sábado, 7 de enero de 2012

UN JUEZ TRATÓ DE "PUTAS" A LAS MADRES SOLTERAS Y DE "MARICONES" A LOS QUE PRETENDIAN UN PUTIMONIO EN ESPAÑA


En España, el juez titular del Registro Civil de Murcia, Antonio Martín Ferradal, tendrá que abonar una multa de tres mil euros por el trato dispensado a los funcionarios y a personas homosexuales, madres solteras o a extranjeros.
La Comisión Disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) lo considera autor de una falta grave consistente en el "exceso o abuso de autoridad" y en la "falta grave de consideración respecto de los ciudadanos", publica el diario ABC.

El juez hablaba de "maricones" para referirse a los contrayentes cuando se trataba de personas del mismo sexo, o se refería a las madres solteras llamándolas "putas". Las parejas de éstas eran, para el magistrado, unos "cornudos".

A los extranjeros los mencionaba como "gilipollas". Martín Ferradal además, se negó en algunos casos a inscribir determinados nombres por entender que no procedía.

EXPLOSIÓN PRÓXIMA




El pensamiento de Mons. Richard Williamson
Obispo de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X
Número CCXXXIV (234)
7 de Enero de 2012

Si algunos lectores han encontrado el “Comentario Eleison” de la semana pasada un poco sombrío para el principio del año, de veras me disculpo por ello, y prometo que el de esta semana terminará con una cita más esperanzadora. Pero en verdad, mucha gente, según me lo dicen, está todavía tranquilamente ignorante de cuan grave es la inminente catástrofe económica mundial. Peor, no se da cuenta de la gravedad pre-apocalíptica de la crisis en la Iglesia. Veamos por un momento este último punto.

La visión aún de algunos sacerdotes dentro de la Fraternidad SPX es que la Fraternidad SPX es una Congregación religiosa normal mientras que la Roma de hoy no es excesivamente anormal. Es cierto que Monseñor Lefebvre tuvo palabras muy duras sobre el Vaticano II y los “anticristos” dentro del Vaticano,  pero en el transcurso de los 20 años que han pasado desde su muerte, las cosas han cambiado para bien. Ahora tenemos un Papa, piensan ellos, que es un Tradicionalista de corazón, como lo prueban  su desbloqueo de la Misa Tridentina y su “levantamiento” de la pretendida excomunión de 1988 a los cuatro obispos de la Fraternidad. Así, con un poco de flexibilidad de cada lado, seguramente Roma y la Fraternidad SPX pueden alcanzar un cierto arreglo por el cual Roma devuelve a la Fraternidad SPX esa respetabilidad de la cual nunca hubiera tenido que ser privada, y la Fraternidad SPX puede reingresar a Roma en una procesión triunfal.   Así las dos reunidas reconquistaran el mundo para Cristo. Puede ser que las Discusiones Doctrinales de 2009-2011 evidenciaron una total divergencia doctrinal, pero esto prueba simplemente que el arreglo tiene que ser puramente práctico (!).

¡Ay de nosotros! Los sacerdotes que se dejan mecer por tal sueño, o bien no han leído Pascendi, o no entendieron lo que han leído. En su gran Carta Encíclica de 1907 San Pío X dio la voz de alarma sobre el hecho de que el Modernismo representa la mayor amenaza a la existencia de la Iglesia, porque el Modernismo es donde termina la ruta que separa el alma de la realidad natural o sobrenatural. Es el último auto-aislamiento del espíritu en el interior de su mundo de ensueños sin Dios. El error no puede ir más lejos. He aquí un ejemplo de este aislamiento:

Hacia el fin de la sección sobre el teólogo Modernista, Pascendi explica cómo el Modernista se regocija de ser condenado por la autoridad de la Iglesia. Así como una manguera de jardín no debe estar separada de la canilla que le permite regar, así la Iglesia no debe estar cortada de su fuente en la Tradición. La Iglesia necesita entonces progresar por un juego de intercambio entre el Modernismo y la Tradición. Por consiguiente necesita que la autoridad sea Tradicional y que ella ejerza su papel Tradicional condenándolos como Modernistas. De tal manera que si el Papa no los condena, ellos seguirán adelante, y si de hecho los condena también seguirán adelante ¡porque precisamente al condenarlos, el Papa está contribuyendo al progreso de la Iglesia! Cara, él pierde; seca, ellos ganan. Es el error que se encierra en si mismo. Dios no puede ganar.

Pues bien, el gran y buen Dios tiene una sorpresa en reserva para los que así piensan. Para salvar las almas El inundó todo el sistema corrompido de los hombres en el tiempo de Noé, y para salvar nuevamente las almas puede esta vez limpiarlo con una explosión. La explosión puede o no comenzar en 2012. ¿Y la cita esperanzadora? –

“Mas cuando estas cosas comiencen a ocurrir, erguíos y levantad la cabeza, porque vuestra redención se acerca” (Lc.XXI, 28). La hora es la más negra justo antes del alba.

Kyrie eleison.

viernes, 6 de enero de 2012

AÑO NUEVO



El pensamiento de Mons. Richard Williamson
Obispo de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X
Número CCXXXIII (233) - 31 de diciembre 2011

Y así otro año termina sin que el cielo haya caído. Por décadas he estado diciendo que iba a caer, por ejemplo a un pequeño grupo de personas en Francia hace unos cinco o siete años. Entre ellos había un sacerdote de la Fraternidad SPX quien había sido seminarista en Ecône cuando yo era profesor allí al final de la década del ‘70 y principios de la del ‘80. “Su Excelencia,” dijo, “¿No estaba usted diciendo esto hace 25 años?” Pero lo dijo con una sonrisita, por eso tal vez pensaba que algún día yo podría tener razón.

¿Entonces será 2012 el año en que caiga el cielo? Un gran número de comentaristas piensan que bien podría ser el año en que la economía mundial se derrumbe. Seguramente la deuda no puede seguir apilándose en la manera que se está apilando desde hace décadas. Por ejemplo, los gastos de las obras sociales son una carga insoportable sobre el presupuesto de muchas democracias occidentales, pero casi por definición un político democrático es incapaz de tomar las decisiones drásticas necesarias para restaurar el equilibrio fiscal, porque si quiere ser reelecto no los puede tocar. Ha sido bien dicho que una democracia puede durar solamente hasta que el pueblo se de cuenta que el dinero del Estado le pertenece a él.

Entonces ¿es 2012 el año en el cual las democracias occidentales finalmente se derrumben? Tal vez. Pero tal vez no. Muchos hoy presienten que algún desastre se está preparando. Seguramente no tardará otros 30 años para ocurrir, uno dice. Pero uno ha venido diciendo esto por muchos años. Tal vez la gente está tan embriagada de liberalismo que aún las dosis de caos cada vez mayores los dejan sin preocupación. Sin embargo, mientras las ruedas del molino de Dios trituran lentamente, dice el proverbio, ellas trituran excesivamente fino. En otras palabras todas las facturas de Dios tendrán que ser pagadas, y el día de rendir cuentas vendrá, y sobre cuentas mucho mas serias que aquellas de las meras obras sociales.

¿Será este año, el año próximo, en algún momento, nunca?  Nunca, seguro que no. Vendrá en la buena hora de Dios. Relativamente el año importa poco. Como lo dice Hamlet (Act V,2), “Hay una providencia en la caída de un gorrión. Si es ahora, no es por venir; si no es por venir, será ahora; si no debe ser ahora, sin embargo vendrá: el hecho de estar preparado lo es todo”. Hay una Providencia. Hay un Dios, y su momento es el mejor de todos. “La hora de Dios es la mejor hora”, dice el proverbio alemán.

Y Dios no requiere de la mayor parte de nosotros emprender una acción para tratar de frenar el presente curso de la destrucción de la Iglesia y del mundo. Apostaría yo que muchos líderes públicos del mundo se sienten en privado sin posibilidad de hacer algo, y me pregunto si aún los maestros secretos del mundo, empujados por el infierno a dominar el globo, se sienten en todo momento seguros de que tienen su juego en la mano. “Ahora soy la Única que puedo ayudaros”, ha dicho la Madre de Dios.

Lo que Dios nos pide es de vivir en su gracia y de confiar en El. Cuando el derrumbe venga, en 2012 o en cualquier momento, desde un punto de vista humano sin duda será más bien doloroso, pero desde el punto de vista de Dios sus castigos son actos de misericordia. San Pablo cita el Libro de los Proverbios (III, 11-12): “No deseches, hijo mío, la corrección del Señor, ni tengas aversión cuando El te reprenda. Pues el Señor castiga a aquel a quien ama”. Y San Pablo continúa (Heb.XII, 7-8): “Soportad, pues la corrección. Dios os trata como a hijos. ¿Hay hijo a quien su padre no corrija? Si quedáis fuera de la corrección, de la cual han participado todos, en realidad sois bastardos y no hijos”.

Estar preparado lo es todo, como se ve en la parábola de las vírgenes sabias (Mt.XXV, 1-13).

¡Feliz año nuevo!

Kyrie eleison.

PIDEN QUE SE EVALÚE EL SUBE EN LA PLATA, A UN MES DE SU IMPLEMENTACIÓN




El Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), que suplanta a las monedas para viajar en el transporte municipal, se implementó hace poco más de un mes en la ciudad de La Plata y, si bien comenzó con algunas complicaciones, algunos empresarios del autotransporte local expresaron “salvo por algunas excepciones” su conformidad con el sistema.

INFORME DETALLADO
Ahora desde donde solicitan que se realice un balance es desde el Concejo Deliberante local, el concejal José Arteaga pidió, a través de una Resolución, que se remita una evaluación a 30 días de su implementación que incluya aspectos relacionados al kilometraje y el registro de pasajeros, entre otros aspectos, de cada una de las líneas concesionadas del SUT.


“Queremos conocer cuáles son las primeras evaluaciones a un mes de la implementación del SUBE en nuestra ciudad”, explicó Arteaga y agregó “sabemos que en un principio hubo complicaciones para poner en marcha el sistema, con la entrega de las tarjetas, que aún  hoy hay mucha demanda y, por esa razón, es que requerimos conocer detalladamente como está funcionando”.


Hay que recordar que de acuerdo a la disposición 811 de la CNRT, las empresas que no dispongan del dispositivo que posibilita la lectura de la tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico -SUBE- deberán prestar el servicio de transporte sin costo a aquellos pasajeros que dispongan del plástico con carga de créditos.

   



VIAJAR GRATIS
De no funcionar la máquina lectora de la tarjeta SUBE en el transporte, el pasajero puede viajar sin abonar el boleto, lo cual ocasiona un perjuicio a la Empresa de que se trate.
A su vez, es importante destacar que el usuario de transporte público puede viajar sin pagar si la máquina lectora de la tarjeta SUBE del colectivo, subte o tren no funciona, según determinó una resolución de la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) publicada en el Boletín Oficial.
La resolución 811/2011 establece que las empresas “deberán prestar el servicio de transporte sin costo alguno”, ante el “eventual caso” de que la “la máquina validadora” de la tarjeta SUBE no funcione.
La norma involucra a las “empresas prestatarias de los servicios de transporte público de pasajeros automotor y ferroviario, de superficie y subterráneo, sean de carácter nacional, provincial o municipal, en las que se encuentre o debiera encontrarse operativo el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE)”.
La Comisión respondió así a la variedad de denuncias de usuarios del sistema respecto al “no funcionamiento de las máquinas validadoras del SUBE en determinados horarios y, en ciertos casos, a la existencias de carteles indicadores del uso exclusivo de monedas”.
La medida procura “proteger los derechos de los usuarios y lograr mejor operación, igualdad y uso generalizado del sistema de transporte”, según consta en los considerandos de la resolución.

jueves, 5 de enero de 2012

ALGO MÁS SOBRE LA DEMOCRACIA INMORAL

Hugo Reinaldo Abete

Por Hugo Reinaldo Abete

Para quienes no aceptamos el concepto de que la democracia es “un estilo de vida” y la reconocemos sólo como una de las formas de gobierno, debemos aceptar que, en general, es la forma que el hombre moderno ha elegido como sistema político preferido. Sea porque no conoce otra, sea porque está convencido que es la mejor, o porque a lo largo de su vida fue educado en esa exclusiva dirección.

Quiénes sostenemos que la forma de gobierno debe ser propia de cada pueblo, conforme a su idiosincrasia, su tradición, su cultura o simplemente su forma de ser, entendemos en consecuencia, que cada pueblo debe encontrar en las distintas formas de gobierno o en la combinación de ellas, cuál es la que más lo ayuda a conseguir la justicia y el bien común. Una forma de gobierno puede resultar perfecta en un determinado país que privilegia las instituciones y un fracaso en otro donde lo que prima por sobre todas las cosas es el hombre, el conductor, el líder. Sea cual fuere la forma de gobierno, la misma debe estar iluminada por valores y principios religiosos y filosóficos que sí conforman un verdadero estilo de vida. Cuando estos no son tenidos en cuenta, esa forma de gobierno se degenera.

En el caso particular de Argentina, aunque los principales beneficiarios del sistema imperante se rasguen las vestiduras, la democracia tiene la particularidad de ser una tiranía disfrazada. En efecto, por esa peculiar inclinación de los argentinos hacia el autoritarismo, todos los gobiernos que se han definido como democráticos, han hecho todo cuanto han querido en el ejercicio de sus funciones sin ningún tipo de límites ni controles. Los únicos límites que a lo largo de nuestra historia tuvieron los gobiernos democráticos, han sido los golpes de estado cívico militares, ya que la costumbre de la democracia en Argentina, consiste en que, al llegar al poder, el Ejecutivo elimina todo tipo de limitaciones, controles o resistencias que puedan surgir de los otros poderes. Así modifica la conformación de la Corte Suprema poniendo jueces adictos, y en el caso del Congreso, comprando voluntades de los representantes de la oposición. Por sólo mencionar los ejemplos de la época moderna, podemos decir que esto ha sido así en los gobiernos de Alfonsín, Menem, De La Rúa y los Kirchner. Es más, en el imaginario colectivo se ve como una fortaleza que el poder Ejecutivo logre sacarse de encima los controles de los otros poderes. No importa la trampa que se haga si aparentemente todo es legal. No importa si para obtener un rédito político se extorsiona a un juez con una carpeta de contenido escandaloso. Es lo que en el sistema suelen llamar “construir el poder”.

Y no vengamos con que somos una democracia joven, que tenemos mucho que aprender de los errores y toda esa cantinela, porque eso no es cierto. La cultura de los argentinos, su idiosincrasia y su forma de ser, nos indican que la democracia en la Argentina más que una forma de gobierno es una forma muy eficiente de hacer pingües negocios desde el poder y beneficiar a la clase política de turno. De ahí también, la explicación de que la democracia en nuestro país se agote en la lucha por el poder.

Esto provoca que la revolución anticristiana (que en extrema síntesis busca apartar al hombre de vivir como Dios manda), encuentre en políticos inescrupulosos o corruptos a los cuales sólo les interesa el poder para enriquecerse, el campo propicio para avanzar sobre los valores éticos y morales de ese pueblo. Y esta deformación está tan arraigada en nuestra cultura que quienes resultan perjudicados por este sistema, aceptan con resignación las arbitrariedades e injusticias… “pero por suerte estamos en democracia”, aducen.

En el caso particular del gobierno que hoy “conduce” los destinos de la Nación, podemos decir que, en su seno, tienen lugar absolutamente todos los abusos y arbitrariedades y no hay mecanismo que se le oponga o logre detenerlos. En efecto, si lo expresado no fuese cierto ¿cómo pueden explicarse o justificarse los casos de corrupción más resonantes como los de Zaffaroni, Schoklender, Jaime, Bonafini y otros tantos y no pase absolutamente nada porque el juez actúa conforme con las órdenes que recibe del poder ejecutivo?.

¿Cómo se explica que el gobierno haya elaborado una política de derechos humanos para encarcelar militares y dejar en libertad a terroristas y asesinos y cuente con el apoyo de los jueces para hacerlo?. La sola aceptación de dicha política por parte de los jueces adictos al gobierno de turno descalifica por completo lo que debería ser una democracia.

¿Cómo podemos entender siquiera que los periodistas amigos del gobierno, conduzcan por el canal público de TV, un programa cuya única finalidad sea desprestigiar y vituperar a los colegas que trabajan en medios “supuestamente”, contrarios al oficialismo. ¿Cómo entender que expongan fotografías de periodistas opositores en la vía publica y se invite a la población a escupir sobre las mismas para expresar su repudio?... No señor, esto no es democracia, esto es inmoralidad. Y más inmoralidad es que la corporación periodística, en una actitud mediocre y cobarde, no haya salido con toda vehemencia a reprobar el exceso ni a defender a sus colegas. Por el contrario, la mayoría opta por el individualismo egoísta y nadie dice nada. Nunca antes la corporación periodística había perdido tanto prestigio y credibilidad.

Ante tantos abusos y arbitrariedades, debemos intentar una salida distinta. Ya no se trata de que volvamos a lo viejo y que otra vez el poder militar retome sus rutinas de interrupciones “democráticas”, se trata simplemente que los argentinos encontremos los mecanismos que nos permitan abordar una forma de gobierno que nos asegure la justicia y el bien común y, a la vez, controle de manera más eficiente la probable corrupción en la que pudiesen incurrir algunos de sus funcionarios o dirigentes.

O sea, que lo que aquí se está diciendo es que lo que está mal en la Argentina, es el propio sistema político y es lo que debemos cambiar para poder aspirar a ser un gran país que esté a altura de nuestros orígenes Cristiano Católicos y de todas las riquezas con que fue bendecido.

¿Pero cómo cambiar un sistema político si antes no reencontramos al hombre –sujeto principal por el cual funciona ese sistema-, con sus verdaderos orígenes, sus raíces que le dan sentido a su vida?.

Si convenimos en que es el hombre moderno quien está mal porque se ha alejado de Dios y ha establecido sus propias reglas éticas y morales, seguramente también convendremos en que si recuperamos al hombre estaremos recuperando todo lo que él es capaz de generar.

En tal sentido, se hace necesario volver a restaurar todos los valores espirituales, morales y culturales que la revolución anticristiana ha trastocado, subvertido y desnaturalizado. Un hombre que no cree Dios ni en la familia, que procura el aborto, la eutanasia y fomenta la homosexualidad no puede nunca jamás conducir un sistema político virtuoso que tienda al bien común. Debemos volver a los valores permanentes.

Y en cuanto a lo político, debemos cambiar el sistema de representación único de los partidos políticos que históricamente han dividido a los argentinos, por otro en el cual estén representados realmente todos los sectores que conforman la sociedad. Sólo un sistema integral, que se organice a partir de la familia, donde estén todos representados por lo que son y por lo que hacen, integrados en un sistema, dará participación verdadera al pueblo desde la familia al municipio, incorporando la actividad real a la vida política y no la ideología. Hoy gobierna una sola corporación: la política, que pone jueces y hace las leyes a su antojo y según sus necesidades. Una corporación monopólica y oligárquica cuyas únicas disputas internas son el espacio de poder y los dineros mal habidos que ese poder genera.

El sistema de representatividad de los cuerpos intermedios que debe organizarse desde abajo hacia arriba y que no es perfecto, asegurará una mayor y mejor participación de todos los sectores y controlará más eficientemente la posible corrupción.

Si tuviésemos que sintetizar en un sólo párrafo la propuesta que estamos formulando, podríamos cerrar diciendo que, a la revolución anticristiana que a lo largo de muchos años fue provocando la decadencia argentina, debemos oponernos con una contra revolución, esencialmente Cristiana, que nos permita recuperar la recta concepción de la persona humana y un sistema político que asegure la búsqueda del bien común permanente.

¡Por Dios y por la Patria!

Hugo Reinaldo Abete

Ex Mayor E.A.