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lunes, 17 de enero de 2011

DIPUTADO ARIEL BASTEIRO PROPONE EXPULSAR A LA VIRGEN MARÍA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS, DENUNCIA EL MOVIMIENTO CÓNDOR

Movimiento-Condor

MOVIMIENTO CÍVICO MILITAR CONDOR
PARTIDO POR LA DEFENSA DE NUESTRA IDENTIDAD

Un reciente Proyecto de Resolución firmado por el diputado Ariel Basteiro (socialista K) propone que se retire la imagen de Nuestra Señora de Lujan del Salón de Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados.
El Movimiento Cívico Militar Cóndor - PDNI informa y denuncia esta nueva afrenta a nuestra tradición católica y a la devoción mariana ( en especial a la advocación de Ntra. Sra. de Luján, nuestra santa patrona y protectora)  tan cara a nuestra Fe y a nuestra Patria; además de fundamentar la violación a la Carta Magna que se estaría cometiendo en caso de prosperar esta iniciativa.

Un Proyecto de Resolución firmado por el diputado Ariel Basteiro (socialista K) propone que se retire la imagen de Nuestra Señora de Luján del Salón de Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados.

A la vez que el diputado pide el retiro de la imagen de Nuestra Señora de Luján solicita “habilitar un espacio multirreligioso” al que puedan acceder miembros de distintas necesidades espirituales. Al referirse el diputado a “distintas necesidades espirituales” ¿Los satánicos tendrán allí su espacio? ¿Podrán ciertas sectas bailar danzas de adoración a alguna “deidad” bajo hierbas alucinógenas? ¿Se podrá “por necesidad espiritual” bailar en trance al ritmo de tambores en prácticas animistas?

Mientras en diferentes regiones del país hay niños que mueren de hambre, personas que son despojadas de sus tierras, pululan enfermedades que se habían erradicado, en las ciudades a diario roban y matan a personas indefensas, la educación ha caído a sus niveles mas bajos, o los jubilados no pueden cobrar sus de por sí magros haberes ante la falta de dinero circulante, entre muchísimos otros problemas que aquejan a nuestra Patria ¿este señor acaso no es de los que se llenan la boca hablando de “derechos humanos”? ¿El señor Basteiro está más preocupado por la presencia de la Santísima Virgen en el ámbito del Congreso que por los graves problemas de sus compatriotas?

Este sincretismo religioso, la asepsia politiquera que desprecia o desentiende del destino de las almas de sus gobernados; es la evidencia del llamado “laicismo” que implica el ateísmo militante, o la promoción del sincretismo en la Fe, condenado por el Magisterio de la Iglesia.

¿El Episcopado, los Obispos, los sacerdotes y los laicos católicos… harán silencio o escucharemos como otras veces, sus tibias y “políticamente correctas” expresiones públicas?

El proyecto de Basteiro, en caso de prosperar, seguramente dará lugar no solo a polémica, sino a una nueva afrenta y ofensa a nuestra tradición católica y mariana, sumada a una flagrante violación a la Constitución Nacional que cita en reiteradas mandas a
Dios como fuente de toda razón y justicia, Juez Supremo de nuestros actos privados y al culto católico apostólico romano como religión mayoritaria sostenida por el Estado Nacional.

Vcom.(R) (VGM) Lic. Horacio Ricciardelli – Presidente Movimiento Cóndor – PDNI

www.mov-condor.com.ar

www.pdni.com.ar

www.pdni.org


“Cuando la patria está en peligro,

sábado, 15 de enero de 2011

PROYECTO SUR QUIERE EXPULSAR A LA VIRGEN MARÍA DE LA CÁMARA DE DIPUTADOS… ¿ENTRONIZARÁN A SATANÁS?

ariel_basteiro quiere destronar a la Virgen Maria

Un “Proyecto de Resolución” firmado por Ariel Basteiro propone que se retire la imagen de Nuestra Señora de Lujan del Salón de Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados. A la vez que el diputado pide “el retiro de la imagen de “Nuestra Señora de Luján” del Salón de Pasos Perdidos”, solicita “habilitar un espacio multirreligioso al que puedan acceder miembros de distintas necesidades espirituales. ¿Los satánicos tendrán allí su espacio? ¿Ya entronizarán a Satanás, para que sea explícito aquello que a la vista de muchos permanece oculto?

El sincretismo religioso, la asepsia politiquera que se desinteresa del destino de las almas de sus gobernados, es un mal llamado “laicismo” que implica el ateísmo militante, o la promoción del sincretismo en la Fe, condenado por el Magisterio de la Iglesia.

¿El Episcopado, los Obispos, los sacerdotes o los laicos católicos… tendrán algo que decir al respecto, o no importa para nada?

 

Nº de Expediente 8492-D-2010

Trámite Parlamentario 184 (01/12/2010)

Sumario SOLICITAR A LA H. CÁMARA EL RETIRO DE LA IMAGEN DE “NUESTRA SEÑORA DE LUJAN” DEL SALÓN DE PASOS PERDIDOS Y HABILITAR UN ESPACIO MULTIRRELIGIOSO AL QUE PUEDAN ACCEDER MIEMBROS DE DISTINTAS NECESIDADES ESPIRITUALES.

Firmantes BASTEIRO SERGIO ARIEL.

Giro a Comisiones PETICIONES, PODERES Y REGLAMENTO, RELACIONES EXTERIORES Y CULTO.

La Cámara de Diputados de la Nación

RESUELVE:

1.- Disponer el retiro de la imagen de “Nuestra Señora de Luján” que se encuentra entronizada en el Salón de Pasos Perdidos.

2.- Habilitar en el ámbito de la Cámara un espacio reservado de carácter multirreligioso al que puedan acceder sus miembros para satisfacer sus necesidades espirituales.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

Por iniciativa de la entonces diputada nacional Nélida del Carmen Parra y decisión de quien en esa época presidía a esta H. Cámara el 8 de setiembre de 1997 se procedió a la “Solemne Entronización de la Imagen de la Santísima Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina” (1) en el Salón de Pasos Perdidos de esta casa que nos alberga.

Al día siguiente, una escueta crónica del matutino La Nación daba cuenta de que habían participado de la ceremonia “el presidente de la Cámara de Diputados, Alberto César Pierri, el secretario de Culto, Ángel Miguel Centeno, el obispo de Mercedes-Luján, monseñor Emilio Ogñanovich, el obispo de la Eparquía Armenia, monseñor Vartán Waldir Boghossián y el presbítero Espósito, de la Catedral de Luján, además de otros miembros del cuerpo legislativo”.

Agregaba el periódico que durante el acto, la diputada Parra había manifestado: “Sé que desde su lugar María pacificará los espíritus, templará las ideas, alejará a los malvados e iluminará a quienes gobiernan nuestra querida Argentina en un eterno mensaje de amor y comprensión. Ella seguramente inspirará a este cuerpo legislativo lo que es mejor para lograr el bien común”.

Previamente, el entonces titular de la Cámara había escrito: “Al entronizar la imagen de Nuestra Señora de Luján no reconocemos tan sólo en ella su carácter de Reina y Madre de los argentinos y de tres repúblicas del Plata sino también su sabiduría maternal, que nos ayuda a comprender los porqués de las causas justas, a superar los dolores y las adversidades y que nos guía hacia el bien común, hacia metas sanas y honestas que, por difíciles que nos parezcan, habremos de alcanzar”.

Recordando que nuestra Constitución Nacional dedica dos artículos -el 14º y el 20º- para garantizar la libertad religiosa, las profundas creencias expresadas por la diputada (MC) Parra y por el ex presidente de esta casa no merecen más que nuestro debido respeto.

Sin embargo, lo dicho por una y otro nos remiten a épocas preconstitucionales, en las que la relación del Estado con la Iglesia Católica Apostólica Romana se encuadraba en lo que el Dr. Carlos S. Fayt denomina “sistema de unión o armonía perfecta” (2) y en el que hay una profesión de fe católica por parte del Estado que, además, sujeta su actividad política y legislativa a los principios católicos” (3).

Al decir preconstitucionales nos referimos a los sucesivos y fallidos ensayos para la organización nacional que se iniciaron con el Estatuto Provisional del 5 de mayo de 1815, que en su segundo capítulo, titulado “De la Religión del Estado” establecía:

Artículo 1º: La Religión Católica Apostólica Romana es la Religión del Estado.

Artículo 2º: Todo hombre deberá respetar el culto público y la Religión Santa del Estado.

En la misma línea pero avanzando un poco más, el “Reglamento Provisorio para la Dirección y Administración del Estado”, dictado en 1817 por el Congreso de Tucumán disponía: “Todo hombre deberá respetar el culto público y la Religión Santa del Estado: la infracción de este artículo será mirada como una violación de las Leyes fundamentales del país.

El mismo Congreso de Tucumán, pero ya trasladado a Buenos Aires, aprobó la Constitución de 1819. Según ella, “La Religión Católica Apostólica Romana es la Religión del Estado. El Gobierno le debe la más eficaz y poderosa protección, y los habitantes del territorio todo respeto, cualesquiera que sean sus opiniones privadas”. A continuación ratificaba que “la infracción del artículo anterior será mirada como una violación de las leyes fundamentales del país”.

Finalmente, la Constitución de 1826 sostenía que “su religión (la de la Nación Argentina) es la Católica Apostólica Romana, a la que prestará siempre la más eficaz y decidida protección y sus habitantes el mayor respeto, sean cuales fueren sus opiniones religiosas”.

Estas definiciones previas a la Constitución que nos rige hubiesen dado sustento tanto a lo declamado por la diputada (MC) Parra y el ex presidente Pierri como a la entronización de una imagen católica en un ámbito público estatal como es el Salón de Pasos Perdidos.

Sin embargo, la Constitución de 1853 produjo un cambio en el vínculo del Estado con la Iglesia, mediante su actual artículo 75, que en su inciso 22 le otorga al Congreso de la Nación la atribución de “aprobar o desechar (...) los concordatos con la Santa Sede”.

Desde la vigencia de esta atribución del Congreso de la Nación, la relación Estado-Iglesia se inscribe en lo que para Fayt es el “sistema de la colaboración o de concordato”, que implica que el Estado, negociando en igualdad de condiciones con la Iglesia, fija mediante un acuerdo los respectivos campos de actividad.

Esta demarcación de incumbencias convirtió al Estado argentino en un Estado no confesional y fue lo que le permitió sancionar en las décadas inmediatas a la sanción de la Constitución de 1853 las denominadas “leyes laicas” -entre ellas la de Educación Común, la de Matrimonio Civil y la de creación del Registro Civil -todas destinadas a transferir a la órbita estatal funciones que hasta entonces estaban bajo tutela eclesial.

Esta Cámara de Diputados, como tal, es parte del Estado no confesional. Por cierto, ello no implica desconocer el derecho de sus integrantes a profesar libremente su culto, pero el ejercicio irrestricto de ese derecho no los habilita a instalar en un ámbito público y plural, como es el Salón de Pasos Perdidos, símbolos propios de una determinada religión que, por su sola presencia, pueden alterar el espíritu de quienes no comulgan con ella. Y mucho menos a pretender que el objeto de su devoción sea el que inspire “a este cuerpo legislativo lo que es mejor para lograr el bien común” o el que ayude a sus miembros “a comprender los porqués de las causas justas”.

Al respecto, es bueno recordar que vivimos en una sociedad que registra una creciente diversidad de adscripciones en términos culturales, políticos, ideológicos y religiosos, entre otros. Bajo estas circunstancias, el Estado tiene un doble desafío. Por un lado, garantizarnos la libertad para vivir en consonancia con nuestras convicciones. Por otro, asegurarnos la pacífica y cordial convivencia en el marco de nuestras divergentes miradas. En el tema que nos ocupa, la casa que nos alberga como diputados y diputadas de la Nación debe constituirse en un ámbito imparcial ante el universo de confesiones, único modo de respetar a todas por igual, garantizar igualdad de trato a quienes las profesan y no interferir en las convicciones de aquellos que no adscriben a ninguna de ellas.

Al proponer el retiro de la imagen de la Santísima Virgen María entronizada en el Salón de Pasos Perdidos, no desconocemos que muchos/as de nuestros/as colegas que son sus devotos sentirán que pretendemos privarlos de la ayuda espiritual que ella les brindaría.

Lejos está ello de nuestra intención. Entendemos que en esta casa se desempeñan fieles de las más diversas confesiones que, en ocasiones, necesitan de un ámbito apto para reflexionar a la luz de sus creencias; es por ello que proponemos la habilitación en este edificio de un espacio reservado y de carácter multirreligioso al que puedan acceder todos aquellos que necesiten vincularse con sus respectivas deidades.

Convencidos de que nuestras propuestas apuntan a garantizar la igualdad de oportunidades para el ejercicio de la libertad religiosa que reconoce la Constitución Nacional, solicitamos la aprobación del presente proyecto.

(1) Así se titulaba el tríptico con membrete de la H. Cámara que fue distribuido previamente para publicitar el acto.

(2) Derecho Político, Depalma, Bs.As., 1985, Tomo 16ª edición inalterada, p. 345/346.

(3) Carlos Lombardi, “Símbolos católicos en dependencias del Estado, aportes para el debate”.

martes, 14 de abril de 2009

PARA LOS EMBRIONES NI JUSTICIA

La comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación estudia la modificación de la Ley nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable para que garantice expresamente la entrega de las “píldoras del día después”. Intentan impedir que defensores de la vida se presenten ante la justicia solicitando el cese del suministro.


Por Mónica del Río


La ley pide actualmente que los anticonceptivos suministrados sean “reversibles, no abortivos y transitorios”, esta expresión se reemplazaría por “no abortivos, regulares y de emergencia”. Lo que es una flagrante contradicción, porque las "píldoras del día después", también llamadas “anticoncepción de emergencia”, modifican la cara interna del útero impidiendo la anidación del embrión en el seno de su madre, lo que provoca su muerte (se puede consultar al respeto aborto farmacológico).


El dictamen de la Comisión de salud unificaría dos expedientes: El 0431-D-08 presentado en el 2006 por la actual gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos (ARI) y vuelto a presentar el año pasado, por sus excompañeros de bloque: Leonardo Gorbacz, Verónica Benas, Nélida Belous, Delia Bisutti y Eduardo Macaluse; a los que se sumó la socialista Mónica Fein. Y el 4929-D-08 de Cecilia “Checha” Merchán, cofirmado por Victoria Donda y Sergio Basteiro; los tres del bloque Encuentro Popular y Social.


Recordemos que aunque la ley vigente no las menciona, las “píldoras del día después” se reparten desde hace años en el marco del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable y que la Resolución 232/2007 las incluyó en el Programa Médico Obligatorio (PMO), obligando a obras sociales y prepagas a brindarlas gratuitamente. Pero la tiranía abortista va por más, intenta que nadie acuda a la justicia en defensa de esas personitas recién concebidas que son los embriones. Dice la “Checha” Merchán en los fundamentos de su proyecto: “Una de las cuestiones que se plantea en contra del uso de esta anticoncepción de emergencia es que la misma es abortiva (.) y, por ende, se trataría de una actividad ilícita ya que nuestro derecho nacional así como también distintos instrumentos internacionales protegen a la persona desde la concepción” (.) “Existieron casos en que la Justicia ha ordenado la no distribución de las píldoras (.) es esta razón la que nos hace considerar la inclusión en forma expresa de este método”.


Ante la duda asesínalo


Afirma Merchán “No toda relación sexual provoca un nuevo ser”, entonces la vida es hipotética y el aborto es hipotético; y “no puede esgrimirse válidamente que la existencia de la persona por nacer se ve seriamente perjudicada por la ingesta de la píldora en cuestión” ¿qué fármaco “hipotéticamente” mortal ingeriría la diputada? ¿jugaría Merchán a la ruleta rusa?


La concepción según Merchán


La vida empieza el día uno, cuando al unirse dos gametos -óvulo y espermatozoide- forman una nueva célula, el cigoto, con un ADN que define su ser y personalidad durante el resto de su vida. Es el momento de la concepción. Para Merchán, sin embargo, esa es sólo la primera condición, porque, desafiando la genética, exige el concurso de otras dos situaciones para que “se pueda hablar de concepción”.


La segunda, es “que la unión de los cromosomas sea compatible con la vida humana”. Entendemos que la diputada ha querido referirse a los bebés “incompatibles con la vida extrauterina”, los casos de anencefalia. No deja de sorprendernos la ideóloga feminista, un bebé enfermo no ha sido concebido, no existe, no es.


La tercera es “que el resultado de esa unión se implante en el endometrio del útero y allí se desarrolle”. La implantación es sólo un hito en el camino del desarrollo humano, lo esencial no muda. No podría llegar nunca a ser una persona humana si no lo fuera desde el comienzo. Aún así, no le alcanza a “la Checha” con que se implante; aparte tiene que desarrollarse ¿cuánto? Porque Merchán es, además de abortista, ferviente partidaria de la despenalización del filicidio durante el puerperio.


¿Cuando camine y tome solo la sopa lo considerará una persona? ¿cesará entonces su obsesión por matarlos?

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NOTIVIDA, Año IX, nº 588, 14 de abril de 2009

Editores: Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja y Lic. Mónica del Río

Página web http://www.notivida.org

Email notivida@notivida.com.ar