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martes, 9 de noviembre de 2010

ECONOMIA y SERVICIOS IRRACIONALES.

Aerolineas Argentinas

Roberto F. Bertossi (*)

El caos de nuestros servicios para la aeronavegación con sus secuelas internas y externas es otra irracionalidad más en una perspectiva apropiada para la eficiente administración, otra economía eficaz y el derecho de los usuarios y consumidores de tales servicios.

No obstante rimbombantes superávit, persisten emergencias de hecho en sectores de `interés general´ como de `servicios públicos´ no solo en materia de transportes (aéreos, ferroviarios, viales, etc.) sino aquellos esenciales como el agua potable, energías, gas, redes viales; ni que decir ante índices estructuralmente persistentes e inaceptables de pobreza, indigencia, trabajos indecentes y en negro.

Concretamente respecto al transporte aerocomercial argentino de pasajeros, el mismo entre nosotros esta subordinado a una pésima política de estado que rescató y privilegió (incuso por encima, cuenta y cargo de jubilados y pensionados) a la compañía de bandera (Aerolíneas Argentinas) con una reserva fáctica de mercado superior a la capacidad de gestión operativa de la empresa más toda ilusoria alternativa monopólica sobre vuelos internacionales y regionales.

La actual administración nacional no garantiza ni mínimamente un expreso derecho de supremacía constitucional para todos los consumidores y usuarios de servicios aéreos. En efecto en la relación de uso y consumo de servicios de aeronavegación comercial que incluyen protección de la salud, seguridad e intereses económicos, información adecuada y veraz, libertad de elección y condiciones de trato equitativo y digno; en todo eso reina y gobierna la más absoluta y bochornosa indefensión como resultado necesario de tanta incapacidad, nepotismos sindicales y desaprensión.

Las autoridades nacionales no proveen a la protección de esos derechos, a la defensa de la competencia contra toda forma de distorsión del mercado aéreo, al control de los monopolios, al de la calidad y eficiencia ni a la constitución de asociaciones de consumidores y de usuarios.

Peor aún, se reacredita concomitantemente una grave desidia y resistencia frente a la ley, tal el caso de la Nº 25.877 que en su `Capítulo III´ relacionado con eventuales “Conflictos Colectivos de Trabajo” en su articulo 24 establece explícita e imperativamente que, “cuando por un conflicto de trabajo alguna de las partes decidiera la adopción de medidas legítimas de acción directa que involucren actividades que puedan ser consideradas servicios esenciales, deberá garantizar la prestación de servicios mínimos para evitar su interrupción -añadiendo en el párrafo inmediato posterior que-: Se consideran esenciales los servicios sanitarios y hospitalarios, la producción y distribución de agua potable, energía eléctrica y gas y el control del tráfico aéreo”.

Queda claro que ni el ejecutivo ni el legislativo ni la irritante `prudencia judicial´ han plasmado la manda del articulo 42 (ni la del segundo párrafo del articulo 43) de nuestra Constitución Nacional (CN.) cuando proclama: “La legislación establecerá procedimientos eficaces para la prevención y solución de conflictos; y los marcos regulatorios de los servicios públicos de competencia nacional, previendo la necesaria participación de las asociaciones de consumidores y usuarios y de las provincias interesadas en los organismos de control.

De tal manera el desaire y desamparo de intereses nacionales e internacionales por parte de politiquerías baratas lo invade todo de fastidio y hastío con altísimos costos actuales y futuros para el erario público, esto es una y otra vez: “Nos, los contribuyentes”.

Por ahora, conforme las coordenadas sociales, económicas y políticas a que aludimos con precedencia, continúan prevaleciendo estos distractos oprobiosos de `contratos sociales´ revelados por la indisponibilidad de transportes y energías regulares para las personas y las empresas –electricidad, gas, etcétera–; con demasiada conflictividad sindical (Mariano Ferreira) e inseguridad jurídica, sin clima para negocios por la inflación real, sin desarrollos y asimilaciones tecnoeducativas equitativas; claro, "con menos días de clase y más días de carnaval", etcétera.

Una gestión pública eficiente para la economía y los servicios argentinos ya no debe prescindir –constitucionalmente- de funcionarios y personal idóneos ni postergar más la utilización de las nuevas técnicas de información, dirección y gestión en el planteamiento y resolución de sus problemas que afectan a sus distintos subsistemas funcionales para recién poder encontrar nuestra metodología más apropiada que nos asegure la adopción racional de decisiones satisfactorias para el mediano y el largo plazos en materia de economía y de servicios, aspectos claves para toda actividad productiva como para alentar y mejorar inversiones y una redistribución genuina del ingreso que se logrará finalmente sólo con generación de empleo auténtico, con la `empleabilidad´ de los trabajadores y con programas federales diferenciados que tiendan a reequilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones rescatando así identidad, prestigio y argentinidad.

Por ahora –no se dude-, Aerolíneas Argentinas es apenas `un ganglio administrativo´ del cual, un veredicto de su biopsia final tiene en ascuas a demasiada buena gente desdeñando que ¡toda paciencia tiene su límite!

(*) Experto de la Coneau en economía civil solidaria, urbana y rural

jueves, 4 de noviembre de 2010

CINISMO INTELECTUAL

cristina en cana

Por Roberto F. Bertossi

Cuánto cinismo en la intelectualidad más institucionalmente involucrada, social, funcional y políticamente.
Cuánta asimetría entre anuncios oficiales y realizaciones.
Cuántos presupuestos que nunca se cumplieron sabiéndose anticipadamente que así sería.
Cuántas ordenanzas, resoluciones y leyes oportunistas e inaplicables por su imposible ejecutoriedad, se traducen una y otra vez -ante evidentes, sufridas y perjudiciales ineficacias- en "previsibles eficacias abstractas" (Vg. defensa del usuario y del consumidor, tarifazos, sobrefacturaciones, etc.; la inoperancia o ausencia de los organismos de control, de regulación agrícola, etcéteras).
Cuánto cinismo en tantos "revalúos" impositivos con tantos eufemismos y tautologías articulando abusos, exacciones y confiscaciones en "gabela" rurales y urbanas "sin contraprestaciones" (infraestructura, servicios públicos confiables con tarifas justas y razonables, etc.) claudicando vituperable y frecuentemente ante corporaciones que de hecho, nos vienen cogobernando.
Estos cinismos intelectuales provocan, explican y predicen la pérdida de confianza, de entusiasmo e impulsos vitales de innumerables argentinos que apenas pueden visualizar y presentir desde un colectivo sentimiento de orfandad, no otro destino que el propio fracaso, el extravío de sus hijos y de los hijos de sus hijos.

La sobreactuación, el despliegue y el repliegue del Estado y/o del Mercado favorecen y facilitan desde el cinismo intelectual esquemas de concentración, procesos sojeros sin campesinos y contra los campesinos, tanta ignorancia, tanta exclusión y tanta corrupción e injusticia incrementando inhumanamente el repudiable reverso de tantos enriquecimientos ilícitos e impunes, sin intermitencias ni vergüenza ninguna.
No otra cosa que este cinismo lo que está detrás en recurrentes fracasos fácticos de planes, programas y proyectos (salud, nutrición, educación, cultura, trabajo, seguridad, justicia, saneamiento, basura y más).
Cómo no entender al anciano Sábato cuando afirma: "Quienes se quedan con los sueldos de los maestros, quienes roban a las mutuales o se ponen en el bolsillo el dinero de las licitaciones no pueden ser saludados. No debemos ser asesores de la corrupción. No se puede llevar a la televisión a sujetos que han contribuido a la miseria de sus semejantes y tratarlos como señores delante de los niños. ¡Esta es la gran obscenidad! ¿Cómo vamos a poder educar si en esta confusión ya no se sabe si la gente es conocida por héroe o por criminal?".

Así, cuánta hipocresía cuando escuchamos o leemos quejas y reproches por la -cada día más- exigua participación efectiva y responsable de la gente, por su apatía, ignorando, despreciando y subestimando su hartazgo de tantos nepotismos y portaapellidos que han usurpado la idoneidad, las oportunidades y todas las posibilidades con arteros, indeclinables e indefendibles "enroques en un ajedrez con ínfulas de político y democrático" que vienen "pariendo" generaciones de "usureros de la democracia" con y sin testaferros ante la cobarde ausencia y omisión de los `Juicios de Residencia' pertinentes.
Regenerar la intelectualidad; deslindar, revelar y distribuir las responsabilidades correspondientes no podrá prescindir de un renovado protagonismo de todos, de cada uno y de cada cual revigorizados interiormente para una auténtica y más fraternal relación personal e interpersonal reencontrándonos con la dignidad, el desinterés y las alternancias republicanas, la grandeza ante la adversidad, las alegrías simples, el coraje físico, el esfuerzo propio, la ayuda mutua y esa entereza moral que hace que ni a un hombre ni a una mujer ni se le ocurra desentenderse de los deberes a su cargo, de la fidelidad al lugar y al rol que la vida nos otorga, es decir, sacudir y torcer esta inercia ruinosa, plagada de nefastas imposturas en la que más que peligrosamente, "avanzamos".
Sólo así ninguna "cínica e iluminada intelectualidad" nunca más nos impedirá actuar solidaria, autónoma, independiente y libremente para rescatar el presente y afrontar el futuro con esperanza logrando con toda equidad el bien común, un bien común que como fin y límite de todo estado y gobierno democrático, es absoluta y definitivamente incompatible con otras "recidivas políticas como son las descaradas repostulaciones de muchos candidatos, precandidatos y funcionarios inventados y reinventados desde 1983 por todos conocidos, fracasados, dañinos y socialmente perversos, `dotados' de mayor o menos simpatía y pícaras empatías populares que vienen truncando nuestra joven democracia actual que con tantos anhelos y legítimas ilusiones, inaugurábamos entonces".
`Mucho pueblo argentino' tan en ascuas, tan postergado y empobrecido democráticamente (?)', ya quiere también deliberar, legislar, gestionar y gobernar mediante otros representantes propios, capaces y probos que, como no, ya merecen largamente y 'sin censuras', su oportunidad cívico-política en el campo y en la ciudad para hacer finalmente realidades palpables y disfrutables las igualdades de oportunidades y realizaciones para una plena cultura de la satisfacción paradójicamente `demorada' en el país del pan.

viernes, 22 de octubre de 2010

¡CONCIENCIA POLÍTICA!"

partidocracia

Por Roberto F. Bertossi [1]

La legitimidad de origen de las autoridades nacionales, provinciales y municipales que resulten electas en las próximas compulsas electorales previstas para 2011´ tendrá todo que ver con un ejercicio responsable de nuestros deberes cívicos y políticos ciudadanos traducidos en más participación y menos `absentismos´.

Nuestro país atraviesa una coyuntura histórico-política particular, en la cual desde distintos partidos políticos, desde múltiples sectores productivos y diversas instancias sociales se anhela e intenta reconstruir y recuperar la institucionalidad, el orden y la seguridad jurídica con el propósito de restablecer y afianzar las formas democráticas y republicanas de convivencia que a través de los representantes del pueblo de la Nación Argentina fueron establecidos en la Constitución Nacional (CN.) para todos los argentinos.

Para ello, nuestro sufragio universal es la expresión cabal de la soberanía popular en categoría de prominente derecho político articuladamente con otros instrumentos político-ciudadanos concomitantemente previstos también como son `la iniciativa y la consulta popular´ (Vg.: cuando debemos asegurar la garantía de supremacía para jubilaciones y pensiones móviles, organizaciones sindicales libres y democráticas, el acceso para todos a una vivienda digna: Arts. 14bis, 29, 36, 40, 75 incs. 17, 18, 19, 22 y cc. CN.).

De tal manera, los esquemas electorales con sus oportunidades y posibilidades, serán fundamentales para este momento anárquico, anómico, no republicano, antifederal y autocrático que vive nuestro país. Por todo eso y por eso mismo como miembros de nuestra Sociedad Civil es clave despertarnos o descongelarnos para prestar mayor atención y participación en la `cosa publica´ poniendo de relieve y como nunca antes, toda la importancia y trascendencia de cada `voto consciente´.

Ejercer la soberanía popular de este modo es antes que nada, escoger autoridades y representantes con sentido de pertenencia e identidad popular –no solo corporativa- que desempeñen sus labores institucionales digna, idónea y eficientemente enriqueciendo así su investidura para lograr tantos anhelos y valores compartidos, larga e injustamente postergados.

Esto nos compromete para buscar personas serias y comprometidas con nuestra propia idiosincrasia inscripta en un marco axiológico argentino atemporal, personas que entiendan la política como servicio, como una mancomunidad de personas preparadas para corresponderse con esta noble función, personas que busquen contribuir en la reconstrucción de la justicia social y el refortalecimiento de las instituciones teniendo siempre como fin y como límite exclusiva y excluyentemente al `bien común´.

Insistir en votos conscientes –todos y cada uno- es un paso de la mayor importancia para modificar estas contraculturas y disvalores argentinos, un terreno en el cual llevamos ventajas en todo: corrupción, inseguridad, autocracia, violación de instituciones fundamentales (Art. 38CN.), flagrantes desigualdades de oportunidades y de trato, (Vg. Art. 16 y cc. CN.), ausencia de inversiones internas, externas y tal.

Ojalá entonces que cada argentino desde ya vaya adquiriendo para el tiempo de elegir, conciencia acabada de: ¿Quién es el candidato (varón o mujer)?, ¿Cuál su trayectoria social?, ¿Qué (y con quienes) gestiones políticas integró desde 1983 a la fecha?; ¿Ocupó un cargo o función y volvió `al llano´ o se perpetuó de cualquier manera, personal o nepóticamente?¿La política como servicio pleno de tiempo completo lo empobreció o le enriqueció? ¿Con quién anda y con quien anduvo políticamente? ¿Fue leal al mandato popular o a su propia corporación y/u otras?; ¿Incursionó en candidaturas testimoniales? y tales.

Pero, preponderante y proactivamente cada argentino deberá ir desde ya informándose sobre `quién y quiénes´ son la mejor, la más seria y la más responsable propuesta político-programática posible para todos, asimilando y adhiriendo a esta última entusiastamente dejando paulatina y definitivamente atrás conductas electorales apenas reactivas o `inducidas´.

Con esto último apenas habrá iniciado su indelegable e intransferible tarea ciudadana ya que al elegir un candidato debe saber que se está comprometiendo para acompañarlo en todas sus decisiones políticas como en la responsabilidad por la realización –o no- del programa político divulgado.

Ante quienes afirman –sin dejar de llevar razones- que nuestra democracia anda renga, extraviada, sin novedad, nuestra mejor refutación y reversión de `averías ciudadanas e institucionales´, nuestra mejor consumación republicana en cuanto tal, dependerá totalmente de cada uno de nosotros los argentinos y de nadie más en la medida que abandonemos rápida y definitivamente este estado de `congelamiento´ ante un estado de cosas y de situación que ya no admite `neutralidad, omisiones ni apatías´.

Finalmente y porque desde 1983 tantas distorsiones y defraudaciones políticas vienen sustrayendo recursos a la economía, a la cultura, al medio ambiente y, como en todo `el interés es la medida de la acción, la participación ciudadana en las elecciones de 2011´ será estrictamente proporcional y reveladora de nuestro compromiso democrático y constitucional, “motivo y razón” mucho más que suficientes para apelar a la máxima conciencia política individual y social.

[1] Docente e Investigador Universitario.

Experto de la CONEAU

sábado, 9 de octubre de 2010

COLEGIOS TOMADOS… Y?

Colegio tomado

Por Roberto F. Bertossi [1]

Realmente así como nos produce pena y desconcierto la prolongación de este hecho nuevo de los colegios tomados (antes en la ciudad de Buenos Aires, ahora en la ciudad de Córdoba, mañana en zonas rurales?) sin capacidad oficial de previsión y respuesta, es mucho mayor nuestra perplejidad ante la pobreza e ignorancia sarmientina de todos en este debate.

Si bien algo se ha escrito y publicado sobre este grave problema, en general nadie abordó más allá de sus efectos desdeñando o desconociendo sus causas.

En efecto, pareciera que nadie sabe ni ha leído nada (o no le conviene?) hablar de Educación a partir de nuestra esplendida Ley Nº 1.420.

Es que casi todos alguna vez nos llenamos la boca hablando de esa ley pero, ¿cuantos la hemos leído, cuantos la han aplicado o se han inspirado en la misma?

Ya a partir de la misma se habían previsto visionariamente todos los recaudos, todos los remedios e incluso su generoso financiamiento (porque, ¡el interés es la medida de la acción!) al que, todos sumaban, por ejemplo: si se lee la carta orgánica fundacional de los bancos provinciales de hace mas de cien años Vg. la de Córdoba, se podrá verificar que en las mismas se destinaba no menos del 5% de sus ganancias para Educación.

Hoy, ante cada colegio tomado `y no tomado´, cómo no releer entonces nuestra sabia Ley 1420 la que en su artículo 36 inc. 5) previó dos Inspectores Maestros por cada Colegio con dos visitas anuales, mínimamente para asegurar el estado de los edificios, de su mobiliario, disponibilidad de material didáctico, etcétera.

Más aún en su artículo 38 se instrumentó un inapreciable Consejo Escolar por colegio conformado por cinco padres de alumnos, quienes debían ocuparse de observar en cada colegio su higiene, la disciplina, el estado y la conservación edilicia, etc.

Este debate tampoco debe ser cuantitativo, no debe consistir sólo en castigar con “faltas” (Vg.: eso será equitativo?; ¿corresponde en donde no se puede concurrir con seguridad personal?); tampoco debe ser sólo recuperar días de clases sino que se trata y se tratará de garantizar contenidos en humanos ambientes educativos aptos y propicios para la transmisión y aprehensión de conocimientos por parte de los alumnos; sin perjuicio de reivindicar abnegadas asistencias de alumnados a establecimientos educativos en pésimas condiciones los que no por eso fueron tomados.

Preconclusiva y lamentablemente, después de los logros de “la pedagogía piquetera”, sólo el `ruido social´ y la sonoridad de las protestas -algunos pocos de todo el alumnado precozmente usados y politizados- atropellando `todos los derechos de todos los demás´, sólo ellas, extravagantemente, tienen aseguradas respuestas satisfactorias para cualquier reclamo desnudando simultánea y concomitantemente la incapacidad político-administrativa.

Dice Sábato: “¡¡¡todos quienes se ponen en el bolsillo el dinero de las licitaciones (para nuestros colegios) no pueden ser saludados!!!”

Al menos habrá aquiescencia con esto para no dar razón a la afirmación del genial Bernard Shaw: “interrumpí mi educación a los cinco años para ingresar al colegio”.

[1] Docente e investigador universitario

Profesor de grados y postgrados, (UNC y UNL)

Fundador de la cátedra universitaria de derecho cooperativo.

Experto de la CONEAU

Ex-Rector del Instituto Secundario Gabriela Mistral. Marull-Córdoba.

Premios: Adepa-Faca, a la abogacía, 1990.

Gota en el Mar al periodismo grafico solidario, 2005´ y 2009´

domingo, 3 de octubre de 2010

¡BONANZA AGRÍCOLA SIN GORGOJOS POLÍTICOS!

Holstein

Por Roberto F. Bertossi [1]

El día lunes 27 de septiembre ppdo., en la Jornada Preparatoria del Lanzamiento de la Carrera de Especialización y Profundización en Derecho Agrario `2011/2013´, organizada por la Secretaria de Postrado de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional del Litoral; (FCJS – UNL), fue reconfortante y auspicioso escuchar de boca del Ing. Juan José Bertero -Ministro de la Producción de Santa Fe, corazón de la Región Centro-, pronósticos de una bonanza agraria para los próximos treinta años argentinos y sudamericanos, sin precedentes.

Nada más propicio entonces para impulsar políticas publicas agrarias federales y regionales que podrían secuenciarse en seis programas quinquenales articulados, afines complementarios y apropiados para el mejor desarrollo agrario federal y de las economías regionales argentinas con sus peculiaridades, en miras de dar respuestas alimentarias cuantitativas y cualitativas a la demanda mundial de alimentos, perspectiva en la cual argentina conforma el grupo de ocho países en la región dotados naturalmente y capaces productiva e industrialmente para hacerlo en la medida que cesen injerencias externas inequitativas, injustas e inapropiadas de verdaderos `gorgojos políticos´.

Para no repetir viejos paradigmas que permitieron y derivaron en, Vg., monocultivos abusivos, desarraigo rural, excesivas concentraciones de tierras, dañinas imprudencias ambientales, paralización, perjuicios y postergación de economías locales y regionales –urbanas y rurales-, voracidad fiscal, conflictividad rural y social; para no continuar marchando como a remolque de una realidad práctica, luce imperativo del mejor servicio y de la mayor utilidad, un nuevo paradigma de políticas públicas agrarias que acompañen y entusiasmen.

Esto mismo supone e implica tener presente en su diseño, imprescindibles `ejes agrícolas básicos´ consistentes en: 1) ordenamiento territorial y productivo (Vg., para impedir y condenar la improductividad de suelos fértiles convertidos irresponsablemente en recursos no renovables); 2) precaución, trazabilidad, responsabilidad y sustentabilidad ambiental; 3) inclusión social, generación de empleo y capital humano; 4) productividad, modernización y rentabilidad; 5) Agregar valor e industrialización (inversión interna, trabajo, consumo, riqueza, más contribuciones internas, mas derechos de importaciones, menos derechos de exportaciones, etc.); 6) investigación científica agraria; 7) apertura de mercados sobre la base de la satisfacción del mercado interno.8) una nueva legislación especifica que acompañe, incentive, regule y modere; 9) Arraigo y urbanización rural; 10) Rediseño de la intervención estatal agraria en términos más humanos, republicanos, democráticos y federales.

Argentina tiene la enorme oportunidad y responsabilidad histórica de contribuir substancialmente en la alimentación de una humanidad hambrienta pero, para ello, ya no podrá prescindir de las buenas prácticas agrícolas, de las asimilaciones tecnológicas: (fitosanitarias, genómica bovina lechera, semillas nuevas no transgénicas, `nuevos `satélites´ climáticos y bursátiles, etc. ), de la presencia agrícola y la del Organismo Nacional de administración de Bienes del Estado (Onabe) en el eventual nuevo `servicio cívico voluntario´; del logro gradual, paulatino, productivo y competitivo de los ejes agrícolas propuestos, de una prospectiva con secuencias más ecológicas pero centralmente de una racionalizad y una sensatez que impidan estropicios políticos de semejante bonanza agrícola, consolidando y expandiendo una revigorizada e hipermoderna identidad rural federal como `valiosa moneda inclusiva´, para el bien de todos y el mal de ninguno reconciliando, hermanando, amigando e integrando más estrechamente todo lo urbano con nuestras esplendidas ruralidades y, abandonando definitivamente extravagantes antagonismos y desencuentros.

[1] Experto de la CONEAU

Economía Solidaria Civil, urbana y rural.

jueves, 23 de septiembre de 2010

“OBJETIVOS DEL MILENIO” ¿CRECIMIENTO ECONÓMICO SIN “DERRAME” CIVIL?

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Por Roberto F. Bertossi [1]

La nueva economía mundial aparece con un gran potencial de progreso y puede mejorar sustancialmente las capacidades productivas del género humano pero, también puede acentuar las abismales e hirientes desigualdades actuales dejando fuera a una parte cada día más grande de la población mundial [2]

Entonces, ¿debe haber reglas éticas para la globalización o existir un desarrollo económico, tecnológico y social sin subordinación ninguna a principios éticos?

¿En otras palabras, es admisible un crecimiento económico sin progreso civil?

Se equivocan de cabo a rabo todos quienes responden que sí. Efectivamente, sin desarrollo humano, es decir, sin la participación, beneficio y legitimación de ciudadanos honestos, probos, social y ambientalmente responsables, comprometidos con los principios éticos y morales, no podrán gestarse ni sostenerse beneficios sólo económicos sin `derrame civil y solidaridades sociales´, siendo esto último la clave y la medida de una opción clara, coherente y contundente para revertir las graves injusticias de esas abismales asimetrías humanas, conforme toman nota por estos días los lideres mundiales al evaluar pésimamente en Nueva York los postergadísimos Objetivos del Milenio para reducir la morbi-mortandad humanas, la desnutrición, la carencia de agua potable y saneamiento, la ignorancia, el analfabetismo, los desamparos y mucho más.

Al admitir esa realidad humana pavorosa, líderes como Sarkozy, Rodríguez Zapatero entre otros, pudieron mirar pero ahora también `ver´ que es humanamente urgente incluso, incrementar la ayuda inicialmente comprometida para con los objetivos de desarrollo del milenio. Por eso mismo, entre otras propuestas y medidas posibles, solicitan a la comunidad internacional que apruebe cuanto antes nuevas formas de financiación como vg., impuestos sobre las transacciones financieras internacionales; nuevas tasas -con esta afectación especifica- sobre el transporte aéreo y marítimo compensando simultáneamente –en alguna medida- sus emisiones contaminantes, sin perjuicio de otras contribuciones voluntarias, como en el caso de ciertos pasajes aéreos, todo esto y más para ayudar a los países empobrecidos a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) los que, cuadra aclarar, apenas si son un loable primer paso para redignificar humanidades, pero no más que eso.

Coherentemente, Francia, que es el segundo país europeo en entregas de ayuda oficial al desarrollo, incrementará su asistencia al Fondo Global contra la Tuberculosis, el Sida y la Malaria, en un 20% durante los próximos tres años.

A todo esto, ese pequeño impuesto sobre las grandes transacciones financieras no solo costará muy poco a los bancos, sino, supondrá enormes cantidades para nuestros más empobrecidos del mundo, brindándoles nuevas y reales esperanzas, corrigiendo escándalos y defecciones humanamente incalificables como fue destinar ante la última crisis financiera relacionada, billones de dólares y euros para salvatajes de bancos e inmobiliarias, pero ni siquiera una vigésima parte de dicha suma para satisfacer honrosa y altruistamente nuestros ODM.

Finalmente, así como todos condenamos escandalosos como extravagantes desvíos e insuficiencias del conservadurismo liberal capitalista desnudados por la crisis financiera mundial de 2008´, ahora podemos proponer concomitantemente la instrumentación e institucionalización de una especie nueva de regulación o “Moderación Equitativa Global”(MEG) con idoneidad, atribuciones, potestades, recursos, consensos, neutralidades e imperium suficientes para auditar y medir periódicamente el desempeño de la economía global, asegurándonos la subordinación de la misma no solo a principios éticos internacionalmente compartidos sino a una palpable responsabilidad social -política, empresaria, financiera, sindical y corporativa- imprescindible para revitalizar economías contraídas por la crisis como para mitigar los desequilibrios más intensos e ir redignificando el humanismo que nos define, caracteriza y expresa con menor o mayor grandeza en la medida que nosotros –no será fácil- no solo juguemos sino que empecemos a barajar `las cartas de la vida´, todo lo posible.

[1] Experto de la CONEAU

Economía solidaria civil, urbana y rural.

[2] Amartya SEN – Bernardo Kliksberg “Primero la Gente”, Edit. Temas, 2009

NOTA DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA:

La Declaración del Milenio fue aprobada por 189 países y firmada por 147 Jefes de Estado y de Gobierno en la Cumbre del Milenio de las Naciones Unidas celebrada en septiembre del año 2000. El verdadero significado de los objetivos, expresados entre paréntesis, son los siguientes:

Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre (significa que no nazcan más pobres)

Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal (con educación sexual en que se plantea a los niños la posibilidad de optar entre ser varón o mujer)

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer (promoción y fomento de la homosexualidad, y ultrafeminismo contra los varones)

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil (pero no desde la concepción)

Objetivo 5: Mejorar la salud materna (promoviendo el aborto)

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades (distribuyendo profilácticos)

Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente (considerando a la raza humana como una plaga en el mundo)

Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo (que promocione todo lo anterior)

jueves, 16 de septiembre de 2010

LA DIMENSIÓN HUMANA EN LA GLOBALIZACIÓN DE LA SOLIDARIDAD. COOPERATIVA Y MUTUAL

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Por Roberto Fermín Bertossi

En un sentido de complementación internacional, cooperativismo y mutualismo equivalen a la acción transfronteriza entre comunidades políticas para “mancomunar afinidades, propósitos y esfuerzos solidarios, proactiva e inclusivamente.

De ello, tanto en la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) como en la Organización de Entidades Mutuales de las ameritas (ODEMA), encontramos expresiones cabales.

Lo cierto es que, esta internacionalización no debe prescindir antes que nada, de los principios cooperativos y mutuales liminares como de aspectos humanos, de género, jurídicos, económicos, geográficos, sociológicos y ecológicos.

Para ello, gradual y progresivamente se torna preciso tener visión y pasión por esta misión crucial, conocimientos empresariales responsables y perspectiva-prospectiva claras del contexto, conforme los datos últimos de los aspectos señalados con precedencia para lograr así y entonces, el avance y el alcance duraderos de estas organizaciones a escalas superiores, globalmente solidarias.

Esto implica combinar ricas tradiciones seculares organizacionales con un modelo empresarial propio de la económica solidaria civil que nunca ha cobrado tanta pertinencia como en estos tiempos; así esto implica alcance, profesionalismo y adaptabilidad de los movimientos cooperativos y mutuales en todo el mundo.

Para eso se deberá hacer fuerte hincapié en la colaboración empresarial como un uso inteligente y responsable de los desarrollos tecnológicos en orden a incrementar en valor, la eficacia cooperativa y mutual para derramarla en servicios y productos propios, característicos, eficientes y palpablemente solidarios.

Anticiparnos a los cambios en el contexto socioeconómico mundial respetando sus aspectos humanos, de genero, jurídicos, económicos, geográficos, sociológicos y ecológicos; los desarrollos cooperativos y mutuales deben conseguir su inclusión en la Agenda de las organizaciones internacionales Vg. : Las Naciones Unidas, el Comité para la Promoción de Incentivos a las Cooperativas y Mutuales (COPAC), la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Propuesta Interagencial OPS-CEPAL-OIT conformada por la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud, el Programa de Desarrollo de Recursos Humanos en Salud y el Observatorio de los Recursos Humanos de Salud en las Reformas Sectoriales-División de Desarrollo de Sistemas y Servicios de Salud etc.; una inclusión nueva e imprescindible para afrontar supranacionalmente los nuevos desafíos, aprovechar nuevas oportunidades para viejos y nuevos expedientes cooperativos y mutuales, lo que naturalmente reposicionará al movimiento cooperativo y mutual mundial de manera que recupere toda su preponderancia en el crecimiento económico con progreso civil global.

Por ejemplo, en lo concerniente con la ACI, aunque resulte notorio[1] que no es una institución que posea poderes normativos directos, su autoridad en materia de cooperativas está fuera de toda duda. Las referencias que tanto las Directrices de la ONU (. . . acaba de declarar al año 2012, como el Año de las Cooperativas!´) cuanto la Recomendación 193 de la OIT hacen a los principios sobre la identidad cooperativa establecidos por la ACI en Manchester, 1995´, y esto mismo supone que los Estados Miembros de dichas organizaciones asumirán tales principios como inspiradores de su legislación (en argentina aún es de un gobierno de facto del año 1973´!!!) y políticas cooperativas y mutuales. De esta forma, asistimos a una suerte de armonización axiológica universal, de especial interés para preservar la identidad cooperativa y mutual de los embates de la ola uniformadora de la globalización.

A consecuencia de estos logros, la ACI ha manifestado un interés creciente por los temas jurídicos y, en especial, por la necesidad de adecuar sus leyes y principios al nuevo marco social, económico, cultural y ecológico que tiene por coordenadas la globalización y la sociedad de la información, del conocimiento académico y la investigación universitaria.

Metodología.

En lo atingente a la justificación, explicación, predicción y construcción de una dimensión humana para la globalización de la solidaridad cooperativa y mutual, esto es la asimilación de los principios cooperativos y mutuales, corresponder señalar que su formulación y reformulación no es cerrada, sino abierta; y no utópica, sino objetiva y real, de acuerdo con las realidades y necesidades en cada tiempo histórico del genero humano.

Son fruto del pragmatismo evolutivo de la realidad, cultivada sobre razones que fundamentan y cimientan su institución.

Su establecimiento o redefinición se logra mediante el procedimiento o método sociológico de la observación, hasta sintetizar y condensar técnicamente de la vida de las cooperativas y mutuales como de su régimen, aquellas notas fundamentales que les son mas típicas, naturales, fuertes y características conforme sus propósitos y finalidades inclusivas.

Para tratar de entender los fenómenos cooperativos y mutuales en general es apropiado acudir a sus principios. Entendemos por principios las bases fundamentales que informan o deben informar la constitución y la vida de las cooperativas y mutuales en la doble concepción de estas: I) Como entidad o sujeto del derecho y, II) como empresa de servicios afines compartidos.

Finalmente, se trata de verdades o directrices, no dogmáticas, sino nacidas de la experiencia cooperativa y mutual; inducidas de la observación y proyectadas por deducción al mundo cooperativo y mutual en general, descriptiva, propositiva y refutablemente.

 


NOTA:

[1] Manuel E, Morán García, “Internacionalización de las Cooperativas”, Pág. 155; Universidad de Alicante, España

martes, 14 de septiembre de 2010

¿ECONOMÍA VERNÁCULA DEL "SÓLO POR HOY"?



En el largo plazo,
la gente logra sólo
aquello que realmente le interesa.
Herry David Thoreau


Por Roberto F. Bertossi 1]
El término economía viene de un vocablo griego que se refiere “al arte o ciencia de administrar un hogar, en especial con relación al presupuesto familiar”. En la actualidad el significado se ha generalizado, incluyendo desde la administración de recursos de una familia o una empresa, hasta el manejo de los recursos de un país.
En el caso de Argentina los recursos no son escasos sino que la misma es reconocida secularmente por la abundancia de los mismos (Vg., granero del mundo, etc.), y así entonces, entre nosotros –podemos anticipar-, su administración no es ninguna ciencia, ningún arte lo que acredita concomitantemente la preponderancia política sobre la eficacia económica con la incompetencia de quienes estuvieron y están a cargo de las áreas políticas y económicas de la nación.
Esto es y será así cuando persistimos en gestionar la economía sin los cimientos de la racionalidad, omisión inexcusable que nos expone a todo.
Una gestión económica eficiente, debe utilizar las nuevas técnicas de información, dirección y gestión en el planteamiento y resolución de sus problemas-desafíos que afectan a sus distintos subsistemas funcionales para encontrar la metodología apropiada que permita seria, solvente y duraderamente la adopción racional de decisiones económicas para el mediano y el largo plazo.

`Pero, desde que en argentina, ningún ministro de economía en cada periodo presidencial pudo terminar su mandato, queda claro que la inestabilidad e imprevisibilidad ya son insitas a las administraciones argentinas, específicamente económicas´.
Eso nos permite reafirmar que sin racionalidad, sin seguridad jurídica ni formas internas de solidaridad, sin logros productivos ni competitivos, sin transparencia, sin estabilidad ni previsibilidad; sin confianzas reciprocas, lamentable y penosamente, la participación argentina para el mediano y el largo plazo en el mercado interno y externo, fue malograda; al menos, no conocemos proyectos ni proyecciones públicas al respecto, (nadie habla de eso ni siquiera en la oposición).
Así las cosas, cuando estas confianzas se han desvanecido estamos ante algo realmente grave en términos de mediano y largo plazo al generar Vg., gravísimas incertidumbres intergeneracionales.
Con estas perspectivas, naturalmente, las expectativas internas y externas de empresabilidad, de empleabilidad y dirigenciabilidad, quedaron centrifugadas por nuestro marasmo económico de corto plazo, todo esto en un contexto complicado y harto dificultoso, a saber:
I) La anarquía y la anomia vigentes en los hechos, permiten o toleran “modos, metodologías, lenguajes y lenguaraces” institucionales procaces tan inapropiados, inconvenientes como inadmisibles en términos democráticos, republicanos y político-económicos.

II) Perduramos y expandimos ausencias en: institucionalidad, en seguridad, en infraestructura, en energía, en federalismo; se comprueba (Vg. en decisiones sobre jubilaciones, en reestablecer en su cargo al Procurador General de Santa Cruz, etc.)una peligrosa indisponibilidad concreta, efectiva y oportuna de imperium en nuestro más alto tribunal de la república ( la CSJN´); carecemos de auténticos partidos políticos plurales, democráticos conforme el alcance y el sentido que les inspira y justifica en el del Art. 38 CN.; etcéteras.

III) Desde la ignorancia y el desprecio, sostenemos y alentamos conflictos inacabables con el campo; estatizamos las AFJP.; adelantamos elecciones e inventamos candidaturas testimoniales (inexplicables en ningún rincón del mundo civilizado conocido); declaramos poco menos, una `guerra a muerte´ a los medios; usurpamos reservas y autonomía del Banco Central; incrementamos irracional, discrecional, inequitativa y geométricamente subsidios oficiales clientelares; empoderamos un hombre que a su antojo posee no solo el poder de neutralizar o paralizar empresas sino a todo el país, un hombre que `se les fue de las manos y peor, va por demasiado´; articulamos vg., ruinosos (con aplausos asegurados) salvatajes de aerolíneas (pero vg., nunca de nuestros aborígenes); pretendemos justificar el déficit de un `fútbol para todos´; admitimos la sobredosis de corrupción e impunidad (Vg., Antonini Wilson, etc.)

IV) Decrece la calidad institucional fragmentándolo todo; simultanea y consecuentemente crecen la inseguridad jurídica, la conflictividad sindical, la inflación, el desempleo, los empleos sin calidad, en negros e indecentes; la pobreza e indigencia como resultado de mentados crecimientos y superávit virtuales, obviamente sin equidad ni progreso civil.
V)Nos vienen `sometiendo´ con la mentirilla mensual y oficial del `pastorcillo de los índices´
ALBERDI descreía que la raza hispanoamericana, tal como salió de su tenebroso pasado colonial, pudiera realizar esa república que el idealizaba ni con cien años de Educación. Lo cierto y penosos es que, después de pasar en todo nuestro sistema de educación por ya más de cien años, estamos siendo manejados por gauchos como Moreno y Moyano bueno -como bien intuía Alberdi- estos sujetos representan bien su frase: "no son las leyes lo que tenemos que cambiar", democráticamente, claro.

Países como Australia, Suiza o Austria crecieron económicamente pero siempre con progreso civil: los jubilados no pasan hambre, la inseguridad no es ni siquiera una sensación; el PBI del país fundado por los presos expulsados de Inglaterra, Australia, es de U$D 39.231 y en el atrasado país de pastores de oveja, Nueva Zelanda es de U$D 28.722 pero, los países con más banderas en sus calles son Corea del Norte y Cuba, si de ese patriotismo poco ilustrado estamos hablando. Hay varias maneras de medir la libertad de un pueblo: las más nobles son la libertad de elegir con autonomía, independencia, inteligencia, educación, responsabilidad y, la libertad de prensa respecto de la cual países como Irlanda, Nueva Zelanda, Canadá y Australia ocupan los puestos 9, 15, 18 y 28. En la otra punta, Argentina y Venezuela ocupan los N°82 y 114 en el ranking de países con más libertad de prensa. ¿Era Alberdi un antipatria, un cipayo o un visionario en su célebre "gobernar es poblar"?
Hoy nosotros ante colegios tomados por muchachos sin sabañones (próximos a votar por vez primera!) con `apoyo presidencial explícito; con patriotas "pro bolivarianos" y mucho más de menos, hasta dentro de más de cien años seguiremos discutiéndolo, cada vez peor embarrados y, penosamente, menos sarmientinamente educados en esta agobiante fascinación de barro y humo, autóctonos!
Preconclusivamente, nuestra Sociedad Civil no debe continuar en ese estado como de amodorramiento y menos aún, neutral. Por eso dijimos y reiteramos que la libertad más noble es poseer la capacidad, interés, deber y compromiso de elegir con autonomía, independencia, inteligencia, educación y responsabilidad ciudadana, ya en calidad de protagonistas!
Sobre esa premisa, Argentina será una "excelente" opción para invertir también cuando tenga un gobierno más legitimo y confiable, cuando sea mas atractiva por contar con un programa económico creíble y equipos de excelencia (Argentina los dispone) que lo implementen.

Finalmente, de caras a las relacionadas coordenadas, económicas y políticas, con estos distractos oprobiosos de promesas electorales y contratos sociales, sin clima para negocios por la inflación real, sin energías (electricidad, gas, etc.); con incompetencia, sin productividad ni especialización ni valor agregado local, con demasiada conflictividad sindical e inseguridad jurídica, sin desarrollos y asimilaciones tecnoeducativas equitativas; si persistimos obcecadamente en todo esto, clara y obviamente no habrá inversiones internas ni externas (ni endeudamiento público barato: Vg. nos exigen tasas del doble o más que a Brasil), ni trabajo, ni consumo, ni seguridad, profundizando y expandiendo nuestras propias ascuas tornándose así, entonces, ridículo, hablar -sin rigor científico, sin realismo, `sin “laburo” digno´, con inflación de dos dígitos y ni siquiera con algún sustento futuro razonable y posible- del mediano y largo plazo ante la realidad humanamente agraviante de una `economía vernácula del `solo por hoy´.

[1] Experto de la CONEAU
Economía Civil Solidaria, urbana y rural.

lunes, 6 de septiembre de 2010

MUNICIPALIZACIÓN DE SERVICIOS PÚBLICOS (¿EL SERVICIO EN NUESTRAS MANOS?)

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Por Roberto F. Bertossi [1]

Muchos municipios están considerando -o ya han resuelto-asumir y participar directamente en la gestión de servicios públicos.

En materia de servicios públicos, pendularmente, venimos oscilando entre monopolios estatales, desregulaciones, privatizaciones y ahora, ante `la recidiva administrativa´ -de corruptelas, ineficiencia e inoperancia de empresas privatizadoras y de los organismos de regulación y control-, por descarte, podríamos recaer en gestiones estatales locales inapropiadas e incompetentes.

Por eso cuadra advertir que de concretarse las mismas, no deben ser reactivas, compulsivas ni espasmódicas; sin proyecto, sin profesionalización de la gestión, sin infraestructuras apropiadas, sin un plan director y de negocios puesto que, entonces, mediante el recurso `in extremis´ de la municipalización, sin la seguridad y especialidad imprescindibles, nos estaríamos asegurando la `crónica de nuevos fracasos anunciados´, con daños y perjuicios irreparables.

Una antigua tradición filosófica coloca a los “fines públicos” en una jerarquía ética superior a los “intereses privados” tal como si aquéllos se identificasen con la virtud de la equidad y el bien común en tanto éstos, con egoísmos, especulaciones y lucros reñidos con elementales desarrollos y satisfacciones humanas.

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El bien común y el interés general son el fin y el límite de toda versión estatal, de todo esquema o metodología adoptada para la prestación de servicios públicos, razón por la cual, seria saludable y preventivo, conocer en todos y cada uno de los casos, la suerte corrida por usuarios y consumidores en toda esa `cadencia pendular´, la probidad y responsabilidad confirmada –o no- de concesionarios privados anteriores (inversiones, programas de expansión, planes de contingencias, tarifas justas y razonables, servicios de calidad, eficiencia y confiabilidad), las responsabilidades intransferibles del ente o agencia de regulación y control de que se trate como las del propio estado municipal concedente en su oportunidad respecto a la racional elección, vigilancia y eventual indemnización de cada permisionario o concesionario que, a juicio de la realidad o del estado municipal, no estuvo a la altura de las circunstancias.

Esto claro, sin perjuicio de las responsabilidades propias, funcionales y personales del poder ejecutivo, del concejo deliberante y del tribunal de cuentas local para impedir y condenar definitivamente nuevos desmedros en el patrimonio, confianza y legitimidad inherentes a cada vecino-ciudadano-usuario-consumidor pero, fundamentalmente, contribuyente; un contribuyente que ya, en su indefensión como en su recurrente y frecuente resignación sin alternativa, ha decidido no librar más `cheques en blanco´, definitivamente.

Así las cosas y, ante comprobadas `perfomance´ estatales y del mercado conocidas (y padecidas), parece ser nomás -atento su eficiente y útil desempeño secular verificado y verificable- que sólo auténticas opciones asociativas cooperativas podrían garantizarnos servicios públicos urbanos y rurales locales `en nuestras manos´ y, consecuentemente, calidad, eficiencia, tarifas justas, razonables, solidarias; buen trato y confiabilidad, todo ello a partir de una vívida autonomía e independencia propia y característica de su autogestión y `autorregulación´ inclusivas.

[1] Experto de la CONEAU.

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