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jueves, 22 de julio de 2010

LAS TÁCTICAS DEL MOVIMIENTO HOMOSEXUAL: UD Y SUS HIJOS SON EL BLANCO

Krishtina

 

Por el Profesor Dr. Augusto Padilla y Jorge Ortiz

CUALQUIER COINCIDENCIA CON LO SUCEDIDO EN ARGENTINA NO ES MERA “CAUSALIDAD”
Marshall Kirk, es un investigador en neuropsiquiatrí a, y Hunter Madsen, un experto en las tácticas de persuasión pública y en marketing social, escribieron en 1989 “After the Ball: How America Will Conquer Its Fear & Hatred of Gays in the 90s.”

Las tácticas del movimiento sodomita

Marshall Kirk, es un investigador en neuropsiquiatría, y Hunter Madsen, un experto en las tácticas de persuasión pública y en marketing social, escribieron en 1989 After the Ball: How America Will Conquer Its Fear & Hatred of Gays in the 90s.
Kirk y Madsen proporcionaron varias sugerencias sobre el modo de llevar a cabo esta propaganda “tridentada”, Estos tres grupos de acción son:

1) Para los amigos y aliados del movimiento homosexual: 
• Animar al mayor número posible de homosexuales y lesbianas, de todas las actividades y profesiones, especialmente a las celebridades, a “mostrarse”. Esto crea una inseguridad en el rechazo público a la homosexualidad.
• Enfocar mucho más la no-discriminación, los derechos humanos y la igualdad. No tratar de defender el comportamiento o el estilo de vida homosexuales. Mantener la discusión en abstracto, bien alto en las nubes de la teoría social y filosófica.
• Usar la epidemia del SIDA para pedir derechos civiles para los homosexuales, y levantar la cuestión de la discriminación.
• Usar los medios de comunicación. Realizar campañas en los medios junto con –antes es aún mejor– acciones políticas.
• Crear redes con organizaciones no homosexuales, pero que deseen dar apoyo moral a la causa homosexual.
• Siempre presentar a los homosexuales como buenos.

2) Para los que se oponen a la homosexualidad:
• “Demonizar” a los no –homosexuales. Pintarlos tan malos como sea posible, de modo que el público en general se sienta incómodo en su presencia y los evite. Etiquetarlos como miembros del Ku Klux Klan, nazis, racistas, antisemitas o desequilibrados y anormales.
• Por ejemplo, usar la “técnica de agrupación” (“bracket technique”) para demonizar a los no-homosexuales y describir a los homosexuales como víctimas.
En otras palabras, desarrollar anuncios que muestren, por ejemplo, los apocalípticos sermones de los predicadores del Sur que envían a los homosexuales al infierno. Contrastar esta retórica con imágenes de homosexuales decentes, de apariencia común, pero víctimas de graves maltratos.
• Presentar la doctrina conservadora y tradicional de la Iglesia como fosilizada e ignorante de los avances de la ciencia, particularmente en el dominio de la psicología.

3) Para el Sector indeciso:

  • Los homosexuales deben ser presentados como víctimas de las circunstancias y necesitados de protección. El público debe ser llevado a una convicción psicológica por la que sientan que, para ser coherentes con sus propios principios, deben extender su protección a los homosexuales.
  • Presentar a los homosexuales como personas que nacieron de ese modo y que no pueden cambiar aunque lo quieran. Esto deja al público psicológicamente dilacerado, sin saber como actuar en relación a los homosexuales: Si no es su culpa, ¿cómo se puede condenar a los homosexuales?
  • En los avisos comerciales de TV, no introducir mujeres masculinizadas, travestis o cosas del género. Es mejor presentar personas con la apariencia más común: mostrar imágenes de jóvenes, mujeres maduras, personas mayores que son padres y amigos de homosexuales.
  • Más que actos públicos de autoafirmación, los desfiles homosexuales deben procurar comunicarse con el público. Deben ser marchas y no actos de ostentación. No imponer la homosexualidad al público. Más bien, ayuden al público a comprender a los homosexuales.
  • Evitar chocar al público exponiendo prematuramente un comportamiento homosexual. 
    Debilitar la oposición religiosa enturbiando las aguas. Divide y reinarás. Lancen a las iglesias liberales y moderadas contra las conservadoras.
  • Insistir en el mensaje: Hablar en todo lugar, en todo tiempo, solamente acerca de la homosexualidad en un tono neutro, hasta que el público se sature. Una vez saturado, el público deja de prestar atención. Se ha tornado encallecido e insensible acerca del problema. Vencer por cansancio.
  • Educar al público es más importante que conseguir victorias inmediatas apoyados por las élites liberales en el gobierno. A no ser que el público esté persuadido (o insensibilizado por la indiferencia) , todas las victorias son efímeras.
  • Usar personajes célebres para apoyar el estilo de vida homosexual. No es necesario que ellos mismos sean homosexuales, todo lo que se espera de ellos es que den a la homosexualidad la aprobación de su sello de celebridad.
  • En los primeros pasos de la campaña de propaganda, usar lesbianas como modelos en los afiches, no homosexuales. El público será más receptivo. Los hombres son percibidos como siendo una amenaza mayor.
  • Presentar a los grandes personajes históricos como homosexuales. Figuras históricas muertas no demandarán por daños a su reputación. La idea de que la homosexualidad es asociada a la grandeza, en alguna medida, debilita las creencias de la gente.

Kirk y Madsen concluyen que el resultado de esta enorme Guerra de propaganda será la aceptación de la homosexualidad, si no directamente como algo “bueno”, al menos como una variante tolerable de la normalidad.

 

“Si a las tres de la mañana el Virrey no ha renunciado, lo arrojaremos por la ventana de la fortaleza”. Gral Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano 1810.

lunes, 6 de abril de 2009

ALFONSIN NO ES EL PADRE DE LA DEMOCRACIA: ES UNO DE SUS HIJOS

En la foto: Raúl Ricardo Alfonsín, considerado por los medioscomo  sinónimo de la "democracia" moderna argentina, que yace en su féretro, siendo despedido por Madres de Plaza de Mayo.   
   

4 de Abril de 2009



Hace mucho tiempo que los sociólogos inteligentes (Tocqueville, Pareto, Mosca) advirtieron sobre lo que en verdad es la democracia moderna, más allá de la mitología enternecedora para espíritus bienpensantes del tipo de Grondona, Botana, Fraga.

Una de las muchas cosas que advirtieron fue la paulatina degradación del personal que la democracia recluta para las tareas de gobierno.

El argumento es este: si Usted pone un brete por el que tiene que pasar obligatoriamente ese personal, luego no se asombre de que todos los que lo pasan tenga la medida de ese brete. Si Usted recluta el personal mediante una carrera dentro de un partido, lógicamente lo que salga será a la medida de esa exigencia. ¿Y qué es un partido político moderno? Un espacio de  pequeñas intrigas, de zancadillas, de alianzas que se tejen y se traicionan, de maniobras al borde de lo legal, de influencias basadas en las peores condiciones humanas. ¿Parece esto una caricatura? Si, puede que un Partido no sea SOLO eso, pero todo está presente y es muy fácil demostrarlo.

¿Qué sucederá? Que de ese brete se irán excluyendo todos los magnánimos, todos los hombres de verdadero valor. En muchos casos, probarán suerte pero terminarán por irse, disgustados con las cosas y las personas con las que tienen que convivir.

No hay ningún sistema de selección tan malo ni tan bueno  que no permita de vez en cuando una excepción. Por eso a  veces pasa alguien un poco mejor. Pero no cambia el fondo del asunto. Un sistema malo recluta gente inferior en mayoría.

Alfonsín es, pues, un hijo de este sistema. Uno de sus “méritos” era su voz abaritonada que permitía (a los previamente convencidos) creer que decía cosas importantes. Era un típico hijo del comité, un mediocre total que jamás entendió lo que el país verdaderamente necesitaba en 1983. Ni en cuanto a lo político, ni en lo económico, ni en nada. Por eso su presidencia es una seguidilla de fracasos y frustraciones y su huída el lógico resultado de esa seguidilla, no un accidente.

Es curioso - e ilustrativo - que se exhiba como un mérito la honradez. Muy enfermo está un sistema que haya llegado a celebrar como un triunfo que sus seleccionados no roben. Y en efecto, eso es todo lo que se puede rescatar de Raúl Ricardo Alfonsín.


Aníbal D´Angelo Rodríguez

Catapulta .com.ar

Artillero : Profesor Dr. Augusto Padilla

Centurión : Jorge Ortiz