viernes, 16 de abril de 2010

A PROPOSITO DE LA DIALECTICA SINAGOGA-IGLESIA

a Alberto Buela

Por Alberto Buela (*)

En estos días escribí un breve artículo sobre la campaña internacional mass mediática contra la Iglesia católica y el Papa por el tema del abuso de niños por parte de los curas. Y recibí tres tipos de respuestas: a) de aquellos, los más, que nos han felicitado y compartido el criterio b) de los anticatólicos furibundos diciendo cosas horribles contra el Papa, la Iglesia y uno mismo y c) la de los progresistas que están en el gobierno, que me acusan de escribir para los curas Baseotto o von Wernich, con lo cual muestran que no entienden nada de nada, menos aun del tema Iglesia, y que su vuelo es de cabotaje, todo se reduce a política interna. Lo que explica su fracaso rotundo en política internacional.

Antes que nada declaro, por temor a la policía del pensamiento que se ejerce sin tapujos en todos “los medios de confusión”, que no soy pederasta ni pedófilo, me encantan las mujeres, y estoy totalmente en contra y condeno abiertamente que “un solo cura abuse de un solo niño”, pero el objetivo de mi artículo no fue ocuparme de la defensa de los niños abusados sino intentar explicar el por qué de la agresión desmedida que viene soportando la Iglesia por este tema y, sobre todo, su falta de reacción.

Lo hago desde un punto de vista profano pues no soy “hombre de la Iglesia”, no soy un profesional del catolicismo, ni siquiera me siento un laico[1], en el mejor de los casos, un católico amateur. Y por lo tanto tengo todas las limitaciones y taras de un hombre del pueblo [2], un Juan Nadie, que observa que la Iglesia no ofrece ninguna resistencia ni tiene ninguna reacción.

Para fundamentar mi parecer tendría que exponer sucintamente mi opinión acerca del actuar histórico de la Iglesia en este último medio siglo y para ello me remito a lo que escribí hace unos diez años como respuesta a mi amigo Methol Ferré [3] cuando participamos juntos en el Fogón de la Utopía organizado por Vicente Joga en Formosa.

“Si bien el tema que me han propuesto desarrollar en este fogón es "la visión peronista del hombre y la economía", permítanme que me extienda por espacio de quince minutos tratando de ofrecer una visión profana del Concilio Vaticano II, como respuesta a la visión sub specie aeternitatis plena de optimismo eclesial que nos acaba de dar Methol Ferré.

Y decimos visión profana porque no somos nosotros lo que se llama "hombres de iglesia" y entonces estamos libres de ciertas ataduras y pruritos de conciencia.

La Iglesia, según nuestra visión profana, siempre ha trabajado sobre la base de lo que existe (Pío XII) de ahí su adaptación a los tiempos. Tomemos como punto de partida, para no remontarnos hasta el fondo de la historia eclesiástica, la segunda guerra mundial, para mostrar lo que queremos decir.

En el año l931 la iglesia saca una encíclica denominada Quadragessimo anno, con motivo de los cuarenta años de la Rerun Novarum, donde propone la organización corporativa de la economía como lo hacía mutatis mutandi el fascismo de la época.

Durante la guerra se aleja rápidamente del Reich alemán y condena al comunismo como intrínsecamente perverso abriéndole una amplia carta de crédito a la sociedad industrial capitalista. En el ínterin crea la Acción Católica, con aspirantes, juniors y seniors y adopta el scoutismo, con lobatos, scouts y rangers, instrumentos con los que comienza a trabajar a nivel social.

Finalizada la gran guerra a través de Luigi Struzo crea la Democracia Cristiana contando con el apoyo de Jacques Maritain, entonces el más renombrado filósofo católico. Y triunfa en los países vencidos de Europa con Adenauer en Alemania y De Gaspari en Italia. En nuestra América, sólo en el Chile de Frei padre, el famoso Kerensky chileno. Todo ello es muy poco logro para semejante esfuerzo.

La democracia cristiana fracasa en nuestros países de América allá donde existen movimientos nacionales y populares, porque tanto ella como la Acción Católica o el scoutismo son una fábrica de "gorilas". Esto es, actitud contraria a todo lo que huela a desorden popular y cordialista como es el caso de los movimientos de masas.

En Argentina estaba el peronismo, en Brasil el varguismo, en Bolivia el MNR, en Colombia el gaitanismo, en Ecuador el velazacoibarrismo, en Venezuela el perezgimenismo, etc., etc.

A ello hay que sumarle la no-participación de la Iglesia en los procesos de descolonización africana, a fines de los años 50 y principio de los 60. Con lo que pierde protagonismo en África en desmedro de una evangelización incipiente que habían comenzado. Dejó a los pueblos africanos abandonados a su suerte mientras se entretenía en problemas de alcoba de los episcopados francés, holandés, alemán e italiano. El Vaticano II no fue más que una disputa entre los episcopados centro europeos, sobre todo de Francia y Alemania. América, Asia, África y Oceanía no cortaron ni pincharon.

La connivencia con las potencias coloniales hace que hoy el continente negro sea casi todo musulmán. Así repitió en África el mismo error cometido un siglo y medio atrás en Hispanoamérica: No se sumó inmediatamente a los movimientos independentistas. Claro está, que aquí había detrás tres siglos de trabajo y evangelización hispana, mientras que en África sólo había intereses económicos y casi ninguna tarea cultural y evangelizadora, resultado típico en las colonias inglesas, francesas, belgas y holandesas en todo el mundo. Solo Portugal, con Angola y Mozambique salvó un poco la ropa. Sobre esto el pensamiento, políticamente correcto no dice nada, porque ¿cómo atreverse a condenar y criticar a las fuerzas progresistas y democráticas del “Occidente cristiano” ante los logros culturales de la rémora medieval que son España y Portugal.?

Que Occidente nos deje de hacer el cuento de Occidente, decía por esos días ese gran poeta que fue Ignacio B. Anzoátegui.

Ante semejantes fracasos reiterados con pérdida real de fieles, lo que significa desde el punto de vista profano, pérdida de poder, Juan XXIII llama al Concilio, que no fue dogmático como el de Trento sino pastoral. Esto es, que se va a ocupar de cómo mantener y acrecentar las ovejas. Es un Concilio exclusivamente europeo orientado por teólogos de neto corte iluminista y bajo influencia protestante como la que ejerció Bultmann sobre Rahner y Ratzinger para tomar un ejemplo emblemático.[4]

Simplificando, porque el paño da para muchos cortes, las consecuencias político-culturales del Concilio Vaticano II son dos: Una, que la iglesia invita a los católicos a il aggiornamiento, es decir, poner los relojes en hora con la modernidad en el mismo momento que ésta entró en una crisis decadente y, dos: que la Iglesia se enfeuda en la línea interpretativa del marxismo. Comienza el diálogo de católicos y marxistas, en Nuestra América aparecen primero los curas obreros y luego la Teología de la liberación [5], todo ello para sumarse a los distintos movimientos guerrilleros de neto corte marxista.

El único trabajo serio de evangelización en África fue Biafra que cuando se intentó independizar de Nigeria, Estados Unidos miró para otro lado y no quedó un biafrano vivo (genocidio de 1967 al 70). No es para menos ya que desde el Vaticano II la Iglesia católica era su enemiga porque le hacía el juego al marxismo internacional.

Como consecuencia de este disparate político y del marasmo ideológico y doctrinario la Iglesia comenzó a quedarse vacía. Sus seminarios despoblados, sus conventos abandonados y sus fieles captados a manos llenas desde fines de los 60 por las sectas de origen norteamericano.

En una palabra el Concilio Vaticano II fue un tiro por la culata que le salió a la Iglesia romana.

Recién con la aparición de un Papa venido del Este, que sufrió en carne propia el flagelo del comunismo, la Iglesia comenzó el gran viraje. El entendimiento Reagan-Juan Pablo desembocó en la guerra de las galaxias y la caída del muro de Berlín. La Iglesia abandonó definitivamente su coqueteo con el marxismo que costó miles de feligreses muertos en Nuestra América y ofreció su apoyo crítico al capitalismo.

Deseaba dar esta pequeña respuesta un poco para pinchar ese enorme globo que infló Methol durante una hora y media, y bajar en lo posible a "este mundo terrenal" lleno de intereses contrapuestos”.

En mi opinión la Iglesia ha desarmado en todas sus líneas, desde el fin de la segunda guerra mundial en el 45, aquello que le permitió existir durante dos mil años: ha diluido la relación dialéctica amigo-enemigo entre Ella y la Sinagoga. [6]

La pérdida de la visión sobrenatural de la Iglesia y de una teología de la historia, que es la única que le da sentido a todos estos ataques, hace que el silencio de los obispos muestre su chatura y extravío espiritual. No aprovechar las circunstancias concretas para mostrar al pueblo cristiano la tensión teológica entre la Sinagoga y la Iglesia, no es otra cosa que una actitud vergonzante de un montón de cómodos burgueses que se niegan, explícita y conscientemente a decir la verdad sobre lo que viene ocurriendo en la historia. O por lo menos, decir la verdad católica, de lo que sucede desde hace 2000 años para acá.

Licuar la tensión entre la Sinagoga y la Iglesia, esconder conscientemente la actitud disolvente de los valores cristianos en sociedad, que los judíos vienen realizando desde Cristo para acá, es en boca de un cuerpo colegiado episcopal no sólo un acto de cobardía expresa sino de una ruindad rayana en lo miserable.

Qué temen los obispos? Qué se los declare antisemitas?. Hay que esconder o mejor borrar del Evangelio (como en la película de Mel Gibson) el más terrible y horrendo grito de la historia: Crucifícale…. crucifícale (Juan 19,7) de los rabinos, escribas y fariseos al condenar a muerte a Cristo.

Es este el momento inicial de la tensión entre la Sinagoga y la Iglesia que no se resolverá sino al final de la historia con la conversión del pueblo judío. Mientras tanto, los judíos que rechazaron a Cristo y su reino espiritual se aferran a la construcción de un reino material y carnal [7] que los obliga a la consolidación de un poder mundial sin límites, pero con todo, guste o no, como afirmara San Bernardo “Ellos son los signos vivientes que nos recuerdan la Pasión del Salvador”.

La historia profana, se lo quiera reconocer o no, está al servicio de la historia sacra y esto es lo que se ha subvertido en la Iglesia en este último medio siglo de existencia. Cosa que ya había sucedido en la política siglos antes, como observa Carl Schmitt: “todos los conceptos sobresalientes de la moderna teoría del Estado son conceptos teológicos secularizados” [8]

Sobre el sentido de esta dialéctica afirma el más penetrante teólogo argentino: “Con el advenimiento de Cristo toda la dialéctica que agita el mundo se mueve entre los polos Iglesia-Sinagoga. Cristo vence a la Sinagoga. Y a la era de los mártires de los primeros siglos del cristianismo, cuando la Sinagoga azuza al mundo pagano para que torture a los cristianos, no ha de servir sino para regar la simiente cristiana, que, vigorosa, ha de brillar con la Iglesia de los Padres y Doctores, sobre la Sinagoga. El esplendor medieval de la Iglesia ha de reducir a la Sinagoga a la vida de los ghettos. Pero en la edad moderna la Sinagoga se ha de vengar del exilio a que la redujo el mundo cristiano, y la Cábala penetra dentro de la Cristiandad hasta secularizarla y amenazarla con la secularización del mismo cristianismo. Frente a este último fenómeno nos encontramos actualmente. Con la táctica de la amistad y del “diálogo judeo-cristiano”, la Sinagoga está obteniendo un triunfo sobre la Iglesia. Es claro que, en manos de Dios, este triunfo puede trocarse en un triunfo de la Iglesia”. [9]

Los obispos en grado eminente, por la plenitud de su sacerdocio (pueden ordenar nuevos sacerdotes) tienen la obligación de convertir a los judíos. Así los grandes obispos convirtieron a judíos notables, como lo hizo el Papa Pío XII (Eugenio Pacelli) en 1940 con el gran rabino de Roma, bautizado como Eugenio Levy. Pero al mismo tiempo, son ellos los que están obligados a denunciar los males que provocan los judíos en y a los pueblos cristianos.

Y afirmamos que son los obispos, ellos y sólo ellos, (si respetaran la fórmula duos testes habeo et bene pendentes –dos testículos tengo y bien puestos- de su viejo juramento antes de su consagración. El relato es de Giovanni Papini y de Enrique Oliva en nuestro medio) los que están obligados a denunciar la nefasta, por totalitaria, injerencia judía en la vida del pueblo (en nuestro caso del argentino), porque la denominada cuestión judía es, en definitiva, una cuestión teológica. Y los obispos no solo son maestros en teología sino que tienen potestad, poder de aplicación teológica. Por otra parte de nada sirve que cualquier gentil (en lenguaje eclesiástico sería laico) [10] intente resolver el tema pues como lo mostró la novela del rumano Virgil Gheorghiu La Hora veinticinco, cualquier no -judío que hable bien de ellos no le creerán y si habla mal lo demonizan como fascista o nazi, por lo tanto la única salida para el “hombre natural” es la ataraxia griega, la indiferencia o la suspensión del juicio sobre la cuestión. Pero ese “hombre natural” no puede resolver la cuestión sino que la deja en suspenso.

De modo tal que si los obispos no hablan, en tiempo y forma adecuada, la tensión social que genera el poder omnímodo y total de los judíos sobre la sociedad, el Estado y el pueblo, se corre el riesgo que surja como solución la vía pagana, al estilo nacional socialista, buscando la exterminación de los judíos. Que no es ninguna solución, como lo han demostrado para los pueblos cristianos las consecuencias nefastas de la segunda guerra mundial.

Y ello es así, porque la cuestión judía sobre la que los grandes autores hasta 1945 han escrito tratados específicos, así lo hicieron Marx, Sartre, Guardini, Belloc, Sombart, Dumont, etc., no se resuelve ni desde el punto de vista racial, ni cultural, ni económico, ni político, la cuestión es teológica y se resuelve en ese plano o no se resuelve. Y los únicos que están habilitados para ello son los obispos.

Cuando a nosotros desde los púlpitos de nuestras iglesias parroquiales nos quieren hacer creer que “la Iglesia somos todos”, lo que están haciendo es trasfiriéndonos las culpas y quedándose con los beneficios. Mutatis mutandi como hizo el teólogo Gera conmigo: la culpa no es de los obispos sino del laicado que no se moviliza.

Esto no quiere decir que nosotros pongamos en tela de juicio el Cuerpo místico de Cristo y cosas por el estilo, lo que ponemos en duda es la existencia de la ekklesia como asamblea del pueblo, porque el pueblo en la Iglesia sigue siendo el convidado de piedra, sólo útil para las procesiones.

Esto explica el por qué la Iglesia es gorila en Argentina y escuálida en Venezuela, del PRI en México y conservadora en Colombia.

(*) alberto.buela@gmail.com

Casilla 3198

(1000) Buenos Aires

NOTAS:

[1] La idea de laicado es un invento moderno que nace a mediados del siglo XIX con los pensadores sociales católicos. La Iglesia, salvo la primera, fue siempre de los curas, obispos y mojas. El pueblo llano a “tomar por culo” como dicen tan gráficamente los gallegos.

[2] Mi doble origen existencial, Parque Patricios y Magdalena, al igual que Juan Nadie, el personaje de Miguel D. Etchebarne sobre la vida y la muerte de un compadre, me emparienta aún mucho más con lo más genuino de mi pueblo.

[3] Historiador uruguayo recientemente fallecido que fuera asesor del CELAM(congreso eclesiástico latinoamericano).

[4] Alguien que sabe más que nosotros en estos temas como el Lic. Urbani me hace notar. “Lo de Benedicto tiene una connotación especial puesto que fue el último y definitivo corrector del texto final del Concilio Vaticano II, junto a diez teólogos protestantes. Por ende, de tradicionalista no tiene nada”.

[5] Hay que distinguir entre la teología de la liberación de neto corte marxista (Gutiérrez, Boff) y la de corte popular, la que intenta recuperar la religiosidad popular (Gera, Scannonne). Pero pasó a la historia sin pena ni gloria.

[6] Nosotros no invalidamos el Vaticano II como lo hacen los sedevacantistas (ej. C. Disandro) diciendo que como el Papa no es Papa desde Juan XXIII para acá, la sede de Roma está vacante. Esto es un ex abrupto teórico que no hay que tomar ni en cuenta. Nosotros decimos que las consecuencias concretas del Vaticano II han sido nefastas para la Iglesia.(ej. vaciamiento de seminarios, ingreso masivo de gays en los mismos, pérdida del espíritu misional y de pobreza, evaporación de lo sagrado en la liturgia como en la vida sacerdotal, etc.).

[7] La carnalidad judía fue puesta de manifiesto en un imperdible artículo del mayor metafísico argentino, Nimio de Anquín (1896-1979) en Racismo nazi, racismo judío y linaje cristiano (1939): “El judío sin fe - sin la historia teológica- es nada, y el judío actual simboliza el hombre incrédulo. La fe es la acción del hombre por la que entra en relación con un ser, y la fe religiosa está dirigida a lo intemporal, al ser absoluto, a la vida eterna. Y el judío es nada, en el más profundo sentido, porque él en nada cree. La fe es todo en la vida del hombre, la fe en Dios o por lo menos la fe en el propio ateísmo; pero el judío no cree en nada, ni en su propia fe; duda de su duda; es el hombre impío en el más amplio sentido del vocablo; es el hombre irreligioso por excelencia. Este ser infra-humano no es el judío del Antiguo Testamento, el de la tradición profética en que vive como incluida la vocación real y sacerdotal del pueblo elegido. En él no hay ni rastros de fidelidad a la idea de la venerable teocracia. Ha roto deliberadamente su nexo con el grandioso pasado y ha quedado vacío de su historia inigualable que sólo pudo escribirse con el auxilio del brazo de Dios”.

[8] Schmitt, Carl: Teología política, Bs.As. Ed. Struhart, 1985, p. 95,

[9] Meinvielle, Julio: De la Cábala al progresismo, Bs.As., Ed. Epheta, 1994, p. 361

[10] Otra de las consecuencias de mi articulo sobre la sotana blanca es la invitación que me hicieran a dialogar con el P. Lucio Gera uno de los teólogos del concilio y de la liberación latinoamericana que más fama ha acumulado en estos últimos 50 años. Su respuesta ante mis planteos fue sacarse el sayo de encima afirmando que hay que movilizar al laicado. En una palabra que nosotros los laicos nos convirtamos en el personaje de la Hora Veinticinco. Una vez más poniendo el carro delante del caballo.

jueves, 15 de abril de 2010

EL HEREJE HANS KÜNG CONVOCA A LOS OBISPOS CONTRA EL PAPA EN UN CISMA MODERNISTA

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En la foto: Hans Küng, un pseudoteólogo de cuarta, un verdadero animal metido en la Sagrada Teología que desconoce, llama a los obispos a un cisma y una rebelión contra Benedicto XVI

 

Por Emilio Nazar Kasbo

 

Es un heterodoxo teólogo suizo y con libros escritos que se encuentran plagados de herejías, que ha sido por años profesor en la universidad de Tubinga y que ahora, a los cinco de pontificado de Benedicto XVI, se autoerige en autoridad pontifical para criticar al Papa… tal como el sacerdote católico Martín Lutero hizo en su tiempo.

 

INFALIBILIDAD PAPAL

El 18 de julio de 1870 el Magisterio de la Iglesia proclamó la infalibilidad del Papa, y Hans Küng va en contra, como todo hereje. Este pseudoteólogo que tiene a muchos desprevenidos seguidores, siempre ha sido un “sí pero no”, y como teólogo herético escribió un libro respecto a la cuestión de la infalibilidad: “¿Falible? Una pregunta”. Küng admite la posibilidad de la infalibilidad (una graciosa concesión que no entra en el plano de su fe), y se dedica a cuestionar el dogma en su operatividad para concluir en todo lo contrario a lo que el Magisterio afirma. El procedimiento consiste en abordar diversas cuestiones para tornar nula la infalibilidad de la Iglesia, del Magisterio eclesial y del Papa.

El heterodoxo teólogo Hans Küng, de heréticas inclinaciones, acusa al actual Papa Benedicto XVI de haber fracasado ante los grandes retos del presente, como la aproximación a los judíos y a los protestantes, o la reconciliación de la Iglesia con la ciencia moderna.

El prestigioso sociólogo Massimo Introvigne, que ha intervenido en el Simposio Internacional de Teología organizado por la Universidad de Navarra, se ha referido en términos durísimos a la carta que el teólogo disidente Hans Küng ha dirigido a todos los obispos del mundo a través de la prensa. Introvigne ha dicho que “se trata de una invitación explícita al cisma por parte de un personaje que recibe grandes aplausos fuera de la Iglesia, pero que por el contrario goza de escasísimo seguimiento entre los fieles católicos”.

Benedicto XVI, según dice Küng en una carta abierta a todos los obispos del mundo que fuera reproducida en varios medios europeos, relativiza permanentemente los textos del Concilio Vaticano II y cierra sistemáticamente los esfuerzos de renovación del catolicismo. 
A ello tales críticas infundadas, dice que se han agregado los recientes escándalos de pederastia dentro de la Iglesia Católica que han llevado a una "crisis de confianza y de liderazgo sin precedentes".
Küng dice que es innegable que la práctica de ocultar los casos de pederastia que se practicó durante mucho tiempo, fue dictada por la Congregación para la Defensa de la Doctrina de la Fe cuando el cardenal Joseph Ratzinger, el actual Benedicto XVI, era el Prefecto de la misma.
"Con razón muchos piden un mea culpa personal del prefecto de entonces y actual Papa. Pero lamentablemente él dejó pasar la oportunidad el Viernes Santo y, en cambio, se hizo testificar su inocencia el Domingo de Pascua", escribe Küng en su carta.

 

CRITICA MEDIATICA AL PAPA

En la carta, Küng enrostra al Papa Benedicto XVI todas las críticas que provienen de los medios de comunicación anticatólicos, a las cuales se suman la de eclesiásticos afines al modernismo, adjudicándole falsamente errores de modo prejuicioso.

Küng critica la plegaria por la conversión del pueblo judío, las tratativas con los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (“readmite en la Iglesia a obispos cismáticos notoriamente antisemitas”, afirma), menciona el episodio de la comparación de las críticas al Papa con la “persecución antisemita”, a la vez que considera que los judíos tienen “un camino propio hacia la salvación”.

A Benedicto XVI en Sinagoga de Roma

Como una cuestión grave, acusa al Papa de que “impulsa la beatificación de Pío XII”, pretendiendo este hereje hacer lugar a la leyenda negra que surgió después de una obra de teatro difamatoria de dicho Papa, tras haber sido altamente reconocida su actuación en favor de rescatar y salvar vidas de judíos.

a Pio XII el mito del Papa nazi

También Küng critica el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona respecto del mahometismo en una antigua cita histórica sacada de contexto, la Evangelización de América calificando al catolicismo como “la religión de sus conquistadores europeos”, critica la desaprobación de “los métodos anticonceptivos” y pide la admisión de “el uso de preservativos en nombre de “la lucha contra la superpoblación” de los pueblos africanos.

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En la foto: el Papa Benedicto XVI rinde homenaje al islámico turco Mustafá Kemal en Turquía, seis meses después del discurso de Ratisbona.

 

Además exige que Benedicto XVI debe “concluir la paz con las ciencias modernas reconociendo inequívocamente la teoría de la evolución y aprobando de forma diferenciada nuevos ámbitos de investigación, como el de las células madre”. Otra cosa que exige es una interpretación modernista del Concilio Vaticano II, precisamente en el sentido que ha sido condenado por la Encíclica Pascendi de San Pío X.

 

CONCILIO VATICANO II

También critica al Papa porque al Concilio Vaticano II lo “relativiza los textos conciliares y los interpreta de forma retrógrada”, acusándolo de que “incluso se sitúa expresamente contra el Concilio ecuménico, que según el derecho canónico representa la autoridad suprema de la Iglesia Católica”, manifestando Küng un gravísimo error teológico en sus afirmaciones.

Critica que Benedicto XVI “ha readmitido sin condiciones en la Iglesia a los obispos de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, ordenados ilegalmente fuera de la Iglesia católica y que rechazan el concilio en aspectos centrales”. Cabe destacar que la situación era disciplinaria, y que la consagración de los Obispos fue válida, lo cual fue debidamente esclarecido en el levantamiento de las excomuniones.

Otra de sus críticas es que el Papa “apoya con todos los medios la misa medieval tridentina y él mismo celebra ocasionalmente la Eucaristía en latín y de espaldas a los fieles”. No se trata más que de la Misa de siempre, la que celebraron grandes santos como San Ignacio de Loyola, Don Bosco o el Padre Pío de Pietralcina… ¿O acaso eran nulas esas Misas?

Contradictoriamente, Küng critica a Benedicto XVI porque “no lleva a efecto el entendimiento con la Iglesia anglicana, firmado en documentos ecuménicos oficiales (ARCIC), sino que intenta atraer a la Iglesia católico-romana a sacerdotes anglicanos casados renunciando a aplicarles el voto de celibato”. Por un lado, exige el voto del celibato, pero por otro en su misma carta lo critica, acreditando de este modo que su único interés es desprestigiar al Papa y a la Iglesia Católica, de la cual él parece no formar parte. “Desde el concilio, decenas de miles de obispos han abandonado su vocación, sobre todo debido a la ley del celibato”, dice más adelante. Claro que el motivo del abandono de la vocación ha sido la interpretación herética modernista que el mismo Küng realiza.

El Papa, quien es el sucesor de San Pedro y quien guía a todos los fieles, es acusado por el pseudoteólogo de que “parece alejarse cada vez más de la gran mayoría del pueblo de la Iglesia”, buscando desvincular la unión de los feligreses con la autoridad Papal (Ubi Petrus Ibi Ecclesia). A su vez, atomiza la Iglesia en los Obispados y parroquias, donde Küng espera tener adherentes a su postura, al igual que hizo Lutero en su tiempo.

EL CONCILIO VATICANO III

1- No callar. Küng pide que los modernistas “salgan del closet”, que se proclamen lo que son, militantes de la Teología de la Liberación en el sentido condenado, sustentadores de herejías, de aberraciones, de principios contrarios a los Diez Mandamientos, para generar una permanente situación deliberativa intraeclesial. “No envíen a Roma declaraciones de sumisión, sino demandas de reforma”, exige.

2- Acometer reformas. Küng ordena a sus acólitos, tal como Lucifer propuso a sus seguidores,  buscando anarquizar a la Iglesia, para emprender “la renovación de la Iglesia” contra el Papa, contra la Tradición, y que gracias a la lejanía del Papa se puedan expandir acciones que son esencialmente anticatólicas por su falta de comunión con la Iglesia y la Tradición.

3- Actuar colegiadamente. Küng hace decir al Concilio Vaticano II algo que en realidad no afirma, que “decretó la colegialidad del Papa y los obispos”, sosteniendo el condenado conciliarismo. En sí, vista la Iglesia como una institución humana más, al igual que el resto de las religiones, lo que este pseudoteólogo ordena a sus seguidores es “hacer lobby”. Simplemente, trata de enfrentar a Obispos, sacerdotes e incluso feligreses, con el Papa y con otros Obispos. Guerra de Obispos contra Obispos es lo que exige.

4- La obediencia ilimitada sólo se debe a Dios. Semejante afirmación de Küng es la habilitación de la traición en el sentido que lo afirma. Jesucristo es Dios, y fue quien estableció la Iglesia y el Papa, y por tanto obedeciendo a los Papas se obedece a Dios. Y no sólo a un Papa actual, sino al Magisterio de los Papas. Pero para Küng es otra cosa. “Jamás se debe obediencia ilimitada a una autoridad humana, solo a Dios”, refiriéndose a la autoridad del Papa como “autoridad humana”, y gracias a eso, pide ejercer “una presión sobre las autoridades romanas”. “La utilización del lenguaje vernáculo en la liturgia, la modificación de las disposiciones sobre los matrimonios mixtos, la afirmación de la tolerancia, la democracia, los derechos humanos, el entendimiento ecuménico y tantas otras cosas sólo se han alcanzado por la tenaz presión desde abajo”, afirma en su interpretación materialista.

5- Aspirar a soluciones regionales. En marketing se llama a esto “segmentación del mercado” para hacer más fácil la penetración del producto. Küng busca transmitir un mensaje que no es el de Jesucristo sino el suyo propio, y para eso dice que “se debe aspirar a conseguir de manera inteligente soluciones regionales”. Da por caso el celibato “que se está cuestionando con razón en todo el mundo precisamente en el contexto de los escándalos por abusos sexuales”, cuando justamente una violación, la pedofilia o las relaciones naturales o antinaturales son todos actos de lujuria, a la cual se contrapone la castidad, y que por ello de ninguna manera puede producir escándalos ni abusos sexuales que son ajenos a tal virtud. ¿Hasta dónde llegan los propósitos de Küng? “Un sacerdote que tras madura reflexión piense en casarse no tiene que renunciar automáticamente a su estado si el obispo y la comunidad le apoyan. Algunas conferencias episcopales podrían proceder con una solución regional” Pretende que un Obispo o un Episcopado entero se oponga al Papa, y que la indisciplina se imponga en la Iglesia.

6- Exigir un Concilio. Küng quiere un Concilio que sea explícito en la interpretación herética del Concilio Vaticano II, y que haga realidad respecto del Papa “una limitación de su poder. En todos ustedes está la responsabilidad de imponer un Concilio o al menos un sínodo episcopal representativo”. El uso de la palabra IMPONER, muestra la actitud “democrática” de Küng, para quien “se requirió un concilio ecuménico para la realización de la reforma litúrgica, la libertad de religión, el ecumenismo y el diálogo interreligioso”. Para él, “reforma litúrgica” es la aprobación de todo abuso litúrgico; “libertad de religión” es considerar que Dios es injusto y que ofrecerá el lugar primordial indistintamente a buenos, malos o no tan malos, creyentes, no creyentes, y más o menos creyentes; y que “ecumenismo” y “diálogo interreligioso” no son más que la expresión de un sincretismo ilimitado, todas estas posturas heréticas y que carecen de raigambre en la Tradición de la Iglesia.

 

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CARTA INMORAL

Algunos Obispos, sacerdotes o feligreses son tildados de “más papistas que el Papa”; pero a Hans Küng se lo podría tildar claramente de “antipapista”.

Küng pretende suplir la Tradición de la Iglesia por los 40 años del Concilio Vaticano II como si hubiese surgido una nueva Iglesia sin antecedente previo, sin herencia que recibir pero que a su vez transmitirá una herencia que jamás se recibió. Pretende sustituir la Liturgia a Dios por una convalidación de abusos litúrgicos que convierten el Rito en una payasada inventada en un laboratorio donde se falta el respeto a Jesucristo. Pretende suplir los Mandamientos por el hedonismo, y pretende sustituir la Fe por el sincretismo indiscriminado.

Küng ordena a los Obispos que implementen a fondo una reforma modernista, progresista, y que lo hagan “cuando sea posible en cooperación con el resto de los obispos; pero, si es necesario, también en solitario”. Al finalizar su carta, no se define como católico, sino que la culmina con un saludo “en la comunión de la fe cristiana”.

Küng trata de dirigirse a los Obispos para suscitar una división, para que tengan que optar entre el modernismo o la Tradición. Es tiempo de que Obispos y sacerdotes se decidan.

Introvigne considera esta carta “inmoral”, porque Küng miente a sabiendas cuando afirma que el Cardenal Ratzinger, con la Carta De delictis gravioribus de 2001, hizo más difícil perseguir a los sacerdotes pedófilos. Por el contrario, según Introvigne, “con aquella carta y con otras medidas el actual Pontífice ha puesto en marcha un mecanismo de represión de los casos de pedofilia  mucho más duro que el que existía previamente.

Por otra parte Introvigne ha señalado que “los casos de abusos y de inmoralidad por parte del clero, como demuestran los datos, se han multiplicado en los años 70, precisamente cuando se ha creado un clima de rechazo respecto a la enseñanza moral del Magisterio en los seminarios y en las universidades católicas, del cual Küng es uno de los mayores responsables”. Por este motivo opina que “debería ser él, más bien, quien rindiese cuentas de los vientos que ha sembrado, y debería por tanto pedir excusas a la Iglesia y al Papa “.

  

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En la foto: Un simio en Teología, un gran mono con navaja, pretendiendo una autoridad de la cual carece.

 

ANTI PAPISTA
Küng pide a los obispos que no guarden silencio ante directivas del Vaticano que consideren erróneas, haciendo apología a una especie de “libre interpretación”, y que no envíen a Roma declaraciones de obediencia sin exigencias de reformas.
Además, exige recuperar un principio fundamental del Concilio Vaticano II que quiso poner fin a la autarquía del Papa y hacer que su autoridad dependiese del consenso permanente de los obispos, una postura absolutamente falsa que cae explícitamente en el herético conciliarismo, condenado por el Magisterio de la Iglesia Católica en el Concilio Vaticano I. Cabe destacar que la autoridad del Papa no depende de “consensos”, sino de Jesucristo mismo que instituyó el Papado con San Pedro. 
"La obediencia incondicional sólo se debe a Dios. Todos ustedes, al ser consagrados como obispos, juraron obedecer incondicionalmente al Papa pero saben que esa obediencia incondicional no la merece ninguna autoridad humana sino sólo Dios. Por eso no deben sentirse limitados por su juramento para decir la verdad sobre la crisis actual de la Iglesia", dice Küng en la misiva. Es decir, Küng considera que el Papa es una autoridad humana, y por tanto la Iglesia Católica es una institución como cualquier otra en este mundo, privada de su origen y misión trascendente dada por Jesucristo en el Plan de Salvación.
En ese punto, Küng recuerda cómo el apóstol San Pablo en los comienzos del cristianismo, como cuenta en la Carta a los Gálatas, "contradijo a San Pedro (considerado como el primer Papa) en su cara porque se había perdido en el error". Y desde tal consideración, postula la desobediencia total al Papa y a dos mil años de Historia de la Iglesia, para lograr una “renovación” que desfigura completamente la Tradición.
Küng propone además soluciones regionales a algunos problemas, aunque éstas estén en contra de la doctrina de Roma.
Al final de la carta, Küng pide un nuevo concilio en el que los obispos impongan reformas que sigan el camino dictado por el Concilio Vaticano II heréticamente interpretado desde el modernismo que condenara el Papa San Pío X, aunque para lograr tal objetivo tengan que enfrentarse a la autoridad del Papa.

a San Pedro

Máximo Introvigne, uno de los mayores expertos en sociología de las religiones, concluyó su intervención afirmando que “el escándalo creado por Küng es providencial porque traza una línea de demarcación: por un lado los católicos fieles al Papa, por otro un cisma inmoral que finalmente se quita la máscara y revela la complicidad entre el disenso interno de la Iglesia y los lobbys laicistas que atacan al Papa desde el exterior”.

HOMENAJE A VICTIMAS DEL GENOCIDIO ARMENIO EL DOMINGO 18 DE ABRIL

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El día domingo 18 de abril de 2010 a las 11:00 hs. será oficiada la Santa Misa Cantada en la Catedral Armenia Católica Nuestra Señora de Narek.

A continuación se realizará un acto en el monumento que se encuentra frente a la Catedral, y posteriormente se ofrecerá un Madagh en homenaje a las víctimas del Genocido contra los Armenios que diera inicio el 24 de abril de 1915.

La Catedral Nuestra Señora de Narek se encuentra ubicada en la calle Charcas 3529 del barrio de Palermo.

Tel: 4824-4518 4824-1613

MEL GIBSON ROMPIO CON SU AMANTE, Y PUSO FIN A SU ADULTERIO

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En la foto: Mel Gibson junto a su ya ex amante, Oksana Grigorieva

 

El actor Mel Gibson y la cantante y pianista rusa Oksana Grigorieva han puesto fin a su relación sentimental, informó la edición digital de la revista People.

En octubre, cuando llevaban algo más de un año juntos, la pareja recibió a una primera hija en común, el octavo hijo para el popular actor, director y productor.

«Han perdido el contacto», dijo un amigo íntimo de la pareja a la publicación. «Los dos están trabajando duro y centrándose en sus carreras, a la vez que se ocupan de su bebé. Aún son amigos y criarán juntos a su hija Lucía», añadió.

Gibson se encuentra en México rodando «How I Spent My Summer Vacation», mientras que Grigorieva está centrada en su carrera musical.

La semana que viene actuará en un concierto benéfico organizado en Rusia para «Grant Life», una fundación para ayudar a niños enfermos de cáncer.

Lucía, la hija de la relación adulterina nació el 30 de octubre. Gibson, de 54 años, tiene siete hijos más con su esposa, Robyn (de quien se divorció sólo civilmente), y Grigorieva tiene otro hijo, Alexander, fruto de su relación con el actor Timothy Dalton.

En abril de 2009 comenzaron los trámites civiles para poner fin a los 28 años de matrimonio entre Gibson y Robyn.  Poco después se dio a conocer la relación del actor con Grigorieva.

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MATRIMONIO MIXTO

El 7 de junio de 1980 Gibson contrajo matrimonio con Robyn Moore, una enfermera a quien conoció a través de un servicio de citas. La pareja tiene siete hijos, una hija y seis hijos: Hannah (1980), los gemelos Edward y Christian (1982), Willie (1985), Louis (1988), Milo (1990) y Tommy (1999). Robyn ha pedido el divorcio civil por diferencias irreconciliables, y ha solicitado también la custodia del único hijo menor, Tommy.

Gibson es uno de muchos católicos tradicionalistas, pero Robyn es anglicana, él nunca ha desaprobado sus creencias, diciendo que “el verdadero amor no conoce barreras”. Él también la ha llamado su “Roca de Gibraltar, sólo que más hermosa”. Pero Mel también cree en la doctrina Católica de “Extra Ecclesiam Nulla Salus”. Cuando le preguntaron cómo esta doctrina afectaría a su esposa, dijo: "No hay salvación para quienes están fuera de la Iglesia, (y) yo creo eso. Mi esposa es una Santa. Ella es una persona mucho mejor que yo. Honestamente… ella reza, ella cree en Dios, ella conoce a Jesús, ella cree en todo eso. Y no es justo que ella no lo logre; ella es mejor que yo. Pero es un pronunciamiento ex cátedra, y yo voy con él."

Hannah Gibson, la hija mayor de Mel y su única hija, contrajo matrimonio con el músico Kenny Wayne Shepherd el 16 de septiembre de 2006. Ella había considerado anteriormente convertirse en monja católica o en consagrada, pero se dio cuenta de que su vocación era la de ser esposa y madre.

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TRADICIONALISTA

Gibson puede ser considerado un católico romano tradicionalista. En 2004, condenó públicamente la financiación estatal de las investigaciones sobre células madre, lo que incluía clonar y destruir un embrión humano. En marzo de 2005 emitió una declaración en contra de la eutanasia respecto al caso de Terri Schiavo, y se refirió a su muerte como un "asesinato por sanción estatal" durante un conocido programa radial.

Además, está a favor de la pena de muerte, la cual está permitida por la doctrina tradicional de la Iglesia Católica Romana en circunstancias especificas.

Gibson ha expresado la creencia de que Dios le está indicando su camino, particularmente respecto a la película La Pasión de Cristo. En 2003 contó al The New Yorker: "Hay señales. Señales de gracia, así se llaman. Es tan clara como una luz de un semáforo. ¡Bing! Quiero decir, simplemente te agarra y sabes que tienes que escuchar y seguirlo." Durante una proyección de la película ante el clero, dijo que el Espíritu Santo estaba haciendo la película mediante él. "Yo simplemente dirigía el tráfico".

POLÍTICA Y CARIDAD

En una entrevista para la revista Playboy de julio de 1995, Gibson dijo que el Presidente estadounidense Bill Clinton era un "oportunista de bajo nivel" porque alguien le "señalaba lo que tenía que hacer". Señaló su creencia de que Clinton y otros políticos habían ganado becas Rhodes, lo cual formaba parte de un engaño para convertir a los estudiosos de Rhodes en políticos para crear un "nuevo orden mundial". Dijo que esto era una forma de marxismo.

Mel Gibson fue duramente criticado, sobre todo por sectores judíos de Hollywood, por su película La Pasión de Cristo, y fue acusado de extremista religioso y antisemita.

Los Gibson evitan dar publicidad respecto a sus obras de caridad, aunque donan grandes cantidades de dinero para obras y acciones caritativas. Una conocida obra de caridad es “Healing The Children”. Los Gibson han dado millones de dólares para proveer medicinas con el objeto de ayudar a los niños necesitados en el mundo entero. Por ejemplo, mientras filmaba la película Apocalypto en las selvas de México, en Veracruz, Gibson donó dinero para construir casas para los pobres en la región.

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SU INFANCIA

Mel Gibson nació el 3 de enero de 1956 en Peekskill, Nueva York, siendo el sexto hijo de un revisor de ferrocarriles retirado llamado Hutton Gibson y de su esposa Ann. Su nombre completo es Mel Columcille Gerard Gibson. Con el tiempo Mel tuvo diez hermanos: Patricia, Sheila, Mary Brigitte, Kevin, Maura, Mel, Christian y Daniel (mellizos), Donald, Ann y Andrew (adoptado).

De joven Hutton Gibson ingresó al seminario en Chicago, pero se dio cuenta que no era su vocación y lo dejó, ingresando en el ejercito, sirviendo en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, sus experiencias durante la guerra le hacen determinar que no permitiría que ningún hijo suyo sirviera al ejercito.

En 1968 Hutton Gibson decide emigrar a Australia, para evitar que por la guerra de Vietnam fuesen convocados sus hijos varones, mientras que Ann Gibson prometió a San Gerardo que si todo salía bien, adoptarían a un niño. Así lo hicieron al año de estar instalados en su nueva residencia Australiana. Hutton decidió que su viaje a Australia sería educativo para sus hijos, de camino, visitaron Irlanda y Escocia, para que la familia conociera sus origenes, Inglaterra y Roma.
Mel Gibson es neoyorkino, no australiano como muchos creen.

GIBSON Y EL FILME "LA PASIÓN"
Mucha gente dice que Mel Gibson es un tradicionalista Católico, que pertenece a una congregación separada de la Iglesia Católica y que cree que el Papa y todo la iglesia después del Concilio Vaticano II es hereje.

El pagó por la construcción de una Iglesia Tradicionalista en California. la Conferencia Episcopal leyó el libreto de La Pasión, y le mando un reporte a Mel Gibson con respecto al papel de los Judíos en la película y pidiéndole que le hiciera algunos cambios. A esto, la compañía de Mel Gibson respondió con una amenaza de demanda.
Son increíbles las difamaciones contra el Sr. Gibson desde que tuvo la valentía de hacer una película para honrar a Jesucristo. Muchos cuestionan aspectos de la vida de Gibson, pero ¿Desde cuando se examinó tanto la vida de un productor de cine antes de ver una película, como se hizo con la Pasión?
La Iglesia que construyó fue con el permiso del obispo de Los Angeles. Preferir la Santa Misa en latín no es contrario a nuestra fe católica ya que se trata de la Misa que la Iglesia Católica ha rezado por cientos de años hasta después del Concilio Vaticano II, y hoy es impulsada por la Santa Sede.
En cuanto al libreto que leyó la Conferencia Episcopal, este no era el que se utilizó para la película. La película se basa en el relato de la Pasión de Ana Catalina Emmerich, y finalmente la Conferencia Episcopal pidió perdón por su error.

CUANDO EL TERRORISMO SE ENSAÑA CON LOS INOCENTES – A 35 AÑOS DE UN CRIMEN

 

SUSANA DEL VALLE PEREZ Y ENCARNACIÓN PRADO DE ALMENDRO – 8 DE ABRIL DE 1975

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La noche del 8 de abril de 1975 era lluviosa en Banda del Río Salí, Provincia de Tucumán. Pasadas las 23, regresaba a su casa Susana del Valle Pérez acompañada por dos amigos, luego de frustrarse un partido de básquet, a causa de la lluvia. Conversaban alegres, Susana tenía 20 años y miles de proyectos.

Cuando estaban a metros de su casa, un hombre en bicicleta comenzó a disparar alocado y una de las balas impactó en la cabeza de Susana, quien falleció instantáneamente. El homicida, integraba una organización terrorista y había intentado asesinar a un secretario del sindicato del Ingenio Concepción, el cual milagrosamente salvó su vida a pesar de la profusión de balas y la cercanía desde las cuales disparó las mismas, Juan Domingo Almaraz.

No tuvo la misma suerte Susana, que a sus 20 años dejó de existir en brazos de sus amigos, comenzando el calvario de una familia que nunca volvió a ser la misma. Informados los familiares de la joven de su fallecimiento, su abuela Encarnación fue la primera en acercarse, impresionada de tal manera por el asesinato de su nieta, que a las pocas horas moría víctima de un infarto.

Juan Domingo Almaraz arrancó 2 vidas inocentes en el cumplimiento de las órdenes impartidas por la organización terrorista que integraba. Estuvo detenido, cumplió algunos años prisión y luego libre volvió por Banda del Río Salí en una impresionante motocicleta. Pero su crimen perdura, los hermanos de Susana relataron a CELTYV “que su vida nunca volvió a ser igual, sus padres murieron recordando a Susana hasta el último minuto… (…) mi madre en el mismo día perdió a su madre y a su hija”.

En este 35º Aniversario del asesinato de Susana y la muerte de Encarnación, CELTYV las recuerda y reclama Justicia a las autoridades junto a su familia.