martes, 25 de mayo de 2010

MENSAJE DEL BRIGADIER GENERAL DON JUAN MANUEL DE ROSAS PARA EL 25 DE MAYO

a Juan Manuel de Rosas

¡Qué grande, señores, y que plausible debe ser para todo argentino este día, consagrado por la Nación para festejar el primer acto de soberanía popular que ejerció este gran pueblo en mayo del célebre año mil ochocientos diez!

¡Y cuán glorioso es para los hijos de Buenos Aires haber sido los primeros en levantar la voz con un orden y una dignidad sin ejemplo!

No para sublevarnos contra las autoridades legítimamente constituidas, sino para suplir la falta de las que, acéfala la Nación, había caducado de hecho y de derecho.

No para revelarnos contra nuestro Soberano, sino para preservarle la posesión de su autoridad, de que había sido despojado por un acto de perfidia.

No para romper los vínculos que nos ligan a los españoles, sino para fortalecernos más por el amor y la gratitud, poniéndonos en disposición de auxiliarnos con mejor éxito en sus desgracias.

No para introducir la anarquía, sino para preservarnos de ella y no ser arrastrados al abismo de males, en que se hallaba sumida la España.

-Mensaje de Juan Manuel de Rosas del 25 de mayo de 1836-

CARLOS CARLES Y LA LIGA PATRIOTICA

Carlos Carlés: algo más que la palabra elegante y florida


En la foto: Carlos Carlés, el hombre de palabra elegante y florida

La presente nota se realiza en base a la publicación de El Arca Digital en su edición 395, de una nota aparecida en Primera Plana en el mes de abril de 1969.

Carlos Carlés: algo más que la palabra elegante y florida

 


“Contra los indiferentes, los anormales, los envidiosos y haraganes; contra los inmorales, los agitadores sin oficio y los energúmenos sin ideas. Contra toda esa runfla sin Dios, Patria, ni Ley, la Liga Patriótica Argentina levanta su lábaro de Patria y Orden... No pertenecen a la Liga los cobardes y los tristes."

Valientes y alegres
En 1919 Manuel Carlés separó a sus seguidores de quienes propugnaban el avance de las ideologías "nuevas" que producen actos de agitación en el país. Como respuesta, se constituye una organización civil. La Asociación del Trabajo y la Liga Patriótica Argentina se constituyeron en los baluartes de una guerra.
La Liga se fundó, provisionalmente en los salones del Centro Naval, en Florida al 800, bajo la presidencia del Almirante Manuel Domecq García. En la noche del sábado 5 de abril de 1919, cuando se conformó la comisión definitiva con Manuel Carlés en el cargo de Presidente.

Nacido en Rosario en mayo de 1870, se doctoró en Jurisprudencia en Buenos Aires, enseñando Literatura y Filosofía en el Colegio Nacional. Fue convencional para la reforma de la Constitución en 1898, y también Diputado Nacional por Santa Fe en ese mismo año. Carlés también se inició en el periodismo junto a Sarmiento, en El Censor.

A sus treinta años de edad, fue descripto del siguiente modo: "De palabra elegante y florida, de argumentación fogosa y convincente, sosteniendo siempre el principio de la razón y la justicia, es uno de los parlamentarios más jóvenes y bien preparados que hacen honor a la Legislación Argentina. Amigos y adversarios, si es que los tiene, le escuchan con respeto y suelen huir su polémica indestructible y abrumadora" (Galería de Hombres de Actualidad,  por Antonio A. Díaz en 1899).

El 18 de abril de 1919 Carlés organizó formalmente la Liga, y a solamente 15 días de su designación como Presidente ya contaba con una tropa de 9.800 miembros: 4.500 reclutados por los delegados vecinales –parroquias de San Juan Evangelista, Santa Lucía, Villa Devoto, San Carlos Sur y Villa Urquiza– y 5.300 adheridos directamente en la Secretaría General. Enseguida sus emisarios fueron a las provincias de Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos y Córdoba. El 23 de abril por la noche, Carlés abrió la sesión, complacido por "la forma entusiasta con que el vecindario respetable comienza a cumplir los propósitos de la asociación en la hora presente". De ese modo, nacía un pequeño ejército.

En 1920, Carlés decide actuar "haciendo la guardia de la sociedad con el arma al brazo", a la vez que conservó una débil filiación radical que más tarde declinaría.

Huelgas y anarquía
Desde 1916 hubo huelgas de obreros portuarios, municipales, agrarios, frigoríficos, ferroviarios. En 1918 estallaron 196 conflictos que comprometieron a 133 mil hombres; en 1919 las cifras se elevaron a 367 y 308 mil.

La vorágine comienza con los obreros metalúrgicos de los talleres Vasena, y entre el 6 y el 13 de enero, policías, obreros, provocadores y rompehuelgas se tirotean en las calles de Buenos Aires dejando como saldo unos 700 muertos, 4.000 heridos y millares de presos.
Yrigoyen depone su papel de arbitro ecuánime, cuando la agitación arrecia.

Aunque se formó en abril de 1919, la Liga Patriótica Argentina ya había iniciado su accionar. Nicolás Repetto, diputado socialista, la denunció en el Congreso el 10 de junio de 1916, acusándola de ser una organización paramilitar estrechamente conectada con el Ejército. 
Carlés afirmó: "Cuando los huéspedes de la Nación amenazaron alterar la Constitución del Estado y difamar la fisonomía social de nuestro pueblo y perturbar el orden público, los argentinos formamos a la vez nuestra asociación para defender los intereses nacionales y la pureza de la moral argentina". Asimismo, aseguró disponer de una estadística policial en la que consta que "de 59 mil sectarios identificados en la Capital, 5.317 son argentinos y 43.683 extranjeros". Y por ello concluye: "El país soporta en estos momentos los efectos de la inmigración intermedia del 80 al 1900. Esa vino para conquistar y el conquistador funda en sí el pasado; no admite la tradición local".
José Ramón Romariz, miembro de la Policía Federal entre 1910 y 1941, detallaba: "La Liga Patriótica Argentina del doctor Carlés pareció responder en su origen a honrados y exclusivos propósitos de combatir a los extremistas... Y de tal creencia pareció participar el mismo Gobierno radical, que no sólo autorizó al personal policial a integrar como afiliados esa Liga, sino que también permitió que sus secciones (con radio y número igual a las policiales), se reunieran en las respectivas comisarías." Poco después, según Romariz, se prohibió la concurrencia de los miembros de la Liga a las oficinas de la Policía y el personal fue obligado a cancelar su afiliación.
Félix Luna a su vez afirmó que "El Gobierno de Yrigoyen jamás tomó espontáneamente medidas contra los movimientos obreros", a la vez que él mismo autoriza al general Dellepiane, Jefe de Policía, a proveer de revólveres Colt, "con su correspondiente dotación de proyectiles", a los particulares dispuestos a colaborar con la fuerza pública. El trámite es sumario, se hace sin control de ningún tipo; los postulantes llegan –según Romariz– "de los comités oficialistas" y de "las grandes mansiones del barrio Norte".


La hora de la espada
En julio de 1923, la Liga propicia en el teatro Coliseo, junto al Círculo Tradición Argentina, las cuatro conferencias donde Leopoldo Lugones arroja las nueve bases: "Italia acaba de enseñarnos, bajo la heroica reacción fascista encabezada por el admirable Mussolini, cuál debe ser el camino a seguir..."
En diciembre de 1924, el mismo Lugones desde Lima, en conmemoración del centenario de la batalla de Ayacucho, proclama: "Yo quiero arriesgar algo que cuesta mucho decir en estos tiempos de paradoja libertaria y de fracasada, bien que audaz, ideología: ha sonado otra vez, para bien del mundo, la hora de la espada".
La Liga Patriótica Argentina es, según Jorge Kern, "una institución desvinculada de toda bandería política".

Ignacio Capdevila en declaraciones públicas negó que la Liga haya protagonizado actos de violencia: "La actividad se restringía a conferenciar y aconsejar desde los atrios de las iglesias. La meta era inspirar a la reacción social, no bélica, contra los elementos disolventes".

lunes, 24 de mayo de 2010

REALIZARAN MARCHA PROVIDA Y PROFAMILIA ANTE EL CONGRESO EL 26 DE MAYO DE 2010

 

image

En una nueva convocatoria de la Marcha de los Escarpines, “Voz de los que no tiene voz”, diversas organizaciones se reunirán frente al Congreso de la Nación del país para exigir el respeto a la vida desde su concepción hasta la muerte natural, así como a la unión legítima y estable entre un hombre y una mujer en matrimonio.

Los organizadores alentaron a los interesados a participar de la marcha el miércoles 26 de mayo desde las 18:30 hasta las 20:00 hs, portando carteles en defensa de la vida, la familia y el matrimonio.

“Vení con carteles, para que nuestros legisladores sepan que la vida y la familia, fundada entre hombre y mujer, no se negocian porque son la base de la sociedad. Los integrantes de la marcha queremos leyes que protejan el bien común de los argentinos”, exhortan.

Entre las asociaciones organizadoras se encuentran: Familias del mundo unidas por la Paz; Foro Vida familia Argentina; Jóvenes en Acción; Jóvenes por la Verdad; Mujeres por la Vida; Movimiento Pro Vida “Juan Pablo II”; entre otros.

Más información:

Mt-comunicaciones@fibertel.com.ar o marchadelosescarpines@hotmail.com

LA DESTRUCCION MILITAR ARGENTINA

a Fuerza Aerea Argentina

Por Carlos Manuel Acuña

Datos ..?
Bueno , prepárese para eyectarse , no mejor no lo haga , porque seguro no va a funcionar .
Nuestra fuerza aérea..?
De los viejos aviones , Mentor había 30 de ellos , hoy los usan como donantes para mantener a 10 de ellos que aun pueden volar .
Los archi viejos Mirage años 70 , no solo están inoperables , si no que eyectarse en caso de accidente , es la muerte segura , la falta de repuestos y presupuesto hizo que este avión , se convirtiera en el kamikaze argentino ., pilotos que lo volaron pagaron con su vida , recordar años 2000 , 2004. y 2006,
El último Hércules C130 disponible se rompió como dicen los pibes y por órdenes del Poder Ejecutivo, se ha decidido suspender las operaciones con dicho avión.
Total para que ..Bicho grande y al pedo dijo un político …
Y la gente de la Antártida..? ya se quedaron sin el Alte Irizar, ahora sin el Hércules…
Y bueno , que se jodan , quien los manda ir allá a cagarse de frio no..?
Hace poco traer el Hércules en vuelo a su base fue una odisea.
Lean esto ..
En la base le preguntaron al piloto del Hércules..
- Como van a volver…?
- Totalmente descargado, sin pax ni nada, de manera segura y rezando que la estructura del viejo C-130 aguante y no se parta al medio.
Que tal como se siente.? ; Esta es la fuerza aérea hoy…
Y el ejercito?
Peor , quedan algunos tanques medianos (TAM) , diseñados en 1973
Carlos Menem , en el año 1996 ordeno la disolución de la TAMSE, cerrando así la única fábrica de Latinoamérica que producía tanques en serie.
Los soldados ?, en zapatillas ( y no me lo contaron , yo lo vi.) muchos ofíciales y sub oficiales a las dos de la tarde, a casita .
Solo por citar , un ejemplo , Campo de Mayo hoy , un desierto verde ,donde se tienen que cuidar de los chorritos de la zona , porque entran a robar .
La marina.?
La cantidad de buques de nuestra Flota de Mar no supera los diez , hay solo 3 buques operando , y solo se poseen 2 aviones Súper Etendard, funcionando a “ pulmón” .
Pero la nota cómica es que están sin mísiles , “ prevención vio…solo vuelan para prevenir…” y nada mas…
La Infantería de Marina , fue desmantelada por completo .no quedo nada , absolutamente nada…
Un estudio del Banco Mundial , alerto que la Argentina es el país que menos dinero gasta en defensa en toda América del Sur desde el año 2005., hasta hoy .
Bueno esto es un resumen muy modesto y pequeñito , casi nada diría yo , porque la verdad es mucho mas dura y cruel de lo que usted supone .
No hay presupuesto para nada , pero para llevar diarios al sur o que los gobernadores y amigos del poder vayan a ver un partidito de fútbol y tengan su avión listo y seguro , para esto si hay presupuesto .

EL DIA QUE A LA JUNTA DE 1810 LE PROPUSIERON FABRICAR UN… SUBMARINO

cabildo 25 mayo 1810

Fuente: Minutouno

Un estadounidense llevó el proyecto al entonces gobierno con el fin de enfrentar a los realistas.

En 1810, inmediatamente después de la instalación del primer gobierno patrio, el problema más grave que enfrentaba éste era la tenaz oposición de la Banda Oriental. El espionaje era moneda corriente en las dos orillas y no se descartaba un ataque de los realistas desde Montevideo.
Por esos días arriba a Buenos Aires, procedente de Ámsterdam y embarcado en el mercante inglés “Patty”, el ciudadano norteamericano Samuel Williams Taber, con intención de radicarse en el Plata y dedicarse al comercio, según se recuerda en www.lagazeta.com.ar
Taber tenía treinta años, había nacido en la ciudad de Nueva York y pertenecía a una familia acomodada de origen judío. Había arribado a Montevideo en diciembre de 1810, pero al tomar conocimiento de la revolución porteña, optó por pasar a Buenos Aires a efectos de aportar su esfuerzo a la causa emancipadora.
Se presentó inmediatamente en el fuerte, donde expuso a los miembros de la Primera Junta los planos de un artefacto submarino que serviría para atacar a la flota realista. Su invento era una especie de tortuga de madera con un taladro en la punta con el que Taber pensaba perforar el casco de los buques enemigos en la rada de Montevideo, a efectos de colocar allí los explosivos.
La Junta designó una comisión especial para que estudiara los planes de Taber, integrada por Cornelio Saavedra y Miguel de Azcuénaga (1), quienes, mediante un informe secreto, aprobaron la factibilidad de la idea y la posibilidad de volar los polvorines flotantes de la armada española.(2)
En menos de quince días comenzó la construcción del conocido solamente como “proyecto Taber”, dado el secreto de que se le rodeó. El mismo fue financiado enteramente por su inventor.
A poco de iniciarse los trabajos, el norteamericano fue enviado a la Banda Oriental en calidad de espía, a efectos de estudiar in situ el ataque. Taber regresó a Montevideo y se abocó a su misión realizando estudios de sondajes, corrientes, etc.
El 26 de marzo de 1811, junto con dos capitanes, dos subtenientes y un ingeniero, se disponían a huir del puerto oriental en una pequeña embarcación con el resultado de su espionaje, pero fue detenido, acusado de sobornar a marinos españoles. Cargado de cadenas fue llevado a prisión, donde permaneció hasta el 25 de mayo de 1811, en que, luego de muchas protestas, y mediante la intervención del cónsul norteamericano, y la única condición de que se embarcara en el primer navío que se dirigiera a los Estados Unidos y nunca más se inmiscuyera en los asuntos del Río de la Plata, fue liberado.
En agosto abordó la nave que lo depositaría en su país natal. Pero Taber había decidido que su corazón era de Buenos Aires, descendió del buque en Río de Janeiro e inició el regreso, llegando a esta ciudad el 10 de septiembre de 1811.
Inmediatamente se reunió con los miembros de la Primera Junta para exponerles su plan, que consistía en atacar con su invento una fragata y un bergantín españoles utilizados como depósitos de pólvora amarrados en el puerto de Montevideo. La Junta aprueba el plan y nombra a Taber capitán de artillería ad-honorem.
Fabricada la embarcación, construida en madera, de entre ocho a diez metros de largo, pintada de negro y marcada con una “T” en blanco, sus partes son colocadas en un gran cajón de madera de pino, también marcado con una “T”.
El 21 de octubre de 1811 Taber solicita permiso para trasladarse a la Ensenada de Barragán con todo el equipamiento a efectos de completarlo, armarlo y experimentarlo en aguas del río. Esto era necesario porque el bajo calado de las aguas del puerto de Buenos Aires hacía imposible la navegación del artefacto. Además, hubiera llamado la atención de todos y no faltaría el soplón que informaría a los realistas.
Jamás llegó a Ensenada, porque antes que la pesada carreta tirada por bueyes iniciara su travesía, el 22 de septiembre de 1811, cayó la Junta Grande y asumieron Juan José Paso, Manuel de Sarratea y Feliciano Chiclana.
A los miembros del primer triunvirato les pareció arriesgada la idea del norteamericano y la descartaron, a pesar de que Juan José Paso había integrado la Junta que aprobó el proyecto de Taber. Jamás se supo adonde fue a parar el cajón con las partes del aparato.
Taber siguió durante 1812 con sus espionajes, ahora en Chile, y el 8 de noviembre de 1813 murió en la estancia de su amigo Richard Hill, situada a 50 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, víctima de la tisis adquirida en su prisión de Montevideo. Legó todos sus bienes, según hizo anotar en su testamento, a la Junta Revolucionaria.
Los planos del submarino de madera desaparecieron, y la tortuga de Taber jamás pudo participar de la guerra de la independencia. Ninguna calle o plaza recuerda a este visionario precursor que puso su vida y sus bienes al servicio de su país de adopción.
La génesis del submarino
Una de las opiniones menos cuestionados del mundo es la que atribuye a Julio Verne la invención del submarino. Como tantas otras, y a pesar de su popularidad, es lamentablemente falsa, porque para la época en que Verne escribió 20.000 leguas de viaje submarino (1870) ya existían embarcaciones subacuáticas, y la primera de ellas se había llamado precisamente Nautilus.
Cuando George Washington avanzaba sobre Nueva York, una ciudad dominada por los realistas y defendida por 350 barcos ingleses, el arma secreta yanqui resultó una innovación tecnológica. Su inventor nunca sospechó que estaba trazando el camino que los Estados Unidos seguirían en los próximos siglos. Inadvertida para los británicos, una cáscara de nuez que se desplazaba bajo el agua intentó taladrar el blindaje de cobre del buque insignia “HMS Eagle” para colocar una carga explosiva. El “Eagle” no sufrió grandes daños, pero el ataque sembró confusión en la flota.
Era la Tortuga Americana, el primer submarino operativo de la historia, impulsado por los músculos del sargento Lee y diseñado por David Bushnell, un estudiante de Yale. Tenía todo lo que era esencial en un submarino: tanques de lastre, sistema de propulsión, cargas explosivas y hasta una torreta de observación. Este prototipo artesanal se convirtió para Robert Fulton (1765-1815) en el germen de toda una filosofía: el submarino sería la “solución tecnológica” para la guerra, el arma definitiva que permitiría cambiar la historia. La tecnología iba a ser el instrumento que cambiaría el eje del poder, aseguraría el dominio total y haría imposible cualquier guerra futura. Cuando Fulton escribió su tratado Guerra de torpedos, resumió su credo en un epígrafe: “La Libertad de los Mares traerá la Felicidad a la Tierra”. El camino de la paz y el triunfo del bien pasaban por la guerra, quizá “punitiva” o aun “preventiva”.
Las enciclopedias suelen mencionar a Fulton como el creador del primer barco comercial de vapor, si bien la mayoría de sus inventos fueron de carácter bélico. Fulton desarrolló el submarino, los torpedos, las minas navales y los cañones Columbiad: otro nombre del cual se apoderó Verne cuando pensó en enviar hombres a la Luna. La paternidad de casi todos sus inventos fue muy discutida, y los historiadores ingleses aseguran que muchos no le pertenecían.
El joven Fulton inició su carrera como artista, pintando esas miniaturas sobre marfil que entonces se conocían como “camafeos”. Pese a ser un ferviente republicano, se marchó a Inglaterra apenas cuatro años después de la independencia norteamericana, para probar suerte como pintor. Su fracaso en el mundo del arte lo llevó a interesarse en otros temas, y en 1796 publicó un tratado sobre los canales de navegación. En Inglaterra, Fulton se impregnó de la ideología del naciente capitalismo industrial, pero depositó toda su confianza en la tecnología de armamentos como clave del desarrollo y de la paz.
El arma definitiva que iba a acabar con el Antiguo Régimen era el submarino. En 1797, Fulton se fue a Francia y le presentó al Directorio algunos escritos en pro del libre comercio y la paz perpetua. Apelando a “los amigos de la Humanidad”, les ofreció el arma que volvería imposible cualquier guerra. En una carta dirigida a un amigo inglés describía el submarino como “una curiosa máquina destinada a corregir nuestro sistema político”, lo cual dejaba muy pocas dudas en cuanto a sus intenciones.
En busca de financiamiento para su empresa, la Nautilus Company, Fulton se dirigió a Napoleón y se ofreció para crear una flota de “nautilus mecánicos” que servirían para atacar a la Armada inglesa. El pánico que causarían los submarinos pondría fuera de combate a la flota real, facilitaría la invasión francesa a las islas y llevaría al colapso de la monarquía británica.
Financiado por Napoleón, Fulton puso a punto su Nautilus en 1800 y realizó una demostración en el Sena ante el futuro emperador. El Nautilus navegaba a vela en la superficie, se movía bajo el agua impulsado por la fuerza de sus tres tripulantes, y podía permanecer hasta seis horas sumergido, usando aire comprimido y un snorkel. En los planos, Fulton se retrató a sí mismo mirando por el periscopio.
El Nautilus de Fulton alcanzó a realizar una incursión en el Canal de la Mancha, donde no llegó a causar daños materiales a los barcos ingleses, pero produjo gran inquietud.
Bibliografía:
ARGUINDEGUY, Pablo E. - “Apuntes sobre los buques de la Armada Argentina”, tomo I, pgs.58/59 - Departamento de Estudios Históricos Navales, Buenos Aires, 1972
BAUZA, Francisco - “Historia de la dominación española en el Uruguay” - El Demócrata, Montevideo, 1929
DESTEFANI, L- H. - Manual de Historia naval argentina
ELLAURI OBLIGADO, Gontrán - El primer submarino argentino - ¡Aquí está!, Buenos aires, 16 de octubre de 1941
VILLEGAS BASAVILVASO - “Un proyecto de submarino en 1810” - Boletín del Centro Naval, tomo XXX

NOTAS:
(1) Los dos militares que integraban la Primera Junta.
(2) Estos documentos se encuentran en el Archivo General de la Nación (VII-7-5-14), aunque no se ha podido hallar el informe secreto suscripto por Saavedra y Azcuénaga.
Fuente: http://www.histarmar.com.ar/InfHistorica/PrimerSubmArgentino.htm