lunes, 2 de julio de 2012

JERARQUIZACION Y REDISEÑO DEL SCD MILITAR ARGENTINO.




Por Tcnl. José Javier de la Cuesta Ávila (LMGSM 1 y CMN 73)

La dinámica innovación en los medios cibernéticos (hardware y software) impone repensar la organización operacional para que el personal (humanware) se realice dentro del sistema y logre que la instalación y aplicación se desarrolle con éxito y actualidad.



    La evolución de la CIBERNETICA es, seguramente, uno de los progresos de la Humanidad que esta caracterizando nuestra época. La civilización se encuentro siempre sometida a la presión de los cambios, como nunca había sucedido en el pasado, lo que vivimos en el presente,  debido a la aceleración de los mismos y la facilidad con que se obsoletean los avances que se mostraban un pequeño tiempo antes. Este fenómeno, sin embargo, no  debe llevarnos  a pensar que es indominable, pero si entender que se impone su razonamiento, lógico y justo para atenderlo, entenderlo y, sobretodo, saber cómo  lograr gozar de sus beneficios y ventajas. Por lo tanto, el proceso de evolución material (1) no tiene que imponerse al intelectual, claro esta, si este último acepta al desafío y toma el control de ser el real conductor hacia el futuro. El mañana es un tema de los seres humanos y no de las maquinas que, si bien adquieren poder, tienen que ser solo escalones y eslabones para la intrincada malla de la Humanidad en el mañana.

   El impacto de los cambios se muestra, tanto mas poderoso, cuanto más grande es la organización que los enfrenta, no tan solo por el tamaño de su estructura, sino por la imposición de tiempos para su adecuado, programado y conducido proceso de adaptación e implementación. Esta situación impone en los dirigentes, un adecuado conocimiento de los desarrollos y, consecuentemente, la concepción de un hábil plan que, sin fracturar sus realidades, permita que ellas accedan a sus nuevas formas y, lógicamente, como resultado, se potencien. Este tema, normalmente, produce roces y diferencias, entre aquellos que se aferran al ayer, materializado en las normas, disposiciones, reglas etc. que normatizaban, con los que intentan construir y dotar  otras, nuevas y flexibles, que permitan la necesaria capacidad para avanzar y adaptarse. Lo interesante es este cambio de escenarios y posibilidades es que, normalmente, los principios son los que mantienen vigencia permanente, y, lo que cambian, son sus efectos o resultantes. Esta situación, se observa con claridad en los ámbitos educacionales, en especial el universitario, que lleva, cada vez mas, a la adición de cursos "postgrado", que completan y actualizan a los profesionales, en sus materias. En definitiva, cuanto mas alto sea el rango de aquel que se encuentra en una organización, mayor será la exigencia de  imposición de prevención intelectual sobre el futuro. Un conductor debe tener la capacidad del directivo con mentalidad de cambio, la fuerza intelectual para lograrlo y la habilidad espiritual para hacerlo, sin que ello signifique la ruptura con el pasado, sino su reafirmación en la esencia, proyectada en las formas que se adecuen al momento por el que se atraviesa.

   Lo importante y destacable, en este arrollador avance de la Cibernética, es que, sus entregas se originan de la acción y demanda de la sociedad civil, y no, como ocurría hasta la primera mitad del Siglo XX, de los desarrollos científicos y técnicos orientados a la defensa y seguridad de las sociedades. Esta situación se observa en las últimas décadas del pasado siglo y, sorprendentemente, se ha acelerado en los inicios del actual Siglo XXI. Es decir, antes, los desarrollos militares del pasado llevaban como consecuencia las aplicaciones civiles en la sociedad y, en el presente, esta situación se ha invertido dando lugar los segundos (civiles) a los avances de los primeros (militares). Este nuevo escenario puede ser referenciado a múltiples factores, pero, evidentemente, la modificación de los conflictos, que antes eran esencialmente militares (choques armados)  y ahora son de los mas variados tipos (culturales, comerciales, etc.), como así también, una nueva filosofía de la guerra, como medio de imponer voluntades, está influyendo en ello. De esta suerte, todo nuevo desarrollo que comienza a adquirir potencial determinante, pasa a ser un ambiente en el que se puede confrontar y motivar con sus efectos, directos o indirectos, debido  las acciones o la disuasión, la oposición entre adversarios.

   Esta realidad práctica, llevándonos al tema del SCD (Cibernética), muestra concretamente, como la oferta de medios (hardware y software) esta impulsando y motivando, cada vez con más fuerzas, sus avances. De esta suerte, equipos que eran de reducido uso, se han convertido en sistemas de utilización ampliada y, se está dando un fenómeno de dos caras, por una parte se simplifica la utilización  y, por la otra, se dificulta su desarrollo tecnológico. Este ultimo tema es, sin dudas, la causa por la cual se pone énfasis en la formación del personal de cuyas capacidades se lograra las aplicaciones.

   En Argentina, los avances de la "sistematización" resultaron una exigencia natural del crecimiento de las organizaciones, tal como sucedía mundialmente. Las enseñanzas de Fayol y Taylor (Revolución Industrial) tomaron una nueva dinámica, que ya no tan solo se refería a las estructuras, sino también al "flujo" de los "datos" (información). En las primeras décadas del Siglo XX, aparecen como solución los elementos de O&M (Organización y Métodos) (2) cuya base de ordenamiento fueron los "formularios". Pero, esta solución organizacional, altamente positiva, encuentra problemas cuando el volumen de formularios excede a la capacidad "manual" de su tratamiento. Este es el momento en el cual se ofrece una "batería" de máquinas (llamadas de "registro directo") y el medio mecánico para contener los datos (Tarjetas perforadas de 80 columnas), que impone, para poder "almacenar" la información, su conversión, usando para ello "códigos". Dentro del Ejército, la organización que tiene este problema, debido a la cantidad de documentación en trámite, fue la Dirección General de Administración, con una dotación reducida de personal civil bajo las órdenes circunstanciales de algún oficial de Intendencia.

   En la década del 1960 se produce mundialmente el advenimiento de las computadoras, que dejan de ser los enormes artefactos iniciales, para asumir las tareas derivadas del "registro directo" y modificar, en fases sucesivas, sus formas de acceso. Lógicamente, la Dirección General de Administración, que ya citamos anteriormente, es el organismo que se incorpora, mediante la instalación de una IBM 1401, esta posibilidad de procesamiento. Pero, entre los nuevos equipos, aparecen aquellos que "facilitan" el cálculo y es el  Instituto Geográfico Militar que instala una IBM 1620, (3) equipo que es operado por oficiales ingenieros militares. En tanto en el EMGE (Jefatura VI Investigación y desarrollo) se comienza a considerar el "uso militar" de las computadoras, particularmente en las áreas de personal y logística, esbozándose ideas de su empleo en otras actividades relacionadas con la conducción. La idea que se recomienda, en aquel entonces, para las instalaciones "administrativas", era contar con un centro único, dotado de una computadora adecuada, para el procesamiento de datos de la organización (4) donde se realizaban todas las operaciones del sistema.

  Aprobado en el año 1965 en el Ejercito Argentino, el "Plan de instalación militar SCD", durante el año siguiente, cumpliendo lo programado, se instalan los "Centros de apoyo" (5) en las áreas de personal y logística, actividad ejecutada por personal civil bajo la dirección de personal militar, con excepción de la División Reservas del EMGE donde, por primera vez, todo el personal es militar.

  A partir del año 1968, creado el SICAD (Sistema de Computación Automática de Datos), con su organismo central de actividad (donde estaría la computadora Burrhougs) DISCAD (Dirección Sistema de Computación Automática de Datos) comienza, en fases sucesivas, a incorporar personal militar y convocar para su ingreso a profesionales civiles (6). Es evidente que el advenimiento de las PC en la década del 1990, obsoleteó la organización centralizada anterior y motivó un nuevo despliegue descentralizado, ahora basado en la dotación de personal militar especialistas. Es de señalar, que a mediados de esta década, basándose seguramente en las innovadores teorías "Tic" (Técnicas de Informática y Comunicaciones), se produce una especie de "subordinación técnica" al arma de Comunicaciones, que se incrementa justificándose  con los avances en INTERNET. Es de destacar que, en algunas organizaciones, esta "subordinación" se materializó como una "integración como especialidad" dentro de Comunicaciones, basándose, posiblemente, en el hecho que las "redes" operan como tales.

   El ingreso al Siglo XXI vino cargado de desarrollos cibernéticos, en una escalada creciente, apoyada en los avances en las maquinas (Hardware), su programación (Software), su ampliación de utilidades y, sobre todo, su simplificación en el uso. Se pone como ejemplo actual, el desarrollo de los teléfonos celulares que, en un muy corto tiempo, sorprendentemente, se han convertido en computadoras de bolsillo, con cada vez más posibilidades, fenómeno que se repite en los más diversos artefactos "digitalizados". La crónica diaria, no tan solo la técnica, anuncia permanentemente, nuevos desarrollos y aplicaciones en los más variados campos, con su inmediata incorporación a las rutinas, sin mayores incontentes. Diríamos que la "mentalidad" cibernética está instalada en plenitud, salvo en el rechazo de sectores, personas, etc. que "temen al cambio" o que "no entienden la oferta de futuro". Operar una computadora o los diversos artefactos que surgen de ellas, se ha convertido en una actividad común, simple y fácil, que proporciona ventajas y beneficios cada vez mayores.

  En el Mundo se habla ya de la "cibernética" como una actividad común, que coexiste con las materiales a las que estamos acostumbrados, en un espacio diferente, pero estrechamente vinculado a las actividades clásicas que, ahora, digitalizadas, constituyen escenario y espacio de realizaciones. Es decir, evidentemente, hemos entrado a un momento de cambio, tal como fuera la década del 1960 (advenimiento computadoras) o la del 1990 (PC) que, en ambas ocasiones llevó a entender que se estaba ante algo nuevo y que se debía adaptar a sus reglas e imposiciones. Este es pues el desafío cultural, educativo, tecnológico y aplicativo en la década actual del 2010.

  Este desafío ya ha sido encarado en otros países, esencialmente aquellos en los cuales la conversión a la "digitalización" abarca mayor número de actividades. Se ha comenzado a hablar de la "cibergerra" y ya se vive los "delitos cibernéticos" y hasta se han producido "ciberparos", lo que es una muestra de esta realidad, su vitalidad y, lógicamente, avance.

      Esta situación actual nos conduce a considerar si el actual despliegue SCD en el Ejército (y aun las Fuerzas Armadas) ha quedado obsoleto, tal como ocurrió en la década de 1990, y, por ello, es necesario e importante su "jerarquizacion y rediseño". En este sentido, parece ser conveniente, seguir, adaptándolo a nuestras características, los desarrollos realizados por el Ejército de los Estados Unidos de América, que, evidentemente, es el país en mayor desarrollo general, y que se encuentra ante el problema de resolver sobre el "ciberespacio".

     Las nuevas capacidades y posibilidades cibernéticas, actúan sobre los individuos en las mas diversas maneras, se observa ello, en especial, en las comunicaciones, pero, en las organizaciones, que son las reales usuarias integrales, el sistema esta llevando a encarar y entender, que el mismo motiva y provoca modificaciones en sus estructuras, que deben ser atendidas ya que, de olvidarlas, se esta trabando sus realizaciones. Es de reiterar que, a lo largo de este medio siglo de avances de la cibernética, sus aportes y modificaciones, ya han producido sucesivos ajustas para adaptarse, cuestión que se observa con claridad en la sociedad civil obligada por la subsistencia ante la competencia. El desafío en organizaciones públicas, las mismas que a mediados del Siglo XX, han sido las propulsoras, es volver a asumir este rol, no tan solo para optimizar su funcionamiento, sino, en particular, por los efectos que produce en general y su obligación de centralización de actividades oficiales.

      Bajo tales premisas, siguiendo, como ya se señalo, la metodología empleada en la década del 60 y del 90, se sugiere lo siguiente:

Jerarquizacion.

      Constituir el arma SCD con iguales características a las convencionales y, lógicamente, idénticas normas aplicativas y consideraciones operativas.

      En base a ello:
  
               a) Mantener el actual sistema de incorporación del personal proveniente de las Universidades y bajo una determinación de régimen que asegure que el personal se encuentre en las más elevadas características intelectuales, técnicas, etc., posibles.

                   El personal a incorporar se le deberá "reconocer" cinco años de antigüedad (tiempo de estudio de las carreras universitarias) y, por lo tanto, se les asignara el grado jerárquico militar que corresponda a los años de servicio. En base a ello, con el objetivo de su "integración" profesional como militares, se les agregara a la Promoción CMN que corresponda como miembros de la misma.

               b) Incorporar al personal actual SCD a la citada arma, asignándole la antigüedad de servicios en la que se encuentra y los años de antigüedad básica  de ingreso (cinco) promoviéndolos  de esta manera a la nueva gradación.

               c) Autorizar la realización al personal del arma SCD de los cursos que competen al personal de comando, conforme lo reglamentado, y suspendiendo en la Facultad de Ingeniería del Ejército los cursos de formación de "Ingeniería de Sistemas" que serán reemplazados por maestrías de especialización a determinar como opción para el personal del arma SCD.

Rediseño.
 
   El sistema debe ser adaptado a la realidad evolutiva actual, en base a ello:

            a) Crear la Dirección General SCD, como organismo central de conducción, operación y desarrollo del sistema, organizada por cuatro direcciones, a saber:

                     - Dirección de Coordinación: responsable del planeamiento, investigación, desarrollo, educación y formulación de propuestas para posibilitar las actividades en cooperación y colaboración con los demás elementos militares.
                     - Dirección de Instalación: responsable del estudio, diseño, instalación, mantenimiento y actualización de los sistemas digitalizados en la fuerza.
                     - Dirección de operaciones: responsable de las actividades especificas en el ciberespacio realizando exploración, evaluación, adquisición y determinación de operaciones que puedan afectar la seguridad de las instalaciones digitalizadas y desarrollar medios para su accionar operativo.

       b) La Dirección General SCD colaborara en la conducción operativa y técnica con los diversos elementos de la organización, supervisara sus operaciones con fines de seguridad y propondrá medidas para su ajuste, actualización o innovación.

       c) El personal SCD será destinado a la citada Dirección General. 

Evolución posible.

      No debe dudarse que con el transcurso del tiempo la Dirección de Operaciones se convierta en el núcleo de la "Fuerza Cibernética" siguiendo, de esta manera, la misma conducta que se esta materializando en otros países.

     La evolución cibernética, como ya se señaló anteriormente, es un proceso acelerado en la sociedad civil, que resulta de la normal competencia operativa que se ofrece y constituye uno de los escenarios en los cuales se desarrollan acciones y actividades digitalizadas. La "defensa, como concepto integral de seguridad de las comunidades, ha tomado interés directo y particular, dado que, los efectos cibernéticos, pueden ser instrumentos de presión, conducir al caos y, seguramente, mantener en crisis a las organizaciones. Las fuerzas armadas, a su vez, por la incorporación de armamentos digitalizados y la necesaria integración a los servicios nacionales de defensa, han desarrollado sus elementos específicos que, seguramente, deberán ser coordinados con los de nivel superior en el futuro.

    Sintetizando, se está ante la necesidad de dar un nuevo "paso" en la evolución cibernética actual, tal como se hizo en el pasado, para adaptarse a los nuevos medios que se disponía, pero, ahora, con aquella experiencia, surge como conveniente y lógico, iniciar el proceso, cuyo primer avance será la nueva ubicación orgánica de la organización militar SCD para que, desde ella, se puedan conformar sus nuevas acciones y actividades. Es necesario "repensar" el sistema, para que el mismo se adapte a la evolución e innovación en marcha, comenzando, lógicamente por el factor orgánico, con el objetivo que el personal se encuentre ante el ambiente de progreso dinámico que corresponde. Resulta, en este tema, aceptar los cambios que demanda las nuevas "rutinas" e impone la "innovación", siguiendo el ejemplo de lo que se esta realizando en ejércitos de avanzada que, de esta manera, dan las pautas y tendencias

Notas:

(1) La creciente oferta de artefactos digitalizados que se adaptan a las más diversas tareas y actividades está llevando a la conclusión de que las PC han cumplido su ciclo y que estarán reemplazadas como hardware en los sistemas. Esta situación modifica sustancialmente el actual despliegue basado en las capacidades y posibilidades de las PC con un efecto similar al producido en el pasado con su advenimiento-

(2) En Argentina se destaca la tarea educacional y formativa del ICAP (Instituto de Capacitación de la Administración Pública) de cuyas aulas salieron los funcionarios y especialistas O&M organizados en las Direcciones O&M, que cumplieron tareas de "racionalización administrativa" que incluían la aplicación de uso de formularios. De esta manera se logró agilizar los trámites, ordenarlos y darles tratamiento similar en las tareas "manuales" que se tenían por responsabilidad.

(3) Contemporáneamente tenemos la computadora "Clementina" en el Centro de Cálculo de la Universidad de Buenos Aires, cuyo director fue el Prof.  Manuel Sadosky (y uno de sus auxiliares más destacados el Tcnl. Ing. Mil. Luis Maria Frediani). En el presente, existe la supercomputadora "Cristina" (por la Prof. Cristina Giordano,  Cluster de computadoras con 500 veces más capacidad que una PC) en la Universidad  Nacional de Córdoba.

(4) En nuestro país el modelo desarrollado concreto era el CUPED (Centro Único de Procesamiento Electrónico de Datos) del Ministerio de Bienestar Social que desarrollaba "toda" la tarea, es decir, recibía "formularios", los convertía en "tarjetas perforadas" con las que alimentaba su computadora que, finalmente, daba salida a las impresiones programadas. Cabe destacar que en la Dirección General de Administración se realizaba igual tarea, pero ella, ahora, conducida por oficiales ingenieros militares.

(5) La instalación de los "Centros de apoyo", donde se realiza la "preparación de la documentación" (traslado de la información de los formularios a tarjetas perforadas), es una innovación que se inicia en el Ejercito modificando la idea de centralización de todas las operaciones anterior que regia, por ejemplo, en el CUPED y la DGA.

(6) Una de las propuestas realizadas en el año 1967, desde el EMGE, fue la creación en la Escuela Superior Técnica de la carrera de "Ingeniería de sistemas", conforme a lo observado y conocido en implementación en la Universidad de Manchester (Inglaterra), con lo que el Ejército pasa a ser uno de los de acción mas avanzada en  este tema. Debe tenerse en cuenta que recién en el año 1968, por ejemplo, la Universidad de Buenos Aires crea un grupo de asesoramiento y estudio presidido por el Dr. Agustín Durañona y Vedia.

domingo, 1 de julio de 2012

UN SECRETITO DE CRISTINA FERNÁNDEZ: ALICIA KIRCHNER FUE FUNCIONARIA DEL PROCESO MILITAR



En la foto: Boleta de la campaña electoral menemista del año1995 en que Alicia (Kirchner) fue candidata a Intendente de Rio Gallegos y para concejal el secretario general de la gobernación durante la dictadura, Carlos Muratore.

Alicia Kirchner, ocupó un puesto de no poca importancia durante TODA la dictadura militar.
Tuvo rango de viceministro en la provincia de Santa Cruz, durante el período que va de 1975 a 1983.
Es decir, comenzó como funcionaria de un área que operaba conjuntamente con el ex ministro de Bienestar Social de la Nación José López... Rega.
Fue Subsecretaria de asuntos sociales de la provincia. Y tan buena fue su gestión que la Dictadura Militar instalada en la provincia en marzo de 1976 la confirmó en el cargo y lo perdió recién cuando retornó la democracia.
Sí, lo perdió recién cuando los militares se fueron. Todo esto se encargó de ocultarlo en su CV, haciendo creer que su función se desarrolló en dos períodos diferentes, uno en 1975, y el otro en 1983, cuando en realidad fue ininterrumpido.
Tan buen vínculo tuvo con sus jefes militares, pues para ellos trabajaba, que incluso cuando cambiaban los ministros y hasta el gobernador interventor, ella quedaba.
Joyita.

Fuente: Tábano Informa

INTELIGENCIA ESTRATÉGICA NACIONAL Y CATÓLICA




Por Emilio Nazar Kasbo

En base a un trabajo difundido por la Unión de Oficiales de Reserva de las Fuerzas Armadas de la Nación (UNOR), titulado “Inteligencia Estratégica para la Política Mundial Norteamericana” elaborado por el Tcnl. C (Res) José M. Condomí Alcorta, se estructura el presente informe.

REELABORACIÓN
El trabajo del Tcnl (Res) Condomí Alcorta se ha basado en el libro “Inteligencia Estratégica para la Política Exterior Norteamericana”, elaborado por Sherman Kent, escrito en un intervalo previo a su entrada a la CIA en noviembre de 1950. Sherman Kent fue responsable entre 1952 y 1967 del “Borrad of Nacional Estimates”, máximo organismo de análisis de la CIA.
La labor desarrollada ha consistido en otorgar una redacción propia al escrito divulgado, quitando la particularidad estadounidense del original para universalizar el conocimiento, permitiendo la aplicación al Estado argentino en particular. Se han realizado cambios en el vocabulario que facilitan la identificación de las partes intervinientes.
Se han agregado ejemplos, así como una cosmovisión que no es afín al pragmatismo que impera en la política internacional globalizada. El pragmatismo y efectismo propio de los estadounidenses no responde a la conformación argentina ni latinoamericana. Es más, llegan a presentar a la Iglesia Católica como un Estado al cual se debe enfrentar el gobierno norteamericano, marcando un grave error de política internacional de su parte.

INFORMACIÓN Y PODER
La Información es conocimiento, y el conocimiento es poder, es decir, la facultad o capacidad para tomar decisiones. Con el conocimiento adecuado, de lo intelectual se pasa fácilmente a la acción acertada.
El medio para evitar los desórdenes del presente, implica un diagnóstico del pasado que confluye en la actualidad, e implica acciones a futuro. En cambio, existe una palabra que designa el conocimiento anticipado de hechos que sucederán: prognosis. Este conocimiento anticipado implica tener un cierto don de ciencia o en cierto modo de profecía. Anticipar estos sucesos permite tomar decisiones adecuadas en el presente para prevenir desastres próximos, o para alentar sucesos positivos.
En sí, todo esto es una tarea de Inteligencia cuando se habla de intereses geoestratégicos y geopolíticos. Sin embargo, la labor referida exige un tipo de Inteligencia profesionalizada y científica, no ideológica.

INTELIGENCIA IDEOLÓGICA
Como es fácil reconocer, la ideología tiñe con la óptica propia los datos recabados, de tal modo que los resultados acaban siendo tendenciosos; tomar datos con base ideológica implica un falso diagnóstico, lo cual arrojará falsos lineamientos de acción que jamás solucionarán los problemas planteados.
Esto motiva a que este tipo de Inteligencia profesionalizada deba tener bases en el realismo filosófico como principio inicial de su labor intelectual. Cabe destacar a su vez, que el realismo filosófico dista abismalmente del realismo materialista.
Esto no significa que se logre una “infalibilidad” en las labores, sino la aptitud para aprovechar los errores que eventualmente y seguramente se producen para convertirlos en experiencias útiles tanto para que no se repitan como de enseñanza de la actividad.

INTELIGENCIA Y COSMOVISIÓN
Es falsa la afirmación de que existe una “Inteligencia neutra” en materia de cosmovisión. La neutralidad que se alega, es una postura asumida ante los problemas que se abordan.
El descarte de la visión ideológica, implica asumir una postura ante determinada ideología, considerando el propio pensamiento como el adecuado. El abordaje ascéptico  de tipo agnóstico en materia religiosa, también implica asumir esta postura ante todo tipo de religión, sin importar que puedan ser falsas o verdaderas.
El elemento ideológico o el elemento religioso en la composición de un Estado, o por parte del mismo personal que realiza el trabajo de Información, debe ser aclarado de forma previa.
Por otra parte, existe un doble tipo de abordaje de estas cuestiones: bajo la óptica del Orden Público, y bajo la óptica estrictamente religiosa, y en esta última ha de ser tenida en cuenta la particularidad de la Iglesia Católica, cuya característica es la obediencia universal al Papa, y que posee una Doctrina amplia en materia moral y social, en particular la Doctrina Social de la Iglesia, en el marco de la Tradición que busca legar intacta al futuro desde Jesucristo mismo. El mismo Estado Vaticano ha de tener su estructura de Inteligencia Estratégica.
No existe posición neutral en estas temáticas, y por tanto deben quedar esclarecidas desde el principio, a efectos de que no se brinde un informe con posiciones supuestas pero no explícitas.
Desde la Fe Católica, Jesucristo es la Verdad en sí mismo, y desde allí se estructura el conocimiento. Dentro de la Iglesia Católica, el recurrir a metodologías que impliquen la comisión de un pecado es un mal, y por tanto se encuentran prohibidas tales conductas no sólo en público, sino más aun en privado, ya que quien comete tales actos incurre en pecado mortal, comprometiendo el destino final de su propia alma. Para una mayor profundización de esto, se recomienda la lectura del opúsculo “Inteligencia para Cristo” de Jean Ousset. Queda clara, por tanto, la conducta que el católico ha de tener y mantener en este tipo de cuestiones.

INTELIGENCIA Y ESPIONAJE
Lo peor que se puede hacer, es una Inteligencia basada en el espionaje bobo y estéril, fundado en intereses ideológicos. La profesionalización de los analistas de la Inteligencia estratégica, implica que quienes habitualmente siguen y analizan los acontecimientos relacionados con un determinado campo de la vida pública de una sociedad posean una calificación personal que los habilite a tales efectos.
Los analistas ideológicos, por sus fantasías propias, no resultan útiles para el desarrollo de planes ni para el establecimiento de estrategias, aunque puedan ser efectivos en alguna faz táctica.
La efectividad táctica en la labor de Inteligencia lleva al desastre final en los resultados, ya que al carecer de un plan y por basarse en objetivos de muy corto plazo, resulta imposible la previsión de ciertos hechos futuros que el ideólogo niega y que el realista sabe reconocer.

PROFESIONALES
De hecho, los analistas profesionales deben ser de variada índole, y han de realizar sus labores interactuando, cruzando conocimientos a los efectos de potenciar las conclusiones.
Pero es necesario reiterar que estos trabajos no son de “espionaje”, sino de una Inteligencia creativa y proyectiva, que en uso de los conocimientos provistos por la ciencia de mayor avance permiten el trazado de un plan a largo plazo (en lo posible permanente) y el establecimiento de objetivos estratégicos. Estos son los datos que diferencian la Inteligencia profesional de la Inteligencia ideológica de tipo táctico (cuyo rasgo predominante, contrariamente a la anterior, es el espionaje).
Efectivamente, el trazado de un plan en el área abordada por los analistas profesionales que fuesen, implica un análisis sistémico e integral de los problemas estratégicos. Los problemas estratégicos, además, no agotan el análisis referido, y por tanto acaban siendo elementos a tener en cuenta en el trazado de un plan, ya que la detección de problemas no es suficiente para hacer avanzar de modo integral el análisis. Efectivamente, un organismo es un todo, y tomar el organismo desde los problemas que presenta impedirá el abordaje holístico del área analizada.
¿Qué es lo que permite la profesionalización de la Inteligencia? Es fácil la respuesta: la precisión conceptual, una organización de los conocimientos y de las personas adecuada a las tareas que se deben desarrollar, sumado a una metodología basada en criterios científicos.

AUTONOMÍA Y POLÍTICA EXTERIOR

Es lógico, además, que el desarrollo de la Inteligencia en el sentido descripto lleva a una autonomía nacional e independencia de otros Estados, a la vez que permite establecer un liderazgo por sobre Estados regionales o extraregionales.
Así, la Inteligencia estratégica profesional debe ser un hilo conductor de la política exterior, que en el caso de Argentina es la neutralidad (o debe serlo).
De no contar en el área de política exterior con esta Inteligencia nacional, se acaba con la subordinación a terceros Estados que pretenden influir en mayor o menor medidas sobre todas las Naciones del mundo para alcanzar por su intermedio a cada uno de sus habitantes.
El desarrollo de una política exterior nacional, depende de la decisión sobre los analistas que el Estado adopta (profesionales realistas o ideólogos fantasiosos, o incluso ideólogos internacionalistas que responden a intereses extrajeros). Por otro lado, el establecimiento de analistas profesionales de carácter realista en una Nación, se convierte en un freno y en una valla a las “políticas activas” de intereses “globales” que los Estados que influyen en el mundo promueven (de los cuales señalamos como paradigmáticos a Estados Unidos, China, Arabia Saudita e Israel).

CONCEPTOS, ACTITUDES Y PROCESOS
En un parangón pedagógico, se puede decir que existe una base teórica de la Información que corresponde a los contenidos conceptuales; que existe una base humana de la Inteligencia que se constituye en una estructura u organización de personas; en tercer lugar, existe una base de actividad, método o procedimiento para el desarrollo de la Inteligencia; y por último, que es un elemento no muy abordado, la Inteligencia implica una actitud en el sentido de disposición de ánimo.
Efectivamente, el conocimiento y la aptitud deben ser elementos a considerar para el establecimiento de una meritocracia, ya sea civil o militar, que permita a los más aptos ocupar cargos elevados, lo cual permite salvaguardar la Soberanía y resguardar la Independencia Nacional. El conocimiento científico sin aptitud personal, desprovisto de Caridad, es una Inteligencia fría y diabólica que no puede admitirse bajo ningún punto de vista. No se puede admitir conocimiento sin virtudes, ya que la aptitud está íntimamente ligada con éstas.
Evidentemente, existen conocimientos vitales para la Soberanía Nacional y para su continuidad en el tiempo, ya que el patrimonio heredado ha de ser entregado en Tradición a las futuras generaciones. Basta como simple ejemplo la disolución del Instituto Geográfico Militar como organismo que determina límites territoriales y aprueba mapas oficiales, para caer en una institución “cultural” que tiene por consecuencia la indeterminación limítrofe.

IDENTIDAD Y CONTRAESPIONAJE
Las consecuencias de las decisiones gubernamentales que se adoptan, sólo son comprobadas a muy largo plazo en su integridad, mientras que la imprevisión del presente lleva a desestimar la fuerza y las intenciones de terceros Estados así como sus probables respuestas a las acciones que pudieran emprenderse. Tales acciones pueden implicar, en las relaciones exteriores, acciones de guerra o acciones en el marco de la paz, con la definición previa de naciones amigas, aliadas o enemigas.
Es necesario conocer cómo se manejan otros Estados, analizar esa Información y clasificarla para la toma de decisiones. Previo a ello, es preciso conocer cómo se maneja el propio Estado, su identidad, sus raíces, su Tradición, puesto que en realidad de éstos factores dependerán las acciones a desarrollar en el marco de la diplomacia.
Especialistas estadounidenses en Inteligencia como Sherman Kent, afirman que la Información sobre terceros Estados no debe basarse en ContraInformación y contraespionaje, ni debe incluir Información operativa y táctica, aunque tal Información debe ser obtenida en parte por “medios clandestinos”, y obtener mediante investigaciones abiertas y directas la mayor parte de esa Información.

DESCRIPCIÓN BÁSICA
La Información de terceros Estados debe clasificarse por su elemento descriptivo básico, por su elemento informativo corriente y por el elemento especulativo y evaluativo.
La Información básica que permite describir el Estado son sus características físicas naturales y las que el hombre ha añadido; su población, cantidad y calidad de sus habitantes, datos demográficos y centros de concentración poblacional, entre otros; también su cultura, las artes del país, ciencias y técnicas locales, y el estado de las Fuerzas Armadas; y finalmente la organización del sistema político, sus economías, grupos sociales, códigos morales e interrelaciones dinámicas entre ellos.
La descripción básica incluye el estado de las Fuerzas Armadas, indudablemente, porque es un elemento clave en la defensa de los demás, que tendrán alcance dentro del país o incluso al exterior de las fronteras en tanto posea una fuerza militar que los respalde.

INFORMACIÓN CORRIENTE

La Información corriente se vincula al proceso de cambios a que todas las actividades humanas son sometidas. Tales cambios deben ser analizados en la dirección en que se producen, las razones que lo impulsan y su intensidad.
A título de ejemplo práctico aplicado a la Argentina en este año 2012, la imposición homosexual en Argentina se basa en un influjo de dinero en medios de comunicación, a la vez que en la aprobación de leyes sin precedentes ni sustento social en el país; de modo que se trata de una creación artificial que hasta puede lograr un cierto grado de aceptación en algún estrato ideológico sumado a la sensibilización de elementos emocionales en ciertos estratos sociales.
Esta clase de Información resulta importante para la anticipación del cambio y el análisis de sus consecuencias.

CLASES DE INFORMACIÓN CORRIENTE
En el análisis del cambio, se abarcan: personalidades, elementos geográficos, militares, económicos, políticos, sociales, morales y elementos científico-técnicos.
Personalidades. Se trata de ubicar a funcionarios con poder de decisión, ya sean civiles, militares, políticos, etc., limitados en su cantidad y elegidos por su influencia. También deben ser clasificados los candidatos potenciales, con un seguimiento de la evolución de sus carreras. La personalidad de todos ellos, su carácter, fortalezas y debilidades, también han de ser incluidos en los informes, ya que al debilitarse un funcionario en ejercicio efectivo del poder, se fortalece la evolución a posiciones de liderazgo de quienes aparecían como segunda o tercera línea. Estos análisis permiten conocer la dirección que adoptará el potencial dirigente una vez en ejercicio efectivo del poder.
Geográficos. Implica el análisis de cambios introducidos por el hombre en el medioambiente, en los descubrimientos en geodesia, geología, hidrografía, y recursos naturales.
Militares. La legislación que modifica la situación, los presupuestos, cambios en la doctrina o educación en las Fuerzas Armadas, en la moral y también en su grado de lealtad a su gobierno. También han de clasificarse las informaciones sobre cambios en las FFAA en su orientación religiosa, política, filosófica, regional, etc.
Económicos. Han de tomarse en cuenta el nacimiento de nuevas doctrinas y teorías económicas, los ciclos económicos del país, el cambio en la política comercial externa y en las relaciones exteriores en materia económica, la regionalización, los pactos y alianzas económicas. También los cambios tecnológicos y el modo en que afectarán a la economía.
Políticos. Abarca recabar Información sobre los cambios constitucionales, las elecciones, los cambios en las organizaciones no gubernamentales (asociaciones intermedias), así como en los partidos políticos y en los liderazgos políticos. Aquí se debe agregar la ideología y el grado de ideologización del país.
Sociales. Se trata de cambios vinculados a la población, como su aumento, disminución, promedios, edades, ocupaciones, educación, estructura social, migraciones, movilidad social, religión, vivienda, asociaciones, etc. Esta faceta no es la demográfica, sino la que estudia el impacto desde el punto de vista social.
Morales. Análisis de cambios realizados en la religiosidad, patriotismo, nacionalismo, confianza en el orden reinante, en las instituciones, en los líderes, en el futuro, en la economía, en la seguridad jurídica, en la cosmovisión de las virtudes, de la honestidad, y del ambientalismo, etc.
Científico-técnicos. Se trata de desarrollos significativos en áreas sensibles como las económicas, de aplicación militar, salud, etc.
No siempre es necesario mantener todos los aspectos bajo observación, y deben ser merituados cuáles son los datos que merecen seguimiento. Se debe prestar particular atención a los elementos que pudieran producir cambios que afectan de alguna manera los intereses propios. La profundidad y el detalle del seguimiento deben ser acordes a la gravedad con que pueden afectar los propios intereses, qué intereses podrían afectar y el plazo en que serían afectados.

ELEMENTO ESPECULATIVO Y EVALUATIVO
Toda la Información que se recabe, ha de llevar al elemento especulativo y evaluativo, ya que se refiere al futuro. Se trata de posibilidades y probabilidades que permiten conocer escenarios futuros y el modo en que un país podría organizar sus fuerzas internas al servicio de su política y estrategia exterior, afectando o favoreciendo los propios intereses en el proceso.
Es importante realizar los análisis no sólo en lo que hace a la política exterior, referida a terceros Estados, sino también sobre el propio país, ya que de ese modo se tendrá el elemento indispensable de la propia identidad y recursos de su defensa.
Un Estado acerca de otro (o de sí mismo) debe estar prevenido, tratando de tener un cierto conocimiento sobre el futuro de otros estados y tomar previsiones sobre diversas hipótesis alternativas.
Conocer la estatura estratégica del Estado. Se trata de investigar el grado de influencia que podría ejercer el Estado en una situación en la cual exista algún interés estratégico en juego. La influencia puede ser ejercida por medios de persuasión o de guerra, y se deben catalogar la suma de los medios disponibles, la voluntad y la pericia en su eventual uso.
Conocer vulnerabilidades específicas del Estado. Se deben clasificar los puntos débiles de todo orden, los cuales brindan resultados desproporcionados respecto al esfuerzo de conseguir los datos.
El conocimiento de la estatura estratégica y de las vulnerabilidades específicas del Estado, permite determinar qué cursos de acción podría dicho Estado iniciar por sí mismo, o adoptar en respuesta a cursos de acción iniciados en cualquier otro lugar.
A su vez, según Sherman Kent, la precisión de la predicción se puede aumentar con dos conocimientos más, adicionales a los precedentes:
Prognosis de esquema político. Se trata de determinar desde la historia política del Estado el esquema al cual adherirá. Implica establecer si las líneas políticas seguidas por el mismo se convirtieron en fuertes tradiciones, si posee un Estado amigo o aliado con el que jamás romperá relaciones, y si el Estado estaría dispuesto a romper con sus tradiciones.
La propia estatura estratégica. Se trata de determinar el modo en que los habitantes de otro Estado perciben su propia “estatura estratégica”.
El conjunto de esta Información permitiría hacer “sutiles suposiciones” o apreciaciones sobre las acciones que el Estado podría emprender en cualquier circunstancia determinada. El valor de tales apreciaciones y la prognosis no es absoluto y final, y la estimación puede no ser exacta ni segura. De no contar con esta Información, si las vidas individuales y la seguridad nacional se hallan en juego siempre será necesario recurrir a los índices de estatura estratégica, de vulnerabilidad específica y de probables cursos de acción determinados por la Inteligencia estratégica. La alternativa a ello son los índices de única alternativa sobre especulaciones abstractas o ideológicas, sin base ni sustento en elementos y datos concretos.

ORGANIZACIÓN DE LA INTELIGENCIA

Solo las personas humanas tienen capacidad de organizarse de modo voluntario. El sentido gregario humano dista cualitativamente de la organización en un hormiguero o en un panal, que surgen de los meros instintos animales: entre ellos no existen ni instituciones ni contratos.
En sí, la Inteligencia no es organización, sino una cosmovisión de la organización. La Inteligencia puede organizar los datos, pero éstos responden (o deben responder) a datos objetivos que el analista sabe recolectar. Confundir Inteligencia con organización, es confundir la gnoseología con la ontología.
En todo lo que hace a la vida social humana, ésta es simultánea con la concepción del analista que se ve afectado por la sociedad en que vive, ya sea para entender su propia sociedad o entender las ajenas. La Inteligencia de las organizaciones facilita su constitución (o su destrucción).
El trabajo de Inteligencia implica una organización de personas que buscan como fin una clase especial de conocimiento. Esta organización debe estar preparada para la planificación nacional, y también para poner a países extranjeros bajo vigilancia u observación, a la vez que debe estar preparada para explicar el pasado, el presente y predecir probables futuros.

INTELIGENCIA CENTRAL
La concentración de actividades de Inteligencia constituye una Inteligencia Central.
Organizar la Inteligencia Central es una tarea que debe responder a las particularidades del Estado. No existe una norma que pueda universalizarse a tales efectos.
La Inteligencia Central debe tener una coordinación con los diversos departamentos y organismos estatales, y sus tareas y responsabilidades, sus atribuciones y capacidades, deben ser reguladas por el sistema jurídico nacional.
La coordinación referida, a su vez, puede tener diversas modalidades, según las conveniencias del Estado.
Existe además una Inteligencia Militar, en cada una de las Fuerzas Armadas, y es sobre esta Inteligencia que ha de estructurarse el sistema estatal. Pero es el Estado el que debe indicar la función de cada una de las divisiones o departamentos, la estructura y los recursos humanos a utilizar.

ESTRUCTURA DE INTELIGENCIA
La estructura general de los organismos de Inteligencia puede ser centralizada o descentralizada, unitaria o regional. Esto debe ser evaluado por cada Estado, en tanto que pueden existir figuras eclécticas entre ellas, o la aplicación de diversos criterios según las áreas que se aborden.
Existen asuntos que exceden la labor de una estructura regional de Inteligencia, tales como los organismos estatales internacionales (ONU), o las ONGs globales. Para tales casos, debieran planificarse y desarrollarse ciertas organizaciones funcionales para estas situaciones. Con respecto a la Iglesia Católica, ha de respetarse su autonomía, y se requieren especialistas altamente entendidos en ella para realizar su análisis.
Cuando el organismo de Inteligencia no proporciona un supervisor o coordinador nacional de tiempo completo para los problemas de naturaleza multinacional, la labor ha de desarrollarse sobre personal “ad hoc” específicamente asignado a la labor.
Toda misión debe tener a su vez un control efectivo de la misma que no perjudique a su vez la actividad que se desarrolle. Toda operación exitosa, exige severidad, una particular disciplina que los expertos encuentran por lo general desagradable e insoportable. La descentralización favorece en estos casos la división de responsabilidades, y por tanto una reducción de áreas de control en referencia a cada una de las áreas descentralizadas, a la vez que se mantiene el control general y de coordinación, necesario para la exitosa conclusión.
Existen tareas de Inteligencia que se desarrollan en el exterior, que exigen una fuerza de campaña propia. Las acciones en el exterior se pueden clasificar en públicas, secretas, descubiertas, clandestinas, o acciones que resultan de diversas combinaciones entre ellas. Estas acciones implican dificultades de coordinación y cierta pérdida de sentido del contexto habitual de labor, según las distintas dependencias del personal destacado a semejantes misiones.

RECOPILACIÓN
Existe una función de clasificación de la Información en toda organización de Inteligencia estratégica. Esta función implica la adquisición, clasificación, guarda, recepción de requerimientos y distribución del material en cuestión. La clasificación implica criterios generales de orden, que luego se aplicarán a los trabajos e informes desarrollados. Se constituye una especie de biblioteca ordenada donde pueden hallarse los materiales completos de las diversas materias abordadas por el personal. El área encargada de tal recopilación debe ser la encargada de la reunión y difusión del material.
A su vez, debe realizarse una función de Inteligencia biográfica, en el seguimiento de las diversas personalidades que son dirigentes actuales o potenciales. Más allá de tareas regionales, esta Información debe ser centralizada, para tener un equilibrado panorama estratégico de conjunto, puesto que la Información regional siempre resulta insuficiente debido a su más reducido contexto.
También debe existir una mapoteca, con características de centralización del área de mapas y autonomía administrativa.
Finalmente, el equipo profesional competente debe estar dispuesto a trabajar en condiciones normales y bajo condiciones de restricciones presupuestarias, que implican reducciones de personal. Lo ideal, además, es tener un régimen especial para estos casos.

INTELIGENCIA Y ACTITUD

El grupo humano que constituye una organización de Inteligencia debe ser variado, y cada uno de sus integrantes ha de tener aptitudes para la investigación y el pensamiento riguroso. Sin embargo, ante personalidades extrañas o excéntricas que pudieran gozar de algún talento, éstos han de ser supervisados, y se les debe llamar la atención a los efectos de que sin desmerecer su talento puedan desarrollar su actividad. Es decir, la organización además debe resultar útil para el mejoramiento de su personal, colaborando en su equilibrio integral. De modo que no resulta útil directamente a una organización de Inteligencia la presencia o actividad de “estorbos”. La libertad académica de consulta debe tener la suficiente amplitud para disponer el lugar adecuado a los que acaban siendo “personajes”, que no han de estar ligados de forma directa sino en sitios aledaños, utilizando la Información que pudieran aportar como consulta, pero no en puestos de toma de decisión.
La principal actitud del personal de Inteligencia ha de ser la admiración, como característica impulsora de la innovación y el cruzamiento de la Información
No es la tolerancia absoluta (incluso de lo intolerable) la característica mayor del personal de Inteligencia, sino la capacidad creativa que permite el avance de los conocimientos.
Ante los yerros que siempre se darán, debe existir una actitud de Caridad, pero ésta implica el reconocimiento de los errores y la prevención de los futuros, impidiendo la reiteración de errores por malos hábitos de la persona en cuestión. Ciertos errores podrán ser reconocidos sólo internamente, aunque incluso en algún momento pudieran salir a la luz pública. Es decir, mantener malos hábitos peligrosos atentan contra la libertad y el ambiente de trabajo.
La actitud pluralista ha de aplicarse en el sentido de poder recabar información cierta de fuentes ajenas. El modo directo de investigar un sistema de vida ajeno es mediante el contacto directo con el mismo, o con las personas que viven imbuidas en él, de donde se obtendrán los datos para evaluar.

LA INTELIGENCIA COMO ACTIVIDAD

El conocimiento que se busca por los organismos de Inteligencia estratégica debe ser completo, seguro y oportuno, además de ser aplicable a un problema producido o a punto de producirse. Es decir, no se busca Información inaplicable con significado para el presente o para el futuro inmediato. La Información que no encuadra en estas exigencias, es calificada de inútil. Sin embargo, la evaluación de consecuencias a largo plazo no debe ser excluida de los análisis.
Esto plantea el proceso de labor que implica problemas metodológicos que se deben afrontar.
La Inteligencia estratégica tiene un proceso que se inicia con la investigación, cuyo motor se impulsa desde el sistema político y sus funcionarios, o desde la propia observación sistemática y continua de lo que sucede en el exterior.

EN EL EXTRANJERO
Existe además una observación desarrollada en el extranjero, que se produce al ser ejecutada para deliberadamente dar un sentido a la Información, y estar alertas ante las diversas alternativas que pudieran plantearse. Esta actividad debe ser completada, cuando existan aspectos de los cuales resulta difícil obtener Información abierta o pública, mediante las actividades encubiertas desarrolladas por agentes secretos.
La observación en territorio extranjero debe complementarse con la desarrollada desde un puesto de observación en el país.
Esta complementación entre la central del país y quienes ejecutan acciones en el extranjero se realiza por conveniencia, por las dificultades propias de la operación en el exterior, pero principalmente por las medidas de contraInteligencia que el observado desplegará.
La observación, desarrollada en el exterior o en el interior del país, ya sea clandestina o abierta, es útil para detectar cuando un tercero realiza actividades que pueden dañar intereses nacionales. La actividad estimula el conocimiento defensivo-protector, y es útil para conducir la propia política exterior activa.
La observación debe reunir las cualidades de ser vigorosa y agresiva. Debe cubrir la mayor parte del terreno posible, la mayor cantidad de fenómenos, y han de realizarse todos los esfuerzos necesarios para investigar las impresiones surgidas de la observación.
Se debe comprobar la seguridad y exactitud de la fuente de procedencia de la Información, comparando relatos divergentes, ampliando perspectivas, así como el campo de investigación y el hallazgo de nuevos conductos. El significado de las observaciones debe ser extraído con empeño sistemático, pues de lo contrario se producirá una Información esporádica y superficial.

7 ETAPAS
El trabajo tiene siete etapas que deben cumplirse para lograr los resultados esperados:
1- Aparición del problema, al cual se aplicará la atención de un equipo de Inteligencia estratégica
2- Análisis del problema. Implica determinar si el problema constituye un riesgo, y cuáles son las líneas de aproximación que serán útiles a los funcionarios del Gobierno que solicitan la Información.
3- Recolección de datos, que ha de responder a criterios científicos
4- Evaluación crítica de los datos para formular una hipótesis
5- Estudio y análisis de los datos para la formulación de la hipótesis
6. Nueva recolección de datos en base a las hipótesis más importantes, a fin de confirmarlas o rechazarlas.
7- Establecer una o más hipótesis como las más acertadas para ser presentadas como informe.

PROBLEMAS DE INTELIGENCIA
Los problemas en el trabajo de Inteligencia pueden surgir de la aplicación del método, o de la temática que se analiza. Cada problema tiene su correlato en la solución que ha de aplicarse. El problema sustantivo es aquél que hace a la sustancia efectiva de la Inteligencia estratégica. En el caso de problemas que no son de procedimiento o metodológicos sino de fondo, es decir, sustantivos, surgen de tres fuentes:
- Prognosis. Reflexiones de un empleado para anticipar los problemas. Este personal se hace preguntas significativas cuyas respuestas son capaces de anticiparse al problema.
- Detectar algo extraño. El observador reconoce un desarrollo de algo poco común, o insólito, que puede convertirse en un problema sustantivo.
- Disposición de una autoridad. Por encargo del solicitante de la Información.
Establecido el problema sustantivo que debe ser analizado, se le debe dar a éste una forma necesaria para que la solución buscada sea directamente aplicable a las necesidades de quien ha solicitado la Información.
Personal de observación e investigación se centran en el problema sustantivo para hallar las vías de abordaje más productivo, que requerirá de una cierta guía o dirección. Tal orientación puede obtenerse de la propia experiencia, o de aquellos que han demandado los servicios. Cuando se recibe la orden de realizar una determinada labor de quien encarga el servicio, se debe requerir inicialmente Información de cómo realizar el abordaje de la tarea y el objeto que se persigue con la misma. La respuesta precisa a tales preguntas redunda en una mayor utilidad práctica del trabajo, ya que éste podrá orientarse específicamente a los fines pretendidos por quien ha encargado el servicio. La formulación del problema sustantivo es afectada en mayor medida cuanto más ignorancia haya en la organización de Inteligencia estratégica en la materia y dirección del trabajo.

REUNIÓN DE DATOS
Cualquier organización de Inteligencia no puede existir hasta tanto efectúe una amplia y sistemática labor de reunión de la Información y de coordinación del equipo de trabajo.
El observador se enfrentará a dificultades en el acceso a materiales que complementen o se relacionen con el que ya posee sobre el tema que lo ocupa. El problema es aun mayor cuando el material se encuentra en poder de otras agencias u organismos gubernamentales de Inteligencia de terceros Estados.
Aun mayores dificultades se hallarán cuando el pedido debe ser realizado a un equipo en el exterior, y más complicado todavía será cuando el tema sea ajeno al receptor del pedido.
Finalmente, las informaciones que deban ser obtenidas en forma clandestina son consideradas secretos de Estado. Quien alcance tales informaciones, deberá afrontar problemas derivados de las precauciones y el disimulo con que deberá operar la organización para obtener la Información.
Otro de los peligros, son los problemas de segregación con los que la organización debe operar, que a veces provoca un alejamiento de las líneas guías encargadas por quien solicita la Información, o por vías indirectas. Este peligro particular deriva de que quien encarga el trabajo solicita cosas que la organización no está capacitada para entregar, o pedir en exceso y sobreocupar la organización durante tiempos prolongados, o por desconocimiento exigir algo que no merece el esfuerzo. Esto puede llevar a que la organización tenga que reunir Información innecesaria o equivocada, y a dejar de obtener la apropiada. Estos casos pueden darse principalmente cuando una ideología ciega la cosmovisión de quien encarga la labor.

CRÍTICA DE DATOS Y ENTREGA
Los datos obtenidos en el proceso de investigación del problema sustantivo, deben ser sometidos a una crítica antes de convertirlos en una hipótesis. La crítica experta de la comprensión del problema, expresada con libertad, permite llegar a la apreciación de datos. A eso se reduce en áreas de Inteligencia estratégica el problema metodológico.
La forma en que se presenta el producto de la Información a quien lo ha encargado, es parte también del problema metodológico.
La presentación puede ser mediante la recopilación periódica que llega a manos del crítico, que otorga base y sentido a la misma, elevándola de modo directo a quien ha efectuado el encargo.
Otra forma de presentar la Información, es mediante un intermediario que protegerá la fuente de origen, enmascarándola y evaluándola.
La evaluación de la presentación se materializa en un código en el cual se especifica el grado de confianza que merece la fuente. La fuente se califica con letras que van de la “A” a la “D”, mientras que el contenido se califica con números que van del “1” al “4”.
La clasificación de datos provenientes de documentos o periódicos designados como “documental”, impide la evaluación de la fuente de origen, que puede ser de gran valor para el destinatario. Es decir, se exige una precisión en la clasificación de las fuentes, que a su vez son de diverso tenor, ya que un documento (público o privado) tiene distinto valor que una publicación periodística que puede contener errores.

FORMULACIÓN DE LAS HIPÓTESIS
El paso siguiente es la formulación de hipótesis, que deben servir de interpretación de los datos tanto en su cantidad como su calidad. Deben contener inferencias o conceptos fundamentados en una amplia base de elementos que sirvan además para producir nuevos conceptos.
Para ello se debe contar con profesionales de alto nivel y acceso a todos los datos necesarios para su labor. La organización de Inteligencia estratégica debe reclutar su personal profesional entre los más favorecidos de la Nación no producirá buenas hipótesis, a no ser que tengan acceso a todos los datos pertinentes y necesarios.
La presentación de la hipótesis se realiza en forma breve y clara con los debidos fundamentos que la respaldan con coherencia, distinguiendo la opinión (doxa) de la episteme (ciencia). Es decir, la hipótesis puede basarse en datos que pueden ser de un modo u otro (opinión), y en datos que son verdades contundentes (ciencia), que deben ser distinguidos, tanto en los fundamentos como en las conclusiones.
Muchas veces los informes son extensos, y quien los encarga por lo general prefiere resúmenes abreviados. El modo de resolver la cuestión es mediante el análisis global del informe para extraer de él las frases más relevantes que han de ser guías para la elaboración del resumen final. Es más, pueden elaborarse las presentaciones en tres niveles: a) el completo, más abarcativo, que incluye la documentación y las referencias integrales; b) el intermedio que resumirá lo más relevante de la Información; c) el sintético, que muy brevemente explicará las hipótesis.
En cuanto a las notas al pie de página, las mismas si son breves es preferible que integren el texto, o que sean puestas entre paréntesis; en cambio, si son extensas, pueden integrar el texto con una tipografía más pequeña, o formar parte de un apéndice. Las investigaciones que son predeterminadas por una orientación ideológica, carecerán por lo general de la cita de las fuentes. Muchas veces, la falta de referencia encierra malas producciones informativas, o consideraciones peligrosas aseveraciones.

SOLICITANTE Y PRODUCTOR DE INFORMACIÓN
Existen dos extremos en el proceso de la elaboración de informes estratégicos: el solicitante y el productor de Información.
La relación entre la Inteligencia y el solicitante de Información, no se da naturalmente, y requiere de importantes esfuerzos para lograr un resultado aceptable, ya que se trata de relaciones con carácter de extrema delicadeza.
La cercanía entre el solicitante y el productor de Inteligencia implica la posibilidad de perder objetividad e integridad de juicio, predeterminando la labor o reconfigurando los resultados a la medida deseada por el solicitante. Por otra parte, la excesiva distancia entre el solicitante y el productor, puede implicar una falta de claridad y precisión en el encargo de la labor, que al final quedará librada al criterio del productor de Inteligencia, sin saber si específicamente responde a los requerimientos del solicitante.
De hecho, lo que se denomina Inteligencia es un conocimiento destinado a la práctica, a su aplicación, y ha de formar parte de un sentido de formada prudencia, asesorada e informada adecuadamente en cuanto a las posibles consecuencias de acciones futuras a emprender, o de las consecuencias de que tales acciones no se lleven a cabo. Se trata de un conocimiento exigido por el hecho práctico de emprender una acción determinada.
Es necesaria una dirección o guía de las actividades de Inteligencia, para la producción de Inteligencia, ya que si el personal que ha de desarrollar los informes se encuentra separado de la realidad, el conocimiento fruto de su trabajo carecerá de utilidad.
Debe existir un protocolo que determine los intereses comunes y el entendimiento entre el solicitante de Información y quien la producirá, a fin de que el solicitante obtenga precisamente el producto que requiere. La Inteligencia es auxiliar del solicitante, y éste debe cuidar que el personal esté bien informado, brindándole la ayuda que necesite, llamando su atención hacia hechos o datos importantes, y eventualmente analizando cursos alternativos de acción.
Además, la Inteligencia debe conocer la personalidad de quienes efectúan los pedidos, a la vez que deben ser merecedores de su confianza. Tal confianza se logra con la misma guía y dirección de cualquier profesional respecto de su cliente. El problema de no conocer la personalidad del solicitante, puede llevar a que el resultado no sea aplicable a las necesidades del mismo, ya sea por tardío, incompleto o inseguro.

DESACUERDO ENTRE SOLICITANTE Y PRODUCTOR
Existen numerosas causas de desacuerdo entre los productores y los solicitantes de Información:
- El solicitante rechaza por natural tendencia a rechazar la necesidad de recurrir a fuentes de Inteligencia
- Razones de seguridad que impulsan a la reserva y el secreto en el tratamiento de ciertas cuestiones de Estado, pueden provocar dudas e incertidumbres en el solicitante respecto del conocimiento aportado por la organización de Inteligencia. La duda se incrementa en la medida en que se contradiga la base de conocimientos que el solicitante tiene establecida, el cual generalmente se encuentra imbuido de prejuicios ideológicos. El solicitante que además tiene el propósito de no revelar el conocimiento particular que necesita, pide un informe mucho más general que muy probablemente lo contenga. Debe establecerse alguna metodología o protocolo a los efectos de que entre el solicitante y el productor de Información puedan recurrir a todos los medios permisibles para ayudarse unos a otros por el éxito de la tarea común que se emprende.
- El solicitante puede rechazar comprensiblemente el embarcarse en empresas riesgosas basadas en opiniones ajenas.
- Un excesivo acercamiento entre el solicitante y el productor de Información, puede derivar en la desaparición de barreras administrativas entre ambos, lo cual permite que la Inteligencia sea separada de su tarea habitual para dedicarse a los temas que se le encomienden de forma directa, que incluso pueden carecer absolutamente de importancia. También está el riesgo de atomizar el personal de Inteligencia entre los diversos organismos y agencias. Finalmente, otro riesgo es la absorción política e ideológica de la organización de Inteligencia, que le hará perder objetividad y rumbo.

INTELIGENCIA Y POLÍTICA
La Información debe ser parte de la formulación de políticas, aunque cometa errores, que deben ser detectados lo antes posible y neutralizados.
Los riesgos que corren los solicitantes de Información al aceptar los análisis sobre alternativas, son mucho menores de los que correrán si, sistemáticamente, los ignoran.
Los productores de Información desean que sus análisis sean tomados siempre en consideración, pero no existe ninguna ley que obligue a los funcionarios solicitantes a hacerlo.
Cuando los hallazgos, hipótesis o trabajos de Inteligencia son regularmente ignorados por los solicitantes, debido a que confían en su propia intuición o cosmovisión, debería reconocer que omite dos importantes instrumentos del avance científico: la razón ordenada por la lógica y la ontología, y el método científico.

CLASES DE INFORMACIÓN
Existen diversas clases de Información:
- Información de seguridad
- Información positiva
- Información extranjera o local
- Información nacional, regional y global
- Información de largo, medio y corto alcance

ACTUALIZAR LA ESTRUCTURA
Es necesario preguntarse:
- Si la estructura de las ramas de la Inteligencia responde a los requerimientos actuales
- Si se ajusta a la realidad el significado de cada una de las numerosas ramas de la Inteligencia incluidas en los organigramas
- Si cada una de las ramas posee su propia existencia independiente.

CONCLUSIÓN

El desarrollo de la Inteligencia Estratégica implica el armado de una estructura acorde a las ramas que serán abordadas en las labores a investigar. Desde el inicio, esta labor de Inteligencia Estratégica debe definir su cosmovisión propia, así como su posicionamiento ideológico.
La adecuada posición realista no puede chocar con el espiritualismo, y a la vez ha de señalarse el posicionamiento del equipo y de la labor ante el fenómeno religioso, y en particular debe aclarar su actitud ante la Iglesia Católica.
En el marco de la Iglesia Católica quedan descartadas de plano todo tipo de acciones que puedan ser inmorales o viciosas, que pudieran implicar la comisión de pecados que comprometen el destino final del alma.
La labor de Inteligencia Estratégica depende de quién formula el encargo, es decir, del solicitante, pero el trabajo a desarrollar debe ser imparcial e independiente, siendo las principales funciones las de recolección de datos, su ordenamiento y esquematización, con la finalidad de establecer hipótesis en el marco de una prognosis.
Los contenidos de la Inteligencia Estratégica deben ser aportados por profesionales idóneos en la materia que se trate, garantizando el contenido científico de los antecedentes y una mayor certeza en cuanto a las probables hipótesis.
El procedimiento en la elaboración de informes debe ser riguroso y metódico, a los efectos de disminuir la posibilidad de error.
La Inteligencia Estratégica resulta indispensable para marcar el plano de situación actual, así como para la proyección del futuro inmediato. Además permite el reconocimiento de las características del propio Estado y de sus dirigentes actuales o potenciales, así como el reconocimiento de características de otros Estados para estar prevenidos acerca de sus futuras acciones, o de posibles reacciones de los mismos ante medidas que se adopten.
La Inteligencia Estratégica es una herramienta de consulta para funcionarios gubernamentales, aunque los mismos no se encuentran obligados a acatar los dictámenes, ni a considerar como válidas todas o algunas de las hipótesis informadas.
Finalmente, la Inteligencia Estratégica implica una actitud ante la Verdad. En este marco, existe una dimensión religiosa de la Inteligencia que no puede ni debe ser omitida.