miércoles, 13 de enero de 2010

CORREO DE LECTORES: EJEMPLO A IMITAR

Sr. Director
Abonando a los dichos del lector y abogado Dr. Roberto Cacheiro Frias, en su carta del 12 de enero en La Nación y respondiendo a lo manifestado en el matutino Pagina 12, relacionado a los antecedentes de la Sra. juez María José Sarmiento en la que se hace alusión a su condición de hija del Teniente Coronel Luis Sarmiento, con la intención de desprestigiarla, como todo lo que de alguna forma se identifica con lo militar en nuestro país; deseo expresar: por mi condición de tal, habiéndolo conocido al padre de la Sra. Juez Sarmiento y su familia, que hay una íntima relación de conducta y conceptos éticos que caracterizan a tan noble y destacada familia, cualidades tan en desuso en nuestra desorientada sociedad por falta de valores a seguir.
¡Por fin ejemplos a imitar!, gracias a padres que supieron transmitir a sus hijos virtudes de conducta, logrando destacados ciudadanos. Solo así la Patria crece.
Enrique A. Treglia
Teniente Coronel(R)
enriquetreglia@fibertel.com.ar

UN CASO POR DEMÁS CLARO


Por Silvio H. Coppola


Aunque aparentemente cada vez se complica más la situación político-económica del país, a raíz de la remoción y reposición de Redrado en el cargo de presidente del Banco Central, de las denuncias de todos contra todos, de la búsqueda de protagonismo por parte del Poder Legislativo y sobre todo, de la constitución del llamado “Fondo del Bicentenario”, con la transferencia de 6.569 MD (millones de dólares) de las reservas del Banco Central (48.010 MD a diciembre de 2009), se puede opinar que la sangre no llegará al río, pues casi todos los protagonistas y casi todos los opinólogos, salvo muy honrosas excepciones como Pino Solanas o Mario Cafiero, están contestes en lo principal de la cuestión: las deudas se pagan.
O si se prefiere, se pueden emplear las palabras del presidente Nicolás Avellaneda, cuando en uno de sus mensajes presidenciales al Congreso (1876), afirmara que las deudas se honran y que si era necesario se ahorraría sobre el hambre y la sed de los argentinos. Bonitas palabras y como yapa el tucumano se negaba a examinar las cuentas presentadas por la banca internacional, pues era una cuestión de caballeros (¡¡¡nada menos!!!).
O sea, enorme mayoría, casi unanimidad, en afirmar que principios que hacen a la moral individual, como eso de pagar las deudas, se debe aplicar también a los estados, como si estos tuvieran una moral semejante a la de las personas de existencia real. Así, sería inmoral no pagar las deudas por parte de la nación, aunque estas estén cargadas de ilegitimidades, de ilícitos, de corrupción y su cumplimiento a raja tabla signifique penurias, sufrimientos, miseria y desamparo de la población autóctona.
La que no disfrutó ni usufructuó ninguno de los préstamos reales o ficticios que se aducen para efectuar reclamos, que busca desesperadamente cumplimentar el actual gobierno. Y lo que sería más risible sino sería desesperadamente patético, es que los estados cuyos organismos o nacionales reclaman esos pagos, son los que han invadido países en todo el orbe, causando millones de muertes, robos y miseria y que son los que se dan el lujo de hablar de la obligación moral de pagar las deudas, afirmación hipócrita que tiene debido coro en los argentinos que conservarán su situación actual ya sea que se pague o no, mientras no hay recursos ¡¡¡¡y ni hablar de 6.569 MD!!!! ni para hospitales, ni para universidades, ni para jubilados, ni para nada que signifique inversión en el progreso del país.

Como una acotación al margen, cabría que nos preguntáramos ¿qué es más inmoral, no pagar supuestas o reales deudas contraídas por gobiernos de espaldas a su pueblo y sin beneficio para este o dejar sumida en la pobreza y en la miseria a más de la mitad de la población de un país, con su corolario de atraso y desesperación?. Así llegaríamos a examinar este monstruo de la deuda de otra manera y no diciendo simplemente que si se debe hay que pagar. Tocaríamos el aspecto ético de la misma y de esa manera, las conclusiones podrían llegar a ser muy otras.

Volviendo a la situación actual, es evidente que si todos quieren pagar, se va a pagar. O sea con o sin la constitución del Fondo en cuestión, los dólares quedarán disponibles para seguir pagando la deuda eterna. Así los fondos, de una u otra manera, se emplearán para ello, cuidándose de que no queden en situación de ser embargados por cualquier juez de cualquier jurisdicción.
El Poder Judicial dada la trascendencia de la cuestión, producirá finalmente un fallo conforme a derecho, por lo menos en lo que respecta a la inamovilidad del presidente del Banco Central. Para entonces, seguramente el Congreso aceptará la disposición de los dólares del Banco y la paz reinará en Varsovia. Así será la oportunidad de Redrado para renunciar y ascender al puesto a que le destine la banca internacional.
Y en lo que hace a las denuncias contra la señora presidenta y contra Redrado, quedarán por supuesto sin trámite, mucho más considerando el carácter del Juez Oyarbide de dependiente del gobierno y casualmente de juez de feria, aunque en este caso rechazando ambas, lo que daría un empate en un tanto que lo va a beneficiar también a él. ¿Y la jueza Sarmiento? Ya para entonces, habrá pasado a la historia.

Y terminemos, con el fondo de la cuestión. Lo presupuestado para pagar la deuda en la Ley de Presupuesto para 2010 ($ 26.575.000.000, que serían a $ 3,8l por dólar norteamericano 6.975 MD), no alcanza siquiera para pagar los intereses correspondientes al año, estimados entre 9.000 y 9.500 MD, por lo que faltarán más de 2.000 MD. Los que deberán ser renegociados y que generarán en consecuencia más deuda (anatocismo). Además de la muy importante y fundamental del vencimiento de capitales, que no podrán ser pagados y que estarían en más de 15.000 MD. De ahí la necesidad imperiosa del gobierno de reentrar al mercado de capitales, tomando nuevas deudas y refinanciando otras, bajo amenaza muy cierta de un nuevo default. Un caso por demás claro. Con los 6.569 MD se muestra la disposición de pagar, como dijera la señora presidenta y el ministro del ramo, buscando así que las tasas de interés que se apliquen, dado el riesgo país, sean lo más bajas posibles y no el escandaloso 15% del préstamo de Venezuela. Todo para pagar y por eso se le buscó al Fondo todavía inefectivo, el patriótico nombre de Fondo del Bicentenario.
Dos preguntas para finalizar: ¿porqué no se investiga el origen de toda la deuda externa por parte del Congreso (art.75 inc.4 CN) antes de tratar de cumplimentarla y porqué no se castiga a los culpables de semejante carga para el país, nombres muy ciertos y conocidos desde Martínez de Hoz hasta hoy? Nadie ni en el gobierno ni fuera de él, fuera de algún extremista, quiere ocuparse de ello y menos si están en la función pública.

LA PLATA, enero 12 de 2010.

EL BANCO CENTRAL Y LA DEUDA EXTERNA: LOS GRANDES ENEMIGOS DE LA ARGENTINA




Por Arnaldo Salvini

En varias oportunidades hemos difundido distintos documentos destinados a destacar la influencia del Banco Central en nuestra economía.

Hemos tratado de demostrar cómo las facultades que le otorga su carta orgánica, en especial la emisión de la moneda y el mantenimiento de reservas de dinero suficientes para asegurar su valor, condicionan nuestra vida diaria.

Hemos señalado que su funcionamiento está condicionado por poderosos organismos financieros internacionales, en especial el Banco de Basilea, que ahogan el crecimiento de nuestra vida económica, destruyendo nuestro bienestar social y nuestra soberanía política.

Este trabajo responde a la necesidad de hacer conocer nuestra opinión y echar un poco de luz sobre estos delicados temas que han “inundado” los medios de difusión masiva y los portales de Internet creando inquietud y confusión.

En definitiva, tal como lo son la Reserva Federal de los EE.UU., el Banco Central de Inglaterra y el Banco Central de Basilea, ( Banco central de los bancos centrales europeos), el Banco Central de la República Argentina es una institución privada, cuyos principales dirigentes provienen de organismos financieros internacionales, y responden a sus intereses. Depende absolutamenente del Banco de Basilea, cuyas instrucciones sigue y condicionan el desarrollo independiente y real de nuestra economía.

Nos parece que no representa ninguna solución limitarse a centrar la atención en la figura de su presidente, sin considerar la posibilidad de modificar la carta orgánica del BCRA, ajustando su estructura y su funcionamiento a nuestros reales intereses y eliminando su carácter autárquico e independiente de los poderes públicos nacionales que lo convierte en “un estado dentro de otro estado”.

La manera como está manejando nuestro gobierno esta situación es como "hacer un agujero en el agua". Para decirlo en criollo, “no sirve para nada”. Podrá lograr el cambio del presidente y otras autoridades de ese banco si lo considera necesario, pero, mientras no se hagan cambios más profundos, después de estas medidas coyunturales esta institución seguirá “vivita y coleando”, cumpliendo su papel de agente de los organismos financieros internacionales, con otro presidente. Sea Redrado, Pesce, Blejer o Prat Gay, la política monetaria de esta institución seguirá siendo la misma: seguirá dependiendo, como hasta ahora de los intereses extranjeros que en 1935 pensaron en su fundación.

Así lo entendió el General Juan Domingo Perón durante cuyo gobierno, mediante la Ley 12.962 de Marzo de 1947 se nacionalizó el Banco Central y todo el sistema bancario argentino transformando así profundamente su funcionamiento, su organización, la política bancaria y la vida económica de nuestro país.

Estamos seguros de que, más allá de la pirotecnia publicitaria y propagandística, no está en los planes de este gobierno, que utiliza símbolos peronistas, tomar una medida de ese tipo.

Pensamos también que mientras sigamos pagando la "inventada, ilegal y fraudulenta" deuda externa, nuestro país no tiene futuro. Esa deuda está planificada de manera tal que nunca podrá ser pagada, así seguiremos dependiendo absolutamente de los organismos financieros internacionales que están destruyendo nuestra vida económica, con todas las consecuencias que ello implica.

Seguramente, muchos de ustedes conocen el fallo sobre la deuda externa dictado por el Juez Ballesteros, en la "Causa Olmos". Les hemos enviado abundante documentación sobre estos temas.

Teniendo en cuenta la gravedad de la situación que estamos viviendo nos parece oportuno volver a difundirla con las actualizaciones pertinentes, para que quienes la han leído la recuerden, y quienes no lo han hecho tengan la posibilidad de evaluar la información que contienen.

Nos mueve la convicción de que hacerlo ayudará a poner un poco de claridad en tanta confusión.

Esperamos también que sirva para hacer notar la responsabilidad de quienes a través de distintos gobiernos, tuvieron la obligación cumplir el mandato judicial del juez Ballesteros. Lo han ignorado y no han hecho nada al respecto, a pesar de ser atribución del Congreso, de acuerdo con la Constitución vigente... “Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”...

Artículo 75 de la Constitución Nacional: “Corresponde al Congreso contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación. Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”.

Si logramos que la información que le enviamos les resulte útil, el objetivo de esta iniciativa se habrá cumplido.

LOS EMBARGOS


Por Silvio H. Coppola


El embargo es una medida de carácter procesal, dictada por el juez o tribunal que interviene en un juicio, consistente en la retención de bienes del deudor y “sustrayéndolos a la libre disposición de su propietario” (Juan A. Ramírez Gronda, “Diccionario Jurídico”, Ed. Claridad, Buenos Aires, pág.113). Este embargo puede ser trabado como medida precautoria, en juicios en que se discute la procedencia o no de un derecho, buscando asegurar en caso de que prospere la acción, el pago de que se trate (en nuestra provincia, está legislado por el Código Procesal Civil y Comercial, arts.209 y stes.).

En el día de ayer, martes 12 de enero, trascendió la información de que un juez ¡¡de Nueva York!! Había ordenado el embargo preventivo de fondos del Banco Central de la Argentina, existentes en la Reserva Federal de los Estados Unidos.
El pedido que dió origen a esta medida, fue originado en uno de los grupos de los llamados fondos buitres, creados a partir de cesiones de los acreedores del país, que no aceptaron la propuesta de canje de bonos hecha en Dubai en 2005.
Primeramente se puede aclarar que la suma en cuestión, 1.700.000 U$S, es una bagatela, comparada con lo que está en juego. Y se trata no de reservas específicas del Banco Central, que son inembargables de acuerdo a diversos convenios internacionales (Bancos de Ajustes Internacionales), sino a pequeñas cantidades para movimientos comunes de cuenta corriente. Por eso el tema de este embargo no es tan grave, aunque pueda aumentar con otros rubros semejantes.
Pero es un llamado de alerta para saber a qué atenerse, en caso de que se haga la transferencia de los U$S 6.569 MD al llamado “Fondo del Bicentenario”, ya que en ese entonces el juez de marras o cualquier otro, podría ordenar su embargo, alegando que ya no están en la órbita del Banco Central, sino del Estado Argentino como deudor.
Aquella pequeña suma queda indisponible por el momento y sujeta a lo que finalmente falle la justicia norteamericana. Se comenta que Redrado ordenó “a sus abogados en Nueva York”, que apelen la medida.
Es curioso que estos profesionales, seguramente muy bien remunerados, no hayan advertido la maniobra ni puesto sobre aviso al gobierno argentino, de los problemas que en estas actuaciones judiciales, pudiera tener la transferencia de los U$S 6.569 MD, siendo así que lo embargado preventivamente (1,7 MD), es un aviso que ha salido poco menos que regalado.

¿Y porqué intervienen jueces extranjeros, en temas de la deuda pública argentina, donde la competencia natural tendría que estar en nuestros jueces?
Por las sucesivas claudicaciones de todos los gobiernos a partir de 1976. Con tal de lograr nuevos empréstitos y colocar regularmente nuevos títulos de deuda, aceptaron declinar nuestra jurisdicción, cediéndola a jueces extranjeros, como en el presente caso.
Lo que da vergüenza y es metafóricamente como entregar una bandera. Situación que llegara a su paroxismo en la década de 1990, donde a partir de los convenios comerciales que se firmaran y que fueran ratificados por leyes del mismo Congreso (1994), que ahora se escandaliza, se otorgó la prórroga de jurisdicción a todos los países que la pidieron, empezando por los Estados Unidos, Gran Bretaña, Dinamarca, Bélgica, Italia, etc.etc. No obstante y pese al palabrerío que trae esta situación en el medio político, nada se ha hecho, por ningún poder del estado, para denunciar todo esto. Antes bien, estando como está el actual gobierno deseoso de volver a los mercados de capital, es más que seguro, que se seguirán aceptando declinaciones de jurisdicción en la colocación de nueva deuda, por lo que seguiremos viendo que para resolver nuestros problemas financieros y económicos, es competente la justicia de cualquier país, menos la del nuestro.
Paradojal situación a la que nos han llevado los creadores y continuadores de la deuda eterna.

LA PLATA, enero 13 de 2010.




SILVIO H. COPPOLA

GRAFIK DE LA POLITIK K