lunes, 23 de abril de 2012

¿ES CIERTO QUE POR LA CIENCIA NO SE PUEDE CONOCER LA EXISTENCIA DE DIOS?




Por Emilio Nazar Kasbo

He escuchado recientemente que alguien expresó que por la ciencia no se puede conocer la existencia de Dios, pero que tampoco es posible por esa vía demostrar su no-existencia.

Epistemología
La epistemología es el estudio de las ciencias, y se distingue de la gnoseología, ya que esta última es el estudio del conocimiento.
A la epistemología, se opondría como contrapuesta, como contradictoria, una imposible “doxalogía”, un estudio de la “opinión”, ya que ésta, por esencia, trataría de aquello que puede o no ser, de modo que la ambigüedad de sus conclusiones la invalidaría como estudio.
Hay quienes erigen la “doxa” (la opinión) elevándola al nivel de “episteme” (la ciencia), y en este apartamiento ya no puede hablarse de Filosofía, sino de mera literatura con formato de filosofía, una especie de “literatura-filosófica”, o de “filosofía-ficción”. Esto es así, en cuanto la Filosofía tiene por fin el Amor a la Verdad, y la Verdad se contrapone al error. Es cierto que hay ciertas verdades (con minúscula) que son opinables, pero ello ha de darse en el marco precisamente del Amor y de la Verdad, que permiten el Amor a la Verdad como Filosofía.
Debemos aclarar, además, que esas “ciertas verdades” que resultan opinables, sólo pueden darse en el marco de la categoría aristotélica de relación, en cuanto a la comparación de dos bienes que entre sí pueden ser indistintos o idénticos, pero a la vez igualmente buenos, quedando ese caso reservado a la virtud de la Prudencia, en el marco del referido Amor a la Verdad.

Relativismo aberrante
La relativización de la Verdad, es un desvío de la Filosofía. Relativizar la Verdad es falsearla, es mentir, y esto es contradictorio respecto de la Verdad. La relativización consiste en que la Verdad expresada como universal afirmativa o como universal negativa, es tomada como particular afirmativa o negativa, es equiparada a su subalterna o a su contradictoria. Así, queda eliminado todo lo que sea una expresión universal, ya que es inadmisible todo universal para un relativista, exceptuando la universalización del relativismo.
El principio metafísico de no contradicción, de ese modo, queda roto. Los juicios contradictorios implican que entre dos afirmaciones universales, una afirmativa y otra negativa, si una es verdadera la otra será falsa, en tanto que ambas no pueden ser a la vez verdaderas, o a la vez falsas.
Lo mismo quedan eliminados los contrarios, ya que ambos no pueden ser verdaderos, aunque puedan ambos ser falsos. La mera posibilidad de que un universal pueda ser verdadero, o que un juicio sea universalmente falso, también repugna al relativista, quien cae así en una aberración intelectual.
Finalmente, también se eliminan los subalternos, ya que al no existir para ellos juicios universales que aseguren la veracidad de una afirmación particular, la deducción y la inducción (que es relativa a la extensión que corresponda), quedan descartadas.
Precisamente, el relativismo consiste en eliminar los juicios universales. Esto produce que sólo exista tal “ciencia de los particulares”, que resulta, como hemos afirmado, imposible como ciencia. Todo se reduce a un empirismo de multiplicidad de casos que no puede asegurar leyes universales, tal como sucede con la psicología de orientación psicoanalítica en la medida que acaba derivando en una multiplicidad de casos prácticamente inconexos, y sin poder descubrir el motivo de las curaciones que permitan la aplicación a otros casos similares. ¿Puede a esto llamarse “ciencia”? De ninguna manera.
Lo opinable reduce todo a subcontrarios que pueden ser ambos verdaderos, sin contradicción alguna entre ellos, y de ese modo todo conduce al relativismo absoluto, que universaliza sólo la relatividad, como dogma o principio a priori de todo razonamiento. Así, partiendo del error, o admitiendo el error como si fuese Verdad absoluta, todo razonamiento que continúe por esa vía no hará más que profundizar ese error. De ningún modo puede llamarse a esto Filosofía, y mucho menos “ciencia”.
Efectivamente, no existe “ciencia” de los particulares, y volvemos así al problema epistemológico que planteáramos inicialmente.

Determinar qué es ciencia
Es a la epistemología a la cual corresponde determinar qué es ciencia, y en cuanto a su objeto formal, estudia el valor del conocimiento y la verdad de tal conocimiento. ¿Cómo podrá desarrollar su objeto formal, si precisamente no existe Verdad universal, sin poder establecer leyes?
La objeción antimetafísica lleva a destruir toda epistemología, porque ha descartado la ontología propia del pensamiento realista en el marco de la filosofía perennis (es decir, que no es ni materialista ni idealista).
La Metafísica, y en particular el estudio de la ontología, tiene un valor en sí misma, y es lo primero que debe ser aprendido en la Filosofía. A su vez, la herramienta intelectual es la lógica, junto con la Epistemología (que es llamada también “Lógica Mayor”). Precisamente la Epistemología es la rama filosófica que permite discernir la ubicación de las ciencias, y ordena las ramas de la Filosofía, estableciendo además los alcances de cada ciencia.
La ciencia implica un conocimiento verdadero y estructurado como tal, en las diversas ramas del conocimiento humano. La Verdad como tal, es estudiada en la Ontología. Para los griegos, la episteme permite alcanzar sin engaño la verdad, a la cual llamaban «aletheia».
Regis Jolivet, afirmaba que "El término ciencia se dice desde un punto de vista objetivo y desde un punto de vista subjetivo". Desde tal punto de vista objetivo, la ciencia es el conjunto de verdades lógicamente encadenadas entre sí, de modo que formen un sistema coherente. Desde el punto de vista subjetivo, la ciencia es el conocimiento cierto de las cosas por sus causas o por sus leyes.
Siguiendo a Jolivet, es posible concluir que no hay ciencia sin verdades, ni hay ciencia que carezca de un encadenamiento lógico de tales verdades, o que estas no formen un sistema coherente. Tampoco es ciencia el conocimiento incierto, ni un conocimiento que no sea de las causas o de las leyes de las cosas que son objeto de su estudio.

¿Ciencia literaria?
Remanida es la literatura de historia-ficción, que en base a ciertos hechos reales, encuadra una creación artística en una determinada época histórica y pretende constituir casi una “verdad histórica”, cuando la única “verdad” que posee es de naturaleza literaria pero no histórica. Aquí no hay ciencia histórica, sino literaria.
Más claro resulta con la literatura de “ciencia ficción”, donde la fantasía se explaya en los más diversos horizontes, del presente, del pasado o del futuro incluso: no es ciencia empírica, es ficción, es un arte narrativo, que se encuadra en tal ciencia.
Efectivamente, la literatura implica un conocimiento de tal ciencia, que permite su desarrollo técnico, su realización práctica. Pero no se debe confundir esta ciencia con la Historia, con el Periodismo, o incluso con la Filosofía.
Boecio ya en su época se lamentaba de que muchos utilizaban el nombre de Filosofía para hacer pasar bajo su manto algo que dista mucho de la Verdad, y por tanto de la misma Filosofía.
La “literatura filosófica” es mucho más prolífica de lo que muchos pueden pensar. Se puede detectar porque carece de las notas que Jolivet mencionaba, y el error en el juicio inicial encadena una serie de afirmaciones que acabarán en una gran sinrazón, alejada de la realidad. Resulta claro que para todos estos fabuladores filosóficos su pensamiento no afecta a la vida práctica de quien pudiera sostener dislates intelectuales presentados de modo “coherente”. Porque tal como decía un italiano: “la Filosofía es la ciencia con la cuale, o sin la cuale, el mundo sigue tal cuale”. El desorden del pensamiento, ya sea el idealismo que niega el correlato de la inteligencia con los seres, o el materialismo que niega la realidad de la espiritualidad humana, no es capaz de derogar el orden real del mundo, la existencia de la verdad como adecuación de la inteligencia al ser, así como el reconocimiento de la espiritualidad del hombre, que seguirán existiendo a pesar de la literatura que pretenda negarlos. Lo mismo sucede respecto de la negación del Primer Motor Inmóvil, al cual la razón humana puede llegar a conocer tal como lo hizo Aristóteles varios centenares de años antes de Cristo.
¿Cómo puede alguien hablar de ciencia, si pretende que el Universo se encuentra en la mente humana, pero afirma desconocer si existe un correlato fuera de tal mente? La conclusión es demencial, sin lugar a dudas. Tal incertidumbre es repelida por el conocimiento científico. ¿Cómo puede alguien hablar de ciencia, si pretende que el Universo es pura materia, y niega el mismo principio espiritual que le permite analizar aquello que carece de materia alguna? Tal categórica negación materialista es repelida también por el conocimiento científico.


Dios y la Epistemología
¿Qué tiene que ver, entonces, Dios con la Epistemología? Pues que precisamente quienes elaboran la “literatura filosófica”, carecen de una “Filosofía de la literatura”, y por tanto desconocen los límites de su ciencia, pretendiendo extenderlos más allá de lo que corresponde.
Es la Epistemología la encargada de determinar hasta dónde puede llegar cada conocimiento científico estructurado en ciencia. La literatura, o la poética en general al decir de Aristóteles, posee sus normas, y puede llegar por otras vías tan alto como lo más elevado de la Filosofía… aunque también puede conducir al error o a lo más bajo, puesto que no es el criterio de Verdad, sino de Belleza en el arte lo que caracteriza tal ciencia, y tanto se apartará de la Verdad cuanto se aparte de la Belleza (que señala el Absoluto Infinito de la Perfección).
Hoy se carece del más mínimo encuadre óntico-epistemológico de las ciencias, y de allí surgen clasificaciones arbitrarias de “ciencias duras” y “ciencias blandas”, criterios que distan mucho de la Verdad como elemento principal de la ciencia. Tal clasificación descarta como verdaderas ciencias a la Filosofía, la Moral, la Literatura o el Derecho, llegando al atrevimiento de negar carácter científico a la misma Teología católica.
Efectivamente, a la luz de la Verdad, la Teología es la ciencia superior a la cual el hombre puede aspirar a conocer... pero a la luz de la mentira, se dirá todo lo contrario.
Se llega por la vía de la omisión de la ontología, a erigir en ciencia una pretendida “ciencia de las opiniones” o una “ciencia de los particulares”, algo impensable, ya que carecerá de principios absolutos, de universales que permitan extraer los principios por los cuales se guía la ciencia concreta para aplicar sus soluciones.
Un mal diagnóstico, arrojará una mala terapia… o aplicará una terapia a quien no lo necesita, a quien está sano. El mal diagnóstico inicial, es la falta de conocimiento Metafísico, o su directa contradicción.

Desenmascarar lo anticientífico
Urge entonces la labor de desenmascarar aquello que vela la razón, de quienes llevan al extravío por las vías de una pseudociencia.
Sí: ellos tienen una pseudociencia, tienen reglas por las cuales permiten fluir pensamientos, cuya única consigna es dañar la ciencia, mediante el daño a la Verdad, que en última instancia es la Persona de Jesucristo.
Efectivamente, en todo descrédito del realismo filosófico, se esconde una malicia antiteológica. Equiparar al Filósofo con los sofistas, se llamen como se llamen, Descartes, Rousseau, Occam, Kant, Marx, Darwin, Spinoza, Freíd o Derrida, siempre se realizará con daño a la Teología.
No es posible estudiar Matemáticas, Psicología, Contabilidad, Derecho, Arquitectura, Biología, Astronomía o cualquier otra ciencia, "blanda o dura", sin darse cuenta de que hay algo de Dios en ello. Y es obligación de la Epistemología develarlo, hacerlo explícito, determinando a qué ciencia corresponde tal o cual obra, y dónde se equivoca. Pero para eso, es necesario volver al básico "cuadrado de Apuleyo", que de ningún modo era un "cuadrado", es necesario reconocer la existencia de juicios universales, es necesario descartar el relativismo, y restaurar la ciencia al lugar que le corresponde.
Sí: la ciencia puede descubrir a Dios, puede mostrar que Dios existe, toda ciencia, incluso la literatura. Para eso, tiene que reconocer la existencia de la Verdad Universal...
Mientras tanto, en los Seminarios se carece de una materia permanente en cada uno de los años de preparación para ser Sacerdotes, desde el principio al final, que sea “Tomismo”, y otra que se llame “Patrística”. En los Seminarios pasan más tiempo estudiando una filosofía anticatólica y derivaciones que ya están rayanas en el disparate, y una pseudoteología acorde, pseudoteología modernista de la incertidumbre, pseudoteología del error, pseudoteología pelagiana, pseudoteología inmanentista que niega la Gracia como base y principio de las Virtudes Sobrenaturales y de toda vida humana en este mundo. La Epistemología en Teología, debería desenmascarar toda esa “literatura teológica” y denunciarla como tal.
El Universo entero canta el Orden de Dios, y no es posible contemplar la más banal materia o la más suprema inteligencia humana, sin ver en ello a Dios. Incluso el Orden Social nos remite a Dios mismo.
Toda una labor que aun no se ha desarrollado con rigor científico, ónticamente y epistemológicamente hablando… toda una labor apologética cuyo desafío se debe emprender.

CARTA AL SR. JORGE RAÚL LASKOVSKI




Por Ernesto Damián Sánchez Ance.


Sr Jorge Raúl Laskowski:
De mi mayor consideración.

Habida cuenta que al no adherir a ninguna variante del Pensamiento Políticamente Correcto, no tengo la suerte de que La Gaceta publique mis opiniones sobre temas políticos, es que respetuosamente me dirijo a usted, quien, al tener un discurso afín al Sistema o Régimen de Dominación, goza de ese privilegio.
He leído su carta, publicada por el mencionado diario en el día de la fecha: http://www.lagaceta.com.ar/nota/487203/Opinion/-cartas-lectores-.html
Quiero comentarle que, al igual que usted, yo también pienso que el Petróleo debiera estar en manos del Estado, ya que como usted muy bien lo describe, “tratándose el petróleo, de un más que preciado recurso natural, luego de nuestra penosa experiencia privatizadora, hoy deberíamos estar comprendiendo el porqué más del 90 % de tal recurso, a nivel mundial, permanece bajo el control de los respectivos estados nacionales”.
Sin embargo, soy muy escéptico a la renacionalización de YPF. ¿Motivos?
Sin ser un ciudadano interiorizado en estos temas, le diré que me parece una tomada de pelo que los culpables de que nuestro país haya dejado de autoabastecerse en materia energética, y que quienes durante años no criticaron con la fuerza debida el pésimo accionar de Repsol, ahora vengan a hacernos creer que ellos son los mas aptos para corregir los “errores”.
No es uno de los temas que yo domine la cuestión legal, como tampoco estoy tan al tanto de los negociados de los que son acusados Enarsa y De Vido. Por lo tanto, a lo mejor, no sean del todo contundentes mis argumentos. Sin embargo, yo no puedo confiar en el Menem-kirchnerismo que veinte años atrás privatizó YPF y hoy alegremente y sin medir las consecuencias lo quiere renacionalizar.
Usted, que está en el caso de esta renacionalización del mismo lado del Menem-kirchnerismo, sabe muy bien que muchos países quisieran tener Petróleo en su subsuelo. Sin dudas que, del mismo modo que el agua será el motivo de las guerras del futuro, desde hace años que el petróleo es una de las causas de guerra desde hace ya décadas, como sucedió aquí cerquita nomás, entre Bolivia y Paraguay. Entonces, ¿porqué el Menem-Kirchnerismo privatizó YPF?; ¿Porqué de privatistas pasan a renacionalizadores? (queda claro que ni kirchneristas ni menemistas son nacionalistas. Ni siquiera seudo nacionalistas).
Me llama la atención cuando usted dice: “Me cuesta creer que existan argentinos bien nacidos que se expresen en contra de la renacionalización de YPF”.
Entonces, queda claro que para usted, si algún argentino, totalmente sorprendido por la renacionalización de YPF, poniendo en la balanza los pros y los contras de la misma, piensa distinto de usted, merecerá el calificativo de “mal nacido”.
La hipocresía es uno de los defectos de ustedes, los demócratas, que se llenan la boca acusando de “fachos”, “intolerantes”, “autoritarios”, etc a quienes disienten con algunas de vuestras ideas, pero después terminan siendo verdaderos amordazadores.
Usted dice: “La Presidenta (correspondería decir la Presidente, pero bueno… eso no viene al caso) ha dicho que se privilegiará una conducción profesional y altamente especializada. Iguales condiciones deberían cumplir todos los estamentos que se creen para lograr un eficiente y eficaz control de todo cuanto se haga en la nueva empresa”. Muy bien. Es lo que correspondería. Pero también soy muy escéptico en este tema, toda vez que la experiencia de los jóvenes de La Cámpora en Aerolíneas no es la más feliz.
También ud afirma: “Recuerdo que una de las causas expresadas reiteradamente durante la época de las privatizaciones era la de los verdaderos centros de corrupción en que se había convertido cada emprendimiento que estuviera en manos del Estado”. A esto, Sr Jorge, yo le voy a aportar una idea que, ya que la inmensa mayoría de los partidos la rechaza, al Partido Humanista, seguramente le generaría muchas simpatías… En mi opinión, si su partido propusiera que “Todo funcionario público que haya protagonizado algún hecho de corrupción será condenado a Pena de Muerte”, no tengo dudas que saldría del anonimato y tendría un importante caudal de votos de un considerable porcentaje de un pueblo que -no tengo dudas- simpatizaría con la idea de renunciar a cualquier tratado internacional para poder hacer justicia con los funcionarios corruptos.
En fin, don Jorge… ojalá yo esté equivocado, y Argentina se convierta en un país soberano, y que con la renacionalización de YPF el remedio no sea peor que la enfermedad. Dios quiera que las utilidades de YPF en manos del Estado no vayan a parar a manos de nuestros gobernantes, que tampoco dichas utilidades sean usadas para financiar el clientelismo político… en fin… en fin… en fin… en fin…
Sin más, reciba usted mi atento saludo

Ernesto Damián Sánchez Ance.

EL NUEVO CÓDIGO CIVIL NO ES IGUALITARIO (PRIMERA NOTA)


Escribe el Dr. Ricardo Guillermo Cardinali
Tipos previsores para pensar como los griegos, no hubo. Me refiero a los griegos de antes, no a los de ahora que tienen tal despelote que están como para andar pensando.
Los romanos no. Los romanos eran unos tipos prácticos. Cuando Rómulo y sus amigotes fundaron la ciudad cuadrada, que era chiquitita así, una verdadera porquería, descubrieron luego de los holocaustos y libaciones de práctica que les faltaba algo. Los nacientes romanos estaban en paz. Y es sabido que los romanos no se llevaban muy bien con la paz, salvo en tiempos de Augusto, en que no tenían con quien pelearse porque todo era Roma.  ¿Y por qué estaban en paz los romanos? ¿Por qué iba a ser? Porque no tenían mujeres. Pero como no podían quedarse tranquilos, alguno dijo
-Che, esto de fundar Roma será muy histórico pero sin minitas es aburrido.
Y salieron de levante.
En el literal sentido de la palabra. Una noche engañaron a los sabinos, una tribu vecina y se levantaron a todas las mujeres en edad de merecer que encontraron a mano.
De más está decir que a los sabinos no les gustó ni medio y declararon  la guerra a los romanos por el ultraje recibido. Tardaron tanto en hacerlo –lo que hace presumir a algunos historiadores que se regían por una democracia parlamentaria- que cuando alistaron al ejército  las sabinas ya estaban amantando romanitos.
Porque primero no les gustó que las rapten, pero después sí. (Cualquier similitud con las mujeres contemporáneas es mera coincidencia).
El asunto fue que estando frente a frente ambos ejércitos esperando la orden para partirse los correspondientes cráneos, se cruzaron en el medio las mujeres con sus hijos y ahí sí que se armó en serio:
-¿Encima que me secuestraste querés matar a mi viejo , pedazo de cretino? –le gritó una al marido.
-¿Qué querés vos tarado, matar al padre de tu sobrinito? –increpó otra a su hermano.
-¡A ver si se dejan de jorobar con estas chiquilinadas y se vuelven pa las casas!-ordenó una tercera.
Y de ahí en más, romanos y sabinos fueron un solo pueblo y como ya no se pelearon entre ellos se dedicaron a invadir al prójimo construyendo el imperio más poderoso del mundo, aunque nunca pudieron librarse de su fama de pollerudos.
Muchos siglos después diría Montesquieu: “los romanos gobernaban el mundo pero obedecían a sus mujeres”.
Y para no pelearse entre ellos, siempre prácticos y basándose en la observación de la naturaleza –sobre todo de la humana- se crearon  un derecho, que algún éxito ha tenido, por lo que se comenta.
Así continuó Roma creciendo hasta que un buen día uno dijo:
-El negocio nos está yendo bien, pero la verdad que somo bastante bruto, somo. Precisaríamos unos filósofo.
-¿Y eso que son?
-Unos chabones que piensan.
-¿Y donde hay?
-En Grecia, queda cerca para hacerle un toque.
-¿Y si la invadimo?
-Dale. Pará que le aviso a Agripina que voy a volver tarde y vamo.
Y así fue que invadieron Grecia y haciendo uso de la venerable institución de la agarratio, que tantos resultados les había dado, se agarraron  a los filósofos.
Y de la fusión de los refinados griegos y los prácticos romanos nació la civilización occidental, de la cual somos hijos, mal que les pese a los progresistas. Porque a un progre le nombrás el mundo grecorromano y se brota. Como si le nombraras a un milico.
No te digo si el milico es de esos que dicen “tenemos un senado patricio…”, “Es menester reconstruir un nuevo Imperio Romano en el terreno espiritual” o, para quedar bien también con los griegos, “todo en su medida y armoniosamente”. Ahí hay que llamar a un exorcista.
Bien. Ya tenemos los elementos necesarios para continuar: el derecho, los romanos, los griegos… y las mujeres.
Pero eso, en la próxima.

domingo, 22 de abril de 2012

A TREINTA AÑOS DE LA GUERRA. ENTREVISTA: AL COMANDANTE FAP (R) JUAN CARLOS ROSALES




–  ¿Cómo fue la participación del Perú en la guerra de las Malvinas?
– El expresidente Belaunde Terry estuvo muy activo en la búsqueda de la paz entre la Argentina y el Reino Unido. Buscó alternativas de solución e hizo algunas propuestas de tipo político, pero no fueron aceptadas. Finalmente se decidió el apoyo directo de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) a la causa que venía defendiendo la Argentina.

– ¿En qué consistió ese apoyo?
– Una vez tomada la decisión, se recibe la orden de alistar los aviones Mirage y también misiles para trasladarlos hasta la República Argentina en un vuelo estrictamente secreto. Nadie tuvo conocimiento días previos, ni horas previas, al desarrollo del plan de operaciones. Solamente fueron comunicados los que participaron en el acto, porque quienes planificaron, lo hicieron de manera muy acuciosa, a fin de no levantar ninguna sospecha.

– ¿No se filtró en la prensa de esos días?
– Si revisamos la historia y la literatura de aquella época, no vamos a encontrar ningún indicio en revista, periódico o análisis que haya alertado que la FAP se preparaba para apoyar a la Argentina con sus unidades aéreas.

– ¿Nos puede contar más detalles de su participación?
– En esa época yo estaba estudiando uno de los cursos que obligatoriamente se hacen en la FAP de acuerdo a los diferentes grados. Estando en pleno curso, se acercó un oficial y me entregó un sobre que venía dirigido hacia mí; lo abrí, había una orden para que en cuestión de horas me constituya en el Grupo Aéreo Nº 8.

– ¿Qué cargo tenía en ese momento?
– Yo estaba estudiando. No tenía cargo. Estaba en la Escuela Superior de Guerra Aérea que quedaba en ese entonces en Castillo Rospigliosi en Lince. Hoy día funciona en La Molina.

– Si era una operación tan especial, ¿cómo es así que lo reclutaron sin tener un alto cargo todavía?
– Puedo decir que por dos cosas: LA PRIMERA porque tuve una participación previa en una operación de contrainteligencia contra el buque Chileno Beagle. Yo tuve éxito en esa operación. Y la otra posibilidad es que yo soy hijo de argentino. Se juntaron esas dos cosas.

– ¿Qué hizo Ud. luego de leer la orden?, ¿sospechaba algo?
– En el sobre no decía de qué se trataba solo sabía que era una orden superior para ir de inmediato al Grupo Aéreo. Fui a mi casa, recogí unas prendas y me fui al Grupo Nº 8. Iba a volar en un avión Hércules.

– ¿Cuánta gente constituía la tripulación de ese vuelo?
– Ese vuelo estuvo al mando del coronel FAP Dositeo Aliaga Zegarra, y del mayor, el otro piloto, Felipe Escobar. Después venía la tripulación normal: técnicos de mantenimiento que no eran parte de la operación.

– ¿A dónde fueron?
– Al medio día, los pilotos estaban sentados en su puesto, y es allí donde vino el comando del Grupo 8 y les entregó un sobre, pues los pilotos tampoco sabían adónde se iban a dirigir. La orden del sobre decía volar de Lima a Chiclayo. No había más detalles. Así que salimos con dirección a Chiclayo, habremos llegado como a las dos de la tarde. Y una vez en el Grupo Aéreo Nº 6 en Chiclayo, notamos que había movimiento.

–¿Qué clase de movimiento?
–En el Hércules metieron un avión Mirage semidesarmado. Si bien es cierto que el Hércules tiene esa capacidad, no es fácil meter un avión dentro de otro avión. Demoró varias horas, y también cargaron misiles. El Hércules estaba con su peso máximo de operación. Todo ese movimiento terminó como a las 7 de la noche. A esa hora, la tripulación recibió otra orden, esta vez de dirigirnos de Chiclayo a la base de La Joya.

– En Arequipa…
– Sí, al Grupo Aéreo Nº 4. Poco antes de las 9 de la noche entramos a la base de La Joya, ya estaba totalmente obscuro. La tripulación no bajó del avión. Subió el comando del grupo al Hércules; recuerdo al general César Gonzalo Luza, Comando de Operaciones. Ellos eran los que habían planificado todo este movimiento.

– ¿Y qué les dijeron?
– Saludaron a la tripulación, y luego sucedió algo extraño. Como a las 11 de la noche subieron también al avión tres argentinos que yo no conocía pero cuya nacionalidad reconocí por el acento. Ya en ese momento comencé un poquito a darme cuenta: un avión de guerra dentro del Hércules, misiles... Hasta que se fue cerrando el círculo de la incertidumbre cuando entraron los argentinos, porque cuando les pregunté si eran becarios, me contestaron que eran pintores. Caí en la cuenta de que habían venido a pintar los Mirages M5P versión peruana con la bandera Argentina.

– ¿Pero solo había un Mirage?
– Uno en el Hércules, y catorce más volando por sí mismos. Pero eso lo supe posteriormente.

– ¿Cómo siguió la operación?
– Vino la orden de irnos a Jujuy en territorio argentino. Salimos de La Joya en la madrugada con la dirección indicada. Pero la ruta que utilizamos hizo que nos introdujéramos en territorio Boliviano, donde cerramos las comunicaciones según la orden recibida. Solo sonaban las hélices del Hércules mientras duró ese tránsito.

– ¿No los detectó la Fuerza Aérea Boliviana?
– Si Bolivia hubiera tenido un buen sistema radárico, nos detectaba; pero es de suponer que no lo tenía. Quienes planificaron la ruta deben haber hecho vuelos de reconocimiento electrónico previos para determinar que el Hércules iba a atravesar por allí. Los Sukhoi que teníamos en esa época, ya tenían la capacidad de detectar cuando los radares estaban prendidos, y determinar en qué posición se ubicaban. Por eso es que me imagino que previamente se hizo un barrido para saber por dónde tenía que pasar el Hércules y a qué hora. Esta operación fue planificada al centímetro, no se escapó nada.

– ¿Quién era el jefe de la misión?
– El coronel Dositeo Aliaga que ya murió. Un tipo hábil, de poco hablar y muy inteligente, un excelente piloto y además te daba mucha confianza. No era un militar mandón. Siempre hacía participar al de menor grado. Nosotros lo estimábamos porque además de sus dotes profesionales era una gran persona. El otro señor era el mayor Felipe Silva Escobar, era muy inteligente y muy rápido de mente, no era el típico de corte marcial, sino muy flexible. Pero la planificación era del general Gonzalo Luza que le confió la misión al mejor piloto, pues Dositeo no se asustaba con nada.

– ¿Qué pasó en Jujuy?
– Llegamos a Jujuy a las 6 de la mañana y cuando aterriza el Hércules y estaba carreteando por la pista, sentimos unos chicotazos a los lados: eran trece aviones Mirage de la FAP que venían atrás de nosotros sin que lo sepamos. El Hércules era la avanzada que salió de La Joya a las 4 am. más o menos. Los Mirages salieron de La Joya como a las 5 de la mañana.

Los trece aviones entraron juntos y a la media hora llegó uno más que estuvo un poco retrasado porque tuvo problemas para salir de La Joya. Si contamos el avión que fue semidesarmado en el Hércules, suman quince los aviones Mirage M5P que puso la FAP a disposición del ejército argentino.

– ¿Y qué hicieron después de que ya estaban todos los Mirages peruano en suelo argentino?
– En Jujuy hubo reabastecimiento de combustible. Solo bajo del Hércules un personal y trajo el desayuno. Estuvimos listos para partir a las dos horas de haber llegado. Cuando los Mirages peruanos se empezaron a estacionar nos dimos cuenta que ya estaban pintados con la bandera Argentina desde La Joya, pero los pilotos eran de la FAP. De todo ese grupo ya no queda nadie en actividad. En fin, reabastecimos el combustibles todos, y nuevamente salió el Hércules primero y luego los Mirages.

– ¿A dónde iban esta vez?
– A la base aérea Argentina Comodoro Rivadavia, al extremos sur del país, después de Bahía Blanca, a 600 kilómetros de Buenos Aires. Llegamos un poco antes del medio día. Fuimos recibidos, comenzaron a bajar las cosas, y allí nos encontramos con dos oficiales peruanos FAP que ya estaban hace algún tiempo en Comodoro Rivadavia, el comandante Aurelio Crovetto, y el mayor Carlos Portillo. Uno era piloto de Mirage y el otro de Sukhoi. Ellos estaban en apoyo planeamiento, es decir en los planes operacionales. Es que los argentinos tenían una versión de Mirages diferentes, no era la versión peruana M5P, parecida pero por no ser igual Crovetto estaba de piloto instructor para los argentinos. El había volado muchas horas este avión.

– ¿Y ustedes participaron en las acciones bélicas como pilotos?
– No. Nosotros regresamos al día siguiente. El Hércules regresó con todos los pilotos peruanos de los Mirages. Fuimos directo a Lima. Solo se quedaron Crovetto, Portillo y algunos mecánicos peruanos especializados en aviones M5P.

– ¿Y los misiles?, se sabe que uno de los misiles peruanos derrumbó un avión británico.
– Sí, un misil peruano fue lanzado desde un avión argentino Súper Etendard. Pero ese avión es como el Tucano de mediana velocidad, ni se acerca a los supersónicos, pero sin embargo tuvo la posibilidad de cargar el misil peruano Exocet, y por primera vez en la historia lo lanzó impactando en un avión británico Sheffield, y lo reventó en medio del mar.

– ¿Y qué pasó con los aviones?, ¿volvieron a territorio peruano tras la guerra?
– Esos aviones ya no regresaron, porque eso fue parte del convenio: el Perú le vende los aviones a la Argentina.

– Entonces, la participación peruana, por más que la Argentina perdió la guerra, fue decisiva, porque en plena guerra conseguir 15 aviones Mirages hubiera sido imposible para ese país. Nos tiene una deuda.
–Sí, es que los enlaces históricos entre el Perú y la Argentina vienen desde Don José de San Martín. Los demás países de la región tuvieron declaraciones pero ninguno participó concretamente. El Perú sí.

Hay una placa de reconocimiento en la base Argentina Comodoro Rivadavia al apoyo peruano. Además, cuando nos despedimos el coronel Dositeo dirigió unas palabras al personal haciendo un recuento histórico de lo bondadoso y caballeroso que había sido el general San Martín. Eso es inolvidable.

– ¿Y luego de 30 años, cómo ve el incidente de la fragata británica Montrose hace algunas semanas?
– La fragata inglesa solicitó su participación en aguas peruanas en un momento inoportuno. Se vienen los 30 años, y la fragata se viene de las Malvinas, de la zona que controlan, e inicia un recorrido de seguridad. Se ha podido dirigir directamente a su base. Se hizo muy bien en dar la contramarcha, dejando en suspenso el ingreso de la nave inglesa. Nosotros tenemos que dar preponderancia a nuestras relaciones sudamericanas. Argentina tiene una reivindicación de justicia. El Perú de ninguna manera puede ser adverso a esa causa. Olvidémonos de Carlos Menem, de la barbaridad y estupidez que cometió en contra del Perú. Es parte de la historia sí, es una anécdota, pero hay intereses latinoamericanos que están por encima de los intereses partidarios o políticos muy concretos.

Fuente: Periódico: La Primera.

NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA: Según información de fuentes propias, “los aviones M5P que nos vendieron no fueron 15 sino 10, tampoco fueron a Comodoro Rivadavia, sino que llegaron a Jujuy, y allí se hicieron cargo pilotos y mecánicos argentinos. Es cierto que ya venían pintados con la bandera argentina y tenían las matriculas de 10, de los 11 aviones Dagger que nos habían derribado. Los misiles eran los Matra AS-30 Aire Superficie, se tiraban y el piloto, con una especie de yogtin los iba guiando hasta hacer blanco, se tiraban a 8 km. del blanco, pero en la Guerra no  se llego a utilizar ninguno, porque llegaron casi al final de del conflicto. La información no precisa cuántos de esos aviones (que se pasaron a llamar "Maras"), ya modificados por nuestra Fuerza Aérea, quedaron en uso, porque se cayeron algunos, y otros aun están volando en Tandil.

LA FE, LA PATRIA, LA FAMILIA Y LA DIGNIDAD HUMANA NO SE DELIBERAN: SE DEFIENDEN




Por Emilio Nazar Kasbo

Deliberar (Del lat. deliberāre). 1. intr. Considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos.

Debate: Controversia, discusión de opiniones contrapuestas entre dos o más personas.


Hoy está muy de moda exigir que se “debata” todo. Todo es “debate”. Así, todos emiten opiniones disímiles sobre un mismo tema, a lo cual se llama “tolerancia”, “pluralismo” y “democracia”.
Todo es objeto de expresión de opiniones contrapuestas, todas del mismo valor, y por tanto no existe superioridad o inferioridad alguna. No hay posibilidad alguna de exhibir el error o defender la verdad en el marco de la discusión.
“Vos pensás así, pero no impongas lo que pensás”, afirman todos. ¿Entonces? La consecuencia es la anarquía intelectual.
El problema no es el “debate”, sino qué se debate. Sólo puede ser debatido lo opinable en tal sentido. No puede ser objeto de “debate” la Verdad de la Iglesia Católica, la Patria, la Familia, los amigos ni la dignidad de la persona humana.
“¿Así que si yo no creo en la Iglesia Católica y muero en pecado mortal, me voy al infierno? Qué interesante tu pensamiento, además de original. Cotejado con otros pensamientos, que para vos no son verdaderos, y para mí tampoco, pero para quienes lo sostienen sí lo es, hay otras realidades, e incluso algunos dicen que el infierno no existe porque Dios es tan bueno que no podría haber creado el infierno”, y así se continúa pasatistamente por diálogos sin principio ni fin, simples descripciones sin caer en la cuenta de que sólo una es verdadera.
Esta lamentable actitud, hace pensar que en el Congreso también todo puede ser objeto de debate. Desde la existencia de Dios hasta la realidad de la existencia del Sol. A esto llaman “democracia”, mientras el pueblo se muere de hambre y no tiene posibilidad ni de comprar yerba.
Un nuevo proyecto de Código Civil está planteando la reforma social (mejor dicho, la subversión social), torciéndolo todo hasta su nivel más antinatural. Precisamente, todo lo que no puede ni debe ser objeto de debate, pretende ser sometido a la burbuja de casi 400 personas que levantando la mano en mayoría podrían rehabilitar la guillotina o mandar a la horca a cualquiera por ese motivo. Casi 400 legisladores que por diversos intereses son capaces de aprobar lo más aberrante. Casi 400 legisladores que imponen leyes sobre 50 millones de argentinos ¿Al hecho de que esa minúscula minoría levante la mano en el bastardo recinto del Congreso se llama “democracia popular”?
Ya lo han demostrado en el Congreso votando el putimonio: el número se impone, y no importa el Orden Natural ni la sociedad, el Bien Común o la oposición de la inmensa mayoría de los argentinos. Ya lo demostraron en la Corte Suprema de Justicia de la Nación aprobando el aborto, como si estuviesen legislando, y usando como papel higiénico la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales. ¿Debate? ¿Ponerse a discutir qué cosa con quién?
La sociedad está siendo manipulada como si fuese un hormiguero. Dicen que la Abeja Reina asesinó al Zángano (que quedó viuda, eso es seguro). Hay un grupo de personas que se han hecho del poder, y creen que son impunes. Hay un grupo de personas que viven en la opulencia, el lujo y cuantos placeres se les ocurra, y creen que gobernando para los medios de comunicación todo se soluciona.
Precisamente, toda tiranía presenta como excusa de sus acciones al mismo pueblo, ya que no puede asumir sobre sus hombros la responsabilidad de sus actos de gobierno. Incluso pretende gozar de formas "democráticas", cuando las instituciones presentan una única opción, y son todas usadas como parte de un sistema de opresión. Se pretende un falso pluralismo, donde todas las opciones prácticas son las mismas. Se permite que todos hablen y digan lo que quieran, mientras que su ejercicio del poder no sea frenado.
No hay debate posible en el nido de asesinos y ladrones… En esas condiciones, lo único que se puede hacer es DEBATIR, en el sentido de BATIRSE (y esta palabra, mejor búsquela en el Diccionario).

Debatir: (Del lat. debattuĕre). 1. tr. Altercar, contender, discutir, disputar sobre algo. 2. tr. Combatir, guerrear.