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domingo, 28 de febrero de 2010

MONS. AGUER: "NOS AMENAZA LA DICTADURA DEL RELATIVISMO"





En su reflexión semanal en el programa “Claves para un Mundo Mejor” (AMÉRICA TV), Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, afirmó que “pareciera que hoy, sobre todo en este occidente moderno, “la dictadura del relativismo” está oscureciendo, está ofuscando en la mente y en el corazón de muchas personas estas verdades fundamentales. Los activistas en contra del orden natural se encuentran ahora en las estructuras del Estado; desde ellas hacen y harán uso de su poder para imponer la ideología del género y arruinar, si pueden, los fundamentos del orden social”.
Explicó que “según recientes informaciones en el próximo periodo legislativo se discutirían los proyectos de lo que se ha dado en llamar el matrimonio homosexual. Digamos, ante todo, que este nombre es una contradicción en los términos. Matrimonio homosexual es una realidad imposible, contraria a las culturas de la humanidad, a nuestra legislación vigente y a los tratados internacionales incorporados a nuestra Constitución”.

Recordó que “a fines del año pasado, Monseñor Baldomero Martini, Obispo de San Justo, y su Obispo Auxiliar, Monseñor Damián Bitar, escribieron a los miembros de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación explicándoles cual es la realidad del matrimonio y la importancia que tiene para el bien común, porque es la base de la sociedad”.

Luego explicó que “a propósito de esa explicación, Monseñor Martini fue denunciado ante el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) que depende del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, y este organismo lo emplazó para que en el término de diez días se desdijera de sus declaraciones”.

Sostuvo que “Monseñor Martini respondió con claridad y muy dignamente recordando que lo que está en juego aquí es la libertad de la Iglesia para predicar la verdad, facultad que está reconocida por la Constitución Nacional y por un Tratado de Derecho Internacional Público como es el Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Argentino”.

De inmediato, Mons. Héctor Aguer se preguntó: “¿qué se concluye de toda esta historia?” y dijo que “se concluye que “la dictadura del relativismo”, como la ha llamado sabiamente Benedicto XVI, continua avanzando y que se va imponiendo también entre nosotros”.


Adjuntamos el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:

“Según recientes informaciones en el próximo periodo legislativo se discutirían los proyectos de lo que se ha dado en llamar el matrimonio homosexual. Digamos, ante todo, que este nombre es una contradicción en los términos. Matrimonio homosexual es una realidad imposible, contraria a las culturas de la humanidad, a nuestra legislación vigente y a los tratados internacionales incorporados a nuestra Constitución”.

“Parece que en distintos sectores políticos hay una predisposición favorable para consumar la alteración del Código Civil Argentino”.

“Lo que ocurre es que se encuentra una especie de franja transversal en diversos sectores políticos que profesan lo que se llama la ideología de género. Es decir una idea de las cosas según la cual no existe diversidad y complementariedad entre el varón y la mujer como base del matrimonio y la familia. Que sólo pueden contraer matrimonio un varón con una mujer es una realidad de orden natural, por otra parte reconocida por todas las grandes culturas del mundo además de estar luego ratificada por la revelación divina y formar parte de la doctrina católica”

“A fines del año pasado, Monseñor Baldomero Martini, Obispo de San Justo, y su Obispo Auxiliar, Monseñor Damián Bitar, escribieron a los miembros de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación explicándoles cual es la realidad del matrimonio y la importancia que tiene para el bien común, porque es la base de la sociedad”.

“A propósito de esa explicación, Monseñor Martini fue denunciado ante el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) que depende del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, y este organismo lo emplazó para que en el término de diez días se desdijera de sus declaraciones”.

“Monseñor Martini respondió con claridad y muy dignamente recordando que lo que está en juego aquí es la libertad de la Iglesia para predicar la verdad, facultad que está reconocida por la Constitución Nacional y por un Tratado de Derecho Internacional Público como es el Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Argentino”.

"En su respuesta mostraba los pasajes de la Sagrada Escritura, del Catecismo de la Iglesia Católica y declaraciones de la Santa Sede que ratifican esta verdad de orden natural y muestran que, efectivamente, el futuro de la sociedad depende de la familia fundada en el matrimonio y que el matrimonio es indiscutiblemente la unión estable de un varón y una mujer, abierta a la comunicación de la vida”.

“Pero, ¿qué se concluye de toda esta historia?: Se concluye que “la dictadura del relativismo”, como la ha llamado sabiamente Benedicto XVI, continua avanzando y que se va imponiendo también entre nosotros”.

“Hace unos años ocurrió algo muy singular en Suecia. Un pastor luterano fue preso porque en su iglesia, el domingo, leyendo como correspondía un pasaje de la Carta de San Pablo a los Romanos, explicó que los actos homosexuales son moralmente reprochables. Su caso llegó hasta la Corte Suprema de Justicia de aquel país que finalmente lo liberó”.

“Todo esto quiere decir que la “dictadura del relativismo” avanza y por eso es muy importante tener claras estas cosas, perfilar mejor los argumentos y mostrar que el matrimonio, tal como lo conocemos es un buen fundamental de la sociedad humana”.

“Sin embargo, pareciera que hoy, sobre todo en este occidente moderno, “la dictadura del relativismo” está oscureciendo, está ofuscando en la mente y en el corazón de muchas personas estas verdades fundamentales. Los activistas en contra del orden natural se encuentran ahora en las estructuras del Estado; desde ellas hacen y harán uso de su poder para imponer la ideología del género y arruinar, si pueden, los fundamentos del orden social”.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

ENCARCELARIAN AL OBISPO DE SAN JUSTO POR SOSTENER QUE EL MATRIMONIO ES HETEROSEXUAL

En la foto: Mons. Baldomero Martini, obispo de San Justo, denunciado por el INADI por decir que el matrimonio es entre un hombre y una mujer


Iesus.org denunció la maniobra del totalitarismo homosexual, que actúa mediante el INADI como organismo que ejerce la dictadura para su imposición.
Hay muchos que aun no creen lo que está sucediendo, pero sostener la heterosexualidad se convertirá en un acto "discriminatorio" y en un delito, de permitir que avance la cultura de la muerte.
Mons. Baldomero Maritni, obispo de San Justo, acaba de ser denunciado por el INADI como si fuese un "delincuente", solamente por sostener lo que la misma Biblia expresa: que el matrimonio es entre un varón y una mujer (en tanto que en el Antiguo Testamento para los judíos las uniones homosexuales son una abominación que merece la lapidación).
A continuación reproducimos la nota enviada por Iesus.org, que reproduce un despacho de Noticias Globales:

Progresismo retrógrado.

El Gobierno Argentino persiguió a un obispo por dignarse a contradecir su política abortista que mató a varios niños incluso a algunos ya viables fuera de su madre en incubadora. No bastándole eso, ahora persigue a otro obispo. Recemos siempre por nuestros gobernantes y jefes, tal como enseña la Palabra de Dios, así no sufriremos tanto.



Mons. Baldomero Martini, obispo de San Justo (Pcia. de Buenos Aires) enfrenta una denuncia por discriminación a raíz de una carta que dirigió, el 4 de noviembre pasado, a la Cámara de Diputados de la Nación, en la que expuso la doctrina católica ante los intentos de legalización del mal llamado “matrimonio” homosexual. Denunciado ante el INADI (Instituto Nacional contra la discriminación, la xenofobia y el racismo), Mons. Martini respondió enérgicamente acusando a ese organismo oficial de impedir predicar la doctrina cristiana. Es la segunda vez que la persecusión gay actúa contra un obispo en Argentina, (vid NG 755).

La carta a la Cámara de Diputados

En la carta a la Cámara de Diputados, sobre los proyectos referidos a la pretensión de legalizar las uniones del mismo sexo con el status jurídico del matrimonio, el obispo de San Justo y su obispo auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, afirman que “resulta obvio decir que cada cosa diferente debe tener su propia denominación. Por ejemplo, no se puede llamar perro indistintamente al gato y al perro; puesto que son dos animales diferentes. Ambos son mamíferos, vertebrados y cuadrúpedos, pero ¿qué duda cabe que un perro es un perro y un gato es un gato?, son dos realidades diferentes. Con relación a estos proyectos de ley, nos vemos en la obligación de explicar a los diputados firmantes de los mismos que, así como un perro no es un gato ni viceversa, la unión estable de un varón y una mujer abierta a la vida -desde siempre conocida como matrimonio, que deriva del latín matri munus, o sea “el oficio de la madre”-, es algo completamente diferente a cualquier otro tipo de unión con connotaciones sexuales. En las convivencias homosexuales va de suyo que no hay madre posible, ni nadie que realice su misión, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos... En síntesis, no hay nada que tenga que ver con el matrimonio”. (…)

Continúan los obispos diciendo: “El bien común depende de las familias fundadas en verdaderos matrimonios. Y es esa función insustituible de bien común, la que justifica la regulación especial y privilegiada del matrimonio y la familia. En cambio, las uniones del mismo sexo, no sólo no edifican el bien común, sino que lo dificultan seriamente. Significan por definición: menos matrimonios, menos hijos, menos familias. Si ese efecto negativo fuera promovido por las leyes, ya no se podría hablar de “bien” común, sino que habría que calificarlo como una legislación que promueve el “mal común”. Lamentablemente debemos constatar que estamos en presencia de una decadencia moral, que cuando es profunda y estable, termina afectando la capacidad de percibir la realidad tal cual es. Por lo tanto, el bien común exige no legalizar ni promover estas uniones antimatrimoniales”.

Ni matrimonio ni uniones civiles

Mons. Martini y su obispo auxiliar, también refutan en la carta los argumentos utilizados para atentar contra el orden natural legislando sobre el “matrimonio homosexual”. Los argumentos esgrimidos por los obispos también son válidos frente al error malminorista de los que pretenden conformar al homosexualismo político con la inicua figura jurídica de las “uniones civiles”, aunque el lobby gay ya declaró que pretenden los mismos nombres y los mismos derechos, es decir, el mismo régimen que el verdadero matrimonio, incluyendo la adopción.

Ni razones de seguridad social, ni aquellas que hacen referencia a la adquisición y disposición de los bienes, justifican la legalización de uniones antinaturales. Todos los ciudadanos están protegidos por la legislación general que les garantiza esos derechos, dicen los obispos.

Recordamos que los homosexuales pretenden derechos especiales. La orientación sexual no crea derechos. (Vid. Declaración de la Santa Sede de 2006 en la ONU, NG777)

Los obispos también recuerdan a los diputados que a todos nos juzgará el Justo Juez y que en el Juicio Universal, “no habrá inmunidad parlamentaria que valga”.

La denuncia y la respuesta del obispo

El 5 de noviembre, un particular denunció ante el INADI que “las declaraciones del eclesiástico en referencia al matrimonio de personas del mismo sexo resultan ser altamente discriminatorias”. El INADI aceptó la denuncia y emplazó al obispo a que en el término de 10 días ofrezca su descargo.

Mons. Martini respondió que el INADI es “un organismo de tercera o cuarta categoría”, que incurrió en “una flagrante violación al tratado de derecho internacional público suscripto entre la República Argentina y la Santa Sede”, que garantiza la predicación de la doctrina católica a todos los obispos y autoridades eclesiásticas. Martini reclamó además que “se tomen las medidas pertinentes, también contra los funcionarios del INADI que resulten responsables de tal violación”.

En la respuesta al INADI, el obispo afirma: “Que mis palabras se enmarcan en la enseñanza de la Iglesia es una verdad de Perogrullo. Basta leer en la Sagrada Biblia, tanto en el Antiguo Testamento, donde en el primer libro, el Génesis, se menciona la destrucción, por mano divina, de las ciudades de Sodoma y Gomorra, por la práctica de la homosexualidad por parte de sus habitantes. En el Nuevo Testamento son también muchas las referencias al tema, entre ellas las expresiones de San Pablo en la Carta a los Romanos. Pasando a textos más recientes del Magisterio Universal de la Iglesia, menciono el Catecismo de la Iglesia Católica (n° 2357 a 2359), y los documentos emanados de la Congregación para la Doctrina de la Fe, titulados: Carta sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, del 1° de octubre de 1986; Algunas consideraciones concernientes a la Respuesta a propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, del 23 de julio de 1992; yConsideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, del 31 de julio de 2003. Ofrezco como prueba de mis dichos, todos estos documentos, que prueban de modo indubitado, que las declaraciones que se me atribuyen, no son otra cosa que una divulgación de la doctrina de la Iglesia Católica”, y, citando al Catecismo de la Iglesia Católica n° 2358, dice: “‘Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta’. Va de suyo que hay discriminaciones que son justas. Por ejemplo, un ciego no puede pretender ser el arquero de la selección nacional de fútbol; y si lo pretendiera, no se le debería permitir tal deseo, sin que tal impedimento pueda ser calificado de ‘discriminatorio’”.

Vid. NG, La persecusión gay, 841, 847, 872, 877, 880, 902, 954, 966, 978, entre otros. FIN, 22-12-09

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NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja;
E-mail: noticiasglobales@noticiasglobales.org ;
http://www.noticiasglobales.org ;



Nota de Iesvs.org: más allá de que algún tribunal falló alguna vez, es un error utilizar el término “inquisición” gay. La inquisición es una función del Papa, concedido por Jesús mismo a Pedro al darles las llaves del Reino, para denunciar y controlar desvíos doctrinales y disciplinarios, tal como se ve en la Biblia, conservando la unidad de la fe y la pureza de la doctrina, el esplendor de la Verdad. Este poder es indispensable para proteger las ovejas del rebaño de los ataques de los lobos que las llevarían a la muerte, a su perdición (herejes, cismáticos, infieles, impíos, etc). Es la misma función que el Papa Juan Pablo II, el Grande, utilizó para sancionar a cismáticos como Lefebvre o herejes como los mál llamados teólogos (porque de Dios poco conocen) de la liberación.

jueves, 26 de febrero de 2009

Mons. Baldomero Martini: "En Cuaresma, cambiemos la Historia"

En su mensaje de Cuaresma el Obispo de San Justo, Mons. Baldomero Carlos Martini, le recordó a su feligresía y a todos lo que buscan con sinceridad lo Verdadero, lo Bueno y lo Justo, que éste es un tiempo privilegiado para cambiar la historia: la personal, la familiar y la nacional.

Citando el documento Navega Mar Adentro (CEA, 31/05/2003) reiteró que el drama de nuestro tiempo es “la ruptura entre Evangelio y cultura”. Una ruptura que “compromete seriamente nuestra identidad eclesial y la identidad de nuestra nación.”

La crisis mundial no es sólo económica, afirmó el prelado, “es fundamentalmente una crisis moral”. Es urgente "cambiar el corazón de cada uno, que debe salir del caos para vivir en el orden y así renovar la vida, la familia y la sociedad".


CAMBIEMOS LA HISTORIA

Personal

La Cuaresma “es el tiempo para cambiar el corazón herido por el pecado y renovar nuestra vida”. Tengamos la valentía de hijo pródigo. “En la Liturgia de este tiempo, Dios se nos hace encontradizo, siempre nos busca, para darnos su abrazo de Padre Bueno que nos perdona y reconcilia sacramentalmente”.


Familiar

Redescubramos la oración y la escucha de la Palabra de Dios, porque “la familia que ora unida permanece unida y la bendice Dios”.


Nacional

Que nuestra participación y compromiso se oriente a lograr un cambio profundo en la Nación, que lo prioritario sea el mejor servicio al bien común y a los auténticos valores, y a los verdaderos derechos humanos que nacen de la dignidad humana.

Finalmente Mons. Martini impartió su bendición, encomendándole a nuestra Madre de Luján que nos haga superar el carnaval de la frivolidad y nos lleve al encuentro con Cristo.

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NOTIVIDA, Año IX, Nº 578, 25 de febrero de 2009

Editores: Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja y Lic. Mónica del Río

Página web http://www.notivida.org