009:

'Vi lágrimas en los ojos de Ceausescu cuando le llevaba al paredón'

Cuando el joven soldado Dorin Marian Carlan dio un paso al frente el día de Navidad de 1989, no podía imaginar que pocas horas después daría muerte al dictador rumano Nicolae Ceausescu y a su esposa Elena.
Él, entonces un suboficial de 27 años de edad, fue quien vio, minutos antes de ejecutarle, lágrimas en los ojos de quien había regido los destinos de Rumanía durante 24 años de tiranía.
El suboficial Dorin Marian Carlan. | Efe
"Sólo sabíamos que íbamos a una 'misión de grado cero', que son las más arriesgadas que existen", relató Carlan a Efe en el bar de un céntrico hotel de Bucarest.
Carlan, hoy mayor en la reserva, rememora la confusión y la tensión de aquellas jornadas de hace 20 años, cuando la revuelta popular y las conjuras internas acabaron con el régimen comunista.
Desde su base del regimiento de paracaidistas de Boteni, Carlan y otros siete voluntarios embarcaron en la mañana del 25 de diciembre en dos helicópteros Puma con destino desconocido.
"Volábamos como en una operación de comando, a unos 10 ó 15 metros del suelo y en zig-zag, para evitar posibles ataques", explicó Carlan.
Las aeronaves aterrizaron cerca del estadio del Steaua de Bucarest, donde recogieron a varios mandos, entre ellos el general Stanculescu, nombrado por Ceausescu ministro de Defensa sólo unos días antes, y hoy día aún en prisión por haber dirigido la represión en Timisoara en los primeras jornadas de la revolución.
La comitiva aérea voló hasta la provincia de Targoviste, donde, en una zona militar, Nicolae y Elena Ceausescu aguardaban arrestados su destino desde el 22 de diciembre.
'La tensión era extrema'

"Con nuestro aterrizaje se creó una especie de imagen apocalíptica. Se creó una nube de polvo, hojas... Todas las bocas de fuego estaban dirigidas hacia nosotros. La tensión era extrema, y aún no sabíamos a qué veníamos", rememoró Carlan.
Stanculescu convocó a los ocho paracaidistas y les contó que los Ceausescu estaban arrestados y que iban a ser juzgados y condenados por orden de la nueva autoridad.
"¿Puedo contar con vosotros hasta el final?, les inquirió el alto mando. Todos los voluntarios tuvieron que responder afirmativamente para despejar dudas sobre su convicción. El general eligió entonces a tres hombres, entre ellos a Dorin Carlan.
En un cuarto oscuro y desangelado, que hacía las veces de sala de documentación de la unidad militar, los Ceausescu fueron juzgados y condenados en menos de dos horas en una siniestra farsa de juicio.
"Plazo de recurso, diez días. La sentencia se ejecuta de inmediato", escuchó Carlan desde dentro cuando el juicio concluyó.
Los dos paracaidistas que acompañaban a Carlan ataron a la espalda las manos de los Ceausescu. Elena pidió morir al lado de su marido.
"Camino del paredón, él, Nicolae Ceausescu, se volvió hacia mí, que iba detrás con el arma en la mano, y me miró durante algunos segundos. Vi lágrimas en sus ojos", rememoró Carlan con gesto grave.
Recorrieron los 15 metros que distaban hasta el paredón y pusieron a la pareja mirando a la pared.
"¡Viva la Rumanía socialista, libre e independiente! ¡Muerte a los traidores! ¡La historia me vengará!", gritó Ceausescu antes de comenzar a cantar la Internacional. Los tres paracaidistas abrieron fuego con sus metralletas.
"Él se levantó un metro del suelo al recibir los disparos. Murió súbitamente de mis balas y de las de Boeru, el tercer miembro del pelotón", indicó.
Elena no murió de inmediato, pese a haber recibido varios tiros en la cabeza, explicó Carlan. "Hacía unos movimientos macabros", recordó. Entonces, confiesa el ex militar, la remató de un disparo.



Fuente: diario El Mundo - España - 23 dic 2009