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jueves, 2 de enero de 2014

¿QUÉ ES UNA “MUJER ORIGINARIA”?


Por Emilio Nazar Kasbo

Mucho se habla de la “mujer originaria”, como si existiese en América una “raza pura” sin mezcla alguna, y que además se encuentra desprovista de todo acceso a la dignidad humana y a los avances científicos del mundo. ¿Es esto una “mujer originaria”? El indigenismo está lleno de gente que no vive sin la actual tecnología, o que quiere vivir usando los avances tecnológicos... pura incoherencia. Cuidado: lo que se reivindica en realidad es una posición teológica, no una forma de vida ni una economía o lo sano de una cultura.

¿QUIÉN ES “MUJER ORIGINARIA”?
¿Qué es lo que reivindican quienes hablan de la “mujer originaria”? Ellos usan celulares, tienen acceso a vehículos y a toda la tecnología para difundir sus ideas en Internet ¿De qué reivindicación hablan, si con su ejemplo dicen otra cosa?
¿Creen que la “mujer originaria” es prácticamente un simio algo evolucionado que no usa indumentaria alguna y que en ese estado puede ser objeto de tantas violaciones como varones estén a su alrededor? ¿La “mujer originaria” es la ona, la yamán, la patagónica, la araucana, la diaguita, la toba o la guaraní, por sólo dar algunos ejemplos? ¿Son todas entonces? ¿Eran todas iguales?
Cuando llegaron los Jesuitas a las selvas del Chaco amazónico, encontraron a los guaraníes viviendo sin techo y en una tal promiscuidad que su propia raza estaba siendo degradada. Fueron los Jesuitas de San Ignacio de Loyola quienes trajeron el Evangelio a estas tierras, quienes dieron techo a aquellos que no lo tenían, y vistieron a los desnudos, logrando un progreso más espiritual que material, en que llegaron a competir con Europa en su cultura, economía y desarrollo.

AMÉRICA ES MESTIZA
Pero la naturaleza americana, en el aspecto de su identidad, es mestiza, tal como lo enseña el Dr. Alberto Caturelli. De modo que no puede hablarse de la “mujer originaria” sin hablar de su mestizaje, e incluso de sus más remotas raíces hispanolusitana con algunos negros africanos esclavos que introdujeron los portugueses e ingleses. Luego vino la inmigración, que trajo aparejado otro tipo de mestizaje, ya sea con italianos, griegos, pocos ingleses y alemanes, rusos, a fines del Siglo XIX impulsados por el sionismo los judíos, y a principios del S. XX los oprimidos por el régimen otomano, armenios y siriolibaneses. Finalmente ya a finales del Siglo XX y comienzos del Siglo XXI, se cuenta con la inmigración de países limítrofes y de Perú, junto con la inmigración del lejano oriente asiático y la actual de raza africana. Todos en Argentina han sido bien recibidos, y a la Argentina deben la hospitalidad y el respeto principal a su origen, raíz y esencia, que es la Fe Católica, el idioma castizo y el honor patriótico que este país hospedante ofrece a quien quiera pisar el suelo para convertirse en otro militante de Cristo Rey en la Iglesia Católica.
Fue Inglaterra la que cometió un gran genocidio al concretar masacres en masa para ganar territorios al colonizar (convertir en colonia, algo que la América Hispana jamás fue). Por eso en Estados Unidos solamente hay reducciones indígenas que son usadas además como marketing, y prácticamente no hay mestizos fruto de la mezcla entre británicos (que sí eran racistas) con aborígenes. Pero de eso no se habla. América Latina es mestiza, porque no hubo el tal genocidio que muchos acusan, mientras los prehispánicos involucraron un Imperio que aplastaba aniquilando a los anteriores en un juego de fuerzas.
Por eso, quienes hablan de la “mujer originaria” sólo pretenden reivindicar el paganismo prehispánico, una sociedad donde el mismo demonio reinaba en las relaciones sociales, que se convertían en antihumanas, y un repudio al Amor de Jesucristo que los misioneros trajeron. Lamentablemente, la “mujer originaria” hoy representa a una mujer carente de amor, convertida en un objeto en el marco de una sociedad no cristiana, y que incluso llegaban a ofrecer a sus propios hijos en sacrificio a los demonios a quienes ofrecían culto.
¿Se reivindica la dignidad de la mujer, con esa reivindicación a la “mujer originaria”? De ninguna manera. Lo que se reivindica es su sojuzgamiento, fruto de que no sea reconocida como hija de Dios, conforme el mensaje del Evangelio. Precisamente, esa reivindicación a la “mujer originaria” es la misma que pretenden las feministas. No podemos distinguir un feminismo bueno de uno malo, ni un feminismo atenuado de uno exacerbado o “ultrafeminismo”, ya que todo ese movimiento tiene un mismo fin: el tránsito de lo sutil a lo explícitamente satánico en odio a Dios en el marco de un aquelarre, porque se trata de una mujer desbocada que no sabe hacia dónde se dirige y que echa culpas a diestra y siniestra sin control alguno.

INCOHERENCIA
Mientras tanto, vivimos en la Argentina del Siglo XXI. Sí, ya en las ciudades no hay abastecimiento de gas, de luz, y por tanto de agua, no hay servicios básicos… nos estamos acercando al modelo “originario” que pretenden estos grupos… Pero al parecer la gente no lo avala, sino que protesta ¿será que no quieren vivir como “originarios”?
Quienes quieren construir el monumento a la "mujer originaria", recorrerán en un vehículo el país, pidiendo en cada ciudad que pisen llaves y objetos de bronce para fundirlos. Con esa excusa, financiados por entidades gubernamentales, difundirán una "cultura" en favor de la "mujer originaria" (la cual no usaba ninguno de los recursos tecnológicos que ellos tienen a su alcance. Lo harán entre los próximos meses de marzo y abril de 2014, y será necesario impulsar acciones de ilustración acerca de qué es en verdad esa "mujer originaria", quien estaba sometida por la fuerza y sin la más mínima caridad cristiana, puesto que no existía en América hasta la llegada de la corriente Evangelizadora.
Hablar de “mujer originaria” no es más que una forma de racismo que atenta contra aquellos mismos que sostienen esas ideas de modo indirecto, porque ninguno que reivindica a la “mujer originaria” vive como “mujer originaria”, y quienes viven como “mujer originaria” buscan salir de su situación al compararse con los demás. Hablar de "mujer originaria" es hablar de una espiritualidad precristiana, y no puede ser motivo de orgullo la angustiosa situación que le tocó vivir ¿Qué están reivindicando?

lunes, 26 de abril de 2010

CREACION DEL ESTADO MAPUCHE EN SAN LUIS

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En la foto: Reynaldo Mariqueo, un chileno en Gran Bretaña

  

Por Víctor Eduardo Vital *

Una de las organizaciones indigenistas más importante y activa es la de los mapuches, cuya sede está en la Ciudad de Bristol, Inglaterra. La comisión directiva del comité exterior Mapuche está integrada por 17 miembros, donde figura un tal Reynaldo Mariqueo, supuestamente araucano y todos los demás apellidos son de origen anglosajón.

Esta organización es promovida y financiada por Inglaterra a través de sus embajadas, tanto en Chile como en Buenos Aires.

Esta comisión pretende que las comunidades indígenas sean autónomas, que dispongan de amplios territorios propios, y cuando esto sea logrado, pedirán ante la O.N.U, en virtud de un artículo que está vigente en ese organismo -Libre Autodeterminación de los Pueblos-, para poder así crear un estado dentro de otros estados, tanto en la Argentina como en Chile. El proceso desintegrador es real y ya comenzó con los campos, hoteles, escuelas e inclusive capillas tomadas por activistas, en el área que se pretende crear el estado mapuche en la zona cordillerana de Neuquén y Rió Negro.

De hecho, mediante el Tratado Minero Argentino-Chileno (ley 25.243 del 23/03/2000) ya se creó un estado virtual en toda la Cordillera, definido como “Área de Operaciones”, gobernado por una Comisión Administradora -poder ejecutivo propio- financiado y dependiente de empresas mineras trasnacionales de la corona británica. A su vez, mediante un Reglamento Interno -una suerte de constitución- que ella misma se crea y modifica de acuerdo a las necesidades de las empresas, se desconocen las leyes tanto argentinas como las chilenas. En definitiva, ya es como si “fuese otro país”.

Ellos se llevan el oro, la plata, el cobre, etc., se llevan todo sin pagar un peso, contaminando las aguas de los ríos y los glaciares Estas mineras están reemplazando al Estado Argentino, entregando dinero a municipios, universidades, tanto estatales como privadas, ONG, becan a alumnos, apoyan a mini emprendimientos regionales que están cerca de sus empresas con el propósito de comprar conciencias y crear dependencia.

Con la creación del Estado Mapuche perderíamos, no sólo el territorio y los minerales, que de hecho ya lo estamos perdiendo, sino el agua potable de los glaciares, las vertientes que nacen en las altas cumbres, y que en el futuro tendríamos que comprarles el agua que ahora es nuestra.

El uso del término “Mapuche” y las falsas reivindicaciones de estos, son maniobras disolventes y disgregantes hacia el Estado Argentino, porque todos los aborígenes tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones que cualquier habitante de la Nación Argentina.

Los araucanos hoy denominados “mapuches”, empezaron a llegar desde Chile en el siglo XVII, este proceso se conoce como Araucanización de la Pampa, fue una invasión cultural, acompañada de una invasión armada. En 1830 llega desde Chile el cacique Calfucurá, quien pidió una gran reunión de todos los caciques y pueblos indígenas de la región, la mayoría aceptaron, cuando ésta se lleva a cabo, ¡Calfucurá los embriaga y los asesina a todos!, llegando casi al exterminio de nuestros puelches, tehuelches, ranqueles, pampas y demás pueblos, quedando dueño absoluto de toda la región. Por todas estas artimañas se lo denominó “el Zorro del Desierto”.

Los araucanos contaban con fusiles Rémington que los ingleses les vendían del otro lado de la cordillera a cambio de yeguarizos, vacas y todas las cosas de valor que en sus malones podían robar. Ni Rosas, ni Roca, ni ningún historiador o autor clásico como Estanislao Zeballos, Lucio Mansilla y Manuel Prado, ¡jamás mencionaron al pueblo mapuche!, tampoco está escrito en los libros de historia de las provincias donde ellos azotaban, por lo tanto no son un pueblo originario de la Argentina.

¿Entonces porqué a los araucanos y demás pueblos indígenas, se lo quiere denominar mapuche? La razón es que quieren englobar a todos los pueblos aborígenes en uno solo, “los mapuches”, así poder abarcar más territorio para la supuesta nueva Nación Mapuche.

Esta es la historia del peligroso malón británico que actúa en las sombras, es un verdadero “British Malon”, un malón que nos quiere desintegrar y robar parte de nuestra Patria creando un estado dentro del Estado Argentino. ¿Cómo lo quieren crear? Presionando, extorsionando, comprando a nuestros gobernantes, nacionales y provinciales y a toda persona que se oponga a este siniestro plan. Este plan es que se viole constantemente la Constitución Nacional hasta que esta ya no tenga validez, destrucción de las fuerzas armadas para cuando ellos invadan no haya ningún foco de resistencia, fomentar la droga hasta que la delincuencia sea incontrolable, corrupción y caos generalizado, entonces será para ellos el momento oportuno para invadir nuestro país, por parte de la O.N.U o otra fuerza, para pacificar, ordenar, y así poder crear el Estado Mapuche, que será en realidad un Estado Inglés.

Es preciso comenzar a desbaratar este plan y mentira infame, llevada a cabo por estos políticos traidores, periodistas, profesores, catedráticos, todos bien pagos por el sistema, y poder aclarar a todas aquellas personas de buena voluntad que han sido engañados y que tiene el propósito de destruir la identidad nacional e integridad territorial de la Nación Argentina.

(Aquí está la lista de los Mapuches rubios que tiene su sede en la ciudad de Bristol (Inglaterra)

WWW.MAPUCHE-NATION.ORG

Reinaldo Maniqueo, Secretario General

Nina Dean, Asistente Secretario General

Gerald Confer, Tesorero

Colette Linehan, Administradora

Madeline Stanley, Coordinadora de Voluntarios Equipo Legal

Andrea Rubio (Licenciada en Derecho) James Watson

Nancy Gallou, Coordinadora de Grecia

Coordinadores Unión Europea

Bárbara Chambers, Editora del sitio Sep MOF

Traductores Madeline Stanley Coordinadora

Katty Brickley, Kitty McCarthy, Heidi Walter Sabine, Patrolin Laetitia, Le Cordier

Anna Harvey, Barbara Chambers.

San Luis participa activamente en la creación del pretendido Estado Mapuche.

Lema de la provincia “San Luis otro País”.

Con la creación en el sur provincial del municipio del “Pueblo Nación Ranquel” (denominarlo Nación es gravísimo y se encuadra en la figura de Traición a la Patria) y al norte, mediante la expropiación de territorios, incluyendo el Parque Nacional las Quijadas para el supuesto Pueblo Huarpe, se crea un antecedente jurídico e institucional nacional para la creación y reconocimiento del pretendido estado mapuche ante los organismos internacionales.

Esta operación provincial mapuche es coordinada por el Vicegobernador Dr. Jorge Pellegrini, quien en la década del 80 realizó en la Provincia de Rió Negro la película Gerónima, donde se expone y promueve el resentimiento, la lucha y división, para reivindicar la creación del estado Mapuche.

Hace unos pocos años, el sociólogo y politólogo Carlos Escudé en presencia de más de dos mil docentes y del entonces Gobernador Adolfo Rodríguez Saá decía: “si la Nación Argentina es inviable, la Provincia de San Luis se podría anexar a la Republica de Chile, que es un país eficiente”, haciendo público los planes que los Rodríguez Saá motorizaban en las sombras y en silencio.

Con la creación de la central tecnológica de la Universidad de la Punta y la antena multifunción que se instalará para centralizar Internet, teléfonos, televisión aérea y por cable y la implementación obligatoria de la cédula digital provincial, el gobierno nuevamente hará punta a nivel nacional de los planes para el control social poblacional. La Central Tecnológica va a tener la información personal de cada habitante de la provincia.

Todo trámite necesitará de la cédula magnética, que será requisito obligatorio y donde figurará que tenga pagados todos los impuestos provinciales y municipales. A los trabajadores del Estado ya les vendrá descontado del sueldo. También se necesitará dicha cédula para inscribir a los niños en las escuelas, donde se le exigirá que los niños tengan aplicadas todas las vacunas. Aquí entra otro factor: los Laboratorios Puntanos, donde se crearán vacunas y remedios con sustancias nocivas para el ser humano, por ejemplo sustancias que dejen estéril a nuestros niños; estas políticas son financiadas por los países centrales para el control de natalidad y poblacional.

Tras la digitalización de la educación, se esconde el verdadero plan demoníaco de los Rodríguez Saá, que es dejar al docente como simple auxiliar de las computadoras, mientras que los valores, la currícula y la enseñanza de nuestros niños en manos de anónimos y digitales “especialistas” de esta contracultura perversa y materialista.

 

* Veterano de guerra de Malvinas

Vital_846@hotmail.com

jueves, 20 de agosto de 2009

LOS MAPUCHES NO SON UN PUEBLO ORIGINARIO


Por Lic. Jorge P. Mones Ruiz


Dentro del territorio centro-sur argentino sus antiguos pobladores (Tehuelches, entre otros), recibieron la influencia de la invasión araucana a partir de 1550 aproximadamente.

Ese conocimiento de los grupos aborígenes de los más remotos tiempos y luego, de quienes tuvieron que soportar la entrada de los araucanos invasores, fue analizado coherente y científicamente, sin encontrar en ninguna de tales parcialidades (cruzamiento entre distintas etnias) la voz araucana "Mapuche" para designar a cualquiera de esos grupos humanos.

La palabra "mapuche" fue creada para un fin específico. Esta voz del antiguo arauco no corresponde a ningún tipo étnico ni parcialidad, ni familia o cultura, sean estas designaciones empleadas tanto en especial como en general.

Tengamos presente que jamás figuró un solo cacique, un cona o capitanejo, una princesa, un gran cazador o guerrero, ni un individuo determinado que fuera conocido como "mapuche", pues a todos esos ándidos, sean araucanos, pampas, ranqueles, boroganos, huiliches, pehuenches o tehuelches, se los identificó por sus etnias reales y nunca jamás como "mapuches".

Ningún jefe indígena figuró o combatió como representando a esa arbitraria e interesada designación de "mapuche" que fue totalmente desconocida hasta principio del siglo XX, años 1902-1903 aproximadamente (tener en cuenta el conflicto argentino-chileno, Curamalal - con su antecedente de 1897 – 1898).

Este término fue creado por estudiosos chilenos y agentes ingleses interesados, quienes propiciando la palabra mapuche para aplicarla a los indígenas, tanto de Chile como de Argentina, hacían desaparecer viejas etnias como los araucanos, pampas, huiliches, pehuenches o tehuelches, aglutinando bajo el nombre de "mapuches" a todas las parcialidades que eran argentinas, borrándolas de los valles cordilleranos y de la Patagonia , para lograr la posesión de un vasto y fecundo territorio argentino, que siglos antes había sido invadido por araucanos chilenos.

La “creación mapuche" igualaba a todos y era, y es, una expresión que muchos desprevenidos no llegan a entenderla. Fue un “invento geoestratégico” y hoy es un problema potenciado por intereses foráneos.

El almirante Fraga refiere la "cuestión Mapuche" como una circunstancia de particular relieve en el planteo geopolítico y geoestratégico de la Patagonia. Es dable destacar que la supuesta "nación mapuche" abarca una zona que incluye bajo una misma región una porción de territorio chileno y argentino (en este último caso en la provincia de Neuquén y su proyección del otro lado de los Andes).

La bandera mapuche es auspiciada por el exterior (especialmente desde Europa) y particularmente desde grupos sectarios religiosos, interesados en la campaña pro-mapuche que en los últimos tiempos se agita permanentemente y ocupa un importante espacio en los diferentes medios de difusión y culturales de ambos países afectados.

Es necesario destacar que algunos sectores militares chilenos, y más allá de sus pretensiones históricas, observan con preocupación la cuestión mapuche, ya que perciben una maniobra interesada "segregacionista" que afectaría a Chile en un ecosistema, que sin considerar la frontera política, es compartido como región geográfica con la Argentina.