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sábado, 4 de octubre de 2014

EL TRASVASAMIENTO GENERACIONAL Y DE LA TRADICION SINDICAL PERONISTA


Por Federico Gastón Addisi.

El presente artículo es un análisis de la decadencia que vive el peronismo en la actualidad y cómo la misma tiene causas externas e intencionadas, además de otras propias o internas, derivadas fundamentalmente de la crisis de representatividad que se refleja entre la dirigencia, la filosofía o doctrina peronista y el pueblo en su conjunto.
Así planteadas las cosas, iniciamos el trabajo que a pesar de acusar una gravedad imposible de soslayar, busca ser esperanzador, en tanto, aún en la presente coyuntura, hay actores políticos jóvenes, que desde su ámbito gremial, mantienen en alto la recta doctrina justicialista, no sólo en la ortodoxia de su dialéctica sino fundamentalmente en lo categórico de su accionar.
Vivimos tiempos complicados, donde los intentos por instaurar un Nuevo Orden Mundial hacen sentir sus consecuencias en forma recurrente sobre la ya debilitada soberanía del estado-nación. No es de extrañar entonces, que la Argentina tienda a “reproducir” fenómenos extraños a su idiosincrasia, provenientes de los centros de poder mundial y proclives a afianzar el grado de indefensión que sufre nuestro país. 
No olvidemos que este autoproclamado “Nuevo Orden”, aspira a barrer con todas las fronteras y los estados nacionales, para instaurar un único gobierno mundial. 
El fenómeno al que nos referimos y  que algunos “desorientados” quieren imponer, no es otro que el del “bipartidismo” y el de  la tan declamada “libertad sindical”. Para lo primero se pretende amalgamar a todas las fuerzas políticas, en torno a un peronismo ya quebrado, en un partido de “centro derecha” y otro de “centro izquierda” (a la usanza de los países del G-7 y EEUU). Y para lo segundo, se busca quebrar el modelo sindical peronista. 
En el desarrollo de lo que intentamos demostrar, tiene una importancia clave el año 1989. Ese año cayó el muro de Berlín (y con él definitivamente el marxismo en su vía leninista), se disolvió la URSS, y fue proclamado, por G. Bush (padre), después de la Primera Guerra del Golfo, el nacimiento del mentado “Nuevo Orden Mundial”, bajo la forma de las “democracias liberales de occidente”. 
En realidad este nuevo ordenamiento lo que se proponía es el establecimiento de un pensamiento único y hegemónico en lo político, a través de la  instauración de un único Gobierno de carácter privado, manejado por el “establishment” usurero- financiero- tecnotrónico- petrolero- mundial (plutocracia), para lo cual era necesario la supresión de toda frontera y por ende del estado-nación y la desaparición de las religiones, sobre todo, la católica (el lamento “progresista” ante la elección del Papa Franciso es una muestra de lo que decimos). 
Uno de los máximos teóricos del Nuevo Orden, Brzezinski, en su libro “La era Tecnotrónica” decía: “El eje esencial de los conflictos ya no se sitúa entre el mundo occidental y el mundo comunista, sino entre los países desarrollados y los que aún no lo están. El estado-nación, en cuanto a unidad fundamental de la vida organizada del hombre, ha dejado de ser la fuerza creativa: los bancos internacionales y corporaciones multinacionales actúan y planifican en términos que llevan mucha ventaja sobre los conceptos políticos del Estado Nación. Los gobiernos sólo sirven ya para disponer de una autoridad capaz de controlar los desórdenes internos que se producen en su zona de actuación”. 
Para destruir definitivamente el estado-nación debe fragmentárselo, vaciarlo de contenido, aniquilar sus movimientos nacionales, “aggiornar” la opinión de los partidos políticos al discurso “políticamente correcto”, que no cuestionen los ejes esenciales del proyecto mundialista; sino que al contrario, sean aliados o parte de él, a la vez que se procura aniquilar los cuerpos intermedios de la comunidad, especialmente a los sindicatos. 
Estos organismos supraestatales,  no muy conocidos para el público en general son: el CFR (Council of ForeignRelations), la Trilateral Commission, RIIA, Grupo Bilderberg, etc. A su vez actúan en los organismos formales, verdaderas “herramientas de superficie” de esta dictadura mundial como la ONU, la OIT, el FMI, el Banco Mundial, la Corte Internacional de Justicia, la OTAN,  etc; estas conocidas instituciones son la cara visible de aquellos poderes ocultos. 
Por ello no podemos permitir la ruptura del movimiento nacional, en la Argentina encarnado por el peronismo, si es que aún no es tarde para impedirlo. Pero no nos desalentemos, pues como señalamos al inicio, hay esperanzas, y a nuestro criterio no provienen de la rama partidocrática –creemos que definitivamente entregada- sino del campo gremial. Pero aún en el movimiento obrero organizado tenemos que decir que por allí, también el diablo metió la cola… No olvidemos el “fallo de la Corte Suprema”, a pedido del kirchnerismo, sobre la “obligación de otorgar personaría gremial a la CTA”. No hay nada de inocente en esto. Se busca destruir el modelo sindical de Perón, y con él, barrer el último ladrillo que queda en pie del peronismo a secas, sin aditamentos. 
Nos dice el maestro Alberto Buela sobre la CTA: “Es una variante de la versión socialdemócrata con el agregado que bajo la máscara de “democratización de los gremios”, esconden la búsqueda del debilitamiento de los mismos. La tesis es que hay que ampliar la democracia sindical mediante la habilitación a los sindicatos simplemente inscriptos, aunque no tengan personería gremial, en la participación de la discusión en los convenios colectivos de trabajo. Y que estos convenios sean aprobados o no, después, por los trabajadores representados en ellos en asamblea, plebiscito, o voto directo. Esta propuesta de falsa democratización sindical, quiebra la representación gremial orgánica, dada en la personería gremial, y permite la creación de cuantos gremios se quieran por empresa o rama de producción lo que forzosamente anarquizaría la discusión del convenio y la representación genuina de los trabajadores. Ello conlleva, necesariamente, a una pérdida sustancial del poder sindical, tanto ante las cámaras respectivas como ante el gobierno”.
Pero mientras la vieja guardia gremial se distrae en la partidocracia liberal, emergen nuevas generaciones de dirigentes sindicales. Y sí bien algunos, por acción u omisión, son funcionales a la destrucción del modelo sindical peronista; otros no sólo lo defienden sino que redoblan la apuesta capacitando sus cuadros para tratar de retomar el camino correcto. El dilema es de hierro: se está con la partidocracia o en la batalla cultural por la recuperación y restauración del peronismo; se está con el “cuento” de la “libertad sindical” y “la amplitud” hacia modelos como el de la social democracia o con el modelo sindical de Perón. 
La eterna batalla, como siempre, sigue siendo: LIBERACION O DEPENDENCIA.

N del E: Los resaltados del texto pertenecen a la edición de la nota.

jueves, 7 de febrero de 2013

GOOGLE DIFAMA




Por Alberto Buela (*)

Hace ya como dos años un muy buen amigo nuestro, y secretario general del sindicato de la madera, nos dijo en un almuerzo “en Internet aparecés como nazi”. Son pel...tudeces (palabra editada), le constesté, y siguió la conversación.

Por esa época desde la Universidad de Barcelona me había llegado una solicitud para dirigir una tesis sobre Heidegger. Pedí que me mandaran el plan de trabajo y rechacé dirigirla. A los pocos días recibo un email firmado por Jaume Ferrarons, el alumno, en donde me amenaza con poner en Internet varios sitios donde me traten de nazi. Al poco tiempo aparecieron en Google algunos sitios, absolutamente desprestigiados por los que conocen, como indymedia, indybay, en donde se me trata de nazi.

Pero lo más grave es que Google se hace eco y cuando uno coloca en el buscador mi nombre y apellido aparece seguido de adjetivo nazi. Esto en las personas que no me conocen genera una desconfianza y prejuicio extraordinario. Pues, ¿quién en su sano juicio se va a poner en contacto con un nazi?. La reductio ad hitlerum es el la falacia ad hominem más poderosa desde la segunda guerra mundial para acá.

Envié cartas al síndico de la Universidad de Barcelona, algún amigo trató de arreglar el entuerto, fui al prestigioso estudio Millet de Buenos Aires y no se pudo hacer nada. Nuestros viejos padres criollos decían: aquello que no se puede remediar, hay que soportar.

Siguiendo el dicho francés qui s´excuse s´acusse no me voy a defender pero pongo en conocimiento de todos que Google me difama todos los días del año y en todas las búsquedas que se hacen bajo mi nombre y apellido.

Post scriptum: Si alguno que lea esta nota puede hacer algo para anular esta infamia que lo haga. Le estaré agradecido.


Alberto Buela
www.disenso.org

domingo, 23 de septiembre de 2012

PROPEDÉUTICA A LA TEORÍA POLÍTICA



Por Alberto Buela*

Domingo 08 de Julio del 2012

Comencemos por los términos. Teoría, término que proviene del griego theoréin = contemplar, indica un conjunto de ideas que están sistemáticamente relacionadas, y pertenece tanto a la filosofía como a la ciencia. El filósofo se pregunta el porqué de las cosas, mientras que el científico se pregunta por el cómo.

Toda teoría política está constituida sobre una concepción específica del hombre, el mundo y sus problemas. Para avalar esta afirmación obsérvese simplemente que para los griegos el hombre esánthropos que etimológicamente significa "el que investiga lo que ha visto", "el que contempla". Mientras que para los romanos el hombre es homo, que proviene de humus, que significa "el que está parado en la tierra", "el terráqueo". Si continuamos esta aproximación etimológica nos podemos explicar el porqué la filosofía en los griegos y el derecho en los romanos son sus logros más genuinos y específicos.

Así hemos tenido durante el siglo XX teorías políticas marxistas, liberales, fascistas, socialdemócratas, y en nuestro medio, peronistas, radicales y conservadoras.

Esta disciplina se debe ocupar antes que nada de problemas pre-políticos o metapolíticos como son los del origen de la instalación del hombre en el mundo, que desarrollaremos en dos puntos: a) el nomos de la tierra y b) sobre el poder.

Viene luego el objeto específico de la política con sus tres finalidades: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

Para terminar con el tratamiento de los temas y problemas de lo público, que son los que preocupan a la comunidad en su conjunto, tales como: Pueblo, Nación, Estado, partidos políticos, sistemas partidistas, regímenes políticos y de gobierno, la comunidad internacional, las relaciones internacionales, diplomacia y organismos internacionales.


El nomos de la tierra

Nuestra idea de norma deriva del término nómos  que proviene del verbo griego némein que significa tres cosas: 1) recoger, tomar, recolectar o apropiar. 2)  repartir, dividir, limitar o distribuir y 3) aprovechar, explotar, utilizar o asentar.

Este concepto de nomos de la tierra es instaurador y no derivado de un principio de orden anterior. El establece la relación fundante del hombre con la naturaleza y los otros hombres. Nos está indicando la prístina y primigenia relación del hombre con la tierra. Así el hombre como recolector y cazador observa como la tierra contiene en sí misma una medida interna de la justicia: Da ante el esfuerzo de quien recoge y sabe cazar.

En un segundo momento el hombre como agricultor labra la tierra y fija los límites entre lo fértil y lo agreste. La tierra otorga una segunda medida de justicia: La cosecha para quien la trabaja.

Y en un tercer momento, el hombre deja su peregrinaje y se asienta, se apacienta sobre la tierra repartida y limitada para explotar y aprovechar regularmente sus frutos. Y es en este momento cuando nace la política, que no es otra cosa que la acción que permite organizar lo político. Todo nomos implica un poder.

Los rasgos típicos que según Platón - ya viejo y en su último y breve diálogo Epínomis o Alrededor de las leyes -  hacían a los griegos superiores a los bárbaros son: 1) la educación o paidéia. 2) que tienen el auxilio del oráculo de Delfos y 3) su fidelidad a la observancia de las leyes. Estos tres rasgos han hecho que los griegos hayan perfeccionado todo lo que han recibido de los bárbaros. Estos tres elementos permitieron a los griegos inventar y tener política.


Lo político y la política 

Afirma muy acertadamente el renombrado pensador griego contemporáneo  Cornelius Castoriadis que: "los griegos no inventaron lo político  en el sentido de la dimensión de poder explícito siempre presente en toda sociedad, inventaron, o mejor dicho crearon la política como la ciencia que organiza dicho poder"(1) . Esta distinción esencial nos pone sobre aviso acerca de la confusión que aún perdura hoy entre lo político- dimensión del poder explícito- y la política - institución conjunta de la sociedad -.

Nosotros queremos llamar la atención que aun cuando "a partir de la década del 70 comenzó a imponerse en las principales lenguas europeas un distinción que buena parte del siglo XX había ignorado entre: lo político (Politisch, le politique, il politico, Political) y la política (Politik, la politique, la politica, Politics)" (2), en nuestro medio universitario, académico y político se ignora, a veces, por completo. Producto, fundamentalmente, de una concepción funcionalista y sociologista de nuestros los cientistas políticos.

Así lo político es lo permanente, se dirige a la esencia, pues la comprensión del problema corresponde al ser de la política. Como categoría peculiar del ser lo político pertenece a la esfera de la naturaleza humana. Mientras que la política es lo perecedero, la actividad del hombre para organizar lo político. Pertenece al domino del hacer. Lo propio y específico de la política es lo político cuyo dominio está determinado por lo público, el cual se caracteriza por la distinción entre amigo y enemigo, pero este enemigo no es el enemigo privado(inimicus) sino el enemigo público(hostis) el que me hostiga o impugna (3).

Cuando en 1965 se llevó a cabo en la Sorbona la defensa de una tesis sobre este tema el profesor Jean Hyppolite, traductor de Hegel, y prestigioso catedrático impugnó la tesis diciendo: Yo había cometido un error, pensé que nunca terminaría Ud. su tesis. Pero si Ud. tuviera razón y la noción de enemigo es el punto central de lo  político sólo me restaría cultivar mi jardín. A lo que el postulante respondió: Ud. no cometió un error sino dos. El primero Ud. lo ha reconocido y no insistiré en ello, el segundo, es creer que es suficiente cultivar su jardín para eliminar el enemigo. J. Hyppolite respondió: Si Ud. persiste no me queda más que suicidarme. Será entonces su tercer error Profesor, respondió el postulante, pues si Ud. se suicida su jardín quedará sin protección, su mujer y sus hijos también y su enemigo habrá vencido". 

Reiteramos que el enemigo no puede ser más que enemigo público (hostis) porque todo lo que es relativo a la comunidad se vuelve por este solo hecho asunto público. El conocido pasaje evangélico se refiere al perdón de enemigo privado cuando afirma: diligite inimicos vestros =Amad a vuestro enemigos (Mt. 5.44) y no diligite hostis vestros.

El pensamiento light, il pensiero debole, el pensamiento políticamente correcto ha visto en esta distinción esencial una apelación a la guerra más que a  la convivencia y ha intentado diluir, incluso borrar, esta distinción para reemplazarla por la de adversarios o amigos con una visión opuesta, sin percatarse que el asunto no es una cuestión de nombres más o menos agradables al oído, sino de esencias.

La idea de encontrar la paz entre los amigos es absurda, ya que por naturaleza la amistad es un estado de paz. Y es en realidad la noción de enemigo político (hostis) la necesaria para comprender acabadamente la idea de paz. Así podemos afirmar que quien rehúsa la idea de enemigo es un enemigo de la paz (incluso a pesar de él) pues hacer la paz, es hacerla con un enemigo.


Del poder: Legalidad y Legitimidad 

A la distinción entre lo público y privado y a la que existe entre amigo y enemigo debemos sumar ahora la tercera de las distinciones políticas aquella entre el mando y la obediencia o dicho en términos politológicos entre gobernantes y gobernados.

La naturaleza del poder exige dos condiciones indispensables: que no sea esporádico sino estable, permanente y continuo, rasgos que en política lo define su mayor o menor institucionalización, y que sea colectivo, lo cual obliga al poder político ha ser forzosamente público. Es legítimo todo aquello que se encuentra fundado en el derecho, en la razón y en el valor. En el derecho, la legitimidad se vincula a la legalidad, en orden a la razón y a lo verdadero y en orden al valor a lo bueno.

La teoría política hoy, no puede ser como antaño sólo una teoría del poder, sino una teoría de la autoridad legítima. 

Se distinguen tres formas de legitimidad que acompañan al ejercicio del dominio o gobierno: a) la tradicional, basada en la validez por siempre de las tradiciones. b) la carismática, basada en la sumisión en el valor ejemplar de una persona. c) la racional o legal, fundada en la creencia de la legalidad de los reglamentos y el derecho. Las dos primeras son conocidas también como legitimidades de ejercicio y la tercera como legitimidad de origen.

Ahora bien, estas legitimidades son simplemente formales, pues sólo caracterizan ciertos rasgos de la legitimidad, pero los principios reales o metapolíticos de la legitimidad son los fines a los cuales se consagran los distintos regímenes políticos. Considerados desde la teoría política, disciplina sobre la que estamos hablando, estos fines teóricos son tres: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.


El objeto específico de la política 

La política la podemos definir no como el arte de lo posible según afirmó Leibniz y repitieron luego hasta el hartazgo, sino más bien como el arte de hacer posible lo necesario, como la definió Maurras, entendiendo por necesario aquellas carencias que el hombre tiene para realizar su esencia. Su objeto específico está constituido por el logro de los tres fines mencionados: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

De modo general todo lo que obra, y específicamente el hombre, lo hace en busca de un interés o un bien de ahí que el bien tenga razón de causa final. Así el bien o fin final de la política es el logro del bien común. Que puede ser entendido bajos sus múltiples acepciones: eudaimonía o felicidad en Aristóteles,  salus populi en Hobbes, interés común en Rousseau, bien del Estado en Hegel, bien del país en Toqueville o bien público en Freund.

Ciertamente que ese bien común o bien del pueblo consiste en la seguridad, entendida como  la protección contra los enemigos exteriores, en la paz interior y en el desarrollo de la riqueza y prosperidad de sus habitantes. Vemos así cómo en un primer momento- el de la seguridad exterior- el presupuesto del bien común está condicionado por la relación amigo -enemigo, y en este sentido la tarea de la política consiste en superar esa enemistad y establecer la paz.

El logro de la vida buena, el famoso eu zen griego o la bona vita romana bajo el aspecto de política interior se llama concordia = cum cordis, significa compartir el corazón, sentir de la misma manera. Así como compañero viene de cum panis, que es compartir el pan. La concordia supone la superación de la enemistad interna. Esa concordia interior se funda en la participación en un proyecto común, dado por valores a realizar que en política se entienden como metas o fines.

Vemos cómo la seguridad y la concordia constituyen los dos aspectos de un mismo bien, el fin de la práxis política, entendido como logro del bien común o bien del pueblo. Estos dos aspectos aseguran la paz. Pero como la felicidad supone un mínimo de prosperidad no puede haber paz interior sin prosperidad (trabajo, salud, educación, justicia).  Vemos entonces, cómo la política, un arte todo de ejecución que intenta hacer posible lo necesario tiene la exigencia, además, de ser eficaz.

Esta comunidad de miras e identidad de sentimientos expresados a través de la concordia se concreta en las ideas de Patria y Pueblo, Nación y Estado, con lo que pasamos el tercero y último de los puntos de esta propedéutica a la teoría política.


Patria y Pueblo 

La patria como pater = tierra de los padres, nos indica no sólo el lugar de nacimiento, que no elegimos, sino además el patrimonio y tradición común, cultural, étnico, lingüístico, religioso que nos signa desde el momento que caemos a la existencia y que nos distingue del resto de los mortales. A la patria está vinculado el país y éste está enraizado con el paisaje, ese espacio geográfico e histórico que nos contiene. De ahí nace nuestro carácter de paisanos.

Así los paisanos, los hijos del país, constituimos un pueblo, esto es, una comunidad de hombres y mujeres unidos por una conciencia común de pertenencia a un mundo de  valores (culturales, religiosos, lingüísticos, etc.) pero no necesariamente con una conciencia política común. Los pueblos no deciden cómo quieren ser; simplemente son, existen. Cuando poseen una conciencia política de lo que quieren ser allí pasamos a la idea de Nación o a ser el pueblo de tal o cual Nación.


Nación y Estado 

Brevemente podemos definir la Nación como proyecto de vida histórico que se da un pueblo cuando se transforma en una comunidad política. Es el pueblo cuando tiene un propósito político decidido.

La idea de proyecto (pro-iectum) significa, como su nombre lo indica, algo tirado, yecto delante, pero al mismo tiempo un proyecto político genuino exige un anclaje en el pasado, éxtasis temporal que el pensamiento progresista rechaza de plano. Pues cuando él se vuelve sobre el pasado lo hace siempre como víctima. La idea de antiguo lo espanta, porque la vanguardia es su método.

En la política hodierna, no sólo hay una incomprensión histórica sino, por lo que acabamos de afirmar, existe una incomprensión funcional de la idea de proyecto. Pues todo proyecto se piensa genuinamente a partir de una tradición de pensamiento nacional, de lo contrario es un producto de la razón ilustrada con lo cual se transforma en una nada de proyecto o en un proyecto inverosímil.

El fin de la política nacional como arquitectónica de nuestra  sociedad, tiene que partir de un fundamento metafísico que me dice que la realidad (el ente) es lo que es más, lo que puede ser. Es sobre ese poder ser donde debe actuar la política, si es tal y no sólo apariencia. Y si actúa sobre lo que puede llegar a ser, debe actuar con pro-yectos y así la política será el principal agente del cambio de la realidad económica, social y cultural. De lo contrario seguirá convalidando y consolidando el statu quo vigente.

En cuanto al Estado definido como la nación  jurídicamente organizada, no tiene un ser en sí (Stato fine como pensó el fascismo) sino que existe en y a través de sus aparatos. No es tampoco la máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra (como pensó el marxismo-leninismo), sino que es el instrumento que sirve como gestor al gobierno para el logro del bien común, entendido como felicidad del pueblo y grandeza de la nación.


* Doctor en filosofía, ensayista y director de Disenso.



NOTAS

(1) Castoriadis, C: Le monde morcelé, París, Seuil, 1990, p.125.- Retoma este autor la distinción entre la política y lo político formulada por el eminente politólogo y jurista Carl Schmitt y desarrollada luego, próximo a nuestros días, en la escuela del realismo político por autores como Julien Freund, Gianfranco Miglio o Michel Maffesoli..

(2) Molina Jerónimo: Julien Freund: lo político y la política, Madrid, Sequitur, 2000, p.34

(3) Fue Carl Schmitt quien en un trabajo de 1932, El concepto de lo político, realizó la primera caracterización de esta distinción política fundamental. Así sostiene inmediatamente ab initio: "La distinción propiamente política es la distinción entre amigo y enemigo. Ella da a los actos y a los motivos humanos sentido político. Este criterio no se deriva de ningún otro, representa en lo político, lo mismo que la oposición relativamente autónoma del bien y el mal en la moral, lo bello y lo feo en estética, lo útil y lo dañoso en economía"

Fuente: www.disenso.org

miércoles, 12 de septiembre de 2012

DERECHOS HUMANOS COMO DISVALOR


                                                                                     Por Alberto Buela (*)

Como hace muchos años que venimos escribiendo sobre el tema de los derechos humanos y lo hemos encarado desde distintos ángulos: a) derechos humanos de primera, segunda y tercera generación, b) derechos humanos e ideología, c) derechos humanos o derechos de los pueblos, d) derechos humanos: crisis o decadencia.
En esta ocasión vamos a meditar sobre los derechos humanos como un disvalor o, si se quiere para que sea más comprensible, como una falsa preferencia.

Es sabido que la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por las  Naciones Unidas a finales de 1948, afirma en su artículo 3 que:Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Con lo cual los legisladores correctamente nos vinieron a decir que los derechos humanos proclamados alcanzan al hombre en tanto que individuo, esto es, formando parte de un género y una especie: animal rationale o zoon lógon éjon, como gustaban decir griegos y romanos.
Pero, al mismo tiempo, nos dicen que estos derechos son inherentes al hombre como persona, esto es, en tanto ser único, singular e irrepetible. Y acá está implícita toda la concepción cristiana del hombre.[1]
Si bien, este magistral artículo 3, merecedor de una exégesis abundantísima, se apoya, tiene su basamento en una concepción sesgada o parcial del hombre: como sujeto de derechos. Y es acá donde comenzamos a barruntar lo que queremos decir.
El hombre durante toda la antigüedad clásica: greco, romano, cristiana nunca fue pensado como sujeto de derechos, y no porque no existieran dichos derechos, sino porque la justicia desde Platón para acá fue pensada como: dar a cada uno lo que corresponde. Con lo cual el derecho está concebido desde el que está “obligado” a cumplirlo y no desde los “acreedores” del derecho. Es por ello que la justicia fue concebida como una restitutio, como lo debido al otro.
Esto es de crucial importancia, pues sino se lo entiende acabadamente, no puede comprenderse la Revolución Copernicana, que produjeron los legisladores onunianos en 1948.
Al ser lo justo, dar a cada uno aquello que le corresponde y no el obtenerlo para uno, la obligación de realizarlo es del deudor. Y ello está determinado por el realismo filosófico, jurídico, político y teológico de la mencionada antigüedad clásica. Así el peso de realización de lo justo recae sobre aquel que puede y debe realizarlo, el acreedor de derechos solo puede demandarlo.
Al respecto relata Platón cómo respondió Sócrates cuando le proponen fugarse de la cárcel al ser condenado a muerte: Nunca es bueno y noble cometer injusticia (Critón, 49ª5) En cualquier caso es malo y vergonzoso cometer injusticia (Critón, 49b6). Nunca es correcto retribuir una injusticia por una injusticia padecida, ni mal por mal (Critón 49 d7), pues es peor hacer una injusticia que padecerla.
Así, Sócrates no ignora que tiene “derecho humano a conservar su vida”, pero prima en él, el “derecho humano de los atenienses”, de los otros. Pues si se fuga realiza un acto de injusticia, peor aún que la recibida.

Hoy la teoría de los derechos humanos invirtió la ecuación y así viene a sostener la primacía del acreedor de derechos por sobre la obligación de ser justos.

Viene entonces la pregunta fundamental: ¿A qué debe el hombre otorgar primacía en el ámbito del obrar: a ser justo o a ser acreedor de derechos?

Sin lugar a dudas todo hombre de bien intenta ser justo en su obrar, sin por ello renunciar a sus derechos pero, si el acto justo implica posponer algún derecho, es seguro que el justo lo pospone.
Ello nos está indicando la primacía y la preferencia axiológica de lo justo sobre el derecho.
Si invertimos esta relación los derechos humanos terminan siendo concebidos como un disvalor.
De modo tal que, obviamente, no estamos en contra del rescate que los derechos humanos han realizado en cantidad de campos y dominios. Estamos en contra que la vida del hombre se piense limitada y girando exclusivamente sobre los derechos humanos.

arkegueta, aprendiz constante

[1] Es cierto que se han producido éticas ateístas de la persona (Nicolai Hartmann) pero eso no dejó de ser un mero ejercicio filosófico que no jode a nadie.

lunes, 28 de mayo de 2012

CONVOCAN AL PRIMER ACTO DEL MOVIMIENTO PERONISTA "PRIMERO LA PATRIA"


MOVIMIENTO PRIMERO LA PATRIA
Viernes 1 de junio de 2012
Av. Díaz Velez 3565 CABA
Con motivo del lanzamiento del "Movimiento Primero la Patria",
tenemos el agrado de invitarte el
Viernes 1 de junio a las 19 hs. 
en la sede del Sindicatos de Obreros y Empleados de la Madera 
de la Ciudad de Buenos Aires y Zona Sur, 
sita en Av. Díaz Velez 3565 de la Ciudad de Buenos Aires.
Contamos con tu presencia!!!
Militantes y dirigentes peronistas

«Cuando yo caiga en esa lucha en que voluntariamente me enrolo, estoy seguro que otro hombre más joven y mejor dotado tomará de mis manos la bandera y la llevará al triunfo. Para un soldado, nada hay más grato que quemarse en la llama épica y sagrada para alumbrar el camino de la victoria» (Juan Domingo Perón, 2 de diciembre de 1943)
* Somos humildes y fervorosos militantes de la gran causa nacional que tuvo en Juan Domingo Perón y en Eva Perón la expresión más alta e insuperable de nuestra historia patria. Queremos consumar en el tiempo y más allá de nosotros el cumplimiento cabal de su obra liberadora y revolucionaria, que hizo conocer al pueblo argentino momentos de dignidad y de gloria que han sido también ejemplares para todas las naciones del mundo, ya que estaban destinados a forjar la felicidad de los pueblos y la grandeza nacional.
* La experiencia política nos ha enseñado que, para ser fieles al ideario peronista, debemos ser artífices del destino común, no instrumentos de la ambición mezquina de nadie. En particular en estos últimos años, hemos sido víctimas de defecciones, mezquindades e intrigas de quienes han hecho del justicialismo una maquinaria mercantil y avara, y que en los últimos lances electorales han traicionado la fe y la esperanza de muchos compañeros y de argentinos de bien, bastardeando el verdadero y auténtico legado peronista.
* YA NO HEMOS DE SEGUIR MÁS DETRÁS de las viejas dirigencias claudicantes, aburguesadas y cansadas, que han desaprovechado la oportunidad que la hora histórica les brindara y que han dejado al pueblo huérfano de toda conducción. QUEREMOS PROLONGAR EN EL TIEMPO LA REVOLUCIÓN EN PAZ a la que el General Perón nos ha convocado. QUEREMOS SER FIELES Y LEALES AL ESPÍRITU REPARADOR Y PATRIÓTICO de Perón y Evita. SABEMOS QUE NO PODEMOS repetir esquemas del pasado, sino que DEBEMOS REVIVIR LA MISMA MÍSTICA que hizo grande a nuestra querida Argentina, con un NUEVO FERVOR, con NUEVOS MÉTODOS y con NUEVAS FORMAS DE EXPRESIÓN.
* Para ser fieles a Perón y cumplir con su legado, debemos recuperar nuestra memoria histórica como Nación, memoria que nos ha sido arrebatada y ocultada, para después recrear el futuro al que los argentinos y todos los que habitan dignamente en nuestra tierra estamos llamados, animados del mismo espíritu de grandeza de los patriotas que nos han precedido en el devenir histórico nacional.     
* Estamos viviendo un desolador momento histórico mundial, en el que asistimos a la disolución progresiva de los lazos espirituales entre los hombres, lo cual nos ha llevado a un estado de postración residual, a causa de la difusión de una ideología egocéntrica e individualista, que hace creer que toda realización individual es posible fuera de la realización comunitaria y nacional. En este sentido, debemos retomar y recrear en nuestra vida política un proyecto de liberación nacional, en el que podamos sentir a la comunidad como propia, sin diferencia entre los principios individuales y los que alienta nuestra Patria. Es por eso que elegimos comprometernos políticamente en pos de un proyecto de Nación (que no es un proyecto de rosca y saqueo, y mucho menos de negociados multimillonarios en nombre de una revolución imaginada), oponiéndonos a toda acción que persiga intereses que no sean los de los hombres y mujeres con los que compartimos este hermoso territorio y un destino común. 
* Estamos atravesando también una etapa política signada por una sutil forma de antiperonismo y de neocolonialismo, a través de la que se han manipulado y bastardeado las banderas del Peronismo. Los impostores, de un lado y del otro del campo político, incentivan un falso conflicto ideológico para encubrir y disimular nuestro sometimiento al imperialismo internacional del dinero. Abusando del nombre del peronismo, nos han llevado a repetir la postración política y económica de la “década infame”. 
* Ante este panorama, queremos consagrarnos a la hermosa tarea de fortalecer, enaltecer y potenciar el Movimiento Nacional, decididos a enfrentar los modelos de dependencia y vasallaje que se nos imponen:
*** El sistema financiero, especulador, usurero y saqueador
*** La desprotección de nuestros recursos naturales –petróleo, minería, fuentes renovables de energía-, en manos de extraños y ajenos
*** La extranjerización y concentración de empresas de producción y de servicios, como también de la propiedad rural, y la extranjerización del dominio territorial y del suelo
*** La falta de reinversión de las utilidades producidas en el país por las empresas transnacionales
*** La imposición antinatural de una cultura extraña al sentir y a los valores de nuestro pueblo, que debilita la fortaleza espiritual de nuestro pueblo y hace posible la dominación y el sometimiento políticos de la Nación
 
* En definitiva, estamos decididos a ser animadores del reencuentro feliz en el que el PUEBLO, fuente de permanente creación y perfeccionamiento, vuelva a encarar la tarea de hacer realidad los principios de nuestra doctrina nacional, popular, profundamente humanista y profundamente cristiana, para que la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación vuelvan a ser realidad en nuestra bendita tierra argentina.
«La grandeza de la Patria, nuestro máximo ideal, es digno de todo nuestro amor y nuestro sacrificio» (Eva Perón, 16 de diciembre de 1949)
 
Adrián Osvaldo Pérez                Hugo Salinas          Susana Aguiar       Alicia Contreras  
          (Junín)                                   (San Nicolás)               (Vicente López)        (Lomas de Zamora)
Francisco D´Elía                          Daniel Raimondo                         Matías Cerdá
(Ensenada)                                   (3ra. Sección Electoral)                      (1ra.Sección Electoral)
José A. Quarracino                      Alberto Buela                          Juan Carlos Vacarezza
(Sub-coordinador General)                (Magdalena)                                 (Coordinador General)
 
 
Tel. Celular: (11) 156 182-3623

jueves, 24 de mayo de 2012

LIBERTAD PARA UN PATRIOTA: EL MONO GRACI



Por Alberto Buela
 
El 23 de mayo de 2012 fue detenido Enrique Graci Susini, conocido por los amigos como el Mono Graci.
No somos nosotros los que en mejores condiciones de hacer la apología de Enrique, porque hay otros amigos y compañeros que lo conocen mucho más. Nosotros solo lo conocemos desde 1971/72, hace sólo cuarenta años.
Estuvo preso durante la dictadura militar pues cuando fue a entregar su cargo de jefe de policía de San Juan en el gobierno de Eloy Camus le dijo al mayor que lo detuvo: Uds. son unos gorilas se van a robar todo.
Fue jefe de campaña de Italo Luder en el 83 y tuvo que exiliarse en Méjico y Uruguay perseguido por el liberal de Menem. Además en el 55 se tuvo que exiliar con su padre y familia en Venezuela. De modo tal que del Mono, como cariñosamente lo llamamos los amigos, siempre tuvo que bailar con la más fea.
 
Ahora, en el atardecer de su vida, está orillando los setenta años, gozando de la magra jubilación mínima (258 dólares por mes o 1.600 pesos), viene el gobierno “peronista” de Cristina Kirchner y lo mete preso.
Él que estando en la cárcel en la celda pegada a la de Dardo Cabo, escuchó cuando éste le anunció cuando lo sacaron de la celda: Mono, me van a fusilar. Él, va preso por el “gobierno nacional y popular de los kirchners y los cámporas”.
Es una injusticia que clama al cielo.
No se van a levantar voces mediáticas reclamando por la libertad de un patriota. Un luchador de la causa nacional y popular. Un hombre insobornable. Un testigo irrecusable de la decadencia argentina. Un hombre incorruptible. Un testigo de la verdad. Un hombre que puede decir como le dijo Juan de Garay a Felipe II: “nada me reconoce el Consejo de Indias a un hombre que dio cuarenta años abriendo puertas a la tierra en América, en tierra de pobres”.
El Mono se va a reponer de esta porque es un hombre íntegro. Es un spoidaius griego y un vir romano.
Y estos hijos de puta que hoy lo metieron preso, vendrán, pasados los años, a explicar que ellos no tuvieron nada que ver.
¡Viva la Patria! ¡Viva el peronismo como revolución inconclusa!. ¡Viva la revolución que todavía tenemos que terminar!

miércoles, 23 de mayo de 2012

EL SÍNDROME DE LA IZQUIERDA POSTMONTONERA


                              

Alberto Buela (*)
Una buena forma de ganarme aún  más enemigos

El síndrome entendido como conjunto de síntomas característicos de una enfermedad nos muestra en este caso a un conjunto de personajes públicos y notorios: Kunkel, Taiana, Bonasso, Gullo et allii  como satisfechos del sistema capitalista del libre mercado al que dijeron y dicen combatir.
Si hablamos de izquierda postmontonera es porque hoy, montonero, no es ninguno. Sobre todo después del libro de Reato Operación Traviata en donde quedó al descubierto la responsabilidad de los montoneros en el asesinato de José Rucci, otrora secretario general de la CGT y mano derecha de Juan Perón que acababa de ser electo presidente por el 62% de los votos.
Los síntomas característicos de esta enfermedad política son:

a) su marcada confesión peronista y su clara acción antiperonista. Ellos siguen privilegiando, como antaño, el beneficio de los grupos (piqueteros, madres, etc.) por sobre la voluntad de las mayorías populares (el pueblo peronista sin aditamentos). La victimización y la explicación de las injusticias presentes por causa de la dictadura militar los sitúa políticamente en un pasado que no pasa nunca. Con lo cual gozan de los logros del presente, achacando sus fracasos actuales al pasado.

 b) su ostensible vocación policíaca, hoy como policías intelectuales, la policía real no la necesitan porque está a su servicio, pues son ellos los satisfechos del sistema. Pero en tanto policías intelectuales demonizan a todo aquel que osa tratar los temas de manera distinta a lo interpretado por el pensamiento único (los derechos humanos como ideología en lugar de derecho de los pueblos).

c) su manifiesto doble discurso, pues a título privado, en los asados de domingo,  reconocen la ingerencia hebrea en le manejo de la cosa pública en Argentina, especialmente en economía, pero públicamente, el día lunes, no dejan de rendir pleitesía al poder de la comunidad en nuestro país. Hay una pintada emblemática en los muros del famoso Policlínico Bancario que dice: Kirchner se pelea siempre con la Iglesia pero nunca con los judíos. Políticamente no hubo ni una sola medida que haya limitado o recortado su omnímodo poder económico-financiero.

d) en el orden internacional manifiesta su solidaridad con Chávez, Correa, Morales pero siempre terminan haciéndole el juego a la estrategia de Itamaraty, de otorgarles a éstos  un “apoyo que los aísla”. Es más, no existe ninguna declaración pública antiinglesa, todo está limitado a declamaciones formales. Veranean al modo de grandes burgueses todos los años en Punta del Este y al mismo tiempo admiran a rajatabla al campechano presidente tupamaro José Mujica.

e) se dicen católicos pero solo consideran válida a “la Iglesia progresista”, pero como al mismo tiempo esa Iglesia la encarna el cardenal Bergoglio, se transformaron en laicos practicantes para quienes la Iglesia es como un gran naranjal donde ellos tienen sus curitas particulares que les brindan la naranja que más les gusta.

f) en crímenes de lesa humanidad son campeones sobre todo si son los padecidos por ellos, de los otros, de los practicados por montoneros, son acciones de justicia o mejor aún, ejecuciones correctivas.

g) los funcionarios no montoneros del gobierno de Cristina son sometidos, indirectamente, a examen diario por sus acciones y resoluciones. Están maniatados. Han logrado internalizarles el opresor, pues los postmontoneros tienen la medida de la revolución. Es extraordinario ver como ninguno de esos funcionarios se anima a mandarlos al carajo ante las mil y una arbitrariedades y desatinos propuestos y realizados.

h) se han apoderado de la historia oficial de la Argentina desde 1970 para acá. El libro de Reato sobre el asesinato de Rucci es el primer mentís serio a la historia oficial gestada por el postmontonerismo desde el poder.

i) a diferencia de Menem y otros gobernantes que se enriquecieron a título personal la izquierda postmontonera se ha enriquecido, además, formando parte de las mega empresas que funcionan dentro de ciertos sectores vitales (petróleo, gas, electricidad, agroindustrias, etc.). En una palabra, gobiernan con los monopolios y en nombre de los pobres, ayudan a fabricar más pobres.

j) su forma de trabajo, como la del progresismo, es “la vanguardia como método”. Donde los conflictos no se resuelven sino que sólo se administran (asesinatos, robos y accidentes se multiplican año a año sin que se corrija un palmo). Hay siempre un corrimiento hacia el futuro, lo que indica que “el simulacro” está como fundamento de su acción política.

k) Con el punto K termina este síndrome de la izquierda postmontonera.  De K no se habla. K dixit. El filósofo Wittgenstein concluye su Tractatus afirmando: “Aquello de lo que no se puede hablar se debe guardar silencio”. Dejamos a cada lector completar el punto K.


sábado, 21 de abril de 2012

INTRIGAS Y PETRÓLEO: A PROPÓSITO DE YPF




Por Alberto Buela (*)

En estos días llegó a mis manos una nueva edición de Del poder al exilio: quiénes y como me derrocaron, un texto de 1955 del general Perón, quien ya en su primera página afirma: “nosotros fuimos víctimas de la sorda lucha por el petróleo… el objetivo era impedir que los recursos petrolíferos argentinos fuesen explotados de manera de concurrir al desarrollo industrial del país... No es difícil comprender que en materia de petróleo, los capitales definidos como europeos son esencialmente británicos” [1]
Esta cita de Perón viene como anillo al dedo porque en estos días el gobierno de CFK expropió el 51 % de YPF (yacimientos petrolíferos fiscales) en la parte que poseía la empresa Repsol, dejando al resto de los accionistas en posesión de sus acciones sin incomodarlos.

El periodismo, como patria locutora que se encarga diariamente de  estupidizar a los pueblos planteó el tema como una cuasi guerra entre Argentina y España o como una medida stalinista de estatizar YPF.
Nada de esto es cierto. Primero, porque Repsol, como muy bien observa Antonio Mitre [2] no es, técnicamente, ni una empresa española ni mucho menos del Estado español. El 42% pertenece a BP (british petroleum) cuando en el 2000 termina de comprar la Amoco, originaria fundadora de Repsol, el 9,5% es de la estatal mejicana Pemex. Repsol declara en España solo el 25% de sus beneficios, y solamente es ésta,  la participación que puede llamarse estrictamente española.
En segundo lugar, el gobierno argentino expropia el 51% pero ni estatiza ni nacionaliza, hablando técnicamente. Pues de este 51%, el 49% pasa a manos de las diez provincias argentinas que poseen petróleo y solo el 51% restante queda en manos del Estado nacional.
Resumiendo entonces, el capital accionario de YPF queda constituido de la siguiente manera:
26% propiedad del Estado nacional
25% propiedad de diez Estados provinciales
24,5% propiedad del grupo Eskenazi
6,5% propiedad de Repsol
6% de la secular banca Lazard freres
5% de la banca Eton Park (Goldman Sachs, Mindich y Rosemberg)
5% de inversores no identificados
2% de la Bolsa de Valores de Buenos Aires (grupo Werthein)

Vemos como el Estado nacional posee solo el 26% y nadie nos asegura que los diez Estados provinciales funcionen al unísono y de acuerdo con él.
Pero por otra parte, y esto es lo que nos llama la atención, el grupo financiero Eskenazi que posee en Argentina la constructora Petersen (contratista del Estado) y los Bancos de las provincias de Santa Fe, San Juan, Entre Ríos y Santa Cruz (la provincia de los Kirchner) es abiertamente pro sionista. Prueba de ello es que al salón principal de la Amia (la mutual israelita) le fue cambiado el nombre por el de “Gregorio Eskenazi”, el abuelo de Sebastián el último gerente de YPF y padre de Enrique, la cabeza del grupo.
Además la sociedad del grupo que controla el 24,5% de YPF tiene su domicilio en Nueva Zelanda y no en Argentina.
Si a este porcentaje sumamos el 2% del grupo Werthein más el 6 % de la banca Lazard y el 5% de Goldman Sachs, dos bancas internacionales abierta y declaradamente sionistas, vemos que el 37,5% de YPF está controlado por el sionismo internacional.

¿Podrá el interventor por el Estado argentino Axel Kicillof, nieto de un reconocido rabino, lidiar en contra de los intereses de sus “paisanos” y a favor de los intereses de nuestro país?
Es una pregunta muy difícil de responder.
Este es uno de los motivos por los cuales la CGT sacó un comunicado avalando la expropiación de YPF pero afirmando, al mismo tiempo, “esperamos que no haya pícaros, como en la privatización, que quieran sacar provecho personal de este acto de soberanía”. Ojalá podamos recuperar el control y manejo de nuestros recursos naturales para beneficio del pueblo argentino.

Volvamos a la cita de Perón “los capitales del petróleo son esencialmente británicos”. Y esto ha sido históricamente así, al menos en el caso argentino. País que ya antes de liberarse del dominio español había caído bajo el domino británico, pues con motivo de las primeras invasiones inglesas de 1806 y aún cuando Inglaterra fue derrotada, nos dejaron de regalo a los comerciantes y prestamistas ingleses. En 1824 el gobierno de Rivadavia pidió un empréstito a los hermanos Baring y nunca más nos liberamos de “Incalaperra”, como dice el Martín Fierro.
Respecto del petróleo sabemos que fue descubierto en 1913 en la zona costera de la Patagonia y que en 1922 [3], y al negarse Gran Bretaña a vender gasolina para los aviones argentinos, el gobierno de Yrigoyen decide fundar YPF y pone al frente al General Mosconi quien, terminado su mandato es reemplazado por el General Alberto Baldrich hasta que el golpe de Estado de 1930 lo desplaza de la dirección de la empresa.
En 1958 el presidente Frondizi, contradiciéndose de lo afirmado en su libro Petróleo y política abre las puertas de par en par a la inversión privada extranjera.
En 1963, el gobierno radical de la misma raigambre ideológica de Yrigoyen, anula los contratos petroleros. Y comienza una burocratización de YPF que llega a 50.000 empleados. Llegando a ser la única compañía petrolera del mundo que daba pérdidas.
En 1974, el gobierno de Isabel Perón nacionaliza las bocas de comercialización de petróleo.
En 1992, bajo la nefasta presidencia Menem, se privatiza la empresa y en 1999 Repsol adquiere la casi totalidad de las acciones.
En 2007, el grupo Eskenazi de estrecha vinculación con Néstor Kirchner, adquiere el 14,5% de las acciones que le vende Repsol y en 2010 compra otro 10%.

Es digno de destacar que en la historia del siglo XX, ninguna empresa petrolera del mundo se ha vendido sin una guerra mediante. Ningún Estado nacional, teniendo una empresa propia, la entregó sin haber antes ido a una guerra para defenderla.
En América del Sur, norteamericanos e ingleses desataron una guerra en 1935 entre Bolivia y Paraguay para dirimir sus cuestiones petroleras en zona del Chaco boreal. Es que habían chocado los intereses de las compañías petroleras.
Vimos como Inglaterra nos niega a nosotros en 1922 combustible para nuestro desarrollo aeronáutico.
Modernamente las guerras de Afganistán e Irak son guerras por el control del petróleo.
Incluso países militarmente débiles como México o Venezuela no cedieron a las infinitas presiones para privatizar sus empresas nacionales de petróleo.
El único caso es la Argentina de Menem que vendió a precio de desguase la petrolera, en esa época, estatal. Paradójicamente, en esa entrega estuvieron los Kirchner, él como gobernador de Santa Cruz y ella como diputada nacional.

La vida te da sorpresas
Sorpresas te da la vida.

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Saludemos esta medida pero estemos prevenidos.
Sería de esperar que esta expropiación de YPF se enmarque en un plan nacional de manejo de los hidrocarburos. Que no quede en una medida coyuntural. Que no se limite a algo circunstancial como expropiar para expoliar. Qué los directores sean honestos y austeros. En definitiva, que esta medida heroica, por lo riesgosa, tomada por el gobierno nacional  ayude a la recuperación de los valores patrios y al logro de la buena vida de los argentinos.



(*) arkegueta, eterno comenzante


[1]  Ed. Fabro, Buenos Aires, 2012, pp. 9 y 11
[2]  Datos sobre Repsol, para reflexionar, en Internet, 17/4/12
[3] Una acabada y breve exposición sobre el desarrollo de YPF es la del investigador en temas económicos y geopolíticos Carlos Andrés Ortiz, que puede consultarse en Internet.

viernes, 3 de febrero de 2012

FRIEDRICH LIST: PODER NACIONAL EN LAS RAÍCES DEL PENSAMIENTO DE PERÓN



Por Luis Edgar Schmid

Para evitar lo que Alberto Buela llama “monserga peronista” - hacer concesiones al Sistema en que se encubren litúrgicamente con frases de Perón - en necesario bucear las raíces del pensamiento de Perón quién, no surgió de la nada ni como Atenea de la cabeza de Júpiter.

El cadete Perón recibió sus primeras ideas sobre “pueblo en armas” del general von der Goltz [1] que luego adaptó como base de su programa [2]. Von der Goltz no teorizó en abstracto sino que era parte de una generación que estaba construyendo un firme e integral Poder Nacional y a contramano de lo que proponían Adam Smith y sus seguidores.

En Alemania esto empezó en Economía con Friedrich List (1789-1846), emigrante a EEUU donde conoció las ideas proteccionistas de Alexander Hamilton [3]. A su regreso se convierte en profesor de la Universidad de Tubingen, un fundador de la Escuela Histórica alemana, y escribe sus obras [4].

La Escuela se llama Histórica porque propone no enzarzarse en los postulados de Adam Smith sino cotejar lo que él dice con la historia real de Inglaterra, de cómo llegó a ser desde una “Patagonia del Mar del Norte”, mera factoría hanseática, a poder imperial a contramano de lo que propone Smith, empleando el Poder Nacional y así creando la burguesía necesaria, y sin confiar para nada en la “mano invisible” liberal sino en el “puño nacional”.

List denuncia a Adam Smith como “conquistador más peligroso que Napoleón”, como Inglaterra, alcanzado el “techo” del imperio, retiraba la escalera para impedir que otros suban. Y la forma de hacerlo era ocultar su propia historia “real”, mientras difundía y adormecía a las demás naciones y pueblos con una “Teoría” (A. Smith), que nada tiene que ver con la historia real.



List estudió naciones y burguesías desde el siglo XIII: italianos y en especial venecianos, la Liga Hanseática, holandeses, ingleses, españoles-portugueses, franceses, americanos y hasta rusos.

También cómo italianos y hanseáticos, con las burguesías más avanzadas y ricas de su tiempo, cayeron al no ver la necesidad de construir Poder Nacional, un Estado que los uniera, y luego cayeron perdiendo sus riquezas, cómo los holandeses dieron prioridad a la riqueza frente al Estado y su poder militar, y luego perdieron en las guerras anglo-holandesas las ventajas conseguidas.

También vio como Inglaterra es un continuo reciclado de Poder Político en Poder Económico y este a su vez en Poder Político (y militar), cómo, cuando tiene que decidir entre Poder Político y Poder Económico, opta por el primero hasta que se vuelve lo suficientemente fuerte en lo interno para salir a competir por el segundo. Y escribía List:

“El Poder es más importante que la riqueza. ¿Y por qué? Simplemente porque el poder nacional es una fuerza dinámica por la que se abren los nuevos recursos productivos y porque las fuerzas de producción son el árbol en el que la riqueza crece, y porque el árbol que lleva la fruta es de valor mayor que la propia fruta.

El Poder tiene más importancia que la riqueza porque una nación, por medio del poder, no sólo se permite abrir nuevas fuentes productivas, sino de mantenerse en posesión de la riqueza anterior y la recientemente adquirida, y porque la marcha atrás del poder - a saber, debilidad - lleva a la renuncia de todo lo que nosotros poseemos, no solo de riqueza adquirida, sino de nuestros poderes de producción, de nuestra civilización, de nuestra libertad, incluso de nuestra independencia nacional, a manos de aquéllos que nos superan en poderío, como es atestiguado abundantemente por la historia de las repúblicas italianas, de la Liga Hanseática, de los belgas, los holandeses, los españoles y los portugueses.” [5]

Es la descripción más gráfica: el árbol del Poder Nacional y los frutos de tenerlo (riquezas entre otros). Los argentinos estamos como quien no supo o no pudo defender el árbol y lamenta que las frutas se pudren en el suelo. Las frutas no sólo son riquezas sino todo lo que comprende el Bien Común: solidaridad, justicia social, subsidiariedad, derechos humanos y sociales, y sobre todo libertad, no la “liberal” sino libres de pobreza, de falta de trabajo, de techo, de educación, de salud, libres de exclusión y marginalidad, de falta de futuro, de opresión y lo que significa el destino neo-colonial, la Dependencia que día a día entra en nuestra casa en mil formas.

Desde que San Martín enfrentó a Rivadavia (8 oct 1812), el choque Nación-Mercado es la constante de nuestra historia, y que esa bandera no cambia sino el abanderado quién cae y es reemplazado (Rosas, Yrigoyen, Perón).

Los liberales nos ofrecen la fruta mientras talan el árbol. Fue la “civilización” de Sarmiento, la “Libertad” de 1955, el “achicar el Estado es agrandar la nación” de 1976, la “democracia con que se come, se educa y se cura” de 1983 “ingreso al Primer Mundo” de los ‘90.

No sólo hay una “derecha” en la cultura de la fruta sin el árbol. También hay una “izquierda” para quien esto es “nacionalismo burgués” y olvidando que no hay socialismo sin Estado Nación, queriendo saltar la etapa nacional para llegar al socialismo. Es la que cuando llega el momento de defender una expresión nacional primero se pregunta “¿Es de derecha o izquierda?” y luego termina coincidiendo en la “Unión Democrática”, con las pautas culturales de Fundación Ford - Embajada británica en “Página 12″ o “Nueva Sión”.

El motor de lo anti-nacional, la tala del árbol nacional, es exacerbar el individualismo y ofrecer la frutas sin árbol. Como siempre lo nuestro, también en distintas expresiones - vestidos de civil, uniforme o sotana - es la defensa del árbol, superar lo individual y poner el Bien Común de la Patria y el Pueblo por encima de todo interés individual y egoísta.




Edgar Schmid


NOTAS:

[1] “Das Volk in Waffen” publicado en Argentina como “La Nación en armas”

[2] Conferencia “La defensa nacional” del coronel Perón, en Universidad Nacional de La Plata, 10 de junio de 1944.

[3] “Informe sobre las manufacturas” que el Secretario del Tesoro Alexander Hamilton presentó al Congreso el 5 de diciembre de 1792.

[4] “Sistema Natural de Economía Política” (1837) y “Sistema Nacional de Economía Política” (1841)

[5] “Sistema Nacional de Economía Política”, capítulo 4: Los ingleses.

© Edgar Schmid

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Para reproducir citar la fuente.

Fuente: http://www.agendadereflexion.com.ar/2012/01/27/779-friedrich-list-poder-nacional-en-las-raices-del-pensamiento-de-peron/