miércoles, 4 de noviembre de 2009

CARTA ABIERTA DE MIGUEL ETCHECOLATZ AL DR. CARLOS ROZANZKY





Por Miguel Etchecolatz
(Se reproduce a continuación la carta pública que circula por Internet y en Facebook)


"Cuando más fino y cueto es un hombre, tanto mas repulsivo y sospechoso se vuelve, si pierde su reputación de honesto". ( Cicerón ).

Utilizo este medio para formular críticas en ejercicio legítimo de libertad de pensamiento que me otorga la ley.

Si bien refiere a su desempeño como Magistrado de la Nación, va más dirigido al hombre común que debe saber que la corrupción en el Magisterio, existe. Para que tome conciencia de la magnitud de la gravedad y conozca los hombres que por su conducta conducen al debilitamiento de las Instituciones.

Con esta clase de responsabilidades que no pueden soslayarse ni diluirse en el olvido, que el mero transcurso del tiempo pretenda arrojar como piadoso manto para encubrirlos.

La sociedad será llamada en el momento oportuno para decidir en definitiva, desembarazada de falsos jueces y de la maraña de ataduras que hasta hoy la mantienen como rehén, invocando hipócritamente su respeto a la Ley.

Ciertamente que sería injusto afirmar que la totalidad de los componentes del Poder Judicial estén en este juego, pero la realidad es que la mayoría, por inercia, por falta de decisión, por inexplicables complacencias, por el simple desgaste rutinario, por solidaridad de cuerpo, incapacidad, o por otros motivos, se dejan arrastrar y por omisión, quedan comprometidos en la responsabilidad colectiva.

También es cierto que no existe prácticamente institución donde el poder político no ejerza el contralor o designe a su antojo a sus mismos jerarcas.

Si es lamentable el despotismo del poder político, lo es más el de los jueces, porque caen en un orden más profundo y si cabe, comprometen bienes jurídicos más trascendentes.

Llegará el momento que serán sometidos a juicio por delitos de LESA NACIÓN o sea, por comprobada deslealtad a nuestra Constitución Nacional.

No dude que siempre habrá quienes luchen por la verdad y quienes precisamente esclavizados con las ataduras del pasado, miran únicamente hacia atrás.

Dr. ROZANSKI: Con dolor y sumo respeto confieso que su gestión como Juez ha fracasado como tal en el doble aspecto de asegurar la integración de un Poder Judicial digno e independiente, que actúe de acuerdo a Derecho y no para transformarse en refugio de intereses e ideologías.

Usted conoce que nuestro sistema normativo no legislaba para situaciones excepcionales, para casos de urgencia como la guerra contra el terrorismo subversivo. Sabe que era una legislación inspirada en un principio de paz, tranquilidad y orden.

Lo acaecido en la Década del '70, era considerado por el Código de Justicia Militar que Usted pretende desconocer, como también frívola y ligeramente, pretende desconocer el sacrificio, el dolor y la sangre que cobró el terrorismo.

Hoy, Usted silencia las violaciones de los Derechos Humanos y libertades fundamentales. Llámese: irretroactividad de la ley penal, igualdad ante la ley, cosa juzgada, etc. etc. Podría multiplicar otras transgresiones a la Constitución Nacional y demostrar como existe un grado de politización inadmisible en el desempeño de sus funciones.

La orientación y fundamentos que Usted sustenta, son singularmente coherentes dentro de su lógica y bien pensada estrategia, utilizando la sagrada herramienta de la justicia.

Más aún, Dr. ROZANSKI; sus decisiones dictadas en las causas en que se me involucra, las ejecutó en función de la simpatía a un interés político e ideológico trazado por el Poder Ejecutivo Nacional.

No nos equivoquemos, no nos engañemos, no sigamos mintiendo uno a sí mismo, confundiendo los deseos espúreos con la realidad, vistiéndonos con grandes y vanas palabras.

Usted ha volcado sobre mí un método de eliminación progresiva. Está bien, me va ganando, pero sólo fisicamente.

Ahora, en su momento lo atacaré con argumentos que probarán que no tiene razón.


MIGUEL OSVALDO ETCHECOLATZ
Comisario General (R)
Preso Político
L.E. Nro. 5.124.838

SEMINARIO IAEJP: "OPULENCIA INFORMATIVA Y MISERIA CONCEPTUAL"

VISIÓN DE MONS WILLIAMSON SOBRE OBISPOS Y SACRAMENTOS VÁLIDOS


Por Monseñor Richard Williamson

Comentario Eleison Nº 121

31 de Octubre de 2009

¿Obispos válidos?



Una notable confirmación de la posición equilibrada de la FSSPX sobre la validez de los sacramentos de la Nueva Iglesia, apareció la semana pasada en el combatiente boletín galo “Courrier de Tychique”. Según una “fuente confiable” parece que la masonería, antigua enemiga de la Iglesia, previó, en la Revolución Conciliar, invalidar los sacramentos católicos; no por la alteración de sus formas, que los harían inválidos ipso facto, sino más bien por una ambigüedad del rito en su conjunto, socavando a la larga la necesaria intención sacramental del Ministro.

La “fuente confiable” es un francés que escuchó de boca de un sacerdote anciano y venerable, lo que el cardenal Lienart le confesó en su lecho de muerte. Sin duda, temiendo el infierno, el cardenal pidió al sacerdote que revelara esto al mundo, y así lo liberó del sigilo sacramental de la confesión. El clérigo en adelante actuó discretamente en público, pero en privado era más abierto acerca de lo que el Cardenal le reveló sobre el plan de tres puntos de la Masonería para la destrucción de la Iglesia. Haya entrado o no en la masonería a la edad precoz de 17 años, el cardenal le prestó su máximo servicio cuando sólo dos días después de la apertura del Concilio Vaticano II desvió su rumbo, exigiendo irregularmente que los documentos Tradicionales cuidadosamente preparados se rechazasen por completo.

Según el cardenal, el primer objetivo de la masonería en el Concilio fue destruir la Santa Misa, alterando el rito de tal manera de debilitar a largo plazo la intención del celebrante de “hacer lo que hace la Iglesia”. Poco a poco el rito iría induciendo a los sacerdotes y laicos a tomar la misa como un “memorial” o una “comida sagrada”, en lugar de un sacrificio propiciatorio. El segundo objetivo era quebrar la sucesión apostólica, a través de un nuevo rito de ordenación que con el tiempo socavaría el poder de los obispos de conferir el Orden Sagrado, en primer lugar, por una nueva forma que no lo invalidaría automáticamente pero que fuera lo suficientemente ambigua como para sembrar la duda, y, sobre todo porque ese nuevo rito en su conjunto —también aquí— acabaría por diluir la intención sacramental del obispo consagrante. Esto tendría la ventaja de fracturar la sucesión apostólica tan suavemente que nadie se enterara. ¿No es esto exactamente lo que temen hoy en día muchos creyentes católicos?

Lo que sea que ocurra con la “fuente confiable”, en cualquier caso los ritos actuales de la misa y de las consagraciones episcopales en la Nueva Iglesia, se corresponden exactamente con el plan masónico que dio a conocer el Cardenal. Desde que estos ritos se introdujeron a fines de los años 60 y principios de la década del 70, muchos católicos serios se han negado a creer que podrían ser utilizados válidamente. ¡Ay!, no son automáticamente inválidos (¡qué simple resultaría si así fuera!). ¡Son peores! Su forma sacramental es en apariencia suficientemente católica como para persuadir a más de un oficiante que se pueden utilizar válidamente, pero están diseñados en su conjunto para ser tan ambiguos y tan sujetos a una interpretación no católica, como para invalidar con el tiempo el sacramento, corrompiendo la intención de cualquier celebrante demasiado “obediente”, o que vele y rece insuficientemente.

Tales ritos, suficientemente válidos para que fueran aceptados por casi todos los católicos en el corto plazo, pero lo suficientemente ambiguos como para invalidar los sacramentos en el largo plazo, constituyen una trampa satánica sutil. Para no caer en esa maquinación, los católicos deben, por un lado, evitar todo contacto con estos ritos, pero por otro lado no deben desacreditar sus instintos de tono Católico con exageradas acusaciones teológicas que se apartan de la doctrina Católica. No siempre es un equilibrio fácil de mantener.

Kyrie eleison.

Londres, Inglaterra

12 MOTIVOS POR LOS QUE NO PUEDE LEGALIZARSE EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL


1) Los homosexuales se pueden casar en cualquier país

Los homosexuales pueden casarse igual que cualquier otro, con los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales. Es decir, sólo con otra persona y sólo del sexo opuesto y que tenga cierta edad y dé su consentimiento. Que un homosexual se queje de discriminación porque no le dejan casarse con alguien del mismo sexo es como si un polígamo se queja de discriminación porque no le dejan casarse con varias mujeres, o un pederasta con un niño, o un secuestrador con su secuestrada (en muchos países aún se practica el secuestro de mujeres para casarse). No hay discriminación con ninguno: la ley es igual para todos y la sociedad tiene un modelo de matrimonio que ha demostrado su eficacia durante siglos.
2) Casar homosexuales es un experimento social inédito

Casar personas del mismo sexo es un experimento social que nunca antes se ha intentado. Ninguna civilización ha practicado jamás el matrimonio homosexual. Incluso sociedades que permitían la homosexualidad y hasta la fomentaban en ciertas edades y clases sociales, como los griegos antiguos, entendían claramente el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer abiertos a tener hijos. Una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos y otra muy distinta la familia y la generación/educación de hijos. La homosexualidad ha adoptado muchas formas en distintas sociedades, pero nunca se le ha relacionado con el matrimonio. Experimentar con la sociedad es irresponsable y peligroso. Como dice la prudencia popular, los experimentos, mejor en casa y con gaseosa.

3) Sólo un hombre con una mujer generan niños y los crían de forma idónea

El matrimonio es un status especial que la sociedad reconoce a la unión comprometida entre un hombre y una mujer por una razón: porque su relación corporal es la única capaz de generar nuevos miembros de la especie humana y porque su relación interpersonal es la idónea para criarlos, protegerlos y educarlos. Este servicio es tan importante y benéfico para la sociedad que merece protección legal. Por el contrario, ningún acto corporal entre homosexuales puede generar nuevos seres humanos, y tampoco dos personas del mismo sexo son idóneas para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales). Son los homosexuales los que deben cargar con el peso de la prueba y demostrar que pueden cumplir las mismas funciones que el matrimonio.

4) Para evitar abusos contra/entre homosexuales o desamparo legal no hace falta aprobar el matrimonio homosexual

Casi todos los beneficios de un matrimonio a nivel de herencias, transmisión de bienes, propiedades compartidas, etc... pueden regularlo dos (o más) personas con acuerdos legales ante notario, independientemente de que tengan relaciones sexuales. De hecho, las pocas parejas homosexuales realmente interesadas en estos temas ya han establecido acuerdos así ante notario. Es de destacar que en el contrato matrimonial hay limitaciones, por ejemplo, los cónyuges se comprometen a ser fieles el uno al otro y a la ayuda mutua; en cambio, dos (o más) homosexuales o un grupo de amigos que viven juntos pueden, ante notario, regular muchas de las ventajas del matrimonio sin comprometerse ni a fidelidad ni a ayuda mutua.

5) Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con las personas que viven juntas sin relaciones sexuales

Dos ancianas que viven juntas, tres hermanos en una casa, cuatro amigos que comparten piso desde hace seis años... Tienen una relación con afectividad, compromiso y convivencia, igual que puedan tener dos homosexuales. Sin embargo, se ven privadas de las ventajas legales del matrimonio gay porque no practican sexo entre ellos. El matrimonio gay en realidad premia a los practicantes de cierto tipo de sexo, privilegiándoles sobre otras convivencias afectivas y estables. Es evidente la diferencia con el matrimonio verdadero, que premia la complementariedad hombremujer estable y abierta a la generación y crianza de los hijos.

6) Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con los polígamos... y con cualquier otra combinación numérica

Al contrario que el matrimonio homosexual, que nunca ha sido aceptado por ninguna civilización, la poligamia tiene una larga tradición en numerosos países y sociedades, incluso en nuestros días. Si casamos a dos hombres, ¿con qué argumentos impediremos a nuestros ciudadanos islámicos o de origen subsahariano que no se casen con dos o más mujeres? ¿Puede un emigrante pedir por reagrupación familiar que vengan sus tres esposas? Al menos, las uniones polígamas tradicionales tienen hijos y suelen ser estables, lo cual es un bien social. ¿Con qué argumento los defensores del matrimonio gay lo impedirían? Después de todo, “si se quieren...”

Pero lo cierto es que en los ambientes homosexuales lo que ya se pide es la aprobación de la poligamia bisexual. Un famoso escritor lo ejemplificaba en un número de la revista homosexualista Zero: un amigo suyo está casado con una mujer, madre de sus hijos, y la quiere; pero es homosexual, y tiene una relación con un hombre. ¿Por qué esconderlo? ¿Por qué no casarse todos entre ellos? Así, los niños tendrían dos papás, que siempre es mejor que uno. Cuando el matrimonio deja de ser lo que naturalmente se ve (un hombre y una mujer unidos en un acto de amor que puede generar nuevas vidas –el coito natural está diseñado para uno con una, nadie más–, entonces puede redefinirse para ser cualquier cosa. Una palabra que sirve para todo ya no sirve para nada.

7) Legalizar el matrimonio gay debilita la fortaleza del matrimonio natural, igual que la moneda falsa debilita la moneda verdadera

Muchas personas piensan que no les afecta en nada que los homosexuales se casen. Es lo mismo que pensar: “no me afecta en nada que haya gente que haga circular falsos billetes de 100 euros, yo soy honrado y no los usaría, de hecho casi nunca veo billetes de 100 euros”. Sin embargo, es evidente que la circulación de moneda falsa nos afecta a todos, porque se pierde confianza en esa moneda, la gente la usa con reticencias, prefiere usar otras monedas (dólares, por ejemplo) o no comerciar o no aceptar ciertos billetes y al final la economía de todos se resiente porque todo es más costoso. Lo mismo pasa cuando se hace circular un matrimonio falso como si fuese matrimonio real.

En los países nórdicos, donde el matrimonio entre homosexuales hace años que existe, la mitad de los niños nacen fuera del matrimonio. Al aprobar el matrimonio homosexual se da el mensaje a la sociedad de que en realidad casarse no significa nada (mensaje reforzado en cualquier país donde exista el divorcio). Como consecuencia la gente no se casa y su compromiso (de pareja y a menudo social) es débil. Igual que la moneda falsa crea desconfianza en el sistema económico, el matrimonio falso crea desconfianza en el compromiso interpersonal y social. Una sociedad basada en la desconfianza, la desvinculación y la falta de compromiso nunca funcionará tan bien como una basada en familias fuertes, comprometidas de por vida por el bienestar de los cónyuges, hijos y parientes.

8) En realidad, pocos homosexuales se casan; el objetivo del movimiento gay es destruir el matrimonio heterosexual

Lo han reconocido muchas veces los líderes homosexuales en España y en el resto del mundo. En realidad muy pocos de ellos quieren “casarse”. Pero el movimiento del homosexualismo político se vuelca en la exigencia del matrimonio para cambiar la sociedad y eliminar una institución (el matrimonio monógamo y de por vida) en la que no creen.

“Luchar por el matrimonio del mismo sexo y sus beneficios y entonces, una vez garantizado, redefinir la institución del matrimonio completamente, pedir el derecho de casarse no como una forma de adherirse a los códigos morales de la sociedad sino de desbancar un mito y alterar radicalmente una institución arcaica. [...] La acción más subversiva que pueden emprender los gays y lesbianas [...] es transformar por completo la noción de familia” [Michael Signorile, activista homosexual y escritor, citado en Crisis Magazine, 8 de enero de 2004]

El activismo homosexual no quiere formar “familias como las demás”. Más bien, quiere llegar a que todas las familias sean como las suyas, para lo cual la clave es desmontar concepto arcaicos y caducos como fidelidad, monogamia, compromiso, fecundidad, paternidad/maternidad, etc...

9) Legalizar el matrimonio homosexual significa legalizar la entrega de niños a homosexuales

Hay gente que dice “yo veo bien que los gays se casen pero no que adopten niños”. Es un error pensar que se va a legalizar el matrimonio sin la adopión: si se legaliza el matrimonio incluirá siempre la adopción. Quien apoye una cosa estará apoyando, quiera o no, la otra. Aunque algunas lesbianas tienen hijos de anteriores relaciones o los han buscado (mediante inseminación artificial o con la cooperación de un hombre) la adopción se plantea para que los homosexuales que, obviamente, no tienen niños, accedan a la educación de niños que, obviamente, eran de parejas heterosexuales.

La adopción de homosexuales tiene diversas desventajas para la sociedad que la permita, empezando por que la escasez de niños hace que se traigan de China, Rusia y otros países... que no van a dar niños a países donde los homosexuales adopten. Así, el deseo de una minoría ínfima va a dificultar a miles de matrimonios que quieren adoptar. Pero el punto clave es que un niño tiene derecho a un padre y una madre, derecho conculcado si se le entrega a dos hombres o a dos mujeres.
10) Legalizar el matrimonio homosexual significa poner toda la maquinaria educativa y mediática del Estado al servicio del homosexualismo político

Si el matrimonio gay es legal, se enseñará en las escuelas. Los libros de texto de los niños explicarán la doctrina que las asociaciones homosexualistas hayan indicado: que la homosexualidad es normal, que es bueno tener dos papás y dos mamás, que los niños deben experimentar con su sexualidad para descubrir qué sexo les atrae más y que las personas que se oponen a la homosexualidad (como los papás de los niños cristianos) son intolerantes. Por supuesto, cada serie de televisión tendrá su pareja de homosexuales o lesbianas con niños, conviviendo felices para ejemplo y edificación de tantos matrimonios con problemas. De hecho, hay en España centros de scouts y de ocio infantil que activamente difunden ya esta ideología.

11) Legalizar el matrimonio homosexual implicará a medio plazo multas y penas de cárcel para quien critique la actividad homosexual

En Suecia, donde hay uniones gay desde 1995 con adopción de niños desde 2002, se decretó pena de cárcel para un pastor pentecostal que básicamente se limitaba a predicar las palabras de San Pablo sobre la homosexualidad. Otro país donde criticar la homosexualidad ha significado multas y juicios es Canadá. El grado de respetabilidad de la relación gay (no ya de la persona, que obviamente es merecedora de respeto simplemente por ser persona) será extremo y su crítica punible. La libertad de expresión se verá recortada y probablemente también la libertad religiosa.

12) Legalizando el matrimonio homosexual, Argentina ensanchará su abismo con otras civilizaciones y la propia cultura occidental

La mayoría de los musulmanes del mundo conocen poco de Occidente y de su democracia. Lo que conocen es básicamente lo peor: que producimos pornografía, que la exportamos en grandes cantidades, que –a sus ojos– nuestras mujeres visten impúdicamente, y que estas mismas mujeres, cuando se les da un cargo en una prisión (ver Abu Ghraib en Irak), vejan, humillan, desnudan y filman pornografía con los prisioneros y la hacen circular. Algo parecido piensan en la China comunista, incluso en las masas populares de la democrática y anglohablante India. Tiranos y fundamentalistas islámicos o comunistas señalan con razón estos y otros elementos para justificar en sus países que “lo que los occidentales llaman democracia es vicio y degeneración”.

Casar homosexuales y destruir la familia no va a ayudar nada al diálogo OrienteOccidente ni a mostrar las bondades de la democracia. Llamar “derechos humanos” al matrimonio homosexual va a servir para erosionar los verdaderos derechos humanos, para que el mundo no Occidental vea que Occidente impone una moral (o una inmoralidad, desde su punto de vista) no basada en la naturaleza común del ser humano sino en el individualismo, el materialismo y el hedonismo. Millones de musulmanes y de chinos (y la autoridad moral de Occidente) van a ser perjudicados por esta piedra en el camino de extender una auténtica democracia y unos derechos humanos auténticos.

Hay pues muchas razones perfectamente prácticas para que una sociedad responsable diga "no" al matrimonio entre homosexuales desde el respeto a estas personas.
Fuente: http://www.fluvium.org/textos/sexualidad/sex76.htm

¿PARA CUÁNDO PROPONEN LA PEDOFILIA LEGAL ?


DIGAMOS LA VERDAD :

¿PARA CUÁNDO PROPONEN LA PEDOFILIA LEGAL ?...

Legalizar el matrimonio GAY

es poner al servicio del homosexualismo

todo el sistema educativo y mediático del Estado.

Legalizar el matrimonio homosexual

es permitir la entrega de menores a homosexuales.

¿¿¿Quién DEFIENDE a esos niños???

Los Más DEBILES = Los más DESPROTEGIDOS!!!

MILES de matrimonios normales y niños solos

esperan hace años en listas de ADOPCION,

¿¿¿Y ahora además tienen que competir con los putos???

BASTA DE CULTURA HOMOSEXUAL

NO A LA UNIONES DE PUTOS

POR NUESTRAS FAMILIAS

POR NUESTRA JUVENTUD

JUEVES 5 DE NOVIEMBRE 10 HS.

RIVADAVIA Y CALLAO

LOS VERDADEROS ENEMIGOS DEL MOVIMIENTO GAY:

EL MATRIMONIO NORMAL Y LA FAMILIA.

PARA QUE LA CONTRANATURA DEMOCRÁTICA NO NOS GOBIERNE MÁS

Agrupación Nacionalista Custodia

tu puesto en la lucha

¡Viva Cristo Rey!
¡Viva la Patria !



agrupaciónnacionalistacustodia@yahoo.com.ar