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martes, 19 de julio de 2011

AUTOFAGIA POLÍTICA EN CURSO

 
Por Gustavo Adolfo Bunse
gabunse@yahoo.com.ar

En medio de las impotencias y el desánimo que produce la impunidad rampante de esta nueva raza de campeones del enriquecimiento personal empiezan a ocurrir, por todo sitio, gravísimas discusiones políticas de ciudadanos comunes que suelen desembocar en agresiones serias o, lo que es más liso y llano... en escenas de pugilato.

La imagen controversial de nuestra dramaturga luctuosa, la ha convertido en una melancólica figura de café concert  y casi en una pésima artista de aquellos carretones itinerantes de los pueblos rurales del siglo XVIII.

Ella suscita enconos tan cerriles...odios y divisiones de tal tenor agonal, que vale imaginarse a una sociedad civil fracturada por la mitad  (o no tan mitad, como que el lado oficial puede estimarse hoy en un máximo de 34% de las voluntades). (inclúyanse - allí mismo - unos 4 puntos que son el fraude inveterado de este oficialismo)

Nunca antes... había ocurrido una cosa parecida durante un gobierno democrático, salvo en la segunda presidencia de Perón.

Diríase que no existe, precisamente, un clima de unión nacional, sino todo lo contrario.               Y diríase también que ella, mucho más que su desaparecido monje gris, ha tenido un éxito pleno en las instigaciones fervorosas de tal clima de crispación.

Hasta un niño puede ver, en los libros elementales de historia, la saga de los gobiernos totalitarios nacidos bajo un régimen democrático, aún con apoyo de minorías poco significativas, pero al amparo inapelable de las urnas.

Ascienden por una torre de cartón escalonada en pliegues de total artificialidad, hacia un pináculo cuya altura jamás los conforma y convierten a la oposición en un instrumento atomizado que les pavimenta el camino para tal ascenso.

Miden quirúrgicamente cada paso de la fragmentación  que le ocasionan a esa oposición con el ánimo de evitar, cuidadosamente, que desaparezca del todo, casi como una necesidad de agonía sostenida...

Una oposición  que debe ser así... arrastrada de un modo interminable para que sirva precisamente como esencial alimento político de los totalitarios en el marco de unos contrapoderes que ya van quedando tan solo en los papeles. Son el sparring andrajoso pero imprescindible de cualquier triunfo hecho sobre puntos de comparación que justifiquen la lógica democrática de ganarle a "alguien".

Sin embargo, empiezan a caer cuando ellos mismos se transforman en su propia oposición, en un proceso conocido como  "autofagia política".

El germen de su caída... es siempre el miedo y la inseguridad.
Y el primer síntoma del desastre es el descontrol de su corrupción interna que les funciona como verdadera carcoma desatada entre sus propias vísceras... asemejándose a una clásica psicosis del latrocinio de los animales salvajes lanzados todos hacia una presa conseguida por uno solo de ellos ...en medio de la hambruna.

No es ya el tropel de un abigeato en desbandada,... sino la porfía terrible que se dispara en sus propias entrañas al destaparse a la luz pública alguno de los botines birlados a las arcas nacionales por alguno de ellos

Para enfrentarse a ese drama íntimo y trágicamente autónomo que los atormenta cada día... los instrumentos de compensación que desarrollan naturalmente de forma casi descontrolada, son sus anticuerpos de simple pulso :  la bravuconada y la agresividad sin límites.

Logran, en verdad, al principio, muchos más adictos de los que ellos mismos se proponen.            Sumisión, sometimiento e incondicionalidad empiezan rápidamente a campear en derredor suyo, para que muchos lleguen así...a constituirse - a su sombra - en un lugar seguro, bajo cuyo abrigo, en forma categórica, se calman las penurias de los rastreros.

Cuando ya no pueden arrasar con la verdad en prensa y medios, acusan a sus dueños y a las mejores plumas del país de cualquier herejía, sólo con la campaña simple pagada por la disponibilidad de "caja" y por partidas devengadas del propio erario público.

Esas partidas... son correlato con un régimen impositivo confiscatorio distorsivo y armado con la excusa de unas "gravísimas emergencias".
Unas "amenazas de enemigos de la patria" o "el auxilio humanitario a toda la base indigente".
  
El totalitario es esencialmente populista.

Debe serlo... forzosamente, por cuanto sueña con ser defendido por la movilización de una masa crítica popular, a la hora de aparecer alguna acusación en su contra, sobre todo si es fundamentada.

Arman sus escenarios con cuidado y... cuando hablan, saben muy bien que todos los que están allí presentes son autómatas puestos para su aplauso y su gritería de aliento.          
Sin ningún cargo de conciencia y sin medio chispazo de vergüenza.... llegan a autoconvencerse de ese cuadro trucho de complacencia.     
No sienten el tormento de esa verdad ni se les mueve un pelo en su dignidad por haber pagado a una claque completa.   

Construyen un liderazgo visual, comprando con dinero las palmas y los vítores... abrazando causas de defensa hipotética de los intereses del pueblo, siempre con una ferocidad terrible.    

La patria (puesta con minúscula) , la bandera nacional (su creador) y los símbolos de la soberanía son el objeto ciego de una incentivación que ellos mezclan, a propósito, con oscuros personajes de la actualidad, recientemente muertos.          

 Hacen eso... de una forma tan espectacular como mañosa, abriendo fuego sobre todos los íconos del desencanto popular, sobre aquellos que jamás nadie defendería... y sobre cualquier leña de los árboles caídos.

La defensa de los intereses nacionales, puesta como un cartel en la proa de su avance es siempre abrigo de transacciones y erogaciones mayúsculas sin ningún sentido, encaminadas todas ellas a enriquecerse, a ampliar la caja chica... a hipotecar futuro y "ganar" presente.

Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y las Fundaciones son las dos figuras jurídicas con personería ("sin fines de lucro") que usan hoy como herramientas predilectas.

Dicen combatir la calamidad y el vicio del pasado, haciéndolo desde un pedestal de moralidad pública y de derechos humanos cuyas reglas básicas se imparten desde un discurso conmovedor, sacralizado y enojoso, perorado siempre en muy alta voz o a los gritos... casi en llanto.

Logran así, la rara mezcla de ser víctimas de fantasmas potenciales y verdugos amenazantes en forma simultánea, enarbolando en modo permanente un catálogo de graves peligros y acechanzas que son justamente los reclamos y las pretensiones de unas "minorías deshonestas" en cuya  demonización  trabajan de sol a sol.

Hacia ellos dirigen las advertencias y diseñan... parejamente... "grupos populares de acción directa" para producir el amedrentamiento sobre cualquier sector empresario que salga un milímetro de las reglas de ese juego decretado. Contratan para eso, a artistas raídos, a locutores de la rapiña y cantores populares... conocidos parásitos de la escoria y que tengan el bolsillo tan sensible como para arrastrarse en cualquier averno o para decir a los cuatro vientos la más lúbrica de las vesanias. 

El derrumbe sobreviene por propia inercia.
Acaso nunca por la crítica opositora desde su siempre débil o candorosa estructura... y ni siquiera por los escapes de quijote que se animan a ensayar quienes esquivan la mordaza de la prensa.

Sobreviene por una espantosa contaminación interna y también por la descomposición natural de cualquiera de las vías de desarrollo económico social, devenida de la parálisis estructural interna y aún del aislamiento internacional... escenarios estos... de sus propios designios.

Les brota algo así como un tumor de oposición a sí mismos que tienden a comérselo.
Quien se come las uñas por los nervios... no incurre en autofagia por cuanto falta - en ese cuadro - la componente de la inanición o la desesperación.

Los autófagos se comen a sí mismos, casi siempre por necesidades de subsistencia o en estados de calamidad.... bien sea por el descalabro de su propia cohesión o bien sea por la extinción forzada de los recursos artificiales de uso discrecional que fatalmente son llevados... por ellos mismos, al límite de su colapso.

domingo, 1 de agosto de 2010

SUPERVIVENCIA DE LA IMPUNIDAD

a Cristina y Nestor Kirchner asuncion
Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse 


“El cadáver de un enemigo… siempre huele bien…
Y mucho mejor aún… si ese cadáver enemigo…
es el de un conciudadano”
VITELIO, Emperador de Roma,.. 67 d.c.


Una multitud de impunidades han ido quedando arraigadas en el país en los últimos 6 años, merced a las prácticas extravagantes del raro gobierno nupcial que nos rige desde el año 2003.
La primera impunidad se halla naturalmente vinculada al propio Palacio y a la insólita saga de aprovechamientos pecuniarios del matrimonio a partir de un Estado Nacional que les resulta, a ellos, muchísimo más munificente que al resto de los argentinos.
Pero el catálogo de impunidades se integra con una cantidad escalofriante de doscientas graves tropelías todas ellas consagradas en una especie de código “para constitucional” que contiene sus vicios totalitarios.
Debe consignarse en forma especial que, en este asunto, el gobierno opera creando o generando escenarios singulares, ora para delegarlos, ora para ser transitados por ellos dos con exclusividad.
En los últimos años, sin demasiada originalidad, decidieron inventar lo que podría llamarse “el franchising de la impunidad”.
Trátase de una especie de concesión de áreas de impunidad específicas tal como si fuesen “áreas liberadas” en cuyas actividades centrales, el o los señores franquiciados pueden obtener rápidos y alucinantes resultados para la óptica del básico entendimiento humano. Y eso, sin tener que someterse jamás a controles fiscales ni tampoco a monitoreos por parte de organismo de control alguno.
Como todas las demás, la impunidad de los encuestadores, ya se halla incorporada al torrente sanguíneo de la ciudadanía nacional.
En verdad ese gremio variopinto, se mira en el espejo fácil de los patrones nacionales de la estadística (el INDEC).
Su maravilloso ejemplo es casi como un curso de clases magistrales para la distorsión violenta de la realidad a partir de la ya famosa técnica de la ortopedia numerológica.
En base a lo dicho lo que sigue es nada más que una hipótesis:
Planteo aquí una hipótesis temible de supervivencia de la impunidad.
Casi un psicodrama que se podrá reprochar enérgicamente a quien esto escribe por ser el peor de los pronósticos agoreros de toda su vida.
Pese a eso y por ser planteada sólo como una hipótesis aquí está:
Tenemos que suponer, por lo que los encuestadores están diseñando, que el triunfo del domingo 23 de octubre de 2011, será pronosticado una y mil veces para que gane otra vez en forma inexorable “la impunidad”.
En este caso particular, se pueden animar un poco más a pronosticarlo, a la vista de una verdadera caterva de opositores todos los cuales se hallan confabulados -lisa y llanamente- para regalar el trono.
La impunidad, entonces, se ha de preparar muy cuidadosamente para ser paseada en un carromato colmado de flores, y para ser escoltada por los granaderos a caballo.
Unos 40 días después, el cuadro imaginable para esa entronización de la impunidad, tiene sólo dos variantes: a) Una auto transferencia del bastón de mando. b) Una devolución del mismo.
Ambos, en medio de un mar de lágrimas y un contrato histórico para la concurrencia programada de una verdadera plétora de pañuelitos blancos que se agitarán por doquier. El mundo azorado dudará: ¿Son suicidas?
La auditoría pertinente, en esta transferencia de mando y el inventario de gestión que impone la ley, quedarán sellados, simplemente allí, una vez más sólo con la complicidad íntima de un módico guiño de ojos.
La impunidad quedará consolidada, pues, por un simple símbolo físico:
Un bastón presidencial que ya fue, seguramente, imaginado por el platero Don Carlos Pallarols, un artesano que algún día debería repujar una corona de diamantes para calzarle especialmente a la impunidad. Y quien asuma pues, recibirá entonces tres bandas:

1) La banda presidencial, (cinta celeste y blanca, hecha a medida).

2) La banda de la impunidad (cinta que, según Yabrán, debe ser amarilla)

3) La banda de mercenarios (no es una cinta) que son los tipos que vienen con el combo de esta gestión de mercaderes y artífices del enorme latrocinio del Estado.

Las tres bandas, forman parte del patrimonio litúrgico conyugal que deberá dedicarse a vejarnos, de nuevo, desde el 10 de diciembre de 2011, será casi como la cesión anticipada y el comodato vitalicio de los bienes gananciales que enriquecieron a ambos con la carcoma de la República.
La impunidad, entronizada habrá de decidir nuestros destinos.
Quizás, hasta que un viento de profilaxis social, se la lleve.
Hasta que la piara que la empujó bajo el palio de la unción, ya no encuentre nada más para comer en los basurales de la comarca.
Hasta que la falacia del superávit, devenido del salvajismo impositivo, ya no tenga margen para alimentar el vicio de Moyano y de los otros veinte parásitos de la escoria social que viven enquistados en los intestinos de la Nación desde hace más de 30 años.
Hasta que una mañana gris, vestida con su toga solemne, se presente a las puertas de sus despachos otra señora: La realidad, diciéndole al oído que viene a buscar su parte de razón, para llevársela, allí mismo.
La impunidad, dirigirá pues nuestros destinos
Lo hará hasta que todas las postergaciones hayan vencido
Y hasta cuando, para seguir, haya que pasar, indefectiblemente, por la ordalía de una gran alfombra destapada donde se ocultaba cualquier cosa, desde la venganza de Tutankamón, hasta el default institucional.
Con una infinita impotencia para muchos y con una resignación muy difícil para otros, habrá de verse a la impunidad, ya instalada, luciendo envuelta en cien oropeles y en los repulgues faciales de algún colágeno iridiscente, que fue diseñado, para ciertos seres humanos, como la máscara moral más barata que podía encontrarse.
Y otra vez:
Sus planes, sus propuestas, sus dudosas idoneidades y su rumbo decisional, serán cosas que deberán estar, como siempre, completamente vedadas al conocimiento de los argentinos.
La impunidad, como es obvio, no dio ni dará explicaciones de ninguna índole, y no habrá comunicación de los actos de gobierno hasta tanto pueda verse a su propia imagen, ya raída y sin la corona de Pallarols, rodando con estrépito por las escalinatas del palacio.
Sobrevivirá la impunidad hasta tanto despierte de su estúpida modorra la indignación colectiva.

jueves, 4 de marzo de 2010

SISMO CEREBRAL EN OLIVOS



Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse


Mi vida es un erial
flor que toco… se deshoja…
y en mi camino fatal…
alguien, va sembrando el mal,
para que yo lo recoja…
La República

Lo que armó el matrimonio para el 1º de marzo es lo más parecido a la película “El Golpe” y constituye el precedente de burla más ordinaria de un gobierno a su parlamento en toda la historia argentina.

Las cosas las hacen como si quisieran ser expulsados del gobierno de un modo violento. Como si quisieran convertir en letrina, de un solo golpe, la prudencia, la paciencia, la templanza, la tolerancia y la abnegación de la ciudadanía toda.

Se ha dicho aquí… que están completamente cebados.

Pues tienen una clara medida de la vergonzosa mansedumbre social.

Desde los sucios visillos de Balcarce 50 se puede ver el erial de un pueblo indolente… un plexo popular impertérrito.

Programan cada cosa como una estafa a la buena fe. Véase esto:

La ministro de defensa argentina que confundió hace muy poco el orden cerrado con el orden de batalla, recibió, hace tres meses, una pequeña esquela firmada por la presidente.

En ella, le ordenaba que estudie la conveniencia de programar y llevar a cabo desfiles militares especiales con las tres Fuerzas Armadas y con las Fuerzas de Seguridad, en varias ciudades del país para el próximo 25 de mayo.

Supuestamente, entonces, tiene que proponer un formato de desfile para ser ejecutado dentro de 84 días.

O acaso también… decida proponer... que no se haga nada.

Y eso, para no tener que verse obligada a vivir el terrible regusto amargo de proveerles a los uniformados ni un solo gramo de material… aunque este sea para la más inofensiva y miserable cosmética visual.

Pero todavía no decidieron el 90% de estas cosas… simplemente porque Hebe de Bonafini ha dicho que… si vuelven los desfiles, dentro de poco pueden volver todas las atrocidades (sic). Junto con Luis D’Elía es una de las asesoras más preclaras de la presidente.

Ni en este… ni en muchos otros temas de prioridad nacional tienen decidido que rayos hacer. Llegado el caso pues, profanarán la buena

Como en cualquier episodio poco común o raro de la naturaleza, ellos ignoran por completo lo que ocurrirá. Ignoran incluso lo que correspondería que ocurra al día siguiente, es decir, ignoran también aquello que es estrictamente de rutina.

Y lo más grave… es que les importa un verdadero bledo no saberlo.

El horizonte visual de este gobierno, ni siquiera llega a las 24 horas.

Uno solo de los ejemplos, es la crisis vigente de inseguridad pública que sufrimos… y que jamás han querido asumir como su absoluta y única responsabilidad por la evidente e inconcebible actitud de 6 años y medio de papar moscas.

A muchos seguramente les va a llegar muy tarde la noticia de que eran simples aventureros. De un grado de mediocridad e improvisación que habrá de aparecer, ante los ojos de muchos… como algo increíble.

Pero no está muy lejos de saberse.

Una suerte cómplice e inaudita, los ha venido acompañado ya bastante.

Supongamos por un instante que, un día de estos, ocurre en el país una catástrofe de cierta magnitud. Digamos por ejemplo un terremoto, una epidemia ó una contaminación generalizada.

Ni hablemos de algún accidente nuclear muy grave por el lamentable estado de mantenimiento de nuestras precarias centrales atómicas.

Lo primero que uno se imagina es que, si se presenta en la Argentina alguna tragedia de esta naturaleza, entonces… sin ninguna duda, sin el menor margen para que sea de otro modo; estamos fritos.

Pilatos y señora… se habrá de lavar las manos y… sálvese quien pueda.

En pocas horas, todo será un caos hecho y derecho.

La terrible precariedad de los medios sanitarios y la fulminación del planeamiento, mostrará un gobierno que se mueve “a vela” y que sólo navega si tiene viento a favor.

Sin esas condiciones… anda al garete.

Es una típica gestión “a vela”

Sin duda, las zonas afectadas por la calamidad se convertirían muy pronto en formidables focos sépticos. Todos los territorios adyacentes empezarían a contaminarse por las pestes que ocurren cuando queda, en el escenario, un cementerio a cielo abierto.

¿Creemos que esto no puede pasar aquí? Veamos:

Seguramente esta gente, sin planes y sin la menor idea de cómo proceder, la pondría a ella para hacer uno de sus discursos retóricos de alcalde de Río Gallegos y nos comprometería a todos culpabilizándonos sobre que los más afectados fueron los pobres asegurándonos que el desastre “no se va a volver a repetir”.

No pudiendo mandar a fusilar a ningún sismólogo, entonces buscaría culpables entre los médicos y entre los rescatistas.

O quizás, con la autorización previa de Hebe de Bonafini, dispondría que se debe movilizar al ejército.

Trátase del referido ejército de desfile, sin combustible ni munición.

Y acaso descubra entonces (ya muy tarde), que los vehículos no tienen mantenimiento… ni aceite, que los helicópteros ya no funcionan, que todos los pontones de emergencia se hallan arrumbados, que la logística ha colapsado y que los medios operativos disponibles son todos del año ’30.

Como verdaderos sátrapas, se sorprenderán mucho cuando vean que los medicamentos para emergencias no existen en ningún hospital.

Ni siquiera para atender los casos de las urgencias cotidianas.

Que los enfermeros y los médicos están expulsados de los hospitales, no disponiéndose de personal con experiencia, que Chávez y Fidel no les envían una ayuda inmediata porque están enfrascados en otros problemas, que las empresas que pueden ayudar fueron ahuyentadas del país, que no existe capacidad de alojamiento sanitario en ningún lugar del territorio y que no hay ambulancias para usar.

Que no queda otra opción que improvisar cualquier cosa, por cuanto nada, absolutamente nada, se puede poner en apoyo del desastre.

Sin ninguna duda, en un caso así, habremos de descubrir que, en realidad, somos Sudán. Y que el presidente de Etiopía, al lado de nuestra presidente… es Abraham Lincoln.

Descubriremos también, seguramente, ese terrible día, a un gobierno improvisado hasta los tuétanos, ignorante de los correctivos y un conjunto de ministros sin imaginación. Con el único deseo de exhibir protagonismo y con la conducta de vulgares tributarios de la aventura.

Que el país, en realidad, en estos años, no creció un bledo, y que no se puede encontrar por ningún lado la mentada recuperación.

Que todo es absolutamente artificial.

Que no sirven, en esos casos, ni los decretos de necesidad y urgencia ni los pedidos plañideros, ni las convocatorias a todos los partidos políticos a quienes, casualmente, la presidente jamás llamó ni siquiera para el mísero protocolo de la democracia formal.

Que a pesar de tener una enorme suerte en todas las carambolas de la vida, a pesar de haber agarrado la presidencia de chiripa, a pesar de un contexto internacional con viento de cola y a pesar de que nadie se quejó en 6 años por el salvajismo impositivo, a veces llega un desastre fenomenal o el terremoto como el de Caucete y le dejan al desnudo, de un solo golpe, todas las barajas del mazo que todavía no le habían salido.

La peste negra de Europa del siglo XIV será un cuento de Blanca Nieves.

En pocos meses empiezan las internas y la campaña solapada.

En ese lapso, sin dudas, a este gobierno, le pueden ocurrir aún algunos inconvenientes que ni siquiera ha considerado… y que probablemente le van a hacer perder en el Congreso las iniciativas más extravagantes que tiene para salvar el pellejo en sus últimos estertores.

Y tal vez, precisamente por esto último… está produciendo estos hechos insólitos de flagrante violación constitucional, casi como una provocación tendiente a autogenerar un clima de zozobra.

Después de eso… lo más fácil es victimizarse.

La calamidad y el sufrimiento de todos… parece el precio para todas estas cosas, en un camino tan incierto… que luce como lo más parecido a una lotería.

En el despacho de Catalina de Médicis se cohonesta la violación serial.

Ella, mareada absolutamente de poder, firma todo..., aceptando lo que decide el Papa Gregorio XIII en Olivos. Ni siquiera tiene idea de su propio porvenir en 48 horas.

Sin dudas, para estos aventureros, llegar al 2011 puede ser un siglo.

Un sismo cerebral los acorrala en su residencia… cada mañana.

Lic. Gustavo Adolfo Bunse
gabunse@yahoo.com.ar