Mostrando entradas con la etiqueta Deuda pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deuda pública. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de junio de 2014

FALLO DE LA CORTE Y ALTERNATIVA DE UN NUEVO DEFAULT



Por Héctor GIULIANO
(18.6.2014).


El fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de los Estados Unidos acelera los tiempos de la Hoja de Ruta Boudou, que contempla la liquidación perentoria del problema de los holdouts y el arreglo de la deuda con el Club de París para que la Argentina vuelva a los mercados internacionales de capitales para colocar nueva deuda externa.

Después de haber perdido el caso testigo de NML-Elliot y otros en primera instancia – sentencia del juez Griesa – y en segunda instancia – Cámara de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York – la CSJ rechazó la tercera instancia: el pedido argentino de que la Corte atendiera su reclamo para frenar los efectos del fallo contra nuestro país y a favor de los “fondos buitre” (FB).

El levantamiento de la medida cautelar (stay) que acaba de conocerse hoy (N del E: 18 de junio de 2014) agrava aún más la situación legal del gobierno Kirchner porque habilita la ejecución de la sentencia, incluyendo la alternativa de embargos sobre bienes del Estado y bloquearía así el intento anunciado por el Ministro de Economía Kicillof de cambiar la jurisdicción de pago de los bonos para el próximo 30.6.


CUADRO DE SITUACIÓN.

El gobierno Kirchner se encuentra ante una encerrona financiera y legal muy grave, una vieja encerrona que era previsible desde el momento en que fue a juicios que - temprano o tarde - inexorablemente iba a perder contra los FB en la medida que no cuestionaba la legitimidad de sus acreencias.

Los lineamientos básicos del cuadro de la situación actual pueden resumirse en varios puntos concurrentes:

a)      El Estado Argentino no tiene liquidez ni solvencia para afrontar los servicios de su Deuda Pública – externa e interna – porque carece de las divisas necesarias y porque tiene déficit fiscal creciente.

b)      La posición de Reservas Netas del Banco Central (BCRA) – al 31.5.2014 – es de sólo 12.600 MD (Millones de Dólares): 28.500 MD de Reservas Brutas menos 7.100 MD de encajes bancarios en moneda extranjera menos Otros Pasivos por 8.800 MD, producto de préstamos de otros bancos centrales. Sin contar con el peso de la deuda cuasi-fiscal del banco por Lebac/Nobac, que equivale a unos 25.600 MD.

c)      El Estado no tiene excedente sino déficit fiscal, que se cubre con más endeudamiento público; con deuda que en los últimos tiempos ha crecido al ritmo de unos 15.000 MD  por año (14.600 MD en 2011 y 18.800 MD en 2012; sin datos todavía del 2013, en que se preveía un aumento de la deuda por otros 12.100 MD).

d)     Actualmente la Argentina ya no tiene entonces superávits sino déficits gemelos: fiscal y externo, que los cubre con nuevas deudas.

e)      El fallo adverso de la CSJ norteamericana deja prácticamente agotadas las instancias judiciales de dilación en el pago de las deudas con los holdouts y fuerza una negociación final ante el juez Griesa en las peores condiciones de discusión: con todos los fallos sancionados en contra del país y con fuertes vencimientos próximos de servicios de deuda afectados por tales sentencias.

f)       Con ello, las posibilidades de seguir ganando tiempo (al costo de extraordinarias cargas adicionales por honorarios y gastos) quedan virtualmente terminadas, sobre todo con el levantamiento de la medida cautelar citada (stay).

g)      El fracaso argentino ante la Corte es por partida doble: por la causa central de interpretación de la cláusula Pari Passu y por su causa derivada de Discovery, que habilita el pedido de información y embargo de bienes argentinos en el exterior.

h)      La administración Kirchner habría agotado sus posibilidades de seguir apelando a la Deuda intra-Estado después de haber pagado deuda con terceros – Acreedores Privados y Organismos Financieros Internacionales – con el consiguiente desfinanciamiento de la ANSES, el vaciamiento de las reservas del BCRA y el empapelamiento general de las Agencias del Estado (con el Banco Nación-BNA a la cabeza).

i)        Queda demostrado el fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna-Nielsen de 2005-2010, que el gobierno K y el establishment financiero tratan todavía de encubrir con la falsía del des-endeudamiento: 1. Porque la quita fue compensada con cupones PBI, 2. Porque era una ingenuidad pensar que la Argentina iba a lograr un pronto “retorno a los mercados internacionales de deuda” mientras dejaba 20.000 MD de holdouts afuera, y 3. Porque el fracaso de este nuevo Megacanje se intentó cubrir con Deuda intra-Estado (ANSES, BCRA, BNA y otras) hasta el citado agotamiento de tal fuente.

j)        Los antecedentes de “buena letra” realizados en los últimos meses por la administración Kirchner con el pago de los laudos del CIADI (600 MD), con las indemnizaciones a Repsol por YPF (más de 10.000 MD entre capital e intereses) y con el acuerdo secreto del Club de París (otros 9.700 MD, sólo por capital) no le sirvieron para contener el problema de los Holdouts.

Por ende, la administración K apela ahora a profundizar la única vía disponible dentro de la trampa del sistema de Deuda Perpetua en que está metida: pagar deudas que vencen y sentencias judiciales que se pierden con nueva deuda, que es la política de pago de juicios (que es Deuda contingente, no registrada) con bonos y vuelta al mercado de capitales para tomar más deuda.


LA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO.

Frente a este gravísimo encuadramiento de los hechos, el gobierno Kirchner – desde su asunción en 2003 hasta la fecha – actuó en sentido contrario a la defensa de los intereses financieros nacionales en materia de deuda pública:

a)      Aceptó la legitimidad de toda la Deuda Pública heredada pese a las investigaciones de  la Justicia Argentina en las causas Olmos I y II, Megacanje 2001 y actuación de gobiernos democráticos en el aumento de la Deuda.

b)      Se negó y se niega a investigar la legitimidad de todas las acreencias.

c)      Rescató las deudas de origen delictivo del Megacanje De la Rúa-Cavallo del 2001 a través del lavado de Deuda del nuevo Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010, en que se canjeó un 70-80 % de las mismas.

d)     Sostuvo y sostiene la falsía de un des-endeudamiento público que no existe.

e)      Mantuvo y mantiene la mentira de un supuesto canje exitoso de la deuda en default por medio de las reestructuraciones del 2005 y 2010 pese a que dicho acuerdo ha fracasado y fue sostenido artificialmente con Deuda intra-Estado.

f)       Pagó en forma privilegiada - anticipada y total - la deuda vencida y a vencer con el Fondo Monetario (FMI) pese a que se trataba del acreedor oficial más cuestionable y co-responsable directo de la crisis de deuda que declarativamente condena; con el agravante que no se desafilió de dicho organismo, por lo que permanece sujeto a sus obligaciones como país miembro.

g)      Sostiene un mecanismo de re-endeudamiento continuo con los Organismos Multilaterales de Crédito (OMC) – fundamentalmente Banco Mundial, BID y CAF – pese a que la mayoría de los préstamos que recibe no son necesarios de contraer en moneda extranjera y no tienen capacidad demostrada de repago.  

h)      Generó y aumentó irresponsablemente una enorme Deuda intra-Estado para sostener a ultranza su política de pago de la deuda externa con terceros a costa de empapelar a los grandes organismos oficiales – ANSES, BCRA, BNA y otros – con títulos impagables y con licuación, directa o indirecta, de las obligaciones por capital.

i)        Mantuvo y mantiene una política de dilación de pagos por juicios, sin probabilidad de resultados favorables, al sólo efecto de ganar tiempo difiriendo las obligaciones asumidas, sin cuestionamiento alguno de su legitimidad y con la clara intención de traspasarlas a las futuras administraciones de gobierno (caso ANSES, BCRA, BNA, CIADI, Repsol, Club de París, Holdouts, OMC y bonos en general).

j)        Ha multiplicado los gastos presentes y futuros por comisiones, honorarios y gastos en toda la cadena de re-endeudamiento permanente y toma de nuevas deudas del Estado, fiscales y cuasi-fiscales (BCRA).

Estos males al erario público han sido sostenidos bajo la suposición de una capacidad de repago de las obligaciones que no existe: las deudas que se pagan se cancelan íntegramente con nuevas deudas y no bajan, por lo tanto, el stock del endeudamiento sino que, por el contrario, lo incrementan con la toma de más deuda para cubrir el déficit fiscal.

Para ello, la administración K ha incorporado ahora masivamente su nueva política de pago de sentencias en contra – deudas no registradas por la excusa de tratarse de “deudas contingentes” – con bonos, es decir, la emisión de títulos para cubrir los fallos adversos que sistemáticamente se le vienen produciendo y cuya carga mayoritaria pasa a futuros gobiernos.

Esta “vocación pagadora” y política de pagos a ultranza de la administración Kirchner ha quedado claramente ratificada por Cristina Fernández en su discurso del 16.6.

Allí la presidenta, entre otras cosas, dijo enfática y textualmente lo siguiente:

-   “Argentina va a cumplir con sus obligaciones. Argentina no va a defaultear su deuda reestructurada.”

-   “Porque la vocación de la Argentina es pagar, lo hemos demostrado...”.

-   “Nosotros queremos cumplir y honrar nuestras deudas y lo vamos a hacer”.

Esto es, que no cabe ninguna duda que la política declarada y fáctica del gobierno K es el pago a ultranza de la Deuda Pública, sin importar su legitimidad: fundamentalmente el pago de su Deuda Externa, ya que de su Deuda Interna - en esencia, de su Deuda intra-Estado – no se tiene la menor idea de cuándo, cómo ni cuanto se va a poder pagar, pasándola a un futuro en que la actual administración ya no va a estar.

Con lo que se cumple la vieja premisa liberal – alguna vez expresada por el ingeniero Alsogaray, durante la crisis del Plan Bonex de 1990 - de que, en caso de crisis podía defaultearse la Deuda Interna pero nunca la Externa, porque esta última debe mantenerse siempre en cumplimiento para poder volver a tomar más deuda afuera.

Es la forma clásica de adscripción institucional de los gobiernos al sistema de la Deuda Pública Perpetua.


UNA ALTERNATIVA NACIONAL.

Las improvisaciones del gobierno K frente a la nueva mala noticia de los tribunales norteamericanos no hacen sino agravar el cuadro financiero y jurídico del país en materia de endeudamiento.

El intento de realizar un cambio de jurisdicción para el pago a los bonistas del Megacanje Kirchner-Lavagna en Buenos Aires en lugar de Nueva York habría quedado abortado por el rápido levantamiento del stay de la corte de apelaciones de Nueva York y porque, además, habría implicado una forma de desacato ante el fallo del juez Griesa, después de ratificado en todas esas instancias extranjeras aceptadas por la Argentina.

La nueva y última etapa que ahora se abre –la convocatoria a negociar con los FB ante el juez– se hace en las peores condiciones para el gobierno: juicio lapidariamente perdido ante los acreedores y tiempos contra reloj debido al próximo pago de 900 MD por intereses de los Bonos Discount del Megacanje 2005-2010, con imagen fundadamente deteriorada a raíz de los reiterados intentos de dilación legal y con la dependencia de terceros fondos buitre –como el caso Gramercy– que pudieran triangular la deuda comprando los derechos de los juicios perdidos a los FB victoriosos para luego canjearlos con el gobierno argentino por bonos de nueva deuda.

Con la complicación adicional de la vigencia de la cláusula RUFO o del Acreedor más favorecido – pactada por este gobierno según el Megacanje 2005 – que compromete la extensión de cualquier beneficio dado a los holdouts también a los bonistas que entraron en los canjes.

Si bien esta cláusula regiría sólo en los casos de mejoras dadas en forma voluntaria y no compulsiva –como sería este caso de sentencias judiciales– la Argentina no se encuentra exenta de sufrir presentaciones judiciales aisladas por parte de algún bonista díscolo que le abra así un nuevo frente de conflictos legales.

La lógica de usura de los acreedores es, por definición, mantener siempre en jaque al deudor de modo que éste se encuentre permanentemente en inferioridad de condiciones para cualquier alternativa de negociación o -más propiamente hablando- de allanamiento (como ya ocurrió con los laudos del CIADI y con el arreglo de la deuda con el Club de París).

Un gobierno debilitado políticamente, incoherente en sus improvisaciones y corrompido en su gestión como el de los Kirchner es –en este sentido- un peligro, porque para sostener su permanencia puede aceptar cualquier cosa, como lo está demostrando en los casos citados (CIADI y Club de París) y también en el de Repsol, Chevron-YPF y nuevo endeudamiento.

Y esto se materializa bajo un esquema de Deuda Perpetua, pagando sistemáticamente deudas con nuevas deudas, asumiendo deuda adicional y manteniendo un esquema permanente de toma de obligaciones sin capacidad de repago demostrada, amparadas en el tradicional estribillo del establishment financiero, que dice que “no hay problema en tomar deuda sin capacidad de pago mientras se viva pagando intereses y se refinancie íntegramente el principal a medida que se van produciendo los vencimientos.”

Es el precio que la administración Kirchner está pagando por su propia supervivencia financiera y política.

Si hubiera una administración que quisiera verdaderamente confrontar y no seguir conviviendo con esta trampa de Deuda Perpetua hoy podría hacer tres cosas básicas y necesarias en función del interés nacional argentino:

  1. Blanquear la gravísima situación del Fisco sincerando un nuevo default del Estado, dejando que la Argentina sea arrastrada a un incumplimiento forzado -y de base real- de su Deuda para tener oportunidad de replantear los términos de cualquier renegociación futura.

  1. Constituir una Comisión Investigadora encargada de la revisión integral de la Deuda Pública Argentina –con particular detenimiento en el rol de los funcionarios superiores responsables del endeudamiento- suspendiendo todos los pagos de servicios hasta tanto esa comisión no se expida formalmente.

  1. Recién con el dictamen de dicha comisión en la mano, sentarse a negociar con los acreedores una re-estructuración ordenada –pago con crecimiento económico y capacidad de repago demostrada– de la deuda que sea considerada legítima.      

Es la única alternativa válida frente a la política institucional de toma de Deuda Pública permanente sin capacidad de pago

La tríada Oficialismo-Partidocracia-Medios y gran parte de  la Clase Dirigente de la Argentina, en cambio, pugnan hoy por consolidar la nueva ola de endeudamiento público que ya ha comenzado –la tercera, después del Proceso y de la Convertibilidad– y que algunos sectores, con la excusa del fallo de los holdouts, buscan incluso convertir en una pseudo “causa nacional” donde una nueva reestructuración de deuda que reemplace al fracasado Megacanje Kirchner-Lavagna se mostraría, una vez más, como supuesta renegociación externa “exitosa” para volver al Mercado Internacional de Capitales.



miércoles, 12 de marzo de 2014

DOCUMENTO APROBADO POR LA IZQUIERDISTA CCC SOBRE LA SITUACIÓN ECONÓMICA



Trabajadores de izquierda de la Corriente Clasista y Combativa, emitieron un documento en que afirman que "los trabajadores no vamos a pagar el ajuste", "frente al brutal proceso de devaluación del paso dispuesto por el Gobierno y la consecuente escalada inflacionaria que ha pulverizado el ingreso de los sectores populares". En su documento, exige:

En defensa del ingreso de los trabajadores
  1. Apertura inmediata de Paritarias. Aumento salarial del 35%. Por un Salario Mínimo Vital y Móvil equivalente a la Canasta Básica Familiar, no inferior a $ 9000. Extensión del Salario Mínimo Vital y Móvil a todos los trabajadores, incluyendo a los del sector público provincial y municipal, y a los que perciben planes sociales.
  2. Aumento jubilatorio de emergencia. Por el 82 % móvil para jubilados y pensionados. Los fondos de la ANSES y del PAMI para los jubilados.
  3. Eliminación del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores.
  4. Eliminación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los artículos de la Canasta Básica Alimentaria.
  5. Derogación de la Ley de Riesgos del Trabajo y fortalecimiento del sistema de prevención y reparación de accidentes y enfermedades laborales.
  6. Basta de criminalización de la protesta. Absolución inmediata de los compañeros condenados de Las Heras. Derogación de la Ley Antiterrorista.
  7. Cese de suspensiones y despidos.
Para frenar la inflación
  1. Control estatal y de los trabajadores sobre los sectores monopólicos y oligopólicos de la actividad económica nacional, incluyendo en particular a la producción de alimentos y a la producción de insumos intermedios de uso difundido.
  2. Aplicación del gasto público a la inversión productiva para aumentar la oferta de bienes y servicios, con preferencia de origen nacional; al aumento de los salarios de los trabajadores estatales y al Presupuesto destinado a Salud y Educación Pública.
  3. Reforma Monetaria que devuelva soberanía al peso argentino. No a la devaluación, en el marco de un plan económico al servicio de las mayorías populares.
  4. Por un verdadero control de precios estatal con control de las organizaciones populares y la aplicación de la Ley de Abastecimiento contra los grandes empresarios que desabastezcan los productos de consumo popular.
Cómo se financia
  1. Desconocimiento y no pago de la deuda externa ilegítima e ilegal.
  2. No al pago de los bonos de reestructuración de la deuda (Cupón PBI).
  3. Aumento del Impuesto a las Ganancias a las 500 empresas más grandes monopólicas, financieras, exportadores de granos, terratenientes y pooles de siembra.
  4. Aumento del Impuesto Inmobiliario a los 4 mil más grandes terratenientes estableciendo una alícuota del 15% sobre el valor de mercado de sus tierras.
  5. Aplicación de la Ley 23.548 de Coparticipación Federal de Impuestos en su texto original. Respeto al artículo 7 de dicha Ley que garantiza a las provincias un piso del 34% de toda la recaudación tributaria nacional tenga o no carácter coparticipable.
  6. Por un régimen tributario progresivo en el cual se reduzca la presión sobre la pequeña empresa y se aumente sustancialmente la carga impositiva sobre los grandes contribuyentes.
  7. Precio sostén y en origen para los pequeños chacareros. Retenciones segmentadas. Subsidios a los que fueron afectados por las heladas y la sequía.
  8. Tierra para producir y vivir.
  9. Por la aplicación del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Originarios y el cumplimiento pleno de la Ley 26160 de Relevamiento de Tierras de los Pueblos Originarios.
  10. Derogación de la Ley de Educación Superior del menemismo. Por más presupuesto para las Escuelas Públicas y las Universidades Nacionales. Boleto Educativo Universal Gratuito para todos los niveles que incluya a estudiantes y docentes.
Recuperación del Patrimonio Nacional


  1. Nacionalización del Comercio Exterior; Gravámen a la Renta Financiera, Minera, Petrolera, Sojera e Ictícola; Nueva Ley de Entidades Financieras y el debate de otro Modelo Productivo que interpele a este régimen agroexportador, sojero, extractivista, o sea, expoliador, colonial y no sustentable.
  2. Intervención directa del Estado en el mercado de granos, hidrocarburos y minerales con el fin de apropiarse de la renta extraordinaria que produce nuestro suelo.
  3. Nacionalización de la banca y canalización del ahorro nacional para el desarrollo de la actividad productiva en el país.
  4. Expropiación sin resarcimiento, con control estatal pleno de YPF, de la red nacional ferroviaria y la flota fluvial, y de todo el sistema energético para garantizar la provisión de energía eléctrica a todos los hogares.

sábado, 6 de julio de 2013

EL AUMENTO DE LA DEUDA PÚBLICA EN 2012.



Por Héctor GIULIANO (4.7.2013).


El Ministerio de Economía (MECON) acaba de editar el informe trimestral sobre Deuda Pública al 31.12.2012. 

En este breve trabajo nos referiremos solamente a tres puntos específicos en relación directa al contenido de esta información oficial: la cuestión del stock, su evolución reciente y el perfil de vencimientos de la deuda.

Con un comentario parcial acerca de la Deuda intra-Estado.

Dejamos para futuros y sucesivos escritos seguir analizando algo más en detalle otros puntos relevantes de la misma información.

EL STOCK DE LA DEUDA.

Según el MECON el saldo de la deuda pública a fin de 2012 era de 209.000 MD : 197.500 de deuda performing o en cumplimiento y 11.500 MD de holdouts o bonistas que no entraron en el Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005-2010.

Esto significa que la deuda del Estado Central aumentó durante el año pasado 18.800 MD; medido contra el saldo también oficial al 31.12.2011, que era de 190.200 MD (179.000 performing y 11.200 holdouts).

Significa un incremento del 10 % anual y corrobora con creces nuestras permanentes advertencias acerca que la deuda está aumentando a un ritmo de más de 12.000 MD por año (que es lo que se preveía en el presupuesto 2012).

Por ende, no es cierto que nuestro país de esté des-endeudando.

A esta cifra del stock de deuda de 209.000 MD a fin de 2012, que es por Capital o Principal, falta agregarle los intereses a pagar, que a esa misma fecha suman oficialmente 71.600 MD; con lo que el monto total asciende así a 280.600 MD.  

El informe no toma en cuenta la deuda por cupones ligados al PBI (VLPBI), cuyo saldo pendiente estaría en el orden de los 16.000 MD o más.

Según el informe del MECON la relación Deuda/PBI a fin de 2012 era del 45 % (44.9), algo superior a la registrada a fin de 2011, que era del 41.8 %. El numerador de deuda está tomado sólo en función de la deuda performing, de 197.500 MD, sobre un denominador del PBI de 440.000 MD. 

Si se tomara en cuenta la Deuda Pública Nacional – que en la actualidad no bajaría de los 350.000 MD  - este mismo coeficiente sería del 80 %, el doble.

EVOLUCIÓN RECIENTE DE LA DEUDA.

Siempre según las cifras oficiales del informe a fin de 2012 – como hemos dicho - tenemos que el stock de la deuda aumentó durante el año en 18.800 MD: 190.200 MD al 31.12.2011 contra 209.000 MD al 31.12.2012.

Este incremento es muy superior al previsto – y consecuentemente, al autorizado – por el Presupuesto original para el Ejercicio 2012, que preveía un aumento de 11.700 MD: 40.100 MD de amortizaciones contra 51.800 MD de nueva deuda.

En el año 2011 la deuda del Estado Central aumentó 14.600 MD y para el corriente ejercicio 2013 está previsto que aumente 12.100 MD (36.500 MD de amortizaciones contra 48.600 MD de nueva deuda).

Conforme los datos ahora editados por el MECON – Cuadro A.2.4 – durante el año pasado el gobierno canceló deuda por 3.500 MD y tomó nueva deuda por 27.600, es decir, que la deuda aumentó en 24.000 MD.

Este importante incremento del saldo se mitigó en parte por ajustes de valuación que son independientes del citado aumento neto de la deuda, y que fueron debidos fundamentalmente a dos rubros:

1. Variaciones por Tipo de Cambio por 5.300 MD, derivadas de la devaluación del peso, dado que el 41 % de la deuda está en moneda nacional (la mayoría – 59 % - en moneda extranjera) y este importe se re-expresa en dólares.

2. Disminución de la deuda en pesos ajustada por inflación (coeficiente CER) en unos 1.200 MD, que se aplica sobre un stock de deuda en moneda nacional equivalente a 35.100 MD.

A estos dos rubros, que restan al stock de la deuda 6.500 MD (5.300 + 1.200) se contrapone un aumento de 1.100 MD por capitalización de intereses (anatocismo), de modo que los ajustes por valuación implicaron una reducción neta de 5.400 MD (6.500 – 1.100).

El aumento final de los 18.800 MD es así producto de un incremento de deuda real por 24.000 MD menos un ajuste negativo por valuación de 5.400 MD, más una sumatoria de rubros menores por unos 200 MD.

Es relevante esta aclaración porque, de no haberse producido estos ajustes por valuación, la deuda habría aumentado todavía más que los ya elevadísimos 18.800 MD, yéndose a 24.000.

PERFIL DE VENCIMIENTOS DE LA DEUDA.

Según el informe oficial del MECON los vencimientos de la deuda pública por capital e intereses previstos para el corriente año 2013 son 33.700 y 6.800 MD respectivamente.

Estos importes conllevan una modificación significativa frente a la propia estimación oficial anterior – al 30.6.2012 – que consignaba vencimientos de capital y de intereses por 17.200 y 6.000 MD respectivamente.

A su vez, ambas cifras eran notoriamente menores que las informadas en el mensaje del Presupuesto 2013: 36.500 MD de capital y 10.800 MD de intereses.

Ahora – estamos en Julio de 2013 – se corrigen parcialmente estas cifras acercándolas un poco a los importes aprobados por la ley de presupuesto. 

Pero estas diferencias importantes se mantienen para los próximos ejercicios:

- Según el informe del MECON los vencimientos de capital e intereses para el 2014 – cuadro A.3.6 - son de 20.100 MD y 6.000 MD respectivamente mientras que según el Presupuesto 2013 esos importes son de 42.100 y 15.500 MD (hoja 237 del Mensaje).

- Según el informe del MECON los vencimientos de capital e intereses para el 2015 – mismo cuadro – son de 11.000 y 5.400 MD mientras que según el Mensaje del Presupuesto son de 49.100 y 18.600 MD respectivamente.

Los datos que el MECON informa a la opinión pública son así mucho menores que los que realmente aprueban nuestros legisladores a través de las leyes de presupuesto.   

LA DEUDA INTRA-ESTADO.

El comunicado que acompaña al nuevo informe de deuda pública resalta el fuerte crecimiento de la Deuda intra-Estado, destacando que al 31.12.2012 esta deuda constituye el 58 % de la deuda total, esto es, unos 115.000 MD sobre los 197.500. 

Al final de 2010 era el 46.8 % y a fines de 2011 había subido al 53.8 %.

La deuda intra-sector público es aquélla que el gobierno central debe a otras agencias del Estado – ANSES, BCRA, Banco Nación (BNA), Lotería/Casinos, FFRE, AFIP, PAMI, etc. – y a ello nos hemos referido ya en varios trabajos anteriores.

Esta Deuda ha venido creciendo en forma extraordinaria en los últimos años y se expande como una bola de nieve para poder atender esencialmente el pago de los servicios de la deuda pública, en divisas y en pesos.

Los fondos se usan para privilegiar el pago a acreedores privados y organismos multilaterales de crédito, es decir, se toma dinero que tiene otros destinos específicos en el Sector Público para poder pagar servicios de capital e intereses de la deuda, principalmente deuda externa.

Esta deuda primero se “internaliza” – paso de deuda externa a deuda interna – por vía de la “estatización de obligaciones” (lo que antes se debía a terceros ahora pasa a deberse a entes oficiales); con la importante aclaración que esta deuda transferida al Estado no tiene capacidad de repago demostrada.

Se produce así un “empapelamiento” generalizado de las agencias oficiales por entrega de instrumentos sin calidad como activos financieros – Letras intransferibles a 10 años de plazo al BCRA contra retiro de reservas para pagar deuda externa, Adelantos Transitorios del BCRA al Tesoro, colocación de letras de Tesorería por parte de la Secretaría de Hacienda del MECON así como colocación de Lebac/Nobac por parte del BCRA, créditos y compra de títulos públicos por parte del BNA, pagarés y préstamos varios de diversos organismos con circunstanciales disponibilidades de dinero.

El gobierno sigue así una política de traspaso de deuda y toma de nuevas obligaciones que distorsiona la estructura financiera del Estado.

El sentido de esta política de Deuda intra-Estado deviene entonces un mecanismo de traspaso de la carga directa del endeudamiento impagable – una deuda sin capacidad de pago - al Pueblo Argentino.

Esto se está realizando a través de la refinanciación permanente de las deudas contraídas con el propio Sector Público, de la descapitalización del BCRA (que tiene 64.000 MD prestados al Tesoro), del desfinanciamiento del Sistema Previsional (que tiene el 62 % del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES en Títulos Públicos), del Banco Nación (BNA, que tiene la mitad de su cartera de créditos prestada al Estado) y de toda una serie de entes u organismos oficiales que son usados para sostener las necesidades de deuda de la Tesorería a corto y mediano plazo. 

La lógica de esta política sería descargar la mayor parte de los compromisos actuales de la deuda externa con terceros transfiriéndola como Deuda intra-Estado, utilizar esta deuda como “préstamo puente” interno para sostener la nueva Crisis de Deuda que afecta hoy a la Argentina y preparar con ello el regreso de nuestro país a los mercados internacionales de capitales, justamente para volver a tomar más deuda externa.


Lic. Héctor L. GIULIANO
Buenos Aires, 4.7.2013


jueves, 11 de abril de 2013

SOBRE NUESTRA DEUDA PÚBLICA



Por Rubén Peretti
Mendoza, 10 de Abril de 2013

Sobre nuestra deuda pública el Lic. Héctor Giuliano dice en sus conclusiones (resumiendo):
Que la deuda pública es el principal factor determinante del déficit fiscal argentino.
Que en el marco de la nueva crisis de deuda el gobierno está tomando medidas extra-ordinarias en materia monetaria, cambiaria y bancaria.
Hay cierta trampa metodológica al no computar los vencimientos de capital como gasto del ejercicio fiscal (Presupuesta Nacional). Este procedimiento genera una poco clara y muy discutible forma de presentación de la deuda pública en la Ley de Presupuesto anual que vota el Congreso.
Como regla general el gobierno está pagando a su vencimiento toda la deuda que cae correspondiente a acreedores privados y organismos multilaterales de crédito (Banco Mundial, BID y CAF); y lo hace fundamentalmente con fondos del Estado tomados del propio Sector Público y con refinanciamiento continuo de préstamos de organismos internacionales. Es decir, que se privilegia el pago de la deuda de terceros aumentando la Deuda intra-Estado.
Pero, además se produce una refinanciación de los vencimientos de capital que no se cancela, produciéndose nuevas deudas con obligaciones adicionales. Así la deuda en el año 2011 fue de 14.600 MD. Aunque todavía no se conocen los resultados fiscales del 2012, según el presupuesto el aumento sería de los 11.700 MD. Y para el 2013 – también según presupuesto – la deuda aumentaría otros 12.100 MD. En consecuencia, no es cierto que la Argentina se esté des-endeudando: por el contrario, el ritmo de aumento de la deuda es superior a los 10.000 MD por año.
Al analizar el presupuesto y la realidad, el Lic. GIULIANO manifiesta que en el incremento del Déficit Fiscal es la deuda el principal motivo de su aumento.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

MANIFIESTO DE IDEAS-EJE SOBRE EL PROBLEMA DE LA DEUDA PÚBLICA ARGENTINA.




Por Héctor GIULIANO (10.12.2012).


Síntesis de las ideas básicas sobre el problema de la Deuda Pública Argentina para explicar cómo y por qué la Deuda tiene que ser tema de Debate:


01.          La Deuda Pública es un condicionante total y absoluto de las Finanzas del Estado y de la Política Económica.

02.          La Deuda Argentina es Impagable: la última cifra oficial del Gobierno es de 194.000 Millones de Dólares, casi 200.000 (según el Ministerio de Economía, al 30.6.2012) pero el Gobierno oculta información sobre una gran parte de la Deuda Total porque ésta es la Deuda sólo en cabeza del Estado Central: falta la deuda de Provincias, Municipios, Empresas del Estado, Organismos Nacionales, Fondos Fiduciarios, Banco Central y juicios contra el Estado con sentencia en firme. Además, hay mucha Deuda no Registrada porque el gobierno no computa los intereses a pagar en el futuro (más de 75.000 Millones de Dólares, hasta el año 2089), la capitalización de parte de los intereses, la indexación de la deuda en pesos ajustada por Inflación y, sobre todo, el “fardo” de los cupones ligados al PBI (que suman en total unos 42.000 Millones de Dólares,  de los que se llevan pagados 10.000).

03.          El Estado Argentino no tiene capacidad demostrada de pago para poder afrontar sus obligaciones de la Deuda Pública y por eso vive refinanciando y “bicicleteando” los pagos de la misma.

04.          La Argentina está metida en una trampa de Deuda Perpetua: seguimos teniendo una Deuda Impagable donde refinanciamos sistemáticamente todos los vencimientos de Capital, pagamos la mayor parte de los Intereses y además tomamos Nueva Deuda. Es la “lógica del Usurero”: que el Deudor nunca deje de ser Deudor.

05.          No es cierto que la Argentina se esté des-endeudando: la Deuda crece a un ritmo de 12.000 Millones de Dólares por año (aumentó 14.600 Millones de Dólares en 2011, está previsto por Presupuesto 2012 que aumente otros 11.700 Millones este año y que aumente otros 12.100 Millones en 2013).

06.          El gobierno Kirchner está batiendo récords históricos de pago de la Deuda pero cada vez debemos más, tenemos más vencimientos y pagamos más intereses.

07.          La Argentina vive hoy una nueva Crisis de Deuda: el Gobierno no tiene plata para amortizar la deuda y cancela los vencimientos de Capital con dinero que toma de las Agencias del propio Estado, es decir, paga deuda con nuevas deudas “pateando” las obligaciones para adelante.

08.          El problema es que para pagar a estos Acreedores – Acreedores Privados y Organismos Financieros Internacionales (fundamentalmente Banco Mundial y BID-Banco Interamericano de Desarrollo) – toma plata prestada del propio Sector Público: es la Deuda Intra-Estado.

09.          Pero la Deuda Intra-Estado no es dinero propio del Gobierno sino dinero administrado por el Estado: fundamentalmente es plata de los fondos jubilatorios de la ANSES y de las reservas internacionales del Banco Central, además de otros Entes Públicos como la AFIP, Lotería, Fondo de Reconstrucción Empresaria, PAMI (hasta el PAMI le presta al gobierno para pagar deuda) y otros. El gobierno está así “empapelando” al Sector Público con títulos de deuda que no está en condiciones de pagar.

De esta forma se está desfinanciando el Sistema Previsional, se está descapitalizando al Banco Central y se están desviando fondos públicos hacia destinos que no le son propios ni prioritarios (como los grandes créditos que el Banco Nación le da al Gobierno - un tercio de su cartera – que se restan al sector productivo de PYMEs).

10.          La ANSES tiene el 60 % del Fondo de Garantía de Sustentabilidad prestado al Tesoro y por eso no cumple con el 82 % móvil de las prestaciones previsionales ni con los juicios a los jubilados porque esos fondos son dados al Gobierno para que pague Deuda de Terceros a costa de aumentar la Deuda Interna sin capacidad de repago con la ANSES.

11.          El gobierno sigue usando Reservas del Banco Central para pagar Deuda Externa (reservas que han sido compradas con Deuda por el Banco Central a través de Lebac y Nobac) y que son un “paga-Dios” porque nadie sabe cómo se van a restituir los fondos que saca de la “alcancía” del Banco, que son las Reservas.

12.          Pero esta Política de Pagos de la Deuda – que el gobierno bautiza con el eufemismo o engañoso título de “des-endeudamiento” – no es “neutra” porque se paga a través de un Plan de Ajuste Fiscal: un ajuste cuyo costo lo carga el Pueblo Argentino.

13.          Hoy el Estado – Nación, Provincias y Municipios - aumenta la Presión Tributaria para obtener más recursos para el pago de la Deuda Pública.

14.          La Recaudación Tributaria del Fisco crece, en gran medida, a través de la Inflación: de allí que se recaude más por IVA, por Impuesto a las Ganancias, por Impuesto al Cheque, por Bienes Personales así como por gravámenes provinciales a los Inmuebles, a los Automotores y a los Ingresos Brutos.

15.          El Impuesto a las Ganancias es hoy una de las cargas más injustas y un robo que cae sobre los trabajadores argentinos: 1) Primero, porque el Trabajo no es una Ganancia (a diferencia de la Renta Financiera que en cambio está exenta), 2) Segundo, porque los aumentos de Salarios no son así incrementos netos sino  compensaciones frente al avance de la Inflación Real, y 3) Tercero, porque aumentar los salarios nominales dejando retrasado el Mínimo no Imponible es bajar aún más los salarios reales de los trabajadores.

16.          Hoy la Argentina ya no tiene superávits gemelos: Fiscal ni Externo. El país tiene Déficit Fiscal (30.700 Millones de Pesos en 2011 y más de 34.200 en el 2012) y su Balanza de Pagos es neutra o negativa. Y en ambos casos, el factor determinante de estos déficits es la Deuda Pública.

17.          La Deuda es la causa principal del Déficit Fiscal: por los vencimientos de Capital que se refinancian sistemáticamente y la toma de nueva deuda; y por el pago de Intereses.

Según el Presupuesto aprobado para el 2013 vencen 36.500 Millones de Dólares de Capital y se van a tomar nuevas Deudas por 48.600, es decir, por 12.100 Millones más.

A su vez, se van a pagar Intereses por 55.000 Millones de Pesos (equivalentes a unos 11.000 Millones de Dólares): son 30 Millones de Dólares por día – 1.250.000 dólares por hora que pasa de nuestra vida.

Sólo lo que se paga por Intereses – los 55.000 Millones de Pesos – es mayor que lo que se gasta en Educación (34.500), en Ciencia y Tecnología (4.100), en Salud (12.700), en  Seguridad (25.800) o en Defensa (26.300).   

18.          El gobierno está aplicando un Plan de Ajuste Fiscal sin decirlo: a) por un lado, aumenta la Recaudación y la Presión Tributaria; y b) por otro, contiene las actualizaciones salariales y jubilatorias. Y este Plan de Ajuste se hace para poder pagar la Deuda Pública.  

Con el agravante que la administración Kirchner cumple con los pagos de la Deuda con Terceros pero dilata el pago de la Deuda con los jubilados: así el Gobierno está apostando, en la práctica, a la “muerte de los jubilados” porque jubilado que muere es uno menos que reclama.

19.          Además: a) El gobierno usa la Inflación como refuerzo de la Presión Tributaria para poder pagar Deuda Interna, b) Mantiene un retraso y un “cepo cambiario” para poder pagar Deuda Externa, y c) Sostiene un alto nivel de Tasas de Interés del Mercado a través del “piso” que fija con las Lebac y Nobac del Banco Central (que hoy está en el 16 % anual). Por eso los Bancos siguen siendo el sector más rentable de la Economía Argentina.


Hasta aquí, los fundamentos y las explicaciones de base sobre cómo sigue funcionando el Sistema de la Deuda Perpetua hoy en la Argentina.


CONCLUSIONES:


La Deuda Pública Argentina: a) es Ilegítima en su origen y en su dinámica de crecimiento, b) es impagable porque el Estado no tiene la Solvencia Fiscal para extinguirla, y c) es fruto de la Corrupción por irregularidades mayúsculas en su contracción y mantenimiento.

Por ende:

  1. La Deuda tiene que ser investigada hasta sus últimas consecuencias: debe llevarse a cabo una auditoría completa de la misma y las causas judiciales en curso tienen que ser activadas: Olmos I (que tiene sentencia del Juez Ballestero), Olmos II, Megacanje 2001 y Denuncia Olmos Gaona-Marcos por complicidad de los Gobiernos sucesores del Proceso Militar hasta la fecha.

  1. Los culpables y co-responsables de este Sistema de Deuda Perpetua y de la consiguiente indefensión jurídica y financiera del país – que estamos viendo a través del embargo de la fragata Libertad y de los fallos de Nueva York - tienen que ser enjuiciados: así como hubo y hay una judicialidad de los actos políticos por los Derechos Humanos también tiene que haber una judicialidad por el Delito continuado de la Deuda Pública.

  1. Los tres poderes del Estado – Ejecutivo, Legislativo y Judicial – son igualmente responsables frente a este problema del Endeudamiento Público; y la Clase Política mayoritaria así como los grandes medios de comunicación son cómplices del Oficialismo en el ocultamiento de este sistema de la Deuda.

Frente a esta falencia institucional la Clase Política verdaderamente nacional – o lo que todavía queda de ella - tiene el desafío de una Misión Histórica que cumplir: liberar al Pueblo Argentino de la servidumbre de la Deuda como Instrumento de Dominio.-


Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 10.12.2012


Archivo: GIULIANO 2012 12 10 DP MANIFIESTO.

martes, 29 de mayo de 2012

CRISIS DE DEUDA Y EMERGENCIA FINANCIERA.

Economia liberal

Por Héctor GIULIANO (25.5.12). (*)

El agravamiento de la Crisis de Deuda Pública que sufre la Argentina está determinando una serie de medidas de emergencia monetaria, cambiaria y financiera por parte de la administración Kirchner.

Lo que sigue es un intento de comprender la lógica convergente de esta batería de acciones gubernamentales, que – improvisadas o no - están destinadas esencialmente a cumplir a ultranza con los servicios de la Deuda del Estado.

DEUDA Y FINANZAS PÚBLICAS.

El Estado tiene tres fuentes básicas de financiamiento que son la Emisión de Dinero, la Recaudación Tributaria y la toma de Deuda Pública; con la importante diferencia que esta última – la Deuda – conlleva el costo de los servicios de Intereses y Capital.

Cuando el peso de estos servicios aumenta en forma extraordinaria sobre el presupuesto nacional, los países deudores – como el caso de la Argentina – pierden la capacidad de repago de sus obligaciones y entonces las deudas entran a ser refinanciadas permanentemente bajo un esquema de Deuda Perpetua.

El país – nuestro país – vive así refinanciando pasivos y además tomando más deuda para cubrir los costos financieros crecientes de la misma.

Pero para ello debe afrontar el pago de mayores servicios por intereses y por renovación de las obligaciones.

La administración Kirchner, desde sus inicios, está embarcada en una política de cumplir escrupulosamente con este esquema de pagos y re-endeudamiento.

Pero hoy la magnitud y gravedad del perfil de vencimientos de Capital e Intereses ha llevado nuevamente al país a una situación de Crisis de Deuda, esto es, a un riesgo cierto de default o incumplimiento de sus compromisos.

Esto es lo que ha determinado que el gobierno – en función de su “vocación pagadora”[1] – haya tenido que apelar a medidas extra-ordinarias en materia financiera.

Se verifica así la regla nefasta que, cuando se agravan las crisis de Deuda no sólo se siguen tomando más deudas sino que, además, se refuerzan las otras dos fuentes de financiamiento público – la emisión monetaria y la recaudación fiscal – para ponerlas también al servicio de la Política de Endeudamiento.

CUADRO DE SITUACIÓN.

La Argentina afronta actualmente un serio problema en el perfil de vencimientos de su Deuda Pública, que en más del 60 % del total está constituida por obligaciones en moneda extranjera.

Este año los vencimientos de Capital son del orden de los 40.100 MD[2] y está previsto por Presupuesto tomar nuevas deudas por 51.800 MD – producto de refinanciación total de las obligaciones que vencen más asunción de deuda adicional – lo que significa un aumento de 11.700 MD en el stock de la Deuda.

No es cierto que la Argentina se esté “des-endeudando”; por el contrario, el endeudamiento viene creciendo a un ritmo de más de 10.000 MD por año.

En estos importes no están comprendidos los pagos de Intereses de la Deuda, que forman parte del Gasto Corriente del Ejercicio y que representan este año 45.000 M$ (10.200 MD).

Las cifras, en realidad, son peores porque no toda la Deuda Pública por Capital está registrada en las estadísticas oficiales: falta computar la Capitalización de Intereses, la Indexación de Deuda en Pesos ajustada por Inflación y las estimaciones de pago de los Cupones ligados al PBI.

Tampoco están incluidos aquí los vencimientos de deuda correspondientes a Empresas del Estado, Organismos Nacionales y Fondos Fiduciarios, cuyo monto se desconoce pero es relevante: baste decir que según el Presupuesto 2012 este año está autorizado tomar en este ámbito 28.000 MD. Se trata de Deuda Pública Indirecta con aval del Estado.

Igualmente, tampoco se incluyen aquí la Deuda cuasi-fiscal del BCRA (por Lebac/Nobac) ni la Deuda consolidada de Provincias y Municipios. Ni la Deuda Contingente por Juicios contra el Estado externos (CIADI y Holdouts) e internos (ANSES y otros).[3]

En todos los casos, las proyecciones de pago de Intereses de la Deuda y de vencimientos de Capital son fuertemente crecientes en los próximos años.

DEUDA PÚBLICA Y MODELO K.

El denominado Modelo K descansaba en lo concreto sobre un esquema de Superávits gemelos: Fiscal y Externo.

Pero este “modelo” ha terminado: hoy la Argentina tiene Déficit Fiscal y un resultado negativo en su Balanza de Pagos.

El gobierno confunde a la Opinión Pública mostrando un Superávit Primario pero el Resultado Financiero de su gestión es deficitario. En 2011 el Déficit Fiscal fue de 30.700 M$ y en lo que va del corriente año este saldo sigue siendo negativo.

A su vez, la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos fue prácticamente neutra en 2011: sólo 17 MD a favor. Dentro de este resultado pesaron especialmente las Rentas de Inversión por pago de Intereses (Débitos por 5.100 MD y saldo neto de -3.400 MD) y por transferencias de Utilidades/Dividendos (Débitos por 8.600 MD y saldo neto de -7.300 MD), lo que dio así un saldo negativo de 10.800 MD por suma de ambos rubros.

En consecuencia, el resultado positivo de la Balanza Comercial – 13.600 MD en 2011, producto de 84.300 MD de Exportaciones menos 70.700 MD de Importaciones – quedó prácticamente neutralizado por el giro de los Servicios Financieros (los 10.800 MD citados).

Dada la fuerte salida de divisas, el saldo de la Cuenta Capital/Financiera fue negativo de 2.200 MD y la Variación de Reservas Internacionales (RI) en el año resultó de -6.100 MD.

Tal empeoramiento de los números en las cuentas nacionales fiscales y externas frente al aumento de los servicios de Capital e Intereses de la Deuda Pública durante el corriente año fueron determinantes de las medidas de Emergencia Financiera en curso adoptadas por el gobierno Kirchner.

DEUDA Y POLÍTICA MONETARIA.

Hoy la causa principal de la actual política de emisión de dinero del Banco Central (BCRA) es atender el Gasto Público para el pago de las deudas en pesos del Estado y sostener paralelamente el costo financiero de la esterilización de moneda usada para comprar dólares, dólares que se prestan a la Tesorería para pagar Deuda.

La administración Kirchner está aplicando para ello tres vías de acción simultáneas.

- La primera vía de acción del BCRA es dar préstamos directos en pesos al Ministerio de Economía para cubrir las erogaciones presupuestarias; dinero éste que se origina por emisión de moneda sin respaldo.

Al 30.4.12 el monto de estos Adelantos Transitorios al Gobierno Nacional era de unos 72.500 M$.

La reciente Ley 26.739 modificó el artículo 20 de la Carta Orgánica del BCRA (CO BCRA) para posibilitar la duplicación de este tipo de préstamos de corto plazo al Tesoro.

Se trata de importes que, en la práctica, constituyen una suerte de stock constante para el Banco por concepto de créditos a corto plazo (un año) ya que los mismos se renuevan permanentemente a sus fechas de vencimiento.

- Una segunda vía ha sido despegar la relación cierta entre Reservas y Base Monetaria (BM) para poder utilizar las divisas en su Política de Pagos de la Deuda Externa con Reservas.

La 26.739 modificó la Ley de Convertibilidad 23.928, que establecía el respaldo total de la BM con Reservas Internacionales (RI) y faculta ahora directamente al Directorio del Banco para fijar el nivel de las Reservas excedentes a la cobertura de la BM o Reservas de Libre Disponibilidad (RLD), que se utilizan para pagar Deuda Externa del Tesoro.

El BCRA no ha informado el criterio que usa para determinar los nuevos niveles de RLD ni el monto en valor absoluto fijado para las mismas, de modo que se ignora así el grado de respaldo real con que ha quedado el peso argentino en términos de moneda extranjera (básicamente, en dólares).

Pese a esta seria insuficiencia el Banco sigue girando al Gobierno divisas que están comprendidas en ese cálculo de RLD, aunque – como decimos - dicho cálculo no está explicado en su metodología ni informado en su monto disponible.

De esta manera, la BM ha dejado de tener un respaldo cierto en reservas del BCRA.

El levantamiento de tal restricción Reservas-BM libera legalmente al BCRA de limitaciones para poder aumentar la masa de dinero en la Economía y, a la vez, para aumentar los giros de reservas al Tesoro para pagar Deuda Externa.

DEUDA Y BCRA.

Una tercera vía de acción en materia monetaria, que se deriva de la anterior – el levantamiento de las restricciones de emisión de dinero - y que se le mantiene abierta al Directorio del BCRA, es la facultad discrecional de colocar Deuda Cuasi-Fiscal por Letras y Notas (Lebac/Nobac).

Tal facultad le permite al BCRA tomar este tipo de obligaciones de Corto y muy Mediano Plazo a los fines de absorber o esterilizar el dinero emitido; precisamente dinero que fue impreso para comprar dólares, dólares que pasan a integrar las Reservas y que se usan para ser prestados al Tesoro para pagar Deuda Externa del Estado.

Ergo, las reservas que se prestan al Gobierno para pagar Deuda Externa – préstamos en moneda extranjera contra Letras de la Tesorería a 10 años de plazo - son divisas compradas con Deuda que fue asumida por el BCRA a través de Lebac/Nobac; de modo que este tipo de endeudamiento, en principio, aumenta en función de la compra de reservas internacionales.

O sea, que existe una correlación entre compra de Reservas, aumento de la emisión monetaria y aumento de la Deuda Cuasi-fiscal del BCRA.

Como gran parte de estas reservas – las RLD – se prestan al Gobierno para pagar Deuda Externa, el BCRA se queda entonces con Letras de Tesorería en el Activo (que son Títulos Públicos de dudoso cumplimiento) y simultáneamente con una masa creciente de Deudas por Lebac/Nobac en el Pasivo (que son, en cambio, de cumplimiento cierto y que implican altos costos de intereses).

El stock de la deuda por Lebac/Nobac era de 111.600 M$ al 30.4 - equivalente a unos 25.300 MD – devenga una Tasa de Interés promedio del 13 % anual (14.500 M$ ≡ 3.300 MD por año) y tales obligaciones se renuevan continuamente en forma semanal pactándolas con un grupo acotado de grandes bancos (locales y extranjeros) que operan en la Argentina.

Esta práctica del BCRA mantiene retirada de la circulación una cantidad de dinero equivalente a la mitad de la BM – que al 30.4 era de 222.900 M$ - remunerando a los bancos prestamistas por tales sumas, que dejan de prestarse a la actividad económica productiva del país.

De hecho, sobre una masa monetaria total de 335.000 M$, las 2/3 partes están en la BM y 1/3 está retenido por Lebac/Nobac del Banco Central.

La existencia de este altísimo stock de Letras y Notas del BCRA – que subsidia fondos ociosos de los bancos – determina el elevado “piso” de las Tasas de Interés de plaza y se transmite así al Sistema de Precios a través del Costo Financiero de las Empresas, que es el peor “costo invisible” dentro de la actividad económica y es también el principal factor de Inflación en la Argentina.

DEUDA E INFLACIÓN.

Dada la gravedad creciente de la Inflación Argentina el gobierno Kirchner, desde principios de 2007 modificó la metodología del INDEC en relación al Índice de Precios al Consumidor (IPC o Inflación Minorista) y, por extensión, al de sus coeficientes derivados o conexos (como Pobreza/Indigencia y aumento del PBI).

Este procedimiento le permitiría así al gobierno tratar de ocultar el aumento real de los precios y, a la vez, licuar parte de la Deuda Pública en Pesos que se ajusta por Inflación (bonos indexados por CER), que al 30.9.11 (último dato disponible) era equivalente a 37.500 MD.

En la actualidad se estima que la Inflación Real en la Argentina es de un 22 % anual (entre 20 y 25 %) – según Índice de Precios Congreso, estimaciones de Consultoras Privadas y Direcciones Estadísticas de Provincias – mientras que la Inflación Oficial es del orden de un 10 %.

Los mecanismos de indexación de deudas están prohibidos en la Argentina por la Ley 23.928 de Convertibilidad (artículo 10) pero esta restricción no se aplica a los casos de Deuda Financiera en Bonos del Estado.

Sobre un total de Deuda en Pesos Indexada equivalente a 37.500 MD esto significa una actualización anual de 3.800 MD, que es menos de la mitad de la cifra de incremento por año del Capital que correspondería si se tomara la Inflación Real.[4]

El gobierno Kirchner logra de este modo atenuar el impacto de la inflación sobre el valor Capital de los títulos públicos indexados pero hoy en día lo hace con una ambivalencia: que el efecto de licuación beneficia y afecta al propio Estado porque la gran mayoría de este tipo de bonos se encuentra en manos de agencias del Sector Público, de modo que lo que se ahorra la Tesorería lo pierden por lucro cesante las Agencias del Estado tenedoras de esta Deuda (que estaría mayoritariamente en poder de la ANSES).

DEUDA Y PRESIÓN TRIBUTARIA (PT).

La recaudación impositiva y previsional configura también una vía de ingresos adicionales al Erario Público gracias a la Inflación de Precios.

La presión fiscal efectiva es la segunda fuente de financiamiento del Estado que está hoy puesta al servicio de la recaudación de dinero para el Fisco y del refuerzo a los pagos de la Deuda.

Esta presión real se traduce aplicando la carga impositiva sobre montos imponibles que se han venido incrementando por efecto de la inflación a la vez que retrasando la actualización de las desgravaciones correspondientes.

Es el caso de la incidencia generalizada del IVA, del Impuesto al Cheque, del Mínimo no Imponible del Impuesto a las Ganancias, del piso del Impuesto a los Bienes Personales o de la prohibición de Ajustes por Inflación en el Balance de las Empresas.

Sin contar aquí los aumentos directos de bases, tasas o alícuotas tributarias, como es el caso de las Retenciones a las exportaciones agropecuarias o los revalúos de bienes durables que se trasladan a los impuestos inmobiliarios provinciales y a las tasas de servicios municipales.

Porque el aumento de esta presión tributaria es concurrente y potenciada a nivel Nación, Provincias y Municipios; y está determinada en forma directa por la necesidad de sufragar el costo financiero del endeudamiento público generalizado del Estado en todos sus niveles.

Se cumple así la regla que, en los tiempos de Crisis de Deuda, la función de recaudación fiscal asume un papel clave porque deviene necesario aumentar la presión tributaria, nominal y efectiva, para sostener los mayores servicios de la Deuda Pública.

El gobierno puede mostrar así un aumento relevante en su recaudación pero gran parte de ese aumento no es producto de una gestión tributaria normal o genuina sino producto del efecto inflacionario sobre los valores imponibles.

Con la ventaja adicional para el Fisco que su erosión de ingresos por el Efecto Olivera-Tanzi hoy en día se ve disminuida porque existe un menor desfasaje entre el momento de devengamiento y el momento de percepción de los impuestos.

De esta manera, por medio de la Inflación el Estado licua parcialmente sus deudas en pesos mientras mejora comparativamente el valor de sus ingresos tributarios en moneda nacional.

EL ROL DE LA DEUDA INTRA-ESTADO.

- La tercera vía de financiamiento público es la Deuda, deuda que en este momento no se toma de los Mercados Internacionales de Capitales - salvo los Organismos Multilaterales de Crédito (Banco Mundial, BID y CAF) – sino que se ha venido asumiendo en gran escala con el propio Sector Estatal.

Este procedimiento consiste básicamente en tomar prestado fondos de todos los entes oficiales que dispongan circunstancialmente de excedentes de Caja, de agenciarse créditos provenientes de fondos administrados por el Estado y/o de transferir al Fisco utilidades contables de los organismos públicos

Las principales sumas de estos préstamos provienen del Sistema Previsional – los fondos de los jubilados administrados por la ANSES – y del uso de las Reservas Internacionales del Banco Central (RI BCRA); con la importante aclaración que el Tesoro Nacional no tiene capacidad de repago demostrada para responder a estas obligaciones.

La administración Kirchner exhibe hoy que casi la mitad de la Deuda Pública está contraída con entidades del propio Estado, fundamentalmente – como dijimos - con el Fondo de Garantía del Sistema Jubilatorio de la ANSES y con el BCRA (a través de Adelantos Transitorios en pesos al Gobierno y del préstamo de Reservas Internacionales contra entrega de Letras de Tesorería).

Esta conducta ha llevado actualmente los montos de esta Deuda Intra-Sector Público a niveles muy elevados: más del 50 % de los fondos de la ANSES – que pasan los 200.000 M$ - están prestados al Estado y las deudas contraídas por el Fisco con el BCRA son de 72.500 M$ (≡ 16.400 MD) por concepto de Adelantos Transitorios y de casi 33.000 MD por Títulos Públicos entregados al Banco contra entrega de reservas).

En total, la Tesorería le debe así al BCRA unos 49.300 MD: más que el monto de las Reservas, que es de 47.800 MD, y casi tanto como la BM, que equivale a 50.500 MD.

El uso de este mecanismo de excepción de la Deuda Intra-Estado se ha generalizado por parte del gobierno Kirchner a toda una serie de organismos públicos: Banco Nación, Lotería/Casinos, AFIP, PAMI, Fondos Fiduciarios, etc.

Esto configura un riesgo de “empapelamiento” del Sector Público porque el Estado Argentino no tiene capacidad de pago para cumplir este cúmulo de obligaciones que sigue contrayendo.

En la práctica, los fondos que esas distintas agencias oficiales prestan al Tesoro se usan básicamente para pagar vencimientos de Deuda con Organismos Financieros Internacionales (los citados Banco Mundial, BID y CAF) y especialmente deudas con Acreedores Privados, de modo que el stock total de la deuda pública no disminuye – al contrario, sigue creciendo - pero cambia a la vez su composición o estructura.

Este procedimiento no es neutro desde el punto de vista financiero fiscal porque de esta forma el Estado no sólo altera sus prioridades de Gasto Público sino que se va descapitalizando y/o desfinanciando en su conjunto ya que la mayoría de esos fondos no son propios sino de propiedad ajena (caso de la ANSES) o de asignaciones específicas (como el caso del BCRA y los Fondos Fiduciarios).

El problema es ahora más grave todavía porque el gobierno Kirchner habría llegado ya al tope de su Deuda Intra-Estado y por eso ha forzado su ampliación por medio de la modificación de la Ley de Convertibilidad y la Carta Orgánica del BCRA tanto en materia de Adelantos Transitorios como de préstamos de Reservas.

DEUDA Y TIPO DE CAMBIO.

El problema de la Deuda Externa se ha venido agravando en los últimos tiempos y repercutiendo en el panorama económico y comercial argentino a través del Tipo de Cambio Real (Tipo de Cambio Nominal menos Inflación Interna).

El ritmo actual de devaluación del Peso (un 10 %) es menos de la mitad de la Inflación Real (estimada entre 20-25 %).

La Inflación carcome el Tipo de Cambio y eso equivale a una apreciación del Peso, por lo que estamos ante el doble problema de Inflación con Retraso Cambiario.

Esta combinación es particularmente perjudicial para las exportaciones nacionales porque reduce la competitividad por precio y afecta a la vez la sustitución de importaciones ya que abarata la compra de productos extranjeros.

Ello incluye el estímulo de otros rubros – entre los que está el turismo hacia el exterior - que se ven subsidiados así por un tipo de cambio barato.

Pero el atraso cambiario tiene una explicación financiera: posibilitar mayores pagos de servicios de la Deuda Externa.

El retraso cambiario mantenido hasta el presente por el gobierno Kirchner es un pre-requisito de los pagos en moneda extranjera porque de esta forma la recaudación fiscal y las tenencias en pesos tienen más valor de cambio para el giro de divisas.

Un Tipo de Cambio Bajo – Dólar barato – facilita el cumplimiento de las obligaciones en moneda extranjera porque aprecia el peso argentino y entonces la recaudación fiscal en moneda local permite comprar con esos fondos más dólares destinados a atender tales compromisos.

Se trata de un caso típico de contraposición de prioridades e intereses entre la Economía Real o Productiva – caso del Agro y la Industria – a la que conviene un tipo de cambio alto y la Economía Financiera ligada a la Deuda Externa, a la que conviene un tipo de cambio bajo, que facilita el aumento de la cantidad y valor de las divisas que se giran al exterior para el cumplimiento de los servicios de la Deuda.

Gracias a esta situación de rezago cambiario el BCRA puede comprar dólares más baratos, que después se usan para el pago de la Deuda Externa del Estado.

El reciente proceso de devaluación del real brasileño habría sido uno de los detonantes que forzó al gobierno argentino a incrementar relativamente el ritmo de sus mini-devaluaciones pero la relación de cambio del peso sigue estando todavía muy por debajo de las necesidades económicas locales.

Por eso, la administración Kirchner se encuentra hoy ante el dilema de mantener un

Tipo de Cambio retrasado, o por lo menos oficialmente frenado, para posibilitar el pago de Deuda Externa o acelerar el ritmo devaluatorio del Peso facilitando el aumento de nuestras exportaciones y la protección del mercado interno frente a las importaciones.

EL BALANCE DE DIVISAS.

La Política de Pago de Deuda Externa con Reservas del BCRA viene determinando no sólo un problema general de retraso cambiario sino también un desequilibrio en el stock de divisas del Banco para atender todas las transferencias al exterior.

El BCRA ha pasado a ser una suerte de abastecedor institucional de moneda extranjera para la Tesorería a los efectos que ésta pueda cubrir los servicios de la Deuda Externa Argentina.[5]

El Banco vive comprando dólares que por un lado ingresan a las Reservas y por otro salen prestados al Gobierno para atender pagos de la Deuda.

Es como usar la “alcancía” del Estado para privilegiar el pago de compromisos a Organismos Financieros Internacionales y, especialmente, Acreedores Privados externos a costa de reponer las divisas que se van gastando.

Como hemos visto más arriba, estas divisas se giran al Tesoro contra entrega de Letras Intransferibles a 10 años que tienen muy improbable cobrabilidad por parte del BCRA.

El Banco, entonces, está forzado a reponer los dólares que salen de sus reservas, dólares que hoy compra a un tipo de cambio comparativamente bajo debido a la oferta de exportadores que liquidan sus ventas y de capitales financieros que ingresan al país para lucrar con el diferencial de tasas de interés locales versus internacionales, aprovechando la relativa estabilidad cambiaria y/o su previsibilidad devaluatoria.

Por otra parte, las operaciones internacionales en moneda extranjera obviamente no están prohibidas, de modo que las mismas continúan realizándose, aunque circunstancialmente no lo hacen en modo normal.

De hecho, el gobierno Kirchner, necesitado de divisas para atender los pagos de Deuda Externa de este año[6] está apelando a todas las vías posibles para procurarse los dólares necesarios para pagar deuda: corralito cambiario (que afecta principalmente al mercado minorista, que no es relevante), trabas burocráticas a las importaciones, freno transitorio al giro de Utilidades/Dividendos, etc.

Tales medidas tienen por objeto asegurar la disponibilidad de una importante suma de divisas necesaria por parte del Gobierno para atender los pagos de Deuda Externa y, a la vez, contener la suba del dólar para que no se dispare el tipo de cambio financiero “oficial”, que es el que se toma como moneda de cuenta.

El desdoblamiento fáctico del Mercado Cambiario, con una brecha que se amplió en los últimos días a un 25-30 % y más entre Tipo de Cambio Oficial y Paralelo, pudiera ser transitorio o tender a nivelarse en la medida que los sectores financiero-bancarios entiendan que una fuerte devaluación – más allá de las operaciones especulativas de coyuntura – no convendría al negocio más importante y permanente del arbitraje entre Tipo de Cambio y Tasas de Interés.

Pero ello corresponde ya al plano de suposiciones que exceden las posibilidades de este análisis.[7]

Lo único que puede decirse en firme a este respecto es que, en el actual contexto monetario, cambiario y financiero – merced a la política oficial del gobierno Kirchner - no es casual que los Bancos sigan siendo el Sector con mayor rentabilidad de la Economía.

RESERVAS Y DEUDA EXTERNA.

Hemos visto que los fuertes pagos de servicios derivados del Perfil de Vencimientos de Capital e Intereses de la Deuda Pública en general, y de la Deuda Externa en particular, explican las medidas de emergencia financiera que está adoptando la administración Kirchner para demostrar su “vocación pagadora”.

De hecho, éste es el Gobierno Argentino que más pagos ha venido efectuando sobre la Deuda del Estado y uno de los que está usando más recursos extraordinarios para mantener el cumplimiento de sus compromisos externos, independientemente de todos los altibajos de relación con los acreedores (caso Holdouts, Club de París, CIADI y otros).

Pero, por sobre todas las cosas, es quizás el Gobierno que más lapidariamente ha dado por concluida toda investigación y/o revisión de la Ilegitimidad de la Deuda Pública que se viene arrastrando desde la época del Proceso Militar y a través de todos los gobiernos democráticos sucesores (excepto la efímera presidencia del Dr. Rodríguez Saá).

La presidenta Cristina Kirchner fue contundente en su discurso del 4.3.10 y conexos acerca de la aceptación del sistema de la Deuda, de su no cuestionamiento y de su voluntad de cumplir al ultranza con los compromisos derivados de la misma.

El problema es que los pagos que se vienen efectuando y los vencimientos crecientes de servicios de esta Deuda están comprometiendo seriamente su gestión de Gobierno y el manejo consecuente de las Finanzas Públicas.

Y el empecinamiento en mantener esta posición no soluciona la Crisis de Deuda.

Hoy los tres ejes principales de la política de la administración Kirchner parecen ser:

1. El uso de la Deuda Intra-Estado como forma de traspaso o rescate de pasivos con terceros a costa de “empapelar” al propio Estado con títulos sin capacidad de repago.

2. La utilización de Reservas Internacionales del BCRA – a través del denominado Fondo Argentino de Desendeudamiento – para el pago a Organismos Financieros Internacionales y Acreedores Privados.

3. El re-armado de una estrategia de vuelta a los Mercados Internacionales de Capitales – después del fracaso del Megacanje Kirchner-Lavagna de 2005 – a los fines de volver a endeudarse.

Serían, en el fondo, los lineamientos vigentes y previsibles de una política económico-financiera que viene poniendo todas sus herramientas posibles de gobierno en función del sistema de la Deuda Pública.-

Lic. Héctor L. GIULIANO

Buenos Aires, 25.5.2012

(*) Otros trabajos recientes del autor:

YPF: Intervención sin Expropiación (24.4.12).

YPF: Utilidad Pública, Deuda o Salvataje? (23.4.12).

Deuda, Convertibilidad y Banco Central (31.3.12).

Pago de Deuda Externa con reservas del BCRA (21.3.12).

Los pagos de la Deuda Pública Argentina (6.2.12).

Deuda Pública y Déficit Fiscal 2011 (30.1.12).

La Deuda Pública y el Presupuesto 2012 que aprobó el Congreso (26.12.11).

Deuda Pública y Discurso Presidencial (12.12.11).

Deuda Pública y Elecciones 2011 (7.10.11).

Deuda Pública y Presupuesto 2012 (22.9.11).

La Deuda Pública no Registrada (31.7.11).

El aumento de la Deuda Pública 2011 (4.7.11).

Las vulnerabilidades del Banco Central (11.6.11).

El lavado de la Deuda Pública (7.6.11).

Un debilitamiento del Banco Central? (11.5.2011).

Archivo: GIULIANO 12 05 20 DP Y EMERGENCIA


[1] La acertada expresión “pasión” o “vocación pagadora” es del Dr. Salvador María Lozada.

[2] Las siglas MD/M$ significan Millones de Dólares/Pesos respectivamente. En todos los casos las cifras están mostradas con redondeo, por lo que puede haber mínimas diferencias entre totales y sumatoria de importes parciales.

[3] Aquí debe agregarse la incidencia de la Deuda Externa Privada, que pesa también sobre la demanda de dólares. Al 30.9.11 – última información disponible del BCRA – el stock de esta deuda era de 66.100 MD (el 94 % corresponde a Empresas y el 6 % a Bancos); y su vida promedio es de sólo 1.6 años. Estas cifras corresponden a Deuda Financiera, no Económica ni comercial.

[4] Estos importes – lo mismo que la Capitalización de Intereses y los Cupones ligados al PBI – el Ministerio de Economía no los computa en el stock de Deuda Pública. Es, como se mencionó al comienzo del artículo, Deuda no Registrada.

[5] El análisis de los Balances del BCRA demuestra que no existen verdaderas RLD. Al 30.4.12 las Reservas Internacionales eran de 47.800 MD pero si a ellas le restamos los Depósitos en Moneda Extranjera por 6.900 MD, la deuda por Lebac/Nobac por 25.300 y Otros Pasivos (la gran mayoría, préstamos de divisas de otros Bancos Centrales) por 4.500 MD, tendríamos que las Reservas Netas quedarían reducidas a 11.000 MD; sin contar el respaldo de la BM (50.500 MD).

Quien desee profundizar este tema del BCRA puede consultar los Informes mensuales del Dr. Carlos Ragonesi, de la Fundación Buenos Aires XXI, en el sitio Web http://www.buenosaires-xxi.org/

[6] Se estima que el Gobierno necesita por lo menos unos 8 a 9.000 MD para cubrir los compromisos faltantes en moneda extranjera este año, correspondiendo los principales vencimientos al Boden 2012 – por unos 2.500 MD – en Agosto y entre 3.000 y 6.000 MD a fin de año por Cupones vinculados al PBI.

Javier Llorens, de Córdoba, precisa que el monto de estas Unidades Ligadas al Producto (ULPBI) que vencen en Diciembre próximo, sumando el 5 % que se paga a los tenedores de bonos y el 5 % comprometido de recompras, llegaría a unos 10.300 MD.

[7] Entre las distintas explicaciones concretas, en lo inmediato, uno de los disparadores ciertos del actual problema cambiario argentino – como se viene observando y como ya ha sido dicho en este trabajo – sería la devaluación en curso del Real brasileño así como, en menor medida, la revaluación del Dólar contra el Euro.