Mostrando entradas con la etiqueta Emilio Nazar Kasbo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Emilio Nazar Kasbo. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de agosto de 2014

MANIFIESTO CONTRA EL POSITIVISMO CANONICO


Por Emilio Nazar Kasbo

Hay muchas formas de explicar una cuestión. Evidentemente, seleccionaré la peor, la que no es académica, la que acreditará y dejará de manifiesto las nefastas consecuencias del positivismo canónico. Deje de leer aquí si le molesta, o aténgase a las consecuencias.
Esta es una historia de ficción, pero los datos consignados pueden caber a cualquiera. Todo parecido con la realidad, es mera coincidencia. Aclaro, por las dudas. Resulta que un amigo me comentaba: “Yo siempre llego tarde a todo”. Pero no hacía referencia a su puntualidad, sino a que teniendo familia, y no estando casado “por Iglesia” (con Sacramento),  y en un proceso de conversión personal, se dio cuenta que su esposa no lo acompañaba en ese tránsito y que ella influía contrariamente a sus hijos, obstaculizando la vivencia religiosa familiar. Más allá de las desaveniencias conyugales que venían sumando situaciones arrastradas de otras etapas de la vida. Así que la esposa decidió pedirle el divorcio.
Y resulta que decía que llegaba “tarde”, porque supuestamente halló a otra persona con idéntica situación, también casada por civil y con hijos, y que tenía el mismo problema pero a la inversa: su esposo no la acompañaba en la conversión y sus hijos no querían saber nada con la Iglesia Católica.
El mayor problema es que todos son bautizados católicos... y tomaron la Primera Comunión. ¿Qué les quedó del Bautismo? Precisamente, se trata de la conversión a la Fe de los mismos bautizados cuya Fe fue asfixiada, como en la Parábola del Sembrador.
Y también resulta que ambos se encontraban en situación de divorcio civil. ¿Qué respuesta debe dar un abogado católico a esta situación? “Vivir y dejar vivir”, parece que recientemente predicó el Papa. O sea, traducido, cada cual hace de su vida una quena y que la toque quien qy como quiera... (¿una neomoral jamás antes predicada? seguramente, pero yo disiento profundamente con ese principio liberal e individualista)
Al comentario de “llegar tarde”, le dije que todo “depende del punto de vista. Ese es el punto de vista negativo, el darse cuenta del valor de la Fe al que antes se había relativizado e incluso despreciado. Y no a la Fe “trucha”, cómoda, sino que lo más grave es darse cuenta de que existe una “fe” con minúsculas, mediocre, hecha a la medida propia como si cada cual fuese Papa de la propia vivencia religiosa, aplicada a cualquier cosa. Darse cuenta de ello, llevaría directamente a vivir una Fe fuerte, exigente, en las peores condiciones y circunstancias de la vida.
“Tal vez haya sido Dis quien te encomienda una misión de alguna manera”, le respondí, a ver si entendía que su misión no era salir con otra persona sino rezar por la conversión de su propia cónyuge civil y velar por la evangelización de sus propios hijos..

Divorcio: ¿sí o no? - NO
Y así prosiguió el diálogo:
-Sí, Emilio, seguro ha de ser eso. Pero te puedo asegurar que todo me resulta pesado de llevar y a veces saco fuerzas de no sé dónde. Pero siempre hay que seguir.
-Mirá, el Catolicismo es para Comandos de Elite espirituales. No es para mantequitas. Si seguimos al Crucificado, ya sabemos cuál es nuestro posible fin y estar dispuestos a eso, a que nos maten por causa de Jesucristo, y a la vez nuestra familia también tiene que estar preparada para ese potencial destino. Comparado con Jesús en la Cruz, comparado con ese final humano de derrota que a la vez es victoria espiritual, ¿cuál puede ser el grave problema? Se acepta con humildad y se avanza. El año pasado ya no se puede cambiar, el día de ayer no se puede cambiar, los minutos transcrurridos de la jornada de hoy hasta este instante ya no se pueden cambiar. Pero para cambiar, tenemos que decidirnos hoy y ahora, y ese cambio es sólo respecto de uno mismo, poniéndose a disposición de Dios para que Su Gracia sea la que actúe. Arreglando eso, lentamente todo se corrige.
- Ese es el camino por el que deseo ir. Siempre me banqué todo solo y seguí adelante.
- Veo que no me entendés. No es bancarse solo las situaciones, sino la indiferencia ignaciana ante los bienes y los males que la vida ofrece, estando dispuestos a ir donde Dios mande. No es hacer las cosas “solo”, sino ser instrumentos de Dios. Y todo por Cristo, con Él y en Él. Mirá que los dolores de hoy en cumplimiento de lo que Dios manda, redundan mañana en la Felicidad. Mirá las vidas de quienes eligen un pecado determinado, a ver si querés seguirlos. Vas a ver que es peor. Y lo peor es dar por ciertas algunas expectativas de felicidad que tal vez no se den, y todo resulta como saltar de la sartén al fuego. Se presenta todo inicialmente como la panacea, como la Felicidad absoluta, cuando sólo es un momento, un instante efímero, una alegría temporal obnubilada y exagerada en el instante, atribuyéndole la fuente de tal felicidad a un ser limitado o a una situación personal. La Felicidad Absoluta sólo se logra en Dios, porque sólo Dios es Absoluto.
- Entiendo. Por eso siempre le consulto al Padre Fulanito y a los demás Padres también. Y el camino cristiano es así, y lo asumo y lo camino, a la Mayor Gloria de Dios. Pero es mi esposa quien ha pedido el divorcio. Y además impone condiciones. Yo ya no quiero saber más nada de ella ni de los chicos. Que se las arregle, porque me colmó la paciencia. Y encima pide que sea yo quien pague los honorarios, me pide un básico mensual y un porcentaje sobre mi sueldo.
- Es entendible que un padre debe alimentos a sus hijos, y a su esposa. Obviamente te pide que te comprometas a abonar ese mínimo mensual, y si el porcentaje exigido del sueldo supera ese básico, pasarías a pagar este último. Pero te recuerdo que el matrimonio no sólo es canónico, también es de Derecho Natural, y es de Orden Público, y por tanto inderogable en su regulación esencial. Si buscás alguien que te de la razón para tramitar el divorcio, buscate otro profesional. Está lleno de abogados que te darán la razón. ¿Vos aceptás o no el divorcio?
- Acepto el divorcio, al igual que ella.
- Luego, te recomiendo que busques otro profesional en este tema. Jamás hice divorcios. Tuve un caso de divorcio civil en que mi cliente siempre se opuso a la disolubilidad. Y tuve un caso de nulidad de matrimonio civil acreditada pero el Tribunal en su momento dispuso que debía tramitarse por la vía del divorcio vincular, pero sobre la base precedente de la nulidad. Esos han sido los únicos dos casos en los que intervine, en los 24 años de ejercicio profesional que tengo. Solo hago separación personal con disolución de la sociedad conyugal como máximo, pero no disolución de vínculo. Y además por motivo grave explicando quién es el culpable. Porque es la explicación del inocente ante los hijos y la sociedad en el futuro. Y ante Dios que fue omitido desde el principio si no se casaron Sacramentalmente. Creo que el resto de los abogados van por otro camino incoherente. Y más incoherentes son los jueces que aplican una Ley Positiva que atenta contra la Ley Natural.
- No te entendí nada, ni el café tomé aun. Pero ella, mi esposa, no quiere saber nada más conmigo, ya me lo dijo y dio a entender mil veces. Es divorcio y listo, Emilio.
- Claro, no quiere saber más nada de vos, pero con un pequeño detalle... “nada más” tiene el precio del básico mensual que te pide y el porcentaje de tu sueldo por un plazo que supera más de 18 años, porque tenemos que contar a tu hijo que va a nacer dentro de cinco meses, y más el plazo de los estudios universitarios en que el plazo de cuota alimentaria se ampliaría hasta más de 25 años. ¿Te parece que el “se terminó todo” significa que “se terminó todo”?
- Eso lo sé, Emilio. Me refiero al vínculo.
- Ella es ella. Vos sos vos. Una cosa es la convivencia, y otra el vínculo. Por convivencia, se puede hacer una separación personal. Hasta ahí se puede llegar. Por cuestión económica, se pide la disolución de la sociedad conyugal, y hasta ahí también se puede llegar. Pero yo no hago divorcios, porque es un mal social y espiritual.
-Pero yo estuve consultando este tema en particular, y ya me han dejado en claro que sólo hay vínculo ante Dios a través del Sacramento del Matrimonio, cosa que no tenemos. Por lo cual, no entiendo ni se comprende qué tiene que ver y por qué tanto hincapie en el Derecho Natural, cosa muy “derecho-humanista”. Dado lo cual, siendo que vos no hacés divorcios, y respetando tus razones, voy a tener que buscar un abogado que quiera y pueda ayudarme con este papeleo, y ponerle término al asunto y dejar todo en regla como corresponde al caso.
- Efectivamente no hay Sacramento. Solo los católicos hoy sostenemos la existencia del Derecho Natural. Que no haya matrimonio canónico, no implica la inexistencia del vínculo matrimonial de Derecho Natural. Todo libro de Derecho Natural dice que es indisoluble esa unión. En Argentina, solo después de 1987 se sostiene otra cosa, incluso en ámbitos católicos. El matrimonio de derecho natural puede ser elevado a Sacramento, pero no puede ser disuelto. Decime entonces... ¿cuál es la diferencia entre concubinato y matrimonio?
- Bueno. justamente consulté a cinco personas distintas, entre sacerdotes, profesores, y hasta un reconocido abogado. Todos me respondieron exactamente lo mismo. En todo caso, si querés, debatilo con ellos. A mí me alcanzaron sus explicaciones y estoy tranquilo. Por lo cual, voy a hacer lo que ya te dije. Esto se interpreta desde el Derecho Canónico, porque somos bautizados. No se puede insistir en el Derecho Natural cuando se trata de una cuestión entre bautizados. Eso me han explicado que es un error de interpretación tuya.
- O sea, vos decís y ellos dicen, que el Derecho Canónico se opone al Derecho Natural y que no tienen nada que ver entre sí. Vos andá donde vos quieras, en ejercicio del libre albedrío... ya lo dice el Papa Francisco: “vivir y dejar vivir” -¿será?-. Nadie te obliga a cumplir obligaciones. Ni Dios. Están diciendo que el Derecho Natural no obliga a los bautizados. Es un punto de vista que jamás había escuchado. Y una cosa es la teoría y otra el caso práctico particular. El matrimonio de Derecho Natural es considerado matrimonio por el Código de Derecho Canónico. ¿Qué Código de Derecho Canónico usan quienes te aconsejaron? ¿El de 1917 o el de 1986? Es que están diciendo que vos no tenés obligación con tu mujer e hijos... seguramente eso es un obstáculo moral, o inmoral, como se quiera ver. Y ya lo sé, no digo cosas que agraden a los oídos. Ya lo sé.
- Emilio, ya me lo han explicado. Te vuelvo a repetir, en todo caso lo podés charlar con ellos. Me quedo con lo que me han explicado y hecho entender.

¿Y qué es “La Verdad”?
Bueno, a esta altura, uno concluye en el total desvío de la razón natural, y de todo espíritu Sobrenatural, en el marco de la máxima desorientación.
Veamos: ¿Qué sucede si consideramos el Código de Derecho Canónico como un mero cuerpo de Derecho Positivo? Sucede que concluiremos lo siguiente: quien no cumple con las formalidades sin importar nada del resto de las condiciones, no accede al Sacramento. ¿Se firmó el libro? ¿Firmaron todos los testigos? ¿Hay una reserva mental? Y tantas otras cuestiones que conducen directamente a la anulación de un matrimonio canónico simplemente por tales cuestiones accesorias.
El anticristiano positivismo kelseniano con su inspiración kantiana ligada su imperativo categórico, campean en la justicia canónica. El resultado es un fariseísmo anticatólico. Así, todo matrimonio sería anulable, una o más veces.
La Iglesia Católica es la única que juzga conciencias, y pretender mentir en un Tribunal Canónico es pretender mentir a la Omnisciencia de Dios. Pero lo pero es la instrumentalización positivista de los miembros de un Tribunal Canónico, en el cual tales integrantes pudiesen pretender engañar a Dios mismo en sus sentencias. ¿Será pecado, o no estará contemplado como tal?
El matrimonio de Derecho Natural ¿tiene relevancia canónica? ¿involucra obligaciones? Para el positivista canónico, es un matrimonio distinto, y una persona puede estar casada por Derecho Natural, y como no es Sacramento puede casarse Sacramentalmente... con otra persona. ¿Será así el tema? ¿Será esto lo que enseñó Jesucristo?

Hermanos germanos
Veamos este caso: un varón bautizado, quien ha hecho el Catecismo y tomó la Primera Comunión, tiene relaciones esporádicas con cualquier persona en su juventud inicial, y resulta que tiene un hijo con una “pareja ocasional”. 
Tiempo más tarde, decide juntarse en concubinato con otra mujer, con la cual tiene otro hijo. Pero como la naturaleza del concubinato es la falta de compromiso mutuo, decide romper.
Luego, va con otra joven, con quien decide de mutuo acuerdo que esa unión será “para toda la vida”, en una promesa recíproca hecha entre ambos., pero no quieren hacer “papeles”, porque “los papeles ahogan el amor” y no tienen nada que ver con él, según ellos. Y en ese marco tiene otro hijo.
Pero cinco años más tarde, decide romper con ella a pesar de la promesa hecha. Y la cuarta, viendo que su candidato tiene un historial de separaciones previas, le exige el matrimonio civil, y tiene otro hijo con ella.
Sin embargo, tres años después, conoce a una chica que es católica practicante, de orientación “progresista” (modernista es el sustantivo propio), y decide separarse de su cónyuge civil, divorciándose y rompiendo el vínculo, para casarse con la nueva candidata, nuevamente por matrimonio civil en segundas nupcias, pero por primera vez en la Iglesia Católica, recibiendo el Sacramento.
Y ahora viene la pregunta: ¿qué dice el positivismo respecto de todas estas situaciones? ¿Qué dice el Derecho Natural? ¿Qué debemos sostener a la luz del Derecho Canónico?
Evidentemente, el Derecho Canónico implica la elevación del Orden Natural al Orden Sobrenatural en el marco del Sacramento. De modo que hemos recorrido una serie de situaciones en una línea que está interrumpida sistemáticamente por el cambio de “pareja” y de “cónyuge”. Cada hijo fruto de cada relación, tiene una madre distinta, mientras que el padre asume una multiplicidad de obligaciones alimentarias respecto de los hijos en el marco de una variedad de madres. Pero ¿no corresponde por Derecho Natural además que deba también colaborar al sostenimiento de cada una de sus “parejas”? ¿O son todas situaciones “descartables” que responden al “use y tire”?

Y todavía hay más
De reconocer solamente la cuestión del Derecho Canónico como independiente de cualquier otro matrimonio contraído por una persona fuera de la Iglesia Católica, se pueden producir una serie de situaciones que en realidad no serían más que un descontrol, y que como decimos, nada permanece oculto a Dios.
Efectivamente, el sujeto del hipotético caso que tantas “parejas” ha tenido, puede hacer un “recorrido eclesial”, un “raid matrimonial”, accediendo al Sacramento una y otra vez. ¿Cómo podría ser eso? Sólo en virtud del positivismo canónico.
Si una persona se casa en el marco de la Iglesia Católica, en una Parroquia que responde al Arzobispo del lugar, allí se anota el el Registro. Pero no se incorporan como matrimonio en tal Registro a quienes contraen matrimonio por ejemplo en ámbito de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, o en el marco de sacerdotes u Obispos sedevacantistas, o en su caso con curas vagos.
Es decir, si la persona se casa ante un sacerdote sedevacantista, ese matrimonio no es aceptado por los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y por tanto puede presentarse con otra persona para casarse. Pero el Registro de los matrimonios en la Fraternidad, no está abarcado por los Registros de las Parroquias que corresponden al Obispo del lugar, de modo que esa misma persona que se pudo haber casado en un lugar tras otro con personas distintas, recibiendo el Sacramento.
Y no solamente eso, sino que además después de haberse casado con personas distintas recibiendo el Sacramento, tiene la oportunidad de concurrir a las Iglesias Ortodoxas, en las cuales además de permitirle otra vez el matrimonio Sacramental, tienen contemplado un “repechaje” porque aceptan un divorcio.

¿Engañar a Dios?
El positivismo canónico sólo es permitir la posibilidad de engañar a Dios, sobre todo por el origen y el marco filosófico propio del positivismo, que es anticatólico.
Muchas veces se oye a maestros diciendo que “el Orden Sobrenatural implica la existencia del Orden Natural”, ya que es necesaria la existencia de la creatura humana para que el Orden Sobrenatural actúe. No obstante ello, muchos arriban a la conclusión de que el Orden Sobrenatural es posterior al Natural, cuando es todo lo contrario.
Sin embargo, la Ley Natural es una participación de la Ley Eterna, de la Ley de Dios que en sus operaciones ad-extra ejerce su acto creador. Efectivamente, la existencia de la creatura (Orden Natural) exige y reclama al Creador (Orden Sobrenatural). No se pueden desvincular, por tanto.
El divorcio en la Ley civil desintegra la sociedad. El matrimonio por Derecho Natural es indisoluble, y la Ley Positiva debe respetar el Orden Natural, so pena de convertirse en una ley inicual. Y como decía Santo Tomás de Aquino, la ley inicua no es ley.
De modo que el Derecho Canónico no puede convertirse en un cuerpo normativo positivo con leyes de fondo y procedimientos de forma cuya aplicación puede hacerse con prescindencia del Orden Sobrenatural, con prescindencia de que Dios es quien actúa en la resolución de los casos y en la vida de la Iglesia Católica.
Debe estudiarse con mayor profundidad el modo en que el Derecho Canónico, como Derecho Sobrenatural, actúa armoniosamente con el Derecho Natural, y cómo se articula de modo particular con la Ley Positiva, no solo cuando se hallan articuladas de un modo compatible, como cuando existe una ruptura del Derecho Positivo en dirección a su desvinculación completa del Derecho Canónico y del Derecho Natural.
Así, el Derecho Positivo puede sostener inicualmente la legalidad de lo antinatural, o de lo invertido. Por supuesto que involucraría una autodemolición social por las consecuencias sociales que implicaría. Pero esto es hoy una realidad. No hace falta ser muy imaginativo para hallar ejemplos actuales de esta desvinculación. Merced a ello, se aumentan los peligros y ataques al Orden Sobrenatural en las sociedades. Y con estas concepciones, el positivismo canónico también ahoga el Derecho Sobrenatural, pues por esencia lo niega.

viernes, 26 de julio de 2013

¿QUE ES LA REBELIÓN FISCAL?



Por Emilio Nazar Kasbo
Analizaremos en qué consiste la rebelión fiscal, y cómo la misma puede ser llevada a cabo, como trabajo de estudio del fenómeno sociopolítico y económico.
Como herramienta de cambios políticos, de recambio gubernamental, la medida adoptada debe contar con un elevadísimo nivel de adhesión para que pueda ser efectiva.
La Rebelión Fiscal también recibe el nombre de Resistencia Fiscal, Objeción Fiscal o Desobediencia Fiscal. Consiste en la negativa u oposición al pago de un impuesto o de todos ellos, debido a un desacuerdo con la naturaleza del ente recaudador o más generalmente como manifestación antigubernamental, a los efectos de que dejando sin recursos al Estado, sus autoridades deban renunciar. Un ejemplo histórico lo ha sido la campaña independentista hindú liderada por Gandhi, que se valió de este recurso.
Existen dos posibilidades como fundamento de la oposición. Un primer criterio es el de quienes niegan la existencia misma de la obligación legal o que la misma se pueda aplicar; el segundo criterio es el de quienes, reconociendo que la Ley les ordena abonar los impuestos, aun así se resisten a abonarlos.
La resistencia fiscal es motivada por el desacuerdo con las políticas del gobierno o con el organismo recaudador de impuestos. Esto puede incluir oponerse totalmente al gobierno o a la institución tributaria.
La resistencia fiscal es una forma de fuerza política no violenta que permite el desfinanciamiento de los fondos del gobierno como parte de una campaña para forzar concesiones del gobierno o de causar su destitución.

FORMAS DE RESISTENCIA
EVASIÓN NECESARIA. La desarrolla el empresario consciente de que si abonara todos y cada uno de los impuestos, debería cerrar porque su actividad no sería rentable, debido al giro comercial de su emprendimiento.
DONACIONES PARA CARIDAD. Algunos resistentes se niegan a pagar una parte o la totalidad de los impuestos adeudados, pero hacen una donación equivalente a la caridad. De esta manera, demuestran que la intención de su resistencia no es "egoísta" y que quieren utilizar una porción de sus ingresos a contribuir al bien común.
NEGARSE AL PAGO DE IMPUESTOS ESPECÍFICOS. Algunos resistentes se oponen sólo a algunos impuestos, ya sea porque los impuestos son especialmente nocivos, desproporcionados, porque tienen un destino dañino a la sociedad, o porque son más fáciles de resistir y a la vez de hacer sentir una protesta social.
NO PAGAR. Negarse a abonar un impuesto (o todos) implica ignorar las obligaciones fiscales, o declarar abiertamente la negativa a pagar. La negativa puede ser a la totalidad del impuesto o solo a una parte, a un porcentaje, o a una determinada cantidad de cuotas del mismo.
PAGO BAJO PROTESTA. Algunos contribuyentes pagan sus impuestos, pero incluyen cartas de protesta junto con sus formularios de impuestos, o realizan el pago de un modo que llama la atención en los medios de comunicación, como por ejemplo firmando formularios sobre un tractor, o sobre una maqueta de un misil.
ELUSIÓN FISCAL. Se trata de técnicas legales que anulan o reducen el impuesto adeudado
ECONOMÍA MARGINAL. Uno de los modos de que no se abonen impuestos, es participando en la economía marginal, desarrollando labores “en negro”, sin facturar ni otorgar documentación por tales labores, de modo que los organismos recaudadores no la detecten.
EVITAR EL HECHO IMPONIBLE. Por ejemplo, para evitar el pago de impuestos agregados a la venta de bebidas alcohólicas, elaborar el propio vino o cerveza, evitar el uso de un vehículo propio para evitar el pago de impuestos al combustible, o aceptar un modo de vida austero que evita el pago de numerosos impuestos.

PARADOJA DE LA ACCIÓN COLECTIVA
Marcur Olson en “The Logic of Collective Action” (La lógica de la acción colectiva, 1965), elaboró el dilema de la “acción colectiva”, demostrando que los grandes grupos no actuarán a favor de sus intereses porque el aporte de su acción representa una porción infinitesimal de la acción colectiva; la persona racional en su órbita individual busca eludir las consecuencias de la acción, ya que en caso de una rebelión fiscal se desataría una persecución del organismo recaudatorio de impuestos. Por ello, ninguno actuará esperando que otro u otros lo hagan y beneficiarse al final con el resultado positivo en caso de que triunfe la acción colectiva. Es decir, quien no participa también se verá beneficiado por los que efectivamente participan, de modo que su acción personal es desalentada.
En general, las acciones dependientes de grandes grupos económicos pueden encabezar semejantes acciones, mas sus intereses no coinciden con los de la población en general. En su deseo de efectuar presiones frente al gobierno, tales grupos tienen el poder de hacer sentir la falta de retenciones y de pago de impuestos (cayendo en mora, por ejemplo, y asumiendo el costo de tal operación), de modo que el Estado se vería privado de ingresos. Emprendida tal acción por grandes grupos económicos, se desencadena a su vez una adhesión de empresas y personas cada cual en su escala de ingresos, de modo que se potencia la acción de aquellos grandes grupos, haciendo sentir aún más fuerte la protesta.
Finalmente, desencadenado el efecto que suscita la adhesión de personas y empresas en la población, si tales grandes grupos económicos decidieran volver a su regularización fiscal, no será fácil frenar el impulso adquirido en la sociedad. Multiplicado en tamaña proporción el efecto, los organismos recaudadores no darán abasto para la ejecución de deudas y multas a tan grande población, de modo que verá entorpecida su labor, con además un alto costo por caso en ejecución para lograr su objetivo recaudatorio.

La rebelión anárquica lleva a la derrota y a la frustración. El que toda la población se una, con prescindencia de la acción de tales grupos económicos, vinculados a intereses financieros nacionales o internacionales, sólo puede lograrse mediante el surgimiento de una autoridad paralela a la gubernamental a la cual los rebelados respondan, una persona que se haga responsable por la acción emprendida a escala social.
Fuente: Wikipedia e Internet

miércoles, 17 de julio de 2013

DIÁLOGO SOBRE UNA ENCÍCLICA QUE HABLA SOBRE FE, LA CUAL TIENE ERRORES TEOLÓGICOS


Por Emilio Nazar Kasbo

Aulo Agerio: Esta Encíclica hoy llamada “Lumen Fidel”, donde se habla de la Fe, sólo en tres oportunidades menciona la Gracia como necesaria. Una de las tres veces, es en una nota, las otras dos, en citas dentro del contenido de la Encíclica. No se usa la palabra ‘Gracias’ en el marco de la Encíclica sin que esté en una frase entrecomillada, sino sólo en dos oportunidades: 1) “Con su encarnación, con su venida entre nosotros, Jesús nos ha tocado y, a través de los sacramentos, también hoy nos toca; de este modo, transformando nuestro corazón, nos ha permitido y nos sigue permitiendo reconocerlo y confesarlo como Hijo de Dios. Con la fe, nosotros podemos tocarlo, y recibir la fuerza de su gracia”. 2) “La convicción de una fe que hace grande y plena la vida, centrada en Cristo y en la fuerza de su gracia, animaba la misión de los primeros cristianos”. Está muy poco abordado el tema de la Gracia y la Fe en la Encíclica, y esto es un punto central del pelagianismo y el semipelagianismo, así como tiene gran vinculación con el racionalismo... y el modernismo, todas viejas herejías que hoy se expanden sin que católico alguno lo advierta. Veamos qué afirma la NOTA 23 DE LA ENCÍCLICA: [23] « Cuando Dios revela, hay que prestarle la obediencia de la fe (cf. Rm 16,26; comp. con Rm 1,5; 2 Co 10,5-6), por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando “a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad”, y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por él. Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios, que previene y ayuda, y los auxilios internos del Espíritu Santo, el cual mueve el corazón y lo convierte a Dios, abre los ojos de la mente y da “a todos la suavidad en el aceptar y creer la verdad”. Y para que la inteligencia de la revelación sea más profunda, el mismo Espíritu Santo perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones » (Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 5).” Por eso pregunto, ¿Con la Fe se recibe la Gracia? ¿O por la Gracia tenemos Fe? Si nos atenemos a lo que afirma la encíclica... es la primera opción ¿es esto conforme a la ortodoxia? Si la Encíclica dice: "Con la fe, nosotros podemos... recibir la fuerza de su gracia" (N° 31) y luego cita que "Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios" (Nota 23, cita de la Encíclica del Concilio Vaticano II Dei Verbum). ¿No se contradice con el texto de la Encíclica?
Numerio Negidio: La encíclica es una reedición del gran problema de la mente inmersa en la inmanencia moderna: la verdad entendida como certeza. Por tanto es floja y renga.
Aulo Agerio: Es que veo una contradicción, porque la misma encíclica menciona al Concilio Vaticano II, al cual explícitamente contradice... ¿En qué tengo que creer? ¿Cómo es la infalibilidad del Papa en este tema? ¿El Obispo de Roma Pancho, explicará esto?
Numerio Negidio: ¡Qué van a explicar! Es todo un cacao y cada vez más, gracias a la predicación de la perorata guitarrera la cosa irá a peor.
Aulo Agerio: ¿Va a quedar una Encíclica con una contradicción intrínseca, y que atenta contra todo el Magisterio y los fundamentos de la Fe, sin aclaración alguna?
Numerio Negidio: Ahí está el texto de todo un concilio.
Cayo Tulio: Pero Aulo, ¿de qué se asombra? ¡Como si fuera la única contradicción que se pudiera encontrar con respecto al Magisterio de la Iglesia de siempre!, ya que esta vez en vez de contradecir el magisterio "preconciliar" ya contradicen también el post Concilio, es como la división de la división protestante
Numerio Negidio: La falta de claridad significa que no hay infalibilidad, al no haber nada definitivo. No pasa nada si dice una burrada. Bueno, en realidad pasa para el desprestigio de la Iglesia en cuanto honor de su cabeza. Pero en cuanto al Dogma de la Fe, no pasa nada.
Cayo Tulio: ¿No pasa nada?? ¿Acaso él no está enseñando e instruyendo en aspectos de la Fe al orbe entero? ¿O acaso esto es igual a si cantara solo en el baño?
Numerio Negidio: No pasa nada respecto al Dogma de la Fe. Este sigue intacto. Es sólo un Papa que se ha equivocado.
Cayo Tulio: El dogma no se contradice por solo negarlo, sino también por no interpretarlo correctamente e inducir al error, el cual es simiente de herejías
Numerio Negidio: Me refiero a la infalibilidad. No sé si lo has comprendido.
Cayo Tulio: Es interesante reducir la inefabilidad justamente al error. Es decir, si se equivoca, no hace uso de su infalibilidad, si dice lo correcto ya puede hablarse de asistencia divina. Notable novedad teológica que no hubiera sido juzgada así hasta no hace mucho tiempo, cuando se tenía evidentemente conceptos errados de la infalibilidad; sino que justamente esos errores concernientes a la fe y costumbres, prerrogativas de la infalibilidad, o al menos parte de ellas, hubieran dado muestras no de su no uso, sino de su carencia... en fin. O será que no lo he interpretado bien
Numerio Negidio: El valor magisterial es variable. De no entender el valor diverso magisterial de una encíclica se acaba en el sedevacantismo. Eso es el daño al dogma de la fe. El pretender que el Papa debe gozar de infalibilidad en todo momento… Y de novedad nada, porque tenemos ejemplos de prelados y santos contestando al Papa errado en su magisterio ordinario y estando en la verdad.
Cayo Tulio: ¡Quién dijo eso! ¿Acaso cree que nadie sabe distinguir entre el magisterio extraordinario, ordinario y los actuares como doctor privado?
Numerio Negidio: Pues ese es el tema. Un Papa que escribe una carta poco clara es lo mismo que un doctor privado, porque no usa su función de pastor que es enseñar, sino que deja todo en oscuro. Obviamente esto va por partes y sentencias.
Numerio Negidio: Una sentencia magisterial que es poco clara y no se explicita, pues no dice nada. Por tanto es lo mismo que la no existencia de dicha sentencia. Si arrastra al error a algunos pues la obligación es corregirlos y mostrarles dónde está el error.
Cayo Tulio: No está totalmente equivocado. En una encíclica, un Papa no ejerce una mera función de doctor privado. Ese es un error.
Numerio Negidio: Cuando no enseña nada claro, sí. O cuando se sale de las cosas en las que tiene potestad para enseñar. Es algo fundamental. No es el acto lo que hace a la palabra, sino la palabra la que muestra el acto.
Cayo Tulio: ¿Acaso usted cree que no enseña nada claro? Dejar rendijas abiertas (exprofeso), ¿no es justamente una puerta a otras innovaciones? ¿Acaso no ve los frutos de la Lumen Gentium y el falso ecumenismo? ¿Usted sabe cómo es el protocolo para publicar una encíclica? ¿Cree que sale del escritorio a la imprenta sin pasar por los teólogos y los asesores inmediatos?... una verdad a medias, es una mentira completa
Numerio Negidio: Pues eso, divagar, no mostrar nada claro, todo sin carisma de infalibilidad. Luego puede errar. Y no nos debe sorprender. Y la cosa irá a peor conforme pase el tiempo. Pero sigue siendo el Papa, aunque esté errado.
Cayo Tulio: El Papa solo puede errar en el foro privado como doctor privado. Si usted piensa que enseñando al orbe es un doctor privado, me parece que no podemos seguir conversando
Numerio Negidio: El Papa puede meter la pata hasta el corvejón siempre que no goce del carisma de la infalibilidad. Por ejemplo Juan XXII sobre la visión beatífica.
Cayo Tulio: A no ser que también se rebaje en esta debacle justificativa el valor de una encíclica... o se le eche la culpa a los mass media ¿acaso usted no sabe los condicionantes de la infalibilidad? Le repito, ¿usted cree que enseñando a todo el orbe, el Papa puede errar, y justificar eso como un ERROR COMO DOCTOR PRIVADO?
Numerio Negidio: La condición de la infalibilidad es que todos sepan con claridad la mente del Papa sobre una sentencia, y cómo queda calificada respecto a la doctrina al definir sobre la misma, aunque no haya intención de definir expresamente. Esto se trató en el Vaticano I: Lo anterior lo expuso el relator del concilio, para que todos tuvieran claro cómo había que entender lo que es la definición del Papa. Si el Papa divaga, o no clarifica los términos, no podemos conocer nada con certeza en ese punto, luego no hay carisma de la infalibilidad. O, por supuesto, si se sale de lo que es el ámbito de lo definible.
Cayo Tulio: Notables sus respuestas. Le pregunto, por poner un ejemplo un poco fuerte, si aparece el Pontífice en un acto, tira la Cruz al piso, salta sobre ella y dice a todos los fieles presentes en el ángelus “Yo no creo en Dios”, etc, etc y mil sartas de herejías... y después da una Encíclica en la cual él dice por qué Dios no existe.... Todo bien... ¿está errando como Doctor Privado..?
Numerio Negidio: Podría estar endemoniado, enfermo mental, o simplemente harto de todo y desesperado. En cualquier caso, los que le rodean deberían prenderlo y corregirle, y llevarle a pedir perdón y al buen camino de nuevo.
Cayo Tulio: Correcto, gracias por sus contestaciones, que para nada son satisfactorias, pues encierran gravísimas contradicciones, sobre todo con la prédica y la conducta de Jesucristo, de quien el Papa es Vicario.
Numerio Negidio: Si insistieran mucho, pues le podrían indicar que lo mejor es que abdique, ya que quiere permanecer en la apostasía. Pero es un filo canónico peligroso.
Cayo Tulio: O sea que uno puede ser un apostata público, y por ende no hacer uso de la infalibilidad, de la cual carece (?), y que no pertenece a la Iglesia por este acto de apostasía, y a pesar de todo… ¿seguir siendo su cabeza?
Aulo Agerio: No entiendo. El Papa es infalible cuando define un dogma y cuando habla ex cathedra. Una Encíclica es un pronunciamiento ex cathedra, y por eso implica infalibilidad. Es cierto que no todo tiene idéntica fuerza, pero sí todo en una Encíclica debe tener una idéntica verdad, es decir, no puede haber errores. ¿Acaso no le dijeron los apóstoles a Jesús "auméntanos la Fe"? ¿Acaso debieron haber dicho "nuestra fe permite que creamos en Vos para que recibamos gracias"? ¿Cómo se da cuenta la Iglesia que está ante un Antipapa, por ejemplo? ¿Cómo saberlo?
Numerio Negidio: No, Aulo, no. Un acto de Magisterio que consiste en un discurso puede estar compuesto por distintas verdades en cuanto está compuesto de distintas sentencias. Dentro de una Encíclica podemos encontrar el carisma de la infalibilidad, aun cuando no haya intención de definir. Por ejemplo, si el Papa enseña una verdad sostenida en todo tiempo y lugar por el colegio de obispos aunque no sea la intención definirla. Pensemos en Juan Pablo II y la afirmación de que no se puede ordenar mujeres. Pero a su vez junto a ello pueden ir sentencias que no digan nada en cuanto a la verdad o sobre las que no hay una intención expresa. Se puede decir que el acto de magisterio está marcado por el discurso. Incluso en una definición ex-cathedra hay cosas añadidas al discurso que no entran bajo el carisma de la infalibilidad al no ser el objeto de la definición. Cuando ni la intención ni las palabras están claras, no se puede hablar de infalibilidad, aunque sea un acto solemnísimo del magisterio como un Concilio Ecuménico. Por lo menos no, hasta que el Papa nos muestre su mente. Y eso es obra del Papa, no de los teólogos que interpretan un texto. El lenguaje pelagiano lo tenemos en el mismo centro de la Gaudium et Spes (lo ha confirmado el mismo Ratzinger) es un problema endémico del magisterio contemporáneo que es capaz de contradecirse sin inmutarse. En fin. Simplemente esos puntos no son magisterio, sino discursos intelectuales del pastor que están errados.
Aulo Agerio: Entonces ¿hay cuestiones falibles en el Magisterio Infalible del Papa? me parece contradictorio. Cuando el Papa dice que las mujeres no pueden ser ordenadas sacerdote ¿también es falible? ¿Qué sucedería si en un futuro lo aceptase? ¿Cuál es el límite? Eso es lo que no entiendo de sus dichos. Veamos: un ejemplo sería que después de que los Papas condenaran los Derechos Humanos fundados masónicamente en el ideario de la Revolución Francesa, y tras el Concilio Vaticano II cambió la expresión para mirarlos "positivamente" y asumir su vocabulario, pretendiendo asignarles un sentido propio. Así, mientras era condenado "antes" el Poder Internacional del Dinero y sus instrumentos institucionales utilizados a escala mundial, en la Encíclica "Caritas in Veritate" (N° 67) se estimula una institución coyuntural como la ONU para que asuma una Autoridad mundial, y en el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia se sugiere que instituciones financieras globalistas como el FMI se entrometan en las economías nacionales para manejarlas por considerar ineficientes a los Estados ¿no se está contradiciendo el Magisterio?
Cayo Tulio: Ni qué hablar de las canonizaciones, que no existe duda de su infalibilidad... los actuares de Juan Pablo II serán modelo de santidad dentro de muy poco, dignos de imitar para alcanzar el Cielo… en eso no hay "lenguaje pelagiano" que valga
Numerio Negidio: A su vez, lo de la ordenación de las mujeres es la típica sentencia infalible expresada sin intención de definir. Y es infalible: A) porque el Papa expresa claramente y de modo definitivo que la sentencia pertenece al depósito revelado y que la Iglesia no tiene tal potestad. B) Porque lo hace afirmando la Tradición de la Iglesia en esta cuestión. C) Porque lo hace en total comunión con todo el magisterio universal (sincrónico y diacrónico) de la Iglesia en este punto. Se podría discutir algo sobre la forma canónica de pertenencia al depósito revelado y lo definitivo del asunto, pero se dejó luego claro por la Sede Apostólica que era así. Que el acto de canonización sea falible o infalible, se discute en teología. Una opinión mayoritaria o común entre teólogos no necesariamente es la cierta. Pensemos en el caso Galileo o en la crisis arriana.
Aulo Agerio: O sea, todo el Magisterio de la Iglesia es falible, pero con infalibilidad Papal, la cual se ejerce o no se ejerce, según el Papa que lo diga. De modo que si un Papa hoy dijese que puede haber sacerdotas y obispas, no será una contradicción con el Magisterio anterior sino una expresión distinta del mismo Magisterio, y si hay en una Encíclica una frase que afirma que es la Fe la que proporciona las gracias (o la Gracia), también sucede lo mismo... ¿no?
Numerio Negidio: El magisterio de los obispos enseñando verdades mantenidas por toda la Iglesia en comunión con el Papa es infalible también. O sea, cuando enseñan en forma definitiva y objetiva materias de fe y de moral. La infalibilidad no depende del Papa que lo diga, sino del acto de enseñar. Una enseñanza definitiva y objetiva. La objetividad o claridad del discurso por el cual se conoce expresamente la mente que lo elabora y que quiere que tal sentencia sea tenida como definitiva en la Iglesia y exactamente el modo en que debe ser entendida como definitiva. Entonces hay carisma de infalibilidad. Un discurso subjetivo y que no intenta establecer nada como definitivo, no es infalible y por tanto está sujeto a los errores propios de la razón humana. Incluso aunque pueda tener autoridad canónica.

Aulo Agerio: Es decir, antes las Encíclicas definían verdades de Fe y de Moral. Ahora, las Encíclicas son un best-seller, en que se asegura un éxito editorial, ya que si tan sólo el 3% de los católicos del mundo las compran van a dejar una importante ganancia. Así, se convierten las Encíclicas en una literatura que abarcando a los no católicos aborda temas religiosos en general (no como "antes", en que se dirigían exclusivamente a los católicos). Por eso dejan de tener infalibilidad, incluso al contradecir al mero Catecismo de San Pío X ("soy católico por Gracia de Dios", es decir, no es que por la fe en un esfuerzo humano alcanzo la gracia o las gracias, sino que el Amor de Dios es primero, como ejemplo en esta Encíclica que comentamos). ¿Será así? Entonces, definitivamente hay un "antes" y un "después" en la Iglesia... Porque la función del Papa y de su infalibilidad al promulgar una Encíclica ha cambiado... ¿o no ha cambiado? Y ahora, ¿quién aclarará todo esto?

domingo, 23 de junio de 2013

DIÁLOGO SOBRE EL MITO Y LA FE CATÓLICA


Por Emilio Nazar Kasbo
Numerio Negidio:: Dijo Georges Gusdorf que "La conciencia mítica sustituye el cierre, la restricción mental del intelecto, por la misteriosa presencia de lo "Abierto".
Aulo Agerio: Acerca de la conciencia mítica, no debemos escatimar  lo escatológico del mito en cuanto representación especulativa, como el reflejo de una realidad superior que no alcanza a ser percibida. Lo prístino que se presenta en lo Sublime no alcanza a lo "abierto" de la misteriosa presencia que puede ser incluso satánica, ya que de tanta "abertura" todo queda sujeto a la inseguridad de la intemperie. La restricción mental, es una cuestión no corpórea ni material, sino precisamente de mente. Frases como la que se trae a cuento, más sabe a cuento que a intelecto. Porque no es cuestión de escribir muchas palabras sin decir nada, ni de decir nada en un "algo" que se traduciría por "hablar al reverendo cuete", a lo cual hoy llaman "filosofar", en tanto que nada tiene que ver con la Ciencia en tanto consiste ésta en la comunicación de la Verdad, como conductora a la Sabiduría, pero ello desde el punto de vista natural. Efectivamente, la Sabiduría es un Don Sobrenatural, que lejos se encuentra de la ganzada a la enésima potencia, de frases rimbombantes que pretenden el extravío del lector en un vocabulario presuntamente "novedoso" bajo el cual se encuentran remanidos conceptos tan antiguos como el error. Valga la redundancia, parece que no es una frase de buen Gustorf... No sé si me explico.
Numerio Negidio: No, no te explicás, Aulo. Como tampoco explican nada los extensos discursos que proferís, sea de quien sean. No porque no tengan valor en sí mismos, sino porque como es costumbre tuya, afirmás cosas que tienen muy poco que ver con la idea central de las frases que los demás rememoran. Es más, creo que sin querer Gusdorf escribió algo justo para gente como vos. Por los del "cierre, la restricción mental del intelecto" lo digo.
Aulo Agerio: Las puertas del infierno siempre están "abiertas"... en cambio las que se "cierran" son las del Reino de los Cielos. Algo como para tener en cuenta... (y hay una parábola al respecto, del sujeto que va indignamente vestido... pero claro, lo echó una "mente cerrada" ¿no estaría hoy "derogada" esa Parábola, por no ser suficiente reflejo del Amor de Dios?)
Numerio Negidio: "Les cierran a los demás el reino de los cielos, y ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo". Mt. 23,13.
Aulo Agerio: Distinguido: el que CIERRA es el Sumo Juez. No se equivoque de parábola ni de comentario. La cita que Ud ofrece es otra, y se refiere en exclusiva a los fariseos judíos, algo inaplicable a los católicos (excepto a los judaizados, ya que los católicos judaizados se dividen en fariseos y publicanos, algo incompatible con el catolicismo).
Numerio Negidio: Precisamente por eso. Si el que la cierra es el Sumo Juez, no adopte Ud. una postura farisaica sacando a relucir una parábola que no tiene nada que ver con mi comentario.
Aulo Agerio: Perdón, pero no me dedico a las "aberturas" (léase puertas y ventanas). Yo interpreto la referencia a "lo abierto", y surge la contraposición de "lo cerrado". Así, encadené las ideas y verá que sí tiene que ver con su comentario inicial. De hecho, no elevé condena a nadie, cosa que Ud sí ha realizado, ya que la frase citada por Ud es el "CIERRE DE LAS PUERTAS" a los fariseos judíos hecha por Jesucristo. Ahora bien, lo abierto y lo cerrado, son conceptos bobos muy de moda en la modernidad modernista. Efectivamente, tales ideas son aplicadas a "la mente", de donde se presupone que lo "cerrado" es la introversión freudiana, y lo "abierto" es la extroversión sin límite alguno. Así lo vemos en la frase por Ud citada, en que se cita la "restricción mental del intelecto" (alusión a "lo cerrado"). Así, esto sólo conduce al relativismo. Al decir de Georges Gusdorf, la interdisciplinariedad implica el encuentro y cooperación entre dos o más disciplinas, aportando cada una de ellas sus propios esquemas conceptuales, su forma de definir los problemas y sus métodos de investigación, mientras que la transdisciplina implica que la cooperación y el contacto entre las distintas disciplinas tiene lugar, sobre todo, cuando estas disciplinas han terminado de adoptar un mismo método, un mismo paradigma. Usted se niega a ello en este caso particular. Y no me venga a decir qué tiene que ver la cita que hago de Georges Gusdorf con la cita que Ud hace de Georges Gusdorf, porque eso sí que sería una cuestión no muy complicada de explicar, aunque sí difícil de entender. Confundir el Mito tal como lo reflejaba Platón, con el "mito" freudiano propio de la New Age, lleva indudablemente a gravísimos errores. A su vez, percibo que Ud no ha degustado cada una de las palabras y frases que expresé en mi primer comentario, o que al menos han pasado desapercibidas, puesto que el contexto de tales palabras hacen referencia nítidamente a su cita. Y aclaro que la expresividad de lo meramente introspectivo no hace al valor del género autobiográfico de Gusdorf, aunque la frase bien puede hacer referencia a su exclusiva representación intelectual, no generalizable ni aplicable a terceras personas. Los conceptos de "abierto" y "cerrado" no son más que prejuicios a priori que se introducen en los discursos para descalificar al "cerrado" como nocivo... ¿cómo calificaríamos entonces a la autobiografía que necesariamente se basa en la introspección, si no es básica y estructuralmente "cerrada"? Todo aquél que escribe una autobiografía es ineludiblemente "cerrado" He aquí la contradicción.
Numerio Negidio: Los conceptos de "abierto" y " cerrado" son totalmente válidos, y se refieren entre otras cosa a las personas estrechas de mente. Pero he aquí que Gusdorf lo relaciona en este caso específico al Mito. Eso es lo que Ud, no tiene en cuenta estimado. Si el concepto de "cierre" a Ud. lo moviliza, es un problema suyo no de Gusdorf. Si para Ud, lo mítico es sinónimo de satánico, no hace más que confirmar lo que dice Gusdorf. Le aconsejo que lea a Homero o que lo vaya a ver al padre Irlandés, alguien cercano a Ud. que lo puede orientar al respecto.
Aulo Agerio: Distinguido, no necesito orientación. Suficiente brújula es la Filosofía Perennis, apta para descartar cualquier bazofia que pulula en tanto ambiente pseudocultural "chick", que como toda moda desaparece. Veamos: 1) el concepto de "abierto" y "cerrado" son válidos sólo para aquél que pretende concretar la falacia ad hominem, tildando de "cerrado" al contrario y autoproclamándose "abierto"; 2) en cuanto al Mito, ya expliqué la doble acepción que halla el mismo, y quien introduce la cuestión de lo satánico es Ud; 3) una cosa son los mitos precristianos (en tanto sirven de prefiguración del cristianismo y señalan la inquietud religiosa), y otra los mitos después de Cristo (en que se convierten en una flecha que señala a Jesucristo como algo real y por tanto Superior, ya sea por adhesión o por oposición, pero a la vez después de Cristo resaltan su aspecto "literario" metafórico y no literal). Lo satánico del mito está en su aplicación moderna, tal como se produce en el ámbito freudiano y de la Escuela de Frankfurt. 4) El mito como expresión de una realidad superior ha sido manifestado por Platón, y ejemplo de ello es el "mito de la caverna". 5) A Homero lo leí en mi adolescencia y juventud. 6) El Padre Irlandés es sacerdote, no siquiatra. 7) Oriéntese Ud al respecto, en todo caso, o que él lo oriente, si no está orientado, o medio orientado; en este último caso, tenga cuidado porque todo lo que es de Medio Oriente tiene problemas desde Adán y Eva...
Numerio Negidio: Jajajajaja !!!!!! Si vos estuvieses realmente orientado por la brújula de la Filosofíia Perennis no te cerrarías, como de hecho lo hacés, a las verdades de los Filósofos Modernos por el sólo hecho de ser modernos. Como tampoco adoptarías actitudes farisaicas hacia quienes no son cerrados como vos.
Aulo Agerio: Menos mal que Ud es de los "abiertos" que no discriminan... Ud mismo es la comprobación de lo que acabo de expresar.
Numerio Negidio: "Los mitos modernos, la manifestación mitológica moderna, lejos de ser resabios, pervivencias arqueológicas de los mitos antiguos, son la manifestación en nuevas figuras del recóndito magma del hombre profundo". Padre Diego de Jesús, Monasterio del Cristo Orante.
Aulo Agerio: Del hombre profundo que se queda en su propia humanidad mientras que rechaza la Gracia y a Jesucristo, que es la única llave de la Salvación... mediante la única Iglesia que fundó. Jesucristo es la llave que "abre" lo "cerrado", para "cerrarlo" al pecado... y si le gusta, bien, y si no insista en la lectura de lo efímero...
Numerio Negidio: No, de lo efímero no. En este momento estoy con “Mito, Plegaria y Misterio”. Claro, que para tu ignorancia cualquier benemérito libro es efímero.
Aulo Agerio: 1) No hay mito después de Jesucristo que tenga relevancia religiosa; 2) Confundir mito con la religión sólo es posible en religiones falsas, en el paganismo, no en la Fe Verdadera (la Católica); 3) El mito no tiene nada que ver con el misterio, porque aquél es invento humano, pero este es la inabarcabilidad infinita de Dios que Revela al hombre la Verdad. De hecho, ante Dios todo es efímero, y hacer de lo efímero una apología no es más que un despropósito. El mito tomado como realidad es imposible e impensable después de Jesucristo, y sólo puede ser considerado en el cristianismo como un recurso literario o poético, sin alcance religioso alguno. El dar a un mito alcance religioso, es parte del racionalismo modernista que se infiltra imperceptiblemente en almas desprevenidas o desaguisadas. ¿Podemos calificar como “mito” a las Parábolas de Jesucristo? Es posible… pero lo que no podemos hacer es calificar a Jesucirsto y su Ser, su Vida y obra de “mito”.
Numerio Negidio: Tu conocimiento del Mito es muy pobre y lleno de perjuicios ultramontanos. Lo que más asombra es que desautorices las líneas de alguien que, como el Padre Diego, tiene los suficientes conocimientos y la suficiente gracia como para abordar esta cuestión con sobrada idoneidad. Pero no me extraña. Es muy propio tuyo, y de los abogados en general, el ponerse a hablar de cosas que los superan y no atender a los que saben de verdad.
Aulo Agerio: 1) No estamos hablando de ningún dogma; 2) Estamos hablando de una cuestión opinable; 3) La Fe Católica en su integridad no es opinable; 4) atribuir a la Fe Católica el rango de "mito" o interpretarla como si fuese portadora de "mitos", o asimilarla de la forma que fuese a un "mito", es un pecado contra el Primer Mandamiento; 5) El Mito, según el DRAE, ES:
"mito1. (Del gr. μῦθος).
1. m. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.
2. m. Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.
3. m. Persona o cosa rodeada de extraordinaria estima.
4. m. Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen.
Así, fácilmente puede percibir que de la Iglesia Católica BAJO NINGÚN PUNTO DE VISTA puede ser asimilada, interpretada o remotamente identificada con un mito.
Numerio Negidio: Todo lo que decís no tiene nada que ver con mi post. Te recomiendo el libro que mencioné. Si querés abrir la mente, claro.
Aulo Agerio: La Iglesia Católica es el Cuerpo Místico de Jesucristo ¿esto es cierto o es un “mito”? ¿Ud habla de abrir la mente a la Verdad o al error?
Numerio Negidio: Eso es problema tuyo. Pero si no la abrís, nunca lo vas a saber.
Aulo Agerio: Estimado: 1- ¿el libro fue escrito con infalibilidad Papal? 2- ¿Ud dice que este tema nada tiene que ver con la frase que diera inicio al enorme altercado presente? El libro debió presentarlo un poeta, tal como dice Jorge Ferro en el prólogo… pero no como “teología”, y por tanto no debería ser presentado por un Teólogo, ya que hablar de “mito” es hablar de otra cosa, menos de Religión.
Numerio Negidio: Chau, Aulo. Es tarde, y no da para más.
Aulo Agerio: O no tiene respuesta a alguna de ambas preguntas... buena noche
Numerio Negidio: Lo que no tengo ganas es de seguir tu insidioso juego. Buenas noches.
Aulo Agerio: Esta noche es una sola, no son muchas. Si su idealismo le hace creer que Ud dormirá varias noches, está bien que use el plural, porque irá a hibernar. Pero si es sólo hasta mañana, esta noche es singular. Que sueñe con los angelitos, y que lo iluminen para saber reconocer que el mito real es una contradictio in terminis, y que si es real, ergo no es mito.
Numerio Negidio: Si querés tener la última palabra, te la cedo. Para mí será un mérito, para vos un orgullo nefasto. Buenas noches.
Al otro día por la tarde…

Aulo Agerio: Ya encontrándonos en una nueva tarde, después de un amanecer soleado y en horas de la siesta, y habiéndole cedido la última palabra previamente en medio de sus acusaciones de nefasto orgullo (que nada que ver), espero haya recapacitado sobre la cuestión. A su vez, en mi intelecto quedó la remembranza de los libros de Mircea Eliade, autor que coincide con esa visión de mito-realidad (contradictoria), y que se enseña a los alumnos en el primer año del seminario como si fuese una verdad irrefutable... así, en la inteligencia del seminarista que no analiza la cuestión, el catolicismo tiene elementos de mito, algo que me repulsó al leer tales afirmaciones. Así que quien asume esto así tal cual, acaba en el modernismo, indudablemente. El igualar a todas las religiones analizándolas como "mito", para luego decir que hay un "mito" que es real, responde a una necesidad inmanentista de reducirlo todo a términos "humanos", cuando la Gracia proviene de Dios para informar toda la realidad humana (y no a la inversa). Efectivamente, un aire de pelagianismo o de semipelagianismo acaba respirándose en libros "científicos" que nadie cuestiona por el peso del "argumento de autoridad" que todo lo aplasta... incluso la Fe de los débiles. Reaccionar ante esto es una tarea imperiosa. No es un mito la Encarnación de Jesucristo, su vida, sus milagros y su Resurrección. La Fe Católica no es un mito, y todo mito se encuentra fuera de ella.

Numero Negidio, ni bien Aulo Agerio comenzó a hablar, hizo caso omiso a sus palabras y lo dejó hablando solo...

jueves, 6 de junio de 2013

NADIE NACE ISLÁMICO ¿POR QUÉ HAY ENTONCES NACIONES ISLAMICAS?


Por Emilio Nazar Kasbo

Para ser musulmán, es necesario haber llegado a una edad en que pueda libremente ejercer la razón sin presión alguna, como para declarar la llamada “Shahada”, que es una fórmula que traducida del árabe significa: “Atestiguo que no existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Dios, y que Muhámmad es un Mensajero (Profeta) de Dios”.

NO HAY NIÑOS ISLÁMICOS
Cuando un niño nace, y su padre le susurra en el oído derecho la llamada a la oración, colocándole un poco de miel en la lengua, algunos sostienen que el niño es islámico desde ese momento. Sin embargo, el niño no cumple con la proclamación islámica, y mal puede atribuirse al niño una declaración que el mismo no ha pronunciado. Tampoco es posible considerar al niño como islámico tras la circuncisión que se efectúa entre los 8 y los 10 años de edad, ni con la ablación femenina que se realiza a las niñas como práctica en algunos países africanos.
¿Realmente todos los islámicos aceptan y sostienen libremente la “Shahada”, o tienen posibilidad de creer en otra cosa, de cambiar de religión, de que “algo” les indique que ya no desean ser islámicos?
En la Iglesia Católica, el Rito es transmitido por el Padre de Familia a sus hijos, es hereditario en tal sentido. Esto tampoco sucede en el islam, debido precisamente a que requiere una expresión verbal e intelectual que un niño no puede realizar. Si los niños son islámicos sólo porque sus padres lo son, indudablemente pronunciarán la “Shahada” de modo forzado, no por su convicción y razonamiento sino por una presión social. Efectivamente, el hecho de “atestiguar” implica el uso de la razón y el discernimiento de lo que se pronunciará, algo que se encuentra completamente ausente en los niños hasta obtener la mayoría de edad.
Efectivamente, no hay un “ritual de iniciación” en el islam, y el Sacramento Católico del Bautismo a los niños para formar parte de la Iglesia no es reconocido por ellos. En el caso del Sacramento del Bautismo Católico efectivamente el niño se incorpora a la Iglesia, algo que no sucede en el islam, siguiendo las disposiciones respectivas de cada religión.


ISLÁMICOS CONVERSOS
Hay musulmanes que se convierten al cristianismo en general, y al Catolicismo en particular, pero no lo declaran públicamente mientras viven en países de gobierno islámico, porque saben que les espera la pena de muerte por semejante acto. También en los países islámicos hay pena de muerte a quien intente remotamente convertir a un islámico a otra religión, en particular al Catolicismo.
El periodista libanés Camille Eid, escribió un libro escrito con el redactor jefe de “Avvenire”, Giorgio Paolucci, titulado “Los cristianos venidos del islam”, publicado en italiano (“I cristiani venuti dall‘Islam”) por la Editorial Piemme. En una entrevista efectuada tras la edición del libro, afirmó Paolucci: «Se trata de los musulmanes convertidos al cristianismo, personas que, por esta decisión libre suya, se van a encontrar con discriminaciones y amenazas, en algunos países islámicos pierden los derechos civiles y corren el riesgo de la pena de muerte, son rechazados por los mismos familiares y amigos porque son acusados de apostasía».
El periodista, según la nota publicada por Zenit.org, agregó que “Uno de los frutos de la inmigración es que el Islam está entre nosotros. Estando entre nosotros, está en toda su complejidad, incluida la cuestión de la libertad religiosa, cuestión que los países islámicos y las relativas comunidades esparcidas por el mundo no han aclarado todavía. Queríamos hacer un libro que profundizara en las implicaciones teológicas, jurídicas y de la apostasía y de las relativas condenas, pero que lo hiciera a través de los itinerarios humanos, tratando de comprender cómo puede suceder que haya personas que amen tanto a Jesús como para arriesgarse a sufrir persecuciones y la pena de muerte.”

SEIS EJEMPLOS
Paolucci comentó seis casos de conversión al Catolicismo:
“Una chica argelina, de padre católico y madre argelina musulmana, nacida en Varese, Italia, educada en el Islam. Un día fue al instituto y tenía al lado a una chica del movimiento eclesial «Comunión y Liberación» que se convirtió en su mejor amiga. Empezó a estudiar con ella, a los 15 años se preguntó por qué esta amiga suya siempre estaba alegre, feliz y le preguntó: ¿Puedo ir yo también a las excursiones y encuentros que organizáis? Sólo después de convivir con grupos de jóvenes unidos por la fe cristiana, comprendió que el origen de esta alegría era Jesús y su amor. Y dijo entonces: «también lo quiero yo». Al principio tuvo problemas con la madre que no aceptaba que fuera al centro juvenil de la parroquia, a misa, luego eligió ella.”
“Un chico turco que no encontraba respuestas convincentes dentro de la tradición islámica, iba al imam y éste le respondía que leyera el Corán. El chico turco leía el Corán pero las respuestas no las encontraba. Así un día visitó a un franciscano, le hizo determinadas preguntas y recibió las respuestas precisas y satisfactorias, y esto le llevó a la conversión.”
“Hay un bosnio que combatía en los Balcanes en las milicias musulmanas contra los serbios y los croatas. Durante la noche escuchaba en la trinchera una radio de Sarajevo que transmitía al mismo tiempo los discursos de Mustafa Ceric, jefe de la comunidad islámica de Bosnia-Herzegovina, y los discursos del cardenal Vinko Puljic sobre la guerra. Ceric decía: tenemos que hacer la guerra santa («yihad») y combatir para que esta tierra se haga musulmana, y es deber de cada musulmán hacer la «yihad». Por su parte, Puljic decía que no habrá paz en esta tierra hasta que no tengamos el valor de perdonarnos; la reconciliación, añadía, es la única vía que llevará a la amistad. Y él quedaba impresionado por el hecho de que mientras su líder incitaba al uso de las armas, su enemigo invitaba a la reconciliación. Por motivos diversos vino a Italia donde acabó en la cárcel injustamente por un incendio con el que no tenía nada que ver y de hecho luego fue absuelto. En el tiempo pasado en la cárcel, encontró a una religiosa croata que iba a visitar a los detenidos, y le preguntó si quería leer el Corán, pero el oficial bosnio respondió que el Corán lo conocía ya y que quería leer el Evangelio, porque recordaba una frase del cardenal Puljic que decía que Jesús en el Evangelio nos enseña el perdón. La religiosa quedó impresionada, y le regaló un Evangelio en lengua croata. Él lo leyó e inició una amistad que al final le llevó al bautismo.”
“Otra historia se refiere a la conversión de una chica turca que tuvo un sueño. Ella amaba a un italiano con el que se casó por lo civil en Turquía y enseguida vino a vivir a Verona; tenía que casarse pero el obispo tardaba en darles el consenso para el matrimonio mixto y había obstáculos de naturaleza burocrática. En ese momento la chica tuvo un sueño en el que se le apareció un hombre con la nariz curva y vestido blanco que le dijo: soy Juan, no te preocupes porque tu vida será feliz. Pasado un mes, estaba lavando los platos en la cocina cuando vio en la televisión la plaza de San Pedro con una imagen del rostro de la misma persona que había soñado. Nariz curva, vestido blanco, un poco gordito. Llamó a su marido y le dijo: ven a ver, ése es el hombre con el que soñé. Se trataba de la beatificación de Juan XXIII: la chica turca había soñado con el pontífice. Y tras pocos días de esta revelación llegó a la Curia de Verona la notificación de que el matrimonio podía celebrarse. Ella quedó tan impresionada que pidió el bautismo.”
O el caso del “argelino que quería aprender italiano. La universidad estaba cerrada porque hubo desórdenes, él era un apasionado de los idiomas, había comprado un curso de casetes en italiano, y se encerró en casa a estudiar. Para mejorar su conocimiento de la lengua usaba la radio. Una tarde encontró una emisora que repetía continuamente las mismas palabras, y le servía mucho esta letanía para aprender la lengua. Era el padre Livio Fanzaga, que rezaba el rosario y las palabras repetidas eran el Avemaría. El chico estaba aprendiendo italiano y quedó fascinado por esta oración. Siguió escuchando «Radio María» (de Italia)*, profundizó su conocimiento del cristianismo y de María en los libros. Se convenció de que quería seguir la religión cristiana. Un sacerdote francés de Argelia no le quiso bautizar porque era muy peligroso en aquel momento. Y entonces vino a Italia, fue a visitar la redacción de «Radio María», se bautizó y ahora vive en Toscana. Se ha hecho un gran devoto de María, pero es todavía uno que vive escondido porque tiene la familia en Argelia y su hermano entró en un grupo islámico radical.”
Y la historia de “un libanés musulmán que se convirtió al cristianismo, se hizo sacerdote y luego convirtió a centenares de musulmanes. Su historia llegó hasta la Secretaría de Estado. El entonces pontífice Pablo VI lo invitó a Roma, y de rodillas le pidió la bendición, diciéndole: «Tú eres el ejemplo de que la libertad de Dios no tiene confines».”

ESTATAL IMPOSICIÓN ISLÁMICA
Más allá de estos casos de conversión del mahometanismo a la Fe Católica, debemos preguntarnos: ¿qué es lo que mueve a que tantas personas sigan a Jesucristo a pesar de todos los problemas que se les presentan en sociedades islámicas, cómo muchos islámicos se animan a convertirse al Catolicismo sabiendo que deberán enfrentar no solo la discriminación, sino incluso la muerte? Tal disposición al martirio, convirtiéndose en víctimas de quienes asesinan en odio a la Fe Católica, ha de ser un modelo para todo católico, sobre todo los tibios.
Mientras tanto, según sus propias normativas religiosas, el islam impone a los niños la obligación de ser islámicos, impidiendo su libertad para convertirse bajo amenazas graves, avalado por Estados que coadyuvan a tal imposición, impidiendo que cualquier voz disidente pueda hacer pública manifestación de la Fe Católica. ¿Realmente todos los musulmanes tienen plena conciencia de las dos frases que deben proclamar para ser islámicos? Porque si no es así, podrá llegarse fácilmente a la conclusión de que hay un pequeño grupo de gobernantes de los Estados islámicos que imponen el islam a la fuerza a quienes no están plenamente convencidos, y esto es inadmisible.

Lo dicho implica que el islamismo estatal no es más que una ideología que permite manipular ideológicamente el gobierno de un país, con argumentos que parecen de tipo religioso, pero que no son más que un modo de ideología militar. O se acata por todos, o se mata al disidente, son las dos alternativas que generan tantos mártires y la existencia de tantos criptocatólicos en sociedades islámicas. ¿Qué sucedería si el islam permitiera a todos los islámicos optar por la religión desde lo que sientan como un llamado de Dios? ¿Acaso todos seguirían siendo islámicos?

lunes, 4 de marzo de 2013

¿CÓMO SERÁ EL PRÓXIMO PAPA?





Por Emilio Nazar Kasbo

Tras la abdicación del Papa Benedicto XVI, la Iglesia Católica está en una situación denominada de Sede Vacante. Es decir, hoy no hay Papa.
Esta situación se asimila oficialmente a la de muchos cismáticos, en particular a los Ortodoxos, a los Protestantes y a los Sedevacantistas, a los cuales mencionamos según su orden de aparición. Sin embargo, no hay cisma alguno en la situación de la Iglesia, sólo la espera de la elección del próximo Papa.
Los ortodoxos no reconocen el Primado de Pedro sobre los demás Apóstoles y consecuentemente no acatan su línea sucesoria (ello desde que apareció el Cisma que los hizo nacer en diverso tiempo, cuando previamente todos aceptaban a Pedro y sus Sucesores como los primeros Papas).
Los Protestantes niegan directamente la institución del Papado, habiendo aparecido esta idea inédita previamente, después del año 1500, de un monje agustino católico: Martín Lutero.
Finalmente, los Sedevacantistas afirman que después de Pío XII ya no hay Papas verdaderos, pues las ambigüedades del Magisterio y su “interpretación oficial” serían heréticas completamente tras el Concilio Vaticano II (CVII), el cual marca un “antes” y un “después” en la Iglesia Católica, señalándose ello en las Encíclicas de Pablo VI que hacía referencia a dicho Concilio, Juan Pablo II que en sus Encíclicas hacía referencia a su predecesor y al CVII para terminar con los últimos documentos de contenido autoreferencial, llegando a Benedicto XVI que prácticamente hace citas de sus los predecesores referidos y del CVII, con lo cual quedarían eliminadas prácticamente todas las referencias de casi dos Mil años de Historia del Magisterio de la Iglesia, suplantados por un “nuevo Magisterio”.
¿Servirá este momento para lograr la unidad con estas tres corrientes que dividen a la única Iglesia que fundó Jesucristo?

DERECHO COMO FELIGRÉS
Pero este artículo no es para hacer notar la coincidencia actual de la situación real de Sede Vacante en la Iglesia Católica con estas tres posturas cismáticas, sino para analizar la pregunta que motivara el título, la cual es efectuada como simple inquietud de un laico, con derecho a manifestarse en tal sentido, y sin pretensiones “apocalípticas”, ni “proféticas”, ni un “llamado social de atención”, ni una “influencia sobre quienes irán a votar en el Cónclave”.
Sólo es la expresión de una inquietud, la reflexión intelectual sobre un paradigma e incluso sobre una “utopía” a la cual podríamos calificar de “perfeccionista”.
Es más, seguramente será irrealizable, por su carga de idealismo, mas nada depende ni de lo que escriba en estas líneas, ni de lo que escriban los “manchapapeles” que escriben sobre temas “eclesiológicos” que a veces se llaman incluso “vaticanistas”, ni dependerá de un “choque de poderes”, ni de cuestiones semejantes, sino sólo y exclusivamente de la Oración y de la disposición de los Cardenales en el Cónclave a ser instrumentos del Espíritu Santo, que es quien en definitiva inspirará la designación del próximo Papa.
Esta nota es el simple y legítimo ejercicio del derecho como feligrés de expresar un punto de vista personal sobre cómo sería un Papa “ideal”.

CUALIDADES IDEALES DE UN PAPA
1- SANTIDAD DE VIDA Y HONDA PIEDAD BASADA EN LA INTELIGENCIA Y NO EN SENTIMIENTOS PASAJEROS Y FUGACES- Una coherencia entre la Fe y la vida, traducidas en la alabanza a Dios, con una piedad basada en la Mística Católica.
2- ASCETA FUERTE PERSONALIDAD, TEMPERAMENTO Y CARÁCTER- Para poder llevar a cabo la Unidad de la Iglesia Católica y que quienes se han separado vuelvan a la antigua Unidad, pero que a la vez lleve una lucha contra sí mismo por la vía del ascetismo católico
3- SABIO Y DE ENTENDIMIENTO ESCLARECIDO EN MATERIA DE LA FE- Que sea un Exorcista, contemplativo de los Misterios de la Fe
4- TEÓLOGO DE ORIENTACIÓN REALISTA CATÓLICA, Y GRAN CONOCEDOR DEL TOMISMO Y DE LAS OBRAS DE SAN AGUSTÍN- Que sepa dar la respuesta Teológica con un vocabulario preciso y sin errores, fundado en el Realismo Católico objetivo y en el Agustinismo como vivencia subjetiva de la espiritualidad
5- APOLOGETA- Que sepa detectar las herejías, y denunciarlas, proclamando los correspondientes anatemas de las frases condenadas que abundan en “textos teológicos” de falsa ortodoxia (de pura heterodoxia, o de heterodoxias sutiles)
6-  CANONISTA, MORALISTA Y JURISTA- Que sepa aplicar el Código de Derecho Canónico de modo integral a cada situación que se plantee en la Iglesia.
7- LATINISTA- Que sepa hablar el Latín como su lengua materna (la Iglesia es Madre de los católicos, es nuestra Patria Espiritual en este mundo, y tiene su idioma en el Rito Latino que debe ser conocido por todo feligrés)
8- LITURGISTA- Que conozca al detalle la Tradición Litúrgica, las disposiciones del Concilio de Trento y de la Comisión Litúrgica que refrendó San Pío V. Que aprecie y revitalice los antiguos Ritos tanto de Oriente como de Occidente, en la mayor fidelidad a los mismos.
9- PROFETA- Conocedor de la Biblia de Mons. Juan Straubinger, y de las obras sobre el Apocalipsis escritas por el P. Leonardo Castellani, así como también de obras literarias y teológicas que se refieren al Fin de los Tiempos anunciado ya por Jesucristo en los Evangelios.
10- PRUDENTE COMO DON DE MANDO POLITICO- Para que pueda gobernar el Vaticano, y señalar una orientación política a los católicos en un mundo que siempre rechazó a Jesucristo, y que hoy está globalizado mundanamente y de modo inmanentista, por rechazar la Universalidad de la Iglesia Católica.
Esta descripción no cabe en su totalidad a ninguno de los Cardenales que estarán en la votación. Simplemente es una incompleta consideración intelectual sobre cualidades que cualquier Papa debiera tener. Pero si existiera semejante persona, ¡claro que me agradaría que fuese Papa!
Sin embargo, las realidades marcan que si un Papa con estas características asumiera, dos tercios de los católicos que aun han quedado como fieles de la Iglesia, se irían a otras iglesias cismáticas. Es que hay muchos profundamente convencidos de que cualquier postulado modernista es verdadero, o que van a Misa para escuchar una guitarra y unas canciones “que le hacen bien”, y si esto no “funcionara” dejarían de asistir a Misa, porque en esta mentalidad modernista la Misa no es para Dios, sino para el feligrés…
Pelagianismo, semipelagianismo, modernismo y toda una serie de herejías, fundamentalmente marxistas, de lucha de clases, inmanentista y materialista, se divulgan internamente dentro de la Iglesia Católica. Dios quiera que el próximo Papa ponga freno a todo esto, mediante una Encíclica que condene el “fariseísmo” y el “publicanismo” dentro de la Iglesia, que condene todo lo que esté mal… y que soporte las críticas de los Medios de Comunicación que desarrollan tales acciones por el Amor a Dios del Papa, para atemorizarlo y debilitarlo.
Solo Dios sabe quién será designado. Recemos por el próximo Papa mientras dura la Sede Vacante.