viernes, 7 de septiembre de 2012

¿PARA QUÉ?




Por Miguel Etchecolatz

No es lo que se dice acogedora la vida en un campo de concentración. Humillaciones reiteradas, aprietes, camaradas que mueren por mala praxis o simplemente por abandono. Maltrato por parte de jueces y camaristas. Familias que están lejos, hijos que se ven de vez en cuando cada vez que sus trabajos o la lejanía les permiten visitarnos, nietos a los que casi nunca abrazamos y sin embargo, hasta hoy estábamos erguidos porque nada ni nadie podía robarnos el orgullo de haber peleado por la Patria.

Pero se debe saber, aunque pocos quieran hacerse cargo, que estamos acá porque somos los que combatimos en una guerra que se planteó contra la república y a nosotros, por nuestra formación nos competía enfrentar la agresión.

Estamos acá porque combatimos en una guerra que nosotros no buscamos ni empezamos pero a la que la sociedad, herida de miedo y dolor, nos compelía a llevar a cabo cada vez que nos decían: “Que esperan para salir a meterle balas a esos asesinos”. Una guerra que aquellos que la declararon la plantearon tan puerca y desalmada que lo único que sabíamos con seguridad era que si algo iba a salir herido de ella eran nuestras almas.

No obstante y pese a los dolores que ello nos acarrearía siempre estuvimos convencidos de pelear ese combate. Combate que, al estar en juego la Patria, no era otra cosa que el Buen combate del que nos habla San Pablo. Combate por el cual sentíamos que era cumplir con aquello para lo que nos habíamos preparado.

Sin embargo hoy tenemos que ser muy fuertes para que no se derrumben esas torres de plata en las que creemos con fe ciega. Hoy algunos festejan el “día del montonero”. ¡Que lo festejen!, si al fin y al cabo peleamos para que los argentinos no fueran lacayos de un régimen como en ese entonces eran los ciudadanos de la Unión Soviética o Cuba, para que una vez pasada la guerra pudieran ejercer libremente su parecer. No es eso lo que nos podría tumbar. Lo que nos abate es el silencio, el silencio ante este absurdo y beligerante “homenaje” de aquellos que venían a velar a sus muertos asesinados cruelmente por la guerrilla, de los que se rasgaban las vestiduras pensando que un trapo rojo flamearía en lugar de nuestra bandera, el silencio de los empresarios que transidos de miedo venían a pedir custodia o a traer, off the record, listas de presuntos subversivos en sus fábricas. Nos duele el silencio de hoy  ante este “homenaje” de aquellos que nos pedían patíbulos públicos como ejemplo en las plazas de la república y de los políticos que jugaban a dos aguas, que a la mañana defendían guerrilleros y a la noche los delataban. Nos duele- porque en su momento creímos en su dolor, temor y preocupación- el silencio de los argentinos. Y nos duele fuertemente porque no es un silencio para dejar atrás los dolores, es un silencio infame donde el miedo y la mentira están presentes.

Me gustaría preguntarle a todos los que se hacen los distraídos con el “homenaje montonero”: ¿Para qué?, ¿Para qué la sangre?, ¿Para qué murieron chicos como Berdina, Maldonado o Ermindo Luna entre tantos otros?, ¿Para qué el martirio de Larrabure?, ¿Para qué pusimos nuestras almas en pecado en una guerra que no sabíamos hacer, pero que al final ganamos?, y aunque repita mil veces esa pregunta nadie se animará a responder. ¡Allá ellos! Porque pasado este momento seguiremos erguidos y orgullosos, y ellos seguirán con su vergüenza.


MIGUEL ETCHECOLATZ
Comisario General
Preso Político

jueves, 6 de septiembre de 2012

HARÁN UN ACTO POR EL "DÍA DEL MILITANTE MONTONERO" EN LA ESTACIÓN FERROVIARIA DE WILLIAM MORRIS

MONTONEROS

Más de veinte agrupaciones políticas participarán mañana de un acto en la estación ferroviaria de William Morris por el "Día del militante montonero" en conmemoración de "la caída en combate" de Fernando Abal Medina y Gustavo Ramus el 7 de septiembre de 1970.

Entre los convocantes del homenaje, que se desarrollará desde las 18, se encuentran diversas agrupaciones como el Movimiento Evita, Kolina, Tupac Amaru, el Movimiento de liberación Carlos Mujica, la Comisión de Barrios por la Memoria y Justicia, entre otros.

Fernando Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus se conocieron en el Colegio Nacional Buenos Aires mientras cursaban el secundario y fueron parte del grupo fundador de la organización Montoneros hacia fines de la década del 60´.

El 7 de septiembre de 1970 los dirigentes montoneros fueron asesinados por personal policial cuando iban a realizar un encuentro en un bar de las inmediaciones de la estación William Morris, en la localidad boanerense de Hurlingham.

RUCCI, UN RECUERDO INCÓMODO

Por Enrique Thomas para LA NACIÓN

Cuando, hace algunos días, el juez federal Ariel Lijo decidió archivar el expediente por el asesinato de José Ignacio Rucci, una sensación de alivio se instaló entre no pocos figurones del kirchnerismo. Pues más allá de la confirmación sobre la autoría de Montoneros -dato ya sostenido por investigaciones periodísticas de gran valor historiográfico-, lo que preocupaba de la remota posibilidad de reabrir esta causa era que la dirigencia sindical se viera obligada a reconocer, a instancias de un nuevo juicio, las severas diferencias que tiene con el relato nac & pop . Especialmente en estos días, cuando el candidato para encabezar la CGT K es precisamente el secretario general de la UOM, gremio del que Rucci es una figura emblemática.

Como todo el mundo sabe, desde hace ya varios años los gremialistas que apoyan a la Presidenta vienen comiendo sapos con la nueva "historia oficial". No es para menos: impartida por medio de las usinas de propaganda gubernamental -desde los programas de la TV Pública y el canal Encuentro hasta los módulos "educativos" de La Cámpora-, esta nueva ola de falsificación histórica pretende hacer pasar a los héroes y mártires de la clase obrera argentina como "traidores" o "burócratas", mientras se sacraliza "revolucionariamente" a las organizaciones de la clase media radicalizada que, en su desenfreno irracional, ejecutaron brutalmente a varios de tales dirigentes.

Nada se dice acerca de la enorme deuda que las actuales estructuras gremiales y el propio peronismo tienen con tales "burócratas", que sostuvieron al movimiento proscripto en los años de la resistencia y permitieron que exista hoy la formidable red de obras sociales de administración sindical, única en América latina, o las leyes laborales y de asociaciones profesionales que garantizaron la unidad organizativa y el poder de negociación del proletariado nacional.

Incluso, en varias de estas piezas propagandísticas se insiste en hablar de "vandorismo" como de una forma perversa, gangsteril y corrupta de ejercer el liderazgo sindical, cuya única meta habría sido el enriquecimiento personal. Contestar este desatino demandaría varias páginas, pero quiero decir sólo que, tras el asesinato de Augusto Vandor, en 1970, su viuda, Elida Curone, debió emplearse como enfermera en un policlínico de la UOM para poder alimentar a sus hijos, como lo hizo la propia viuda de Rucci, Nélida "Coca" Vaglio. Tal era la fortuna amasada por quienes habían sido los más influyentes jefes sindicales de esa época. Por el contrario, sería interesante repasar el patrimonio de algunos de los combativos dirigentes y comunicadores que orientan esta engañosa formulación de nuestra historia reciente.

Tal maniqueísmo, que distribuye arbitrariamente los roles de izquierda y derecha, oculta -posiblemente, sin tener conciencia de ello- que desde principios de siglo todas las organizaciones de la clase media acomodada (y semiilustrada) que optaron por prácticas terroristas, especialmente en la ciudad de Buenos Aires, tuvieron como principal objetivo el ejercicio de la violencia contra los dirigentes sindicales. Desde la Liga Patriótica hasta la Legión Cívica y desde los Comandos Civiles hasta FAR y Montoneros: más allá de que se definieran como nacionalistas, católicos, radicales o peronistas, estas bandas revelaban la ideología antiobrera que caracteriza a la pequeña burguesía de las semicolonias.

Esto explica que el apego a la "épica setentista", tan frecuente en sus campañas publicitarias y prácticas propagandísticas, sea un claro indicio de los contenidos de clase del kirchnerismo: un movimiento orientado por el sector intermediario de la economía, tributario de experiencias ajenas -como Cuba o Venezuela- y de base eminentemente clientelar. Y por si hace falta aclararlo: no hay en él ningún esfuerzo o intención por reconstruir la "columna vertebral" para retomar el curso histórico del peronismo, como pretenden hacer creer algunos. Si hasta el propio Perón (especialmente el genial estadista de los últimos años) ha sido desterrado de las homilías presidenciales.

Por esto es prácticamente imposible que alguna de las corrientes que convergen en el kirchnerismo adopte como propia la reivindicación de José Ignacio Rucci sin producir un cisma o hacerse acreedor a la maldición eterna. No escapan a este pavor los propios dirigentes sindicales oficialistas, quienes no ignoran que deben a figuras ejemplares como ésta la existencia misma de sus organizaciones.

No es nuestro caso, afortunadamente. Por esta razón, vamos a seguir trabajando junto con la hija de este gran patriota, nuestra compañera Claudia Rucci, para que en la memoria de las generaciones venideras ésta no sea una página en blanco. "Al americano libre corresponde transmitir a sus hijos la gloria de los que contribuyeron a la restauración de sus derechos", dictaminó el general San Martín. No le queden dudas a nadie de que así lo haremos.

Fuente: Colaboración de Alejandro Pérez Unzner

http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/convocan-acto-dia-militante-montonero#

http://www.lanacion.com.ar/1503965-rucci-un-recuerdo-incomodo

HARÁN UN ACTO POR EL "DÍA DEL MILITANTE MONTONERO" EN LA ESTACIÓN FERROVIARIA DE WILLIAM MORRIS

MONTONEROS

Más de veinte agrupaciones políticas participarán mañana de un acto en la estación ferroviaria de William Morris por el "Día del militante montonero" en conmemoración de "la caída en combate" de Fernando Abal Medina y Gustavo Ramus el 7 de septiembre de 1970.

Entre los convocantes del homenaje, que se desarrollará desde las 18, se encuentran diversas agrupaciones como el Movimiento Evita, Kolina, Tupac Amaru, el Movimiento de liberación Carlos Mujica, la Comisión de Barrios por la Memoria y Justicia, entre otros.

Fernando Abal Medina y Carlos Gustavo Ramus se conocieron en el Colegio Nacional Buenos Aires mientras cursaban el secundario y fueron parte del grupo fundador de la organización Montoneros hacia fines de la década del 60´.

El 7 de septiembre de 1970 los dirigentes montoneros fueron asesinados por personal policial cuando iban a realizar un encuentro en un bar de las inmediaciones de la estación William Morris, en la localidad boanerense de Hurlingham.

RUCCI, UN RECUERDO INCÓMODO

Por Enrique Thomas para LA NACIÓN

Cuando, hace algunos días, el juez federal Ariel Lijo decidió archivar el expediente por el asesinato de José Ignacio Rucci, una sensación de alivio se instaló entre no pocos figurones del kirchnerismo. Pues más allá de la confirmación sobre la autoría de Montoneros -dato ya sostenido por investigaciones periodísticas de gran valor historiográfico-, lo que preocupaba de la remota posibilidad de reabrir esta causa era que la dirigencia sindical se viera obligada a reconocer, a instancias de un nuevo juicio, las severas diferencias que tiene con el relato nac & pop . Especialmente en estos días, cuando el candidato para encabezar la CGT K es precisamente el secretario general de la UOM, gremio del que Rucci es una figura emblemática.

Como todo el mundo sabe, desde hace ya varios años los gremialistas que apoyan a la Presidenta vienen comiendo sapos con la nueva "historia oficial". No es para menos: impartida por medio de las usinas de propaganda gubernamental -desde los programas de la TV Pública y el canal Encuentro hasta los módulos "educativos" de La Cámpora-, esta nueva ola de falsificación histórica pretende hacer pasar a los héroes y mártires de la clase obrera argentina como "traidores" o "burócratas", mientras se sacraliza "revolucionariamente" a las organizaciones de la clase media radicalizada que, en su desenfreno irracional, ejecutaron brutalmente a varios de tales dirigentes.

Nada se dice acerca de la enorme deuda que las actuales estructuras gremiales y el propio peronismo tienen con tales "burócratas", que sostuvieron al movimiento proscripto en los años de la resistencia y permitieron que exista hoy la formidable red de obras sociales de administración sindical, única en América latina, o las leyes laborales y de asociaciones profesionales que garantizaron la unidad organizativa y el poder de negociación del proletariado nacional.

Incluso, en varias de estas piezas propagandísticas se insiste en hablar de "vandorismo" como de una forma perversa, gangsteril y corrupta de ejercer el liderazgo sindical, cuya única meta habría sido el enriquecimiento personal. Contestar este desatino demandaría varias páginas, pero quiero decir sólo que, tras el asesinato de Augusto Vandor, en 1970, su viuda, Elida Curone, debió emplearse como enfermera en un policlínico de la UOM para poder alimentar a sus hijos, como lo hizo la propia viuda de Rucci, Nélida "Coca" Vaglio. Tal era la fortuna amasada por quienes habían sido los más influyentes jefes sindicales de esa época. Por el contrario, sería interesante repasar el patrimonio de algunos de los combativos dirigentes y comunicadores que orientan esta engañosa formulación de nuestra historia reciente.

Tal maniqueísmo, que distribuye arbitrariamente los roles de izquierda y derecha, oculta -posiblemente, sin tener conciencia de ello- que desde principios de siglo todas las organizaciones de la clase media acomodada (y semiilustrada) que optaron por prácticas terroristas, especialmente en la ciudad de Buenos Aires, tuvieron como principal objetivo el ejercicio de la violencia contra los dirigentes sindicales. Desde la Liga Patriótica hasta la Legión Cívica y desde los Comandos Civiles hasta FAR y Montoneros: más allá de que se definieran como nacionalistas, católicos, radicales o peronistas, estas bandas revelaban la ideología antiobrera que caracteriza a la pequeña burguesía de las semicolonias.

Esto explica que el apego a la "épica setentista", tan frecuente en sus campañas publicitarias y prácticas propagandísticas, sea un claro indicio de los contenidos de clase del kirchnerismo: un movimiento orientado por el sector intermediario de la economía, tributario de experiencias ajenas -como Cuba o Venezuela- y de base eminentemente clientelar. Y por si hace falta aclararlo: no hay en él ningún esfuerzo o intención por reconstruir la "columna vertebral" para retomar el curso histórico del peronismo, como pretenden hacer creer algunos. Si hasta el propio Perón (especialmente el genial estadista de los últimos años) ha sido desterrado de las homilías presidenciales.

Por esto es prácticamente imposible que alguna de las corrientes que convergen en el kirchnerismo adopte como propia la reivindicación de José Ignacio Rucci sin producir un cisma o hacerse acreedor a la maldición eterna. No escapan a este pavor los propios dirigentes sindicales oficialistas, quienes no ignoran que deben a figuras ejemplares como ésta la existencia misma de sus organizaciones.

No es nuestro caso, afortunadamente. Por esta razón, vamos a seguir trabajando junto con la hija de este gran patriota, nuestra compañera Claudia Rucci, para que en la memoria de las generaciones venideras ésta no sea una página en blanco. "Al americano libre corresponde transmitir a sus hijos la gloria de los que contribuyeron a la restauración de sus derechos", dictaminó el general San Martín. No le queden dudas a nadie de que así lo haremos.

Fuente: Colaboración de Alejandro Pérez Unzner

http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/convocan-acto-dia-militante-montonero#

http://www.lanacion.com.ar/1503965-rucci-un-recuerdo-incomodo

¿VOS LA VISTE?



 Por Silvio H. Coppola
Hace poco más de un par de años, se repetía por la prensa argentina, que la película filmada en el país “El secreto de sus ojos”, con la participación estelar del actor Ricardo Darín, podía merecer importantes premios en el certamen anual de Hollywood. Lo que así sucedió, cumplimentándose la expectativa pública, permanentemente incentivada antes del suceso. Desde luego que me llamó la atención, que se pudiera saber tanto antes de los premios, sea cual sea la calidad de la película, porque es muy raro y excepcional, que en Estados Unidos se premie a películas de otros países y mucho menos de países de los que integran el tercer mundo. Y me quedó la intriga de saber el porqué, ya que según comentarios, la trama sucedía en el ámbito de tribunales de justicia argentinos, donde supuestamente un par de abogados y empleados de la misma, luchaba paradójicamente, para que se hiciera justicia. Todo esto al margen de la calidad mayor o menor de la película o si se quiere excepcional. Y me hice a la idea de que tendría que haber un porqué al margen de esto último. Un porqué que hiciera de la película algo más que una trama de interés policial, sino que debería tratarse de otra cosa. Por ejemplo una película de marcado contenido político.
Por eso en la noche del sábado 1ro.del cte, cuando pasaron por televisión la referida película, me dispuse a verla, para saber si podía o  no estar en lo correcto (piensa mal y acertarás). No me equivoqué. Se trataba indudablemente de atacar casi y sin el casi subliminalmente, al último gobierno peronista antes del golpe de estado de 1976 y principalmente en la cabeza de Isabel Perón. Y aquí me pregunto, si entre nosotros varias personas que la vieron no la entendieron, qué podría esperarse de extranjeros y mucho menos de extranjeros que la premiaron.  Así, muestra la trama que producido un asesinato alevoso de una mujer casada en la ciudad de Buenos Aires, interviene la justicia local, donde en uno de sus juzgados penales, recae la respectiva causa. En una de las secretarias del mismo, trabaja como primer oficial o algo por el estilo, Benjamín (Darín), quien mantiene relaciones de simpatía con la secretaria. Lo que no sucede con el otro secretario, el que a fin de resolver el crimen cuanto antes, detiene a dos albañiles, a los que siendo inocentes, se les quiere achacar el delito. A lo que se opone Benjamín, logrando la liberación de los mismos y el traslado a un lugar no determinado del otro secretario. Benjamín piensa, como el viudo de la asesinada, que el culpable del crimen no es otro que un antiguo condiscípulo de la misma en la ciudad pampeana de Chivilcoy, quien aparece en una fotografía de entonces de un grupo colegial, mirando torvamente a la misma. Eso da nombre a la película. Siguiendo con el relato, Benjamín y el viudo, están convencidos de que el asesino es el de la foto (un tal Gómez) y lo buscan por toda la ciudad de Buenos Ares e incluso investigan en Chivilcoy, llegando a infringir la ley, buscando pruebas para que se haga justicia. Finalmente lo apresan y con argucias sicológicas, logran hacerlo confesar. Por lo que es evidentemente condenado, aunque la película en esos momentos se queda con la confesión y el espectador debe suponer esto y muchas cosas más, que se van entrelazando en la trama. Lo mismo que relaciones de tiempo y espacio, que hacen más difusa la historia.
Y ahora viene el tema, del porqué del carácter digamos político, de la película. El crimen, como se muestra de entrada, sucede a finales de julio de 1974, es decir a  pocos días de la muerte de Perón y estando en la presidencia Isabel. Entonces es cuando Benjamín y la secretaria entre los cuales hay una especie de amor platónico, descubren en un noticiero de televisión, la figura de la presidente Isabel, teniendo detrás de ella como custodia, nada menos que al asesino Gómez. Y se preguntan ¿no es que está condenado y cumpliendo su condena? Van entonces a ver al otrora secretario defenestrado por sus irregularidades, que ahora ocupa un puesto importante en la justicia, para que se haga cargo de la situación y explique el porqué Gómez está aparentemente liberado y nada menos que como custodia de la presidente. Este asegura que era necesario dada la situación política de entonces, tener gente decidida que esté dispuesta a jugarse y por eso lo han liberado, para actuar en una especie de defensa del gobierno. Desairados se van, no sin antes que se les aparezca como de casualidad Gómez, haciendo ostentación de armas. Aquí caben varias acotaciones respecto a la película: 1 Hacen aparecer a Isabel como una especie de gángster, que necesita de pistoleros para su protección. 2) Estos gozan de impunidad, son sacados de las cárceles y no dudan de matar, amparados por funcionarios judiciales, de la peor calaña. 3) La fecha de la supuesta aparición televisiva de Isabel, deberá fijarse a fines de 1974 o 1975. Y aquí acoto, que si la situación la hubieran presentado a fines de 1973 o principios de 1974,  en el mismo caso lo hubieran podido poner a Perón. Creo que no se animaron, porque ya les habían advertido varios sindicalistas por situaciones parecidas: Con Perón no se metan. 4) Pienso que ningún extranjero podrá haber captado todo esto, que comienza con el rostro de la desconocida  Isabel y mucho menos nuestros jóvenes. Así queda el gobierno peronista de entonces, en su momento jaqueado por la subversión y los militares, no obstante haber sido elegido por más del 60% de los votos de la ciudadanía, como delictual, frente a aquellos, abogados o no, que bregan a riesgo propio por una justicia efectiva (en el caso, Benjamín y sus amigos). Al respecto no pueden ser engañados como los jóvenes y los extranjeros, los contemporáneos que vivieron esa época, salvo que quieran dejarse engañar.
Continúa la película y Benjamín se escapa de la ciudad, porque piensa que va a ser asesinado como lo fue antes su compañero de trabajo y de investigaciones, ametrallado por los pistoleros que supuestamente envió el otro exsecretario y así desaparece por varios años de Buenos Aires. Ya veinte años después y de vuelta, se preocupa para saber cómo terminó el caso Morales o sea el asesinato de la bella mujer. Y lo logra ubicando al marido, que vive tranquilamente y solo en el campo, recordando lo pasado y queriendo olvidar. Presionado por Benjamín  le confiesa que al fin ubicó a Gómez y que lo mató como venganza. Y eso es todo y la secretaria ya casada y Benjamín, continúan aparentemente con su amor platónico, no desechando la amistad.
¿Qué pudo haber entendido de todo esto y el porqué se hacía, el tribunal que otorgó los premios?. Si se hubiera ensalzado en la película la figura de Perón, con la misma calidad que tuvo o no tuvo la misma, nunca seguramente en Estados Unidos hubiera sido premiada. Pero se toca la figura patética de Isabel Perón y de los últimos años del peronismo en el poder  en la década del setenta, presentando así todo como una  especie de dictadura para la cual no había defensas y subliminalmente queda ensalzada de esta manera la subversión elitista de entonces. Eso al margen de la calidad de la película, puede explicar muchas de estas cuestiones que al público en general, le penetran por las grietas del cerebro. Y aún más, si se puede pensar mal –o no tan mal-que desde Buenos Aires seguramente habrán corrido muchos millones de dólares para que así sea.
LA PLATA, septiembre 2 de 2012.
SILVIO H. COPPOLA

PREOCUPA EN OLIVOS LA ENFERMEDAD DE CRISTINA





Por Carlos Manuel Acuña



Durante toda la jornada de ayer el nombre de la presidente de nuestra ex República se mantuvo virtualmente ausente de las noticias oficiales aunque pudo saberse que permanecía en la Quinta de Olivos recluida en sus habitaciones y sin desempeñar actividad alguna. Lo concreto era que desde las primeras horas de anteanoche Cristina W. Fernández había sufrido una descomposición bastante severa que preocupó severamente a sus allegados y colaboradores que dieron intervención a la clínica privada que próxima a la residencia presidencial ya había atendido a la familia Kirchner, especialmente al ex presidente Néstor cuando en medio del secreto oficial tuvo más de uno de los tantos ataques cardíacos que se agudizaron hacia los finales de su gestión.

Algunas fuentes seguras y cercanas a Cristina insistieron en que el cuadro obedecía a un marcado stress por el cúmulo de problemas que ha generado la Casa Rosada y sobre todo por conocerse con bastante detalle la sostenida caída de imagen personal de la Primer Mandataria y en consecuencia, sobre la intención de voto que ya no llega al 30 por ciento. Son varias las encuestas que con ligeras variantes coinciden en este porcentaje, pese a lo cual uno de los grupos más influyente pero también el más pequeño e ideologizado del gobierno, busca alternativas para encontrar una vía legislativa que permita la reforma de la Constitución Nacional y con ello la posible candidatura para la ansiada y cada vez más difícil reelección. Con ello peligran los negocios pero sobre todo, la libertad de quienes llegaron desde Santa Cruz.

Todos estos componentes son discutidos y analizados con Cristina que también sabe de las dificultades financieras en que se ha metido su gobierno y las serias resistencias que despiertan algunas medidas cuyas propuestas han trascendido. Desde los impedimentos cada vez más firmes y amplios para la utilización de dólares para toda clase de actividades, hasta las versiones que surgen cada vez que existe una crisis de esta naturaleza, en el sentido de que podrían intervenirse las cajas de seguridad en los bancos u otras de similar impedimento legal, existe de todo en la expectativa pública. Las versiones y contraversiones crecen, alteran la tranquilidad ciudadana y ésta renueva con mayor insistencia sus quejas por los datos falsos suministrados por el INDEC, la realidad tangible que ofrece la inseguridad pública y el agobiante telón de fondo de una inflación que golpea todos los días hasta tal punto, que pasó los niveles de seriedad y se instaló en el temible humor bromista. El propio gobierno lo facilita, como sucedió con las imágenes de un asado por seis pesos. A su lado, otra fotografía, hiriente y también facilitada por el oficialismo: la casa y la camioneta 4x4 que posee en Punta del Este el discutido jefe de la AFIP a quien no se le ocurrió mejor idea que lanzar al ruedo su preferencia para que se veranee en el país y no en Punta del Este. Mejor no preguntarle a "Pepe" Mujica qué opina de las palabras de nuestro recaudador de impuestos.

Cristina, siempre sensible al "que dirán", supo que su última intervención a través de la cadena oficial acentuó el malestar de la población y se enteró que los consejos en el sentido de aprovechar a los televidentes que veían los programas, se transformó en un argumento inverso a lo esperado, y que por primera vez la televisión abierta, caída abruptamente, fue reemplazada por los canales de cable. Otra táctica que salió mal.

La situación que comentamos giró como una calesita en la mente de Cristina que desde las primeras horas de anteayer repasó algunos de los temas que están en carpeta y que pese a su dimensión estrafalaria son un reflejo aproximado de lo que se vive en el pináculo del gobierno. Por ejemplo, se llegó a pergeñar la posibilidad de controlar al máximo -digamos que hasta lo inadmisible- la difusión de los resultados de las encuestas de opinión, barajándose disparates tales como la prohibición de publicar sondeos o llevar un listado de personas entrevistadas. Los ánimos están caldeados y más que caldeados, caídos. Por ello, todavía está en aguas de borrajas la idea de formar una nueva agrupación sustentada en los movimientos piqueteros, La Cámpora, las nuevas y violentas organizaciones surgidas últimamente, y distintos grupos de izquierda que tengan una gran capacidad comunicacional para llevar adelante una campaña dinámica y rica en recursos con miras al año que viene.

El caso es que en la cúpula del Frente para la Victoria o como quiera llamársele, las opiniones comienzan a dividirse; como ya lo dijimos, hay lealtades que ahora despiertan dudas y se acentúan las suspicacias como la que surgió de la invitación formulada por el gobernador de Córdoba, de la Sota, a participar a Mauricio Macri y Sergio Massa del palco oficial para presenciar un partido de fútbol en la capital provincial. El apoyo de Luis Barrionuevo a Hugo Moyano en el compaginado cegetista es otro de los temas concurrentes que inciden en el ánimo de Cristina que mantiene la esperanza de estructurar a un "cristinismo" como única arma política para el futuro. Todos son factores negativos y de dudas para una presidente agobiada que, además, es testigo de los avances de la justicia sobre un vicepresidente que ella misma eligió, lo que convierte al escándalo de Ciccone Calcográfica en algo tan propio que supera al juego de palabras que entraña esta afirmación.

Ya hay jueces que denuncian públicamente las presiones a que son sometidos, el miedo que se instaló en la sociedad comienza sino a romperse, sí a resquebrajarse. El 13 habrá una concentración pública para oponerse a la reforma constitucional, el 1° de octubre otro acto similar, hay provincias que ya aseguran el triunfo electoral para enemigos recalcitrantes, como es el caso de Mendoza que asegura la victoria del artífice de la famosa 125 -primera gran derrota kirchnerista- gracias a una alianza radical-conservadora (demócrata) que convirtió a Julio Cobos en un ganador imbatible.

El escandaloso tema de Boudou (Amado) nos lleva a otro asunto -y también a Cristina- que es el de la suplencia o la sucesión. Si el ánimo enfermo de la Presidente debe someterse a lo ordenado por los médicos, descansar al máximo, suspender toda actividad y eventualmente partir hacia El Calafate, será por un período largo o corto; si no lo hace, pronto aparecerá en el horizonte político un verdadero problema institucional que no puede disimularse. El escándalo en sí mismo, y la apertura del camino hacia la indagatoria judicial, son factores que no podrán esquivarse y, por expresarlo de alguna manera, diremos que de golpe los tiempos, acelerados, también se acortan rápido. Rápido y contundentemente.