domingo, 7 de febrero de 2010

PROHIBEN CORSOS EN LOMAS DE ZAMORA: TODO EL AÑO NO ES CARNAVAL



El municipio de Lomas de Zamora prohibió la realización de corsos en el distrito por cuestiones de “seguridad” e “higiene”.
Este año, febrero no tendrá desfiles ni comparsas en Lomas de Zamora. Es que, mediante un decreto del intendente Martín Insaurralde, el municipio prohibió la realización de los corsos en el distrito amparándose en dos cuestiones básicas: cuidar la “seguridad” y la “higiene” de los barrios.

Desde el municipio argumentaron la resolución basándose en dos motivos que hoy adquieren una resignificación especial. Uno es el reclamo de los vecinos por la inseguridad. El otro se basa en la necesidad de mantener la limpieza en la vía pública para evitar la propagación de enfermedades en expansión, como el dengue, el hantavirus y la leptospirosis. A este último propósito se suman las complicaciones que generan las falencias en el servicio de agua, lo que complica la tarea.

Así, el decreto 67/10 firmado por el Intendente asegura que “durante los últimos años, algunas de estas celebraciones populares terminaron en graves incidentes y reclamos de los vecinos referidos a la higiene urbana y los ruidos molestos”.

Además, aclara que la norma “fue dictada conforme a las atribuciones que le confiere el artículo 108 de la Ley Orgánica de las Municipalidades”.

“La realización de corsos o bailes en la vía pública implica una mayor producción de residuos que obligarían al Estado a adoptar medidas extraordinarias para la preservación de la higiene pública, tales como la realización de operativos especiales de limpieza”, aseguraron desde el Municipio.

Según el decreto, el problema es que “no existen en Lomas de Zamora ámbitos apropiados para la realización de espectáculos de este tipo que satisfagan los recaudos necesarios”.

LAS CUESTIONES TRONCALES DEL BANCO CENTRAL




Por C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ *


En este tema, como en otros aspectos básicos de la realidad argentina, es imperativo separar la hojarasca de palabrerío hueco o cargado de anécdotas, del meollo de la cuestión.

El Banco Central como figura “independiente” pasa a ser un poderoso mini Estado enquistado dentro del Estado; y de hecho resulta –en esa concepción- un factor formidable de poder que es manipulado por grandes grupos financieros que operan en Argentina como apéndices de los mega poderes financieros que ejercen su influencia a escala planetaria.

Recordemos que fue el accionar de esos gigantescos grupos de poder financiero transnacional, el que produjo la descomunal crisis político económica y social del 2001, cuyo objetivo final era –sin ninguna duda- provocar la implosión de Argentina en media docena de republiquetas débiles, muy fáciles de manejar desde afuera. Por supuesto que desde adentro operaron los personeros locales de esos grupos financieros que buscaron -y buscan- imponer la denominada “globalización salvaje”, eliminando los Estados Nacionales y haciendo tabla rasa con los valores culturales propios de los diversos pueblos del mundo, para imponer al “ciudadano medio” descerebrado y amoldado a sus designios, fácilmente manipulable por los medios de comunicación que aquellos mismos grupos de poder operan a discreción (¿no hace acordar a cierta clase media {media-alta, media-media y media-baja} que con el bombardeo mediático se escandaliza por anécdotas y olvida lo esencial, como el premeditado desgobierno de los años ’90?).

Esos mismos grupos de poder financiero transnacional fueron los que lograron imponer –subrepticiamente sin mayores relieves mediáticos- la figura de “independencia absoluta” del Banco Central. Tan importante resulta el tema, que ahora no solo usan a sus “alfiles” locales (periodistas “exitosos” –mercenarios-, economistas “reconocidos” –neoliberales y antinacionales- y políticos “relevantes” –prefabricados o “pintados”) para mantener incólume la figura de la “independencia” del Banco Central; también el propio FMI salió a presionar abiertamente en este tema que sin duda es de política interna de Argentina. En buen romance es otra grosera injerencia del Fondo Monetario Internacional en cuestiones que hacen a la soberanía argentina.

Por cierto que solo incautos muy desprevenidos, u opinantes interesados en sembrar confusiones conceptuales, pueden afirmar o “sugerir” la pureza o “beatitud” de la susodicha “independencia” del Banco Central.

La “historia oficial” de Argentina, narrada según los dictados del establishment, omite cuidadosamente que el Banco Central fue creado en plena década infame (en 1935) y que su creación obedeció a presiones de la Banca Británica, sus estatutos originales fueron redactados en Gran Bretaña, traídos en manos propias por el Presidente del Banco Central de Inglaterra –Sir Otto Niemeyer-, y fueron aprobados a libro cerrado por el muy corrompido Congreso Nacional de ese entonces. Esta subordinación lisa y llana a los dictados del Imperio Británico, formó parte de lo acordado al rubricarse el Pacto Roca – Runciman; al cual Jauretche llamó sin eufemismos –muy apropiadamente- “el estatuto legal del coloniaje”.

Resulta notable –pero nada novedoso- que un puñado de expresiones de P. Redrado que constituyen verdaderos “deslices políticos” apenas fueron mencionados por “los grandes medios de comunicación”, para ser rápidamente sepultados por la avalancha de opiniones insustanciales o anecdóticas, que con tanta experticia producen y reproducen los medios de (in) comunicación.

Al respecto, además de la ya expresada injerencia del FMI –del todo inadmisible-, Martín Pérez Redrado (tal su doble y poco conocido apellido completo) al renunciar expresó “los apoyos recibidos de los Presidentes de otros Bancos Centrales”; ¿y que tenían que opinar esos funcionarios y/o tecnócratas extranjeros, de un tema que atañe exclusivamente a la República Argentina? ¡Enorgullecerse de semejantes “apoyos” muestra bien quienes son los reales “patrones” de Pérez Redrado! Claro que surge ahí la pregunta de por que, conociendo los antecedentes de ese tecnócrata del menemato, fue tolerado y mantenido en su cargo tanto tiempo; sin duda un grueso error de estrategia política, considerando las medidas neokeynesianas que se están implementando.

También expresó P. Redrado su oposición a la compra de acciones de YPF por parte del Estado Argentino, con lo cual reafirmó la concepción ultra neoliberal que lo guía, doctrina que tanto daño hizo a Argentina y a toda Latinoamérica.

Más allá de ser discutible la compra de acciones de YPF a precio de mercado, años después que se malvendiera a menos del 10 % de su valor real; oponerse a la reestatización de la petrolera nacional, muestra el rol antinacional del Banco Central “independiente”.

Por si quedaran dudas acerca de lo expresado previamente, es de recordar que la FED (el Banco Central “privado” de EEUU), fue acusado públicamente de ser el responsable de la actual crisis económica mundial. Coincidiendo con dicho enfoque, el Presidente de Francia, no obstante su plataforma político – económica liberal, dijo en Davos que “el libre mercado fue el responsable de la crisis mundial”. ¡Y aquí nos quieren volver a imponer esquemas neoliberales!

Respecto al pago parcial de la deuda externa con las reservas, evidentemente en lo económico así como en lo estratégico no es lo mismo que el Estado Argentino le deba a Bancos extranjeros, que deberle al propio Banco Central de la República Argentina (que al ser propio no es sin duda “deuda externa” ni “equiparable a la misma”, como falazmente quieren presentarlo algunos voceros del neoliberalismo, tal como enrevesadamente redactó el periodista Ismael Bermúdez de Clarín).

Sin duda, la candidatura de Mario Blejer como nuevo Presidente del Banco Central era absolutamente impresentable, habida cuenta de sus vinculaciones con el FMI y de sus anteriores funciones como miembro del Directorio del Banco Central de Inglaterra –potencia con la cual mantenemos un irritante conflicto territorial, además de los gruesos antecedentes de injerencias político económicas-, tan bien descriptas por Jaureteche, Scalabrini Ortiz y otros lúcidos patriotas.

En cambio, la figura de Mercedes Marcó Del Pont, reemplazante de P. Redrado en el BCRA, muestra a una economista heterodoxa, de orientación claramente desarrollista (frondizista – frigorista), opositora frontal del nefasto menemato, partidaria de medidas activas de corte neokeynesiano, industrialista y partidaria del desarrollo tecnológico nacional; quien además se había opuesto a P. Redrado por pretender que el Sector Financiero –como debe ser- se subordine a la Economía Nacional, y apoye su desarrollo con políticas crediticias lógicas, lejos de las tasas usurarias que los argentinos soportamos desde las épocas del “proceso”, que incluso nos llevaron a la ausencia total de créditos internos como parte de las medidas impuestas desde afuera para encorsetar y destruir a la Economía Argentina.

Es de esperar que los hechos respondan a tan auspiciosas expectativas, que representa el profundo cambio de orientación que se estaría implementando en el Sector Financiero Argentino.





* Ex Investigador y Docente = Facultad de Ciencias Económicas = UNaM
Especialista en Gestión de la Producción y Ambiente – Fac. de Ing. = UNaM
Tesista de la Maestría en Gestión de la Energía = UNLa – CNEA
Docente de Economía – Esc. Normal 10 – Nivel Terciario
Docente de la Diplomatura en Geopolítica – Inst. Combate de Mbororé

SEPA EL PUEBLO


Por Marcos Attias*


SEPA EL PUEBLO

ENTENDER Y COMPRENDER

Que las generaciones pasadas

Vivieron y murieron en la protesta

En la desilusión, el engaño la

Defraudación., y la miseria.

SEPA EL PUEBLO

ENTENDER Y COMPRENDER

Que Mientras sigan las mismas políticas

Seguirán la desilusión, el engaño la

Defraudación, y la miseria.

SEPA EL PUEBLO

ENTENDER Y COMPRENDER

Que mientras se le echa la culpa

A los de afuera unos cuantos de

Adentro se quedan con todo.

SEPA EL PUEBLO

ENTENDER Y COMPRENDER

Que nacieron para vivir en la

Abundancia y la felicidad

Que el mundo y la vida les pertenece

Y no un 7, 15, 17, o un 22 % de

Salchichas .

SI EL PUEBLO NO ENTIENDE Y

NO COMPRENDE LO QUE LA

VIDA LES BRINDA, vivirán y morirán

En la desilusión ,el engaño ,la defraudación

Y la miseria.

* Dni -4055724

casasytranqueras@yahoo.com.ar

sábado, 6 de febrero de 2010

¿POR QUE NADIE RECONOCE QUE ESTAMOS EN GUERRA CONTRA EL IMPERIALISMO DE GRAN BRETAÑA?





Por Emilio Nazar Kasbo

Muchos piensan que la Guerra de Malvinas empezó y terminó en 1982, y se equivocan: no duró 74 días.

APODERADOS PUTATIVOS
La Guerra en sí no fue declarada, sino que directamente se produjeron situaciones bélicas entre dos Naciones: una Soberana Argentina y una Pirata Inglesa.
¿Hubo capitulación de Argentina en 1982? No, de ninguna manera. Solamente se rindió el emplazamiento militar que había en Malvinas, pero la Argentina no se rindió. Por tanto, la situación de conflicto bélico continuó al presente, a pesar de la firma del Tratado de Madrid de 1990, suscripto por el entregador Carlos Saúl Menem fruto de las negociaciones del Canciller (y futuro Ministro de Economía argentino) Domingo Felipe Cavallo.
¿Entonces la Guerra de Malvinas dura hasta hoy? Efectivamente, desde el 2 de abril de 1982 hasta el presente estamos en Guerra, vamos por los 28 años de situación de Guerra que no ha cesado jurídicamente.
¿Cómo es que Argentina está en Guerra? Se trata de un principio de Derecho Humanitario y de la autoridad con que se firman las declaraciones de Paz o de Guerra. Un putativo autorizado a la firma de un Tratado como lo fue Menem, carece de poder suficiente para realizar los actos que luego fueron continuados por los siguientes Presidentes, en la supuesta aplicación de una Declaración que es nula de nulidad absoluta.

En 1990 se habían restablecido las relaciones diplomáticas entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña. En tal "Declaración Conjunta" (que no sería ni un Tratado ni un Acuerdo, ni una Capitulación), es inconstitucional.

DECLARACIÓN NULA
Para esclarecer dudas, ut infra se fundamenta jurídicamente lo expresado, a la luz de la ley positiva constitucional que se aplica actualmente.
Nuestra Constitución vigente así como la que regía al momento de firma por Menem y Cavallo, dispone que le corresponde al Congreso declarar la paz o la guerra, pero jamás el Congreso autorizó al Ejecutivo a la firma de semejante "Declaración conjunta" en Madrid, ya que se trata de una cuestión bélica, y este "Tratado" nunca fue analizado, aprobado ni autorizado por el Congreso previamente a su firma, ni ratificado durante la reforma constitucional de 1994.
Expresa la Ley Nº 24.184, en su artículo 1: "Apruébase el Convenio entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno del Reino Unido en Gran Bretaña e Irlanda del Norte para la Promoción y la Protección de Inversiones, suscrito en Londres (Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte) el 11 de diciembre de 1990, que consta de catorce (14) artículos, cuya copia autenticada en idioma español forma parte de la presente ley".
Tal aprobación resulta improcedente, ya que no se trata de un acuerdo comercial sino de un pacto con una nación con la cual se mantenía (y además se mantiene) una situación bélica, y por tanto la autorización debe ser previa. Resulta ilógico realizar una "declaración conjunta" en la que se abordan cuestiones comerciales sin una habilitación previa al cese del conflicto bélico por el Congreso de la Nación, según lo dispone la Constitución Nacional.
Por otra parte, ha quedado inmodificado el art. 27 de la Constitución tras la reforma de 1994, y según el mismo "El Gobierno Federal está obligado a afianzar sus relaciones de paz y comercio con las potencias extranjeras por medio de tratados que estén en conformidad con los principios de derecho público establecidos en esta Constitución".
La Soberanía Nacional se encuentra en juego, y previo a "afianzar las relaciones de paz y comercio" con una potencia extranjera con la cual se mantiene un conflicto, se debiera poner fin al mismo. Un acuerdo de contenido comercial que además se parece a una rendición incondicional con una potencia extranjera, viola los "principios de derecho público", y por tanto la Soberanía propia, convirtiendo a nuestro país en un botín.
Tras la reforma constitucional de 1994, el art. 67 inc. 21 se convirtió en el art. 75 inc. 25, pero sin modificación del texto: ""Corresponde al Congreso... Autorizar al Poder Ejecutivo para declarar la guerra o hacer la paz". El Congreso jamás otorgó autorización alguna al Poder Ejecutivo, que debe ser previa, y por tanto cae como nulo de nulidad absoluta el acuerdo firmado por Menem y Cavallo con Gran Bretaña.
Luego, tal Tratado, Acuerdo o Declaración, carece de ejecutividad alguna, ya que tiene un vicio grave que impide su ejecución. Estamos en Guerra.

¿Y AHORA QUÉ HACEMOS?
Si esto es así, cabe la pregunta acerca del presente y el futuro nacional.
En primer lugar, lo expresado significa que en 1982 se rindió la plaza de Malvinas en el marco del conflicto bélico, no la Argentina (como muchos argentinos desinformados pretendieron, siguiendo la propaganda inglesa).
El conflicto bélico, la Guerra de Malvinas, no era "entre las Islas Malvinas y Gran Bretaña", sino entre Argentina (todo el territorio nacional soberano) e Inglaterra. Y esta es la clave del problema. Para que Gran Bretaña ganara la Guerra de Malvinas, debía invadir el continente y apoderarse del Gobierno en Buenos Aires por la fuerza, cosa que no realizó.
El Gobernador de las Islas Malvinas en 1982 no tenía ni competencia ni jurisdicción para conceder una rendición de la Argentina, que en su caso corresponde al Gobierno Federal.
El nombre asignado a la guerra produce una mayor confusión, porque en realidad no es "la Guerra DE Malvinas" (que podría llamarse así en tono coloquial), sino "la Guerra POR Malvinas" (es decir, por la recuperación de la Soberanía en el territorio usurpado por los piratas extranjeros).
Inglaterra fue vencida el día 2 de abril de 1982 en sus pretensiones de posesión con raíz usurpatoria, pero no ganó la Guerra, ya que la misma es continuada a la fecha. Uno de los discursos de Galtieri tras la rendición de la plaza bélica de Malvinas ratifica lo expresado: la Guerra continúa en y desde el territorio continental, ya que el insular malvinense volvió a ser usurpado.
Pero el desánimo y la incomprensión, sumado al exitismo del 2 de abril y al derrotismo de la "desmalvinización", se produjo con la mezcla de otras cuestiones a raíz de las malas medidas liberales y autoritarias de los Gobiernos de Facto. La crítica sistemática contra las Fuerzas Armadas tras la rendición de la plaza bélica de Malvinas, hizo creer falsamente que la Argentina toda había capitulado, y en el medio de las críticas a los excesos y malas medidas de los Gobiernos de Facto se sumaron las críticas por Malvinas.
La desmalvinización tuvo su punto culminante en la inicua Declaración de Madrid de 1990, y la virulencia en las críticas a las Fuerzas Armadas derivó en su virtual desaparición a partir del 25 de mayo de 2003, fecha en que asumió Néstor Kirchner la presidencia, y continúa al presente en manos de su esposa. La entrega de la Nación entera como botín se hizo de manera pacífica, ante la pasividad de toda la población hasta el presente, dejando todo arrasado, y arrastrando a la población a las más bajas pasiones en las que se revuelca en medio de la miseria espiritual, moral y material. Un fiasco irreconocible tras el paso de años de oscurantismo "democrático" que lo único que sabe ofrecer al pueblo es "pan y circo", o "plan social y vómito televisivo", que es lo mismo.
Si estamos en Guerra contra una Potencia Extranjera, cual es Gran Bretaña ¿dónde están las Fuerzas Armadas que tienen que actuar, al menos como factor disuasivo?
Y el llamado primero no es a las armas, ni a matar a nadie, ni a salir a los tiros. El llamado primero es a elevar la mirada hacia la Tradición de cada familia argentina, viendo a los abuelos y bisabuelos, que al percibirla se verá como una Patria católica y patriota, a la que se debe regresar. El llamado es a recuperar el alma, el espíritu de la Caridad Católica, la solidaridad y hospitalidad propia del gaucho, a reconstruir todo lo que ha sido arrasado, a levantarse para sostener la dignidad del trabajo y todo aquello que se deriva de las enseñanzas del Magisterio Tradicional de la Iglesia Católica y de su Doctrina Social. Y que el invasor extranjero colonialista se retire de nuestro territorio inmediatamente, cesando en su dominio económico y cultural, otorgando a la Argentina el trato de una Nación igualmente digna de trato Soberano.
Pero estas cuestiones exceden el marco del análisis sobre la situación de Malvinas y del país entero. Sólo cabe una reacción nacional inversa a la que se produjo: rescatar la Soberanía en el territorio continental argentino para luego extenderla a la Antártida, Malvinas e Islas del Atlántico Sur.

LEFEBVRISTAS ORDENARON TRES NUEVOS SACERDOTES EN ARGENTINA


En la foto: La ordenación de tres sacerdotes en el altar mayor de la iglesia que se encuentra en el Seminario argentino de La Reja de la Fraternidad San Pío X

En la capilla del Seminario Ntra. Sra. Corredentora de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, se llevó a cabo una imponente ordenación sacerdotal.
Las Ordenaciones Sacerdotales fueron conferidas por Su Excelencia Monseñor Alfonso de Galarreta en la iglesia del Seminario Nuestra Señora. La ceremonia se llevó a cabo el día de San Pío X, el 19 de diciembre de 2009.
Cabe destacar que mientras numerosas congregaciones católicas centenarias que se han volcado al progresismo y al modernismo ya no tienen vocaciones (cuando en la década de 1960 aun tenían repletos sus seminarios, hoy vacíos), y muchas se van extinguiendo, los únicos que continúan creciendo son los que se acercan a la ortodoxia. Y mientras más se acercan a la Tradición más crecen...