sábado, 12 de junio de 2010

95 AÑOS DE LA BRUTAL TORTURA Y MARTIRIO EN MARDIN (ACTUAL TURQUIA) DEL OBISPO IGNACIO MALOYAN

image

En la aldea de Kara-Kenpru, cerca de Amida, en Turquía, beato Ignacio Maloyan, obispo de Mardin, en Armenia, y mártir durante el genocidio de los cristianos de aquella región por obra de los perseguidores de la fe.

Por no haber querido abrazar otra religión, después de haber consagrado el pan para la refección espiritual de sus compañeros de cautiverio, fue fusilado junto con un ingente número de cristianos, ofreciendo su sangre para obtener el fruto de la paz (1915).

Ignacio Maloyan (Shoukrallah), hijo de Melkon y Faridé, nació en 1869, en Mardin, Turquía.
Su párroco, notó en él indicios de una vocación sacerdotal, por lo que lo envió al convento de Bzommar, Líbano; tenía catorce años.
Después de terminar sus estudios superiores en 1896, el día dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, fue ordenado sacerdote en la Iglesia del convento de Bzommar, pasó a ser miembro del Instituto de Bzommar y adoptó el nombre de Ignacio en memoria del famoso mártir de Antioquía.
Durante los años 1897-1910, el padre Ignacio fue nombrado párroco en Alejandría y El Cairo, donde su buena reputación se propagó rápidamente.
El Patriarca Boghos Bedros XII lo nombró como su asistente en 1904. A causa de una enfermedad que afectó sus ojos y una asfixiante dificultad para respirar, regresó a Egipto y permaneció allí hasta 1910.
La Diócesis de Mardin estaba en un estado de anarquía, por lo que el Patriarca Sabbaghian envió al Padre Ignacio Maloyan para restablecer el orden.
El 22 de octubre de 1911, los Obispos del Sínodo reunido en Roma eligen al Padre Ignacio como Arzobispo de Mardin. Él se hizo cargo de sus nuevas funciones y planeó la renovación de su destrozada Diócesis, fomentando especialmente la devoción al Sagrado Corazón.
Lamentablemente, tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, los armenios residentes en Turquía (que fueron aliados de Alemania) comenzaron a soportar sufrimientos inenarrables. De hecho, el 24 de abril de 1915 marcó el comienzo de una verdadera campaña de exterminio. El 30 de abril de 1915, los soldados turcos rodearon el Obispado Católico Armenio y las iglesias en Mardin, bajo el argumento de que eran escondites para armas.
A principios de mayo, se reunieron el Obispo y sus sacerdotes, él les informó de la situación peligrosa que se veía venir. El 3 de junio de 1915, soldados turcos se llevaron al Obispo Maloyan arrastrado con cadenas a los tribunales con otras veintisiete personalidades católicas armenias. Al día siguiente, veinticinco sacerdotes y ochocientos sesenta y dos creyentes estaban encadenados.
Durante el juicio, el jefe de la policía, Mamdooh Bek, pidió al Obispo convertirse al Islam. El obispo respondió que él nunca traicionaría a Cristo y su Iglesia. El buen pastor le dijo que estaba dispuesto a sufrir todo tipo de malos tratos e incluso la muerte y en esta estaría su felicidad.
Mamdooh Bek le golpeó en la cabeza con la parte trasera de su pistola y ordenó que le pusieran tras las rejas. Los soldados le encadenaron los pies y las manos, lo arrojaron sobre el suelo y le golpearon sin piedad. Con cada golpe, al Obispo se le escuchó decir "Oh Señor, ten piedad de mí, oh Señor, dame fuerza", y pidió a los sacerdotes presentes la absolución. Por eso, los soldados volvieron a golpearle y le arrancaron las uñas de los pies.
El 9 de junio, su madre lo visitó y lloró por su estado. Pero el valiente Obispo la alentó. Al día siguiente, los soldados reunieron cuatrocientos cuarenta y siete armenios y los subieron en camiones. El convoy militar tomó la ruta del desierto.
El Obispo alentó a sus feligreses a permanecer firmes en su fe. Luego, se arrodillaron y el oró a Dios que los ayude a aceptar el martirio con paciencia y coraje. Los sacerdotes concedieron a los creyentes la absolución. El Obispo tomó un trozo de pan, lo bendijo, recitó las palabras de la Eucaristía y lo dio a sus sacerdotes para distribuir entre la población.
Uno de los soldados, testigo ocular, relató esta escena: "A esa hora, vi una nube que cubría a los prisioneros y de todos lados se emitía un aroma perfumado. Había una mirada de alegría y serenidad en sus rostros". Como todos los que van a morir por amor a Jesús.
Después de dos horas a pie, hambrientos, desnudos y encadenados, los soldados atacaron a los presos y los mataron ante los ojos del Obispo. Luego de la matanza llegó el turno del obispo Maloyan.
Mamdooh Bek pidió entonces Maloyan de nuevo a convertirse al Islam. El soldado de Cristo contestó: "Yo he dicho que voy a vivir y morir por la causa de mi fe y la religión. Me enorgullezco en la Cruz de mi Dios y Señor". Mamdooh se enfadó mucho, le apuntó con su pistola y disparó a Maloyan. Antes que él respirara su último aliento gritó en voz alta: "Dios mío, ten piedad de mí; en tus manos encomiendo mi espíritu".
Fue beatificado el 7 de octubre de 2001 por S.S. Juan Pablo II.

 
Si usted tiene información relevante para la canonización del Beato Ignacio, contacte a:
Patriarcat Arménien-Catholique
Rue de l’Hopital Orthodoxe
Jeitaoui
2400 Beyrouth, LEBANON
- o -
Institut du Clergé Patriarcal de Bzommar
5081 Bzommar, LEBANON

Fuente: www.catholic.net / www.santopedia.com

ANSELMO GRÜN: RADIOGRAFIA DE UN HEREJE QUE PREDICA CONTRA EL EVANGELIO

image

En la foto: Anselm Grün derogó el Antiguo y el Nuevo Testamento junto con el Catecismo con su "autoridad", y afirma que ahora "debemos evitar ver la homosexualidad como un pecado"

Por Emilio Nazar Kasbo

Anselm Grün es un monje benedictino y profuso escritor de best sellers en editoriales católicas. Sin embargo, una serie de errores se cuelan en sus libros, que convierten en herético a su autor y en erróneos a sus textos.

En una entrevista publicada por cafebabel.es, se lo califica como “una especie de estrella del pop para la Iglesia Católica en Alemania” por “sus obras esotérico-piadosas”. Su éxito editorial abarca la traducción de sus libros a 28 idiomas. En la entrevista, se consigna que estando en “la cafetería del convento” se vio “rodeado de damas en busca de tranquilidad espiritual”… ¿acaso son así los conventos benedictinos? Actualmente no está vivo Santo Tomás de Aquino para respondernos.

ANTICELIBATO

El sacerdote benedictino es crítico acerca del celibato sacerdotal.

En la entrevista, Grün expone: “siento a veces como un dolor al no haberme casado ni tenido hijos”, tras relatar su escepticismo al ingresar a la vida monástica en comunidad benedictina, al decir afirmativa y categóricamente que “por supuesto, al principio hubo dudas sobre si esta rígida vida en la Orden no sería demasiado estrecha para mí. ¿Y es el celibato realmente posible, o tendré que reprimir mi sexualidad?”.

Su vocabulario es psicológico y psicologista de la corriente freudiana de Jung, según han referido numerosos entendidos en la materia. De allí que reduzca la espiritualidad a una sensación de bienestar psicológico, que analice problemas sociales, culturales o incluso teológicos desde la estrecha visión psicoanalítica de Jung, o que reduzca la Teología a una cuestión psicológica. En todo esto, no se produce más que un desvío.

La consecuencia, es una aversión de Grün a lo “incómodo”, por lo cual necesariamente debe predicar en contra de las bendiciones de las Bienaventuranzas. Es más, el martirio resulta inexplicable para quien todo lo ve desde la óptica del “bienestar en este mundo”. Es decir, se trata de un claro mensaje antievangélico.

ESCUELA DE FRANKFURT

Un claro exponente de la corriente revolucionaria de la década de 1960 en el ámbito del marxismo y de la agitación estudiantil fue Herbert Marcuse, y resulta lógica la derivación de las consecuencias de la Escuela de Frankfurt en su caso, pero las consecuencias teológicas de esta corriente judeomarxista la lleva adelante en la actualidad nada menos que el monje benedictino Anselm Grün.

Su aversión a la ortodoxia litúrgica y doctrinal proviene de la época de las rebeldías universitarias europeas de finales de la década de 1970: “También entre nosotros se notó entonces un cambio. Nos rebelamos contra las costumbres anticuadas y los rituales polvorientos”.

Los “rituales polvorientos” son los de la Misa que tantos santos ha producido, y las liturgias de piedad y de los Sacramentos. Lo “anticuado” frente a lo “divertido”, lo “polvoriento” frente a la promesa de lo “brillante”… que conduce a la nada porque está basada en una mentira, la misma mentira que el diablo como serpiente le dijo a Eva para engañarla: “seréis como dioses”.

¿Acaso va más gente a Misa porque se cambió la Liturgia, o porque en muchos lugares (¿católicos?) hasta se han derogado de hecho los Sacramentos, como el de la Confesión por ejemplo? No. Se cambió la Liturgia, se abandonó el Latín, y la gente asiste menos que antes a Misa, dejó toda práctica de piedad y de vida sacramental, y no han transmitido a sus hijos los principios de la Fe católica. Eso es visto con buenos ojos por Grün… evidentemente.

El periodista agrega en la nota que lo que buscaban en esa época era “lograr una Iglesia que predicase más cerca del sentir de los tiempos y que pusiese el acento en el hombre”. Esto implicaría varias cosas: a) que tras las reformas la Iglesia se agitaría según los tiempos, y que el hombre sería el centro de la Fe, b) que antes la Iglesia era clara y los tiempos no la afectaban, siendo Dios el centro de la Fe, y c) que lo anterior (casi dos mil años de Tradición) estaba equivocado y que el “nuevo rumbo” es el correcto (para lo cual se funda una especie de nueva “tradición”). Esta postura es condenada por San Pío X en la Encíclica Pascendi, pero como es de “lo viejo” para Grün, no tiene la más mínima importancia…

MÍSTICA PSICOANALÍTICA

El monje mezcla la mística con la psicología moderna y la filosofía oriental, en un cocktel sincrético indecible. De ahí su éxito material y su amplia difusión, sumado a los aplausos del mundo… herejía exitosa, dirían algunos.

“Tengo un lenguaje diferente del de muchos conservadores y por eso me atacan desde algunos círculos”, señala en la entrevista. El problema es que no hay “conservadores y liberales” en la Iglesia, sino ortodoxos y heterodoxos herejes, es decir, fieles a la Tradición y desviados de ella. Con sus dichos, Grün se sitúa claramente en los desviados herejes heterodoxos, y por tanto en una posición nada católica.

Los heterodoxos actuales, cuidan de esconder su herejía afirmando sistemáticamente su obediencia al Magisterio y su fidelidad a la Tradición, a los cuales traicionan inmediatamente en sus escritos u obras. “Me veo en general en concordancia con la tradición católica”, dice... sólo que no advierte que se trata de la “tradición católica” reinventada por él mismo, y desde una óptica subjetivista.

Asimismo dice: “Bajo el nuevo Papa (Benedicto XVI) ha tenido lugar una apertura. No creo que tenga nada contra mi teología”. Resulta llamativo lo que dice: “mi teología”, como si pudiese haber varias teologías, lo cual sólo sería posible si hubiesen varios dioses.

FANATICOS MALOS, ABÚLICOS BUENOS

El herético escritor sostiene: “En este tiempo cambiante, los jóvenes buscan reposo y claridad. La juventud de hoy a menudo no está relacionada con la Iglesia y siente curiosidad. De ahí que la gran baza de la Iglesia consista en que es auténtica y ofrece orientación al mismo tiempo que una sana espiritualidad”. Ahora bien, Jesucristo queda al margen del Camino para alcanzar la Santidad y la Felicidad en Dios, a quien se debe alabar y agradecer por todos los dones y talentos recibidos. A no ser que se pretenda definir a la Cabeza de la Iglesia por el cuerpo entero… Porque de la Iglesia lo que se afirma que es un medio para alcanzar una “sana espiritualidad”, pero la espiritualidad de Grün se refiere a la visión psicoanalítica.

Supuestamente, Grün busca ilustrar la Fe con todo lo que él considera que le falta… ¡a la enseñanza de Jesucristo! ¿será que la Fe es inferior a la psiquiatría de la Escuela de Viena y sus derivaciones de la Escuela de Frankfurt? Pero él a eso llama “una espiritualidad sana”, y a lo que no entra en sus parámetros psicoanalíticos debe encasillarlo en “una espiritualidad enferma”, seguramente.

Claro, una cosa puede ser un delirio místico, y otra cosa juzgar la espiritualidad de otras personas, que en tanto se mantenga dentro de la piedad, la ortodoxia doctrinal, la vida en los Sacramentos y la Liturgia sin abusos, nada puede objetársele. Pero Grün es un hereje que califica de “fanáticos” a quienes buscan la santidad. De allí su aversión al ejemplo de los mártires.

La búsqueda de una “espiritualidad sana” es un aspecto central de su trabajo teológico, pero no analiza la espiritualidad desde la Teología y la mirada de Dios, sino de la humana psiquiatría moderna, cuya orientación es hedonista.

FANÁTICO MODERNISTA

Nuevamente en la entrevista cae en el error del modernismo condenado en la Encíclica Pascendi: “Hay formas de religiosidad que crean enfermos y fanáticos, no solo en el Cristianismo, sino también en otras religiones”. Resulta claro que el sincretismo impide distinguir, y por tanto “todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor”.

Es lo mismo el santo que tiene una acción descollante en la Fe católica, que una persona con delirio místico (implica desviaciones del Dogma, de la Piedad y de la Liturgia), que una persona que no es católica. ¿Qué es ser fanático? ¿llevar la Fe en la propia vida hasta sus últimas consecuencias, en la imitación de Jesucristo y en la esperanza de la Bienaventuranza? ¿El fanático se analiza desde la Teología o desde la psicología?

Grün pretende falazmente achacar su sincretismo al fundador de la Orden de los Benedictinos: “Para Benito de Nursia es un rasgo de espiritualidad sana el corazón amplio”. Si bien su apertura era hacia todos, de ninguna manera eso desmerece que toda acción ha de ser por Cristo, con El y en El, pues de otro modo toda buena acción, por más grande que sea, caería en saco roto.

Los modernistas son duros con los “duros” (a quienes califican de “fanáticos”), y blando con los blandos (los liberales). Los modernistas sostienen tan férreamente sus postulados heréticos, que son fanáticos de ellos, y no admiten explicación alguna que corrija su yerro. Su soberbia y su pertinacia los hunde, tanto a los pseudo teólogos como a sus seguidores.

CRISTO… ¿NO ES SUFICIENTE VERDAD?

Acerca del islam, no plantea que esta religión tiene que aprender del Catolicismo, ya que dice: “deberíamos preguntarnos qué podemos aprender”, refiriéndose a la abierta tradición sufí. Claro que el islam es visto como una cuestión psicológica también…

En la entrevista que consigna que para el Padre Anselm Grün “tampoco su Iglesia está libre de corrientes intolerantes”. ¿Dónde puede manifestarse la intolerancia? Pues en el trato al pecado, en el odio al pecado y en el amor a Cristo y al Evangelio hasta las últimas consecuencias. No existe otro espacio donde se halle esa corriente de “intolerancia”, más que en el Santoral de la Iglesia.

Acerca de la homosexualidad, el benedictino afirma que sobre esta cuestión “hay sombras aún, por supuesto”, para rematar con una frase que contradice las palabras del Evangelio y del mismo Catecismo de la Iglesia Católica (N° 2357): “debemos evitar ver la homosexualidad como un pecado”.

TOLERANCIA AL PECADO

Cuando el objetivo no es agradar a Dios con la propia vida, el sentido vital se desvía hacia cualquier otra cosa, como por ejemplo al bienestar psicológico o a la comprensión psicológica, como es el caso de Grün, quien a los Diez Mandamientos que Jesucristo resumió en dos, los resume en uno: la “tolerancia” del “corazón amplio”. “El objetivo no es juzgar, sino comprender”, reza uno de los mandamientos del benedictino según consigna el periodista.

La Caridad para con todo pecador, incluyéndose con esta palabra a todos los redimidos por Jesucristo, no abarca al pecado. Es decir, una cosa es el mal que debe ser definido y declarado como tal para jamás aceptarlo, y otra quien comete un mal, que es una persona llamada a la conversión, como San Agustín o como todo católico. El justo peca siete veces al día, pero eso no significa que el pecado sea algo bueno y digno de alabanza.

La amplitud del corazón católico jamás puede abarcar la admisión del pecado como algo bueno y positivo, pues hunde en la infelicidad y en el alejamiento de Dios a quien lo practica. Pero eso es respecto del pecado, ya que todos somos pecadores y para ello tenemos el Sacramento de la Confesión que nos reconcilia con Dios. Todos los pecadores nos salvaremos por la Misericordia de Dios, pero acompañados por las obras y la disposición de la propia vida a imitación de la Virgen María.

COLECCIÓN HERÉTICA

La entrevista es una muestra de los aplausos del mundo a las herejías, un sinnúmero de alabanzas a cada error que se diga, a cada palabra que aliente al pecador en su apartamiento de Dios, a cada gesto que implique una oposición al Magisterio de la Iglesia Católica.

Radio María Argentina es la principal difusora de la ideología psicoanalítica que reinterpreta la Fe desde Jung para insertarla en el marco de los seguidores de la Escuela de Frankfurt.

La nota periodística no es más que una breve síntesis de algunas herejías inventadas y difundidas por Grün en sus escritos, sin que los superiores benedictinos, los Obispos o desde el Vaticano se haya expresado observación alguna a tales escritos hasta el momento.

Y si llegara a concretarse el apercibimiento, tildará de persecución “conservadora” y “fanática” a las “ideas del futuro”, un futuro que está detallado en el Apocalipsis, pero del lado del Anticristo: “Cuando vuelva el Hijo del Hombre, ¿hallará Fe sobre la tierra?”, preguntó Jesucristo.

Fuente: http://www.cafebabel.es/article/21372/anselm-grun-el-arte-del-corazon-amplio.html

viernes, 11 de junio de 2010

EL SECRETO DE ARGENTINA EN EL MUNDIAL: MARADONA

a maradona drogado1

En la foto: El Director Técnico del Seleccionado de Argentina, Diego Armando Maradona, con todas las aspiraciones de ganar.

Un equipo de fútbol es como una orquesta: cada uno cumple con sus responsabilidades, guiados por un Director.

Cuando un factor desequilibrante fomenta la indisciplina y el desorden, el equipo sólo podrá desarrollar un buen papel merced a una carambola, pero jamás gracias a la capacidad y talentos.

Argentina tiene algunos buenos jugadores, pero hay un mal ejemplo que cunde: Maradona, quien fue capaz de llevar a la quiebra a Deportivo Mandiyú de Corrientes, por ejemplo, un equipo que se extinguió y aparentemente no tiene posibilidades de resurgir.

Todas las actuaciones de Maradona fueron desastrozas, ya que además actúa como un hincha y no como un Director Técnico, lo cual produce graves desventajas. Su soberbia no le permite ver más allá de sus narices.

¿Cuál es su mérito para estar dirigiendo la Selección argentina? Tener un tatuaje del Che Guevara en el brazo, y ser amigo de los zurdos y de los gobernantes argentinos, además de tener una “iglesia” propia. ¿Es suficiente? No, porque además su última presentación en un Mundial se retiró acompañado de una enfermera del campo de juego a raíz de un resultado positivo de drogas.

Sí, muchos argentinos esperan que el país resulte ganador en las elecciones. Maradona tiene mucho que aportar, pero como antiejemplo a NO seguir, como instrucciones a las cuales deben hacer oídos sordos los jugadores. Maradona es el principal obstáculo a realizar las cosas como corresponde, y si se llega a ganar algún partido, no será por él, sino por incompetencias ajenas y por individualidades propias.

CORRUPCION Y DISTRIBUCION DEL INGRESO

image

Por el Dr. Marcelo Castro Corbat *

La corrupción es un delito de robo a la sociedad. Siempre existió y existirá, porque siempre habrá malhechores. En Argentina, se ha introducido una cultura de corrupción pública, que es aceptada por la población como un mal menor, si el corrupto hace algo vinculado con necesidades sociales. Esa cultura destroza la sociedad e impide su prosperidad. Al corrupto sólo le preocupa su beneficio personal, no el bienestar de la población.

Muchos argentinos con su esfuerzo, capacidad y creatividad han mejorado su nivel de vida o son ricos, y se los culpa de ser los causantes de la pobreza y la desigual distribución del ingreso. La mayoría de los políticos, gremialistas y grupos religiosos lo proclaman, con lo que generan enfrentamientos sociales y desorientan a la población sobre el origen de la desigualdad, que es el estancamiento económico producto de la corrupción.

La pervertida administración pública sepulta cerca de cien mil millones de pesos anuales con: coimas, sobreprecios en obras, contrataciones dolosas, obras postergables, empresas deficitarias, subsidios, dilapidación, clientelismo, y servicios ineficientes. Ese monto es restado a la producción, la inversión nacional y los salarios; lo paga el pueblo y es el origen de la desigual distribución del ingreso. La corrupción no es gratis.

El pueblo argentino debe analizar los perjuicios y exigir erradicarla. 

* 11/06/10

www.segundarepublica.blogspot.com

LA RELIGION DEL HOMBRE DESACRALIZADO

image
Por el Padre Alberto I. Ezcurra


Ustedes empiezan a recorrer en cualquier lugar, santerías, imágenes, estampas, van a ver que una de las características de la imaginería religiosa de nuestro tiempo, de las agendas de Guadalupe, de las Paulinas, de los posters con motivos religiosos, de las estampas, es la desaparición de las imágenes sacras. ¿Qué es lo que aparece? Aparece un niño sonriendo, una pareja de jóvenes que camina, novios que caminan tomados de la mano, un viejo pidiendo limosna, un camino, arbolitos, pajaritos, pero lo religioso no. O sea, el hombre en el lugar de Dios. ¿Qué es lo que importa?

En la liturgia, por ejemplo hay una pérdida del sentido de lo sagrado, del sentido sobrenatural, de que el centro de la liturgia es misterio, el centro de la Misa es misterio. Y ¿dónde está la participación de la Misa? Está en la unión con el misterio, sí, con algo que es misterioso, con algo que no se ve sino solamente en la oscuridad de la fe. No, la Misa es ahora una asamblea, una comida, no es el sacrificio de Cristo que se actualiza, es una comida, es una reunión entre hermanos. ¿Entonces participar qué es? Participar es cantar todos juntos, tomados de la mano en el Padrenuestro, abrazarnos, llenarnos de besitos, estar contentos con los demás. Pero ¡no! No, la Misa no es eso. Es por supuesto comunión, pero esa comunión, es decir común-unión, ¿adónde se da? Se da en Cristo.
Yo estoy unido a los demás en la Misa si yo estoy unido a Cristo, si yo no estoy en gracia de Dios y voy a Misa, aunque cante más fuerte que los demás, aunque me tome de la mano de todos los vecinos en el Padrenuestro, aunque me abrace, me bese con toda la Iglesia, en el abrazo de paz, aunque sienta mucho, no participo de la Misa, estoy separado, o sea me falta, me falta aquella savia que me comunica; soy como una rama seca en el árbol. Ahí está la comunión, en tanto y en cuanto estoy en comunión, es decir en comunicación con Cristo. En tanto y en cuanto vivo en gracia puedo participar de la comunidad.
¿Todo tiene que hacerse comunitario? La Misa privada, si un sacerdote celebra Misa solito en su alma, perdido por ahí en algún rincón del mundo donde no hay ningún cristiano para ayudarlo, esa Misa es comunitaria, porque en esa Misa está presente toda la Iglesia, y porque los frutos de esa Misa son bendiciones para toda la Iglesia en la comunicación de los santos. Pero eso se da en el plano del misterio, en el plano oscuro del misterio y en cambio, lo otro, entiende ponerlo todo en el plano del sentimiento, de una comunicación sentimental, de una cosa puramente humana, de una fraternidad horizontal, el otro, el otro y el otro.
Es lo mismo que pasa con la música. La música que se quiere poner en las Iglesias es lo que puede hacer de la Iglesia lo más parecido a una sala de baile o a una confitería. ¿Por qué? Porque tiene que mover. ¿Mover qué? Hay dos tipos de música; música que mueve el cuerpo, música que mueve el traste y hay música que mueve el alma. Y es más fácil captar la música que mueve el cuerpo. Mientras más ritmo tiene la música más se mueve uno inconscientemente apenas la empieza a escuchar.
En cambio, la música que mueve el alma es algo más sutil, es algo más fino, es más delicado. Pero si eso es lo que se quiere, esa música que lleva a lo sacro, hacia lo santo, hacia la trascendencia, ¿por qué se quiere rebajar, se quiere profanizar, se quieren profanar las cosas? Y en última instancia, ¿qué es?: el hombre en lugar de Dios, lo psíquico en el lugar de lo espiritual.
Yo no tengo nada absolutamente en contra de la guitarra, me gusta el folclore, me gusta la guitarra, pero cada cosa tiene su lugar. La música tiene su lenguaje propio que es distinto, incluso del lenguaje de la letra. Si uno escucha una marcha militar, empieza a marcar el paso. Y si uno escucha una música caribeña con mucho ritmo empieza a sacudir el cuerpo. O sea, la música tiene un lenguaje propio y hay música que es amatoria, hay música que es sensible y sensual, e incluso hasta sexual: hay música que está hecha para bailar y hay música que no está hecha para bailar. Si ponemos un cántico gregoriano en un baile sería un plomo lo más seguro y a nadie se le ocurriría poner un canto gregoriano o poner música de Bach o poner una marcha militar. A nadie se le ocurriría.
Pero si se le ocurre poner en la Iglesia música que está hecha para sacudir el cuerpo, para bailar, para tocar los sentidos, para tocar lo sensible, por más que le pongamos una letra que nos hable del Corazón de Jesús y de la Santísima Virgen, no pega. La letra camina por un lado y la música camina por otro lado.
Pero no es sólo cuestión de gustos, me gusta o no me gusta, sirve o no sirve. Hay algo más profundo, lo que se busca es aquello que permanece en el plano de lo puramente humano, del puro sentimiento. Ese es el motivo por el cual yo señalo, por ejemplo, eso de la guitarra. Por eso unos hacen una bandera de la guitarra porque en el fondo, detrás de eso que es aparentemente secundario, intrascendente, está lo que se decía antes, la guitarra se transforma en el instrumento litúrgico de la religión del hombre, porque pone en el lugar de lo sacro, del misterio vertical, de la presencia de Cristo, pone aquello que solamente toca el sentimiento.
Querer hacer la Misa divertida para que no se aburran. Siempre hay que estar inventando, cambiando, poniendo algo nuevo para que no se aburran. ¡No! La Misa, el centro de la Misa está en el misterio y ese misterio nunca lo penetraremos suficientemente si no entramos en un espíritu de silencio, un espíritu de oración, el Verbo de Dios que habla en el silencio. Si uno en cambio, quiere hacer de la Misa lo exterior, lo ameno, lo divertido, a la larga corre con desventaja, porque siempre la fiesta en el club o en la confitería va a ser más divertida que la que uno puede hacer dentro de la Iglesia en el momento litúrgico. Y porque el que va a acercarse a Dios en el silencio de la Iglesia está buscando una cosa distinta de la que va a buscar en el mundo. Cada cosa en su lugar, pero el trasfondo, de muchas de estas cosas, el trasfondo de esta tergiversación de lo religioso, es un trasfondo grave: es el hombre en el lugar de Dios. La religión no como algo vertical que tiende hacia lo alto, sino como algo que se queda en el plano horizontal, lo mismo que decíamos antes, esa filantropía que es sólo amor del prójimo, pero que no se funda en el amor de Dios.