jueves, 31 de marzo de 2011

REPARACIÓN HISTÓRICA DE ISABEL PERÓN: UNA CONSECUENCIA INSTITUCIONAL DEL “ACTO DE REBELIÓN”

Videla en la Casa Rosada

24-marzo-1976 y la Ley 23.062.

“Reparación Histórica” de Isabel Perón: una consecuencia institucional del “Acto de Rebelión”.

Siempre que se releen anteriores escritos, surgen cuestiones que es conveniente completar en bien de aportar a la sociedad, el máximo de elementos de juicio que contribuyan a una mayor comprensión de su situación actual, porque «el remedio del pasado, está en el futuro.».

De las tantas cuestiones surgidas, ha resultado más que pertinente examinar el “Instrumento de Reparación Histórica” de la Sra. María Estela Martínez de Perón -Isabel Perón-, que el gobierno del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín hizo llevar a cabo por vía de la Ley nº 23.062, sancionada por el Congreso el 23-mayo-1984, promulgada “de hecho” el 13-junio-1984, y publicada el 19-julio-1984 en el Boletín Oficial nº 25.470 p. 1. Una “Norma no complementada ni modificada por ninguna norma”.

La síntesis oficial de la misma:

«Establécese que carecen de validez jurídica las normas y los actos administrativos, emanadas de las autoridades de facto surgidas por un acto de rebelión, y los procesos judiciales y sus sentencias, que tengan por objeto el juzgamiento o la imposición de sanciones a los integrantes de los poderes constitucionales, aun cuando quieran fundarse en pretendidos poderes revolucionarios.»

Su texto:

«Artículo 1º - En defensa del orden Constitucional republicano basado en el principio de la soberanía popular, se establece que carecen de validez jurídica las normas y los actos administrativos, emanados de las autoridades de facto surgidas por un acto de rebelión, y los procesos judiciales y sus sentencias, que tengan por objeto el juzgamiento o la imposición de sanciones a los integrantes de los poderes constitucionales, aun cuando quieran fundarse en pretendidos poderes revolucionarios.

Mediante esta ley se ejerce en la instancia legislativa un acto de contralor constitucional respecto de normas y actos de la especie señalada en el párrafo anterior, del poder de facto, que pueden y deben ser revisados por los poderes “de jure” y que alcanza inclusive a la declaración de invalidez constitucional actual de las actas institucionales dictadas por el gobierno anterior.

Artículo 2º - Los jueces carecen de legitimación para juzgar a las autoridades constitucionales destituidas por actos de rebelión por ausencia del presupuesto representado por su desafuero parlamentario o juicio político previstos constitucionalmente.

Artículo 3º - Declárase comprendida en las previsiones de los artículos precedentes la situación de la ex presidente de la Nación, Dña. María Estela Martínez de Perón en orden a lo preceptuado en los artículos 18 y 45 de la Constitución Nacional, quien como otros presidentes constitucionales, fuera objeto de este tipo de sanciones y hasta la privación ilegítima de la libertad, sirviendo la presente ley de instrumento de reparación histórica.

Artículo 4º - Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Argentino, en Buenos Aires, a los veintitrés días del mes de mayo del año mil novecientos ochenta y cuatro.

Juan Carlos PUGLIESE - Víctor Hipólito MARTINEZ

Carlos A. Bravo - Antonio J. Macris

¿Autoridades de facto surgidas por un acto de rebelión?

Delito de “Rebelión”, previsto y penado en el art. 226 del Código Penal, Título 10: Delitos contra los poderes públicos y el orden constitucional; Capítulo 1: Atentados al orden constitucional y a la vida democrática:

«226. Serán reprimidos con prisión de cinco a quince años los que se alzaren en armas para cambiar la Constitución, deponer alguno de los poderes públicos del Gobierno nacional, arrancarle alguna medida o concesión o impedir, aunque sea temporariamente, el libre ejercicio de sus facultades constitucionales o su formación o renovación en los términos y formas legales.

…

Cuando el hecho fuere perpetrado por personas que tuvieren estado, empleo o asimilación militar, el mínimo de las penas se incrementará en un tercio.»

Digresión. A partir del “Golpe de Estado lumpemproletario-parlamentario” del 19/20-diciembre-2001, suscitado y avalado por Eduardo Alberto Duhalde y Raúl Ricardo Alfonsín, con las armas* de la Ley 20.972 (ley López Rega; 1975), y del Decreto-K 292/2005 (Dedocracia por Democracia) con más el apremio, coacción, cohecho, dádiva, amenaza, coerción, intimación, compulsión y/o equivalentes, se ha «impedido» la «formación o renovación en los términos y formas legales» de los “cargos públicos electivos” del Gobierno nacional hasta el presente. Fin digresión.

*arma. || 10. Medios que sirven para conseguir algo. (Dicc. de la Real Academia Española; Ed. 2001)

Así pues el Congreso, al sancionar el 19-julio-1984 la Ley 23.062, siete meses después del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, dio fe que el 24-marzo-1976 las Fuerzas Armadas de la Nación realizaron un “acto de rebelión” previsto y penado por el art. 226 del Código Penal; no un “Golpe de Estado”, y, muchísimo menos, un “delito de lesa humanidad”.

Fundamental, tener presente que, la Ley 23.062 de “Reparación Histórica de Isabel Perón”, ha sido una “Norma no complementada ni modificada por ninguna norma.”, por lo que sigue manteniendo completa y absoluta vigencia.

Dado que la sociedad debe conocer apropiadamente lo relacionado con la Ley 23.062, se han agregado infra datos esenciales de su consideración y sanción; en especial, las conformaciones de los legisladores que componían las Comisiones de Asuntos Constitucionales de ambas Cámaras, así como dos hechos emblemáticos perpetrados por las organizaciones subversivas y terroristas, en cuanto al despotismo, a la tiranía a que hubiera sido sometido el país, de no haber triunfado las Fuerzas Armadas de la Nación.

Cámara de Diputados. Considerado el “proyecto de ley” en la 4a. Reunión - 3a. Sesión Ordinaria del 17/18-mayo-1984, fue tratado “sobre tablas” y sin modificaciones fue aprobado, recibiendo así sanción.

Comisión de Asuntos Constitucionales.

Presidente: Jorge Reinaldo Vanossi.

Vicepresidente: Ricardo Jesús Cornaglia. Secretario: Oscar Luján Fappiano. Vocales: Marcelo Miguel Arabolaza, Julio César Aráoz, Ramón Rosaura Arrechea, Luis Alberto Asensio, Ricardo Ramón Balestra, José Bielicki, Osvaldo Camisar, Augusto Conte, Torcuato Enrique Fino, José Alberto Furque, Tomás Walther González Cabañas, Carlos María González Pastor, Diego Ramiro Guelar, Víctor Carlos Marchesini, Héctor María Maya, Félix Justiniano Mothe, Carlos Luciano Montero, Alfredo Miguel Mosso, Próspero Nieva, René Pérez, Francisco Telmo Romero y Ricardo Alejandro Terrile.

Senado. Considerado el “proyecto de ley” sancionado por la C.DD. en la 5a. Reunión - 4a. Sesión Ordinaria del 23-mayo-1984, fue tratado “sobre tablas” y sin modificaciones fue aprobado, recibiendo así sanción definitiva.

Comisión de Asuntos Constitucionales.

Presidente: Fernando De la Rúa.

Vicepresidente: Alfredo Luis Benítez. Secretario: Héctor Jorge Velásquez. Vocales: Vicente Leónidas Saadi, Luis Agustín José Brasesco, Ramón Adrián Araujo, Eduardo Menem, Ricardo Guillermo Leconte y Fernando Hugo Mauhum.

No abunda reiterar, que la Ley 23.062 de “Reparación Histórica de Isabel Perón”, ha sido una “Norma no complementada ni modificada por ninguna norma.”, razón por la cual, sigue manteniendo completa y absoluta vigencia.

En natural correspondencia, ese Congreso sancionó el 24-diciembre-1986 la Ley 23492 -de Punto Final-, y el 8-junio-1987 la Ley 23.521 -de Obediencia Debida-, las que fueron derogadas luego de veintiséis (26) años, el 3-septiembre-2003 por la Ley 25779.

Es pertinente recordar, que el 25-mayo-2003 se verificó contra derecho el traspaso presidencial y gubernamental del entonces ‘presidente de facto’ Eduardo Alberto Duhalde (en rigor Delegado del Congreso) al abogado Néstor Carlos Kirchner, de resultas del fraudulento proceso electoral ad hoc implementado por el mismo.

Ahora bien, aprovechando el hecho de que en 1984, el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado era el abogado Fernando De la Rúa, que también había sido miembro de esa misma Comisión en 1976, y teniendo en cuenta aquello que doctrinara el filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset, en cuanto al “hombre y sus circunstancias”, surge la pregunta:

¿El mensaje del doctor Ricardo Balbín, cuya grabación presenció en el estudio del Canal 13 de TV el 16-marzo-1976: en qué “estado” institucional, inseguridad social y anímico fue pronunciado?

A más de 30 años del 24-marzo-1976, no existe juventud que haya conocido lo que acontecía en ese entonces, y muchísimo menos, en los lustros anteriores.

Mensaje y declaraciones

Para responder a la pregunta planteada en el párrafo anteanterior, nada mejor que recurrir al Diario de Sesiones del Senado, y mejor aún, a la última reunión que hizo ese Cuerpo antes del 24-marzo-1976. Se transcribe el principal párrafo de su intervención en el recinto, y el texto de la “Declaración” que se aprobó ese día.

- Congreso de la Nación: 100º Período Ordinario de Sesiones. 1976.

- Senado. 50º Reunión - Continuación de la 2ª Sesión Extraordinaria - 2ª Convocatoria, del 17-Marzo-1976.

- Sesión abierta a las 19:22. Punto 1 - Repudio por el atentado contra el Comando en Jefe del Ejército y otros actos de violencia. (p. 3944).

Primer párrafo de la intervención del senador Fernando De la Rúa (p. 3946):

«Quiero sumar mi solidaridad hacia las víctimas y mi más vigoroso repudio frente a los hechos que motivan las expresiones que se han pronunciado. Es imprescindible eliminar de nuestra patria este clima de terror. El Estado tiene el monopolio de la fuerza y la fuerza de la ley. Creo que es válido repetir aquello de que con la ley como divisa y con las instituciones como escudo hay que acabar con la violencia y alcanzar la paz; terminar con todas las violencias, de todos los signos, orígenes y fines, porque si esto continúa acabaremos viendo enfrentamientos demasiado vastos y dolorosos. Entonces no habrá ley, ni orden ni Estado, y así no podrá sobrevivir la sociedad.»

Texto de la Declaración de Repudio hecha por el Senado, tratada sobre tablas y aprobada por unanimidad en general y en particular:

«El Senado de la Nación

resuelve:

1º - Condenar el atentado terrorista consumado frente al edificio del Comando General del Ejército, que implica un acto de barbarie y de regresión disociadora.

2º - Enjuiciar el vil asesinato de custodios policiales y representantes de la institución policial, que demuestra el ensañamiento ejercido contra estos abnegados servidores de la seguridad pública, así como contra inocentes víctimas civiles.

Carlos Humberto Perette – Humberto Antonio Romero – Leopoldo Bravo – Luis Calasso Mattei – Francisco Eduardo Cerro – Pablo Eliseo Grubisich.»

Resulta “asombroso”, “ejemplarizador”, comprobar el purismo legislativo de Fernando De la Rúa para con el sustrato justificatorio de la “Reparación Histórica” de Isabel Perón, en la cual ¡casualidad! también estaba incluido.

Pero no fue el único: por esas rarísimas coincidencias de la vida, el transcurso de los años no sólo lleva consigo mayor experiencia, conocimiento y otras positivas cualidades, sino además, poder conocer realmente “Quién es Quién”, como ocurrió con la abogada Nilda Celia Garré*, diputada nacional hasta el 24-marzo-1976, y ex Ministra de Defensa designada el 28-noviembre-2005 por Néstor Carlos Kirchner en reemplazo de Juan José Bautista Pampuro, desde su cargo de Embajadora en la Venezuela de Hugo Chávez.

*Viuda de Juan Manuel Abal Medina, cofundador de la organización montoneros; agrupamiento que inició su deletérea acción con el secuestro y asesinato del General Pedro Eugenio Aramburu el 1-junio-1970.

Nada más apropiado que recurrir al Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados, y transcribir de la última reunión que hizo ese Cuerpo antes del 24-marzo-1976, partes de especial interés de la concerniente “Declaración” que se aprobó ese día.

- Congreso de la Nación: 100º Período Ordinario de Sesiones. 1976.

- Cámara de Diputados: 62a. Reunión - 9a. Sesión Extraordinaria - 17 y 18-marzo-1976.

Un antecedente, y los tres (3) primeros párrafos de la intervención de la entonces diputada nacional Nilda Celia Garré. (Pág. 6513).

«Sumario.

…

VIII - Proyectos de Resolución.

…

46 - Del señor diputado Álvarez Guerrero (Osvaldo) y otros.

Sobre la ratificación oficial de las cifras de fallecidos como consecuencia del terrorismo político que publica como “balance semanal” el diario “La Opinión” (3.166-D.-75) (Pág. 6483)

…

Nota bene. Señor Jacobo Timerman, fundador y Director del diario “la opinión”, publicado entre 1971 y 1979. (del autor)

IX - Proyecto de Declaración.

…

5 - Homenaje a la memoria de las víctimas de la violencia y condenación del atentado perpetrado contra el Comando General del Ejército. (Pág. 6507)

Garré (Nilda Celia) - El país contempla azorado el recrudecimiento de una ola de violencia que recuerda por su intensidad y por su sadismo, las épocas en que la tristemente del grupo de terror, José López Rega, ejercía el poder absoluto en la Argentina.

Las cotidianas desapariciones en la provincia de Córdoba, el alevoso asesinato de la familia Báez, el secuestro del compañero Ragone y tantos otros hechos similares, vienen formando un rosario siniestro de crímenes miserables que se suceden sin que un solo culpable sea identificado, y sin que un solo hecho sea esclarecido.

A todo ello ha venido a sumarse, en las últimas horas, un atentado con explosivos contra el Comando General del Ejército que agrega una nueva lista de víctimas a esta guerra boba en la que parecemos estar atrapados, impotentes y atados de pies y manos para encontrar una solución al drama que vive la República. Me resisto a creer, en primer término como diputada de la Nación, que estas instituciones que tanto queremos preservar, no puedan dar una contribución positiva y eficaz a esta guerra dramática. Yo me resisto a creer que todos estos hombres y mujeres -los legisladores nacionales- que integramos un poder de la República, no podamos coadyuvar con los demás poderes del Estado en una acción enérgica, comprometida, responsable y solidaria para terminar con estos enemigos que, por izquierda o por derecha nos someten a la guerra que no queremos y hemos rechazado reiteradamente.»

Algunas expresiones terminantes de la entonces diputada nacional Nilda Celia Garré, en la sesión del 17/18-marzo-1976:

- agrega una nueva lista de víctimas a esta guerra

- ola de violencia que recuerda por su intensidad y por su sadismo

- cotidianas desapariciones en la provincia de Córdoba

- encontrar una solución al drama que vive la República

- estas instituciones que tanto queremos preservar

- esta guerra dramática

- para terminar con estos enemigos

- nos someten a la guerra que no queremos y hemos rechazado reiteradamente

Tres (3) veces afirmó que había una “guerra” en la República.

Dos (2) hechos emblemáticos de las Organizaciones Subversivas y Terroristas

1 - Atentado al Comandante General del Ejército, Teniente General Jorge Rafael Videla

La crónica “diálogos en el ámbito judicial” del matutino ámbito Financiero del 7-setiembre-1992, dio una ilustrativa, detallada y documentada información sobre la Organización Peronista Montoneros -opm- que trató, entre otras significativas cuestiones, el hecho sub examine. Se transcribirá una memoria a la que pudo acceder el dicente que, aunque sintética, dará un conocimiento apropiado al lector.

«El día 15 de marzo de 1976, siendo aproximadamente las 7.45 horas, un artefacto explosivo de gran poder (denominado bomba vietnamita) detonó en el interior de un vehículo Citroën estacionado en la playa del Edificio Libertador, sede del Comando en Jefe del Ejército (en proximidades de Plaza Colón) destrozando totalmente el coche, varias de cuyas partes y vidrios fueron proyectados junto con las bolillas y bulones propios de la bomba, en un radio de aproximadamente 100 metros, produciéndose un incendio que se propagó a otros vehículos, resultando destrozados gran cantidad de cristales de las ventanas del Edificio Libertador, del Ministerio de Economía, de Aerolíneas Argentinas y de la Casa de Gobierno.

Según posterior informe de los peritos, la bomba mencionada tenía un poder equivalente a 20 kilogramos de trotyl, y fue accionada por un sistema de control remoto. Los detalles de su planificación, figuran minuciosamente declarados en el relato judicial que se hiciera ante el Juez federal Carlos Lutz y el Fiscal Juan Martin Romero Victorica, con la participación de los montoneros (Horacio) Verbitsky, (Juan Daniel) Sverko, (Carlos Alberto) Patané y el más conocido Rodolfo Galimberti. Es así como desde la recova se había ocultado Verbitsky quien, mediante un disparador electrónico produjo la explosión de la bomba cuando el militante terrorista Sverko, que declaraba ante el Juez mencionado, hiciera el movimiento de levantar, desde el monumento a Colón, un pulóver rojo en señal de alerta, en el momento que hacía su paso el vehículo que transportaba al Teniente General (Jorge Rafael) Videla.

La explosión se produjo en el momento en que circulaban vehículos por las avenidas Madero, Colón y calles adyacentes, y su objetivo había sido matar al Teniente General Jorge Rafael Videla, que segundos después iniciaría su entrada a la playa de estacionamiento del Comando por ese lugar. Se dedujo que la explosión se adelantó unos instantes al pasaje del vehículo que transportaba al General frente al lugar de la explosión, tal vez por un cálculo errado de tiempo de quien tenía que proceder al estallido del artefacto, adelantándose en el accionar el control remoto para detonar la bomba.

Como resultado de lo expresado, y ajeno a los hechos que estaban ocurriendo, la explosión de la “bomba vietnamita” produjo la muerte del chofer de un camión, Alberto Blas García, de 30 años de edad, al ser alcanzado accidentalmente por las esquirlas de la bomba. El camión conducido por la víctima salvó providencialmente la vida de pasajeros de un colectivo de la Línea 4 que circulaba paralelo al camión y que por lo tanto, actuó como escudo de la explosión.

De acuerdo al comunicado oficial, resultaron heridas 26 personas: 4 oficiales, entre ellos un coronel que perdió un ojo; 6 suboficiales; 5 soldados; 6 empleados civiles pertenecientes al Edificio Libertador; y 5 civiles que se desplazaban por el lugar.

El atentado fue realizado por la Organización subversiva y terrorista Montoneros. Esta nueva acción terrorista, tuvo gran repercusión en los ámbitos políticos del país.»

2 - Atentado a la Policía Federal Argentina - Departamento de Coordinación Federal

De Prensa Independiente, del 12-septiembre-2000.

«Memorias completas, recordando a las 81 víctimas de Seguridad Federal

El 2 de julio de 1976 a mediodía, la Organización terrorista Montoneros realizó un atentado con explosivos en el comedor de Seguridad Federal, durante el horario de almuerzo.

Resultados: 81 víctimas entre los 16 muertos y 65 heridos -12 de éstos mutilados de por vida-, eran policías, mujeres, empleados civiles administrativos y ciudadanos que efectuaban trámites en el edificio.

Su autor fue el Montonero ex-conscripto de la policía (Alfredo Daniel) Salgado, ido de baja una semana antes reteniendo el documento policial para dicho atentado. Concurrió a almorzar llevando una “bomba vietnamita” de 9 kgs. de troryl, bolillas de acero y clavos, en un maletín tipo ejecutivo; comió el primer plato de dos pedidos, concurrió al baño y se retiró del local sin regresar a la mesa, tres minutos antes de la explosión por tiempo. Esperó la voladura en la esquina y fue a dar parte de “su éxito” a sus cabecillas.

Salgado está desaparecido desde principios de 1977, pasó a ser “una pobre víctima” y su familia seguramente embolsó 220.000 dólares “por la hazaña”.

El autor intelectual, responsable superior y participante material directo fue el Jefe de Inteligencia de Montoneros, Oficial Primero NG: Esteban, Rodolfo Walsh; entregó la bomba personalmente a Salgado junto con el Oficial Mayor NG: Monra; Marcelo Kurlat, en un local de funcionamiento de Inteligencia de esa Organización Terrorista.»

CONCLUSIONES PRELIMINARES.

Siguiendo lo doctrinado por esa genialidad del pensamiento que fue el filósofo, doctor, ensayista y otros títulos donde se manifestó magnífico, Don José Ortega y Gasset:

«La Historia transita en camino de las coincidencias»;

se ha podido arribar a prioritarias conclusiones.

El Congreso de la Nación, por Ley 23.062 sancionada el 23-mayo-1984 con la finalidad de que dicha ley sirviera de “instrumento de reparación histórica” de la Sra. María Estela Martínez de Perón -Isabel Perón-, en su art. 1º y en su art. 2º (de 4; el 4º es de forma) calificó expresamente que la intervención de las Fuerzas Armadas el 24-marzo-1976 constituyó un “Acto de Rebelión”.

Excluyó indubitadamente la calificación de “Golpe de Estado”, lo que lleva a impensable la posibilidad de categorizarlo como “delito de lesa humanidad”.

Por otra parte, la información oficial provista sobre la misma expresa taxativamente:

«Esta norma no es complementada ni modificada por ninguna norma.»;

razón por la cual, al presente, mantiene completa y absoluta vigencia.

Ese Congreso sancionó en diciembre-1986 y en junio-1987 las leyes de “Punto Final” y de “Obediencia Debida”. Nadie podrá dudar de la contemporaneidad de miembros de ese Congreso, con respecto al acontecer cotidiano entre el 24-marzo-1976 y el 10-diciembre-1983, como tampoco la de los señores Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Carlos Santiago Fayt y Dr. Enrique Santiago Petracchi, nombrados en diciembre-1983 por el entonces constitucional Presidente de la Nación, Dr. Raúl Ricardo Alfonsín.

Que después de casi treinta (30) años, en el 2003, en una gestión presidencial y gubernamental accedida contra derecho por el ciudadano Néstor Carlos Kirchner, otro Congreso fuera exigido a derogar ambas leyes, a fin de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación pudiera imputar la comisión de “delitos de lesa humanidad” a lo actuado por las Fuerzas Armadas, prueba cabal y patentemente que el objetivo político querido nunca podría haber sido para “Administrar Justicia”, sino para cambiar la “Democracia occidental” por una “Tiranía constitucional”.

El primer gran paso político para lograr ese objetivo, debía ser el de desbaratar totalmente a las Fuerzas Armadas de la Patria, objetivo que ya está en el horizonte cercano.

El segundo gran paso político, debía ser el de la “destrucción de la familia católica”; objetivo que está en pleno desarrollo.

Al respecto, ya que las ilegítimas autoridades argentinas mantienen una fraterna comunión ideológica con los regímenes humilladores de la condición humana de Venezuela y Cuba, justo es documentar los pensamientos de los decentes grandes hombres que ha tenido la humanidad toda y las naciones en particular.

Para ese bocón caribeño de Hugo Chávez, que hace gárgaras de democracia y se baña en autocracia, el autor le dedica un pensamiento de su héroe nacional que, si lo conoce, con seguridad lo esconde bajo siete llaves.

Dijo Simón Bolívar:

«Huid del país donde uno sólo ejerce todos los poderes: es un país de esclavos.»

Para los integrantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y Civiles coadyuvantes, que fueron, son y serán juzgados por magistrados prevaricadores y/o sobreseidores y/o caducadores de un Poder Judicial de la Nación que ha sido intencionada y sistemáticamente corrompido, la ancestral sabiduría de Lucio Anneo Séneca (Córdoba, 4 a.C. - Roma, 65):

«Nadie resulta inocente, cuando su adversario es el juez.». Es el caso.

En cuanto a la ex Ministra de Defensa Nilda Celia Garré, que ha sido siempre implacable a la hora de “echar” a todos aquellos que tan sólo insinuaran alguna forma de empatía para con el denominado Proceso de Reorganización Nacional, que justificaran su advenimiento, hubieren actuado, o “portaran el apellido” de sus ascendientes, es razonable inferir que, a la luz de sus embusteras, patentes y contundentes afirmaciones a favor de “estas instituciones que tanto queremos preservar”, pronunciadas en su condición de Diputada nacional en la sesión del 17/18-marzo-1976, que quedarán registradas oficialmente hasta la eternidad, si aún le restara un ápice de vergüenza, debería presentar su renuncia indeclinable al cargo de Ministra de Seguridad que ejerce en la actualidad, no obstante la absoluta comunión ideológica conque comulga con la presidente de facto Cristina Kirchner. Es de buen escolasticismo reiterar las expresiones antes señaladas:

- agrega una nueva lista de víctimas a esta guerra

- ola de violencia que recuerda por su intensidad y por su sadismo

- cotidianas desapariciones en la provincia de Córdoba

- encontrar una solución al drama que vive la República

- estas instituciones que tanto queremos preservar

- esta guerra dramática

- para terminar con estos enemigos

- nos someten a la guerra que no queremos y hemos rechazado reiteradamente

La entonces diputada nacional Nilda Celia Garré, afirmó tres (3) veces que había una “guerra”, que había que “terminar con estos enemigos”, con lo que identificó explícitamente quiénes habían generado “esta guerra dramática”: obviamente, la subversión y el terrorismo antipatrióticos, no las Fuerzas Armadas.

Lo cierto, y gravísimo, es que un Congreso del Tercer Milenio derogador de dos leyes del Segundo Milenio, dieron pie a que la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación, bajo compulsión del Ejecutivo nacional, pronunciara un Fallo soslayando la ley nº 23.062 que, por su título no guardaba relación alguna con la temática derogadora, pero que llevaba consigo en sus entrañas y en práctica simultaneidad, la veraz, la correcta caracterización contradictoria a la de su forzada incriminación, y que continúa manteniendo completa y absoluta vigencia.

Ahora bien: por estricta aplicación del principio constitucional de igualdad ante la ley, es evidente que no resulta justo que sólo puedan demandar -y obtener- reparaciones morales y económicas, suculentas muchas de ellas, por pertenecer al bando subversivo y terrorista, y, al par, sean juzgados y no hallen contrapartida el reclamo de todos aquellos que, desde el Estado y con mandato expreso de la Ley los combatieron y cumplieron con la misión impuesta.

Como sostuvo la ex diputada, ex embajadora, ex Ministra de Defensa y actual Ministra de Seguridad, abogada Nilda Celia Garré, viuda del cofundador de la organización montoneros Juan Manuel Abal Medina, en la Argentina existió una guerra; una guerra entre irreconciliables antagonistas; y no existe guerra sin excesos. Quien sostenga lo contrario, ninguna duda puede haber de que es un bastardo, un maldito.

Mutatis mutandis, procede dar a uno y a otro lo que legalmente corresponde en las mismas condiciones y circunstancias, de lo contrario, habrá de continuar la perjudicial discriminación y denegación de Justicia violentando la letra y el espíritu de la garantía instituida en el art. 16 de nuestra Constitución Nacional.

Visto y analizado lo dicho ut supra, surge palmaria la nulidad de cualquier trámite o proceso judicial pretendidamente basado en la supuesta comisión de crímenes de Lesa Humanidad, a la luz de los términos de la Ley nº 23.062 de “Reparación Histórica” de la presidente constitucional Isabel Perón, legislación que mantiene su vigencia y debe ser aplicada en toda su implicancia, siendo fundamental el reconocimiento legislativo del tipificado “Acto de Rebelión”, muy distinto de un ”Golpe de Estado” y, descartado por absurdo, de un “Crimen de Lesa Humanidad”.

No existe en nuestro derecho positivo figura criminal alguna que pueda denominarse, per se, “Crimen de Lesa Humanidad”, mucho menos puede aplicarse retroactivamente un instituto ajeno a nuestro ordenamiento jurídico violentando fundamentales principios de soberanía, cosa juzgada, irretroactividad de la ley, por un oportunismo político circunstancial.

Fueron muchas y muy calificadas, las voces que repudian el perverso uso de los “Derechos Humanos” que han venido implementando con prisa y sin pausa los dos (2) últimos “presidentes contra derecho”, los dos (2) últimos “presidentes de facto”: Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández de Kirchner, máxime cuando sólo se busca venganza en vez de arrojar luz sobre hechos nefastos de nuestra Historia, que convendría esclarecer en su integridad, para que nunca más se repitan.

Sin revanchismos, sin perder la memoria, pero sin parcialidades, se impone el juicio por la Verdad del conflicto desatado en los años 70, pues existieron víctimas de ambos lados, y una vez determinadas las responsabilidades, echar un manto de perdón que permita sanar las heridas y construir un futuro mejor para el bien de todos.

Así como el Gobierno nacional insta a promover reclamos y juicios por supuestos crímenes de Lesa Humanidad, ofreciendo inclusive pagar los honorarios de los abogados intervinientes, también corresponde, en la búsqueda de la Verdad, colaborar con el reclamo de quienes resultaran víctimas de la subversión y el terrorismo, acompañándolos institucionalmente y con plena satisfacción de sus reclamos éticos y económicos, y con los honorarios profesionales de sus patrocinantes, también a cargo del Estado. Cientos de fallecidos se revuelven en sus tumbas, por lo que corresponde a sus familiares el ejercicio de tales acciones en el marco de la ley, para reivindicar su memoria.

Si el Estado, a través de sus poderes, en particular el Poder Legislativo, asumió este cuadro de situación e indujo a la misma Corte Suprema de Justicia de la Nación, incluidos los señores Jueces Dr. Carlos Santiago Fayt y Dr. Enrique Santiago Petracchi nombrados por el entonces constitucional Presidente de la Nación Dr. Raúl Ricardo Alfonsín en diciembre de 1983, a dictar un pronunciamiento contra natura, deberá ser el Poder Judicial quien dirima tan delicada cuestión, pacificando a la sociedad en su conjunto, por la vía de anular en la inmediatez, lo actuado en relación con los falsificados “Delitos de lesa humanidad”.

¿Entonces?

Entonces, que los integrantes de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y Civiles coadyuvantes, están legalmente (Ley nº 23.062) amparados para efectuar inmediatas presentaciones judiciales por los agravios de todo tipo a que hayan sido o fueren sometidos a consecuencia de ese Fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; incluido también, aquel personal que, estando en situación de actividad, ha sido “echado”, perdido su carrera, por proceder conforme al “Código de Honor” y/o manifestarse en correspondencia con sus institucionales Normas Reglamentarias.

De nuevo, la sabiduría de Lucio Anneo Séneca:

«El mal no puede triunfar sobre el bien,

porque los elementos contradictorios no se tocan.»

addenda 1: Esta Carta Abierta, es la publicada por el suscripto el 6-agosto-2007, actualizada con apropiados detalles, habida cuenta que es imprescindible que el habitante argentino pueda disponer de un medio que le provea información concreta y fehaciente de la situación de desgobierno extremo que se constata en todo momento y en cualquier actividad del quehacer diario.

“Desorden público”, exaltado por el hecho de corresponder a un año electoral presidencial y gubernamental, donde la práctica totalidad de los ciudadanos que pretenden postularse como candidatos a cargos públicos electivos, creando enredosas artimañas por fuera de las normas en vigencia, no lo hacen para mejorar las estructuras de los Estados nacional, provincial y municipal, e impulsar el auténtico desarrollo de la Nación, sino que lo hacen para disponer de fueros que les aseguren ser “timócratas” protegidos, pero, como primera prioridad, eludir la posibilidad de no ser juzgados por los delitos cometidos, y ser penados en debida correspondencia.

addenda 2: Dada la importancia y trascendencia nacional y global, pasada, actual y futura, y teniendo en cuenta que se han violado garantías constitucionales bajo apremio de quienes han ejercido y ejercen el Poder Ejecutivo de la Nación, detentando “color de legitimidad” pero que en realidad fueron y son “funcionarios de facto” por carecer tanto de “legitimidad de origen” como de “legitimidad de ejercicio”, esta Carta Abierta será enviada también, para conocimiento, antecedente y efectos jurídicos que correspondieren, al Sr. Presidente en funciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Doctor Alberto Pérez Pérez.

Destinatarios de esta Carta Abierta, por e-mail, entre otros:

- Autoridades eclesiásticas.

- Jefe de Gabinete de Ministros del P.E. de la Nación: Cdor. Aníbal Domingo Fernández.

-Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: Dr. Ricardo Luis Lorenzetti, con petición de enterar a los señores Jueces: Dra. Carmen María Argibay, Dr. Carlos Santiago Fayt, Dra. Elena Inés Highton de Nolasco, Dr. Juan Carlos Maqueda, Dr. Enrique Santiago Petracchi y Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni; Procurador General de la Nación: Dr. Esteban Justo Antonio Righi; Defensor del Pueblo de la Nación, Dr. Anselmo Sella.

- Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional; Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires.

- ADEPA; La Nación; Clarín; Diario Perfil; Informador Público; Hoy Corrientes.

- Julio Saguier; José Claudio Escribano; Mariano Grondona; Joaquín Morales Solá; Roberto Cachanosky; Carlos Manuel Acuña.

Por último, reitero lo expresado en anteriores escritos:

«Por otra parte, y teniendo en cuenta que la “Seguridad de personas y bienes” es un bien ausente que se verifica cotidianamente, hago responsable públicamente por este medio a las autoridades nacionales y demás funcionarios públicos que incumben en la materia, por cualquier evento que pudiera sucederle a algún miembro directo o indirecto de mi familia, así como al dicente.»

Buenos Aires, 29 de marzo de 2011

Ing. Tomás Julián Persichini

www.tjpersichini.com.ar

El autor es ex Profesor Ordinario Titular, Consejero Académico Titular de Facultad Regional y Rector (con atribuciones de Consejo Académico Superior), de la Universidad Tecnológica Nacional. Analista histórico-político de la realidad nacional.

VATICANO: PROYECTARÍAN DISOLVERLO E INTEGRARSE EN EL ESTADO DE ITALIA, ENTRE OTRAS MEDIDAS

Juan XXV

Santo es Dios. ¡Adiós Santo Padre!

Por Celso Alcaina

Ayer, el nuevo portavoz del Vaticano, Cavaliere Bersani, lo anunció sin ambages. Juan XXV lo ha decidido. Clausurará la Congregación para las Causas de los Santos. El relativo “Motu Proprio”, ya firmado, será dado a los medios la semana próxima. Y algo menos institucional pero más mediático. El papa no quiere ser llamado “Santidad”, “Santo Padre”, o algo semejante.

La drástica medida, que analizaré más abajo, sigue a otras no menos importantes y revulsivas. En escasos seis meses de pontificado, el papa filipino ha suprimido el Cuerpo Diplomático y ha renunciado a las prerrogativas que el Concilio Vaticano I otorgó al obispo de Roma. No hará dejación de la primacía que ostentaba antes de 1870 en calidad de patriarca de Occidente. Hay indicios de que disolverá el Estado de la Ciudad del Vaticano. Antes, consultaría con el Estado Italiano en el que se diluiría. Sin duda, también con las Naciones Unidas. Hace quince días, el Secretario General de la ONU visitó discretamente el Palacio Apostólico.

Asimismo, Juan XXV se ha impuesto no acudir, por sí o por representante, a reuniones o congresos ecuménicos en tanto ostente la jefatura de un Estado y sea considerado infalible. Quiere participar como líder religioso en igualdad de rango con los demás asistentes. Por supuesto, dejará atrás los nominativos y la atribuida calidad de “Vicario de Cristo”, “Pastor Universal”, y similares.

Conocemos las airadas protestas de altos eclesiásticos, incluidos algunos cardenales y oficiales próximos al papa. La siempre inmovilista Curia. También, el silencio elocuente de muchos obispos, sacerdotes, religiosos y, sobre todo, de los numerosos institutos y movimientos conservadores que habían pululado en los últimos cien años. Un silencio de asombro y de inseguridad. El suelo que pisan se les desliza. Por contraposición, gran parte del pueblo fiel y muchos pensadores y publicistas, católicos y no católicos, aplauden las reformas.

Los cardenales electores no podían sospechar que el desconocido Cardenal Arzobispo de Zamboanga, Pedro Ceballos, de viejo linaje español, se comportaría de esta guisa. Temen, con razón, que los cambios continúen y que la Iglesia deje de existir o sea desfigurada por completo. Apostaron por un eclesiástico joven, enérgico, piadoso, con ideas nuevas. Alguien distinto a un europeo o a un occidental. Y helo aquí.

Ya lo hizo en su archidócesis filipina y en su anterior sede, Talibón. Mons. Ceballos buscó en su ministerio algo muy diverso de cuanto ofrecía una Iglesia poderosa, émula y heredera del imperio romano. Se sintió un humilde intrépido servidor, incluso después de que Juan XXIV, el papa breve, lo hubiera creado cardenal. En su país, y no sólo por los católicos, era conocido como un rompedor, un hereje bondadoso. Sin propalar su disidencia, la practicaba desde el Evangelio. Un revolucionario. Por defender a los pobres y desventurados, estuvo a punto de ser linchado por mafias y ser enjuiciado por sedición. A raíz del Cónclave, conocimos, todavía degustamos, las entrañables anécdotas de su vida, una vida que ha estado más próxima a Francisco de Asís que a un Dossetti, un Ratzinger, un Wojtyla o un Pacelli.

Lo he apuntado. La supresión del Dicasterio de las Causas de los Santos no será el último golpe en el desmantelamiento de una casa demasiado barroca e incómoda que ha perdido habitabilidad para albergar la familia cristiana, los seguidores del Nazareno. Pero es muy significativa. Es un paso en la autenticidad, en la humildad, en el acercamiento a Jesús, fundamento del Cristianismo.

La actual Congregación para las Causas de los Santos data de 1969. Fue Pablo VI, con su Constitución Apostólica “Sacra Rituum Congregatio”, quien le dio autonomía propia, desgajándola de la Congregación de Ritos. En efecto, desde 1588, existía la Congregación de Ritos. Sixto V, con su Constitución “Immensa Aeterni Dei”, la había creado dentro de la amplia estructuración de la Curia. Hasta 1969 ese Dicasterio abarcaba ambas competencias: Culto y Santos. Era lógico que así fuera. La proclamación de un santo conlleva su culto público. Antiguamente se denominaba “elevación a los altares”. Menos significativas son las posteriores modificaciones operadas por el mismo Pablo VI en 1975 y por Juan Pablo II en 1983 y 1988.

El origen de las canonizaciones se remonta a la apoteosis pagana. La deificación, a su muerte, de emperadores y otras destacadas personalidades. En 1734, el erudito Próspero L. Labertini, luego papa Benedicto XIV, en una obra con tintes apologéticos (“De Servorum Dei Beatificatione”), refuta esa teoría con argumentos poco convincentes. En todo caso, históricamente, todas las sociedades e instituciones honraron la memoria de sus héroes, próceres o mártires. Varios Padres de la Iglesia – Agustín, Cirilo, Cipriano – hablan del culto a los mártires cristianos, a los que se debe honra y recuerdo. También, intercesión, dada la fe en la vida perdurable. Así, Eusebio (Hist. Eccl. IV, 23), refiriéndose al mártir Policarpo, escribe: “Hemos reunido sus huesos, más queridos por nosotros que las piedras preciosas y más puros que el oro...Y quiera Dios concedernos celebrar el aniversario de este mártir con alegría, de manera que recordemos la memoria de aquellos que lucharon en glorioso combate y enseñar con su ejemplo a aquellos que vengan después de nosotros”. Y Tertuliano (“De resurrectione carnis”, XIII) limita claramente a los mártires el honor de la veneración.

Durante los tres primeros siglos, fueron los obispos locales los responsables de dictaminar si un mártir había muerto por su fe. El obispo, de acuerdo con los obispos vecinos, declaraba “vindicatum” ese mártir y permitía su culto.

Sólo a partir del siglo IV los “confesores” fueron admitidos a la veneración pública de manera similar a los mártires. Los “confesores” eran cristianos ejemplares que, sin embargo, no habían muerto en defensa o por causa de su fe. A medida que el Cristianismo iba expandiéndose e institucionalizándose, también fueron organizándose las canonizaciones. Paulatinamente, la competencia para otorgar honor eclesiástico público pasó del obispo local al primado o al patriarca de la región. La respectiva veneración se concedía sólo para el territorio de la jurisdicción eclesiástica otorgante.

A lo largo de todo el primer milenio surgieron abusos, tanto de parte de los fieles como de parte de los jerarcas. En el siglo XII la preponderancia del obispo de Roma era ya un hecho. Fue entonces cuando Roma pretendió restringir la potestad del resto de los obispos en ese campo. Los candidatos a santos deberían ser examinados en concilios generales. Así lo decretaron Urbano II, Calixto II y Eugenio III. Papel mojado. Es sintomático cuanto Alejandro III (siglo XII) escribe sobre la canonización fraudulenta de un cristiano que había muerto mientras estaba intoxicado: “Nadie se atreva a darle reverencia. Incluso cuando se hubiesen realizado milagros por él, no se les permitirá reverenciarle sin el consentimiento de la Iglesia Romana”.

En todo el orbe católico, fueron muchos los obispos y muchas las comunidades cristianas que desoyeron los decretos romanos. Los abusos continuaron. Hasta que el Barberini Urbano VIII, en 1634, publicó una Bula que reservaba al obispo de Roma el derecho de canonización. A partir de entonces, fue precisamente el obispo de Roma quien perpetró tales abusos. Roma procedió a discriminar, a veces por motivos espurios. A algunos beatos les concedió privilegios de santos. A algunos candidatos les dispensó del normal proceso judicial. A otros, del preceptivo “milagro”. Sin ir más lejos, ese fue el caso de Juan de Ávila en 1970. Los procedimientos y los plazos para iniciar o concluir el proceso se contrajeron según preferencias e intereses estratégicos de Roma. Baste traer a colación los contemporáneos casos de Teresa de Calcuta, Josémaría Escrivá o el “santo súbito” Juan Pablo II.

Los teólogos del siglo XVII discutieron sobre la eventual infalibilidad papal de las canonizaciones. Fue una de tantas discusiones, aparentemente bizantinas, que se colaron en nuestras Facultades teológicas hasta finales del pasado siglo. Mientras unos teólogos ponen el objeto de la infalibilidad en que el santo está en el cielo, otros lo ponen en el hecho de haber practicado virtudes heroicas. Santo Tomás (Qodlib. IX, 16) dice que es una “pía creencia” el considerar que la Iglesia está libre de error en esta materia.

El procedimiento establecido para beatificaciones y canonizaciones es complejísimo. Una aproximación al mismo hace desfallecer a quien pretenda meterse por esos vericuetos. Además de la interminable burocracia, se interpone la dificultad económica. Dinero es lo más importante. Pero en todo, también en lo económico, cabe la dispensa, la excepcionalidad, la condonación. En una palabra, la arbitrariedad. Los fundadores de Órdenes e Institutos religiosos tienen asegurado presupuesto y recursos humanos. Sus miembros y adeptos trabajan y ahorran para elevar a los altares a su líder. Se profesionalizan en la materia y algunos, o muchos, dedican toda su vida a ese objetivo. Pero Teresa de Calcuta o Padre Pio de Pietralcina no necesitaron dinero. Tampoco fue contratado personal ad hoc. Roma estaba interesada en apoderarse de su fiel clientela y de su prestigio. Gozaron de exención dineraria, de trámites y de plazos. Lo que en grado superlativo deberá aplicarse a Wojtyla.

En Roma, una pléyade de funcionarios y profesionales trabaja en las beatificaciones y canonizaciones. Unos 24 funcionarios permanentes en el Dicasterio, 14 abogados defensores que son especialistas autorizados por el papa y que monopolizan esa actividad, 2 promotores de la fe (“abogados del diablo”) con su equipo de funcionarios, 20 cardenales, 10 relatores, 228 postuladores adscritos, 70 consultores, muchísimos expertos en varias materias, particularmente en Medicina, varios notarios. Recolectar, redactar, imprimir escritos, testimonios, dictámenes, valoraciones, juntas.

Y, antes de que el proceso llegue a Roma, la instrucción en sede diocesana ha sido igualmente complicada y laboriosa, al par que económicamente costosa. Intervienen el obispo local, diversos eclesiásticos, el postulador diocesano, el notario. Para lograr que una causa sea tomada en consideración, será preciso elaborar una estrategia que comprende biografías editadas y distribuidas, estampas, boletines, cartas. Todo ello multiplicado. Millones de ejemplares. Años, docenas de años, incluso cientos de años. La esperanza no se pierde. Puede que, de los millones de personas que invoquen el candidato, una se cure de alguna enfermedad de manera inexplicable para los galenos actuales. Sería un buen punto de partida para legitimar un decreto que acerque el candidato a su beatificación. Porque los milagros son siempre curaciones. Nunca otros eventos igualmente posibles para Dios, como serían el estancamiento de un tsunami ante la población indefensa, la súbita fertilidad del desierto en favor de millones de hambrientos, el repentino cese de todas guerras en aras de la concordia, o el retorno a la vida del humanista Gregorio Marañón. Por lo demás, no se han tenido en cuenta las enormes y desconocidas potencialidades de la mente humana y de las fuerzas de la Naturaleza. Piénsese en las especies animales que una y otra vez reproducen sus miembros amputados.

Así, después de las fases informativa (diocesana y romana), jurídica y de ortodoxia, viene la eventual constatación del “milagro”. Será la señal divina de que Roma no se equivoca. Los expertos, normalmente médicos predeterminados, dictaminarán que el hecho extraordinario no tiene explicación en su campo de conocimiento. La diócesis en donde haya ocurrido el evento habrá realizado amplia investigación e información, a cargo de los promotores. En el Vaticano se reunirán una y otra vez los consultores: discusión, refutación, defensa. Será un determinado equipo de teólogos el que dictamine si realmente el hecho ha ser atribuido a Dios por intercesión del candidato. La conclusión de los teólogos es fundamental, prácticamente definitiva. La Plenaria de Cardenales de la Congregación votará que Dios realizó el hecho extraordinario. El milagro se ha producido. El papa aprobará.

En la actualidad, basta un milagro para ser beatificado y un ulterior milagro para ser canonizado santo. Hasta hace pocos años, eran necesarios dos y dos. Los mártires no necesitan milagro alguno para su beatificación. Para lograr que el candidato ya declarado beato llegue a ser santo, será necesario un procedimiento complementario muy semejante al seguido para la beatificación.

Como ya he escrito, ese complejo procedimiento se simplifica y se modifica por voluntad del papa y su Curia. Conozco procesos iniciados hace ahora doscientos años y que están arrinconados. En esos casos confluyen los dos desintereses: el de Roma y el de los promotores. Éstos suelen ser los hermanos religiosos del candidato. Han decidido dirigir sus preferencias y sus recursos económicos hacia nuevos o más prestigiosos miembros de su Orden como candidatos a los altares. Por supuesto, no hay milagro porque no hay publicidad. Y no hay publicidad porque no hay presupuesto dinerario.

“La Teología es contradicción en términos porque es absurdo razonar a Dios. El mero hecho de pretenderlo prueba el orgullo clerical” (J.L. SAMPEDRO, “La sonrisa etrusca”, Madrid, 1999, p. 312)

Viene al caso la cita del académico José Luis Sampedro. Se trata de un autor ni católico, ni anticatólico. Un sabio pensador. Cultivó la Literatura, la Filosofía y la Economía. La frase es aplicable al talante de Juan XXV. Los conocedores y analistas del actual papa dicen haber encontrado el origen de sus revulsivas decisiones. Su humildad y realismo le está llevando a pisar el suelo sin volar. A mirar al cielo sin dominarlo. A rogar a Dios sin comprometerlo. A trabajar sin exigir.

Resulta sorprendente, incluso escandaloso, que de la simplicidad de la veneración popular a los mártires - ello sin milagros y sin dinero - se haya pasado a la parafernalia comercial de los siglos XX y XXI. Del reconocimiento humano de las virtudes heroicas a comprometer a Dios con un supuesto evento que rompe el curso del orden natural preestablecido. De poner la vista en el comportamiento terrenal del cristiano a dar más importancia a cuanto haga después de muerto.

“Pablo, siervo de Jesucristo,...a todos los amados de Dios que estáis en Roma, llamados a ser pueblo santo” (Rom 1,7. Cf. también 1 Cor 1,2, etc.

“Santo” no es precisamente alguien que ha alcanzado la vida eterna y goza de la visión de Dios. La palabra, filológica e históricamente, tiene el significado de “separado”, excepcional, puro, dedicado al culto. Así lo entiende la Biblia (qadós en hebreo, témenos en griego). Por elevación, se aplica también a Dios, el inaccesible. Dios es santo por excelencia. Tal es proclamado en varios libros del Antiguo Testamento (Éxodo 15, I Samuel 2, Isaías 6 y 40, Salmo 99, Levítico 11, etc.etc.) y del Nuevo Testamento (Juan 17, I Pedro 1, etc.). Y Jesús es considerado ejemplo de santidad. Se alejó de Nazaret para dedicarse a la proclamación del Reino. La santidad viene a coincidir con la purificación. Todos los cristianos han de ser santos en cuanto han de renunciar a la maldad y entrar en el Reino que anunció Jesús..

La supresión de la Congregación para las Causas de los Santos no viene a negar el sentido y la importancia de la santidad en los miembros de la Iglesia. Dentro de la genuina tradición, podrán ser llamados santos los todavía vivientes que se distingan por su virtud, por su entrega a los demás, por sus obras ejemplares. También es justo y encomiable que los supervivientes recuerden y veneren a los que en vida fueron santos, más aún si han dado su vida en defensa o en propagación del bien, siempre en la línea evangélica. Pretender comprometer a Dios en la supuesta autenticidad de una vida ejemplar es una imprudencia. Más aún, es absurdo, porque de Dios nada “sabemos” con certeza absoluta.

Hay más. Las canonizaciones suponen una evidente discriminación por motivos nada justos. Alguien que tiene dinero para sufragar el complicado proceso podrá ser canonizado. Un cristiano emprendedor, que funda un Instituto, tiene casi asegurada la canonización. Su Instituto actuará como catalizador, como garante o como grupo de presión. Al revés, y salvo motivos de estrategia proselitista, un humilde cristiano ejemplar, carente de dinero y de secuaces institucionales, nada puede esperar en este camino. Me permito recordar cuanto hace unas décadas se escribió sobre el depravado Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo: “Si el papa Wojtyla hubiera vivido diez años más, Maciel Degollado sería ya beato o santo”. Y es que la posibilidad de error es consustancial al ser humano, también al obispo de Roma y su Curia. Deploramos que en el elenco de santos católicos se lean nombres de personas nada ejemplares (algunas ni siquiera existieron), aunque hayan realizado o realicen “milagros”. Razón, más que convincente, para desligar a nuestro Dios de nuestras decisiones. Juan XXV acierta. ¡Enhorabuena, Papa Ceballos!

Roma, abril, 2031

Fuente: http://blogs.periodistadigital.com/enigma.php/2011/03/29/santo-es-dios-iadios-santo-padre-

MONS. FELLAY DARÁ HOY UNA CONFERENCIA SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA IGLESIA

Bernard Fellay-Benedicto XVI

Hoy, Jueves 31 de marzo a las 20:00 hs.

Conferencia de Mons. Bernard Fellay, Superior General de la FSSPX,

sobre la situación actual de la Iglesia.

En la Capilla Nuestra Señora de Fátima.

Rodríguez Peña 125, Martínez.

Fuente:

http://www.statveritas.com.ar/

http://statveritasblog.blogspot.com/

VARGAS LLOSA Y EL NACIONALISMO ARGENTINO

Alberto Asseff

Por Alberto Asseff

Mario Vargas Llosa es talentoso. Escribe de maravillas. Es bienvenido a Buenos Aires y es digno de abrir la Feria del Libro del mes próximo. Dicho esto, paso a criticar parte de su pensamiento, expuesto en la edición de LA NACIÓN del 13-3-11.

Dice que el nacionalismo es cerril, racista, autoritario y reñido con la cultura. Y expresa que tiene orfandad de ideas, que es incompatible con el diálogo y la diversidad, que es insolidario con los otros humanos y que no produjo un solo tratado filosófico o político, en contraste con “el liberalismo, el socialismo y la democracia” (sic).

En una palabra, para el escritor el nacionalismo es lo peor que hay en la tierra. Según el peruano (¿ex?) es execrable sin apelación ni recurso.

Mi respuesta es breve y concisa:

El nacionalismo es puro amor, sin una pizca de odio. Es humanista, sin un micrón de racismo; es dialoguista, sin un milímetro de autoritarismo; es solidario, sin nada de egoísmo individualista; es el que ayudó a organizar el mundo – si es que podemos decir que está organizado -, sustrayéndolo de la vida tribal o feudal y tiene una montaña – casi una cordillera – de ideas, pensamiento, doctrina y filosofía.

El nacionalismo, sí, aprecia el orden y la autoridad, incluyendo la de los padres de familia. ¿Esto es represor?. Mal nos ha ido y sigue yendo demoliendo la autoridad y engendrando la anarquía. Es inadmisible que autoridad sea sinónimo de su exacerbación autoritaria o que orden se asimile a represión ilegal.

El nacionalismo honra al pasado y se embebe de él, pero jamás se dejará atrapar por lo pretérito por la sencilla razón de que el nacionalismo tiene todas sus energías puestas en el futuro.

Se basa en la armonía de clases en lugar de la lucha interna constante entre ellas. Nada más civilizado que la unión en vez del conflicto permanente. En lugar de favorecer la individualidad en detrimento de lo colectivo, busca compatibilizar a ambos, articularlos. El nacionalismo no ignora que el conflicto es parte de la vida, pero su empeño empecinado es licuarlo mediante el proyecto común que enlaza a todos los sectores de la Nación.

Articula los proyectos sectoriales en un PROYECTO NACIONAL COMUN. Es un ‘colectivismo’ humanista y respetuoso de la libertad y personalidad de cada uno.

El nacionalismo venera hoy mismo a los indios, negros, mulatos y gauchos que dieron su sangre por la Independencia. Todavía rememora con unción al regimiento pardo de San Martín o a los gauchos de Güemes. ¿Cómo, pues, ser reprochados de racismo? Sólo la ligereza y el prejuicio pueden enrostrarle al nacionalismo una mácula que no tuvo ni tiene en la Argentina.

Como ama al país lo quiere integrado a su vecindad y al mundo. Lo único que dice es que para estar y ser parte del planeta PRIMERO HAY QUE TENER SOLIDA PERSONALIDAD o IDENTIDAD PROPIA.

El nacionalismo argentino es la corriente de pensamiento que más ama al Paraguay, Uruguay y Bolivia porque al tener CONCIENCIA HISTORICA sabe que fueron parte de la misma nación hoy fracturada y por eso mismo el nacionalismo intenta y propende a reconstruirla sobre la base de la confederación de estados pertenecientes a la gran patria compartida.

El nacionalismo querría borrar las fronteras con su vecindad ya mismo. Inclusive esa borrada debería abarcar hasta el río Bravo, allá en el deslinde de México con su vecino norteño. Empero, ¿cómo hacerlo sin desmedro de la seguridad? Es innegable que existen amenazas como el narcotráfico, el tráfico de bebés y personas, el de armas, el contrabando a gran escala.

El nacionalismo se propone la Unión Sudamericana en los hechos, no sólo en las proclamas. ¿Hay que decir más para probar que no es de capilla ni de aldea, sino de catedral?.

Es solidario absoluto ante la pobreza y la exclusión. El nacionalismo no es ni demagogo ni populista. Por eso no quiere clientes dependientes – la industria político-electoral de la pobreza -, sino CIUDADANOS DIGNOS, EDUCADOS, ENTRENADOS para el TRABAJO, PREPARADOS PARA SER PROTAGONISTAS DE LA EPOPEYA CIVICADE TODOS LOS DIAS.

El nacionalismo es FAMILIERO, es decir apuesta a la primera y esencial base de la arquitectura social y nacional ¿Quiérese más filosofía que esta? ¿Cuántas ‘doctrinas’ que se mofan de la familia pueden esgrimir más fortaleza filosófica que el nacionalismo?.

El nacionalismo se inspira en la filosofía del bien común. Es un sistema de pensamiento riquísimo. Es, políticamente, oro puro. ¿Quién puede exhibir una concepción filosófico política superior al bien común? Obsérvese que ‘bien común’ no es comunidad de bienes, sino algo mucho más trabajado, ensamblado y equilibrado. Es la libertad combinada con la justicia.

El nacionalismo ama la ley y la Constitución. Hasta tal punto que su esfuerzo es por RESTAURAR su vigencia, esa que agrietaron o destruyeron los otros ‘pensamientos’.

El nacionalismo exige un régimen con controles y equilibrios, en el que sobresalga la independencia del poder judicial. Ni admite los privilegios de los más poderosos ni tolera la acción directa – justicia por mano propia – de piquetes y escraches.

El nacionalismo es genéticamente federal. Sus contrincantes de la hora inicial y de ahora son unitarios. ¿Quién es más respetuoso de la libertad y de la autonomía de los pueblos?.

El nacionalismo es pensamiento estratégico en estado puro. Es la única corriente política que actúa teniendo en la mira dos generaciones largas, esto es 50 años. El cortoplacismo- tan repudiable – riñe absolutamente con el nacionalismo.

El nacionalismo no sólo abreva en la cultura, sino que ‘peca’ de erudito. Sus máximos exponentes del pasado fueron pensadores exquisitos, llenos de sapiencia. En la historiografía, Julio Irazusta es insuperable. En la cultura nacional, el podio lo posee el talentoso Arturo Jauretche. Es el día de hoy en que uno se sienta a una mesa con alguno de estos pensadores sapientes y aprende sobre derecho indiano, historia patria, doctrina social de la Iglesia y mil materias propias de la cultura, esa que Vargas Llosa desecha como parte del acervo del nacionalismo.

El nacionalismo ha provisto al país – y lo sigue proveyendo – de los más eximios oradores y si bien bien todos apetecemos ‘más hechos y menos palabras’, bien sabido es que el verbo es guía e ilumina el camino.

Al nacionalismo tanto le place el diálogo que estaría orondo – más que feliz– si Gustavo Sylvestre, Bonelli, Nelson Castro, Lanata, Grondona, Longobardi y demás tuvieran la dignidad de practicar la DIVERSIDAD que predican (pero no ejercen) y lo invitaran a dialogar y exponer, sobre todo pensamiento estratégico.

Más aún, mucho le placería que el diario LA NACION brindara una columna para explicitar cuánta filosofía de vida y de política porta el nacionalismo genuino.

El nacionalismo al ser amor es honrado ¿Pueden decir lo mismo las restantes corrientes de ‘pensamiento’? La corrupción imperante con los regímenes no nacionalistas habla por sí misma sin necesidad de que me explaye y abunde más.

Onganía, Lanusse, Videla, Viola, Galtieri, Bignone no fueron nunca nacionalistas. La clave se la encuentra en quiénes fueron sus ministros de Economía y cómo destrataron a la industria (y por ende al valor agregado del trabajo), incluyendo a la ligada al agro.

Endeudar exprofeso a YPF hasta arruinarlo como hizo Martínez de Hoz (y Videla) es la antítesis de nacionalismo. Videla preparó el festín que luego usufructuaron Menem y Kirchner con la catastrófica liquidación de YPF.

Quiero y debo aclarar que nacionalismo NO es estatismo a la violeta y a la bartola. Estado regulador y vigilante, pero no interventor y empresario. El nacionalismo cree a pie juntillas en la fuerza de la iniciativa privada y en la formidable promoción que significa el CAPITAL DE RIESGO (el único combate anticapital debe librarse contra el corrupto y/o prebendario y/o especulativo-volátil tipo burbuja ).

El nacionalismo aspira a atraer inversiones cuantiosas, comenzando por los capitales del ahorro nacional. Es el único modo de movilizar genuinamente la actividad y de crear trabajo no asistencialista ni estatal.

El nacionalismo es industrioso y tecnológico y es defensor de los INTERESES NACIONALES. Por eso no quiere que se desbaraten sus recursos como el AGUA, el ORO, LOS MINERALES, el PETROLEO, la TIERRA, el AMBIENTE. Tampoco acepta que se aprovechen de nuestros CEREBROS, tal como alegremente se viene produciendo desde hace años, casi sin reacción y producto de las políticas omisivas, carentes de pensamiento estratégico.

El nacionalismo es SERIO. Huye despavorido ante los adictos a las payasadas, disparates o dislates desde la conducción política. Es serio porque se siente responsable. Jamás creará un litigio artificial y falaz con EE.UU. ni con nadie por motivos de interés electoral doméstico.

La reacción ante la amenaza no es CERRARNOS, SINO ROBUSTECERNOS COMO PAIS, es decir vigorizarnos CULTURALMENTE, INSTITUCIONALMENTE, POLITICAMENTE.

En fin, hay mucho hilo en el carretel. Sólo, como colofón, quiero decir que al nacionalismo lo tienen SILENCIADO y/o DESFIGURADO (no sé qué es peor…). Es lo contrario de la LIBERTAD que dicen honrar.

El nacionalismo AMA LA LIBERTAD. Y es un sentimiento NOBLE, rara avis en la política. Y es campeón nacional del PROGRESO. Sirva de broche final.

Dr. Alberto Asseff

pncunir@yahoo.com.ar

www.unirargentina.org

GANÓ EL PJ, BUZZI AFIRMA QUE YA ES GOBERNADOR DE CHUBUT, Y EXIGE QUE EL FPV RECONOZCA SUS FALSAS DENUNCIAS

Martin Buzzi

El gobernador electo del Chubut, Martín Buzzi, demostró con documentación la ausencia de cualquier tipo de fraude en las elecciones del 20 de marzo, al comparar los resultados obtenidos entre el escrutinio provisorio con el definitivo y las mesas donde tanto el Modelo Chubut como el Frente para la Victoria perdieron y recuperaron votos de manera muy pareja; mostrando además que una situación similar sucedió en las elecciones de Catamarca del pasado 13 de marzo.

FALSA DENUNCIA

"Estamos ganando por 427 votos que es el cómputo que tenemos hasta este momento", dijo pasadas las 21 horas del miércoles 30 de marzo, y también remarcó que el Modelo Chubut se impuso en 18 de los 27 municipios que tiene la provincia.

Buzzi aseguró que desde el Frente para la Victoria "han hecho un daño enorme a una provincia como Chubut que es la cuarta exportadora de la Argentina" y los cuestionó seriamente porque "durante 7 días hablaron de fraude y ahora alegremente se desdicen públicamente"

A su vez, el diputado provincial electo por el PJ Modelo Chubut, Jerónimo García, expresó que la actitud de denuncias permanentes por parte del Frente para la Victoria se explica porque "hay un trasfondo y un porqué en todas las cosas" y agregó que "la presencia del apoderado del partido Justicialista a nivel nacional, el diputado Landau, no hace más que acelerar lo que venimos diciendo que hay un avasallamiento claro de la Nación sobre la autonomía provincial".

NO HUBO FRAUDE

El gobernador electo también pidió a los referentes del Frente para la Victoria que "una vez terminado este escrutinio salgan a reconocer como hombres de bien, el resultado final de las urnas", porque explicó que "lo que estamos viendo es una maniobra y una lógica que comenzó el primer día denunciando fraude, después promediando el escrutinio definitivo han salido a voltear urnas de manera individual y ahora también, lo advierto, que hay un grupo de gente de un sindicato, que se están movilizando y que vienen a rodear la Legislatura" y sobre esto último dijo que "lo ponemos en términos de advertencia".

"Primero fue fraude, después deslegitimar a cada uno de los presidentes de mesa, fiscales y los 7 mil ciudadanos que de manera voluntaria han participado de estos comicios, y ahora como esto tampoco camina, porque llevamos más de 1020 urnas y las observadas son solamente tres, es apelar a la coerción, buscando algo que en definitiva las urnas y la voluntad popular no les han dado".

Acompañado por el vicegobernador electo dijo que "lo que pedimos es acompañamiento de los medios nacionales y locales para dilucidar la verdad", porque "llega un día y una hora en el cual se va a conocer la verdad".

En tanto y ante el escenario de dudas que sembró el Frente para la Victoria, Buzzi les pidió que "se hagan cargo", y dijo que "no lo pueden comprobar".

¿CORRUPCIÓN DEL FPV?

Desde el PJ Modelo Chubut afirman que está en tela de juicio el doble rol que protagonizó Néstor Di Pierro en su calidad de presidente del Correo Argentino y al mismo tiempo candidato del FpV, por las llamativas irregularidades en las urnas donde aparecen o desaparecen sobres de más o de menos.

Ahora la candidata del FPV en Camarones, Ramona Rosales, aseguró que una urna salió en perfectas condiciones de una escuela y que luego su nuera vio gente en el Correo "que no correspondía".

Consultada la dirigente del FpV sobre si cree que el problema surgió en el Correo respecto a la urna Nº 1038, que fuera anulada posteriormente por el Tribunal Electoral Provincial, respondió "yo no se que pensar".