miércoles, 6 de junio de 2012

CRISTINA Y EL ASESINO DEL CAPITAN BIGLIARDI





Por Horacio Ricardo Palma
Mañana a las 18 hs. (por hoy, 6 de junio de 2012) Ella va a estar en un acto. Todo al séquito a su lado. Todos los Almirantes como decorado.
Homenajeará Cristina (Wilhelm) a Jorge Devoto. Ex marino y terrorista de Montoneros. Lo ascenderán dos grados post mortem. Devoto, marino, le marcó al asesino de Montoneros aquél mediodía de domingo al Capitán Bigliardi que salía a comprar pastas.
El asesino se le puso delante y apretó el gatillo. ¡Canalla! gritó Bigliardi mientras moría.
Mientras muchos marinos hoy no ascienden por portación de apellido, en sus narices mañana la presidenta de "todos" premia y homenajea a un traidor que le marcó al asesino la Víctima.
Lo peor de esta historia, es que la presidente tendrá el asqueroso honor de tener a su lado mañana, al asesino del capitán Bigliardi... su amigo de la infancia Carlos Bettini, actual embajador en España... esta mier… nos gobierna.
Sonría... es lo que usted también ha dejado hacer. A mí, la sonrisa se me borró hace rato.

martes, 5 de junio de 2012

RUIDO DE ROTAS CADENAS


Por Enrique Guillermo AvogadroAbogado
“Cuando los hombres están  reunidos, pierden el sentido de su debilidad”. Charles Secondat, barónde  Montesquieu

La  semana que pasó parece haberse convertidoen un verdadero punto de inflexión en  la marcha del “cristinismo” hacia su imaginada eternidad, y fue marcada por la  pérdida del miedo en las todavía incipientes protestas de los ciudadanos de a  pie y hasta de los chacareros de la Federación Agraria.

Geográficamente  hablando, la mancha de aceite de las cacerolas que comenzaron haciendo sonar las  clases medias urbanas en la ciudad de Buenos Aires, el Conurbano norte, Rosario  y Córdoba, creció en forma significativa desde el jueves por la noche, y llevó  el descontento hasta lugares emblemáticos como la residencia de Olivos o el  Monumento a la Bandera. La convocatoria –que ha comenzado a repetirse para el  jueves 7 de junio, a las 18:30, en Plaza de Mayo- fue realizada por miles de  mails, twitters anónimos, dando la razón al Gobierno que creó, para intentar  controlar las redes sociales, la fantasmal tropa sobre la cual Lanata puso su  radiante y jocosa luz hace quince días.

Por su  parte, la Comisión de Enlace, con sus bases atribuladas por el impuestazo de  Scioli –que favorece a doña Cristina en términos económicos y políticos- ha  decretado un paro agropecuario de nueve días que, seguramente, traerá algunos  problemas adicionales y es probable que se nacionalice, dadas las similares  conductas de Uribarri, en Entre Ríos, y otros gobernadores aquejados por la  falta de recursos. Le costará, sin embargo, superar la desilusión de esas clases  medias urbanas cuando el Frente para la Victoria contó sus votos en la pampa  húmeda. Si bien el triunfo oficialista en 2011 en esos partidos del interior no  se debió a que los productores rurales hayan invertido su posición respecto al “kirchner-cristinismo” sino a la sustancial mejora que el auge de precios  agrícolas produjo en los comercios –es decir, en quienes habitan los pueblos y ciudades del interior- que vendieron más autos, más insumos, más alimentos, la sensación de traición electoral que sufrieron quienes, sin tener relación  directa con el campo, acompañaron las protestas contra la Resolución 125 hizo  que se haya generado una brecha que será difícil superar.

La  sequía que ha comenzado a afectar los bolsillos de los ciudadanos, como siempre  sucede en cualquier país y en cualquier época, ha hecho que éstos “descubrieran”  la inflación y la corrupción rampante de este gobierno, que supera con creces  todo lo conocido hasta la fecha. Por otra parte, la población ya está harta de  la inseguridad cotidiana, producto de muchísimos factores, entre los cuales el  tráfico de drogas y la desmadrada inmigración resultan los mayores  componentes.

La  verdadera diarrea verbal que han sufrido estos últimos días algunos de los  funcionarios –y don Anímal ha sido la  mejor expresión de ella- obliga a recordar la frase de Juan Pablo Feinman, uno  de los fundadores de Carta Abierta, cuando fue atacado por el mismo virus: “Resulta muy difícil defender a un gobierno  encabezado por dos millonarios”. Tenemos aquí otro de los motivos que llevaron a que volvieran a sonar las cacerolas: la falta total de vergüenza de  quienes impiden comprar dólares en el mercado libre y único de cambio, mientras que  todos ellos –don Máximo incluido- no solamente declaran injustificables ahorros en esa moneda sino son autorizados a adquirir ingentes sumas hoy mismo.

Los  controles a las importaciones están haciendo que muchas fábricas comiencen a  parar por falta de insumos, con lo cual ha comenzado a aparecer, otra vez, el  fantasma del desempleo sobre el horizonte de las preocupaciones. Porque, si ese  efecto que ya ha comenzado a notarse en el gran Rosario y en la gran Córdoba, rodeadas por cinturones de pobreza pero, también, de clase media humilde, se  tradujera rápidamente en protesta social, la situación en la Argentina cambiaría  de amarillo a rojo en segundos. Doña Cristina y don Daniel parecen haber  olvidado que, si la Provincia se incendia, las llamas estarán a sólo pocas cuadras de la Plaza de Mayo, con todo lo que ello ha implicado en nuestra  historia reciente.

La  propia e inocultable torpeza oficial en el manejo de los instrumentos económicos  locales, la confiscación de activos, el declarado mal trato a los inversores, el desprecio por la seguridad jurídica, el imparable gasto público, la consecuente  inflación, el atraso cambiario, la falsificación de todos los indicadores, la  prostitución de la Justicia, la impudicia en el latrocinio, la soberbia de la  impunidad, el brutal aislamiento de los gobernantes (que creen estar viviendo en  la Ciudad Prohibida de Beijin), la notoria disminución en los saldos exportables, la recesión generalizada, la crisis energética, la expuesta vocación tiránica, son algunos de los factores que han producido esa inflexión  de la que hablé al principio.

Europa, nuestro segundo destino exportador, continúa enfrentando dificultades de muy  difícil pronóstico, y Estados Unidos, Brasil, China e India ya están mostrando  signos de agotamiento de ciclo. Esa situación externa, además de servir de  excusa (“el mundo se nos cayó  encima”) a los problemas propios de la Argentina, hará que la imagen de doña Cristina y su banda, que aún registra envidiables pero explicables –pueden ser atribuidos a la notoria inexistencia de alternativas serias- índices de  aprobación, caiga como un piano.

  Entonces, con el descontento y con la  pretensión de la Casa Rosada de incrementar los recortes a las libertades individuales, también aparece una simétrica preocupación. La Gendarmería  Nacional, retirada por la inefable doña Nilda de sus funciones naturales de  custodiar las fronteras para ser trasladada masivamente a los centros urbanos,  se ha convertido en una fuerza de seguridad que, a diferencia de sus colegas policiales, cada vez está mejor armada y mejor paga; fuentes confiables señalan  que sus efectivos ganan hasta tres veces más que lo que perciben sus homólogos de grado en las otras fuerzas.

Sus  miembros no se han caracterizado -¿recuerdan el plan Fénix, de espionaje a los líderesde las protestas?- por la sutileza y la delicadeza; simplemente, no están preparados para ello y, como es lógico, se comportan como se les ha  enseñado. ¿Será, entonces, la encargada de reprimir las cacerolas, los paros  agrarios, las huelgas y las protestas sociales? ¿Obedecerá, si es así?

Nuestra  autoproclamada emperatriz tiene, en el futuro inmediato, dos batallas que definirán tanto la fuerza real de la que dispone cuanto cómo será, a partir de  ahora, el derrotero de su gobierno. La primera en el tiempo es la propuesta designación de don Pinocho Reposo como nuevo Procurador General de la Nación, en reemplazo del ex íntimo don  Esteban Righi, que vio su carrera y su supuesta honra caer bajo los cascos del  desbocado caballo de Guita-rrita.

La segunda, muchísimo más importante, se librará el 12 de julio en la CGT, cuando se verá si el Gobierno tiene munición suficiente como para desalojar a don Camión de su sillón y reemplazarlo por  alguien que pueda ser considerado propia tropa. Aquí el problema será más grave  en cualquiera de los escenarios.

Si lo  consigue, la central obrera se dividirá como siempre, pero estará enfrentado a  un conglomerado de gremios del transporte que, además de fuertes, verán sus  ingresos disminuir vertiginosamente por la nueva crisis con el campo, la  recesión y la caída en el comercio exterior, todo lo cual producirá muchísimos menos viajes encamión, y don Hugo saldrá, con los tapones de punta a pelear por  el bienestar de sus afiliados. Del otro lado, una CGT “oficialista” tampoco podrá calmar las naturales apetencias de las trabajadores para mantener a flote de la inflación sus ingresos pues, si lo hiciera, sus adherentes mudarían sus  apoyos a los sindicatos de base, harto más combativos.

Si doña Cristina perdiese una de esas batallas -¡y qué decir si fueran ambas!- su  condición de “pato rengo” se acentuaría y, casi con seguridad, sus adláteres y  cómplices correrían a “profundizar el modelo” en un estilo más combativo y  despótico, para intentar evitar un desastre electoral devastador.

En fin, si a ello le sumamos la negativa a siquiera mencionar a la inflación, causante  exclusiva de los males que sufren los mercados y las inversiones, y la guerra que, según haanunciado, encarará a partir de mañana don Patotín para bajar a la fuerza la  cotización del dólar “blue”, las próximas semanas no serán aptas para cardíacos en nuestro país. Parafraseando al ingenioso hidalgo, “cosas verán, argentinos, que harán hablar a  las piedras”.

Mientras tanto, la ciudadanía seguirá rompiendo las cadenas con que el populismo, hoy debilitado por la falta de recursos, tiene atado al bolsillo de los ciudadanos,  y el ruido será tal que se oirá desde lugares tan remotos como Calafate.

Bs.As.,  3 May 12

lunes, 4 de junio de 2012

GENDARMERIA NACIONAL



Por Antonio J. Sesin
Av. Mil
02/06/12
Excelentes defensores de la Nación, mientras desarrollaban sus funciones en la frontera del país y de acuerdo a lo establecido por la Constitución Nacional.
Hoy una demente con su monje negro, prácticamente los está sacando de la frontera deliberadamente, para liberar las naciones al ingreso irrestricto de la droga que hoy destruye deliberadamente a nuestra juventud.
Los desarraigaron y los llevaron al conurbano bonaerense, desplazando a la policía de la provincia agregando además la destrucción parcial de la Policía Federal.
Se les compró armamento moderno, vehículos, helicópteros, tanquetas, uniformes especiales, etc., transformándolos de pronto en la única fuerza de choque del país, ya que las FFAA NO EXISTEN.
Potencialmente los van a usar para la represión y evitar que el pueblo y la gente del campo, protesten contra las decisiones del gobierno.

Al jefe Schenone, le recuerdo que en el año 1976, un gobierno constitucional les ordenó a las FFAA aniquilar la subversión, y lo logramos.
A partir del año 1983, Alfonsín comenzó su destrucción con los derechos humanos y 30 años después tenemos 1148 presos políticos y 159 muertos en las cárceles, fuera de toda ley constitucional, y abandonados por la justicia.
Cuidado Jefe, no se puede reprimir al pueblo inocente por tratar de defender sus derechos constitucionales y también querer vivir en paz y trabajo.

Desgraciadamente en Argentina, las historias se repiten y tengan en cuenta que el pueblo no agrede, se defiende. Comenzaron anoche los cacerolazos y en La Plata se acaba de aprobar el impuestazo al campo, con previo pago de 150 mil pesos a algunos miembros de la oposición para cambiar su voto.

domingo, 3 de junio de 2012

ENTRE RÍOS: RURALISTAS INICIAN PARO PORQUE URRIBARRI LES AUMENTÓ LOS IMPUESTOS





Productores agropecuarios de Entre Ríos iniciarán mañana un cese de comercialización de ganado y granos durante una semana en protesta por los aumentos a los impuestos inmobiliarios que dispuso el gobierno provincial de Sergio Urribarri y observaron que se avecinaba "un largo conflicto".

La medida, idéntica a la dispuesta en Buenos Aires por los productores que rechazan la reforma tributaria y revalúo de campos que impulsó Daniel Scioli, fue dispuesta por la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) en una reunión que realizó en Villaguay.

El jefe de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo De Angeli, explicó a DyN que habrá movilizaciones en distintos puntos de la provincia para repartir volantes y que en principio no se prevén cortes de ruta.

"El paro será para carnes y granos, pero no para mercadería perecedera, como frutas y leche", explicó.

De Angeli dijo que el paro se hace en coincidencia con el de Buenos Aires pero aclaró que "no es una adhesión, aunque tenemos problemas parecidos".

En ese sentido, mencionó "la presión impositiva que sufrimos en Entre Ríos, la gran concentración de la producción en los pooles de siembra, y además pedimos políticas de comercialización para los productos agropecuarios".

En tanto, la Federación de Asociaciones Rurales (Farer) resolvió instrumentar un paro de comercialización agroganadero que arrancará mañana y se extenderá hasta el 10 de junio.

El secretario de Farer, Ricardo Burgos, cuestionó la suba de los impuestos, las políticas del gobierno para con el sector y la "clara obsecuencia" del gobernador Urribarri a la Casa Rosada.

"Seguramente este será el punto de partida de un largo conflicto", anticipó el dirigente.

Burgos indicó que "los productores bonaerenses (que comenzaron una medida casi similar) nos ganaron de mano, pero esto del paro es algo que lo veníamos pensando".

"La suba de impuesto fue la gota que colmó el vaso pero son varias las demandas que siguen si tener solución, por eso el paro se va a nacionalizar", aseveró.

Asimismo, mencionó las "problemáticas que existen en materia de lechería, de carne, los problemas para comercializar y, en general, el avance total sobre el campo". 

SE EXTIENDE LA REBELIÓN




"A nadie sorprenderá que tanto políticos
como editorialistas prefieran las
interpretaciones más simplistas entre
todas las disponibles. Con ello no
hacen sino seguir los esquemas
tradicionales de los partidos. Quien
pretenda describir los esfuerzos
de éstos, no tendrá que
extenderse demasiado."

Hans Magnus Enzensberger.
Perspectivas de guerra civil". (Anagrama) Pag. 34

Por Carlos Manuel Acuña

Como si fuera una mancha de aceite que se extiende poco a poco pero de manera constante, la rebelión civil que se inició anteayer con un cacerolazo en distintas ciudades del país, sonó como un mazazo en la cúspide del poder central que registró un verdadero sacudón. Este fue tardío y tomó por sorpresa a la Casa Rosada y la residencia de Olivos donde Cristina Fernández de Kirchner quedó azorada ante las noticias que recibía para luego ingresar en un fuerte estado de histerismo. La orden para que "La Cámpora" salga a competir con los manifestantes muestra hasta que punto afectó el razonamiento presidencial cuyos deseos se aplicaron bajo el lema "No tenemos que perder la calle". Los más avezados de los jóvenes "camporistas" - con seguridad los menos jóvenes y mejor remunerados - entendieron que "perder la calle puede ser el principio de un descalabro", idea que primó entre los analistas aunque no utilizaron ese vocablo tremendista. Sonaban las cacerolas y cornetazos de los automóviles y aún no se sabía lo que ocurría en otras ciudades del país como, Córdoba por ejemplo, donde vía Internet y otros medios electrónicos, se supo que más de diez mil personas se reunieron en el centro y alrededores de la capital mediterránea mientras gritaban otras consignas igualmente duras, centradas en la corrupción, la inestabilidad económica y la inseguridad.

La ruidosa exteriorización del malestar ciudadano duró cerca de una hora, plazo que se repitió en otros lugares donde fueron un denominador común los golpeteos y gritos que repetidos desde los balcones de casas y departamentos. Luego, con ciertas excepciones, cayó el silencio. Casi todos los medios de comunicación callaron o no le dieron la magnitud que merecía este suceso, lo que más tarde se entendió al saberse las grandes presiones que se pusieron en marcha. Anteanoche y a la misma hora ocurrieron algunos remezones y comenzó a conocerse cómo se produjo este verdadero acontecimiento político pero sin partidismos. La convocatoria se puso en marcha mediante correos electrónicos una vez comenzada la semana hasta que mediante el "twiter" y otros sistemas modernos que integran las llamadas redes sociales, llamaron a concentrarse en determinados lugares con la respuesta conocida. Desde la Plaza de la República, después de algunas vueltas alrededor del Obelisco, un grupo de casi dos mil personas marchó hacia la Casa Rosada donde se concentró y gritó las mismas consignas contra la corrupción, la inoperancia del Congreso, las presiones sobre la Justicia y hasta expresiones abiertamente contrarias a la persona de la presidente de la República. Allí, se supo que elementos de "La Cámpora" se dirigían al lugar donde se decidió esperarlos. La Policía se colocó de tal manera que apuntaba a evitar un encontronazo y llegado el momento la situación se limitó a un intercambio de insultos que luego disminuyeron hasta la desconcentración de los dos grupos.

A esa hora se sabía que los "camporistas" habían sido convocados de apuro y que éstos no salían de su asombro por la decisión demostrada por los manifestantes. También nacieron versiones que luego fueron confirmadas, en el sentido de que para este jueves 7 habrá otro "cacerolazo". Internet se llenó de correos en tal sentido y no se hizo difícil palpar tres cosas: el esfuerzo desplegado por el gobierno para silenciar lo ocurrido, la verdadera alteración del ánimo presidencial y la orden impartida a Axel Killisof y al ministro De Vido, de salir al aire e informar que no se estudiaba "la pesificación", lo que no pudo evitar que se acentuara el retiro de los depósitos en dólares en cantidades alarmantes, pero también los realizados en pesos; incluso el movimiento en las cuentas corrientes demostró que el público tenía fresco el recuerdo del "corralito" y que la situación se enrarecía ante el inicio de un perceptible e incipiente desabastecimiento. Simultáneamente, desde el campo se lanzaba la información en el sentido de que la resistencia al "impuestazo" en la provincia de Buenos Aires - que en realidad favorecía al gobierno Central - sería duradera con el inicio de un cese de toda clase de actividades por nueve días, a cuyo vencimiento si no se daba el supuesto del levantamiento de la medida fiscal, "la situación se complicaría". Desde el Movimiento Confederado del sector (CRA y CARBAP) se registraba la tensión del momento y la consulta con otras entidades representativas ratificaban lo que en su momento habíamos adelantado: el conflicto se nacionalizará y abarcará a todo el país.

Para colmo, se conoció el vergonzoso intercambio de correos entre el diputado "camporista" José Ottavis y otros compañeros de bancada, en los que se hablaba de sobornos para lograr el quórum necesario para sesionar y así, poder sancionar la Ley correspondiente. El mundo político y no político sufrió un verdadero sacudón, se anunció que el Fiscal platense Marcelo Romero iniciaba las investigaciones del caso y pedía a las empresas telefónicas la información sobre estas comunicaciones. Lo que ocurría era algo más que un alboroto, pues concurrentemente, mientras se vivían las consecuencias del "cacerolazo" se conocía que el Grupo de los 6 (G6) de la industrializada Córdoba, hacía saber su gran preocupación por la grave situación económica provincial que registraba el cierre de fábricas y suspensión de personal, tal como lo explicamos ayer. La Bolsa de Comercio y Cámaras y Federaciones locales produjeron un comunicado que se conoció al mismo tiempo que los productores agropecuarios difundieron otro para oponerse y resistir el impuesto territorial en un frente común con las organizaciones de otras provincias. El gobernador Uribarri había respirado tranquilo al estimar que el silencio de los productores ante el incremento en un 300 por ciento, le aseguraba la financiación que le negaba la Casa Rosada. Pero ahora las cosas cambiaron y puede decirse que la disposición de varios gobernadores para iniciar la circulación de cuasi monedas, las demoras en pagar sueldos y atender las cuentas de los proveedores, ampliaba una parálisis con tendencia a ampliarse.

Sólo los medios independientes hacen referencia a este panorama en tanto crecen las críticas a las opiniones sobre las capacidades del entorno presidencial. Cunden los comunicados de protesta y las versiones con sus correspondientes contraversiones crean una atmósfera enrarecida que se agudiza ante expresiones insólitas e imprudentes del senador nacional Aníbal Fernández, aunque en realidad no sorprenden como lo merecerían dada la personalidad del ex jefe de Gabinete. El núcleo duro del cristinismo - Carlos Kunkel, el ideólogo Carlos Zannini, el  joven Killisof cuyo crecimiento rutilante duró poco y lo que podríamos llamar como la plana mayor de los muchachos "camporistas" - comienzan a tropezar en este escenario de opereta. Cristina pasa de los retos a los gritos a suspender audiencias concedidas y ahora no se sabe donde ubicarlo al cambiante Horacio Verbitsky que desapareció de la ceremonia de Página 12 cuando habló la viuda para conmemorar el aniversario del diario que fundó y dirigió Lanata hasta su venta años atrás.

Todo es grave en estas circunstancias, tanto por lo que se hizo como por lo que no se hace y otros anuncios que se esperan como ser, más prisiones de militares y civiles especialmente seleccionados que se producirían a tambor batiente ante el convencimiento de que las medidas serían populares, lo que es indicativo que se desea mantener a toda costa el gran negocio de los derechos humanos. Shocklender y Bonafini hija intercambian públicamente y ante la justicia escandalosas informaciones sobre la estafa de las casas populares y salvo honrosas excepciones, la ausencia de los políticos y sus partidos es otra explicación de los cacerolazos que exigen castigos y soluciones.

A medida que transcurren los días, los memoriosos recuerdan que cuando Raúl Alfonsín se aproximaba a renunciar antes de concluir su mandato, había hecho lo mismo para culpar a otros de su fracaso e inventar conspiraciones que no existían con el único resultado de una triste carcajada general. También se recuerda que a comienzos de este verano ya se vaticinaba que después del primer semestre del año se agudizaría la crisis, proceso que comenzó a insinuar el intento de esmerilar las figuras de Mauricio Macri y Daniel Scioli por su capacidad de competir con el oficialismo en futuras elecciones. Cristina se puso más nerviosa cuando conoció las conversaciones de estas dos figuras entre ellas pero sonrió cuando le informaron de la división de la alicaída Unión Cívica Radical, con el alfonsinismo recostado a favor del gobierno y otra corriente que conversa con dirigentes de otras fuerzas, lo que es toda una novedad entre aquellos que tararean "que se rompa pero no se doble...". Lo cierto es que el kirchnerismo puede ufanarse de haber trastocado todo el esquema político - partidario de la Argentina, dato que puede ser positivo según se mire pero que se ensombrece cuando desde el Frente para la Victoria se deslizan sobornos, desprendimientos que buscan romper más todavía al peronismo, se reverdecen ideologías destructivas de la nacionalidad y de la verdad histórica y se utiliza a la corrupción como instrumento de gobierno.

Posiblemente, el "cacerolazo" del jueves, la posición adoptada una vez más por el campo, las declaraciones que empiezan a surgir desde distintos sectores, el anuncio sutil (para poder hacer lo contrario si un milagro modificara las cosas) de que no habrá reelección, algún posible cambio en la Corte Suprema y en el ámbito judicial, constituyan algo más que señales de lo que puede hacer la participación ciudadana como fuente natural de una moral soberana. Una moral, es cierto, pero que requiere hechos concretos para sustentarse.