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viernes, 25 de septiembre de 2009

CHICAGO ESPERA MAS DATOS Y PRONOSTICOS; ROSARIO, SOJA



Por Alejandro Pérez Unzner


Así como el hombre perfecto es el mejor de los animales,

apartado de la ley y de la justicia es el peor de todos.

Aristóteles, Política, I, 2

Viernes 25-9-9, a media mañana

Arrancamos este viernes con un pensamiento aristotélico que bien podríamos convertir en lema, en modelo de obrar. Parece que estamos ante otra jornada con novedades a nivel del otorgamiento irregular de subsidios por parte de este gobierno federal que sigue lanzando anuncios y cortinas de humo pero que no termina sino de plasmar desatinos. Sea vía Oncca, AFIP, SAGPyA o elija uno la sigla deseada… A estas alturas, nadie tiene el andar tranquilo, sea corredor, feedlotero, acopiador, industrial, caradura o polizón.

Un viernes en el que el mercado externo va a tratar de interpretar no sólo los aspectos técnicos en sí (el "pincel fino" del cuadro) sino también "la brocha gorda" de la escena: los fundamentos actualmente en boga, es decir los datos de la economía estadounidense y las señales que lleguen desde la reunión del G-20, la marcha de plazas como la del petróleo -que va y viene, últimamente, sin tendencia definitivamente clara- y las eventuales medidas de China con relación a ciertas restricciones impuestas por EE.UU. al comercio bilateral.

A todo esto deberemos agregar, obviamente, la lectura de los pronósticos meteorológicos para el Mediooeste y demás regiones agrícolas "de peso" en Norteamérica, por si hay alguna "punta" que permita deducir que se vienen las heladas, o no. Ayer, por de pronto, se notó una actitud mayormente pasiva en Chicago y otras plazas del Norte. Lo cual no quiere decir que la amenaza de fuertes bajas por venir se haya disipado, como tampoco se disipó la posibilidad de que el clima nos dé una manito, en el Norte y en las Pampas.

Hablando de las pampas, a su vez, la del jueves fue una jornada en la que no se reflejó concretamente el devenir de Chicago en los valores del mercado disponible. Destacamos, claro, la mejora de 205 a 207 u$s/t para la soja que vendrá, recordando que dijimos que el piso de 205 es una de sus claves. Una soja que se va a topar en su momento con plantas fabriles aceiteras trabajando a media máquina durante un tiempo, producto esto de las diversas restricciones que están actuando sobre la industria, como la veda a las importaciones de soja paraguaya y la menor cosecha.

El plan "A" es que se recupere ("El Niño" mediante) la producción nacional de poroto y entonces se vaya normalizando, gradualmente, la operatoria fabril. Porque el mundo pide soja y Rosario la necesita. Mientras, las aceiteras han exportado menos grano sin procesar y tratado de mantener al máximo posible la molienda, a fin de que tanto harina como aceite conserven su rol significativo en el mercado internacional, puesto algo magullado, últimamente. Como en trigo, rubro en que ni figuramos ya, o en maíz, renglón en el que Brasil (Brasil !) nos ha quitado el segundo escalón del podio en cuanto a exportaciones, en lo global.

Ambos cereales siguen esperando por la buena política: que tanto acuerdo firmado, refirmado y recontraanunciado aterrice. Mientras, el maíz se seguirá sembrando -donde sea posible- este fin de semana y el trigo tratará de aguantar el frío que se anuncia. O bien, de aprovechar las eventuales lluvias.

El girasol, a su vez, pide aumento… Aumento de humedad en el NEA y en las áreas pampeanas donde ya entra en época óptima de siembra. Urgente.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

UN PRINCIPISMO RELATIVISTA




Por Ricardo Fraga



Aristóteles (y todo el pensamiento político clásico) miró al hombre como un animal político ordenado a la vida solidaria dentro de un marco de perfectibilidad virtuosa cuya nota sería siempre el bien común y no sus groseras satisfacciones personales o las difusas percepciones del espíritu.
En nuestros días el hombre (o los despojos que quedan de él) no es otra cosa que un sujeto orgánico evolutivo elaborado a tenor de un constructivismo social sin historia y capaz de las más horrendas salvajadas.
Todo, por supuesto, dirigido a un mundo de enseñanzas regido por el Estado y globalizado fuera de las fronteras delser y la verdad que es, precisamente, el contexto óntico e histórico en que la tan cuestionada globalización es pensada por Benedicto XVI en su reciente encíclica "Caritas in veritate".

El Papa reconoce (con la mejor tradición escolástica) el ideal unitario de la gran familia humana a cuya cima se llegará por la labor apostólica o por la falsa "unificación" del Anticristo, notándose que dicha unidad constituye, en definitiva, la vocación final prevista por el Creador.
Charles Maurras afirmaba que el utopista "es el gran demoledor de instituciones" (es el caso de la revolución francesa y, en rigor, de toda subversión del orden natural intrínseco que de ella toma origen). Y el (ahora olvidado) Antoine de Rivarol ironizaba que sostener que "todos los hombres nacen libres e iguales es tanto como aseverar que nacen desnudos pero viven vestidos, (ya que) las vestiduras pueden ser, a veces, un poco estrechas, pero nos protegen del frío".
También Maurras recordaba que "las filosofías puramente morales provienen de la locura". ¡Cuidado con la moral cuando se sale de su servidumbre a la inteligencia! Si ello sucede no hay cosa más espantosa que la moral y la ética.
El bien ("bonum") que es el objeto formal de la ética está subordinado a la verdad ("verum") que es el objeto de la metafísica. Estos aspectos formales del mismo ser fijan los lindes y las relaciones de reciprocidad y subordinación entre la teoría como contemplación y la praxis como la recta actividad de las cosas operables.
Una moral desencajada o desgajada de la inteligencia (ordenada a la verdad) es una moral puramente formalista, al estilo kantiano, es una moral autónoma, no heterónoma, no sujeta a la normatividad de la disposición que hace que el hombre justamente se conecte con los demás, según la categoría existencial de relación.
Si el hombre no tiene este contexto de relación, ¿en qué se convierte, entonces, la conducta ética? Aparece, en tal caso, una moral relativista o "de situación", conforme a la cual dependerá de "cada situación" el saber si una conducta es o no es moralmente buena.
No, cualquiera sea la interpretación de la significación subjetiva de la "situación", la moral tiene valores absolutos y hay, por ende, cosas que siempre son invariablemente éticas. Por ejemplo: nunca es lícito matar injustamente. Nunca, no hay ninguna excepción. Se trata de un "injusto moral" pleno que da lugar, por conexión, a la antijuridicidad penal.
Ahora bien, para determinar ese principio de valor invariable es necesario recurrir a la inteligencia iluminada por el ser. La voluntad (ámbito de la ética) como potencia apetitiva (ciega) no puede, por sí misma, fijar su objeto.
Justamente, el "principismo" moral es hijo de la desvinculación de la ética respecto de la verdad y con estos novedosos "principismos" dogmáticos es casi imposible dialogar. Es, por lo menos, un diálogo entre sordos.
El utopista al negar la "mediación institucional" (Maurras, una vez más) anarquiza los antiguos valores morales, al desligarlos de los "trascendentales objetivos del ser" y convertirlos, o bien en meros postulados de la razón práctica (Kant), o bien en vanas apariencias sin radicalidad ontológica (Gramsci).
El utopista siempre aguarda la perfección, el cristiano en cambio no desespera de su proclividad al pecado, según aquello de san Pablo (y los clásicos): "veo lo bueno y lo aplaudo y hago lo malo".
Underhill recordaba que "la diferencia real que distingue al cristianismo de todas las demás religiones reside justamente aquí: en esta vigorosa aceptación de la humanidad en su totalidad", esto es, la aceptación de la vida en su complejidad, ya que todas las cosas verdaderamente humanas son susceptibles de impregnarse de la Divinidad.
Esto es lo que los filósofos llaman "la analogía de lo real".
Recordemos, por caso, la utopía puritana (que produce los cuáqueros) y que es terrible en su indeclinabilidad. Quien quiera verla en acción concreta puede mirar el insuperable clásico de "far west": "A la hora señalada" con Gary Cooper y Grace Kelly. Allí verá el entorpecimiento permanente que, en nombre de la perfección, la protagonista cuáquera ejerce sobre su marido llevándolo casi hasta la muerte.
¡Ojo! que la utopía puritana fundó a los Estados Unidos y ese carácter indeleble explica las modalidades (tan exitosas) de la vida americana que nosotros queremos imitar cayendo, naturalmente, en el plagio y en la opereta.
La "mediación institucional" tiene tal entidad y significación que, cuando se prescinde ella, la búsqueda de la perfección inmaculada conduce inadvertidamente al sectarismo propio de los antiguos alumbrados.
Ahora estamos metidos en la utopía cientificista y no solamente en lo empírico o biológico. No, también en lo sociológico ya que el "constructivismo" es puro principismo utópico sin correlato alguno con la realidad.
Ni hablar del principismo jansenista que también reina en esta época y que debidamente secularizado genera la ideologización del derecho, la política y la justicia o los seudo escrúpulos leguleyos de los fariseos judiciales.
O vale también mencionar la ya algo gastada (no en la Argentina) "teología de la liberación" que, con esa estructura dialéctica hegeliana, debería darse por "superada" toda vez que los textos y los tiempos (vg. Leonardo Boff) ya no son los de la (¿añorada?) década del '60.
También hay ¡por supuesto! la (ahora en crisis) utopía del mercado: "¡el mercado está tranquilo, está eufórico, está deprimido!"
"El mercado está por encima de la ley de la solidaridad" (apotegma chino) y, sin embargo, la solidaridad construyó las redes sociales y humanizó las interrelaciones humanas dignificando al hombre y a todas sus categorías esenciales.
"Estamos construyendo ahora la humanidad del futuro". ¿Esto se escucha hoy? ¿Qué utopía más grande que ésta si esa humanidad suspirada no es de cuño cristológico?
Paul Tillich, teólogo protestante, dice "todo es secular, todo lo secular es potencialmente religioso" y, en consecuencia y por rara paradoja, la búsqueda de lo ultra humano termina por invertirse transliterando las fórmulas: si Dios es amor, en rigor, "el amor es Dios" y, por ello, la fórmula final de todo principismo utopista es "amémonos, todos somos iguales", o bien "nosotros somos los únicos puros", que es el sincretismo total ante el cual se oye la voz disonante de Benedicto XVI recordando que, cuando el mundo se despoja de la verdad, del bien y de la belleza ancladas en el ser, nace la "dictadura del relativismo" o, como yo me atrevo a definir, "el dogmatismo de la puridad".
Parece contradictorio que del nihilismo agnóstico se siga un rígido principismo relativista y que de las altas esferas del espíritu (que no es, a veces, sino cerrazón impenetrable) emerjan las rígidas conclusiones del fanatismo.
Pero cuando no es la verdad la que nos hace libres (Jesucristo dixit), entonces, la esclavitud es el oneroso precio del libertinaje intelectual que, fatídicamente, concluye en el descalabro moral que nos ahoga y en la desorientación doctrinal de tantas almas impacientes.


martes, 23 de junio de 2009

LA PERSONA ES UNA UNIDAD BIOLÓGICA PSICOLÓGICA Y ESPIRITUAL

Por Emilio Nazar Kasbo

Ahora parece que la psicología no tiene nada que ver con el cuerpo de la persona. Entonces, una mujer puede decir que es un hombre, y un hombre decir que es una mujer. Y en vez de ser considerado una enfermedad, hay que aplaudirlo, promoverlo e imponerlo. La consecuencia del principio, es que si una persona dice que es un perro, hay que tratar a la persona como tal, y ese dato se tiene que consignar en el Documento de Identidad.
- Me llamo Bacton, soy un perro, anote por favor que soy un ovejero alemán.
Claro, como la psicología no tiene nada que ver con el cuerpo de la persona, hay que anotar entonces al señor Bacton, porque de lo contrario será una violación a los "Derechos de los Animales".
Bacton, además, quiere formalizar su relación con una perrita llamada Fifí (la perrita es de verdad, se trata de un practicante de actos de bestialismo). Así que se presenta ante el Congreso a fin de reclamar por la igualdad de derechos de los animales con las personas, porque la prohibición del matrimonio entre dos perros es un acto discriminatorio, y Bacton se quiere casar con "Fifí".
Además, podrá concurrir ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, porque la legislación argentina es represiva, al no contemplar su caso particular.
El Documento de Identidad dice que Bacton no es Bacton, dice que es Nahuel Jumper de sexo masculino... y a la vez la perrita Fifi no tiene Documento de Identidad, por lo cual no podemos saber cómo diferenciarla legalmente de sus semejantes. Además, Nahuel Jumper quiere ser padre, pero como la Naturaleza ha sido tan tiránica con él haciéndolo nacer como una persona de sexo masculino, mientras que en su sicología es Baxter, un perro encerrado en el cuerpo de un ser humano al cual repudia, a la vez que biológicamente no puede reproducirse con Fifí, entonces necesita adoptar.
Y la Ley de Adopción no contempla que un perro pueda adoptar a otro perro, para poder cuidarlo, formarlo, educarlo, adiestrarlo para que el día de mañana no digan: "mirá, ahí va el desgraciado 'Sultán' causando estragos, y es el hijo de Bacton". Entonces, nuevamente se siente discriminado, y exige derechos adoptivos y sucesorios para los hijos de Fifí. Toda su fortuna será para la descendencia de Fifí, a quien además se le debe reconocer el derecho a Obra Social y respectiva Pensión al fallecimiento de su cónyuge.
Además, la institución más represiva para esto, será la escuela, donde Baxter exigirá que se enseñe a los alumnos que pueden elegir si quieren ser un elefante, una jirafa o un cocodrilo, logrando subsidios del Estado a la Asociación que promoverá estos contenidos educativos, para los 20 seres humanos que se consideran perros insertos por la casualidad en el cuerpo de un varón o de una mujer. "La imaginación al poder", decía el lema de los fracasados hippies de yankilandia, en un modelo que quieren extender al presente, de modo globalizado.
No faltará quien diga que en realidad es un extraterrestre ocupando el cuerpo de un ser humano, o incluso un personaje del pasado encarnando un cuerpo en el presente. ¿Y por qué no un personaje del futuro que viajó a nuestro presente y ocupa un cuerpo humano? ¿a todo esto también hay que decirle que "sí"? Claro, no creen en Dios, ni en el Verbo Encarnado que vino a redimirnos y a enseñarnos el Evangelio, pero sí creen en disparates y estupideces... en caso de que verdaderamente los creyesen, y cuanto más grandes mejor.
Perdón, pero ¿cuál es el límite? ¿Hasta cuándo los argentinos tenemos que soportar estos atropellos? ¿Cuándo nos vamos a levantar contra esta insoportable imposición de lo antinatural?
Esto no es una cuestión de "discriminación", sino de reconocer a la persona como tal, y a los demás seres creados como tal. Es reconocer la dignidad de la persona humana, y su indignidad cuando cae en aberraciones viciosas.
Si la psicología y la sociología admiten como ciencia la estupidez, entonces no son ciencia. Y quienes sostienen estupideces, son calificados no como científicos, sino como estúpidos. Y quienes los siguen, con mayor razón aun, ya que deben renunciar a su reflexión, al sentido común para seguir estupideces, y ya no serán calificados sólo de estúpidos, sino de algo mucho mayor que dejamos ahora sí a la imaginación del lector (esperando que tenga el suficiente cuidado y prudencia para no cometer pecado de pensamiento o de palabra).
La imaginación no otorga derechos, y cuando ésta enloquece implica que hay una enfermedad que debe ser tratada, en vez de dar el "sí de los locos". Y cuando la democracia otorga ese "sí", y busca hacer realidad las más disparatadas locuaras, es señal de que está en las últimas. Democracia antinatural e invertida, democracia degradada, democracia condenada por Aristóteles como el régimen degenerado.

jueves, 16 de abril de 2009

Ciclo a cargo del Dr. Antonio Caponnetto

Año 2009

Primer Ciclo de Conferencias



Los Clásicos

A cargo del Dr. Antonio Caponnetto


23 de abril

Platón y la Belleza



30 de abril

Aristóteles y la Retórica



7 de mayo

San Agustín y la Conversión



14 de Mayo

Santo Tomás y la concordia entre la Fe y la Razón



Todas las clases comenzarán a las 19 en punto


Viamonte 1596, Piso 1º, Ciudad de Buenos Aires


Centro de Estudios

Nuestra Señora de la Merced

domingo, 29 de marzo de 2009

¿Significa realmente algo la "Semana Santa" en el año 2009?

¿Significa realmente algo la "Semana Santa" en el año 2009?

 
Los días próximos a las vacaciones de la llamada Semana Santa son una buena oportunidad para darnos tiempo de pensar sobre algunos temas importantes. A veces conviene interrogarnos sobre lo que realmente pensamos de ellos.
 
1) ¿Dios existe? R= Con respecto a este punto, y desde la Filosofía (Aristóteles, etc), hace ya mucho que se contesta por la afirmativa. Todas las teorías sobre el comienzo del mundo y del hombre, aún las más disparatadas, deben reconocer un creador, "primer motor inmóvil", o como se lo quiera llamar.
2) ¿Jesucristo existió?  R= Históricamente las pruebas d su existencia son masivas, desde que vivimos en su era,hasta documentación que ni de lejos poseen los que sostienen la existencia de otros personajes universalmente aceptados.
3) ¿Jesucristo es quién dijo ser, o sea Dios? R= Acá la alternativa es: a) que ES DIOS, cosa probada ampliamente por sus milagros, su santidad de vida, su cumplimiento de profesías antiquísimas, la santidad de su doctrina invariable en la Iglesia por Él fundada, los miles de frutos de santidad y martirio en la historia humana,etc..., ó  b) que no sería Dios. En este caso no se trataría de una persona virtuosísima y excepcional ser humano como algunos quieren presentarlo; se trataría de un psicópata mitómano y malvado, que se proclamó como divinidad, engañó con sus poderes, exigió que le siguieran hasta la muerte si fuera preciso abandonando a los seres más queridos y desprendiéndose de los bienes legítimamente conseguidos....
 
4) ¿Se puede seguir a Cristo afuera de la Iglesia?: Se puede tratar de hacerlo por ignorancia pero sería precisamente "no seguir" lo que Él nos indicó, ya que la Iglesia fué fundada por Cristo dándole el gobierno de la misma a Pedro y a sus sucesores ("Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia"). A esta misma Iglesia le ordenó en el momento de su ascención "Id y predicad a todas las gentes, enseñando lo que os he enseñado, y bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo", y prometiéndole su asistencia: "Yo estaré con vosotros, hasta el fin de los siglos".
 
5)¿y para qué sirve la Iglesia?: La Iglesia guarda el depósito de la Fe, y nos aclara infaliblemente (prerrogativa del Papa) lo correcto en la Fe y en las costumbres (entendido ésto con inteligencia). La Iglesia nos dá los Sacramentos instituidos por Jesús para darnos su gracia necesaria para salvarnos.
 La Reconciliación (o Confesión), es el Sacramento del Perdón de los pecados por parte del mismo Dios, usando como instrumento al sacerdote: a poco de su  resurrección Jesús dijo a sus apóstoles "Recibid el Espíritu Santo:  a aquellos que les perdonéis sus pecados, les serán perdonados, y a los que se los retengáis, les serán retenidos". Ésto es ASÍ, antes que nada porque así lo dispuso el Señor, y conviene valorar el inmenso regalo que supone el tener la absoluta certeza de ser perdonados por Dios cuando nos confesamos arepentidos, quedando totalmente limpios, "0 Km". "El que dice no tener pecado es un mentiroso" nos recuerda el apóstol Juan, que obviamente se incluía entre los pecadores. Por éso siempre será necesaria la confesión. Reconocemos ante Dios (en persona del sacerdote) el haber pecado, el haberle ofendido, y le pedimos perdón. Debemos procurar pensar y en lo posible sentir que el dolor es por la ofensa a Dios, aunque también nos duelan los efectos sobre nuestra persona, el prójimo, etc. Si nos "confesáramos  nosotros mismos a Dios en nuestro interior", todo quedaría confinado a nuestra subjetividad sin juez que juzgue la realidad y gravedad del pecado, el arrepentimiento, el propósito de enmienda, y que nos confirme explícitamente que en efecto hemos sido perdonados. Pensemos lo extraño que sería que después de haber ofendido a una persona, le pidiéramos disculpas sólo en nuestro interior...y ¡ya está!..
La Eucaristía es el mismo Dios que se nos dá como veradero alimento para fortalecernos en nuestra debilidad, renovando la entrega que hizo por nosotros en su pasión y muerte; en la Sagrada Comunión está Cristo con su Cuerpo, Sangre, Alma, y Divinidad. El Señor ha prometido "El que coma mi carne y beba mi sangre tendrá  vida eterna..."
 
6) Conocemos mucho miembros de la Iglesia que son grandes pecadores, y encima hipócritas y falsos que juzgan permanentemente a los demás, y se creen mejores. Hasta podríamos mencionar gravísimas faltas en algunos ministros de la Iglesia..., ¿tiene sentido que yo deba recibir sacramentos, -confesarme por ejemplo con semejantes basuras?
Más allá de las miserias personales, el sacerdote aunque fuese un canalla, tiene el poder de administrar validamente los sacramentos. Ya Tata Dios le ajustará luego las clavijas a él; en el juicio personal nos preguntará el Señor sobre nuestros pecados, y no sobre los del cura, del vecino, del jefe, o de la suegra. Por otro lado buscaremos un sacerdote bueno, como cuando debemos ver al médico, buscamos uno bueno, y si caemos en uno malo, buscaremos mejor; lo que razonablemente no haremos es renunciar definitivamente a ver más médicos.
Además, ojo con los chismes y con juzgar a nadie..., lo que vale para los curas y para cualquiera. En todo caso y si fuera necesario, un principio elemental es el derecho a la defensa, la obligación de escuchar las dos campanas.
Un buen hijo de la Iglesia procurará dar parte a las autoridades eclesiásticas correspondientes de las faltas graves que le consten personalmente, haciéndolo con las autoridades civiles cuando constituyan delito. En caso de no tener constancia personal, se podrá acercar la sospecha o rumor consignándolos como tales y con la prudencia del caso alas autoridades que correspondan.
7)¿Es posible salvarse? ¿No se salvarán todos al final, y el infierno fué un recurso de "motivación negativa"?
Dios "Quiere que todos los hombres se salven", por que nos ama uno a uno y con locura tal que explica su Encarnación, Pasión, y Muerte en la Cruz. Es infinitamente misericordioso, y nos perdonará todas las veces que sea necesario, como el mejor de los padres que efectivamente es. Lo que no es es un abuelito estúpido a quién se engaña pidiendo perdón, con toda la intención de seguir jorobándolo.....
Dios nos indicó claramente el camino en el decálogo (Las diez máximas para ser felices). Nuestro creador nos regaló las "instrucciones de uso" para nuestras personas, cuando no las seguimos no funcionamos correctamente y nos estropeamos. La Iglesia completa la indicación correcta a lo largo de la vida del mundo y de nuestras circunstancias personales.
 Así que tenemos claramente señalado el camino, la fuerza para recorrerlo (por la gracia de Dios cuya vertiente privilegiada son los sacramentos), y la inmediata reparación (entrar a "boxes") con el sacramento de la reconciliación. 
Pero Dios respeta nuestra libertad, y podemos elegir "hacer la nuestra", y rechazarlo, la privación de Dios eternamente, sin esperanza, es el infierno. En él se sufre muchísimo y para toda la eternidad. Si las almas del infierno se arrepintieran y amaran a Dios, se salvarían, pero no "les  sale", pues se han pasado la vida rechazando a Dios permanentemente, y su voluntad se ha fijado en ese rechazo, que es odio, por la eternidad. Con la muerte, "como cae el árbol así queda orientado... "
Así que el que va al infierno, se manda solito. Jesús lo menciona bastante más de diez veces en los Evangelios.
 
Seguramente muchos de ustedes podrán aportar otros interrogantes y sus respuestas. El tema es muy vasto, por no decir infinito. Creo que el cristiano tiene el privilegio de saber perfectamente de dónde sale, lo que tiene que hacer, y a dónde se encamina. Todo ésto creo que brinda una serenidad de fondo, a lo que se agrega la felicidad de sabernos amados incondicionalmente por Dios (con todas las miserias y defectos que presentamos, reconocidos o no), que nos quiere infinitamente más de lo que nos queremos a nosotros mismos. El problema es que a veces no queremos enterarnos. Estos días de descanso pueden ser una buena oportunidad para hacerlo (yo también).
 
Efraín Páez de la Torre
DNI 11263140
 efrainpaez@hotmail.com