domingo, 28 de febrero de 2010

EL DISCURSO DE KIRCHNER EN LA APERTURA DE SESIONES ORDINARIAS


En la foto: Expectativa por el discurso del kirchnerismo en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, mientras que la población espera que los mismos legisladores opositores la abucheen.


La presidente Cristina Fernández de Kirchner inaugura el 128 período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional, con un discurso en el que, según adelantó la agencia oficialista Telam, expondrá los principales ejes de su gestión para este año y realizará un balance de los dos últimos años de su gobierno, según fuentes parlamentarias.
Cabe destacar que los dos últimos años de gobierno de Cristina Kirchner se suman al gobierno de su esposo que se arrastra desde 2003, convirtiéndose en 7 años de gobierno ininterrumpidos, mientras que la población aguarda que los mismos legisladores opositores la abucheen e inmediatamente inicien juicios políticos a toods los funcionarios oficialistas que se enriquecieron durante los últimos años del régimen.
Muchos descreen que la Presidente se refiera: a los índices reales que el INDEC no refleja, el incremento de la inflación no reconocida oficialmente, así como de la pobreza y la miseria crecientes, el sostenimiento del desempleo, la inseguridad, y en particular el increíble incremento de su propio patrimonio y el de su entorno familiar, así como de sus ministros y funcionarios oficialistas afines al actual Gobierno montonero-kirchnerista.

La presidente formulará su tercer discurso ante la Asamblea Legislativa, con el que cumplirá con la disposición constitucional que establece que el 1 de marzo de cada año, el primer mandatario debe dejar inaugurado el período de sesiones ordinarias con un mensaje ante los legisladores de ambas cámaras.

En la oportunidad, la presidente -que arriba al Parlamento a las 10.45- enfrenta la nueva conformación del Congreso, derivada de las elecciones legislativas de junio de 2009.

En su mensaje, y según fuentes oficiales, Fernández de Kirchner expone los principales lineamientos de su gestión para 2010 y las medidas llevadas adelante en cada área de gobierno desde las cifras y especulaciones "idealistas" del Gobierno (mentirosas dirían algunos de modo más claro), que nada se condicen con la realidad.

El discurso está centrado principalmente en 4 temas claves que incluyen "los logros económicos de su gestión, la superación de la crisis internacional, la defensa del Fondo del Bicentenario y la reafirmación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas", indicaron las fuentes.
La interpretación opositora de estos puntos son:
1- Los logros económicos de su gestión se traducen en el incremento de su patrimonio personal y del entorno kirchnerista, pero no de la población
2- La superación de la crisis internacional, como si el pueblo argentino no tuviese una agónica prolongación del colapso del año 2001 hasta el presente, afirmación oficialista válida solamente para quien vive en una burbuja multimillonaria para dar rienda suelta a los caprichos más extravagantes sin límite alguno
3- El Fondo del Bicentenario, que llevaría por subtítulo "quiero manejar ese dinero yo para mis fines personales", o "¿me puedo robar legalmente ese dinero que ni siquiera es de los argentinos?"
4- La reafirmación de la Soberanía Argentina sobre las Islas Malvinas, desmilitarizados y sin Fuerzas Armadas que respalden tal reafirmación, o cómo emitir "flatus vocis" a los ingleses

En su discurso la presidente incluye además un balance área por área del gobierno, en base a un informe de gestión, que fue elaborado por cada ministerio con cifras y datos de las diferentes carteras. Debe aclararse que las carteras no son las sustraídas por hábiles carteristas a las damas en la vía o en transportes públicos. Los dichos oficialistas se contraponen diametralemnte a la visión que tiene la población en cada área, que pareciera vivir en un Universo paralelo al del Gobierno.

En ese sentido, el mensaje hace referencia además a temas puntuales como la recuperación de la economía, el crecimiento del trabajo, las políticas sociales del gobierno, la defensa de los derechos humanos y las relaciones con los países de América Latina. Tales temas, si no fuese por lo grave del asunto, sería capaz de arrancar una carcajada por lo grotesco de los planteamientos oficialistas.

En su mensaje, la presidente hace referencia además a la defensa de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, sobre todo ante la situación generada a partir de la decisión británica de explorar hidrocarburos en la zona austral. Es una ridiculez reclamar la Soberanía en mediod e una campaña de desprestigio a las Fuerzas Armadas, comprobándose que existe un conflicto (y no una hipótesis) en este tema, sin poder disuasivo militar.
El edificio quedó ya acondicionado y se dispuso la colocación de vallas de seguridad en el pasillo que conduce desde la puerta principal de la avenida Entre Ríos hasta el recinto de sesiones.

La presidente arriba al Congreso a las 10:45 por la explanada de la avenida Entre Ríos, donde es recibida por dos comisiones de bienvenida: una de exterior y otra de interior, integrada por senadores y diputados, que la esperan en el salón Azul como es tradicional.

Acompañada por los diputados y los senadores, la mandataria es recibida en el Salón Eva Perón por el Vicepresidente de la Nación y Presidente del Senado, Julio Cobos, y por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, ante quiénes firmará los Libros de Honor del Congreso.

Luego, la mandataria se traslada a través del Salón de Pasos Perdidos para ingresar al recinto de la Cámara de Diputados, donde dirige su tercer mensaje de apertura de Sesiones Ordinarias de su mandato.

De acuerdo al cronograma oficial, el Congreso abre sus puertas a las 10:15 para permitir el arribo de los legisladores, el cuerpo diplomático, autoridades nacionales e invitados especiales.

En tanto, a las 10:25 arriban al recinto las autoridades de ambas cámaras, ya que está previsto que a las 10:30 Cobos abra la sesión de Asamblea y dé paso al izamiento de la Bandera Nacional.

GENERAL BRUERA: USTED ES UN TRAIDOR Y UN COBARDEE


Por Arq. Liliana Raffo de Fernández Cutiellos
arquilira@hotmail.com
Según sus declaraciones en El Argentino.com, al igual que el amnésico apologista de Videla, Martín Balza, usted toma distancia de los años 70. Confunde el Proceso con la Guerra Revolucionaria. Acaso, ¿se olvidó de sus compañeros de promoción (la 105 del Colegio Militar), los Subtenientes Barceló y Berdina, que en épocas democráticas dieron su vida por la Patria en la selva tucumana contra bandas terroristas, como denominara el Gral. Perón a los Montoneros y al ERP ?
Si el virus kirchnerista hoy lo hace claudicar en los valores sanmartinianos y en el respeto a sus camaradas caídos en combate, usted no merece las palmas de general...pida ya su retiro y deje de ser un infame.
¿Qué espera? ¿Una embajada? ¿Asegurar sus honorarios manchados con la sangre de sus compañeros de promoción y de otros camaradas y compatriotas?
Si mi difunto esposo, el Teniente Coronel Horacio Fernández Cutiellos no hubiera muerto en combate en el ataque a La Tablada, durante el gobierno del Dr. Alfonsín, no tenga dudas, a usted lo fusilaría vendado y por la espalda… como corresponde a los cobardes y traidores a la Patria.
Siga cantando tangos en la oreja de su ministra de defensa…usted jamás debió cruzar el arco de entrada del Colegio Militar de la Nación

EL 24 DE MARZO QUE NO SE CUENTA



Por Nicolás Márquez




En las primeras semanas de 1976, la guerra civil dominaba la escena y el gobierno de María Estela Martínez de Perón era impotente para controlarla. Ni el oficialismo quería seguir haciéndose cargo de una situación inmanejable ni la oposición quería reemplazarla.


Todos tenían los ojos puestos en las Fuerzas Armadas, para que solucionasen de oficio lo que la dirigencia política no sabía ni podía ni quería resolver.




El 27 de febrero, el comité nacional de la UCR publicó la siguiente declaración desestabilizadora: "El país vive una grave emergencia nacional... ante la evidente ineptitud del Poder Ejecutivo para gobernar... Toda la Nación percibe y presiente que se aproxima la definición de un proceso que por su hondura, vastedad e incomprensible dilación, alcanza su límite" (1). Desde meses antes, "el general Viola mantenía conversaciones con Balbín y Antonio Tróccoli. Juan Carlos Pugliese, futuro ministro de Alfonsín, defendía en 1975 la actuación del general Menéndez en Córdoba" (2).

Renombrados dirigentes de la oposición y del propio peronismo confabulaban en reuniones con militares y "hasta sindicalistas como Casildo Herreras iban a verlo a Videla para decirle que, aunque en público no podían declararlo, también ellos consideraban que el gobierno era un desastre, que eran sus amigos y que deberían tenerlos en cuenta después del golpe si finalmente lo llevaban a cabo...


Lorenzo Miguel, por su parte, visitaba al almirante Massera... Hasta el veterano dirigente radical Ricardo Balbín celebró una reunión secreta con Videla en una casa neutral. Allí... (Balbín) le espetó sin rodeos: "General, ¿van a dar el golpe?... Si van a hacer lo que yo pienso, háganlo lo antes posible; evítenle al país esta lenta agonía. Yo, como político, no voy a aplaudirlo, pero tampoco pondré piedras en el camino" (3).


El terrorismo sacaba provecho del desbarajuste institucional. Cometía salvajes asesinatos, mientras la clase política, para no contrariar la opinión popular, proclamaba desembozadamente la necesidad de orden y alababa sin cortapisas a las FF.AA.. Hasta el Partido Comunista, el 12 de marzo, "reiteró su propuesta de formación de un gabinete cívico-militar" (4).
Los días previos al 24 de marzo, los terroristas asesinaron a personalidades de muy alta envergadura, entre ellos el empresario Héctor Minetti, el coronel Héctor Reyes, el sindicalista Adalberto Giménez y, el 15 de marzo, en espectacular atentado explosivo en la playa del edificio Libertador, muere Blas García y resultan heridos 23 personas. "Verbitsky (Horacio) fue acusado de ser el conductor de ese atentado, durante el proceso promovido por el fiscal Juan Martín Romero Victorica en 1992". (5)
Los legisladores reconocían el caos y ratificaban su incapacidad de enfrentar la crisis.
El presidente de la Cámara de Diputados, Sánchez Toranzo, afirmaba: "Doloroso es el precio que pagan los hombres de armas en el cumplimiento de los deberes que la hora les impuso. Que este sacrificio no sea en vano por la renuencia de la civilidad" (6); la entonces diputada Nilda Garré (hoy ministra de Defensa) denunciaba: "Las cotidianas desapariciones. .. y tantos otros hechos similares vienen formando un siniestro rosario de crímenes miserables que se suceden sin que un solo culpable sea identificado" .
El senador radical Eduardo Angeloz, con esa imprecisión tan inherente a su partido de pertenencia arengaba: "Alguien tiene que dar la orden... alguien tiene que decir basta de sangre en la República Argentina". Pero la expresión más clara de lo que la clase política podía dar fue del diputado Molinari: "¿Qué podemos hacer? Yo no tengo ninguna clase de respuesta".

El líder máximo de la UCR, Ricardo Balbín, 48 horas antes del 24 de marzo, afirmó: "Hay soluciones, pero yo no las tengo". Ello no hizo más que verbalizar lo que se venía haciendo detrás de las cortinas: instigar a las FF.AA. a tomar la iniciativa.


Respecto de la guerra antisubversiva, suele argumentarse que la solución podía venir no ya por un "golpe", sino a través de una "salida política", tanto sea a partir de un juicio político o de nuevas elecciones.

Pero las posibilidades de "juicio político" se hallaban totalmente obstaculizadas (el PJ, que tenía mayoría parlamentaria, no quería "derrocar" abiertamente a la viuda de Perón) y, además, el hecho de pensar en que otro gobierno de jure iba a solucionar el caos terrorista e institucional no dejaba de ser una noble pero ingenua expresión de deseos, desmentida por la experiencia. Ya habían pasado ininterrumpidamente cinco presidentes de jure (Cámpora, Lastiri, Perón, "Isabelita" y, tras su "licencia", Luder), sin que ninguno pudiera efectuar una sola condena a ningún guerrillero (por el contrario, fueron amnistiados en mayo de 1973).


Otro slogan de la tan insistente como omnipresente Mentira Oficial es mencionar la cercanía entre la intervención cívico-militar y las elecciones (ante el caos, se había adelantado la fecha en que debían sustanciarse, fijándose el mes de octubre de ese año).


Cabe preguntarse: ¿quiénes eran los candidatos presidenciales del PJ, la UCR y el resto de las fuerzas? ¿Quiénes estaban en campaña? ¿A quiénes beneficiaban las encuestas? ¿Estaba confeccionado el padrón electoral? En efecto, no había candidatos ni campaña ni clima electoral, porque nadie quería ir a elecciones y todos, activa o pasivamente, esperaban ansiosos que las FF.AA. reemplazaran de una vez al gobierno decadente. Como si la guerra civil y el desgobierno fueran poco, los números económicos se desplomaban y la hiperinflació n (según informe de
Los días previos al 24 de marzo, las declaraciones de personalidades y las notas de los diarios reflejaban el clima de terror y el desgarrador pedido de cambio de gobierno. "La Opinión" publicaba: "Un muerto cada cinco horas, una bomba cada tres" (19/03/76).


El 20, el mismo diario informaba: "Prácticamente un 90% de los argentinos habla hoy de la proximidad de un golpe de estado". Ese día, el dirigente justicialista Jorge Antonio manifestaba: "Si las FF.AA. vienen para poner orden y estabilidad, bienvenidas sean".


Francisco Manrique, presidente del Partido Federal (por entonces la tercera fuerza electoral), afirmó: "Estamos asistiendo al sepelio de un gobierno muerto, al desalojo de una pandilla" (8).

El 21 de marzo, "Clarín" informaba: "Los legisladores que asistieron al Parlamento se dedicaron a retirar sus pertenencias y algunos solicitaron un adelanto de sus dietas"; el mismo día, "La Prensa" : "Hubo 1.358 muertos desde 1973 por acciones terroristas" .


Al día siguiente (22 de marzo), el senador Fernando de la Rúa arremetió: "Es increíble que la presidente, que proclama su afición a los látigos, ni siquiera desmienta que su ex ministro y principal consejero, López Rega, siga alojado en su quinta madrileña, convertida en aguantadero de un prófugo de la justicia" (9). El 23, "La Opinión" titulaba: "Una Argentina inerme ante la matanza", y agregaba: "Desde el comienzo de marzo hasta ayer, las bandas extremistas asesinaron a 56 personas"; esa fecha, "La Razón" redundaba: "Es inminente el final. Todo está dicho".
Llega el 24 de marzo. Ante tal desconcierto, la Junta de Comandantes, acompañada y respaldada por toda la ciudadanía y los partidos políticos (incluyendo al PC), debió hacerse cargo de la conducción del país en medio de la guerra civil desatada por las bandas terroristas. Sin disparar una sola bala, las nuevas autoridades sustituyeron pacíficamente a "Isabelita". La consigna no era destruir las instituciones, sino conservarlas; no se pretendía quebrar el "estado de derecho" (como si hubiese uno), sino recomponer el "estado de deshecho".


El flamante gobierno obtuvo el beneplácito de todos los partidos políticos (que hoy desesperadamente se despegan de su "procesismo" de otrora).






De las 1.697 intendencias vigentes en la gestión de Videla, solo el 10% eran comandadas por miembros de las FF.AA.; el 90% restante, por civiles repartidos del siguiente modo: el 38% de los intendentes eran personalidades ajenas al ámbito castrense, de reconocida trayectoria en sus respectivas comunas, y el 52% de los municipios era comandado por los partidos tradicionales en el siguiente orden:



"La UCR, con 310 intendentes en el país, secundada por el PJ (partido presuntamente "derrocado") , con 192 intendentes; en tercer lugar se encontraban los demoprogresistas con 109, el MID con 94, Fuerza Federalista Popular con 78, los democristianos con 16 y el izquierdista Partido Intransigente con 4" (10).


La habilidad de los partidos políticos y sofistas coyunturales en hacerse los distraídos con respecto a las responsabilidades y cargos ocupados en el gobierno de facto ha provocado que las nuevas generaciones crean que el gobierno del Proceso cayó de un meteorito y se instaló mágicamente en el poder "contrariando la voz del pueblo".




Tanto la prensa internacional como los diarios más relevantes de la época apoyaban con fervor a las nuevas autoridades. Los siete jueces que en 1985 juzgaron a los comandantes fueron funcionarios judiciales del Proceso, y el fiscal de aquel polémico juicio, el Dr. Julio Strassera, fue nombrado fiscal y luego juez, precisamente, por Videla.


No se conoce ninguna denuncia por "violaciones a los derechos humanos" efectuada por estos hombres del derecho durante su desempeño como funcionarios de la "dictadura genocida". El redactor del libro Nunca Más y presidente de la Conadep, Ernesto Sábato, almorzaba distendidamente con Videla, lo adulaba en público, apoyó el Mundial 78 y respaldó la guerra de Malvinas.




En la población, el consenso sobre el Proceso no fue fugaz. Duró varios años. A pesar de la personalidad fría y poco carismática de Videla, al jugarse el Mundial de Fútbol en 1978, éste acudió a las canchas en seis cotejos, en los cuales fue ovacionado por la multitud. Cuando la selección nacional se alzó con el título, miles de ciudadanos fueron a festejar, no al Obelisco, sino a la puerta de la Casa de Gobierno, y Videla debió salir al balcón a saludar a la multitud que lo aclamaba.


Sólo al comenzar la década del 80, y ante un plan económico que con motivo de la crisis del petróleo internacional comenzaba a mostrar debilidades, el malhumor social empezaba a vislumbrarse, pero no por las supuestas "violaciones a los derechos humanos" acaecidas en la guerra antiterrorista, sino por las abruptas oscilaciones acaecidas en el tipo de cambio monetario.



Notas

(1) Citado en Responsabilidad Compartida, García Montaño (diario "La Opinión").


(2) Crítica a las Ideas Políticas Argentinas, Juan José Sebreli.


(3) De Isabel a Videla , Carlos M. Turolo (4) Ob.- Cit Juan José Sebreli.


(5) Verbitsky de La Habana a la Fundación Ford, Carlos Manuel Acuña.


(6) La Mentira Oficial, Nicolás Márquez (7) La Mentira Oficial, Nicolás Márquez


(8)Los Increíbles Radicales, M. H. Laprida.


(9) Ob. Cit. García Montaño, "La Voz del Interior".


(10) diario "La Nación", 25 marzo 1979.


(11) Otros datos fueron obtenidos del libro La Subversión, la Historia Olvidada - AUNAR).



Nicolás Márquez es abogado y periodista, autor del libro “La Otra Parte de la Verdad” y de “La Mentira Oficial, el setentismo como política de Estado”, de reciente aparición.

sábado, 27 de febrero de 2010

COMUNICADO DE LA DIOCESIS DE COMODORO RIVADAVIA ANTE EL PEDIDO DE ABORTO



LA VIDA SIEMPRE ES UN DON


Como padre y pastor de la grey católica de este lugar quisiera ofrecer mis reflexiones a los fieles, a las personas de buena voluntad y a toda la sociedad, en torno a la delicada y grave situación planteada ante la solicitud de práctica de aborto para una joven violada en la ciudad de Comodoro Rivadavia

En primer lugar quiero expresar mi acompañamiento cálido y comprensivo para la joven y su familia que viven un momento de dolor profundo y desesperante.

Tan delicada situación requiere una adecuada respuesta de la sociedad para evitar que las decisiones en contexto de desesperación, provoquen daños aún mayores.

La vida humana es un don precioso que comienza en el momento de la fecundación, tal como lo reconoce la ciencia médica y la legislación vigente. Allí comienza un nuevo ser con características e identidad genética propias, que es por tanto, sujeto de derechos.

Sus derechos y su dignidad no dependen de ninguna variable de evolución, de condición o de circunstancias en que llegó a la vida.

De esta forma queda claro que el aborto constituye un grave atentado a la vida humana, por el que se condena a muerte a quien no es culpable de nada. La condición de inocencia de la persona por nacer, muestra a las claras el desenfoque en el que se incurre: la muerte del niño por nacer nunca resuelve el problema inicial, en este caso la violación. Lo único que se logra es sumar otro hecho doloroso.

Esta percepción del valor de la vida humana pertenece a la identidad cultural de nuestro pueblo. En efecto, nuestro pueblo valora la vida y la defiende, y sólo llega a plantearse el aborto acosado por la desesperación. Desde nuestra experiencia pastoral podemos constatar las traumáticas consecuencias que se desencadenan en la conciencia de las personas que han recurrido al aborto.

Por eso nos preocupa que organismos y entidades que se constituyen para luchar en contra de la discriminación y a favor de la igualdad de derechos, pretendan que se alcancen dichos objetivos negando un derecho tan fundamental.

Nos preocupa que se pretenda instalar en la sociedad la grave contradicción conceptual que considera el aborto como un derecho, cuando en realidad es exactamente lo contrario: la negación a alguien del derecho fundamental a la vida.

El país ha sufrido mucho por el imperio de la muerte, como fácil solución de problemas emergentes. Hoy padecemos sus consecuencias. Darle cabida al aborto sería ahondar la herida de nuestra Nación, y agravar su enfermedad. El Estado, desde todas sus instituciones debe ser el garante de la vida, los derechos y la felicidad de todos.

Por esta razón nos preocupa además que trate de negarse la consideración religiosa y espiritual que merece el caso, como lo hizo la representante de INADI en Chubut, argumentando que somos un estado laico. Las convicciones religiosas de la familia implicada en esta dolorosa situación no pueden ser ignoradas ya que también constituyen un derecho de las personas.

Esta familia es creyente, hija de la Iglesia, cree en Jesucristo que es Dios de la vida y del amor. El, desde el misterio de la cruz y de la resurrección, toma parte en su sufrimiento y en esta terrible noche oscura por la que esta familia atraviesa. El le ofrece la fuerza para acoger con valentía el don de la vida inocente a pesar de las circunstancias en las que se gestó.

La Iglesia se compromete a acompañar a la familia a lo largo del embarazo, nacimiento y ulterior acogida en su hogar natural o también, como alternativa posible, le ofrece el amor de muchas otras familias dispuestas a adoptar la criatura.

Sentimos el deber de felicitar y sostener al Comité de Bioética del Hospital Regional y a la Jueza de Familia Nº 3 de Comodoro Rivadavia, Dra. Verónica Daniela Robert que, asumiendo su recomendación, se posicionó en defensa de la vida rechazando el pedido de aborto.

Valoramos asimismo a los Medios (Diario “Crónica”, entre ellos) por su servicio no sólo de informar, sino de ampliar oportunamente los horizontes del debate de un tema tan delicado.

La vida es un don. Su acogida es fuente de bendición para las personas y las sociedades. En este caso particular puede serlo para la comunidad de Comodoro Rivadavia, que proyecta su futuro con esperanza.



Comodoro Rivadavia, 23 de febrero de 2010.
Día del nacimiento de nuestra ciudad.



+ p. Virginio D. Bressanelli scj
Administrador Apostólico
y Comunidad Diocesana de Comodoro Rivadavia

REFLEXIONES SOBRE ARGUMENTOS CONTRA EL "ENLACE HOMOSEXUAL"


Por Eduardo Rafael Carrasco*

Comentarios al comunicado del Arzobispado de Buenos Aires rechazando el enlace homosexual [1] - 25.02.10


1.- Argumentación

El comunicado se atiene estrictamente a la legislación civil, partiendo:

a) de que la legislación argentina reconoce el matrimonio como integrado por un hombre y una mujer.

b) y asimismo, como así es entendido desde épocas ancestrales, su reafirmación no implica discriminación alguna.

c) En conclusión, el Poder Ejecutivo de la CABA tiene la obligación de apelar el fallo.


2.- Observaciones particulares

El razonamiento presenta fallos para la mentalidad actual, severamente acosada por la ideología del género. Veamos:

a) Defender el matrimonio apoyándose en una ley civil es sumamente débil, pues ésa ley puede -y va camino a- ser modificada por otra, presentada como más acorde a los tiempos presentes.

b) Que rija el matrimonio convencional desde la prehistoria, es otro motivo más para alterar la institución, puesto que la ideología del género en boga imagina la historia como una lucha de clases derivada del abuso masculino, que requiere ejercer su dominio en ésa institución.

c) Plantear la obligación del Poder Ejecutivo sería relativo, pues argumentarán que fue votado para gobernar sin presiones y respetando la voluntad popular.


3.- Reflexiones generales

a) Omitir la invocación constitucional a Dios, fuente de toda razón y justicia, debilita toda la argumentación, regalando el uso de la autoridad que la propia Carta Magna confiere. Sin duda la sociedad espera razones religiosas directas de una autoridad religiosa. Para el caso, oír de los ministros de la Iglesia la interpretación de qué es lo que Dios quiere al respecto, y qué nos dice indirectamente la naturaleza creada por Él.

b) Los argumentos jurídicos servirían de respaldo adicional, ya que incumben principalmente a las instituciones competentes en el tema, como podrían ser los colegios públicos de abogados, y ajenos a toda confesión religiosa.

c) No hay en el comunicado una sola referencia al derecho natural, como fundamento insoslayable de la ley positiva.

d) ¿No hay advertencias y sanciones para los católicos que eludan su responsabilidad ante estos hechos?.-

* Programa Padres de Familia

educar@compendium.com.ar

NOTA
[1] Texto del comunicado

La legislación civil argentina que nos rige (cfr. también la Declaración Universal de los Derechos Humanos art. 16, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos art. 23 inc. 2 y la Convención Americana de los Derechos humanos, art. 17 inc. 2 ss, los cuales tienen jerarquía constitucional desde 1994) regula el matrimonio como una entidad civil integrada por un hombre y una mujer. Por lo tanto, el fallo de una jueza en lo Contencioso Administrativo que permite un vínculo matrimonial entre personas del mismo sexo, es contrario a la citada legislación.
Atendiendo a que desde épocas ancestrales el matrimonio se entiende como la unión entre el varón y la mujer, su reafirmación no implica discriminación alguna.

Dado que el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es el garante de la legalidad en la ciudad, el Sr. Jefe de Gobierno, a través del Ministerio Público, tiene la obligación de apelar el fallo.+ Buenos Aires, 24 Feb. 10 (AICA)