domingo, 18 de marzo de 2012

DNI





Llega Cristina Fernandez Wilhelm viuda de Kirchner a cambiar un cheque a una sucursal del banco.

K: 'Buenos Días Señorita, ¿podría hacerme el favor de cambiarme este cheque?'

C: 'Con mucho gusto Señora, ¿me permite su identificación?'

K: 'Señorita, no traigo identificación pero soy Cristina Fernández Wilhelm viuda de Kirchner, Presidenta de la Argentina.'

C: 'Si Señora, pero me debe mostrar una identificación, por ejemplo, su DNI'.

K: 'Señorita, no traigo identificación pero pregúntele a quien quiera, ¡soy Cristina Fernández Wilhelm viuda de Kirchner...!!'

C: 'Lo siento, Señora, pero son reglas del banco. Me debe usted enseñar su identificación.'

K: 'Pues no traigo Señorita y me urge cambiar este cheque.'

C: 'Mire Señora, lo que podemos hacer es lo siguiente: el otro día vino Sergio Goycoechea, tenía el mismo problema, no traía identificación y para probar que era él, sacaron una pelota de fútbol, le tiraron unos penales y los paró, y así comprobó que él era en verdad Sergio Goycoechea. También vino Locomotora Castro y no traía su documento, entonces se echó unos rounds con los cajeros y volteó a dos
y así comprobó que él era en realidad Locomotora Castro... Entonces Usted puede hacer lo mismo... Haga algo para probar que es usted la Presidenta de la Argentina'
Se queda pensando durante un buen rato y dice...

K: 'Mmmmh, no Señorita, la verdad es que estoy nerviosa y sólo se me ocurren estupideces, tonterías, cosas sin importancia, ridiculeces o incoherencias.'

C:'¿Billetes grandes o billetes chicos Señora Presidenta?...

TRADICIONES FAMILIARES


trad_familiares
Comedor tradicional
La solución para evitar la introducción de leyes contrarias a la institución de la familia “además de la formación de un movimiento de opinión pública” consiste en imbuir a los hijos de las tradiciones familiares, pues, en cuanto estas perduraren, esos actos legislativos encontrarán una sana resistencia. 
La tarea de hacer renacer las tradiciones en las familias puede y debe ser la obra de cada uno en su propia casa. 
Sólo se puede esperar la abolición de las leyes revolucionarias a partir de un gran movimiento de opinión. Pero lo que cada uno puede hacer es reavivar en su ambiente el espíritu de familia. Así, hará a los suyos el mayor bien posible, y al mismo tiempo preparará la renovación de la sociedad. 
Porque es necesario que haya tradiciones sustentando las leyes, para que ellas tengan la fuerza que el asentimiento del corazón les proporciona; de la misma forma que es necesaria la educación familiar para sustentar las tradiciones, mantenerlas, hacer que ellas se tornen el principio de las costumbres, sin las cuales las buenas leyes no son nada, y contra las cuales las leyes nada pueden…
Transmisión de las “tradiciones de familia”
¿De dónde viene la inercia ante leyes que erosionan a la familia? De que no existan en los espíritus ideas firmes, principios sólidamente establecidos en las almas, y sí ideas vagas y fluctuantes, incapaces de dar energía a los corazones. ¿Y por qué las ideas en nuestros días fluctúan de ese modo? Porque las ideas-matrices, las ideas-principios no fueron impresas en el alma de los niños por padres en los cuales ellas habían sido inculcadas por las enseñanzas de los abuelos, a su vez imbuidos de esas verdades por los antepasados. En una palabra porque no hay más tradiciones en las familias.
Había antaño una idea difundida de modo general, casi religiosa, asociada a la expresión “tradiciones de familia”, entendida en su mejor significado, que designaba la herencia de las verdades y de las virtudes, en el seno de las cuales se formaron las características que hicieron la duración y la grandeza de la Casa.
Hoy en día esa expresión no dice nada a las nuevas generaciones. Estas surgen en un día para desaparecer al siguiente, sin haber recibido, y sin dejar después de ellas aquella fuente de recuerdos y de afectos, de principios y de costumbres, que antes eran transmitidos de padres a hijos y colocaban a las familias que les eran fieles por encima de las que los despreciaban. 
Toda familia que tiene tradiciones las debe, de modo general, a uno de sus antepasados, en el cual el sentimiento del bien fue más fuerte que en el común de los hombres, y al cual fueron dadas la sabiduría y la voluntad para inculcarlas a los suyos.
Progreso moral
La verdad es un bien “dice Aristóteles” y una familia en la cual los hombres virtuosos se suceden es una familia de hombres de bien. Esta sucesión de virtudes tiene lugar cuando la familia se remonta a un origen bueno y modesto, pues es propio de un principio el producir muchas cosas semejantes a sí mismo. Por lo tanto, cuando existe en una familia un hombre tan unido al bien que su bondad se comunica a sus descendientes durante muchas generaciones, de ahí se deriva necesariamente una familia virtuosa.
Todo hombre que quiera formar una “familia virtuosa” debe persuadirse enseguida de que su deber no se limita “como quiso Rousseau” a proveer a las necesidades físicas de su hijo mientras no tengan medios de proveerlas por sí mismos. Él le debe la educación intelectual, moral y religiosa. 
El animal tiene la fuerza necesaria para atender a las necesidades corporales de la prole, y esto le basta. Pero el niño, ser moral, tiene muchas otras necesidades, y es por eso que Dios dio al padre de familia la autoridad para formar la voluntad de sus hijos y hacerlos entrar, mantenerse y progresar en el camino del bien. Esa autoridad, Dios la quiso permanente, porque el progreso moral es obra de toda la vida. Según las intenciones de la Providencia, el progreso debe desarrollarse y crecer con la edad, y por eso es necesario que la familia humana no se extinga en cada generación. 
El vínculo familiar debe subsistir entre muertos y vivos, enlazar unas a otras todas las filiaciones de una misma descendencia, manteniéndose así durante siglos en las razas vigorosas.
(Mgr. Henri Delassus, L’Esprit Familial dans la Maison, dans la Cité et dans L’État, Société Saint-Augustin, Desclée, De Brouwer, Lille, 1910, pp.146 a 150)
Fuente: Acción Familia

EL VACIAMIENTO DE YPF, UNA POLÍTICA DE ESTADO


Por María Eugenia Estenssoro
Hasta hace muy poco eran mejores amigos, casi de la familia, los Kirchner y los Eskenazi. Eran tan amigos que gracias a Néstor y Cristina, "Enrique, Sebastián y Matías" (como los llamaba cariñosamente la Presidenta en actos públicos) se convirtieron en dueños del 25% de YPF, la mayor empresa del país, sin tener experiencia alguna en la industria petrolera y sin poner un peso. Un gran ejemplo de "la nueva burguesía nacional que necesita el país, aunque algunos nos critiquen", decía la Presidenta, radiante. Y ellos la miraban emocionados.

Pero ahora la furia de Cristina Kirchner y del Gobierno les ha caído encima, a ellos y a los españoles de Repsol, por la dramática pérdida del autoabastecimiento energético del país. Es verdad, en los últimos años se desplomaron las reservas y la producción de gas y petróleo de YPF, pero lo mismo ocurrió con toda la industria. Durante 108 meses seguidos, en los casi nueve años que lleva este gobierno en el poder, las reservas de gas cayeron 55% y las de petróleo, 15%, cuando en el mundo y la región hubo una gran expansión.

La enmarañada política energética kirchnerista es un modelo similar al que se aplica en trenes y aeronavegación: precios fijados oficialmente por debajo de los costos de producción, subsidios cruzados, negocios para los amigos y mucha corrupción. A esto hay que sumarle retenciones móviles de más del 100%, que generaron fabulosos ingresos fiscales y destruyeron las reservas del país.

Durante estos nueve años el Gobierno negó la crisis energética, pero ahora, con una cuenta creciente de más de US$ 12.000 millones al año para importar energía a precios siderales (que amenaza con comerse gran parte del superávit comercial), Cristina y sus funcionarios buscan culpables. a gritos.

La Presidenta podrá hacerse la sorprendida con YPF, pero el vaciamiento de la mayor empresa del país, y la consiguiente depredación de sus yacimientos, es el resultado directo del acuerdo de "argentinización" diseñado personalmente por Néstor Kirchner, que siempre estaba en todo, y refrendado por los funcionarios del actual gobierno, el secretario de Energía, Daniel Cameron, y Roberto Baratta, director estatal en YPF.

Contrato

El contrato societario firmado por Repsol y el Grupo Eskenazi el 21 de febrero de 2008 -publicado desde entonces en la página de la Comisión Nacional de Valores (CNV)- obliga a los accionistas a distribuir el 90% de las utilidades anuales, cuando lo usual es el 25 por ciento. Este mecanismo permitió que "el amigo argentino" comprara su parte en la empresa con los dividendos de la propia compañía.

Yo misma lo denuncié en el Congreso en junio de 2008: "Los estados financieros que presentó YPF a la CNV, en los primeros meses de este año, muestran que Repsol y Eskenazi como accionistas han retirado utilidades extraordinarias y anticipadas por US$ 1800 millones, cuando la empresa prevé solamente tener una utilidad de US$ 1200 millones para todo el año. Esto no se llama inversión. Esto se llama descapitalización. Y esto, en criollo, se llama vaciamiento".

La cláusula 7.3 del acuerdo societario es tan explícita como perversa: "Las partes acuerdan distribuir en forma de dividendo el noventa por ciento (90%) de las utilidades de la compañía; que serán satisfechos en dos (2) pagos cada año. Las partes votarán a favor de los acuerdos sociales necesarios para que la compañía acuerde la distribución de un dividendo extraordinario de ochocientos cincuenta millones de dólares estadounidenses (US$ 850.000.000) que será pagado: (i) un 50% durante 2008 (25% durante el primer semestre y 25% durante el segundo semestre); y (ii) el otro 50% durante 2009 (25% durante el primer semestre y 25% durante el segundo semestre)".

Pregunto: si se acordó retirar prácticamente el total de las ganancias cada año, ¿con qué dinero se esperaba financiar la reposición de reservas y la ampliación de la producción?

Repsol aceptó el acuerdo sin protestar, porque así emprendía la retirada con los bolsillos llenos y silbando bajito. Además, esta práctica depredadora la utilizó en la Argentina desde el inicio. Entre 2003 y 2007 repatrió el 97% de las utilidades de la empresa. Toda esta información está en los balances públicos.

Repsol, además, aprovechó la euforia generada por la "argentinización", para separar los activos del holding español de los de la petrolera estrictamente argentina. En el proceso, se quedó con todos los yacimientos que YPF había comprado en los 90 en Brasil, Perú, Ecuador, Estados Unidos, Indonesia y Rusia, cuando era una multinacional argentina controlada por el Estado nacional. Esos yacimientos hoy valen una fortuna, porque los compró a US$ 20 el barril de crudo, que hoy está a US$ 100.

La "argentinización" fue una puesta en escena para ocultar una gran estafa. Los accionistas de YPF distribuyeron casi US$ 5000 millones en ganancias, endeudaron a la empresa en US$ 2300 millones, mientras las reservas y la producción cayeron sin parar. En estos cuatro años los Eskenazi recibieron cerca de US$ 1000 millones. Con eso ya repagaron gran parte de los US$ 2235 millones que Repsol y un consorcio de bancos europeos les prestaron para financiar el 25% de la petrolera. Si era gratis, ¿por qué no la compró el Estado?

Sugestivamente, este consorcio estuvo liderado por el Credit Suisse, el banco donde Néstor Kirchner depositó los más de US$ 600 millones que se fugaron de Santa Cruz cuando él era gobernador. La provincia recibió ese dinero en 1999, cuando Kirchner decidió venderle a Repsol -todo queda entre amigos- el 5% de las acciones que la provincia tenía de YPF.
Enrique Eskenazi fue el banquero que gestionó la fuga de los dineros públicos a través del privatizado Banco de Santa Cruz, de su propiedad.
Y Daniel Cameron, actual secretario de Energía, fue el director de YPF durante la década del 90.
Como vemos, un grupo de amigos que desde hace mucho saben muy bien cómo hacer negocios privados con el patrimonio público.

La Presidenta se podrá hacer la indignada pero, con todo respeto, no es creíble. Toda la operatoria fue avalada por documentos públicos que fueron refrendados por los funcionarios y organismos responsables. El Gobierno no ha sido la víctima, sino el victimario.

* La autora es senadora nacional por la Coalición Cívica

300 ABOGADOS MUSULMANES IMPIDEN LA DEFENSA A UN CRISTIANO






Los relativistas éticos, los que creen que todas las religiones son iguales, multikultis, izquierdistas, y colaboracionistas del islamismo afirman que el Islam está secuestrado por los islamistas, que no son más que unos exaltados y analfabetos tergiversadores de las enseñanzas del Corán. Ninguno de estos aliados del yihadismo ha estudiado en una escuela islámica, no conocen ninguna madraza, e incluso la mayoría de ellos no sabe árabe ni ha leído el Corán, pero el “buenismo”, que sólo aplican con los islamistas, de todos estos les oscurece el entendimiento y son incapaces de entender el porque  del silencio de tantos correligionarios, siendo lo más probable que ni se lo plantean.

Todos los aliados occidentales de los yihadistas declaran que estos fieles devotos del Islam, capaces de asesinar y morir asesinando a los que consideran infieles, son un grupo desviado, inculto e inexperto.


Como muestra un botón: Más de trescientos abogados musulmanes han impedido en la provincia sureña de Egipto de Assuit que el abogado defensor de un cristiano Sayed Ahmad Gabali pudiera acceder al palacio de justicia.

El cristiano Makrem Diab ha sido juzgado por haber “insultado al Profeta –Muhammad-” y ha sido declarado culpable.



Los letrados musulmanes han emitido amenazas de muerte a los abogados cristianos que asisten al acusado. Estos abogados musulmanes, más de trescientos, asaltaron al abogado Ahmad Gabali durante su traslado a la sala del tribunal, y los cuerpos de seguridad del estado no han defendido al cristiano.



Pedro Sarwat, un abogado cristiano, dijo que los abogados que representan a los demandantes musulmanes impidieron que el equipo de la defensa entrase en la corte. "Ellos dijeron que ningún musulmán va a defender a un cristiano. Se acordó que los abogados cristianos se harían cargo y se ofrecieron dos abogados cristianos, pero los musulmanes decidieron más tarde que incluso los abogados cristianos no lo defenderían".

Pedro Sarwat dijo que los abogados musulmanes querían asaltar al juez principal.



El cristiano Makram Diab, secretario de una escuela fue condenado por el Juzgado de Abanoub hace dos semanas a seis años de cárcel bajo cargos de insultar al profeta del Islam. Los abogados musulmanes impidieron al abogado defensor, Sayed Ahmad Gabali, que entrase en la corte durante el período de sesiones.



Todos los aliados del totalitarismo islámico continuarán pensando que ellos, los relativistas éticos, multikultis, izquierdistas, son lo que entienden “profundamente” el significado del islamismo, y que los letrados, los jueces, los miembros pertenecientes a los cuerpos de seguridad del estado, a pesar de declararse musulmanes, malinterpretan el Islam.



¡Qué suerte tenemos en Occidente, que los que si lo interpretan bien son los “progres” que nunca han asistido a una madrassa, que nunca han estudiado el Corán, que no saben árabe!

A todos estos progres tan ilustrados sobre el islamismo, se les podría aconsejar que fueran a corregir a los islamistas que gobiernan Irán, Arabia Saudita, y los que están tomando el poder en Egipto y tantos otros países, ya que todos estos multicultis, los que creen que todas las religiones son iguales, relativistas morales, izquierdistas seguramente sabrían enseñarles “lo que en realidad quiere la religión fundada por Muhammad”.

MARTIRIO




Por Juan Manuel de Prada *


Todavía recuerdo con bochorno las loas que la prensa y los gobernantes occidentales entonaron, en la celebración de la llamada "primavera árabe". ¡Cómo se les llenaba la boca con el caramelito democrático y demás zarandajas cínicas o ilusas! Los frutos de la primaverita de marras (aunque convenientemente filtradas) ya son perceptibles para cualquier persona no excesivamente atufada por los efluvios de la propaganda: una consolidación de las facciones islamistas que promueven la umma (unidad de todos los mahometanos bajo el fundente de la fe), imposición de la sharía (ley islámica) y persecución a las comunidades de "infieles", a las que, hasta hace poco -bajo regímenes autoritarios y corruptos, no lo negaremos, pero por ello mismo solo preocupados por mantener el poder- se toleraba de modo más o menos displicente o desdeñosa..

Ahora, esa displicencia o desdén se han trasformado en animadversión desatada, que amenaza con convertirse en uno de los episodios más sangrientos del ya profuso historial de martirios que jalona la propagación del Evangelio. ¿Y, entretanto, qué hace Occidente, el otrora Occidente cristiano, hoy convertido en un delicuescente barrizal neopagano y apóstata? Pues, fundamentalmente, mirar hacia otro lado, mientras dentro de sus fronteras blasona de "libertad religiosa", que es el celofán políticamente correcto con el que se envuelve otra forma de persecución mucho más sibilina, en la que los ataques a la fe son constantes (¡a veces disfrazados con la coartada artística, oiga!) y el desprestigio social de los cristianos -a quienes los medios de comunicación presentan como friquis anacrónicos ante las masas cretinizadas- no hace sino acrecentarse día a día. Lo cual no deja de ser otra forma de martirio: ya Cristo nos anunció que debíamos temer, antes que a quienes matan los cuerpos, a quienes matan los cuerpos y las almas. Y la mortandad de almas que en esta época se está cobrando la apostasía o neopaganismo occidental es innumerable..

Esta coincidencia de fines -con el empleo de métodos muy diversos- que observamos en los persecutores sangrientos de la primaverita árabe y en los persecutores sibilinos del Occidente apostata y neopagano tiene algo de alianza tenebrosa y cristofóbica que nos recuerda, cada vez más, aquel pasaje del Apocalipsis en el que se nos narra la visión de la Bestia de la Tierra y la Bestia del Mar. La falsificación religiosa promovida en Occidente, en volandas de una cínica "libertad religiosa", y el martirio de cristianos en los arrabales del altas, en volandas de la primaverita árabe, son, en efecto, el anverso y el reverso de una misma moneda; y solo un mundo naturalista como el nuestro, que ha renunciado a indagar las causas sobrenaturales o preternaturales de las cosas, puede ignorar un signo escatológico tan gigantesco. ¡Marana Tha!...

* Juan Manuel de Prada
Fuente "revistamision.com"