
martes, 27 de abril de 2010
SCIOLI SE REUNE CON OBISPOS PARA "REFLEXIONAR SOBRE EL BICENTENARIO

PAN CON PAN: DIPUTADOS QUIERE APROBAR EL HOMOMONIO

Diputados buscará mañana aprobar la ley que habilita el homomonio
ESTUDIANTES GANO 1 A 0 ANTE SAN LUIS EN MEXICO POR LA LIBERTADORES
EL "COCKTAIL" DEL PODER
Por Cosme Beccar Varela
e-mail: correo@labotellaalmar.com
Buenos Aires, 26 de Abril del año 2010 - 965
No sé si por mala fe o por ignorancia voluntaria o por tontera incurable, son muchos los argentinos de las "clases cultas" que se empeñan en creer que este gobierno es débil, que no llega al 2011 o que en el 2011 será derrotado, y otra serie de sandeces como esa de que "el que gobierna en realidad es Néstor y no Cristina", etc.
Huelga decir que esta clase de opiniones, son insistentemente sugeridas desde la prensa supuestamente opositora y supuestamente agredida por el gobierno. Y como las "clases cultas" son cada día menos inteligentes se "tragan" esas sugerencias con anzuelo, hilo y caña incluidos. Y eso con verdadera fruición, porque les permite decirse “antikirchneristas” sin molestarse en actuar como tales y más aún, les evita arriesgar una uña en el intento.
Lamento desengañarlos una vez más, como lo vengo haciendo desde que empezó la usurpación de los Kirchner para convertirse en una tiranía rapaz. Lo haré sin demasiadas esperanzas de que un número ponderable de los fieles lectores de “La botella al mar” se convenza. Pero no importa, aquí quedará escrito para que el quiera entender, entienda y coincida, o lo discuta con buenos argumentos
Aviso desde ya que, si coincide, tiene obligación de actuar usando contra la tiranía los únicos medios que nos ha dejado y sobre los que he escrito también muchas veces. Si no lo hace, será reo de lesa Patria. Si no coincide y cree que tiene buenos argumentos, pero no los expone, será reo de lesa inteligencia y de lesa Patria.
Sostengo que el sistema al cual pertenece este gobierno está fuerte porque tiene todo el poder, que lo usa en forma tiránica y que seguirá tanto tiempo cuanto quiera, por sí mismo o por medio de sus reemplazantes previamente consentidos, a no ser que se tope con una fuerza superior.
Si sigue, terminará destruyendo las bases tradicionales, morales e institucionales de nuestra Patria para convertirla en un Estado socialista e inmoral.
Y lo pruebo mostrando que todos los factores de poder están en manos de este sistema y, por lo tanto, del gobierno tiránico que hoy lo representa.
Esos factores son los siguientes:
1) Perversos cerebros conductores
2) Afinidad ideológica del periodismo
3) Apoyo del poderoso bloque neo-comunista
4) Simpatía de los países “democráticos”
5) El monopolio político
6) Apoyo discreto del alto clero
7) El dinero
8) Las FFAA
9) Los jueces
10) La policía
11) Las patotas
12) Cobardía, pereza o tontera de los “buenos patriotas”
* * *
Veamos cada uno de estos “ingredientes” del “cocktail” del poder.
1) Perversos cerebros conductores. Hay un cerebro por detrás de la coherente, constante, exitosa y dominante política de esta tiranía. No es el infradotado Kirchner quien pudo imaginar y realizar una maniobra riesgosísima, pero exitosa, como el descabezamiento de las tres FFAA a los tres días de usurpar el poder en el 2003. Le ahorro la mención de otros casos pero tengo varios, si todavía tiene dudas. Ese cerebro no tiene competidor capaz de enfrentarlo. Hace lo que quiere porque el poder lo tiene él. Elige el cómo, el qué y el cuando con total libertad de acción.
2) Afinidad ideológica del periodismo. Por más que algunos periodistas ataquen la corrupción que reina en el gobierno, eso no afecta la línea central de su política, que es ideológica. Y en ese campo, los periodistas que tienen acceso a la gran publicidad, son afines. Luego, jamás lo atacan en ese frente que es, sin embargo, esencial y decisivo.
Por ejemplo, hoy (26/4/2010) “La Nación” publica un editorial titulado “La idoneidad en la función pública”. El título permitía esperar que empezaría por decir que esta especie de bailarina de cabaret que funge de presidente, es obviamente inidónea para el cargo y que debe ser destituida por un juicio político. No. Se pierde en vaguedades acerca de un boxeador que sirve al “sacador de ojos”, Moreno, que habría sido promovido a no sé qué cargo; sobre la Srta. Marcó del Pont que se sienta en el sillón de presidente del Banco Central, etc. O sea, nada de los que realmente importa. Luego, la editorial y su título son un “bluff”.
3) Apoyo del poderoso bloque neo-comunista. Por más que los “optimistas” creen que el comunismo fue derrotado y que ya no existe, sigue existiendo y con más fuerza que nunca porque ahora, además de tener 8.000 bombas nucleares (una sola basta para destruir Nueva York), tiene toda la plata que produce el capitalismo al cual copia en sus métodos lucrativos, pero no en la propiedad privada ni en la libertad personal, y hoy tenemos ocho países marxistas en América en vez de uno (Cuba) como había antes de la “perestroika”. Ese bloque apoya a la tiranía kirchnerista totalmente. (Valija de Antonini, financiación venezolana, visitas a Cuba, contratos con Rusia, negocios con China, etc.)
4) Simpatía de los países “democráticos”. Los países “democráticos” están gobernados en su mayoría por gobiernos socialistas, empezando por los EEUU (aunque Obama debe por ahora caminar despacio por la fuerte oposición de la opinión pública norteamericana). Esos gobiernos están mucho más cerca de la izquierda que de la derecha. Y los que se dicen “ de derecha” no son otra cosa que payasos, como Berlusconi, dispuestos a hacer cualquier cosa que les convenga. Si no apoyan financieramente a los estafadores oficiales de la Argentina es porque la plata esta primero que las simpatías y prestarle plata a gente que no paga no es digerible para sus banqueros. Pero en todo lo demás, le dan su apoyo moral y político con entusiasmo. Y eso es mucho, ¡muchísimo!
5) El monopolio político. Este es uno de los ingredientes del “cocktail” que es más difícil de probar en el “tribunal” del tonto. Porque el tonto cree que hay una verdadera “oposición” que ganó las elecciones en Octubre del año pasado. A pesar de que la conducta de esos supuestos “opositores” demuestra hasta la saciedad que no son obstáculo alguno para los planes de fondo del gobierno, el tonto sigue pensando, por ejemplo, que Cobos, con su cara de idem, es un opositor de hierro. O que Macri, porque le niegan la transferencia de la Policía Federal, es un enemigo mortal de los Kirchner, a pesar que no hace mucho dijo que cada día es más peronista y bien se sabe que entre peronistas no hay cornadas…
6) Apoyo discreto del alto clero. El alto clero de vez en cuando emite unos textos confusos, profusos y difusos que el periodismo interpreta como un acto de oposición. Sin embargo, leídos con atención, producen la misma impresión que leídos en diagonal: o sea, son una nada de nada envuelta en papel de colores.
Sin embargo, los sucesores de los Apóstoles, los pastores de una grey oprimida y postergada, conducida "volens nolens" hacia el marxismo, tendrían tanto que decir que no bastaría una declaración anodina cada seis meses sino que sería indispensable un torrente de pastorales de fuego aptas para convocar a una resistencia heroica y aún al martirio, si fuera necesario. Nada de eso. Sólo palabrerío, hasta chabacano como el de Mons. Bergoglio, apto para producir sumisos resignados a su suerte e inducidos al infierno…
7) El dinero ¿Cuántos venales se puede comprar con un presupuesto de u$s 40.000.000.000 por año, disponibles a voluntad, ya que las partidas de la antigua ley de presupuesto han quedado abolidas y el PE hace lo que se le da la gana con el Tesoro?
8) Las FFAA. La FFAA han sido depuradas al revés: todo oficial de honor ha sido postergado y todo oficial venal ha sido promovido. Esos oficiales venales, aunque no sean marxistas, apoyarán el marxismo de esta tiranía aunque tengan que abandonar a su suerte a 600 oficiales hacinados en los campos de concentración en que yacen. Diría aún más: aunque tengan que traicionar a la Patria. El día en que las FFAA sean substituidas por las fuerzas irregulares del gobierno, hasta se prestarían a entrenar a los nuevos “mazorqueros” del régimen. Una vez que el honor está perdido, todo lo demás viene por añadidura.
9) Los jueces. Los jueces, especialmente los penales que son los que le interesan al régimen, son los jenízaros del sistema. Ellos están dispuestos a retorcer la ley para que diga lo que quieren que sus patrones diga. Y la defensa del mejor abogado se estrellará contra una voluntad prevaricadora predeterminada. ¡Ay de aquel a quien le sea iniciado un proceso, por ejemplo, por una denuncia de una “madre de plaza de mayo”! Su sentencia está dictada antes de empezar el juicio.
10) La policía. El general más graduado, el que tenga más mando de tropa, el político más popular, no es nada ni nadie y carece de toda defensa si una madrugada golpea su puerta LA POLICÍA y se lo lleva preso. Puede terminar en una cárcel a disposición de un juez penal de los que tiene el gobierno a sus órdenes o puede acabar de un balazo en la nuca, dentro del auto que lo lleva, como Calvo Sotelo en la España de 1936.
Y la Policía, con vergüenza o sin vergüenza, hace lo que el gobierno le manda.
11) Las patotas. Por si quedara algún resquicio en este tinglado siniestro del poder, están las patotas. Si alguien se atreve a salir a la calle para oponerse o hacer un acto para denunciar a esta tiranía, las patotas de ella (una minoría de fascinerosos al mando de una infra minoría de ideólogos del odio) le impedirá manifestarse. Ya lo dijo la Dra. Hilda Molina cuando una patota le impidió presentar su obra en la Feria el Libro de este mes: “Es lo mismo que hacen en Cuba para silenciar la oposición”.
El piquete de Gualeguaychú, análogo a los de todos los días en Buenos Aires, son los dueños de la vía pública, como si la policía no existiera. Si algún opositor auténtico, silenciado por la prensa, carente de fondos para pagar publicidad, intentara expresar sus ideas en un acto público en la calle o donde fuere, podría ser silenciado fácilmente por estas patotas violentas e impunes, que pueden llegar hasta el asesinato sin que haya posibilidad (ni voluntad) de identificarlas y castigarlas.
12) Cobardía, pereza o tontera de los “buenos patriotas”. Para completar todo este aparato que parece invencible, está la masa inerte de los “buenos patriotas” que se deja engañar, que vive en la luna, que no quiere pensar, no quiere entender, no quiere actuar, ni quiere empeñarse como lo haría si le dijeran que con eso puede ganarse un millón de dólares. ¡Habría que ver cómo se agitaría y esforzaría un “buen patriota” para ganar plata y qué fácil es dejarlo inmóvil si se trata de luchar por la Patria!
Sin embargo, es de esa masa es que podría surgir una oposición auténtica. Convirtiéndola en un flan masticable, como lo hacen con gran astucia con la ayuda de la “prensa opositora”, el último ingrediente del “cocktail” del poder está en la coctelera. Y mediante una musculosa agitación, sale de ese recipiente el codiciado y poseído PODER indestructible.
¿No le parece que es así? Si no le parece, espero que me refute. Se lo agradecería mucho.
lunes, 26 de abril de 2010
UNIDOS O DOMINADOS: LA VISIÓN PERONISTA
Por Ángel Gabriel Villegas
Diputado de la provincia de Buenos Aires (PJ)
“Separarse para vivir, y unirse para combatir”. Así definió Juan Domingo Perón el 2 de agosto de 1973 a la lucha que llevó el movimiento justicialista, el que durante años tuvo que enfrentar toda clase de dificultades para poder acceder al gobierno y hasta para salir de los exilios y proscripciones a los que fue sometido, pero el mismo General reconocía que “los argentinos, somos un país politizado, pero sin cultura política”.
En el afán por perseguir metas, se suelen confundir ambiciones personales con el bien común y vemos a diario, cómo se denosta la doctrina partidaria.
“Hay que recordar, señores, que mientras los movimientos gregarios mueren con su inventor, los movimientos institucionales siguen viviendo aún cuando desaparezcan todos los que lo han erigido. Porque el hombre no vence al tiempo; la organización es lo único que puede vencerlo”, nos enseñaba Perón, cuando impulsó la institucionalización del justicialismo. “Es necesario que este Movimiento se institucionalice para que pueda continuar en el tiempo y en el espacio, aun prescindiendo de mí. Y desde este momento debe comenzar a prescindir de mí, para que sea manejado por los peronistas que los propios peronistas designen”, dijo en ese momento dando una lección que hoy muchos deberían reflexionar.
Para imaginar el futuro, muchas veces es necesario repasar el pasado, y la Argentina tiene una amarga historia de oscilaciones políticas y extremos de intolerancia a los que se ha llegado por falta de diálogo e indulgencia.
Ni oficialistas, ni opositores podemos darnos el lujo de caer dos veces en la misma trampa. Es hora de dejar atrás el autoritarismo y el personalismo, porque por meras cuestiones de posicionamientos políticos estamos poniendo en peligro a la Patria toda.
Por eso, reitero, una vez más, mi llamado a que todos comencemos a ponernos de acuerdo y pongamos fin a las divergencias que tienen como objetivo, cuestiones personales o partidarias. Reflexionen, estamos jugando con la Nación.
Necesitamos una paz responsable y una oposición constructiva. Debemos volver al orden legal y constitucional como única garantía de libertad y justicia.
Por ello llamo a la dirigencia política argentina; convoco a poner por delante la Patria que es nada más ni nada menos que el futuro y la tranquilidad de todos los ciudadanos que la componen, y que dependen del diálogo, la tolerancia, la convivencia, la unidad nacional, cuidar la democracia y la búsqueda constante del consenso.
Cuando Perón nos instruía sobre la lucha política lo hacía planteando diferencias de corte ideológico con quienes representaban la oposición. Hoy la pelea se está dando más en el seno de nuestro partido que con otras fuerzas políticas, olvidando otra frase que pasó a la historia: “el año 2000 nos encontrará unidos o dominados”.
El año 2.000 nos encontró sumidos en una de las crisis económicas, sociales y políticas más grandes de nuestra historia, y de allí, salimos gracias al diálogo, el consenso, y la ayuda de los sectores productivos y sociales que pusieron el hombro pensando en sostener al país.
Pero es hoy cuando debemos pensar qué país queremos para los próximos veinte años; qué dirigencia queremos tener, qué proyectos necesitamos como ciudadanos y qué diálogo mantenemos con quienes no piensan como nosotros.
Nos enorgullecemos de ser americanos, “un crisol de razas”, pero se eleva el dedo acusatorio y el tono imperativo para dirigirse a quien disiente con nuestro pensamiento.
El país no puede vivir montado en una montaña rusa o depender de los vientos de cola, del norte ni patagónicos.
La Argentina necesita previsibilidad y paz interior. Precisa unidad nacional, diálogo, paz social e integración con los países de la región. Quien piensa distinto no es un enemigo ni un adversario, es un ser humano, un hermano, un ciudadano cuyo punto de vista complementado con el nuestro nos ayude quizás a construir un futuro superador para nuestro país.
Esto deben comprenderlo en especial, quienes hoy ocupan los cargos ejecutivos más altos.
“Gobernar no es mandar”, enseñaba Perón y explicaba en qué radica la diferencia: “Mandar es obligar, gobernar es persuadir. Y al hombre es mejor persuadirlo que obligarlo. Esa es nuestra tarea: ir persuadiendo a todos los argentinos para que comencemos a patear todos para el mismo arco; es decir, hacia los objetivos de nuestro país y hacia las necesidades de nuestro pueblo”.
Ya en ese entonces Perón pedía “dejar de politiquear”, y abocarse todos juntos a los intereses supremos del pueblo argentino, para lo cual inició rondas de diálogo con dirigentes de otros partidos políticos.
“Comencemos a ser compañeros de marcha, no adversarios”, señalaba nuestro conductor.
Treinta y cinco años después, la política vernácula sigue atravesando la misma dicotomía, y aunque ya entonces Perón pedía autocrítica y aseguraba que nuestros adversarios políticos se habían equivocado por “retardarios” y nosotros por “apresurados”, seguimos cometiendo los mismos errores.
Debemos volver a la convivencia entre los partidos políticos, que es la única forma de lograr lo mejor para el pueblo argentino. Buscar entre las diferentes fuerzas, objetivos comunes y superadores de cualquier bandera partidaria; pensar y construir políticas públicas que nos comprometan a todos y que hagan un mejor país de nuestra querida Argentina.
Basta de las guerras de egos; de los caprichos y del “me opongo” por el simple hecho de oponerse a lo que hace el otro.
A mis compañeros peronistas (Néstor Kirchner, Eduardo Duhalde, Daniel Scioli, Felipe Solá, Francisco De Narváez, Alberto y Adolfo Rodríguez Saá, Juan Manuel De La Sota, Carlos Reutemann, etc), les pido con humildad, una vez más, que pensemos en el necesario proceso de reorganización del Partido Justicialista pero con criterios de inclusión, respetando la diversidad interna y dando espacio a las distintas expresiones partidarias.
Necesitamos discusión y debate abierto dentro del Partido Justicialista; que se contemple el disenso de las minorías y se acepten las dicciones de las mayorías. Que se respete además, el sentir de la militancia “de a pie”, aquella que muchos recuerdan sólo cuando buscan fiscales, pero que es la que día a día, con su labor, con su sentir, mantiene viva la llama de nuestra doctrina.
Hoy no estamos cumpliendo con nuestras veinte verdades, una de las cuales expresa que “El justicialismo trabaja para el movimiento. El que en su nombre sirva a un círculo o a un nombre o caudillo, lo es sólo de nombre”.
“El Justicialismo que no ha sido nunca ni sectario ni excluyente…” decía Perón, pero en los últimos años, lo han sido muchos de quienes se dicen peronistas, aunque cuando se analizan candidatos, a veces, las diferencias radican en los personalismos y en las formas, más que en la matriz ideológica, lo que resulta paradójico, porque cuando podríamos ser fuertes en base a la unidad, corremos el riesgo de ser débiles por dividir para querer triunfar.
El Justicialismo es uno, y los que lo sentimos como Perón nos lo enseñó, no podemos destruir el movimiento y la doctrina con nuestras miserias. La unidad es la única manera con que llegaremos al triunfo y de que gane el país.