viernes, 24 de mayo de 2013

CUAL ES LA ESTRATEGIA ACTUAL DE LOS MODERNISTAS-PROGRESISTAS PARA DOMINAR LA IGLESIA Y APAGAR LA FE (II)



Por el Dr. Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 22 de Mayo del año 2013 - 1163

ALGUNAS DE LAS IDEAS DOMINANTES DEL PENSAMIENTO ÚNICO 

1) "Cada uno tiene su verdad." 


Falso si se pretende que la razón humana no puede conocer con certeza la verdad objetiva de las cosas. Los primeros principios son ciertamente verdaderos y cognoscibles en forma inmediata. Por ejemplo, lo que es, es y lo que no es, no es. Falso inclusive si se aplica a otras verdades que se pueden conocer con certeza mediante un raciocinio lógico y los datos de los sentidos. Falso inclusive acerca de las opiniones debidamente fundadas en la razón, en la experiencia, en la Historia, en la autoridad de los Maestros. Aunque esas opiniones tengan un grado menor de certeza no se puede decir que cualquier ignorante puede contrariarlas seriamente.  

2) "Nadie es dueño de la verdad." 


Esta frase es de mala fe. Cualquier persona en sus cabales sabe que la verdad no es un objeto apropiable como las cosas materiales, pero quienes la imponen como una exigencia del "Pensamiento Único" la usan en un sentido equívoco para repudiar la posibilidad de tener certezas. Estas es, en cierto modo, son una adquisición de la inteligencia que se convierte en una riqueza propia, pero no como el derecho de propiedad sobre las cosas que permite disponer de ellas como al propietario le plazca. Más bien debe entenderse que esas certezas, esas verdades adquiridas, se adueñan de la inteligencia que las adquiere puesto que de allí en adelante no puede modificar en nada aquello que ha conocido, en cuanto conocido.   


3) "Es falso que fuera de la Iglesia Católica no hay salvación. Todas las religiones sinceramente creídas acercan a Dios. El católico no puede pretender que su religión es la única verdadera." 


Contrariamente a esta proposición del Pensamiento Único, la doctrina católica enseña que fuera de la Iglesia no hay salvación. Es doctrina constante que fuera de la Iglesia no hay salvación posible ni remisión de los pecados (D. 1613, 1646, 1677, etc.), dejando siempre a salvo las misteriosas vías de la misericordia divina. 


La misericordia de Dios permite que se pertenezca a la Iglesia mediante tres formas de bautismo: el de agua, que es el que todos los católicos recibimos; el de sangre, que es el de los mártires que mueren por defender la Fe y el de deseo, que es aquel que reciben las personas que, sin haber recibido ninguno de los otros dos y sumidas en una ignorancia invencible de la verdadera Iglesia, creen en Dios creador, que premia a los buenos y castiga a los malos, creen en la inmortalidad del alma y cumplen los mandamientos mediante su buena conducta. 


Quienes se dicen católicos no pueden ni siquiera dudar de esta doctrina pues si lo hicieran cometerían pecado y si sostuvieran pertinazmente la doctrina contraria, serían herejes y perderían el alma puesto que Nuestro Señor Jesucristo enseñó que "nadie alcanzará la salvación eterna si no *perseverare en ella (la fe) hasta el fin*.” (S. Mateo 10, 22, 24, 13. D. 1793)    

4) "Todas las religiones monoteístas adoran al mismo Dios. Luego, las diferencias que hay entre ellas no son insalvables." 


El verdadero y único Dios es Trino en las Personas y Uno en la Naturaleza Divina y quienes creen en Él creen también que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad se encarnó en las entrañas purísimas de María Santísima y es Jesucristo Nuestro Señor, verdadero Dios y verdadero hombre. Ni los judíos ni los musulmanes creen en el Dios verdadero porque no creen en Nuestro Señor Jesucristo, de manera que no adoramos al mismo Dios. Sólo se puede decir que son "religiones monoteístas" en un sentido puramente numérico, no en la realidad de las cosas. El hecho de que su error no sea un "politeísmo" no es suficiente para sostener la tesis aludida del Pensamiento Único. 


5) "Todo idealista que sostenga que su ideal es el verdadero, es un fundamentalista y todo fundamentalista es peligroso." 


El que tiene un ideal fundado en la Fe o en la recta razón no puede nunca ser un fanático, como necesariamente lo son los musulmanes que se suicidan en el servicio de su falsa "guerra santa". El idealista católico o el hombre de honor que sirve un ideal razonable, nunca puede cometer crímenes o inmoralidades alegando el servicio del ideal. Si lo hiciera dejaría automáticamente de ser un idealista para ser un fanático. 


La frase citada es, por lo tanto, falsa y de mala fe puesto que los fautores del Pensamiento Único la sostienen para desalentar todo idealismo santo o simplemente sano y fomentar el pragmatismo utilitario, egoísta, cínico y agnóstico, del cual derivan todos los crímenes del mundo moderno en el que dominan los malvados fuertes sobre los débiles indefensos.    

6) "La razón no alcanza a probar con certeza que Dios existe ni tampoco que exista una moral objetiva y exigible a todos los seres humanos." 


Falso y condenado varias veces por la Iglesia. (Ver D. 1650, 1785, 1806 y otros).  


7) "Todo cambia con el tiempo. Lo que era verdad hace un tiempo, hoy resulta falso.
Empeñarse en sostener ideas antiguas es ser obsoleto y ser obsoleto es malo porque lo bueno siempre está en el presente y en el futuro." 


Santo Tomás de Aquino decía “la obra filosófica siempre es perfectible”. Lo mismo puede decirse de la ciencia experimental, pero eso no quiere decir que cambien las verdades religiosas ni metafísicas ni morales, que no dependen del tiempo. Dios será siempre Dios, el ser será siempre el ser y el hombre -en cuya naturaleza creada se basa la moral- será siempre el hombre. Podrá haber un mejor conocimiento en alguno de esos tres campos, pero nunca será contradictorio con lo ya conocido. 


Además las ideas antiguas en esos tres campos son la base de cualquier avance que se haga en el conocimiento de ellas. Nunca pueden ser descartadas por "obsoletas". Inclusive en las ciencias experimentales las ideas antiguas siempre serán útiles porque fueron un peldaño en la marcha ascendente del conocimiento experimental. El desprecio por lo antiguo es un síntoma de frivolidad estúpida. 


El Pensamiento Único al afirmar la proposición aludida intenta vaciar las mentes para llenarlas con sus ideas falsas en asuntos religiosos, metafísicos y morales. Ya vemos cual es la calidad de sus "novedades" Entre ellas, está una nueva “moral” que incluye el aborto, el “homonomio”, el amor libre, el igualitarismo, el liberalismo, el comunismo, el laicismo, etc. etc.      

8) "Todo es opinable. Todo es según el color del cristal con que se mira." 


Falso. Es una formulación corriente del relativismo que implica la negación de Dios, del alma, de las leyes morales, etc. 


(Continúa)

Cosme Beccar Varela

jueves, 23 de mayo de 2013

CUAL ES LA ESTRATEGIA ACTUAL DE LOS MODERNISTAS-PROGRESISTAS PARA DOMINAR LA IGLESIA Y APAGAR LA FE (I)






Por el Dr. Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 22 de Mayo del año 2013 - 1162

INTRODUCCIÓN: El tesoro más preciado que tiene un católico es la Fe, sin la cual, según enseña San Pablo, “es imposible agradar a Dios” (Epístola a los Hebreos, 11. 6). La Fe, es una gracia de Dios por la cual creemos firmemente en toda la doctrina católica sin modificaciones, como la sostuvo la Iglesia en todos los tiempos y en todas partes.

Si un ladrón tratara de robarnos todos nuestros bienes nos haría un daño menor que un hereje solapado que quisiera quitarnos la Fe llevándonos mediante engaños y señuelos a abandonarla. Una vez abandonada la Fe, es tan grande el pecado que eso implica, que caemos en las garras y seducciones del demonio y es muy difícil recuperarla, aunque para Dios no hay nada imposible.

Sin embargo, la historia de las herejías nos muestra cuánta era la dureza de corazón de los herejes como Lutero, Calvino, Enrique VIII y tantos otros que nunca volvieron de sus pertinaces errores y arrastraron a naciones enteras detrás de sí.

En estos días, y desde hace años, sufrimos los embates de la herejía modernista-progresista.  Lo espantoso de esta herejía es que sus promotores actúan con tanta astucia y disimulan tanto sus errores que los católicos desprevenidos pueden caer en ella casi sin darse cuenta. Para defendernos de ese peligro tremendo me pareció útil escribir este texto que por ser un poco largo, dividiré en partes para  publicarlo en “La botella al mar”. Lo pongo bajo la protección del Sagrado Corazón de Jesús y de Su Santísima Madre y si en algo no he seguido fielmente las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia, desde ya lo retracto y retiro.

Cosme Beccar Varela

* * *

ESTAMOS POCO FORMADOS EN LA FE Y MUY INFLUIDOS POR EL “PENSAMIENTO ÚNICO” QUE DOMINA EL MUNDO Y ES ALIADO DE LA HEREJÍA MODERNISTA-PROGRESISTA,

Los católicos estamos cada día menos informados acerca de las verdades esenciales de nuestra Fe. No se puede decir que no las conozcamos porque están todas en al Credo, en los Diez Mandamientos, los siete Sacramentos y en los cinco preceptos de la Iglesia que todos sabemos de memoria. Pero no sabemos con suficiente claridad qué quieren decir las breves palabras que expresan esas nociones básicas y esenciales de nuestra Fe, ni cuáles son las verdades que están implícitas en ellas y que han sido enseñadas por la Santa Iglesia a lo largo de los siglos. Sin embargo, saber todo eso, cada uno según su estado y su capacidad, es necesario para vivir como católicos y salvar el alma.

Por eso nuestro catolicismo es raquítico y somos fácilmente engañables por los errores, medias verdades y mentiras pergeñadas por el mundo moderno que nos llegan continuamente, de todas partes, en forma agresiva y exigiendo acatamiento incondicional.

Todas esas ideas constituyen una filosofía falsa que se nos impone como Pensamiento Único y sin darnos cuenta las vamos adoptando como verdaderas y como no tenemos el bagaje doctrinario que nos permitiría rechazarlas, dejamos de ser católicos sin darnos cuenta, pero no sin culpa. Y digo que no es sin culpa porque Dios nunca deja de darnos las gracias necesarias para no ser engañados y si no somos fieles a esas gracias y por ese motivo nuestras ideas se alejan de la verdad católica, no tenemos excusa.

Para colmo, dentro de la misma Iglesia se extiende como un cáncer la herejía modernista, condenada por San Pío X el 8 de Septiembre de 1907 en su gran Encíclica "Pascendi", pero cuyos partidarios nunca acataron ni dejaron de actuar más o menos discretamente hasta llegar a imponerse en casi todos los ambientes eclesiásticos llevando detrás de sí a muchísimos laicos y obteniendo un gran triunfo en las conclusiones del Concilio Vaticano II.

Esto es gravísimo, porque según enseña San Pío X, el modernismo es el "compendio de todas las herejías" y que "no exageraría quien los incluyese (a los modernistas) entre los peores adversarios de la Iglesia...” ("Pascendi", Ediciones Palabra, Madrid, 1975, pag3. 315, 217 y 219).

La tarea que se han impuesto a sí mismos los modernistas es violar en forma sistemática la clara enseñanza del número 80 del "Syllabus", documento solemne del Papa Pío IX en la cual condena la siguiente proposición: "El Romano Pontífice puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, con el liberalismo y con la civilización moderna." (Denzinger nro. 1780).

No lo declaran abiertamente porque una de sus tácticas constantes es el disimulo y el engaño, sino que usan términos equívocos o ambiguos que sugieren la idea pero también pueden prestarse a otras interpretaciones aceptables, como por ejemplo, el famoso lema del "aggiornamento" de la Iglesia que presidió las sesiones del Concilios Vaticano II. Los que querían podían entender esa palabra como una forma de mejorar la eficacia del apostolado usando un lenguaje comprensible para el hombre actual. Pero los modernistas-progresistas la interpretaban siempre en el verdadero sentido que ellos querían darle o sea, como la substitución de la verdadera Fe por una nueva creencia falsa en la cual estuvieran insertos y aceptados todos los errores del mundo moderno.

Para facilitar la comprensión de esta terrible realidad y para que cada uno de nosotros pueda examinar en sí mismo en qué medida ha caído en las redes de los modernistas-progresistas, vale la pena enumerar algunos de esos errores que el mundo moderno nos ha impuesto como Pensamiento Único y cómo en la medida en que los aceptemos, abandonamos nuestra Fe.

Cosme Beccar Varela
e-mail: correo@labotellaalmar.com

MIL MUERTOS DE ELLOS POR UNO DE LOS NUESTROS



NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA: La presente nota se publica por considerarla de relevancia periodística, a pesar de que no se comparten los conceptos vertidos en la misma por su autor, ni se conocen las fuentes que el mismo ha tenido. La evaluación de la presidencia del General Jorge Rafael Videla ya ha sido efectuada por nuestro medio en una nota.

Por Carlos Belgrano

Amigos:
Las noticias, aquí en EE UU, con inobjetables fuentes provenientes de Bloomberg, CNN, y CBS, dan cuenta que a nuestro General Jorge Rafael Videla, le propinaron una paliza, dos agentes del SPF, mimetizados entre los demás internos, el pasado lunes.
Adicionan que la golpiza no necesitó de una inusitada violencia, por la extremada endeblez física del Ex Presidente.
Y que en apariencia, la tunda tenía como objetivo, una advertencia disuasiva, frente una inminente entrevista que el General, estaba por concederle a dos reporteros de la revista alemana Stern, quienes se disponían viajar a la Argentina, la semana entrante.
El plan consistía en que Videla se "autosilenciara" en sus proclamas reivindicatorias y no volviera a pronunciarse acerca de una salida armada a esta "eya*ulación kirchnerista" (*), según lo hizo saber en esos precisos términos, a un contacto del magazine germano, a través de la esposa de un Camarada y consorte presidiario, que gestionó la nota.
Pues bien, asesinaron a un Patriota, lo que habilitará a muchos Compatriotas, para que elijan sus objetivos.
Hay tantos, como decimos en el campo, que alcanzarían "para hacer dulce".
Son ellos, que ufanados de este poder omnímodo del que gozan, que estiman no tener límites en sus aviesas y cobardes vindictas.
Pero han ido demasiado lejos y sin advertirlo todavía, están emitiendo sus propios certificados de defunción, a los que resta tan solo ponerles la fecha.
Acaso no contemos todavía con la flama requirente, para que otros se encolumnen detrás de nosotros, para pergeñar un asalto a las madrigueras K, pero no lo es menos que nos han arrojado el guante y debemos levantarlo cuanto antes.
La prensa adulona y alcahueta, incluyendo, va de suyo a Magneto y sus amigos, se esmeraron en etiquetar a nuestro General, como el ex dictador y a su gobierno como a una tiranía.
Puedo hasta entender a todo este hato de periodistas, que se alquilan, porque no alcanzan, por su bajo costo, a valuarse como en venta, pero los socios de la Sra. de Noble, que solo recibieron por parte del Gobierno Militar, incontables prebendas, llegado el momento, deberán rendir cuentas, por sus canallescos etiquetados.
Muy que les pese a toda esta sarta de opositores tan abyectos como los del gobierno, que reivindican a Klarín como el último bastión del pensamiento libre.
Pues no lo es, ni estuvo nunca en sus planes serlo.
Sus directivos, solo tuvieron, tienen y tendrán mientras existan, objetivos meramente crematísticos.
Tengo perfecta razón, que este odio visceral que tengo por ellos, es por haber traicionado, los principios rectores, que en su momento trazó un espíritu como el Dr. Roberto Noble y admito mi soledad en esta cruzada, que me aleja inconvenientemente en la difusión de mis artículos, por la alineación que la prensa más o menos independiente, tiene con respecto a ellos, pero muy poco me importa.
El caso es que a pesar de la silente posición de la prensa en su conjunto, un rugido, por ahora tenue, se está haciendo carne en Argentinos, cuyos nombre no revelaré para protegerlos de sorpresivas zancadillas, que hasta hace menos de un mes, jamás imaginé, que se dispondrían a cazar a estos K, donde se encuentren y en un momento determinado y también convenientemente sincronizado.
Ignoro cuantos targets se alcanzarán con éxito, pero descuento que será la mayoría.
Tal vez, por meras razones de logística, oportuno sería aguardar que se dé inicio al "corralito metálico", ya en proceso de instrumentación, que tornará a los ahorristas en moneda extranjera, en sus cofres de seguridad bancarios, en flamantes tenedores de estos "bonos basura" que el gobierno está imprimiendo con desesperación, descontando que la ley de su creación pasará la revisión parlamentaria, con idéntica facilidad a la reforma Judicial.
La distancia, me impide desentrañar más acertijos acerca de fechas más precisas, pero ello no me impide conjeturar que habrá...
MIL MUERTOS DE ELLOS POR UNO DE LOS NUESTROS.
Atentamente Carlos Belgrano.-

(*) Palabra editada

LA IGLESIA CATÓLICA EN LA REVOLUCION DE MAYO DE 1810



 
 
Por Ricardo Díaz
 
 
                                                           “Viva compatriotas
                                                           Nuestro patrio suelo,
                                                           Y la heroica Junta
                                                           De nuestro Gobierno”
                                                
  (Fragmento de “Canción Patriótica” de 1810)
 
   Muchos son los historiadores que señalan, repitiendo como conspicuos loros, que la Revolución de Mayo de 1810 tubo como causa la revolución francesa, y pocos son los historiadores que demuestran que, nuestra  Revolución de Mayo fue militar y católica, - aunque el factor militar, encabezado por Saavedra, fue más difundido, pero silenciando el ferviente catolicismo del presidente de la primera Junta de Gobierno - Claro que también estaba el ídolo de la historia oficial, difundida por los medios de comunicación,  y de gran parte de la sociedad argentina: don Mariano Moreno, anglófilo y jacobino él.
   Pero veamos otra estrofa da la “Canción Patriótica” publicada por “La Gaceta de Buenos Aires” el 15 de abril de 1810: “No es la libertad
                                                                  Que en Francia tuvieron
                                                                  Crueles regicidas
                                                                    Vasallos perversos:
                                                                    Si aquellos regaron
                                                                    De su patria el suelo
                                                                  Con sangre, nosotros
                                                                    Flores alfombremos.
 
   El 22 de mayo, el cabildo abierto contó con la presencia de veintisiete sacerdotes, que se pusieron del lado de los que opinaban que debía cesar el mandato del virrey y que quedara el gobierno en manos del cabildo. Este parecer tuvo la oposición del sacerdote diocesano, doctor Lué y Riega, puesto que “al haber España conquistado, poblado y civilizado América, le corresponde el mando antes que a las poblaciones de aquí”. Pero, la solicitud popular presentada al cabildo en la mañana del día 25, pidiendo la constitución de una Junta y el envío de expediciones militares al interior, fue suscrita por diecisiete sacerdotes. Una vez constituido el nuevo gobierno, se le pidió al Obispo Lué su acatamiento. El prelado contestó que obedecería a la autoridad constituida, pero pidió que se lo exima de concurrir en ese día y el siguiente a la Sala capitular.
  
   La actuación de los clérigos en los acontecimientos de Mayo tiene su explicación si se considera la formación intelectual de estos, no tanto por el colegio de San Carlos, ni tampoco por el estudio del derecho que, según el doctor Julián Segundo de Agüero, no era conocido en ninguna de las escuelas de esta parte de América, sino por el anhelo de instrucción a través de los libros que llegaban a manos del clero. En una donación de libros, hecha en 1810 a la biblioteca creada por la Junta, se pudo observar que no eran exclusivamente piadosos los libros que leía el clero, sino  también temas referidos al poder, como, por ejemplo, la doctrina política difundida por los jesuitas, que ya habían sido expulsados de estos territorios, pero cuyos escritos quedaron entre nosotros, por lo menos las que se salvaron del fuego.
  
   También se pudo detectar toda una orientación emancipadora en el claustro franciscano de Buenos Aires. El comisario de Indias de la Ordenfranciscana, fray Manuel María Truxillo, dirigió en 1786 a sus subordinados americanos, una “exhortación pastoral” invitándolo al cultivo de las letras y al acrecentamiento del desarrollo intelectual.
  
   Los clérigos que concurrieron al cabildo abierto fueron: Doctor Juan Nepomuceno de Dola, cura de Monserrat; fray Ignacio Grela, de la Orden de predicadores; fray Pedro Santibáñez, guardián de la Recolección;  fray Pedro Cortinas, guardián del convento de la Observancia; padre prefecto del convento betlemítico, fray José Vicente de San Nicolás; doctor Julián Segundo de Agüero, cura rector del sagrario de la Catedral; doctor Nicolás Calvo, cura rector de la parroquia de la Concepción;; doctor Domingo Belgrano, canónigo de la Catedral; doctor Melchor Fernandez, dignidad de la Catedral; doctor Florencio Ramirez, dignidad de maestrescuela de la Catedral;  doctor Antonio Sáenz, secretario del cabildo eclesiástico; fray Manuel Torres, provincial de la Merced; fray Juan Aparicio, comendador de la Merced; doctor Luís José Chorroarín, rector del real colegio de San Carlos; fray Ramón Álvarez, provincial de San Francisco; doctor Pascual Silva Braga; fray Manuel Alvariño, prior de Santo Domingo; doctor Bernardo de la Colina, presbítero; doctor Dámaso Fonseca, cura rector de la Concepción; doctor Pantaleón Rivarola, presbítero; doctor Manuel Alberti, cura rector de San Nicolás; doctor José León Planchón, presbítero; doctor Juan León Ferragut, capellán del Regimiento de Dragones; doctor Vicente Montes Carballo, presbítero, y doctor Ramón Vieytes, presbítero.
El rector de San Nicolás fue designado, luego, vocal de la Junta de Gobierno. En el cabildo abierto, el presbítero Ramón Vieytes propuso que la Junta fuese elegida “explorando la opinión del pueblo por cuarteles”, variante de la propuesta de Castelli que quería que fuese elegida “por el pueblo (principal) en cabildo abierto”.
  
   Según “La Gaceta”, la adhesión de los clérigos no fue solo de palabras y testimonio, sino también de cooperación pecuniaria, contribuyendo en toda forma a su sostenimiento y solidificación, desde la instalación de la primera Junta hasta tiempos posteriores al Congreso de Tucumán, con la figura relevante de fray Justo Santa María de Oro, al cual no pudo ocultar ni siquiera la historia oficial. También se destacó, como periodista, fray Francisco de Paula Castañeda, con su filosa e irónica pluma.
  
   En el interior, según el historiador Bernardo Frías en su “Historia de Güemes y de Salta”,  “…apenas la noticia de los sucesos de Mayo hubieron llegado allí, de todos los rincones de aquellas montañas, del seno de aquellos valles, al pie de todas aquellas iglesias, de parroquias y de todos aquellos púlpitos, comenzaron a derramarse las nuevas doctrinas que bajaban a los pueblos desde los labios de sus curas. Hombres de virtudes y ciencias crecidas, como lo eran muchos de ellos, habían cosechado en la universidad las luces de la inteligencia, y yacieron perdidos en aquellos rincones, sin hacer ruido en el mundo hasta que, en 1810, levantando la voz, esparcieron por la patria, la influencia más poderosa que se puede tener sobre los hombres; y movieron poblaciones enteras al sostén de la nueva causa, que anunciaban como la de una segunda y ansiada redención”.

¿CONDENACION ETERNA? - I



El pensamiento de Mons. Richard Williamson
Obispo seguidor de Mons. Marcel Lefebvre
Número CCCV (305), 18 de Mayo de 2013
Un lector ha hecho resurgir el clásico problema que ha surgido algunas veces en estos “Comentarios” directa o indirectamente, pero que es tan serio que merece ser tratado nuevamente por sí mismo. El escribe: “Encuentro difícil ser el católico que quiero ser debido a la doctrina de condenación eterna. No me parece que yo pueda aceptar la idea de que un alma pueda ser atormentada incesantemente por toda la eternidad. Simplemente es demasiado horrible. Tiene que existir una doctrina católica que no sea tan tajante”. Brevemente, ¿cómo puede ser que incluso una sola alma sea condenada con toda justicia a toda una eternidad de espantosos tormentos?
Noten que en una cueva que uno puede todavía visitar en Segovia, España, un gran Santo como lo fue San Dominico, pasó una noche agonizando en oración preguntándose sobre esta cuestión. Pero, dejemos sentado inmediatamente que es absolutamente fuera de discusión poner a Dios Todopoderoso en el banquillo de los acusados, como si El mereciera ser condenado o necesitara ser absuelto. Si su Iglesia enseña, como lo hace, que un solo pecado mortal puede condenar a un alma al fuego infernal eterno y, si yo estoy en desacuerdo, entonces soy yo el equivocado y no su Iglesia. ¿Por qué estoy equivocado?
Por una o ambas de dos razones conectadas. O bien yo no aso la grandeza y bondad de Dios, lo cual es fácil de hacer, porque mi pequeña mente es finita y Dios es infinito. O bien no aso la gravedad del pecado, lo cual también es fácil de hacer porque el pecado ofende primariamente a Dios, solamente secundariamente a mi mismo y en tercer lugar a mi prójimo. Entonces, si fracaso en asir la grandeza del Dios ofendido por el pecado, naturalmente no asiré la gravedad del pecado.
La pregunta entonces deviene, ¿ha dado el Gran y Buen Dios a cada ser humano que alguna vez vivió y que El creó, suficientes medios durante su corta vida en la tierra como para saber que El existe, que Él puede ser ofendido, qué es lo que básicamente Lo ofende y cuán grave es ofenderlo? La respuesta solo puede ser afirmativa en todos los cuatro encabezamientos.
* No necesito Fe sobrenatural para conocer la existencia de Dios. La recta razón basta para decirme que atrás de todas las cosas buenas en la vida de un hombre hay un Ser Supremamente Bueno. La razón apartada fuera de la verdad por el orgullo o cegada por el pecado, puede no decirnos de este Ser, pero cualquier apartamiento y ceguera son por mi culpa, no la de Dios, y ellos merecen un castigo proporcionado a todas las bondades que he experimentado en esta vida y que no me dejan “excusa” (Rom. I, 20) de mi parte si yo no las atribuyo a Dios.
* La realidad del libre albedrío es una experiencia diaria y cada uno de nosotros tiene la luz natural de la conciencia para decirnos que le debemos culto al Ser Supremo y que rechazar ese culto es ofenderlo. Tal es el Primer Mandamiento, y no precisa Fe para saberse.
* La conciencia natural también me dice de los otros nueve Mandamientos, que meramente deletrean la ley natural. También me dice que romperlos ofende no solamente a mi prójimo pero también, y aun primariamente, al Ser Supremo.
* Y, finalmente, lo más limpia que esté mi conciencia, lo más claramente me dice cuán serio es ofenderlo a Él. El problema es que todos somos pecadores, y cualquier pecado ayuda a enceguecer nuestra conciencia. Pero nuestro pecado es nuestra propia culpa, no la de Dios, y El es totalmente justo en castigarnos por cuan nosotros enceguecemos nuestras mentes.
De acuerdo, entonces, uno puede objetar, todos los hombres en esta vida reciben como para conocer suficiente de Dios y como para merecer castigo luego de esta vida en proporción a cuanto lo han ofendido a El. Pero, ¿cómo puede cualquier mero hombre ofenderlo tan gravemente como para hacer que un castigo eterno e inimaginable sea justo? Intente el “Comentario” de la próxima semana acercarse a un misterio que es casi tan profundo como Dios es profundo.
Kyrie eleison.