viernes, 9 de abril de 2010

TRIBUNALES REVOLUCIONARIOS EN LA ARGENTINA

Unoamerica

Buenos Aires, 7 de abril de 2010.- En el día de la fecha, el periodista y escritor Carlos Manuel Acuña, presidente de la ONG “1810”, adherido a la Unión de Organizaciones Democráticas de América (UnoAmérica), declaró como testigo de la defensa ante los Tribunales de la provincia de Tucumán donde se están juzgando a militares que combatieron a la guerrilla y al terrorismo en la década del 70. Su testimonio causó estupor y revuelo en la Sala de Audiencias al referirse a la Justicia argentina en general y a ese tribunal en particular, al sostener que “como en la ex Unión Soviética, Cuba, la Venezuela de Chávez o la Bolivia de Evo Morales con su “Justicia Comunitaria”, en nuestro país la majestad de la justicia ha desaparecido para instalar en su lugar a una justicia vindicativa, revolucionaria, que no respeta las garantías constitucionales,apartada del Derecho y que pone al país en la senda de autoritarismos y absolutismos, propios de dictaduras, que agravian la dignidad de la República y atentan contra una democracia, hoy malversada. Estamos ante una especie de terrorismo jurídico”.

Puso en evidencia la existencia de “Tribunales Revolucionarios Vindicativos” como medios, entre otros y en el marco de una estrategia revolucionaria, que buscan la destrucción de las FFAA que derrotaron en el campo militar a las organizaciones terroristas. En este sentido, Acuña puso de manifiesto y en forma elocuente lo que UnoAmérica ha denunciado en su libro digital “El Plan del Foro Sao Paulo para destruir las FFAA” (ver www.unoamerica.org)

Declaración de Prensa de Carlos Manuel Acuña en los Tribunales de Tucumán

He prestado declaración en calidad de testigo de concepto para demostrar que estamos asistiendo a una justicia implementada por Tribunales Revolucionarios vindicativos, que son temerosos y obedientes a un poder político que ha resucitado el tema de los Derechos Humanos como parte de la estrategia revolucionaria para el logro de uno de sus objetivos: la destrucción de las FFAA que derrotaron en el campo militar a las organizaciones terroristas.

En nuestro país la majestad de la justicia ha desaparecido para instalar en su lugar a una justicia que no respeta las garantías constitucionales, apartada del Derecho y que pone al país en la senda de autoritarismos y absolutismos, propios de dictaduras, que agravian la dignidad de la República y atentan contra una democracia, hoy malversada. Estamos ante una especie de terrorismo jurídico que viola los derechos humanos de los presos políticos que existen hoy en la Argentina. Eminentes letrados constitucionalistas han observado varias irregularidades jurídicas, entre otras: violación del principio de prescripción de los delitos comunes imputados, violación del principio de igualdad ante la ley, violación del principio de irretroactividad de la ley penal, violación del principio de cosa juzgada y negación de los derechos adquiridos, negligencia culposa o dolosa ante enfermos detenidos. Más de 80 han fallecido en cautiverio.

Pero igualmente graves son las denuncias de miembros del Poder Judicial de la Nación en las que quedan plasmadas las presiones del poder político sobre la Justicia. Acusan al Gobierno de haber montado una "persecución" contra jueces denunciados, que funciona además como una "franca amenaza" a quienes deban resolver casos sobre "violaciones" a los derechos humanos, y de haberse atribuido "la potestad de imponer los únicos fundamentos válidos para resolver cuestiones que, por su naturaleza, les son sometidas a los jueces".

"Hay una evidente intención de presionar a los jueces por el contenido de sus sentencias. Esta es la peor manera de atacar la independencia judicial", dijo el presidente de la Asociación de Magistrados, Ricardo Recondo, que fue quien recibió la denuncia de 74 jueces y lo presentó en la Corte Suprema.

Jueces que han denunciado las irregularidades nombraron personas conocidas por su participación terrorista en los años durante los cuales militares, policías y civiles de entonces, respondiendo tal agresión, hoy están siendo juzgados. Me refiero al secretario de DDHH, Eduardo Luis Duhalde alias “Damián” terrorista perteneciente a las organizaciones armadas y fundador junto a Gorriarán Merlo del MTP (La Tablada) en Managua en 1986, a Rodolfo Matarollo, terrorista del ERP y miembro de la JCR, a Horacio Verbistky alias” El Perro”, terrorista de Montoneros que terminó, como mercenario (diría el Gral Perón) trabajando para la Fuerza Aérea, como Kunkel, terrorista de Montoneros que asaltó el 5 de octubre de 1975 el cuartel de Formosa, como el terrorista montonero Martín Gras, antes en el Ministerio de Defensa de este gobierno y hoy en la Secretaría de DDHH, la Ministro de Defensa, Nilda Garré, y su política persecutoria dentro de las FFAA, donde incluso se toman medidas arbitrarias a oficiales por portación de apellido y comete delitos al permitir “violación de secreto” al difundir listas de ex miembros de los servicios de inteligencia, con los riesgos que ello conlleva. Los funcionarios terroristas mencionados son los “Comisarios Políticos” ante quienes los tribunales revolucionarios rinden cuenta.

Haber participado en este juicio ha significado realmente una experiencia enriquecedora, que seguramente será volcada en mi próximo libro, donde los Tribunales Revolucionarios y los nombres de sus integrantes ameritarán un capítulo especial para que la Historia y el Tiempo juzguen imparcialmente a todos los involucrados.

Finalmente, he sostenido durante la audiencia que la verdad es la verdad y no se la defiende con testigos falsos, pruebas falsas ni prevaricatos, porque entonces la justicia no es tal…es venganza”

San Miguel de Tucumán, 7 de Abril de 2010

Carlos Manuel Acuña, periodista, investigador, historiador. Autor de “Por amor al Odio” (Tomos I y II) y “Verbitsky – De La Habana a la Fundación Ford”.

¿UNA IGLESIA CATOLICA TERRENAL Y SIN JESUCRISTO?

Por Emilio Nazar Kasbo

Hubo tiempos en que la prensa católica fue floreciente. No existe ya la “prensa católica” propiamente dicha en Argentina, a pesar de las numerosas revistas periódicas que circulan en ambientes católicos como Nueva Lectura, Diálogo, Gladius, sin olvidar a semanarios y periódicos como “Cristo Hoy”, “El Domingo” y “Criterio”, siendo estos últimos casos publicaciones cuya ortodoxia en ciertos momentos resulta muy dudosa. Pero en el día a día, la feligresía se informa por medios que no solamente no son católicos sino que son manifiestamente “anti”.

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Sin embargo, aun el grotesco algo está diciendo del original que deforma en los rasgos que permanecen y se exageran. Y de allí hemos de sacar algunas conclusiones, solamente inspirándonos en los textos de las publicaciones que el Padre César tiene en su página de Internet como notas de prensa, en los cuales ésta se refiere a la Iglesia Católica en la persona de sus sacerdotes.

Recordamos en tiempo de Pascua que le pedían a Jesucristo que bajara de la Cruz para acreditar que era Dios, y aunque hubiese bajado lo habrían negado, cuando además su Misión era superior como verdadero hombre que tarde o temprano debía morir, cumpliendo las Profecías de las Escrituras. Bajar de la Cruz…

En una nota periodística, donde se habla de “religión, arte y deporte”, la prensa titula “la iglesia que bajó del púlpito”. No solamente hubo una reforma litúrgica donde se despojó a las iglesias de la arquitectura para en muchos casos arrojarla a la basura, en actos que además implican el simbolismo de derribar a la Iglesia. Hubo quienes lo hicieron con manifiesta “alegría” y “entusiasmo”, mientras otros por obediencia lo hicieron con sumo pesar. Todo fue rebajado a lo “humano”, ya que Dios dejó de ser lo vital de la Liturgia, los Ritos y el Universo, para dar lugar ahora al hombre como centro de todo. Y así es todo esto interpretado por los progresistas modernistas.

1 Padre Claudio

 

2 Padre Claudio

Sí, Jesucristo vino para todos, pero en especial para los pecadores (que todos lo somos), llamando a la conversión, y por eso murió por muchos y no por todos, ya que “muchos son los llamados pero pocos los elegidos”. Pero no se confundió con los pecadores.

Una Iglesia que baja del púlpito no implica que se acerca más de la gente, porque en la mayoría de las veces el acercarse al mundo es necesariamente alejarse de Dios.

Los medios de comunicación que no son católicos alaban a los sacerdotes, calificándolos de “muchos quienes se han aggiornado”. El sacerdote ya no representa a Jesucristo en la sociedad para esta visión, sino que es un ser humano más, común y corriente, que no se distingue en nada del resto, pasando desapercibido.

Lo que piden los medios de comunicación no católicos (y algunos “católicos” también), es que el sacerdote abandone la Misa, la oración, y se dedique a cualquier otra cosa: jugar al fútbol, cantar, conducir programas de talk shows, hacer artesanías… todo menos lo propio del sacerdote. Es cierto, Satanás en el desierto le dijo a Jesucristo que abandonara su misión y lo adorara… ¿por qué no iba a tentar a los sacerdotes para que dejen la Tradición y su misión sacerdotal?

Ya no es la Iglesia, el Magisterio y los Santos los que enseñan y muestran cómo debe ser y comportarse un sacerdote, sino los medios de comunicación… como si el mismo Jesucristo tuviera que temblar ante un artículo publicado en los grandes multimedios que son de capital internacional.

La Iglesia Católica deja de ser “Mater et Magistra”, Madre y Maestra de los feligreses y de todo el mundo, enseñando el único Camino para la salvación de las almas… porque resulta que ahora “la Iglesia tiene mucho que aprender de la gente”… ¿después de dos mil años de existencia la Iglesia no sabe qué es el mundo y sus imposiciones?

 

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¿Con qué términos se refieren a Dios? “Dios es la vedette”, afirma el Padre César “Rockero”. ¿Qué es una “vedette”? Es una mujer pública que exhibe su cuerpo vendiendo tal desnudez a cambio de dinero, como centro de un “teatro de revistas” ¿Eso es Dios?

Según uno de los medios, el Padre César tiene temas que abarcan “hasta las diversas formas del amor en los tiempos que corren… Veamos un ejemplo, que según la publicación fue compuesto “por pedido del Arzobispado”:

“Guiñando un ojo a cada auto que pasa

vestida de comercio y soledad

parada en el umbral de cada esquina

exhibe la sonrisa y el disfraz”

En esta canción, se refiere a la prostitución, ni más ni menos.

4 Padre Claudio y Bergoglio

 

“A los que tienen la moral sellada quizá les pueda llegar a chocar el tema que hice, pero si miran el Evangelio se van a dar cuenta de que puse lo que Jesús hizo”… ¿Jesús les dijo a las prostitutas que sigan así, que van por buen camino, o que se conviertan y crean abandonando la vida de pecado? ¿Jesús le dijo a Pedro que le encargaba el rebaño de las ovejas, o que pusiera un teatro de revistas en que Dios sería “la vedette”? Y la pregunta no es de menor relevancia en el contexto…

3 Padre Cesar y su Misa rock

Efectivamente, un autor anticatólico que veía todo de modo materialista, expresó que la Iglesia en realidad es un teatro donde hay un actor que hace un espectáculo unipersonal y que incluso tiene todo el guión escrito, aunque se incluye a veces algo de improvisación (la homilía), y que concluye jugando al “sapo”. Tal visión blasfema, acaba siendo compartida por los modernistas… y como vemos por algún sacerdote también.

El Padre César afirma que en una etapa antes de acercarse a la Iglesia no era creyente, pero que cuando una vez tocó en una parroquia por unos inundados se enganchó… porque “hasta entonces es como que tenía muy metido todo lo mediático contra la Iglesia… Conocí a curas que laburaban y no eran una elite que vivían rodeados de oro… Porque yo también critico un montón de cosas que la gente critica del Vaticano.” ¿Qué significa todo esto? ¿El Vaticano no es la Sede de Pedro, el Papado, el Magisterio? ¿No es protestantismo lo que está predicando, entonces?

Veamos cuál es la actividad de un Sacerdote (el Alter Christus) para el Padre César: “adentro mío me empezaron a pegar las actividades que hacían los curas: escuchar a gente que sufría, armar cruzadas de solidaridad. Me parecía que era algo muy piola, sobre todo porque la meta de ellos estaba en el bien de la gente, y eso me entró a generar inquietudes adentro”. ¿Y la Misa, la Oración, la piedad, los Sacramentos…? Nada. La función del sacerdote sería algo así como la de un asistente social que cubre el segmento de NBI (necesidades básicas insatisfechas). Necesidades materiales, claro está, porque ¿para qué sirven las necesidades espirituales? Primero comer, después Dios… Ya lo había dicho San Pablo: se predican a sí mismos y su dios es el vientre. Y que no se entienda esto como una referencia a este sacerdote que expresó tal idea, sino como una reflexión general a quienes tienen la visión materialista incluso de lo espiritual, e incluso dentro de la Iglesia.

El mismo periodista advierte lo expresado, diciendo: “pero en todo caso esa necesidad de ayudar podría ser mundana y no religiosa…” ¡El periodista es quien obliga al sacerdote a aclarar! ¿Y qué responde el sacerdote? “Tal cual. Son dos cosas distintas. Pero viene el tema de unirme a lo trascendente, porque eso es la religión. El que lo trasciende todo, en la religión católica, es Dios. Y acá es donde yo voy desarrollando lo espiritual. Lo primero que aparece es la intuición de querer ser sacerdote, un llamado muy interior, y empiezo a sentir que El me va pidiendo que lo siga como cura”. Alguien que perciba los términos futbolísticamente hablaría de una gran gambeta en este caso, donde se habla de lo trascendente sin esclarecer la relación que tiene con lo que antes había dicho, porque algo había que decir de “lo trascendente”.

El sentido de la Caridad católica es ver en el necesitado, en cualquier tipo de necesidad, a otro Cristo. ¿Pero qué ve el Padre César? “el gran cura no es nada más lo solidario, es otra cosa más grande ser sacerdote… cuando veo a una persona a la que le está pasando algo no pienso: “ahí está Dios”, voy y la abrazo”. Es decir, este sacerdote no piensa que Cristo está en el necesitado, sino que simplemente da un abrazo humano, sin tampoco representar a Jesucristo. Esto es lo mundano, esto es lo materialista, lo filantrópico desprovisto de la Caridad de Cristo y del Espíritu Santo así expresado.

Un típico comentario modernista de queja de “Iglesia alejada de la gente” sale del periodista: “la Iglesia como institución se dividió mucho de la población durante un tiempo y ahora está intentando recuperar los lazos”. La misma pregunta es una mayúscula falsedad, pues desde las primeras persecuciones a los cristianos, ya fuesen judíos o paganos conversos, la Iglesia conoce mucho del sufrimiento y del martirio, hasta momentos de Gloria y de grandeza con Reyes verdaderamente santos como San Luis o San Fernando.

¿Qué dice el Padre César? “Si bien la Iglesia tiene mucho para enseñar a la gente, también tiene mucho que aprender de la gente”, y que si Jesucristo hoy volviera a la Tierra pediría “que nos amemos los unos a los otros”, dice el sacerdote olvidando que el Primer Mandamiento es el “Amar a Dios por sobre todas las cosas”.

¿Cuál es el grado de veracidad de la nota periodística? No lo sabemos, porque tal es la naturaleza de una nota periodística. ¿Salteó cosas, las olvidó, no las incluyó, tiene imprecisiones? No lo sabemos. Tampoco podemos juzgar la formación de los sacerdotes referidos por el texto de las notas periodísticas, aunque las mismas son en algunos casos un indicio diverso en cada caso.

¿Se puede hacer cultura católica en base a elementos anticatólicos y a una cultura anticatólica? ¿No se debe vivir una cultura católica desde Jesucristo?

Lo que tratamos de hacer en esta nota, es ver cómo trata en sí la prensa no católica a la Iglesia Católica en la persona de algunos sacerdotes, y cómo tratan algunos sacerdotes a la Iglesia Católica ante la prensa no católica. Las conclusiones están a la vista, y el resto… Caridad y comprensión.

Algún día Jesucristo volverá a estar en el lugar que le corresponde, tanto en la Iglesia como en el corazón de los sacerdotes y al frente de las Naciones, de las familias y en el alma de cada persona. A no dudarlo.

5 Pacre Claudio descaralizacion a

6 Padre Claudio desacralizacion b

DECLARO CARLOS MANUEL ACUÑA EN EL JUICIO CONTRA EL GRAL LUCIANO BENJAMIN MENENDEZ

 

a Gral Luciano B Menendez

En la foto: El General Luciano Benjamín Menéndez

  

Por Luz García Hamilton

Periodista

Periodismo de Verdad: 8 de Abril de 2010

Ayer por la mañana (7/4/2010) sorpresivamente,  el testigo ofrecido por la defensa del General Luciano Benjamín Menéndez, Carlos Manuel Acuña, se presentó en el Tribunal Oral Federal, desde donde había sido citado para declarar como testigo en el juicio Oral y Público a Militares y Policías. Habló durante más de una hora con precisión y abundando en detalles. Dio una clase de historia que bien debería enseñarse a nuestros adolecentes y jóvenes. La querella y el Fiscal se enfurecieron con sus declaraciones y tras un largo interrogatorio en el que hubo exabruptos y gritos,  el Fiscal Alfredo Terraff en nombre del Ministerio Público Fiscal, pidió  la inmediata detención del testigo. Se vivieron momentos tensos en la Sala y una vez más el Tribunal hizo primar la razón.

Silenciosamente y sin hacer demasiado ruido, anoche había llegado a la provincia el conocido periodista y escritor Carlos Manuel Acuña para ser testigo en el juicio Oral y Público a militares y policías por “la existencia de un centro clandestino de detención en la ex Jefatura de Policía”

Caminando con dificultad y visiblemente preocupado por una baja de azúcar que lo aquejaba en ese momento, Carlos Manuel Acuña llegó a la Sala de audiencias acompañado del abogado Horacio Guerineau, defensor de Luciano Benjamín Menéndez. Llevaba bajo su brazo tres libros de su autoría (los dos tomos de “Por amor al odio” y “Verbitsky – De La Habana a la Fundación Ford” que luego dejó de regalo para la Justicia Federal en Tucumán.

Era el primer testigo de la mañana y se sorprendió con la poquísima gente presente en la Sala del juicio y porque en las inmediaciones no había absolutamente nadie.  “¿Dónde están todos los que parecen haber cuando uno ve por televisión?”, dijo con ironía.

El anuncio de que el testigo estaba ya en el edificio por parte del secretario García Zavalía causó estupor y la abogada Laura Figueroa expresó su molestia ya que supuso que primero serían escuchados todos los testigos de la querella y recién allí los de la defensa. El Presidente Jiménez Montilla le dio la razón diciendo que no lo habían tenido en cuenta, pero hizo pasar de inmediato a Acuña a la Sala. Juró por Dios y los Santos Evangelios y con absoluta tranquilidad se sentó en el banquillo para prestar testimonios. Informó brevemente sobre su estado de salud diciendo que salía de una operación cardiológica, que era diabético, que tenía dificultades respiratorias  y que “estaba un poco gordo” con cierto sentido del humor. A continuación, y a pedido del Doctor Guerineau comenzó su exposición que sinceramente, fue una clase de historia.

Hizo una introducción sobre el proceso del terrorismo desde 1959 en adelante, aclarando que uno de los factores que lo marcó en ese tema es el de tener uno de sus hermanos desaparecidos. Y contó que el 6° de una familia de 8 hijos fue guerrillero pero que luego se arrepintió y cuando decidió salir con el apoyo de todos ellos, desapareció para siempre.

Dijo que el fenómeno de Argentina no fue una excepción y que no hubo en este país una guerra civil, sino que fue una guerra terrorista diferente y la comparó con “la guerra fría”.

Detalló pormenorizadamente y fundamentando siempre con ejemplos concretos, la evolución del terrorismo en Argentina, hablando de los Uturungos, de la presencia extranjera en Orán donde se adiestraba a guerrilleros a principio de los 60 y aseguró que las FFAA no pelearon sólo contra una invasión interna sino también contra fuerzas externas.

Relató el episodio de la bomba que estalló en un edificio de calle Posadas, en la Capital Federal, por error de un grupo que manipulaba explosivos y aseguró que entre los escombros de los 8 pisos que se derrumbaron había planos de la provincia de Tucumán a la que ya se estudiaba para lo que sería la guerra.

Alarmó a todos y provocó las primeras quejas del poquísimo público presente, cuando dijo que en Argentina habrá un proceso reaccionario y que “se está gestando un nuevo grupo terrorista en el sur, con los que se dicen mapuches”. En ese momento el Presidente del Tribunal hizo callar a los presentes amenazando con desalojar la sala ante la próxima queja.

Habló mucho del “Che”, refiriéndose siempre a él como “Ernesto Guevara Lynch”, mencionó a Mario Roberto Santucho, guerrillero santiagueño, y dijo y una y otra vez con contundencia y convencimiento, que HUBO UNA GUERRA.

Criticó duramente a Verbitsky , quien “cobraba sueldo del Gobierno de Onganía” y aclaró que él también perteneció al Gobierno de Onganía gracias a lo cual se contactó y conoció a muchas personas, entre ellas, manifestó, a Nilda Garré.

Repitió una vez más que hubo una guerra y agregó que hubo valentía y actos de coraje.

Mostró el  acta de Montoneros, firmada  en 1989, en la que se comprometían a pacificar el país y terminar con las divisiones, acto que nunca se concretó.

Habló de la inseguridad que hay en el país y de los ataques y dijo que esta escalada de violencia es progresiva . En este momento los abogados protestaron y desde el público se levantó una señora y a los gritos pidió que “hagan callar a este señor de la derecha mientras acusaba  al tribunal de permitirle explayarse”. Jiménez Montilla ordenó que sacaran a la señora y ella, gritando más todavía, les decía a los Gendarmes “que no la toquen”, fueron momentos tensos hasta que se retiró.

El tribunal pidió respeto para el testigo y les recordó a los abogados querellantes que sus testigos habían sido escuchados en silencio. Hubo muchas quejas que no prosperaron.

Con tono pausado Carlos Manuel Acuña expresó: ” cuando digo que habrá una reacción contestataria me equivoco, ya empezó, acá mismo en la sala hay personas intolerantes que no permiten la libertad de expresión por ejemplo”.

Laura Figueroa estaba indignada y acusó al tribunal por otorgar al testigo una “tribuna política”, sin embargo Acuña continuó su exposición sólo interrumpida un par de veces, primero por indisposición del imputado Cattáneo, que sufrió una descompensación respiratoria mientras seguía el juicio por teleconferencia y luego por problemas técnicos que impedían ver la imagen en la casa del General en cuestión.

Ya por separado hemos publicado las declaraciones de Acuña, pero no queríamos dejar de manifestar la vivencia de Periodismo de Verdad allí dentro para compartirla con nuestros lectores. Acuña se sentó en el banquillo a las 10 en punto de la mañana y estuvo allí hasta pasada las 14 cuando se retiró luego de un cuarto intermedio para que el tribunal resolviera que hacer con el pedido de “detención inmediata”.

Tras casi dos horas en las que Acuña habló pausado, tranquilo y demostrando conocer al dedillo la temática de la guerrilla y de LA GUERRA en Argentina , comenzó el tiempo de preguntas y respuestas que tuvo tramos irónicos, risas, enojos  y hasta llantos.

Preguntas y respuestas:

Horacio Guerineau comenzó el interrogatorio y le preguntó cuántos guerrilleros estimaba que actuaron en el país. Aclarando que era una cifra estimativa, Acuña  dijo que alrededor de 20.000 divididos en “combatientes, simpatizantes y aspirantes” que usaban grados similares a los de los Militares. En la selva tucumana agregó luego, pelearon cerca de 3.000 y resaltó que se había elegido a Tucumán especialmente por su topografía. Había gente que iba y venía, aseguró y relevos en la zona del monte.

Guerineau lo interrogó luego sobre cuál era su concepto sobre la CONSADEP o la comisión Bicameral  creada en Tucumán. Dijo no conocer demasiado la actuación de la Bicameral, pero si poder intuir, en base a sus investigaciones, que no fueron creíbles. Esas organizaciones fueron creadas posteriormente a los grandes acontecimientos bélicos del 70 comentó y concurrieron quienes se creían víctimas. Dio algunos ejemplos por ejemplo que “todos los que declararon allí tuvieron la suerte alguna vez de correrse la venda de los ojos y ver situaciones que no existieron”. Han dicho disparates, agregó y sostuvo que han incurrido en mentiras que no distorsionan la realidad”.

A continuación el abogado de Menéndez le preguntó que sabía acerca de los centros clandestinos de detención. Respondió Acuña “que los militares cumplían órdenes” y que en esos centros se operaba en función a eso. No corresponde en absoluto el término “clandestino” aseveró.

“Y de las cárceles del pueblo?”  Existieron demasiadas, dijo con seguridad, y allí prisioneros militares y civiles permanecieron en condiciones inhumanas, tratados salvajemente, y entonces recordó al Coronel Larrabure. “Si, existieron y tengo fotos” reveló.

El general Cattáneo desde su domicilio y acompañado por uno de sus abogados defensores pidió hacer uso de la palabra. La querella protestó diciendo que se había convenido en que los imputados no pudiesen interrogar, a lo que  Jiménez Montilla respondió que se trataba de un testigo ofrecido por la defensa y que no hacía lugar por lo tanto al reclamo.

Cattáneo desde su silla de ruedas  y con su mochila de oxígeno pero con mucha firmeza saludó a Carlos Acuña para preguntarle luego si el decreto firmado por María Estela Martínez de Perón ordenando “aniquilar al enemigo” era una declaración de guerra, respondió que si, que era una orden clara y precisa.

Cattáneo consultó luego: “Las  tropas, las fuerzas de seguridad, los militares que realizaban maniobras, ¿atacaban a la población civil ó quien las atacaba”?

He investigado muchísimo al respecto, respondió Acuña, y puedo asegurar que fueron los terroristas los que atacaron a los civiles para amedrentarlos e intentar convertirlos en informantes. Los militares en cambio dijo Acuña actuaban en defensa de los ciudadanos y puso como ejemplo “la batalla de Manchalá”

“¿A su criterio quien cometió crímenes de lesa humanidad?” dijo el general pero el Tribunal respondió que esa pregunta no correspondía con lo que Cattáneo dio por terminada su intervención.

Luego fue el turno del Doctor Ezequiel Ávila Gallo (h) quien le preguntó si conocía alguna organización deniminada “OLAS”. Con precisión Acuña respondió que tenía base en Cuba pero que tenía representación  en tres continentes.  Tenía como objetivo el cono sur, dijo el periodista y en especial en Argentina.

Ávila Gallo le consultó si participaban en la misma ciudadanos argentinos, “Sí, desde 1964 y comandados por Santucho viajaban contingentes a formarse ideológica y militarmente” sostuvo.

Avila Gallo lo remontó luego a lo declarado en referencia al grupo guerrillero que se había instalado en Orán (salta) preguntándole si recuerda un argentino de nombre Mascetti. Acuña manifestó tener pleno conocimento de esta persona que si estaba dentro de ese grupo terrorista y que escribió un interesante libro en el que cuenta su experiencia en el ERP.  Mascetti dejó un hijo en Cuba, sostuvo, que luego se casó con la hija de un prestigioso general cubano y que trabajó mucho tiempo para los servicios de Inteligencia de la Havana. Luego desertó dijo y vino a la Argentina en donde fue amparado.

Uno de los integrantes del Tribunal, el Doctor Casas quiso preguntar diciéndole que no lo consideraba un testigo de causa sino más bien un estudioso.

Casas le dijo: Señor Acuña, acá un militar dijo en su testimonio que las fuerzas guerrilleras no tenían dimensión suficiente para resistir una guerra con las FFAA…

Con fuerza Acuña se acomodó en la silla y dijo “si hubiesen tenido fuerza suficiente y paralelamente hubiesen encontrado incapacidad profesional en las fuerzas militares, de seguridad y policiales entonces hubiesen vencido, pero encontraron todo lo contrario señor.”

Casas continuó: “usted considera que hubo una guerra, los bandos cumplieron con los pactos de Ginebra?”

Las FFAA si, dentro de los límites posibles, los otros no, respondió tajante pero aclaró que era una guerra nueva, que la guerrilla del siglo XX fue diferente.

Casas pregunta: Usted sabe que muchos consideran que los delitos cometidos por las FFAA son de lesa humanidad. ¿Considera que los actos de la guerrilla son de lesa humanidad”. Efectivamente señor.

Casas: Los crímenes de guerra, son delito de lesa humanidad?

No lo sé señor, no soy abogado. Son delitos de guerra dijo tranquilamente.

El abogado de Menéndez, Horacio Guerineau le solicita al testigo una reflexión final:

“Mi investigación literaria, dice Acuña, me permite sacar como conclusión que la historia se repite y que hoy existe terrorismo en contra de quienes defendieron a la Patria y lucharon contra el enemigo de la República”. La perspectiva que se abre en Argentina es dolorosa, aseveró. La esencia del derecho está rota, se incorporan elementos ideológicos que deforman la realidad dice Acuña.

Fue el turno del Fiscal Alfredo Terraff:

Habló con el vozarrón que lo caracteriza y dijo: señor Acuña, en su exposición usted dijo que hubo una guerra intencional realizada en nuestro territorio. Dijo también que nuestras FFAA lucharon contra una invasión externa y que hubo guerra. Dijo además que el decreto de la Presidente María Estela de Perón era una declaración de guerra y que había que aniquilar al enemigo y finalmente dijo que el terrorismo atacaba a la población civil para amedrentarlo y convertirlo en enemigo. Le pregunto: ¿qué opina del robo de bebes?

Acuña le dice antes de responder “celebro la exactitud de su resumen señor fiscal”. Respecto al robo de bebés al que suele agregársele la palabra “sistemático”, ha sido demostrado que no ha habido apropiación ilegal de niños y sólo se conocen 8 casos que fueron una demostración de amor” porque les brindaron un  nombre, una familia, amor y les abrieron las puertas al mundo” sostuvo mientras los presentes se miraban indignados. Y en cambio sostuvo que hubo guerrilleros que con sus hijos en brazos portaban armas y fusiles. Fue esta sin dudas la respuesta que más irritó tanto público como a los abogados presentes y con la que titularon casi todos los medios en la provincia.

Hablando de amor, le dice el Fiscal con ironía, ¿Qué opina de las probadas judicialmente violaciones a mujeres en centros clandestinos?

No las conozco, respondió Acuña…si me muestra las pruebas…si hubiesen existido me parecería absolutamente reprobable, pero no se me escapa que en ambos bandos hubo civiles que cometieron excesos.

Yo voy a disentir con Casas dice terraff, ya que usted para mí no es “Amicus Curiae” ( que literalmente significa amigos del tribunal) sino un testigo de causa.

“No le entiendo” responde el testigo y Terraff contesta “ y yo no entiendo tantas cosas de las que dice usted”….y prosigue

Usted dijo que por la formación de militares y policías no cree que ellos hayan cometido los hechos de que se los acusa, como se explica entonces que Bussi y Menéndez hayan sido condenados por este mismo Tribunal a cadena perpetua por torturas y desaparición de personas?

“Ni Bussi ni Menéndez han torturado ni secuestrado, ahora si alguien lo hizo debe ser condenado. Si no hay ley que no haya delito, pero un comandante no puede ser condenado por algo que hizo un subalterno sin su conocimiento respondió”

Acuña y qué opina de privaciones ilegítimas de la libertad sin orden judicial y violaciones a la noche?

Responde rápidamente Acuña: “¡Y usted qué opina de personas que han sido secuestradas y escondidas en cárceles del pueblo?, ¿qué opina del asesinato de algún empresario ocurrido acá en Tucumán cuando bajaba de un avión?. Me gustaría que me conteste señor…..nooo, acá el que debe contestar es usted?

Y qué opina de las violaciones a domicilios sin orden judicial señor Acuña?, otra vez responde el testigo ¿Qué opina usted….?. Que es un impertinente!!!! Contesta Terraff fuera de si.

Con total tranquilidad entonces Acuña contesta “Opino que acá hubo una guerra y que las FFAA debieron adecuarse para enfrentarla.

No hubo guerra!!! Hubo genocidio como dicen los carteles del  público grita Terraff

Otra vez sin levantar el tono de su voz Acuña le dice “eso no existió en Argentina”.

A ésta altura la temperatura dentro de la Sala subía al compás de las respuestas y todo parecía una olla en ebullición….no habían ya inconductas en el público pero si cuchicheos en cada rincón, los periodistas apostaban a diferentes finales, los querellantes hablaban por lo bajo, los defensores parecían complacidos, el Tribunal observaba sin perder jamás la compostura….el testigo Carlos Manuel Acuña en tanto, muy seguro y dueño de un absoluto dominio de sus sentimientos, quizás por saber que sus respuestas estaban fundamentadas en sus libros producto de profundas investigaciones seguía sentado como si nada pudiera alterarlo.

Laura Figueroa pidió la palabra y dijo que para esa defensa el testigo no reunía las características de “Amicus Curiae“, acá el testigo afirmó con la vehemencia que la caracteriza, es el mejor defensor que he visto y en tal sentido no puede ser un testigo sostuvo. Creo que Acuña ha cometido varios delitos en esta audiencia, agregóy que debe ser interrogado por un fiscal. Por eso no haré preguntas. Los otros querellantes se sumaron a lo dicho por Figueroa y pidieron la investigación del testigo por haber incurrido en “apología del delito” y “falso testimonio”. Además criticaron al testigo por haber dicho “injurias contra ese tribunal al decir que la sentencia a Bussi y Menéndez en 2008 fue un disparate”. Bernardo Lobo Bugeau a su vez desdobló su papel y habló como integrante de la secretaría de DDHH de la Nación y como querellante de la familia Ramos después.

Para concluir Alfredo Terraff con voz severa dijo:
Señor Presidente, en mi carácter de representante del Ministerio Público Fiscal y cumpliendo con mi deber  solicito al Tribunal se ordene la inmediata detención del testigo por delito cometido según artículo 213 del Código Procesal Penal de la Nación al haber afirmado “que las apropiaciones ilegitimas de bebés, fueron actos de humanidad y por haber tildado de disparate el fallo de este alto Tribunal. Por lo tanto le reitero que ordenen la inmediata detención del testigo y se lo ponga a disposición del juez competente.

El Presidente del tribunal pidió un cuarto intermedio de 15 minutos. En ése tiempo hubo todo tipo de conjeturas y movimientos, fotógrafos que se alistaban, familiares de Menéndez preocupados, conversaciones y rumores acá y allá.

Finalmente el Tribunal ingresó en la Sala. Carlos Manuel Acuña permanecía impávido como si nada alterara su tranquilidad. Hasta alguien llegó a decir que acaso la detención hubiese sido favorable para muchos, pues se pondría en evidencia la intolerancia y persecución antes quienes piensan diferente.

Mariano García Zavalía dijo entonces: Este Tribunal resuelve, por entender que no existen elementos suficientes para justificar que el testigo haya cometido delito en sus declaraciones, no hacer lugar al pedido del señor Fiscal.

Jiménez Montilla dijo con voz seca: Queda usted desocupado. Acuña contestó amablemente  “Muchas gracias señores” y se levantó pausadamente sin que nadie osara en la Sala un insulto o agravio.

Lo cierto es que las declaraciones de este testigo, el primero por parte de alguno de los imputados, habló durante casi 4 horas en la mañana de ayer con libertad ya que el Tribunal Oral Federal dio muestras en cada oportunidad posible de que exigiría respeto hacia él como hacia todos los testigos que se presenten en este mega juicio como le dicen. Las declaraciones de Carlos Manuel Acuña fueron firmes, seguras, fundamentadas. Pueden haber gustado o no y tendrán seguramente diferentes interpretaciones. Es muy posible que lo que yo entendí no coincida en absoluto con algunas crónicas de otros medios. Pero eso hace a la libertad de  prensa, de expresión y hasta de sentimiento y por eso hay que rescatarlo.

Hubo, como siempre sucede, sentimientos encontrados. Algunos se fueron molestísimos, otros acongojados y los menos altamente satisfechos con la exposición de este testigo que cuanto menos, es una persona capacitada en el tema y que ha investigado durante años desde el periodismo y después como historiador.

Pero la sensación final es de que por fin alguien se animó a contar, sin pelos en la lengua y sin intereses políticos o militares de por medio, esa parte de la historia que hacen 34 años nos pretenden ocultar. Repetimos, puede gustar o no, uno puede sentirse más o menos representado o identificado con lo dicho por este experimentado periodista pero ésa es la historia y hay que transmitirla para que el día de mañana cada joven pueda formar su opinión libre de censuras y/o imposiciones. A la historia la hacen “los malos y los buenos”, la componen todos los que de una manera u otra han sido protagonistas de hechos relevantes y que se conozca TODA la verdad es lo que todos, desde donde nos toque, debemos procurar.

Acuña salió airoso, caminando sin custodia alguna, convencido de haber dicho su verdad. El tribunal tuvo un gran equilibrio a la hora de tomar decisiones y de hacer respetar al testigo, más allá de cualquier ideología o presión que por ahí se sospeche que puedan tener.

La gente salió conforme o enojada, no importa, pero en ningún momento hubo agravios entre el poco público ni entre los abogados de una u otra parte.

Para mí al menos, eso sí es un triunfo y es una demostración de madurez.

Dios quiera que no me equivoque y ojalá empecemos a comprender de una vez que es hora de terminar con las diferencias, las acusaciones cruzadas, la intolerancia y el autoritarismo. Cada uno puede pensar como quiera o tener la ideología o el credo que prefiera, pero eso no nos hace mejor ni peor persona. Si en cambio el ser respetuosos, pacíficos, comprensivos y tolerantes nos hará diferentes y nos ayudará a todos a poder perdonar.

IBARRA

 

Por Luis Alen Lascano


La vida del santiagueño Juan Felipe Ibarra recorre la crucial primera mitad del siglo XIX, cuyo derrotero de sangre y fuego trazaron tanto la guerra de la Independencia como la posterior guerra civil. Integró el Ejército del Norte y fue designado por Manuel Belgrano al frente del Fuerte de Abipones, que mantuvo a raya a los indígenas chaqueños. Fue solidario con Juan Bautista Bustos en el motín de Arequito.
Enfrentó a su jefe, Bernabé Aráoz, gobernador del Tucumán, a fin de obtener la autonomía de Santiago del Estero.
Para ello contó con la asistencia de Martín Miguel de Güemes. En 1820, consiguió el reconocimiento de su provincia, a la que gobernó los siguientes 31 años. Cuando sus diputados se unieron al partido porteño de Bernardino Rivadavia, designó al también porteño Manuel Dorrego, para defender las posiciones federales. Más tarde apoyó, sucesivamente, al propio Dorrego, al "Manco" Paz —a quien luego enfrentó militarmente—, a Facundo Quiroga, a Juan Manuel de Rosas y a Manuel Oribe. A su muerte, en 1851, nacieron dos leyendas: la del patriota y la del tirano. Extraídos de un artículo (1970) del historiador Luis Alén Lascano, su comprovinciano, estos párrafos intentan provocar la curiosidad de quienes no se conforman con tales leyendas.
Monstruo surgido del averno, bárbaro, ignorante y cruel, para unos. Caudillo indiscutido durante 30 años, guerrero de la independencia y patriarca del federalismo, para otros. Entre ambos extremos se debate la polémica alrededor de la figura de Ibarra.
Hasta ahora los historiadores clásicos lo han condenado sin posibilidad de indulto. Pero en ese juicio no ha habido defensa ni alegato favorable alguno. Ha sido la sentencia del tribunal vencedor; muchas veces cómplice y converso, ansioso por eso mismo de una severidad implacable.
(...) Ahí está, al filo de los años cuando se aproxima el fin de sus días. Estatura mediana y grueso el cuerpo; frente ancha y despejada, cabello negro y lacio, labios finos, con una sonrisa imperceptible más parecida a un rictus despreciativo. Severa la mirada, imperturbable el gesto y prodigiosa la memoria.
(...) Tuvo a su antojo el patrimonio entero de la provincia, y en años de escasez no percibía sueldos; se le entregaron bienes en administración a su confianza, como los de la familia Uriarte y fue escrupuloso en el manejo de los dineros ajenos o públicos. Alguna vez, los excesos políticos lo llevaron a confiscar fondos enemigos; los destinaba al ejército y a pagar sus soldados.
Fuera de su violenta pasión federal, era amigo sincero y consecuente; educado cuando quería serlo, don Pedro Ferré escribió de Ibarra: "Conocí y traté en Santa Fe a don Juan Felipe Ibarra, y me hizo la mejor impresión por su educación, y la nobleza de sentimientos que manifestaba".
Páginas similares ofrecen sobre su persona el Dr. Eduardo Lahitte, amigo y corresponsal desde Buenos Aires; el culto historiador y gobernante santafesino Urbano de Iriondo, y otros contemporáneos no afectados por la pasión.
Todo esto es un hombre con un hondo drama sentimental. Se ha casado en 1823 por poder con doña Ventura Saravia, hija del Dr. Mateo Saravia quien sin duda por amistad, consiente u obliga a esta boda. El padre es un rico feudatario en las cercanías de Abipones, mas el origen familiar es salteño, y de allí llega la desposada en una volanta a Santiago.
La espera el gobernador, las autoridades y las mejores familias de la ciudad, y van al nuevo hogar los esposos. Al amanecer, ordena Ibarra atar nuevamente los caballos del carruaje, y en silencio, la esposa parte de retorno. ¿Qué misterio se oculta en esa noche nupcial? El gobernador nunca lo explicará, y el silencio se tiende sobre el episodio para siempre. Un historiador actual piensa que la novia fue obligada por la autoridad paterna, a una boda sin amor. Y que llegada ante el prometido, no vaciló en confesarle tan desgraciada situación. "En un acto caballeresco, decide el retorno de su esposa a su casa paterna."
No es ésta la actitud de un mandón irresponsable. En la dignidad con que lleva su proceso sentimental intimo, hay una respuesta para sus detractores. La misma actitud tiene siempre Ventura Saravia. Sus hermanos se tratan fraternalmente con Ibarra, y a Manuel Antonio Saravia lo hace elegir gobernador de Salta y lo sostiene con su influjo. Hasta su misma esposa vuelve a Santiago al saberlo enfermo y lo acompaña hacia el fin de sus días, cuando muere, el 15 de julio de 1851. Ella es albacea y heredera en su testamento, y ella ha de quedar velando su memoria, hasta que la pasión política después de Caseros, confisque sus bienes y la obligue a buscar refugio en Tucumán.
Muere Ibarra como buen cristiano. Pide en su testamento a Dios, "me perdone todas mis culpas”, el hábito mercedario de mortaja, la asistencia de franciscanos y dominicos y ser enterrado en el templo de La Merced; todo lo cual así se hace. Los más distinguidos sacerdotes lo han confesado y ayudado a morir. Nada sabe hasta entonces de los sucesos del litoral, ni de la defección de Urquiza. y puede esperar el fin, seguro de haber sido, como le cantan los trovadores populares a su muerte, "la columna más fuerte de la Confederación".
Si muchos de sus actos no tienen justificativo, hay una explicación coherente para todos. Y por encima del balance postrero, hay una provincia argentina que le debe su erección como estado federal. Fundador de la autonomía santiagueña, en estos 150 años de vida provinciana, todos han disfrutado del privilegio ciudadano de esa santiagueñidad lograda por Ibarra a sangre y fuego. Pocos son los que alguna vez le agradecen esa herencia, cuidada con empecinamiento en 30 años, y dilapidada después por tantos sucesores.
Tres décadas, largas acaso para soportar a un mismo hombre en el poder, pero que dan relevancia inusitada a su provincia en el concierto nacional; donde no se permite la menor trasgresión a sus fueros y prestigios, y en las cuales su caudillo alcanza estatura mayor dentro del país.
Ibarra demuestra no ser un hombre de la patria chica, constreñido sólo a límites locales. El mismo respeto y jerarquía que quiere para su provincia, le inspiran altivas actitudes argentinas. Todas las determinaciones de su vida acusan una notoria sensibilidad nacional y entiende al país, como una Nación total: geográfica y políticamente integrada.
Es la cohesión conseguida por el federalismo, e Ibarra la manifiesta el 23 de febrero de 1833, al protestar al Rey de Inglaterra por la ocupación de las Islas Malvinas. Ese espíritu está presente en la firma del Tratado Interprovincial del 6 de febrero de 1835, para perseguir en el norte, "toda idea relativa a la desmembración de la más pequeña parte del territorio de la república", y evitar la anexión de Jujuy a Bolivia.
Idea fundamental ésta, de todos sus actos. Por ella rechaza el ofrecimiento de los gobernadores de Catamarca y La Rioja, Cubas y Brizuela, que le proponen retirar a Rosas del manejo de las relaciones exteriores y confiárselo a él como jefe de un bloque mediterráneo.
Por ella se opone a la Coalición del Norte en 1840 y le pregunta a Manuel Sola, gobernador de Salta: "¿Se constituye el país haciendo causa común con los extranjeros que están hostilizando injusta y vilmente a nuestros mismos pueblos?"
Y este sentimiento de la nacionalidad, cuando estaba en pañales o era negada por los letrados del Plata, inspira al bárbaro Ibarra una proclama de repudio a la agresión colonialista anglo-francesa de 1841, donde desentraña el sentido de la emancipación argentina ante España, la codicia de los imperios europeos, y el valor de la Confederación, cuya resistencia como "precio de nuestra independencia nacional, es la sangre de millares de victimas que desde el campo del honor, nos recuerdan nuestros deberes y nuestros juramentos".
Las cosas malas de su existencia, inocultables, se traslucen en un claroscuro de luces y sombras, humanas e imperfectas. Todos las tuvieron, y las tenemos, y ¡cómo habrían de estar exentos de vicios los caudillos de aquel momento fundacional donde con barro y muertes se creó la patria! Pero la tarea del historiador, como dice Vincen Vives, "no es aplaudir ni condenar, sino comprender vitalmente el drama humano".

Fuente: http://pfpsantiago.blogspot.com/

jueves, 8 de abril de 2010

LA TECNOLOGIA DEL “GRAN HERMANO” TE ESPIA

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Existen 21 secretos tecnológicos que no quieren que conozcas, que esconden una gran red de espionaje personalizado a los usuarios desprevenidos, y de recursos económicos para la industria.

Hay realidades que permanecen ocultas bajo falsas creencias o el interés de empresas y corporaciones como Google, los fabricantes de gadgets, e incluso tu propio tu jefe.

Son pequeños «confidenciales» que sirven para que pagues más de la cuenta o facilites datos de tu vida cotidiana.

La revista de tecnología PC World ha elaborado una lista con 21 secretos tecnológicos que deberías conocer.

1) Tu proveedor de acceso a internet puede ser un policía del copyright: tiene tus datos y conoce cómo navegas. Sabe si te has descargado una película o una canción. Aunque lo hagas en la soledad de tu habitación, hay ojos que te observan.

2) Los móviles no provocan accidentes en los aviones: no hay ningún caso documentado de que los móviles produzcan alguna falla mecánica que acabe en una catástrofe aérea.

3) La opción de 'Privado' o 'Incógnito' de tu navegador es una mentira: lo único que hace esta opción es decir a tu navegador que no registre cookies ni tus búsquedas en Google, pero eso no significa que las webs no puedan seguir registrando tu dirección IP.

4) Los cartuchos para la impresora son demasiado caros: se utilizan tanto que el precio de los cartuchos puede llegar a ser mayor incluso que el de la propia impresora. Para evitar este gasto puedes utilizar cartuchos de terceras compañías perfectamente compatibles o rellenar los tuyos. Existen sitios que se dedican a ese tipo de servicios.

5) Las licencias legales del software podrían no ser efectivas: esto se debe a que existen legislaciones diferentes en cada país. El uso que das de un producto en Argentina podría no tener nada que ver con la licencia de uso de su lugar de origen.

6) La ciberguerra va en aumento: China, Estados Unidos, Corea del Norte y Rusia son los actores más importantes. La actuación de los hackers es cada vez más importante.

7) Google puede delatarte: si el gobierno de EE.UU. le pidiera algunos datos, Google no tendría muchas opciones para negarse.

8) Los marcapasos pueden ser manipulados: resulta difícil de creer y, en la práctica, una situación semejante sería muy extraña, además de delictiva, pero algunos estudios han demostrados que los implantes que se controlan de forma remota por un ordenador no son totalmente seguros, en el sentido de que quedan en manos de una tercera persona. Incluso se podría modificar el ritmo de un marcapasos.

9) Tu PC es tóxica: los fabricantes se han esforzado para reducir las sustancias químicas de los ordenadores, pero estas no se han eliminado del todo.

10) Tu antivirus no es tan eficaz como te han dicho: los programas de seguridad para tu PC pueden hacer poco ante los grandes ataques de los hackers. Para prevenir el ataque de intrusos, lo más efectivo es encriptar los datos que consideremos importantes y hacer copias de seguridad.

11) Tu móvil delata el lugar en el que te encuentras: sólo hacen falta las coordenadas de la última torre a la que se conectó su teléfono.
12) No hay un smartphone barato: por mucho que lo ofrezcan a cero euros, los contratos suelen ser muy caros.

13) Tu webcam puede estar espiándote: las cámaras se pueden hackear.
14) Tu jefe también puede estar espiándote: existen programas para hacerlo.
15) La SGAE no siempre tiene razón: en los juicios celebrados en nuestro país se ha dado la razón a los internautas que enlazaban a webs para compartir archivos.

16) Los pasaportes con chip pueden ser objetivo de los hackers y un peligro para la privacidad de las personas.
17) La información de las redes sociales puede jugarte una mala pasada: Eliminar una conversación delicada en Facebook puede ser complicado.
18) La CIA puede espiar lo que haces en internet.

19) Las aplicaciones de Facebook saben demasiado de ti: cada vez que aceptas utilizar sus aplicaciones tiene acceso a tus datos personales.

20) La información de la geolocalización de tu móvil no es privada: las compañías telefónicas podrían venderla a terceras personas.

21) Si tu compañía telefónica cambia los términos de tu contrato, puedes abandonarlo sin perder.
(Fuente: ABC)