lunes, 18 de mayo de 2009

MÁS DE 400 PERSONAS PARTICIPARON DE LA "MARATÓN TRES CIUDADES"

En la foto: el intendente Pablo Bruera con los maratonistas.   
   
   

El intendente de La Plata, Pablo Bruera, asistió esta mañana a la largada de la media maratón de 21 km, “Tres Ciudades”, en el Paseo del Bosque de nuestra Ciudad.

El evento, que unió en su recorrido a las ciudades de La Plata, Berisso y Ensenada, contó con la participación de 450 corredores de distintas categorías entre 18 y 65 años.

Los tres primeros puestos en las categorías generales fueron para los atletas Julius Rono -primer lugar en un tiempo récord de 1 hora, 6 minutos- y vencedor además de la categoría 18 -29 años; Julio Troncoso y Néstor Telechea, segundo y tercero respectivamente.

En la categoría Generales Damas, resultaron vencedoras las corredoras Gabriela Arnejo en la primera posición, Nadia Démola, segundo puesto en General y primero en la categoría de 18 - 29 años; y Carina Fernández en el tercer lugar.

Finalmente en la categoría Especial, los primeros lugares los ocuparon Darío Montenegro; Jorge López Camelo y Claudia González, estos dos últimos en las clases sillas de rueda masculina y femenina

La organización estuvo a cargo de las Direcciones de Deportes de los municipios de La Plata, Berisso y Ensenada, en conjunto con el Círculo de Atletas Veteranos Platenses.

PARROQUIA DE GUADALUPE (LA PLATA) PREPARA PENTECOSTÉS

Preparando la Venida del Espíritu Santo


Los distintos grupos que conforman el Equipo de Liturgia de nuestra Parroquia, están preparando la Vigilia de la Solemnidad de Pentecostés.
La vigilia se realizará el próximo sábado 30 de Mayo, para que comunitariamente podamos celebrar y compartir la alegría del Don Divino de la persona del Espíritu Santo.
La participación de todos es muy importante para revivir y actualizar el Misterio Fundacional de la Iglesia de Crsito.

El cronograma es el siguiente:

SÁBADO 30 DE MAYO: SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS
18 hs. Hora Santa de Oración
19 hs. Misa Solemne de la Vigilia de Pentecostés
20 hs. Ágape fraterno "a la canasta" en el Salón Parroquial

CONFESIONARIOS VACÍOS

Por Lic. Oscar Méndez Casanueva


Dice San Pablo, divinamente inspirado, que quien comulga en pecado mortal "come y bebe su propia condenación".

De ahí la necesidad que nuestra alma esté limpia de todo pecado mortal para que pueda Cristo ser recibido por nosotros. De ahí la necesidad -también- de la confesión sacramental para todo aquel que se sepa en pecado grave. Recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la comunión sin estar perdonados por la confesión sacramental es un pecado gravísimo que se llama sacrilegio. Todo aquél que está en pecado grave, todo aquél que no esté en gracia santificante -misma que se obtiene por la absolución personal en el sacramento de la confesión-, todo aquél que viva en ese estado y no se confiese o se confiese mal (sin verdadero arrepentimiento e intención de evitar el pecado; es decir sin contrición y propósito de enmienda) y comulga sacramentalmente, está "comiendo y bebiendo su propia condenación", según la Palabra de Dios.

Quienes no creen o no obedecen la moral que la Iglesia enseña, quienes no desean seguir las normas morales que Dios exige y el magisterio custodia, no deben -por ninguna excusa- acercarse a recibir la Sagrada Eucaristía.

Luego, es fundamental estar en gracia santificante para comulgar. ¡Qué importante es que vivamos en gracia y qué importante es que comulguemos con frecuencia! Pero que importante es, también, hacerlo con las debidas condiciones y con el amor necesario a Dios, estando conscientes que, precisamente, estamos recibiendo a Dios mismo presente en la hostia consagrada. Recibamos a nuestro Creador y Redentor, recibámoslo como lo que es: Nuestro Dios y Salvador, nuestro Rey y Señor.

Qué tristeza es ver que muchos viven conforme al mundo y de manera contraria a la Ley de Dios, y sin cambiar de actitudes ni confesarse van a recibir a Dios vivo presente en la hostia sin el menor discernimiento de lo que hacen, sólo por el qué dirán los demás y sin pensar en lo que Dios sí dice de esto. Es el lamentable "modernismo" que los ha impregnado, es la inconsciencia de lo que es recibir a Dios, es el permanecer en sus errores y en su vida de pecado, creyendo en un falso dios bonachón hecho a su gusto, medida y conveniencia.

Y qué tristeza es ver, también, que muchos sacerdotes "modernistas" no enseñan ya esta doctrina católica y con su silencio son cómplices del sacrilegio. Hay en ello mucha culpabilidad y Dios les pedirá cuentas. Algunos fieles tendrán el atenuante de su ignorancia (cuando ésta no sea culpable), mismo que no se presenta en los sacerdotes que, como tales, están bien instruidos y callan por contemporizar con el mundo o por una fe débil, o por poco celo pastoral y exiguo amor a las ovejas que les han sido encomendadas.

Urge, hoy, que los pastores vuelvan a hablar y enseñar esta doctrina tan olvidada por muchos o desconocida -incluso- de las nuevas generaciones. Si es tan común que nadie la cumpla, ¿les costaría mucho esfuerzo que nos la recordaran -aunque sea brevemente- durante cada celebración litúrgica?

Resulta contrastante ver tantos comulgantes y vacíos los confesionarios. ¿En verdad todos ellos estarán en gracia y no requerirán confesarse? Sin intentar penetrar en la conciencia de alguien en particular, las matemáticas parece que no cuadran y nos indican la tremenda realidad y el significado de este hecho. ¿O será realmente que alguien pueda vivir años y años sin el menor pecado mortal? Ciertamente puede ser el caso de algunas almas buenas. ¿Cuántas serán? Sólo Dios lo sabe. Si así fuera la situación de algunos, deben recordar, también, que existe el mandamiento de la confesión anual. ¿Pero, realmente, la mayoría que lleva meses y meses o años y años sin confesarse, tiene limpia la conciencia de cualquier pecado grave como para saberse en gracia santificante y poder recibir a Cristo vivo y realmente presente en la Eucaristía? ¿Y no contribuirán a este mal -de la comunión sin confesión- aquellos sacerdotes que ya no están disponibles habitualmente en el confesionario.

Por parte de muchos sacerdotes: Omisión de enseñar esta doctrina y poco o nulo tiempo en el confesionario.

Por parte de muchísimos fieles: Poca instrucción que genera -en muchos casos- una ignorancia culpable. En otros, un descuido irredento por los asuntos de Dios y un vivir de acuerdo a las máximas del mundo, adecuando la moral y las enseñanzas de Dios y de la Iglesia a sus propios caprichos y criterios personales. Todo ello, lleva a la sacrílega comunión en pecado grave y sin confesión sacramental, que los hace comer y beber su propia condenación.

En ambos casos, una multitud que comulga y los confesionarios....¡vacíos!. 

EL ARTE DE TENER LA RAZON A TODA COSTA

Por Alejandro Villa Abrile


Es poco probable que los piqueteros que entendieron la lógica del poder o más bien le encontraron la manija, que los ex-jóvenes setentistas e idealistas especialistas en reciclarse, que los pseudo intelectuales pseudo progresistas enamorados de sus propias peroratas abstrusas y en fin, que los bien pensantes de toda laya asumidos como la vanguardia esclarecida de la sociedad; hayan escuchado o les hayan comentado acerca de Arthur Schopenhauer (1788-1860). Por las dudas se aclara que no era un músico, sino un filósofo y menos probable aún que hayan escuchado hablar sobre la erística, rama de la dialéctica conocida como el arte de discutir, pero discutir de tal manera que se tenga razón tanto lícita como ilícitamente, tema sobre la cual el filósofo de marras escribió bastante.

Sin conocer el arte de la erística más allá de lo intuitivo, se han dedicado -eso sí de una manera bastante pedestre y ramplona- desde el año 2003 hasta la fecha con un empeño digno de mejor causa y en cuanto terreno se presente la ocasión; a defender a rajatabla el “modelo nacional y popular de acumulación e inclusión social” proclamado por el gobierno. Así, son capaces de refutar más allá de lo indecible a quienes cuestionan los desaguisados como por ejemplo: la eliminación del INDEC, la destrucción del sector más competitivo de la economía argentina (el agropecuario, por si hacía falta aclararlo), la confiscación de fondos privados de las AFJP para seguir financiando francachelas descontroladas, la novedad de las candidaturas “testimoniales”. En fin, todo sea y todo vale para defender el sofisma disfrazado de “modelo” presentado como la verdad revelada y en ese todo vale, lo primero que usan para retrucar a quien se les oponga, es el tristemente notorio método ad hominem, esto es en buen criollo espetarle al interlocutor algo así como: “No me venga a hablar de pobreza, usted que fue un repugnante neoliberal noventista” u otras frases ingeniosas por el estilo.

Por las razones que fueren, sean estas pecuniarias, filosóficas, ideológicas o que se busca una reivindicación (o revancha); paradójicamente no atienden razones. No tienen forma de justificar que más del 30% de la población sea pobre o indigente; que “gracias” a este gobierno, va a haber que importar carne, trigo y petróleo; que “gracias” a este gobierno, la Argentina está a punto (si ya no lo es) de convertirse en un país irrelevante; que “gracias” al gobierno, la Argentina no tiene acceso al crédito ni tiene crédito en el sentido que ya casi nadie le tiene confianza (credere); que la soberbia de este gobierno pretendiendo hacer tabula rasa con lo anterior, terminó de arramblar con las instituciones consagradas en la Constitución, abriendo la caja de Pandora de la discrecionalidad, la arbitrariedad y la corrupción; no atienden razones hasta el punto de la irracionalidad.

Hay que derrotarlos de una vez y para siempre y para ello hay que usar todas las armas que ellos cacarean defender pero que en el fondo detestan: El diálogo, la discusión con argumentos, el disenso y la democracia. Sí, aunque no lo reconozcan le tienen aversión a la democracia y al sistema republicano de gobierno.

Hay que derrotarlos de una vez y para siempre. ¿Cuándo y donde? Empezando el 28 de junio en el cuarto oscuro, siguiendo luego en cuanto lugar y ocasión sea posible refutarlos y dándoles el golpe de gracia en el año 2011. Piénselo, usted tiene el poder y eso es lo que más los aterroriza.



Alejandro Villa Abrille

Movimiento Pampa Sur Pcia. de Buenos Aires - Presidente

agribiz@ciudad.com.ar

FRANCIA ANTINATURAL: PROMOVERÁN LA TRANSEXUALIDAD

Por Emilio Nazar Kasbo

La transexualidad ya no será considerada enfermedad en Francia, según indican recientes noticias.

La transexualidad dejará de ser considerada una enfermedad mental en Francia, según informan medios franceses que citan a la ministra de Salud, Roselyne Bachelot, del supuesto gobierno supuestamente “conservador” de Sarkozy.

Se trata de una iniciativa para dar una "clara señal" con motivo del “Día Internacional contra la Homofobia”. Lo que se pretende es mostrar una actitud “políticamente correcta” del Gobierno, pero que atenta contra el Orden Natural y contra la salud de quien se creerá sano, cuando en realidad padece de trastornos.

Varias asociaciones de homosexuales saludaron como un "paso en la dirección correcta" a la errónea decisión de ordenar a las autoridades sanitarias que dejen de considerar la transexualidad de los invertidos como una enfermedad mental.


Un portavoz de un colectivo contra la homofobia pidió además en una radio francesa que también la Organización Mundial de la Salud (OMS) se sume a esa posición. "Ahora es necesario reducir la discriminación en el día a día y liberalizar las normas para el cambio de sexo", agregó.

Personalidades conocidas como la austriaca Elfriede Jelinek, premio Nobel de Literatura, y el francés Luc Montagnier, Nobel de Medicina, así como el conocido parlamentario verde Daniel Cohn-Bendit se unieron a un llamado del diario "Le Monde" en su edición de hoy para hacer frente a la homofobia.



El problema

Según la Wikipedia, “una persona transexual encuentra que su identidad sexual está en conflicto con su anatomía sexual. Es decir, se produce una disconformidad entre su sexo biológico y su sexo social y el sexo psicológico”. Esto es una falsedad absoluta, ya que los seres humanos nacemos varones o mujeres, con excepción del hermafroditismo que es una enfermedad de nacimiento, donde no se encuentran plenamente desarrollados los órganos biológicos, siendo esto una rara excepción.

La escisión de lo biológico, lo “social” y lo “psicológico” resulta una esquizofrenia absoluta, e implica una múltiple personalidad. La unidad de la persona en lo biológico, lo psicológico y lo espiritual hace a su salud, a su integridad y unicidad. La ruptura de tal unidad es una enfermedad.

Una mujer transexual es aquella que nace con anatomía masculina y un hombre transexual es el que nace con anatomía femenina”, sostiene Wikipedia en una contradicción que atenta contra el sentido común. Se nace varón o mujer, y los seres humanos solamente podemos concebir seres humanos, que ya desde la concepción viene determinada la carga genética e incluso existe un alma humana. Antes de nacer, el bebé concebido tiene la capacidad de sentir, y todo ello de modo acorde con su sexualidad asumida dese su estado.

La enfermedad psicológica queda determinada por la definición de Wikipedia (al 18/5/2009): “Es decir, se les designa por el sexo con el que se sienten identificados y no por el sexo al que al nacer corresponden, por ejemplo, sus genitales”. Los rasgos biológicos de la virilidad y la femineidad se encuentran tan marcados, que el varón que pretende hacer de mujer solamente puede convertirse en un grotesco femenino, y lo mismo sucede con la mujer que pretende ser varón: se convierte en un grotesco de lo masculino. Las fuertes actitudes viriles nada tienen que ver con la delicadeza femenina, y esto hace a la unidad misma de la persona.

Continúa Wikipedia con su descripción afirmando que “En estas personas suelen darse el deseo de modificar las características sexuales que no se corresponden con el sexo con el que se sienten identificados. Por eso, algunas de estas personas suelen pasar por un proceso de reasignación de sexo, que puede incluir o no una cirugía de reconstrucción genital, mal llamada operación de "cambio de sexo".” Esto, en sí, resulta un grave daño a la integridad de la persona, a su unicidad. El agregado o cercenamiento de órganos convierten al paciente en la obra de un Dr. Frankestein: órganos que carecen de vida, con apariencia externa pero sin funcionalidad real, incapaces de engendrar o concebir.

Considerar a quien padece tal enfermedad como una persona sana, sería equivalente a decir que el SIDA no es una enfermedad, y que por tanto se ha solucionado el problema. El grave trastorno sicológico de quien escinde su identidad, en realidad es una esquizofrenia sexual de quien siendo de un sexo, pretende ser de otro, en lo cual solamente un exceso de imaginación llevada a la aceptación de lo antinatural puede otorgarle la razón.

Semejantes “avances” son en realidad “retrocesos”. La no discriminación de la persona que padece semejantes trastornos y el merecimiento de ser objeto de la Caridad católica, no significa la aceptación de sus obras ni de la enfermedad que padecen, que debe ser tratada para que pueda asumir su propia identidad, ya sea como varón o como mujer, tal cual Dios ha querido que nacieran, con su particular vocación.

La llamada "terapia de reasignación de sexo" no es otra cosa que ocultar el problema. El inconformismo interno, los sentimientos contradictorios de tales personas que se someten a una operación, no se soluciona de ese modo, y la técnica resulta inefectiva. Y ello de la mano del desprecio de la moral católica, que indica que quienes son solteros deben guardar la castidad.

Quienes nacen ya con hermafroditismo, también deben vivir la castidad, y cumplir con los Diez Mandamientos, y pueden realizarse ciertas operaciones para aproximarlos al sexo más desarrollado, sabiendo que no podrán engendrar.

El resto, son personas que padecen un trastorno psicológico, y que ninguna operación podrá solucionar. Sin asumir, desde las nuevas terapias de la psicología aristotélica, la práctica de las virtudes, y sin asumir la identidad que como tal poseen desde su misma concepción, jamás podrán solucionar su problema. La homosexualidad es, en realidad, una enfermedad que puede ser tratada y curada.