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miércoles, 17 de julio de 2013

DIÁLOGO SOBRE UNA ENCÍCLICA QUE HABLA SOBRE FE, LA CUAL TIENE ERRORES TEOLÓGICOS


Por Emilio Nazar Kasbo

Aulo Agerio: Esta Encíclica hoy llamada “Lumen Fidel”, donde se habla de la Fe, sólo en tres oportunidades menciona la Gracia como necesaria. Una de las tres veces, es en una nota, las otras dos, en citas dentro del contenido de la Encíclica. No se usa la palabra ‘Gracias’ en el marco de la Encíclica sin que esté en una frase entrecomillada, sino sólo en dos oportunidades: 1) “Con su encarnación, con su venida entre nosotros, Jesús nos ha tocado y, a través de los sacramentos, también hoy nos toca; de este modo, transformando nuestro corazón, nos ha permitido y nos sigue permitiendo reconocerlo y confesarlo como Hijo de Dios. Con la fe, nosotros podemos tocarlo, y recibir la fuerza de su gracia”. 2) “La convicción de una fe que hace grande y plena la vida, centrada en Cristo y en la fuerza de su gracia, animaba la misión de los primeros cristianos”. Está muy poco abordado el tema de la Gracia y la Fe en la Encíclica, y esto es un punto central del pelagianismo y el semipelagianismo, así como tiene gran vinculación con el racionalismo... y el modernismo, todas viejas herejías que hoy se expanden sin que católico alguno lo advierta. Veamos qué afirma la NOTA 23 DE LA ENCÍCLICA: [23] « Cuando Dios revela, hay que prestarle la obediencia de la fe (cf. Rm 16,26; comp. con Rm 1,5; 2 Co 10,5-6), por la que el hombre se confía libre y totalmente a Dios, prestando “a Dios revelador el homenaje del entendimiento y de la voluntad”, y asintiendo voluntariamente a la revelación hecha por él. Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios, que previene y ayuda, y los auxilios internos del Espíritu Santo, el cual mueve el corazón y lo convierte a Dios, abre los ojos de la mente y da “a todos la suavidad en el aceptar y creer la verdad”. Y para que la inteligencia de la revelación sea más profunda, el mismo Espíritu Santo perfecciona constantemente la fe por medio de sus dones » (Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, sobre la divina revelación, 5).” Por eso pregunto, ¿Con la Fe se recibe la Gracia? ¿O por la Gracia tenemos Fe? Si nos atenemos a lo que afirma la encíclica... es la primera opción ¿es esto conforme a la ortodoxia? Si la Encíclica dice: "Con la fe, nosotros podemos... recibir la fuerza de su gracia" (N° 31) y luego cita que "Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios" (Nota 23, cita de la Encíclica del Concilio Vaticano II Dei Verbum). ¿No se contradice con el texto de la Encíclica?
Numerio Negidio: La encíclica es una reedición del gran problema de la mente inmersa en la inmanencia moderna: la verdad entendida como certeza. Por tanto es floja y renga.
Aulo Agerio: Es que veo una contradicción, porque la misma encíclica menciona al Concilio Vaticano II, al cual explícitamente contradice... ¿En qué tengo que creer? ¿Cómo es la infalibilidad del Papa en este tema? ¿El Obispo de Roma Pancho, explicará esto?
Numerio Negidio: ¡Qué van a explicar! Es todo un cacao y cada vez más, gracias a la predicación de la perorata guitarrera la cosa irá a peor.
Aulo Agerio: ¿Va a quedar una Encíclica con una contradicción intrínseca, y que atenta contra todo el Magisterio y los fundamentos de la Fe, sin aclaración alguna?
Numerio Negidio: Ahí está el texto de todo un concilio.
Cayo Tulio: Pero Aulo, ¿de qué se asombra? ¡Como si fuera la única contradicción que se pudiera encontrar con respecto al Magisterio de la Iglesia de siempre!, ya que esta vez en vez de contradecir el magisterio "preconciliar" ya contradicen también el post Concilio, es como la división de la división protestante
Numerio Negidio: La falta de claridad significa que no hay infalibilidad, al no haber nada definitivo. No pasa nada si dice una burrada. Bueno, en realidad pasa para el desprestigio de la Iglesia en cuanto honor de su cabeza. Pero en cuanto al Dogma de la Fe, no pasa nada.
Cayo Tulio: ¿No pasa nada?? ¿Acaso él no está enseñando e instruyendo en aspectos de la Fe al orbe entero? ¿O acaso esto es igual a si cantara solo en el baño?
Numerio Negidio: No pasa nada respecto al Dogma de la Fe. Este sigue intacto. Es sólo un Papa que se ha equivocado.
Cayo Tulio: El dogma no se contradice por solo negarlo, sino también por no interpretarlo correctamente e inducir al error, el cual es simiente de herejías
Numerio Negidio: Me refiero a la infalibilidad. No sé si lo has comprendido.
Cayo Tulio: Es interesante reducir la inefabilidad justamente al error. Es decir, si se equivoca, no hace uso de su infalibilidad, si dice lo correcto ya puede hablarse de asistencia divina. Notable novedad teológica que no hubiera sido juzgada así hasta no hace mucho tiempo, cuando se tenía evidentemente conceptos errados de la infalibilidad; sino que justamente esos errores concernientes a la fe y costumbres, prerrogativas de la infalibilidad, o al menos parte de ellas, hubieran dado muestras no de su no uso, sino de su carencia... en fin. O será que no lo he interpretado bien
Numerio Negidio: El valor magisterial es variable. De no entender el valor diverso magisterial de una encíclica se acaba en el sedevacantismo. Eso es el daño al dogma de la fe. El pretender que el Papa debe gozar de infalibilidad en todo momento… Y de novedad nada, porque tenemos ejemplos de prelados y santos contestando al Papa errado en su magisterio ordinario y estando en la verdad.
Cayo Tulio: ¡Quién dijo eso! ¿Acaso cree que nadie sabe distinguir entre el magisterio extraordinario, ordinario y los actuares como doctor privado?
Numerio Negidio: Pues ese es el tema. Un Papa que escribe una carta poco clara es lo mismo que un doctor privado, porque no usa su función de pastor que es enseñar, sino que deja todo en oscuro. Obviamente esto va por partes y sentencias.
Numerio Negidio: Una sentencia magisterial que es poco clara y no se explicita, pues no dice nada. Por tanto es lo mismo que la no existencia de dicha sentencia. Si arrastra al error a algunos pues la obligación es corregirlos y mostrarles dónde está el error.
Cayo Tulio: No está totalmente equivocado. En una encíclica, un Papa no ejerce una mera función de doctor privado. Ese es un error.
Numerio Negidio: Cuando no enseña nada claro, sí. O cuando se sale de las cosas en las que tiene potestad para enseñar. Es algo fundamental. No es el acto lo que hace a la palabra, sino la palabra la que muestra el acto.
Cayo Tulio: ¿Acaso usted cree que no enseña nada claro? Dejar rendijas abiertas (exprofeso), ¿no es justamente una puerta a otras innovaciones? ¿Acaso no ve los frutos de la Lumen Gentium y el falso ecumenismo? ¿Usted sabe cómo es el protocolo para publicar una encíclica? ¿Cree que sale del escritorio a la imprenta sin pasar por los teólogos y los asesores inmediatos?... una verdad a medias, es una mentira completa
Numerio Negidio: Pues eso, divagar, no mostrar nada claro, todo sin carisma de infalibilidad. Luego puede errar. Y no nos debe sorprender. Y la cosa irá a peor conforme pase el tiempo. Pero sigue siendo el Papa, aunque esté errado.
Cayo Tulio: El Papa solo puede errar en el foro privado como doctor privado. Si usted piensa que enseñando al orbe es un doctor privado, me parece que no podemos seguir conversando
Numerio Negidio: El Papa puede meter la pata hasta el corvejón siempre que no goce del carisma de la infalibilidad. Por ejemplo Juan XXII sobre la visión beatífica.
Cayo Tulio: A no ser que también se rebaje en esta debacle justificativa el valor de una encíclica... o se le eche la culpa a los mass media ¿acaso usted no sabe los condicionantes de la infalibilidad? Le repito, ¿usted cree que enseñando a todo el orbe, el Papa puede errar, y justificar eso como un ERROR COMO DOCTOR PRIVADO?
Numerio Negidio: La condición de la infalibilidad es que todos sepan con claridad la mente del Papa sobre una sentencia, y cómo queda calificada respecto a la doctrina al definir sobre la misma, aunque no haya intención de definir expresamente. Esto se trató en el Vaticano I: Lo anterior lo expuso el relator del concilio, para que todos tuvieran claro cómo había que entender lo que es la definición del Papa. Si el Papa divaga, o no clarifica los términos, no podemos conocer nada con certeza en ese punto, luego no hay carisma de la infalibilidad. O, por supuesto, si se sale de lo que es el ámbito de lo definible.
Cayo Tulio: Notables sus respuestas. Le pregunto, por poner un ejemplo un poco fuerte, si aparece el Pontífice en un acto, tira la Cruz al piso, salta sobre ella y dice a todos los fieles presentes en el ángelus “Yo no creo en Dios”, etc, etc y mil sartas de herejías... y después da una Encíclica en la cual él dice por qué Dios no existe.... Todo bien... ¿está errando como Doctor Privado..?
Numerio Negidio: Podría estar endemoniado, enfermo mental, o simplemente harto de todo y desesperado. En cualquier caso, los que le rodean deberían prenderlo y corregirle, y llevarle a pedir perdón y al buen camino de nuevo.
Cayo Tulio: Correcto, gracias por sus contestaciones, que para nada son satisfactorias, pues encierran gravísimas contradicciones, sobre todo con la prédica y la conducta de Jesucristo, de quien el Papa es Vicario.
Numerio Negidio: Si insistieran mucho, pues le podrían indicar que lo mejor es que abdique, ya que quiere permanecer en la apostasía. Pero es un filo canónico peligroso.
Cayo Tulio: O sea que uno puede ser un apostata público, y por ende no hacer uso de la infalibilidad, de la cual carece (?), y que no pertenece a la Iglesia por este acto de apostasía, y a pesar de todo… ¿seguir siendo su cabeza?
Aulo Agerio: No entiendo. El Papa es infalible cuando define un dogma y cuando habla ex cathedra. Una Encíclica es un pronunciamiento ex cathedra, y por eso implica infalibilidad. Es cierto que no todo tiene idéntica fuerza, pero sí todo en una Encíclica debe tener una idéntica verdad, es decir, no puede haber errores. ¿Acaso no le dijeron los apóstoles a Jesús "auméntanos la Fe"? ¿Acaso debieron haber dicho "nuestra fe permite que creamos en Vos para que recibamos gracias"? ¿Cómo se da cuenta la Iglesia que está ante un Antipapa, por ejemplo? ¿Cómo saberlo?
Numerio Negidio: No, Aulo, no. Un acto de Magisterio que consiste en un discurso puede estar compuesto por distintas verdades en cuanto está compuesto de distintas sentencias. Dentro de una Encíclica podemos encontrar el carisma de la infalibilidad, aun cuando no haya intención de definir. Por ejemplo, si el Papa enseña una verdad sostenida en todo tiempo y lugar por el colegio de obispos aunque no sea la intención definirla. Pensemos en Juan Pablo II y la afirmación de que no se puede ordenar mujeres. Pero a su vez junto a ello pueden ir sentencias que no digan nada en cuanto a la verdad o sobre las que no hay una intención expresa. Se puede decir que el acto de magisterio está marcado por el discurso. Incluso en una definición ex-cathedra hay cosas añadidas al discurso que no entran bajo el carisma de la infalibilidad al no ser el objeto de la definición. Cuando ni la intención ni las palabras están claras, no se puede hablar de infalibilidad, aunque sea un acto solemnísimo del magisterio como un Concilio Ecuménico. Por lo menos no, hasta que el Papa nos muestre su mente. Y eso es obra del Papa, no de los teólogos que interpretan un texto. El lenguaje pelagiano lo tenemos en el mismo centro de la Gaudium et Spes (lo ha confirmado el mismo Ratzinger) es un problema endémico del magisterio contemporáneo que es capaz de contradecirse sin inmutarse. En fin. Simplemente esos puntos no son magisterio, sino discursos intelectuales del pastor que están errados.
Aulo Agerio: Entonces ¿hay cuestiones falibles en el Magisterio Infalible del Papa? me parece contradictorio. Cuando el Papa dice que las mujeres no pueden ser ordenadas sacerdote ¿también es falible? ¿Qué sucedería si en un futuro lo aceptase? ¿Cuál es el límite? Eso es lo que no entiendo de sus dichos. Veamos: un ejemplo sería que después de que los Papas condenaran los Derechos Humanos fundados masónicamente en el ideario de la Revolución Francesa, y tras el Concilio Vaticano II cambió la expresión para mirarlos "positivamente" y asumir su vocabulario, pretendiendo asignarles un sentido propio. Así, mientras era condenado "antes" el Poder Internacional del Dinero y sus instrumentos institucionales utilizados a escala mundial, en la Encíclica "Caritas in Veritate" (N° 67) se estimula una institución coyuntural como la ONU para que asuma una Autoridad mundial, y en el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia se sugiere que instituciones financieras globalistas como el FMI se entrometan en las economías nacionales para manejarlas por considerar ineficientes a los Estados ¿no se está contradiciendo el Magisterio?
Cayo Tulio: Ni qué hablar de las canonizaciones, que no existe duda de su infalibilidad... los actuares de Juan Pablo II serán modelo de santidad dentro de muy poco, dignos de imitar para alcanzar el Cielo… en eso no hay "lenguaje pelagiano" que valga
Numerio Negidio: A su vez, lo de la ordenación de las mujeres es la típica sentencia infalible expresada sin intención de definir. Y es infalible: A) porque el Papa expresa claramente y de modo definitivo que la sentencia pertenece al depósito revelado y que la Iglesia no tiene tal potestad. B) Porque lo hace afirmando la Tradición de la Iglesia en esta cuestión. C) Porque lo hace en total comunión con todo el magisterio universal (sincrónico y diacrónico) de la Iglesia en este punto. Se podría discutir algo sobre la forma canónica de pertenencia al depósito revelado y lo definitivo del asunto, pero se dejó luego claro por la Sede Apostólica que era así. Que el acto de canonización sea falible o infalible, se discute en teología. Una opinión mayoritaria o común entre teólogos no necesariamente es la cierta. Pensemos en el caso Galileo o en la crisis arriana.
Aulo Agerio: O sea, todo el Magisterio de la Iglesia es falible, pero con infalibilidad Papal, la cual se ejerce o no se ejerce, según el Papa que lo diga. De modo que si un Papa hoy dijese que puede haber sacerdotas y obispas, no será una contradicción con el Magisterio anterior sino una expresión distinta del mismo Magisterio, y si hay en una Encíclica una frase que afirma que es la Fe la que proporciona las gracias (o la Gracia), también sucede lo mismo... ¿no?
Numerio Negidio: El magisterio de los obispos enseñando verdades mantenidas por toda la Iglesia en comunión con el Papa es infalible también. O sea, cuando enseñan en forma definitiva y objetiva materias de fe y de moral. La infalibilidad no depende del Papa que lo diga, sino del acto de enseñar. Una enseñanza definitiva y objetiva. La objetividad o claridad del discurso por el cual se conoce expresamente la mente que lo elabora y que quiere que tal sentencia sea tenida como definitiva en la Iglesia y exactamente el modo en que debe ser entendida como definitiva. Entonces hay carisma de infalibilidad. Un discurso subjetivo y que no intenta establecer nada como definitivo, no es infalible y por tanto está sujeto a los errores propios de la razón humana. Incluso aunque pueda tener autoridad canónica.

Aulo Agerio: Es decir, antes las Encíclicas definían verdades de Fe y de Moral. Ahora, las Encíclicas son un best-seller, en que se asegura un éxito editorial, ya que si tan sólo el 3% de los católicos del mundo las compran van a dejar una importante ganancia. Así, se convierten las Encíclicas en una literatura que abarcando a los no católicos aborda temas religiosos en general (no como "antes", en que se dirigían exclusivamente a los católicos). Por eso dejan de tener infalibilidad, incluso al contradecir al mero Catecismo de San Pío X ("soy católico por Gracia de Dios", es decir, no es que por la fe en un esfuerzo humano alcanzo la gracia o las gracias, sino que el Amor de Dios es primero, como ejemplo en esta Encíclica que comentamos). ¿Será así? Entonces, definitivamente hay un "antes" y un "después" en la Iglesia... Porque la función del Papa y de su infalibilidad al promulgar una Encíclica ha cambiado... ¿o no ha cambiado? Y ahora, ¿quién aclarará todo esto?

miércoles, 20 de febrero de 2013

DECONSTRUCCIONISMO ECLESIAL: QUÉ DICEN LOS HEREJES MODERNISTAS E INFILTRADOS EN LA IGLESIA CATÓLICA DE LA ABDICACIÓN DEL PAPA BENEDICTO XVI



Por Emilio Nazar Kasbo

El mediático sacerdote mendocino Vicente Reale dijo: "Creo que a Benedicto XVI le faltan fuerzas corporales, pero también apoyo", sosteniendo así la división de la Iglesia Católica y la pública muestra de rechazo a la Tradición y al Papa en la proclamada rebelión convocada por el herético pseudoteólogo Hans Küng.

EL RATZINGER PROGRESISTA
“Cuando Dios haya desaparecido totalmente para los seres humanos”, aseguró el joven sacerdote y teólogo reformista Joseph Ratzinger hace cuarenta años, en 1968 “experimentarán su absoluta y horrible pobreza. Y entonces descubrirán la pequeña comunidad de los creyentes como algo totalmente nuevo”.
En una conferencia radiofónica que llevaba por título “¿Bajo qué aspecto se presentará la Iglesia en el año 2000?”, el entonces profesor de teología de la universidad de Tubina, afirmaba con contundencia que la Iglesia del futuro tendría que olvidarse de los aspectos políticos para centrarse en lo espiritual. El texto, editado en alemán en 1970 y en castellano en 1971, como parte de la recopilación Fe y Futuro, tras la abdicación de Benedicto XVI cobra especial relevancia.
Para el teólogo alemán no cabía duda de que la crisis que vivió la Iglesia tras el Concilio Vaticano II, azuzada por los intentos reformistas de los teólogos más críticos (entre los que figuraba, antes de enfrentarse abiertamente a ellos, el propio Ratzinger) acabaría llevando a la institución a sus orígenes: “La Iglesia se hará pequeña, tendrá que empezar todo desde el principio. Ya no podrá llenar muchos de los edificios construidos en una coyuntura más favorable. Perderá adeptos, y con ellos muchos de sus privilegios en la sociedad. Se presentará, de un modo mucho más intenso que hasta ahora, como la comunidad de la libre voluntad, a la que sólo se puede acceder a través de una decisión”. Esto no es más que expresión del “deconstruccionismo” en una de sus formas. Disolver y reconstruir es un principio propio de la Masonería. Una ruptura semejante en la Tradición de la Iglesia Católica, que implicara “empezar todo desde el principio”, no sería otra cosa más que la destrucción total de la Tradición, que impediría la transmisión a las futuras generaciones de la exacta Revelación de Jesucristo, reconstruido todo desde bases humanas, desde un “restaurador” que omitiría la Tradición anterior, para luego rescatarla admitiendo una “ruptura” en la continuidad. Si la Iglesia Católica "corta" la Tradición que viene de Jesucristo y "reconstruye" una nueva... ¿desde dónde la reconstruirá? ¿desde el judaísmo? ¿desde el paganismo? ¿desde el protestantismo? ¿desde la suma de todas las religiones? El deconstruccionismo eclesial debe ser rechazado como una dañina aberración teológica y filosófica que atenta directamente contra Dios, el sostenimiento de una desviación teológica desagradable a Dios.

DECONSTRUCCIONISMO ECLESIAL
Es más, como sacerdote profetizaba las consecuencias del Concilio Vaticano II: escape de feligreses, vaciamiento de las iglesias, y la falta de evangelización social y de la política para tener una “coyuntura desfavorable” no se construirían más iglesias y Catedrales, pronosticando que los católicos pertenecerían a una “comunidad de la libre voluntad a la que sólo se puede acceder a través de una decisión”, siendo esto último la expresión de un pelagianismo o semipelagianismo que excluye explícita o al menos implícitamente que Dios nos amó primero, que excluye la Gracia de Dios previa.
Además, con el tiempo han aparecido los “ministros extraordinarios de la Comunión” (para una Iglesia Católica que ha perdido la mayor parte de su clero y de sus feligreses), así como monaguillas, hasta llegar a abusos litúrgicos. Ratzinger apostaba en 1968, incluso, por una Iglesia con “nuevas formas ministeriales”, que “ordenará sacerdotes a cristianos probados que sigan ejerciendo su profesión”, algo que según él iba a ser habitual en las comunidades pequeñas y los grupos sociales homogéneos. Una Iglesia centrada en lo espiritual, “que no suspira por su mandato político y no flirtea con la izquierda ni con la derecha”. Aparentemente, estaba haciendo referencia a los “curas obreros” o los “curas en las fábricas”, o alguna idea semejante.
Para Ratzinger como teólogo progresista, la Iglesia tenía que aprender de su evolución tras la Ilustración y la Revolución Francesa, que habían cambiado por completo el panorama. La Iglesia que surgió tras las revoluciones a finales del siglo XVIII, contaba Ratzinger, se había hecho más pequeña y había perdido esplendor social, “pero al mismo tiempo se había hecho más fecunda por la nueva fuerza de su interioridad que, a través de los grandes movimientos de laicos y en las numerosas y nuevas fundaciones de órdenes, que tuvieron lugar desde mediados del siglo XIX, produjo nuevas fuerzas para la formación y la realidad social, hasta tal punto que no es posible imaginar nuestra historia más reciente sin ellas”. La Constitución de Europa que omite al Catolicismo en particular y al cristianismo en general como base, origen, raíz y esencia de su identidad, es una realización de lo que el mismo Ratzinger predicó en aquellos tiempos.
Hoy están señalando que ese movimiento pronosticado por Ratzinger como progresista reformista, tras la “desaparición” total de Dios en la sociedad, tras una ruptura completa en la Tradición, es concretado ahora en una “nueva restauración” de lo anterior pero de un “modo nuevo” (tal como enseña el “deconstruccionismo”), teniéndolo a él como artífice e iniciador de la “restauración” de lo “antiguo” en “lo nuevo” (y no como continuidad de la Tradición de forma inalterada y uniforme, transmitiendo siempre lo mismo por reflejar una Verdad Eterna).

ALEGRÍA DE REALE
Reale afirmó en una entrevista a Radio Nihuil que se encontraba “gratamente sorprendido porque hacía mucho, cinco Siglos, cuatro Siglos que no se producían renuncias de los Papas. Esta renuncia, que viene precedida también de algo que antes no había, que es la renuncia de los Obispos y sacerdotes a los 75 años, que eso fue impulsado después del Vaticano II, nos habla que todos nosotros somos seres humanos tanto como cualquier otro que pisa la tierra. Y se puede renunciar porque uno no puede más, por razones de enfermedad, o porque también puede llegar el caso de decir ‘miren, yo no doy más y punto, se acabó’, como hace el Papa en este momento”
Señaló Reale: "La fuerza humana, la salud y la suma de problemas que puede haber en un entorno que ya no se puede ocultar, hace que una persona no pueda llevar tanta carga", y sostuvo que el Papa no es un semidiós, sino un ser humano con una responsabilidad muy difícil. Agregó que a pesar de la falta de fuerzas, a Ratzinger le faltó apoyo en el Vaticano. Es decir, hay quienes pretenden la disolución del Papado instituido por Jesucristo, y que la Iglesia Católica directamente se convierta en protestante. En vez de retirarse de la Iglesia y hacerse protestantes, pretenden que la Iglesia se protestantice (para seguir el destino actual de los protestantes en la infidelidad incluso a los textos de la misma Biblia). Por otra parte, el sacerdote y menos aún el Obispo, no son personas como cualesquiera otros, así como Jesucristo tampoco lo fue. Existen suficientes razones teológicas para desmentir los dichos de Reale, que sólo pueden tener validez en el protestantismo o en el marco de la des-sacralización de la Iglesia, en su consideración con mirada inmanentista.
“Creo que le faltan fuerzas corporales, pero también le falta apoyo. Hay internas dentro del Vaticano –algunas conocidas- otras que están en la oscuridad para nosotros. Lo que significa que una persona con buena voluntad de hacer las cosas bien encontrándose con esta muralla llega un momento le faltan fuerzas físicas, psicológicas y hasta espirituales. Ni el Papa ni el obispo ni cualquier católico somos semidioses, somos personas como cualquiera”, señaló Reale. Así, la misma Iglesia Católica es vista como centro de una “lucha de clases”, donde hay sectores en pugna por el poder. ¿Acaso es eso lo que dejó instituido Jesucristo?

IGUALDAD ANTIJERÁRQUICA
Manifestó además Reale que al Papa se lo considera aún hoy como un semidios, “y no es un semidios, es un ser humano. Para mí es un hecho auspicioso porque es ponernos a todos como quiere Jesús en un plan de igualdad entre los seres humanos porque todos somos hermanos”. Esto es falso, porque Jesucristo no es un “semidios”, sino que es Dios, y el Papa es su vicario, su representante, su voz actual en el mundo. Jesús no dijo que “somos todos iguales”, sino que tenemos igual dignidad ante Dios, que es algo muy distinto. La “igualdad” matemática proclamada por Reale, no es la predicada por Jesucristo. Él nos juzgará a todos por la misma vara, que es la vara de Dios, en donde se halla la verdadera igualdad que predica la Tradición.
Finalmente, la visión inmanentista de la Iglesia es explícita en Reale, cuando dice: “se abre una puerta de sinceramiento dentro de la Iglesia, para decir que no hay semidioses. Aquí nadie tiene atado al Espíritu Santo, cuando uno cree que ya no puede, ya no puede”. Esto significa que la Iglesia Católica y el Papa no son asistidos por el Espíritu Santo, y siguiendo este razonamiento, cualquier feligrés tiene la “iluminación” del Espíritu Santo para predicar cualquier cosa que le sea “inspirada”. La otra interpretación, igualmente nociva, es que la Iglesia Católica es un mero símbolo material y abstracto, sin una realidad profunda que religa con Jesucristo.

RETROCESO CON BENEDICTO XVI
Horacio Fábregas y Esteban Mariani, ex sacerdotes y autores del escandaloso libro blasfemo "Cinco Curas", aseguraron que durante el período de Ratzinger la Iglesia Católica sostuvo una línea dura, cerrada y conservadora.
Para el ex sacerdote Horacio Fábregas es esperable que el sucesor de Benedicto XVI sea "más de derecha y más conservador que el actual", según declaró a una radio cordobesa. "El Pontificado de Benedicto XVI ha sido un paso atrás para la Iglesia. Si bien fue preparado por su antecesor, Juan Pablo II, no hay que olvidarse que Ratzinge fue su mano derecha, creo que se ha replegado más, sosteniendo una línea más dura, más cerrada hacia el mundo, más recalcitrante y conservadora", añadió.
A su turno, el ex cura Guillermo Mariani, otro de los autores del citado libro, aseguró que la dimisión de Ratzinger fue sorpresiva, pero al mismo tiempo preparada. "Esto viene preparándose para que no terminara el Pontificado sin haber arreglado su sucesión", dijo a Radio Universidad.
"Esto viene preparado desde hace tiempo por los cardenales elegidos por Benedicto, junto a los obispos. En muchos lugares del mundo han reemplazado a los que tenían una visión posconciliar por elementos conservadores muy afines a la actitud conservadora del Opus (Dei), que tiene una cantidad de cargos ocupados en el Vaticano", señaló.
Consultado sobre Ángelo Scola, que suena como el candidato con más chances de convertirse en Papa, Mariani evocó que la costumbre en el Vaticano es nombrar gente conservadora. "Su candidatura no trae ninguna novedad. Seguirá el restauracionismo. Las fuerzas de Benedicto XVI resisten el embate de algún progresismo que desde fuera del Vaticano se está agrandando, por parte de teólogos, obispos, etc", sostuvo.

LA VISIÓN MODERNISTA HOY
En un artículo publicado en la herética web “Sin tapujos” el día 12 de febrero de 2013, Raul a. Perez Verzini se expidió sobre la visión modernista actual bajo el título “Renunció”.
Mostró inicialmente su alegría, y su frustración por una presunción: “Si no fuera porque en la iglesia nada es casualidad sería una noticia para alegrarse.”
Definió así al Papa y la situación actual “Uno de los papas más retrógrados de los últimos tiempos. El más cruel en su forma de castigar al que piensa distinto. El que ocultó los cientos (miles?) de casos de pedofilia que le llegaban a su despacho como gran inquisidor. El que se ocupó personalmente por marginar a los grupos progresistas y acercar a los ultraconservadores. El que contribuyó a alejar cada vez más a la iglesia del mensaje liberador de Jesús de Nazaret imponiendo un rígido catecismo medieval. Ratzinger ha renunciado”. ¿Acaso hubo alguna condena, o algún “apercibimiento” a algún teólogo o sacerdote? ¿Cuál fue la forma “de castigar” tan “cruel” que utilizó contra el “que piensa distinto”? Acerca del problema de la pedofilia, en que se le achacan a la Iglesia Católica casos desde 1950 a la actualidad, mientras que la web del Vaticano en su portada tiene un espacio directo para las denuncias que pudieran existir, para su investigación. Finalmente, el “mensaje liberador” que pretende el autor, es el de Carlos Marx, no el de Jesucristo, no el de la liberación espiritual. Y finalmente: ¿hay diferencia entre la Fe de los medievales y la actual? ¿Qué diferencia entre un Catecismo Medieval o uno actual hay? Porque si hay diferencias, hay una Fe distinta, y por tanto el mensaje de Jesucristo ha sido interrumpido en su fidedigna transmisión.

¿QUIÉN COMO DIOS?
Además, Verzini considera que en este mundo hay alguna autoridad superior al Vicario de Jesucristo, o que hay autoridades que se le asimilan. Así, expresa en su visión materialista e inmanentista: “Los pruritos del lenguaje aclaran que un papa no dimite. El poder absolutista y totalitario no permite que alguien acepte la renuncia porque nadie hay más importante ni digno que el emperador. Y por algo ellos copiaron casi literalmente el modelo del imperio romano”. No es lo sublime de la función ejercida por el Papa, sino que en la visión del autor debe ser instaurado el “cambalache eclesiológico”, el “sincretismo teológico” y la indiferencia moral entre la virtud y el vicio, único modo que existe para que haya alguien igual o superior a Jesucristo o su Vicario.
“La renuncia de Ratzinger, más allá de la enfermedad que le impide ejercer su rol, es una jugada maestra de un estratega cuidadoso. Planeó cada detalle de su elección como papa y cuando se descubre “sin fuerzas” renuncia para seguir controlando la elección de su sucesor. Habría que analizar si es sólo sin fuerzas físicas o también sin fuerzas para liderar la corrupta maquinaria vaticana que no tuvo la decisión política de desmantelar”, afirma el autor. Atribuye un manejo en que designará en vida a su sucesor, cuando el Cónclave para designar al próximo Pontífice es una jornada de oración para que el Espíritu Santo ilumine a los Cardenales. Sin pruebas, además, habla de una “corrupta maquinaria vaticana”, lo cual es un modo de difamación contra la misma Iglesia Católica.
Continúa afirmando: “Ratzinger es consciente de que por más papa que sea tiene más poder como vivo que como muerto y de esta forma asegura continuidad al proceso que él mismo impulsó junto a JPII de abandono sistemático de las renovaciones más importantes iniciadas durante el Concilio Vaticano II”. Las “renovaciones” del Concilio Vaticano II a que hace alusión el autor, son precisamente herejías, condenadas ya por el Magisterio Infalible de los Papas “preconciliares” (como si el Concilio marcara dos “tiempos” en la Iglesia Católica).

CAMBALACHE ECLESIOLÓGICO
Insinúa además una maniobra: “Estando vivo puede presionar a los cardenales que él mismo nombró y que le deben el cargo, para que elijan otro de su misma línea. Al hacer pública su renuncia ya goza de dedicación full time para organizar su estrategia de elección. Logrado el objetivo le harán creer a las multitudes que el Espíritu Santo lo eligió. La mayoría, sin formación cristiana de verdad, se lo creerá.” Así, pretende que la Iglesia no es guiada por el Espíritu Santo, como si se tratara de una cuestión pueril para “tontos”, “le harán creer a las multitudes que el Espíritu Santo lo eligió”, porque en su visión inmanentista todo es un juego de poder materialista, a ver quién se sienta en un Trono en el Vaticano para mandarse la parte como dueño del catolicismo mundial. ¿Quiénes creerán que fue elegido por el Espíritu Santo según Verzini? Creerán que fue elegido por el Espíritu Santo “la mayoría, sin formación cristiana de verdad”. O sea, hay una “formación cristiana equivocada” (la de los Apóstoles, de los Padres de la Iglesia, de los Santos de todos los tiempos), y una “formación cristiana verdadera” (la herética inmanentista y materialista, modernista). El autor, y todos los que piensan como él no son católicos.
¿Qué es lo que busca destruir Verzini? El mismo lo dice: “La Iglesia se ha ido convirtiendo con bastante éxito en un gueto y es hoy una de las sectas más grandes con muy poco futuro, salvo para lo sacramental y cúltico, que sigue fascinando a muchos por más que no compartan un ápice las enseñanzas anacrónicas de una institución muy poco evangélica. Hoy la Iglesia Católica es más un show místico completamente alejado de las enseñanzas de Jesús de Nazaret y por lo tanto inofensivo para los poderes de este mundo, que una voz profética y modelo de nueva humanidad como quería el mismo Jesús”. La Iglesia Católica, el tronco común de donde se han desprendido los cismáticos y herejes, es tratada como una secta en la nota. Una especial referencia hace el autor a “lo sacramental y cúltico, que sigue fascinando a muchos por más que no compartan un ápice las enseñanzas anacrónicas de una institución muy poco evangélica”. Destruida la Iglesia Católica ¿cuál es la institución “evangélica” que quedaría, si no es la fundada por Jesucristo, precisamente la Iglesia Católica? La Liturgia católica es calificada como “un show místico”, que sólo puede ser considerada “completamente alejado de las enseñanzas de Jesús de Nazaret” desde la herejía gnóstica. ¿Qué pretende Verzini? Que la Iglesia Católica ejerza poder e influencia material sobre los poderes temporales (es decir, un “lobby”), y no que tal acción sea de tipo espiritual, que es su verdadera misión. Es que el “modelo de nueva humanidad” que predica el autor es el de Carlos Marx, el de Antonio Gramsci y el de la Escuela de Frankfurt, no el de Jesucristo rechazando la tentación del Diablo en el desierto cuando le prometía sumisión de los poderes de la Tierra.
Asimismo, Verzini quiere exterminar el Vaticano: “Sería hermoso soñar ahora con una primavera para la Iglesia. Sería hermoso que el próximo papa desarticule una de las organizaciones de poder mas temibles: la curia romana. Sería hermoso que se inicie un proceso de renovación cuya fuente sea un retornar a las escrituras. Sería hermoso que el nuevo papa decida dejar los palacios vaticanos y ejercer su ministerio (Servicio) desde alguna favela de Rio o una villa miseria de Buenos Aires o de algún otro lugar del tercer mundo. Sería fantástico que el poder se ejerza de manera colegiada integrando a los que históricamente han sido marginados de la conducción eclesial, los laicos en general y las mujeres en particular. Nada de esto sucederá”. La Curia Romana es vista como algo malo, como parte de una de las “organizaciones de poder más temibles”, y pretende además que un Papa abandone el patrimonio que la Cristiandad ha ofrecido a Dios, y que viva en una favela de Río o en una villa miseria de Buenos Aires, como señal de… ¿protesta social? ¿Es ese el sentido de la misión del Vicario de Jesucristo? Esté donde esté el Papa, no deja de serlo, en una favela o en un gran Palacio. Pero como la Cristiandad ha buscado ofrecer a Dios y al Vicario de Jesucristo lo mejor, sometiendo lo temporal a lo Sobrenatural (que el incrédulo Verzini vilipendia), es una señal del sacrificio de Abel, mientras que rebajar el mensaje de Jesucristo y de su Vicario a lo mundano no es otra cosa que el sacrificio de Caín. Jesucristo dijo a Pedro “sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”, lo dijo a un solo Apóstol, no a los doce, y por eso mal puede afirmar el autor de la nota que “el poder (de la Iglesia) se ejerza de manera colegiada”

INMANENTISMO GNÓSTICO
Según Verzini, “El futuro del cristianismo no pasa por el vaticano. El futuro del cristianismo es el que viven día a día aquellos que trabajan por la justicia y la paz, aquellos que se esfuerzan por crear más fraternidad e igualdad aunque ni siquiera se autodenominen cristianos. El futuro del cristianismo es de aquellos que intentan vivir los valores fundamentales de la humanidad en solidaridad con los que han sido desplazados. Esto fue lo que quiso Jesús de Nazaret al impulsar un nuevo tipo de sociedad a la que llamó, con lenguaje críptico para nosotros, reinado de Dios”. La “justicia y la paz” que predica el autor, no es la de Jesucristo, sino “la de este mundo”, condenado por las mismas palabras de Jesús. Una solidaridad materialista, económica, un “paraíso en esta tierra” en un mesianismo político que el Magisterio eclesial siempre ha condenado, a lo cual llama el herético Verzini “reinado de Dios”. Verzini quiere un mundo donde no haya pobres, cuando Jesucristo mismo dijo que siempre existirán, y por tanto el autor de la nota aguarda un mesianismo temporal. Esa no es la Iglesia Católica. Eso no es cristianismo.
Finalmente, concluye Verzini: “El vaticano es la puesta en escena de un espectáculo teatral que cada vez interesa a menos personas en el mundo. Por suerte”. El odio marxista antijerárquico y contrario a toda virtud, es lo que guía a Verzini. La realidad lo desmiente al autor, afortunadamente.
Por último, el artículo de Verzini exhibe la pretensión modernista de que existen “dos Iglesias”, una “progresista” (la que afirman ser verdadera, sin Liturgia, sin Dogmas, sin Moral), y otra “tradicional” o “conservadora” (a la que afirman “farisaica” y “legalista”). Esta “división”, ha sido condenada explícitamente por San Pío X en la Encíclica Pascendi. Sostener que hay “dos Iglesias” es una herejía, y quien sostiene esto, o quien adhiere a la “progresista” (contra la Tradición), se encuentra fuera de la Iglesia Católica. Y los católicos, no somos herejes.

EL MODERNISMO DE KÜNG
"Existe el riesgo de que Benedicto XVI se convierta en un papa en la sombra que, pese a haber renunciado, siga teniendo influencia indirecta", señaló el hereje Hans Küng a la nueva edición del semanario "Der Spiegel". Así, considera que el Papa lleva a cabo un gobierno “humano”, centrado en cuestiones temporales y no en las espirituales.
Küng resaltó que Joseph Ratzinger vivirá en Vaticano tras dejar su cargo el 28 de febrero y que conservará a su secretario, Georg Gänswein, a la vez prefecto del nuevo Papa. "A fin de cuentas, a ningún párroco le gusta que su antecesor siga junto a la parroquia vigilando todo lo que hace", ilustró. La consideración resulta exagerada y ridícula en sí misma, y carece de la menor relevancia, pero hace presuponer que electo el nuevo Papa, habrá otro “Papa” vigilándolo, actuando sobre él. Es dable considerar que aunque así fuese, aunque Benedicto XVI influyera en alguna consideración sobre quien sea designado para sucederlo, quien será el Vicario de Cristo no es Benedicto XVI, sino precisamente su sucesor. Es cierto que existe una parte “humana” en la Iglesia Católica, pero ésta está subordinada, sujeta y sometida a la parte espiritual, como la entre el cuerpo y el alma, entre la materia y la forma, pero de ningún modo es el cuerpo o la materia el que guía y ordena al alma o a la forma, sino a la inversa.
Consultado por cómo debería ser el nuevo Papa, Küng pidió que "no viva espiritualmente en la Edad Media" y que esté abierto a "las necesidades de reforma y a la modernidad". Si hay algo que repudian los modernistas, es la Edad Media, fundándose en la leyenda negra a la cual dan crédito sin mayor análisis, en la mayor ignorancia, para el mayor daño a la Fe. Lo que piden, es protestantizar la Fe, inmanentizar la Iglesia Católica, mundanizarla haciéndole perder todo contenido trascendente, toda misión encargada por Jesucristo a los Apóstoles y sus sucesores.
Küng conoce a Ratzinger desde los días en que ambos eran estudiantes. La Iglesia retiró al suizo la licencia para enseñar en 1979 debido a sus continuas críticas, pero al momento nunca fue excomulgado.

LA “DESASTROSA POLÍTICA”
Asimismo, Küng dijo que “La renuncia del Papa Benedicto XVI es legítima y entendible por varios motivos. Ésta merece nuestro más grande respeto. Se debe esperar, sin embargo, que Ratzinger no trate de intervenir en la elección de su sucesor. Entre los muy conservadores cardenales, nombrados la mayor parte bajo la desastrosa política personal practicada por Benedicto y su predecesor, será bastante difícil encontrar a un candidato que sea verdaderamente capaz de liderar a la Iglesia en las diversas crisis en las que se encuentra inmersa  actualmente.”
Benedicto XVI no estará presente en la elección del próximo Papa, y por tanto no existe modo de que en ese momento existan “presiones”, “intervenciones” o “influencias”. Cabe destacar que desde hace tiempo que no se designan Cardenales que sean afines siquiera al Motu Proprio o que tengan rasgos de conservar algo que pueda considerarse “Tradición Preconciliar”, sino que muchos han sido descartados precisamente por tal motivo.
Así, Küng hace referencia a la “división” intraeclesial entre “muy conservadores” y “progresistas” o “reformistas” (sin nombrar a estos últimos). Es decir, el “reformismo” es la línea atenuada del marxismo no violento, coincidente en el vocablo con el movimiento iniciado por Martín Lutero.
Küng califica de “desastrosa política personal practicada por Benedicto y su predecesor”. No hay la menor referencia a actividad espiritual alguna. “Política personal” hace alusión a actividades de índole material y económica, a “cuestiones de Estado” que no son espirituales, y ha sido criticado por no prestar atención a las mismas. Hablan de una “nueva Iglesia” para sumirla en la mundanización, hablan de “liberación del hombre” para contemplarlo sólo como el “homo oeconomicus” del liberalismo y del marxismo unidos en una síntesis gramsciana e inspirado por la Escuela de Frankfurt. Estos “progresistas” aun no excomulgados, llaman “liberación” a la peor esclavitud de la persona: la esclavitud diabólica de los vicios.

CONSERVADORES “FARISEOS”
"Los conservadores tendrán cuidado de no elegir un papa que se convierta en una especie de Gorbachov católico", dijo el herético pseudoteólogo suizo. "Él conoce personalmente a todos los cardenales, tiene contactos, tiene todas las posibilidades para influir en la elección. Espero que no lo haga", señaló Küng. Lo que se insinúa aquí es que el próximo Papa pudiera desarrollar una “Eclesiotroika”, similar a la “perestroika” soviética. De producirse un hecho semejante, sería el triunfo de las ideas gramscianas en la Iglesia Católica.
Asimismo comentó que, aunque hay reformas que en principio son ineludibles, es de temer que los conservadores sigan oponiéndose a ellas y sostuvo que con los dos últimos pontificados ha habido incluso un retroceso respecto al ecumenismo. Tales ideas pretenden la introducción de “cambios” en materia de “Teología Moral”, introduciendo el condenado principio del “mal menor”, el casuismo y toda otra deformación que permita la derogación de todo principio moral, que se reflejará indudablemente en materia política y social. Así, la aceptación o rechazo de la anticoncepción o de la eutanasia, tiene consecuencias no solo teológicas sino también, en segundo lugar, en la vida social.
"En el Concilio Vaticano II sentamos las bases para un concepto más amplio de Iglesia y un diálogo con las otras religiones. Pero en los últimos ocho años hemos tenido un papa que ni siquiera estuvo dispuesto a reconocer a las iglesias protestantes", agregó. El “concepto más amplio de la Iglesia” pretende convertirla en la “suma de todas las religiones”, en una “construcción desde abajo” en que todas las religiones pueden convivir sin aceptar el Catolicismo en su integridad, en el relativismo y sincretismo absoluto, sin límites.

¿PUBLICANOS CATÓLICOS?
¿Estamos entonces hoy en la “Iglesia del futuro” que el padre Joseph Ratzinger había predicho como teólogo progresista en 1968?
En las entrevistas a Hans Küng, se denotan reclamos de algo que la Iglesia Católica ya hizo: la “reforma” que lleva décadas desde el Concilio Vaticano II
¿Qué más reformas quieren introducir, si ya hasta la Tradición ha quedado desdibujada, diluida, introducida en una “zona gris” en medio de tantas herejías y errores que ya casi son imposibles de enumerar y refutar, por ser una gran mezcla de ideas confusas? ¿Hasta dónde quieren llevar la “reforma”, hasta el protestantismo? ¡Ya fue inventado el protestantismo! Si tal “reforma” es la que buscan tales herejes, ya las hizo el monje agustino Martín Lutero, ¡que lo sigan en su cisma y herejías!
La prédica del ejemplo del “publicano”, de llevar a Dios “en el corazón”, ha llevado al sentimentalismo en los feligreses, en desmedro del ascetismo, de la piedad, de la oración, de la Liturgia, del saber dar razones de la Fe, del conocimiento del Magisterio y la Tradición, siendo todo esto considerado como algo malo, nocivo, una “intelectualidad sin sentimientos”. La división entre fariseos y publicanos era propia de los judíos, mientras que en la Iglesia Católica no puede haber más que una unidad, sin divisiones. Puede haber diversos carismas, pero no dos “modos” ni dos “Iglesias” a la vez.
Jesucristo no señaló al publicano como ejemplo perfecto a seguir, sino que marcó el camino de la identidad en la excelencia: vivir con los ritos y formas del fariseo, pero con el espíritu de libertad y de humildad del publicano, ambas cosas a la vez, lo mejor de ambos, formando así al feligrés católico. La exagerada ponderación del publicano, acaba en un ideal apto para la introducción del modernismo y del gnosticismo en la Iglesia Católica, algo que Jesucristo rechazaba, junto a todos sus Vicarios al presente.

FUENTES:


lunes, 26 de marzo de 2012

EL PAPA ORDENA DESCUBRIR AL TOPO TRAS FILTRACIONES DE DOCUMENTOS OFICIALES




Por Emilio Nazar Kasbo

En el medio de prensa español “El periódico de Aragón”, con la firma de Rossend Domènech (http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/sociedad/el-papa-ordena-descubrir-topo_742771.html), el 17 de marzo de 2012 se ha publicado un artículo en que se afirma que en el Vaticano se abrieron tres investigaciones paralelas para descubrir quién está filtrando documentos reservados.
Según indica la nota, hay “filtraciones de documentos oficiales y confidenciales a la prensa, que en las pasadas semanas han desvelado circunstancias desconocidas de los Palacios Apostólicos. Entre ellas la existencia un complot para acabar "en 12 meses" con la vida del Papa, su posible dimisión y el malestar que gira entorno al fin del secreto financiero del IOR o banco del Papa”.
La conclusión de la frase transcripta resulta confusa, ya que afirma que todo esto se produce “gracias las directrices dadas por Joseph Ratzinger, que han puesto fin a un verdadero paraíso fiscal en el centro de Roma”.
El llamado “Banco del Papa” o “Banco del Vaticano”, en sí no es un Banco. El IOR (Instituto para las Obras de la Religión) es un organismo cuya función principal es la Caridad en el sentido católico del término, que tiene facultad de realizar inversiones, pero que a su vez implica la no difusión de quiénes son benefactores (mediante la realización de sus donaciones, cuya publicidad implicaría recompensas en este mundo o halagos que anularían el espíritu de Caridad propio de tal virtud). Al final de la nota, volveremos sobre esta cuestión.
Según la referida nota, se abrió un sumario criminal llevado adelante por el fiscal del Estado Pontificio, también se abrió una investigación administrativa que dirigirá la Secretaría de Estado, y finalmente la tercera investigación consiste en una comisión designada por Benedicto XVI para descubrir al responsable de divulgar los secretos.
La fuente de la nota, sería el mismo L'Osservatore Romano, medio que incluyó la información “dentro de una sorprendente entrevista del mismo director del diario, Gian Maria Vian, a monseñor Angelo Becciu, sustituto de la Secretaría de Estado”.
Afirma la nota: “Los pocos que se han comportado con deslealtad "no deben ofuscar esta realidad positiva" de la curia o Gobierno central de la iglesia, afirma el monseñor, que subraya como, a causa de las filtraciones, "demasiadas veces la imagen de la curia no se corresponde a la realidad, que es mucho mejor, aunque ofuscada por la graves deslealtad de algunos". Además de referirse a las investigaciones abiertas, Monseñor Becciu expresa su deseo de que "se recomponga la base de nuestro trabajo, con la confianza recíproca" y añade que Benedicto XVI está informado sobre la cuestión. "Nos anima a todos a mirar hacia delante" y "su determinación es un estímulo para todos", dice.”
Asimismo, el artículo consigna que “Becciu se refiere después a los topos que han filtrado la documentación, calificándoles como personas que "se han aprovechado una situación de privilegio" para publicar documentos hacia los que "tenían la obligación de respetar la confidencialidad".”

Filtraciones
La información también consigna que el diario italiano izquierdista Il Fatto Cuotidiano publicó “unos documentos internos del Vaticano sobre hechos reales y otros un tanto rebuscados. Como el hecho de que un monseñor italiano habría explicado nada menos que a algunas autoridades chinas que a Benedicto XVI le quedaban 12 meses de vida. No por alguna enfermedad desconocida, sino porque alguien habría puesto fin a su pontificado. La información, supuestamente producida en china habría llegado al Vaticano, según el diario, a través de Alemania, de la mano de un cardenal latinoamericano.” ¿Se trata de una amenaza de muerte, o de una advertencia?
Continúa el articulista diciendo que “La historia de la Iglesia enseña que las informaciones reales a veces llegan por vías muy estrafalarias, como cuando el jefe de los servicios secretos franceses fue personalmente al Vaticano a informar de que tenían noticia de un atentado contra Juan Pablo II y nadie le hizo caso. Al cabo de unos meses el turco Ali Agca le disparó (1981) en plena plaza de san Pedro. Otra información que salió a relucir fue la posible dimisión del Papa, ventilada a partir de unas afirmaciones de Benedicto XVI, publicadas en el libro-entrevista Luz en el mundo de Peter Seewald, publicado en noviembre del 2010.”

Críticas a Bertone
“El tercer elemento que se suma a esta especie de ofensiva contra el Papa actual es el papel de su Secretario de Estado, cardenal Tarsicio Bertone. Tras haber metido la pata varias veces… varios obispos alemanes y franceses pidieron su cabeza y las presiones contra él se han sucedido en los años, hasta el punto de que se espera que el Papa le sustituya después de haber cumplido los 75 años. Aunque Benedicto XVI ha rebatido en su defensa que "todos tienen defectos, también sus predecesores", consigna la nota. El particular detalle, es que disimula la acción del cardenal Bertone, diciendo que las mismas se hayan producido “probablemente por falta de experiencia diplomática”.
La nota consigna que “lo que más parece molestar en el interior de los Palacios Apostólicos es la imposición de Benedicto XVI para que el Vaticano firmase el tratado internacional contra el blanqueo de dinero. A partir de entonces (pasado diciembre) esto obliga al Instituto para las Obras de Religión (IOR), vulgarmente conocido como banco del Papa, a dar a conocer sus operaciones a la autoridad internacional que vigila sobre las transacciones financieras. "El Vaticano ha perdido su poder", rechistaron algunos de los casi tres mil empleados del Vaticano. "No debía haberlo hecho", añadieron otros.” Semejante afirmación no resulta más que un despropósito: en primer lugar, da por válidas las acusaciones de que el IOR se dedicaba al “blanqueo de dinero”, y en segundo lugar acusa a quienes se oponen a que organismos internacionales controlen al Vaticano, que como Estado debe ser soberano, sumiéndolo financieramente en las disposiciones del Nuevo Orden Mundial, ya que no se trata de que el Vaticano pierda “su poder” (que es espiritual), sino que el Nuevo Orden Mundial, la Globalización y su instrumento financiero en el marco de las Naciones Unidas, estarán en el orden material por sobre la autoridad del Papa en todo lo que se refiere al IOR.

Investigaciones
Es claro que la difusión de tales documentos es “una siembra de cizaña entorno al pontificado de Joseph Ratzinger”.
Esto se basaría en que su secretario de Estado es un “impresentable”, usando la nota los siguientes términos referidos al Papa: “tiene un secretario de Estado impresentable y ha sacado del anonimato el banco, por lo que algún loco podría acabar con él o bien, antes de que suceda, podría presentar su dimisión.” La afirmación en sí más parece una amenaza de muerte o un chantaje…
El dicho de que el Papa “ha sacado del anonimato el banco”, no implica otra cosa más que difundir las fuentes de los recursos que se destinan a la Caridad, hecho que como ya hemos referido invalida la acción de quien hace una donación, a la vez que sujeta a la autoridad espiritual del Vaticano,
Y concluye la nota diciendo: “Tal vez los esotéricos se estén frotando las manos, evocando las profecías de Malaquías sobre el "todos contra todos" que supuestamente vaticinó que sucedería antes de la elección de un "papa negro", a quien habría sucedido un "antipapa" y, acto seguido, habría llegado el "fin del mundo".”

Caridad y el IOR
La mano derecha no debe saber lo que hace la izquierda, enseñó Jesús en materia de Caridad, ya que tal difusión, tal conocimiento, es un elemento que desvía hacia la fama y honores de quien realiza la acción, que en realidad debe dirigirse y ser para Cristo.
Mediáticamente, se ha dado por cierta la acusación de que el IOR realiza “blanqueo de dinero”, torciendo la función espiritual del Vaticano, negando el derecho de defensa, poniendo en cuestión y entredicho incluso las negativas y explicaciones que desde el Vaticano se han dado, y omitiendo la condición de Estado Soberano temporal en función de la misión espiritual del mismo, única en el mundo.
El Vaticano reformó su ley del 2010 contra el lavado de dinero, debido a que los inspectores de Europa, sin derecho ni jurisdicción alguna, afirmaron que la Institución incumplía en algunos aspectos las rigurosas normas de la región sobre el combate al financiamiento del terrorismo.
La mera sospecha se convirtió en acusación, tergiversando además la naturaleza del IOR, que no es una entidad financiera sino de inversiones en pos de su misión espiritual.
La nueva legislación, estipula que El Vaticano debe crear una lista de organizaciones terroristas con base en el registro de las Naciones Unidas, y también ha de establecer acuerdos con otros países para compartir información financiera. Es decir: si un día las Naciones Unidas colocan al Vaticano como una “organización terrorista” (por ejemplo, por estar en contra del aborto y la eutanasia, o por afirmar que la homosexualidad es pecado), el Papa en ese caso deberá “¿autodenunciarse?”

Internacionalizar el Vaticano
Durante mucho tiempo continuaron las falsas acusaciones de que el IOR era una especie de “paraíso fiscal” que mantiene un secreto sobre los fondos no solamente con los mismos derechos que Suiza, por ejemplo, sino con el derecho de ser un medio de acción para la caritativa limosna de donantes, a la vez que para realización de obras de Caridad en el mundo, colaborando con el sostenimiento del Estado Vaticano y su estructura a la vez. Y esto nada tiene que ver con terrorismo ni con blanqueo de capitales ni “paraísos fiscales”.
El Vaticano se incorporó, aceptando las condiciones impuestas, a la llamada “lista blanca” de las naciones que persiguen el fraude fiscal.
En septiembre del año 2010, los fiscales de Roma confiscaron 23 millones de Euros (30 millones de dólares), e investigaron a dos de los más prominentes funcionarios del IOR, con el argumento de averiguaciones sobre un presunto plan para lavar dinero. Sin embargo, tras la gran campaña mediática, no hubo acusaciones y el dinero fue restituido con posterioridad.
En diciembre del año 2010, el Vaticano aprobó una ley contra el lavado de dinero y la financiación al terrorismo, creando un organismo de supervisión (la Autoridad de Información Financiera), con la función de verificar todas las transacciones vaticanas y su apego a dicha legislación.
Posteriormente, en noviembre de 2011, los inspectores del Consejo de Europa examinaron las gestiones vaticanas e “hicieron recomendaciones” que condujeron a la reforma de la Ley, que se realizó mediante un decreto del Papa Benedicto XVI.
El canciller vaticano, arzobispo Dominique Mamberti, hizo referencia a tal enmienda en un artículo de L'Osservatore Romano. Mamberti dijo que la ratificación de otros tres tratados contra la delincuencia y de la ley vaticana del 2010 —de la cual dijo entre paréntesis que fue modificada el miércoles 25 de enero de 2012— mostraba la determinación de adherirse a las normas internacionales más rigurosas.

Comunicado
En un comunicado del día 8 de febrero de 2012, la Oficina de Prensa de la Santa Sede afirmaba: “a partir de los años 2006-2007, el IOR se ha comprometido con determinación en el análisis de las cuentas y en la verificación de sus clientes para comprobar y referir la eventual existencia de transacciones sospechosas. Este compromiso del IOR -que, curiosamente, la prensa parece ignorar-, finalizado a detectar transacciones sospechosas, anticipa de varios años la misma adopción de la ley N. CXXVII contra el blanqueo de dinero, del 30 de diciembre de 2010, por parte del Estado de la Ciudad del Vaticano”.
Dicho documento también consignaba que “El IOR ha proporcionado informaciones, incluso fuera de los canales formales, en el periodo precedente a la constitución de la Autoridad vaticana de Información Financiera (AIF). La cooperación del director general del IOR, Paolo Cipriani, ha sido definida como 'tempestiva y exhaustiva' en documentos de funcionarios italianos.”

Cataratas más que filtraciones
El 25 de enero de 2011, los medios periodísticos Il Corriere de la Sera y La 7 difundieron dos cartas del arzobispo Carlo María Viganò, ex secretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano, dirigidas a Benedicto XVI y a Bertone, el Secretario de Estado del Vaticano, denunciando irregularidades en la gestión como Estado, además de una «corrupción y basura» crónicas, que se producirían a causa de nepotismo y otras malas costumbres «difusas y arraigadas».
Luego, en el mes de marzo de 2011, Viganó fue nombrado nuncio en Washington. En una carta posterior, que también se filtró, Viganò ruega al Papa que no le rebaje, sacándolo del Vaticano y enviándolo a EE UU.
Hubo también para esa época memorandos económicos del Vaticano, difundidos en el programa Los intocables, de La 7. Se hablaba de un blanqueo de divisas supuestamente practicado por el IOR que le impediría entrar en la «lista blanca» de la CE (Comunidad Europea) en favor de la transparencia financiera. ¿Cuál es la importancia de que el Vaticano figure en la CE, o en cualquier otro organismo internacional? ¿Cuál es la obligación del Vaticano en tal sentido? ¿Por qué, por ejemplo, Inglaterra no se integra de modo completo en la CE, mientras que impulsó al resto de los países a hacerlo? ¿Por qué Inglaterra tiene Libras Esterlinas en vez de Euros? ¿Por qué el Vaticano tiene que usar el Euro como moneda? Son preguntas no menores para abordar esta cuestión…
Los referidos medios, detallaban que el Vaticano había perdido 3,2 millones de euros en movimientos financieros fallidos, y que la Congregación para la Causa de los Santos vio volar 1,6 millones por la estafa de Madoff. ¿Cuáles son las fuentes para la difusión de tales informes periodísticos? ¿Son todos puro invento, o alguien del entorno del Papa facilita datos, ya sean verdaderos, potenciales o falsos?

Amenazas al papa
Dos semanas más tarde, el diario Il Fatto Quotidiano difundió un memorando anónimo que el cardenal Castrillón había entregado personalmente al Papa en enero. El escrito informaba que el arzobispo de Palermo, Paolo Romeo, viajó a China en noviembre de 2011 y allí comentó que existía un complot para asesinar a Benedicto XVI al cabo de doce meses.
Supuestamente, Romeo también habló de que Benedicto XVI había nombrado arzobispo de Milán al cardenal Scola, para señalarlo como sucesor. Posteriormente Romeo negó todo.
Ante los trascendidos, el portavoz Lombardi declaró que es lógico que existan diferentes puntos de vista sobre cómo gestionar la Ciudad del Vaticano y el IOR, y que la opinión de Viganò es una más. Según Lombardi, el Papa busca la transparencia en todos los ámbitos vaticanos, ya sea en las cuestione económicas o también en la investigación sobre casos de pederastia.
Casi al mismo tiempo, Giovanni Marie Vian, director de L'Osservatore Romano publicó un artículo dedicado a Benedicto XVI,  refiriéndose al mismo como «ese manso pastor que no retrocede ante los lobos». La imagen, acaba siendo que el Vaticano no es una institución donde prima la Caridad Católica, sino el espíritu de Maquiavelo: una mera pugna por el poder.

Contra el Papa
Walter Kasper también para esa época, fue entrevistado por Il Corriere, donde aseveró que «tal vez se quiere dañar a la Secretaría de Estado", pero "a mí no me interesan las cordadas» (familias dentro del Vaticano). Kasper agregaba que «el Papa nunca ha entrado en esa selva».
Según el vaticanista John Allen, las filtraciones y sus consecuencias son explicables por el «melodramatismo italiano», ya que el «deporte favorito de Italia es especular acerca de complots maquiavélicos». No obstante, Allen reconoce que en el Vaticano se vive una «atmósfera de crisis», cuyos elementos son un Papa «con corazón de teólogo», pero no gestor, ni líder (lo cual implica ofrecer una connotación negativa del Papa). Allen agrega que todo parece «un campaña contra Bertone», atribuyendo los trascendidos al círculo próximo al cardenal Angelo Sodano. Tales reflexiones, no responden a la realidad: Sodano no es quien maneja documentación como la que está llegando a medios periodísticos, sino el mismo Bertone, a quien el “vaticanista” busca defender.

Contra Sodano también
Los cañones mediáticos también apuntan a difamar al Cardenal Sodano. Acabado su mandato en 2006, el cardenal Schönborn, arzobispo ultramodernista de Viena, lamentó públicamente que Sodano protegiera en el pasado a pederastas como Marcial Maciel. A su vez, el prominente vaticanista Sandro Magister reconoce que lo que se ha difundido es precisamente todo aquello «contra lo que lucha el Papa». Sandro Magíster responsabiliza a Bertone.
Además, Bertone ha llenado la Curia con eclesiásticos muy próximos a él, todos italianos, y de los 18 cardenales electores recientemente creados por Benedicto XVI, seis están bajo su tutela. Y fueron no menos de una docena los afines suyos nombrados en el consistorio del año anterior.
Bertone no ayuda el Papa a gobernar la Iglesia, sostiene Magister, a la vez que John Allen evoca los textos de Wikileaks que desvelaban lo que la Secretaria de Estado de EE UU pensaba sobre Bertone: «Es un "yes man"» (un sí a todo), «y protege al Papa de las malas noticias y de los puntos de vista discrepantes» (esto, traducido, significa que lo aísla).

El topo…
Según Politi, en su nuevo libro “Joseph Ratzinger, crisis de un papado”, la teología y sus escritos absorben el tiempo de Benedicto XVI, pero «le falla el gobierno». El vaticanista redactor de La Repubblica estima además que el grupo de quienes avalaron a Ratzinger para ser elegido Papa, que lo elevó a Papa, «carece de proyecto a largo plazo».
La especulación de Polito es que el próximo Papa sería una persona “gobernante” (es decir, menos teología y con menos escritos). 
No hay que olvidar tampoco que desde una web de los Testigos de Jehová (que son agentes de la CIA en su más elevada cúpula), han hecho trascender que el IOR tiene acciones en la fábrica de armas Beretta (lo cual por otra parte no es nada ilícito, ni ilegal).
Todo lo que se describe en este artículo, son demasiados hechos, y que no son casuales, dado que existen ejecutores de la difamación, que además no buscan responsables sino meramente difamar a la Iglesia y al Papa Benedicto XVI, con o sin razón. Y esto sucede desde dentro mismo de las Instituciones del Vaticano.
En cuanto al Vatican–leaks, la referida cadena televisiva desveló el pasado miércoles de Ceniza de 2012 que los documentos habían sido filtrados por «un topo», un individuo que lleva 20 años de trabajo en las oficinas de la Santa Sede y cuya intención había sido conculcar «la cultura de secreto del Vaticano».

Fuentes:



sábado, 10 de marzo de 2012

PUNTO DE INFLEXIÓN



El pensamiento de Mons. Richard Williamson
Obispo de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X
Número CCXLIII (243), 10 de marzo de 2012

Hablando en los Estados Unidos el mes pasado acerca de las relaciones entre Roma y la FSSPX, el Superior General de la Fraternidad San Pío X dijo que un acuerdo práctico entre ambos podría ser posible si Roma aceptara a la Fraternidad San Pío X como ella es, y citó al Arzobispo* como que frecuentemente ha dicho que tal acuerdo sería aceptable. Sin embargo, Mons. Fellay agregó que la última vez que el Arzobispo dijo eso fue en 1987.  Este pequeño agregado es altamente significativo, y merece ser vivido, especialmente para una generación más joven que podría no estar familiarizada con el drama histórico de las Consagraciones Episcopales de 1988.
De hecho el drama de los dramas, sin el cual la FSSPX no podría jamás haber llegado a existir, fue el Segundo Concilio Vaticano (1962-1965), en el cual la gran mayoría de los obipos católicos del mundo suscribieron aquella “puesta al día” de la Iglesia, por la cual ellos separaron su autoridad Católica de la verdad de la Tradición Católica. A partir de ese punto, los católicos debieron elegir entre la Autoridad y la Verdad. Al día de hoy, si ellos eligen Autoridad, ellos necesitarán mucho de la Verdad, y si ellos eligen Verdad, ellos anhelarán la unión con la Autoridad. El Arzobispo Mons. Lefebvre eligió la Verdad, que es el motivo por el cual él fundó la FSSPX en 1970 para defenderla, pero tanto como le fue posible él hizo todo lo que estaba en sus posibilidades para sanar su separación de la Autoridad esforzándose para obtener de Roma la aprobación para su Fraternidad. Ese es el motivo por el cual el Obispo Fellay tiene razón al decir que hasta 1987 el Arzobispo* repetidamente deseó y trabajó por algún acuerdo práctico con Roma.
Sin embargo, hacia 1987 el Arzobispo* tenía 82 años de edad. Él previó que sin sus propios Obispos, sostenidos en la Tradición, la FSSPX debía llegar a su fin. Estaba convirtiéndose en urgente obtener de Roma por lo menos un obispo, pero Roma se detuvo, seguramente porque ella también era bien consciente de que la FSSPX sin su propio obispo podría morir con una prolongada agonía. La resolución estancada del entonces Cardenal Ratzinger en mayo de 1988 dejó en claro al Arzobispo* que la Roma neo-modernista no tenía intención de proteger o aprobar la Tradición Católica. Así el tiempo para la diplomacia había terminado, y él siguió adelante con las Consagraciones Episcopales. Desde entonces, él dijo, iba a ser Doctrina o nada. Desde entonces el preludio de cualquier contacto entre Roma y la FSSPX, él dijo, sería la absoluta necesidad de la profesión de Fe hecha por Roma en los grandes documentos antiliberales de la Tradición Católica, como por ejemplo Pascendi, Quanta Cura, etc.
Y ese es el por qué como Obispo Fellay, implicado el 2 de febrero, al gran Arzobispo* no se le oyó decir nunca más hasta su muerte en 1991 que algún acuerdo práctico pudiera ser posible o deseable. Por sí mismo él había ido tan lejos como él pudo para obtener de la Autoridad el mínimo de requisitos para la Verdad. Él incluso sugirió una vez que él en mayo de 1988 había ido demasiado lejos. Pero desde el momento de las Consagraciones en adelante él nunca vaciló o asumió compromisos, y él urgió a su Fraternidad a seguir en la misma línea.
¿Ha cambiado la situación desde entonces? ¿Roma ha retornado a la profesión de la Fe de siempre? Uno podría pensar eso cuando el Obispo Fellay nos informa en el mismo sermón que Roma ha modificado su dura posición del 14 de septiembre, y se declara a sí misma ahora dispuesta a aceptar a la FSSPX como es. Pero uno necesita solamente recordar a Asís III y la Neobeatificación de Juan Pablo II para sospechar que detrás de la descubierta nueva benevolencia de los eclesiásticos de Roma descansa con toda probabilidad una confianza en la euforia del reestablecimiento y prolongado mutuo contacto para diluir, lavar y eventualmente disolver la FSSPX que presenta hasta el momento obstinada resistencia a su Neoiglesia. Desgracidadamente.

“Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor”


Kyrie eleison

NOTAS DE DIARIO PREGÓN DE LA PLATA:
Traducción de Diario Pregón de La Plata
* Arzobispo Mons. Marcel Lefebvre

A continuación, transcribimos el original en inglés:
Number CCXLIII (243)
 
10 March 2012

TURNING POINT
Speaking in the USA last month on Rome-SSPX relations, the Society of St Pius X’s Superior General said that some practical agreement between the two might be possible if Rome would accept the SSPX as it is, and he quoted the Archbishop as having often said that such an arrangement would be acceptable. However, Bishop Fellay did add that the last time that the Archbishop said this was in 1987. This little addition is highly significant, and it deserves to be dwelt on, especially for a younger generation that may be unfamiliar with the historic drama of the Episcopal Consecrations of 1988.
In fact the drama of dramas, without which the SSPX would never even have come into existence, was the Second Vatican Council (1962-1965), at which the large majority of the world’s Catholic bishops signed on to that “up-dating” of the Church by which they split their Catholic authority from the truth of Catholic Tradition. From that point on, Catholics had to choose between Authority and Truth. To this day, if they choose Authority, they must long for Truth, and if they choose Truth, they still yearn for union with Authority. Archbishop Lefebvre chose Truth, which is why he founded the SSPX in 1970 to defend it, but for as long as possible he did all in his power to heal its split with Authority by striving to obtain Rome’s approval for his Society. That is why Bishop Fellay is right to say that until 1987 the Archbishop repeatedly wished and worked for some practical agreement with Rome.
However, by 1987 the Archbishop was 82 years old. He foresaw that without its own bishops, the SSPX’s stand for Tradition must come to an end. It was becoming urgent to obtain from Rome at least one bishop, but Rome stalled, surely because it too was well aware that the SSPX without its own bishop would die a lingering death. The resolute stalling of then Cardinal Ratzinger in May of 1988 made it clear to the Archbishop that neo-modernist Rome had no intention of protecting or approving of Catholic Tradition. So the time for diplomacy was over, and he went ahead with the Episcopal Consecrations. From then on, he said, it was to be doctrine or nothing. From then on the absolutely necessary prelude to any contacts between Rome and the SSPX, he said, would be Rome’s profession of Faith in the great anti-liberal documents of Catholic Tradition, e.g. Pascendi, Quanta Cura,etc..
And that is why, as Bishop Fellay implied on February 2, never again until his death in 1991 was the great Archbishop heard to say that some practical agreement might be possible or desirable. Himself he had gone as far as he could to obtain from Authority the minimum requirements of Truth. He even once suggested that he had in May of 1988 gone too far. But from the Consecrations onwards he never wavered or compromised, and he urged his Society to take the same line.
Has the situation changed since then? Has Rome returned to the profession of the Faith of all time? One might think so when Bishop Fellay informs us in the same sermon that Rome has modified its harsh position of September 14, and declares itself now willing to accept the SSPX as is. But one need only recall Assisi III and the Newbeatification of John-Paul II to suspect that behind the Roman churchmen’s new-found benevolence towards the SSPX lies in all likelihood a reliance on the euphoria of re-established and prolonged mutual contact to dilute, wash out and eventually dissolve the SSPX’s so far obstinate resistance to their Newchurch. Alas.
“Our help is in the name of the Lord.”
Kyrie eleison