Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Neves. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Neves. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de diciembre de 2012

DESDE EL BORDE DEL ABISMO





Por Juan Carlos Neves
Presidente de  Nueva Unión Ciudadana

 
Queridos amigos:
Los analistas políticos en la Argentina, como en cualquier país del mundo,  se empeñan en desentrañar la realidad a partir de los datos que llegan a sus consultoras, a sus redacciones o simplemente  a sus escritorios de trabajo. El resto de los ciudadanos nos encontramos generalmente en la situación de los esclavos encadenados  que describía Platón en su célebre metáfora de la cueva, quienes solo podían interpretar la realidad a partir de las sombras de las imágenes de los verdaderos protagonistas de la vida.  Igual que entonces, quienes detentan hoy el poder, fabrican sus propias imágenes, que nos llegan a través del relato de los periodistas amigos en forma de sombras deformadas  y deformantes  de la realidad. Muy de vez en cuando, las circunstancias llevan a los protagonistas a situaciones límites en las que podemos percibir cuánto hay de verdad en su relato y eso suele suceder cuando se llega al borde del abismo y surge la alternativa ineludible de saltar al vacío o retroceder avergonzado.
 
A una de esas situaciones nos había llevado la tozudez del gobierno que se había negado en forma ostensible a presentar un plan de pago que atendiera al cumplimiento de los fallos favorables a los tenedores de bonos que no habían entrado a los canjes de deuda. Estas sentencias  emanaron de la justicia de los Estados Unidos, a la que en forma voluntaria, lamentablemente, nos habíamos sometido tanto durante el gobierno de Carlos Menem, como en los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Nuestra actitud generó un durísimo fallo del juez federal de primera instancia  Thomas Griesa, que nos obligaba a pagar toda la deuda de una vez, al contado y antes de atender los pagos regulares a los bonistas que habían entrado al canje. Si la apelación Argentina no era aceptada por la Cámara nos quedaba pagar en condiciones ruinosas o saltar al abismo de un nuevo “default”.
Pero a la hora en que mueren las palabras (y las bravatas) el gobierno de la señora Cristina Fernández retrocedió y ofreció la posibilidad de reabrir el canje para los acreedores a los que se empeña en continuar denominando “fondos buitres”. Esto permitió que la Cámara concediera una prórroga que permitirá a nuestro país presentar un plan de pago antes del 28 de Diciembre y tomar la decisión final de la forma de pago en Febrero.
 
El oficialismo festejó aunque no había mucho para festejar. Esa decisión nos habilita a pagar más de 3000 millones de dólares el 15 de Diciembre para no caer en “default” con los acreedores del canje y nos retrotrae a la situación anterior al fallo del juez Griesa que nos había pedido infructuosamente presentar el ahora festejado plan de pago. Es decir, que tuvimos que litigar, pagar onerosos estudios de abogados  y sufrir, para quedar en la misma situación que por soberbia habíamos desatendido anteriormente. Al borde del abismo ya  no hubo margen para hacer política interna “para la tribuna” y el oficialismo tuvo que someterse a las duras reglas de la realidad y la racionalidad. El precio que pagamos  por la demora  y las palabras desafortunadas es carísimo y reiterado. Solo cabe esperar que a partir de ahora el gobierno actúe con la actitud que corresponde a los países serios  y no con la ligereza de los vanos transgresores verbales.
 
Otro protagonista del verbo inflamado que llegó al borde del abismo fue  el senador Aníbal Fernández. Después de la huelga del 20 de Noviembre se permitió acusar al sindicalista Hugo Moyano de “traidor”  y “alcahuete” pero fue mucho más allá al preceder el apellido de Moyano con los nombre del sindicalista Augusto Timoteo Vandor, quien fuera asesinado por agrupaciones terroristas acusado de haber traicionado a Perón.  Estas manifestaciones lograron unir en indignado reclamo tanto a la CGT  de Hugo Moyano como a la de Antonio Caló, más cercano al gobierno. El senador se mantuvo en sus dichos hasta que fue objeto de una denuncia penal  por parte de Moyano por incitación a la violencia colectiva y apología del delito. Ante estas circunstancias su reacción fue hacer notar que nunca había nombrado el apellido de Vandor y negar las evidentes  y peligrosas asociaciones que había generado. Esto puede ser considerado como una forma de tratar de evitar las consecuencias jurídicas por parte de un hábil declarador que provoca, sin asumir costos. Pero en el barrio lo llaman simplemente “arrugue” y así quedó instalado en la conciencia colectiva. Fue otro protagonista cuya imagen quedó desnuda ante la realidad.
 
Más allá de los casos individuales toda la Argentina transmite la sensación de país al borde del abismo. Así se desprende del documento producido por los obispos católicos que señalan con toda claridad los riesgos que corremos como sociedad “de dividirnos nuevamente en bandos irreconciliables”. Los obispos alertan también, recogiendo la información de miles de sacerdotes que están en contacto con millones de fieles, acerca de las presiones que inhiben a la libertad de expresión, el avance del narcotráfico, la inseguridad, el “caudillismo” y todas las desviaciones que afectan a la Constitución y al sistema republicano, representativo y federal. Solo quien desconozca cuán amplio es el conocimiento de la realidad social por parte de la comunidad eclesiástica y cuán preocupados deben estar los obispos para expresarse tan directamente, a pesar de su proverbial prudencia, puede menospreciar su mensaje como lo hiciera el vicepresidente Boudou expresando que  a nadie le importa el documento emitido. Una muestra más de la negación que nubla al gobierno ante los datos dolorosos de la realidad.
 
Los grandes problemas que hoy nos conmueven no son heredados de antiguas administraciones. El agravamiento de la inseguridad es fruto de una concepción ideológica absurda acerca de la victimización del delincuente y la transferencia de culpabilidad al sistema social. La inflación fue creciendo en medio de la negativa estadística del gobierno hasta alcanzar el demérito de colocarnos dentro  de los cuatro países del mundo con mayor incidencia de este flagelo. El deterioro que nos ha llevado este año a ser el peor país de la región en términos de crecimiento es la consecuencia de una sucesión de políticas públicas deficientes impuestas recientemente. La pérdida del autoabastecimiento energético es de absoluta responsabilidad de los actuales gobernantes y el costo de la compra de energía es un innegable factor  de pérdida de competitividad y posibilidades de desarrollo. Lo más grave es que no hay voluntad política del gobierno para solucionar los problemas que ha creado, que en algunos casos se aferra a sus errores asimilándolos a una virtud y que aun  si mostrara voluntad de cambio le sería difícil recuperar credibilidad y romper con sus aliados en la decadencia. Por eso estamos al borde del abismo y todo el esfuerzo apenas alcanza para no dar el fatídico salto ante una creciente intolerancia social.
 
Esta visión puede ser pesimista pero cómo cambiarla cuando vemos cómo se avecina un nuevo e innecesario atropello gubernamental impulsado por el deseo de terminar de una vez, el 7 de Diciembre, con el mayor multimedios independiente y suprimir así, gran parte de la capacidad de crítica a la gestión estatal. La Suprema Corte de Justicia tuvo la última oportunidad de evitar el choque. Se limitó a ordenarle al juez de primera instancia que falle “de inmediato” en la cuestión de fondo acerca de la denuncia del grupo Clarín. ¿Cuánto tiempo  es “de inmediato”? Si esa expresión no asegura un fallo antes del día 7 de Diciembre, se cumplirá el deseo del gobierno de tener las manos libres para obrar según su omnímoda voluntad.  La Corte dice que la falta de un fallo en la cuestión de fondo implica una denegatoria de justicia. Pero la Corte, en nuestra opinión, no es un órgano con funciones descriptivas  o nominativas. Si hay denegatoria de justicia debería tomar las medidas para evitarlo. A la presentación de los miembros de la Cámara que denunciaron presiones ante la Comisión de Protección de la Independencia Judicial debería responder con acciones enérgicas. Lo que vemos, es un avance brutal del gobierno y en particular de su  Ministro de Justicia sobre jueces  y camaristas con el objeto de forzar un fallo favorable a sus posturas  o una ausencia de  fallo y una pasividad manifiesta del mayor órgano judicial que es la “última ratio”, la última barrera de defensa, para asegurar la independencia y el libre accionar judicial. La próxima semana, al escribir nuestro informe, tendremos una primera visión de lo que pasó el 7D. Esperemos que no signifique otro salto al vacío en este insensato bailar al borde del abismo.
 
Nos despedimos expresando el deseo de que el Tribunal del Derecho del Mar  permita que la Fragata Libertad y su tripulación puedan estar en su patria para recibir con familiares, amigos y el pueblo todo, el nuevo año 2013. Quizás los tribunales extranjeros puedan arreglar los desmanejos de nuestro gobierno así como soñamos que los tribunales locales nos aseguren que la justicia sea como dicen los manuales, libre e independiente en sus fallos. Esa sería una señal de que somos capaces de alejarnos del abismo por la fuerza de nuestras instituciones, que es lo que debe ser.
Un abrazo para todos.
 

miércoles, 16 de marzo de 2011

EN LA PIRA ELECTORAL

No tiene precio

Por Juan Carlos Neves*

Queridos amigos:

En el año 1993, cuando cursaba la materia “Principles of Economics” en la Universidad Salve Regina del Estado de Rhode Island (USA), el profesor de la Maestría nos pidió a los dos cursantes extranjeros que presentáramos el programa económico de nuestros respectivos países para analizarlo a la luz de los conocimientos adquiridos. Luego de solicitar y obtener en Argentina los parámetros del Plan de Cavallo, que era quien en ese entonces conducía nuestra economía, lo expuse ante el docente y el curso. El profesor, que ostentaba el título de Phd (Philosophical Degree equivalente a Doctor), observó con detalle el hecho de que desde que se había establecido la paridad de “uno a uno” entre el peso y el dólar y antes de que el proceso inflacionario de nuestro país se estabilizara, la diferencia entre la inflación en Argentina y en USA había sido de alrededor de 50 puntos. Entiendo dijo “que ahora en su país un peso valdrá medio dólar pues eso es lo que se ha devaluado su moneda respecto de la moneda de referencia”. “No es así”, contesté. “Un peso sigue valiendo un dólar pues así está establecido por ley”. El hombre mantuvo la serenidad y con precisión académica ilustró al curso acerca de las consecuencias de mantener una moneda sobrevaluada en un programa económico en que las demás variables estaban liberadas. Habló de la pérdida de competitividad en las exportaciones, el progresivo déficit en la balanza comercial, la desocupación consecuente, el aumento de las tasas, el incremento de la deuda para mantener la disponibilidad de dólares y concluyó que para que todo eso no pasara necesariamente las dos monedas, peso y dólar, deberían modificar su paridad ya que no es la ley sino la realidad económica quien debe regular el tipo de cambio en una economía de mercado.

Como sabemos, “el uno a uno” se mantuvo durante toda la presidencia de Menem y la posterior de De la Rúa hasta el colapso final. Antes de ello hubo numerosas señales de que ese “modelo” estaba agotado pero por razones políticas no fueron atendidas.

Hoy estamos ante otro ensayo económico de corte voluntarista. El gobierno insiste en mantener un alto nivel de consumo para sostener un crecimiento del PBI que no refleja la productividad de la economía. Para ello inunda la plaza de pesos hasta un nivel que requiere producir el papel moneda en el extranjero. Pasó del superavit al déficit fiscal y genera una inflación superior al 25 por ciento anual según las consultoras privadas y las mediciones provinciales. El mismo gobierno convalida estos números otorgando a los empleados estatales aumentos de esa magnitud y observa cómo las empresas privadas pactan actualizaciones salariales de hasta el 30 por ciento. Sabe que las empresas no tienen otra alternativa que trasladar esos aumentos a los precios y que el incremento de la demanda no encontrará su correlato en un incremento de la oferta porque la capacidad industrial instalada está funcionando a pleno. Consecuentemente la inflación comienza a entrar en los niveles próximos al descontrol.

Aferrado a su “modelo”, por razones netamente eleccionarias, pero consciente del peso de la inflación ha tomado la peor de las medidas como es intervenir el Instituto de medición (INDEC) y así pretender que los valores de inflación son menores que los medidos por todas las demás organizaciones. También ha tratado de paliar el proceso inflacionario anclando el dólar en valores que no reflejan la diferencia de inflación entre el peso y la moneda de referencia (¿suena conocido?). Las consecuencias se empiezan a sentir en la balanza comercial y la solución mágica adoptada esta semana ha sido imponer trabas a las importaciones que ya han generado quejas de distintos países y cámaras comerciales que nos acusan de proteccionismo. Otra medida reciente de inconcebible ceguera ha sido imponer multas a las consultoras privadas cuyos cálculos de inflación indican valores muy diferentes a los del gobierno. Estas medidas nos alejan de la economía de mercado y van creando una red de regulaciones y sanciones que pretenden disimular lo evidente: la inflación se está comiendo a la economía en forma imparable.

Dada esta evidencia, es necesario especular acerca de cuál es la estrategia del oficialismo ante este avance inflacionario en un año electoral. Pareciera que apuesta a llegar a las elecciones de Octubre repartiendo dinero devaluado fingiendo que la inflación no es importante y así alzarse con la victoria. En caso de perder, el gobierno que asuma tendrá que enfrentar la maraña de subsidios, planes y déficit y esa será la oportunidad para echarle la culpa del “ajuste” y compararlo con la bonanza de la fiesta inflacionaria. En el medio, hay un desprecio absoluto por las penurias que se ciernen sobre los habitantes de nuestro país que son víctimas propiciatorias para ser incineradas en la pira electoral.

A esa pira se ofrecen todos los sacrificios y ante ella caen todos los límites. En esta semana la señora presidente nos ofreció el espectáculo de un acto de 50.000 personas realizado en un estadio de fútbol para conmemorar la asunción del presidente Cámpora, quien gobernó pocos meses hasta que renunció para permitir la elección de Perón. ¿Quién pagó semejante acto? ¿Quién solventó los cientos de ómnibus y el traslado de miles de personas desde distintos puntos del país? La presidenta aclaró que no estaba allí como presidenta sino como militante lo que no fue obstáculo para que utilizara toda la logística que el Estado pone a su servicio para cumplir con sus deberes de funcionaria. Las organizaciones sociales, cuyos militantes poblaron el acto, no disponen de otros fondos que los que el Estado les otorga para ayudar a los más necesitados. Los gremios solo tienen los dineros aportados por sus afiliados para obras sociales y tareas afines a la protección de los mismos. Organizaciones como “la Cámpora” y otras similares que no tienen reconocimiento como partido político no deberían recibir fondos estatales. Ante nuestros ojos, un acto político de dimensiones colosales, digno de un fin de campaña, transcurre sin que se levanten millones de voces de censura. Estamos resignados, a fuerza de gritar en el vacío, a que este gobierno “hace lo que quiere”, mezclando lo público con lo privado, lo partidario y lo político.

No sorprende, en consecuencia, que la Fiscalía de Investigaciones Administrativas esté virtualmente paralizada desde el año 2009 cuando el fiscal Manuel Garrido renunció denunciando que le habían recortado sus funciones para investigar la corrupción. La consigna es fingir que todo está bien y dar demostraciones de poder haciendo gala de impunidad y de desprecio por los otros poderes constituidos. ¿O no es eso lo que se refleja cuando un juez ordena una y otra vez desalojar las viviendas usurpadas en Soldati, que estaban destinadas a liberar la ribera del Riachuelo y las fuerzas federales no ejecutan lo dispuesto? Todo esto sucede mientras los ciudadanos nos esforzamos por cuestiones tan triviales como poder regresar a nuestros hogares sin sufrir la violencia y el accionar delictivo cotidiano e implacable que no recibe atención ni solución.

El mes de Marzo tenía 23 días hábiles para estudiar y trabajar. Las clases de nivel secundario comenzaron en la segunda semana del mes en la Provincia de Buenos Aires pero lo hicieron en miércoles porque lunes y martes se decretó feriado nacional por el carnaval. Tenemos otros dos días de “fin de semana largo” por la conmemoración del día de la memoria y un feriado puente, ya que estamos. Total, que marzo nos dejó con 15 días de escuela y la pérdida de cuatro días laborales. Es cierto que se benefician el turismo y las compañías de transporte pero no se tiene en cuenta cuanto se afectan las actividades industriales, comerciales, administrativas y sobre todo la pérdida de días de clase. Eso parece no importar. El circo prevalece y la pira electoral exige mostrar a un pueblo con una mueca de alegría cualquiera sea el costo. Aunque los relevamientos internacionales conocidos esta semana nos indiquen que ninguna universidad argentina figura en la lista de las 200 mejores del mundo. O que hace años que no se alcanza el modesto objetivo de dictar 180 días de clase en años de 365 días, en la mayoría de las jurisdicciones.

Compatriotas, el mundo nos muestra en estos momentos dos modelos extremos. El de Japón que, en medio del mayor terremoto de su historia contemporánea da un ejemplo de organización, solidaridad, disciplina y confianza en sus instituciones para superar el cataclismo. El de Libia, en que el ansia de poder de un líder que se ubica por encima de las instituciones es capaz de hundir a su pueblo en un mar de sangre para mantenerse en su puesto. Tengamos en cuenta que nuestro futuro como nación depende de nuestra capacidad para sostener las instituciones de la república y que no debemos permitir que nuestros valores sean incinerados en la pira electoral para que un proyecto de cualquier signo busque el vano objetivo de eternizarse en el poder.

Un abrazo para todos.

Juan Carlos Neves, presidente de Nueva Unión Ciudadana

www.nuevaunionciudadana.org

lunes, 7 de marzo de 2011

EL PRESIDENTE DE NUEVA UNIÓN CIUDADANA DENUNCIÓ QUE LA DEFENSA NACIONAL HA SIDO “DESGRACIADAMENTE DESCUIDADA" EN LOS ÚLTIMOS AÑOS”

militar postulandose

Por Juan Carlos Neves CL (RE) VGM

Buenos Aires, 3 de Marzo de 2011

Señor Presidente de la UPMAC

De mi consideración:

He leído con atención su Carta Abierta en mi doble condición de retirado de las fuerzas armadas y dirigente político y me congratulo de vuestra declarada intención de participar dentro de las reglas democráticas y republicanas de la competencia electoral, buscando promover soluciones a la problemática militar.

La cuestión de la defensa y de las Fuerzas Armadas que por Ley constituyen el “instrumento militar de la defensa nacional” ha sido desgraciadamente descuidada en los últimos años tanto en lo que respecta al presupuesto necesario para el mantenimiento de los medios y el adiestramiento operativo como en las cuestiones inherentes a los sueldos, ascensos y demás derechos del personal, tanto en actividad como en retiro.

Nueva Unión Ciudadana, el partido que presido, es quizás una de las pocas estructuras políticas que posee un programa de defensa integral que contempla:

- El grado de participación en la escena global de nuestras Fuerzas Armadas.

- Las alianzas y el nivel de compromiso a adoptar en ellas.

- Las amenazas percibidas y las capacidades a desarrollar para lograr disuasión y una efectiva defensa de la soberanía.

- La participación de las Fuerzas Armadas en roles no específicos.

- Un accionar conjunto realista y eficaz.

- El conflicto declarado de soberanía por las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur.

- La promulgación de una Ley de Producción para la defensa, moderna y aplicable.

- La promulgación de la Ley de Movilización y Reservas.

- Las modificaciones a la Ley de Defensa que la adecuen a las necesidades de un mundo con amenazas en constante evolución.

- La propuesta de incremento presupuestario inmediato.

- La regularización de la problemática salarial para el personal en actividad y retiro.

- Las propuestas de modificación al sistema de ascensos y retiros que aseguren una razonable estabilidad y razonabilidad en los movimientos en las cúpulas castrenses que deben ser abstraídas de las problemáticas políticas.

Estos planes y propuestas serán puestos a disposición del proyecto presidencial al que sumaremos nuestros esfuerzos. Mi condición de contralmirante retirado de la Armada y de Veterano de Guerra de Malvinas son la garantía de mi compromiso con la defensa de la soberanía Argentina y de sus Fuerzas Armadas que más que un compromiso político es un compromiso de vida.

Reciba usted las seguridades de mi más distinguida consideración.

Juan Carlos Neves CL (RE) VGM

Presidente de Nueva Unión Ciudadana