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lunes, 22 de diciembre de 2014

PROBLEMAS BANCARIOS Y DEUDAS: LA FINANCIACIÓN DE LA POBREZA DE LAS NACIONES




Por Emilio Guillermo Nazar Kasbo

Los países “en vías de desarrollo”, gozan de una importante deuda externa que los condiciona, y su fuerte endeudamiento los lleva a una situación de sometimiento.

MÁS DEBE, MÁS PAGA
Un ejemplo, es la aplicación del “riesgo país”, mediante el cual al país que menos recurso tiene y al que se le dificulta abonar su deuda externa, se le aplica una tasa de interés más elevada. Es decir, que cuantas más dificultades tiene un país, el sistema internacional le aplicará una más alta tasa de interés, de modo que se le hará más dificultoso aun salir del sistema usurario.
¿Puede pagar? Si es así, ¿Para qué pide prestado? Acaso... ¿No puede pagar? Entonces… ¿para qué pide prestado? Y así, lo que parece ilógico se vende como norma de un sistema, ya que o no se necesita pedir prestado o no se debe pedir prestado.
Los Bancos tienen una importante intervención en esto. Pero a la vez, tienen acciones que desarrollar en contra del lavado de dinero, mientras los organismos internacionales indican normas que pretenden combatir los delitos. Pero esos mismos organismos internacionales que alientan la “honestidad”, son los que indirectamente fomentan aquello que combaten.

LAVADO DE DINERO
En cuando al lavado de dinero, ya se ha difundido suficientemente que dineros de fondos corruptos o ilícitos circulan mediante billetes de cambio internacional, ya sea Dólares Estadounidenses o Euros, en efectivo y en mano, dinero que además es calculado en virtud del peso de los billetes, sin cuenta individual de los mismos porque llevaría demasiado tiempo, y el margen de error es considerado ínfimo en el marco de la operación clandestina que se realiza. Tales billetes pueden circular dentro de un país, o de un país a otro, pero en algún momento deben ser “invertidos”, deben ser “blanqueados” de alguna manera. Así ingresan al mundo económico vinculado al sistema bancario, al mercado de cambios de moneda o al sistema bursátil de diversa manera, en cuentas de empresas fantasmas, en inversiones empresariales de elevadísimo valor, en donaciones importantes a entidades sin fines de lucro (e incluso fundando religiones antes inexistentes para obtener todo tipo de exenciones impositivas y beneficios económicos), todas entidades creadas a tal efecto, en tanto que su origen financiero acaba permaneciendo oculto.
Actualmente, a diciembre del año 2014, debe declararse el origen de los fondos en operaciones que superen un millón de Pesos, lo cual abarca conjuntos de operaciones vinculadas que arrojen tal suma. Sin embargo, la suma establecida abarca prácticamente a toda persona que adquiere un inmueble. Es decir, se trata de un monto que no resulta inalcanzable, no es valor de una operación extraordinaria, y al establecerse un precio que en realidad es bajo aunque para la clase baja no lo sea, se acaban informando obligatoriamente a la Unidad de Información Financiera (UIF) de Argentina, organismo competente en la materia, un exagerado número de movimientos tras el cual se ocultan las verdaderas fortunas ilícitas. Un millón de Pesos por un particular que adquiere un inmueble, no es lo mismo que un millón de Pesos recibido por una ONG o por una nueva secta religiosa que acaba de inscribirse en el Registro de Cultos (con su correspondiente Misión, Visión, Valores y Objetivos empresariales, con lo cual queda bien en claro que no se trata de un culto a Dios sino de un negocio), formadas para blanqueo de dineros ilícitos, negocio de los líderes y engaño de incautos no formados en sus parroquias por el Cura. Para particulares, el valor debería ser el doble del actual, equivalente aproximadamente a la adquisición de dos inmuebles, pues esto ya escapa a la mera clase media, siendo una base más racional para detectar operaciones mayores.se
Las acciones que hacen al lavado de dinero, en Argentina, no solamente son insuficientes, sino que cada vez hay más denuncias de lavado de dinero, sin que haya medidas acordes. Mezclados los inocentes con los culpables, en el río revuelto se benefician los delincuentes. La Argentina, según todas las denuncias, se ha transformado en un paraíso para inversiones de dineros fruto de origen ilícito en otros sitios del mundo, por la falta de medidas adoptadas, e incluso se atribuye al estamento gubernamental y legislativo, junto al policial, la complicidad con el narcotráfico, que en vez de instalar carteles locales se maneja directamente por sus “administradores políticos”, sin necesidad de otros intermediarios. Y en todo esto, los bancos tienen un rol preponderante.

LA DEUDA EXTERNA
Es público que la Argentina tiene una capacidad de endeudamiento totalmente agotada, particularmente después de la Guerra de Malvinas en particular. Las sucesivas deudas del país, en un contexto en que no resulta posible asumir nuevos compromisos de pago, acaban siendo para cancelar meramente los intereses, y jamás el Capital, de modo que el endeudamiento se vuelve crónico. Y a esto se suma que la garantía de pago de tales compromisos, son los recursos naturales por los cuales vienen los grandes capitales mundiales.
Efectivamente, el pago de los servicios de la Deuda Externa, que en Argentina responde a un sobre endeudamiento, produce daños a la economía nacional. Si no se cumplieran tales compromisos, el nivel de vida de los argentinos sería del doble de su capacidad económica actual aproximadamente.
La lógica bancaria basada en el negocio, tiende al mayor beneficio y por ende al mayor lucro, derivando en un nivel de usura “aceptada” mediáticamente. Es la misma lógica de los Bancos nacionales y de los extranjeros e incluso de los organismos internacionales.

“EL VIVO VIVE DEL ZONZO…”
Los Bancos también son un elemento clave de la repatriación de capitales nacionales que se encuentran en el extranjero. El gobierno argentino actual, en manos de Cristina Fernández Wilhelm, en una política continua que data desde el año 2003, hace gala y ostentación de que se fomenta la inseguridad jurídica como alteración de todo sentido legal, lo cual involucra que el mismo Gobierno sea víctima de sus mismos postulados: el Vicepresidente Amado Boudou sin ser desaforado, sin renunciar a sus fueros, sin que les sean quitados sus fueros legislativos, es citado para Juicio Oral penal por ser imputado en causas criminales, algo impensado en el marco legal.
Los argentinos viven espantados porque además de la inseguridad policial, rige la inseguridad jurídica no solamente en causas penales, sino también en las civiles y comerciales, abarcando todos los fueros, jurisdicciones y competencias del país. La vida laboral y la obtención de recursos económicos para los ciudadanos que no desean vivir aceptando planes sociales se convierte en una peripecia en que se cumple un lema de las bromas que hacía el famoso cómico argentino Pepe Biondi en uno de sus sketches: “el vivo vive del zonzo, y el zonzo de su trabajo”.
Cualquier estafador y defraudador, ostentador de falsos títulos y honores, tiene iguales o más derechos que quien se atiene a las normas, reglas y formalidades jurídicas. ¿Qué Empresa no considerará como una operación de altísimo riesgo la inversión en Argentina, donde con casi seguridad sus dineros se esfumarán? ¿Qué delincuentes manejadores de fondos ilícitos no buscarán colocar su dinero en un país semejante, en que podrá blanquear con pérdidas sus enormes ganancias fruto de actividades delictivas?

ESTABLE INESTABILIDAD Y POBREZA
La estabilidad que brinda el cumplimiento de las leyes y obligaciones, ha sido sustituida por la inestabilidad de un sistema jurídico descalabrado y falto del más mínimo sentido común. El Estado Argentino asegura la quiebra mediante la segura deuda bancaria o impositiva, ya que ninguna empresa mediana, y menos las pequeñas y microempresas, tienen capacidad de dar cumplimiento completo a las fuentes de financiamiento y a las obligaciones impositivas a la vez para tener un margen suficiente de ganancias que les permita cancelar todas sus deudas y obtener un margen de ganancia razonable para que los dueños puedan vivir de los ingresos, conformar un ahorro y poder hacer una reinversión. El fracaso económico, con este esquema, es seguro: el elevado costo impositivo y las tasas de interés también elevadas para potenciarse ante algún saldo impago, ofrecen la combinación segura para la cesación de pagos. El cambio permanente de las “reglas de juego” lo garantiza, porque tenemos un Estado completamente desordenado, no solo en lo fiscal, sino incluso en lo moral y lo espiritual.
La pobreza o la riqueza material no son ni vicios ni defectos, ni un bien ni un mal. La miseria indigna sí lo es. Pero estamos hablando de otra cosa: de que aun en la riqueza debe existir un espíritu de desapego a los bienes propio de la pobreza, es decir, hablamos de la pobreza espiritual. Detrás de la pobreza material, puede haber grandes riquezas fruto de corazones llenos de odio y resentimiento, de desprecio a Dios y a los demás, e incluso puede haber apego a bienes materiales de poco valor económico pero de gran estima personal. Quien en estas condiciones vive no es pobre, sino rico espiritualmente. Con las naciones sucede lo mismo, y el sistema bancario hace a la pobreza de sus víctimas y a la riqueza de quienes los manejan.

Son todos datos como para tener en cuenta al momento de analizar los problemas financieros y económicos de un mundo en que los bancos mezclan incluso sus inversiones en el mundo bursátil. El mundo material debe estar al servicio del mundo espiritual, que es el mundo de La Verdad, pues de lo contrario carecerá de todo sentido. Es mejor vivir pobre, dignamente y feliz, que rico, indignamente e infeliz, y esto vale tanto para las personas, como para el sistema bancario o las Naciones. 

martes, 9 de febrero de 2010

RESERVAS Y DESARROLLO ECONÓMICO: ¿USO DE DIVISAS O MONEDA PARALELA?




Por el Lic. Héctor Giuliano

(7.2.10).


Lo que sigue es un razonamiento libre sobre la cuestión del destino de las Reservas Internacionales del Banco Central (BCRA), que sólo tiene la pretensión de replantear los términos de una confusa información periodística al respecto e instalar la idea alternativa de Moneda Paralela como Tema de Debate.

El BCRA tiene hoy Reservas por algo más de 48.000 Millones de Dólares (MD), reservas éstas que son motivo de discusión dada la decisión del Gobierno Kirchner de usarlas – en línea con las recomendaciones del FMI - para el pago de la Deuda Externa Argentina.

La controversia de base sobre el DNU 2.010/09 reside en que este Decreto del Poder Ejecutivo crea el denominado Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento (es decir, para el pago de Deuda) y para la Estabilidad (concepto que no está aquí muy claro en su relación con el objeto del Fondo); e integra dicho fondo con Reservas Internacionales.

Simplificando, en todo lo posible, el cuadro de opciones básicas que tiene un Gobierno para el uso o destino de sus reservas – particularmente en lo que toca al muy discutible concepto de Reservas Excedentes o de Libre Disponibilidad – tenemos que las autoridades nacionales pueden hacer con ellas esencialmente tres cosas:

1. Acumularlas, como hasta ahora, colocándolas en el Exterior (donde están expuestas a los riesgos de la expatriación) para obtener una rentabilidad que, hoy en día, es muy baja.

Esta es la Política de Acumulación de Reservas que se vino practicando bajo la presidencia de Martín Redrado en el BCRA.

La finalidad básica de tener esta masa de divisas es prevenir la atención de transferencias públicas y privadas al Exterior por operaciones comerciales y financieras.

2. Usarlas – como pretende el Gobierno Kirchner con el DNU 2.010/09 – para el pago de Deuda Externa.

Esta opción, como dijimos, está en gran medida en línea con las sugerencias del Fondo Monetario, que insta a los Países Deudores a utilizar las divisas para pagar a los Acreedores Externos para así poder volver a endeudarse en el Mercado Internacional de Capitales; contando con el resguardo del FMI como “prestamista de última instancia” a través de sus nuevas líneas de crédito contingente (FCL o CCL).

Alternativamente, esta misma cobertura pudiera obtenerse por nuevos “blindajes” de organismos multilaterales y/o por la ampliación de los préstamos ya existentes del Banco de Pagos Internacionales (BIS) de Basilea, Suiza, al Banco Central de la Argentina.

3. Utilizarlas, como también se sugiere, para financiar la reactivación económica del país.

A los fines del presente trabajo – dejando de lado las otras dos - nos interesa analizar algo más detenidamente esta última opción: la del uso de Reservas para el Desarrollo Económico.


RESERVAS Y DESARROLLO.

Cuando se habla de utilizar las divisas de las Reservas del BCRA para aplicarlas a la financiación del desarrollo productivo – cosa que, en principio, no es motivo de desacuerdo – surge sin embargo el interrogante de la forma concreta por la que tales divisas serían asignadas a los proyectos de reactivación económica.

Una vía para hacerlo es que el BCRA – directamente o a través del sistema bancario – habilite líneas de crédito en dólares que se necesiten para Importación de Bienes de Capital y/o Insumos necesarios para financiar Proyectos de Inversión o ampliación de la Capacidad Instalada de las Empresas existentes.

Pero se supone que la gran mayoría de los emprendimientos locales no necesitarían emplear divisas sino pesos. Entonces: cómo y para qué se usarían las Reservas a los efectos de promover la expansión de la Economía Nacional?

Si se desea usar divisas para financiar líneas de crédito en pesos, esto se traduciría en la venta de Reservas para conformar una masa prestable en moneda nacional lo que, se advierte, pudiera generar presiones inflacionarias y alza de las tasas de interés, reciclando la Inflación.

El resultado, en ese caso, sería que el país se quedaría con menos Reservas y más Inflación.

Cabe aclarar que no compartimos la hipótesis de que la sola emisión monetaria, o su equivalente por conversión de divisas, sea factor causal del aumento de Precios (Teoría Clásica de la Inflación), pero este punto no es determinante ni materia de discusión aquí.

Volviendo entonces al dilema planteado, tendríamos en principio que si se venden las Reservas del BCRA para financiar líneas de crédito barato en pesos bajaría obviamente el stock de Reservas y se incrementarían las presiones inflacionarias.

Y esto, en la experiencia argentina, es un riesgo cierto independientemente de cualquier interpretación o adhesión ideológica o doctrinaria.

Los peligros que conlleva toda posible licuación del valor del Dinero y el mantenimiento de la paradoja de la Tasa de Interés como factor de Inflación pueden llevar, efectivamente, a una espiral inflacionaria.

Por ende, es conveniente contemplar otras alternativas heterodoxas en materia monetaria que permitan soslayar – al menos como experiencia de transición – este riesgo de Inflación por el empleo de Reservas para el Desarrollo Económico.


RESERVAS O MONEDA PARALELA.

Por qué desprenderse de Reservas Internacionales para convertirlas a Pesos y prestarlas a Interés si es posible emitir Moneda Paralela, en forma de Bonos para la Producción sin Interés a los fines de inducir y/o mantener la reactivación de la Economía?

Esta idea – que el autor ha desarrollado en otras oportunidades – tendría una operatoria de esquema simple:

El BCRA crearía un Bono de Producción (BOPRO o como quiera llamarse) que administrarían los Bancos Oficiales y Privados como Líneas de Crédito y, además, una serie de cuentas habilitadas para el giro de Organismos de Gobierno a Contratistas y Proveedores.

Este Bono estaría bajo la estricta administración y control del Banco Central - no del Ministerio de Economía - como responsable de la Base Monetaria del país y también de la nueva masa cuasi-monetaria, ya que tales Bonos tendrían valor cancelatorio (total o parcial) para el pago de obligaciones fiscales.

Esto es así por definición, porque si se acepta la idea de Cuasi-Moneda o Moneda Paralela, el Estado (en este caso, a través del Banco Central) tiene que hacerse responsable no sólo de la emisión sino también de la posterior aceptación de la misma como forma de pago por parte de las personas y empresas que la utilicen para cancelar sus impuestos y/o deudas con el Fisco.

Los Bonos actuarían como Cuasi-Moneda Nacional - no Provincial ni Municipal - aunque ambas jurisdicciones estarían igualmente obligadas a su aceptación.

Puede darse que, en la medida que el circuito funcione debidamente, la proporción de pago en Bonos por parte del Estado, y su correspondiente aceptación con valor cancelatorio por parte del Fisco, puedan ir variando pero, en principio, una relación entre Efectivo en Pesos y Bonos pudiera ser del 20 Ó 25 %.

Los Bonos no serían canjeables o convertibles en Pesos ni descontables en Bancos, no cotizarían en Bolsa, no servirían como garantía ni forma de atesoramiento; y todo descuento sobre los mismos constituiría Delito porque su valor de paridad oficial es el Peso.

La idea, en principio, es que estos títulos sean utilizados por el Banco Central para fondear líneas de crédito bancarias para proyectos productivos y, dentro de este esquema, utilizables también por los Organismos de Gobierno – por medio de cuentas abiertas en el BCRA (como si se tratase de Cuentas Corrientes con giro en descubierto) - para el pago parcial a Contratistas y Proveedores del Estado.

Una vez puestos en circulación, el empleo de estos bonos sería válido y se distribuiría a través de toda la cadena de Compra-Ventas de la Economía.

En tal condición, puede darse que estas cuasi-monedas lleguen después a manos de consumidores, pero ésta no es la finalidad primaria del Bono sino poner en marcha el aparato de producción por vía de un mecanismo de crédito de fomento que no utilice pesos sino moneda paralela.

Por la misma razón, el uso o derivación de estos bonos para el pago de Sueldos (Públicos o Privados) y/o de Jubilaciones, en principio no es recomendable porque los bonos tienen, entre sus fines prioritarios, no volcar excesivos medios de pago para el Consumo de la gente.

Si se aumentara el circulante cuasi-monetario en poder del público y, consecuentemente, la Demanda Agregada, no sólo no se obtendría la rebaja de precios buscada (por eliminación del traslado del costo financiero empresario al Sistema de Precios que conlleva el uso de los Bonos de Producción sin Interés) sino que, por el contrario, se presionaría una suba de tipo inflacionaria.

Sólo en una segunda etapa – cuando los Bonos se hayan experimentado en la cadena de pagos productiva y en su absorción parcial o total por el Estado – el sistema pudiera hacerse extensivo al pago de una cuota-parte de Sueldos y Jubilaciones. Y ello, en forma muy gradual, que partiera – digamos – de un 10 % y llegase, como máximo al 30.

El tema, obviamente, es materia de discusión y da para mucho más; pero tal es la idea y la precaución básica: primero, la cuasi-moneda para financiar la Producción, y luego la alternativa de ampliar los bonos para un uso generalizado.

Desde el punto de vista de las Finanzas Públicas, la ventaja fundamental del uso de los Bonos de Producción está en el ahorro de desembolsos por Gastos de Capital del Presupuesto.

El Estado – siempre bajo la vigilancia del BCRA – tendría prohibido usar estos Bonos para el Gasto Público Corriente (particularmente, como hemos dicho, no podría utilizar este título para pago de Remuneraciones).

Esta restricción es esencial, ya que la finalidad primaria del Bono no es alentar el Consumo sino la Producción: en la medida que la Oferta de Bienes y Servicios aumente y los precios tiendan a abaratarse por las Economías de Escala productivas, el Control del Agiotaje y la ausencia de la Tasa de Interés (los Bonos – como se ha dicho – no devengan Interés), el Poder Adquisitivo de la Población aumentaría y entonces sí, naturalmente, se incrementaría el Consumo. Pero la moneda paralela no actuaría en forma directa – por aumento de la liquidez para consumo – sino indirectamente, por mejora del poder de compra derivado de una deflación de precios.

Los Bonos se utilizarían así, exclusivamente, para Proyectos Productivos y/o Gastos Públicos de Capital (fundamentalmente Obras Públicas y de Infraestructura) y los pondrían en circulación tanto el Estado Nacional, para la Inversión Pública, como los Bancos Privados y Públicos, responsables de administrar las líneas de crédito en Bonos que abriría y controlaría el BCRA.

Estas líneas de crédito del Banco Central se darían al Sector Bancario y al propio Gobierno, como intermediarios y prestatarios responsables por el uso de los fondos en Bonos que reciban del BCRA.

La diferencia reside en que el Estado puede gozar así de un Cuenta Abierta para financiar Obras Públicas mientras que los Bancos Privados son responsables de préstamos que deben devolver después al BCRA, vía rescate por amortización de Bonos.

La cuenta y/o subcuentas de los Organismos Nacionales habilitadas por el Banco Central, en cambio (siempre bajo contralor de destino por parte del BCRA) pueden ser objeto de compensación o directamente de no devolución porque el sentido es que una vez que se genere un circuito paralelo de cuasi-monedas con los pagos iniciales del Estado en bonos el sector privado los emplearía en toda la cadena productiva y parte de esos bonos volverían al Fisco como pago de Impuestos y Tasas, pudiendo retro-alimentar el sistema sin necesidad de emitir nuevos títulos.

Así, el uso de estas cuasi-monedas sólo debiera expandirse – por vía de créditos productivos y por vía de pagos del Estado – en función y en proporción directa al aumento del Producto Bruto Interno de los Sectores Productivos involucrados.

Los Entes Públicos pertinentes (por ejemplo, Dirección de Vialidad, Administración de Puertos, Secretaría de Transporte Ferroviario, etc.) utilizarían estos Bonos para financiar obras – adjudicadas por licitación - pagando contra presentación de certificados de cumplimiento y/o avance de obras).

En el caso del Gobierno, el circuito operaría – en lo básico - pagando con Bonos por un lado (caso típico de pago a Contratistas y Proveedores del Estado) y recibiéndolos luego por cobros fiscales (Impuestos y tasas), lo que debiera llevar a un circuito continuo o de retro-alimentación, de cuyo saldo neto el Ministerio de Economía sería responsable ante la cuenta abierta por el BCRA.

Esta cuenta, por otra parte, no tendría por qué ser cancelada por el Estado en la medida que su puesta en circulación sirva como flujo de dinero paralelo en la actividad económica.


LOS BONOS Y EL SECTOR BANCARIO.

Por el lado del sistema bancario, las entidades financieras autorizadas por el BCRA – sean indistintamente bancos oficiales o privados – administrarán las líneas de crédito productivo con los mismos requisitos de evaluación que los préstamos en pesos, con la gran diferencia que los créditos en Bonos no devengarán interés y los bancos sólo tendrán derecho a cobrar por su intervención aranceles regulados por la prestación de sus servicios administrativos.

Inicialmente – como se explicó más arriba - hasta que el sistema se afiance, los Bonos no deberán utilizarse para créditos de vivienda ni mucho menos personales, ya que la finalidad de los mismos es inducir la monetización de la Economía partiendo del lado de la Oferta de Bienes y Servicios, dejando recién para una segunda etapa su posible y gradual puesta en funcionamiento también para los sectores individuales y familiares que lo usen para compra de Inmuebles y bienes Durables.

Y esto es así – repetimos - porque el objetivo principal de los Bonos, como cuasi-monedas, es posibilitar primero el financiamiento de la Inversión Productiva (cosa que no inhibe, por ejemplo, su utilización por parte de Empresas Constructoras de Viviendas) y solo luego, una vez experimentados los efectos del nuevo sistema, se pensaría en cómo hacerlo extensivo al público en general.

El motivo es que una disposición generalizada de crédito barato en bonos a los compradores de viviendas, en la realidad del mercado inmobiliario argentino, terminaría seguramente traccionando los precios, mientras que ese tipo de créditos dados a los constructores debiera tender a bajarlos; y tal debiera ser formalmente uno de los requisitos o condicionamientos de esta clase de préstamos de fomento en bonos.

Más aún, con el objeto de garantizar este propósito, quienes reciban créditos bancarios en Bonos de Producción tendrían que asumir la obligación de abaratar los precios finales de sus productos o servicios en función de la disminución de sus costos financieros por uso de estas cuasi-monedas, porque no devengarían interés.

En todo momento, existiría así todo un circuito o flujo paralelo de bonos que daría “lubricación” o liquidez a la actividad económica productiva pero sin presionar la inflación de precios; y forzando a la vez su reutilización dentro del Sistema.

No olvidemos, por otra parte, que los préstamos bancarios – a diferencia de las cuentas abiertas al Estado – tienen luego que ser devueltos por los prestatarios, de modo que los mismos beneficiarios de estos créditos en moneda paralela tienen que preocuparse después en recuperarlos dentro del sistema para reintegrar sus cuotas de amortización a los Bancos y éstos al BCRA.

Pero estas explicaciones, y todas las discusiones que se deriven de las mismas, corresponden ya a un hilado más fino que no es, por el momento, el propósito de la presente propuesta; lo mismo que sus problemas de empalme y coexistencia con el sistema monetario oficial vigente en pesos.

En consecuencia – como se dijo – en una primera etapa las nuevas líneas de crédito en Bonos estarían a cargo de Organismos Oficiales y Bancos (Públicos y Privados), sometidas a la Administración, Regulación y Control del BCRA; y monitoreadas para su aplicación transparente y rentable a proyectos productivos.


BONOS Y TIPO DE CAMBIO.

Estrictamente hablando, debieran prohibirse en el país todas las transacciones en moneda extranjera y el BCRA tendría que actuar como “Aduana Financiera”: toda entrada de divisas queda depositada en el BCRA y éste emite pesos a quien se los entrega a la Paridad Cambiaria que se fije al efecto (que será determinada por el Estado). Y viceversa, cuando salen divisas – obviamente, siempre que se trate de operaciones legítimas y certificables – el mismo BCRA procederá a cambiarlas por los pesos correspondientes a una paridad oficial.

No entramos aquí - porque excede el alcance del presente trabajo – en el problema del Tipo de Cambio y la forma de su determinación que, por su complejidad requiere un tratamiento especial y por separado, pero dejamos simplemente consignado este tema por su directa relación con el sistema monetario y cuasi-monetario nacional; y por su relación con el manejo de las Reservas Internacionales.

Aquí el sentido de esta vinculación entre Peso y Tipo de Cambio nos interesa, por el momento, solamente en lo relativo al planteo de la cuestión inicial del uso de Reservas para el Desarrollo Económico y no para el pago de Deuda Externa.

En principio, la existencia de un importante stock de Reservas es necesario y hasta vital para la autonomía de divisas de la Argentina, y sería altamente riesgoso desprenderse de las mismas.

Las Reservas Internacionales son, en esencia, las disponibilidades que tiene el país para atender sus compromisos legítimos comerciales y financieros, oficiales y privados; y no deben utilizarse como parte de pago para los negociados de refinanciación de la Deuda Perpetua de la Argentina sino mantenerse como fondo de intervención, de precaución y de emergencia para la Balanza de Pagos.

Más aún, la importancia de disponer de tales reservas – que nos son necesarias en caso de aislamiento financiero externo – es tan alta que no sólo no debieran usarse para el pago de Deuda Externa descapitalizando al Estado sino repatriarlas para tener verdadera libertad de acción sobre las mismas; sin dejarlas a merced de posibles embargos en el extranjero (cualquiera sea la seriedad de las instituciones donde estén colocadas).


BONOS Y POLITICA DE GOBIERNO.

Ideas y experiencias prácticas de mecanismos de cuasi-monedas (medios de pago paralelos a la Moneda Oficial con valor cancelatorio de obligaciones) no son nuevas y, en realidad, se remontan no solamente al origen mismo de la moneda como sustituto del trueque sino también al sentido filosófico del Dinero.

El Dinero no tiene entidad, no posee un valor intrínseco que vaya más allá del que convencionalmente le asigna el Hombre y la Sociedad que lo utiliza. Su valor depende en los hechos de la confianza que amerite el emisor y, como ese emisor es el Estado, el grado de monetización de la economía de un país y de sus transacciones financieras en dinero propio (y no en dólares) depende consecuentemente del poder cancelatorio que esa moneda tenga como medio de pago doméstico, esto es, de lo que esa moneda o cuasi-moneda valga en términos de Poder Adquisitivo.

Y aquí es donde se replantea una cuestión que es mucho más amplia y profunda, que ha sido discutida desde los filósofos de la Antigua Grecia (empezando por la Teoría de la Esterilidad del Dinero, de Aristóteles) hasta nuestros días; y es el tema de la esencia del Dinero y sus funciones.

Aunque este tema es imposible tocarlo en esta nota por su amplitud y profundidad, puede sin embargo hacerse un enunciado que sirva simplemente para dejar flotando la pregunta sobre una cuestión esencial.

Normalmente – y esto es de texto – el Dinero se define a través de sus tres funciones básicas: 1. Unidad de Medida del valor de las cosas, 2. Instrumento de Pago, y 3. Medio de Atesoramiento.

Partiendo de la existencia de una Unidad Monetaria de referencia, el interrogante es el siguiente: puede dividirse o desdoblarse el concepto de Dinero teniendo una Moneda que cumpla la función de Medio de Pago y otra que cubra la función de Atesoramiento?

Estaríamos así en el caso de una suerte de institucionalización de la vieja Ley de Gresham, aunque con la importantísima diferencia que las cuasi-monedas (la “moneda mala”) no devengarían interés, eliminando la incidencia del costo financiero a través de toda la cadena de pagos de la Economía Productiva; y que el Peso Oficial debiera tender a convertirse en “moneda buena”.

Si esto fuera así, los Bonos de Producción, como cuasi-monedas, servirían sólo como medio de pago y no de atesoramiento o reserva de valor, porque su rentabilidad sería nula y sólo tendrían utilidad y sentido si se usan.

Esto no es, ni más ni menos, que la sabia teoría de Silvio Gesell y de otros viejos exponentes de la heterodoxia monetaria, es decir, de aquéllos que no conciben ni aceptan el predominio de la Economía Monetaria sobre la Economía Natural y Productiva: de quienes pugnan por liberar la Economía Productiva de su subordinación al Capital Financiero.

Es lo que, como idea-eje pudiera denominarse Cuarta Función de la Moneda: la idea del Dinero Paralelo como instrumento movilizador de la Economía Productiva.

Concepciones de este tipo no son nuevas en el Mundo, e incluso ha habido numerosas experiencias concretas y positivas en el pasado y en el presente. Desde las monedas municipales que circularon a raíz de la Crisis Financiera de la Década de 1930 (como el caso del pueblo de Wörgl, Austria, en 1933) hasta los Bonos MEFO de la Alemania Nazi, que sirvieron para financiar sin inflación la red de autopistas alemanas y también el rearme.

Aquí, en la Argentina, hubo un amago frustrado de poner en circulación Moneda Paralela cuando se produjo la Crisis de Deuda de 2001 y la cesación de pagos por insolvencia del Estado.

El entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá – que formalizó la declaración del default y pidió la investigación de la legitimidad de la Deuda Pública por el Congreso de la Nación – anunció simultáneamente la emisión de una nueva moneda, el Argentino, que habría tenido la finalidad de preparar la transición o salida de un régimen de Convertibilidad absoluta a un nuevo régimen monetario.

Pero su inmediata caída excluyó rápidamente toda idea de moneda propia y paralela, llevó a la macro-devaluación del peso con su consiguiente estampida inflacionaria, al congelamiento e incautación de los depósitos con el Corralón Bancario y al aumento ulterior y generalizado de la Deuda para compensar la Pesificación Asimétrica y tomar nuevos compromisos externos de pago.

En opinión del autor de esta nota, el intento de investigar la Deuda y, particularmente, de emitir moneda propia fue el verdadero factor causal del golpe de estado institucional que derrocó al Dr. Rodríguez Saá para volver al Sistema de Endeudamiento Perpetuo de la Argentina que rige hasta el presente.

Si se quiere liberar a nuestra Patria de la Servidumbre de la Deuda éste es un momento necesario y oportuno para hacerlo replanteando hoy el problema de fondo, que reside en la Moneda y en la eliminación de la Usura, porque: o emitimos Moneda o emitimos Deuda.

La Argentina se encuentra hoy, una vez más, en la encrucijada por “vuelta de tuerca” de una nueva Crisis de Deuda; y sólo la moneda propia es la respuesta final al Sistema de la Deuda.

El uso de Reservas para el pago de Deuda Externa sólo está pensado para salir al Mercado Internacional de Capitales para tomar más Deuda

Por qué desprenderse de las Reservas Internacionales, que son el reaseguro de la capacidad de pago de la Economía Argentina frente a los insumos y bienes de Capital que necesite del Exterior?

Por qué volver al Mercado Internacional de Capitales pagando Deuda Externa con Reservas del BCRA para tomar más Deuda sin capacidad de repago?

Por qué convertir Reservas en Divisas a Pesos cuando pueden emitirse Bonos de Producción que funcionen como cuasi-monedas?

Solamente la tenencia y disposición concreta de divisas repatriadas puede dar a nuestro país esa autonomía que es pre-requisito de toda decisión independiente del Estado Argentino en materia monetaria, cambiaria y financiera.

Porque:

No existe Economía Independiente sin Moneda Propia. No existe Economía Libre si la Economía es esclava de la Finanza y de la Deuda. No existe Economía Nacional sin Moneda Nacional.

domingo, 7 de febrero de 2010

LAS CUESTIONES TRONCALES DEL BANCO CENTRAL




Por C.P.N. CARLOS ANDRÉS ORTIZ *


En este tema, como en otros aspectos básicos de la realidad argentina, es imperativo separar la hojarasca de palabrerío hueco o cargado de anécdotas, del meollo de la cuestión.

El Banco Central como figura “independiente” pasa a ser un poderoso mini Estado enquistado dentro del Estado; y de hecho resulta –en esa concepción- un factor formidable de poder que es manipulado por grandes grupos financieros que operan en Argentina como apéndices de los mega poderes financieros que ejercen su influencia a escala planetaria.

Recordemos que fue el accionar de esos gigantescos grupos de poder financiero transnacional, el que produjo la descomunal crisis político económica y social del 2001, cuyo objetivo final era –sin ninguna duda- provocar la implosión de Argentina en media docena de republiquetas débiles, muy fáciles de manejar desde afuera. Por supuesto que desde adentro operaron los personeros locales de esos grupos financieros que buscaron -y buscan- imponer la denominada “globalización salvaje”, eliminando los Estados Nacionales y haciendo tabla rasa con los valores culturales propios de los diversos pueblos del mundo, para imponer al “ciudadano medio” descerebrado y amoldado a sus designios, fácilmente manipulable por los medios de comunicación que aquellos mismos grupos de poder operan a discreción (¿no hace acordar a cierta clase media {media-alta, media-media y media-baja} que con el bombardeo mediático se escandaliza por anécdotas y olvida lo esencial, como el premeditado desgobierno de los años ’90?).

Esos mismos grupos de poder financiero transnacional fueron los que lograron imponer –subrepticiamente sin mayores relieves mediáticos- la figura de “independencia absoluta” del Banco Central. Tan importante resulta el tema, que ahora no solo usan a sus “alfiles” locales (periodistas “exitosos” –mercenarios-, economistas “reconocidos” –neoliberales y antinacionales- y políticos “relevantes” –prefabricados o “pintados”) para mantener incólume la figura de la “independencia” del Banco Central; también el propio FMI salió a presionar abiertamente en este tema que sin duda es de política interna de Argentina. En buen romance es otra grosera injerencia del Fondo Monetario Internacional en cuestiones que hacen a la soberanía argentina.

Por cierto que solo incautos muy desprevenidos, u opinantes interesados en sembrar confusiones conceptuales, pueden afirmar o “sugerir” la pureza o “beatitud” de la susodicha “independencia” del Banco Central.

La “historia oficial” de Argentina, narrada según los dictados del establishment, omite cuidadosamente que el Banco Central fue creado en plena década infame (en 1935) y que su creación obedeció a presiones de la Banca Británica, sus estatutos originales fueron redactados en Gran Bretaña, traídos en manos propias por el Presidente del Banco Central de Inglaterra –Sir Otto Niemeyer-, y fueron aprobados a libro cerrado por el muy corrompido Congreso Nacional de ese entonces. Esta subordinación lisa y llana a los dictados del Imperio Británico, formó parte de lo acordado al rubricarse el Pacto Roca – Runciman; al cual Jauretche llamó sin eufemismos –muy apropiadamente- “el estatuto legal del coloniaje”.

Resulta notable –pero nada novedoso- que un puñado de expresiones de P. Redrado que constituyen verdaderos “deslices políticos” apenas fueron mencionados por “los grandes medios de comunicación”, para ser rápidamente sepultados por la avalancha de opiniones insustanciales o anecdóticas, que con tanta experticia producen y reproducen los medios de (in) comunicación.

Al respecto, además de la ya expresada injerencia del FMI –del todo inadmisible-, Martín Pérez Redrado (tal su doble y poco conocido apellido completo) al renunciar expresó “los apoyos recibidos de los Presidentes de otros Bancos Centrales”; ¿y que tenían que opinar esos funcionarios y/o tecnócratas extranjeros, de un tema que atañe exclusivamente a la República Argentina? ¡Enorgullecerse de semejantes “apoyos” muestra bien quienes son los reales “patrones” de Pérez Redrado! Claro que surge ahí la pregunta de por que, conociendo los antecedentes de ese tecnócrata del menemato, fue tolerado y mantenido en su cargo tanto tiempo; sin duda un grueso error de estrategia política, considerando las medidas neokeynesianas que se están implementando.

También expresó P. Redrado su oposición a la compra de acciones de YPF por parte del Estado Argentino, con lo cual reafirmó la concepción ultra neoliberal que lo guía, doctrina que tanto daño hizo a Argentina y a toda Latinoamérica.

Más allá de ser discutible la compra de acciones de YPF a precio de mercado, años después que se malvendiera a menos del 10 % de su valor real; oponerse a la reestatización de la petrolera nacional, muestra el rol antinacional del Banco Central “independiente”.

Por si quedaran dudas acerca de lo expresado previamente, es de recordar que la FED (el Banco Central “privado” de EEUU), fue acusado públicamente de ser el responsable de la actual crisis económica mundial. Coincidiendo con dicho enfoque, el Presidente de Francia, no obstante su plataforma político – económica liberal, dijo en Davos que “el libre mercado fue el responsable de la crisis mundial”. ¡Y aquí nos quieren volver a imponer esquemas neoliberales!

Respecto al pago parcial de la deuda externa con las reservas, evidentemente en lo económico así como en lo estratégico no es lo mismo que el Estado Argentino le deba a Bancos extranjeros, que deberle al propio Banco Central de la República Argentina (que al ser propio no es sin duda “deuda externa” ni “equiparable a la misma”, como falazmente quieren presentarlo algunos voceros del neoliberalismo, tal como enrevesadamente redactó el periodista Ismael Bermúdez de Clarín).

Sin duda, la candidatura de Mario Blejer como nuevo Presidente del Banco Central era absolutamente impresentable, habida cuenta de sus vinculaciones con el FMI y de sus anteriores funciones como miembro del Directorio del Banco Central de Inglaterra –potencia con la cual mantenemos un irritante conflicto territorial, además de los gruesos antecedentes de injerencias político económicas-, tan bien descriptas por Jaureteche, Scalabrini Ortiz y otros lúcidos patriotas.

En cambio, la figura de Mercedes Marcó Del Pont, reemplazante de P. Redrado en el BCRA, muestra a una economista heterodoxa, de orientación claramente desarrollista (frondizista – frigorista), opositora frontal del nefasto menemato, partidaria de medidas activas de corte neokeynesiano, industrialista y partidaria del desarrollo tecnológico nacional; quien además se había opuesto a P. Redrado por pretender que el Sector Financiero –como debe ser- se subordine a la Economía Nacional, y apoye su desarrollo con políticas crediticias lógicas, lejos de las tasas usurarias que los argentinos soportamos desde las épocas del “proceso”, que incluso nos llevaron a la ausencia total de créditos internos como parte de las medidas impuestas desde afuera para encorsetar y destruir a la Economía Argentina.

Es de esperar que los hechos respondan a tan auspiciosas expectativas, que representa el profundo cambio de orientación que se estaría implementando en el Sector Financiero Argentino.





* Ex Investigador y Docente = Facultad de Ciencias Económicas = UNaM
Especialista en Gestión de la Producción y Ambiente – Fac. de Ing. = UNaM
Tesista de la Maestría en Gestión de la Energía = UNLa – CNEA
Docente de Economía – Esc. Normal 10 – Nivel Terciario
Docente de la Diplomatura en Geopolítica – Inst. Combate de Mbororé

miércoles, 3 de febrero de 2010

CHODOS ES EL NUEVO VICESUPERINTENDENTE DE ENTIDADES FINANCIERAS Y CAMBIARIAS



El ejecutivo designó a Sergio Chodos para ocupar el cargo de vicesuperintendente de Entidades Financieras del Banco Central. El economista forma parte del directorio del BCRA desde agosto del año pasado y ahora cumplirá ahora funciones dentro de la gerencia encargada de monitorear el accionar de los bancos.



Recomendado por el vicepresidente del Banco Central, Miguel Pesce, el Poder Ejecutivo designó al economista Sergio Chodos como vicesuperintendente de Entidades Financieras y Cambiarias de la entidad monetaria.

De esta manera, Chodos pasa a ocupar el cargo que desempeñaba Zenón Alberto Biagosch dentro del Banco Central ya que venció "el período de ley para el cual el citado funcionario fue designado", dice el decreto 176/2010 que figura en el boletín oficial..

Chodos forma parte del directorio del BCRA desde agosto del año pasado y ahora cumplirá ahora funciones dentro de la gerencia encargada de monitorear el accionar de los bancos.

De acuerdo con el decreto, que lleva las firmas de la presidenta Cristina Fernández y el ministro de Economía, Amado Boudou, el nombramiento se produce a partir de "la propuesta efectuada por el Vicepresidente en ejercicio de la Presidencia del Banco Central de la República Argentina", Miguel Pesce.

martes, 19 de enero de 2010

LA CAJA DE PANDORA DEL FONDO DEL BICENTENARIO (NOTA I)



Por Juan Gabriel Labaké

La descomunal tormenta en un vaso de agua creada (o inventada) como por arte de magia por el gobierno nacional, apelando sin necesidad ni urgencia a un Decreto de Necesidad y Urgencia para crear el eufemísticamente llamado Fondo del Bicentenario, deja estupefacto a cualquiera, por más años de sufrir la experiencia política argentina que uno acumule, y por más que se le haya endurecido el cuero a fuerza de ver atropellada la sensatez y la verdad. Desde hace un tiempo peligrosamente largo, la autenticidad y la mesura son bienes muy escasos entre los políticos argentinos de todos los colores partidarios.

Quizás sea la televisión la responsable de que la capacidad personal y la verdad y racionalidad de la propuesta hayan sido reemplazadas por la audacia sin límites de un rostro adecuadamente tratado por el cirujano plástico y luego maquillado por expertos unos minutos antes del “show” televisivo. Y no me refiero sólo a las mujeres, sino a los políticos de ambos sexos que en los últimos años, en su afán de ganar votos fáciles, se han prestado a todo: desde “ir a la cama” con una actriz ligera de ropas, hasta hacer de cómico con su “alter ego” en un programa tan chabacano como de mal gusto.

Pero esta vez hemos batido nuestros propios récordes y desconocido todos los códigos, aún los pocos que suelen respetar los políticos. Y pisotear los códigos es un síntoma grave, porque hasta los mafiosos tienen y respetan sus propios códigos.

Simplemente, hemos transformado a la Argentina en algo que se parece demasiado a un país en solfa.

Vale la pena, entonces, detenerse a analizar qué hay más allá del muro del manicomio, qué se esconde detrás de este gigantesco zafarrancho.

El Fondo del Bicentenario como síntoma

Se puede discutir “ad infinitum” si conviene o no pagar deuda con reservas. Lo indiscutible es que, cuando se intenta satisfacer a los acreedores externos quemando reservas del Banco Central (hoy lo intentan tanto el oficialismo como la mayoría de la oposición), quedan al desnudo algunas conclusiones ineludibles:

1.- Que nuestros gobernantes y casi todos sus opositores se han resignado a construir la lápida que Mons. Héctor Aguer imaginó para la tumba de nuestro país: “Acá yace la Nación Argentina: vivió pagando y murió debiendo”.

2.- Que estos aparentemente duros contendientes del oficialismo y de la oposición han resuelto continuar la conducta que sirvió de base para crear la Argentina-factoría-próspera (para unos pocos), anterior a 1943. Tal como lo dijo explícitamente Nicolás Avellaneda durante la crisis heredada de Sarmiento en la década de 1870, y luego Carlos Pellegrini en la similar de 1890 que provocó Juárez Celman, “si es necesario, pagaremos la deuda con la sangre, el sudor y las lágrimas de los argentinos… pero pagaremos”.

3.- Si un gobierno que tanto se había cuidado de acumular reservas en el Banco Central e hizo de ello una bandera de lucha y un motivo de propaganda, ahora les mete mano para pagar deuda externa, debe darse por seguro que las alforjas oficiales están vacías, el financiamiento interno se ha agotado y el externo sólo existe a tasas estratosféricas (ni Venezuela nos presta a menos del 15%).

Es decir, en las primeras de cambio nos quedamos sin resto, a pesar de los cinco o seis años de vacas gordas que nos regaló Dios como premio a la devaluación forzada de 2002, y con la ayuda de China y de la bonanza de la economía (en realidad, de la especulación financiera) internacional, esfumadas en las postrimerías del año 2008.

Dicho en criollo: nos quedamos secos luego de la orgía.

El gobierno dice que usó aquella plata dulce para distribuir el ingreso. Algo de ello puede ser cierto, porque los aumentos a los jubilados, sin ir más lejos, son reales. La Asignación Universal por Hijo y los planes de asistencia social (aunque clintelísticamente manejados a favor de los piqueteros-fuerza-de-choque oficialistas) también lo son. Pero los índices de pobreza e indigencia, la llamada brecha social (la relación de lo que ganan los más ricos respecto de lo que reciben los más pobres) y la participación del factor trabajo en la renta nacional relativizan y hasta pone en duda la autenticidad de tal distribución del ingreso. Esos índices arrojan cifras iguales a las menemistas de los años ’90, y cercanas a las de la pesadilla de De la Rúa y Chacho Álvarez vivida entre 1999 y el corralito.

La oposición, a su turno, saturada de ideologismo de “derecha” y de intereses que defiende con su mano derecha y con la izquierda también, aduce que la plata se fue innecesariamente en dádivas, clientelismo, corrupción y populismo. Exagera, porque no todo subsidio es innecesario ni síntoma de clientelismo, ni todo incentivo al consumo en una época de crisis como ésta es populismo irresponsable. Lo de la corrupción, en cambio, es inocultable.

Lo que sí surge con claridad es que acá hubo una total falta de previsión y mucha chapucería que, juntas, constituyen la base de la irresponsabilidad, y el preanuncio de crisis severas… que ya llegaron.

miércoles, 13 de enero de 2010

EL BANCO CENTRAL Y LA DEUDA EXTERNA: LOS GRANDES ENEMIGOS DE LA ARGENTINA




Por Arnaldo Salvini

En varias oportunidades hemos difundido distintos documentos destinados a destacar la influencia del Banco Central en nuestra economía.

Hemos tratado de demostrar cómo las facultades que le otorga su carta orgánica, en especial la emisión de la moneda y el mantenimiento de reservas de dinero suficientes para asegurar su valor, condicionan nuestra vida diaria.

Hemos señalado que su funcionamiento está condicionado por poderosos organismos financieros internacionales, en especial el Banco de Basilea, que ahogan el crecimiento de nuestra vida económica, destruyendo nuestro bienestar social y nuestra soberanía política.

Este trabajo responde a la necesidad de hacer conocer nuestra opinión y echar un poco de luz sobre estos delicados temas que han “inundado” los medios de difusión masiva y los portales de Internet creando inquietud y confusión.

En definitiva, tal como lo son la Reserva Federal de los EE.UU., el Banco Central de Inglaterra y el Banco Central de Basilea, ( Banco central de los bancos centrales europeos), el Banco Central de la República Argentina es una institución privada, cuyos principales dirigentes provienen de organismos financieros internacionales, y responden a sus intereses. Depende absolutamenente del Banco de Basilea, cuyas instrucciones sigue y condicionan el desarrollo independiente y real de nuestra economía.

Nos parece que no representa ninguna solución limitarse a centrar la atención en la figura de su presidente, sin considerar la posibilidad de modificar la carta orgánica del BCRA, ajustando su estructura y su funcionamiento a nuestros reales intereses y eliminando su carácter autárquico e independiente de los poderes públicos nacionales que lo convierte en “un estado dentro de otro estado”.

La manera como está manejando nuestro gobierno esta situación es como "hacer un agujero en el agua". Para decirlo en criollo, “no sirve para nada”. Podrá lograr el cambio del presidente y otras autoridades de ese banco si lo considera necesario, pero, mientras no se hagan cambios más profundos, después de estas medidas coyunturales esta institución seguirá “vivita y coleando”, cumpliendo su papel de agente de los organismos financieros internacionales, con otro presidente. Sea Redrado, Pesce, Blejer o Prat Gay, la política monetaria de esta institución seguirá siendo la misma: seguirá dependiendo, como hasta ahora de los intereses extranjeros que en 1935 pensaron en su fundación.

Así lo entendió el General Juan Domingo Perón durante cuyo gobierno, mediante la Ley 12.962 de Marzo de 1947 se nacionalizó el Banco Central y todo el sistema bancario argentino transformando así profundamente su funcionamiento, su organización, la política bancaria y la vida económica de nuestro país.

Estamos seguros de que, más allá de la pirotecnia publicitaria y propagandística, no está en los planes de este gobierno, que utiliza símbolos peronistas, tomar una medida de ese tipo.

Pensamos también que mientras sigamos pagando la "inventada, ilegal y fraudulenta" deuda externa, nuestro país no tiene futuro. Esa deuda está planificada de manera tal que nunca podrá ser pagada, así seguiremos dependiendo absolutamente de los organismos financieros internacionales que están destruyendo nuestra vida económica, con todas las consecuencias que ello implica.

Seguramente, muchos de ustedes conocen el fallo sobre la deuda externa dictado por el Juez Ballesteros, en la "Causa Olmos". Les hemos enviado abundante documentación sobre estos temas.

Teniendo en cuenta la gravedad de la situación que estamos viviendo nos parece oportuno volver a difundirla con las actualizaciones pertinentes, para que quienes la han leído la recuerden, y quienes no lo han hecho tengan la posibilidad de evaluar la información que contienen.

Nos mueve la convicción de que hacerlo ayudará a poner un poco de claridad en tanta confusión.

Esperamos también que sirva para hacer notar la responsabilidad de quienes a través de distintos gobiernos, tuvieron la obligación cumplir el mandato judicial del juez Ballesteros. Lo han ignorado y no han hecho nada al respecto, a pesar de ser atribución del Congreso, de acuerdo con la Constitución vigente... “Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”...

Artículo 75 de la Constitución Nacional: “Corresponde al Congreso contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación. Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”.

Si logramos que la información que le enviamos les resulte útil, el objetivo de esta iniciativa se habrá cumplido.

lunes, 11 de enero de 2010

MANOTAZO A LAS RESERVAS Y COMPRA DE VOLUNTADES


Por Oscar De Leo

El manotazo de las Reservas no es necesario salvo que te quieras gastar la plata para comprar voluntades y entonces salgas a cubrir un agujero fiscal que no encuentra financiamiento.
La forma de hacerlo es abiertamente capciosa, esperar el receso del Congreso para con los hechos consumados hacerse del dinero.
Redrado hasta ahora trato de acordar en todo para mantenerse el gobierno esta esperando sacarl aparantemente algunos asuntos de Martín a la luz para demonizarlo (aparte tiene un problema conyugal, se esta separando).
Todo muy lamentable.
Lo concreto es que se gasta lo que no se tiene habiendo cerrado todas las fuentes de financiamiento externo en un mundo que estaría ávido por prestarte.
El único que manejaba la caja era el Presidente pero ahora después de licuar a los que tenían bonos ajustados por CER, adulterando la inflación, saquear los fondos del ANSES, ahora va por las reservas.
Las reservas no son tales, fijtate en el artículo del Clarín del sábado escrito por el acomadaticio de Ismael Bermudez, que tampoco se llama Ismael Bermudez, como tampoco se llama así su hermano Altamira candidato del P.O. ambos son de fe judía, nada de malo pero es muy feo ocultarse de su origen.

APELA EL GOBIERNO LA SENTENCIA DE JUEZA SARMIENTO


En la foto: Martín Redrado, un despedido gubernamental que continúa en su cargo al frente del BCRA

La "sala de feria” de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal remitió a la jueza María José Sarmiento las apelaciones del Gobierno nacional ante la medida que suspendió el uso de reservas del Banco Central para el pago de deuda y la que restituyó a Martín Redrado como presidente de la autoridad monetaria.

Según informa la agencia de noticias Telam, los escritos fueron entrgados en la mañana del 11 de enero a las 7.25 por la prosecretaria de la Cámara.
En tanto, los abogados de Martín Redrado se presentaron frente a la justicia para recusar a los integrantes de la cámara que recibió la apelación del Gobierno respecto de las dos medidas dispuestas por la jueza Sarmiento vinculadas al fondo del Bicentenario y a la restitución del economista al frente del Banco Central.
"Estamos en la Cámara de feria para hacer una presentación para recusar a los integrantes de la cámara que actuaron fuera de horario", aseguró esta mañana Gregorio Badeni, abogado de Redrado.
El Gobierno interpuso el sábado pasado las apelaciones correspondientes a las decisiones que había tomado la jueza Sarmiento el viernes a la tarde.

domingo, 10 de enero de 2010

LA MAFIA O EL PACTO DE SANGRE



Por Silvio H. Coppola

Después de las idas y venidas de ayer, dado que el presidente del Banco Central no renuncia, alegando no estar de acuerdo con la apropiación por parte del Poder Ejecutivo de parte de sus reservas, la presidencia de la república dicta un decreto de necesidad y urgencia (DNU), removiéndolo de sus funciones por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Como la medida es decididamente ilegal, se obliga a firmar el decreto a todos los ministros. Así quedan todos ellos metidos en el asunto y solidariamente responsables.
Por lo visto ninguno se ha atrevido ni a chistar, pero no por eso puede disminuir la culpa de la señora presidenta, que ahora puede eso sí, compartir con todos los funcionarios obligados a la firma la responsabilidad del acto.
Es como un pacto de la mafia. O por lo menos se lo parece bastante. Faltaría el corte en las manos y unir entre todos ellos las gotas de sangre.
Pero todo sirve para mantener una posición, que cada día se manifiesta más tambaleante y mucho más ahora, con la intranquilidad que se lleva al tan amado mercado de capitales y todo eso claro, sin exceptuar la posibilidad de una corrida bancaria, que podría tener efectos catastróficos para todo el mundo.

Hipócritamente Redrado manifestó que no prestó su conformidad con la entrega de ese ahorro excedente, porque “...no puede dar ese paso sin el aval del Congreso”. Cosa que en absoluto pidió el Banco Central cuando se hizo el pago de casi 10.000 MD al FMI.
¿Entonces porqué este conflicto, cuando el gobierno quiere satisfacer a la banca internacional pagando como sea y el propio Redrado es representante de la misma en la función pública?
¿Es que le interesa tanto la estabilidad monetaria a todo trance?
No es creíble en él.
De todas maneras la situación no está aún clara, pero una de las explicaciones podría ser que una cosa es un organismo internacional de crédito como el FMI, al que se debe especial pleitesía y otra los acreedores menores, como la mayoría de los que estuvieron fuera del canje de Dubai.
Explicación no del todo satisfactoria, pero se puede poner ahora en el tapete, a falta de otra mejor que seguramente pronto aparecerá.

LA PLATA, enero 7 de 2010.

APYME REGIONAL BUENOS AIRES EXIGE PRUDENCIA ANTE LA CRISIS DEL BCRA


Comunicado de la Regional Buenos Aires de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME):
Ante la crisis del Banco Central, empresarios Pymes exigimos prudencia y estabilidad para mantener el proceso productivo y sostener las fuentes de empleo


Ante los hechos sucedidos en las últimas horas, desde el Regional Buenos Aires de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) repudiamos toda acción que ponga en riesgo la institucionalidad del país, porque significa atentar contra las inversiones y, por ende, contra las Pymes, dadoras de más del 70 por ciento de las fuentes de empleo de la Argentina.
Apostamos a que el Gobierno reemplace al titular del Banco Central, Martín Redrado, por un economista capaz de profundizar el proyecto vigente de crecimiento con inclusión social. Le pedimos imperiosamente que no cometa el error de poner a un economista ortodoxo, que defendió el proyecto económico de la década del ‘90 y que llegó a la gestión de la mano de Domingo Cavallo.
Necesitamos redistribuir la riqueza con medidas progresistas y solo un hombre o una mujer afín a esta ideología puede llevar adelante semejante desafío. No podemos y no debemos volver al modelo neoliberal de los ’90. No podemos y no debemos opacar el clima de recuperación productiva que se avecina. No podemos y no debemos atentar contra la institucionalidad del país, porque es atentar contra la producción.
Exigimos a los dirigentes de la oposición que han aprovechado la confusión social, que no utilicen con fines personales un conflicto que puede poner en riesgo el país. Y pedimos al Gobierno que tenga la entereza de profundizar el modelo, seleccionando con mucha prudencia quiénes llevarán adelante la política monetaria en lo que resta de su gestión.
Como pequeños y medianos empresarios estamos convencidos que amenazar la institucionalidad del país significa poner en riesgo las inversiones y cuando esto sucede peligran la producción, la actividad económica y los puestos de empleo.
Las Pymes ya sentimos la falta de inversiones en 2008 cuando intereses sectoriales se antepusieron al bien común de todo el país. Luego, enfrentamos los embistes de la crisis financiera internacional y el parate económico producido por la epidemia de Gripe A.
En un año con buenas perspectivas, no podemos permitir que aspiraciones políticas personales e intereses sectarios empañen los proyectos productivos que repuntarán la economía en los próximos meses.
Llamamos a todos los sectores a que prime la cordura, la inteligencia, la solidaridad y el bien común. A nadie le sirve que al país le vaya mal. No sirven funcionarios opositores al Gobierno atrincherados en sus escritorios, jugando su propia partida política, sin gestionar. Necesitamos generar un buen clima de inversiones. Necesitamos producir y generar más y mejor empleo, y para eso precisamos previsión, tranquilidad social y estabilidad económica, todas cuestiones que se han puesto en riesgo en las últimas horas

sábado, 9 de enero de 2010

LLEGO EL TSUNAMI POLITICO


Llegó el anunciado tsunami político. Redrado fue ratificado en el cargo por la jueza sarmiento y tendrá apoyo del senado y otros sectores. Substrajeron su agenda diaria que está en manos de cristina. El gobierno querría retirar la totalidad de las reservas y prevé recurrir a los depósitos y otras fuentes financieras. La crisis permite hablar de un nuevo gobierno antes de 40 días. La pregunta consiste en ¿qué hará el kirchnerismo?



Por Carlos Manuel Acuña*


Hace pocos días anticipamos que llegaría un tsunami político que arrasaría con todo y ahora debemos decir que las primeras y evidentes señales ya están entre nosotros cargadas de escándalos y sucesos que la imaginación de la mayoría negaba que podrían ocurrir. En vez de renunciar para no involucrarse delictualmente en los delitos que promueve el Poder Ejecutivo, comentamos que Martín Redrado debería dejar el cargo y así evitar la responsabilidad de vulnerar la Carta Orgánica del Banco Central. Agregamos que su gesto tendría que ocurrir antes de la entrega de los 6.500 de dólares, pero ahora debemos subrayar que el funcionario al resistirse a la medida inconstitucional, rechazar su destitución e insistir en el respeto de la institución que conduce, sentó un precedente edificante y marcó un rumbo que incidirá en el futuro político inmediato del País.


Ya se habló en demasía y detalladamente de las alternativas que ha generado el insólito paso del Poder Ejecutivo inspirado en el anómalo carácter de Néstor Carlos Kirchner, por lo que entraremos directamente a tratar la situación que se desarrolla en el momento de escribir estas líneas y que podría modificarse en cualquier minuto. Sin embargo, subrayamos que la tendencia de los acontecimientos desatada por el kirchnerismo ya está dada y que culminará en cualquier momento y con anunciado plazo máximo para los primeros días de febrero, de no mediar otras alternativas que podrían acelerar los acontecimientos.


En primer lugar diremos que lo que ocurre es una consecuencia directa del estruendoso fracaso del meneado "modelo" oficialista y que se buscó el momento exacto de la distracción que producen las festividades y el veraneo, para producir los hechos que han puesto de pie a la opinión pública y a la oposición. La desesperación oficial que ha determinado el decreto presidencial para hacerse de dinero freso, es una derivación directa de ese fracaso que no se quiere reconocer y que ha puesto en la cesación de pagos a una veintena de provincias, incluso aquellas cuyos gobernadores fueron favorables al actual régimen central y centralista. En consecuencia, los municipios a quienes tantas veces se les prometió obras públicas y otros beneficios preelectorales, también sufren idénticas y proporcionales dificultades financieras que lisa y llanamente obligan a preguntarse qué sucederá cuando no puedan pagar los sueldos y la población, desesperada, no esté en condiciones de enfrentar las necesidades diarias. Se suspenderán viajes, compras de cualquier naturaleza, para qué decir inversiones y cundirá la desesperación que comprenderá a los sectores "clientelistas" a muchos de los cuales ya se les cortó el obsequio económico promocional. Los subsidios a la producción en los rubros más diversos comenzaron a cortarse y hasta hace unas horas el 40 por ciento del litoral argentino carecía de luz. De manera escalonada y rotativa otros lugares del país de distinta dimensión poblacional sufren idéntico fenómeno y frente a la emergencia provocada por el mismo gobierno, a éste sólo se le ocurre acusar de los problemas a Redrado, al vicepresidente Cobos, al periodismo, al empresariado, a los bancos, al campo en particular y a otros sectores más o menos difusos que componen la verborragia gubernamental.


En segundo lugar, vamos a ampliar este cuadro de situación con otro breve paneo de la situación, aunque en el pasado ya hicimos referencia a estos tópicos. Comenzaremos por la inseguridad desatada como una verdadera fuerza interna de choque, amparada por una legislación que la favorece y genera situaciones insólitas entre las víctimas, los jueces, y las policías. En gran parte de los casos los primeros y las últimas son mirados como culpables lo que acelera el problema en dimensiones exponenciales y si alguien reclama la presencia de las Fuerzas Armadas recibe como respuesta la posibilidad de ingresar en el mundo de las acusaciones conspirativas junto con El Clarín, La Nación, La Nueva Provincia u otros medios por razones desconocidas y absurdas. Las tensiones sociales se incrementan y surgen datos insólitos como por ejemplo la autorización implícita a extranjeros de países vecinos que llegan en charters para hacerse atender en nuestros hospitales colmados y sin presupuesto. ¿Alguien se preguntó cómo es posible que de la misma forma lleguen a la argentina mujeres embarazadas a quienes se organizó para que tengan aquí sus hijos para ser mejor atendidas que en sus países de origen y de paso -tal vez fundamentalmente- para hacerse de la ciudadanía argentina de manera legal con miras a un futuro aparentemente previsto y deseado...? Esto sucede en nuestra Patria enferma a la inversa de las normas que aplican países adelantados y bien administrados en todo el orbe.


Ahora van por la moneda


Dejemos este espinoso asunto para un posterior tratamiento que nos adelanta la necesidad de rever entre tantas cosas el sistema inmigratorio y vayamos a lo igualmente inmediato pero más acuciante. De igual manera que los activistas del progresismo, generadores de la inseguridad pública, el desarme unilateral de las Fuerzas Armadas, la alteración de la historia, la decadencia acelerada de la educación pública, el enfrentamiento contra la espiritualidad religiosa y especialmente contra la Iglesia Católica, el borto a la par de la aceptación indiscriminada de inmigrantes, la difusión de la pornografía y el hedonismo, la alteración de los símbolos representativos y el sentido de pertenencia, ahora se dedican a alterar las reglas económicas que tienen éxito en otras latitudes cuyos países son emblemáticos. De esta manera, esos activistas culminan el circuito de la decadencia con la eliminación de la capacidad monetaria de la República que, de hecho, es un emblema de soberanía e independencia. ¿Qué otra cosa significa la supresión de las reservas...? Utilizamos el vocablo supresión habida cuenta que el proyecto kirchnerista no se agota con los 6.500 millones de dólares. Según se sabe - y estas noticias llegan siempre desde fuentes insospechadas cuando se olfatea que tambalea un gobierno - que después el Poder Ejecutivo recurrirá en una primera etapa a un total de 20 mil millones de dólares destinados preferentemente a crear una posible oportunidad reeleccionaria surgida de la especial psicología de Néstor Carlos Kirchner quien, a toda costa, quiere eludir las consecuencias judiciales por los delitos perpetrados durante su gestión y la de Cristina. Pero como esta cantidad es insuficiente y mientras evalúa la ampliación de la medida a la que se resiste Redrado, la mira del Kirchnerismo está puesta en los depósitos bancarios, un tema que ya tiene sus antecedentes durante el ministerio de quien hoy es uno de sus asesores: Domingo Cavallo. El final, fue la renuncia de Fernando De la Rúa. ¿Sucederá lo mismo?


Obviamente, ni el matrimonio, ni Aníbal Fernández, ni Carlos Kunkel, ni Florencio Randazzo, ni Julio De Vido, ni Carlos Zanini, ni Alicia Kirchner, ni Daniel Scioli, ni Jorge Taiana, ni Julián Domínguez (para quienes lo ignoran, es el inexistente ministro de Agricultura), ni Parrilli ni tantos otros, creen que quedarán involucrados en las consecuencias del fracaso, pero lo cierto es que tanto en medios específicos de la Argentina como del exterior, ya se barrunta un desenlace a muy corto plazo. El lunes y tal como lo anticipó Cobos esta tarde, se reunirá el Senado para dilucidar el conflicto en una nueva etapa. Con que sólo una de las dos Cámaras se expida en contra del decreto de Cristina, éste quedará anulado lo que vendrá a convalidar el segundo fallo dictado el mismo día por la Jueza Sarmiento: el primero, de no innovar, ratificando que los fondos requeridos por el Poder Ejecutivo no deberán entregarse; el segundo, restituyendo a Martín Redrado en su cargo de presidente del Banco Central de la República Argentina. Entonces... ¿Qué hará la Presidente de la República...? Si se paraliza la vida nacional ¿Qué hará Cristina? Podemos repetir la pregunta muchas veces con relación a los tópicos más diversos de la administración pública, de la paz social y de los recursos económicos para comenzar de nuevo ¿Que hará Cristina...? Algunos observadores se animan a señalar que la renuncia es la única alternativa y para ello dan el plazo que mencionamos al comienzo. Todos los sectores políticos, desde la izquierda hasta la semiderecha (la derecha como tal no existe organizadamente en la Argentina) se unieron en acciones legislativas y judiciales con relación a la crisis y para concluir, digamos que mientras tanto la Suprema Corte tampoco se tomó vacaciones este verano.

* http://www.informadorpublico.com/Bajo_el_signo.html

viernes, 8 de enero de 2010

CRISTINA KIRCHNER EXIGIO A LOS OPOSITORES QUE "DEJEN GOBERNAR

En la foto: Cristina Kirchner muestra su expresividad a la ciudadanía, en tanto que el oficialismo no logra desplazar a Martín Redrado de su cargo como titular del Banco Central, apoyado por el Poder Internacional del Dinero

La Presidente Cristina Fernández defendió desde Avellaneda el decreto que habilitó el uso de las reservas para pagar la deuda.
Hizo blanco de sus críticas al radicalismo: "Los que rifaron las reservas cuando fueron gobierno, ahora se han erigido en sus defensores".
También cuestionó la conducción de Martín Redrado en el Banco Central. Según trascendidos el principal motivo del enfrentamiento habría sido una orden transmitida a Redrado informándole la creación y emisión de una moneda de dos Pesos acuñada con el pañuelo de madres y abuelas de Plaza de Mayo, a lo cual el funcionario cuestionado por el oficialismo se habría negado.
"Si no pudieron gobernar, por lo menos dejen gobernar ahora", remarcó la Jefe de Estado este mediodía al encabezar un acto en la localidad bonaerense de Avellaneda.
"Tuvieron la oportunidad de ser Gobierno dos veces en estos años de la democracia y nos fue muy mal a los argentinos", consideró al tiempo que denunció que durante esas gestiones "se rifaron las reservas del Central".

EL BCRA NO DEBE PAGAR DEUDA PUBLICA SEGUN SENTENCIA DE JUEZA FEDERAL


En la foto: La Justicia frenó uso de reservas del BCRA para pagar deuda pública

La juez federal en lo contencioso administrativo, María José Sarmiento, avalaría la presentación de los diputados de la oposición para postergar la aplicación del decreto que constituyó el Fondo del Bicentenario. La magistrada ya comenzó a analizar en su despacho el amparo y dictaría una medida cautelar que suspenderá el decreto 2010/09, por el cual la presidente Cristina Kirchner dispuso utilizar las reservas del Banco Central para el pago de deudas.
A fines de diciembre, poco después del anuncio de la creación del Fondo del Bicentenario, destinado al pago de la deuda monetaria internacional, el PRO y la Coalición Cívica presentaron ante la Justicia un amparo planteando la nulidad de la medida del Gobierno.

Tras el conflicto desatado con el titular del Banco Central, Martín Redrado, la UCR también salió al cruce y presentó una medida cautelar en Tribunales.

Según informa una diario nacional, la juez no se expediría sobre la constitucionalidad del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), pero sí suspendería su aplicación hasta que el Congreso pueda reunirse y expedirse al respecto. Se da por hecho que el Gobierno apelará el fallo ante la Cámara del fuero, según informó infocielo.

Según indicaron fuentes judiciales, la magistrada ingresó temprano a su despacho de la sede judicial ubicado en Carlos Pellegrini al 600 de Capital Federal; y agregaron que por el momento la jueza no hablará con la prensa.

EL GOBIERNO ECHO A REDRADO POR DECRETO, Y ESTE PIDIO LA NULIDAD JUDICIAL



En la foto: Martín Redrado, presidente del BCRA, quien se negó a acuñar y emitir monedas de $2 con el pañuelo símbolo de las madres de Plaza de Mayo, produciendo de ese modo el conflicto con la presidente Cristina Kirchner.
Martín Redrado se presentó a la Justicia para solicitar la inconstitucionalidad del decreto 18, que lo removió de la presidencia del Banco Central (BCRA). El pedido lo realizó con el patrocinio del abogado constitucionalista Gregorio Badeni, que espera obtener una resolución favorable hoy mismo.
Poco antes, al salir de su casa, el funcionario desplazado había vuelto a ratificar que no piensa renunciar a la presidencia del Banco Central, defendió su negativa a liberar reservas para pagar la deuda y pidió la intervención del Congreso en el conflicto que lo enfrenta con el Gobierno.

"Las reservas son de todos los argentinos y si hay que darles algún destino alternativo al respaldo de la moneda corresponde que el tema pase por el Congreso", afirmó Redrado al salir por la mañana de su casa en el barrio porteño de Belgrano.

Sin aludir directamente a los US$ 6500 que la presidenta Cristina Kirchner le ordenó transferir para pagar las deudas, defendió su resistencia a cumplir con lo que dispuso la Presidenta por decreto.

"Hay que seguir trabajando por las ideas. Hemos demostrado compromiso por mantener el prestigio del Banco Central", afirmó. "Seguiré trabajando", contestó apurado cuando le preguntaron si pensaba renunciar.

viernes, 3 de julio de 2009

POU IRÁ A JUICIO ORAL POR QUIEBRA DEL BANCO MEDEFÍN EN U$ 60 MILLONES

La medida que recayó sobre el ex titular del Banco Central durante la administración menemista alcanzó también a una veintena de banqueros. Deberán enfrentar dos hechos de esa maniobra, perpetrados entre 1994 y 1995, por los cuales las arcas del Estado se vieron perjudicadas en más de u$s 58 millones y medio.
El juez federal Sergio Torres elevó a juicio oral y público la causa en la que el ex titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), durante la administración menemista, Pedro Pou y una veintena de banqueros están imputado por una defraudación cercana a los sesenta millones de dólares por la quiebra del Banco Medefin.
Fuentes tribunalicias confirmaron a Télam que la medida, dictada con la intervención del secretario Diego Slupski, también alcanzó a los ex integrantes del directorio del BCRA que encabezaba Pou, y a las ex cúpulas directivas del Banco de la Nación Argentinas (BNA), de la Ciudad de Buenos Aires y del Medefin.
La veintena de imputados deberá hacer frente a dos hechos de la compleja maniobra, perpetrados entre 1994 y 1995, por los cuales las arcas del estado se vieron perjudicadas en alrededor de 58 millones y medio de pesos, dólares por aquel entonces.
La elevación a juicio alcanza a Pou y a los ex directores del BCRA Marcos Rafael Saúl, Miguel Angel Ortiz, y Manuel Rubén Domper junto a los ex directores del Banco Ciudad Roberto Lisandro Barry, Héctor Abel Menéndez, Benjamín Leonardo Gesualdo, José González y Nicolás Waeiz-Wassing, entre otros.
También deberán sentarse en los banquillos de los acusados los ex directores del Banco de la Nación Genaro Contartese, Julio Dentone, César Ochoa, Juan Rigal Butler, Víctor Julio Bestiani, Alfonso Millán y Hugo Gaggero y a los ex ejecutivos del Medefín Daniel Cardoni, Ricardo González Vicorica, José López Mañan, Fernando José Mayorga y Vicente Gallo.
Torres ya había ordenado la elevación a juicio el 30 de octubre de 2008 pero esa medida no había efectivizado porque algunas defensas interpusieron nulidades a las que el magistrado no hizo lugar por lo que recurrieron a la Cámara Federal que, la semana anterior, confirmó esa resolución.
Una de las maniobras cometidas por los banqueros del Medefin, en posible connivencia con sus colegas del Nación, Ciudad y BCRA -todos con procesamientos confirmados por la Cámara Federal- consistió en solicitar créditos diversos utilizando siempre los mismos avales.
Al solicitar la elevación a juicio el fiscal Gerardo Pollicita había atribuido a los procesados los delitos de "administración infiel en perjuicio de la administración pública", en calidad de coautores para los responsables del BCRA, BNA y Ciudad y como "partícipes necesarios" (tiene la misma pena que el autor) para los banqueros del Medefin.
La norma citada por el representante del Ministerio Público es la prevista en el inciso séptimo del artículo 173 del Código Penal desarrollado en el capítulo titulado "estafas y otras defraudaciones". Ese texto prevé penas que llegan a los seis años de prisión a quien "por disposición de la ley, de la autoridad o por un acto jurídico, tuviera a su cargo el manejo, la administración o el cuidado de bienes o intereses pecuniarios ajenos y con el fin de procurar para sí o para un tercero un lucro indebido... perjudicare los intereses confiados".
"Entiendo que se han reunido elementos suficientes que permiten afirmar que los hechos y la responsabilidad que en ellos les cupo a los procesados, debe ser debatida en juicio oral tanto en lo que se refiere a las autoridades del Banco Medefin que solicitaron la ilegítima refinanciación como de los miembros del directorio del BCRA que aprobaron esa transformación del crédito existente", dijo al juez.
El magistrado añadió que "luego de efectuar un análisis global de lo actuado hacia esa época por parte del BCRA es posible indicar que el Banco Medefin se vio beneficiado con todo tipo de facilidades por parte de ente rector que van desde exceder todo límite legal y normativo... hasta el provisionamiento de liquidez mediante los redescuentos concedidos".
Torres consideró que las "facilidades" concedidas para la refinanciación de una deuda de más de 11años mediante la "liberación de garantías configuran un ’modus operando’ claramente diseñado por las autoridades del BCRA para beneficiar a esa entidad bancaria privada, en detrimento del erario público".
"Lo acaecido en el proceso de liquidación del ’Banco Medefin UNB SA’ con el crédito del BCRA demuestra el perjuicio económico que ocasionó a las arcas del Estado Nacional la extensa e indebida refinanciación otorgada a la entidad bancaria mayorista", explicó el magistrado.