jueves, 16 de agosto de 2012

EL VICEGOBERNADOR MARIOTTO REPUDIÓ LA REIVINDICACIÓN DEL GENERAL CAMPS




El vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, manifestó públicamente su "total repudio a los panfletos reivindicatorios del genocida Ramón Camps que aparecieron en las últimas horas en cercanías de la redacción del diario Diagonales.com, en la ciudad de La Plata".
El repudio del vicegobernador fue realizado mediante un comunicado de prensa, dirigido a medios de comunicación, ante las pintadas realizadas en vísperas del día 17 de agosto, un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín.
El vicegobernador expresó mediante dicho comunicado su “solidaridad y apoyo hacia quienes son víctimas de amenazas e intimidaciones de personajes anónimos que intentan amedrentar a quienes luchan por la búsqueda de justicia”.

ACERCA DE CAMPS
Ramón Camps nació en la Provincia de Buenos Aires en 1927, y murió el 20 de marzo de 1994. Fue un militar argentino que alcanzó el grado de general de brigada. Durante el Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) estuvo a cargo de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
Fue indultado por el presidente constitucional Carlos Saúl Menem, quien firmó el indulto n.º 2741, causa n.º 44/85, el 30 de diciembre de 1990.
Cabe destacar al respecto de la actuación de los militares durante el Proceso de Reorganización Nacional lo que el Catecismo de la Iglesia Católica consigna, y reafirmar asimismo que sólo puede quitarse la vida a otra persona cuando la propia está amenazada (defensa propia) incluso en situación de Guerra, y que para la aplicación de pena de muerte debe haber previamente un juicio justo con la posibilidad de defensa en el mismo por parte del imputado. Ambos extremos han sido desconocidos por dicho gobierno, en el marco de la Guerra militar Contrarrevolucionaria enfrentando a la subversión marxista que imponía el terrorismo en la sociedad.

MUCHOS QUIEREN ESCUCHAR EL "TAQUITO MILITAR"

 
EL TANGO Y EL EJÉRCITO
Por Hugo Gregorutti


En los comienzos del siglo XX, muchos músicos se inspiraron en el Ejército y brindaron su aporte en composiciones dedicadas a hechos y protagonistas de la epopeya emancipadora que marcaron nuestra historia o, simplemente, a anécdotas de la vida militar.

De las tantas partituras consultadas, privilegiamos las más antiguas, las anteriores a los años 20, una etapa de esplendor de la música ciudadana. Sin seguir un orden cronológico, citamos primero los temas dedicados a los tres enfrentamientos del General San Martín en Chile, en su recorrido libertario: 
Chacabuco, tango de Carlos Hernani Macchi, dedicado “Al distinguido Dr. Gowland” y llevado al disco por el Cuarteto del Centenario. El autor, violinista y flautista, integró el cuarteto La Armonía junto al Negro Thompson (guitarra), Manuel Firpo (bandoneón) y José Bonano (violín). También estuvo en los conjuntos de Juan Maglio (Pacho) y de Domingo Santa Cruz. Hernani fue gran amigo de Eduardo Arolas y, entre su obra podemos mencionar: Sarita, El reservado y Herminia. El título apuntado hace referencia a la batalla librada el 12 de febrero de 1817, en la cuesta andina de ese nombre, donde San Martín derrotó a los españoles, conducidos por el General Maroto. Los estrategas la han considerado, para su tiempo, un modelo del arte militar.
Otro tango con referencia sanmartiniana es Cancha Rayada, de Alejandro Carlos Rolla quien, acorde a la costumbre de esos tiempos, firmó la partitura con la correspondiente dedicatoria: “A los Sres. Luis A. Terragno y Ricardo B. Bergallo”.  
Rolla, violinista en la década de 1910, escribió un método de estudio primario de bandoneón; fue maestro de numerosos violinistas y compuso muchos temas, entre ellos: Bicarbonato, Bocanegra, De mi cosecha, El barquinazo, En punta y Plata vieja. A veces usaba el seudónimo Paul Frederik. El título del tango aludido evoca la derrota ante los realistas, conducidos por el General Ordóñez, cerca de la ciudad de Talca.

EMBLEMÁTICO. 
El tango Maipo, de Eduardo Arolas, registrado por muchos intérpretes (De Caro, D’Arienzo, entre ellos), data de 1918, al cumplirse el centenario de la batalla de Maipú. Un crítico musical dijo: «Notas que erizan la piel. Melodía estremecedora. Dolor con orgullo». El combate fue muy sangriento, duró seis horas y, a partir de esta victoria, se afianzó definitivamente la libertad de Chile.
Un título original, Dos en línea, identifica al tango de Pedro Soffia (1890-1976). “A mis camaradas, los conscriptos del Regimiento 2 de infantería de línea”, reza la dedicatoria. Lo grabó el Cuarteto del Centenario. Este compositor, dedicado a la música de cámara, también hizo otros tangos: Bordoneando, Echale arroz a ese guiso, El archivista, El cabo Fels. Tuvo un conservatorio, fundó la biblioteca Esnaola y, durante 30 años, dirigió la Asociación Argentina de Música de Cámara. Otro título curioso es Cabo Cuarto, tango de Alfredo Bevilacqua. “Dedicado al Teniente Coronel de la Nación Domingo Cedeyra”. La expresión alude al suboficial encargado de conducir al personal de guardia.
En esa misma línea mencionamos El lampazo, tango de Hermes Peresini. “Dedicado al teniente Juan Fernández Otaño”, alusivo al Servicio Militar. Es el mismo autor de Chela y Violetita. El gran Arturo De Bassi compuso el tango El recluta, “A mis amigos Menéndez y Arturo Astudillo”. Un elemento infaltable en el Ejército, El clarín, sirvió de título a un tango de Carlos Nasca, quien compuso también ¡Atención…! dedicado “al Sr. D. Martín” y, entre otros, El Gaucho Relámpago, “Dedicado al Teniente Coronel Fermín Barrera Pizarro”.

MÁS TÍTULOS. 
Por lo general, todos estos tangos fueron instrumentales, carecen de letras, como: Conscriptos, del pianista Pancho Nicolín, “Dedicado a los Señores Jorge Durán, Miguel Suárez, Virgilio Poggi y Raúl Quiroga”, y suyo también es el tango Tocalo más fuerte
El tango Derecho al Cuatro, de Juan A. Buratote, “Dedicado a mis amigos Antonio Bozzolla y Rodolfo Parodi (hijo)”, es el único que se conoce de este autor. 
Del tango Diana, de R. Mazzeo. “Dedicado al amigo Pedro Estillo”, tampoco hay datos del autor. Podría tratarse de Alfredo Rosario Mazzeo, quien fue violinista de Juan D’Arienzo y compositor de Lamento, Los 33 Orientales (homónimo de la obra de Eduardo Pereyra, que luego se convertiría en La uruguayita Lucía), y La muchacha del tango, con letra de Luis Rubistein, entre otros.
Seguimos recordando más temas de la guardia vieja relacionados con el Ejército: R.4 (Regimiento 4), tango de Eusebio Severo Giorno, de 1913. “Dedicado a jefes y oficiales del R.4 de infantería”. El autor figura entre los socios de Sadaic, en los años ’40. 
Otro título es el El artillero, de Eduardo y Juan José Villegas, “Dedicado a la clase 1895 de la R. P. Montada”. Fue llevado al disco por el Cuarteto del Centenario. Sólo Juan José figura en Sadaic, en 1941. Centinela alerta, es un tango de Arnaldo Barsanti (1889-1971), quien fue director, compositor y autor teatral. Dirigió el Quinteto Polito en la grabación del tango Chupadedo. Admiraba la música clásica; así varias de sus composiciones tangueras llevan títulos de óperas: Otello, Rigoleto, La traviata, Trovatore y de obras nacionales, es el caso de Las de Barranco. También hizo Anastasio, el Pollo (una de las mejores versiones grabadas por la orquesta de Miguel Nijenson). Fue cónsul en Alemania, antes de la segunda guerra mundial. 
Epopeyas (1810-1910) es el título de un tango de V. V. Guridi, sin más datos sobre este tango, obviamente relacionado con el Centenario de Mayo.

CURIOSIDAD. 
El tango 6ta. del R2, es el título primitivo del clásico Inspiración, de Peregrino Paulos. “Dedicado a la sexta compañía del regimiento 2 de infantería”. El título se lo sugirió su hermano, el pianista Niels Jorge Paulos (luego Nelson Jorge), en homenaje a sus compañeros del servicio militar. El tema fue conocido, en 1918, a través de la orquesta de Augusto P. Berto. Cuando lo grabó Roberto Firpo, en 1922, ya tomó su título definitivo. No se conoce la partitura original. Tuvo numerosas versiones y fue Luis Rubistein quien le puso una letra que nada tiene que ver con la intención inicial. El primer cantor que lo grabó fue Agustín Magaldi.
Hay un tema rubrado Granaderos argentinos, lancero, de Miguel Sciutti, desconociéndose otra información. En la línea de fuego, es un tango de Alberto Rodríguez, dedicado “A mi querido amigo Hernando Sañudo”. El autor nació en Tacuarembó, Uruguay, era bandoneonista y está considerado el maestro de Minotto Di Cicco, quien fuera durante cuatro décadas primer fueye de su connacional Francisco Canaro. Alberto Rodríguez vivió muchos años en Avellaneda e integró las primeras formaciones de Osvaldo Fresedo, quien le registró once temas (de 1925 a 1933), entre ellos: Acuarelas, Flores, Del pasado, Percantina y Tus ojos.

CORRENTINO DE LEY. 
El conocido músico Manuel Campoamor compuso el tango Sargento Cabral, “Dedicado al distinguido señor Leopoldo Corretjer”. Grabado por el Cuarteto del Centenario, se trata de un homenaje al sargento correntino Juan Bautista Cabral, que el 3 de febrero de 1813, en el combate de San Lorenzo y, a costa de su vida, salvó al General San Martín de un riesgoso trance, atrapado bajo su caballo. 
Por su parte, el antes citado Augusto P. Berto, polifacético instrumentista y compositor (La payanca, Don Esteban) hizo el tango Curupaytí, “Dedicado a mis amigos Luis Teisseire, José Fuster y Espinosa Nava”. 
Era una localidad de la República del Paraguay, ubicada en la confluencia de los ríos Paraguay y Paraná. Allí, el 22 de septiembre de 1866, las fuerzas de la Triple Alianza al mando del General Mitre, con 20.000 hombres, atacaron a los paraguayos al mando del General José Eduardo Díaz, quien rechazó el avance rival. Hubo 5.000 bajas.
Seguramente deben existir más tangos, entre los 70.000 registrados en Sadaic, que involucren a nombres y acontecimientos relacionados con la lucha emancipadora de los primeros tiempos de la consolidación de nuestra Patria, según la concibieron personajes que se la jugaron en momentos por cierto muy difíciles, a principios del Siglo XIX. 
El tango, por lo visto en esta reseña, no ha permanecido ajeno en cuanto a reconocer esos valores, ciertamente despojados de otro interés que no fuera el amor a su terruño.

Fuente: Bruno Cespi y Néstor Pinsón



Gestas patrióticas


El rechazo de Buenos Aires a una tentativa invasora, considerado como uno de los hitos en la historia argentina, dio lugar al tango Reconquista, de Alfredo Bevilacqua. “Dedicado al escribano Esteban Benza”. Lo grabó el Cuarteto del Centenario. Se refiere a la primera invasión inglesa del 27 de junio de 1806. Comandaba las tropas el Brigadier William Carr Beresford
Luego de dos semanas, cuando la ciudad ya estaba a punto de ser sometida, la resistencia criolla, bajo el mando de Santiago de Liniers, un francés al servicio de la corona española, logró reconquistarla. 
Los ingleses se rindieron el 12 de agosto, fecha hoy lamentablemente poco recordada. 
El tango Tacuarí, de Juan Maglio (Pacho), fue grabado por el autor y, también, por el Cuarteto del Centenario. 
Evoca la heroica batalla del 19 de marzo de 1811, en Paraguay, donde el General Manuel Belgrano con un puñado de hombres y una gran astucia, logró hacer retroceder a 2.000 soldados del enemigo, para luego pactar con el comandante español una retirada digna, con intercambio de prisioneros.

Maipo

(Tango – 1918)


Vuelve a mí, recuerdo del ayer
con el brillar de luces en escena;
siempre el mismo fulgor,
las viejas candilejas
son como estrellas...
Otra vez, vibra en la noche aquel
sueño de amor y canto del pasado;
sombras que corretean
por este viejo tablado de ayer.

Marquesinas de mis sueños,
mil destellos de colores,
figuras esculturales,
nombres que están olvidados...
corre el tiempo y el recuerdo
se entrelaza con la pena...
el sabor de cosas de antes
guardadas con tanto amor...
El viejo Maipo nos vio bajo sus luces
aquellos días tan llenos de ternuras
soñar amores que fueron embeleso...
con toda el alma, con toda la ilusión,
con estas notas, con este tango triste,
quiero contarte teatro de mi pueblo
aquello que guardé en mi corazón,
tal como lo viví... tan lleno de emoción.


Música: Eduardo Arolas.

Este tango, registrado por muchos intérpretes (De Caro, D’Arienzo, entre ellos), fue compuesto en 1918 al cumplirse el centenario de la batalla de Maipú. Más actual, usufructuando la bella melodía de Arolas y su título, el escritor y autor teatral Elio Marchi le adosó la letra precedente, que nada tiene que ver con el histórico hecho, sino con el porteño teatro Maipo.

FUENTE:

El Diario on line, Año 15, N° 4719 Paraná, Entre Ríos, 15 de enero de 2010.









Pero también hay chamamés:

miércoles, 15 de agosto de 2012

POR FALTA DE GARANTÍAS RENUNCIÓ EL DEFENSOR DEL COMODORO ESTRELLA



Miércoles15/08/2012  
Esta mañana presentó su renuncia y se aparta de la defensa del ex comodoro, el abogado Enrique Leiva, por considerar que "no se dan garantías para un juzgamiento imparcial", según lo indicó en Radio Fénix. El Comodoro Luis Fernando Estrella por tanto deberá tener un defensor oficial para afrontar el juicio donde también son juzgados Luciano Menéndez y Domingo Benito Vera, quienes se estima no estarán presentes por cuestiones de salud. 

Mañana comienza el juicio por el homicidio de los curas chamicaleses Murias y Longueville. El proceso judicial se realiza en vistas de establecer la responsabilidad de los militares combatientes contrarevolucionarios Luis Estrella, Luciano Benjamín Menéndez y Domingo Benito Vera. 
Enrique Leiva, abogado que ejercía hasta hoy la defensa de Estrella consignó que deja sus funciones en vistas que desde la justicia no hay "garantías para un juzgamiento imparcial". 
"Es un circo romano, una farsa, van a mandar al matadero a tres viejos que no están bien de salud y no van a aparecer los culpables de estos terribles sucesos" enfatizó. 
Leiva ya se comunicó con su cliente, y estableció que en esta causa "hay que ser serio, tiene que haber justicia para las víctimas, sus familiares y los demás acusados, tendrán que designarles un abogado oficial". 
Los ex militares serán juzgados por homicidio agravado. "Realmente hay una presión insostenible" consideró Leiva. 
El abogado defiende también a Estrella en la causa Angelelli. En ese sentido, dijo que "es terrible lo que sucede, los tiempos procesales ya no rigen". "No hay ninguna garantía para quien sea acusado" subrayó y agregó que "Hoy en la justicia no hay garantías". 
"Estimo en lo personal que Menéndez no va a estar, ya tiene 20 causas en las que fue apartado por razones de salud. Hoy llegan los estudios que se le hicieron en Córdoba" comentó respecto del condenado a varias cadenas perpetuas por varios delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. 
En cuanto a Vera, consideró que "es una persona con un frágil estado de salud". Por ende, el único que va a estar es Estrella en la práctica sin abogado defensor. 
"Está desprolijo, sin legalidad, no son jueces independientes como ordena la Constitución y la Ley", sentenció. 
Leiva dijo que sabe "que no tiene ninguna garantía, tengo una postura ética y me aparte de esto". "Cuando uno toma una defensa trata que la ley se cumpla, tres verdugos empleados del poder político" indicó. 
Cabe destacar que es el primer juicio por lesa humanidad en La Rioja. 
"Tenía la esperanza que los jueces tuvieran respeto por la Ley pero son serviles empleados", concluyó. 

¿¿HASTA DÓNDE SERÁ LA TRANSFORMACIÓN MILITAR EN EL SIGLO XXI??



 +
Por Tcnl. José Javier de la Cuesta Ávila (LMGSM 1 y CMN 73)

      Los sacerdotes y los militares, basan su vocación, en el servicio pleno a sus semejantes,  renuncian, voluntariamente, a derechos clásicas humanos, y asumen  cumplir plenamente sus obligaciones ante si mismos, sus camaradas y la sociedad. Para serlo se requiere la existencia de un ejercito (1) o una religión, si no será solo un guerrero aislado o un predicador independiente. El mundo moderno, con sus innovaciones, lleva a plantear un nuevo perfil del militar, que seguramente  siempre  será igual (2) en su espíritu, pero cambiara en sus  tarea y misión en una dimensión similar  a la de los avances de nuestra civilización proyectada al futuro.


    El Mundo esta cambiando. Este proceso, se siente con mas fuerza en lo tiene  tradición y  apoya su existencia en el pasado, pues se esta obligado a adaptarse al futuro, sin dejar de ser, en esencia, lo que fuera ayer. (3). Por eso, para tratar  que serán o podrían ser los militares en el Siglo XXI, son necesarios los antecedentes que hacen a esta profesión, una actividad clave convencional,  dentro de la sociedad, y, lógicamente, la significación de las fuerzas armadas en la evolución cultural de nuestra civilización.

     La existencia de las Fuerzas Armadas en una sociedad es la muestra concreta de la voluntad de alcanzar la independencia y la soberanía de los pueblos, pues significa la decisión de  garantizar y preservar por la fuerza sus derechos y propiedades. Una Nación sin ejército, es una pirámide sin bases, pues, su permanencia, solidez y características, pueden derrumbarse por  cualquier marejada o huracán político, económico, social o cultural. Las fuerzas armadas, son  así, una suerte "raíz histórica", "cimiento soberano" y "seguro político", que nace junto con las naciones y cubre riesgos predecibles o impredecibles. (4) Su importancia se valora, en plenitud, ante una agresión o un conflicto pero, en tiempo de guerra, se justifican plenamente, y, en tiempo de paz, lo hacen solo por el valor de su presencia.  El mayor éxito de la existencia de una fuerza militar es su "no empleo", porque su presencia, poder y capacidad, actúa de barrera invencible, ante quien pretenda avanzar, por evaluar que, el saldo de la derrota,  será superior al de los éxitos propuestos. Las fuerzas armadas se preparan para que su capacidad de "disuasión" y de "acción", tenga un valor tal, que supere la malignidad imaginativa de cualquier presunto adversario.  "Patria armada, paz honrada",  es un mensaje que nunca se debe olvidar. Aquellos que lo olvidan, están arriesgando los valores, patrimonio y futuros de su Patria, pecando, de esa manera, de temeridad, ingenuidad o candidez extrema. 

   El elemento esencial de los ejércitos son los militares, Ellos son  ciudadanos que, por vocación y espíritu, eligen esta profesión, son aceptados por las instituciones, dedican sus vidas al servicio de preparación para la guerra y alcanzan la capacitación requerida  para defender a la comunidad de la que son parte.

   La guerra, como hecho político, social y militar, en el Siglo XX evolucionó de manera sorprendente. La lucha entre ejércitos, se convirtió en  enfrentamientos amplios, abarcando  variadas actividades, lo que llevo a la "nación en guerra". La guerra del presente,  no es particular de las fuerzas armadas, sino que  afecta, alcanza, participa y "sufre", toda la sociedad de los países en conflicto. El combate llega con la destrucción y la agresión a las poblaciones, como lo mostro el empleo de la "bomba atómica" en Japón, con la caída del frente interno nipón, que llevo a la rendición militar. Las ciudades pasaron a ser el blanco de los bombardeos y sus habitantes el objeto de la destrucción y la muerte. Los campos de batalla, aquellos en los que se cubrían de gloria los ejércitos, pasaran a ser parte del romance histórico de las luchas militares.

     Las guerras  fueron y son un "fenómeno social", que se describe erradamente como un "tema militar". Un país en guerra es un pueblo en llamas y la sociedad civil queda sometida a penurias similares, en valores diferentes. a los ejércitos. Una nación que no se prepara para la guerra, no esta en condiciones de ajustar y conducir sus conductas en la conflagración y,  lógicamente, los efectos de sus consecuencias. Si bien las guerras son crueles, seguramente, las postguerras son terribles. La realidad de los efectos de las postguerras, hace que en las acciones de los beligerantes actuales se trate de no destruir al adversario, sino paralizarlo temporalmente, para que, terminado el conflicto, se puedan activar sus valores en las nuevas dimensiones que se acuerden o pacten. Lamentablemente, esta idea no se esta materializando en las guerras civiles, en las que la agresión y voracidad alcanzan sorprendente efecto, con destrucciones y muertes que deberían ser evitadas. Las guerras civiles son, así, un proceso en el cual se enfrentan conciudadanos, que viven y están bajo una misma bandera, y cuyas diferencian son, exclusivamente, del orden político y, específicamente,  por la determinación de los regímenes de gobierno.

   Los clásicos escenarios de confrontación, es decir la tierra, el agua y el aire, en los que dominaban los ejércitos, las marinas y las fuerzas aéreas, han incorporado uno nuevo, que es el "ciberespacio",  integrándose y diferenciándose de los anteriores, dado que en aquellos se enfrentan medios "analógicos", y que, en este ultimo,  son "digitales". Sin embargo, en este proceso de innovación, los escenarios convencionales, agregan a ellos muevas "armas·, algunas, por ejemplo, los llamados  virus, que actúan en una dimensión "virtual".  Los militares del presente, por lo tanto, tienen que prepararse, entrenarse y capacitarse para los escenarios tradicionales y el nuevo virtual, con sus efectos directos en el mismo y los derivados en  los anteriores. No  estamos ante un nuevo tipo de guerra, sino en una modalidad diferente de conflagración, quizás, aparentemente, menos sanguinaria, pero, sin dudas, igualmente cruel.

     Las guerras tienen y tendrán como finalidad "imponer la voluntad" del vencedor sobre el derrotado, algo que se percibe como físico, pero que es  moral, espiritual y psicológico. En el pasado se imponía por el miedo (destrucción, muerte, etc.),  ahora se aspira  sea por una especie de convencimiento que conduzca a su aceptación racional. Es decir, lograr el triunfo, como un éxito anímico, y no como resultante material, como una muestra de la "humanidad" de la Humanidad. Este nuevo concepto de la guerra, lleva a considerar, no tan solo las formas de la misma, sino también los instrumentos (ejércitos) y, por ende, los militares.

    No se puede ignorar que  subsisten los peligros de las acciones y muestras de  violencias, por lo que puede resultar utópica la idea de guerra sin muerte ni destrucción pero, ella es la aspiración civilizada y debe ser objetivo de la Humanidad. Bajo este nuevo supuesto, es que se tiene que concretar las fuerzas armadas y lograr su equilibrio práctico y adecuado con su personal militar. Seleccionar, instruir, capacitar, entrenar y adecuar en lo espiritual, intelectual y físico a aquellos que actuaran como militares, es una responsabilidad enorme, ya que en sus manos y decisiones se pondrán artificios y medios de destrucción que, bajo el apremio de las circunstancias de las conflagraciones, se activaran conforme la conciencia y voluntad de ellos.


    En este nuevo escenario, en el presente, y seguramente mas aun, en el futuro, la guerra, seguramente,  buscara crear paralización y temor en el oponente, es decir la perdida anímica, espiritual y psicológica de su afán de defenderse, con lo que, al no destruirse lo físico y material, será posible volver al razonamiento, con lo que  será mas fácil encontrar los caminos de acuerdo y la solución de las diferencias. Las guerras masivas, que llevaban al combate a grandes cantidades de medios, unidades, etc., mañana, posiblemente, se convertirán en acciones puntuales y selectivas, que buscaran anular raíces motrices y  enlaces decisorios, para que sus efectos de caos y la crisis actúen. Esta nueva modalidad de combate, posibilitada por los innovadores armamentos, tales como son los misiles, los robots y la multitud de equipos automatizados, crea un ambiente diferente y sorprendente en los desarrollos de las batallas.

    La concepción de preparación para las guerras del mañana, será diferente a la del pasado y, aun, de la actualidad,  no será un tema empírico, sino  como consecuencia de procesos inductivos, en los que se valorara y consideraran  múltiples factores que hacen o pueden llegar a hacer, la conformación de los conflictos. Esta realidad hace que, cualquier determinación para el futuro, puede ser desde su origen falsa, pues no se puede establecer una verdad concreta sobre la cual afianzarse.  La experiencia recuerda que no hubo dos guerras iguales, y que el éxito, a lo menos inicial, fue para los que innovaron, modificando lo que se tenia por cierto anteriormente. Lamentablemente, como se señala,  no existen reglas permanentes, pero si se puede señalar, la posibilidad de actos irracionales de acción o intuitivos de reacción, en la estructuración de un conflicto. La racionalidad, la lógica y la sensatez, de la que se hace gala en nuestra civilización, puede quedar destruida ante una locura o irresponsabilidad aun originada por una persona aislada en forma individual. Esta situación, no debe anular la exigencia de la previsión de la posibilidad de guerra, ya que ella podrá ser anulada en teoría como una respuesta imaginada de amor y ejemplaridad, por concepción propia, pero nunca eliminada de la de terceros, que  desarrollaran sus propios objetivos y necesidades, conforme a su situación y aspiraciones. La historia muestra que no son permanentes los objetivos de las naciones y que se modifican, conforme a las circunstancias, por lo que las guerras no siempre nacen de objetivos genuinos, sino que pueden originarse de aspiraciones ficticias, concebidas con finalidad real oculta, lo que destruye los conceptos que la muestran clásica y tradicional. Las actitudes belicosas, algunas veces disfrazadas como "patriotismo", es una de las tantas argucias de las políticas interiores de gobernantes, cuando no pueden dominar algunos factores, crean esta variable, como una manera de "distracción", ante la opinión y conciencia de sus pueblos.

       Los militares, bajo esta concepción, son dentro de las instituciones armadas, y  ellas, como centro responsable del tema en la sociedad, quienes, con objetividad, deben estudiar y enunciar, sobre bases técnicas depuradas, la posibilidad, inmediata o remota, de empleo de los ejércitos, ante agresiones supuestas o imaginadas, que pueda sufrir o este arriesgado a tener, el país. La falta de enunciados o la negativa de las posibilidades, apoyadas como argumentos "pacifistas",  deben ser desechadas, por una realidad de oposición competitiva que, pese al progreso, no disminuye y que, dada la mundialización, crea nuevos contactos variables y de progresiva relación, tanto positiva como, eventualmente, negativa. La tesis sacralizada de que la paz alcanzo todos los ámbitos, actividades, intereses, acciones y objetivos de la Humanidad, es una falacia, ya que los desequilibrios, convencionalmente,  jamás serán compensados, por la imposibilidad concreta de avances totales conjuntos y, consecuentemente, se mantendrá el germen de la obtención del progreso por la fuerza por parte de los que han quedado postergados,  ello nunca será eliminado.

    De esta suerte, las ciencias militares son una de las caras de las ciencias sociales, y, por lo tanto,  un instrumento de estudio, análisis, sugerencia y/o recomendación, para señalar tendencias, prevenir escollos o sugerir medidas que, en sus efectos, logren la estabilidad, el bienestar y, como resultante, la paz. Los expertos militares deben razonar correctamente, tener la posibilidad de esbozar precisiones, expresada con un claro determinado margen de error, que permita a los conductores políticos, bases para discutir, desde el punto de vista lógico, la viabilidad de aquellas. Este proceso causal, exige elementos de juicio que tienen que ver con la soberanía,  un razonamiento apropiado, el conjunto de otros factores de tipo comercial, económico, financiero  hasta culturales, educativos y religiosos, que conforman el perfil propio y de los supuestos y/o eventuales oponentes. Esta situación, en nuestros días, se hace aun mas compleja, cuando se confunden intereses de países con los de empresas y, con mas agresividad, cuando estas ultimas exceden en poder a las primeras, por tener sus contextos altamente mas poderosos a nivel internacional.

      Las guerras son una realidad concreta, que es parte de la Humanidad, y esta tiene en los ejércitos su normal instrumento, con el militar, como el ser dedicado, entrenado y calificado, para ser el elemento esencial de aquellos. Los ejércitos y, por lo tanto, los militares, cada vez mas,  actúan conforme los avances tecnológicos de la sociedad, que tienen aplicación o utilidad en sus armamentos. Las nuevas armas, significan nuevas capacidades y forma de  uso, para lo que se debe capacitar a quienes la emplearan. Los desarrollos, tal como se observa en las actividades civiles, ofrecen cada vez mas equipos poderosos, que implican avanzadas capacidades para su correcto empleo, lo que impone que, sus operadores, tengan los conocimientos adecuados y el entrenamiento requerido. Los ejércitos, de esta manera, equivalen a estructuras orgánicas, con múltiples y variados elementos, cuya eficacia se encuentra en su adecuada conducción, coordinación e interrelación. Estas organizaciones, en el caso de los ejércitos, implican, además, niveles que abarcan, desde  el miembro de acción individual y, en escala, sucesiva, hasta el mas alto de decisión general. Compatibilizar posibilidades con capacidades y exigencias con actividades,  significan lo que se denomina la "carrera militar" o sea el método mediante el cual se va aprovechando  las capacidades sucesivas del personal para cumplir sus roles y tareas  conforme lo exige y requiere la organización. Por ello, en tiempos de paz los ejércitos son centros de educación, entrenamiento y comprobación de capacidades y calidades de su personal, armamento, dotación, etc., en un accionar constante perfecto, que debe calificarlos para la posibilidad de empleo inmediato con todo su potencial.

     El militar, como todo profesional técnico, tiene que tener aptitudes y conocimientos, que se ajustan, desde su base física (diríamos psicofísica) a los requerimientos intelectuales, con vocación y espíritu militar como requerimiento anímico ineludible por su tarea y misión. Para lograr este proceso formativo, como ya se indico,  las fuerzas armadas realizan, como una constante de su actividad, la educación y el entrenamiento que debe dar sucesivamente los conocimientos que requiere cada nueva jerarquía y función. De esta suerte,  la realidad concreta, muestra que las fuerzas armadas, para tener vigencia y actualidad, resultan una permanente escuela de formación. Este proceso, lógicamente, esta dedicado a incrementar lo intelectual a medida que lo físico disminuya, en un balance casi perfecto. Este accionar es característico en las fuerzas armadas y, difícilmente, se lo encuentra bajo esta motivación, situación y obligación, en  otras organizaciones.

    El progreso de la civilización ha dotado, a los seres humanos, herramientas para lograr con ellas una mayor efectividad en su tarea, así como surge el martillo para el trabajo aparece la lanza para el combate. En esta sucesión de avances, junto al motor de explosión interna  que nos da el automóvil, aparece el avión y el tanque y, últimamente, con los avances de la cibernética, surgen los mas variados tipos de artefactos digitalizados. Este proceso, para las fuerzas armadas, significo la llegada de satélites, misiles y robots, junto con una batería de sistemas que llevan al espacio cibernético, la aparición de medios de agresión, como son los "virus" (gusanos, etc.) que pasan a conformar la dotación de armas para las guerras y que, lógicamente, imponen el desarrollo de sus medios de protección defensiva. Los ejércitos, por lo tanto los militares, se han "transformado" esencialmente por el cambio de los armamentos. Un tipo de militar fue aquel que combatía con lanzas o espadas, otro diferente el que lo hizo con fusiles y cañones, como también aquel que uso tanques y aviones, por ello será un nuevo que el maneje robots y sistemas cibernéticos.  Este desarrollo hace, consecuentemente, que el militar que se preparaba para ser un campeón directo en el combate, se convierta en un operador que actuara a distancia, conduciendo algún tipo de arma analógica en su nueva concepción sistemática digital, quizás, en las formas de un robot. Sin embargo, a medida que crece el nivel jerárquico funcional, mas se repiten las condiciones de mando convencionales y clásicas, con nuevos espectros, mayor amplitud y diferentes capacidades, que serán tanto mejor aplicadas como conocimientos, experiencias y aptitudes se cuente. Ya no parece extraño ver a un general frente a una pantalla, conduciendo en detalle a un puñado de soldados, ubicados a largas distancias, contando, al mismo tiempo, con la posibilidad de apoyo de fuegos puntuales y medios complementarios de ocupación, en una operación planificada y ejecutada "quirúrgicamente" en sus detalles.

     Nadie en nuestro tiempo duda del progreso, ya que se sabe que la Humanidad tiene un germen de impulso y evolución permanente, que subyace en su matriz como civilización. Este desarrollo, sin embargo, pese a que se lo piense y prevea luminoso, justo, sano y honrado, nunca será equilibrado y equitativo total, pues, la lógica dice, que si bien habrá quienes estén en las vanguardias, habrá otros que quedaran retrasados, en el logro de los beneficios. Si esta situación es dentro de una comunidad, la responsabilidad será de sus gobernantes y sus desequilibrios constituirán temas que se podrán calificar como "policiales" o de" seguridad", pero, cuando estos desequilibrios excedan los marcos locales o los intereses contraponen sociedades, la cuestión, también de responsabilidad de los gobernantes, será de "defensa". Últimamente, algunos teóricos, diferencian la "seguridad" de la "defensa", un tema que tiene mas sustento ideológico que técnico y científico, que la realidad muestra que es ficción dado que el enemigo ya no esta identificado y en el exterior, sino que puede estar oculto, en espera de la acción, dentro del seno de la misma comunidad, oculto bajo la fachada de un vecino normal y cooperante-

    En el Siglo XXI la guerra no habrá desaparecido de los problemas de la Humanidad, es posible que ella adquiera una diferente conformación y hasta  que se intente "civilizadamente" disminuir sus efectos crueles devastadores, pero, las conflagraciones mantendrán presencia en el inevitable enfrentamiento derivado de los desequilibrios del progreso y, dentro de ellas estarán siempre los ejércitos. Las fuerzas armadas, concebidas de manera diferente, dotadas de medios especiales y entrenadas para nuevos tipos de combates singulares. El militar, como componente humano de los ejércitos, tendrá que adquirir un rol ajustado a los ambientes y los escenarios, con los armamentos de avanzada que se les proveerá, manteniendo su misión y objetivo de defensa de la comunidad, de la cual es parte, para seguir cumpliendo el rol histórico, que es la raíz originaria que le ha dado su razón de ser. Sintetizando, el militar del futuro, seguirá siendo el mismo de ayer y de hoy, un miembro de la comunidad organizada que, por vocación y espíritu, se brinda en su defensa y protección, pero tendrá que adaptarse para el uso creciente de armas robotizadas, con capacidades especificas y elevado poder, en un entrenamiento permanente, que mantenga la constancia de la relación para logar su mas efectivo uso. 

    Los países mas avanzados en el presente estudian las nuevas bases que materializaran los conflictos armados del futuro. Parece claro que la combinación de nuevas tecnologías y los sistemas militares desarrollados a partir de ellas  han modificado profundamente el espacio de guerra (5)  En un informe sobre "El futuro del Ejército de Estados Unidos" (6) leemos lo siguiente: El ejército en el año 2017 tendrá hombres equipados con armas mas modernas y de mayor potencia y mas efectividad. Tendrá en su expresión ofensiva un numero mayor de equipamiento por control remoto, tanto terrestre como aéreo, que le permitirá involucrar en el combate con un numero mínimo de bajas, de ahí que se plantea al Pentágono que se harán fuertes inversiones en las fuerzas de operaciones especiales y en el ciberdominio, que se refiere a todos estos equipos dirigidos por control remoto y en la ciberguerra, comando recientemente dado a la publicidad". "Evidentemente las fuerzas armadas de los Estados Unidos han llegado a la conclusión de que el robot  es mas barato que el hombre".

       A este proceso de actualización de capacidades para la guerra, aparece además el conjunto de las denominadas "nuevas amenazas" (Terrorismo, crimen organizado, narcotráfico, etc.) que tienen, como característica común, que se ejecutan  en el propio territorio y que por sus efectos, han dejado de ser meros hechos delictivos y se han convertido en amenazas a la seguridad. En los Estados Unidos se esta considerando si las fuerzas armadas deben ser empleadas en su propio territorio  ante hechos que excedan a las capacidades de accionar policiales. En el caso de Brasil, esta situación se presento para dominar la sociabilidad en las "favelas" y, superada la policía, se emplearon elementos militares. Esta cuestión se agrava bajo las condiciones de lo que se denomina "guerra asimétrica" (7) que amplían y confunden a los conflictos y en las cuales cesan los diferentes pactos y acuerdos entre naciones, ya que, generalmente, el "agresor" no actúa bajo una organización oficial reconocida-

       Posiblemente el trabajo titulado "Nuevas tecnologías y el mando centralizado" (La Revista Nro 546 del My. Guillermo Horacio  Eduardo Lafferriere)  esta señalando cuales serán los escenarios en los que actuaran los militares en este futuro, así indica lo siguiente: Pág. 85:"...que estamos próximos al tiempo en que podrán conducirse operaciones  militares  de gran precisión  desde una gran distancia, eliminando de esa manera  la necesidad de contar "in-situ"  con personal altamente calificado en la conducción del combate.".  El autor detalla las posibles características que deberán tener los militares, unos para el combate directo, pero equipados con medios modernos de diferentes tipos y otros, desde los comandos o las posiciones de fuego, utilizando tecnologías de avanzada, realizando la conducción y el apoyo de los primeros. Si adicionamos a este escenario, la posibilidad de remplazar a los de combate directo, con robots, como lo estudian los norteamericanos, encontraremos que el objetivo básico de formación de los militares esta en los segundos (conducción y apoyos) ya que ellos solo serán humanos.

     Conforme los analistas que hacen prospección sobre los temas militares, en el mañana, deberá contarse con dos tipos de ejércitos. Uno, muy parecido al actual, pero con materiales y armamentos de avanzada,  con actuación básica de personas, que son los que "completaran" las operaciones mediante la "ocupación" física del territorio enemigo o actuaran como apoyo y complemento en las acciones de seguridad interna cuando las fuerzas policiales sean superadas o no están en aptitud por el tipo de agresión. Otro, absolutamente nuevo y diferente,(8) cuyo accionar estará basado en las capacidades de la cibernética, con robots operando armas analógicas digitalizadas (como son los aviones sin piloto, los misiles automáticos, virus informático, etc.) y en acción "puntual" sobre el enemigo, al que no destruirá, sino que paralizara, para motivarlo a la rendición. La conducción e interacción de estos dos tipos de ejércitos, será la tarea de los mas hábiles y entrenados conductores militares cuyo éxito estará, no tan solo en su eficaz y oportuno empleo, sino, como siempre lo muestra la historia, su capacidad de innovación en la lucha para que sus efectos anímicos y físicos desalienten al adversario cediendo su actuar en el combate.

    En este proceso, el ejemplo clásico, es lo que esta sucediendo en los Estados Unidos de América que es expuesto en "La Revista " Nro.555, en una publicación del año 2004, con lo que su valor es que los supuestos presentados ya han sido alcanzados. Del articulo "La transformación del Ejercito de Estados Unidos" (Tcnl. Hernán Díaz Mardones (Chile) y Tcnl. Rubén Daniel Palomeque (Argentina), reproducimos algunos de los párrafos siguientes:

(pág. 109) La visión del Departamento de Defensa, desde un punto de vista global, se puede sintetizar diciendo que  Estados Unidos se encuentra en un proceso de transformación que consiste en el paso del periodo o era industrial, hacia el de la información en la era militar, en el cual  si bien el estado  final de la "Transformación" no puede ser completamente definido, si se puede determinar con precisión  los prerrequisitos para ella, en particular respecto a la necesidad de  explotar la tecnología de la información  para reformar las practicas en los asuntos  de defensa y crear  una nueva combinación  de capacidades, conceptos operativos, sistemas de relación organizacional y regímenes de educación y entrenamiento.
(pág. 112) Transformando la forma de combatir: Esta constituye la bisagra  en el desarrollo de futuros conceptos de la guerra conjunta e incluye  un amplio  rango de las áreas referidas a las capacidades de apoyo militar. Doctrina, organización, entrenamiento, materiales, liderazgo, educación, personal,  y  otras.
(pág. 114) El marco de la transformación  del Ejercito esta conformado por la  interacción de la constante evolución de capacidades  entre la Fuerza Actual y la Fuerza Futura. La actual  Fuerza  es el Ejercito Operativo  de hoy, entrenado  y equipado para conducir operaciones como parte de la actual Fuerza Conjunta, la Fuerza Futura es la fuerza  operativa que el Ejército  continuamente busca llegar a ser.
Mientras el Ejército desarrolla la Fuerza Futura, simultáneamente acelera  la selección de las capacidades de dicha fuerza  para mejorar la actual; la que a su vez le permite obtener probada y cierta retroalimentación de esas capacidades a fin de integrarlas en su Fuerza Futura. 

   Además, es necesario mencionar,  existe un tema nuevo que esta vinculado con el espíritu militar y no en sus accionar técnico, que es la formación de ejércitos internacionales, en los cuales el tema de Patria queda superado por el de misión con un fin determinado, que tiene que ser contemplado de una manera distinta a la tradicional para encontrar una razón para la vocación especifica castrense. Esta tema no es menor y se esta presentando en algunos de los ejércitos europeos, donde el concepto "global" de los norteamericanos no existe y si el de la región o país. Pero, evidentemente, cuando los objetivos de las misiones tienen efecto en sus respectivas naciones, ello se revaloriza y adquiere nueva, pero quizás diferente, vigencia.

   El tema militar o la defensa y seguridad de la sociedad, en tiempo de paz o aparente imposibilidad de agresión, no es tratado, para que ello no conlleve el despertar de opiniones y conflictos, generalmente, mas ideológicos que técnicos, pero, conscientemente, se comete un error que puede ser pagado cruelmente ante efectos y consecuencias imposible de determinar. Si, por razones económicas coyunturales o restricciones practicas políticas, la cuestión es silenciada, los que así lo hacen son ingenuos o bien embozados enemigos que, al hacerlo, en verdad, están llevando el problema a una dimensión que puede llegar a ser indominable. El Mundo del Siglo XXI, impulsado por la evolución tecnológica, cuya matriz esta en la cibernética,  actuara en un escenario de unidad y colaboración espectacular, sin embargo, las naciones prudentes, que saben del dolor de las conflagraciones del pasado, mantienen sus ejércitos, claro esta que "transformándolos" para que tengan idéntica esencia con una nueva presencia conforme a los tiempos. Este es pues nuestro desafío.

Notas:
(1) Conforme  el artículo 43 punto 1 del Protocolo adicional a las >Convenciones de Ginebra del 12 de agosto de 1949, vigentes a partir del 1 de marzo de 1994 se define:
"Las fuerzas armadas de un país en conflicto se componen de todas las fuerzas, grupos y unidades armadas y organizadas, colocadas bajo un mando responsable de la conducción de sus subordinados ante esa parte aun cuando esta este representada por los gobiernos o por una autoridad no reconocida por la Parte adversa. Tales fuerzas armadas deberán estar sometidas a un régimen de disciplina interno que haga cumplir, inter alia, las normas del derecho internacional aplicadas en los conflictos armados.
(2) Este ensayo no tiende a sentar doctrina militar para el futuro, sino, simplemente, valorizar la actividad, concebida desde sus orígenes como un servicio social, pero proyectada con mas fuerza para el mañana como un sustento de evolución general en la cual el militar fue, es y será el "brazo armado"  de la Patria
(3) Transformar no es adaptar o modernizar sino es la acción o procedimiento por el cual se modifica, altera o cambia manteniendo la identidad.
(4) Relaciones cívico militares  (Dr. Miguel Ángel Navarro Meza) "La Revista Nro. 546 pág. 5:  "La primera idea  que hay que tener presente es la circunstancia de que las fuerzas siguen  siendo un instrumento valido  y que bajo este pinto de vista, los Estados, si bien pueden renunciar al uso agresivo de las fuerzas armadas, ciertamente no pueden hacerlo desde el punto de vista defensivo" pag.6: Las FFAA constituyen el elemento central que permite a los Estados existir en la comunidad internacional como entidades políticas independientes y soberanas, es decir, capaces de generar sus propias  políticas,  si como dictar y aplicar  sus propias normas en sus territorios. 
(4) "La revolución en los asuntos militares" (www.afcea.org.ar)

(6) Guerra Asimétrica (Cap.  Gonzalo Martin Ramírez) "La Revista Nro. 546 pág. 31: …Los ataques son descriptos como: químicos, biológicos, nucleares limitados,  terroristas, o informático…”
(7) En los Estados Unidos de América ya se ha creado la "Fuerza cibernética" para el estudio, organización y acción militar utilizando medios y procedimientos basados en la cibernética. Esta fuerza actúa independientemente, por ahora, de las convencionales de tierra (Ejercito), agua (Marina) y aire (Fuerza Aérea) en un nuevo escenario que es el ciberespacio, pero, en las fuerzas tradicionales se han desarrollado ya elementos basados en los mismos principios adaptando el armamento analógico que se digitaliza para mejorar su efectividad y eficiencia. Este mismo proceso eta en marcha en otros países, como son el caso de Israel y, nuestro vecino, Brasil.

martes, 14 de agosto de 2012

LA TEORÍA DE LAS VENTANAS ROTAS O COMO LA ARGENTINA PUEDE CAER EN EL COMUNISMO, DE REPENTE




Por el Dr. Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 13 de Agosto del año 2012 - 1121
Un estudio de la Universidad de Stanford, al que se refiere  el artículo que transcribo más abajo, demuestra que la barbarie delictiva está a un milímetro de surgir cuando se permiten las transgresiones a las reglas más elementales del orden y de la buena educación.
El mismo tema fue el asunto de un "best seller" del 2000 en los EEUU titulado "The tipping point. How little things can make a big difference" (Es difícil de traducir, pero la expresión "tipping point" significa el "momento decisivo" en que una situación puede inclinarse para un lado o para otro. "Cómo las pequeñas cosas pueden producir una gran diferencia"), por Malcolm Gladwell.
El estudio es de un enorme interés para entender lo que puede pasar en una sociedad, en un país, cuando se acumulan "pequeñas transgresiones" a las que nadie les da una importancia decisiva y, sin embargo, ellas preanuncian un gran cambio que puede ocurrir súbitamente.
Es lo que vengo sosteniendo en este periódico: la argentina está siendo llevada al comunismo lo cual puede verse por varios síntomas que son pequeños comparados con la enormidad de una revolución comunista, pero que la preparan y no sólo eso, sino que la están produciendo todos los días, inadvertidamente, hasta que de repente ocurre y ya es tarde para impedirla.
A continuación transcribo el artículo que fundamenta esta opinión seguido de un comentario indispensable.

* * *
“La teoría de las ventanas rotas”
En 1969, en la Universidad de Stanford (EEUU), el Prof. Philip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y hasta color. Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada sitio.
  
Resultó que el auto abandonado en el Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas. Perdió las llantas, el motor, los espejos, el radio, etc. Todo lo aprovechable se lo llevaron, y lo que no, lo destruyeron. En cambio el auto abandonado en Palo Alto se mantuvo intacto.
Es común atribuir a la pobreza las causas del delito. Atribución en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras, (de derecha y de izquierda). Sin embargo, el experimento en cuestión no finalizó ahí, cuando el auto abandonado en el Bronx ya estaba deshecho y el de Palo Alto llevaba una semana impecable,los investigadores decidieron romper un vidrio del automóvil de Palo Alto, California. El resultado fue que se desató el mismo proceso que en el Bronx de Nueva York y el robo, la violencia y el vandalismo redujeron el vehículo al mismo estado que el del barrio pobre.
¿Por qué el vidrio roto en el auto abandonado en un vecindario supuestamente seguro es capaz de disparar todo un proceso delictivo?
No se trata de pobreza. Evidentemente es algo que tiene que ver con la psicología, el comportamiento humano y con las relaciones sociales.
Un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, de desinterés, de despreocupación que va rompiendo códigos de convivencia, como de ausencia de ley, de normas, de reglas, como que todo vale nada. Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada de actos, cada vez peores, se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.
En experimentos posteriores (James Q. Wilson y George Kelling) desarrollaron la “teoría de las ventanas rotas”, misma que desde un punto de vista criminológico concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.
Si se rompe un vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás. Si una comunidad exhibe signos de deterioro, y esto es algo que parece no importarle a nadie, entonces allí se generará el delito. Si se cometen “esas pequeñas faltas” como estacionarse en lugar prohibido, exceder el límite de velocidad o pasarse una luz roja y estas pequeñas faltas no son sancionadas, entonces comenzarán a desarrollarse faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.
Si los parques y otros espacios públicos son deteriorados progresivamente y nadie toma acciones al respecto, estos lugares serán abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a las pandillas),  y esos mismos espacios abandonados por la gente, serán progresivamente ocupados por los delincuentes.
La respuesta de los estudiosos fue más contundente aun, indicando que; ante el descuido y el desorden crecen muchos males sociales y se degenera el entorno.
Tan solo vea un ejemplo en casa, si un padre de familia deja que su casa tenga algunos desperfectos, como falta de pintura de las paredes en mal estado, malos hábitos de limpieza, malos hábitos alimenticios, malas palabras, falta de respeto entre los miembros del núcleo familiar, etc., etc., etc., entonces poco a poco se caerá en un descuido de las relaciones interpersonales de los familiares y comenzarán a crear malas relaciones con la sociedad en general y quizá algún día llegarán a caer  en prisión.
Esa puede ser una hipótesis de la descomposición de la sociedad, la falta de apego a los valores universales, la falta de respeto de la sociedad entre sí, y hacia las autoridades (extorsión y soborno) y viceversa, la corrupción en todos los niveles, la falta de educación y formación de cultura urbana, la falta de oportunidades ha generado un país con ventanas rotas, con muchas ventanas rotas y nadie parece estar dispuesto a repararlas.
La teoría de las ventanas rotas fue  aplicada por primera vez a mediados de la década de los 80 en el metro de Nueva York, el cual se había convertido en el punto más peligroso de la ciudad. Se comenzó por combatir las pequeñas transgresiones: graffiti deteriorando el  lugar, suciedad de las estaciones, ebriedad entre el público, evasiones del pago del pasaje, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes.
Comenzando por lo pequeño se logró hacer del metro un lugar seguro.
Posteriormente, en 1994, Rudolph Giuliani, alcalde de Nueva York, basado en la teoría de las ventanas rotas y en la experiencia del metro, impulsó una política de “tolerancia cero”.
La estrategia consistía en crear  comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana.
El resultado práctico fue un enorme, con una gran reducción de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.
La expresión “tolerancia cero” suena a una especie de solución autoritaria y represiva, pero su concepto principal es más bien la prevención y  promoción de condiciones sociales de seguridad.
No se trata de linchar al  delincuente, ni de la prepotencia de la policía; de hecho, respecto de los  abusos de autoridad, debe también aplicarse la tolerancia cero.
No es  tolerancia cero frente a la persona que comete el delito, sino tolerancia cero frente al delito mismo.
Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

* * *
Hasta aquí el artículo. El autor se ha limitado, en una clave "politically correct", a analizar las consecuencias de las "pequeñas transgresiones" en el campo del delito común, pero no ha sacado las obvias conclusiones en el campo político.
Es conveniente que nosotros no nos detengamos en ese terreno sino que saquemos las conclusiones políticas del fenómeno.
En la argentina ocurren todos los días toda clase de transgresiones: al derecho de propiedad; a las libertades más elementales, como la de transitar de un lado al otro, de entrar y salir del país; de importar y de exportar; inseguridad frente a los criminales; la incertidumbre de saber si estamos protegidos contra la posibilidad de que una ley injusta o una orden judicial o estatal puede caer sobre nosotros inesperadamente implicando -injustamente y sin posibilidad de reclamar justicia-, la cárcel o la ruina; la inexistencia de una moneda sana y la  imposibilidad de ahorrar en una moneda estable; la de ser víctimas de huelgas salvajes que entorpecen, hasta impedirla en gran medida, una convivencia civilizada; la constante monstruosidad de ser gobernados por delincuentes y jamás por gente honesta y capaz; el no tener FFAA disciplinadas y leales a la Patria que pueden actuar como última barrera contra un asalto al poder total, desde el llano o desde el gobierno, etc. etc. etc.
Todas estas cosas son incompatibles con un Estado de Derecho y, en cambio, son prefiguras de lo que ocurre en un Estado totalitario colectivista, o sea, comunista.
Tenemos tendencia a creer que hay una distancia astronómica entre aquellos síntomas y un Estado comunista. Pero nos equivocamos.
Como lo prueba el estudio de la Universidad de Stanford y el libro de Gladwell, aunque la distancia sea aparentemente grande, cuando la acumulación de los síntomas llega a un punto de saturación política (el "tipping point"), el cambio es sorpresivo e instantáneo y podemos caer en el comunismo sin transición.
Son pocos los que saben que la revolución comunista de Octubre de 1917, la que puso a Lenin, a Trotzky y a los blocheviques en el poder, se produjo de la noche a la mañana, sin disparar ni un tiro. El fenómeno está descripto con horrenda satisfacción por Trotzky en sus "Memorias". Después empezó la matanza, a la que los comunistas siempre recurren con fría crueldad cuando les parece.
Y también son pocos los que saben que Lenin sostiene en sus libros y discursos que la etapa de preparación de una revolución comunista se asemeja al fenómeno de la evaporación del agua. Llega un momento en que el agua, calentada a una cierta temperatura, se evapora. A eso le llama Lenin, "el salto cualitativo".
Con las sociedades "capitalistas" pasa lo mismo -dice Lenin. Llega un punto en el que la suma de los diversos fenómenos y conflictos "históricos" (provocados por los agentes de la revolución, desde el llano o desde el poder) alcanzan una "temperatura" política tal que se produce el "salto cualitativo" hacia el comunismo.
¿A cuanta distancia estamos de ese punto? Creo que no muy lejos.
Un fenómeno paralelo al de la acumulación de factores pre-comunistas es el de la creciente apatía y "resignación ante lo inevitable" de la gente honesta, especialmente de las "clases cultas", al tiempo que niegan, contradictoriamente, que eso pueda ocurrir. Este fenómeno existe plenamente en la argentina.
Sería bueno que quienes todavía tienen amor a la Patria se despierten y empiecen a buscar cómo defenderse de este peligro gravísimo, el más grave de nuestra historia. Y si no saben cómo hacerlo, que tengan la humildad de preguntarle a los que pueden saberlo y se dispongan a actuar en consecuencia, aunque eso implique sacrificios y riesgos.
Cosme Beccar Varela  
e-mail: correo@labotellaalmar.com