Por Jorge Eduardo Acosta
miércoles, 29 de junio de 2011
QUIÉNES FUERON MARTÍN GRAS Y MARÍA MILLIA DE PIRLES
Por Jorge Eduardo Acosta
viernes, 26 de febrero de 2010
EL PERIODISTA RODOLFO WALSH "SE SUICIDO" MIENTRAS "LA GUERRA NO TERMINO" SEGUN EL TIGRE ACOSTA

El ex oficial de la marina Jorge "El Tigre" Acosta, sometido a juicio oral por delitos de lesa humanidad en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura militar, afirmó que el periodista Rodolfo Walsh "se suicidó".
SIN MISA
En el escrito dirigido al Tribunal Oral Federal (TOF) 5, Acosta lamentó, además, no poder recibir ayuda espiritual en las Misas de los días "jueves".
Cabe destacar que el manual de Montoneros indicaba que en caso de ser detenidos debían denunciar apremios ilegales y torturas aunque no existiesen ni fuesen reales, y que además los militantes debían llevar una pastilla de cianuro para suicidarse en caso de que los detuvieran.
Rodolfo Walsh es admirado por muchos periodistas por la labor de espionaje que realizaba, de seguimiento de sus blancos, por lo cual tomarlo como modelo produce una confusión del periodismo con el espionaje... que son dos cosas muy distintas.
Acosta sotuvo que sólo de esa manera se puede interpretar que Walsh, a quien calificó como "un importantísimo miembro de la organización Montoneros", se haya enfrentado con una pistola calibre 22 al armamento del denominado Grupo de Tareas 3.3.2 que el marino admitió tener a su cargo. Por otra parte, admitió haber sido el jefe del grupo de tareas en la órbita de la ESMA, según informó la agencia oficial Telam.
PASTILLA DE CIANURO
"Walsh estaba dispuesto a morir, sí o sí, porque llevaba una pistola calibre 22", consignó Acosta en una nota manuscrita presentada ante el Tribunal Oral Federal Cinco (TOF 5) a cargo del juicio público por la desaparición del periodista y las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, entre otros.
Acosta mencionó también "vestigios de la pastilla de cianuro", lo que, sumando a los otros elementos "no dejan duda alguna de su intención de no permitir su detención con vida".
El escrito de unas diez carillas, fue redactado desde su lugar de detención en el penal de Ezeiza, y en el mismo el capitán de Fragata se quejó de la "persecución política" que existe "contra algunos de los que derrotamos a los terroristas, para reestablecer la paz".
GUERRA INCONCLUSA
Acosta se quejó de fotografías "con primeros planos" que, al igual que a otros sometidos a juicio -entre ellos el también oficial de la armada Alfredo Astiz- le tomaron en la sala de audiencia ubicada en el subsuelo de Comodoro Py 2.002, de Capital Federal, donde se realiza el debate oral y público.
El procesado dijo que se sintió "intimidado" por el "aplauso cerrado" que provocó en la sala de audiencia por parte de familiares de las víctimas la lectura de la "Carta Abierta" que Walsh escribió para la Junta Militar que en 1977 gobernaba el país.
Acosta calificó dicha carta definiendo: "es un documento pero también un arma de la guerra civil revolucionaria terrorista", afirmando que el aplauso que generó su lectura significa que "la guerra no terminó".
"Está suficientemente probado que yo he sido el jefe de inteligencia de la UT 3.3.2 desde enero de 1977 y por ello he participado en la guerra fratricida que no inicié ni definí en su contenido", consignó el procesado, quien manifestó sentir respeto por todas las víctimas "entre ellas Rodolfo Walsh" quien, "de no haberse suicidado estaría declarando como testigo en mi contra".
LOS ACUSADOS
El TOF 5 prosiguió con lectura de la acusación contra los 17 procesados de este tramo de la "megacausa" ESMA, el primero que llegó a la etapa plenaria.
En el banquillo de los acusados están Acosta, Astiz, Juan Antonio Azic, Carlos Capdevilla, Ricardo Miguel Cavallo, Julio César Coronel, Adolfo Donda, Juan Carlos Fotea, Manuel García Tallada, Pablo García Velazco, Alberto González, Antonio Pernías, Jorge Radice, Juan Carlos Rolón, Raúl Scheller y Ernesto Weber.
El vicealmirante Oscar Montes, que completa la nómina de los sometidos a juicio, es un octogenario que en la apertura del juicio fue llevado en silla de ruedas al recinto.
En este juicio se ventilan las responsabilidades por 85 delitos cometidos en lo que durante el "Proceso de Reorganización Nacional" funcionó como un centro ilegal y clandestino de detención.
El Tribunal Oral Federal Nº 5 está integrado por los jueces Daniel Obligado, Oscar Hergott y Ricardo Farías.
sábado, 25 de abril de 2009
PROCESARON A ASTIZ Y AL "TIGRE" ACOSTA JUNTO A 32 MILITARES A CASI DOS MESES DE LAS ELECCIONES

Un juez federal dispuso también un embargo para cada uno de los procesados de 1.000.000 de pesos. Alfredo Astiz habría disparado a la joven cuando se dirigía a la casa de una militante de Montoneros.
Alfredo Astiz y Jorge "El Tigre" Acosta fueron procesados con prisión preventiva, junto a otros 32 ex represores, por el secuestro y desaparición de la adolescente Dagmar Ingrid Hagelin en 1977.
La medida la dispuso el juez federal Sergio Torres. Hagelin, de 17 años, habría sido baleada por Astiz el 27 de enero de 1977 cuando se dirigía a la casa de Norma Susana Burgos, militante de la organización Montoneros. Según versiones, los marinos vieron llegar a la joven e intentaron detenerla, pero ésta escapó corriendo, y al grito de "Parate flaca, que te tiro", Astiz le disparó en la cabeza.
La lista de los procesados la completan: Antonio Pernías, Ricardo Miguel Cavallo, Luciano Becerra, Eugenio Vilardo, Hugo Damario, Carlos Daviou, Juan Carlos Fotea, Miguel García Velazco y Ricardo Lynch Jones. También figuran Pablo García Velazco, Edgardo Otero, Roberto Pérez Froio, Alberto Eduardo González, Ernesto Frimón Weber, Juan Torti, Raúl Scheller, Néstor Omar Savio, Julio César Coronel, Antonio Vañek, Rogelio Martínez Pizarro, Carlos Orlando Generoso, Víctor Francisco Cardo, Oscar Antonio Montes, Pedro Santamaría, Francisco Rioja, Raúl Jorge González y Manuel Jacinto García; Carlos Guillermo Suárez Mason, hijo del homónimo general del Ejército; Jorge Carlos Radice, Orlando González, Randolfo Luis Scachi y Juan Carlos Rolón.
jueves, 5 de marzo de 2009
Astiz negó su participación en grupos de tareas de la ESMA y desconoce los vuelos de la muerte
El ex marino Alfredo Astiz, es acusado en unos 200 casos de violación de los derechos humanos en la ESMA, entre ellos el secuestro de monjas francesas.
El juez federal Sergio Torres lo interrogó sobre los vuelos de la muerte, cuyo procedimiento sería el siguiente: desde la ESMA salían con prisioneros que habrían sido arrojados vivos al mar.
Astiz y su superior, el ex capitán Jorge "el Tigre" Acosta, comparecieron ante el juzgado para declarar por el caso Hagelin, la joven sueco-argentina que habría sido baleada en la calle en 1977 y llevada aun con vida a la ESMA. Algunos presumen que fue llevada desde la ESMA a un “vuelo de la muerte” de los que Astiz dijo no tener noticias.
El antes llamado "Ángel Rubio" está acusado de haber integrado la patota que intentó secuestrarla y luego de haberla baleado, en una caso de enorme repercusión internacional que produjo uno de los primeros reclamos de gobierno extranjeros a la dictadura por derechos humanos.
Asistido por su defensor, Juan Aberg Cobo, Astiz se negó a declarar sobre esta causa aduciendo que ya fue sobreseído por la Cámara Federal en 1987 a raíz de la aplicación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. “Non bis in idem”, dice un principio jurídico que prohibe a una persona ser juzgada más de una vez por un mismo hecho.
La Corte Suprema, en diciembre de 2008, ordenó reabrir el caso siguiendo un dictamen de la Procuración, que estableció que el crimen de Hagelin está enmarcado en los delitos de lesa humanidad y por ende debe ser considerado imprescriptibles. Más allá de la imprescriptibilidad para el juzgamiento, esto no deroga el principio de “non bis in idem” referido, en tanto que ya ha habido un juicio sobre la misma materia.
El “Tigre” Acosta, está procesado también por cientos de crímenes y con prisión preventiva en el penal de Ezeiza, se negó directamente a declarar, mientras que Astiz aceptó en cambio ser interrogado sobre los delitos que se le imputan en la megacausa ESMA.
En su declaración, según fuentes judiciales, Astiz negó haber integrado los grupos de tarea y de haber sido apenas un administrativo, con el cargo de secretario del jefe de instrucción de la escuela naval. También negó haber pertenecido al cuadro de oficiales de la ESMA en 1976, cuando dijo haber estado asignado en Río Santiago y con posterioridad a 1979, cuando fue agregado naval en Sudáfrica.
Según trascendidos, a partir del próximo mes de septiembre se abriría un juicio oral respecto de dos hechos presuntamente cometidos por Astiz en la ESMA hace más de tres décadas, en tanto que hubo causas judiciales sobre ellas.
Se trata del caso del secuestro de las monjas francesas en la puerta de la Iglesia de Santa Cruz junto al grupo fundador de las Madres de Plaza de Mayo, en la que según los sobrevivientes Astiz es señalado como "entregador" en que habría simulando ser hermano de un desaparecido.
El otro, es el caso del secuestro y asesinato del escritor y periodista Rodolfo Walsh, hecho en el que también se adjudica a Astiz participación en el grupo operativo, aunque en su declaración insistiera que no tuvo nada que ver con esos crímenes
