Por el Dr.
Cosme Beccar Varela
Buenos Aires, 09 de Mayo del año 2013 -1161
Dentro de cinco
días va a cumplirse un mes desde las elecciones fraudulentas realizadas en
Venezuela, ganadas por el candidato opositor Capriles y perdidas por el sucesor de Chávez, quien, sin embargo, ha sido proclamado vencedor por las
autoridades electorales corruptas y pro-comunistas de ese país y por los
gobiernos que forman el bloque neo-marxista de América. Entre ellos, el de la
usurpadora Kirchner que ayer
recibió al falso presidente de Venezuela con bombos y platillos. Lo mismo hizo
el ex-tupamaro Mujica en Uruguay y
hará mañana la ex-guerrillera Rousseff en
Brasil.
El gobierno de Obama reaccionó como
una fiera herida cuando los valientes hondureños depusieron mediante un juicio
político perfectamente legal al presidente Zelaya
en Junio del 2009 y rompió relaciones con ese pequeño país por el delito de
haber defendido su libertad haciendo cumplir la Constitución que Zelaya violó al intentar el inicio de
una revolución bolivariana bajo la sombra de Chávez.
La OEA hizo lo mismo, con el izquierdista chileno Insulza, su Secretario
General, a la cabeza. Todos los países del mundo siguieron, con hipocresía, igual
camino alegando la "defensa de la democracia".
Pero ahora que se trata de la escandalosa usurpación del poder por el comunista
venezolano Maduro, mediante un fraude burdo, la reacción de Obama ha sido dubitativa y tímida y los
demás países "democráticos" han terminado por congelar el asunto.
¿No se dan cuenta que esa usurpación es gravísima para el futuro de toda
América y que, además de oprimir a un pueblo que acaba de vencer en las urnas
rechazando al chavismo comunista, Maduro
seguirá consolidando la horrenda tiranía de Cuba mediante continuos subsidios
mientras que Cuba seguirá ocupando Venezuela con tropas y toda clase de agentes
infiltrados en todo el cuerpo del Estado?
Capriles, que fue el vencedor, si
bien no ha reconocido a Maduro como
Presidente, ha dejado pasar casi un mes sin actuar con la debida energía que el
caso exige. Pedirle a las autoridades electorales chavistas que reconozcan que
hubo fraude es lo mismo que pedirle peras al olmo. Jamás lo harán.
Además, ¿por qué Capriles consintió
que en las elecciones del 14 de Abril se volviera a votar por el sistema
electrónico cuando ya en Octubre del 2012, al igual que en todas las elecciones
anteriores en que Chávez se declaró
victorioso, fue ese sistema el que le permitió fabricar un resultado falso
favorable para él?
En ese entonces publiqué una denuncia de un equipo de jóvenes controladores del
sistema electrónico que mostraba el claro triunfo de Capriles sobre Chavez en
la elección del 2012. Pero Capriles,
para desconcierto de esos jóvenes y de todos los venezolanos patriotas, se
apresuró a reconocer al falso triunfador, al tirano "bolivariano".
(Ver el nro. 1137, del 18 de Octubre del año 2012 de "La botella al
mar", titulado "CAPRILES ES EL PRESIDENTE ELECTO DE VENEZUELA. ES
NULA SU NEGACIÓN DE LA MAYORÍA HEROICA QUE LO VOTÓ").
Ahora está actuando con una morosidad desconcertante y está muy lejos de darle
a sus denuncias la dramaticidad que la situación exige. Y, nuevamente, ignora
que el fraude ha sido sobre todo mediante trucos electrónicos, además de los
otros miles de atropellos que ha denunciado en el Consejo Nacional Electoral de
Venezuela.
Dice que hay que “recontar los votos”. Pero, ¿cómo se van a "recontar los
votos", cuando estos han desaparecido en las entrañas de las computadoras
trucadas? Los famosos "cuadernos" que reclama sólo pueden
darle el número de votantes, pero no la forma en que votaron.
Es necesario denunciar todo el proceso y no sólo ante las autoridades
venezolanas sino en las Naciones Unidas, en la OEA, en el Congreso
norteamericano y, sobre todo, ante la opinión mundial, mostrando las pruebas de
los miles de casos de fraude físico y violento -que los tiene filmados y
probados- sino también mostrando los controles que hayan hecho
jóvenes como los del 2012, que sin duda los habrá, para probar que el sistema
electrónico ha sido viciado.
Todo esto ya debería haber sido hecho de inmediato. Cada día que pasa, el
usurpador Maduro se consolida con el
apoyo del bloque neo-comunista encabezado por Rusia y China, e integrado por
los serviles gobiernos de izquierda del mundo entero. Y cada día que pasa, la
inercia escandalosa del gobierno de Obama y de los demás países
"occidentales" convalida "de facto" el atropello contra su
tan fingidamente venerada "democracia".
No me extraña que Capriles esté
entregando a su pueblo. Es un hombre de izquierda él también y,
lamentablemente, no ofrecía ninguna garantía de Justicia y Libertad en caso de
haber sido admitido su triunfo. Pero el pueblo que lo votó no es izquierdista,
es el noble y católico pueblo venezolano que le impedirá cometer una nueva
traición.
Por último, es de esperar que las FFAA venezolanas cumplan con su deber de
hacer respetar la Constitución y si un conjunto de generales venales pretenden
impedirlo, que les exijan la renuncia y actúen como Dios manda. Si no lo hacen,
estarán cometiendo el crimen de traición a la Patria, por permitir que
Venezuela quede definitivamente sometida al comunismo.
Cosme Beccar Varela