miércoles, 3 de febrero de 2010

TRES DE FEBRERO



Por Silvio H. Coppola

Hoy, tres de febrero, surgen enseguida en la memoria dos acontecimientos de suma importancia, que hacen a nuestra historia.
Uno glorioso, que se recuerda ocasionalmente y más que nada por su héroe, el general San Martín.
Otro, que acabó con los sueños de una Gran Argentina y de la reunión amistosa de las partes que habían integrado el antiguo Virreinato, precipitando la masacre del Paraguay.

1813:
Triunfo de la caballería argentina, contra tropas de infantería de marina españolas, provenientes de Montevideo, a la sazón sitiada por los patriotas de Mayo.

Buscaban ganado y víveres para abastecer a la ciudad y causaban ya desde hacía tiempo, depredaciones en todo el litoral bonaerense y de Santa Fe.

San Martín los esperó en situación favorable, con su reciente creado cuerpo de Granaderos a Caballo y los derrotó ampliamente haciendo huir a los sobrevivientes.

Desde entonces no hubo más invasiones y saqueos de este tipo. Siendo además que la acción reconfortó el ánimo de los patriotas en sus propias fuerzas y comenzó a valorizar inmediatamente la figura de quien llegaría a ser el Gran Capitán.

Lo que se acentuó poco después con la toma de Montevideo. Todo lo cual en ese mismo año, se cantó en el recién creado Himno Nacional:

San José, San Lorenzo, Suipacha,

Ambas Piedras, Salta y Tucumán

La Colonia y las mismas murallas

Del Tirano en la Banda Oriental.

1852:
Gran derrota nacional, comparable solo históricamente con la del 14 de junio de 1982. En alianza con el Brasil, el hombre más rico del litoral y gobernador de Entre Ríos Justo J.de Urquiza, se alza con su Ejército de avanzada contra el propio gobierno nacional (Juan Manuel de Rosas era entonces por mandato de las provincias, Encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación) y con la ayuda de fuerzas extranjeras, derrota en Caseros al gobierno de su patria.

El pretexto era la Constitución, pero la finalidad fue económica y de poder. La renta principal fue para el Brasil (da vergüenza observar en el Salón de Actos de la Gobernación en Paraná, un enorme cuadro que muestra al Ejército Grande, cruzando el Paraná en barcos brasileros), quien aparte de quedarse con las Misiones Orientales y cobrar los adecuados intereses por sus préstamos para la guerra, logró la libre navegación de nuestros ríos interiores, la que por los tratados que firmara Felipe Arana, ministro de Rosas con Gran Bretaña y con Francia (1848 y 1850), era exclusiva de nuestra bandera.

Eso fue un perjuicio inmediato, pues se acabó con la navegación de cabotaje argentina, pero también fue el primer paso para la Guerra del Paraguay, que quedó huérfano de la política de protección que le daba Rosas y expuesto rápidamente a la acción de destrucción de los liberales argentinos y de conquista del Brasil.

Estos vientos trajeron las tempestades que acabaron con los ideales paraguayos de independencia económica, sin perjuicio de la devastación de su propio país.

Como corolario, quiero agregar que el Parque Tres de Febrero de la C.A.de Buenos Aires, fue instalado sobre predios que eran de Rosas, quien lo había arbolado de su propio peculio, en lugares que eran ciénagas.

De ahí el nombre que muy astuta y cínicamente le puso Sarmiento, el que no es precisamente por el Combate de San Lorenzo.

Y como corolario final, ahí está la estatua del propio Sarmiento. No recuerdo ahora si está como civil o como le gustaba últimamente que lo presentaran, como general.

Aunque su sola actuación al respecto, fue su cargo de boletinero del Ejército Grande de Urquiza.


Al que primero alabó, pero pronto le dirigió las famosas palabras: “Southampton o la horca” (refiréndose al lugar de exilio de Rosas). Los liberales a ultranza llegarían pronto al poder, después de ese 3 de febrero.

LA PLATA, febrero 3 de 2010.

¡¡A SEGUIR PAGANDO!!


Por Silvio H. Coppola


La llamada “Comisión bicameral” del poder legislativo, resolvió por 2 a 1, aconsejar a la presidencia de la Nación, la remoción de Martín Redrado como presidente del Banco Central.
El voto decisivo fue el del vicepresidente de la República, el mendocino Cobos, que vergonzosamente votó a favor de dicha remoción.
Este ir y venir del mismo, influenciado más que nada por motivos políticos que no legales ni de interés para el país, indudablemente no lo va a favorecer en sus intrigas para llegar a ser candidato presidencial en las próximas elecciones, ya que revela sus indecisiones y falta de principios.
En consecuencia se ratificará por parte de la señora presidente, su decreto de necesidad y urgencia por el cual defenestrara a Redrado, ya que se anunció que no se le aceptará la renuncia que al fin presentara este hace un par de días. Si bien nada es seguro con el gobierno, puede esperarse que así suceda.

Ahora bien ¿qué es lo que pasó con este hombre, miembro del elenco liberal y representante de la banca internacional, para obstaculizar la formación del llamado “Fondo del Bicentenario” y no autorizar la transferencia de los 6.569 MD (millones de dólares) de las reservas del Banco Central y en consecuencia no hacer nuevos pagos a los reales o presuntos acreedores de la república? El motivo está sumergido en el misterio.
Ahora, el camino está despejado, para seguir pagando y morir debiendo (Olmos).

Cabe destacar la profunda ignorancia que de todo esto tiene la gran mayoría del país.
Algunos hasta creen que la oposición de Redrado fue para asegurar la relación reserva monetaria-circulante.
Otros infantilmente suponen que todo se reduce a una disputa oposición-peronismo, cuando el peronismo de Perón y su ideología hace dos décadas que desapareció, siendo el actual PJ sólo un partido electoralista más y su presidente, el político más anti-Perón de todo el espectro político argentino.
En definitiva, aquí se trata de hacer algo en lo que la gran mayoría de los partidos políticos, legisladores y comentaristas, están de acuerdo.
O sea de pagar la llamada deuda externa y no sólo eso, sino de pagar como sea, sin cuestionar su validez y sin ni siquiera examinarla como lo dispone el texto constitucional (art.75 incs.4 y 7 CN).
Así busca sacar el gobierno y los que se sienten futuros candidatos a las elecciones presidenciales de 2011, patente internacional de honorabilidad en el consenso de la usura internacional.
En consecuencia, el mencionado Fondo, no sólo será garantía de pagos vencidos y a vencer, sino que servirá también para seguir pagando cualquier cuenta que se le presente y no sólo a los hold outs.
Y entonces el gobierno podrá seguir sobreviviendo, tomar nuevos préstamos donde se pueda, salvarse por el momento, y dejar su pago a las generaciones futuras, incluso a las que no han nacido aún y a la república obligada para siempre.

LA PLATA, febrero 3 de 2010.

FAMILIAS ARGENTINAS BUSCABAN ADOPTAR EN HAITI PORQUE AQUI ES CASI IMPOSIBLE


Por Cynthia Hotton (*)

El caso de los padres que esperaban adoptar en el extranjero demuestra el déficit del sistema de adopción vigente en nuestro país.

Diez mil son los niños que en Argentina están esperando un hogar. A ellos los caracteriza un derecho que hasta hoy no tienen garantizado: el derecho a una familia. La creciente problemática de los menores abandonados e institucionalizados cuyas necesidades no son suplidas parece ser moneda corriente en nuestro país. En paralelo, existen miles de papás que desean poder recibir en sus hogares a los niños que hoy no tienen uno.

Me solidarizo también con quienes comenzaron los trámites para adoptar pequeños de Haití, que buscan hijos en el extranjero a causa del desprovisto sistema local de adopciones. Este último caso lo desaconseja el Ministerio de Relaciones Exteriores y UNICEF debido al aumento del tráfico de menores en el continente. El terremoto desencadeno una situación poco usual y considerando lo delicado de las adopciones, recomiendan esperar.

En estos momentos Haití tiene como prioridad identificar y reagrupar a los menores para poder encontrar a sus progenitores o familiares más cercanos. Asimismo, por razones psicológicas, recomiendan mantener un contexto sociocultural próximo al origen del chico.

Sin embargo, en Argentina aún hay diez mil chicos que esperan poder ser adoptados. Frente a este oscuro panorama estoy impulsando desde el Congreso de la Nación, junto a otros diputados y diferentes organizaciones, un proyecto de ley que promueve cambios en el sistema de adopciones apuntando a acortar los actuales tiempos del proceso de adopción con el objetivo de preservar fundamentalmente el bienestar de los niños en estado de abandono y dar respuestas a postulantes a acoger un niño en sus hogares.

Entre otros avances la propuesta, que apunta a reemplazar la ley vigente (Nº 24779), establece una reducción del período de institucionalización del menor, concediéndose la guarda (paso previo a la adopción definitiva) tras seis meses del niño sin contacto con sus progenitores –siendo actualmente el plazo mínimo de doce meses.

El proyecto local prioriza el interés superior del niño antes que insistir en un vínculo biológico nocivo, dándose además a los magistrados la potestad de otorgar su adopción definitiva cuando el desamparo moral o material de éste fuere evidente, independientemente de su vínculo familiar. Se limita a dos años el periodo para que el juez resuelva, en todos los casos, el destino del menor institucionalizado.

Sé que 2010 será un año de mucho trabajo orientado principalmente a lograr sancionar esta ley para que miles de niños finalmente puedan tener un verdadero hogar.


(*) Diputada nacional por “Valores para mi País”, impulsora del proyecto de Ley de Adopción.

DE ANGELI ANUNCIA UNA "REBELION FISCAL"

En la foto: el cuadro de Ghiotto en que San Francisco de Asís expulsa los siete demonios de la ciudad de Arezzo, entre los cuales se encontraba el demonio de la exacción fiscal


El titular de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Angeli, no descartó la posibilidad de productores de trigo de esa provincia realicen un cese de pago de impuestos ya que sólo se vendió el 20% de la cosecha del cereal del total del cupo dispuesto a partir de un acuerdo entre el gobierno nacional y tal entidad.
De Ángeli, afirmó que un grupo de productores propuso “una rebelión fiscal” ante la imposibilidad de exportar trigo y si bien consideró “lamentable” que se esté planteando un accionar de este tipo, cuestionó el “capricho” del Gobierno en el tema.
De Ángeli dijo que la propuesta surgió en una reunión de productores en Villaguay en la que se planteó que “ha fracasado” la política de comercialización implementada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de conformar un listado parcial de productores para comercializar el trigo.
“La política de Moreno ha fracasado, se ha comercializado solamente el 20 % de la cosecha de trigo. Los productores decían ‘no paguemos los impuestos’… Es lamentable hablar de una rebelión fiscal, pero la política oficial no sirvió para nada”, dijo el dirigente ruralista en diálogo con Radio Mitre.
Tras un acuerdo entre el Gobierno nacional y la Federación Agraria de Entre Ríos, había un cupo para exportación de trigo, del cual apenas se logró comercializar el 20%.
A la fecha se vendieron alrededor de 50.000 toneladas del cereal al precio FAS teórico oficial (unos 630 $/tonelada menos diferencial de flete) sobre un total de 240.000 toneladas acordadas entre los dirigentes de FAA y las autoridades provinciales y nacionales, según datos de un relevamiento de FAA.

Para poder participar de las operaciones se anotaron más de 2.000 productores de trigo entrerrianos. La lista fue remitida al gobierno nacional. Pero hasta el momento fueron muy pocos los afortunados que lograron vender su mercadería.

“Realmente no ha habido el resultado que esperábamos, a pesar de que abrimos el juego a todos los productores para que puedan vender su cereal a un precio razonable”, dijo a Infocampo el titular de Federación Agraria de Paraná Alfredo Bel.

LA REBELIÓN FISCAL
La rebelión fiscal implica la resistencia popular contra los impuestos abusivos. Si el pueblo dejara de abonar los impuestos, el Estado ejecutaría en los juicios y acabarían las propiedades en remate. Por lo tanto, la gente que dejara de abonar impuestos se acabaría organizando para impedir que se produzcan dichos remates.
Pero la situación no es nueva, y se han dado ejemplos en la Historia. El pintor Giotto en una de sus obras retrató a San Francisco expulsando a los siete demonios de Arezzo. Arezzo es una ciudad de Italia, y uno de esos demonios afectaba a la excesiva presión fiscal desproporcionada. El cuadro fue pintado alrededor de 1290 en los muros de la basílica medieval de Asís, en Umbría.
Giotto di Bondone (1266-1337), era un niño cuando moría San Francisco de Asís. Su obra se denomina “San Francisco expulsa los demonios de la ciudad de Arezzo”, y fue pintada en la Basílica de Asís.
A principios de 1212, las ciudades del norte de Italia se dividían en “ghibelinas” y “güelfas”. Arezzo era “ghibelina”, es decir partidaria de la dinastía de los Hohenstauffen, residentes en Aquisgrán, sede del imperio germano-romano fundado por Carlomagno, quienes estaban en contra de la supremacía de la autoridad papal.
Firenze, en cambio, era una ciudad “güelfa”, que sostenía el papado contra el emperador germano, y estaba dirigida por la familia Medici. Alrededor de 1226, Firenze atacó y dominó militarmente a Arezzo. Le impuso, entonces, pesados tributos, aunque eximió a sus partidarios “güelfos”.
La exacción fiscal fue tan enorme, que Arezzo se sumergió en una extraña violencia y comenzó a decaer. Los “güelfos”, afines a los florentinos, se enriquecían y mostraban una vida frívola. En cambio, quienes no formaban parte del partido triunfante, dejaron de trabajar y ejecutaban actos terroristas que demostraban resentimiento y rencor por la riqueza y el poder acumulado por las fuerzas ocupantes.
La holgazanería y la envidia ocasionaron el abandono de las artes y los oficios. Ambos bandos se potenciaban entre sí, lo que estimulaba una ira violenta que desembocaba en la destrucción de edificios y monumentos, el ataque y secuestros a personas, el emporcamiento de fachadas, las agresiones callejeras y la basura inundando la ciudad.
Y apareció San Francisco desde Umbría, reunió a cada bando en la basílica de San Donato y al terminar, encomendó al hermano Silvestre, de la orden de frailes mendicantes, que expulsara los siete demonios de Arezzo.
Los siete demonios eran: en primer lugar, la ambición de poder; segundo, la frivolidad del lujo; tercero, la avaricia de los florentinos; cuarto, el resentimiento; quinto, la holgazanería; sexto, los deseos de venganza de los habitantes locales y, séptimo, la expoliación fiscal, caracterizada por el despojo violento y sin límites de impuestos. Cada uno de esos vicios tenía un demonio particular que los instigaba.
El resultado, según San Buenaventura, fue que a los pocos días se redujeron inesperada y dramáticamente los impuestos, los “ghibelinos” volvieron a trabajar, se recompuso el respeto mutuo, se restauró el orden en las calles y Arezzo volvió a ser una próspera ciudad.

Es muy probable que San Francisco advirtiera a unos y otros que los tributos excesivos eran la causa de la pobreza de la ciudad y, además, motivo de violencia, porque su perverso propósito consistía en transferir por la fuerza rentas de los que producían a aquellos que vivían a costa de los demás. La milagrosa predicación de San Francisco hizo que unos se dieran cuenta de que podrían rebelarse dejando de pagar impuestos y que los otros entendieran que no podían seguir esquilmando a los que trabajan. Les hizo comprender que el caos, la violencia, el delito y la decadencia económica en que estaba sumergida Arezzo se habían producido porque se abandonaron la vida de Fe y las reglas morales y porque cundía la rapiña instrumentada por gobiernos despóticos que expoliaban al pueblo mediante impuestos excesivos.
Cuando los siete demonios fueron expulsados del corazón de los habitantes de Arezzo, volvió la paz, la armonía y el progreso social.

EL SECRETO DE "LA ULTIMA CENA" DE LEONARDO DA VINCI


Muchos inventan hoy relatos sobre los cuadros de Leonardo Da Vinci, que son falsos e incluso heréticos. Pero no es el caso de esta nota, en que se devela un secreto real que muy pocos conocen del cuadro de La Última Cena.
A Leonardo Da Vinci le llevo siete años completar su famosa obra, y las figuras que representan a los 12 apóstoles y a Jesús fueron tomadas de personas reales.
La persona que seria el modelo para ser Cristo fue la primera en ser seleccionada. Cuando se supo que Da Vinci pintaría esta obra, cientos de jóvenes se presentaron ante el artista para ser seleccionados. Da Vinci buscaba un rostro que mostrara una personalidad inocente, pacifica y a la vez bella. Buscaba un rostro libre de las cicatrices y los rasgos duros que deja la vida intranquila del pecado.
Finalmente, después de algunos meses de búsqueda selecciono a un joven de 19 años de edad como su modelo para pintar la figura de Jesús, y le pagaba 10 marcos. Por 6 meses Leonardo da Vinci trabajó para lograr pintar al personaje principal de esta magna obra: Jesucristo en uno de los momentos culminantes de su vida.
Durante los 6 siguientes años, Da Vinci continuó buscando a las personas que representarían a 11 apóstoles; dejando para el final a aquél que representaría a Judas, el apóstol que traicionoóa Cristo por 30 monedas de plata.
Por semanas estuvo Da Vinci buscando a un hombre con una expresión dura y fría. Un rostro marcado por cicatrices de avaricia, decepción, traición, hipocresía y crimen. Un rostro que identificaría a una persona que sin duda alguna traicionaría a su mejor amigo. Después de muchos fallidos intentos en la búsqueda de este modelo llego a los oídos de Leonardo Da Vinci que existía un hombre con estas características en el calabozo de Roma.
Este hombre estaba sentenciado a muerte por haber llevado una vida de robo y asesinatos. Da Vinci viajo a Roma en cuanto supo esto. Este hombre fue llevado a la vista de Da Vinci a la luz del sol.
El pintor vio ante el a un hombre sin vida; un hombre cuyo maltratado cabello largo caía sobre su rostro escondiendo dos ojos llenos de rencor, odio y ruina. Al fin Leonardo Da Vinci había encontrado a quien modelaría a Judas en su obra.
Por medio de un permiso del rey, este prisionero fue trasladado a Milán al estudio de Leonardo, y su costo era de 100 marcos. Por varios meses este hombre se sentó silenciosamente frente a Da Vinci mientras el artista continuaba con la ardua tarea de plasmar en su obra al personaje que había traicionado a Jesús.
Cuando Leonardo dio el último trazo a su obra se volvió a los guardias del prisionero y les dio la orden de que se lo llevaran. Mientras salían del recinto, el prisionero se soltó y corrió hacia Da Vinci gritándole:
- ¡¡Da Vinci!! ¡¡Obsérvame!! ¡¿No reconoces quien soy?!
El artista lo estudió cuidadosamente, y le respondió:
- Nunca te había visto en mi vida, hasta aquella tarde fuera del calabozo de Roma.
El prisionero levanto sus ojos al cielo, cayó de rodillas al suelo y grito desesperadamente:
- ¡¡¡Oh DIOS!!! ¡¿Tan bajo he caído?!
Después volvió nuevamente su rostro al artista y le gritó:
- ¡¡Leonardo Da Vinci!! Mírame nuevamente pues... ¡¡¡yo soy aquel joven cuyo rostro escogiste para representar a Cristo hace siete años!!!
Una de las preguntas que Giácomo (así se llamaba el modelo de Jesús y de Judas) le hizo al pintor en su diálogo fue: "¿pagas más por Judas que por Jesucristo?"
¿Tanto podrá cambiar el rostro de un hombre por el tipo de vida que lleva?
Tengamos cuidado en que nunca llegue el día en que ni nosotros mismos nos acordemos de quién somos.
Debemos ser concientes de nuestras debilidades, y que sin huir de las ocasiones de pecado en cualquier momento podemos caer y perder la vida de Gracia que hemos ganado. Ser modelos imdo a Jesucristo... es una labor constante en que se deben evitar las caídas.
Acerquémonos pues a Dios, y el diablo huirá de nosotros.