Mostrando entradas con la etiqueta apologética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta apologética. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de noviembre de 2015

IMAN CONVERTIDO A PREDICADOR CATÓLICO: EL PROBLEMA DE LA GRACIA







Por Emilio Nazar Kasbo
 
Mario Joseph, el imán converso al cristianismo, en una entrevista llama sagrado al coran porque dice que se convirtió por profundizar en ese libro. Por ello, su conversión no es plena hasta que reconozca que la conversión es obra de la Gracia de Dios. Sin embargo, hace alusión a la Voluntad de Dios en otra entrevista. Esto nos da pie a reflexionar sobre el tema de la Gracia.

INSTRUMENTO DE LA GRACIA
Las conversiones que arrastran errores no son plenas. En este caso, este musulmán sigue creyendo erróneamente en "las religiones del libro" que son la judía, la cristiana y la mahometana (el libro es el coran). Esa es la diferencia entre el Catolicismo y todo el resto de las religiones (falsas). El resto predica un libro (igual los protestantes ). 
Nosotros como católicos, predicamos y seguimos a Jesús, no a un libro. La Revelación de Dios nos llega por la Tradición, ya sea escrita u oral, pero no seguimos un libro, sino la Tradición que vene de Jesucristo mismo. No se trata de un acto de nuestra voluntad o de nuestra inteligencia (pelagianismo) o una colaboración esencial con Dios en que Dios pone el 50% y el hombre otro 50% restante (semipelagianismo). 
Es clara la enseñanza en la primera pregunta del Catecismo de San Pío X: ¿Por qué soy católico? Soy católico por GRACIA de Dios. 
El musulmán del video omite eso y confunde el instrumento que Dios eligió para su conversión con algo esencial para ello, en lo cual está su error. Yo no me convierto por ver un video, por la palabra de un amigo o por una circunstancia de la vida. Esos son instrumentos. Si fuese asi, miro un video católico y me hago católico, luego miro un video budista ¿y me hago budista? Un mormón que leyendo el libro del mormón se convierte, ¿considerará sagrado a ese libro?


CONVERSIÓN VERDADERA
El problema es que, si la conversión no halla su raíz en la Gracia, será una semilla arrojada sobre el camino. Dada la diferencia entre el resto de las religiones con el Catolicismo, no les queda a aquellas más que el recurso del marketing. Así la conversión de masas por la vía de medios masivos en omisión de la Gracia no es más que una falsa conversión. Y es tanto más falsa cuanto más sea omitida la Gracia. 
Sin la Gracia la Fe se convierte en algo humano en que Dios tiene participación nula o parcial (con suerte). Esto involucra: negar la Providencia, negar la Predestinación católica de Dios para sus elegidos (que es una forma de Su Providencia) y sobre estimar al hombre y su acción. Este es el centro del problema modernista aceptado tácitamente por muchos (y explicitamente por los ideologos mentores y cultores de esta herejía)
Si se predica un "evangelio" propio (con minúsculas, a la propia medida), uno se predicaría a sí mismo, en el habitual marketing del supermercado de las religiones. El cambio vital de la conversión, se da por la Gracia y no por obra humana. No es acudir al supermercado del sincretismo religioso y elegir lo que me gusta y conviene según mi criterio. Ese es un culto humano, aunque elija al Catolicismo mezclado entre las góndolas teológicas, o aun si se eligiera el "Catolicismo Tradicional" (habitualmente denominado "Preconciliar"). Eso sería una falsa conversión o una conversión parcial incompleta. Porque la verdadera conversión es ser llamado por la Gracia de Dios por algún instrumento accesorio o hasta inidóneo a militar en sus filas, en las filas de Jesucristo como su soldado y testigo.

LA VIRGEN MARÍA Y LA GRACIA
La Virgen María es llena de Gracia. ¿Llena de Gracia? Plena, porque la Gracia viene primero de Dios, y perfecciona al ser que la recibe, como instrumento para difundir aun más esa Gracia recibida, y es como instrumento porque no es un mérito propio de la persona aquéllo que recibimos por Gracia.
Es un regalo de Dios ¿cómo podríamos enorgullecernos por ese regalo, que más bien es una responsabilidad? Por eso el Fiat de la Virgen María tiene valor en cuanto se ordena al Plan de Dios, porque esa es la verdadera libertad, la que prefiere lo mejor, y lo mejor es la adecuación al Plan Salvífico de Dios, a su Providencia y Predestinación.
La Predestinación católica no debe confundirse con la predicada por Mahoma. Los mahometanos creen que está "todo escrito", que una persona por más que sea excelente se condenará si es Voluntad de Dios, y viceversa, alguien excecrable podrá salvarse si Dios así lo dispone. Esa predestinación prescinde de la libertad humana. En cambio, la Predestinación predicada por el Catolicismo, consiste en que Dios otorga los medios a cada persona para alcanzar su salvación, y esto es algo completamente distinto, ya que la Gracia llega primero, la voluntad humana se une a ella, y así se difunde la Gracia como parte del Plan Salvífico de Dios (y no de la persona o de su potencial "marketing").
Precisamente, esto fundamenta que todas las personas son redimidas por Jesucristo, que muchos son los llamados (a quienes Dios se acerca de algún modo comunicándose), pero pocos son los elegidos (es decir, los que responden al Plan de Dios siendo dóciles a sus mandatos).


CONTRA LA GRACIA
Los modernistas no es que surgieron con el Concilio Vaticano II. Llevan trabajando para dañar las vocaciones en los Seminarios desde el último cuarto del Siglo XIX, tuvieron un fortalecimiento con la infiltración de 3 mil agentes comunistas en los Seminarios en la década de 1930 por orden de la KGB (los llamados Anti-Apóstoles), y todos se autopromovían entre ellos, hasta lograr el CVII, utilizando la ambigüedad como sistema de penetración, para no ser excomulgados o anatematizados (aunque algunos lo fueron tenuemente, porque muchos acabaron yéndose solos).
El tema de la Gracia es central. Porque sin la Gracia de Dios, el Catolicismo es una religión "humana" como cualquier otra, y ese era el deseo de Gramsci en vida (murió deseando ser católico, e impedido por los familiares en su lecho de muerte)
Hay gente que sinceramente se convierte al Catolicismo, considerando que se convirtieron por "tal" motivo, y que vale porque ellos lo eligieron. Esa es una falsa conversión. 
Eres católico y vale, porque DIOS TE HA ELEGIDO





miércoles, 3 de julio de 2013

DIÁLOGO SOBRE LA AUTORIDAD DEL PAPA, EL MAGISTERIO, LA VOCACIÓN, LA AMBIGÜEDAD TEOLÓGICA Y EL MODERNISMO OCULTO


Por Emilio Nazar Kasbo
Los personajes, comentarios y referencias son imaginarios. Cualquier semejanza con la realidad corre por cuenta del lector

Numerio Negidio: ¿Por qué se enojó Luana?
Aulo Agerio: Por ahí se enojó porque le dije que según el Papa Paco, todo cristiano en el fondo es un judío, y si se sentía identificada con eso...
Numerio Negidio: ¿En serio? Eso me causa gracia… jajaja
Aulo Agerio: O acepta completamente todo con la mayor obsecuencia… o bueno, semejante frase habrá sido desafortunada y así debemos pensar y hacerlo público... ¿en qué quedamos? Paco declaró a un diario que "dentro de cada cristiano hay un judío", a lo que un rabino, quien es su mejor amigo, añadió: "Este es probablemente el mejor amigo del pueblo judío en la historia del Vaticano"." Pero los cristianos no tenemos dentro "un judío", porque esa es la base de la judaización del cristianismo. Los católicos llevamos dentro la Gracia de Dios de ser católicos, que es algo muy distinto. El judío, después de que se manifestara el Mesías prometido y que permanece sin reconocerlo ni seguirlo, se cierra en sí mismo, es quien en tiempos de Jesús aguardaba un mesianismo propio, no abierto a todos los hombres, y además de naturaleza material, para "pasarla bien en este mundo, oprimiendo a todos los demás pueblos". Como Jesucristo, Hijo de Dios, les enseñó que no es esa la Voluntad de Dios, lo crucificaron para seguir con sus propias ideas en que se consideran a sí mismo los únicos "seres humanos", siendo esta es una base del sionismo. ¿Cómo podemos los católicos tener esto dentro nuestro? Precisamente, eso es lo que Crucificó a Jesucristo, al Hijo de Dios, al Mesías anunciado que llegó para traer el Evangelio y la Bienaventuranza, inentendible para muchos. Hay que entender y reconocer que todo error teológico o litúrgico implica una falla moral, y evidentemente, la "teología" de Paco pasa por ese lado, de donde surgen las desviaciones que todavía no son Magisterio...
Numerio Negidio: Luana lo sabe, pero piensa que el Papa es el Papa, aunque diga errores que confundan, no sólo en el Magisterio Extraordinario sino también en el Ordinario. Se le debe obediencia, y se le debe seguir en su orientación aunque no se comparta personalmente, porque es mejor decir herejías con el Papa que estar en la ortodoxia pero en contra de opiniones del Papa. Es como si en tiempos de auge del arrianismo se optara por ser arriano con el Papa a ser antiarriano en contra del Papa, porque el Papa es el Papa…
Aulo Agerio: Es tal cual, el Papa es el Papa, pero los errores no los comparto, y LO DIGO. Sin ser ni lefebvrista ni nada, sino simple feligrés católico. Y no por juicio propio, sino por fidelidad a la Tradición y al Magisterio unánime y coherente que durante Siglos ha mantenido intacta la Iglesia Católica.
Numerio Negidio: Es que Luana consulta sólo a Mons. Apologeticum. Defiende al Papa por ser el Papa.
Aulo Agerio: Yo también lo defiendo, y por eso digo que hay que manifestarse en favor de la ortodoxia católica. El zurdaje y los herejes han tomado una fuerza como nunca antes, y se presentan como que ellos son "la Iglesia", sin autoridad, sin jerarquía, sin moral, sin ritos, sin iglesias, sin nada, y diciendo que eso es “la pobreza”… cuando en realidad es la destrucción de la Iglesia Católica y la ausencia de Dios.
Numerio Negidio: Y… sí
Aulo Agerio: Y todas las reuniones del grupo “SOMOS TOMISTAS”… ¿las tiran por la borda? Todo lo que siempre predicaron y dijeron... ¿estaba mal?
Numerio Negidio: Mirá, comento con reserva… hay algún orador que no se presentaría si a la vez se presenta Fidelius. Esto del Papa Paco dividió aguas… quien osa realizar la más mínima crítica en público, es desplazado automáticamente, sin importar si dice la Verdad o no. Y si es un diocesano, tendrá problemas con su Obispo, los cuales luchan por ver quién es más “Paquista” que Paco. Pero si es un religioso, tendrá problemas con su Congregación, porque públicamente también compiten por lo mismo.
Aulo Agerio: Es claro… si el grupo “SOMOS TOMISTAS” se encolumna con Fidelius, se reproducirá lo que sucedió en aquella oportunidad en la Catedral de Notre Damme: se cerrarán las puertas y no dejarán que celebren Misa en su interior ni aunque los respalde un Obispo, pero extendido a todo el mundo tecnificado de hoy… porque no hay lugar hoy donde prácticamente no se pueda acceder a Internet. La conclusión es que hoy hay que ser modernista pastelero y prozurdo, decir que Angelelli y el Romero de centroamérica son SANTOS, aunque hayan sido asesinados por motivos políticos, y todo ello junto con la proclamación popular de la completa santidad en vida del Papa Paco, quien debe ser defendido como puro de toda pureza, infalible de toda infalibilidad, y que como Papa ha otorgado infalibilidad y pureza a toda su historia personal
Numerio Negidio: Por mi parte, si Fidelius no integra este año el grupo “SOMOS TOMISTAS”, yo dejaré también de participar.
Aulo Agerio: O que haya dos reuniones, dos grupos… Uno de los pasteleros prozurdos, y otra de la ortodoxia. Si sucediera esto, la reunión de pasteleros prozurdos que disimulan la ortodoxia va a llenarse de concurrencia, porque hasta el famoso Obispo Mediático anda en “la onda”, y sería el evento “promovido”, mientras que quien ose sostener lo que siempre ha sostenido con total coherencia se verá marginado y reducido a una minoría. Muchos hoy, como siempre, tienen el número en cuenta para saber dónde ubicarse: entre los más numerosos.
Numerio Negidio: No, ni siquiera sería “prozurdo”, sino “oficialmente Pro-Papa”. Pero no solamente por zurdo, sino pro varias cosas… como por ejemplo “pro-democratización eclesial”.
Aulo Agerio: Es que ser "oficialmente pro Papa", es ser prozurdo, porque es política actual que se debe mostrar CARIDAD no sólo con el que se equivoca, que siempre tiene la oportunidad de enmendarse, y todos nos equivocamos, sino que se exige la CARIDAD CON EL ERROR. Ese es el problema.
Numerio Negidio: Lo que correspondería es, a lo sumo, callarse la boca sin estar con el Papa. El que no quiere hablar contra las macanas de Paco, al menos callarse la boca sin gritar “Viva Paco”, alabando incluso errores.
Aulo Agerio: Es que veo si a un ciego que conduce a otro ciego, y callo que delante de ellos está el Abismo... ¿habré obrado bien? EL EVANGELIO DICE QUE NO. Me dicen que hay que tener Caridad con LA CEGUERA del primer ciego, y con la del ciego que lo guía. De modo que tengo que tener Caridad con los ciegos, pero también con LA CEGUERA. Así, si les digo que frente a ellos hay un abismo, se van a dar cuenta de que tienen un problema de ceguera, y pueden sentirse mal. Para que no se sientan mal, SILENCIO que hay un abismo próximo en que ambos caerán indefectiblemente si continúan en tal dirección, de modo que mi silencio será CÓMPLICE de su caída.
Numerio Negidio: Así pienso también…
Aulo Agerio: El grupo “SOMOS TOMISTAS” tendrá que definirse... Mons. Apologeticum tendrá que definirse. Yo tengo confianza en Dios, que obre un Milagro, y que Paco se convertirá un día en Paco el Papa Sucesor de Pedro. Vicario de Cristo y Monarca del Estado Vaticano. Imagino que la próxima Encíclica puede ser el primer paso...
Numerio Negidio: La primera Encíclica la escribió el Papa anterior y la firma Paco, pero la segunda está totalmente hecha por Paco…
Aulo Agerio: ¿Cuál es la segunda?
Numerio Negidio: Sobre la pobreza
Aulo Agerio: Sí, pero hoy se habla mucho eclesiásticamente desde el punto de vista meramente humano. Veamos un ejemplo. Hoy casualmente estábamos hablando de la vocación con Luciana, en el viaje, sobre todo teniendo en cuenta que próximamente rinde la última materia, y posiblemente su último examen. La mayoría actualmente se recibe sin distinguir qué verdades propias de la ciencia y qué contenido hay de ideología falsa metida en la carrera, ni se lo plantea nadie
Numerio Negidio: Sí, claro.
Aulo Agerio: Es que la mayoría ingresa a la Universidad porque aspira a tener un trabajo particular, un tío que tiene un campo determina que estudie para ser ingeniero agrónomo, un familiar que tiene un comercio impulsa a que estudie contador, un conocido que tiene un Estudio Jurídico lleva a que el estudiante se inscriba en Derecho, o quien tiene un papá Escribano determina que siga Escribanía porque ya tendrá la Matrícula... y todo así. De modo que no hay vocación alguna, sino un cargo, un puesto, o una expectativa de un trabajo seguro si se termina la carrera, sólo para enriquecerse sin miramiento alguno. Además, está el pirata que sólo busca el título para hacer de las suyas. A su vez, quienes no estudian, directamente se ponen a trabajar para tener un ingreso económico, sin ningún otro sentido… o directamente hoy ni trabajan, porque ni el trabajo tiene sentido para ellos. Y en este ambiente, ¿No habrá seminaristas acaso que se verán tentados por una vida que suponen cómoda, una vez ordenados sacerdotes, siendo la Teología y la Liturgia algo accesorio a su fuente de sostén económico, que no será la Providencia de Dios sino la bolsa de recolección de las monedas baratas que los feligreses católicos avaramente dejan como limosna?
Numerio Negidio: Si bien es la generalidad, esa de los que no piensan y solo quieren zafar, creo también que hay gente con verdadera vocación
Aulo Agerio: Claro, pero quien tiene verdadera vocación, entiende que es un SERVICIO, es una AYUDA a los demás. Pero eso es meramente "humano", eso NO ES CATÓLICO. El que ve solo el aspecto social, la "ayuda", la "solidaridad", sólo es un materialista, un marxista o un liberal, encubierto pretendiendo ser católico, un pelagiano o un semipelagiano, que "ayuda" a Dios con su aporte imprescindible, sin el cual Dios nada podría hacer porque él como trabajador, profesional o empresario es el centro de la acción, desplazando a Dios de su lugar. Jesús mismo dijo que no todo aquél que dice “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos… hay en esto un pecado contra el Segundo Mandamiento.
Numerio Negidio: Soy enemigo de las generalizaciones…
Aulo Agerio: Yo también, pero nos estamos refiriendo al pensamiento que hoy es dominante, a cómo ven los católicos “línea media” a la vocación y el sentido del trabajo…
Numerio Negidio: Pero no toda persona que tiene una vocación determinada  es así
Aulo Agerio: Veamos, ¿Qué es lo que diferencia al profesional católico? Que el trabajo es el cumplimiento de la vocación, como Dones que Dios ha dado para que se desarrollen en el ámbito de la tierra fértil de la propia alma, para que se multipliquen, para que sean ofrecidos a los demás como portadores del Evangelio de Dios, como miembros del Reino de los Cielos, como mensajeros de algo que no es propio, tratando de dar lo mejor no solamente para el prójimo de modo indirecto (porque es el Segundo Mandamiento), sino principalmente para Dios (porque es el Primer Mandamiento), siempre en la medida de lo posible y con las humanas limitaciones, jamás poniendo las añadiduras por sobre el Reino de los Cielos, donde Jesucristo es Rey.
Numerio Negidio: Considero que esto que acabas de afirmar es más acertado, y lo comparto. Todo en tanto es a Dios, no al ser humano.
Aulo Agerio: La Iglesia, los Papas, últimamente hablan y predican "lo humano", como si implícitamente abarcara a Dios, y por eso el escándalo del pelagianismo y el semipelagianismo difundidos, porque no se aclaran los sentidos y los términos en que las palabras son utilizadas. No se predica que debe haber indiferencia ignaciana o franciscana frente a las añadiduras. Pero no es que no existan tales añadiduras o que jamás llegarán, porque a veces Dios dispone que se obtengan..
Numerio Negidio: ¿Añadiduras?
Aulo Agerio: Sí. El dinero o las consecuencias de la labor son ejemplo de añadiduras, como también pueden ser algún prestigio, u ocupar una posición social donde hay apariencia de privilegios... Pero ¿Será así la Encíclica de Paco que habla de la pobreza? ¿O predicará el "amor" del abstracto con confusos términos de New Age, para quedar bien con el hereje de Boff y otros de su línea actualmente incluso en actividad en el sacerdocio o como sucesor de los Apóstoles? Perdón, pero tal vez hasta sacan una Documento Pontificia de CEDINES, la Carta Encíclica Disgregadora No Endosable a Seglares, para blanqueo de herejías, de modo que mi frase quedaría políticamente más incorrecta todavía. Perdón por el humor, pero aclaro que si bien jamás será cometido esto por el Sumo Pontífice sucesor verdadero de Pedro, sí lo hará el usurpador del nombre de la Iglesia Católica para poner tal deformación al servicio del Anticristo al fin de los tiempos, enfrentado al verdadero Papa que vivirá en la clandestinidad, en el ostracismo, porque la Verdad estará prohibida en un mundo completamente controlado por la tecnología. Efectivamente, veamos la siguiente hipótesis abstracta, porque se puede hacer una Encíclica que no defina nada, que diga: "qué linda que es la pobreza, y el espíritu de pobreza voluntario, porque es algo más humano, y permite una mayor solidaridad entre las personas y las naciones" ¿sería esto algo Teológico? De ninguna manera. Ni siquiera sería Magisterio, ni ordinario siquiera, porque carecería de contenido teológico, excepto por quién dice semejantes palabras completamente abstractas y que dejan lugar a las mayores ambigüedades ¿Dónde está Dios en esas palabras? En ninguna parte. Digo: si se escribe una Encíclica a imitación de los "cuentos infantiles" sin moraleja que hoy pululan por todas partes y que se enseñan en los Colegios... mucha palabrería sin contenido claro, que confunde más de lo que esclarece, tal como lo reprobó el mismo Jesucristo, ¿dónde está el Magisterio y la Moral? Salvo porque lo dice el Papa... de modo que al decirlo el Papa inferimos un alcance teológico implícito, de modo interpretativo, pero como no es explícito, cualquier hereje puede adaptarlo a su herejía, de modo que tendremos habilitados a cuanto zurdo haya, desautorizados por un lado y habilitados por otro por la ambigüedad.
Numerio Negidio: Así es…
Aulo Agerio: Y no hay que olvidar que hubo alguien que a todos daba la razón a la vez, a comunistas y anticomunistas, a ortodoxos y herejes, a los contradictorios… y del mismo modo en privado es posible que desde el Vaticano también se tenga la misma orientación, dando la razón del loco a todos, diciéndoles a todos: “en privado te digo que estoy con vos, estoy de tu lado, pero públicamente no puedo decirlo”, de modo que todos quedan convencidos de la clara orientación que jamás será hecha pública… Politiquería barata en materia teológica y litúrgica… todo un problema

Numerio Negidio: Ya entiendo. Luana, como muchos, hace críticas en privado, pero en público se manifiesta Pro Paco. Y Paco les da la razón a todos en privado, pero no en público. Y de esa forma están todos conformes: los herejes seguirán diciendo herejías considerándose avalados por el Papa, y los respetuosos de la ortodoxia con gran gozo interno, efusividad y entusiasmo seguirán siéndolo, considerándose con el mismo aval… dos Iglesias Católicas unidas por una misma razón contradictora… ¿Quién puede sostener que esto siempre fue así en la Iglesia?

domingo, 23 de junio de 2013

DIÁLOGO SOBRE EL MITO Y LA FE CATÓLICA


Por Emilio Nazar Kasbo
Numerio Negidio:: Dijo Georges Gusdorf que "La conciencia mítica sustituye el cierre, la restricción mental del intelecto, por la misteriosa presencia de lo "Abierto".
Aulo Agerio: Acerca de la conciencia mítica, no debemos escatimar  lo escatológico del mito en cuanto representación especulativa, como el reflejo de una realidad superior que no alcanza a ser percibida. Lo prístino que se presenta en lo Sublime no alcanza a lo "abierto" de la misteriosa presencia que puede ser incluso satánica, ya que de tanta "abertura" todo queda sujeto a la inseguridad de la intemperie. La restricción mental, es una cuestión no corpórea ni material, sino precisamente de mente. Frases como la que se trae a cuento, más sabe a cuento que a intelecto. Porque no es cuestión de escribir muchas palabras sin decir nada, ni de decir nada en un "algo" que se traduciría por "hablar al reverendo cuete", a lo cual hoy llaman "filosofar", en tanto que nada tiene que ver con la Ciencia en tanto consiste ésta en la comunicación de la Verdad, como conductora a la Sabiduría, pero ello desde el punto de vista natural. Efectivamente, la Sabiduría es un Don Sobrenatural, que lejos se encuentra de la ganzada a la enésima potencia, de frases rimbombantes que pretenden el extravío del lector en un vocabulario presuntamente "novedoso" bajo el cual se encuentran remanidos conceptos tan antiguos como el error. Valga la redundancia, parece que no es una frase de buen Gustorf... No sé si me explico.
Numerio Negidio: No, no te explicás, Aulo. Como tampoco explican nada los extensos discursos que proferís, sea de quien sean. No porque no tengan valor en sí mismos, sino porque como es costumbre tuya, afirmás cosas que tienen muy poco que ver con la idea central de las frases que los demás rememoran. Es más, creo que sin querer Gusdorf escribió algo justo para gente como vos. Por los del "cierre, la restricción mental del intelecto" lo digo.
Aulo Agerio: Las puertas del infierno siempre están "abiertas"... en cambio las que se "cierran" son las del Reino de los Cielos. Algo como para tener en cuenta... (y hay una parábola al respecto, del sujeto que va indignamente vestido... pero claro, lo echó una "mente cerrada" ¿no estaría hoy "derogada" esa Parábola, por no ser suficiente reflejo del Amor de Dios?)
Numerio Negidio: "Les cierran a los demás el reino de los cielos, y ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo". Mt. 23,13.
Aulo Agerio: Distinguido: el que CIERRA es el Sumo Juez. No se equivoque de parábola ni de comentario. La cita que Ud ofrece es otra, y se refiere en exclusiva a los fariseos judíos, algo inaplicable a los católicos (excepto a los judaizados, ya que los católicos judaizados se dividen en fariseos y publicanos, algo incompatible con el catolicismo).
Numerio Negidio: Precisamente por eso. Si el que la cierra es el Sumo Juez, no adopte Ud. una postura farisaica sacando a relucir una parábola que no tiene nada que ver con mi comentario.
Aulo Agerio: Perdón, pero no me dedico a las "aberturas" (léase puertas y ventanas). Yo interpreto la referencia a "lo abierto", y surge la contraposición de "lo cerrado". Así, encadené las ideas y verá que sí tiene que ver con su comentario inicial. De hecho, no elevé condena a nadie, cosa que Ud sí ha realizado, ya que la frase citada por Ud es el "CIERRE DE LAS PUERTAS" a los fariseos judíos hecha por Jesucristo. Ahora bien, lo abierto y lo cerrado, son conceptos bobos muy de moda en la modernidad modernista. Efectivamente, tales ideas son aplicadas a "la mente", de donde se presupone que lo "cerrado" es la introversión freudiana, y lo "abierto" es la extroversión sin límite alguno. Así lo vemos en la frase por Ud citada, en que se cita la "restricción mental del intelecto" (alusión a "lo cerrado"). Así, esto sólo conduce al relativismo. Al decir de Georges Gusdorf, la interdisciplinariedad implica el encuentro y cooperación entre dos o más disciplinas, aportando cada una de ellas sus propios esquemas conceptuales, su forma de definir los problemas y sus métodos de investigación, mientras que la transdisciplina implica que la cooperación y el contacto entre las distintas disciplinas tiene lugar, sobre todo, cuando estas disciplinas han terminado de adoptar un mismo método, un mismo paradigma. Usted se niega a ello en este caso particular. Y no me venga a decir qué tiene que ver la cita que hago de Georges Gusdorf con la cita que Ud hace de Georges Gusdorf, porque eso sí que sería una cuestión no muy complicada de explicar, aunque sí difícil de entender. Confundir el Mito tal como lo reflejaba Platón, con el "mito" freudiano propio de la New Age, lleva indudablemente a gravísimos errores. A su vez, percibo que Ud no ha degustado cada una de las palabras y frases que expresé en mi primer comentario, o que al menos han pasado desapercibidas, puesto que el contexto de tales palabras hacen referencia nítidamente a su cita. Y aclaro que la expresividad de lo meramente introspectivo no hace al valor del género autobiográfico de Gusdorf, aunque la frase bien puede hacer referencia a su exclusiva representación intelectual, no generalizable ni aplicable a terceras personas. Los conceptos de "abierto" y "cerrado" no son más que prejuicios a priori que se introducen en los discursos para descalificar al "cerrado" como nocivo... ¿cómo calificaríamos entonces a la autobiografía que necesariamente se basa en la introspección, si no es básica y estructuralmente "cerrada"? Todo aquél que escribe una autobiografía es ineludiblemente "cerrado" He aquí la contradicción.
Numerio Negidio: Los conceptos de "abierto" y " cerrado" son totalmente válidos, y se refieren entre otras cosa a las personas estrechas de mente. Pero he aquí que Gusdorf lo relaciona en este caso específico al Mito. Eso es lo que Ud, no tiene en cuenta estimado. Si el concepto de "cierre" a Ud. lo moviliza, es un problema suyo no de Gusdorf. Si para Ud, lo mítico es sinónimo de satánico, no hace más que confirmar lo que dice Gusdorf. Le aconsejo que lea a Homero o que lo vaya a ver al padre Irlandés, alguien cercano a Ud. que lo puede orientar al respecto.
Aulo Agerio: Distinguido, no necesito orientación. Suficiente brújula es la Filosofía Perennis, apta para descartar cualquier bazofia que pulula en tanto ambiente pseudocultural "chick", que como toda moda desaparece. Veamos: 1) el concepto de "abierto" y "cerrado" son válidos sólo para aquél que pretende concretar la falacia ad hominem, tildando de "cerrado" al contrario y autoproclamándose "abierto"; 2) en cuanto al Mito, ya expliqué la doble acepción que halla el mismo, y quien introduce la cuestión de lo satánico es Ud; 3) una cosa son los mitos precristianos (en tanto sirven de prefiguración del cristianismo y señalan la inquietud religiosa), y otra los mitos después de Cristo (en que se convierten en una flecha que señala a Jesucristo como algo real y por tanto Superior, ya sea por adhesión o por oposición, pero a la vez después de Cristo resaltan su aspecto "literario" metafórico y no literal). Lo satánico del mito está en su aplicación moderna, tal como se produce en el ámbito freudiano y de la Escuela de Frankfurt. 4) El mito como expresión de una realidad superior ha sido manifestado por Platón, y ejemplo de ello es el "mito de la caverna". 5) A Homero lo leí en mi adolescencia y juventud. 6) El Padre Irlandés es sacerdote, no siquiatra. 7) Oriéntese Ud al respecto, en todo caso, o que él lo oriente, si no está orientado, o medio orientado; en este último caso, tenga cuidado porque todo lo que es de Medio Oriente tiene problemas desde Adán y Eva...
Numerio Negidio: Jajajajaja !!!!!! Si vos estuvieses realmente orientado por la brújula de la Filosofíia Perennis no te cerrarías, como de hecho lo hacés, a las verdades de los Filósofos Modernos por el sólo hecho de ser modernos. Como tampoco adoptarías actitudes farisaicas hacia quienes no son cerrados como vos.
Aulo Agerio: Menos mal que Ud es de los "abiertos" que no discriminan... Ud mismo es la comprobación de lo que acabo de expresar.
Numerio Negidio: "Los mitos modernos, la manifestación mitológica moderna, lejos de ser resabios, pervivencias arqueológicas de los mitos antiguos, son la manifestación en nuevas figuras del recóndito magma del hombre profundo". Padre Diego de Jesús, Monasterio del Cristo Orante.
Aulo Agerio: Del hombre profundo que se queda en su propia humanidad mientras que rechaza la Gracia y a Jesucristo, que es la única llave de la Salvación... mediante la única Iglesia que fundó. Jesucristo es la llave que "abre" lo "cerrado", para "cerrarlo" al pecado... y si le gusta, bien, y si no insista en la lectura de lo efímero...
Numerio Negidio: No, de lo efímero no. En este momento estoy con “Mito, Plegaria y Misterio”. Claro, que para tu ignorancia cualquier benemérito libro es efímero.
Aulo Agerio: 1) No hay mito después de Jesucristo que tenga relevancia religiosa; 2) Confundir mito con la religión sólo es posible en religiones falsas, en el paganismo, no en la Fe Verdadera (la Católica); 3) El mito no tiene nada que ver con el misterio, porque aquél es invento humano, pero este es la inabarcabilidad infinita de Dios que Revela al hombre la Verdad. De hecho, ante Dios todo es efímero, y hacer de lo efímero una apología no es más que un despropósito. El mito tomado como realidad es imposible e impensable después de Jesucristo, y sólo puede ser considerado en el cristianismo como un recurso literario o poético, sin alcance religioso alguno. El dar a un mito alcance religioso, es parte del racionalismo modernista que se infiltra imperceptiblemente en almas desprevenidas o desaguisadas. ¿Podemos calificar como “mito” a las Parábolas de Jesucristo? Es posible… pero lo que no podemos hacer es calificar a Jesucirsto y su Ser, su Vida y obra de “mito”.
Numerio Negidio: Tu conocimiento del Mito es muy pobre y lleno de perjuicios ultramontanos. Lo que más asombra es que desautorices las líneas de alguien que, como el Padre Diego, tiene los suficientes conocimientos y la suficiente gracia como para abordar esta cuestión con sobrada idoneidad. Pero no me extraña. Es muy propio tuyo, y de los abogados en general, el ponerse a hablar de cosas que los superan y no atender a los que saben de verdad.
Aulo Agerio: 1) No estamos hablando de ningún dogma; 2) Estamos hablando de una cuestión opinable; 3) La Fe Católica en su integridad no es opinable; 4) atribuir a la Fe Católica el rango de "mito" o interpretarla como si fuese portadora de "mitos", o asimilarla de la forma que fuese a un "mito", es un pecado contra el Primer Mandamiento; 5) El Mito, según el DRAE, ES:
"mito1. (Del gr. μῦθος).
1. m. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.
2. m. Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.
3. m. Persona o cosa rodeada de extraordinaria estima.
4. m. Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen.
Así, fácilmente puede percibir que de la Iglesia Católica BAJO NINGÚN PUNTO DE VISTA puede ser asimilada, interpretada o remotamente identificada con un mito.
Numerio Negidio: Todo lo que decís no tiene nada que ver con mi post. Te recomiendo el libro que mencioné. Si querés abrir la mente, claro.
Aulo Agerio: La Iglesia Católica es el Cuerpo Místico de Jesucristo ¿esto es cierto o es un “mito”? ¿Ud habla de abrir la mente a la Verdad o al error?
Numerio Negidio: Eso es problema tuyo. Pero si no la abrís, nunca lo vas a saber.
Aulo Agerio: Estimado: 1- ¿el libro fue escrito con infalibilidad Papal? 2- ¿Ud dice que este tema nada tiene que ver con la frase que diera inicio al enorme altercado presente? El libro debió presentarlo un poeta, tal como dice Jorge Ferro en el prólogo… pero no como “teología”, y por tanto no debería ser presentado por un Teólogo, ya que hablar de “mito” es hablar de otra cosa, menos de Religión.
Numerio Negidio: Chau, Aulo. Es tarde, y no da para más.
Aulo Agerio: O no tiene respuesta a alguna de ambas preguntas... buena noche
Numerio Negidio: Lo que no tengo ganas es de seguir tu insidioso juego. Buenas noches.
Aulo Agerio: Esta noche es una sola, no son muchas. Si su idealismo le hace creer que Ud dormirá varias noches, está bien que use el plural, porque irá a hibernar. Pero si es sólo hasta mañana, esta noche es singular. Que sueñe con los angelitos, y que lo iluminen para saber reconocer que el mito real es una contradictio in terminis, y que si es real, ergo no es mito.
Numerio Negidio: Si querés tener la última palabra, te la cedo. Para mí será un mérito, para vos un orgullo nefasto. Buenas noches.
Al otro día por la tarde…

Aulo Agerio: Ya encontrándonos en una nueva tarde, después de un amanecer soleado y en horas de la siesta, y habiéndole cedido la última palabra previamente en medio de sus acusaciones de nefasto orgullo (que nada que ver), espero haya recapacitado sobre la cuestión. A su vez, en mi intelecto quedó la remembranza de los libros de Mircea Eliade, autor que coincide con esa visión de mito-realidad (contradictoria), y que se enseña a los alumnos en el primer año del seminario como si fuese una verdad irrefutable... así, en la inteligencia del seminarista que no analiza la cuestión, el catolicismo tiene elementos de mito, algo que me repulsó al leer tales afirmaciones. Así que quien asume esto así tal cual, acaba en el modernismo, indudablemente. El igualar a todas las religiones analizándolas como "mito", para luego decir que hay un "mito" que es real, responde a una necesidad inmanentista de reducirlo todo a términos "humanos", cuando la Gracia proviene de Dios para informar toda la realidad humana (y no a la inversa). Efectivamente, un aire de pelagianismo o de semipelagianismo acaba respirándose en libros "científicos" que nadie cuestiona por el peso del "argumento de autoridad" que todo lo aplasta... incluso la Fe de los débiles. Reaccionar ante esto es una tarea imperiosa. No es un mito la Encarnación de Jesucristo, su vida, sus milagros y su Resurrección. La Fe Católica no es un mito, y todo mito se encuentra fuera de ella.

Numero Negidio, ni bien Aulo Agerio comenzó a hablar, hizo caso omiso a sus palabras y lo dejó hablando solo...

jueves, 3 de enero de 2013

¿AÑO DE LA FE CON BENDICION DE SUPERSTICIONES?



Por M. Virginia O. de Gristelli

El Santo Padre, muy poco antes de inaugurar este Año de la Fe, hace cerca de un año, diagnosticaba muy oportunamente un verdadero analfabetismo religioso, en medio del cual “no puede crecer la unidad entre los cristianos”.  Y algunos nos preguntamos, bastante perplejos, cómo se puede sanar ese analfabetismo sirviendo al sincretismo o a la confusión entre fe y superstición. Como si los disparates del pseudoecumenismo no fueran suficientes...
Hace tiempo que entre las “devociones (o desviaciones) populares” de miles de argentinos, ha ido creciendo el culto de personajes que -sin juzgar sobre el destino final de su alma-, podemos decir que no han dejado huellas de  virtud en sus vidas, como es el caso de ciertos cantantes populares muertos en accidentes automovilísticos, o un poco más remotos, el “gauchito Gil”, especie de Robin Hood a la criolla, o adalid popular del cuatrerismo, en una época en que la injusticia social ofrece más que una ocasión para “inspirar” a sus devotos, buscando el reino de los Cielos con una brújula bastante desnortada, por cierto…
No hay duda de que estas situaciones deben ser atendidas en un plan misionero y pastoral, pero… ¿puede hablarse de “crecimiento en la fe” cuando en vez de corregir las desviaciones, se les tira agua bendita para disimularlas? Esto nos parece la reciente edición de una “Novena a la Cruz”, en memoria de este gaucho, que según el obispo de Corrientes podría “ayudar a su purificación y mejoramiento con la Palabra de Dios” (¿?). 
El personaje en cuestión era un ladrón, lisa y llanamente, y modestamente creemos que las tolderías de trapos rojos que jalonan las rutas de nuestro país tal vez  podrían ser mejor “purificadas” con un fósforo y kerosene, que editando nada menos que una novena en su homenaje, aprobada por un Obispo, y propagada por la agencia católica oficial del Episcopado (http://www.aica.org/4735-novena-la-cruz-recordando-antonio-gil-los-difuntos.html#), vinculando además a la Madre de Dios -Ntra. Señora de Itatí- a su maquiavélica figura.
La enemistad que existe entre la Mujer vestida de Sol y la Serpiente antigua, entre ambos linajes (Gen 3, 15), no puede ser suavizada con intenciones piadosas.
Porque entre todas las sombras que pueda haber en la vida de Antonio Gil, lo cierto es que su “culto” se vincula además estrechamente con el de “San la muerte”, y éste nada menos que con la venganza y los ritos umbanda [1], cuya relación con el satanismo debería ser bastante relevante para un pastor de almas...
Se nos dirá que Monseñor Faifer procura orientar las oraciones de los fieles dirigidas al gaucho a rezar por su alma[2], pero… ¿será prudente “acompañar” estas manifestaciones, pasando por alto, por ejemplo, que su figura ha sido ya “elevada a los altares por la Iglesia Católica Nacional”? ( http://www.gauchitogil.galeon.com/productos2020644.html  )
En un tiempo en que el mundo nos pide dar testimonio coherente de la fe que profesamos, este tipo de confusiones contribuyen tal vez a la idea de algunos observadores que creen que ser católico es sinónimo de armarse una religión “a la carta” [3], y cuando la Iglesia enseña con verdadera claridad, patalean como niños… porque se les alimentó el raquitismo con golosinas-veneno, en vez de darles leche.
M. Virginia O. de Gristelli

miércoles, 28 de noviembre de 2012

DESPENALIZAR LA CONCIENCIA A PROPÓSITO DE UN FUNESTO ESCRITO FEMINISTA



Por P. Miguel A. Fuentes, IVE
La periodista cubana radicada en Nicaragua, ex religiosa teresiana, María López Vigil, ha lanzado al ruedo un breve escrito dirigido principalmente a las mujeres, titulado Para despenalizar el aborto hay que despenalizar la conciencia, editado en Managua, Nicaragua (1). La presentación tuvo lugar en la “Universidad Católica”, sede Managua, de los Padres Jesuitas, en octubre de 2010 (2)
La tesis del trabajo es que para despenalizar el aborto, es necesario revisar previamente las ideas religiosas, porque estas “se convierten en un obstáculo importante para que asumamos y defendamos con convicción los derechos sexuales y reproductivos, entre ellos el derecho a interrumpir el embarazo” (p. 5). Despenalizar el aborto, quiere decir aquí, no solo lograr que no sea condenado y penado por la ley civil, sino tampoco por la conciencia personal de la que aborta.
Y como, en el pensar de la autora, son las creencias religiosas las que “troquelan” la conciencia (p. 6), no se puede lograr una verdadera despenalización sin alterar el sentido de la religión y del mismo concepto de Dios.
“Nos toca disputar la idea de Dios” (p. 6), añade, cuyo “monopolio” está en manos de “los expertos”, que “en las religiones que conocemos (…) prácticamente son todos hombres” (p. 6).
La Sra. López Vigil inspira sus consideraciones sobre Dios, en el pensamiento del ateo militante Richard Dawkins (3) cuya tesis central puede resumirse diciendo que la religión es un producto cultural, invención humana, con la que la persona intenta dar un sentido a “las cosas que nos queman el alma”: la muerte, la vida, el mundo, el más allá. La religión es, pues, el resultado de “los genes de la cultura”, llamados por Dawkins “memes”. Dios, dice Dawkins, es un “meme”, un gen cultural, un producto cultural, relacionado con nuestros miedos.
La idea de un Dios personal, misericordioso pero justo, legislador, redentor, padre pero exigente, o sea, el concepto cristiano de Dios, es, para la autora de este opúsculo, que analizamos, el gran obstáculo para la total despenalización del aborto, que solo tendrá lugar cuando ni siquiera la propia conciencia acuse a quien perpetra esta acción. Porque, reconoce López Vigil, “aun cuando las leyes despenalicen el aborto, en la conciencia de muchas mujeres, en su pensar, en su sentir, el aborto sigue penalizado. Porque es un pecado, porque si aborto merezco el infierno como castigo, porque si aborto mato, incumplo un mandamiento, porque todos los hijos los manda Dios y si aborto ofendo a Dios…” (p. 7).
Ahora bien, “Estos miedos, estas culpas, nacen de la idea, de la imagen que tenemos de Dios, de la idea y de la imagen que nos han transmitido de Dios desde pequeñas y de la que no nos atrevemos a menudo a disentir” (p. 7). Por tanto, la tarea no se sitúa ya en el plano de la acción política y legislativa, sino en la religiosa: hay que cambiar la idea de Dios. Y es legítimo cambiar la idea de Dios (insistimos: la idea cristiana de Dios) porque Dios) porque Dios no es más que un producto cultural; así como los hombres han elaborado un concepto de Dios funcional, es decir, en función de calmar nuestros miedos ante las realidades que nos abruman (muerte, más allá, enfermedad, dolor) y en función de los intereses masculinos (pues, según la autora, han sido los varones los que han monopolizado esta fabricación religiosa), del mismo modo que ya no perturbe la conciencia de quienes quieren vivir su sexualidad como les venga en gana y puedan sacarse de encima las consecuencias posibles de ese modo de vivir (los hijos).
Para esto exige un cambio en varios puntos fundamentales del concepto cristiano de Dios.

             I. Un Dios sin religión y sin mediadores
“A menudo las religiones son el peor obstáculo para la espiritualidad” (p. 8).
Pero estas no son necesarias, según nuestra autora, porque Dios no está arriba, ni es lejano; y por lo mismo no necesitamos “intermediarios”, es decir, “sacerdotes”, ni “lugares sagrados” (templos), ni “objetos sagrados” (cruces), ni “tiempos sagrados” (domingo, Semana Santa), ni “personas sagradas” (sacerdotes, pastores).
Y pone como modelo de este rechazo al mismo Jesús, quien desafió todo: ritos, jerarquías, normas, leyes de su religión, lugares sagrados, etc., y habría cuestionado a los sacerdotes de su tiempo afirmando que las prostitutas entrarán primero al Reino de Dios (evidentemente interpretando, la Sra. López, que entrarán en condición de prostitutas y no de convertidas y penitentes).
Propone, a cambio, una religión pagana en la que todo sea sagrado: “Creo que cuando templos, imágenes, medallas, curas, pastores, ritos, hostias, fiestas patronales, peregrinaciones… dejen de ser sagrados, todo comenzará a ser sagrado para nosotras: los árboles, las frutas, las casas, los muebles, los vestidos… y especialmente las personas. Todo lo que nos rodea será un camino para sentir que Dios está en nosotras, que somos Dios para los demás, que todo es reflejo de Dios. Saldríamos entonces del terreno de la religión para entrar en el de la espiritualidad, un terreno más ancho, más alegre, más libre” (p. 9). La autora de estas palabras nunca menciona –supongo que por razones tácticas- a qué responde este tipo de pensamiento pseudo religioso que profesa con tanta devoción; los que están familiarizados con las enseñanzas de la New Age, saben que coincide totalmente con la religión Wicca, a la que son adeptas muchas de las más fervientes militantes del ultra feminismo (4).
El creer en intermediarios (sacerdotes) es el principal obstáculo, porque de este modo se piensa que ellos son los que saben qué es pecado, que es pecado abortar y los perdonan los pecados, y “ellos –añade- son todos hombres, varones” (p. 9).
Su propuesta apunta, realmente, contra el corazón del cristianismo y contra la misma estructura jerárquica que Jesucristo dio a su Iglesia: “Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado” (Lc. 10, 16); “Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos” (Jn 20, 22-23).

II. Un Dios que no es providente
La segunda creencia que hay que cambiar es la del “providencialismo” (p. 10). Es decir, la idea de que Dios dirige nuestras vidas y nos manifiesta su voluntad a través de los acontecimientos que nos manda o permite. “Estas ideas providencialistas nos des-responsabilizan de nuestra vida y de lo que hacemos, bueno, malo. Nos desmovilizan social y políticamente. Estas ideas resultan socialmente perversas (…= Si todo es ‘voluntad de Dios’, ¿cuál es nuestro papel en la historia?” (p. 10). Y pone como modelo del combate contra esta idea a la Teología de la Liberación que las enfrentó en América Latina, aunque lamenta que fuera “destruida con una guerra ideológica de alcances enormes y lo que quedó fue tierra arrasada” (p. 11).
Esta concepción providencialista, es decir, “que todo es voluntad de Dios” empuja a la idea de que “debemos tener todos los hijos que Dios nos mande”, tremenda idea que atenta contra el derecho al aborto.
En cambio, la idea correcta, según López Vigil, es que “Dios… nos regaló… la libertad para que decidamos libremente, con libertad y responsabilidad, sobre nuestras vidas, sobre la vida” (p. 11), lo que para la autora significa decidir libremente cuándo y a quién quitar la vida, y decidir contra la ley de Dios.
Propuesta, indudablemente, contraria a la enseñanza de Jesús, que nos mandó rezar: “hágase Tu Voluntad en la tierra como en el cielo” (Mt 6, 10), y que consideró su vida como una consagración plena a la voluntad del Padre: “Les dice Jesús: Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra” (Jn 4, 34). Y quien, además, ha dejado la más extraordinaria enseñanza sobre la providencia divina y la confianza con que debemos abandonarnos a ella (cf. Mt 6, 26-34 (5)). Pero destruir el sentido de providencia es también negar el sentido de la paternidad divina; por eso el paganismo propuesto por las feministas del estilo de nuestra autora, dejan a los hombres huérfanos de Dios.

III. Un Dios que no ha muerto para salvarnos
La tercera creencia que se propone combatir afecta de modo directo a la verdad central de la redención: “Dios no nos salva por el sufrimiento y el sacrificio, Jesús no murió para salvarnos, fue matado por sus ideas, por la ética que propuso” (p. 12). Esta es la “creencia que debemos cuestionar”. “Creemos, nos han enseñado a creer, que hemos sido salvadas por Jesucristo y que Jesús nos salvó sufriendo y muriendo, que nos salvó al ser crucificado” (p. 12).
La autora, como las feministas a quienes representa, se escandaliza de la verdad central de nuestra Fe, y afirma: “Jesús no vino a morir”.
La negación de la redención es fruto, a su vez, de la negación del pecado original: “Ese paraíso que no existió en ninguna parte, ese Adán y esa Eva que nunca existieron, ese pecado que nadie cometió nunca” (p. 12). De ahí, consecuentemente, es incomprensible el enojo de Dios con los hombres, y el sacrificio expiatorio de Cristo. Todo esto es, para ella, “perversa creencia” (p 13).
Y pierde sentido también el misterio del dolor y de la cruz, que la autora juzga “idea perversa” (p. 13). Especialmente el sufrimiento de la maternidad “impuesta”.
Y según ella no fue esta ni la idea ni la predicación de Jesús; por el contrario, lo que él “propuso fue una ética de relaciones humanas, donde curar, cuidar, sanar, servir, amar, era lo que le agradaba a Dios porque evitaba el sufrimiento innecesario. Jesús rechazó los sacrificios y propuso justicia, compasión, equidad. Ni siquiera ayunó, esa forma de sacrificio personal para agradar a ese falso dios que se calma cuando sufrimos. No propuso la castidad, esa forma de sacrificar el impulso sexual, de reprimirlo, de sufrir reprimiéndolo. No propuso yugos ni dolor, sino amor y libertad. Y comparó el Reino de Dios con un banquete, con una boda, con una fiesta” (p. 13). He aquí, magníficamente resumida, la antimoral pagana, o la moral antievangélica.
Afirmaciones, todas estas, profundamente antievangélicas y anticristianas. Pues, como enseña san Juan en su Evangelio: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por Él vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna” (Jn 3, 14-16). Y con increíble fuerza truena san Pablo: “os transmití en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras” (1Co 15, 3-4); y San Pedro: “Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu” (1Pe 3, 18).
Lo que sucede es que también hoy, como en los tiempos apostólicos “nosotros (los apóstoles y los auténticos cristianos) predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles” (1Co 1, 23).
Y por el mismo motivo, nuestras cruces y dolores son el camino hacia el cielo: “Ya que Cristo padeció en la carne, armaos también vosotros de este mismo pensamiento: quien padece en la carne, ha roto con el pecado, para vivir ya el tiempo que le quede en la carne, no según las pasiones humanas, sino según la voluntad de Dios” (1Pe 4, 1-2). “Los que son de Cristo Jesús, han crucificado la carne con sus pasiones y sus apetencias” (Gal 5, 24).

IV. Dios es una creación cultural y no hay Revelación propiamente divina
Cuarta creencia que hay que impugnar es la identificación de Dios como varón. Y en este punto aparece quizá la única sutileza de la ideología feminista del escrito (porque el resto de las cosas que hemos expuesto son simples groserías contra la Fe). La autora juega con el sexo y el género: “Dios no tiene sexo, pero sí tiene género”. Y añade: “el sexo es una condición biológica, el género es una construcción cultural (…) Dios ha sido construido en los últimos diez mil años de la historia humana con el género masculino y desde el género masculino. Lo imaginamos como varón” (p. 14). Jesús lo llamó “Abbá”, “Papá”, por ser él, “hijo de la cultura religiosa judía (…) No lo llamó Madre”.
El texto puede parecer, a primera vista, dirigido contra una errónea atribución de sexo a Dios. Pero no está ahí el gato encerrado. López Vigil no solo niega que Dios tenga sexo, lo que es correcto teológicamente, y jamás ha sido enseñado por la Fe Católica, sino que, en realidad, afirma que Dios es un producto cultural.
Si bien no podemos decir que necesariamente niegue a Dios con estas palabras (aunque el proponer una religión pagana de sacralización de la naturaleza en general implique la negación de un Dios personal y trascendente), sin embargo, sienta la base agnóstica que hace de fondo a toda esta doctrina; en caso de que Dios exista, la vía para conocer su naturaleza no es la Revelación que Él hace de sí mismo, porque la idea que tenemos de Dios no es otra cosa que la proyección cultural que los hombres se hacen de Él: Dios es lo que los hombres elaboran, y como las culturas que han dominado en los últimos milenios han sido culturas dominadas por varones, la idea de Dios es una idea de un Dios-Varón. Explícitamente lo afirma: “La Biblia (…) es la expresión cultural de un pueblo, el pueblo de Israel, que pensó a Dios como un varón. Es la literatura de un pueblo, en donde sólo los hombres sabían escribir y eran los que escribían. Es pues, un producto esencialmente masculino” (p. 15). No es, pues, la Palabra de Dios, sino una literatura humana y, además, machista.
“La masculinización de la idea de Dios es una de las raíces más fuertes, seguramente la más profunda culturalmente, de la violencia de los hombres contra las mujeres. Porque donde dios es varón los varones se creen dioses. Esa superioridad la respiran los hombres en la atmósfera de la cultura dominante, la respiran en los libros de la Biblia, la respiran en los sermones de los curas y en las prédicas de los pastores. Recuerden: donde dios es varón los varones se creen dioses” (p. 17).
Al negar el carácter revelado de la Sagrada Escritura, la sra. López Vigil manifiesta claramente que no es católica, ni cristiana, ni siquiera judía. Es pagana.

V. ¿Quién es Jesús?
La quinta afirmación no deja ya lugar a dudas; la autora afirma con descaro: “Jesús NO ES Dios. Nos enseña, nos dice, cómo es Dios” (p. 14).
¿Qué otra cosa podríamos señalar al respecto sino aquellas palabras de San Juan: “¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. Todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre. Quien confiesa al Hijo posee también al Padre” (1Jn 2, 22-23).
* * *
Es indudable que ese folleto sabe bien a qué apunta: si se quiere amortiguar la conciencia, hay que desnaturalizar la idea de Dios. No solo en orden a despenalizar el aborto, como pretende la autora, sino cualquier otra acción humana desordenada. “Si Dios no existe, todo está permitido”, dice Ivan Karamazov. Y si Dios es esa idea vacía que propone el feminismo, también. Por eso la propuesta de la autora no se diferencia mucho de los procesos patológicos que se producen en la mente de ciertos enfermos mentales en quienes, por un procedimiento de perversión particular, se producen diversos mecanismos de amortiguación de la conciencia, dando por resultado o el “amoralismo”, que consiste en la carencia de sentimientos morales de culpabilidad, deber y remordimiento; o el “hipomoralismo”, que es algo semejante al amoralismo, pero en tono rebajado; hasta el “inmoralismo”, que añade al amoralismo cierto egocentrismo exacerbado que a menudo conduce a acciones delictivas e incluso al crimen (6), como se observa en violadores, pedófilos y homicidas sexuales. Es probable que algunas mujeres que acepten las ideas propuestas por este feminismo exacerbado, amortigüen el remordimiento por los abortos cometidos, aunque solo hasta cierto punto, porque la autora parece desconocer que el problema del lacerante dolor por el aborto cometido no es una cuestión circunscripta al ámbito de la conciencia moral sino que está ligada profundamente a lo que algunos psiquiatras llaman “conciencia biológica”, que es independiente de las creencias religiosas que se profesen, o de que no se profese ninguna (7). Lo demuestra con suficiencia los estudios sobre el síndrome post aborto (8).
Pero añadamos que si no consiguen amortiguar el sentido de pecaminosidad relacionado con el aborto, sí lo conseguirán respecto de todas las demás acciones desordenadas, no solo en el plano sexual, como anhela López Vigil, sino en todo plano del obrar, incluido el de la violencia, el del abuso, el del desprecio por el prójimo y sus bienes, y el del homicidio. La “despenalización de la conciencia” no solo produce personas irresponsables y sin cargos de conciencia, sino psicópatas.
Ya Juan Pablo II señaló “la amenaza de un eclipse de la conciencia, de una deformación de la conciencia, de un entorpecimiento o de una anestesia de la conciencia” (9), causada precisamente por la pérdida del sentido de Dios, es decir, por “la progresiva ofuscación de la capacidad de percibir la presencia vivificante y salvadora de Dios” (10). Pues “cuando se pierde el sentido de dios también el sentido del hombre queda amenazado y contaminado… La criatura sin el Creador desaparece… Más aun, por el olvido de dios la propia criatura queda oscurecida” (11).

* * *

Tal es la propuesta que hace la sra. López Vigil a las mujeres de nuestro tiempo.
De todos modos señalo un doble “mérito”, si así puedo expresarme, en este escrito.
Por un lado la claridad de los conceptos, que nos permiten aferrar el núcleo de las ideas feministas de modo diáfano e inmediato, sin vernos obligados a deducir estos mismos principios a través de oscuros párrafos y de tortuosas exposiciones como ocurre a menudo en otros autores que, pensando lo mismo, enturbian las aguas para no dejar tan evidencia su pensamiento. Aunque reconozcamos también que parte de la claridad se debe al público sencillo al que se dirige la publicación, y en una cuota no despreciable, a los límites filosóficos y teológicos de la escritora.
En segundo lugar, quiero destacar que la exposición resume certeramente las principales verdades que hay que destruir para pervertir la fe cristiana. La autora se denomina “cristiana” (“somos religiosamente: cristianas”: p. 9), pero indudablemente no lo es. Es pagana y gnóstica, y más todavía, anticristiana. Su propuesta de revisión religiosa no es más que un protocolo de apostasía. Quien acepta las propuestas de este escrito se queda sin nada: sin fe, sin Iglesia, sin Dios, sin Cristo. Su propuesta es, pues, anti-fe, anti-iglesia, anti-Dios y anticristo. La religión que propone la sra. López es la que san Pablo y san Juan ponen en los labios y en las obras del Anticristo que ha de manifestarse en los últimos tiempos.
Qué bien le cuadran los anatemas paulinos, que el apóstol de los gentiles apostrofa a los superficiales gálatas: “Me maravillo de que abandonando al que os llamó por la gracia de Cristo, os paséis tan pronto a otro evangelio –no que hay otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren deformar el Evangelio de Cristo-. Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema! Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema!” (Gal 1, 6- 9).

NOTAS:
1. Sin editorial ni fecha de publicación. María López Vigil es una periodista cubana, radicada en Nicaragua. Ha estado embarcada en la teología de la liberación. Fue religiosa teresiana, hermana de José Ignacio López Vigil, ex sacerdote jesuita. Juntos hicieron al final de los años setenta una obra titulada Un tal Jesús, que es una serie de 33 casetes con 144 episodios grabados de la vida de Jesús en clave marxista, “anticlerical y soez”, en el decir del entonces obispo de San José de Costa Rica, “irreverente” según el cardenal López Trujillo.
2. La presentación tuvo lugar el 27 de octubre de 2012, en el Auditorio Xabier Gorostiaga, S.J., siendo los auspiciantes el Programa Interdisciplinario de Estudios de Género (PIEG-UCA) de la Facultad de Humanidades y Comunicación, y Católicas por el Derecho a Decidir por Nicaragua.
3. Puede verse sobre este autor el libro de Alister McGrath y Joanna Collicutt McGrath, The Dawkins Delusion?: Atheist Fundamentalism and the Denial of the Divine, Canadá (2007)
4. El Documento del Consejo Pontificio de la Cultura y del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, Jesucristo portador del agua viva, sobre la New Age, dice: “Wicca: antiguo término inglés para designar a las brujas, aplicado a un resurgir neopagano de algunos elementos de la magia ritual. Acuñado en 1939 por Gerhard Gardner en Inglaterra: se basaba en algunos textos eruditos, según los cuales la brujería europea medieval era una antigua religión natural perseguida por los cristianos. Con el nombre “the Craft”, se extendió rápidamente en Estados Unidos durante los años 1960, donde se vinculó con la “espiritualidad de las mujeres”. La religión Wicca es un retorno al paganismo y sus adherentes se enorgullecen de ello. Entre sus miembros hay mujeres que profesan ser brujas o wicca. Reclaman que el cristianismo ha dado un mal nombre al paganismo y buscan reivindicarlo… Abundan en sus sitios de Internet las invitaciones a consultas psíquicas (adivinación), encantaciones (ofrecen encantaciones para todo: amor, dinero, salud, protección, suerte…), el voodoo y la magia… Proponen sus enseñanzas y prácticas como una alternativa más eficaz que el cristianismo para resolver los problemas de la vida.
5. Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosecha, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. Así que no os preocupéis del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio mal” (Mt 6, 26-34)
6. Cf. Roldan, Alejandro, S.J. La conciencia moral, Razón y Fe, Madrid 1966, 240-241.
7. Cito el testimonio del psiquiatra Karl Stern: “No pocas veces vemos que en los casos en que una mujer comete un aborto artificial, digamos en el tercer mes de la gestación, este acto parece no tener consecuencias psicológicas. Sin embargo, seis meses después, precisamente cuando el bebé habría debido venir al mundo, el sujeto cae víctima de grave depresión o incluso de psicosis. Ahora bien, acerca de esto se observan dos circunstancias curiosas. La depresión se produce aun sin que la mujer se dé cuenta conscientemente de que ‘ahora es el momento en que habría debido nacer mi bebé’. Además, la filosofía de la paciente no es necesariamente tal que ella desapruebe el acto de interrupción del embarazo. Sin embargo, su profunda reacción de pérdida (que no va necesariamente unida con una preocupación consciente por el parto fallido) coincide con el tiempo en que éste hubiera tenido lugar… La mujer, en su íntimo ser, está profundamente vinculada el bios, a la naturaleza misma” (Citado por Häring, Shalom: Paz, Herder, Barcelona 1975, 213).
8. Cf. AA.VV., Myriam… ¿por qué lloras?, Barcelona (2004).
9. Juan Pablo II, Reconciliatio et Paenitentia, 18
10. Juan Pablo II, Evangelium vitae, 21.
11. Juan Pablo II, Evangelium vitae, 22; cita al Concilio Vaticano II, Gaudium et spes, 36.
FUENTE: Cursos de cultura Católica del I.V.E. 2011 en San Rafael, Mendoza, Argentina (EDIVE, San Rafael, Mendoza, Argentina – año 2012)