sábado, 18 de diciembre de 2010

LOS HÉROES OLVIDADOS

Tapa de La Nacion ataques extremistas a organismos militares

Por Daniel Ruben LAZARO

Ayer he sentido una gran vergüenza ajena, pero además la mayor de las tristezas, como Suboficial Mayor (Retirado) del Ejército Argentino, aquel que nació con la Patria en Mayo de 1810, pero que dio sus primeros pasos en las milicias que en 1806 y 1807 que echaron al invasor ingles.

Ayer 15 de diciembre, se cumplieron 46 años del la creación del Comando del Quinto Cuerpo de Ejército "Teniente General JULIO ARGENTINO ROCA" (1964 - 2010), Gran Unidad de Combate a la que le dedique 30 años de mi vida, pero en ningún medio vi que se recordara dicha fecha.

En especial cuando un día como el de ayer en 1975, hipócritas armados, bajo el disfraz de empleados del Ferro Carril, en la barrera de salida del Barrio Palihue de nuestra querida Bahía Blanca (mi ciudad de adopción), respondiendo a los grupos terroristas de ERP, Montoneros, emboscaron a la custodia del Comandante de Cuerpo que asistía a los actos de aniversario y se apropiaron de la vida del Cabo Primero BRUNO ROJAS y el Soldado RENE PAPINI (ascendidos al grado inmediato superior post mortem.)

Alguien fue tan negligente y tuvo tan poco honor que se olvido de recordar a aquellos que dieron la vida por su Patria, por un juramento hecho a su Bandera.

Repito, en ningún medio de comunicación vi que se hiciera ni siquiera mención a dos héroes que ofrendaron sus vidas por la Patria, uno dejando esposa e hijos y el otro dejando padres y hermanos. Uno porque había elegido la vocación de Servicio y entregó su vida por una elección de vida, pero el otro en el simple cumplimiento del Servicio Militar Obligatorio..

Por eso HONOR Y GLORIA AL SOLDADO DESCONOCIDO, HONRRA AL QUE DIO SU VIDA POR SU PATRIA, QUE EN EL BUEN DECIR CRISTIANO ES DAR LA VIDA POR SU SEMEJANTE, EN IGUALDAD A CRISTO, RAZON POR LA CUAL TANTO EL SARGENTO (Post Mortem) BRUNO ROJAS Y EL CABO (Post Mortem) RENE PAPINI DESCANSAN EN PAZ JUNTO A DIOS NUESTRO SEÑOR, FUENTE DE TODA RAZON Y JUSTICIA.

Daniel Ruben LAZARO

Suboficial Mayor

DNI: 13.113.654

Si alguno de ustedes lo reenvía no borre mi nombre, espero que golpeen mi puerta, detrás de ella habrá un ARGENTINO dispuesto a cumplir con el juramento que hizo a su Bandera "...seguirla hasta perder la vida..." SI ASI NO LO HICIERE DIOS Y LA PATRIA ME LO DEMANDEN, COMO HAN DE DEMANDARSELO A QUIENES TIENEN RESPONSABILIDADES Y NO LAS CUMPLEN, YA QUE TAMBIEN HICIERON EL MISMO JURAMENTO.

Si querés encontrar en Google datos de estos mártires y siendo así unos de los tantos SOLDADOS DESCONOCIDOS, es imposible, todo relata hechos Montoneros, de Comandantes corruptos y/o Jueces de la Dictadura. Y muchos de los que hoy están en aquella época colaboraban y/o se salvaron por entregar a sus pares.

FALLECIÓ EL VGM PEDRO PABLO BARTOLOTTI EN USUHAIA

Malvinas Volveremos mapa

En el día de la fecha, 18 de diciembre de 2010, falleció en Ushuaia el Veterano de Guerra de Malvinas, Suboficial Primero Pedro Pablo BARTOLOTTI, quien pertenecía a la Armada Argentina, desempeñándose como apoyo logístico de las unidades de la ARA en Puerto Argentino durante el conflicto armado de 1982.

Pedro Pablo BARTOLOTTI
Q.E.P.D.

LA ESTAFA DE LOS DERECHOS HUMANOS

Agustin Laje Arrigoni

Por Agustín Laje Arrigoni

Si tomáramos por válido el relato oficial de los años 70 que han pergeñado y promovido diversos sectores interesados en deformar el pasado reciente, entonces, Fernando Haymal sería un nombre que no tendría lugar en la cacareada "memoria". En efecto, se trata de un caso tan relevante como controversial, capaz de hacer tambalear la historieta setentista y, al mismo tiempo, poner en descubierto la estafa que se ha hecho con los derechos humanos (DD. HH.) en la Argentina.

Fernando Haymal (nombre de guerra "Valdés") pertenecía a la organización terrorista Montoneros. Murió brutalmente asesinado por sus propios compañeros (aplicación de torturas mediante), a principios de septiembre de 1975, en la ciudad de Córdoba. Su muerte fue decidida algunas semanas antes por un "tribunal revolucionario" montonero que llevó adelante una parodia de juicio en su ausencia y determinó que debía "ser pasado por las armas en el lugar y momento en que se lo encuentre" (1).

Sus camaradas sospechaban, en concreto, que una reciente caída de Haymal en manos de las fuerzas legales había provocado el allanamiento de un local con depósito de armas, lo que luego condujo a la ubicación y detención del jerarca terrorista Marcos Osatinsky, miembro de la conducción nacional de la banda en cuestión. En otras palabras, el "enjuiciado" y "condenado" había presuntamente "cantado" lo que no debía.

A diferencia de lo que sostienen los embusteros setentistas, siempre preocupados por ocultar el desaforado militarismo connatural a las organizaciones armadas de los 70 (y así negar el status de guerra interna de lo vivido por entonces), el belicismo, verticalismo y militarismo de Montoneros explica en gran parte el sangriento final de Fernando Haymal. Una de las principales aspiraciones de la organización, en efecto, consistía en, progresivamente, ir regularizando su "ejército irregular" (el "Ejército Montonero"); esto es, ir emulando las características propias de los ejércitos profesionales para desarrollar una guerra "de aparato a aparato" contra las Fuerzas Armadas de nuestro país, con el fin último de tomar el poder.

A tales efectos, se designaron grados militares (aspirante, oficial segundo, oficial primero, oficial superior), se diseñó un uniforme (pantalón azul marino y camisa celeste, sólo usado en reuniones y algunos ataques como el ejecutado contra el Regimiento de Monte 29 de Formosa) y se redactó un "Código de Justicia Revolucionaria", donde se establecían las penas (incluida, en todos los casos, la de muerte) para infracciones internas, como la delación, traición y deserción, entre otras.

Estas normativas dispusieron que Fernando Haymal fuera "pasado por las armas", como muchos otros guerrilleros, tanto de Montoneros como del ERP, masacrados también por sus propios compañeros.

Pero el caso Haymal tiene varias particularidades que lo hacen especialmente peligroso para quienes utilizan la historia (devenida en historieta) de los 70 con fines políticos y/o rentísticos. Primeramente, su nombre fue incluido en los nuevos listados del Nunca Más , retocados en el año 2006 por la secretaría de Derechos Humanos que maneja Eduardo Luis Duhalde (comprometido con Montoneros en los años 70 y con el Movimiento Todos por la Patria del terrorista Gorriarán Merlo, en los 80).

    Según el "actualizado" listado, Fernando Haymal habría sido, entonces, víctima de las Fuerzas Armadas. ¿Cómo comprobar que esto no fue así? Pues los propios terroristas montoneros confesaron la verdad, a modo de hazaña, en su revista "Evita Montonera" , en octubre de 1975: "Fue ejecutado en Córdoba el delator Fernando Haymal (Valdés), en cumplimiento de la sentencia dictada el 26 de agosto por el Tribunal Revolucionario" (2).

Por otro lado, al año de haberse cometido la torpeza de incluir a Haymal en el Nunca Más , el montonero fusilado por sus camaradas fue conmemorado por el kirchnerismo con una placa de homenaje en el "Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado" sito en la costanera porteña, frente al Río de la Plata, tal y como lo anticipó oportunamente en este mismo diario quien suscribe este artículo.

Lo repetimos: Fernando Haymal fue víctima no de las Fuerzas Armadas, sino del propio terror que utilizaba como método de lucha revolucionaria la organización en la que él participaba. ¿Cómo seguir comprobándolo? Pues el diario cordobés "La Voz del Interior" cubrió la noticia de su muerte informando que: "Alrededor de las 18.30, se detuvo (...) un automóvil Peugeot color blanco, ocupado por varios sujetos. Los desconocidos llevaban secuestrado a un hombre joven a quien, tras detener la marcha del coche, lo hirieron de dos balazos en el tórax. Luego, los criminales abrieron una de las puertas y procedieron a arrastrar al herido con el automóvil en marcha, reteniéndolo por las extremidades inferiores (...) Entre sus ropas, se encontró un documento de identidad a nombre de Fernando Haymal" (3).

Las irregularidades no terminan aquí; más grave aun, además de figurar en engañosos monumentos y oprobiosos listados oficiales, el nombre de Haymal también engrosa el registro de fallecidos de la ley 24.411 (Redefa), con lo cual todo indicaría que su familia percibió la abultada indemnización estatal prevista por esa normativa para "toda persona que hubiese fallecido como consecuencia del accionar de las Fuerzas Armadas (o) de seguridad (...) con anterioridad al 10 de diciembre de 1983".

En marzo de este año, el dinero que se otorgaba a los familiares de los guerrilleros caídos en la guerra a causa del accionar antiterrorista de las FF.AA. asciende a $ 620.919. El problema es que Fernando Haymal, insistimos a riesgo caer en la redundancia, no fue abatido por las fuerzas legales, sino ejecutado a sangre fría por sus propios compañeros. ¿Alguna otra prueba de ello? Pues su caso fue, inclusive, tratado en el juicio a las juntas militares en el marco de la causa 13, mencionándose la "condena y ejecución de una persona identificada como Fernando Haymal, a quien --sus compañeros-- consideraban traidor y delator" (4).

Las pruebas resultan contundentes: no sólo los propios terroristas reconocieron el hecho, sino que la prensa, a la sazón, lo cubrió, y la justicia, más tarde, lo trató. Cabría, luego, interrogarse: La secretaría de Derechos Humanos, los organizadores del "Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado" y quienes administran las bonificaciones de la ley 24.411, ¿no conocían los documentos que aquí exponemos? ¿O acaso prefirieron deliberadamente negar la verdad?

Comoquiera que sea, lo relevante es que el caso Haymal viene a poner de manifiesto una realidad cada vez más tangible para los argentinos: los derechos humanos, en nuestro país, no sólo son una poderosa arma política para oportunistas en campaña o demagogos sin escrúpulos, sino, también, una jugosa alternativa para aquellos que no encuentran nada de malo en lucrar con la muerte y el dolor que la guerra interna de los años 70 dejó como secuela aún presente en nuestra sociedad.

NOTAS:

(1) Comunicado de Montoneros a oficiales y aspirantes titulado "Juicio revolucionario a Fernando Haymal". Copia en poder del autor.

(2) Revista "Evita Montonera", Nº 8, Pág. 21, octubre de 1975. Copia en poder del autor.

(3) Diario "La Voz del Interior", Córdoba, 3 de septiembre de 1975. Copia en poder del autor.

RESPUESTA DE ABEL POSSE A ANÍBAL FERNÁNDEZ

ABEL-POSSE-ASUME

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sostuvo que los incidentes de Villa Soldati son "un problema de activistas. Dispararon con un arma tumbera a un policía. Tenemos internado al personal… Estas acciones son motivados por punteros de la Capital y dirigentes políticos de la Provincia. Son personas preparadas para provocar la agresión", agregó. "Rechazo las declaraciones de Duhalde desde Estados Unidos y las de un fascista como Abel Posse. Parece que quieren alentar el conflicto", agregó.

Fernández afirmó que ex presidente Eduardo Duhalde y el escritor Abel Posse aumentaron el nivel de violencia en la zona por sus "dichos xenófobos", e incluyó al jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, entre aquellos que también incentivaron las peleas barriales con sus declaraciones.

"Busquen las declaraciones de dirigentes que han paseado su fascismo, como Abel Posse, u otros tantos que vienen a hacer declaraciones desde los Estados Unidos -en referencia a Duhalde-. Lo que están haciendo ya lo han hecho, y lo hicieron con el objetivo de sembrar desconcierto, preocupación, pero no la va a haber", indicó el jefe de Gabinete.

A continuación se reproduce el texto con

el que el escritor Abel Posse responde a dichos del jefe Gabinete:

"Nunca respondí a los insultos groseros a que puede exponernos la función pública o el ejercicio de la literatura. Ya cuando era ministro de Educación de la ciudad, este mismo ministro de Interior me calificó como «burro». Un amigo del periodismo me preguntó si contestaría y le dije que estaba tranquilo, que se trataría del único burro patrocinado por Francia para un curso de doctorado en la Sorbona (1959-1960).

"Ahora el ministro es jefe de Gabinete y me acusa de incrementar la violencia con mis dichos xenófobos. Esto ya no es tan de dejar pasar. Escribí explicando la política de Evo Morales como un imprescindible despertar de la cultura andina ancestral. (La Nación, 8-II-2005). Fui secretario de embajada en Perú y años después, como embajador, alenté firmemente al Instituto Sanmartiniano y di cursos (con publicación) de la cosmovisión indígena americana en la Complutense. (La cosmovisión indígena. Salamanca. 1990). En mis novelas tomé partido con el pensamiento de Rodolfo Kusch sobre la «América profunda». Seguramente por xenófobo recibí la máxima condecoración del Perú: la Cruz de Orden del Sol y las Palmas Sanmartinianas.

"En otra frase improcedente contra un escritor, Fernández dice: «Busquen las declaraciones de esos dirigentes que han paseado su fascismo, como Abel Posse.» Le ayudo a memorizar, porque el ministro insulta mal, por simple ignorancia: Inicié en los 60 mi actividad pública en las Campañas de Educación Cívica en los parques, alentadas por el entonces profesor Carlos Fayt, en cuya cátedra de Derecho Público ingresé años después por concurso. En 1966, ante la agresión de «los bastones largos» me solidaricé con Fayt y renuncié . Se me restituyó el cargo durante el decanato de Buligyn, cuando yo había ya ingresado por concurso en el Servicio Exterior durante el gobierno de Illia. El ministro insultante debería advertir al Mossad de mi facismo ya que la principal editorial de Israel, Massada, publicó mi novela Los Perros del paraíso, premiado con el Rómulo Gallegos. Varios textos sobre el nazismo aparecieron en semanales israelíes en español.

"Curiosa conducta de este ministro insultante que debería concentrar su atención en esta hora decisiva "para la paz" en Argentina. Estuvimos sentados con Aníbal Fernandez muchas veces en las reuniones durante la presidencia de Eduardo Duhalde. Fui embajador con acuerdo del Senado (el peronista y el radical) y representé a todos los gobiernos democráticos a partir de Alfonsín y hasta Kirchner incluido. Con el ministro, con Aníbal, hemos tenido trato amistoso, yo como embajador en Madrid le presenté a su par español, el Ministro Acebes, y logramos un eficaz acuerdo y plan informativo para evitar expulsiones de argentinos (¿Dónde estaba mi paseandero fascismo?)

"Mi caso personal es algo menor. Lo mayor es que el jefe de Gabinete, que es hombre leído, olvidó a Goethe cuando enseñó que sin orden público, como prioritaria función del gobernante, no puede existir la libertad. Sin el orden público como garantía básica, con la debida represión del delito que manda la Constitución y los códigos, la Argentina se acerca a un colapso de violencia. Y violencia en contra de la voluntad democrática de la inmensa mayoría que quiere bienestar y paz, y espera que el Estado ausente sin permiso y a «contra Constitución», afirme el orden y preserve el derecho de todos y sin garantizar nuevas villas miserias en sustitución del trabajo, casas y progreso real."

EL PUEBLO SE CANSÓ

toma de tierras 1

Por Daniel Eugenio Pena

http://danieleugeniopena.blogspot.com

 

Lo que el Estado no hace, lo hace el pueblo.

La organización de los Estados modernos funciona con al delegación de poderes y facultades del conjunto de la sociedad, conformando el Estado administrador y reglamentado.

Hasta el uso de la fuerza es una delegación de poderes y atributos.

En la Argentina se está viendo el fenómeno de la usurpación de propiedades públicas y privadas, por parte de presuntos indigentes que se escudan en su miseria crónica para obtener, de parte del Estado ausente, aquellos beneficios que garanticen una mejor forma de vida.

Pero parte del otro Estado, el presente o existente, le quita al Estado administrador la facultad del uso de la fuerza al no ejercerla éste.

El mismo pueblo toma en sus manos la represión a las usurpaciones, convirtiendo esto en una lucha cuerpo a cuerpo entre pobres y aparentes “menos pobres”.

Los cuerpos de seguridad del Estado no actúan y el pueblo autoorganizado sale a calle a combatir las usurpaciones, que atenten contra el bienestar común y son clara manifestación de abuso de autoridad.

El verdadero pueblo, el que trabaja y paga sus impuestos, ocupa el rol del Estado administrador cansado de años de control de las calles por parte de los piqueteros, de la impunidad con la cual se mueven y los desmanes que hacen. A piedrazo puro defienden sus barrios, sus casas, su trabajo y su familia. Diez años de abuso piquetero le colmó la paciencia a muchos.

De esto a la anarquía hay solo un paso, cada vez más pequeño, porque lleva a las calles la lucha de pueblo contra pueblo.
El Estado administrador pierde el tiempo al convertir esto en una disputa burocrática sobre jurisdicciones o campos de acción política, entonces alguien ocupa el lugar abandonado.

Estamos al borde de un estallido social de impredecibles consecuencias.

piqueteros 2


Si no se vuelve rápida y drásticamente al orden legal, las calles serán tierra de lucha entre pueblo.

Esto es mucho más peligroso que los tradicionales enfrentamientos que vimos antes, que eran entre facciones políticas.

Aquí no hay facciones, aquí hay interpretaciones sobre la defensa de derechos básicos. Esto es mucho más profundo que un enfrentamiento político, porque no hay puntos de debate que permitan el regreso del orden. Es vivir o morir.

Pobre de mi Argentina si esto persiste en el tiempo, porque caeremos en un enfrentamiento de clases, en una guerra por la sobrevivencia, a casi la era de las cavernas.

Los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires, de la Provincia y el gobierno nacional, son responsables de lo que ocurra de aquí en más. O solucionan por vías legales, pero contundentes, este problema y en este momento o les caerá el castigo de su inoperancia, con consecuencias funestas para el futuro argentino.

Si se permite que el pueblo retome el control del uso de la fuerza es el fin de la organización del Estado.

Macri, Scioli y Cristina Kirchner viven en una estratósfera de ficción y no están a la altura de ser gobernantes y administradores de los poderes delegados por el pueblo.