Mostrando entradas con la etiqueta José Antonio Gradín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Antonio Gradín. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de septiembre de 2012

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED




En homenaje a Nuestra Señora de la Merced, Generala del Ejercito Argentino, les envío pequeño escrito, difundido a modo de díptico en las escuelas públicas hace apenas cinco años, pero que hoy es más necesario que nunca difundir, para que nos ayude a rescatar  a nuestros niños y jóvenes de la esclavitud de la droga y prostitución que el Régimen ha sembrado y legalizado entre nosotros.
 
    Del mismo modo imploremos a Nuestra Señora de la Merced, que consuele a los familiares de los prisioneros de guerra que han guerreado contra la subversión apátrida y contra el hereje invasor inglés en Malvinas.

     Y para ellos, los que están condenados muerte, que deban sufrir todos los ataques de la maldad, el sarcasmo, la burla y el escarnio, en definitiva, que sean castigados como malhechores, que el Señor les dé la fortaleza y perseverancia en la fe, para que sean fieles testigos de que nuestra Patria es una Nación del Cielo y de la Tierra.
 
   Y a nosotros, los varones que todavía estamos en libertad, nos niegue el descanso hasta que veamos libre a nuestra patria de las garras de este poder perverso, ateo y materialista.
 
        Que Nuestra Señora de la Merced, Generala del Ejército Argentino, nos auxilie y proteja.
                                                  Nuestra Señora de la Merced.
                                                      Ora pro nobis.
                          
                                               José Antonio Gradín.
                                        San Luis. 24 de Septiembre de 2012.   

Nuestra Señora de la Merced

24 de Septiembre de 1812 - Batalla de Tucumán
        
                            “El Señor ha enviado la redención a su pueblo
                              y ha sellado una alianza para siempre.”

         Con este salmo, últimas palabras que san Pedro Nolasco, fundador de la «Orden de Nuestra Señora de la Merced»,  pronunciara antes de morir, se expresa la misión de la Orden: redimir a los esclavos y cautivos de los musulmanes allá en la España del siglo XIII, en plena guerra contra los moros.
En la Reconquista de la Península Ibérica –la guerra más larga de la historia, que duró casi 800 años- y su continuidad en la Conquista y Evangelización de América, se templó y consolidó el espíritu del pueblo hispano-americano. La Reconquista de España como la Conquista de América se pudieron  realizar porque estaban sostenidas en comunidades de hombres libres, pueblos capaces de combatir y hacerlo bien, pues los esclavos no sirven para la guerra.
Es maravilloso verificar desde el comienzo de nuestra historia,  la providencial asistencia de María en el salmo que recitaba san Pedro Nolasco: “El Señor ha enviado la redención a su pueblo”. Ya en el año 40, la Madre de Jesús –cuando aún vivía en carne mortal en Jerusalén -se le aparece a Santiago Apóstol en Compostela, confirmándolo en su evangelización en el extremo occidental del mundo conocido. Desde entonces, María ha guiado, forjado y acompañado a nuestros pueblos a lo largo de los siglos siguientes, tanto en España (Pilar, Virgen de la Merced, del Rosario) como en América (Guadalupe, Luján, Rosario de la Reconquista y Defensa, Rosario de San Nicolás)
Esta contemplación de la historia desde la fe, no cambia los hechos, sino que nos permite relatarlos y ordenarlos de acuerdo a lo que somos, desde las raíces más profundas. Pues así como nosotros vivimos un proceso de “Regreso a la Casa del Padre”, tanto como personas y como pueblo en relación a nuestros hermanos; la contracultura de la modernidad atea y materialista, se manifiesta más progresista y moderna cuánto más se aleja de este “regreso” al Padre y de esta filialidad como hermanos de un mismo pueblo.
Es así que contemporáneamente a la expulsión militar de los ingleses del Virrreinato en 1806/07, se producen tanto en España como en América innumerables levantamientos populares – entre ellos el que dio origen a la Revolución de Mayo de 1810- contra el “mal gobierno” de los cortesanos españoles y contra  Napoleón que había invadido España.
En este período de decadencia Borbónica ante Portugal e Inglaterra, comienza la resistencia de nuestros pueblos al proceso de la “revolución mundial” que empezó a desarrollarse de la mano de los liberales, ilustrados y partidarios del “libre-cambio” –léase contrabandistas- a través del puerto de Buenos Aires. De allí en adelante, nuestra historia será un permanente enfrentamiento de ambas fuerzas: la nuestra, apoyada en la fe, la cultura y la tierra, y la enemiga en el dinero, la contracultura y el extranjero de turno.
En este contexto, señalaremos la situación previa a la Batalla de Tucumán que sucedió providencialmente el 24 de septiembre de 1812, día de Nuestra Señora de la Merced.
Belgrano asume en marzo de 1812 la conducción de los restos del Ejército del Norte, totalmente desmoralizado por las derrotas y deserciones que le provocó Castelli, con su polític general Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús a antirreligiosa y de “terror” ordenadas por Moreno, secretario de la Junta de Mayo -recordamos solamente el fusilamiento de  Liniers en 1811. En esta anarquía el General Manuel Belgrano toma el mando con la misión de bajar hasta Córdoba para salvar lo que se pueda..
En Buenos Aires, se había producido el primer movimiento contra “los orilleros” que terminó con  la caída de la Junta Grande y el resurgimiento de los ilustrados con Rivadavia a la cabeza. Se continuó con la política de “terror” y esta vez le tocó el turno de fusilamiento al otro héroe de las Invasiones Inglesas: Don Martín de Álzaga, el 5 de octubre de 1812.
 En acuerdo con los ingleses y portugueses, Rivadavia intima a Artigas, jefe de los orientales argentinos, levantar el sitio de Montevideo –en poder del Virrey Elío- y desocupar la Banda Oriental, quedando, la misma en manos de los portugueses.
En medio de este cuadro desolador, y mientras se continúa la retirada perseguido por las fuerzas realistas, Belgrano reorganiza y conforma el “Ejército del Rosario”, donde se lo reza diariamente en formación. Tras el éxodo jujeño y desobedeciendo las órdenes de abandonar las fronteras de la Patria, en el día de la Virgen de la Merced y luego de asistir a Misa con su ejército, enfrenta en Tucumán al ejército español, que contaba con algo menos de 4.000 hombres bien equipados, mientras que el criollo, mal armados, la mitad. Pero con la providencial intervención de la Generala se gana la más criolla de cuántas batallas se han dado en territorio argentino” al decir de V.F.López. El tucumano don Marcelino de la Rosa cuenta que a mitad de la batalla, ocurrió de repente algo que nunca habían visto los soldados enemigos, que contribuyó a desbandarlos y a infundirles pánico. Fue un gran ventarrón, que llegó desatado y furioso del Sur. “El ruido horrísono que hacía el viento en los bosques de la sierra y en los montes y árboles inmediatos, la densa nube de polvo y una manga de langostas, que arrastrada, cubriendo el cielo y oscureciendo el día, daban a la escena un aspecto terrorífico”.
En la Batalla de Tucumán, no solamente se libró la batalla más grande en número de efectivos contra los españoles en territorio argentino; sino que si Belgrano obedeciendo las órdenes del gobierno se retira -o no gana la batalla-, las provincias del Norte se pierden para siempre, como se perdió Bolivia (el Alto Perú), Paraguay y Uruguay.
         El General Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, maestro de humildad y gratitud, reconociendo el carácter decisivo de la batalla de Tucumán y la influencia de la Providencia en su resolución, nombra a la Virgen de la Merced Generala del Ejército del Norte y le entrega su bastón de mando “sellando una alianza para siempre.”
San Luis, 24 de Septiembre de 2007

“Comisión Permanente de Afirmación de la Soberanía Nacional”

sábado, 11 de diciembre de 2010

PALIZA A LOS APÓSTATAS

Herejes Apostatas y Modernistas

Por José Antonio Gradín

Pequeña anotaciones personales de la acción de la Divina Providencia en el pretendido mancillamiento a la Catedral el día 10 de diciembre de 2010 a modo de acción de gracias a Nuestra Madre Santísima.

"Y bienaventurado aquel que no se

escandalizare de mí." (Mt.XI,6)

A la mañana estaba todo previsto para el gran acto por la democracia, DDHH y otras yerbas: música, escenario, calles cortadas, grandes carteles en toda la Plaza de Mayo, en fin una verdadera demostración de las fuerzas malignas del odio, caos y desintegración nacional.

Luego de la Misa de las 12 y 30 y rezar el rosario con un grupo del p. Pío, al enterarme que el grupo de choque de los sedicientes apóstatas, recién a la tarde intentaría tomar posición en el atrio, para entre otras cosas, continuar manchando con leyendas sacrílegas las ya vergonzosas consignas escritas en las paredes de la Catedral, aproveché el tiempo para dirigencias laborales y regresé lo antes que pude.

Cuando volví nuevamente a las 16hs., un gran chaparrón comenzó a diezmar los descendientes de los viejos criollos, que los avejentados imberbes traían como cansados esclavos después de tantos años de esta mortal democracia partidocrática. Como en la Batalla de Tucumán la Virgen a través de la pertinaz llovizna estaba disponiendo el clima del teatro de operaciones para la paliza que se les venía encima

Luego de dar una rápida recorrida tratando de ubicar alguna cara conocida o al menos identificar algún varón bien plantado en medio de tanta humanidad caída, me llamó la atención un grupo de jóvenes, y algunos no tanto, que oteaban desde el mismo atrio la plaza y alrededores, como buscando alguien que se había perdido o algo extraño que no conocían. Acercarme y conversar dos palabras fue suficiente para que el alma me volviera al cuerpo y corroborar una vez más que no todo está perdido en nuestra querida Patria, sino solamente que nuestro pueblo anda como ovejas sin pastor. Eran apenas un puñado de jóvenes, doce o quince, no más, dos o tres mujeres y dos guapos hermanos gemelos ya cuarentones y un par de nobles almas que estaban al pie del cañón por lo que pudiera acontecer.

Nobleza obliga debo reconocer aquí el trabajo tedioso y tesonero de los que sin conocernos, van difundiendo las proclamas, ya que salvo al hermano de un viejo camarada, los demás acudieron prontos frente a la gravedad de los hechos.

Al rato nomás, un grupo reducido de muchachos descerebrados y desalmados, a modo de vanguardia iluminada (usando su terminología setentista) y mujeres de rudo aspecto portando pancartas y banderas -rojas por supuesto- con inscripciones de apostasía civil y otras incongruencias por el estilo tomaron el atrio para hacerse fuertes, mientras otros le sacaban fotos y filmaban, y el grueso de la movilización esperaba el momento oportuno para el asalto a la Catedral.

Grande fue la sorpresa (aún para mi confieso) cuando los jóvenes católicos, sin decir agua va, les tomaron la banderas, les quebraron los palos y los echaron del atrio a los empujones, no muchos, pues apenas vieron la reacción ellos nomás rajaron a la calle y de ahí gritaban sus baratas consignas.

De ahí en más una pequeña gresca, empujones, en fin, solamente la decisión de plantarse y dar testimonio de la verdad, fue suficiente para que el acto con fotos, discursos contra la Iglesia, el fundamentalismo y dictadura católica que significa la cruz y los signos religiosos en los edificios públicos, etc., etc., se trasladara a la Sede del Arzobispado, donde ahí si, en plena civilidad democrática se les recibió el petitorio, no sin antes discursear largamente sobre el demoníaco plan universal contra la Santa Iglesia Católica.

Hasta acá la síntesis de esta memorable jornada.

Ahora bien. Yo sé que muchos se preguntarán de que memorable jornada estamos hablando, si fue solamente una peleíta entre dos grupos antagónicos por la ocupación del atrio de la Catedral?

1.- En principio debo decir que la acción decidida de este grupo de jóvenes y las oraciones de muchas personas y comunidades religiosas de distintos lugares de nuestra patria, como la gran cantidad de adhesiones a la convocatoria para defender la Catedral del Primado de la Argentina pese a los escasos dos días de antelación del llamado a los hechos, fue lo que permitió plantarse para afirmar la fe de toda una nación.

Ver a estos jóvenes plantarse con decisión y firmeza, fue reconocer toda nuestra historia y afirmar nuestra misión y destino como Pueblo y como Nación gritando a los cuatro vientos:

"¡Que nadie se atreva a poner en duda nuestro amor a Dios y a nuestra Patria!"

"¡Que nadie se atreva!"

2.- Si esta actitud firme y decidida se hubiera tenido de entrada cuando empezó el tironeo en la Capital entre Macri y el Cardenal Bergoglio por el casamiento entre putos, hoy no estaríamos, entre otras cosas, escandalizando y prostituyendo a nuestros niños con la educación sexual "obligatoria" en todas las escuelas públicas argentinas. Es más, si la Conferencia Episcopal Argentina no se hubiera opuesto a la convocatoria a los varones para el día 14 de julio al Congreso Nacional, el mismo día de la votación, en vez de la fiesta naranja que organizaron para el día 13, otro hubiera sido el cantar.

3.- El Cardenal Primado -duele decirlo, pero la situación de indefensión en que se encuentra el pueblo y la amenaza en ciernes de la desintegración nacional, obliga a ser duro en los términos- se equivoca una vez más al pensar que la apostasía de estos pobrecitos es una actitud personal y no una maniobra política de envergadura planetaria que tiene a nuestra bendita Nación Argentina como principal objetivo.

Lo que se pretendía con esta maniobra era una foto con la Catedral colmada de carteles y personas en actitud de apostasía. La prensa y los delincuentes políticos harían lo demás para que una vez hecho público, la prensa oficialista y opositora, radio y televisión comenzaran las famosas encuestas de opinión para corroer un poco mas el alma de los argentinos.

Lo mismo que con los homosexuales, a ellos no les importa la situación legal de la sodomía, ni mucho menos la fe de bautismo, lo que interesa al gobierno mundial, al poder mundano, es la destrucción de la fe, la desaparición del matrimonio y de la familia como Dios manda. Con esto tienen asegurado la desintegración de la Nación.

4.- Belleza y decoro de la Catedral de Santa María de los Buenos Aires.

Debemos comenzar a pensar y reflexionar seriamente, si los sacrílegos escritos y manchas que tiene la Catedral es producto del estado de abandono de nuestro pueblo, o si por el contrario, la falta de cuidado de los valores religiosos traen como consecuencia el caos y la división en nuestro pueblo.

El tema no esta solamente en la pulcritud de las paredes sino en la dignidad que significa la Catedral de la Capital de la Nación Argentina. Entendámonos, no es una cuestión estética. Es una cuestión de fe, que atañe tanto las paredes, como la liturgia y la dignidad del respeto y tratamiento del Santísimo Sacramento, Dios vivo y presente en Cuerpo y Alma. Como visitante que soy en Bs As, me llama la atención que muchos fieles esperan a que el sacerdote se ubique en el altar para dar la sagrada comunión para recién ubicarse en la fila para recibirla de las propias manos de Cristo.

5.- En este tercer domingo de adviento, llamado gaudete ( de alegría), porque la alegría forma parte de este tiempo de esperanza, escuchamos cómo Jesús responde a los enviados del Bautista sobre si es El que ha de venir o tenemos que esperar a otro? Y Jesús responde: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados; y bienaventurado aquél que no se escandalizare de mí.

Sobre este no escandalizarse, no avergonzarse de Jesús, Señor de la Historia, estriba nuestra alegre y confiada esperanza frente al poder mundano, la Cultura de la Muerte, como la nominaba el beato Juan Pablo, -el mismo que promueve, financia y conduce todas estas políticas contra la familia y la Santa Iglesia Católica-, que no ofrece más que el triste espectáculo de miseria, caos, odio y enfrentamiento, como preámbulo de la desintegración de nuestra bendita Nación Argentina.

En Cristo y María Santísima

José Antonio Gradín.

Excusus: hago público reconocimiento a la firmes convicciones e incondicional lealtad a la causa de Dios y de la Patria de los integrantes de la Agrupación Nacionalista Custodia con un saludo especial a su capellán.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

AVISO A LOS NAVEGANTES

Catedral Bs As 1888

Por José Antonio Gradín

"Y bienaventurado aquél que no se escandalizare de mi". (Mt. XI, 6.)

                   Estando en Bs As por razones laborales, el lunes 6 de diciembre participé a la Misa vespertina en la Catedral Metropolitana, donde el sacerdote al final de la Misa en los clásicos avisos parroquiales, informó a los pocos fieles que allí estábamos que las pintadas en las paredes exteriores de la Catedral no se iban a limpiar hasta cerca de Navidad pues se esperaban varias marchas anticatólicas. Hasta ahí escuche un lógico razonamiento práctico de orden económico, propio de esta posmodernidad.

                 Pero lo que me dio gran indignación y fastidio es que para el viernes 10 de diciembre -no se sabe a que hora, aclaró el sacerdote-, se espera una gran marcha de los apóstatas, que con la excusa de que los borren de los registros parroquiales van a realizar una marcha con las consiguiente pintadas agraviantes contra Nuestro Señor Jesucristo y la Iglesia.

                  Cerrando la información sobre estos gravísimos hechos, el padre dijo que no quería escuchar ningún comentario, pues era suficiente el dolor del Cardenal por las almas de esas personas que renegaban de su fe y que la plata que se estaba recolectando en los sobres para la conservación edilicia de la Catedral estaba contemplada los daños de esta criminal afrenta.

               Al terminar la Misa le pregunté a una señora que se la veía muy acongojada, que haría su esposo e hijos varones si supieran que unos atorrantes le iban a pintar la pared de su casa con leyendas agraviantes hacia su familia. Fue muy clara su respuesta, tanto como su afirmación que era una verdadera ignominia sacrílega esperar que escriban blasfemias y luego repintar como si nada hubiera pasado. 

Hasta aquí los hechos que conozco.

              Ahora me pregunto y pregunto a los varones que viven en  Santa María de los Buenos Aires: 

                   ¿Hasta cuando vamos soportar estas blasfemias y afrentas, lamentándonos después de los hechos, y culpándonos unos a otros mediante grandes escritos que son verdaderos bandos de guerra de batallas perdidas de antemano, por no haber estado en el teatro mismo de operaciones en el momento adecuado?  

                   ¿Tenemos acaso vergüenza del escándalo y del oprobio por defender en horario de trabajo y en pleno centro, hasta dar la última gota de sangre si es necesario, la Catedral Metropolitana de la Nación Argentina, que como la más modesta capilla, guarda en su interior el preciosismo Cuerpo y Alma, Sangre y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo?

                    Yo personalmente voy estar el día viernes entre el Sagrario, el atrio y la oficina.

                     Dios quiera que seamos muchos, no para solamente poner  un muro a la barbarie y al ateísmo militante que destruye nuestras familias y desintegra nuestra Nación, sino fundamentalmente para dar testimonio de nuestra fe, de la fe en que se fundó nuestra bendita Nación Argentina.

                    Que la Virgen de Luján, Patrona de nuestro Pueblo, en la fiesta de la Inmaculada Concepción, nos dé el ánimo suficiente para estar junto a su Hijo en la humillación y el martirio.

viernes, 28 de mayo de 2010

CARTA AL DEPARTAMENTO DE LAICOS DEL CEA POR EL HOMOMONIO

 

a matrimonio 2

Al Sr. 

Dn. Justo Carbajales.
Director Ejecutivo del Departamento de Laicos.
Conferencia Episcopal Argentina.

           Estimadísimo hermano en Cristo:
Me dirijo a Ud. en relación al Manifiesto de la Esperanza, ofrecido a la Virgen de Luján en su día.
Causó gran dolor y tristeza que no haya habido una clara y manifiesta oposición a la aprobación de la ley que prostituye la institución matrimonial que Dios ha establecido desde un principio.
Solamente en la línea de posibilidades, y si se cumplen ciertos compromisos, el documento se refiere en un párrafo a la familia: "ES POSIBLE que nuestros niños cuenten con un hogar que los contenga y los proteja. Que todas las políticas de inclusión social tengan como eje el fortalecimiento familiar. Que se promueva el matrimonio como realmente es, una comunidad estable de vida y amor entre una mujer y un hombre."

¿No ha considerado la Comisión Redactora que ésta era una gran oportunidad para que los fieles cristianos fijásemos posición ante la prostitución legal de la Institución del Matrimonio?

¿No cree esa Comisión que no solamente se ha roto la última defensa del orden social y jurídico de nuestra Nación; sino lo que es mas grave aún, se ha legislado contra el cuarto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre: así se prolongarán tus días en la tierra, que el Señor, tu Dios te va a dar.”?

¿Que este mandamiento que va dirigido a los hijos y habla de los padres; que refuerza la relación entre generaciones y la comunión de la familia como un orden querido y protegido por Dios, que habla de la nación y la continuidad de la vida en la nación, es decir, que establece una relación estrecha entre el país como espacio vital del pueblo y el orden fundamental de la familia y vincula la existencia del pueblo y la nación a la comunión de generaciones que se crea en la estructura familiar, cómo lo afirma S.S. Benedicto XVI, no debería haber sido el núcleo central del manifiesto en el día de Nuestra Patrona, la Purísima Virgen de Luján?

¿Podemos ser tan duros de entendederas para no comprender que tanto para la Evangelización y Conquista de América como hasta hoy, ha sido esencial defender la familia como corazón de todo ordenamiento social? Y que el cumplimiento y la puesta en práctica del cuarto mandamiento en toda la extensión de su significado ha sido la lucha por llevar el Reino de Dios hasta los confines de toda la tierra, cómo lo atestigua el mestizaje y dignidad de nuestro pueblo criollo?

¿Todavía nos cuesta creer que el Nuevo Orden Mundial –“Cultura de la Muerte” como la estigmatizó el magno Papa Juan Pablo II- es el que financia y promueve estas leyes contra la familia mediante subsidios, créditos, programas y ONGs trasnacionales a través de los mismos estados nacionales?

¿No vemos en nuestra Argentina una continuidad en las políticas de los gobiernos de cualquier signo, y con la complacencia de la misma oposición, desde la ley de la Patria Potestad compartida, de divorcio, de educación sexual en las escuelas, políticas de género, feminismo, promoción de la homosexualidad, etc: la pretensión de desvirtuar la figura del varón, del padre, eliminando de esta manera la figura de Dios Padre, del Padre de la Patria, del padre de familia?

¿No creemos que en última instancia eliminando la paternidad, que es servicio, amor, se corrompe la autoridad, quedando solamente el poder? Poder de destruir, pervertir, matar como vemos actualmente?

¿No creemos que aún sigue teniendo vigencia las consideraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones homosexuales, que en su décimo punto dice: “que si todos los fieles están obligados a oponerse al reconocimiento legal de las uniones homosexuales, los políticos católicos lo están en modo especial”, que fuera aprobada por S.S. Juan Pablo II en marzo del 2003, siendo Prefecto de la Congregación el entonces Cardenal Joseph Ratzinger?

Frente al silencio cómplice de las distintas facciones partidarias y el “acuerdo moral” para que cada uno vote según su conciencia esta inicua y subversiva ley que pone en duda el origen y fundamento mismo de nuestra Nación, como es el matrimonio - primera comunidad de amor-; es que con mucha humildad y respeto le pregunto a Ud, si el documento leído es el pensamiento del Colegio Episcopal Argentino, o si solamente expresa la buena voluntad de algunos laicos comprometidos con la tarea de la C.E.A.

Confiando nuestras familias, nuestro pueblo y nuestra Patria a la Madre de la Sagrada Familia, me despido con un fuerte y fraternal abrazo en Cristo y María Santísima.

José Antonio Gradín

jagradin@hotmail.com

San Luis- Mayo de 2010.

lunes, 10 de mayo de 2010

PERO, Y LA NUEVA FAMILIA? ACERCA DEL CASAMIENTO ENTRE PUTOS

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

Desde San Luis, Argentina, agradezco y a la vez trato de responder por medio de esta postas de compatriotas, al Sr. Germán Perez de San Luis de Potosí, Méjico, que aunque esté lejos territorialmente pertenecemos  a las mismas raíces mestizas hispano-católica y por lo tanto somos una sola alma.             
     Efectivamente, este articulo lo publicamos cuando se realizó la primera parodia de amancebamiento legal entre sodomitas en la Ciudad de Bs As con el consentimiento del Jefe de Gobierno y de la mayoría de los dirigentes políticos.
    Lo que quedó manifiestamente al descubierto luego de la aprobación de  esta legislación contra las familias y los pueblos -apuntando a la destrucción de nuestras naciones-, es que no importa  a quien se vote o a que partido, ya que en definitiva todos terminan respondiendo a esta Tiranía Mundial, a esta Cultura de la Muerte como la estigmatizó el recordado Juan Pablo II, tan devoto a la Virgen de Guadalupe.
    Ésta es la cuestión central que debemos analizar, debatir y resolver  en todo el continente, en cada nación, en cada pueblo y en el seno de cada comunidad familiar.
    La trampa está en el sistema demoliberal representativo y la presión por parte de muchas autoridades eclesiásticas y dirigentes católicos liberales para que el pueblo vote, aunque sea al mal menor, pero que vote, convalidando de esta manera esta Tiranía Mundial.
   Lo grave de esta situación es que se rompió la última línea de defensa del orden político y jurídico que es la familia, corazón del orden social de los pueblos libres.
   Pero mas grave aún, es que se ha legislado contra el cuarto mandamiento: "Honra a tu padre y a tu madre,  y así se prolongarán tus días en la tierra, que el Señor, tu Dios, te va a dar".  Este mandamiento va dirigido a los hijos y habla de los padres; refuerza la relación entre generaciones y la comunión de la familia como un orden querido y protegido por Dios. Habla de la nación y de la continuidad de la vida en la nación, es decir, establece una relación estrecha entre la nación, como espacio vital del pueblo, y el orden fundamental de la familia, y vincula la existencia de pueblo y la nación a la comunión de generaciones que se crea en la estructura familiar. (Benedicto XVI. Jesús de Nazaret.)
   Este es el verdadero objetivo del Gobierno Mundial, romper el último muro de la romanidad, denigrando a la Iglesia Católica y prostituyendo la comunidad familiar. 
A partir de ahora, nuestro pueblo quedó a la intemperie, con la sola protección (que nos basta y alcanza) del humilde manto de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América.
    En el día de la festividad de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la Argentina, saludo al amigo Germán Perez con un fuerte abrazo.
                                   José Antonio Gradín
                                     San Luis. Argentina.